Page 1

Re ORTANDO P Re PORTAND

RePORTANDO

O

Re PORTAND

O


Re PORTANDO Alejandra Villada González

DIRECTORAS

Alejandra Villada González

FOTOGRAFÍA, DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN

Editorial Las historias que tienen lugar en la ciudad, sucesos fantásticos que ocurren diariamente constituyen realidades interesantes para ser mostradas, son publicadas en la revista REPORANDO, con el fin de ser un medio para visibilizar esas historias de kas que muchas veces escuchamos. Reportajes escritos y gráficos se publican convirtiendo la revista en una fuente importante de saberes sociales, en una maqueta de comportamientos ciudadanos y en una vitrina que sirve para mostrar diferentes puntos históricos e importantes de la ciudad. También REPORTANDO, tiene diferente formas de entretenimiento para los lectores. Sudokus y otros juegos de ocio tienen espacio en la revista para divertir a nuestros seguidores. Muchas gracias a nuestros lectores se despide

Alejandra Villada González


a v i t s o c Retr pe

3

11

6 Cuenta Cuen tos E

BackSTAG

e 20 t a s e Desestr

Entre 17 vista


Retrospectiva

3

En la Vía Cartagena-Turbaco está ubicado el cementerio inglés, muertos de cuyas familias no se sabe nada. Han pasado más de cien años.

Jack Hagget, noviembre 2-1898. John Carrol, abril 2-1894. “Al fondo, en una troja, una mujer tira manduco en la Robert Corvin, junio 30-1894. M. Trevillan, junio 30batea. A solo diez metros sumergidas entre la maleza 1894, y Artur G. Galliard, marzo 1-1920 de sobresalen algunas cruces desafiando la graquien se dice en la inscripción que era vedad, de un cementerio que se lo tragó de profesión ingeniero. Son sólo cinel bosque y la memoria del olvido. co de los nombres de los trabajaDel otro lado una casa humilde dores de la Cartagena Magdarodeada de trinitarias y rosas”. lena Railroad Company que Ese sitio lo conocen los lugayacen en el llamado cemenreños hace más de 70 años. terio Inglés. Y, aunque se “Por aquí pasaba la línea cree que son muchos más del tren de Cartagena a los muertos que repoCalamar”, dice Moisés Essan en este misterioso y pinosa, de 73 años, quien aparentemente “improubica con exactitud -vía visado” camposanto, no Cartagena- Turbacose recuerdan a extranel cementerio inglés, jeros averiguando en llamado así por tradilos archivos de Turbaco ción oral como consepor los fallecidos. Los cuencia de los nombres únicos que recuerdan que se logran distinguir que un antepasado suyo entre las lápidas rotas. está sepultado allí es el ex Rey Momo del Carnaval de Durante el año 1860 y Barranquilla, Leopoldo, que posteriores, gracias a la resostiene que en su familia hay volución, Cartagena sufría puros navegantes, “... Mi abuelo una crisis terrible: la población era uno de ellos, enrolándose en los mermaba, abundaban las casas trabajos del tren Cartagena-Calamar, arruinadas. Cartagena representaba en donde finalmente murió”. ‘La una población en decadencia simple verdad es que el cementey próxima a la muerte. La tasa E l abuelo del Urólogo y ex rey Momo del rio, tras la partida de la compañía, anual de crecimiento de esta ciuCarnaval de Barranquilla fue abandonado sin dolientes’. dad era de 0.4%, tasa inferior al espectacular crecimiento de la


vecina y advenediza Barranquilla, con un 3,5% anual, desembarcar su mercancía. Adicionalmente, la machina siendo la tasa en igual periodo del país de un 1,2% anual. tenía la ventaja de que una carrilera de 1.5 kilómetros la conectaba con la ciudad y con la línea principal del feRespecto a su conectividad con el tráfico fluvial del Mag- rrocarril Cartagena – Calamar inaugurado el 20 de julio dalena, Cartagena perdía competitividad nuevamente de 1894, y puesto en funcionamiento el 1 de agosto del frente a Barranquilla. Por lo tanto, el Estado soberano de mismo año. Esto marcó el inicio de la recuperación de Bolívar contrató la apertura del tramo entre Pasacaballos la economía Cartagenera después del periodo de retroy Ciénaga de Pájaro. El ingeniero norteamericano James ceso económico que vivió después de su independencia. J. Moore se encargó del anterior proyecto y trajo equipos de su país que le permitieron abrir el canal de navegación. La línea principal tenía entre Calamar y la estación principal de Cartagena 105.6 kilómetros, y entre esta A pesar de los esfuerzos de la dirigencia cartagenera última y La Machina 1.5 kilómetros. Además, entre los encabezada por Rafael Núñez, para mantener el canal puntos terminales el ferrocarril tenía trece estaciones del Dique en funcionamiento, éste presentó problemas intermedias. El día que se inauguró Carlos Vélez Daníes, de sedimentación que afectaron el tráfico, cómo se hizo delegado del gobierno departamental inspeccionó y enevidente hacia 1890. Todo ello convenció a los dirigen- vió un informe en el que señalaba, entre otras cosas que: tes cartageneros, que al igual que había sucedido en Barranquilla el éxito del puerto cartagenero dependía de “Prestan actualmente el servicio en la vía 8 locomola construcción de una vía férrea. Como consecuencia, toras, 4 de gran poder y de 40 toneladas cada una; 3 en enero de 1890, el presidente Núñez dio su aproba- menores, de 20 toneladas cada una; y una de 13 toneta sus servicios entre la Aduana ción oficial al contrato firmado entre el departamento ladas que presy el Whaf de la Machina. Todas, a de Bolívar y el norteamericano Samuel B. McConnico, s o l excepción de la número cinco, para construir un ferrocarril de Calamar a Cartagena, s de a d a i v son perfectamente nuevas.” así como un muelle a la entrada de Bocagranextra tren s a b de, que quedaría conectado con la s tum artida del a l n El poeta José Asunción Silva ciudad amurallada por mea p rd e a l u c e e d r en una Carta, percibió algunos dio del ferrocarril. és os u c p o s p e y d de los extranjeros que llegaron a nuestro Mu ses’ e l g n i ‘ territorio a trabajar. No obstante, a parte de esos Inicialmente McConpersonajes ya habían muerto otro tanto desempeñando nico formó dos empresas en Boston: La primera l l a m a d a sus labores, condenados al olvido por la naturaleza, el Cartagena Magdalena Railroad Com- tiempo y la historia. Nunca se honró la memoria de los pany, la cual se encargó de la construcción del ferroca- norteamericanos que murieron en aquel entonces por rril, y la segunda la Cartagena Terminal Improvement profesar religiones contra la Iglesia Católica. Muchos no Company encargada de la Construcción del puerto, en murieron durante la construcción de la vía férrea, sin la entrada de Bocagrande, conocido como la Machina. embargo fueron enterrados en un cementerio exclusivo para ellos, muchos piensan que fue improvisado por el Sin embargo, un año antes intentando construir el Canal hecho de que no haya memoria social actual del asunto, de Panamá habían muerto más de 22.000 franceses como y porque quizá no se guarda un honor para aquellos consecuencia de las duras condiciones de la jungla y las restos, pero, estas tumbas en su momento fueron consenfermedades proliferas por lo tanto se canceló el proyecto. truidas de mármol y bronce. Actualmente algunas tienen una gruesa argolla de hierro, carcomida por el óxido. Lo anterior demuestra que había un conocimiento preciso sobre las fuertes condiciones en las que de- Se registraron cerca de 119 muertes a causa de la virueberían trabajar los extranjeros que llegaran al país, la y la fiebre amarilla entre los años de 1900 a 1902, y por lo tanto no es correcto suponer que los extran- aunque no se tiene la cifra exacta de cuantos difuntos jeros viajaron sin conocer los riesgos que corrían. eran extranjeros, si se tiene conocimiento de los preceptos de la Iglesia Católica, que no permitían que en sus En 1893, Se dio en servicio la Machina. Esta permitió cementerios se enterraran protestantes, suicidas y niños que por primera vez los barcos de mayor calado pudie- que hubieran muerto antes de ser bautizados, razón por ran acodarse directamente a un muelle para embarcar y la cual a la empresa del ferrocarril le tocó inventarse


un cementerio para sus empleados protestantes extranjeros, que fue levantado en un terreno enfrente del viejo tanque del acueducto de Cartagena, en el bosque de Matute. ‘Para ello se hicieron en la zona dos pequeñas estaciones: una en los tanques del acueducto, donde ubicaron el cementerio, y otra para el descenso de pasajeros, en las estribaciones de la loma de Turbaco’. Para entrar al cementerio hay que entrar con autorización, por lo menos si vas a hacer una visita seria al lugar, aunque existen unos personajes que entran sin el más mínimo recato a robar lo poco o nada que le queda a estos muertos sustrayendo las lápidas y arrancando de un tajo las cruces para sacar de ellas el mármol, el bronce y el hierro. “Las lápidas originales del cementerio se las robaron porque eran de mármol. Unas cruces con los nombres y las fechas de los muertos era lo único. No era propiamente un cementerio. Cuando yo lo encontré ya estaba abandonado porque eso no lo cuidaba nadie. Las lápidas que había allí eran de apellidos extranjeros. Cuando el ferrocarril pasaba por allí, hubo ingenieros y gente extranjera que servía allí. No era una estructura diseñada para un cementerio”. Menciona el historiador Alberto Zabaleta, quien también asegura que los actos de vandalismo sobre las tumbas tienen fecha reciente, pues apenas hace 15 años, en una expedición suya por la zona, las tumbas todavía ostentaban las cruces que sobrevivían al desmantelamiento general. Esto inquietó a su hijo arquitecto quien quiso ir más allá y trató de entablar comunicación con parientes de los sepultados, fue a Estados Unidos e Inglaterra pero no tuvo éxito, quizá porque en los años posteriores a las muertes de estos personajes hubo un aumento del turismo en la región debido a que la economía se había activado en cierta medida después de solucionado el problema de la salubridad y el control de las enfermedades del trópico. Todo parece indicar que durante sus primeras déca-

das el ferrocarril Cartagena – calamar fue un negocio rentable para sus propietarios, hasta 1930 el ferrocarril era la única comunicación terrestre efectiva que tenía la ciudad con su interland, especialmente durante los seis meses de lluvia. En contraste el ferrocarril pasó de manos privadas al Gobierno Nacional, en 1940 y allí comenzó su decadencia, en 1950 el ferrocarril suspendió todas sus operaciones, los rieles fueron levantados sin pensar en que tal vez hubieran podido ser utilizados en un futuro no muy lejano. Y, como si la ley divina se ejecutara “ojo por ojo y diente por diente” los cuerpos de los “gringos” y las ruinas del proyecto de la vía férrea yacen inmersos en la en la espesura del monte de Matute.

Contraste entre el cementerio de Manga y el cementerio Inglés.

5


CuentaCuentos


Iba de la mano de una joven. Caminaban por un sendero estrecho que los llevó a una casa. La casa más linda que había visto en la vida, nunca había estado allí pero olía a hogar. En ella esperaba una gran cantidad de gente, creía conocerlos a todos aunque no recordaba muchos nombres. Había música, no la escuchaba pero lo sabía. La joven y él fueron iluminados por una lámpara que alcanzaba las estrellas y ahi se percató de que el techo de la casa era el cielo. Bailaron su canción favorita y de pronto todo se puso blanco, de un blanco cegador... Piii piii Una vez más ese pito incesante le recordaba su condición, su invalidez, pero a la vez le gritaba “Estás vivo, no importa lo que diga tu cabeza, el corazón sigue latiendo y mientras lo haga tienes esperanza… No me dejes callar, por favor no te apagues”. Con un pi se frustraba, con el siguiente vivía. Así pasaba su día. Segundo a segundo experimentaba las contradicciones que trae consigo la vida. La puerta se abrió. “La enfermera de la voz ronca” pensó Miguel. Se refería a la encargada de revisarlo a primera hora, una mujer gorda y distraída que volvía de tanto en tanto a cerciorarse de que no le hubiera faltado suministrarle algún medicamento o de que lo hubiera aseado bien. Miguel la reconocía por el sonido que hacían los tacones en los que se apretujaban los pesados pies al chocarse con el suelo. Era una persona amable y por lo general le hablaba mientras lo bañaba o cambiaba la bolsa del suero. - Hoy es un día muy lindo, ¿sabes? “Claro, me desperté temprano y fui a la ventana para respirar el aire fresco de la mañana y admirar el sol” se decía a si mismo Miguel con ese tono sarcástico que lo caracterizaba antes de caer en ese estado y que ahora era el reflejo de la impotencia y el dolor que sentía por no poder hacer nada. Esto lo hacía por lo general cuando lo visitaban sus compañeros de trabajo y los familiares lejanos, se molestaba y cada comentario de ellos lo tomaba como una agresión. Le molestaba la presencia de los demás, escucharlos hablar de él como si estuviera muerto,

saber que ellos lo visitaban 15 minutos en los que fingían preocupación para después salir del hospital y seguir con sus perfectas vidas normales. Sabía que no les importaba (salvo a 2 o 3 personas) y no le dolía pero prefería que dejaran de mentir. - El sol tan majestuoso como siempre parece hoy jugar con las nubes – decía la enfermera- ya sabes que me encanta el cielo, tiene algo… de niña me tiraba al pasto a imaginar figuras con las nubes, pero creo que eso ya te lo he contado. Hoy está tan lindo que lo quiero compartir contigo hay una nube que tiene forma de estrella, raro ¿no? Son las estrellas las que se llevan el protagonismo por las noches y en el día son las nubes ja ja … La enfermera González siguió hablando del cielo por un rato, después le contó que había tenido una discusión con una compañera de trabajo y que en unos días cumpliría años de casada, lo celebraría en la finca de su prima Rosa y esperaba que su esposo de sorpresa le llevara una serenata. No se calló ni por un minuto en el tiempo en que estuvo allí, una hora y media. Miguel la oía pero no la escuchaba. Mientras tanto recordaba los acontecimientos del día en que sucedió todo. Era una mañana como cualquier otra. Se despertó temprano. Le dio un beso a su esposa. Se bañó. Se sentó a desayunar con su niña de 7 años mientras su mujer bañaba al pequeño Camilo. Se comió un pedazo de piña. Un poco de café. Un pedazo de arepa. Otro pedazo de piña. “Hoy no va mi profesora”. Otro pedazo de piña. “Está enferma, mi mami dice que va a tener un niño”. Otro poco de arepa. “Es por eso que esta tan gorda”. Otro poco de café. “Yo la escuché llorar ayer”. Más café. “Estoy segura de que está enferma, ella lloraba de dolor”. 3 pedazos más de arepa. “Papi, cuando va a nacer un niño ¿la mamá sufre?”. Más piña. “Si amor, duele un poco pero no es estar enfermo, es una bendición, como Camilo y como tú”. “Ah de pronto estaba naciendo el niño”. Un sorbo más de café. Un dolor insoportable. Aparece un grito que quiere salir pero que no tiene tiempo. Cae la taza. A Miguel le acaba de dar una aneurisma.


Piii piii, recordó que aún vivía. Su esposa fue a visitarlo y lo acompañó por un buen rato, lo que para Miguel pareció ser toda la mañana, ella no le hablaba, solo se sentaba a leer en el sillón que estaba al lado de la cama pero él la escuchaba llorar y sabía que él era el culpable de esas lágrimas. El desespero lo invadía, si moría ella debía hacerse cargo de los niños y decirles lo que había pasado. “No les puedo hacer esto, ellos me necesitan, ella me necesita”. Lucía lloraba y él, en su interior, también lo hacía. Se culpaba por lo sucedido, fue su obsesión por el trabajo lo que lo llevó a sobrevivir en lugar de vivir. Piii, piii aún no se había apagado. - Migue, me voy. Tengo que recoger a Mar y a Cami. Te amo. Miguel necesitaba que le dijeran, que alguien le dijera por favor que él la escuchaba… necesitaba que ella le hablara de la misma manera como necesitaba la bolsa de suero que colgaba junto a la cama. Los doctores no creían que él fuera consciente pero la enfermera González sí, ella sí sabía que él necesitaba que le hablaran, para así distraerse y dejar de pensar en el estado en que se encontraba ahora. Era eso o dormir, los sueños lo alentaban porque en ellos caminaba y hablaba, abrazaba a sus hijos y hasta a su mamá muerta hace ya 13 años, volvía a pedirle matrimonio a Lucía y aunque el lugar y quienes los acompañaban fueran diferentes, el sentía como si en verdad fuera esa la primera vez. Contrario a lo que les pasaba a los demás, para Miguel dormir no era descansar, la vigilia le devolvía la vida. Mientras los otros admiraban la luz de día, él lo hacía por las noches. El día era la muerte, una muerte en vida que poco a poco lo sumía en la desesperación y en el deseo de no luchar más. Prefería las noches en las que podía hacer lo que quisiera, en las que podía abrir los ojos y ser una vez más parte del mundo. Ilusiones oníricas que le permitían ser él.

Los doctores entraron a ver como “evolucionaba”, término que le llamaba la atención de manera especial a Miguel. - Va bien, lleva solo 12 días así que no hay de que preocuparnos. El cirujano se puso en contacto conmigo, aceptó operarlo pero nos pidió que no lo moviéramos. La operación es muy riesgosa pero les pido que le den esperanzas a la esposa, lo que menos necesitamos ahora son los nervios de la señora y poner en peligro la vida del bebé... Miguel dejó de escucharlos en cuanto supo que iban a hablar de la operación, no quería saber nada acerca de eso. Solo quería dormir y eso fue lo que hizo. Iba de la mano de una joven. Caminaban por un sendero estrecho que los llevó a una casa. La casa más linda que había visto en la vida, nunca había estado alli pero olía a hogar. En ella esperaba una gran cantidad de gente, creía conocerlos a todos aunque no recordaba muchos nombres. Había música, no la escuchaba pero lo sabía. La joven y él fueron iluminados por una lámpara que alcanzaba las estrellas y ahi se percató de que el techo de la casa era el cielo. Bailaron su canción favorita, 3 estrellas bajaron y patinaron alrededor de la pareja, ellos los miraron y sonrieron. Volvieron a mirar al cielo, era de noche pero había aparecido el sol. De pronto todo se puso blanco, de un blanco cegador. Pii, pii aún “vivía”.

Natalia Arango


Así se despide el diablo “Dijo Jehová a Satanás: —¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: —De rodear la tierra y andar por ella” (Job 1:7). Se le vio a la bestia vestida de ángel de luz, como en Corintios se advierte, corriendo por la “sucursal del cielo”. ¡Vaya paradoja!. Es noche de lunes. El viento de agosto que en la tarde elevaba cometas sopla contra “San Pascual”, una estación del MIO. Las personas caminan de prisa, nadie quiere esperar. Unos metros más allá, pasos inciertos entre sombras, gente gris y sus silencios. Aquí, en la estación del MIO, esa falsa seguridad que ofrecen la luz pálida, las paredes color cárcel, las puertas de vidrio, un guardia enclenque, el piso limpio. Este no lugar sobrio y sin rastro ni huella alguna de las casi sesenta mil personas que hoy lo usaron, no dice mucho mas de lo evidente: un nuevo latir uniforme y acompasado.

Datos

Han llegando 10, 15, 20 personas que rodean la franja amarilla, como hormigas a una galleta. Una multitud de solos. Si afuera de la estación parecen un enorme e inclasificable mosaico de ropas, rostros, pieles y olores; apretados en la estación toda diferencia se borra. Parece que cambian al pisar el asfalto, ese rompecabezas gris, ese tetris de piedra que arrasó hace más de 3 años con la Cali de mangos y palmeras y con quienes no se adaptan a este civismo mecanizado. Se aproxima el “borrador azul”. Se detiene frente al grupo. El pito del bus, la dinámica de válvulas y piñones neumáticos, un resoplido de bestia mecánica y !plop! se abre la puerta. La multitud se lanza contra el bus. Los mismos sonidos, cual eco, al cerrarse la puerta. Un niño, sólo un niño, ¿el elegido?, Queda fuera del vientre que rueda. Este rostro de piel india, nariz pequeña, labios delgados y pálidos tiene mas o menos 10 años. Está sentado en el suelo, cruzado de piernas, enrollando con los dedos la bota del jean que lo viste, le queda

- 400 niños que viven en las calles de la ciudad de Cali. - Casi sesenta mil personas al día usan el SITM (Sistema Integrado de Transporte MIO) ,


grande. Tiene los ojos rojos como de llanto, pero con el brillo peculiar de quien sueña. Probablemente imagina un banquete, o una familia, o lo que se sentiría ya no estar entre los 400 niños que viven en las calles de ésta ciudad. Suposiciones estereotipadas. No lleva nada consigo, más que a él mismo. Mira para todos lados, sonríe. Detiene su mirada al arribo de una joven de ojos grandes, estudiante, parece. Se acerca sigilosamente hasta conseguir su atención, le guiña el ojo. ¡Qué coqueto!. La joven sonríe nerviosa. Le causa ternura la efusividad del niño; la halaga, pero se avergüenza. -Como te llamas- le pregunta el niño. -Carolina- responde ella. Da dos pasos más y queda tan próximo que el aliento de su susurro roza la piel de la muchacha. La joven se retira molesta. Finge no verlo. El bus está tardando bastante y de nuevo la gente comienza a aglutinarse en la estación, de la misma manera que la vez anterior, solo que ahora hay entre ellos un pequeño arlequín que rompe el estándar de comportamiento robótico.

Muchos ojos que juzgan. Algunos con la cámara del celular graban a Carito, sonrojada, y al niño que ahora guarda silencio unos segundos. -¿Usted joven no le da pena?- Pregunta el niño a un hombre de anteojos que se ríe- Mire, la señora está vieja y usted se le pone delante, ¿así cómo va a entrar al bus cuando llegue?-. Agarra a la señora del brazo quien, desconcertada y con cara de asco, es corrida hasta adelante. Organiza a alguna gente en fila. Entre correteos y risas logra poner a las señoras, y por supuesto a su Carito, en frente. Con vallenatos y versos, besos y piropos pasa los siguientes minutos. La joven, resignada acepta. El sonido de la ráfaga de viento que arrastra el MIO y los motores ahogan la voz del niño. Ha llegado el borrador azul de nuevo. El pito, el resoplido. El niño corre hasta la barra que separa los vagones. Ha llegado el borrador azul de nuevo. El pito, el resoplido. El niño corre hasta la barra que separa los vagones.

-Así se despide el diablo- dice; hace una venia amplia, vuelve a su postura. Algunos lo oyen, vuelven a la masa. Salta la barra y corre por las calles del Al verse ignorado por su dama aquel p e - centro. Se pierde en la noche. queño Conquistador se para frente a ella, afina su garganta y comienza... “Carito me hablan en ingles, que bonito se le ve, Carito me habla en inglés, y me dice yo no sé...” Canta a gritos vallenatos de amor y de desamor que rompen el silencio de la multitud y restan velocidad a la vida de esta sociedad “liquida”, de encuentros sociales efímeros e intrascendentales, sin tiempo que perder; deteniéndolos en un instante de aleteo de mariposa.

Diana Marcela Posso


11

Back “LA CATEDRAL”

En Palmira existe una catedral cuya fachada es de una belleza imponente. Sólo quien se detienen un segundo pueden apreciarla. Al final de algunas columnas, decenas de flores en piedra. Es enorme. Desde la base hasta la punta del campanario hay no menos de 30 metros. Es visible desde cualquier parte de la ciudad. La cavidad al frente de la fachada parece un vientre, una gruta, una cueva. Un gigante. Te sientes minúsculo, nada. Y el eco dentro nos devuelve una solemnidad de dioses que inquieta y aquieta. Es profunda. La catedral es profunda. Es un abismo vertical. Arcos pequeños alrededor, arcos grandes, arcos, más arcos.


kSTAGE

Las campanadas se escuchan tan sólo 6 cuadras alrededor. Y sin embargo, dentro del campanario el sonido es efímero; huye entre las columnas y sale del campanario como alma que lleva el diablo.

Lo que aparenta ser una estructura impecable, tiene una contraparte; un backstage. En 1722 se crea el primer eje parroquial, luego se le categoriza como iglesia, pero en 1776, dos años después de la categorización, un terremoto la destruye. El Capitán Rengifo Salazar hace donación de un lote para la reconstrucción y en 1852 fue dada nuevamente al servicio, la catedral Nuestra Señora del Palmar está ubicad a actual- mente en esos predios. El 3 de diciembre de 1913 se decidió demolerla parcialmente ampliándola y adaptándola a las nuevas corrientes arquitectónicas europeas .


En la década de los cuarenta fueron demolidos los tres módulos superiores de las antiguas torres y construidas las actuales junto con la gran torre central sobre el basamento original. Y en 1952 le adoptó el nombre que actualmente tiene. La catedral es uno de los principales símbolos de la ciudad de Palmira. No solo por su antigüedad sino también porque fue a su alrededor dónde se fundó un pequeño villorrio llamado Llano Grande que luego se convirtió en la ciudad de Las Palmas. La Subdirección de Monumentos Nacionales tenía la responsabilidad de entregar plenamente restauradas la cúpula y las fachadas de la Catedral; lograron recuperar los colores originales de la cúpula al igual que los vitrales internos, las columnas y las molduras con sus flores en las fachadas; las cornisas que corresponden al siglo XIX ubicadas sobre la puertas del Templo por la carrera 30 ubicadas sobre la puertas del Templo por la carrera 30. El capital para las obras de remodelación de la zona exterior que iniciaron en febrero de 1995, en etapas sucesivas, proveniente de Invías y se estimó en 1.600 millones de pesos. La parte interior del templo quedó en manos del ministerio de Cultura. El arquitecto restaurador fue Jorge Aníbal Rosero y los materiales al igual que las técnicas utilizadas dieron paso a una estructura antisísmica para seguridad de los feligreses.

A grandes rasgos esto es lo que se puede decir de su arquitectura, sin embargo, a pesar de su aparente calma y silencio, en medio de estos claustros. una puerta de madera con un candado enorme nos separa de la Cripta. Se abre. Sólo se ven dos corredores repletos de cenizarios, en contraste al lado derecho de la puerta estando dentro de la cripta unas rejas de color verde dividen el lugar; Alveiro Hurtado el vigilante, muy amablemente abre las rejas; no entra pero deja aproximarse a unas “bolsas negras” de las que normalmente se usan para botar basura. “…En el momento de la excavación, para la reconstrucción de la iglesia sacaron todos esos huesos que están en bolsas negras y que hasta el día de hoy yacen ahí guardados en esa habitación porque no hay quién los reclame, ni hay forma de saber quiénes son” menciona Hurtado.


La gruta sagrada se encuentra en la parte adyacente de la Catedral; allí se guardan restos mortales de los miembros de las familias que pueden pagar un lugar en la iglesia principal. En un pequeño recinto del mismo lugar en tétricas bolsas negras se alcanzan a definir formas de huesos clasificados por extremidades, obtenidos hace 50 años de un pequeño cementerio ubicado en el mismo lugar de la reconstrucción de la iglesia. Para acceder a la cripta, ya sea en forma de visita o simplemente conocerla, hay que dirigirse al señor Augusto López, el sacristán.

“EL INTERIOR” “La construcción de los pasadizos, corresponde al modelo de arquitectura tan antiguo de aquella época”. Menciona don Antonio, un Hombre que por años trabajó en el lugar tocando las campanas y ayudando en labores varias de la iglesia, sin embargo por cuestiones de edad la iglesia decidió prescindir de sus servicios porque aunque a don Antonio no se le pagaba un sueldo como tal era muy peligroso que siguiera en las labores. “En la catedral existen muchos pasadizos que podríamos llamar secretos; muchos de ellos se encuentran en el techo de la catedral y en sus tiempos los sacerdotes habrían tenido razones para haberlos dejado construir tan estrechos, confusos y lúgubres”. Alveiro Hurtado

Los pasadizos eran diseñados de esa forma para llegar rápido a la sacristía o para pasar del primer nivel al segundo ligeramente. En realidad son como laberintos que los encargados de la iglesia en aquel entonces reconocían fácilmentepor su diario transitar. Ahora están llenos de telarañas y es el nido de algunos animales y palomas muertas. Actualmente la subida al campanario es algo restringida, el peligro es inminente y las gradas que se encuentran incrustadas en la pared están bastante oxidadas, pero a pesar de ser una total hazaña la subida hasta ese lugar; la sensación de éxtasis y vértigo estar en la torre más alta de Palmira supera todas las dificultades y toda la odisea para llegar allá queda en el olvido. Esa vista no se puede comparar, y ante tal esplendor lo único que se desea es que el tiempo quede detenido mientras que el tañir cada cuarto de hora de tres campanas de bronce, y el viento coquetea con los cabellos y acarician el rostro, convirtiéndose en una armoniosa melodía inimaginable y perfecta para nuestros sentidos.


dral.

a Cate L e d r io

Inter

BackSTAGE “La Catedral”


Cam

pana

rio

acia h s a o Grad panari m el ca

Una de l as bolsas q ue contiene n


17

s a d e r e t En Ru Historia de vida


Hay venga yo le hago una cuñita a mis productos (sonríe); yo vendo ambientadores de canela, de pino, límpidos, brillos, ceras, desmanchadores, los vendo a crédito para ir recogiendo poco a poco… eso es un poco complicado, porque muchas veces hay gente que no le quiere pagar a uno, y se van de donde viven y no avisan; otras veces le dicen a uno que venga al otro día y no le pagan a uno nada; pero de todas formas toca seguir trabajando (Se ríe de manera jocosa) .

En la ciudad de Palmira - Valle del Cauca, diariamente se movilizan 100.000 bicicletas adaptadas a las necesidades de la gente…

“Don Fabio” es tan sólo una de las miles de personas

que a diario se desplazan con el motor de sus piernas en la ciudad de las palmas.


Entrevista “Don Fabio” Mi nombre es Fabio Ortiz; por la situación do comprar acá. Y de arriendo no me alcanza económica me tocó venirme del departamento pa’ vivir. de Risaralda porque por allá se me puso la vida muy dura para sostenerme con mi obligación. Trabajo los lunes, los miércoles, los sábados y domingos cobrando en una cicla; y los martes, Un amigo me dijo que si quería trabajar que jueves y viernes son los días que entrego los me viniera que el me daba trabajo; trabajé con productos en el triciclo. el como 2 meses y luego me regresé a traerme la “jamilia”, y pues… a éste señor le fue regular y me quedó mal con la platica, a raíz de eso el Uy… si le contara! Trabajar al medio día es me entregó la cartera pa’ que yo la manejara muy verraco por el calor… es duro “oiga”, me porque el me tenía que pagar y la mejor maquemo mucho la cara, las manos. Uso las mannera era tomando el negocio yo; sin embargo gas pa que no se me quemen mucho los brazo. yo al principio le dije a el que no porque yo no sabia hacer los productos pero... pues el me en- Si le contara! Con mi trabajo yo me quedo ateseñó y comencé a trabajar por cuenta mía. Lo rrado, es que los gastos mios son muchos pero malo era que él tenía la cartera acá en Palmira el trabajo me da pa pagar todo… pero pues entonces me tocó hacer ese recorrido todos los sobre todo pegao’ de la mano de Dios. días de pradera hasta Palmira ¡y así llevo 10 años! EL HAMBRE VIENE, EL HOMBRE SE VA… SIN MÁS RAZÓN En la calle uno trabaja con mucho estrés porque hay que tener cuidado con los ladrones; Yo me vengo de Pradera a las 7:30 AM y por a mi dos veces me han puesto fierros en la ahí a las 10 llego al Prado; donde don Cayetano cabeza, armas de fuego, cuchillos, por robarme que es donde guardo los productos, la bicicleta y después de eso uno no tiene ganas de seguir y el triciclo, desde hace uff… como 4 años, ahí trabajando. no se me pierde nada es gente muy honrada y me quieren como si “juera” de la familia y salgo Y definitivamente lo que a uno le enseñan los a trabajar. años y más con mi trabajo, es que uno tiene que aprender a perder o ganar “¿si o no?”. Yo quisiera vivir en Palmira, pero por ahora es imposible porque yo en pradera tengo casa propia, pero con lo que yo vendo allá, no pue-

EL VIENTO VIENE, EL VIENTO SE VÁ POR LA CARRETERA…


Desestresate

Sudoku & Caricaturas

20


Re PORTANDO Alejandra Villada Gonz谩lez Comunicaci贸n Social y Periodismo V semestre

Reportando  

Entrevistas, reportajes y cuentos

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you