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4ºB ESO

Trabajo de la posguerra literaria Poesía, teatro y novela

Alex Tomás, Carla Más, Samuel Onrubia y Nagore Ochoa 05/05/2014

Literatura de la posguerra

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Posguerra literaria Contexto histórico La posguerra recibe este nombre por ser el periodo que transcurre después de haber terminado la guerra civil española. Tras la guerra civil, Franco, mediante un golpe de estado, se proclamo dictador de España en 1939 (año en el que el bando nacional ganó la guerra) hasta 1975 (fecha de su muerte). En cuanto a la política interior de esta época en España se impuso un régimen totalitario, el régimen franquista, con rasgos como que solo existía un único partido político, la falange Española. La constitución republicana se sustituyo y Franco impuso un conjunto de leyes con las que rechazo a los extranjeros y se mantuvo una política económica basada en la autarquía En el 1959 se estableció el gobierno de los tecnócratas con el objetivo de modernizar el país. Y en la política exterior, España quedo aislada de todos los demás países porque la ONU le negó la participación al ser un país dictador. Esto provocó que España tuviese que autoabastecerse de sus propios productos, una política económica conocida como la autarquía. También se caracterizo por el alineamiento con el fascismo. Más tarde hubo un desarrollo económico gracias a la creación de los polos de desarrollo y a la entrada de divisas (moneda extranjera) al terminar la autarquía (1954-1959) y en España a partir de los años 60 empezó el boom del turismo. A partir de 1975 empieza la democracia con lo que se consolida un nuevo régimen político y España tiene inserción con el resto de las democracias europeas.

Contexto Literario La literatura de esta época empieza desde 1936. Había poesía, teatro y novelas.

Poesía En la poesía había tres bloques: la poesía en los años cuarenta, la poesía social y la poesía a partir de los años cincuenta. También hay una rama que entra en esta época, la poesía de la experiencia. 2


Posguerra literaria La poesía en los años cuarenta En la poesía española predominaba la expresión de inquietudes religiosas y existenciales; lo autores más importantes de este bloque son Dámaso Alonso, con Hijos de la ira, y Vicente Aleixandre, con Sombra del paraíso, que eran poetas de la generación del 27 y que con estos dos poemas se inició la poesía de la postguerra. A partir de ahí salen autores como Blas de Otero, con Ángel fieramente humano, y Miguel Hernández, con El rojo que no cesa. En esta poesía se caracterizaban dos tipos: la poesía arraigada, en la que los poetas tenían una visión positiva y esperanzadora y preferían utilizar la métrica clásica con temas tradicionales, y la poesía desarraigada, que son por ejemplo los poetas antes nombrados que muestran un descontento hacia la realidad y se enfrentan contra el mundo.

La poesía social Predominaba en España a principios de los años cincuenta. En esta poesía se reflejaban las injusticias sociales y la falta de libertad. Los autores más destacados son Gabriel Celaya, con Cantos iberos, Blas de Otero, con Pido la paz y la palabra, y José Hierro, con Quinta del 42. En este bloque los poetas utilizaban los temas que ocurrían en España, dándole un enfoque muy político, y

un estilo y técnica de lenguaje claro para que todos

pudiesen entenderlo.

Los poetas del medio siglo Son los poetas de finales de los años cincuenta. Surgen a partir de la poesía social. Destacan autores como Ángel González, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma, Claudio Rodríguez y José Agustín Goytisolo. Sus obras presentan unas características diferentes a la social como por ejemplo siguen expresando la realidad pero desde su vida, con lo que no llegan a la realidad exacta. Utilizan temas más íntimos como la nostalgia, el amor, la familia, el erotismo… y cada autor busca un lenguaje más personal.

Teatro En el teatro también destacaron tres bloques: la comedia del disparate, el teatro social y el teatro experimental. 3


Posguerra literaria La comedia del disparate Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura irrumpen el teatro español para renovar la risa. Una obra importante de Enrique Jardiel Poncela fue: los ladrones somos gente honrada; Tres sombreros de copa de Miguel Mihura fue la obra fundamental de la comedia del disparate que fue escrita en 1932 pero estrenada en 1952. Los diálogos siguen una lógica poco corriente pero este teatro no ha de entenderse solo como pura diversión, sino una crítica a la sociedad española. El humor de Mihura consiste en ridiculizar los personajes y las acciones de la realidad inmediata, pues la sátira se impone al humor. Por ejemplo su obra fundamental se caracteriza por sus recursos humorísticos con objetos inútiles, el juego con el lenguaje y la subversión de frases hechas.

Teatro social Movidos por su instinto de rebeldía Antonio Buero Vallejo, con Historia de una escalera, y Alfonso Sastre, con Escuadra hacia la muerte, marcaron dos hitos históricos en el teatro social y político. Formas de entender la protesta política, en el caso de Sastre, y la social, en el caso de Buero, con temas, estilos y propuestas dramáticas diferentes que se unían en un solo grito de rebeldía. El teatro social se caracterizaba por sacar temas de la realidad como por ejemplo la injusticia social, la condición del hombre, la miseria, la falta de libertad… Además aparece el lenguaje barriobajero, directo, sin eufemismos frente al lenguaje de la comedia oficial. Cuando Vallejo estreno ‘Historia de una escalera’ se inicio un teatro que buscaba la verdad y que pretendía remover la conciencia española. Algunas estrategias de este teatro son el uso de personajes históricos, que fracasan en intentar conseguir una sociedad más justa y libre, y los efectos de inmersión para que el espectador se sitúe en la consciencia de los personajes.

Teatro experimental Surgió en los años sesenta como una reacción contra el teatro social. Este teatro propone la búsqueda de nuevas formas teatrales experimentado con los recursos de que dispone el autor, con el fin de incorporarlo al espectáculo.

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Posguerra literaria El principal representante de este teatro es Fernando Arrabal, con obras como Pic-Nic o El triciclo. Sus obras se caracterizan por no representar exactamente la realidad de la época, sino parábolas sobre la condición humana que es preciso interpretar, con lo que es más un teatro simbólico. Los diálogos se apartan del lenguaje cotidiano porque se utilizan mucho los signos no verbales (gestos y movimientos, decorado, música…) y es un teatro provocador que presenta temas como sexo, violencia o locura.

Novela Al igual que los dos anteriores géneros literarios, la novela de la posguerra presenta tres bloques: la novela de los años cuarenta, la novela social y la novela experimental.

La novela de los años cuarenta Los narradores de esta época crearon una nueva tradición novelística que retomó los modelos de la narrativa realista. Las dos novelas más importantes son La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, y Nada, de Carmen Laforet, que comparten un tono sombrío y existencial, junto con una actitud evasiva. Esta obra de Cela es la más representativa de la novela tremendista que se caracteriza por plasmar la inhumanidad y la violencia extrema de la España rural y de la condición humana. Utiliza elementos de la picaresca, el naturalismo y esperpento. Sus obras reflejan un profundo pesimismo bajo un humor negro muy característico. En su estilo destaca la riqueza expresiva y la habilidad en la descripción de ambientes. Mientras ‘Nada’ se incluye en la novela existencial. La narrativa de Laforet refleja la vaciedad y falta de expectativas vitales de la España miserable y gris de la posguerra.

La novela social También conocida como la novela existencial que predominó durante los años cincuenta. Se utilizan más los diálogos y la voz narrativa casi desaparece porque se usa muy poco la descripción y los análisis psicológicos de los personajes. Son unas novelas que critican la sociedad española de esa época.

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Posguerra literaria Destacan principalmente dos obras que son: ‘La Colmena’ de Cela, en la que retrata la vida cotidiana de Madrid con técnicas como el protagonismo colectivo y el fragmentarismo y técnica del contrapunto; y ‘El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio, donde cuenta sucesos del río Jarama y destacan técnicas como los extensos diálogos y la presencia del narrador objetivo.

La novela experimental Con la novela Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos, empieza en 1962 este bloque que plantea los mismo temas que la novela social pero con técnicas narrativas más novedosas. Se caracteriza por presentar personajes con problemas de identidad que intentan encontrarse a sí mismos y la razón de su existencia, por la crítica a una época anterior, por la desaparición del argumento, por la estructura organizada de forma compleja, por la ruptura lineal del tiempo donde es habitual la técnica del flashback (influencia del cine) y por la renovación del lenguaje literario. También destacan autores como Miguel Delibes, con Cinco horas con Mario; Juan Goytisolo, con Señas de identidad; Volverás a Región, de Juan Benet; y La saga/fuga de J.B., de Gonzalo Torrente Bellester.

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Trabajo de la postguerra literaria