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INSTITUTO DIVERSIFICADO POR COOPERATIVA COATEPEQUE I.D.C NOMBRE: LUIS GREGORIO GARCIA LOPEZ CLAVE: 8 GRADO: 5.TO CARRERA: ADMON SECCION: B MAESTRA: SANDRA RALDA

CATEDRA: COMPUTACION

TRABAJO: HUMANIDA Y MAS

ENTREGA: 08/07/2013


INTRODUCCION

La humanidad en la historia es el conjunto de hechos y procesos que se han desarrollado en el entorno del ser humano, desde la aparición del humano hasta la actualidad. Esta historia está marcada tanto por una sucesión gradual de descubrimientos y de nuevos inventos, como por desarrollos muy acelerados ligados a cambios de paradigma y a periodos revolucionarios, que finalmente hacen posible la evolución material y espiritual de la humanidad, asi también se sabe que El término humildad se deriva del latín «'hŭmĭlĭtas, ātis, f. humilis'», que se

traduce no solamente como humildad sino también como bajo o de la tierra y humus, ya que en el pasado se pensaba que las emociones, deseos y depresiones eran causadas por irregularidades en las masas de agua.


LA HUMANIDAD

La historia universal[1][][] es el conjunto de hechos y procesos que se han desarrollado en el entorno del ser humano, desde la aparición del humano hasta la actualidad. Esta historia está marcada tanto por una sucesión gradual de descubrimientos y de nuevos inventos, como por desarrollos muy acelerados ligados a cambios de paradigma y a periodos revolucionarios, que finalmente hacen posible la evolución material y espiritual de la humanidad. Se concibe como inicio de la historia humana, en oposición a la prehistoria, al momento (que se produce de manera independiente en diferentes lugares de la Tierra) en que se inventa la escritura. Esto hace posible la existencia de un medio para difundir y preservar de manera más duradera el conocimiento adquirido.[4] [5] [6] La escritura, a su vez, se ha convertido en una necesidad fundamental desde la aparición de la agricultura,[7] [8] del desarrollo de asentamientos estables y de la aparición del comercio. Las civilizaciones se desarrollaron en los bordes de los grandes ríos. Una de las primeras en aparecer, entre el 4000 y el 3000 a. C., fue la de Sumeria, en Mesopotamia, palabra que en griego significa "entre ríos" (μέσος, "entre" y ποταμός, "rio"). [9] Otras civilizaciones también se desarrollaron en las orillas de los ríos, como la de Egipto en el Nilo,[10] [11] [12] la del valle del Indo,[13] [14] [15] la de Caral-Supe en los ríos cortos del desierto peruano,[16] y la de la Antigua China a las orillas del río Amarillo.[17] [18] [19] De manera progresiva la mayoría de los seres humanos de Europa, de Asia y de África del Norte pasaron a depender de estados organizados, proceso que también sucedió en Centroamérica y en la parte occidental de América del Sur. Poco a poco, todas las regiones y poblaciones del globo cayeron bajo el poder de uno u otro estado hasta que el tratado de Berlín de 1878 distribuyó los últimos territorios desocupados, a excepción de la Antártida.[20] La historia se suele dividir en cuatro grandes períodos: •

• • •

La Edad Antigua, comprende desde alrededor del año 3000 a. C.[21] hasta alrededor del siglo VI, con el Oriente Medio,[22] [23] [24] el Mediterráneo cuna de la Antigüedad clásica, de China,[25] y la India. La Edad Media,[26] [27] desde el siglo VI hasta finales del siglo XV. La Edad Moderna,[28] desde finales del siglo XV hasta 1789, con la revolución francesa, que incluye el Renacimiento europeo. La Edad Contemporánea, iniciada en 1789, con la Ilustración y la Revolución industrial, y que llega hasta nuestros días.


Mapamundi dibujado por Ortelius (1570).

El papa Silvestre I bendice a Constantino, del que recibe con la tiara (símbolo del pontificado romano clásico, similar a otros tocados político-religiosos, como la doble corona de los faraones) el poder temporal sobre Roma. Fresco del siglo XIII, capilla de San Silvestre, monasterio de los Cuatro Santos Coronados.

En Europa, habitualmente se ha tomado la fecha de la caída del Imperio romano de Occidente (476) como el momento en que finaliza la Antigüedad y empieza la edad Media. Unos siglos después, a mitad del siglo XV, Johannes Gutenberg inventa la imprenta moderna,[29] usando la tipografía, revolucionando la comunicación, e impulsando el Renacimiento europeo[26] [30] [31] y la Revolución científica.[32] En el siglo XVIII, el desarrollo del conocimiento y la tecnología, especialmente en Europa, alcanzó una masa crítica que hizo posible la Revolución industrial.[33] Este incremento tan espectacular, de una banda, del conocimiento, la tecnología y el comercio y, por otro, en consonancia, del aumento del potencial destructor de la guerra, han generado una situación que en la actualidad afecta al conjunto de comunidades que habitan la Tierra.[34] [35] •

Origen de la humanidad[editar] Artículos principales: Evolución humana, Origen de los humanos modernos y Paleolítico.


Cráneo de un Homo erectus (‘hombre erecto’), es un homínido extinto, que vivió entre 1,8 y 0,3 millones de años antes del presente (Pleistoceno inferior y medio).[36]

La genética y el estudio de los fósiles dice que el Homo sapiens apareció en peru hace unos 200.000 años,[37] [38] después de un largo período de evolución biológica a lo largo del Paleolítico.[39] [40] En aquella época, la Tierra se encontraba inmersa en una glaciación, con un clima mucho más frío del que se vive hoy en día.[41] Mucho antes, otras especies de homínidos, como por ejemplo el Homo erectus, ya utilizaban herramientas y, con el transcurrir del tiempo, estos utensilios fueron cada vez más elaborados y complejos. Es también en el paleolítico cuando se desarrolla el lenguaje y se generaliza el entierro de los muertos.[42] Probablemente los entierros tuvieron como uno de sus objetivos ocultar la descomposición de los cuerpos, e indicar una comprensión más avanzada del concepto de la muerte. En un determinado momento, los humanos comenzaron a hacer uso del fuego tanto para calentar como para cocinar sus alimentos.[43] En esta fase, los seres humanos dependieron de la carroña, la caza y la cosecha; eran nómadas, y no tenían la capacidad de producir su propio alimento. También se adornaban con diversos objetos y es en este periodo cuando aparecen las primeras manifestaciones artísticas. Hace unos 50.000 años, los seres humanos comenzaron a establecerse por todo el planeta. Primero, en África, después llegaron a Asia Central, desde donde se dirigieron, por un lado, hacia Europa, y por el otro, hacia América cruzando el Estrecho de Bering. [44] [45]

La rápida colonización humana de América del Norte y de Oceanía tuvo lugar durante la glaciación, en una época en que las actuales zonas templadas eran extremadamente inhóspitas. Al final de la última glaciación, hace aproximadamente unos 12.000 años, el hombre ya habita casi la totalidad de las zonas libres de hielo del mundo.[46] Las últimas áreas colonizadas fueron las islas de la Polinesia, que fue ocupada a lo largo del primer milenio de nuestra era. Las sociedades de cazadores-recolectores eran, en general, de pequeñas dimensiones, y ya desarrollaban un tipo de estratificación social; también establecieron contactos con otras sociedades recorriendo, en algunos casos, grandes distancias, como es el caso de los aborígenes australianos. Con el tiempo, la mayor parte de estas sociedades o se transformaron en estados agrícolas más poderosos, o fueron exterminadas o absorbidas por otros grandes estados; algunos grupos continuaron sobreviviendo aislados del resto y, en la actualidad, todavía siguen existiendo en algunas regiones muy remotas.

El Mesolítico[editar] Artículo principal: Mesolítico.


El Oriente Medio fue una de las primeras regiones en desarrollar su agricultura, por lo tanto, se adelantaron al Mesolítico y comenzaron a hablar de Epipaleolítico.

El mesolítico (Mesos: medio y Litos: piedra, que quiere decir Edad Media de Piedra) inicia al final del Paleolítico, hace aproximadamente unos 10 000 años,[47] y finaliza con el desarrollo de la agricultura, aunque esta fecha inicial varía según las determinadas peculiaridades de cada región. En algunas zonas llegó a durar unos cuantos milenios, pero en ciertos lugares donde la agricultura ya existía, como por ejemplo en el Oriente Medio, el mesolítico tuvo una duración corta y quedó mal definido, [47] en las regiones poco afectadas por la glaciación a veces se prefiere hablar de Epipaleolítico.[47] Donde persistió más tiempo fue en sociedades de Europa del Norte,[48] ya que tenían abundancia de alimentos debido a que vivían en zonas pantanosas aparecidas como consecuencia del cambio climático. Estas condiciones favorecieron la existencia de diferentes ritmos en el desarrollo, como se puede observar analizando los vestigios de las culturas Aziliense y Maglemosiense.[49] La persistencia del Mesolítico retrasó la llegada del Neolítico, que se produce alrededor del 7000 a. C.[50] Sin embargo, se han hallado pocos vestigios de este período y estos se limitan generalmente a residuos alimenticios, pero cabe destacar que en las regiones boscosas aparecen los primeros signos de deforestación. Esta práctica no se generalizó sino hasta el neolítico, que es cuando la agricultura comenzó a requerir de la utilización de grandes espacios de cultivo. En muchas zonas, el Mesolítico se caracterizó por la existencia de herramientas de sílex, para objetos destinados a la pesca, aixes de piedra y artefactos de madera, como por ejemplo canoas y arcos que se han encontrado en algunos lugares. Estos objetos producto del progreso tecnológico se desarrollaron primero en África, asociados con la cultura aziliense, antes de extenderse hacia Europa a través de dos zonas: la Península Ibérica y el Levante mediterráneo.[51]

El Neolítico[editar] Artículo principal: Neolítico.


La agricultura y la ganadería fueron las dos principales actividades del Antiguo Egipto, las cuales elevaron su supremacía, su riqueza y los empleos en la civilización conllevándolo a convertirse en uno de los imperios más poderosos de toda la historia. [52]

El Neolítico –que quiere decir, la "nueva edad de piedra"–, es donde se produce el primer periodo de desarrollo tecnológico y social.[53] Esta etapa se inició hace unos 12 000 años (en el 10 000 a. C.) y se caracterizó por la creación de los primeros poblados y por la aparición de la agricultura, la ganadería, y la metalurgia.[54] [55] En este período es cuando comienza el cultivo de ciertos cereales como el arroz, el trigo, el maíz, y de tubérculos como la patata. De esta manera, el ser humano dejó de depender de la caza, la pesca y de la recolección de productos de las plantas silvestres, y se convirtió en autosuficiente; esto permitió que se pudiera adoptar un tipo de vida sedentaria, aunque algunas actividades como el pastoreo aún siguieron requiriendo de la práctica del nomadismo o del semi-nomadismo. La incorporación de este cambio de vida conllevó cambios en la alimentación y, de esta manera, se aprendió a fabricar pan y a elaborar bebidas alcohólicas.

La agricultura[editar] Artículo principal: Historia de la agricultura.

A mediados del X milenio a. C. se produjo un cambio crucial que es el desarrollo de la agricultura, cambio calificado como "revolución" por el historiador australiano Gordon Childe;[56] tuvo lugar en la zona del Creciente Fértil, y hacia el 7000 a. C. se extendió a otros lugares, como al valle del Indo, a Egipto (6000 a. C.), y a China (5000 a. C.).[57] Por otro lado, en Mesoamérica también se han encontraron restos arqueológicos que confirman que la agricultura ya se practicaba en este lugar en el 2700 a. C.[58] A partir del 5500 a. C. se generalizó el desarrollo del regadío organizado y de la utilización, por parte de los sumerios, de mano de obra especializada. La investigación tradicional ha tendido a concentrarse en la región del llamado Creciente Fértil pero los estudios arqueológicos realizados en el continente americano, así como en el este y sudeste de Asia, muestran que ciertos sistemas agrícolas que utilizaban diferentes tipos de cultivos y que funcionaban con el apoyo de determinados animales, podrían haberse desarrollado de manera paralela prácticamente en la misma época.[59]

El uso de los metales[editar] Artículo principal: Edad de los Metales.


Fundición de cobre en murales funerarios egipcios.

El uso de los metales, el bronce y el hierro, suplantaron el sílex y otros materiales pétreos que hasta ese momento eran la materia básica para la elaboración de herramientas agrícolas, armas y materiales de construcción; esto hizo posible el poder disponer de objetos más duraderos y eficientes. Después del cobre, se descubrieron nuevas aleaciones del cobre como el estaño o el plomo, que juntos dieron lugar a un nuevo producto, el bronce; este nuevo material es menos maleable, pero más duro. Un gran salto tecnológico se dio con el uso de la forja, estos hornos de alta temperatura hicieron posible la manipulación del hierro para producir herramientas aún más resistentes. Esta secuencia tecnológica ha configurado la denominación de las diferentes etapas de la edad de los metales: la edad del cobre, la edad del bronce, la edad del hierro. Todos estos metales ya eran conocidos por el hombre preneolítico, pero este no dominaba las técnicas para su elaboración y manipulación, técnicas que requerían de temperaturas muy altas. Los utensilios, armas y adornos de cobre o bronce eran el material básico en el 3000 a. C. Posteriormente, en el Mediterráneo oriental, en el Oriente Próximo y en China se implantó, de manera generalizada, el uso del hierro.[60] Es posible que los habitantes de América no conocieran el uso del hierro con anterioridad a la cultura chavín (900 a. C.),[61] pero se sabe que los mochicas disponían de armaduras, de cuchillos y de vajillas de metal. [62] Los incas, que tenían poco recursos para conseguir metales, recurrían al relevo de sus arados, al menos durante la conquista de los Chimú.[63] La investigación arqueológica en Perú ha sido poco desarrollada pero es posible que el acero ya existiera en esa zona antes que en Europa.[64]

Los despuntes de las civilizaciones[editar] Artículo principal: Civilización.

El desarrollo de la agricultura tuvo numerosas consecuencias, algunas de ellas de gran trascendencia para la historia de la humanidad. [65] Una de las más importantes fue el incremento de las concentraciones humanas que se organizaron y llegaron a formar estados. Aun así, siguieron existiendo pueblos nómadas, como los aborígenes de Australia o los boiximanos del sur de África, que no utilizaron la agricultura, y si lo hicieron, fue en una época más reciente.[66] [67] [68] Hasta el inicio de la colonización europea, en el siglo XV, una gran parte del planeta estaba ocupado por grupos humanos que no pertenecían a ningún estado. Muchas sociedades tribales se transformaron en estados cuando fueron amenazados, o recibieron la influencia de estados ya constituidos. Algunas "tribus", como por ejemplo los Casitas de Babilonia o los Manchuria de China, consiguen conquistar a estados muy desarrollados y, posteriormente, se integraron dentro de sus estructuras.[69] Es, pues, el desarrollo de la agricultura el que crea las condiciones necesarias para hacer posible la emergencia de sociedades complejas, llamadas "civilizaciones", la formación de estados y la aparición de mercados. Y, de manera paralela, el desarrollo de la


tecnología permitió al hombre ejercer un control de la naturaleza y desarrollar sistemas de transporte y redes de comunicación.[70]

Los primeros estados[editar] Artículo principal: Estado.

La Gran Muralla China es un ejemplo de la delimitación ejercida por cada estado para defender su territorio y separarlo del resto.

Existen diversas acepciones del término estado. Max Weber lo define como "una organización humana que controla de manera exclusiva y legal el uso de la fuerza sobre una zona geográfica específica".[71] Los primeros estados aparecieron en el IV milenio a. C. (4000-3000 a. C.) al oeste de Irán, en Mesopotamia, y en Egipto y en el III milenio a. C. (3000-2000 a. C.) en el valle del Indo, en la India, y en Caral, en la costa central del Perú. En China, la aparición de los primeros estados es posterior; pues fue a finales del tercer milenio y principios del segundo.[72] A partir del 2500 a. C. se crearon las primeras sociedades protourbanas, pero la primera dinastía testificada por la arqueología es la de los Xia.[73] En el segundo milenio emergieron civilizaciones en Creta, Grecia Oriental y Turquía.[74] Las civilizaciones maya, moche y nazca aparecieron en América Central y en Perú a finales del I milenio a. C.

Civilizaciones e imperios[editar] Artículo principal: Historia Antigua.

Los grandes imperios antiguos[editar]

Gran Pirámide de Guiza.

A partir del III milenio a. C. surgieron grandes civilizaciones, creadoras de imperios territorial y orgánicamente más vastos cada vez. Los principales núcleos de civilización fueron los siguientes: •

Antigua China. Alrededor de los ríos Yangtsé y Huang-ho surgió la cultura Xia y la cultura Shang. Esta sucumbió ante los invasores Zhou, que gobernaron China durante la primera mitad del I milenio a. C. A finales del período Zhou crecieron dos grandes escuelas filosóficas, el confucionismo y el taoísmo. A su vez, en el siglo VI a. C., la


antigua hegemonía Zhou se trizó en varios reinos, los cuales entraron en un estado crónico de guerra, durante el período de Primaveras y Otoños, y el de los Reinos Combatientes. El emperador Qin Shi Huang unificó a China y le impuso un régimen administrativo basada en la filosofía del Legalismo, pero a su muerte sobrevino una nueva guerra civil. En el año 206 a. C., el general Liu Bang unificó nuevamente a China, e inició la dinastía Han, siguiendo a continuación unos cuatro siglos de relativa paz y estabilidad política. Antigua India. En la actual Pakistán surgió la cultura del valle del río Indo, con sus ciudades Mohenjo Daro y Harappa. Esta cultura desapareció hacia 1500 a. C., posiblemente ante los invasores arios. La India se consolidó como una sociedad militarizada, con sistema social de castas, expresado en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.). En el siglo IV a. C. florecieron algunas importantes escuelas de pensamiento, incluyendo al budismo y el yainismo. A finales del siglo IV a. C., un guerrero llamado Chandragupta Mauria unificó a la India, dándole estabilidad bajo el Imperio mauria. Antiguo Egipto. Alrededor del río Nilo surgieron varios asentamientos neolíticos, los nomos, encajonados entre barreras geográficas como el desierto del Sahara y la península del Sinaí, a pesar de lo cual desde temprana época comerciaron con el Medio Oriente.[75] Hacia el año 3100 a. C., dichos nomos fueron unificados en un solo gran imperio bajo la autoridad del faraón. La cultura egipcia desarrolló los jeroglíficos como forma de escritura, las mastabas, pirámides e hipogeos como métodos de sepultura, y la momificación como método de inhumación, así como una religión emparentada con los dioses Ra y Osiris, entre muchos otros. La corona faraónica vivió épocas de crisis y esplendor, pero siempre dentro de sus fronteras, hasta que invasores externos, los hicsos, se apoderaron del Delta por cerca de una centuria (hacia 1650 a. C.), hasta que fueron expulsados. En respuesta, los ejércitos egipcios cruzaron el desierto del Sinaí y se expandieron hasta el río Éufrates, interviniendo de lleno en la política del Medio Oriente. En su etapa de decadencia, la cultura antigua egipcia aún era lo suficientemente prestigiosa como para inspirar a los reyes de Kush y Axum, reinos que surgieron en el I milenio a. C. en lo que actualmente es Etiopía, y que incluso invadieron a Egipto y lo gobernaron como "Faraones Negros" durante tres cuartos de siglo.[76] Antiguo Perú. Hace 5000 años en la costa peruana, se desarrolló la ciudad de Caral. Una civilización que sin influencias externas adoptó medidas que demuestran su alto grado tecnológico y de desarrollo. Esta cultura se dedicó a fines religiosos y a practicar rituales mágicos de alabanza a la tierra y el cosmos, tanto como eran excelentes pescadores y mejores agricultores. Conocieron y domesticaron especies de flora y fauna. Mesopotamia. Sucesivos asentamientos (El Obeid, Eridu) llevaron a la civilización, hacia el IV milenio a. C. En el III milenio destacó la civilización de los sumerios, cultura entregada a guerras civiles hasta ser unificados bajo caudillos militares como Lugalzagesi, Sargón de Acad, Ur-Nammu y Hamurabi. Después de Hamurabi, que llevó a Babilonia a su apogeo, la región cayó en manos de los invasores casitas, y se deprimió culturalmente, hasta resurgir en el Imperio asirio. Imperio hitita. En el siglo XVIII a. C., Anatolia fue dominada por el pueblo de los hititas, quienes crearon un gran imperio que, bajo Shubiluliuma y sus sucesores, fue capaz de rivalizar con Egipto. Creta y Micenas. En el II milenio a. C., en la isla de Creta surgió una talasocracia que gobernó el Mar Egeo hasta cerca de 1.450 a. C., cuando su capital de Cnossos fue saqueada por los aqueos. Los principales asentamientos aqueos fueron Micenas y


Tirinto; se hicieron famosos por la Guerra de Troya; y sucumbieron finalmente frente a todos los invasores, los dorios, hacia el año 1100 a. C. Europa Occidental. Una serie de culturas se desarrollaron en Europa, dejando como testimonio los megalitos, gigantescos monumentos en piedra como por ejemplo Stonehenge. Hacia el año 1000 a. C., los principales asentamientos fueron Hallstatt y La Tène. Hebreos y fenicios. Acabado el poderío de Egipto y Hatti, surgieron varias culturas en Canaán. Los hebreos fueron fuertes bajo Salomón, y dominaron a los filisteos, sus eternos enemigos instalados en la costa; después decayeron, pero legaron la Biblia a la posteridad. En la costa del Líbano floreció Fenicia, un pueblo de mercaderes que navegó hasta Gran Bretaña en busca de comercio, y cuyos vástagos de Cartago llegaron a formar el Imperio cartaginés. En Siria se hicieron fuertes los principados arameos, que aunque sucumbieron después ante los asirios, hicieron pervivir su idioma hasta más allá de la época de Jesucristo. Asiria y Caldea. Hacia el siglo VIII a. C. los asirios, un pueblo del norte de Mesopotamia, iniciaron una vasta expansión militar contra Palestina, llegando incluso a Egipto. En 612 a. C. fueron derrotados por una coalición liderada por los caldeos; el Imperio caldeo gobernó Mesopotamia hasta 538 a. C., fecha en la que fueron derrotados por los persas. Antigua Grecia. Después de una Edad Oscura, época en la que florecieron Homero y Hesíodo, los griegos iniciaron una gran expansión geográfica, que los llevó a fundar colonias por todo el Mar Mediterráneo. Jonia primero, Atenas después, y Alejandría al último, fueron lumbreras de la civilización, en donde filósofos, científicos y artistas llevaron a cabo grandes creaciones intelectuales. Etruria. En Italia surgió la cultura de los etruscos, que gobernó el norte de la península entre los siglos X y III a. C., aproximadamente, sucumbiendo ante la presión cultural y militar de los romanos. Celtas. Los celtas se aposentaron en Europa Occidental durante el I milenio a. C., y su cultura se propagó desde España a Polonia, y desde Inglaterra hasta Turquía. Finalmente, fueron derrotados por los romanos, y sólo sobrevivió un único reducto, en la lejana Irlanda, hasta que este fue aniquilado por los vikingos. Mesoamérica. En el Sureste del estado de Veracruz, México existió la cultura olmeca considerada como la primer cultura mesoamericana. Surgió alrededor del 1500 a. C. Se les acredita como los primeros en desarrollar el calendario, la escritura y la epigrafía en América.

Ver también: • •

Mesopotamia: Sumeria, Imperio acadio, Babilonia, Elam, casitas, Asirios, caldeos, Imperio aqueménida. Antigua Grecia: Creta, Micenas, Troya, Edad Oscura, Homero, polis, Jonia, Guerras Médicas, Antigua Atenas, Esparta.

Imperios de Eurasia.[editar] Hacia finales del primer milenio a. C., por una serie de circunstancias, todas las regiones civilizadas de Eurasia se unificaron en varios imperios: •

Imperio persa. Los persas fueron un pueblo indoeuropeo originario de Irán. Su imperio unificó un gran territorio entre Grecia y la India, incluyendo a Egipto y el Asia Central (Transoxiana), entre los años 538 a. C. y 330 a. C. Reinos helenísticos. Después de que el macedonio Alejandro Magno conquistó todo el antiguo Imperio persa y propagó la cultura helénica, la región cayó en manos de varios reinos, siendo los más importantes el de los Lágidas (Ptolomeos) en Egipto y el Imperio


seléucida en Siria y Mesopotamia. Ambos subsistieron, mejor el primero que el segundo, hasta la época romana. Imperio romano. En el Lacio (centro de Italia), la República romana (509 a. C. a 31 a. C.) inició una imparable expansión, imponiéndose a los etruscos primero, y a los cartagineses después (véase guerras púnicas), y a los reinos helenísticos al último, hasta conquistar todo el Mar Mediterráneo, al que llamaron Mare Nostrum ("Mar Nuestro") y rigieron de manera absoluta entre 31 a. C. y el 395, fecha esta última en que se fraccionó de manera definitiva en dos mitades. Al mismo tiempo, los romanos conquistaron los territorios de Galia, Hispania y Britania, y llegaron a controlar Germania durante un tiempo. Partos y sasánidas. Desplomado el Imperio seléucida, surgió el Imperio parto en Persia, que gobernó entre el 226 a. C. y 221. Los partos, a su vez, fueron sucedidos por los sasánidas, cuyo imperio duró hasta la conquista de los musulmanes, en 651. Bactria y Kushan. En Asia Central, por su parte, al hundirse el Imperio seléucida los griegos se independizaron y crearon el reino de Bactria, después de lo cual invadieron la India y destruyeron al Imperio mauria. Cuando el reino griego de Bactria se desplomó a su vez, fueron reemplazados por el Imperio kushan. Imperio han. En un entorno casi completamente diferente, aparte de tímidos contactos por el Asia Central, China fue unificada durante unos cuatrocientos años por dos dinastías, la Han Anterior o Han Occidental y la Han Posterior o Han Oriental, entre los siglos II a. C. y II d. C.

Salvando el caso de China, cuyo desarrollo histórico corría por carril aparte, los siglos III, IV y V fueron de grandes conmociones políticas, en parte por la decadencia interna de los reinos, y en parte por las presiones de bárbaros procedentes de más allá de sus fronteras, como los germanos o los hunos. De estas conmociones, sólo el Imperio bizantino (gravemente quebrantado entre la época de Justiniano I y la de León III Isaurio), el Imperio sasánida y el Imperio gupta de la India consiguieron sobrevivir. Este hundimiento marca tradicionalmente el paso de la Antigüedad a la Edad Media


HUMILDAD

El término deriva del latín «'hŭmĭlĭtas, ātis, f. humilis'», que se traduce no solamente como humildad sino también como bajo o de la tierra y humus, ya que en el pasado se pensaba que las emociones, deseos y depresiones eran causadas por irregularidades en las masas de agua. Debido a que el concepto alberga un sentido intrínseco, se enfatiza en el caso de algunas prácticas éticas y religiosas donde la noción se hace más precisa. Miguel de Cervantes dice en el famoso Diálogo de los Perros que "la humildad es la base y fundamento de todas virtudes, y que sin ella no hay alguna que lo sea." 4 Opina así el príncipe de los ingenios que la modestia y la discreción mejora las demás virtudes y enriquece la personalidad. El término humildad, como también lo dice la Real Academia se usa muchas veces en sentido peyorativo. Puede significar pertenecer a un hogar de recursos limitados, o incluso sumisión, dejadez o rendimiento. Desde el punto de vista virtuoso, consiste en aceptarnos con nuestras habilidades y nuestros defectos, sin vanagloriarnos por ellos. Del mismo modo, la humildad es opuesta a la soberbia, una persona humilde no es pretenciosa, interesada, ni egoísta como lo es una persona soberbia, quien se siente auto-suficiente y generalmente hace las cosas por conveniencia.

HUMILDAD

Etim.: del latín humilitas, abajarse; de humus (tierra)

Oración de la humildad -Card. Merry de Val Pecados Capitales Hombre humilde -Tomas Kempis Arrogancia

Humildad: La virtud moral por la que el hombre reconoce que de si mismo solo tiene la nada y el pecado. Todo es un don de Dios de quien todos dependemos y a quien se debe toda la gloria. El hombre humilde no aspira a la grandeza personal que el mundo admira porque ha descubierto que ser hijo de Dios es un valor muy superior. Va tras otros tesoros. No está en competencia. Se ve a sí mismo y al prójimo ante Dios. Es así libre para estimar y dedicarse al amor y al servicio sin desviarse en juicios que no le pertenecen.


La humildad no solo se opone al orgullo sino también a la auto abyección (auto humillación) en la que se dejaría de reconocer los dones de Dios y la responsabilidad de ejercitarlos según su voluntad. "La humildad es la verdad" -Santa Teresa de Avila. El humilde ve las cosas como son, lo bueno como bueno, lo malo como malo. En la medida en que un hombre es más humilde crece una visión mas correcta de la realidad. "El grado mas perfecto de humildad es complacerse en los menosprecios y humillaciones. Vale mas delante de Dios un menosprecio sufrido pacientemente por su amor, que mil ayunos y mil disciplinas." -San Francisco de Sales, 1567

Humildad Tomado

de

numerosas

fuentes

La humildad perfecta es Jesús. Jesús es la humildad encarnada. Perfecto en todas las virtudes, nos enseña en cada momento en cada palabra. Siendo Dios, vivió 30 de sus 33 años en vida oculta, ordinaria, tenido por uno de tantos. Lo extraordinario fue la perfección en que vivió lo ordinario. También sus 3 años de vida pública son perfecta humildad. En todo hacía, como siempre la voluntad de su Padre. Nunca busco llamar la atención sobre si mismo sino dar gloria al Padre. Al final murió en la Cruz. Nos dijo: "Aprended de mi que soy manso y humilde de corazón". Jesús repara el daño de Adán que es rebeldía ante Dios y de todo el orgullo posterior. Otros modos de llamar a este veneno: amor propio, egoísmo y soberbia. Nadie tuvo jamás dignidad comparable a la de Él, nadie sirvió con tanta solicitud a los hombres: yo estoy en medio de vosotros como quien sirve. Sigue siendo ésa su actitud hacia cada uno de nosotros. Dispuesto a servirnos, a ayudarnos, a levantarnos de las caídas. ¿Servimos nosotros a los demás, en la familia, en el trabajo, en esos favores anónimos que quizá jamás van a ser agradecidos? Ejemplo os he dado -dice el Señor después de lavarles los pies a sus discípulos para que como yo he hecho con vosotros, así hagáis vosotros -Cf. Jn 13, 15. Nos deja una suprema lección para que entendamos que si no somos humildes, si no estamos dispuestos a servir, no podemos seguir al Maestro. El Señor nos invita a seguirle y a imitarle, y nos deja una regla sencilla, pero exacta, para vivir la caridad con humildad y espíritu de servicio: Todo lo que queráis que hagan los hombres con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos -Cf Mt 7, 12. La experiencia de lo que me agrada o me molesta, de lo que me ayuda o me hace daño, es una buena norma de aquello que debo hacer o evitar en el trato con los demás. Lo que todos deseamos: Todos deseamos una palabra de aliento cuando las cosas no han ido bien, y comprensión de los demás cuando, a pesar de la buena voluntad, nos hemos vuelto a equivocar; y que se fijen en lo positivo más que en los defectos; y que haya un tono de cordialidad en el lugar donde trabajamos o al llegan a casa; y que se nos exija en nuestro trabajo, pero de buenas maneras; y que nadie hable mal a nuestras espaldas; y que haya alguien que nos defienda cuando se nos critica y no estamos presentes; y que se preocupen de verdad por nosotros cuando estamos enfermos; y que se nos haga la corrección fraterna de las cosas que hacemos mal, en vez de comentarlas con otros; y que recen por nosotros


y... Estas son las cosas que, con humildad y espíritu de servicio, hemos de hacer por los demás. Discite benefacere. Si nos comportamos así, entonces: Aunque vuestros pecados fueran como la grana, quedarán blancos como la nieve. Aunque fueren rojos como la púrpura quedarán como la blanca lana. Is 1,18. Lo que todos debemos cambiar: la soberbia Por el orgullo buscamos la superioridad ante los demás. La soberbia consiste en el desordenado amor de la propia excelencia. -Santo Tomás. La soberbia es la afirmación aberrante del propio yo. El hombre humilde, cuando localiza algo malo en su vida puede corregirlo, aunque le duela. El soberbio al no aceptar , o no ver, ese defecto no puede corregirlo, y se queda con él. El soberbio no se conoce o se conoce mal. La soberbia lo inficiona todo. Donde hay un soberbio, todo acaba maltratado: la familia, los amigos, el lugar donde trabaja... Exigirá un trato especial porque se cree distinto, habrá que evitar con cuidado herir su susceptibilidad... Su actitud dogmática en las conversaciones, sus intervenciones irónicas -no le importa dejar en mal lugar a los demás por quedar él bien-, la tendencia a poner punto final a las conversaciones que surgieron con naturalidad, etcétera, son manifestaciones de algo más profundo: un gran egoísmo que se apodera de la persona cuando ha puesto el horizonte de la vida en sí misma. "El primero entre vosotros sea vuestro servidor" -Mt 23, 11. Para eso hemos de dejar nuestro egoísmo a un lado y descubrir esas manifestaciones de la caridad que hacen felices a los demás. Si no lucháramos por olvidarnos cada vez más de nosotros mismos, pasaríamos una y otra vez al lado de quienes nos rodean y no nos daríamos cuenta de que necesitan una palabra de aliento, valorar lo que hacen, animarles a ser mejores y servirles. El egoísmo ciega y nos cierra el horizonte de los demás; la humildad abre constantemente camino a la caridad en detalles prácticos y concretos de servicio. Este espíritu alegre, de apertura a los demás, y de disponibilidad es capaz de transformar cualquier ambiente. La caridad cala, como el agua en la grieta de la piedra, y acaba por romper la resistencia más dura. “Amor saca amor” -SANTA TERESA, Vida, 22, 14. San Juan de la Cruz aconsejaba: “Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor” -SAN JUAN DE LA CRUZ, Carta a la M. M.0 de la Encarnación, en Vida, BAC, Madrid 1950, p. 1322.

Los 1

grados conocerse,

2

aceptarse,

de 3

la olvido

de

humildad: si,

4

darse.

1 Conocerse. Primer paso: conocer la verdad de uno mismo. Ya los griegos antiguos ponían como una gran meta el aforismo: "Conócete a ti mismo". La Biblia dice a este respecto que es necesaria la humildad para ser sabios: Donde hay humildad hay sabiduría . Sin humildad no hay conocimiento de sí mismo y, por tanto, falta la sabiduría. Es difícil conocerse. La soberbia, que siempre está presente dentro del hombre, ensombrece la conciencia, embellece los defectos propios, busca justificaciones a los fallos y a los pecados. No es infrecuente que, ante un hecho, claramente malo, el orgullo se niegue a aceptar que aquella acción haya sido real, y se llega a pensar: "no puedo haberlo hecho", o bien "no es malo lo que hice", o incluso "la culpa es de los demás". Para superar: examen de conciencia honesto. Para ello: primero pedir luz al Espíritu Santo, y después mirar ordenadamente los hechos vividos, los hábitos o costumbres que se han enraizado más en la propia vida - pereza o laboriosidad, sensualidad o sobriedad, envidia...


2 Aceptarse. Una vez se ha conseguido un conocimiento propio más o menos profundo viene el segundo escalón de la humildad: aceptar la propia realidad. Resulta difícil porque la soberbia se rebela cuando la realidad es fea o defectuosa. Aceptarse no es lo mismo que resignarse. Si se acepta con humildad un defecto, error, limitación, o pecado, se sabe contra qué luchar y se hace posible la victoria. Ya no se camina a ciegas sino que se conoce al enemigo. Pero si no se acepta la realidad, ocurre como en el caso del enfermo que no quiere reconocer su enfermedad: no podrá curarse. Pero si se sabe que hay cura, se puede cooperar con los médicos para mejorar. Hay defectos que podemos superar y hay límites naturales que debemos saber aceptar. Dentro de los hábitos o costumbres, a los buenos se les llama virtudes por la fuerza que dan a los buenos deseos; a los malos los llamamos vicios, e inclinan al mal con más o menos fuerza según la profundidad de sus raíces en el actuar humano. Es útil buscar el defecto dominante para poder evitar las peores inclinaciones con más eficacia. También conviene conocer las cualidades mejores que se poseen, no para envanecerse, sino para dar gracias a Dios, ser optimista y desarrollar las buenas tendencias y virtudes. Es distinto un pecado, de un error o una limitación, y conviene distinguirlos. Un pecado es un acto libre contra la ley de Dios. Si es habitual se convierte en vicio, requiriendo su desarraigo, un tratamiento fuerte y constante. Para borrar un pecado basta con el arrepiento y el propósito de enmienda unidos a la absolución sacramental si es un pecado mortal y con acto de contrición si es venial. El vicio en cambio necesita mucha constancia en aplicar el remedio pues tiende a reproducir nuevos pecados. Los errores son más fáciles de superar porque suelen ser involuntarios. Una vez descubiertos se pone el remedio y las cosas vuelven al cauce de la verdad. Si el defecto es una limitación, no es pecado, como no lo es ser poco inteligente o poco dotado para el arte. Pero sin humildad no se aceptan las propias limitaciones. El que no acepta las propias limitaciones se expone a hacer el ridículo, por ejemplo, hablando de lo que no sabe o alardeando de lo que no tiene. Vive según tu conciencia o acabarás pensando como vives. Es decir, si tu vida no es fiel a tu propia conciencia, acabarás cegando tu conciencia con teorías justificadoras. 3 Olvido de sí. El orgullo y la soberbia llevan a que el pensamiento y la imaginación giren en torno al propio yo. Muy pocos llegan a este nivel. La mayoría de la gente vive pensando en si mismo, "dándole vuelta" a sus problemas. El pensar demasiado en uno mismo es compatible con saberse poca cosa, ya que el problema consiste en que se encuentra un cierto gusto incluso en la lamentación de los propios problemas. Parece imposible pero se puede dar un goce en estar tristes, pero no es por la tristeza misma sino por pensar en sí mismo, en llamar la atención. El olvido de sí no es lo mismo que indiferencia ante los problemas. Se trata más bien de superar el pensar demasiado en uno mismo. En la medida en que se consigue el olvido de sí, se consigue también la paz y alegría. Es lógico que sea así, pues la mayoría de las preocupaciones provienen de conceder demasiada importancia a los problemas, tanto cuando son reales como cuando son imaginarios. El que consigue el olvido de sí está en el polo opuesto del egoísta, que continuamente esta pendiente de lo que le gusta o le disgusta. Se puede decir que ha conseguido un grado aceptable de humildad. El olvido de sí conduce a un santo abandono que consiste en una despreocupación responsable. Las cosas que ocurren -tristes o alegresya no preocupan, solo ocupan.


4 -Darse. Este es el grado más alto de la humildad, porque más que superar cosas malas se trata de vivir la caridad, es decir, vivir de amor. Si se han ido subiendo los escalones anteriores, ha mejorado el conocimiento propio, la aceptación de la realidad y la superación del yo como eje de todos los pensamientos e imaginaciones. Si se mata el egoísmo se puede vivir el amor, porque o el amor mata al egoísmo o el egoísmo mata al amor. En este nivel la humildad y la caridad llevan una a la otra. Una persona humilde al librarse de las alucinaciones de la soberbia ya es capaz de querer a los demás por sí mismos, y no sólo por el provecho que pueda extraer del trato con ellos. Cuando la humildad llega al nivel de darse se experimenta más alegría que cuando se busca el placer egoístamente. La única vez que se citan palabras de Nuestro Señor del Evangelio en los Hechos de los Apóstoles dice que se es mas feliz en dar que en recibir . La persona generosa experimenta una felicidad interior desconocida para el egoísta y el orgulloso. La caridad es amor que recibimos de Dios y damos a Dios. Dios se convierte en el interlocutor de un diálogo diáfano y limpio que sería imposible para el orgulloso ya que no sabe querer y además no sabe dejarse querer. Al crecer la humildad la mirada es más clara y se advierte más en toda su riqueza la Bondad y la Belleza divinas. Dios se deleita en los humildes y derrama en ellos sus gracias y dones con abundancia bien recibida. El humilde se convierte en la buena tierra que da fruto al recibir la semilla divina. La falta de humildad se muestra en la susceptibilidad, quiere ser el centro de la atención en las conversaciones, le molesta en extremo que a otra la aprecien más que a ella, se siente desplazada si no la atienden. La falta de humildad hace hablar mucho por el gusto de oirse y que los demás le oigan, siempre tiene algo que decir, que corregir, Todo esto es creerse el centro del universo. La imaginación anda a mil por hora, evitan que su alma crezca. -Que me conozca; que te conozca. Así jamás perderé de vista mi nada”. Solo así podré seguirte como Tú quieres y como yo quiero: con una fe grande, con un amor hondo, sin condición alguna. Se cuenta en la vida de San Antonio Abad que Dios le hizo ver el mundo sembrado de los lazos que el demonio tenía preparados para hacer caer a los hombres. El santo, después de esta visión, quedó lleno de espanto, y preguntó: “Señor, ¿Quién podrá escapar de tantos lazos?”. Y oyó una voz que le contestaba: “Antonio, el que sea humilde; pues Dios da a los humildes la gracia necesaria, mientras los soberbios van cayendo en todas las trampas que el demonio les tiende" Nos ayudará a desearla de verdad el tener siempre presente que el pecado capital opuesto, la soberbia, es lo más contrario a la vocación que hemos recibido del Señor, lo que más daño hace a la vida familiar, a la amistad, lo que más se opone a la verdadera felicidad... Es el principal apoyo con que cuenta el demonio en nuestra alma para intentar destruir la obra que el Espíritu Santo trata incesantemente de edificar. Con todo, la virtud de la humildad no consiste sólo en rechazar los movimientos de la soberbia, del egoísmo y del orgullo. De hecho, ni Jesús ni su Santísima Madre experimentaron movimiento alguno de soberbia y, sin embargo, tuvieron la virtud de la humildad en grado sumo. La palabra humildad tiene su origen en la latina humus, tierra; humilde, en su etimología, significa inclinado hacia la tierra; la virtud de la humildad consiste en inclinarse delante de Dios y de todo lo


que hay de Dios en las criaturas (6). En la práctica, nos lleva a reconocer nuestra inferioridad, nuestra pequeñez e indigencia ante Dios. Los santos sienten una alegría muy grande en anonadarse delante de Dios y en reconocer que sólo Él es grande, y que en comparación con la suya, todas las grandezas humanas están vacías y no son sino mentira. ¿Cómo he de llegar a la humildad? Por la gracia de Dios. Solamente la gracia de Dios puede darnos la visión clara de nuestra propia condición y la conciencia de su grandeza que origina la humildad. Por eso hemos de desearla y pedirla incesantemente, convencidos de que con esta virtud amaremos a Dios y seremos capaces de grandes empresas a pesar de nuestras flaquezas... Quien lucha por ser humilde no busca ni elogios ni alabanzas porque su vida esta en Dios; y si llegan procura enderezarlos a la gloria de Dios, Autor de todo bien. La humildad se manifiesta en el desprecio sino en el olvido de sí mismo, reconociendo con alegría que no tenemos nada que no hayamos recibido, y nos lleva a sentirnos hijos pequeños de Dios que encuentran toda la firmeza en la mano fuerte de su Padre. Aprendemos a ser humildes meditando la Pasión de Nuestro Señor, considerando su grandeza ante tanta humillación, el dejarse hacer “como cordero llevado al matadero”. Visitándolo en la Sagrada Eucaristía, donde espera que vayamos a verle y hablarle, Meditando la Vida de la Virgen María y uniéndonos a ella en oración. La mujer mas humilde y por eso también la escogida de Dios, la mas grande. La Esclava del Señor, la que no tuvo otro deseo que el de hacer la voluntad de Dios. También acudimos a San José, que empleó su vida en servir a Jesús y a María, llevando a cabo la tarea que Dios le había encomendado. EL BIEN DEL HOMBRE ES LA VIDA HUMILDE Y FIEL; NO LA VIDA FACIL. Dios nos creó para vivir plenamente en El. Esta es la santidad de vida que nos enseña el Evangelio. El Papa Juan Pablo II (2 sept. 2001) enseñó que «la superficialidad, el arribismo, aunque obtengan algún éxito inmediato, no constituyen sin embargo el auténtico bien del hombre y de la sociedad». El mismo Papa reconoció que esta verdad del Evangelio es «claramente contra corriente». Citando palabras de san Pablo, añadió que, por el contrario, «el Reino de Dios ha sido preparado eficazmente por las personas que desempeñan seria y honestamente su actividad, que no aspiran a cosas demasiado elevadas, sino que se pliegan con fidelidad cotidiana en las humildes». «La mentalidad del mundo, de hecho --continuó diciendo el Papa--, lleva a emerger, a abrirse camino quizá con picardía y sin escrúpulos, afirmándose a sí mismos y los propios intereses. Las consecuencias están ante los ojos de todos: rivalidades, abusos, frustraciones». Por el contrario, «En el Reino de Dios se premia la modestia y la humildad». El Papa aconsejó a los cristianos iluminar su vida con la Palabra de Dios, que «ayuda a mirar las cosas en su justa medida, la de la eternidad». Jesús «recorrió con coherencia el camino de la humildad, transcurriendo la mayor parte de su existencia terrena en el escondrijo de Nazaret, junto a la Virgen María y san José, realizando el trabajo de carpintero». Ahí está el secreto, concluyó el Papa, «para que toda actividad profesional o en el hogar pueda desempeñarse en un clima de auténtica humanidad, gracias a la humilde y concreta contribución de cada uno».


HUMILDAD Adaptado

Y

ESPIRITU de

DE

SERVICIO IESVS.ORG

Los escribas y fariseos se buscaban ellos mismos en todo lo que hacían. Cfr. Mt 9, 36; Mt 23, 1-12 Cristo advierte a sus discípulos: Vosotros, en cambio, no queráis que os llamen maestros: ... el mayor entre vosotros sea vuestro servidor Cfr. Mt 23, 8-11. Él es el ejemplo perfecto. Porque ¿quién es el mayor, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Sin embargo, yo estoy en medio de vosotros como quien sirve Lc 22, 27 Sin humildad y espíritu de servicio no es posible la caridad ni la santidad. “los instrumentos de Dios son siempre los humildes” -SAN JUAN CRISOSTOMO, Homilías sobre San Mateo, 15. En el apostolado y en los pequeños servicios que prestamos a los demás no hay motivo de complacencia ni de altanería, ya que es el Señor quien hace verdaderamente las cosas. -Cuando servimos, nuestra capacidad no guarda relación con los frutos sobrenaturales que buscamos. Sin la gracia, de nada servirían los mayores esfuerzos: nadie, si no es por el Espíritu Santo, puede decir Señor Jesús -1 Cor 12, 3. -La gracia es lo único que puede potenciar nuestros talentos humanos para realizar obras que están por encima de nuestras posibilidades. Y Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes Sant 4, 6. Cuando luchamos por alcanzar la humildad somos eficaces y fuertes. “La humildad nos empujará a que llevemos a cabo grandes labores; pero a condición de que no perdamos de vista la conciencia de nuestra poquedad, con un convencimiento de nuestra pobre indigencia que crezca cada día” -J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 106. “Arremete (la soberbia) por todos los flancos y su vencedor la encuentra en todo cuanto le circunda” -CASIANO, Instituciones, 11, 3. Servir como una madre "Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas" -1 Tes 2, 7-8. De modo particular hemos de vivir este espíritu del Señor con los más próximos, en la propia familia: “el marido no busque únicamente sus intereses, sino también los de su mujer, y ésta los de su marido; los padres busquen los intereses de sus hijos y éstos a su vez busquen los intereses de sus padres. “El respeto de esta norma fundamental explica, como enseña el mismo Apóstol, que no se haga nada por espíritu de rivalidad o por vanagloria, sino con humildad, por amor. Y este amor, que se abre a los demás, hace que los miembros de la familia sean auténticos servidores de la "iglesia doméstica", donde todos desean el bien y la felicidad a cada uno; donde todos y cada uno dan vida a ese amor con la premurosa búsqueda de tal bien y tal felicidad” -JUAN PABLO II, Homilía en la Misa para las familias, Madrid 2-XI-1982. Si actuamos así no veremos, como en tantas ocasiones sucede, la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio -Cf. Mt 7, 3-5.3. Las faltas más pequeñas del otro se ven aumentadas, las mayores faltas propias tienden a disminuirse ya justificarse. Por el contrario, la humildad nos hace reconocer en primer lugar los propios errores y las propias miserias. Estamos en condiciones entonces de ver con comprensión


los defectos de los demás y de poder prestarles ayuda. También estamos en condiciones de quererles y aceptarlos con esas deficiencias. La Virgen, Nuestra Señora, Esclava del Señor, nos enseñará a entender que servir a los demás es una de las formas de encontrar la alegría en esta vida y uno de los caminos más cortos para encontrar a Jesús. Para eso hemos de pedirle que nos haga verdaderamente humildes.

CAPACIDAD

La capacidad se refiere a los recursos y aptitudes que tiene un individuo, entidad o institución para desempeñar una determinada tarea o cometido. En contextos más concretos se habla de: • Capacidad analítica: es una función matemática o geométrica. • Capacidad calorífica: también llamada capacidad termal, es la capacidad de la materia de almacenar calor. • Capacidad craneal: es la medida del volumen del interior del cráneo. • Capacidad de absorción • Capacidad de almacenamiento • Capacidad de asiento: se refiere al número de gente que puede sentarse en un lugar, en los términos del espacio disponible o del sistema de limitaciones por ley. También llamada aforo. • Capacidad de canal • Capacidad de carga de población: es la capacidad de un ambiente para sostener una especie. • Capacidad de difusión • Capacidad de obrar: se refiere a la cualidad jurídica de una persona física para realizar válidamente determinados actos jurídicos. • Capacidad de representación de color es una medida de qué tanto se puede percibir un espacio de color bajo la iluminación de una luz específica. • Capacidad del proceso: es la cantidad de producto que se obtiene de un proceso por unidad de tiempo. • Capacidad eléctrica: es la propiedad de un conductor para almacenar carga eléctrica. • Capacidad jurídica: se refiere a la habilidad legal de cerrar ciertos actos, tales como la celebración de un contrato. • Capacidad portante: que da la capacidad resistente de un terreno para soportar estructuras apoyadas sobre él sin perder la estabilidad. • Capacidad tóxica: es la capacidad de un organismo, un sistema orgánico o un ecosistema de sostener la introducción de una toxina. • Compartimiento de gran capacidad: es un dispositivo de alimentación de municiones para el uso en un arma de fuego que pueda albergar más de 10 rondas de munición. El término capacidad también puede hacer referencia a posibilidades positivas de cualquier elemento. En general, cada individuo tiene variadas capacidades de la que no es plenamente consciente. Así, se enfrenta a distintas tareas que le propone su existencia sin reparar


especialmente en los recursos que emplea. Esta circunstancia se debe al proceso mediante el cual se adquieren y utilizan estas aptitudes. En un comienzo, una persona puede ser incompetente para una determinada actividad y desconocer esta circunstancia; luego, puede comprender su falta de capacidad; el paso siguiente es adquirir y hacer uso de recursos de modo consciente; finalmente, la aptitud se torna inconsciente, esto es, la persona puede desempeñarse en una tarea sin poner atención a lo que hace. Un ejemplo claro puede ofrecerlo el deporte: un atleta utiliza técnicas sin pensar en ellas. Esto se debe a que ha alcanzado un nivel en el cual su capacidad se ha interiorizado profundamente.

Capacidad Instalada En las áreas industriales se han efectuado mejoras en equipos y procesos, adquirido e implementado tecnologías modernas y realizado importantes inversiones en sistemas de control automático en los procesos y operaciones clave, así como en los de soporte a la gestión. Estos avances contribuyen a incrementar la efectividad en toda la operación, desde la extracción de jugo de la caña hasta el envasado de los productos finales. Los ingenios utilizan para su operación controles estrictos de calidad, apoyados en un sistema de gestión ISO 9001, certificado desde hace tres años y en laboratorios equipados con tecnología avanzada que les permiten mantener condiciones adecuadas en sus productos. Para la zafra 2008-2009 se operó con una capacidad de molienda para Ingenio Pantaleón de 25,000 toneladas, Ingenio Concepción 8,500 toneladas, Ingenio Monte Rosa 13,000 toneladas e Ingenio La Grecia 7,800 toneladas métricas de caña por día para el procesamiento diario de 54,300 toneladas de caña durante un promedio de 150 días de zafra. En Guatemala, los Ingenios Pantaleón y Concepción, cuentan cada uno, con su propia refinería de azúcar, lo cual permite ofrecer a sus clientes otros tipos de azúcares especiales, generando con ello mayor valor agregado en sus productos. Además, se cuenta con la destilería de Bioetanol, que produce 150,000 litros por día de diferentes tipos de alcoholes para uso industrial a partir de la melaza de caña. En Brasil, el Ingenio sucro-alcoholero Vale do Paraná cuenta con una capacidad de molienda de 8,000 toneladas de caña para producir 750,000 litros de alcohol por día. Actualmente existen proyectos para incrementar la capacidad de producción de alcohol, tales como: la ampliación de la destilería de Bioetanol en Guatemala al agregar 450,000 litros de alcohol por día y la instalación de una destilería en el Ingenio Monte Rosa, en Nicaragua, con capacidad de 300,000 litros de alcohol diarios. Todos los ingenios que conforman la organización son pioneros en el área de cogeneración eléctrica. En 1990 se iniciaron proyectos en ésta área y ahora cuentan con una infraestructura completa para generar electricidad principalmente a base del bagazo de caña en época de zafra y con otros combustibles como fuente energética en tiempo de no-zafra. Los ingenios Pantaleón, Concepción, Monte Rosa y La Grecia generan para la venta de las distintas redes eléctricas nacionales, un total de 414,383 MWH durante la época de zafra.

CONCLUSIÓN


Las civilizaciones se desarrollaron en los bordes de los grandes ríos. Una de las primeras en aparecer, entre el 4000 y el 3000 a. C., fue la de Sumeria, en Mesopotamia, palabra que en griego significa "entre ríos" (μέσος, "entre" y ποταμός, "rio"). Otras civilizaciones también se desarrollaron en las orillas de los ríos, como la de Egipto en el Nilola del valle del Indo, la de Caral-Supe en los ríos cortos del desierto peruano,[16] y la de la Antigua China a las orillas del río Amarillo, Se denomina capacidad al conjunto de recursos y aptitudes que tiene un individuo para desempeñar una determinada tarea. En este sentido, esta noción se vincula con la de educación, siendo esta última un proceso de incorporación de nuevas herramientas para desenvolverse en el mundo.

La humanidad y mas  

LA HUMANIDAD ES TODO LOS SERES HUMANO HAY EN EL MUNDO

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