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AntologĂ­a de mitos 1 BGU


El Hombre y el Paraíso Se cree que después de la creación del hombre y el universo, los dioses se dieron cuenta que no había suficiente espacio en el paraíso para todos los hombres que ya habían cumplido su misión en la tierra. Preocupados, todos los dioses se reunieron y discutieron, unos propusieron hacer al hombre inmortal, pero entonces la tierra estaría sobrepoblada, otros sugirieron que deberían hacer que el hombre renazca en la tierra con otra apariencia al segundo que muere, pero varios dioses hablaron de cómo el hombre debería ser recompensado por sus servicios en la tierra y que le correspondería tener un lugar donde puedan estar en paz. Después de varias horas de discutir y sin proceso alguno, los dioses decidieron llamar a Atenea, la diosa de la sabiduría. Ella propuso que los dioses dejaran que el hombre creara su propio paraíso, donde descansaría en paz eternamente y darle la opción de renacer en la tierra si es que él lo desea, excepto que tendría otra apariencia y todas sus memorias de su otra vida serían borradas de su mente.Al comienzo los dioses dudaron de que la idea de Atenea iba a tener resultado, así que hicieron la prueba en el cadáver de un hombre que en la tierra había sido un pintor, entonces su mente se puso a trabajar y en poco tiempo había creado un mundo donde todo estaba hecho de pinturas y podía pintar lo que él desee.Los dioses vieron que el hombre era feliz, y finalmente aceptaron la idea de Atenea y desde entonces cuando un hombre muere, su alma se traslada a un lugar creado por su propia mente, donde puede ser libre de hacer lo que desee. Y si él desea puede empezar todo de nuevo en la tierra. Así, los dioses evitaron que el cielo se sobrepoblara y todos los hombres fueron felices.


Completa Destrucción Hace no mucho tiempo, la mafia de Elba Lazo perseguía a un par de conserjes brujos que se escondían en una bodega. Estos brujos tenían la habilidad de leer hojas de té y tenían en sus manos las rarísimas hojas del té Dojetardo. Estas hojas de té revelarían el futuro y el fin de la humanidad y solo ellos podían leerlas. Ellos se quedaron atónitos ante esta revelación del futuro, no podían creer que el mundo iba a ser destruido de una forma tan absurda por el mismo ser humano. En la hojas constaba que el planeta se iba a podrir por la irresponsabilidad de los humanos y estos estaban obligados a migrar a otro planeta, lo cual era muy peligroso. Estos conserjes eran muy inteligentes y dedujeron que debían crear un ambiente para que pudieran vivir. Como el único elemento que no está a su alcance es el sol, los humanos crearían una máquina que serviría para obtener masa solar la cual usarían para recrear el sol en otro lugar. En la hojas apareció un dios con deseos malignos y con mucha inteligencia, más conocido como “Tejodi”. Este personaje surgirá de una lavadora dañada en Japón, tendrá un aspecto oscuro y su propósito será destruir a toda la humanidad. Aprovechando la oportunidad, Tejodi usaría la herramienta como un arma que deformaría el sol y causaría una explosión tan grande que destruiría al planeta y extinguiría toda la humanidad. Como nunca se supo cuándo ni de dónde sucedería esto, los conserjes se llenaron de duda y ansiedad así que escribieron todo en un rollo de papel y escondieron para alejarlo de Elba Lazo y su mafia y finalmente se mataron para que esa mafia jamás se entere sobre el fin de la tierra.


Matemao Matemao es un dios de la cultura australiana, el cual era considerado uno de los más importantes y el que más ayudaba a los mortales. Él era hijo de Griff, quien gobernaba y poseía el poder sobre todo lo terrenal. Matmeao tenía un medio hermano llamado Feneoix el dios de la guerra. Matemao y Feneoix siempre fueron rivales. Matemao desde muy temprana edad bajaba donde los mortales, ya que le gustaba mucho aprender de ellos. Un buen día estaba caminando por la playa de los elfos cuando se tropezó con un pequeña piedra que llevaba tallada un símbolo y no lograba descifrarlo hasta que un elfo se presentó ante él y tocó una canción con un instrumento hecho por su pueblo llamado “intubniop”, el cual con su melodía le mostró el significado de la piedra. El elfo le contó que el intubniop al ser escuchado producía varios efectos adicionales a la magia y lograba que todo individuo que escuchase la melodía obedeciera a los pensamientos del que lo posea. Al oír esto Matemao sintió una gran necesidad de obtener el intubniop y le propuso al elfo que le daba lo que sea ha cambio del instrumento, éste llevó la pierna izquierda de Matemao. Pasaron los años y Matameo conseguía más artefactos que le proporcionaban magia hasta que logró el control de toda la magia existente. Matemao siempre usó este poder para bien. Sobre todo para parar las guerras, lo cual molestaba a su hermanastro Feneoix. Se dice que el fin de los tiempos ocurriría cuando su hermano Feneoix le arrebate el control sobre la magia, robándose cada uno de los amuletos como el intubniop y matando a su esposa. Esto ocasionaría una gran batalla que Matemao no podría detener y el mundo de los mortales quedaría sin ningún tipo de protección y conforme pase el tiempo nuestra tierra se morirá y Feneoix gane la batalla.


La Luna estaba sola Cuando el Sol se oculta, aparecen en el cielo, la Luna y las estrellas. Un día, la Luna salió a alumbrar el firmamento, pero las estrellas no estaban ahí, pasaron las horas y la Luna se sintió muy sola, así que decidió buscar a alguien que pueda acompañarla. Buscó en todas partes y no encontró a nadie dispuesto a hacerle compañía, entonces fue al mar y habló con las olas y les explicó su soledad y ellas desde lejos accedieron a subir hasta el cielo. Intentaban e intentaban y cada vez lograban estar más cerca de la Luna. La marea creció y creció hasta que las olas lograron llegar al cielo. Pero cuando se sentaron junto a la Luna, ya era muy tarde, ya había llegado el amanecer. Cuando el Sol llegó para tomar su lugar en el cielo, se enfureció al ver a las olas allí. Estaban tan enojado que sin ninguna explicación, desterró a las olas del firmamento para siempre, las arrojó por todas partes y cayeron a la Tierra en forma de gotas, a las que los humanos bautizaron como rocío. A pesar de la furia que el Sol mostró aquella mañana, la Luna y las olas se encuentran cada noche para hacerse compañía, pero siempre se aseguran de descender de nuevo a la Tierra, en forma de rocío, antes de las cinco de la mañana.


Antología de mitos