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SÁBADO 4 DE FEBRERO DE 2012

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SEGÚN ENCUESTA ENTRE 100 CIUDADANOS

La falta de agua sembró el temor,

También estimuló el ahorro del líquido y la creatividad para hacerlo. Según experta, el apelativo de Capital Mundial del Agua es un imaginario “super inflado”. Huellas. ALEXANDRA SERNA

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LA PATRIA | MANIZALES

adie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Este dicho popular refleja lo que nos sucedió a los manizaleños con el agua, disponible a cántaros en fuentes como la cuenca del río Chinchiná y que le mereció a Manizales el apelativo de Capital Mundial, pero que con las dos emergencias vividas entre octubre y noviembre del año pasado ese patrimonio pareció esfumarse. Los hábitos de las familias cambiaron y ahorran más. La mayoría teme que en cualquier momento se vaya el agua, más cuando en la segunda ocasión un lodazal bajó con toda su fuerza por el sector de Gallinazo y arrasó las tuberías que días atrás se habían repuesto. Esto muestra una encuesta que LA PATRIA realizó entre 100 ciudadanos. En contraste, el reconocimiento de la calidad del agua sigue en pie, lo que hace que buena parte de los ciudadanos consuman agua de la llave con tranquilidad y valoren sus atributos.

No está asegurado

Los 17 días sin agua por el derrumbe del 19 de octubre y el racionamiento a media ciudad durante 13 días por el deslizamiento del 6 de diciembre dejaron “curados” a los ciudadanos. Y eso que

hubo sectores como Cervantes, La Cumbre y La Castellana donde por daños puntuales escaseó más el líquido. Miguel Ángel López, del barrio La Enea, es de los que teme abrir los grifos de su casa y que no salga ni una gota de agua, como admitieron 87 de los 100 encuestados. “Sé que el agua se puede ir en cualquier momento”, asegura. Para Teresita Lasso Amézquita, del Observatorio de Conflictos Ambientales de la Universidad de Caldas, ese temor no es infundado. “La gente es consciente de la vulnerabilidad de la Planta Luis Prieto. En medio de las emergencias las personas aprendieron y hubo conversaciones en las calles sobre dónde quedan las plantas y cuáles son las reservas”. Hay que sumarles las constantes suspensiones del servicio en diferentes sectores, aunque por daños puntuales y variaciones de la

Fotos | Martha Elena Monroy | LA PATRIA

En el techo de la casa de Carlos Eduardo Salazar, en La Enea, reparan un tanque para almacenar agua del acueducto y pusieron un balde para recoger agua lluvia.

red. Por algo las personas siguieron abasteciéndose y almacenando el preciado líquido. “El agua hace mucha falta, qué desespero no tenerla para bañarse o para cocinar. Por las emergencias nos tocó cerrar el restaurante que tenemos y ahora que lo remodelamos compramos una caneca para el agua de reserva”, agregó Miguel Ángel. En la terraza de su casa abundan las canecas, Hasta en las tapas de las recámaras de Aguas de Manizales, en la Avenida Santander, quedó marcada la inconformidad de la gente.

que hace poco desocuparon, pero guardan con recelo un porrón y dos bolsas de agua potable. La mayoría, según la encuesta, mantiene agua recogida en tanques de reserva o en baldes. Una minoría sigue aprovechando las fuentes naturales y la lluvia. En el control de busetas del barrio Las Colinas no volvieron a lavar las busetas con agua potable, sino con agua de un nacimiento de un parque. Jairo Arias llevaba varios años sacando agua de su casa para asear los vehículos, pero ahora llena a diario 15 canecas de 18 litros cada una con un líquido que luce limpio y le ahorra unos pesos.

“En Manizales no había cultura del ahorro, sino que se estaba instalando otra sobre el supuesto de que tenemos mucha agua, lo que no es cierto”.


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pero no hirió el orgullo Cómo ahorran LA PATRIA les preguntó a varios ciudadanos si empezaron a ahorrar agua tras las emergencias del año pasado y cómo: James Arbeláez, Centro Sí, en la casa vaciamos los baños con agua que recogemos en un nacimiento que hay en un edificio vecino. Pienso comprar un tanque para recoger agua lluvia. María Rubiela Rojas, Las Colinas Re c oj o a g ua e n recipientes y los mantengo llenos para el consumo de mi familia.

Miguel Ángel López, del barrio La Enea, mantiene reservas de agua. Quedó “curado” por las emergencias del año pasado y aprendió a ser precavido.

Alberto Quintero, El Paraíso Sí, todo mundo quedó sicosiado. Me baño en compañía de la señora (se ríe). Mauricio Rodríguez, La Enea Sí, en mi casa reutilizamos el agua de la trapeadora para vaciar los sanitarios. Cierro la ducha cuando me enjabono y para lavar la ropa se raciona el agua. Edith Zapata, La Enea Sí, utilizo el agua recogida para los baños o para el lavadero. Me baño con mi hija pequeña. Beatriz Victoria Marín, La Enea Mantengo recipientes llenos con agua de la llave. Esta semana llamaron a mi casa diciendo que se iba a ir el agua, pero fue una falsa alarma. Ramón Elías Romero, El Solferino No desperdiciamos el agua. Del techo saqué un tubo para llenar un tanque con agua lluvia. María Camila Pachón, Fátima Claro, me demoro menos bañándome. Lesly Mariana Ruiz, El Nevado Sí, cierro la llave cuando me lavo los dientes y en el baño.

Jairo Arias carga canecas llenas de agua de nacimiento desde un parque del barrio Las Colinas hasta el control de busetas. En su casa aprendió a ahorrar el líquido de la llave.

En Villa Carmenza también se ve esta práctica. Algunos taxistas utilizan agua de nacimiento para lavar los vehículos.

El ahorro

El dato más contundente de la encuesta es que 94 ciudadanos respondieron que ahorran agua, que según Lasso Amézquita da cuenta de un cambio cultural: la prevención. “En Manizales no había cultura del ahorro, sino que se estaba instalando otra sobre el supuesto de que tenemos mucha agua, lo que no es cierto. De acuerdo con un estudio de Corpocaldas, la Universidad Tecnológica de Pereira y el Ideam, los índices de escasez de Río Blanco, por ejemplo, están muy acelerados ya sea por mal manejo o porque falta

Isabel Aristizábal, Villa Carmenza Cuando me lavo los dientes, si me sobra agua en el vaso se lo paso a mis hermanos. En el baño de vez en cuando.

reforestar más”, aseguró la experta. La creatividad se nota al momento de ahorrar. Unos metieron botellas plásticas al tanque del sanitario reduciendo el espacio para el agua potable, lo que permite gastar hasta un litro menos del líquido por vaciada. Otros la reutilizan o redujeron los tiempos para asearse. Cada quien tiene su método (ver recuadro Cómo ahorran). Aunque para Sandra González, del barrio Las Colinas, el ahorro ha sido un hábito de toda la vida. “Aprendí a cerrar la llave cuando me lavo los dientes o cuando me enjabono o a usar la lavadora con la carga completa”, cuenta. Mary Luz Aristizábal, del barrio Villa Carmenza, apenas comienza a reeducar a sus hijos: “mantengo encima de los muchachos

diciéndoles que se gasten menos tiempo en sea la Capital Mundial del Agua. “Este y otros la ducha”. imaginarios de la ciudad son super inflados, El riesgo es que esas actitudes preventivas pues para llegar a ser eso falta mucho. Una sean pasajeras. Por eso la representante del cosa es el sentido de pertenencia por el agua, Observatorio planteó que se requiere un pro- que sigue ahí, pero otra es el imaginario insceso de educación ambiental desde la vida talado por la empresa de agua para promocotidiana, en la familia, escuela, trabajo o en ver un modelo de gestión económica”, aunque la calle, que no sea potestad de una corriente admitió que la técnica de potabilización gepolítica, alcalde o universidad. nera credibilidad en comparación con otras “También hay que generar un sistema de ciudades. control ciudadano no solo sobre la fase de Agregó que ese orgullo y confianza también almacenamiento -en las se explican por la cultura plantas-, sino que supervide una sociedad que se “El agua hace mucha falta, qué se los nacimientos, las con- desespero no tenerla para bañarse levantó en ecosistemas ducciones, la prestación del de alta montaña, donde o para cocinar”. servicio a los usuarios y la abundan los bosques y el disposición final”. agua en todas sus formas: ríos, nieve y neblina. “La Se mantuvo el orgullo crisis no fue más fuerte por la cantidad de La encuesta confirmó que se mantienen dos ojos de agua de las laderas”. actitudes de los manizaleños frente al agua La falta de agua se llevó la seguridad de potable: la confianza y el orgullo, que contras- tener siempre a disposición el servicio, pero tan con la percepción que se generó de Aguas no hirió el orgullo colectivo que genera su cade Manizales como institución. lidad. Les dejó enfermedades a algunas persoMiguel Ángel, el de La Enea, sigue tomando nas, hizo que se conocieran los vecinos y entre agua de la llave y mantiene la idea de que este ellos respetaran las filas. También sembró la servicio es de los mejores del mundo. “Lo que semilla del ahorro. pasó el año pasado fue más por la mala admiComo está escrito en una comunidad de nistración”, opinó. Facebook llamada Manizales sin agua: “de las Lasso Amézquita cuestionó que Manizales dificultades siempre se aprende”.


Reportaje: La falta de agua sembró el temor, pero no hirió el orgullo