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A penas Seiya acabó de decir esas palabras, cuando de repente, la caja de Pandora de Pegaso empezó a levitar por sí sóla. - ¡Maldito! – exclamó Shun - ¡Nada puede esconderse ante el poder de mis cadenas! ¡Onda del Trueno! Las cadenas de Andrómeda empezaron a zigzaguear hasta que atraparon a un niño pelirrojo, de muy baja estatura, y con dos grandes puntos en la frente. El joven por fín se mostró ante los demás. - ¡Eso duele! – exclamó el joven. - ¿Quién eres tú? – le preguntó Seiya. - ¡Podrías darme las gracias por haberte traído la armadura! - ¡¿Con lo pequeño que eres, has podido traer la Armadura de Pegaso a pesar de lo pesada que es?! – preguntó Seiya sorprendido. - ¡No subestimes mi apariencia física! – le reprochó el joven – Mi nombre es Kiki, y soy discípulo de Mu de Jamir, Caballero de Oro de Aries. Como Shiryu no podía traer la armadura, mi maestro me pidió que te la trajera. - ¡¿Cómo que Shiryu no podía traerla?! ¡¿A caso le ha ocurrido algo?! – le preguntó Seiya mientras le agarraba fuertemente de los hombros. - ¡Eso duele! – exclamó Kiki – Sólo sé que un caballero debe dar su vida para reparar una armadura. - Entonces… eso quiere decir que… ¡¿Shiryu ha muerto?! ¡¿Por favor, responde?! – le preguntaba Seiya mientras agitaba el cuerpo de Kiki. - ¡Me estás haciendo daño! – le reprochaba Kiki – No sé nada más. ¡Tuve que abandonar Jamir mientras mi maestro reparaba la Armadura del Dragón! - Seiya, déjalo – le dijo Shun - . Está diciendo la verdad. Anímate, no creo que Shiryu esté muerto. - Está bién, Shun – dijo Seiya, en un tono más calmado - . Gracias, Kiki, por traerme la Armadura de Pegaso. - He decidido traer unos cascabeles – dijo Shun, cambiando el tema de conversación - . Gracias a estos cascabeles, podremos saber dónde estamos cada uno de nosotros. ¡Ahora separémonos y vayamos a por los caballeros negros! Acto seguido Hyoga y Shun se adentraron en el Monte Fuji en direcciones opuestas. Pero Seiya se quedó un momento en el mismo lugar. - Kiki, entrégale mi cascabel a Shiryu cuando le veas – le dijo Seiya. - ¡¿Cómo?! – preguntó Kiki sorprendido.

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Capítulo 13: Los Cascabales de la Amistad  

Los caballeros de bronce llegan al Monte Fuji, donde les aguardan Ikki y los caballeros negros. ¿Qué tenebrosos peligros acechan a nuestros...

Capítulo 13: Los Cascabales de la Amistad  

Los caballeros de bronce llegan al Monte Fuji, donde les aguardan Ikki y los caballeros negros. ¿Qué tenebrosos peligros acechan a nuestros...

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