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hasta​ ​los​ ​extraños,​ ​creando​ ​así​ ​vínculos​ ​genuinos​ ​y​ ​profundos​ ​basados​ ​en​ ​nuestra​ ​común​ ​humanidad. 6​ ​Ahondar​ ​en​ ​nuestra​ ​conexión​ ​con​ ​los​ ​demás UNA TARDE, después de su conferencia llegué a la suite del hotel del Dalai Lama para nuestra cita diaria con unos minutos de antelación. Un ayudante me hizo salir discretamente al pasillo y me dijo que Su Santidad tenía una audiencia privada. Permanecí en ese lugar con el que ya estaba familiarizado, frente a la puerta de la suite, y utilicé el tiempo de que disponía para revisar mis notas para nuestra sesión, al tiempo que trataba de evitar la mirada recelosa de un guardia de seguridad, la misma mirada con la que los empleados de las tiendas observan a los estudiantes de escuela​ ​superior​ ​que​ ​merodean​ ​alrededor​ ​de​ ​las​ ​estanterías​ ​de​ ​las​ ​revistas. Pocos momentos más tarde se abrió la puerta y salió una pareja muy bien vestida, de mediana edad. Me pareció reconocerlos. Recordé entonces que había sido brevemente presentado a ellos unos días antes. Me habían dicho que la mujer era una conocida heredera y el marido un abogado de Manhattan, extremadamente rico y poderoso. Sólo habíamos intercambiado unas pocas palabras, pero ambos me impresionaron por su increíble arrogancia. Ahora, al verlos salir de la suite del Dalai Lama, observé un cambio asombroso en los dos. Habían desaparecido por completo las expresiones de suficiencia y la actitud arrogante, sustituidas por expresiones de ternura y emoción. Parecían dos niños. Las lágrimas corrían por las mejillas de ambos. Aunque el efecto que ejerce el Dalai Lama no siempre es tan espectacular, he observado que la gente responde invariablemente con algún cambio emocional. Me había maravillado desde hacía tiempo su capacidad para forjar vínculos y establecer un intercambio emocional profundo y significativo. Establecer​ ​empatía Aunque durante nuestras conversaciones en Arizona habíamos hablado de la importancia de la cordialidad y la compasión humanas, no fue hasta unos meses más tarde, en su hogar de Dharamsala, cuando tuve la oportunidad de explorar más detalladamente con él el tema de las relaciones humanas. Para entonces, ansiaba descubrir los principios de sus interacciones con los demás susceptibles de ser aplicados a mejorar cualquier relación, ya fuese con extraños​ ​o​ ​con​ ​familiares,​ ​amigos​ ​y​ ​amantes.​ ​Ávido​ ​por​ ​empezar,​ ​abordé​ ​el​ ​tema​ ​de​ ​inmediato. -y ahora, sobre las relaciones humanas..., ¿cuál diría que es el método o la técnica más efectiva para conectar con los demás​ ​de​ ​una​ ​forma​ ​significativa​ ​y​ ​reducir​ ​los​ ​conflictos? Me miró fijamente por un momento. No fue una mirada de enojo, pero hizo que me sintiera como si acabara de pedirle que​ ​me​ ​diera​ ​la​ ​composición​ ​química​ ​del​ ​polvo​ ​lunar. Tras​ ​una​ ​breve​ ​pausa,​ ​respondió: -Bueno, el trato con los demás es un tema muy complejo. No hay manera de encontrar una fórmula con la que se puedan solucionar todos los problemas. Es un poco como cocinar. Si se prepara una comida deliciosa, el proceso pasa por diversas fases. Quizá haya que hervir las verduras por separado, para luego sofreírlas y cocinarlas de forma especial, mezclándolas con especias, y así sucesivamente; el resultado final es un producto delicioso. Lo mismo sucede​ ​en​ ​las​ ​relaciones;​ ​existen​ ​muchos​ ​factores.​ ​No​ ​se​ ​puede​ ​decir:​ ​«Este​ ​es​ ​el​ ​método»​ ​o​ ​«Ésta​ ​es​ ​la​ ​técnica». No era exactamente la clase de respuesta que yo buscaba. Pensé que se mostraba evasivo y tuve la impresión de que,​ ​seguramente,​ ​tendría​ ​algo​ ​más​ ​concreto​ ​que​ ​ofrecerme,​ ​así​ ​que​ ​seguí​ ​presionándolo. -Bueno si no hay un método único para mejorar nuestras relaciones, ¿hay quizá algunas normas generales que puedan​ ​ser​ ​útiles. El​ ​Dalai​ ​Lama​ ​pensó​ ​un​ ​momento​ ​antes​ ​de​ ​contestar., -Sí. Antes hablamos de la importancia de acercarse a los demás con actitud compasiva. Eso es crucial. Claro que no es suficiente con decirle a alguien: «Es muy importante ser compasivo; hay que tener más amor». Una receta tan sencilla no sería provechosa. Pero un medio efectivo para inducir a ser más cálido y compasivo consiste ,en razonar acerca del valor y los beneficios prácticos de la compasión, así como hacer reflexionar a las personas sobre sus sentimientos cuando los otros son amables con ellas. Eso en cierto modo los prepara, de tal manera que se producirá más​ ​de​ ​un​ ​efecto​ ​a​ ​medida​ ​que​ ​sigan​ ​realizando​ ​esfuerzos​ ​por​ ​ser​ ​más​ ​compasivos. »Al considerar los diversos medios para desarrollar mas compasión, creo que la empatía es un factor importante. La capacidad para apreciar el sufrimiento del otro. Tradicionalmente una, de las técnicas budistas para acrecentar la 29

El arte de la felicidad  

Aporte de DALAI LAMA

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