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Séptimo continente

María

Alejandra quiceno puerta El siguiente documento es realizado en sin animo de lucro y con la única intención de concientizar a la gente


La isla de plásticos del Pacífico Publicado en: Desarrollo Sostenible, Residuos 14 Junio de 2013 El llamado “séptimo continente” se encuentra en medio del Océano Pacífico. Se trata de una isla de tamaño incalculable formada por plásticos, cepillos de dientes, ropa y basura. Aunque han pasado 15 años desde su descubrimiento, todavía no hay una solución para retirar estos residuos evitando un severo impacto al medio marino.


El llamado “séptimo continente” fue descubierto por Charles Moore el 13 de agosto de 1997. Navegaba en su velero desde Hawái hasta California cuando, al desviarse de la ruta planeada, encontró flotando en el agua una hilera de botellas de plástico, envases, ropa, bolsas de basura, etc., que daba lugar a una isla de basura de dimensiones incalculables. El motivo de la acumulación de tal vertedero en medio del Océano Pacífico, es la confluencia en ese punto de la corriente en vórtice del Pacífico Norte con los vientos alisios del sur, que se mueven en direcciones opuestas. Esto da lugar a un remolino que impide que los desechos plásticos se dispersen hacia las costas. En cuanto a la procedencia de estos residuos, el 80% de la basura acumulada en este punto proviene de zonas terrestres llegadas a esta área a través de ríos, aguas residuales y playas. El 20% restante está asociado a barcos y a otras plataformas marítimas.


Hay bastante controversia respecto a su tamaño. Mientras la Nacional Werther Servicie Marine Forreaste (NOAA) asegura que no es posible realizar un cálculo aproximado del tamaño y la masa de la isla porque sus límites no están determinados, Greenpeace confirma que su longitud es mayor que la de Texas. Por su parte el Centro Nacional de Estudios Espaciales Francés (CNES) asevera que mide 22.200 km de circunferencia y que su superficie asciende a 3,4 millones de km 2. Debates aparte, en lo que sí coinciden es en la concentración de polímeros de plástico, siendo hasta siete veces superior a la concentración de plancton. La isla no es visible mediante fotografías por satélite, ya que la gran parte de los residuos no están flotando en la superficie, sino que se encuentran en forma de partículas suspendidas en la columna de agua, lo que ha llevado a muchos investigadores a compararlo con una “sopa de basura”. Impactos derivados de la isla de plástico El principal inconveniente de la mancha del Pacífico no es su antiestética presencia, sino el impacto que genera sobre el medio natural marino, verdadera “víctima” de la mala gestión de nuestros residuos. Los plásticos, al ser fotodegradables, se descomponen por la luz solar en polímeros más pequeños, hasta el punto de formar toxinas. Éstas son partículas tan pequeñas que pueden llegar a alcanzar el tamaño del plancton y ser ingeridas por peces, siendo ésta una vía de entrada de los residuos de basura en la cadena alimentaria. Del mismo modo, miles de aves y mamíferos marinos mueren cada año por la ingesta de estas partículas o bien atrapados entre los plásticos. Otro problema es la propagación de especies invasivas que se adhieren a la superficie de los plásticos y se desplazan grandes distancias, colonizando nuevos ecosistemas.


Otras

“islas”

El descubrimiento de este “séptimo continente” hace 15 años no es un hecho aislado. Recientemente se han observado concentraciones similares de plásticos en zonas como la costa sur de Japón o en el área norte de Hawái. Esto hace pensar que pueden existir más áreas donde las condiciones del viento y de las corrientes marinas favorezcan la acumulación de plásticos. De hecho, en España existen puntos negros de contaminación marina perfectamente localizados, tales como el Estrecho de Gibraltar o Algeciras. ¿Es posible limpiarlo? Si bien el término “isla de basura” provoca la idea de algo homogéneo, no es así, y esta naturaleza desigual dificulta su tratamiento. En realidad, si fuese algo macizo habría una solución muy sencilla: llegar hasta la zona de acumulación, limpiar y tratar los residuos. El tamaño milimétrico de los fragmentos de plásticos no permite su limpieza sin tener un impacto negativo sobre organismos


microscópicos oceánicos. Esto, sumado a que el daño se efectúa en aguas internacionales y ningún país se hace responsable del vertido, complica que se lleven a cabo tareas de limpieza con fondos públicos. Se sabe que el plástico no es fácilmente biodegradable, por lo que podría persistir siglos en el agua. Aunque se están llevando a cabo investigaciones con distintas bacterias capaces de usar este material como alimento y, así, degradarlo. Algo similar a lo que se hizo con el vertido del Prestigie. La realidad es que toda esta basura creada por humanos no pertenece a los océanos ni a las corrientes de agua y, por lo tanto, no genera más que problemas al ecosistema. Si bien ya se ha comentado la dificultad de reparar este impacto, es importante conocer su existencia para prevenir que vuelva a suceder y concienciar al ser humano del efecto dañino que sus actividades pueden tener sobre el medio ambiente. Aparte de los mencionados, ¿crees que hay más riesgos asociados a esta problemática? y ¿qué crees que debemos hacer para evitar que vuelva a ocurrir? La Sopa de plástico, también conocida como Sopa de basura, Sopa tóxica, Gran mancha de basura del Pacífico, Gran zona de basura del Pacífico, Remolino de basura del Pacífico y otros nombres similares, es una zona del océano cubierta de desechos marinos en el centro del océano Pacífico Norte, localizada entre las coordenadas 135° a 155°O y 35° a 42°N. Se estima que tiene un tamaño de 1.400.000 km².Este basurero oceánico se caracteriza por tener concentraciones excepcionalmente altas de plástico suspendido y otros desechos que han sido atrapados por las corrientes del giro del Pacífico Norte (formado por un vórtice de corrientes oceánicas). A pesar de su tamaño y densidad, el lote de basura oceánico es difícilmente visible mediante fotografías satelitales y no es posible localizarlo con radares. En 2010 se descubrió la Mancha de basura del


Atlántico Norte que está relacionada también con el Giro oceánico del Atlántico Norte. DESCUBRIMIENTO El 'Séptimo Continente' fue descubierto en 1997 por el navegante británico Charles Moore. Es una isla de cuatro millones de toneladas de basura flotante –el 80% es plástico procedente de tierra– situada entre California y Hawái. Los expertos calculan que tiene una superficie de 1,5 millones de kilómetros cuadrados. Tres veces la superficie de España. Y este 'fenómeno' artificial ha sido posible porque es un punto de concentración de corrientes oceánicas. Desde su descubrimiento se han realizado numerosas expediciones rumbo al llamado 'Séptimo continente' o 'sopa tóxica' aunque sin éxito. Como otras áreas donde se concentran los desechos marinos en los océanos mundiales, el Lote de basura del Este se ha formado gradualmente en los últimos tiempos como resultado de la polución marina agrupada por la acción de las corrientes. La mancha de basura oceánica ocupa una zona extensa y relativamente estacionaria del océano Pacífico Norte, en el giro del Pacífico Norte (un área remota comúnmente llamada Horse Latitudes.) El tamaño de la zona afectada se desconoce, aunque se estima que es de 700.000 km² a más de 15 millones de km² (0,41% a 8,1% del tamaño del océano Pacífico).


FORMACIÓN Como otras áreas donde se concentran los desechos marinos en los océanos mundiales, el Lote de basura del Este se ha formado gradualmente en los últimos tiempos como resultado de la polución marina agrupada por la acción de las corrientes. La mancha de basura oceánica ocupa una zona extensa y relativamente estacionaria del océano Pacífico Norte, en el giro del Pacífico Norte (un área remota comúnmente llamada Horse Latitudes.) El tamaño de la zona afectada se desconoce, aunque


se estima que es de 700.000 km² a más de 15 millones de km² (0,41% a 8,1% del tamaño del océano Pacífico). El área puede contener cerca de 100 millones de toneladas de desechos. También se ha sugerido que la mancha puede presentar dos zonas de basuras, que están vinculadas. ¿DE DÓNDE VIENE LA BASURA? La basura llega en su mayor parte (un 80% se estima) desde las costas de Estados Unidos y Japón. Alrededor de una quinta parte de la basura se lanza de buques o plataformas petrolíferas. Y según reportan quienes han recorrido la zona, la basura incluye todo, desde balones de fútbol y kayaks hasta los bloques de Lego y bolsas de compras. Debido a que el parche de basura es transparente y se encuentra justo debajo de la superficie del agua, apenas se detecta en las fotografías de satélite, como una inmensa sombra flotante. Sólo se ve desde la proa de los barcos. Según previsiones, a menos que los consumidores reduzcan el uso de plásticos desechables, la sopa de plástico se duplicaría en su tamaño durante la próxima década.


FUENTES CONTAMINANTES Se ha estimado que el 80% de la basura proviene de zonas terrestres y el 20% de barcos del océano. Las corrientes portan desechos desde la costa oeste de Norteamérica hacia el vórtice en unos 5 años, y los desechos de la costa este de Asia en un año o menos. Un proyecto ante nacional liderado por Hideshige Takada, de la Universidad de Tokio, estudio granos de plástico de playas del mundo para prever futuras pistas


acerca del origen de los plásticos oceánicos, incluyendo los del lote de basura oceánico del Pacífico. La mancha de basura del Este tiene uno de los más altos niveles de partículas plásticas suspendidas en la superficie del agua, por ello es una de las regiones oceánicas en que los investigadores han estudiado sus efectos y el impacto de la foto degradación plástica de los residuos flotantes sobre la capa del agua. A diferencia de los desechos biodegradables, los plásticos fotodegradables se desintegran en pedazos más pequeños, aunque permanecen siendo polímeros. Este proceso continúa hasta llegar a nivel molecular. Como los desechos plásticos flotantes fotodegradables se convierten en trozos más pequeños cada vez, se concentran en la parte superior hasta que se desintegran, y el plástico al final llega a ser de un tamaño tan pequeño que puede ser comido por los organismos marinos que viven cerca de la superficie del océano. Por lo tanto, los residuos de basura entran por completo en la cadena alimenticia. A pesar de la descripción hecha por Charles Moore, la mancha de basura del este no se caracteriza por ser una zona visible de desechos flotantes. El proceso de desintegración significa que las partículas de plástico más peligrosas son demasiado pequeñas como para ser vistas.


LOS INVESTIGADORES ESTIMAN LA DENSIDAD TOTAL DE LA POLUCIÓN DE LA BASURA DEL PACÍFICO TOMANDO MUESTRAS. En un estudio del 2001, los investigadores (incluyendo a Moore) encontraron que en ciertas áreas del océano, las concentraciones de plástico se acercaban a un millón por milla cuadrada. El estudio encontró concentraciones de plástico de 3,3 partes con una masa de 5,1 miligramos por metro cuadrado. En muchas áreas de la región afectada la concentración de plástico fue mayor a la concentración de zooplancton con un


factor de siete. Muestras tomadas en el fondo de las columnas de agua revelaron niveles bajos de desechos plásticos (primariamente monofilamentos e hilos de pesca), confirmando las primeras impresiones que decían que la principal concentración de desechos estaba en la superficie del mar. IMPACTO EN LA VIDA MARINA - MILLONES DE ANIMALES MUERTOS CADA AÑO Las partículas de plástico flotante se asemejan al zooplancton, por lo cual puede ser consumido accidentalmente por las medusas. Muchos desechos de larga duración terminan en los estómagos de las aves marinas y animales del mar, incluyendo tortugas del océano y albatros de patas negras, siendo estas partículas un riesgo para la vida marina. Aparte de los residuos contaminantes del agua del mar, estos residuos flotantes traen otro tipo de contaminantes tales como béfenlos poli clorados (PCB), DDT (1,1,1-Tricloro-2,2-bis(4clorofenil)-etano) y hidrocarburo aromático poli cíclico (HAP o PAH) trayendo con esto efectos tóxicos cuando son consumidos por error, en algunos casos provocando problemas hormonales en los animales.


LAS TOXINAS CONTENIDAS EN PLÁSTICOS SON TAMBIÉN COMIDAS POR MEDUSAS, QUE SERÁN A SU VEZ COMIDAS POR GRANDES PECES. Muchos serán pescados y consumidos por humanos, resultando así en la ingestión humana de dichas toxinas. El plástico marino también facilita la propagación de especies invasivas que se adhieren a la superficie de este plástico flotante y se desplazan grandes distancias, colonizando nuevos ecosistemas. Investigadores han demostrado que estos residuos plásticos


afectan por lo menos 267 especies alrededor del mundo, la gran mayoría residente en el gran mancha de basura del Pacífico norte. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas, los desechos plásticos causan la muerte de una enorme cantidad de animales: más de un millón de aves marinas cada año, así como de más de 100.000mamíferos marinos. Jeringas, encendedores de cigarrillos y cepillos de dientes han sido encontrados en el interior del estómago de las aves marinas muertas, porque ellas las confunden con comida. Micro hábitats en los restos de naufragio flotantes Mientras hay especies de algas, crustáceos y peces que prosperan en el micro hábitats similares a basura de naufragio flotante, no se ha obtenido información sobre alguna especie que prospere en la gran mancha de basura del Pacífico. LIMPIEZA En el año 2008, Richard Owen, un contratista de construcción e instructor de buceo, formó la Enviromental Cleanup Coalition (Coalición para la Limpieza del Ambiente) para unirse a la causa contra la polución del Pacífico Norte. FCC (siglas en inglés) planea la modificación de una flota de barcos para limpiar la zona de los desechos como una forma de restauración y reciclaje. El laboratorio creado con este fin se llamó Gyre Island.

Séptimo continente  

el siguiente documento quiero darles a conocer la existencia de esta impresionante y enorme isla de basura creada por nosotros mismos .......