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ENFOCATE

NO MAS REUMATISMO MENTAL. MEMORIAS DE LO QUE SENOS OLVIDA


INDICE Los pueblos re significan sus derechos. 5 Esta en juego el agro. 臓caricatura quimbo! EL PARO ES REAL!!

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多Y QUE DEL ESMAD? Ley de seguridad o inseguridad.

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多 Y QUE con esto? Con respecto alo que usted podra encontrar en esta revista. De ante mano muchas gracias por leer nuestro contenidos, la idea de una revista como estas no es mas que la vanalidad de tratar de recordarles a unos cuantos colombianos del promedio lo que senos olvida que cada vez mas nos aprieta el paso y son mas seguidos, los paros, no porque sean paros o manifestaciones de hechos, esporque son el reflejo de nuestro estao de abadono que abuamos de la realidad y seguimos en los sue単os de unos cuantos medios protagonizando realitis donde nos gusta ver como nos destruimos. ejercitar la memoria no es malo y alimenta el intelecto que hace creser la razon .


El pa铆s del sagrado coraz贸n !Colombia es pasi贸n a.....隆


Los

pueblos

resinifican

sus

derechos

ElejetemáticodeDerechosdelospueblossesionóenlatardenoche,del20deabril,enlaFacultad deVeterinariayZootecnia.Ladiscusióngiróentornoatresejes:elderechodelospueblosalaeducación,alatierrayalosterritorios,yalosderechosqueseconstituyendesdeelsujetopolítico. AntonioDurán,campesinodelazonadelCatatumboyparticipanteenlamesa,mencionóla importanciadeconstruirelterritorioylapazdesdelasregiones,desdelasiniciativasdelas organizacionescampesinas,ysinlainjerenciadeactoresexternosalascomunidadesdebase. Asímismo,LauraBlandón,delaConfluenciadeMujeresAntioquia,señalóqueladiscusióncentralnosediosóloconlaintencióndereivindicarlosderechosyaestablecidosen laconstitución,sinoderesignificarlos,segúnlasconstruccionesquehanhecholospueblosdesdelabase.Enestesentido,sepuedehablardenuevosderechos,noconstituidos legalmente,peroquesísonunarealidadenlacotidianidaddelascomunidadesdelpaís. -Lamesaarrojóinsumosenlanecesidaddeconstruirunanuevaeducación,comounderechofundamentaldelospueblos,conlosaportesquesehanvenidoconstruyendodesdelas educacionespropiasydesdelaMANE.Ademásdelosderechosreivindicadosdesdeelsujeto, haciendoénfasisenlaobjeciónylibertaddeconciencia,yenlasituacióndelapoblaciónLGTBI. LapalabreraÁngelaPuentes,delaorganizaciónRebeldíaEstudiantilOrganizada,concluyócon laimportanciaquetieneelquelospueblospuedandarladiscusióndecuálessonsusderechos,ycómoestosseedificanentornoalsentidopropioeidentidaddelosmismos,ya quesinlaexistenciadeestosderechos,noseríaposibleentablarunprocesorealdepaz. La discusión va en proceso para lograr construir propuestas sólidas que fortalezcan el programa de acción política del Congreso para la paz.


!PARO AGRARIO NACIONAL REAL¡

Tres pliegos se han presentado como sustento del Paro Nacional Agrario del próximo 19 de agosto de 2013. Uno es suscrito por las denominadas “dignidades”: cafetera, arrocera, papera, cacaotera y organizaciones que están por la “defensa de la producción nacional”. Otro pliego es firmado por el Coordinador Nacional Agrario CNA, y uno más es presentado por la Mesa Nacional Agropecuaria de Interlocución y Acuerdos (MIA Nacional) (1). Lo ideal habría sido que se presentara un pliego unificado y que se hubiera concertado la movilización popular. Sin embargo, las concepciones políticas que existen detrás de cada pliego no permitieron que ésta acción de masas fuera más coordinada y más contundente desde el punto de vista reivindicativo y político. Mientras las “dignidades” califican la jornada como una “Movilización Nacional Cafetera y Agropecuaria”, los otros dos procesos organizativos convocantes le denominan “Paro Nacional Agrario y Popular”.

Esta diversidad de propuestas nos permite elaborar un breve análisis de clase y regional de las luchas agrarias y campesinas que están en pleno desarrollo en Colombia, y a la vez, tratar de entender a la luz de esa variedad, las propuestas políticas que están en juego en el seno de la izquierda. Cada pliego representa el trabajo organizativo y la influencia de diferentes sectores políticos en diversas regiones del país entre productores agropecuarios, campesinos y colonos que son, a su vez, indígenas, afrodescendientes, mestizos y “blancos”, que tienen diversos desarrollos regionales, históricos e intereses disímiles. Las “dignidades” representan los intereses de productores de café, cacao, papa, arroz, panela, algodoneros y ganaderos de diversas regiones. Su pliego se plantea la “defensa de la producción nacional” y no involucra para nada el tema de la tierra. Otros intereses de los campesinos pobres – que son la mayoría de los productores agropecuarios – no están plasmados en ese pliego. Así mismo, en las negociaciones con el gobierno durante el pasado paro cafetero se le dio prioridad al tema del precio, que en una primera instancia benefició más que todo a los medianos y grandes productores de café.


En el proceso organizativo de las “dignidades” se expresa la táctica de “alianza con la burguesía nacional”. Es por ello que desde que se fundó Unidad Cafetera y después el Movimiento de Salvación Agropecuaria, el tema de la tierra ha sido desconocido en sus pliegos de lucha. De allí que los dirigentes de las “dignidades” no hicieran ningún esfuerzo por coordinar el Paro y el Pliego con los otros dos sectores que se van a movilizar a partir del próximo lunes 19 de agosto, que tienen como punto principal el problema de la concentración y acaparamiento de la tierra. Es evidente que el tema de la “soberanía nacional” es la prioridad dentro de esa estrategia política. Se colocan los intereses de los empresarios del campo, de los campesinos ricos y medios en primer lugar, lo que está plasmado concretamente en el pliego. De acuerdo a dicha visión, involucrar temas como el de la concentración de la tierra y otros aspectos de la lucha agraria que interesan al campesinado pobre y colonos, no es oportuno. Se trata de unir a todos los sectores que rechacen las políticas de entrega de la soberanía nacional y de subordinación de los intereses nacionales a intereses imperiales extranjeros.

Se debe tener en cuenta que los campesinos pobres que tienen un promedio de una (1) hectárea por parcela o menos, también son productores agropecuarios. Sin embargo la mayoría de ellos son semi-proletarios, viven principalmente del jornal, del “rebusque”, del comercio y de otras actividades combinadas. Muchos de ellos envían a sus hijos en tiempos de no cosecha a zonas de colonización a jornalear en zonas cocaleras o realizan actividades paralelas como el moto-taxismo. Tienen los mismos problemas de los grandes y medianos productores, pero además sufren otras contingencias relacionadas con el monopolio de la tierra, la falta de asistencia técnica y de crédito, desventajas en la comercialización y transporte, y demás problemas relacionados con el modelo productivo imperante. Estos campesinos pobres han subsistido – y aún, se han ampliado y crecido – en zonas marginales del Eje Cafetero y en nuevos departamentos cafeteros como el Huila, Caquetá, Cauca, Nariño, sur del Tolima y Putumayo. Han podido hacerlo porque subsidian la producción cafetera y otros productos como la panela y la pequeña ganadería, con mano de obra familiar, obteniendo otras entradas o recursos del trabajo asalariado tanto en el campo como en la ciudad. Ésta clase de campesino tiene ahora un pié en centros


urbanos y otro en el campo. Muchos jóvenes subsisten con el trabajo de construcción, el comercio informal y el moto-taxismo. Es una especie de semi-proletariado de nuevo tipo. Es importante anotar que la mayoría de los campesinos cafeteros pobres son el eje central de éste 2° paro. La mayoría no están cedulados ante Federación Nacional de Cafeteros, no participan del comercio formal del gremio y por ello no pudieron acceder al subsidio (PIC: Protección del Ingreso Cafetero) concertado con el gobierno. Por ello, presionaron a sus dirigentes para realizar ésta nueva movilización que se ha ampliado a otros sectores productivos que sufren los mismos problemas, tanto de incumplimientos del gobierno como de efectos negativos de la implementación de políticas neoliberales como los TLCs. Por otro lado el trabajo organizativo del Coordinador Nacional Agrario (CNA) y de la Mesa Nacional de Interlocución y Acuerdo (MIA) se desarrolla principalmente en áreas que hasta hace poco eran zonas de colonización. Allí los campesinos pequeños y medios que han podido capitalizar recursos de la economía cocalera han logrado construir fincas que están en condiciones de integrarse a la economía formal. Esos sectores campesinos se han desarrollado en regiones como el occidente de Nariño y del Cauca, sur y oriente

del Huila, Putumayo, Caquetá, Meta, Catatumbo, Arauca, Guaviare y otros departamentos. Al lado del campesino cocalero trabaja una importante masa de “raspachines” (jornaleros o proletarios del campo) que en gran medida, constituyen la avanzada principal de las movilizaciones y protestas (como se pudo observar en el pasado paro del Catatumbo). Estos campesinos medios (y algunos que ya son ricos) están interesados en legalizar sus fincas y por ello, la consigna de las zonas de reserva campesina les es atractiva. Así, en primer lugar esté el tema de la sustitución de los cultivos cocaleros, les interesa que el Estado llegue a esas zonas con obras de infraestructura y de servicios públicos (vías carreteables, electrificación, agua potable, educación, salud, etc.). Son regiones en donde tradicionalmente ha hecho presencia la guerrilla, cumpliendo funciones de Estado, regulando las relaciones sociales y garantizando el orden público. Es evidente que el Pliego de la MIA está muy bien trabajado. Recoge en su contenido puntos que interesan a los productores agropecuarios como la necesidad de precios de sustentación para sus productos, pero representa ante todo los intereses de colonos y campesinos pobres. Está allí representada otra visión sobre


el desarrollo agrario basado en la producción parcelaria del pequeño productor, que está en contravía al desarrollo agro-exportador que se ha impuesto en el país. Ese modelo agro-exportador ubica al campesino pobre y medio no como cultivador de productos alimentarios sino como “socio” subordinado a los grandes proyectos productivos dirigidos a la exportación. Por otro lado están las comunidades indígenas, que tienen sus propias reivindicaciones. En esta ocasión parece que los pueblos originarios no van a participar en el Paro Nacional Agrario. A pesar que el Estado y el gobierno no les ha cumplido los acuerdos, en ésta ocasión las organizaciones que los representan no tienen claro los objetivos del Paro, y dado que entre sus prioridades no está el tema de la producción, no ven claro cómo podrían sacar adelante sus reivindicaciones relacionadas con la defensa de su autonomía y la construcción de vida digna en sus territorios. La situación es bastante compleja. Se puede prever que la participación de productores de café del tradicional Eje Cafetero no va a ser tan masiva. La presión se hará más efectiva en el sur-occidente colombiano. Falta ver la capacidad tanto de las “dignidades” como de las otras organizaciones campesinas y agrarias para movilizar sus fuerzas. Al no haber coordinado los pliegos, ni las formas de lucha, se corren

riesgos de que se generen situaciones conflictivas. Se pueden dar luchas internas por imponer dinámicas contrarias, y lo más grave, que esa división y falta de coordinación lleve a que el gobierno utilice esas circunstancias en su favor. Se pueden presentar actos de violencia (quemas de vehículos y otros) al estilo de lo que acaba de ocurrir con el paro de los pequeños mineros, lo cual da motivo para desgastar la lucha entre la opinión de la gente de las ciudades. El desarrollo económico desigual y combinado en las regiones colombianas crea condiciones para que se presenten estos fenómenos. Es claro que la dinámica compleja de la lucha de clases va a obligar a que el objetivo de “soberanía nacional” se alimente con reivindicaciones populares que están en el centro de las preocupaciones actuales. Es bueno recordar que mientras el gobierno acuerda en La Habana un paquete de políticas para el “desarrollo rural integral”, paralelamente pretende aprobar una ley para legalizar el acaparamiento de tierras y la “extranjerización de territorios”. Por ello, sería muy importante que la dirigencia de estos procesos organizativos, en medio de la lucha y sobre la marcha, realicen todos los esfuerzos por coordinarse y presentar un único frente de lucha ante el gobierno. Sería un paso adelante de carácter histórico.


¿Ley de seguridad ciudadana? “Los derechos no se mendigan se arrancan al calor de la lucha organizada popular”. De donde sale una consigna tan pronunciada en las plazas universitarias, en las manifestaciones sindicalista y campesinas. La historia de los derechos humanos bien me responde a esta pregunta. Por qué de manera sistemática la conquista de cada uno de estos derechos ha pasado por la protesta social, por la lucha de miles y miles de personas por encontrar una vida más digna, por incontables muertes que han buscado el que sea real el concepto de igualdad y de universalidad, en el planteamiento de que todos somos ciudadanos del mundo, ese cosmopolitismo es el que da la base para poder hablar de igualdad, porque fue el concepto con el que se inició a plantear los derechos humanos. Casualmente parte de la lucha por alcanzar estos derechos se desarrolló con manifestaciones de hecho, y particularmente se ha logrado el derecho a la agremiación, a la protesta, incluso la constitución política colombiana de 1991 los plantea. Y hablo de los derechos humanos por que En Colombia recientemente de manera veloz se ha aprobado la ley de seguridad ciudadana, que deja entrever en varios de sus artículos como retrocedemos en el fundamento de la democracia y de los derechos humanos. Realmente me ha quedado un sin sabor después de leer esta ley, algunos de sus artículos que según mi opinión nos devuelven a la edad media. Son artículos que penalizan con cárcel de 4 a 8 años en términos generales la protesta social, claro está no lo dice tácitamente, pero ahora se penaliza los bloqueos temporales o permanentes en las vías que afecten el orden público, lanzar cualquier tipo de objetos contra las personas o edificios, en lugares abiertos, públicos o privados. A quien se le puede ocurrir que si en Colombia se creo el Escuadrón Móvil Antidisturbios ESMAD, que es un grupo especial de la Dirección de Seguridad Ciudadana (DISEC) de la Policía Nacional de Colombia, cuya misión es la de brindar apoyo a las unidades policiales[] ante disturbios ciudadanos y espectáculos públicos que ocasionalmente puedan desembocar en alteraciones del orden público. Uno podría sugerir que se entiende que una protesta no está exenta de presentar este tipo de situaciones, pero que contradictorio que se apruebe una ley que penaliza en cualquier circunstancia los escenarios de confrontación que se puedan presentar en la protesta es el reducir la protesta social a vandalismo.


多inseguridad ciudadana?


EL TAL PARO NO EXISTE !!!!!

EXTA HOJA NO EXISTE......


TIPS DE ME MEMORIA: Despues de decomisar los vehiculos de los campesinos, las extensas jornadas de caminatas y los decomisos de sus alimetos los campesinos llegaron a multiples concetraciones.

Familias enteras se traladaron a los citios de acentamiento para apoyar un paro en favor de tener en cuenta vida y entorno.

Los campesnos no son los unicos inconformes con las formas como se legisla las garantias para ellos.


PRIMERAS CA SAS ENTREGA DAS POR SANTOS OFICI ALMENTE.


Sin embargo lo que me causa mucha más preocupación es el blindaje que da esta ley da a los funcionarios públicos, entre ellos el ESMAD, causa preocupación por que este grupo especializado, ha sido responsabilizado por las organizaciones sociales de usar fuerza brutal e innecesaria para dispersar las manifestaciones. Brutalidad policial, expresada en el uso arbitrario y desmedido de la fuerza por parte de los agentes del Estado, o lo que algunas instituciones más moderadamente han tratado de llamar violencia institucional. Voy a plantear solo una acción que hablan de esa fuerza desmedida: El último acto; la brutal forma como agentes de la policía de Bogotá acompañados por escuadrones antidisturbios (SMAD) acabaron con los bloqueos en razón del paro de camioneros en tan solo 10 minutos, durante la noche del 17 de febrero del 2010; actos que fueron registrados por los medios de comunicación; y que luego ante los múltiples daños la policía de la ciudad reconoció los daños y afirmó que pagaría todos los perjuicios causados. Si estos daños hoy fueran causados por los manifestantes, tendrían cárcel, ya no vamos a ver estudiantes, sindicalistas y campesinos detenidos máximo por 36 horas después de protestas terminadas en disturbios, si no presos a causa de estos, mientras la ley no avanza en delimitar las funciones de trabajadores públicos y toma correctivos frente a hechos de la violencia desmedida que en diferentes ocasiones emplea esta fuerza especializada para la confrontación. Será que es cierto que en este país la violencia se soluciona con más violencia y que todo puede ser resuelto con cárcel. Personalmente yo no lo pienso.


Lo que pienso es que hay que retomar que el estado fue el resultado de un pacto colectivo que se le llamo “contrato social” como un escenario en el que todas las personas se pusieron de acuerdo para organizarse y garantizar la convivencia, la seguridad y la estabilidad social, retomarlo en un sentido real, que permita que cada colombiano desde su individualidad pueda plantear sus ideas, ser parte de las decisiones y de las soluciones que en diferentes espacios necesita este país. Una ley de seguridad ciudadana tiene por obligación ser construida con la ciudadanía no para la ciudadanía.


“Mamá, ¿qué será lo que quiere el pueblo?” “Mamá, ¿qué será lo que quiere el pueblo? ¡Vida digna!”, se escucha en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional Sede Bogotá. Los cánticos y arengas se han convertido en el preludio del debate político Congreso Para La Paz del Congreso de los pueblos. “Alerta, alerta, alerta que camina, Congreso de los Pueblos por América Latina”, canta el pueblo, se exalta, se levanta de las sillas. Mientras tanto, sigue llegando gente al Auditorio. “Mandato, mandato, mandato popular. Congreso de los Pueblos luchando por la paz”. Pueblos indígenas, negros, Campesin@s, obreros y obreras, estudiantes, defensores de derechos humanos, familiares de presos, víctimas, organizaciones políticas, mujeres, niños, artistas, intelectuales, los presos políticos por medio de documentos, comunidades eclesiales de base, en suma representantes de diferentes expresiones sociales y políticas del movimiento social colombiano hacen presencia en Bogotá.


CREDITOS A todas las grnade sideas de los internautas acredito esta revista, no soy pirata pero si expreso ideas; la verdad es un unico sentido formativo donde la memoria no muera y las grandes ideas construyan. somos un reflejo tangible de nuestra politica, porque hacemos lo que merecemos y tenemos mlo que ganamos; colombia es el resultado de las acciones de otros. las nuevas ideas son la formadoras de nuevos conseptos y retroalimetaoras de nuevos mundos. Seguiremos luchando por salud y educación públicas, universales, gratuitas, sin discriminaciones de ningún tipo, a partir de un enfoque de derechos que reemplace la mercantilización de la vida. La ley 100 de 1993 y las propuestas de reforma a la educación son factores de guerra contra la sociedad, especialmente contra los sectores populares. ¡Trabajo digno y sin distinción de género, economía que parta de lo regional, socialización de la riqueza y de los medios que permiten la producción, economía propia y soberanía, una educación amplia, gratuita y de calidad.



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