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REALIDAD La Donación De Órganos Y La Inconciencia Social.

La Labor Comunicativa Y La Responsabilidad Social De Los Medios Audiovisuales. Por Alejandra Amado

En nuestro país mueren anualmente aproximadamente el 40% de los pacientes en lista de espera, es decir, alrededor de 2.000 personas, esperado un donante que les pueda salvar la vida. Uno de los principales valores básicos de la organización social, cuya importancia es vital en el desarrollo de las relaciones humanas, es la solidaridad. Junto con los de autoridad, personalidad, subsidiaridad y bien común, éste es uno de los principios de la filosofía social. Se entiende por regla general que sin estos cinco principios, la sociedad no funciona bien ni se encamina hacia su verdadero fin. Es aquí, donde hablamos de la donación de órganos, un claro ejemplo de solidaridad y bienestar social. ¿Pero quién realmente está dispuesto a dar parte de su vida y de su ser por un “extraño”?. ¿Quién se encarga y trabaja para crear una conciencia social dentro de una sociedad egoísta y prejuiciosa?. En la sociedad colombiana, la donación de órganos y tejidos con fines de trasplante es verdaderamente un acto de solidaridad, en lo cual, desafortunadamente, prevalecen las dudas y los prejuicios a la realidad que podría salvar muchas vidas que tristemente dependen del consentimiento ajeno. En esencia, la donación de órganos es sencillamente un acto voluntario de desprendimiento y amor social, por esta razón, es tan complicada su total aceptación en una sociedad como la nuestra actualmente, que vive el momento, no se preocupa un segundo por su futuro y mucho menos por el de los demás (a veces ni siquiera por su presente) y sobre todo, es descabelladamente individualista.

Es en este punto donde entra en juego la responsabilidad social de los medios de comunicación, aquellos dioses, dueños y señores de la mentalidad y la sensibilidad social. Y al decir sensibilidad no estoy afirmando que exista tal, todo lo contrario, los medios masivos se han encargado de exterminar todo aquello que pueda relacionarse con amar al prójimo y dar sin recibir algo a cambio. La principal causa del problema social radica en la inconciencia y la inclemencia que desafortunadamente padecemos más de un colombiano frente a estas situaciones. Es necesario entonces, optar por una ayuda externa, relamente poderosa que pueda llegar a mover corazones y razones que sean válidas y puedan generar una conciencia respecto a este tema. Teniendo en cuenta que los trasplantes son la mejor alternativa y muchas veces la única, para quienes padecen una enfermedad crónica o terminal, lo más prudente sería entonces recurrir a los recursos audiovisuales y de manera directa comenzar a trabajar y a crear productos audiovisuales que muestren realidades, sin llegar a ser manipuladas o amarillistas, como ya lo hemos visto en las pocas producciones que se han hecho en “pro” de la donación de órganos. En nuestra sociedad existen todavía muchos factores de tradición que demarcan aún más nuestra ignorancia, como los “tabúes” y prejuicios tanto sociales como psicológicos acerca de la donación de órganos, asunto que junto con los diferentes puntos de vista religiosos, hace que todo el proceso de culturización y “reformación” social sea aun más difícil, ya que estas especulaciones se reflejan en el tan famoso “tráfico de órganos” lo cual es totalmente falso, pues un órgano inmediatamente después de haber sido extraído del paciente donante debe ser regulado constantemente y almacenado en un recipiente especial y así mismo, tratado con químicos especiales (elementos que son usados restringidamente en muy pocos hospitales a nivel nacional),

hasta que llegue a su destino y sea finalmente trasplantado; así, el acceso a un órgano humano no es tan sencillo como muchas veces nos lo hacen ver con el típico ejemplo del hombre que fue drogado en una discoteca y amaneció al otro día en la tina de un hotel llena de hielo, con dos cicatrices en su espalda, las cuales eran a causa de una operación que había sido supuestamente llevada a cabo para extraerle sus dos riñones. Ejemplos como el anterior, son realmente absurdos y llegan al punto de ser ridículos, es realmente descabellado afirmar que una persona pueda siquiera vivir después de haber experimentado una operación (masacre, en realidad) donde se le fueron extraídos sus dos riñones de formas que uno no se explicaría, por lo menos con ningún procedimiento quirúrgico razonable –la extracción del riñón se hace por el lado frontal del cuerpo, nunca por la espalda- ; y podríamos seguir enumerando los errores que abarca esa historia, así como muchas afirmaciones que son producto –nuevamente- de la ignorancia social, que no tiene como primer responsable a cada uno de los individuos de la sociedad, no es su culpa no ser informados y orientados por parte de los organismos de poder y control en el área de salud, hacia el cumplimiento de los principios básicos de la filosofía social; pues desafortunadamente, la persona más informada acerca del tema de donación de órganos es apenas el paciente afectado inscrito o no en la lista de espera y/o el donante, en su defecto. En cuanto a las campañas de donación que se hacen a nivel mundial, es preciso nombrar la más importante, la cual se hace dos veces al año. La primera, es una campaña nacional, y la última es la campaña internacional. Esto es una muestra a grandes rasgos de todo lo que se hace internamente en el país para que en Colombia se pueda avanzar muchísimo más en este tema, por ejemplo, existen varias organizaciones dedicadas a esta labor, que va desde realizar charlas educativas a la comunidad relacionadas con la donación y el trasplante de órganos, hasta el acompañamiento de los pacientes en su pre y post trasplante. Estas acciones son importantes para generar una evolución en la mente de aquellos que no conocen del tema o que simplemente están contaminados del voz voz dañino y falso que existe alrededor de este tema.

Nosotros, como estudiantes y futuros realizadores audiovisuales tenemos la responsabilidad de elegir entre los productos que llevaremos a cabo, con qué objetivo y en base a qué criterios queremos dar a conocer o no una realidad. Si a lo largo del tiempo la televisón ha creado toda una forma de pensar y actuar en base a productos de baja calidad y con contenido poco inteligente y favorable para la construcción de una sociedad, ahora debemos hacer lo posible por crear productos sinceros, que generen sensaciones y lleguen a crear la conciencia social que no existe hoy.


cuarta parte