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Vamos a jugar

¡A reciclar! Cajas de cartón, botellas de plástico, bandejas de corcho, envases de yogur... Muchos de los objetos que se desechan a diario en todos los hogares se pueden reservar para hacer divertidas manualidades con los niños ¿Se puede aprovechar? Es la pregunta que deberíamos hacernos antes de tirar algo a la basura. Materiales como el papel y el plástico, y muchos de los envoltorios de productos de consumo habitual pueden tener una segunda vida útil. Aunque se trate de elementos reciclables, la reutilización es siempre una opción mejor. Además, cartones, cartulinas, papeles de regalo, revistas, corchos, cuerdas, retales, etc. son estupendas materias primas. Si somos previsores, evitaremos tener que salir a comprar cada vez que nuestro hijo llegue del cole con la tarea de fabricar una manualidad. Y no olvidemos que transformar un objeto inútil en algo valioso, como un juguete o un adorno, puede estimular la creatividad de nuestros hijos y es una buena forma de educarles en el cuidado del medio ambiente. Algunos consejos previos s Los envases se deben limpiar cuidadosamente antes de utilizarlos. Lo mismo hay que hacer si se van a reservar para usar más adelante. s Debemos asegurarnos de que los materiales no tienen elementos ni partes cortantes o puntiagudas. Hay que lijar los bordes afilados, eliminar grapas, etc. s Conviene destinar un lugar en casa para depositar los objetos que se puedan aprovechar en un futuro. s Cuando no quede más remedio que tirar, se deben usar los contenedores de reciclaje adecuados (cartón, envases de plástico, vidrio, etc.) A continuación se dan algunas sugerencias de cómo reciclar y reutilizar esos elementos de deshecho que se generan en cualquier casa. No es necesario seguir las indicaciones al pie de la letra; se puede improvisar y adaptar la manualidad en función de los materiales que se tengan.

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Juegos y juguetes que no cuestan nada Buscar parejas

Sellos para estampar

Vamos a jugar

Se necesita: Cartón (se pueden usar cajas vacías de cereales o galletas) y revistas viejas o folletos publicitarios como los que encontramos cada día en el buzón (de supermercados, tiendas de muebles, grandes almacenes, etc.). Regla, lápiz, tijeras y pegamento. sBuscamos parejas de dibujos o fotografías de objetos iguales o similares. Será muy fácil si disponemos de dos folletos repetidos. En caso contrario, no hace falta que las imágenes sean idénticas pero sí que los niños las relacionen fácilmente, por ejemplo: dos perros (aunque sean de razas distintas), dos coches (pueden ser modelos diferentes), un caballo y un pony, un avión y una avioneta, etc. sPodemos formar tantas parejas como queramos, aunque es conveniente que haya un mínimo de 10 (20 fichas en total). sRecortamos cuadrados de cartón de igual tamaño (de unos 5 ó 6 centímetros de lado), tantos como fichas vayamos a fabricar. sRecortamos también las imágenes, del mismo tamaño que los cartones, y las pegamos en ellos. Debemos procurar que el revés del cartón sea igual en todas las fichas, de modo que éstas no sean reconocibles al ponerlas boca abajo. Cómo se juega: Se colocan todas las fichas boca abajo y alineadas. Cada jugador, por turno, levanta dos. Si forman pareja, se las queda. Si no, vuelve a ponerlas como estaban. Hay que prestar atención a las imágenes que van saliendo y procurar recordar su posición. Gana el que consiga formar más parejas.

Se necesita: Una bandeja grande de polietileno (de las que venden con fruta) y tapones de corcho. Tijeras, lápiz, pegamento, témpera de colores y pincel. s En la base de la bandeja recortamos varios cuadrados de unos 4 centímetros de lado. s Dibujamos en cada uno una forma sencilla: un sol, una espiral, un corazón, una flor, un coche, una estrella, un pez... s Repasamos la figura con el lápiz, apretando bien, de modo que el trazo de la silueta quede hundido. s Pegamos un tapón de corcho en el revés del cuadrado. Cómo se usan: Con un pincel, se aplica témpera en cada sello y a continuación se estampan sobre papel. Se pueden utilizar para hacer dibujos con está técnica o bien para adornar las páginas de un diario, una carta, un cuento escrito por el niño, etc. Al terminar de jugar, conviene limpiar los sellos con agua (con cuidado de no mojar el corcho). 75


Vamos a jugar

Anillas

Cogemos un tubo de cartón alargado, como los de los rollos de cocina o el papel de aluminio, lo pegamos verticalmente sobre una plataforma de cartón grueso y lo pintamos de un color vistoso. Fabricamos unas anillas recortando arandelas de cartón (si éste no tiene la consistencia suficiente, pegaremos dos arandelas entre sí). Podemos pintarlas y ¡a ver quién ensarta más en el tubo!

Bolos

Con varias botellas de plástico (vale alternar grandes y pequeñas) se puede confeccionar un juego de bolos de los de toda la vida. Para dar emoción al juego, a cada botella se le asigna un valor (se puede escribir la cifra con un rotulador indeleble). Así sabremos cuántos puntos consiguen los jugadores en cada lanzamiento. Para tirar los bolos, podemos utilizar una pelota de tenis.

Casita de juegos Las cajas de cartón de grandes electrodomésticos (nevera, lavadora, etc.) son estupendas para improvisar una casa en la que los niños puedan meterse para jugar. Con ayuda de un cúter, un adulto recortará ventanas y puertas, dejando un lateral unido a la caja, para que se puedan abrir y cerrar. Los niños pueden decorar la casa a su gusto: pintar una chimenea, macetas, cortinas, la cerradura de la puerta, etc. Como quien se muda a una casa nueva, cada día pueden ir añadiendo algún detalle. Si hay sitio suficiente en la habitación infantil, cuando no jueguen con ella, podemos colocarla en un rincón y utilizarla para guardar juguetes.

La rana

En una caja de cartón grande (como la de un microondas o una impresora) se recorta una abertura en forma de media luna, que será la boca de la rana. La abertura se puede hacer grande o pequeña, dependiendo del tamaño de las pelotas que se vayan a usar y de la edad de los niños (cuanto más pequeños, más grande tendremos que hacer el orificio). Si no tenemos pelotas pequeñas, podemos usar unas monedas. Si a los críos les apetece, pueden colorear la caja con témpera verde y dibujar dos grandes ojos saltones con un rotulador grueso. 76


para toda la familia Un bonito joyero Se necesita: Un envase de cartón con tapa (vale desde una caja de zapatos infantiles o de galletas surtidas, hasta una redonda de quesitos) y elementos decorativos (papel de regalo usado, recortes de revistas o envoltorios de caramelos y bombones). Tijeras y pegamento. s Recortar o rasgar pedazos de papel de regalo variado o trozos de revistas. s Si decidimos usar envoltorios de dulces, conviene meterlos entre las páginas de un libro pesado y esperar unos días hasta que se hayan aplanado y estirado lo suficiente. Hay que manipularlos con cuidado para que no se rasguen. s Pegar los adornos elegidos, superponiéndolos como si hiciéramos un colaje. Cubrir toda la parte exterior de la caja, incluida la tapa. s Para que resulte más resistente, se puede poner una lámina de plástico adhesivo.

Portalapices

Los botes de leche en polvo para bebés son fantásticos contenedores de lápices, rotuladores, pinceles, etc. Lo más sencillo para los pequeños es forrarlos con cartulina de un color y decorar ésta con pegatinas que les gusten. También quedan muy bonitos los dibujos geométricos hechos con purpurina de colores.

Vaciabolsillos

Se necesita: Una bandeja de polietileno (se puede pintar con témpera de colores o forrarla pegando pedacitos de papel de seda de distintos colores). Al final aplicaremos una capa de látex rebajado con agua o de alkyl. Puede usarse para dejar las llaves, la correspondencia, el móvil… 77


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