Los educadores están habituados, pero a los padres no deja de sorprendernos. ¿Por qué los niños pequeños muerden con tanta frecuencia? ¿Y cómo hay que reaccionar? ¿Por qué lo hacen? Los pequeños son propensos a morder ante cualquier adversi- dad, por ejemplo, cuando otro les arrebata un juguete, o cuando quie- ren algo y lo quieren ya, y no saben cómo conseguirlo. Escuela infantil 36