Issuu on Google+

12

Caldas

la fuerza del saber

Recortar y coleccionar

Entrega 10/12 de las páginas informativas que complementan a Próceres de Mi Tierra.

D

urante la colonia, la educación y principalmente la instrucción estuvo muy distante de la niñez, de la juventud. Los padres de familia eran analfabetos y no existían maestros ni libros, mucho menos locales como elementos constitutivos del sistema educativo tradicional. Por otra parte, España, a través de sus monarcas católicos, limitó la enseñanza únicamente al adoctrinamiento religioso y para esto orientó las posibilidades de instruirse casi exclusivamente en los seminarios u otros centros docentes que dieran preparación suficiente para dictar cátedra religiosa. A esto se añadían los celos con que preservaban la doctrina católica de todo otro tipo de creencias y suponían que la gente que no aprendía a leer o a escribir estaba más distante de contaminarse de las creencias heréticas. Los centros de estudio que se abrieron para el público antes de la independencia se crearon por iniciativa de obispos, clérigos o comunidades religiosas. En el virreinato de la Nueva Granada fueron escasos y, por consiguiente, imposibilitaban el acceso casi a la totalidad de los habitantes por las distancias y los costos. La mayoría de esos colegios o universidades exigían a los aspirantes pureza de sangre lo que dificultaba más la entrada e n ellos, pues lo que llamaban “probanza de sangre limpia” costaba a veces mucho dinero. Algunas familias p a gaban maestros para q u e

dieran instrucción a los hijos en la propia casa, a quienes había que pagar y aceptar las deficiencias de esos profesores en cuanto a la cantidad y calidad de sus conocimientos y a su pedagogía para impartirlos. Ampliando la mirada sobre el campo de los próceres, encontramos que la mayoría de ellos habían llegado a un grado de instrucción superior a la del pueblo llano. Se puede afirmar que si España hubiese logrado impedir de manera absoluta la instrucción y conocimientos en los habitantes de sus colonias, la independencia se habría retrasado por decenas de años. Pero fuera del aprendizaje “escolarizado” en seminarios y universidades por qué otro medio llegó la ciencia a esos patriotas que con conciencia civilizada emprendieron la tarea del cambio político? La “Ilustración” de los enciclopedistas franceses, los avances industriales ingleses traspasaban los menudos filtros de la censura del monarca español hacia sus vasallos de América. También hay que reconocer que la “Expedición Botánica” influyó, de modo no deliberado, por supuesto, pero de manera eficaz en la preparación de los actores de la revolución de independencia. Comúnmente creemos, y no es un desacierto, que el cambio que se produjo con la proclamación y guerra de la independencia fue el político. No fue solo ese. Los estudiosos como Caldas, Nariño, Zea, Lozano y muchos, sintieron que caían las ataduras que les impedían divulgar las riquezas naturales de esta tierra, el bienestar que daría su explotación a los

Casa de Caldas en Popayán. habitantes de una nación libre y el trabajo y la prosperidad que vendría con la aplicación de la tecnología que ya se empleaba en países de Europa. Antes de proclamarse la independencia, Caldas no habría podido llevar a efecto obras de ingeniería como sí lo hizo en la provincia de Antioquia para fortificarla por el sur. No habría podido pensarse en establecer la navegación fluvial, tampoco en establecer escuelas con maestros pagados por los alcaldes y los padres de familia. La educación se acercó al pueblo con maestros, locales y libros. El estudio con orden y disciplina y su producto, el conocimiento fueron los puntos de apoyo que sustentaron la naciente y, en principio, débil República de Colombia. El Colegio de La Enseñanza, en Bogotá,

fundado en 1783 con un cupo de 25 niñas

de diferentes edades. Por sus aulas pasarían Magdalena Ortega (esposa de A.Nariño) y Francisca Prieto (mujer de C. Torres).

El Colegio Mayor de San Bartolomé, en

Bogotá, fue fundado en 1604 por los Jesuitas y

es el más antiguo de Colombia y el tercero en América.

Hoy circulan los trajes de Francisco José de Caldas , espera el próximo lunes 16 de mayo a Francisco de Paula Santander y su ficha técnica. Patrocinan:


Entrega 10a Proceres de mi tierra