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hacerlo porque mi material no es totalmente ni regional ni costumbrista. La otra discriminación está no tanto en ser mujer sino que las publicaciones de los materiales se van dando primero para la gente hispanohablante y lectores en otras lenguas, primero está el inglés, luego el español y de último la lengua indígena. Se sacan, si sobran, estás son las palabras más dolorosas, si sobran recursos se publicarían dos o cuatro obras de todo el país, si no sobra se publica una obra, al año. Entonces es tan difícil, tan opresiva, la publicación en lenguas originales. Cuando yo hago este comentario en Sonora, de allá pasaron nueve días y me llaman por Teya para ser publicada, por ser novela; si hubiera sido una leyenda, un cuento, no sale nunca. Por la ruptura del paradigma, por el cambio de género, sale Teya.

¿Existe algún elemento recurrente o algún mensaje especifico que desee trasmitir a través de sus obras? Dentro de la escritura lo que yo hago énfasis es justamente que podemos ser trascendentales. Yo hablo mucho de los líderes sociales, por ejemplo Emeterio Rivera Martín, que tengo en Teya, ahora la novela histórica, El llamado de los Tunkules, y ahí tengo un héroe también que se llama Santiago Imán. Él es un líder anónimo, por decirlo, porque la historia tampoco le dio el derecho de darse a conocer completamente, y prefirió realmente él el anonimato para esconderse en la selva, después de todo lo que logró, y él fue quien enseñó a los mayas a defenderse de todas las demás castas y de los hombres blancos, les enseñó a ser dignos, les enseñó a valorarse, fue mayahablante y fue también padrastro de Sebastián Mola, el ladrón del Oriente. Y yo hago esta novela histórica, pero le doy mucho énfasis a este líder, que era un militar y se transforma en un dirigente social. Yo voy más que nada a la reivindicación de la cultura y de las personas, a través de la literatura. Dicen que la costumbre de las mujeres mayas sólo es escribir sobre otras mujeres, pero no por ser escritora escribo de mujeres. Tengo una novela que se llama Nacer mujer es un pecado, ahí se habla de tres niveles de mujeres: niña, adolescente y adulta; pero habla de cosas muy fuertes como son el incesto, la violación, el repudio de las mujeres indígenas con las autoridades y la sociedad.

Lo que yo quiero hacer sentir dentro de esto es que, escribir por ejemplo en alguna lengua indígena, no significa tener un material que esté bajo de calidad, es un material que puede competir con cualquier material literario universal. Inclusive me decían que se estaba situando la obra y la calidad literaria en un nivel que pudiera estar presentándose a nivel internacional porque era competitivo, que yo le doy un trabajo minucioso de crear, cosa que los demás no hacen, descanso en mi idioma dentro de la literatura. Desde este trabajo universal creo que todo se puede hacer completo, y que todo se puede hacer con el tecnicismo, no tengo yo que dialogar coloquialmente para toda la gente que me va a leer. Yo no puedo menospreciar a mis lectores y dar por hecho que debemos hablarles de una manera grosera para que me entiendan, si me pueden entender también de otra forma. Entonces tengo los tecnicismos del idioma que yo manejo, los utilizo con la misma creación, y entonces si yo voy a hablar por ejemplo del tren, no voy a decir “le tre’en”, o si voy a hablar de un horno de microondas no voy a decir “le horno de micro’ondas”, no. Entonces voy mandando los marcajes porque la literatura es completamente un idioma, un idioma puro, un idioma digno, un idioma que puede ir con la vida diaria a la par de la modernidad. Creo que esa es la valía que está adquiriendo la literatura que se entregó, más que del pueblo yo creo que tiene un carácter universal.

¿Por qué considera importante la difusión de la literatura maya y cuál sería su propuesta para fomentarla en nuestro estado? Yo creo que se puede ver la literatura [maya] como una forma de formación educativa y segundo, enriquecedora, tercera que se pudiera también decir que, si nosotros por ejemplo empezamos a tratar de luchar a la par de otras situaciones, de no dejar que nuestro rostro se incline ante los demás que creen ser los proponentes de los que debiera ser en la vida, es una forma de crecimiento, que en el momento en que yo digo “sabe qué si usted me dice que así es, y que ustedes saben porque tienen la experiencia”, yo inclino el rostro, yo

Su obra X-Teya u puksi’ ik’ a kòolel/ Teya, un corazón de mujer es la primera novela escrita en maya por una mujer. La obra fue publicada por la Dirección General de Culturas Populares en una edición bilingüe. La novela narra la lucha de Emeterio Rivera Martín, un dirigente social rebelde en la época de los años 70 y su madre, quien lleva el nombre de Teya. Con esta obra Marisol Ceh Moo rompe el paradigma de la literatura tradicional maya al no seguir los formatos de cuento, leyenda o poesía, además de contar una historia diferente a los tradicionalmente presentados por escritores mayas.

estoy creando de h humillación, d un punto d ill ió de sumisión, y eso quiere decir que yo acepto la discriminación que me está imponiendo, y eso no está bien, lo que yo tengo que hacer notar es que a pesar de cualquier cosa, de la ruptura de su fama, de la ruptura de los paradigmas, es que si la gente que me lee, cree que es una literatura que vale, entonces yo me voy adelante contra cualquier cosa y las demás personas también deberían de luchar, deberían de abrir las puertas (porque yo estoy abriendo una palma todavía), no para que yo continúe, que no sé cuánto tiempo pudiera yo continuar, pero lo que me gustaría es que continuaran las que vienen, y que mujeres que no lo están haciendo, empiecen y lo hagan bien, eso es lo que queremos hacer. febrero - abril 2011 • Alas de mariposa 55

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Alas de Mariposa 12  
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