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Evaluaci贸n del Estr茅s Laboral

Alberto Lacort Burgos

4潞 ESO C

Puntuaci贸n

7 de junio de 2012


Evaluación del estrés laboral 1. Introducción al concepto de estrés 2. Estrés laboral 3. Estresores laborales 3.1. Estresores de ambiente físico 3.2. Estresores de la tarea 3.3. Estresores en la organización 4. Respuestas de estrés 4.1. Respuesta fisiológica 4.2. Respuesta cognitiva 4.3.

Respuestas comportamentales

5. Consecuencias del estrés 5.1. Consecuencias físicas 5.2. Consecuencias psicológicas 6. Prevención del estrés 7. Valoración crítica 8. Anexos 9. Bibliografía


Estrés Laboral 1. Introducción al concepto de estrés Al utilizar el término de estrés nos estamos refiriendo a una gran variedad de estados entre los que el individuo se encuentra afectado por muchas presiones. Cuando hablamos de estrés encontramos dificultades para poder definirlo, ya que tiene multitud de causas que lo provocan y también consecuencias con manifestaciones psicopáticas e implicaciones en la conducta del individuo. También presenta dificultades en el establecimiento de las relaciones entre la causa y el efecto o el establecimiento del periodo temporal en su desarrollo. A causa del gran número de dificultades que encontramos a la hora de definirlo, podemos encontrar diversas definiciones sobre el estrés. Como la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que define el estrés como “el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan el organismo para la acción”. Al aplicar el concepto al ámbito laboral podríamos ajustar la definición como “el desequilibrio percibido entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para llevarlas a cabo”. De la misma forma, Lazarus y Folkman, unos científicos especializados en la investigación de la conducta humana, definen el estrés como “el resultado de la relación entre el individuo y el entorno, evaluado por aquel como amenazante, que desborda sus recursos debido a la presencia de demandas de tareas, roles interpersonales y físicos, y pone en peligro su bienestar”. La definición que aporta Mc Grath, es “el estrés es un desequilibrio sustancial, percibido, entre la demanda y la capacidad de respuesta, del individuo, bajo condiciones en la que el fracaso ante esta demanda posee importantes consecuencias percibidas”. El estrés no es ni una enfermedad, ni siempre hace referencia a efectos negativos sobre la salud, ya que las respuestas para hacer frente a las demandas muchas veces son necesarias para sobrevivir, y actúan de forma efectiva para permitirnos enfrentarnos a ciertas situaciones de nuestra vida. Así, podemos diferenciar dos tipos de estrés: 

Eustress o estrés bueno: Es el necesario en nuestras vidas ya que realiza una función de protección del organismo y gracias a él progresamos en todos los sentidos.

Distress o estrés negativo: Es el producido por una excesiva reacción al estrés, que se manifiesta en una demanda muy intensa o larga de actividad y que puede afectarnos física y psicológicamente por el exceso de energía producida y no consumida.


2. Estrés laboral El estrés laboral es definido por El Comité de Seguridad e Higiene y Protección de la Salud en el lugar de trabajo de la siguiente manera: “El estrés en el trabajo es la reacción emocional y psicofisiológica ante los aspectos desagradables y nocivos de la tarea, del entorno laboral y de la organización del trabajo. Es un estado que se caracteriza por elevados niveles de exaltación y de angustia y , con frecuencia, se acompaña de sensaciones de no poder más”. French y Kahn formularon en el “Institute for Social Rechearch”, de la Universidad de Michigan, un modelo que ofrece los componentes básicos que guian la investigación sobre el estrés. En lo que se establece una secuencia casual que va desde (A) las características del contexto objetivo de trabajo, a través de (B) la experiencia subjetiva del trabajador y (C) de sus respuestas ante él, hasta (D) los efectos a largo plazo que todos estos factores tienen sobre su salud física y mental. Los efectos de la exposición a los factores de estrés, dependen de:     

La intensidad, duración y repetición de la exposición. La forma en que el trabajador expuesto considera dichos factores. La flexibilidad del trabajador. Los recursos del trabajador para hacer frente a la situación. El acceso al apoyo social y la utilización que de él realiza.

3. Estresores laborales 3.1. Estresores de ambiente físico Factores como el ruido, vibraciones, temperatura, iluminación… pueden constituirse como estresores en diferentes trabajos y tienen efectos específicos sobre la salud. La iluminación influye en el rendimiento, la salud y el bienestar psicológico, ya que una iluminación inadecuada no permite percibir de manera correcta y da como resultado un desempeño menor, una mayor cantidad de tiempo invertido para acabar la tarea y una mayor frustración. El ruido además de poder producir daños auditivos, incide negativamente sobre el nivel de satisfacción, la productividad, la vulnerabilidad al error, ya que interrumpe la actividad mental provocando irritabilidad, cansancio y dificultad de concentración. El ruido cuando es excesivo y/o intermitente interfiere en la concentración y provoca frustración. Además puede tener costes psicológicos.


La temperatura debido a su influencia en el confort de la persona y el bienestar es un factor importante del estrés. Un exceso de calor puede producir somnolencia aumentando el esfuerzo para mantener la vigilancia. En condiciones de baja temperatura disminuye la destreza manual obligando al trabajador a aumentar la atención ante la probabilidad de riesgo. Trabajar en ambientes contaminados es un estresor importante porque el conocimiento de posibles efectos sobre la salud provoca que se tomen medidas de prevención y que se sea más consciente de los riesgos. La percepción de dichos riesgos produce mayor ansiedad y repercute en el rendimiento y bienestar psicológico. 3.2. Estresores de la tarea El estrés depende de las características de la tarea, en cuanto no satisface las expectativas del trabajador y supera sus capacidades. Cuando la tarea se adecua a las expectativas y a la capacidad del trabajador, contribuye al bienestar psicológico y supone una motivación importante. La carga mental de trabajo designa la obligación cognitiva o el grado de movilización de energía y capacidad mental que la persona usa para desempeñar la tarea. Los principales estresores de la tarea son: A. La carga mental de trabajo Las tareas realizadas necesitan de una actividad mental determinada por la información del puesto de trabajo y las características del individuo. La carga mental del trabajo puede ser tanto por exceso (sobrecarga) como por defecto (subcarga). La sobrecarga o estimulación excesiva se produce cuando estamos sometidos a más exigencias de las que podemos satisfacer. Y podemos distinguir entre: 

Sobrecarga cuantitativa, producida al realizarse muchas operaciones en poco tiempo dando lugar a la aparición de la fatiga mental, disminuyendo así la eficiencia del operador y haciendo que unas mismas exigencias supongan una carga más importante. La sobrecarga laboral es producida por el hábito de fumar, el aumento de ansiedad y la disminución de la satisfacción laboral. Sobrecarga cualitativa, hace referencia a unas excesivas demandas intelectuales en relación con los conocimientos y habilidades del trabajador, es decir, consiste en la dificultad excesiva del trabajo.

El estrés aparece cuando la persona no posee la habilidad suficiente para realizar su tarea. French y Caplan enunciaron que la “sobrecarga y el exceso de horas de trabajo están relacionadas con la insatisfacción y la tensión laboral, la baja autoestima, la fatiga, los niveles altos en colesterol, la tasa cardíaca elevada y el tabaquismo”.


La subcarga, sería lo contrario que produce estrés al exceso de trabajo o a la dificultad del mismo, por tanto al subcarga se produce por una falta de trabajo o por un trabajo demasiado sencillo. Al igual que en la sobrecarga, en la subcarga distinguimos:  

Subcarga cuantitativa, producida por la realización de poco trabajo. Subcarga cualitativa, que se produce al realizar tareas demasiado sencillas.

La carga demasiado pequeña a veces ocasiona tanto estrés como la sobrecarga llegando a deteriorar la salud. Así, la falta de estimulación es tan perjudicial como el exceso, el aburrimiento y la monotonía es un extremo igualmente nocivo para la salud. B. El control inadecuado sobre la tarea Al hablar de control en el trabajo nos referimos al grado en que un ambiente laboral permite al individuo controlar las actividades a realizar. Dicho control viene dado por la autonomía, el grado en que una persona planifica su trabajo y determina los procedimientos para desarrollarlo, es decir, la influencia del propio trabajador sobre el método, el ritmo, las operaciones y el control de los resultados. La autonomía contribuye al sentimiento de responsabilidad del trabajador con los resultados de su tarea. La falta de control, así como el excesivo control y responsabilidad que conlleva produce consecuencias psíquicas y somáticas negativas. 3.3. Estresores en la organización Los agentes estresantes de la organización son diversos. En la configuración de las tareas, donde todo trabajo ha de estar definido sino habría una confusión en el rol que debe desempeñar cada trabajador que crearía una inestabilidad psíquica y estrés. De la deficiencia en la definición de las tareas se derivan dos resultados: Los conflictos de rol que consisten en la inadecuación entre lo que espera el trabajador de su trabajo y lo que el propio trabajo le ofrece. Las órdenes contradictorias, las distintas maneras de pensar sobre las capacidades y la formación, y las situaciones conflictivas son un estresor importante, afectando al logro de los objetivos de la organización y una disminución de la satisfacción del trabajo. La ambigüedad de rol es la indeterminación del contenido, los objetivos y la adaptación del trabajo por lo que pueden aparecer efectos como la depresión y el estado de autoestima disminuido. La jornada de trabajo excesiva produce un desgaste físico y mental que prohíbe al individuo a hacer frente a las situaciones estresantes. El aumento de la cantidad de tiempo dedicado al trabajo viene vinculado a la disminución del tiempo de ocio, dedicado al descanso.


Las relaciones interpersonales como la mala relación entre los compañeros de trabajo, pueden producir una alta tensión y estrés entre los demás miembros. La promoción o el desarrollo de la carrera profesional funcionan como estresor cuando existe un desequilibrio entre las aspiraciones del individuo sobre su carrera profesional y el nivel real de sus logros convirtiéndose en fuentes de preocupación, ansiedad y frustración. Por otra parte, la naturaleza de determinadas tareas impide demostrar la disposición para un trabajo mejor remunerado, más responsable y variado, lo que puede provocar la reducción en la calidad y/o cantidad de trabajo. 4. Respuestas de estrés Se puede distinguir entre estrés fisiológico y psicológico, pero el organismo actúa como un todo integrado, es decir, no se pueden separar los aspectos físicos, biológicos y psíquicos, ya que cualquier tipo de respuesta influye en las demás, y por tanto, cada respuesta específica solo adquiere su verdadero sentido en referencia a un todo organizado. 4.1. Respuesta fisiológica La respuesta fisiológica de estrés implica a tres sistemas: endocrino, nervioso e inmunológico, presentando múltiples relaciones que explican la amplitud de las reacciones del organismo. Toda esta activación es perjudicial para la salud y reduce la duración de vida si se mantiene. El estrés en dosis elevadas conduce a cambios estructurales y fisiológicos, a enfermedades del corazón e incluso a la muerte. El estrés por tanto puede tener efectos negativos sobre el sistema inmunitario, ya que inhibe sus respuestas alterando el papel de los leucocitos y su circulación, así como la disminución de su producción. Además el proceso biológico interacciona con las estructuras implicadas en el análisis cognitivo y emocional, teniendo al mismo tiempo un papel importante en los niveles de alerta al entrar estrés en interacción reciproca con tres grandes sistemas cerebrales implicados en las funciones cognitivas, afectivas y de decisión. 4.2. Respuesta cognitiva La vivencia constante y la elección estratégica de las respuestas a las demandas del ambiente implican a todo organismo y particularmente a todo el sistema nervioso central. Pero no solo se da una respuesta fisiológica y bioquímica, sino que se interrelaciona con las respuestas cognitivas, en las que los estímulos no son susceptibles de causar en sí mismos la aparición de los síntomas de estrés, sino que su actuación estará en función de la percepción y la vivencia del individuo, y dependerá de su pasado y de su estado actual. Así que el impacto de los agentes estresantes depende también de la significación que toman los estímulos para el individuo.


Por lo anterior, en la transición persona-ambiente, la evaluación cognitiva hecha por el sujeto constituye el equivalente a una apreciación y a un juicio a propósito de una información. Por lo tanto la significación de la situación es determinante. La forma en que un sujeto interpreta una situación concreta y se enfrenta a ella determina en gran medida el que dicha situación provoque o no una respuesta al estrés. Así pues, el proceso de evaluación cognitiva es el siguiente: 1. Recepción automática de la información. 2. Valoración de las demandas de la situación. Se pueden distinguir tres tipos básicos de valoración del medio y sus demandas: -

Irrelevante: se evalúa que las demandas del medio no conlleva implicaciones para el sujeto. Benigno positiva: se evalúa que el medio y/o sus demandas son favorables para mantener el bienestar personal. Estresante: la evaluación estresante puede ser de daño o pérdida, amenaza o desafío.

3. Valoración de las habilidades para afrontar la situación. 4. Selección de la respuesta. Dependiendo de los pasos anteriores, el individuo selecciona cuál de las respuestas debe utilizar, lo que dará lugar a diferentes formas de afrontamiento, apareciendo así las respuestas comportamentales. 4.3. Respuestas comportamentales Las conductas no sólo dependen de las características de la persona y de las formas de afrontar la situación, sino también de otros factores. Las conductas básicas son: el enfrentamiento y la huida o evitación. Estas dos conductas conllevan un alto nivel de activación fisiológica. En una situación de estrés se ponen en marcha gran cantidad de recursos fisiológicos, los cuales si no es posible la respuesta comportamental y no pueden las respuestas cognitivas utilizar estos recursos, provocan un desgaste en el organismo y una acumulación de productos no utilizados al incrementarse la energía movilizada, lo cual puede favorecer el desarrollo de trastornos psicológicos y fisiológicos. La pasividad, aunque tiene una activación fisiológica menor, puede presentar el inconveniente de no permitir el desarrollo de formas de afrontar la situación, necesarias en otras circunstancias.


5. Consecuencias del estrés Muchas presiones de los trabajadores se originan en el trabajo, debido a que están la mayor parte del tiempo en él y en él se relacionan y desarrollan. Una respuesta eficaz al estrés representa una adaptación exitosa. Las posibles consecuencias del estrés en la salud quedan incompletas si no se mencionan los efectos del estrés en la salud mental. A la frustración, la ansiedad y la depresión que pueden experimentar quienes tienen estrés, hay que sumarles otras formas de manifestación, como el alcoholismo, la hospitalización… y por último el suicidio. Las alteraciones mentales poco importantes producidas por el estrés, pueden tener en el ámbito de la organización un costo significativo, en forma de disminución de la eficiencia y de la efectividad. El sabotaje, el absentismo y la rotación representan a veces estrés producido por la insatisfacción y pueden contribuir a los costos del estrés. La reacción psicosomática se da en una situación de estrés en la que intervienen diversos estados. Se caracteriza por la presencia de un estado de tensión excesiva, en el que se mezcla un cansancio físico y psicológico, que puede llevar al agotamiento. Pero, el aspecto más importante y que actúa como núcleo principal del estrés, es la ansiedad. Siempre que hay estrés aparecerá la ansiedad. Cuando el proceso de adaptación a la realidad funciona, la tensión que provoca es vivida por el sujeto como satisfactoria y motivadora. Si la ansiedad es muy intensa y/o dura mucho tiempo, se producen manifestaciones físicas importantes, que, a la larga, constituyen el inicio de la patología psicosomática. La patología psicosomática que puede aparecer es muy diversa. Esto quiere decir que el estrés puede afectar a distintos órganos y funciones de nuestro cuerpo. Las personas tienen diferentes respuestas de activación. Si las respuestas de estrés afectan siempre al mismo órgano o al mismo conjunto de órganos, éstos desarrollarán, lo más seguro, trastornos relacionados con el estrés. En cambio, si las respuestas de estrés cada vez afectan a un órgano y órganos diferentes, permitirá la recuperación de estos órganos. Las consecuencias del estrés pueden ser muy diversas y numerosas. Pueden ser primarias y directas; o indirectas y constituir efectos secundarios, como la mayoría. 5.1. Consecuencias físicas Alteraciones que pueden ser consecuencia de la respuesta inadaptada del organismo ante uno o varios agentes estresantes. Se producen por tanto una serie de trastornos: -

Gastrointestinales; intestino irritable, aerofagia, dispepsia funcional, úlceras… Cardiovasculares; hipertensión arterial, enfermedades coronarias… Respiratorios; asma bronquial, hiperventilación, disnea, sensación de opresión… Endocrinos; diabetes, hipertiroidismo, hipoglucemia, síndrome de Cushing… Sexuales; impotencia, eyaculación precoz, vaginismo, alteraciones de la libido…


-

Dermatológicos; dermatitis atípica, sudoración excesiva, alopecia… Musculares; rigidez, dolores musculares, alteraciones en los reflejos musculares… Otros; dolor crónico, insomnio, cáncer, sida, gripe, herpes, falta de apetito…

5.2. Consecuencias psicológicas Los efectos del estrés pueden provocar una alteración en el funcionamiento del Sistema Nervioso que puede afectar al cerebro. Cualquier alteración fisiológica en el cerebro va a producir alteraciones en la conducta, ya que el cerebro es el órgano rector de ésta. Efectos negativos del estrés: -

Preocupación excesiva Incapacidad para tomar decisiones Dificultad para prestar atención Sensación de confusión Frecuentes olvidos Incapacidad para concentrarse Sentimientos de falta de control Sensación de desorientación

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Mal humor Bloqueos mentales Hipersensibilidad a las críticas Mayor susceptibilidad a sufrir accidentes Consumo de fármacos, alcohol, tabaco…

Desarrollo de trastornos psicológicos relacionados con el estrés: -

Ansiedad, miedos y fobias Adicción a drogas y alcohol Trastornos de sueño Depresión y otros trastornos afectivos

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Alteración de las conductas de alimentación Trastornos de la personalidad Trastornos esquizofrénicos

Signos o manifestaciones externas en el ámbito motor y conducta: -

Temblores Tartamudeo Hablar rápido Imprecisión a hablar Explosiones emocionales Precipitación a la hora de actuar

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Falta de apetito Comer excesivamente Voz entrecortada Risa nerviosa Bostezos frecuentes Conductas impulsivas

Todos estos efectos deterioran la calidad de las relaciones interpersonales pudiendo provocar la ruptura de dichas relaciones. El estrés negativo es perjudicial para la salud de la persona y el ambiente social y, además, inhibe la autoestima, la creatividad y el desarrollo personal.


6. Prevención del estrés La prevención es definida por la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos, como el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo. No existe una única medida preventiva ya que existen múltiples causas producidas de manera diferente. Las estrategias que se tienen que seguir para evitar el estrés laboral son: 1. Eliminar o modificar la situación productora de estrés 2. Adaptar el trabajo a la persona 3. Vigilancia de la salud Para prevenir el estrés se ha de empezar a intervenir en la fase de diseño, teniendo en cuenta las características del puesto de trabajo, integrando el entorno físico y social y sus posibles repercusiones para la salud. Algunas recomendaciones a seguir para evitar el estrés son: -

Modificar el horario de trabajo: diseñar los horarios evitando los conflictos. Horarios flexibles. Participación, control: que los trabajadores puedan aportar ideas a las acciones o decisiones que afecten a su trabajo. Carga de trabajo: comprobar que las exigencias de trabajo sean compatibles con las capacidades del trabajador. Diseño de tareas: tareas acordes con las necesidades del empresario, sin olvidar y contando con las capacidades de cada trabajador. Definir claramente los papeles y responsabilidades en el trabajo. Entorno social: crear oportunidades para la interacción social. Estabilidad laboral: evitar la ambigüedad en temas de estabilidad laboral y fomentar el desarrollo de la carrera profesional.

7. Valoración crítica Mi valoración sobre mi investigación, evaluar el estrés laboral, es totalmente positiva. Me he centrado en evaluar el grado de estrés laboral que tienen las mujeres trabajadoras porque me parece muy interesante la investigación y, además, de esta forma podía averiguar los motivos del grado de estrés de la mujer. En mi opinión la sociedad AÚN no ha asumido bien el hecho de que la mujer se incorporara al mundo laboral; las razones por las que argumento lo anterior son que en general siguen siendo las mujeres las encargadas de organizar los aspectos familiares de las casas. Con lo anterior, quiero decir que las mujeres siguen encargándose de todo lo relacionado con sus hijos, su casa, las tareas del hogar, otros aspectos familiares… resumiendo, que la carga familiar continúa recayendo en la mujer. Lo dicho no quiere decir que la sociedad actual no haya evolucionado y que en muchas familias los componentes se repartan las tareas u otros aspectos personales, sino que la mujer trabajadora tiene un grado mayor de estrés que el hombre. Espero que en poco tiempo estos valores cambien.


8. Anexos


9. Bibliografía

Alonso Fernández F. Psicopatología del trabajo. Barcelona: Edika Med. 1997.

Peiró J M. Psicología de la organización. UNED 2000.

Wikipedia, Estrés. http://es.wikipedia.org/wiki/Estr%C3%A9s

El estrés. http://www.monografias.com/trabajos14/estres/estres.shtml

Valdés M, Flores T. Psicobiologia del estrés. Barcelona: Martínez Roca 1985.

Lazarus R S, Flokman S. Procesos cognitivos y estrés. Barcelona: Martínez Roca 1984.

http://www.ucm.es/info/seas/estres_lab/index.htm

http://kidshealth.org/teen/en_espanol/mente/stress_esp.html


Estrés Laboral