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Cuadernos Socialistas Mayo del 2017

Con Venezuela y por la profundizaciรณn de la Revoluciรณn al socialismo

P.O.S PARTIDO OBRERO SOCIALISTA

Partido Obrero Socialista CR (POScr)


2.

Presentación

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a salida del Gobierno venezolano a la arremetida de la derecha y el imperialismo, convocando a una Constituyente es un arma de doble filo. Sigue el estrecho y tortuoso camino de la democracia burguesa que funciona bajo el manto de la representatividad general disolviendo en la sociedad civil la lucha de clases que es realmente lo que configura el poder.

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n términos númericos poblacionales no puede someterse el destino de la revolución bolivariana. La derecha es fuerte y gana muchos aliados no solo entre las “clases medias”, pequeña burguesía y hasta en la clase trabajadora que da signos de agotamiento o que caen en la frustración ante la falta de respuestas de la dirigencia para encarar el boicot de la economía, el sabotaje y la violencia guarimba.

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a salida a la ofensiva feroz de la contra y el imperialismo y sus “democracias” aliadas no pasa ni por el diálogo de paz, ni por el Vaticano, ni por un llamado a que la oposición se porte bien y mansamente (eso ilusamente espera Maduro) mida fuerzas con la clase obrera y el pueblo y que decentemente tenga la oportunidad de retomar sus intereses y hasta remover conquistas logradas por el método de mayoría democrático burguesa.

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a revolución se defiende profundizándose y se profundiza desarrollando y creando el poder alternativo y poder dual. Es decir organizando y empoderando a las organizaciones de masas obreras y populares en una Asamblea Nacional social, obrera y popular revolucionaria, desarrollando el armamento de esas organizaciones y no de las milicias adjuntas al ejército que en cualquier momento hace un cambio o giro a la derecha porque son fuerzas armadas de un Estado burgués.

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oder Dual contra institucionalidad “democrático burguesa” esa es la disyuntiva en Venezuela y no la Asamblea Constituyente. No confiar en esa convocatoria impulsando el poder dual obrero y popular con la articulación y formación de órganos de los trabajadores y el pue-

blo independientes del Estado y del Gobierno inclusive, no significa que no deba participarse en el proceso de esa Asamblea a la que convoca la dirigencia del PSUV y el Gobierno de Maduro. Participar pero precisamente para plantear que lo que se debe discutir y decidir es el gobierno de los trabajadores y el pueblo para una sociedad y economía de los trabajadores y el pueblo, es decir una Venezuela socialista.

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os 9 puntos (http://albaciudad.org/…/nueve-temas-asamblea-nacional-cons…/) que plantea Maduro para la Nueva Constitución son un programa mínimo que busca sea respetado en la eventualidad (perspectiva escéptica que tiene el chavismo) de que el proceso va de pique y que la derecha se impondrá tarde o temprano. Por eso coloca los puntos para el “nuevo contrato social”. Economía mixta, el dialogo social y concertacion con la burguesía, la preservación de las Misiones y Grandes Misiones (inversión social sostenida y mantenida, institucionalizar las comunas y consejos comunales y mantener a Venezuela en la multipolaridad internacional.

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os socialistas en cambio no vemos otra salida que la que hizo Cuba en 1962 y fue la de profundizar el curso de la revolución cubana al Socialismo, ante el acoso, la agresión- intervención yanki y la contrarrevolución interna. Es decir expropiación de tierras y bienes a los grandes capitalistas y sediciosos, el control obrero y gestión obrera de la producción, servicios y cambio, y la política de pueblo en armas para defender la revolución. Cuadernos Socialistas presenta esta entrevista a Claudio Katz que enmarca la situación de Venezuela y que en casi la totalidad de sus respuestas, el POS concuerda. Solo debemos mencionar que a diferencia de Katz, creemos que la motivación del imperialismo no es el aprovisionamiento y control de recursos energéticos o del petróleo venezolano sino que su objetivo es derrotar el ascenso de las masas latinoamericanas en la figura de la derrota a estos procesos del llamado progresivismo.


3.

Segundo los nuevos mandatarios derechistas que lograron cortar el ciclo progresista con sus victorias electorales. Es el caso de Macri que implementa un proyecto reaccionario sin las mediaciones tradicionales. Encabeza la gestión estatal de una Ceocracia embarcada en la demolición de conquistas populares.

Claudio Katz

“La aplicación de Gramsci a Venezuela implicaría hoy asumir decisiones revolucionarias”

Finalmente, en otros países la derecha accedió al gobierno por medio de golpes institucionales. Una banda mixta de parlamentarios corruptos, jueces y dueños de de los medios de comunicación consumaron en Brasil, la misma asonada que en pasado perpetraban los militares. A toda velocidad recortan planes sociales, flexibilizan el empleo y desfinancian las jubilaciones. Esta modalidad golpista se inició en Honduras en el 2009 y continuó en Paraguay en el 2014. Sigue un modelo de imponer el cambio por la fuerza para convalidarlo luego en los comicios. Introduce además todas las manipulaciones imperantes desde hace décadas, en el sistema político mexicano.

Rebelión

¿Pero qué implicancias tiene ese proceso desde una mirada gramsciana?

En el marco de las “Jornadas Gramsci y América Latina”, organizadas en Buenos Aires a fines de abril por el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe, entrevistamos a Claudio Katz, uno de los conferencistas del encuentro.

Supone un mayor peso de las formas coercitivas de dominación, en comparación a las modalidades persuasivas de hegemonía que utiliza la clase dominante.

. ¿Cuál es el significado de estas jornadas en la actual coyuntura latinoamericana? Nos permite evaluar la situación de la región a la luz de algunos conceptos de Gramsci. No cabe duda que el principal dato del momento es la restauración conservadora que presenta tres modalidades. Primero los gobiernos derechistas continuados, que en países como México, Perú o Colombia llevan muchos años aplicando políticas neoliberales de expansión del desempleo, la precarización y la desigualdad.

En algunos regímenes derechistas simplemente persiste el autoritarismo y el terror. Más de un centenar de luchadores ambientalistas han sido ultimados junto a Berta en Honduras. También supera el centenar el número reciente de militantes sociales asesinados en Colombia y en nueve años se contabilizan 253 muertos en Perú por represión a las protestas. En México persiste la impunidad. En lugar de esclarecer los crímenes de Ayotzinapa,


4. el gobierno respondió con ocho nuevos muertos a las manifestaciones de los docentes. Con estos modelos en mente Macri tantea acciones represivas apaleando maestros, desalojando piqueteros y adiestrando gendarmes para actuar en las calles. Temer trabaja en la misma dirección.

de los derechos populares, con mayor flexibilización laboral y contra-reformas en el sistema de jubilaciones.

Esa cirugía agrava el escenario social y ahonda la división por arriba. En la nueva reorganización neoliberal se afianza el capital financiero, despuntan problemas en las actividades primarias ¿Es factible ese curso represivo en un con- y la industria se desmorona. texto económico tan adverso? En términos de Gramsci se poLo intentan. La prosperidad de dría afirmar que la reestructurala década pasada quedó atrás ción por arriba potencia las diy desde el 2012 impera un ciclo visiones en las elites y obstruye recesivo. Brasil padeció en los úl- la conformación de un bloque timos dos años el peor retroceso estabilizado de las clases domieconómico desde la crisis del 30. nantes. Los precios de las materias primas oscilan entre nuevas caídas ¿Por eso pierden legitimidad los gobiery leves recuperaciones, sin recu- nos derechistas? perar el elevado promedio de la década anterior. Las remesas y la Es otro rasgo compartido por inversión externa retroceden y el regímenes signados por un alto previsible repunte de la tasa de grado de corrupción. En la reinterés estadounidense disuade pública de delincuentes que impera en Brasil se acrecienta el la llegada de capitales. número de ministros y congreAdemás, al cabo de un inten- sistas involucrados en malverso proceso de expansión del saciones de fondos. Macri es un agro-negocio retrocede la indus- presidente off shore, al frente de tria local y crece el desempleo. una cleptocracia de millonarios Como los gobiernos derechistas que se enriquece endeudando retoman la ortodoxia neoliberal al estado. El sistema de coimas se agrava la pobreza, la desigual- organizadas que destapó el caso dad y la precarización. Ahora de Odebrecht ensucia a varios buscan acuerdos de libre-comer- presidentes y ministros de Perú, cio con la Unión Europea y acep- Colombia y Panamá. tan la agenda china de invasión importadora y saqueo de los re- Como la restauración conservacursos naturales. También reacti- dora combina fragilidad econóvan las privatizaciones inconclu- mica con ilegitimidad política sas o fracasadas de los años 90 e se afianza un escenario de gran implementan un brutal recorte turbulencia. Pero si recordamos

las distinciones que establecía Gramsci entre distintos tipos de crisis (corto y largo plazo, dominación, dirección), convendría precisar que el contexto actual es de enorme inestabilidad pero no de crisis orgánicas. No se observa aún el tipo de colapso que conocimos a principio del milenio en Argentina, Bolivia o Ecuador. Me parece que el dato de la ilegitimidad es clave. Ya no rige el marco de los años 80, cuando Gramsci era leído para explicar la novedad de los sistemas constitucionales pos-dictatoriales. Las discusiones sobre esa forma de dominación de la burguesía han quedado atrás. Las elecciones son habituales y las expectativas en los políticos, el parlamento o las instituciones han decaído al mismo nivel que el resto del mundo. Sin embargo mencionaste en el seminario que la movilización callejera de la derecha es un nuevo y preocupante dato Si efectivamente las derechas han comenzado a reinventarse en las calles, con el padrinazgo de los medios de comunicación y un sofisticado manejo de las redes sociales. Construyen su propio imaginario político combinando ideas liberales y antiliberales. Por un lado enaltecen el individualismo y la consiguiente fantasía de actuar por decisión propia sin ningún condicionante. Por otra parte retoman el discurso de hostilidad a la política por la impotencia de esa activi-


5. dad para resolver el flagelo de la común de esas campañas reac- las ilusiones en el sistema consinseguridad o la corrupción. titucional, la mercantilización de cionarias. la sociedad o la radio y la teleLos vimos en la marcha del 1 de La presencia callejera de la de- visión. Una respuesta actual sin abril en Argentina. Ponderan la recha recién despunta y afronta duda enfatizaría la primacía de “plaza republicana” y desprecian muchas limitaciones. Se sostie- los medios. la “plaza populista”. Despliegan ne exclusivamente en las clases un gran revanchismo y un des- medias y altas. En pocos casos En tu exposición también subrayaste la enfrenado odio de clase. En un logran superar en número a las centralidad de la resistencia popular. clima de 1955 retoman los mitos marchas rivales de la izquierda o ¿Cuál es la gravitación de esa lucha? del gorilismo tradicional, desca- el progresismo. Pero configura el lificando a los morochos “arrea- dato más peligroso del momen- Enorme y decisiva. Hay una batados” a las marchas por un simple to. Si se afianza podría aportar lla social en curso en toda la rechoripán. un sostén más consistente a la gión con movilizaciones gigantescas en Argentina. En marzo restauración conservadora. Pero a diferencia de los cacepasado hubo un millón de perrolazos de los últimos años, los ¿Como el fascismo en la época de sonas en las manifestaciones de derechistas ya no gritan sólo Gramsci? los sindicatos y el paro general contra Venezuela y Cuba. Ahora tuvo un nivel de efectividad que insultan a los docentes y exigen Sólo en cierta medida y primero corroboró la gran capacidad de represión de los piquetes o pro- tienen que ganar. Pero tu analo- acción de la clase trabadora. hibición de las huelgas. Repiten gía nos advierte sobre los casos un libreto acorde al giro conser- más extremos. Por ejemplo en Lo mismo comienza a observarvador de los intelectuales me- Venezuela, el sanguinario ele- se en Brasil. Este año no sólo los diáticos decepcionados con el mento pinochetista está muy movimientos sociales sustituyeprogresismo que han copado la presente en todo el conglomera- ron a la derecha en la ocupación pantalla. de las calles. Se realizó la primera do antichavista. huelga general en décadas con Un proceso semejante se obser- En cualquier caso me parece que un gran acatamiento. En México vó en Brasil en los manifestantes las teorías del revolucionario el gasolinazo marcó un punto de que el año pasado determinaron italiano nos permiten entender giro, luego de las intensas luchas la caída de Dilma. Ese beligeran- el enorme peso de la ideología de los maestros y las víctimas te grupo social desplegó la ban- conservadora, en la irrupción ca- de Ayotzinapa. En Chile la batadera de la anti-política y opera llejera de la derecha. Esas creen- lla contra los Fondos de Pensión como sostén de la cirugía con- cias reaccionarias retoman el congrega multitudes y en Coservadora que motoriza el Juez modelo de temor al comunismo lombia se acrecientan las protesMoro. que se forjó durante la guerra tas de los movimientos sociales. fría, pero con una inédita inciEl mismo sentido reaccionario dencia de los medios de comu- Es necesario subrayar la gravitatiene el movimiento de Uribe, nicación. ción de estas acciones por abajo, que logró el triunfo del No en si queremos retomar el énfasis el plebiscito de Colombia o las Cuando en los 80 las teorías de asignado por Gramsci a la vofuerzas callejeras, que desde el Gramsci recobraron influencia se luntad y a la subjetividad en la 2015 gestaron la candidatura debatía intensamente cuál era el transformación de la sociedad. de Lasso en Ecuador. La diaboli- canal de transmisión predomi- Ese es el sentido de su filosofía zación del chavismo es el guión nante de la ideología burguesa: de la praxis, en contraposición al fatalismo o la resignación.


6.

Y también un aliento a la militancia… Por supuesto. Hay nueva generación luchadores que resiste la restauración conservadora. Participaron activamente en la experiencia política de la década pasada, sin padecer las frustraciones y derrotas que afectaron a sus antecesores de los años 70. Actúan en un marco también distinto al escenario de entre-guerra que vivió Gramsci. Pero hay ciertas batallas políticas en el contexto latinoamericano que actualizan los planteos del revolucionario italiano. Gramsci trabajó para unir el campo popular en un bloque histórico, forjando alianzas de la clase obrera con los campesinos. Esa misma política supone en la actualidad hermanar a los asalariados con los informales y la clase media.

La derecha sólo puede prevalecer imponiendo una desgarradora guerra de pobres contra pobres. Por eso alienta la hostilidad contra las huelgas. Coloca en toda la región muchas fichas, en la erosión de la solidaridad con los combativos movimientos de la docencia. Frente a situaciones de ese tipo Gramsci sugeriría actuar con radicalidad y audacia. Pero en el plano político situaste el eje de la resistencia en la batalla de Venezuela. ¿Por qué razón? Porque ahí se define el resultado de toda la etapa latinoamericana. No cabe la menor duda que hay un golpe reaccionario en marcha, que combina el sabotaje de la economía con la violencia callejera y las provocaciones diplomáticas. En un plazo más prolongado es lo mismo ocurrió con Salvador Allende. El trasfondo obvio de esa agresión es el petróleo. Venezuela es la principal reserva continental


7. de crudo y provee el 12% del combustible importado por Estados Unidos. Para confiscarlo el Departamento de Estado promueve una situación de caos, tendiente a repetir lo operativos de Irak, Libia o Panamá. Saben que una vez derrocado el gobierno ya nadie se acordara dónde queda Venezuela. En ese operativo la hipocresía de los medios no tiene límite. Transmiten en cadena escenarios terminales con denuncias macabras del país, luego de silenciar el golpe de Brasil, Paraguay u Honduras. No le asignan ni cinco minutos a los crímenes en Colombia y México o al fraude electoral de Haití. Legitiman a los golpistas, ocultando que Leopoldo López estaría condenado a perpetua en Estados Unidos por su responsabilidad en las muertes de las guarimbas. Acusan al gobierno de cualquier tropelía, omitiendo que el grueso de los asesinatos afecta a militantes del chavismo. La derecha ha provocado el desastre actual intentando tumbar una y otra vez al gobierno desde la Asamblea. Cuenta con la descarada complicidad de las clases dominantes de la región. Esos gobiernos se amoldan a Trump conspirando desde la OEA contra Venezuela. En términos de Gramsci esta batalla presenta un doble significado. En el plano moral definirá un resultado de confianza o resignación en el movimiento popular. Si gana la derecha se creará un escenario de derrota y una sensación de impotencia frente al imperio. En otro terreno Venezuela sintetiza una lucha antiimperialista, directamente conectada a los anhelos nacionales que subrayaba Gramsci. Es controvertible su interpretación de esa dimensión pero no la centralidad que le asignaba. Hoy Venezuela es la principal trinchera contra Trump. Su programa de avasallar la región empezando por el muro en México, transita por la confiscación del petróleo venezolano.

Igualmente señalarse críticas al gobierno bolivariano Ciertamente y en varios planos, aunque en el marco de la gran decisión de Maduro de resistir. A diferencia de Dilma o Lugo no se entrega. Esa firmeza explica el odio de los poderosos de la región. Pero hasta ahora el gobierno ha priorizado el enfrentamiento con la derecha en términos burocráticos de un poder del estado contra otro. El Ejecutivo o Judicial versus el Legislativo. Reacciona por arriba y responde a un golpe de la Asamblea con una acción del Tribunal de Justicia. Apuntala más el sostén del ejército que el respaldo por abajo. Por eso en la durísima confrontación del último año no apeló al poder comunal y en ausencia de ese basamento el pueblo tomará distancia. Lo más grave es la tolerancia de la corrupción y sobre todo de la fuga de capitales. No expropian a los empresarios que provocan el colapso de la economía con manipulaciones de las divisas y los bienes importados. Pero estamos en medio de la batalla y no está escrito el resultado final. Hubo una interesante reactivación de los mecanismos para paliar el desabastecimiento y se adoptó la excelente iniciativa de retirar al país de la OEA. La única forma de vencer a la derecha es transformar en hechos el discurso socialista. En las situaciones límites y frente al abismo el proyecto bolivariano puede renacer con un perfil más radical. La aplicación de Gramsci a Venezuela implicaría hoy asumir decisiones revolucionarias. El líder comunista convocaba a adoptar esas decisiones sin ninguna vacilación. Por eso ponderó la acción de los bolcheviques como una “revolución contra El Capital”, en el sentido de procesos que vulneran todas las prescripciones previas. Subrayó la inexistencia de un curso predeterminado de la historia. Aplastar el sabotaje de los capitalistas con el poder comunal sería el equivalente a la acción de los soviets que reivindicaba Gramsci.


8. Hay otro tema que discutiste en las jornadas, al conectar el legado del pensador italiano con los debates sobre el ciclo progresista Si efectivamente es un problema clave. Yo creo que el ciclo progresista en Sudamérica fue un resultado de rebeliones populares que tumbaron gobiernos neoliberales, modificaron las relaciones de fuerza, evitaron los brutales ajustes aplicados en otras regiones y permitieron mejoras sociales o conquistas democráticas. Pero no fue un periodo pos-liberal. Las transformaciones no tuvieron la solidez requerida para dejar atrás el neoliberalismo. No se alteró la estructura primarizada de las economías y se mantuvieron los privilegios de los grupos dominantes. La restauración conservadora determina el declive de ese período, aunque la derrota de la derecha en Ecuador indica una indefinición. La disputa final se define en Venezuela. Cualquiera sea el diagnóstico es indiscutible el retroceso del ciclo progresista. Especialmente en Brasil y Argentina ese declive obedece a las inconsistencias económicas de un modelo neo-desarrollista, que renunció a implementar las transformaciones básicas para superar la dependencia de las exportaciones primarias. En el terreno político mantuvieron el viejo sistema de alianzas y corrupción de los grupos dominantes y cuando aparecieron las protestas sociales se asustaron y facilitaron la demagogia de la derecha. Sufrieron el desgaste que sobreviene a la ausencia de radicalización. En tu presentación contrapusiste este balance con el expuesto por los teóricos del progresismo. Si. Es un debate importante porque muchos de ellos se auto-definen como marxistas y gramscianos. Pero exponen un balance idílico de Kirchner o Lula, estimando que fueron gobiernos exitosos. A lo sumo destacan la existencia de errores en la connivencia con los bancos, las disputas con los medios de comunicación o la batalla cultural para aproximar a una clase media atada al consumismo.

Yo creo que esa lectura es superficial y elude reconocer que los gobiernos progresistas declinaron por su adaptación a la agenda de las clases dominantes. Esa mirada repite los mismos desaciertos que cometieron los gramscianos socialdemócratas de los 80, cuando presentaban al constitucionalismo burgués como un nuevo camino hacia la emancipación. Al igual que en ese momento el gramscismo liberal considera indispensable acotar cualquier cambio a lo marcos del capitalismo. Se guían por el principio de impedir el desborde de ese sistema y olvidan que una política antiliberal consecuente exige transitar por senderos anticapitalistas. Ese estrecho vínculo entre Gramsci y Lenin es desconocido por los socialdemócratas.


9. La consecuencia política de esta postura es la promoción de una estrategia exclusivamente centrada en el retorno electoral a la presidencia en el 2018 y 2019. Ese objetivo tiene total prioridad frente a la resistencia social. Dan por seguro el fracaso de la derecha y suponen que todo puede recomenzar como si nada hubiera ocurrido. Recrean a futuro la misma fantasía de un capitalismo humanitario y redistributivo que propagaron en la última década. Pero ese no es el único balance del ciclo progresista. Ciertamente. Hay una interpretación opuesta que niega la existencia de ese proceso o supone que concluyó hace mucho tiempo. Considera que los gobiernos centroizquierdistas o radicales coincidieron con sus pares derechistas en la primarización extractivista y estima que finalmente adoptaron un perfil autoritario y populista. Esta mirada considera que Lasso y Moreno expresaron en Ecuador dos vertientes complementarias del neoliberalismo y que en Venezuela la burguesía derechista confronta con sus pares chavistas. Es una errónea simplificación de la realidad latinoamericana. La continuada dependencia de las exportaciones agro-mineras no equipara a gobiernos tan contrapuestos. La centralidad del petróleo, el gas o el litio no asemeja a Maduro, Evo Morales o Raúl Castro con Lula o Correa y menos aún con Peña Nieto o Macri. Es equivocado, además, impugnar a los gobiernos progresistas con los mismos razonamientos de vago republicanismo que utilizan los liberales. ¿Pero no sería acertado observar esos procesos con la óptica de la “revolución pasiva” que estudio Gramsci? Es una idea interesante pero de dudosa aplicación a lo ocurrido en la última década. El contraste entre jacobinismo y bismarkismo no tiene correspondencia con lo sucedido en Sudaméri-

ca y es muy discutible la propia concreción de una modernización conservadora. Esta noción choca con la primacía del agro-negocio y la ausencia de transformaciones económicas significativas. El período estuvo signado además por importantes conquistas populares. Igualmente es un tema abierto y todo depende de la interpretación asignada a la noción de revolución pasiva. Pero el mayor problema no radica en la aplicación de ese concepto gramsciano, sino en la mirada general de los teóricos autonomistas. Renuevan la estrategia de soslayar la batalla por el manejo del estado. Retoman la idealización de los movimientos sociales y la fascinación con el ámbito defensivo de la territorialidad. Me parece que la promoción de metas anticapitalistas debe ser complementada con la definición de políticas socialistas para alcanzarlas. Gramsci postulaba esa conexión y por eso compartía la prioridad asignada por Lenin a la transformación de la sociedad mediante la conquista del poder. Pero la lectura de Gramsci ha servido para subrayar la complejidad de ese camino que es ignorada por muchas corrientes… Sin duda. Esa omisión salta a la vista entre quiénes simplemente proclaman que todos los gobiernos de América Latina son indistintamente burgueses. Las consecuencias extremas de esta ceguera se han observado recientemente en Ecuador, entre las vertientes de izquierda que llamaron a votar a Lasso con argumentos insólitos. Afirmaron que el banquero facilitaría un mayor respeto de la democracia o que sería más fácil desenvolver la lucha por mejoras populares. Hay que remontarse varias décadas para encontrar algún precedente de semejante miopía. Yo creo que el mayor peligro actual de las posturas sectarias se verifica en Venezuela. Algunos hacen causa común con la derecha en la crítica a Maduro. Repiten las mismas acusaciones de los medios de comunicación hegemónicos o recurren a despista-


10. das comparaciones con Gadafi y Hussein. No exponen sus cuestionamientos desde un terreno de lucha común contra el golpe. Aquí conviene recordar el rechazo total de Gramsci a teoría del social-fascismo, que en su época equiparaba a Hitler y Mussolini con los adversarios socialdemócratas. Al igual que Trotsky promovía estrategias de frente único contra la derecha, que son vitales en el contexto actual de Venezuela. A escala regional es el momento de la solidaridad. Tal como ocurrió con Cuba durante el periodo especial hay que poner el hombro en las circunstancias más difíciles de acoso, demostrando que la izquierda se ubica en el campo opuesto de la reacción. ¿El trasfondo de los problemas que señalas no es la atadura al modelo revolucionario de 1917 que Gramsci comenzó a renovar? Puede ser. Pero yo evitaría cualquier sugerencia de contraposición entre Lenin y Gramsci. Me parece que existe una complementariedad, derivada de la incorporación de temporalidades más largas a la vertiginosa experiencia soviética de doble poder. Hay complementariedad y no antagonismo entre la “guerra de posición” y la “guerra de maniobra”. Son momentos sucesivos de una misma estrategia Los procesos de China, Vietnam o Cuba ya demostraron en condiciones bélicas la preeminencia de períodos revolucionarios prolongados. También los escenarios institucionales vigentes en las últimas décadas obligar a reconsiderar las temporalidades. Exigen replantear la tradición que concibe al gobierno de los trabajadores, la captura del estado y la transformación de la sociedad como procesos simultáneos. Actualmente son válidas las hipótesis de gobiernos populares, estados en disputa y grandes fracturas en la sociedad a lo largo un periodo significativo.

¿Cuál sería entonces el principal legado de Gramsci para la coyuntura latinoamericana actual? No hay una sola faceta, pero quizás conviene resaltar lo más obvio: la necesidad de forjar identidades políticas propias de la izquierda, con nítidos perfiles anticapitalistas. Como ese cimiento supone la reivindicación abierta de nuestras tradiciones socialistas, antiimperialistas y revolucionarias, una actitud gramsciana actual se contrapone con la fascinación que despierta el Papa Francisco. Resalto este dato porque Bergoglio fue elogiado primero como eventual sustituto de Chávez y ahora como una alternativa mundial progresista a Trump. Es asombrosa la falta de realismo de esta actitud, que confunde necesidades de supervivencia de los procesos radicales con expectativas favorables hacia la institución más reaccionaria del planeta. ¿Pero cuál es la conexión con Gramsci? Su crítica frontal al Vaticano. Gramsci fue un militante comunista empeñado en revolucionar la conciencia de los oprimidos para que actuaran al servicio de sus propios intereses. En cambio la Iglesia recluta fieles y no quiere protagonistas. Rechaza a los militantes y disuade la lucha. Busca apaciguar o disciplinar a los rebeldes. Con ese propósito elaboró una doctrina social contra el ideal comunista. La filosofía de la praxis apunta hacia la dirección opuesta de expandir la conciencia socialista. Actualmente ya no interesa tanto el ámbito elegido por los intelectuales orgánicos para enlazar la teoría con la práctica. Retomar a Gamsci implica priorizar la vigencia y primacía del proyecto socialista.no para sus necesidades por lo que requiere


11.

Sobre la Asamblea Constituyente: Un primer análisis LUCHA DE CLASES es una corriente al interior del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) y de orientación trotskista que actúa en el proceso de la revolución bolivariana desde que esta inicio con Hugo Chávez. El presidente Maduro ha convocado a la realización de una Asamblea Nacional Constituyente. ¿Qué papel jugará este proceso en la actual crisis que vive la Revolución Bolivariana? Permitirá la Constituyente radicalizar hacia la izquierda de manera definitiva la revolución, derrotando así a las fuerzas de la reacción burguesa e imperialista de una vez por todas, o será este nuevamente un proceso político estéril, como ocurrió con el Congreso de la Patria? (...) Durante muchos años la Revolución Bolivariana logró afianzar una poderosa base de apoyo popular, sobre la base de toda una serie de enormes conquistas históricas, en los ámbitos de la salud, educación, alimentación, derechos laborales y otros, que fueron logradas a partir de ciertas reformas de peso, así como del alto ingreso petrolero. Una vez que el presidente Chávez sale de la escena política, la burguesía arreció el sabotaje de la producción y distribución de bienes de consumo, y ello, aunado a

la posterior caída brutal de los precios del petróleo, y a la peligrosa y evidente pasividad de la dirigencia bolivariana ante dicho sabotaje, provocó un rápido deterioro del nivel de vida de las masas trabajadoras, lo que a su vez ha generado la desmoralización y desmovilización de importantes sectores de la base chavista, colocando a la Revolución Bolivariana ante su encrucijada definitiva. A ello debe añadirse que la política actual del gobierno para enfrentar la crisis, lejos de resolverla la ha agravado (priorización del pago de la deuda externa, expansión monetaria masiva, conseciones a la burguesía en el control de precios, y la continua entrega de dólares preferenciales a los capitalistas).

(...) A la burguesía y su representante político, la MUD, les da igual si llegan al gobierno mediante elecciones, mediante un golpe de estado sangriento o incluso mediante una intervención militar extranjera. Al fin y al cabo, lo fundamental para la burguesía es derrotar a la revolución y recuperar las palancas del poder político, no importan los medios que sean necesarios. Por lo tanto para nosotros como marxistas, el problema de fondo no es, si se transgrede o no la legalidad burguesa, ya que la misma está estructurada históricamente para legitimar la opresión y la explotación de las mayorías trabajadoras por parte de las minorías propietarias de los medios de producción. Es decir, la legalidad y la democracia burguesas, son instrumentos políticos para la dominación de clase. El problema de fondo es con qué fin de clase se transgrede la legalidad burguesa. (...) El presidente Chávez fue claramente enfático más de una vez, al respecto de la necesidad histórica de desmantelar el estado burgués en la Revolución Bolivariana. Por el contrario, organizaciones sectarias e ultraizquierdistas, que desde un tiempo para acá han terSigue en pg 12


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minado por hacerle el coro a la oposición de derecha burguesa, tales como Marea Socialista, centran su posición política en la defensa sin principios de la democracia y la legalidad burguesas, tildando abiertamente a Maduro de dictador y poniéndose en la práctica, como ya hemos señalado, del lado de la MUD. Como muestra de ello, vale la pena citar las declaraciones más recientes de Nicmer Evans: “Esta es mi breve opinión sobre la traición por decreto que Maduro ejecuta hoy… Ahora en el marco de la Constituyente se suspende todo el estado de derecho con base a su supraconstitucionalidad y se inicia un período dictatorial” (https://www. aporrea.org/ideologia/n307844. html)

aplastarla definitivamente, y aún así, aún a pesar de los muertos que ha provocado el fascismo durante las últimas semanas, todavía la política del gobierno es la de contener las manifestaciones, y no de acabar violentamente con las mismas. (...)

La verdadera democracia no se mide por meras formalidades burguesas, sino por la capacidad real de que las masas trabajadoras, mayoría históricamente oprimida en la sociedad burguesa, pueda tomar libremente las riendas de su destino en sus propias manos, pero ello, significa necesariamente hacer saltar toda la legalidad y el derecho burgués, que no son sino instrumentos para legitimar la brutal opresión de las clases dominanLa convocatoria a la Constitu- tes sobre el proletariado. yente no es lo que representa la traición del legado de Chávez Por ejemplo, para la legalidad por parte de los burócratas y re- burguesa vigente, la propiedad formistas. La traición al legado privada sobre los medios de prode Chávez se concreta en no lle- ducción es absoluta, inviolable y var adelante sus últimos linea- hasta sacrosanta, y sobre la base mientos de desmantelar el esta- de dicha propiedad sobre los do burgués y avanzar hacia una latifundios y empresas agrarias, economía socialista. el comercio y los monopolios industriales, la burguesía hace No obstante, hablar de dictadu- la guerra al pueblo mediante el ra y de suspensión del estado de acaparamiento, la especulación, derecho es una enorme estupi- el contrabando y el llamado dez, cuando realmente, la Revo- “bachaqueo corporativo”, entre lución Bolivariana ha sido el pe- otros mecanismos. ríodo más democrático en toda la historia de la nación. Cualquier Tanto el control obrero, como la insurrección similar a la que la nacionalización de los medios derecha está llevando a cabo de producción, son en principio, hoy en Venezuela, sería tratada ilegales y contrarios al derecho con la mayor brutalidad a fin de burgués, porque transgreden la

propiedad del capitalista sobre su empresa. Por lo tanto, es inevitablemente necesario reventar la legalidad burguesa y su estado, para poder derrotar la guerra económica. Ante la guerra y el sabotaje feroz de la economía, el gobierno debe llamar a la movilización revolucionaria de los trabajadores e implantar el control obrero democrático sobre la producción y distribución, y la nacionalización sin indemnización de las palancas fundamentales de la economía del país. Una Asamblea Constituyente, sobre todo considerando el planteamiento de elegir a la mitad de sus diputados sobre la base de circunscripciones no tradicionales, sino basadas en instancias del movimiento obrero y popular, podría servir para lograr completar la revolución en líneas socialistas, concretando la expropiación de la burguesía por un lado, y por el otro el desmantelamiento del estado burgués y la construcción de un estado obrero y comunal basado en comunas y consejos de trabajadores, en el cual los funcionarios sean todos elegibles y revocables bajo voto directo de las asambleas de trabajadores en cada fábrica y comunidad, éstos no devenguen más que el salario de un trabajador calificado y las responsabilidades sean progresivamente rotativas. f:Partido Obrero Socialista Costa Ricapalabrasocialista.org tjs.2013@outlook.com

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