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Sócrates (470ª.C – 399 a.C.), maestro de Platón, nace en las Atenas democrática, en la época de su mayor esplendor, en el seno de una familia modesta, de padre escultor y madre comadrona.

Se dice de él que nunca ambicionó la riqueza ni tuvo deseos de destacar en la política. No cobraba por sus enseñanzas , ni escribió ningún libro, pues en su opinión la filosofía sólo puede practicarse mediante el diálogo.

Platón cuenta de Sócrates que dedicó su vida a la búsqueda de la verdad, interrogándose a sí mismo y a los demás acerca del bien humano , la justicia, la felicidad y la virtud. Se comparaba a sí mismo con un tábano incómodo y molesto que aguijoneaba a los demás con sus preguntas para que estuvieran atentos a la virtud.


A diferencia de algunos sofistas, que presumían de sabios, Sócrates afirmaba de sí mismo la célebre frase “ sólo sé que no sé nada”, dando a entender con ello que el punto de partida de toda indagación filosófica debía ser el reconocimiento de la propia ignorancia, pues sólo el que reconoce no saber está en condiciones de aprender.

Tanto Sócrates como Platón se opusieron tenazmente a las teorías de los sofistas. Tras la restauración de la democracia por parte de Trasíbulo, fue juzgado y condenado a tomar la cicuta, bajo la falsa acusación de corromper a la juventud. Pero en realidad las causas de su condena fueron políticas: aunque no era partidario de la oligarquía, tampoco simpatizó demasiado con la democracia ateniense, y además, fue uno de los Treinta Tiranos. Esta trágica muerte influyó poderosamente en la vida y el pensamiento de su discípulo Platón.


Sócrates