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XI CONGRESO LATINOAMERICANO DE INVESTIGADORES DE LA COMUNICACIÓN ALAIC 2012 Autora: Marcela Sgammini Universidad: Universidad Nacional de Villa María País: República Argentina Correo electrónico: marce.sgammini@gmail.com GT7 Estudios de recepción Título: La   vigencia   de   los   “viejos   medios”:   lo   local   en   el   consumo   de   radio   y   periódicos villamarienses RESUMEN Los estudios de recepción y consumo de medios recibieron, durante la década del  ’90  en  América  Latina,  un notable impulso. La gran influencia de los postulados de la corriente de los Estudios Culturales británicos (con su reconceptualización de las audiencias y la renovación de los protocolos de investigación), la necesidad de contar con información empírica que permitiera diseñar políticas culturales democráticas adecuada a las demandas y necesidades reales de los diversos estratos de la población, y el agotamiento de los modelos y enfoques tradicionales sobre los textos de la cultura de masas son algunos de los factores que inciden en la conformación de esta área de investigación. En la actualidad, las transformaciones socioculturales observadas se vinculan a los cambios operados en las industrias culturales (atravesadas a su vez por procesos de concentración empresarial, convergencia de soportes y expansión global), resultado en gran medida, de la pregnante presencia de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la producción simbólica, lo cual señala la vigencia de los interrogantes y las problemáticas planteadas a partir de los estudios de consumo cultural y recepción de medios desarrollados décadas atrás. Esto señala también la importancia de contar con investigaciones empíricas que den cuenta del alcance y magnitud de esas modificaciones, y su impacto sobre la vida cotidiana de los sujetos. De allí que, en el presente trabajo, nos proponemos analizar y reflexionar sobre el consumo de medios de comunicación y nuevas tecnologías realizadas por habitantes de la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, República Argentina. Sobre la base de los lineamientos teórico-metodológicos de los Cultural Studies y recuperando los aportes de los estudios de consumo cultural desarrollados en distintos países de la región por intelectuales y grupos de académicos   latinoamericanos   en   los   años   ’90,   venimos  


realizando desde el año 2010 una investigación que combina estrategias cuanti y cualitativas para caracterizar las prácticas de consumo cultural en esta localidad situada en una rica zona de explotación agropecuaria del país, y que ha experimentado en los últimos años un sustantivo crecimiento demográfico y una transformación de su composición poblacional, así como también de su infraestructura, equipamiento urbano y sistema de medios masivos. La primera etapa del trabajo consistió en la aplicación de una encuesta a una muestra de 400 entrevistados mayores de 13 años, conformada según los parámetros estadísticos convencionales. De los datos obtenidos identificamos cuestiones significativas que profundizamos cualitativamente en una segunda etapa, a través de entrevistas en profundidad y grupos focales. Entre los aspectos más llamativos, que abordamos en esta ponencia, se encuentra el intenso consumo radiofónico y de prensa gráfica entre las prácticas culturales más desarrolladas por los villamarienses. Nos focalizamos en estos dos medios debido a la existencia de una importante oferta propia, local, frente   a   lo   que   podríamos   caracterizar   como   “propuestas   generales   o   globales”   para el caso de Internet y de la televisión (la mayoría de la población cuenta con servicio de cable o TV satelital proporcionados por una única empresa en cada caso, que concentran la casi totalidad del mercado en todo el país). En el caso de las radios, el alto y diversificado consumo suscita interrogantes acerca de sus características, sus modalidades, las peculiaridades que presentan las emisoras locales –sus conductores, su programación, su estilo- frente a las radios pertenecientes a otras localidades, y sobre el modo en que construyen su vínculo con la audiencia. En cuanto a los periódicos, resulta interesante ahondar en el lugar que ocupa la información que este medio proporciona frente a las otras vías y soportes disponibles, y en el sentido que posee el notable consumo del periódico en papel observado, en un momento en que el discurso experto ha decretado su inminente desaparición. La   vigencia   de   los   “viejos   medios”:   lo   local   en   el   consumo   de   radio   y   periódicos   villamarienses Introducción Los estudios de recepción y consumo de medios recibieron, durante la década del  ’90  en  América  Latina,  un  notable  impulso.  La  gran  influencia  de  los  postulados  de   la corriente de los Estudios Culturales británicos (con su reconceptualización de las


audiencias y la renovación de los protocolos de investigación), la necesidad de contar con información empírica que permitiera diseñar políticas culturales democráticas adecuadas a las demandas y necesidades reales de los diversos estratos de la población, y el agotamiento de los modelos y enfoques tradicionales sobre los textos de la cultura de masas son algunos de los factores que incidieron en la conformación de esta área de investigación. En la actualidad, las transformaciones socioculturales observadas se vinculan a los cambios operados en las industrias culturales (atravesadas a su vez por procesos de concentración empresarial, convergencia de soportes y expansión global) resultado, en gran medida, de la pregnante presencia de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la producción simbólica, fenómeno que revitaliza los interrogantes y las problemáticas planteadas en aquellos estudios de consumo cultural y recepción de medios desarrollados décadas atrás. La vigencia de este interés se refleja en los numerosos

relevamientos

e

informes

que

periódicamente

realizan

agencias

gubernamentales como por ejemplo, para el caso argentino, la Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación de la que depende el Sistema Nacional de Consumos Culturales, el Observatorio de Industrias y Consumos Culturales de la ciudad de Buenos Aires, la Encuesta Nacional de Consumos de Jóvenes del Ministerio de Educación; otras instituciones públicas (universidades) y organismos no oficiales (fundaciones, consultoras, etc.) en distintos países de la región, documentos y antecedentes éstos que tomamos como referencia para nuestra indagación. Las preocupaciones, inquietudes y objetivos subyacentes en estos trabajos ponen de manifiesto también la necesidad –y la importancia- de contar con investigaciones empíricas que den cuenta del alcance y magnitud de esas modificaciones, y su impacto sobre la vida cotidiana de los sujetos. De allí que nos propusimos analizar el consumo de medios de comunicación y nuevas tecnologías realizado por habitantes de la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, República Argentina, y reflexionar sobre sus implicancias. Sobre la base de los lineamientos teórico-metodológicos de los Cultural Studies y recuperando los aportes de los estudios de consumo cultural desarrollados por intelectuales y grupos de académicos latinoamericanos   en   los   años   ’90,   venimos   realizando   desde   el   año   2010   una investigación que combina estrategias cuantitativas y cualitativas para caracterizar las prácticas de consumo en esta localidad situada en una rica zona de explotación agropecuaria del país, y que ha experimentado en los últimos años un sustantivo


crecimiento demográfico y una transformación de su composición poblacional, así como también de su infraestructura, equipamiento urbano y sistema de medios masivos. Teniendo en cuenta entonces estas características especiales que ostenta la sociedad estudiada- ella misma en plena mutación- nos interesa particularmente indagar y comprender cómo se están produciendo esos procesos, qué peculiaridades presenta la inserción de nuevos soportes para la materia simbólica, qué diferencias, rasgos específicos exhibe la apropiación de mensajes y contenidos de la actual cultura mediática y qué tendencias generales se replican en este ámbito. La primera etapa del trabajo consistió en la aplicación de una encuesta –sobre múltiples aspectos referidos a las actividades de tiempo libre y el uso de todos los medios masivos y nuevas tecnologías, así como sobre el equipamiento doméstico- a una muestra de 400 entrevistados mayores de 13 años, conformada según los parámetros estadísticos convencionales1. De los datos obtenidos seleccionamos algunas cuestiones que profundizamos cualitativamente en una segunda etapa, aún en curso, a través de entrevistas en profundidad y grupos focales. Uno de los aspectos más llamativos es el intenso consumo radiofónico y de prensa gráfica. En este sentido, la creciente expansión de los soportes digitales y la ampliación de posibilidades de uso y acceso a diversidad de contenidos que ellos producen no parecen haber desplazado a   los   “viejos   medios”   como la radio y el periódico en papel. Nos focalizamos además en ellos debido a la existencia de una importante oferta propia, local, frente a lo que podríamos caracterizar como  “propuestas  generales  o  globales”  para  el  caso  de  Internet y de la televisión2.

La radio: la compañía insustituíble La oferta radiofónica es amplia, diversificada y consumida de manera muy significativa por los habitantes de Villa María. La radio es el medio que ocupa, detrás de la TV, el segundo lugar entre los más extrañados, con un 20% de las menciones (50 mujeres y 30 hombres, cifras que se concentran en las franjas etarias de los adultos 1

Se trata de una muestra probabilística (proporcional al tamaño del radio censal), representativa, por conglomerados, con un margen de error de más/menos 5%, cuyos cálculos de población se realizaron sobre la base del censo nacional de población y vivienda2001, el último con que se contaba en ese momento. La muestra se confeccionó con 400 casos (individuos residentes en las ciudades de Villa María y Villa Nueva) divididos en 17 radios censales, 40 puntos-muestra y cuotas de sexo y edad. 2 En el caso de la televisión, el 88% de la muestra cuenta con servicio de cable o TV satelital proporcionados cada uno por una única empresa, que concentran la casi totalidad del mercado en todo el país y que ofrecen una grilla de programación similar para sus abonados; a esto se agrega la escasez de producción local   al   momento   de   realización   de   la   encuesta:   un   único   canal,   “Mirate”,   que   presenta   un   bajísimo consumo (apenas 3 personas de los 389 encuestados). Esta situación ya se estaría modificando a partir de la introducción de la TV digital y de la ampliación de señales y programas.


jóvenes y mayores, es decir entre los 26 y 65 años de edad). Observada por segmento socieconómico, la escucha de radio es una práctica realizada con habitualidad (frecuentemente o casi siempre) por parte de los sujetos de todos los estratos (ABC1, C2, C3, D1, D2E), con cifras que superan el 40% en todos ellos Y asimismo por individuos de todas las edades. Las principales razones que fundan esta preferencia tienen que ver con la costumbre, el hábito de la escucha (26,2%, en igual proporción de mujeres y hombres); la compañía, función ésta en la que la radio sobresale frente a los otros medios con un 25%; y esta sí es una valoración más femenina que masculina, pues casi el 30% de las mujeres dan esta razón contra un 18% de varones; también la información que brinda (13,1%, y en cambio aquí la cantidad de hombres que aprecian esta cualidad del medio duplica a la de las mujeres); y la posibilidad de realizar otra tarea simultáneamente   con   el   consumo   o   tenerla   como   “ruido   de   fondo”   (19%,   sin   diferencias relevantes desagregadas por sexo). Al considerar las edades, no se observan diferencias marcadas en este punto, pero sí en cuanto al sector social: los estratos más altos y los más bajos parecen valorar a la radio por el mismo tipo de cualidad ya que en estos grupos el consumo del medio se extrañaría principalmente porque ya hay un hábito y costumbre de escuchar, seguido de la compañía que la radio brinda, y, en menor medida en los sectores populares, también por el gusto por el medio y la posibilidad   de   que   actúe   como   “ruido”   o   cortina   de   fondo.   En   estos   extremos   de   la   escala social los contenidos no son la razón principal de la valoración del medio y sólo un oyente del nivel D2E menciona la música. En los estratos medios, en cambio, sí se aducen razones vinculadas a los contenidos que ofrece la programación radial (información y música), aunque sin imponerse al argumento de la compañía. Son 44 las personas de la muestra que dicen no escuchar radio (16 mujeres y 28 varones); el principal motivo es porque no gusta o no interesa (47,7% ). La radio se manifiesta también como un medio esencialmente doméstico: el 59,6% la consume en el hogar, el 22,2% en el lugar de trabajo y un 17, 9% en el auto, esto es, en los momentos de desplazamiento hacia algún destino. Para las mujeres – corroborándose aquí lo que señalan otras investigaciones de este tipo- el hogar es el principal ámbito de la escucha de la radio: el 86,9% de las oyentes consume la programación en casa, en tanto que el lugar de trabajo y el auto aparecen con mucha menos incidencia: 22,2% y 18,2% respectivamente. En los hombres también es éste el orden de importancia de los espacios de consumo, aunque con cifras bastante menores


que en las mujeres en cada uno de los ámbitos. La posición socioeconómica no presenta divergencias significativas en este aspecto; y en cuanto a la edad, los extremos de la escala (grupos 13 a 18 años y mayores de 56 años) muestran porcentajes parciales más altos de consumo hogareño, evidentemente por la relación entre edad y actividad laboral en esos segmentos en particular. Los horarios en que más se produce la sintonización de emisoras se localizan en la franja matutina (18,2%), concentrándose principalmente al mediodía (39,7%).A partir de la siesta (11,1% de los oyentes usan la radio en ese lapso) la intensidad del consumo decae (5,9% en horario vespertino y apenas el 1,8% en la noche), coincidiendo con los momentos en que comienza el encendido y visionado de la televisión. La distribución de los oyentes según su sexo a lo largo del día es pareja; después de la medianoche, en cambio, la audiencia está constituida fundamentalmente por mujeres: diez de ellas manifiestan escuchar a esa hora en tanto que encontramos un solo varón que lo hace. Un dato a  destacar  es  lo  que  se  desprende  de  la  opción  “tener  la  radio  como  ruido  de  fondo,   o   escuchar   de   a   ratos”,   esto   es,   la   no   delimitación   del   consumo   a   determinados momentos: contra la creencia generalizada de que es una modalidad típica de las mujeres, aquí se manifiesta como una práctica común a ambos sexos (4% cada uno). En la lectura por edades no se encuentran tendencias o diferencias marcadas, como así tampoco al considerar los niveles sociales, puesto que en todos los estratos la escucha es alta en los horarios mencionados y decae notoriamente en todos ellos a partir de las 20 hs. ¿Y qué se escucha? En este punto encontramos datos muy curiosos: por un lado, se replica la situación que se da en la casi totalidad de las localidades de la provincia de Córdoba, y en buena parte de las restantes provincias; esto es, la presencia dominante de la emisora Cadena 3 (de la ciudad de Córdoba) en el espectro radiofónico, ocupando el primer lugar entre las preferencias de los oyentes, y a buena distancia de otras emisoras AM y FM de Buenos Aires, de Córdoba Capital, y de la propia ciudad. La autoproclamada “radio   federal”   es   escuchada   por   el   22,9%   de   los   oyentes   villamarienses, práctica que aparece con intensidad similar en todos los grupos socioeconómicos. Pero por otro lado, observamos la existencia de una multiplicidad de emisoras que cuentan con muy diversos niveles de audiencia. En efecto, la segunda


radio que concita la atención es una FM local, la 92.9 Capicúa, con el 8,7%, seguida de la 99.3 Radio Centro (que pertenece a un grupo dueño de varias radios) con el 6,3% y la 90.7 FM Libertad de Villa Nueva (6,1%); luego la FM Hits, con el 5,9% y LV28 Radio Villa María (la AM local) con el 5,7 % de las preferencias. Por detrás de estas emisoras – y con una audiencia que no supera el 4%- se ubican unas cuatro radios, locales y de otras ciudades. Y luego tres medios cuyos oyentes suman entre el 2% y el 3% (es decir, de 11 a 16 oyentes). Las restantes emisoras mencionadas (unas treinta radios más) son escuchadas por entre una y 7 personas. Un porcentaje bastante considerable (4,8%)  en  relación  a  estas  últimas  cifras  dice  escuchar  “cualquier  radio”,  es   decir, no manifiestan predilección por ninguna de las radios en particular. Cadena 3 y FM Capicúa se sitúan también entre las radios preferidas por aquellos que frecuentan la programación de más de una emisora, seguidas por la FM Libertad y la AM local, LV28. De las cinco radios más escuchadas, Cadena 3, Radio Centro y la AM LV28 componen su audiencia con hombres y mujeres en similares proporciones, mientras que La Capicúa presenta una marcada diferencia a favor de las mujeres (32 oyentes femeninas sobre un total de 47 radioescuchas); por su parte la FM Libertad, de Villa Nueva, cuenta con una cantidad de varones oyentes ligeramente inferior a las mujeres (13 varones de un total de 33 consumidores). En las restantes radios, la variabilidad es muy amplia como para señalar una tendencia. Algo semejante ocurre con la dispersión de datos en torno a las edades de los oyentes; en este sentido sólo podemos señalar que las radios líderes ya mencionadas no son escuchadas por el grupo de oyentes comprendido entre los 13 y los 18 años. En la segmentación socioeconómica tampoco es posible observar alguna tendencia marcada. La música y la instantaneidad de la información que han sido los rasgos que tradicionalmente le permitieron a la radio construir su perfil distintivo continúan siendo las características que explican las preferencias de los oyentes: el 38,3% señala la música como el principal motivo para elegir tal o cual emisora, y el 23,8% se refiere a la calidad de la información como la razón de la selección. Entre otras cualidades que explican el seguimiento de los oyentes se encuentran la variedad de la programación (8,2%), los conductores (6,6%), la amplitud geográfica de la cobertura (5,5%) obviamente en este caso en alusión a los recursos que posee Cadena 3- y un 4,7%


escucha por hábito o costumbre. Llama la atención que si bien el número de emisoras locales es muy significativo así como sus respectivos niveles de audiencia (detrás de Cadena 3 las ocho radios más escuchadas son de Villa María y Villa Nueva), la procedencia geográfica –el hecho de ser una radio de la ciudad- apenas se explicita como razón de la preferencia por su consumo (sólo 6 personas aluden a esta condición). Asimismo, y aunque como dijimos se valora la calidad de la información, los comentarios o los análisis de conductores y periodistas no son tampoco apreciados como características relevantes de las emisoras que se sintonizan. Volveremos más adelante sobre este punto. Es también curioso el hecho de que la mayoría de los oyentes (41,7%) no identifica un programa en especial como su preferido. En los casos en que sí lo hacen, y descontando las propuestas de Mario Pereyra y Rony Vargas, y de otros conductores de la Cadena 3 (que en total reúnen el 50,6% de las menciones), los programas más escuchados y reconocidos por su denominación corresponden a las radios locales, aunque no todos a las de mayor audiencia. Un grupo aparte lo constituyen los programas de emisoras de Córdoba Capital y de Buenos Aires, que cuentan con repetidoras en la ciudad de Villa María y que son mencionados por el nombre de sus conductores, aunque el porcentaje de esta identificación no alcanza el 2% de las menciones. Conductores, programas  y  propuestas  locales:  el  contraste  con  “las  otras  radios”   Ese alto y diversificado consumo de radio observado, que se corresponde – a primera vista- con esa amplia oferta de emisoras locales y de otras ciudades, suscitó una serie de interrogantes acerca de las características de la recepción, las razones de esa elección, las peculiaridades que presentan las radios locales –sus conductores, su programación, su estilo-, y en el modo en que construyen su vínculo con la audiencia. Para profundizar en estas cuestiones, implementamos estrategias cualitativas (entrevistas en profundidad y grupos focales). Los resultados de un focus group constituido por siete oyentes de distinta edad, sexo y sector socioeconómico de


pertenencia3 permiten conocer algunos aspectos que los datos estadísticos no expresan; en este sentido corroboramos algunas tendencias emergentes del trabajo cuantitativo y ampliamos el marco de comprensión para otras. En primer lugar se refuerza la preponderancia de la radio Cadena 3. La percepción de la importancia de esta emisora radica en la disponibilidad de recursos tecnológicos y humanos y principalmente en la amplitud de su cobertura (sobre la que el medio sustenta   su   imagen   de   “radio   federal).   Algunos   extractos   del   discurso   de   los   entrevistados ilustran esta concepción: -

“Por el nivel que tiene, al tener muchos corresponsales … acá hay uno; seguro que en todas las ciudades tienen uno; hacen que compita todo el país, que uno se entere de lo que pasa en todo el país distinto a cuando un escucha una radio de Buenos Aires te enterás de lo que pasa ahí y muy poco de lo que pasa en las provincias… por ahí yo creo que han dado en la tecla con eso a nivel empresarial; es muy bien manejada eso también les ha dado la audiencia que tiene”. (mujer  3,  27  años,  C2)

-

“Probé las otras pero son muy locales pasan cosas de acá no pasan de otras provincias o de lo internacional, la música me parece muy pobre depende el interés de uno… me interesa la totalidad del país, me sirve más”. (hombre 1, 37 años, C3)

-

“Un día  me  tome  un  taxi   y   estaba  Cadena  3,   el   fenómeno  es  en  todos  lados…   (mujer 3, 27 años, C2)

-

“Pasan noticias de todas las provincias y al instante escuchamos primero por cadena 3 que por acá, los otros días Borsatto le avisaba a Farías del hecho de la chica que paso frente al Rivadavia”.(mujer 5, 65 años, D1)

El profesionalismo de los conductores y periodistas que integran un medio –que implica “especialización”,   “mayor   información   y   actualización”   pero   también   3

El grupo de integró de la siguiente manera: nivel C1, con dos mujeres de 16 años; nivel C2, con una mujer de 37 años; C3 una mujer de 35 y un varón de 37 años; D1 con una mujer de 65 años y el sector D2E con una mujer de 25 años.


“objetividad” o   “neutralidad”   en   el   desarrollo   de   los   temas,   y   hasta   “pluralidad”   de   visiones- constituye asimismo una cualidad que los oyentes atribuyen a otras radios, principalmente de Buenos Aires pero también de Córdoba Capital, que pueden sintonizarse en Villa María. Si bien en la encuesta realizada estas emisoras (Continental, Mitre Buenos Aires y Mitre Córdoba) presentan un porcentaje de audiencia poco representativo en comparación con Cadena 3 y con las radios locales mejor posicionadas (1,5 % Continental y 2,4% entre las dos radios del grupo Clarín), el desempeño de sus profesionales es valorado de manera positiva por sus oyentes. Quienes consumen habitualmente estos medios argumentan su preferencia precisamente en estas características de la programación y del perfil distintivo de sus conductores: -

“Continental la escucho porque creo que es la radio más versátil, más abierta; paso de Víctor Hugo -que si se quiere a nivel político es más del lado del gobierno- y Bravo que es otra mirada; María Odonell está en el medio parada; a la mañana está Magdalena que es bien opuesta; digo que en una misma radio se den esas cosas está bueno, por eso la elijo” (mujer 3, 27 años, C2)

-

“En alguna de las radios hay equipos de trabajo, nunca un conductor habla de un tema sino que son especializados. Con Víctor Hugo está el de espectáculos, deporte, político; también es lógico: una persona no puede saber de todo, no puede estar informada de todo lo que pasa. Haciendo equipos de laburo es mejor, creo”. (mujer 4, 35 años, C3)

-

“Respecto a   los   temas   políticos   y   sociales   ellos   [Cadena   3]   tienen   conductores   como Pablo Rossi con el tema específico y no toman posturas; entrevistan a especialistas sobre un tema, dan cuenta de todo; a la tarde es más cultural, es bien variado; en Villa María toman postura que es muy propia, no podés pensar distinto  a  ellos”  (hombre  1,  37  años,  C3)

-

“En Mitre 810 está el de deporte, y todos los otros que comentan sobre su tema”. (mujer 5, 65 años, D1) Estas características contrastan fuertemente con las que presentan las emisoras

locales, que   aparecen   como   “menos   profesionales”,   con   menor   capacidad   empresarial   (que se traduce en la imposibilidad de competir con Cadena 3 a nivel informativo y de


cobertura) y con una identidad asentada, en gran medida, en las figuras de mayor trayectoria y antigüedad en el medio: -

“Personalmente me da culpa no escuchar nada local pero bueno ….estuve tan de acuerdo con la ley de medios …. me gusta escuchar un periodista que esté bien informado pero las veces que intentado escuchar [las radios locales] el nivel informativo de los periodistas no me gustaba o no me terminaba de convencer, pero que es lógico que pase porque son gente que cobran 2 mangos por un programa entonces es acorde que no tengan una formación”. (mujer 3, 27 años, C2)

-

“Villa María tiene recursos para que formen el nivel estos conductores de acá es la aprueba de que hace 60 años siguen con lo mismo, es hora que le den lugar a gente más joven que estudie en el INESCER o la Universidad que podría mejorar el nivel; como decís vos, siguen los mismos de siempre a la mañana en Radio Centro hay un egresado de la universidad que da un aire nuevo le da otro aire con Cavagliato pero sigue él con la batuta”. (mujer 5, 65 años, D1) Aún cuando no se escuchen específicamente algunas emisoras, se las conoce y

los entrevistados se refieren a las características de sus principales conductores y periodistas con cierta familiaridad: -

“Munch, el     Negro Luna y el hijo usan la soberbia para expresar lo que dicen (hombre 1, 37 años, C3)

-

“Tiene carácter Munch un carácter muy difícil, Borsatto más o menos no lo conozco mucho (mujer 5, 65 años, D1)

-

“[Luna] pasa muchos chimes, es amarillista lo escucho a la fuerza por el taller de al lado de mi casa”. (hombre 1, 37 años, C3)

-

“[La radio de Luna] es una mini Cadena 3 de Villa María, tiene más despliegue (…) el negro Luna es muy popular”. (mujer 5, 65 años, D1)

-

“Yo escucho Continental a través de la repetidora de la Centro; el año pasado no trasmitieron y en cada corte pasaban un discurso de Munch; corta en partes


lindas de la radio y te quedás con la bronca, estaba enojado y se pasaba eso en su discurso”. (mujer 4, 35 años, C3) -

“Lo he escuchado [a Cavagliato] en la centro tiene un carácter más aplacado que Munch si bien trabajan juntos en la misma radio”. (mujer 5, 65 años, D1)

-

“Luna se escucha en varios lugares; Borsatto también tiene trayectoria, se destaca acá” (hombre 1, 37 años, C3)

-

“Siempre escuchaba Radio Centro por Héctor Farías por la forma de ser de él; ahora lo escucho en radio Villa María por la música; la Centro la dejé de escuchar porque se fue… hace 3 o 4 meses que se fue a la otra. Al dueño de radio Centro hay que aguantarlo!!! (mujer 5, 65 años, D1)

La pertenencia a una misma comunidad, la cercanía física y el conocimiento de los asuntos y   de   la   realidad   de   la   que   se   habla,   así   como   el   “estilo”   de   cada   radio   y   conductor podrían explicar por qué se reconoce con facilidad en las radios locales (y en sus periodistas) el posicionamiento político e ideológico, mientras que en las emisoras “metropolitanas”  las  tomas  de  postura  no  se  identifican  tan  claramente  o  al  menos  no  se   valoran de modo negativo. -

“Radio Villa  María  pasa  bastante,  es  oficialista; esta mañana decían de la cuadra de peatonal, del hospital nuevo; habla de las obras de Acastello, de los puentes, del  anfiteatro”. (mujer 3, 27 años, C2)

-

“Son de Villa María; Munch es opositor; Luna es oficialista por lo que me comenta mi vecino habla de temas locales” (mujer  5,  35  años,  D1)

-

“Siempre escuché cadena 3… estoy de acuerdo… me  parece  el  medio  que  más expresa la realidad en Villa María. (hombre 1, 37 años, C3) A pesar de estas percepciones, en cuanto a la información sobre la ciudad, sus

alrededores y la región, los medios villamarienses son apreciados por atender a temáticas de interés para los habitantes de la zona. En general estas opiniones sobre las distintas emisoras corresponden a oyentes adultos, de sectores medio y medio alto.


Otro de los aspectos revelados por la encuesta y que se confirma en esta instancia cualitativa es la primacía de la música por sobre la información como razones que determinan la elección de de una u otra emisora. En esta tendencia observamos una diferencia notable en relación con la edad: en los oyentes más jóvenes no se alude a la función informativa de la radio pues es la música la razón excluyente para la sintonización. Y cuando se realiza un consumo informativo, éste es generalmente de tipo involuntario, determinado por la decisión de otro miembro de la familia o por circunstancias particulares: -

“Por lo general la que escucha es mi abuela (llega a mi casa y pone la radio) y mi papá, si escucho es de rebote a Mitre o Petete y en el auto infaltable que escuche esa  radio  (…) a la mañana mi papá cuando me lleva al colegio escucha Petete”  (mujer  1,  16  años,  C1) Es la música el factor decisivo que fundamenta las preferencias en los estratos de

menor edad, sobre todo aquella que emiten algunas emisoras y programas como la FM Vida, de Rosario, o Los 40 principales, uno de los más nombrados también en la encuesta. Las modalidades de consumo de estos grupos difieren también de la escucha de adultos (que es individual, de fondo, mientras se realizan labores domésticas y trabajo manual), pues a la audición individual (en los aparatos tradicionales o en los nuevos dispositivos como el MP3) se suma una escucha colectiva, de tipo gregario, en reuniones con amigos, acompañando actividades de recreación: - “Por lo  general  en  el  verano  siempre  ponemos  la  radio  en  la  pileta  y  ponemos   La Vida o los 40 principales, todos los compañeros de curso la escuchan …  por la música, es la que nos gusta a nosotros del boliche, la más nueva, de todos los géneros (no escuchar siempre lo mismo). La radio Vida de Santa Fe que es la radio de los jóvenes la escucho en mi casa o cuando me voy a algún lugar también  con  auriculares  y  mp3  (…). (mujer 2, 16 años, C1) - “Yo más o menos lo mismo; las que más escucho son la Vida y Los 40 Principales que los escucho a la tarde, cuando tomo sol o cuando me baño o cuando a la noche me acuesto. La Vida es de Rosario; yo estaba un día de una amiga y como la estaba escuchando y me gustó la música la empecé a escuchar


y los 40 principales me enteré por la tele, siempre hacían propaganda.” (mujer  1,   16 años, C1) En los adultos también este tipo de contenido – la música- es altamente consumido, aunque en esta franja etaria hay mayor variabilidad en la sintonización y en los géneros preferidos (cuarteto, rock, pop latino, música de décadas, folclore, melódicos etc.). En los oyentes más jóvenes hay mayor homogeneidad en las preferencias de quienes pertenecen a un mismo estrato socioeconómico.

Prensa gráfica: el posicionamiento de los diarios de Villa María En cuanto a la lectura, los villamarienses se revelan como importantes consumidores de prensa gráfica. El 74,3% de los 400 entrevistados (esto es, 297 personas) lee algún diario y un 37,2% lee alguna revista más allá de las que suelen acompañar las ediciones de los periódicos. Quienes se confiesan lectores habituales y señalan a los periódicos como el medio que más “costaría dejar  de  realizar” (un 4% de los encuestados), mencionan como razones el acceso a la información diaria (50%) y la costumbre o hábito de la lectura como parte de un ritual cotidiano (37,5%). Quienes no consumen diarios, aducen la falta de interés (61,3%), el no gusto por la lectura y la escasez de tiempo para practicarla (ambas razones con el 10,4% de las menciones cada una) y la imposibilidad de comprarlos (9,4%) entre los principales argumentos esgrimidos para justificar esa postura. El consumo de prensa gráfica se manifiesta con notoria intensidad también al observar los datos desagregados: el 72% de las mujeres y el 77% de los hombres leen diarios; esta práctica está presente en todos los estratos socioeconómicos, con altos porcentajes concentrados en los sectores medios y mediobajo (entre el 72,6% y 81,6%), decayendo –aunque con importantes cifras- en los extremos de la escala con un 60% en el sector más bajo D2E, y 66% para el ABC1. Y en cuanto a la edad, si bien es cierto que los más jóvenes son los que menos leen periódicos (el 45% de los que no lo hacen tiene entre 13 y 25 años de edad), la lectura de diarios aparece en todos las franjas etarias con más del 57%; y en el segmento de 36 a 45 años se encuentran los más lectores: 87,7%.


Al igual que en la radio, en los periódicos encontramos una gran diferencia entre el medio más leído y el que le sigue en las preferencias de la gente: El Diario del centro del país, local, cuenta con el 61,1% de los lectores (267 personas de las 297 que leen diarios), La Voz del Interior con el 12,8% (el principal diario provincial) y en tercer lugar se ubica El Puntal de Villa María con 10,5% (un periódico cuya sede central se encuentra en la ciudad de Río Cuarto). Después se ubican dos medios nacionales: Clarín (5,5%) y La Nación (con el 2,7%); y muy cerca de ésta, El Regional (2,3%). Teniendo en cuenta el sexo, el medio local más leído cuenta con mayor cantidad de lectores femeninos (147 mujeres y 120 hombres), en tanto El Puntal posee cuotas parejas; Clarín tiene más lectores varones que mujeres (12,2% contra un 4,5%) mientras que en La Nación ellas superan a ellos (8 a 4); en los restantes medios las diferencias no son relevantes. Tampoco hay tendencias marcadas en cuanto a las edades; no se observan concentraciones sobresalientes en torno a uno u otro medio al interior de cada segmento. Sí, en cambio, al considerar los estratos socioeconómicos: en el nivel ABC1 el diario más leído es La Voz del Interior (60% de los sujetos que leen en este sector), seguido de Clarín y El Diario, con cifras similares (4 y 5 lectores respectivamente); en los demás segmentos, la relación se invierte a favor del periódico local que cuenta con altas cantidades de menciones en cada uno de ellos, incluidos los niveles más bajos: 92,9% en el C2, 90% en el C3, 94,8% en el D1 y 88,9% ( 24 individuos) en el D2E. Uno de los factores que podrían explicar la extensión de esta práctica en todos los grupos sociales es el modo de acceso a las publicaciones, pues si bien la vía predominante es la compra personal (41,9%) o realizada por otro miembro de la familia (19,9%), existen una variedad de formas alternativas: un 11,5% lo obtiene prestado, un 4,7% lo lee en el ámbito del trabajo y se registra un 11% que lo hace en otros lugares a los que asiste tales como biblioteca, bar, carnicería, despensas y peluquerías. El acceso a través de Internet es importante (11%, esto es, 45 personas), aunque no supera a las modalidades dominantes. La frecuencia con que se leen los periódicos es también muy significativa: el 40,5% dice leer diarios todos los días, el 32,2% los hace algunos días a la semana en tanto quienes leen solamente los fines de semana representan un 12,5 % y los que lo hacen esporádicamente, un 14,9%. Estas cifras aluden a la lectura de los diarios locales y el provincial; en el caso de los diarios nacionales, la relación se invierte, pues la


lectura se  concentra  en  las  opciones  de  fin  de  semana  y  de  “algunas  veces”  y  “algunos   días”. No encontramos diferencias importantes al focalizar en las variables de sexo, edad y nivel socioeconómico. Con respecto al tipo de lectura, sólo el 34% de los lectores de diarios lo lee en forma  completa.  El  análisis  de  las  “partes”  que  se  leen  muestra  que  las  secciones  más   exploradas por los villamarienses son policiales (con el 19,9% de las preferencias), deportes (14,2%), clasificados (10%), seguidas de política (8,8%), locales con el 8,2% (las vinculadas propiamente con asuntos de la ciudad), titulares (5,4%) y sociales (4,2%). Luego se ubican espectáculos (3,9%), horóscopo (3,6%), economía (2,1%), necrológicas (1,8%), crucigramas (1,2%) y cartas de lectores (1,2%). Estos resultados corroboran, en el plano del consumo, lo que otros análisis ya señalaban en cuanto al lugar relevante que tiene la información del ámbito policial (crímenes, delitos en general, accidentes) en la construcción de la realidad que realiza El Diario del centro del País, cuestión que evidentemente merece mayor profundización. Entre las secciones menos consumidas -no alcanzan el 1% de las mencionesestán las noticias relacionadas con la educación, las internacionales, el pronóstico del tiempo, los suplementos de ciencia, tecnología y salud, en ese orden. La lectura de los datos derivados de los cruces de variables indica que las preferencias de los varones se orientan principalmente hacia la información política y deportiva (28,6% y 20,7% respectivamente), y en tercer lugar, hacia los policiales (14,3%), seguidas del pronóstico del tiempo (6,4%), y de las regionales y sociales (ambas con 5,7%). Para las mujeres, los deportes son también un contenido privilegiado en la lectura: el 19,7% registrado tiene que ver, muy posiblemente, con la amplia cobertura que los diarios locales realizan de las actividades amateurs y de ligas infantiles. A esta sección le siguen, en importancia, las noticias policiales (10,9%), las educativas (7,6%), las culturales (7%) y el pronóstico del tiempo (5,7%). Los titulares son vistos por ambos grupos en un porcentaje considerable (10,8% de las mujeres y el 7,1% de los hombres). En cuanto a las edades son pocas, aunque interesantes, las regularidades observadas: el atractivo de las noticias policiales y deportivas atraviesa todos los segmentos; el consumo de información económica se concentra en los mayores de 56 años y las educativas en los menores de 25; el interés por la información política se refleja en el consumo de todos los encuestados, con distintos niveles de incidencia en cada grupo pero siempre entre los tres primeros lugares. El dato más llamativo, y que pone en cuestión ciertas percepciones generalizadas, es el alto consumo de noticias del ámbito político (36,4%,


las más leídas), cultural (15,2%) y educativo (12,1%) en el grupo de los adolescentes (segmento de 13ª 18 años), además de la información deportiva (33,3%).

Medios tradicionales y ofertas locales: una combinación resistente La etapa cuantitativa arrojó resultados que, aunque no concluyentes, señalan cuestiones para seguir indagando. Actualmente nos encontramos realizando una profundización cualitativa en torno al consumo de la prensa gráfica, uno de los aspectos más destacados y llamativos derivados del trabajo empírico, por cuanto el discurso experto viene insistiendo en la declinación de la lectura y en la inminente extinción del diario en papel. En cuanto a la radio, los datos obtenidos remarcan su vigencia como el medio que brinda, a través de distintas propuestas, compañía, función de la que aún no ha sido desplazado por otros dispositivos. En ambos casos, las ofertas locales –variadas y amplias- se privilegian por sobre los medios de alcance provincial y nacional, lo cual nos habla de una particular inserción en la cotidianeidad de la gente.

Bibliografía GARCÍA CANCLINI, N. (1993). El consumo cultural y su estudio en México: una propuesta teórica. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

GRILLO, M. (2001). Lo local hoy, en Temas y problemas de comunicación, vol II, 1122. Río Cuarto: Universidad Nacional de Río Cuarto. MATA, M.C. (1997). Públicos y consumos culturales en Córdoba. Córdoba: Centro de Estudios Avanzados- UNC. SUNKEL, G. (Coord.).(2006). El consumo cultural en América Latina, 2da.edición revisada y ampliada. Bogotá: Convenio Andrés Bello.


XI Congreso de ALAIC Montevideo, 9 al 11 de mayo 2012 La investigación en Comunicación en América Latina INTERDISCIPLINA, PENSAMIENTO CRÍTICO Y COMPROMISO SOCIAL www.alaic2012.comunicacion.edu.uy ________________________________________________________________________________________________ Datos del autor: Mgter. María Teresa Milani. Universidad Nacional de Río Cuarto. Río Cuarto, Córdoba, Argentina. E-mail: mmilani@hum.unrc.edu.ar Grupo para el que expone: GT7 Estudios de Recepción Resumen presentado: Título de la ponencia: Qué son los medios para quienes ocupan el espacio mediático 

Objetivos y/o tema central a abordar:

En este escrito voy a presentar algunos de los resultados del trabajo de investigación que vengo realizando desde hace algunos años sobre el tema de la participación del público en los medios de la ciudad de Río Cuarto (Córdoba, Argentina). En particular, presentaré un análisis de las entrevistas que he realizado en el último tiempo a integrantes del público que participan en los espacios mediáticos locales tratando de conocer las percepciones que tienen estos actores respecto a los medios y a la participación del público en particular. 

Caracterización del estudio, experiencia o reflexión teórica propuesta.

Se ha discutido mucho acerca del rol que tienen o deberían tener los medios en nuestra sociedad. Hay quienes abogan por medios más “comprometidos” o más “serios”, otros defienden a ultranza su misión de entretener y distraer a un público agobiado   por   las   obligaciones   de   la   “vida   real”.     Sin   embargo,   a   estas   percepciones subyacen concepciones bien diferentes y no por ello excluyentes entre sí. Los medios sin duda tienen la característica de ser multidimensionales. Así   como   no   son   sólo   “aparatos   ideológicos”,   tampoco   son   sólo   “espacios   de   entretenimiento”,  sólo  “transmisores  de  información”,  etc.   En este trabajo nos proponemos discutir algunos de estos papeles que se le atribuyen a los medios según los usos que hacen de ellos integrantes de sus públicos, para luego avanzar en la discusión acerca de la centralidad que tienen hoy en nuestras sociedades. Las reflexiones que aquí se exponen se enmarcan en un estudio que venimos desarrollando ya desde hace algunos años y que en un


primer momento se centró en caracterizar la participación del público según motivaciones, usos, etc. y en esta segunda etapa se amplió con el objetivo de conocer las percepciones que el propio público participante tiene respecto a los medios y a la participación del público en dichos espacios. Creemos que, en la forma en que son percibidos los medios podemos encontrar algunas claves para comprender la relación particular que se establece entre ellos y los públicos. La relación de familiaridad, de cercanía, que se instaura puede constituir, en definitiva, el sustento o la base sobre la cual se asienta su poder.  Enfoque y/o metodología de abordaje En un intento de ahondar sobre la relación particular que se establece entre medios y públicos, es que surgió la necesidad de conocer las significaciones que construyen sobre la participación mediática quienes han intervenido en los espacios mediáticos. Para ello, siguiendo los lineamientos de la metodología cualitativa, identificamos en primer lugar a aquellos integrantes del público que tenían una participación activa en los programas objeto de nuestro estudio. Luego, y con el objeto de abordar el fenómeno desde la perspectiva de los actores sociales, se emplearon las técnicas de entrevista en profundidad abierta, flexible, no directiva y también entrevistas focalizadas, centrando al sujeto en cuestiones específicas, encauzadas principalmente en el tema de las participaciones efectivas en los medios estudiados (radio, tv, diario) Cabe señalar que se consideró como “público participante”   a   aquellos   integrantes   del   público   que   voluntariamente   hubieran aparecido en pantalla o en los espacios mediáticos, ya sea llamando por teléfono, enviando un mail o dejando un mensaje en el contestador telefónico. Los casos estudiados fueron seleccionados de manera instrumental y en base a la técnica de muestreo teórico. Para el análisis de los datos se utilizó, en líneas generales, el modelo de teoría fundada.


Que son los medios para quienes ocupan el espacio mediático María Teresa Milani Se ha discutido mucho acerca del rol que tienen o deberían tener los medios en nuestra sociedad.     Hay   quienes   abogan   por   medios   más   “comprometidos”   o   más   “serios”,   otros   defienden a ultranza su misión de entretener y distraer a un público agobiado   por   las   obligaciones   de   la   “vida   real”.     Sin   embargo,   a   estas   percepciones   subyacen concepciones bien diferentes y no por ello excluyentes entre sí. Los medios sin duda tienen la característica de ser multidimensionales. Así como no son sólo “aparatos   ideológicos”,   tampoco   son   sólo   “espacios   de   entretenimiento”,   sólo   “transmisores  de  información”,  etc.   En este trabajo nos proponemos discutir algunos de estos papeles que se le atribuyen a los medios y los usos que hacen de ellos integrantes de sus públicos, para luego avanzar en la discusión acerca de la centralidad que tienen hoy en nuestras sociedades. Las reflexiones que aquí se exponen se enmarcan en un estudio1 que venimos desarrollando ya desde hace algunos años y que en un primer momento se centró en caracterizar la participación del público según motivaciones, usos, etc. y en esta segunda etapa se amplió con el objetivo de conocer las percepciones que el propio público participante tiene respecto a los medios y a la participación del público en dichos espacios.

Las funciones de los medios en la sociedad Más allá de las implicancias teóricas que pueda tener el proponer una indagación respecto de las funciones de los medios , creemos –tal como sostiene Denis McQuail-

1 Programa denominado  “Los  medios  de  comunicación  como  espacios  de  democratización  (Parte  I  y  II).  Construcciones  

mediáticas sobre la ciudadanía y la problemática social  en  Argentina,  Brasil  y  Chile”.  Dirigido  por  la  Prof.  Mabel  Grillo.   Aprobado y subsidiado por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Los espacios mediáticos estudiados fueron: un noticiero y un programa de entretenimiento televisivo, dos radios locales y las cartas de lectores del único diario de la ciudad.


que este tipo de análisis, ofrece un lenguaje válido para discutir las relaciones entre los medios de comunicación de masas y la sociedad y aporta un conjunto de conceptos que son difíciles de reemplazar. Los argumentos que esboza McQuail respecto a este punto son los que nos motivan a nosotros a retomar este abordaje2. Hablar de  la  “función”  que  tienen  los  medios  en  la  sociedad    implicaría  que  existe  una   expectativa sobre lo que deben hacer y lo que hacen. O lo que deberían hacer y no hacen. En este sentido, no creemos que exista una visión convenida acerca de lo que son los medios y mucho menos de lo que deberían ser. Pero nos acercamos al concepto de función, porque este tipo de análisis funcional –tal como lo define McQuail- nos permite describir las principales actividades de los medios en relación a la estructura y al proceso social, a la vez que nos proporciona un lenguaje compartido por las audiencias, los comunicadores y los científicos sociales. “Una  visión de la función de los medios de comunicación –dice McQuail- como finalidad o como motivo parece proporcionar una base común y evitar algunas dificultades. En consecuencia, esta versión tiene dos componentes: un tipo particular de actividad de los medios  (una  “tarea”  de  los  medios)  que  puede  mencionarse  más  o  menos  objetivamente,  y   un enunciado de objetivo, valor, utilidad o fin, proporcionado por uno u otro de los usuarios o supuestos beneficiarios. Aunque en esta versión de la función de los medios de comunicación hay un elemento objetivo, la construcción, en su conjunto, es esencialmente subjetiva.  Hablamos  de  ideas  y  creencias,  en  realidad  de  “teorías”  en  los  diversos  sentidos   esbozados al comienzo de este libro. Así pues, lo que un miembro individual de la audiencia piensa que extrae de los medios es parte de la teoría del sentido común, mientras que los sociólogos o los teóricos sociales tratan de dar cuenta de lo que la sociedad espera o recibe de  las  actividades  de  los  medios”.

De este modo, lo que aquí se intenta es recuperar una serie de conceptos que nos permitan describir la actividad que llevan adelante los medios, pero no desde el punto de vista valorativo ni normativo, sino con el interés de mostrar su carácter multidimensional.

2

Para un desarrollo más exhaustivo de la discusión ver: McQuail. Denis (1985) Introducción a la teoría de la comunicación de masas. Paidós. México. 1997. Pp. 98-104


Los intentos por sistematizar las funciones principales de los medios han sido numerosos y ya desde 1948 Lasswell hablaba de las funciones básicas de la comunicación de la siguiente forma: vigilancia del medio, correlación de las partes de la sociedad en respuesta a sus respectivos medios, transmisión de la herencia cultural. Estas se refieren, respectivamente, a: la provisión de información; el comentario y la interpretación que ayuden a dar sentido a los fragmentos de información y también a la formación de consenso, y la expresión de valores y símbolos culturales esenciales para la identidad y continuidad de la sociedad (Lasswell en McQuail: 1985, 101). Wright (1060) introduce además otra función de los medios que es la del entretenimiento. Si bien esta función podría incluirse   como   parte   de   “la   cultura   transmitida”,  Wright  la  remarca  porque  incluye  otro  aspecto,  que  es  el  de  la  provisión   de recompensa, relajamiento y reducción de tensión que facilite a los individuos el enfrentamiento con los problemas de la vida real, y a las sociedades la evitación de su quiebre (Mendelsohn 1966 en McQuail, 1985, 102). Asi, McQuail confecciona un esquema de las funciones principales de los medios, retomando estos planteos e incorporando una función que va a denominar movilizadora (ya que para el autor es un componente clave en las sociedades en desarrollo y en muchos estados socialistas, en los que se asigna formalmente un papel movilizador a los medios de comunicación): I - Proveer información. Es decir, proporcionar información sobre acontecimientos y situaciones en la sociedad y en el mundo. II- Correlación , función que hace referencia al rol que cumplen los medios en explicar, interpretar y comentar el significado de los acontecimientos y la información, en apoyar a la autoridad y las normas establecidas, socializar, coordinar actividades aisladas, crear consenso, establecer ordenes de prioridad y señalar status relativos. III- Continuidad: expresar la cultura dominante y reconocer subculturas y nuevos desarrollos culturales. Forjar y mantener el carácter de los valores. IV - El entretenimiento es la cuarta función que señala McQuail: proporcionar entretenimiento, diversión y medios de relajación.


V- Por último, como ya dijimos, la función de movilización: hacer campaña a favor de los objetivos sociales en la esfera de la política, la guerra, el desarrollo económico, el trabajo y a veces, la religión. El autor también señala una serie de funciones que tienen que ver con el punto de vista de los sujetos, y las retoma no porque sean contradictorias a las funciones antes expuestas, sino porque al estar centradas en la conducta individual y las motivaciones de los individuos aportan nuevas dimensiones que tienen que ver con la experiencia social y con el contexto en el que dicha experiencia se origina. Para presentar las funciones de los medios desde el punto de vista de los individuos se basa en la teoría funcionalista individualista y en su principal desarrollo, la investigación de los usos y gratificaciones: I. Información: buscar acontecimientos y condiciones pertinentes en el entorno inmediato, en la sociedad y en el mundo. Buscar consejo sobre cuestiones prácticas o de opinión o de toma de decisiones. Satisfacer la curiosidad y el interés general. Aprender, autoeducarse. Obtener una sensación de seguridad a través del conocimiento. II. Identidad personal: buscar el refuerzo de los valores personales. Buscar modelos de comportamiento. Identificarse con otros individuos (de los medios) apreciados como modelos. III. Interacción

social

e

integración:

obtener

intuiciones

acerca

de

las

circunstancias de otras personas, empatía social. Identificarse con otros y alcanzar un sentido de la pertenencia. Hallar una base para la conversación y la interacción social. Obtener un sustituto de la compañía real. Ayudar a representar roles sociales. Capacitarse para conectar con la familia, los amigos y la sociedad. IV. Entretenimientos: evasión y distracción de los problemas. Relajamiento. Obtener goce cultural y estético intrínseco. Llenar el tiempo. Descarga emocional. Excitación sexual.


Estas funciones –dirá McQuail- no pueden vincularse a un tipo de contenido específico, tampoco puede que constituyan enunciados de motivación o de objetivos conscientes (a menudo un usuario puede reconocer una cantidad de ideas sin poder expresarlo fácilmente);   sin   embargo   “para   cada   una   de   las   ideas   mencionadas   hay   suficientes pruebas empíricas que indican que se trata de un elemento del modelo general  de  motivación  que  da  soporte  a  la  conducta  de  la  audiencia”  (McQuail:  1985,   106). Con esto, el autor, va a mostrar que la función que cumplen los medios en la vida de las personas no siempre guarda correspondencia con el contenido del mensaje y mucho menos con las expectativas de quien lo emite, y que además, las audiencias tampoco acuden a los medios sabiendo siempre cual es la motivación que los lleva a contactarse con ellos. A veces claramente es la búsqueda de información, otras las de entretenerse, pero también muchas veces es simplemente interactuar. En trabajos anteriores, y a raíz de la investigación que venimos desarrollando hace algunos años3, nos hemos detenido particularmente en esta dimensión interactiva de la comunicación masiva, y en la importancia que adquiere el contacto cuando se analiza el consumo de medios (Milani: 2007; Milani: 2006 )4. Cuando una persona se pone en contacto con los medios activa toda una serie de cuestiones que tiene que ver con su propio entorno, con sus prácticas cotidianas, con las relaciones que establece con sus familiares y amigos, etc. Decimos que la gente no enciende el televisor simplemente buscando información o entretenimiento, también lo hace muchas veces como una acción automática (llega a casa y enciende el TV sin siquiera detenerse a mirar la pantalla), sin mucha conciencia de lo que se está haciendo, sino simplemente como parte de la rutina, de los ritmos propios de la vida cotidiana. Y a veces también lo hace para compartir el momento con la familia, con los amigos, etc. No hay dudas de que la televisión –fundamentalmente- invita a la reunión. 3 Estudio sobre la participación del público en los espacios mediáticos. Beca Conicet 2006- 2011. 4 Milani,  María  Teresa.  “Los  medios  como  espacios  de  relación”.  VI  Bienal  Iberoamericana  de  Comunicación.   Septiembre de 2007. Escuela de Ciencias de la Información. UNC. ISBN: 978-950-33-0618-5. / “La  participación  del   público  en  los  medios:  mas  allá  de  la  recepción”.    Red  Nacional  de  Investigadores  en  Comunicación.  Octubre  2006.   on-line: http://www.redcomunicacion.org/memorias/index.php


Convoca de alguna manera a reunirse en torno a ella. Y de este modo genera conversaciones en relación a lo que muestra, comentarios que se suman al discurso televisivo y  producen  muchas  veces  una  superposición  entre  lo  que  “dice”  la  pantalla y lo que se habla en el espacio del hogar. Es probable que en muchas situaciones, si se le preguntara a las personas qué es lo que están viendo o escuchando, no sabrían responder con precisión, pues los medios en  oportunidades  funcionan  como  “telón  de  fondo”  de  las  acciones  diarias  de  la  vida   familiar. Larsen y Tufte en un estudio etnográfico sobre el uso de los medios analizan algunas situaciones que ilustran esto que venimos diciendo: “(…)   el uso de la radio en la familia de Anne tiene algunas claves muy significativas. Primero, la radio se enciende regularmente a la misma hora cada mañana, casi sin importar el contenido. Segundo, la radio es parte íntegra de una situación donde escuchar la radio está lejos de ser la única actividad. Tercero, la radio se describe como una parte necesaria de la situación, algunas veces es difícil darse cuenta de que se está usando, encendiéndola casi de manera automática pero se echa seriamente de menos si por alguna causa no está ahí”  (Larsen  y  Tufte:2001,  11)  

Vemos claramente que el contenido no tiene ninguna relevancia para Anne y su familia, sin  embargo,  la  radio  “tiene  que  estar  encendida”,  sino  se  la  extraña,  sino  se  la   necesita. Es puro contacto, no importa qué es lo que les dice o deja de decir, lo importante es que esté allí, encendida, como todas la mañanas. Si buscásemos en el plano del contenido alguna explicación para este caso, nos encontraríamos con pocas o ninguna respuesta al porqué del consumo. Sin embargo, si al igual que en la comunicación interpersonal recurrimos a la idea de contacto, a la función fática en términos de Malinowski5, podemos comprender que en esta situación, lo que prima, es el contacto por el contacto mismo6. 5 Este

concepto, acuñado por Malinowski y luego retomado por Jakobson en los 60, hace referencia a aquellos diálogos que llevan adelante los hablantes sólo para mantener abierto un canal de comunicación en la interacción social, a través de expresiones conversacionales tales  como  “que  lindo  día,  no?”  o  cualquier  otro  tipo  de  fórmula  de   circunstancia En trabajos anteriores me detengo especialmente en esta idea, que aquí sólo esbozo brevemente. Ver: Milani, María  Teresa.  “Nuevos  modos  de  estar  juntos.  Los  medios  como  espacios  de  relación”.  Cronía.  Revista  de   investigación de la Fac. de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Río Cuarto. 6


Lo cierto es que muchos de los contactos que establecemos con los medios tienen que ver con lo relacional más que con una búsqueda de satisfacer necesidades concretas. Muchas veces   son   contactos   que   establecemos   “porque   sí”,   porque   “están   ahí”,   siempre disponibles, siempre accesibles. Los medios son espacios en los que podemos entrar y salir sin mayores compromisos y con los cuales nos vinculamos sin otra exigencia  que  “encenderlos”.  Ni  siquiera  requieren  de  nuestra  atención,  mucho  menos   de nuestro interés para seguir funcionando. En estos casos, la relación con los medios es libre y espontánea. La regularidad con la que los integrantes del público usan los medios y aquellas situaciones en las cuales los consume sin prestar mayor atención a los contenidos o incluso aun desagradándole aquello que mira, escucha o lee, nos habla de una prevalencia del contacto más que de un contenido seleccionado racionalmente por los receptores. En estos casos, el público utiliza los medios como una   actividad   rutinaria,   otras   porque   necesita   de   este   “telón   de   fondo”   para   sus   prácticas cotidianas y otras veces, porque es un modo de compartir el tiempo con la familia o con los amigos. Tal  lo  expuesto  hasta  aquí  es  que  creemos  que,  dentro  de  las  “funciones”  que  cumplen   los medios se debe incluir también la del contacto por el contacto mismo, ya que, si bien es una dimensión olvidada en los estudios de comunicación masiva, creemos que constituye un componente necesario para analizar la relación particular que se establece entre audiencias y medios: V. Contacto: Establecer contacto con los medios más allá del contenido que se transmite. Funcionar  como  “telón  de  fondo”  de  las  actividades  cotidianas.  Motivo  de  reunión  con  otros   (familia, amigos, etc).

Dominique Wolton también nos brinda algunos elementos para hablar del papel que juegan los medios en la sociedad. Cuando este autor se pregunta para qué sirve la televisión (no habla de los medios en general, sólo de la televisión) menciona que además de brindarle al espectador información, diversión y cultura, constituye fundamentalmente una   “formidable   herramienta de comunicación entre individuos”.   Al igual que McQuail, Wolton señala la importancia que tiene este medio para la


interacción social y dice que cumple un papel central con relación a este objetivo esencial del estar juntos de una colectividad (2000; 78). Decíamos con McQuail que los medios aparecen como elementos claves para la interacción social, no sólo en el sentido de brindar una base para la conversación sino también como fuente de identificación y de empatía social. Wolton pone el acento en este punto diciendo que la televisión es “un  objeto  de  conversación”: Lo más importante no es lo que ha visto, sino el hecho de hablar de ello. Hablamos de ella para nosotros, más tarde, fuera. Es por ello que constituye un vínculo social indispensable en una sociedad donde los individuos a menudo están aislados y, a veces, solos (2000; 82).

Wolton dice que la televisión permite reunir individuos que están separados, otorgándoles la posibilidad de participar individualmente en una actividad colectiva: es la única actividad que, junto a las elecciones, reúne tanta participación colectiva. Pero, a diferencia de las elecciones, esta participación se produce continuadamente (2000, 79). En nuestro trabajo de investigación sobre la participación del público en el espacio mediático aparece claramente el papel que cumplen los medios en el mantenimiento y/o generación de relaciones sociales. En el espacio mediático se reproducen muchas de las relaciones existentes (cuando integrantes del público llaman para saludar a un familiar, a un amigo, por ejemplo) así como también se producen nuevos encuentros y vínculos entre quienes participan de ese espacio que se conforma (la relación con los conductores, con el programa, con los demás miembros de la audiencia). No vamos a detenernos aquí en este punto, pero queremos remarcar que –como hemos dicho en otros trabajos- en los medios también se despliegan redes de sociabilidad y se establecen y actualizan vínculos entre quienes conforman ese espacio mediático.


Algunas percepciones de quienes participan en los medios

Como dijimos al comienzo del trabajo, en la segunda etapa de nuestra investigación nos centramos en las percepciones que el propio público participante tiene respecto a los medios y a la participación del público en dichos espacios, es por ello que, realizamos entrevistas en profundidad a integrantes del público que habían participado en alguno de los espacios mediáticos estudiados ya sea llamando por teléfono, enviando un mail o dejando un mensaje en el contestador telefónico. A continuación vamos a exponer algunos de los resultados obtenidos seleccionando fundamentalmente aquellas categorías que guardan relación con el tema que aquí nos ocupa. - En primer lugar vemos que todos los entrevistados hacen una valoración positiva de la participación mediática: en aquellos casos cuyo objetivo es reclamar o denunciar; la valoración positiva aparece vinculada a la posibilidad de hacer visible algo que de otro modo no tomaría estado público y al poder que se le otorga al medio en términos de posibilitar que los/as reclamos/denuncias tengan una resolución más rápida y menos burocrática a partir de la presión que ejercen sobre los organismos públicos o privados hacia los cuales se dirigen. En todos los casos se considera “efectiva” la  intervención  en  el  medio  en  la  medida  que  le  otorga  visibilidad  al  reclamo   y que este hecho contribuye de alguna manera a alcanzar la resolución del problema. Aun en el caso en el cual el entrevistado plantea que no logró una respuesta favorable, valora positivamente su intervención en la medida que considera que sirvió para visibilizar el reclamo y “para  que  otros  se  animen  a  mostrar  e  ir  y  quejarse  y  protestar”. En los casos que tenían que ver con el contacto7, también hay una valoración positiva de  su  participación  en  los  medios,    pero  ligada  a  la  necesidad  de  “ser  tenido  en  cuenta”   en la relación:

Nos referimos  a  aquellas  intervenciones  en  las  cuales  el  principal  motivo  es  vincularse  con  “otros”  (los  demás   oyentes, familiares y amigos, con los conductores del programa o el medio en sí). 7


Una entrevistada dice por ejemplo que lo que la motivó a participar en un programa de música, en  la  radio  fue  “(…) El sentir que yo también participo. Sentir que el conductor decía mi nombre. Pensar que a lo mejor le hacía gracia lo que yo le había mandado. Sentirte parte del programa también. Porque a veces si vos no participas (a través del llamado telefónico) es como que nadie te escucha. Nadie sabe  que  estás  del  otro  lado”  (María,  39  años)

- Respecto a la caracterización de los espacios mediáticos estudiados: en todos los casos se evidencia la percepción de que los medios estudiados son espacios de “fácil acceso”. Todos los entrevistados comentan lo sencillo que fue participar ya sea a través de un llamado telefónico, un mail o la presencia en el medio. Otra percepción bastante generalizada es la de ver el espacio de los medios como “espacios   plurales”, en las que todos pueden intervenir. Muchos entrevistados remarcan   el   hecho   que   “cualquier   persona   puede   aparecer”   (“no   importa   quien   sea,   ellos  van”  dice  refiriéndose  al  noticiero  televisivo local). O como   dice   otra   de   las   personas   consultadas:   “(…)   yo no soy conocida, ni tengo mucha plata,  no  soy  empresaria  ni  soy  nada,  soy  una  persona  común  y  sin  embargo,  el  medio  vino” (Silvia, 54 años)

Esta percepción   si   se   quiere   de   “accesibilidad”   no   sólo   está   presente   entre   quienes   llamaron para reclamar o denunciar algo (casos en los que además habría un interés por parte del medio para dar la noticia) sino también entre quienes participaron por otro tipo de motivos. Una mujer relata cómo en varias oportunidades envió mails para criticar alguna actitud del periodista del noticiero (porque no dejó hablar a algún entrevistado en el piso, o por beneficiar a algún político más que a otro, etc.) y también obtuvo respuesta por parte de él. Dice la entrevistada: “(…)   el hecho de que te den una respuesta ya es mucho. Podrían ver mi mail y ni siquiera leerlo y borrarlo. Pero no, que te respondan quiere decir que al menos te prestan un poquito  de  atención”.


Cabe señalar que más allá de que se perciba a los medios estudiados como accesibles, abiertos, plurales, los entrevistados advierten la transacción de intereses que se da entre los programas y los integrantes del público que acuden a ellos. En la mayoría de los casos manifiestan que si los medios abren esos espacios es porque se benefician. Pero en   este   juego   de   “intercambio   de   intereses”,   los   miembros   del   público   se   benefician con la visibilidad que el medio otorga a la vez que este, a través de estas intervenciones, legitima su actuación. La otra percepción más o menos generalizada en los casos estudiados es la de ver a los medios locales como cercanos  o  “familiares”. Esto en relación a los temas que trata, al conocimiento que se tiene de los conductores, a la facilidad de acceso, entre otras cuestiones. Por ejemplo, uno de los entrevistados cuando habla del noticiero local dice:     “(…)   es   como   estar   en   casa,   es   más   familiar   (…)   los   temas   que   tratan   los   noticieros   de   Buenos   Aires   nos   resultan   más   distantes”   agregando   si   se   quiere   un   componente de tipo emocional e identificatorio al noticiero local, a diferencia con el nacional al cual percibe  como  más  “distante”  tanto  en  los  temas  que  trata  como  en    la   posibilidad de acceso. Esta percepción de cercanía o de familiaridad como veremos a continuación se refuerza cuando se habla de los conductores de los programas o del programa en sí. - Los destinatarios a los cuales se dirigen las intervenciones son diferentes según los motivos de la participación. En los casos en el que el objetivo es denunciar o reclamar, la mayoría de los entrevistados manifiesta que su destinatario era el responsable de solucionar el problema que motivó su intervención (el intendente, el gerente de la empresa, etc.). Sin embargo, en estos mismos casos se hace referencia también a otro destinatario que es el público en general: a estos se alude en búsqueda de apoyo, o para alentarlos a que también utilicen ese espacio para reclamar sobre este u otros temas que los afectan o simplemente para informarlos acerca del incumplimiento o de la situación que se está viviendo. En el caso de quienes participaron para saludar, jugar, felicitar, etc. los principales destinatarios son los conductores del programa o  quienes  “hacen  el  programa”.  A  estos  se  los  percibe  como   personas cercanas, con quienes se tiene una relación de confianza producto de la cotidianeidad compartida, del tiempo que hace que se los conoce, incluso del acceso


que tienen  (o  creen  tener)  a  ellos.  Algunos  de  los  entrevistados  hablan  de  “Guillermo”   (el conductor del noticiero) como si lo conocieran personalmente, y aunque dicen que no han tenido otro contacto más que haberle enviado un mail, se refieren a él como alguien muy cercano. Otra de las entrevistadas por ejemplo cuando compara un noticiero nacional con el noticiero local dice: “pero  acá  los  chicos  (para  referirse  a  los   periodistas locales) lo llevan bien al noticiero. Será porque uno está tan familiarizado (…)  Uno  va  viendo  los  progresos  del  periodista,  porque  uno  los  vio  desde  el  comienzo,   y los ve ahora como hablan, como han cambiado y como pueden discernir en la realidad   de   la   cosas”.   Y   a   la vez cómo la misma entrevistada ve que el contacto es buscado no sólo por los integrantes del público, sino también por los mismos periodistas    “(se  ve)  como  tratan  de  buscar  una  manera  distinta  de  llegar  a  la  gente.   Además te pasan el teléfono para que vos   avises   cualquier   cosa   que   quieras”   (casi   como si fueran los mismos periodistas los que te dan su teléfono para que cualquier cosa les avises, ya no el noticiero, ya no porque el tema sea relevante para el noticiero, la percepción de esta entrevistada es que a la mínima cosa uno puedo llamarlos y ellos están. Esto se repite en otras entrevistas, algo ya dijimos al respecto cuando hablábamos de cómo se percibía a los medios). En las entrevistas cuyo motivo era el contacto, también aparecen en segunda instancia los demás integrantes del público. Pero lo principal para estos entrevistados es ser tenido en cuenta por el conductor o el periodista.

La centralidad de los medios La actividad de los medios como vimos hasta aquí, no se reduce a informar, entretener o reforzar creencias, valores, etc. La centralidad que tienen en nuestra sociedad creemos que responde a un fenómeno mucho más complejo y que no tiene que ver exclusivamente con el contenido que estos transmiten sino también con el tipo de relación que se establece entre ellos y las audiencias. En nuestro estudio el alto porcentaje de intervenciones que tienen como objetivo principal el contactarse con los medios y la percepción que los propios participantes tienen de esos espacios hace que incorporemos en el análisis esta dimensión relacional. Para comprender cierto


tipo de consumo de medios, para brindar explicaciones acerca de la cantidad de horas que las personas pasan en contacto con ellos, para entender algunas de las percepciones que las audiencias tienen respecto a los espacios mediáticos es que creemos hay que mirar esta dimensión si se  quiere  “emotiva” en la interacción entre medios y audiencias. Dicen Larsen  y  Tufte  “(…)  la  regularidad  del  uso  de  los  medios  puede  explicarse  al   referirse a la seguridad ontológica, a la reconstrucción constante de la realidad como   un   “lugar   para   estar”   estable   y   predecible.   Pero   nosotros   describimos   una   consideración más cercana a estos aparentes aspectos triviales del uso de los medios de comunicación en la vida cotidiana. Sugerimos que el uso de los medios juega una parte importante al establecer escenarios para los rituales cotidianos. Los rituales que trascienden las particularidades de la situación y que relacionan a los participantes con un completo orden y posición social y cultural de cada participante   dentro   del   grupo   social”     (Larsen   y   Tufte:2001;   35). En este sentido, los medios además de establecer el escenario para nuestros rituales cotidianos nos relacionan con un orden y una posición social y cultural en ese mundo que percibimos (y que vivimos). Dice Roger Silverstone: “En la actualidad, lo cotidiano incluye a los medios, cuya presencia allí, no es neutral. El mundo moderno ha sido testigo del progresivo avance de la tecnología en la vida cotidiana –circunstancia que lo ha definido en gran medida-, fenómeno cuya manifestación más reciente y, cabría decir, más significativa son las tecnologías mediáticas. Estas tecnologías, en especial las de la radiodifusión propias del siglo XX y hoy en día Internet y teléfono móvil, ocupan un lugar cada vez mas importante en relación con los modos en que las personas organizan su vida cotidiana: importante por la capacidad de las grillas de programación de la radiodifusión y los esquemas de género para crear un marco que ordena la cotidianidad; importante por la infraestructura que proporcionan para las comunicaciones instantáneas y la búsqueda de información, y también por su capacidad para aportar recursos e instrumentos simbólicos que permiten comprender la complejidad del  mundo  de  todos  los  días”  (Silverstone:2010, 168)

Esos procesos de comunicación y de significado que la tecnología hace posible constituyen procesos de mediatización para el autor. Y utiliza el término “mediatización” para

describir el proceso mediante el cual los medios de


comunicación institucionalizados forman parte de la circulación general de símbolos dentro de la vida social. Esa circulación ya no exige el contacto cara a cara, aunque no lo excluye (Silverstone, 1999). La experiencia vivida, de este modo, se yuxtapone a lo que el   autor   llama   “la   polis   de   los   medios”. De este modo, “lo vivido” y “lo representado” se entretejen formando la trama de lo cotidiano. “La  mediatización  ya   es un componente esencial de la vida cotidiana. Desde este enfoque, la vida diaria es un entretejido de lo real y lo simbólico, de lo que se experimenta directamente y lo mediatizado”  (Silverstone:  2010,  170) Creemos que a nuestras interacciones diarias se suman nuestras interacciones con los medios, conformando así una trama de sentidos a partir de la cual nos movemos en el mundo, lo percibimos y en función de ello actuamos en él. Los medios son vistos como algo cercano y accesible no sólo porque cada vez más se habiliten formas de aparición en éstos, sino porque además se producen procesos de identificación con quienes aparecen en los medios lo cual contribuye a que sean percibidos  como  “gente  común”,   en el sentido que todos podemos aparecer en algún momento, que quienes están en pantalla “son personas como cualquiera de   nosotros”.   Pero a esto se suma que los medios forman a tal punto parte de nuestra cotidianeidad que de alguna manera también se vuelven algo familiar y cercano. Me acompañan a la mañana cuando desayuno, más tarde hablo de ellos en el trabajo a partir de alguna noticia que escuché o vi,  quizás  en  el  colectivo  o  en  el  auto  escuché  la  misma  noticia  en  la  radio…  y  así se entrelazan en nuestra cotidianidad de tal modo que lejos de percibirlos como distantes e inaccesibles, se vuelven parte de nuestra experiencia y nuestra cotidianidad. “La mediatización es tecnológica y social, y también cada vez más omnipresente, pues, en su intento de dar sentido a su propio mundo, los actores sociales dependen en mayor medida de la oferta pública de significados y explicaciones sobre el mundo. En este sentido, la mediatización tiene consecuencias importantes sobre la manera en que el mundo aparece en la vida cotidiana y para ella; y también en este sentido la aparición mediatizada proporciona, a su vez, un marco para definir y llevar adelante nuestra relación con el otro, en especial con el otro lejano, el otro que sólo se nos hace presente en los medios” (Silverstone: 1999, 169)


Reflexiones Finales Esta percepción de los medios como accesibles, amigables, cercanos, creemos que de alguna manera los enviste de cierta neutralidad e inocuidad que no tienen. En algún momento del trabajo dijimos que los entrevistados percibían la transacción de intereses que se daba entre el medio y el público participante; sin embargo, más allá de que “se vean los hilos de la marioneta”, el espectáculo sigue atrayendo. Las nuevas  tecnologías  siempre  amenazantes  para  los  “viejos  medios”  solo  han  venido   a sumarse a los tradicionales y a acoplarse a estos imprimiéndoles nuevas formas de uso y de interacción. El éxito de la televisión es inmenso –dice Wolton- real, duradero, incluso si cada uno de nosotros, día tras día, se queja de la mala calidad de los programas, aunque, de todas formas, los mire (Wolton: 2000, 71). Si bien a menudo se los percibe como interesados, si bien se advierte que la lógica que los mueve es la económica, si bien en muchas oportunidades no gusta lo que ofrecen, aun así, se siguen consumiendo. Este doble movimiento entre uso y desengaño, no impide la continuidad de la relación mediática. Para nosotros, porque hay una dimensión de contacto que hace que esta relación prevalezca a pesar de las aparentes contrariedades, una satisfacción que brinda ese contacto que va más allá de lo que se ve o se escucha. Quizás por esa conexión con el mundo que nos ofrecen, quizás porque nos vinculan con esos “otros lejanos” de los que habla Silverstone, quizás porque simplemente nos brindan el placer del contacto por el contacto mismo. Para Wolton, porque nos proveen de un vínculo social que nos mantiene en contacto con el mundo en el que vivimos, y con esos otros que habitan ese mundo. Dice al respecto: “(…)  La   televisión gusta, porque que ayuda a millones de personas a vivir, a distraerse y a entender el mundo; pero como ya he explicado a menudo, la televisión forma parte tanto de la vida cotidiana, igual que la radio, que no es preciso hablar de ella salvo para quejarse, ya que la paradoja es que nos es indispensable sin que nosotros estemos satisfechos. Todo el mundo se sirve de ella pero nadie  está  contento  (…)  La   fuerza de la televisión reside en este uso banal, pero alejado, que constituye el reconocimiento  de  su  papel  para  descifrar  el  mundo”  (2000;  70).  


Este alto grado de implicación que existe entre los medios y las audiencias, nos hace pensar que el poder de los medios se basa justamente en esta relación particular que se establece entre ambos. Esta relación de cercanía, este lazo particular que une a los integrantes del público con los medios, puede que sea el sustento o la base del poder que ejercen. Ese poder del que habla Foucault, que es el de constituir subjetividad, de brindar un marco para la acciones de otros definiendo por ejemplo qué forma parte del “interés  común”  y  qué no, o qué es lo que se considera bello y lo que no (el control que se ejerce en este sentido sobre el cuerpo y los ideales de belleza son ejemplo de este tipo de poder). Es un poder que se constituye  en  “saber”  y  que  los  medios, en este sentido, reproducen en forma constante hasta convertirlos en verdades. Desde la moda hasta los patrones culturales de belleza, de familia feliz, pasando por los temas que “nos   preocupan   a   todos”,   los   medios   cumplen   un papel fundamental en la constitución de subjetividad. Foucault dice que el ejercicio del poder es el modo en que ciertas  acciones  pueden  estructurar  el  campo  de  otras  acciones  posibles.  “Lo  que   sería propio de una relación de poder es que esta es ser un modo de acción sobre otras acciones. Esto es decir, que las relaciones de poder están profundamente enraizadas en el nexo social, no reconstituido sobre la sociedad como una estructura suplementaria de la que podamos imaginar su desaparición social. En todo caso, vivir en sociedad es vivir de tal modo que la acción sobre las acciones de los otros sea posible –y de hecho así sucede”  (Foucault:  1995) No es que pensemos que el contenido que transmiten los medios no tiene relevancia, lo que intentamos proponer aquí es que en el estudio de comunicación masiva, se tenga en cuenta también esta otra dimensión que no se deduce del contenido, sino que está por fuera de lo referencial. Para la comunicación interpersonal el nivel relacional es central para entender el lugar de los interactuantes. En la comunicación en la que intervienen los medios, sin dudas también aporta elementos para comprender la interacción y el lugar que ocupan cada uno de los integrantes de dicha interacción. Decíamos en otros trabajos: en la comunicación que se da cara a cara ¿quién tiene más posibilidades de manipular, alguien que es percibido como distante o interesado o aquellos con quienes mantenemos una relación de cercanía o amistad? Creemos que en el primero de los casos es más probable que se perciba el intento del otro por


subyugarnos, y en consecuencia juegue más la resistencia en esa relación que se propone, pero cuando la relación se establece desde un nosotros que nos incluye es probable que nuestra disposición a ser interpelados se vea facilitada o al menos habilitada. Desde el momento que los medios se nos   presentan   como   “parte   de   nosotros”,  tan cercanos y tan accesibles se ocultan de  alguna  manera  los  “hilos”  que  a veces advertimos. Nos creemos libres porque podemos cuestionar los contenidos de los programas, porque podemos apagar el televisor cuando algo no nos gusta. Pero sin embargo, estamos tan implicados en la relación que no podemos dejar de hablar de ellos en nuestras conversaciones ni de reproducir una serie de “saberes” que hemos aprendido a través de los medios. El poder que tienen es un poder que se ejerce de un modo tan discreto, tan simple, que se vuelve imperceptible. Como es un poder que no se ejerce con violencia, sino que incita, seduce, genera una predisposición positiva en su interlocutor, como cuando un vendedor saluda sonriendo afectuosamente a un nuevo cliente.

Hacer que el otro se sienta valorado, suscitar en él suficientes

expectativas de  que  va  a  ser  tenido  en  cuenta,  que  incluso  va  a  ser  “amigo”  y  no  sólo   cliente forma parte de un emergente marketing emocional que hoy se ha trasladado también a los medios. Incluir esta dimensión en la comunicación masiva quizás nos brinde elementos para comprender desde otro lugar el efecto ideológico de los medios. Este trabajo, lejos de aportar una clausura al problema, no hace más que abrirnos a nuevos interrogantes que nos movilizan a seguir estudiando el problema de la interacción también cuando se habla de los medios. Referencias bibliográficas FOUCAULT, M. (1995). El sujeto y el poder, en Terán, O., Michel Foucault. Discurso Poder y Subjetividad. Bs. As.El Cielo por asalto. JAKOBSON, Roman (1971) Ensayos de lingüística general. Barcelona. PlanetaAgostini. LARSEN,   Bent   Steeg     y   TUFTE,   Thomas   (2001)   “¿Es   necesario   seguir   un   ritual?   Explorando   los   usos   sociales   de   los   medios   de   comunicación”.   Estudios   sobre   las   Culturas Contemporáneas. Junio. Año/Vol. VII. Número 013. Universidad de colima. Colima, México. Pp 9-40. ISSN 1405-2210


McQUAIL, Denis (1983). Introducción a las teoría de la comunicación de masas. Barcelona. Paidós. MILANI, María   Teresa.   “Los   medios   como   espacios   de   relación”.   VI   Bienal   Iberoamericana de Comunicación. Septiembre de 2007. Escuela de Ciencias de la Información. UNC. ISBN: 978-950-33-0618-5. ----------------------------“La   participación   del   público   en   los   medios:   mas   allá   de   la   recepción”.    Red  Nacional  de  Investigadores en Comunicación. Octubre 2006. on-line: http://www.redcomunicacion.org/memorias/index.php --------------------------- “Nuevos   modos   de   estar   juntos.   Los   medios   como   espacios   de   relación”.   Cronía.   Revista   de   investigación   de la Fac. de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Río Cuarto. Noviembre de 2010 SILVERSTONE,  Roger  (2004)  “Por  qué  estudiar  los  medios”. 1ª Ed. Buenos Aires. Amorrortu. SILVERSTONE, Roger (2010). La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios. Buenos Aires. Amorrortu. WOLTON, D. (1999). Internet ¿y después? Gedisa. Barcelona. 2000


XI Congreso de ALAIC Montevideo, 9 al 11 de mayo 2012 La investigación en Comunicación en América Latina INTERDISCIPLINA, PENSAMIENTO CRÍTICO Y COMPROMISO SOCIAL www.alaic2012.comunicacion.edu.uy ________________________________________________________________________________________________ Datos del autor: Mgter. María Teresa Milani. Universidad Nacional de Río Cuarto. Río Cuarto, Córdoba, Argentina. E-mail: mmilani@hum.unrc.edu.ar Grupo para el que expone: GT7 Estudios de Recepción Resumen presentado: Título de la ponencia: Qué son los medios para quienes ocupan el espacio mediático 

Objetivos y/o tema central a abordar:

En este escrito voy a presentar algunos de los resultados del trabajo de investigación que vengo realizando desde hace algunos años sobre el tema de la participación del público en los medios de la ciudad de Río Cuarto (Córdoba, Argentina). En particular, presentaré un análisis de las entrevistas que he realizado en el último tiempo a integrantes del público que participan en los espacios mediáticos locales tratando de conocer las percepciones que tienen estos actores respecto a los medios y a la participación del público en particular. 

Caracterización del estudio, experiencia o reflexión teórica propuesta.

Se ha discutido mucho acerca del rol que tienen o deberían tener los medios en nuestra sociedad. Hay quienes abogan por medios más “comprometidos” o más “serios”, otros defienden a ultranza su misión de entretener y distraer a un público agobiado   por   las   obligaciones   de   la   “vida   real”.     Sin   embargo,   a   estas   percepciones subyacen concepciones bien diferentes y no por ello excluyentes entre sí. Los medios sin duda tienen la característica de ser multidimensionales. Así   como   no   son   sólo   “aparatos   ideológicos”,   tampoco   son   sólo   “espacios   de   entretenimiento”,  sólo  “transmisores  de  información”,  etc.   En este trabajo nos proponemos discutir algunos de estos papeles que se le atribuyen a los medios según los usos que hacen de ellos integrantes de sus públicos, para luego avanzar en la discusión acerca de la centralidad que tienen hoy en nuestras sociedades. Las reflexiones que aquí se exponen se enmarcan en un estudio que venimos desarrollando ya desde hace algunos años y que en un


primer momento se centró en caracterizar la participación del público según motivaciones, usos, etc. y en esta segunda etapa se amplió con el objetivo de conocer las percepciones que el propio público participante tiene respecto a los medios y a la participación del público en dichos espacios. Creemos que, en la forma en que son percibidos los medios podemos encontrar algunas claves para comprender la relación particular que se establece entre ellos y los públicos. La relación de familiaridad, de cercanía, que se instaura puede constituir, en definitiva, el sustento o la base sobre la cual se asienta su poder.  Enfoque y/o metodología de abordaje En un intento de ahondar sobre la relación particular que se establece entre medios y públicos, es que surgió la necesidad de conocer las significaciones que construyen sobre la participación mediática quienes han intervenido en los espacios mediáticos. Para ello, siguiendo los lineamientos de la metodología cualitativa, identificamos en primer lugar a aquellos integrantes del público que tenían una participación activa en los programas objeto de nuestro estudio. Luego, y con el objeto de abordar el fenómeno desde la perspectiva de los actores sociales, se emplearon las técnicas de entrevista en profundidad abierta, flexible, no directiva y también entrevistas focalizadas, centrando al sujeto en cuestiones específicas, encauzadas principalmente en el tema de las participaciones efectivas en los medios estudiados (radio, tv, diario) Cabe señalar que se consideró como “público participante”   a   aquellos   integrantes   del   público   que   voluntariamente   hubieran aparecido en pantalla o en los espacios mediáticos, ya sea llamando por teléfono, enviando un mail o dejando un mensaje en el contestador telefónico. Los casos estudiados fueron seleccionados de manera instrumental y en base a la técnica de muestreo teórico. Para el análisis de los datos se utilizó, en líneas generales, el modelo de teoría fundada.


Que son los medios para quienes ocupan el espacio mediático María Teresa Milani Se ha discutido mucho acerca del rol que tienen o deberían tener los medios en nuestra sociedad.     Hay   quienes   abogan   por   medios   más   “comprometidos”   o   más   “serios”,   otros   defienden a ultranza su misión de entretener y distraer a un público agobiado   por   las   obligaciones   de   la   “vida   real”.     Sin   embargo,   a   estas   percepciones   subyacen concepciones bien diferentes y no por ello excluyentes entre sí. Los medios sin duda tienen la característica de ser multidimensionales. Así como no son sólo “aparatos   ideológicos”,   tampoco   son   sólo   “espacios   de   entretenimiento”,   sólo   “transmisores  de  información”,  etc.   En este trabajo nos proponemos discutir algunos de estos papeles que se le atribuyen a los medios y los usos que hacen de ellos integrantes de sus públicos, para luego avanzar en la discusión acerca de la centralidad que tienen hoy en nuestras sociedades. Las reflexiones que aquí se exponen se enmarcan en un estudio1 que venimos desarrollando ya desde hace algunos años y que en un primer momento se centró en caracterizar la participación del público según motivaciones, usos, etc. y en esta segunda etapa se amplió con el objetivo de conocer las percepciones que el propio público participante tiene respecto a los medios y a la participación del público en dichos espacios.

Las funciones de los medios en la sociedad Más allá de las implicancias teóricas que pueda tener el proponer una indagación respecto de las funciones de los medios , creemos –tal como sostiene Denis McQuail-

1 Programa denominado  “Los  medios  de  comunicación  como  espacios  de  democratización  (Parte  I  y  II).  Construcciones  

mediáticas sobre la ciudadanía y la problemática social  en  Argentina,  Brasil  y  Chile”.  Dirigido  por  la  Prof.  Mabel  Grillo.   Aprobado y subsidiado por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Los espacios mediáticos estudiados fueron: un noticiero y un programa de entretenimiento televisivo, dos radios locales y las cartas de lectores del único diario de la ciudad.


que este tipo de análisis, ofrece un lenguaje válido para discutir las relaciones entre los medios de comunicación de masas y la sociedad y aporta un conjunto de conceptos que son difíciles de reemplazar. Los argumentos que esboza McQuail respecto a este punto son los que nos motivan a nosotros a retomar este abordaje2. Hablar de  la  “función”  que  tienen  los  medios  en  la  sociedad    implicaría  que  existe  una   expectativa sobre lo que deben hacer y lo que hacen. O lo que deberían hacer y no hacen. En este sentido, no creemos que exista una visión convenida acerca de lo que son los medios y mucho menos de lo que deberían ser. Pero nos acercamos al concepto de función, porque este tipo de análisis funcional –tal como lo define McQuail- nos permite describir las principales actividades de los medios en relación a la estructura y al proceso social, a la vez que nos proporciona un lenguaje compartido por las audiencias, los comunicadores y los científicos sociales. “Una  visión de la función de los medios de comunicación –dice McQuail- como finalidad o como motivo parece proporcionar una base común y evitar algunas dificultades. En consecuencia, esta versión tiene dos componentes: un tipo particular de actividad de los medios  (una  “tarea”  de  los  medios)  que  puede  mencionarse  más  o  menos  objetivamente,  y   un enunciado de objetivo, valor, utilidad o fin, proporcionado por uno u otro de los usuarios o supuestos beneficiarios. Aunque en esta versión de la función de los medios de comunicación hay un elemento objetivo, la construcción, en su conjunto, es esencialmente subjetiva.  Hablamos  de  ideas  y  creencias,  en  realidad  de  “teorías”  en  los  diversos  sentidos   esbozados al comienzo de este libro. Así pues, lo que un miembro individual de la audiencia piensa que extrae de los medios es parte de la teoría del sentido común, mientras que los sociólogos o los teóricos sociales tratan de dar cuenta de lo que la sociedad espera o recibe de  las  actividades  de  los  medios”.

De este modo, lo que aquí se intenta es recuperar una serie de conceptos que nos permitan describir la actividad que llevan adelante los medios, pero no desde el punto de vista valorativo ni normativo, sino con el interés de mostrar su carácter multidimensional.

2

Para un desarrollo más exhaustivo de la discusión ver: McQuail. Denis (1985) Introducción a la teoría de la comunicación de masas. Paidós. México. 1997. Pp. 98-104


Los intentos por sistematizar las funciones principales de los medios han sido numerosos y ya desde 1948 Lasswell hablaba de las funciones básicas de la comunicación de la siguiente forma: vigilancia del medio, correlación de las partes de la sociedad en respuesta a sus respectivos medios, transmisión de la herencia cultural. Estas se refieren, respectivamente, a: la provisión de información; el comentario y la interpretación que ayuden a dar sentido a los fragmentos de información y también a la formación de consenso, y la expresión de valores y símbolos culturales esenciales para la identidad y continuidad de la sociedad (Lasswell en McQuail: 1985, 101). Wright (1060) introduce además otra función de los medios que es la del entretenimiento. Si bien esta función podría incluirse   como   parte   de   “la   cultura   transmitida”,  Wright  la  remarca  porque  incluye  otro  aspecto,  que  es  el  de  la  provisión   de recompensa, relajamiento y reducción de tensión que facilite a los individuos el enfrentamiento con los problemas de la vida real, y a las sociedades la evitación de su quiebre (Mendelsohn 1966 en McQuail, 1985, 102). Asi, McQuail confecciona un esquema de las funciones principales de los medios, retomando estos planteos e incorporando una función que va a denominar movilizadora (ya que para el autor es un componente clave en las sociedades en desarrollo y en muchos estados socialistas, en los que se asigna formalmente un papel movilizador a los medios de comunicación): I - Proveer información. Es decir, proporcionar información sobre acontecimientos y situaciones en la sociedad y en el mundo. II- Correlación , función que hace referencia al rol que cumplen los medios en explicar, interpretar y comentar el significado de los acontecimientos y la información, en apoyar a la autoridad y las normas establecidas, socializar, coordinar actividades aisladas, crear consenso, establecer ordenes de prioridad y señalar status relativos. III- Continuidad: expresar la cultura dominante y reconocer subculturas y nuevos desarrollos culturales. Forjar y mantener el carácter de los valores. IV - El entretenimiento es la cuarta función que señala McQuail: proporcionar entretenimiento, diversión y medios de relajación.


V- Por último, como ya dijimos, la función de movilización: hacer campaña a favor de los objetivos sociales en la esfera de la política, la guerra, el desarrollo económico, el trabajo y a veces, la religión. El autor también señala una serie de funciones que tienen que ver con el punto de vista de los sujetos, y las retoma no porque sean contradictorias a las funciones antes expuestas, sino porque al estar centradas en la conducta individual y las motivaciones de los individuos aportan nuevas dimensiones que tienen que ver con la experiencia social y con el contexto en el que dicha experiencia se origina. Para presentar las funciones de los medios desde el punto de vista de los individuos se basa en la teoría funcionalista individualista y en su principal desarrollo, la investigación de los usos y gratificaciones: I. Información: buscar acontecimientos y condiciones pertinentes en el entorno inmediato, en la sociedad y en el mundo. Buscar consejo sobre cuestiones prácticas o de opinión o de toma de decisiones. Satisfacer la curiosidad y el interés general. Aprender, autoeducarse. Obtener una sensación de seguridad a través del conocimiento. II. Identidad personal: buscar el refuerzo de los valores personales. Buscar modelos de comportamiento. Identificarse con otros individuos (de los medios) apreciados como modelos. III. Interacción

social

e

integración:

obtener

intuiciones

acerca

de

las

circunstancias de otras personas, empatía social. Identificarse con otros y alcanzar un sentido de la pertenencia. Hallar una base para la conversación y la interacción social. Obtener un sustituto de la compañía real. Ayudar a representar roles sociales. Capacitarse para conectar con la familia, los amigos y la sociedad. IV. Entretenimientos: evasión y distracción de los problemas. Relajamiento. Obtener goce cultural y estético intrínseco. Llenar el tiempo. Descarga emocional. Excitación sexual.


Estas funciones –dirá McQuail- no pueden vincularse a un tipo de contenido específico, tampoco puede que constituyan enunciados de motivación o de objetivos conscientes (a menudo un usuario puede reconocer una cantidad de ideas sin poder expresarlo fácilmente);   sin   embargo   “para   cada   una   de   las   ideas   mencionadas   hay   suficientes pruebas empíricas que indican que se trata de un elemento del modelo general  de  motivación  que  da  soporte  a  la  conducta  de  la  audiencia”  (McQuail:  1985,   106). Con esto, el autor, va a mostrar que la función que cumplen los medios en la vida de las personas no siempre guarda correspondencia con el contenido del mensaje y mucho menos con las expectativas de quien lo emite, y que además, las audiencias tampoco acuden a los medios sabiendo siempre cual es la motivación que los lleva a contactarse con ellos. A veces claramente es la búsqueda de información, otras las de entretenerse, pero también muchas veces es simplemente interactuar. En trabajos anteriores, y a raíz de la investigación que venimos desarrollando hace algunos años3, nos hemos detenido particularmente en esta dimensión interactiva de la comunicación masiva, y en la importancia que adquiere el contacto cuando se analiza el consumo de medios (Milani: 2007; Milani: 2006 )4. Cuando una persona se pone en contacto con los medios activa toda una serie de cuestiones que tiene que ver con su propio entorno, con sus prácticas cotidianas, con las relaciones que establece con sus familiares y amigos, etc. Decimos que la gente no enciende el televisor simplemente buscando información o entretenimiento, también lo hace muchas veces como una acción automática (llega a casa y enciende el TV sin siquiera detenerse a mirar la pantalla), sin mucha conciencia de lo que se está haciendo, sino simplemente como parte de la rutina, de los ritmos propios de la vida cotidiana. Y a veces también lo hace para compartir el momento con la familia, con los amigos, etc. No hay dudas de que la televisión –fundamentalmente- invita a la reunión. 3 Estudio sobre la participación del público en los espacios mediáticos. Beca Conicet 2006- 2011. 4 Milani,  María  Teresa.  “Los  medios  como  espacios  de  relación”.  VI  Bienal  Iberoamericana  de  Comunicación.   Septiembre de 2007. Escuela de Ciencias de la Información. UNC. ISBN: 978-950-33-0618-5. / “La  participación  del   público  en  los  medios:  mas  allá  de  la  recepción”.    Red  Nacional  de  Investigadores  en  Comunicación.  Octubre  2006.   on-line: http://www.redcomunicacion.org/memorias/index.php


Convoca de alguna manera a reunirse en torno a ella. Y de este modo genera conversaciones en relación a lo que muestra, comentarios que se suman al discurso televisivo y  producen  muchas  veces  una  superposición  entre  lo  que  “dice”  la  pantalla y lo que se habla en el espacio del hogar. Es probable que en muchas situaciones, si se le preguntara a las personas qué es lo que están viendo o escuchando, no sabrían responder con precisión, pues los medios en  oportunidades  funcionan  como  “telón  de  fondo”  de  las  acciones  diarias  de  la  vida   familiar. Larsen y Tufte en un estudio etnográfico sobre el uso de los medios analizan algunas situaciones que ilustran esto que venimos diciendo: “(…)   el uso de la radio en la familia de Anne tiene algunas claves muy significativas. Primero, la radio se enciende regularmente a la misma hora cada mañana, casi sin importar el contenido. Segundo, la radio es parte íntegra de una situación donde escuchar la radio está lejos de ser la única actividad. Tercero, la radio se describe como una parte necesaria de la situación, algunas veces es difícil darse cuenta de que se está usando, encendiéndola casi de manera automática pero se echa seriamente de menos si por alguna causa no está ahí”  (Larsen  y  Tufte:2001,  11)  

Vemos claramente que el contenido no tiene ninguna relevancia para Anne y su familia, sin  embargo,  la  radio  “tiene  que  estar  encendida”,  sino  se  la  extraña,  sino  se  la   necesita. Es puro contacto, no importa qué es lo que les dice o deja de decir, lo importante es que esté allí, encendida, como todas la mañanas. Si buscásemos en el plano del contenido alguna explicación para este caso, nos encontraríamos con pocas o ninguna respuesta al porqué del consumo. Sin embargo, si al igual que en la comunicación interpersonal recurrimos a la idea de contacto, a la función fática en términos de Malinowski5, podemos comprender que en esta situación, lo que prima, es el contacto por el contacto mismo6. 5 Este

concepto, acuñado por Malinowski y luego retomado por Jakobson en los 60, hace referencia a aquellos diálogos que llevan adelante los hablantes sólo para mantener abierto un canal de comunicación en la interacción social, a través de expresiones conversacionales tales  como  “que  lindo  día,  no?”  o  cualquier  otro  tipo  de  fórmula  de   circunstancia En trabajos anteriores me detengo especialmente en esta idea, que aquí sólo esbozo brevemente. Ver: Milani, María  Teresa.  “Nuevos  modos  de  estar  juntos.  Los  medios  como  espacios  de  relación”.  Cronía.  Revista  de   investigación de la Fac. de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Río Cuarto. 6


Lo cierto es que muchos de los contactos que establecemos con los medios tienen que ver con lo relacional más que con una búsqueda de satisfacer necesidades concretas. Muchas veces   son   contactos   que   establecemos   “porque   sí”,   porque   “están   ahí”,   siempre disponibles, siempre accesibles. Los medios son espacios en los que podemos entrar y salir sin mayores compromisos y con los cuales nos vinculamos sin otra exigencia  que  “encenderlos”.  Ni  siquiera  requieren  de  nuestra  atención,  mucho  menos   de nuestro interés para seguir funcionando. En estos casos, la relación con los medios es libre y espontánea. La regularidad con la que los integrantes del público usan los medios y aquellas situaciones en las cuales los consume sin prestar mayor atención a los contenidos o incluso aun desagradándole aquello que mira, escucha o lee, nos habla de una prevalencia del contacto más que de un contenido seleccionado racionalmente por los receptores. En estos casos, el público utiliza los medios como una   actividad   rutinaria,   otras   porque   necesita   de   este   “telón   de   fondo”   para   sus   prácticas cotidianas y otras veces, porque es un modo de compartir el tiempo con la familia o con los amigos. Tal  lo  expuesto  hasta  aquí  es  que  creemos  que,  dentro  de  las  “funciones”  que  cumplen   los medios se debe incluir también la del contacto por el contacto mismo, ya que, si bien es una dimensión olvidada en los estudios de comunicación masiva, creemos que constituye un componente necesario para analizar la relación particular que se establece entre audiencias y medios: V. Contacto: Establecer contacto con los medios más allá del contenido que se transmite. Funcionar  como  “telón  de  fondo”  de  las  actividades  cotidianas.  Motivo  de  reunión  con  otros   (familia, amigos, etc).

Dominique Wolton también nos brinda algunos elementos para hablar del papel que juegan los medios en la sociedad. Cuando este autor se pregunta para qué sirve la televisión (no habla de los medios en general, sólo de la televisión) menciona que además de brindarle al espectador información, diversión y cultura, constituye fundamentalmente una   “formidable   herramienta de comunicación entre individuos”.   Al igual que McQuail, Wolton señala la importancia que tiene este medio para la


interacción social y dice que cumple un papel central con relación a este objetivo esencial del estar juntos de una colectividad (2000; 78). Decíamos con McQuail que los medios aparecen como elementos claves para la interacción social, no sólo en el sentido de brindar una base para la conversación sino también como fuente de identificación y de empatía social. Wolton pone el acento en este punto diciendo que la televisión es “un  objeto  de  conversación”: Lo más importante no es lo que ha visto, sino el hecho de hablar de ello. Hablamos de ella para nosotros, más tarde, fuera. Es por ello que constituye un vínculo social indispensable en una sociedad donde los individuos a menudo están aislados y, a veces, solos (2000; 82).

Wolton dice que la televisión permite reunir individuos que están separados, otorgándoles la posibilidad de participar individualmente en una actividad colectiva: es la única actividad que, junto a las elecciones, reúne tanta participación colectiva. Pero, a diferencia de las elecciones, esta participación se produce continuadamente (2000, 79). En nuestro trabajo de investigación sobre la participación del público en el espacio mediático aparece claramente el papel que cumplen los medios en el mantenimiento y/o generación de relaciones sociales. En el espacio mediático se reproducen muchas de las relaciones existentes (cuando integrantes del público llaman para saludar a un familiar, a un amigo, por ejemplo) así como también se producen nuevos encuentros y vínculos entre quienes participan de ese espacio que se conforma (la relación con los conductores, con el programa, con los demás miembros de la audiencia). No vamos a detenernos aquí en este punto, pero queremos remarcar que –como hemos dicho en otros trabajos- en los medios también se despliegan redes de sociabilidad y se establecen y actualizan vínculos entre quienes conforman ese espacio mediático.


Algunas percepciones de quienes participan en los medios

Como dijimos al comienzo del trabajo, en la segunda etapa de nuestra investigación nos centramos en las percepciones que el propio público participante tiene respecto a los medios y a la participación del público en dichos espacios, es por ello que, realizamos entrevistas en profundidad a integrantes del público que habían participado en alguno de los espacios mediáticos estudiados ya sea llamando por teléfono, enviando un mail o dejando un mensaje en el contestador telefónico. A continuación vamos a exponer algunos de los resultados obtenidos seleccionando fundamentalmente aquellas categorías que guardan relación con el tema que aquí nos ocupa. - En primer lugar vemos que todos los entrevistados hacen una valoración positiva de la participación mediática: en aquellos casos cuyo objetivo es reclamar o denunciar; la valoración positiva aparece vinculada a la posibilidad de hacer visible algo que de otro modo no tomaría estado público y al poder que se le otorga al medio en términos de posibilitar que los/as reclamos/denuncias tengan una resolución más rápida y menos burocrática a partir de la presión que ejercen sobre los organismos públicos o privados hacia los cuales se dirigen. En todos los casos se considera “efectiva” la  intervención  en  el  medio  en  la  medida  que  le  otorga  visibilidad  al  reclamo   y que este hecho contribuye de alguna manera a alcanzar la resolución del problema. Aun en el caso en el cual el entrevistado plantea que no logró una respuesta favorable, valora positivamente su intervención en la medida que considera que sirvió para visibilizar el reclamo y “para  que  otros  se  animen  a  mostrar  e  ir  y  quejarse  y  protestar”. En los casos que tenían que ver con el contacto7, también hay una valoración positiva de  su  participación  en  los  medios,    pero  ligada  a  la  necesidad  de  “ser  tenido  en  cuenta”   en la relación:

Nos referimos  a  aquellas  intervenciones  en  las  cuales  el  principal  motivo  es  vincularse  con  “otros”  (los  demás   oyentes, familiares y amigos, con los conductores del programa o el medio en sí). 7


Una entrevistada dice por ejemplo que lo que la motivó a participar en un programa de música, en  la  radio  fue  “(…) El sentir que yo también participo. Sentir que el conductor decía mi nombre. Pensar que a lo mejor le hacía gracia lo que yo le había mandado. Sentirte parte del programa también. Porque a veces si vos no participas (a través del llamado telefónico) es como que nadie te escucha. Nadie sabe  que  estás  del  otro  lado”  (María,  39  años)

- Respecto a la caracterización de los espacios mediáticos estudiados: en todos los casos se evidencia la percepción de que los medios estudiados son espacios de “fácil acceso”. Todos los entrevistados comentan lo sencillo que fue participar ya sea a través de un llamado telefónico, un mail o la presencia en el medio. Otra percepción bastante generalizada es la de ver el espacio de los medios como “espacios   plurales”, en las que todos pueden intervenir. Muchos entrevistados remarcan   el   hecho   que   “cualquier   persona   puede   aparecer”   (“no   importa   quien   sea,   ellos  van”  dice  refiriéndose  al  noticiero  televisivo local). O como   dice   otra   de   las   personas   consultadas:   “(…)   yo no soy conocida, ni tengo mucha plata,  no  soy  empresaria  ni  soy  nada,  soy  una  persona  común  y  sin  embargo,  el  medio  vino” (Silvia, 54 años)

Esta percepción   si   se   quiere   de   “accesibilidad”   no   sólo   está   presente   entre   quienes   llamaron para reclamar o denunciar algo (casos en los que además habría un interés por parte del medio para dar la noticia) sino también entre quienes participaron por otro tipo de motivos. Una mujer relata cómo en varias oportunidades envió mails para criticar alguna actitud del periodista del noticiero (porque no dejó hablar a algún entrevistado en el piso, o por beneficiar a algún político más que a otro, etc.) y también obtuvo respuesta por parte de él. Dice la entrevistada: “(…)   el hecho de que te den una respuesta ya es mucho. Podrían ver mi mail y ni siquiera leerlo y borrarlo. Pero no, que te respondan quiere decir que al menos te prestan un poquito  de  atención”.


Cabe señalar que más allá de que se perciba a los medios estudiados como accesibles, abiertos, plurales, los entrevistados advierten la transacción de intereses que se da entre los programas y los integrantes del público que acuden a ellos. En la mayoría de los casos manifiestan que si los medios abren esos espacios es porque se benefician. Pero en   este   juego   de   “intercambio   de   intereses”,   los   miembros   del   público   se   benefician con la visibilidad que el medio otorga a la vez que este, a través de estas intervenciones, legitima su actuación. La otra percepción más o menos generalizada en los casos estudiados es la de ver a los medios locales como cercanos  o  “familiares”. Esto en relación a los temas que trata, al conocimiento que se tiene de los conductores, a la facilidad de acceso, entre otras cuestiones. Por ejemplo, uno de los entrevistados cuando habla del noticiero local dice:     “(…)   es   como   estar   en   casa,   es   más   familiar   (…)   los   temas   que   tratan   los   noticieros   de   Buenos   Aires   nos   resultan   más   distantes”   agregando   si   se   quiere   un   componente de tipo emocional e identificatorio al noticiero local, a diferencia con el nacional al cual percibe  como  más  “distante”  tanto  en  los  temas  que  trata  como  en    la   posibilidad de acceso. Esta percepción de cercanía o de familiaridad como veremos a continuación se refuerza cuando se habla de los conductores de los programas o del programa en sí. - Los destinatarios a los cuales se dirigen las intervenciones son diferentes según los motivos de la participación. En los casos en el que el objetivo es denunciar o reclamar, la mayoría de los entrevistados manifiesta que su destinatario era el responsable de solucionar el problema que motivó su intervención (el intendente, el gerente de la empresa, etc.). Sin embargo, en estos mismos casos se hace referencia también a otro destinatario que es el público en general: a estos se alude en búsqueda de apoyo, o para alentarlos a que también utilicen ese espacio para reclamar sobre este u otros temas que los afectan o simplemente para informarlos acerca del incumplimiento o de la situación que se está viviendo. En el caso de quienes participaron para saludar, jugar, felicitar, etc. los principales destinatarios son los conductores del programa o  quienes  “hacen  el  programa”.  A  estos  se  los  percibe  como   personas cercanas, con quienes se tiene una relación de confianza producto de la cotidianeidad compartida, del tiempo que hace que se los conoce, incluso del acceso


que tienen  (o  creen  tener)  a  ellos.  Algunos  de  los  entrevistados  hablan  de  “Guillermo”   (el conductor del noticiero) como si lo conocieran personalmente, y aunque dicen que no han tenido otro contacto más que haberle enviado un mail, se refieren a él como alguien muy cercano. Otra de las entrevistadas por ejemplo cuando compara un noticiero nacional con el noticiero local dice: “pero  acá  los  chicos  (para  referirse  a  los   periodistas locales) lo llevan bien al noticiero. Será porque uno está tan familiarizado (…)  Uno  va  viendo  los  progresos  del  periodista,  porque  uno  los  vio  desde  el  comienzo,   y los ve ahora como hablan, como han cambiado y como pueden discernir en la realidad   de   la   cosas”.   Y   a   la vez cómo la misma entrevistada ve que el contacto es buscado no sólo por los integrantes del público, sino también por los mismos periodistas    “(se  ve)  como  tratan  de  buscar  una  manera  distinta  de  llegar  a  la  gente.   Además te pasan el teléfono para que vos   avises   cualquier   cosa   que   quieras”   (casi   como si fueran los mismos periodistas los que te dan su teléfono para que cualquier cosa les avises, ya no el noticiero, ya no porque el tema sea relevante para el noticiero, la percepción de esta entrevistada es que a la mínima cosa uno puedo llamarlos y ellos están. Esto se repite en otras entrevistas, algo ya dijimos al respecto cuando hablábamos de cómo se percibía a los medios). En las entrevistas cuyo motivo era el contacto, también aparecen en segunda instancia los demás integrantes del público. Pero lo principal para estos entrevistados es ser tenido en cuenta por el conductor o el periodista.

La centralidad de los medios La actividad de los medios como vimos hasta aquí, no se reduce a informar, entretener o reforzar creencias, valores, etc. La centralidad que tienen en nuestra sociedad creemos que responde a un fenómeno mucho más complejo y que no tiene que ver exclusivamente con el contenido que estos transmiten sino también con el tipo de relación que se establece entre ellos y las audiencias. En nuestro estudio el alto porcentaje de intervenciones que tienen como objetivo principal el contactarse con los medios y la percepción que los propios participantes tienen de esos espacios hace que incorporemos en el análisis esta dimensión relacional. Para comprender cierto


tipo de consumo de medios, para brindar explicaciones acerca de la cantidad de horas que las personas pasan en contacto con ellos, para entender algunas de las percepciones que las audiencias tienen respecto a los espacios mediáticos es que creemos hay que mirar esta dimensión si se  quiere  “emotiva” en la interacción entre medios y audiencias. Dicen Larsen  y  Tufte  “(…)  la  regularidad  del  uso  de  los  medios  puede  explicarse  al   referirse a la seguridad ontológica, a la reconstrucción constante de la realidad como   un   “lugar   para   estar”   estable   y   predecible.   Pero   nosotros   describimos   una   consideración más cercana a estos aparentes aspectos triviales del uso de los medios de comunicación en la vida cotidiana. Sugerimos que el uso de los medios juega una parte importante al establecer escenarios para los rituales cotidianos. Los rituales que trascienden las particularidades de la situación y que relacionan a los participantes con un completo orden y posición social y cultural de cada participante   dentro   del   grupo   social”     (Larsen   y   Tufte:2001;   35). En este sentido, los medios además de establecer el escenario para nuestros rituales cotidianos nos relacionan con un orden y una posición social y cultural en ese mundo que percibimos (y que vivimos). Dice Roger Silverstone: “En la actualidad, lo cotidiano incluye a los medios, cuya presencia allí, no es neutral. El mundo moderno ha sido testigo del progresivo avance de la tecnología en la vida cotidiana –circunstancia que lo ha definido en gran medida-, fenómeno cuya manifestación más reciente y, cabría decir, más significativa son las tecnologías mediáticas. Estas tecnologías, en especial las de la radiodifusión propias del siglo XX y hoy en día Internet y teléfono móvil, ocupan un lugar cada vez mas importante en relación con los modos en que las personas organizan su vida cotidiana: importante por la capacidad de las grillas de programación de la radiodifusión y los esquemas de género para crear un marco que ordena la cotidianidad; importante por la infraestructura que proporcionan para las comunicaciones instantáneas y la búsqueda de información, y también por su capacidad para aportar recursos e instrumentos simbólicos que permiten comprender la complejidad del  mundo  de  todos  los  días”  (Silverstone:2010, 168)

Esos procesos de comunicación y de significado que la tecnología hace posible constituyen procesos de mediatización para el autor. Y utiliza el término “mediatización” para

describir el proceso mediante el cual los medios de


comunicación institucionalizados forman parte de la circulación general de símbolos dentro de la vida social. Esa circulación ya no exige el contacto cara a cara, aunque no lo excluye (Silverstone, 1999). La experiencia vivida, de este modo, se yuxtapone a lo que el   autor   llama   “la   polis   de   los   medios”. De este modo, “lo vivido” y “lo representado” se entretejen formando la trama de lo cotidiano. “La  mediatización  ya   es un componente esencial de la vida cotidiana. Desde este enfoque, la vida diaria es un entretejido de lo real y lo simbólico, de lo que se experimenta directamente y lo mediatizado”  (Silverstone:  2010,  170) Creemos que a nuestras interacciones diarias se suman nuestras interacciones con los medios, conformando así una trama de sentidos a partir de la cual nos movemos en el mundo, lo percibimos y en función de ello actuamos en él. Los medios son vistos como algo cercano y accesible no sólo porque cada vez más se habiliten formas de aparición en éstos, sino porque además se producen procesos de identificación con quienes aparecen en los medios lo cual contribuye a que sean percibidos  como  “gente  común”,   en el sentido que todos podemos aparecer en algún momento, que quienes están en pantalla “son personas como cualquiera de   nosotros”.   Pero a esto se suma que los medios forman a tal punto parte de nuestra cotidianeidad que de alguna manera también se vuelven algo familiar y cercano. Me acompañan a la mañana cuando desayuno, más tarde hablo de ellos en el trabajo a partir de alguna noticia que escuché o vi,  quizás  en  el  colectivo  o  en  el  auto  escuché  la  misma  noticia  en  la  radio…  y  así se entrelazan en nuestra cotidianidad de tal modo que lejos de percibirlos como distantes e inaccesibles, se vuelven parte de nuestra experiencia y nuestra cotidianidad. “La mediatización es tecnológica y social, y también cada vez más omnipresente, pues, en su intento de dar sentido a su propio mundo, los actores sociales dependen en mayor medida de la oferta pública de significados y explicaciones sobre el mundo. En este sentido, la mediatización tiene consecuencias importantes sobre la manera en que el mundo aparece en la vida cotidiana y para ella; y también en este sentido la aparición mediatizada proporciona, a su vez, un marco para definir y llevar adelante nuestra relación con el otro, en especial con el otro lejano, el otro que sólo se nos hace presente en los medios” (Silverstone: 1999, 169)


Reflexiones Finales Esta percepción de los medios como accesibles, amigables, cercanos, creemos que de alguna manera los enviste de cierta neutralidad e inocuidad que no tienen. En algún momento del trabajo dijimos que los entrevistados percibían la transacción de intereses que se daba entre el medio y el público participante; sin embargo, más allá de que “se vean los hilos de la marioneta”, el espectáculo sigue atrayendo. Las nuevas  tecnologías  siempre  amenazantes  para  los  “viejos  medios”  solo  han  venido   a sumarse a los tradicionales y a acoplarse a estos imprimiéndoles nuevas formas de uso y de interacción. El éxito de la televisión es inmenso –dice Wolton- real, duradero, incluso si cada uno de nosotros, día tras día, se queja de la mala calidad de los programas, aunque, de todas formas, los mire (Wolton: 2000, 71). Si bien a menudo se los percibe como interesados, si bien se advierte que la lógica que los mueve es la económica, si bien en muchas oportunidades no gusta lo que ofrecen, aun así, se siguen consumiendo. Este doble movimiento entre uso y desengaño, no impide la continuidad de la relación mediática. Para nosotros, porque hay una dimensión de contacto que hace que esta relación prevalezca a pesar de las aparentes contrariedades, una satisfacción que brinda ese contacto que va más allá de lo que se ve o se escucha. Quizás por esa conexión con el mundo que nos ofrecen, quizás porque nos vinculan con esos “otros lejanos” de los que habla Silverstone, quizás porque simplemente nos brindan el placer del contacto por el contacto mismo. Para Wolton, porque nos proveen de un vínculo social que nos mantiene en contacto con el mundo en el que vivimos, y con esos otros que habitan ese mundo. Dice al respecto: “(…)  La   televisión gusta, porque que ayuda a millones de personas a vivir, a distraerse y a entender el mundo; pero como ya he explicado a menudo, la televisión forma parte tanto de la vida cotidiana, igual que la radio, que no es preciso hablar de ella salvo para quejarse, ya que la paradoja es que nos es indispensable sin que nosotros estemos satisfechos. Todo el mundo se sirve de ella pero nadie  está  contento  (…)  La   fuerza de la televisión reside en este uso banal, pero alejado, que constituye el reconocimiento  de  su  papel  para  descifrar  el  mundo”  (2000;  70).  


Este alto grado de implicación que existe entre los medios y las audiencias, nos hace pensar que el poder de los medios se basa justamente en esta relación particular que se establece entre ambos. Esta relación de cercanía, este lazo particular que une a los integrantes del público con los medios, puede que sea el sustento o la base del poder que ejercen. Ese poder del que habla Foucault, que es el de constituir subjetividad, de brindar un marco para la acciones de otros definiendo por ejemplo qué forma parte del “interés  común”  y  qué no, o qué es lo que se considera bello y lo que no (el control que se ejerce en este sentido sobre el cuerpo y los ideales de belleza son ejemplo de este tipo de poder). Es un poder que se constituye  en  “saber”  y  que  los  medios, en este sentido, reproducen en forma constante hasta convertirlos en verdades. Desde la moda hasta los patrones culturales de belleza, de familia feliz, pasando por los temas que “nos   preocupan   a   todos”,   los   medios   cumplen   un papel fundamental en la constitución de subjetividad. Foucault dice que el ejercicio del poder es el modo en que ciertas  acciones  pueden  estructurar  el  campo  de  otras  acciones  posibles.  “Lo  que   sería propio de una relación de poder es que esta es ser un modo de acción sobre otras acciones. Esto es decir, que las relaciones de poder están profundamente enraizadas en el nexo social, no reconstituido sobre la sociedad como una estructura suplementaria de la que podamos imaginar su desaparición social. En todo caso, vivir en sociedad es vivir de tal modo que la acción sobre las acciones de los otros sea posible –y de hecho así sucede”  (Foucault:  1995) No es que pensemos que el contenido que transmiten los medios no tiene relevancia, lo que intentamos proponer aquí es que en el estudio de comunicación masiva, se tenga en cuenta también esta otra dimensión que no se deduce del contenido, sino que está por fuera de lo referencial. Para la comunicación interpersonal el nivel relacional es central para entender el lugar de los interactuantes. En la comunicación en la que intervienen los medios, sin dudas también aporta elementos para comprender la interacción y el lugar que ocupan cada uno de los integrantes de dicha interacción. Decíamos en otros trabajos: en la comunicación que se da cara a cara ¿quién tiene más posibilidades de manipular, alguien que es percibido como distante o interesado o aquellos con quienes mantenemos una relación de cercanía o amistad? Creemos que en el primero de los casos es más probable que se perciba el intento del otro por


subyugarnos, y en consecuencia juegue más la resistencia en esa relación que se propone, pero cuando la relación se establece desde un nosotros que nos incluye es probable que nuestra disposición a ser interpelados se vea facilitada o al menos habilitada. Desde el momento que los medios se nos   presentan   como   “parte   de   nosotros”,  tan cercanos y tan accesibles se ocultan de  alguna  manera  los  “hilos”  que  a veces advertimos. Nos creemos libres porque podemos cuestionar los contenidos de los programas, porque podemos apagar el televisor cuando algo no nos gusta. Pero sin embargo, estamos tan implicados en la relación que no podemos dejar de hablar de ellos en nuestras conversaciones ni de reproducir una serie de “saberes” que hemos aprendido a través de los medios. El poder que tienen es un poder que se ejerce de un modo tan discreto, tan simple, que se vuelve imperceptible. Como es un poder que no se ejerce con violencia, sino que incita, seduce, genera una predisposición positiva en su interlocutor, como cuando un vendedor saluda sonriendo afectuosamente a un nuevo cliente.

Hacer que el otro se sienta valorado, suscitar en él suficientes

expectativas de  que  va  a  ser  tenido  en  cuenta,  que  incluso  va  a  ser  “amigo”  y  no  sólo   cliente forma parte de un emergente marketing emocional que hoy se ha trasladado también a los medios. Incluir esta dimensión en la comunicación masiva quizás nos brinde elementos para comprender desde otro lugar el efecto ideológico de los medios. Este trabajo, lejos de aportar una clausura al problema, no hace más que abrirnos a nuevos interrogantes que nos movilizan a seguir estudiando el problema de la interacción también cuando se habla de los medios. Referencias bibliográficas FOUCAULT, M. (1995). El sujeto y el poder, en Terán, O., Michel Foucault. Discurso Poder y Subjetividad. Bs. As.El Cielo por asalto. JAKOBSON, Roman (1971) Ensayos de lingüística general. Barcelona. PlanetaAgostini. LARSEN,   Bent   Steeg     y   TUFTE,   Thomas   (2001)   “¿Es   necesario   seguir   un   ritual?   Explorando   los   usos   sociales   de   los   medios   de   comunicación”.   Estudios   sobre   las   Culturas Contemporáneas. Junio. Año/Vol. VII. Número 013. Universidad de colima. Colima, México. Pp 9-40. ISSN 1405-2210


McQUAIL, Denis (1983). Introducción a las teoría de la comunicación de masas. Barcelona. Paidós. MILANI, María   Teresa.   “Los   medios   como   espacios   de   relación”.   VI   Bienal   Iberoamericana de Comunicación. Septiembre de 2007. Escuela de Ciencias de la Información. UNC. ISBN: 978-950-33-0618-5. ----------------------------“La   participación   del   público   en   los   medios:   mas   allá   de   la   recepción”.    Red  Nacional  de  Investigadores en Comunicación. Octubre 2006. on-line: http://www.redcomunicacion.org/memorias/index.php --------------------------- “Nuevos   modos   de   estar   juntos.   Los   medios   como   espacios   de   relación”.   Cronía.   Revista   de   investigación   de la Fac. de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de Río Cuarto. Noviembre de 2010 SILVERSTONE,  Roger  (2004)  “Por  qué  estudiar  los  medios”. 1ª Ed. Buenos Aires. Amorrortu. SILVERSTONE, Roger (2010). La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios. Buenos Aires. Amorrortu. WOLTON, D. (1999). Internet ¿y después? Gedisa. Barcelona. 2000


ALAIC 2012 - XI Congreso Latinoamericano de Investigadores de la Comunicación GT 7 – Estudios de Recepción

Produção de sentidos: das poéticas da mídia às estéticas da recepção Laan Mendes de Barros Universidade Metodista de São Paulo - BRASIL Correo Eletrónico: laan.barros@metodista.br

Resumo / Resumen Relações entre as representações da mídia e as apropriações vivenciadas na recepção. Aproximações dos estudos de recepção latino-americanos ao campo da hermenêutica européia.   Paralelos   entre   o   “paradigma   das   mediações”,   de   Martín-Barbero,   e   a   “estética   da   recepção”   da   Escola   de   Konstanz. A questão do entendimento, trabalhado não na chave da “explicação”,  mas  da  “compreensão”. A produção de sentidos no contexto da “experiência   estética”. Modulações   entre   os   conceitos   de   “mediações   culturais   da   comunicação”   e   de   “mediações   comunicacionais   da   cultura”,   e   articulações  com  o  conceito  de  “midiatização”.  

Palavras-chave / Palabras-clave Estudos de recepção; produção de sentidos; mediações e midiatização; compreensão

Introdução Por muito tempo os estudos de comunicação na América Latina estiveram pautados por exercícios de crítica da mídia e pela denúncia dos processos de manipulação exercida pela mídia sobre os receptores, na esteira dos questionamentos trazidos pelos   frankfurtianos   em   relação   à   “indústria   cultural”, ainda no contexto da Guerra Fria. De certa forma, aquelas perspectivas de estudo, que articulavam comunicação e política, refletiam as próprias lutas sociais contra regimes autoritários, em prol da democracia. Nas últimas décadas do século XX os estudos de recepção ganharam impulso e a ênfase da pesquisa se  deslocou  “dos  meios  às  mediações”  – para usar a expressão de Jesús Martín-Barbero – em um resgate do receptor como sujeito do processo comunicacional e do contexto cultural como lócus da produção de sentidos.


Nesse movimento as articulações entre comunicação e cultura passaram a nortear parcela importante da pesquisa do campo da comunicação. Mais recentemente a ideia de “mediações culturais  da  comunicação”  foi  alargada,  por  iniciativa  do  mesmo  pensador,   e problematizada com a proposição de  “mediações  comunicacionais  da  cultura”,  em  um   movimento dialético, que permite articulações com a tese de  “midiatização”, um novo conceito surgido na área da Comunicação. Aqui os estudos de comunicação retomaram duas de suas ênfases originais: sua dimensão social – presente no nome usual da disciplina  “comunicação  social”  – e a importância da mídia como objeto específico de estudo. Nesses diferentes períodos a questão da produção de sentidos esteve ora mais localizada no campo das representações culturais presentes nos discursos midiáticos, ora no universo das apropriações culturais vivenciadas na recepção, ora nas interações entre as poéticas da mídia e as estéticas da recepção. Para pensar essas relações entre representações e apropriações culturais, trouxemos para esta reflexão teórica algumas aproximações dos estudos de recepção latino-americanos ao campo da hermenêutica européia   e   ensaiamos   alguns   paralelos   entre   o   “paradigma   das   mediações”,   bem   difundidos  em  nossa  região,  e  a  “estética  da  recepção”  da  Escola  de  Konstanz.  Nos dois casos, como desenvolveremos ao longo deste texto, o que está em pauta é a questão da produção de sentidos, que se desdobra na questão do entendimento, que aqui é trabalhado não na chave da  “explicação”;; mas sim, na chave da  “compreensão”. Interpretação, compreensão e ação Wilhelm Dilthey (2010) fala   desses   dois   métodos   de   “leitura   da realidade”,   lembrando  que  o  primeiro,  “explicação”,  está  mais  relacionado  com  as  ciências  naturais   e  se  sustentam  no  exercício  intelectual,  próprio  da  razão.  Já  a  “compreensão”  pressupõe   um processo de apropriação e produção de sentidos que extrapola a lógica racionalista e abre espaço para outros sentimentos. Ela está mais presente nas ciências humanas, ou como profere Dilthey, nas ciências do espírito. Paul  Ricœur (1986), em seus ensaios de hermenêutica, propõe a superação dessa dicotomia, quando aponta que o leitor elabora um novo discurso ao se apropriar do discurso do texto que lê, em uma construção que articula razão e sentimento, quando discute a interpretação convertida em experiência e auto-compreensão. Para ele, a compreensão não se limita à esfera da metodologia própria do exercício interpretativo:


C'est là la riche ambiguïté du mot "comprendre", qu'il désigne un moment dans la théorie de la méthode, ce que nous avons appelé le pôle non méthodique,et l'appréhension, à un autre niveau que scientifique, de notre appartenance à l'ensemble de ce qui est.1 (RICŒUR, 1986, p. 202)

Ele entende que a compreensão do texto implica na compreensão do outro e, daí, na compreensão de si mesmo. Para  ele,  devemos  passar  “do  compreender,  como  modo   de conhecimento, ao   compreender,   como   modo   de   ser”   (1978,   p.   13).   “Toda   hermenêutica é, explícita ou implicitamente, compreensão de si mesmo mediante a compreensão   do   outro”,   diz   Ricœur   (idem, p. 18). E vai além. Ele propõe um deslocamento  “do texto à ação”  (1986),  de  maneira que o exercício de interpretação se converta em apropriação, em existência humana, experenciada em um tempo histórico e espaço social. Com isso, ele abre espaço para uma concepção pragmática do processo de produção de sentidos, tomada como experiência; experiência estética. É nessa mesma linha que podemos pensar a ideia de   “experiência   hermenêutica”,   discutida   por   Gadamer   (2008).   Para   ele,   “na experiência hermenêutica encontra-se  algo  como  uma  dialética”,  o  movimento  da  interpretação  é  dialético  porque “a   palavra   que   alcança   o   sentido   do   texto   na   interpretação   não   faz   senão   trazer   à   linguagem  o  conjunto  desse  sentido”  (p.  600). Assim, “toda interpretação é motivada e obtém  seu  sentido  a  partir  de  seu  nexo  de  motivações” (p. 608). Diz ele: A experiência hermenêutica implica sempre o fato de que o texto que se deve compreender fala a uma situação determinada por opiniões prévias. (...) entre aquele que compreende e seu texto não existe uma concordância evidente e natural que se pode participar, no texto, de uma experiência hermenêutica. (...) é preciso tirá-lo de sua estranheza, através da apropriação, que um texto como tal tem algo a dizer para aquele que busca entender. (GADAMER, 2008, p. 609)

Tais formulações hermenêuticas podem nos ajudar a rediscutir os estudos de recepção latino-americanos, até aqui mais sensíveis às problemáticas sociológicas e antropológicas, quando não ficam limitados às demandas mercadológicas e as perspectivas dos efeitos. Mais do que o sentido contido na mensagem, como algo finalizado e fechado na concepção do emissor em sua ação poética ou dos efeitos e impactos da mídia na sociedade, a hermenêutica se abre aos sentidos recriados pelo receptor em sua experiência estética, em uma visão dialética do processo 1

Em tradução  livre:  “Aqui  está  a  rica ambigüidade do verbo "compreender", que designa uma dimensão da teoria do método, à qual podemos chamar de um pólo não metódico, e também a apreensão (a apropriação), que se dá em um outro nível que não o científico, do nosso pertencimento a um conjunto do qual  fazemos  parte.”


comunicacional. Mais do que   a   “explicação”   do   que   foi   codificado   no   texto,   em   um   esforço   de   decodificação,   ela   se   volta   ao   problema   da   “compreensão”   do   texto   no   contexto do espaço-tempo da fruição,  que  implica,  como  vimos  em  Ricœur  e  Gadamer,   na própria auto-compreensão, na qual o interpretante se projeta na mensagem que interpreta e produz novos sentidos, para além daqueles nela contidos. Mais do que o conteúdo explícito da mensagem, interessa-nos compreender o sentido implícito do discurso e nas apropriações que ele experimenta, das quais decorrem novos discursos. No campo da interpretação e da produção de sentidos, o discurso toma uma dimensão dinâmica. Ele ultrapassa os contornos do texto e se projeta nos contextos da emissão e da recepção, em um sistema de circulação que se entranha e se espalha na sociedade. O entendimento fica, assim, relacionado às apropriações realizadas a partir do campo semântico dos receptores, balizados por mediações socioculturais que se fizerem presentes no processo em que eles compreendem e apreendem os discursos, convertendo-os em novos discursos. Nessa perspectiva dialética e dialógica, plena de polissemias, é preciso superar a concepção reducionista dos processos sígnicos, que pensa a cognição como um exercício burocrático de codificação e decodificação, no qual o receptor busca entender o sentido original posto na mensagem pelo emissor. Já não nos convém a lógica funcionalista, na qual cada elemento do sistema desempenha uma função, como em um organismo, estruturado em relações de equilíbrio. É preciso ultrapassar a concepção sintático-semântica  da  produção  de  sentidos  tomada  como  “explicação”,  com  a  adoção   de uma concepção semântico-pragmática  que  invista  na  “compreensão”. A produção de sentidos ganha, então, uma dimensão coletiva e social.

Midiatização da sociedade e mediações (culturais e comunicacionais) Para entender esse campo semântico-pragmático coletivo vale conhecer a proposição de “um   terceiro   sistema   de   processos   midiáticos”   elaborada por José Luiz Braga, que extrapola as dinâmicas de produção e recepção, que se apresenta como um “sistema  de  resposta  social”,  alimentado  pela  circulação  de  sentidos,  sempre  “diferida  e   difusa”,  segundo  ele.    Braga  (2006,  p.  39)  lembra  que  a  sociedade  “não  apenas  sofre  os   aportes midiáticos, nem apenas  resiste  pontualmente  a  estes”;;  mas  que  ela  se  organiza  


como sociedade,   “para   fazer   circular,   de   modo   necessariamente   trabalhado,   o   que   as   mídias  veiculam”.  Isso  leva  a  sociedade  a  um  processo  de  midiatização:   A mesma sociedade que, por alguns de seus setores, grupos e linhas de ação, gera a midiatização enquanto sistema produtivo, por outros setores e atividades complementa essa midiatização por meio de operações de trabalho e de circulação comentada daquilo que o sistema produtivo oferece ao sistema de recepção. (BRAGA, 2006, p. 39)

A produção   de   sentidos,   que   se   desdobra   “do   texto   à   ação”,   não   fica   limitada,   portanto, aos sistemas produtivo e de recepção. Ela acontece nas interações e apropriações com as quais a sociedade encara os processos e produtos midiáticos, por meio   de   “sistema   de   interação   social   sobre   a   mídia”.   Assim   Braga   discute   como   “a   sociedade   enfrenta   a   sua   mídia”.   Ele   procura   identificar   os   dispositivos   sociais   que   desenvolvem um trabalho crítico e aponta, dentre seus processos de operação, o lançamento   de   “vetores   interpretativos   e/ou   de   ação   em   direção   aos   outros   dois   subsistemas  (de  produção  e  de  recepção)”:   Sobre a recepção, podem estimular as competências dos usuários para selecionar, interpretar e desenvolver sua própria competência crítica. Sobre os produtores e sistemas de produção, a incidência teria o sentido de remodelar e qualificar seus produtos e processos. (idem, p. 47)

Com isso,  Braga  aponta  para  uma  “esfera  pública  midiática”  e  considera  que  “a   crítica faz parte da sociedade”.  Mas  para  tanto,  entende   como   “precondição  para  uma   esfera pública midiática a necessidade de existência de um sistema de interações sociais sobre a mídia que comporte processos críticos pujantes e auto-reflexivos”  (idem,  p.  55).   Assim ele aposta na capacidade da sociedade em lidar com a mídia, desde uma mirada pré ou extra mídia, que se aproxima da ideia de mediações de Martín-Barbero. Braga fala   de   diferentes   “modos   de   apreensão   e   tratamento   da   realidade   – de recorte pré ou extramidiatizado, relacionados a ambientes marcados pela interação presencial e/ou caracterizados por processos institucionais de longas tradições e metas sociais (escola, família,   política,   artes   etc.)”   (idem,   p.   55).   Mas   chama   a   atenção   para   o   fato   de   esses   modos  “são  invadidos  por  solicitações  modificadoras  pela  perspectiva  da  midiatização”;;   o   que   o   leva   a   considerar   que   “há   contiguidade   entre   a   mídia   e   todas   as   demais   atividades da sociedade que podem ser referidas (incluídas) ou penetradas pela mídia e seus  processos”  (idem, p. 56). Essa relação entre mídia e sociedade se dá com base em enfrentamentos   e   não,   apenas,   de   subordinação.   Braga   lembra   que   “longe   das  


características monolíticas e de padronização a ação midiática na sociedade (que algumas posições analíticas tendem a assumir), a   sociedade   ‘elabora’   e   trabalha   uma   diversidade   significativa   de   perspectivas”.   E   completa,   sustentando   que   a   sociedade   “não  só  ‘vê’  o  objeto  segundo  ângulos  diferenciados,  mas,  ao  fazê-lo, faz circular essa variedade”   (idem,   p.   307).   As   variadas trajetórias de leitura e a circulação dessa variedade de interpretações, próprias da sociedade midiatizada, passam por condicionantes de diferentes naturezas, passam por mediações. Poderíamos,   então,   entender   as   “mediações   culturais   da   comunicação”   e   as “mediações   comunicacionais   da   cultura”   como   processos   complementares   da   midiatização da sociedade, desde uma perspectiva dialética. Ora no âmbito interno dos processos midiáticos, ora no âmbito externo, as representações e apropriações culturais se fazem presentes, embaladas por um conjunto complexo de mediações, que em última instância se inscrevem no universo da cultura. Nesse contexto de contiguidade entre mídia e sociedade, sinalizado por Braga, faz bastante sentido o confronto que MatínBarbero estabelece entre mediações culturais e comunicacionais, em Ofício de cartógrafo (2004). De certa forma, essas relações de contiguidade e interdependência já estavam presentes nas articulações entre mediações culturais e mediações técnicas, elaboradas por Jean Caune (1999, p. 120-121): Du point de vue anthropologique, la médiation culturelle se manifeste dans les processus rituels, comportementaux, techniques, etc. par lesquels les individus donnent um sens à leur condition humaine. Ce point de vue extensif fait de toute acquisition technique transmise, de tout comportement imposé par la norme  comune,  de  toute  manifestation  symbolique  par  laquelle  l’homme  entre   en relation avec ce qui le dépasse une forme da médiation culturelle. Les nouvelles réalités nées avec a   modernité   ont   remplacé   l’oposition   homme/nature   par   les   interfaces   homme/technique;;   dès   lors,   l’expérience   humaine est conforntée aux médiations techniques qui transforment les appropriations culturelles.2

O que o autor francês descreve, na transição entre os binômios homem/natureza e homem/técnica nascida na modernidade e pode perfeitamente ser entendido no sentido das mediações comunicacionais da cultura, propostas no redesenho de Martín-Barbero. 2

Do original:  “Do  ponto  de  vista  antropológico,  a  mediação  cultural  se manifesta nos processos rituais, comportamentais, técnicos, etc. por meio dos quais os indivíduos conferem um sentido à sua condição humana. Esse ponto de vista extensivo transforma toda a aquisição técnica transmitida, todo o comportamento imposto pela norma comum, toda manifestação simbólica pela qual o homem entra em relação com aquilo que o ultrapassa, em uma forma de mediação cultural. As novas realidades nascidas com a modernidade substituíram a oposição homem/natureza pelas interfaces homem/técnica; desde então, a experiência humana é confrontada com as mediações técnicas que transformam as apropriações culturais.”


Especialmente, quando  Caune  ressalta  que  “a  experiência humana é confrontada com as mediações   técnicas   que   transformam   as   apropriações   culturais”.   Vale,   portanto,   examinar com mais atenção o novo mapa formulado pelo pensador latino-americano, já presente no prefácio à quinta edição em espanhol da obra De los médios a las mediaciones, publicada em 1999 e que ele retoma – sem a ilustração do gráfico – em Ofício de cartógrafo: Propomos então um mapa que se movimenta sobre dois eixos: um diacrônico, ou histórico, de larga duração – tensionado entre as Matrizes Culturais (MC) e os Formatos Industriais (FI) –, e outro sincrônico, tensionado pelas Lógicas de Produção (LP) em sua relação com as Competências de Recepção ou Consumo (CR). Por sua vez, as relações entre as MC e as LP se acham mediadas por diferentes regimes de institucionalidade, enquanto as relações entre MC e CR estão mediadas por diversas formas de Socialidade. Entre as LP e os FI medeiam as Tecnicidades, e entre os FI e as CR as Ritualidades. (MARTÍN-BARBERO, 2004, p. 230)

Veneza Ronsini detalha esse mapa de Martín-Barbero, em uma proposta de estudo que se lança às relações entre  “mídia,  sociedade  e  cultura”,  tanto  na  direção  das   “relações   culturais   instauradas   pelos   meios   técnicos”,   quanto   das   “relações   sociais   mediadas  pelos  meios  de  comunicação”.  Vejamos: As mediações podem ser caracterizadas como segue: a socialidade diz respeito às relações cotidianas nas quais se baseiam as diversas formas de interação dos sujeitos e a constituição de suas identidades. Ela conecta a tradição cultural com a forma como os receptores se relacionam com a cultura massiva. A ritualidade se refere aos diferentes usos sociais dos meios e aos diferentes trajetos de leitura. Esses últimos estão estreitamente associados à qualidade da educação, aos saberes constituídos em memória étnica, de classe ou de gênero, e aos costumes familiares de convivência com a cultura letrada, a oral ou a audiovisual. A institucionalidade está relacionada aos meios empregados para a produção de discursos públicos com a finalidade de atender às lógicas dos interesses privados. Por fim, a tecnicidade nos remete à construção de novas práticas através das diferentes linguagens midiáticas. (RONSINI, 2010, p. 9 – grifos nossos)

Ronsini completa   dizendo   que   “pensar   em   termos   de   tecnicidade   significa   um   esforço   em   compreender   a   complexidade   dos   discursos”;;   e,   ainda,   que   “a   tecnicidade   aponta   para   os   modos   como   a   tecnologia   vai   moldar   a   cultura   e   as   práticas   sociais”   (idem, p.9). O que se pode ver é que essas quatro classes de mediações dão outra densidade ao modelo original de Martín-Barbero e permite que, de fato, pensemos mediações e midiatização não como conceitos ou categorias excludentes, mas como, complementares. Os estudos da Comunicação na sociedade contemporânea podem, sim, avançar no deslocamento “dos  meios  às  mediações”.  Mas  convém  não  limitar  a  análise  


às “mediações   culturais   da   comunicação”,   que   no   cenário   da   midiatização   que   hoje   temos  se  desdobram  em  “mediações  comunicacionais  da  cultura”.   Estética da recepção O   termo   “estética   da   recepção” ficou conhecido a partir das formulações que Jauss, Iser e outros pesquisadores desenvolveram em Konstanz, na Alemanha, em meados do século XX. Nela, as relações entre o leitor e a literatura são pensadas em um contexto dialético, no qual poiesis e aisthesis são postas frente a frente. Wolfgang Iser estabelece  uma  relação  lúdica  entre  autor  e  leitor,  como  que  num  jogo  no  qual  “o  texto  é   composto por um mundo que ainda há de ser identificado e que é esboçado de modo a incitar o leitor a imaginá-lo e, por fim, a interpretá-lo”  (ISER  in:  LIMA,  2002,  p.107).   Iser fala dessa dupla operação de imaginar e interpretar, que leva o leitor a construir novas   formas   e   sentidos,   a   partir   de   seu   contexto,   “transgredindo”   as   referências   propostas  no  texto.  Para  ele,  “não  importa que novas formas o leitor traz à vida: todas elas transgridem – e, daí, modificam – o  mundo  referencial  contido  no  texto”.   É na perspectiva da compreensão que os autores da Escola de Konstanz formulam  sua  “estética  da  recepção”;;  que  também  pode  ser  pensada  como  “poética  da   recepção”.  E  essa  relação  que  coloca  em  interação  autor  e  leitor,  no  campo  dos  estudos   da literatura, pode ser aplicada também à interação dos sujeitos do processo comunicacional, vistos não como emissor e público alvo a ser atingido, mas como interlocutores, que colocam em jogo suas representações. Assim como nos estudos de recepção difundidos na América Latina, aquela concepção teórica nos permitem o estudo da produção de sentidos no tempo-espaço social em que vivem os receptores, para além dos discursos da mídia, em um deslocamento das poéticas da mídia às estéticas da recepção. Como escrevemos anteriormente (2011, p. 19), na perspectiva da estética da recepção o  leitor  é  mais  que  mero  destinatário  das  ações  de  comunicação.  “Ele projeta na  mensagem  que  frui  as  suas  expectativas,  ‘concretiza’  a  obra  em  um  processo  de  recriação, legitimando-a então. Podemos, então, entender esse processo de re-criação como  uma  nova  poética  no  contexto  da  experiência  estética”.  Mais  do  que  os  sentidos produzidos no ato de concepção da mensagem e nela contidos, próprios do exercício da poética (poiesis), interessa-nos pensar os sentidos recriados no processo de recepção, na experiência estética (aisthesis). Se entendermos que no campo da recepção se opera um


novo processo criativo, podemos, então, afirmar que a experiência estética se desdobra em experiência poética. Ao reler os textos do grupo de Konstanz, em 1986, a pesquisadora portuguesa Maria Teresa Cruz já observava a superação do isolamento da obra na crítica literária, então estudada a partir do encontro da obra com o leitor. Ela sugere uma passagem da “poiesis” para  a  “aisthesis”,  quando  se  pretende  compreender  a  produção  de  sentidos.  E   explica esse deslocamento teórico-metodológico, como uma “passagem   de   uma   problemática da produção (...) para uma problemática da recepção e do confronto com a obra,   em   consonância   com   o   sentido   original   da   ‘aisthesis’   grega   e,   mais   tarde,   da   estética  kantiana”  (CRUZ,  1986,  p.  57).  Neste  caso,  a  recepção  se  configura como algo mais complexo que a mera decodificação da mensagem. Trata-se de uma reelaboração dos sentidos propostos no texto. Para Cruz, A recepção seria, portanto, também, de uma certa forma, uma produção, cujas determinantes se trata de um novo descobrir, já não pelo lado do autor, mas pelo lado do leitor. Um discurso, pois, que poderíamos tanto apelidar de “estética  da  recepção”  como  de  “poética  da  recepção”.  Se  num  caso  temos  um   pleonasmo, no outro teremos algo de aparentemente paradoxal, em função do antigo dualismo, tratando-se aqui, na realidade, da tentativa de sua dissolução: uma recepção que, no limite, se confunde com uma produção. Uma obra cujo sentido é tanto produto de quem o codifica como de quem o descodifica; um sentido, portanto, que já não é dado; uma obra que já não existe independentemente do sujeito que com ela se confronta. (CRUZ, 1986: 57-58)

Poderíamos, então, propor um desdobramento da experiência estética em experiência poética. Nela teriam lugar não só os movimentos interpretativos realizados na fruição, mas também, a transformação dos sentidos ali produzidos em novos discursos, que se oferecem a novas interpretações, em um processo dialógico e dialético, vivenciadas   por   “comunidades   interpretativas”,   para   adotarmos   a   denominação de Stanley Fish. Este conceito, que recupera a condição do ser humano como  “ser  social”  e  lembra  que  a  cultura  é  resultado  da  ação  da  coletividade,  é  central   na  estética  da  recepção,  juntamente  com  o  de  “horizonte  de  expectativas”,  proposto  por   Jauss, para explicar a produção de sentidos na relação entre o leitor e a obra. Este segundo conceito projeta uma relação de interação entre os dois, ao lembrar que a obra pauta o processo sígnico, propondo um campo temático para o processo interpretativo. Já o leitor,  o  “fruidor”,  projeta  na  obra  as  suas  expectativas  e  interesses,  em  uma  relação   especular, no sentido de espelhamento. O que se tem, portanto, é uma relação de interação, na qual a mídia assume uma condição mediadora entre emissor e receptor, inseridos em seus contextos socioculturais. A comunicação assume, assim, seu sentido


original de   “tornar   comum”,   de   “compartilhar”,   extrapolando   em   muito   os   limites   da   “transmissão”.   Trata-se, então, de uma relação de auto-conhecimento, na qual a compreensão dos sentidos da obra se desdobra em compreensão de si mesmo. A esse respeito, ao confrontar as três dimensões da fruição estética – poiesis, aisthesis e katharsis – Jauss sustenta que a experiência da aisthesis pode  “se   incluir  no  processo   de   uma formação estética da identidade, quando o leitor faz a sua atividade estética ser acompanhada pela reflexão   sobre   o   seu   próprio   devir”   (JAUSS,   in:   LIMA,   2002,   p.103).   Ele   cita,   então,   Zimmermann,  para  quem  “a  importância  do  texto  não  advém  da  autoridade  de  seu  autor, não importa como ela se legitime, mas sim da confrontação com a nossa biografia. O autor  somos  nós,  pois  cada  um  é  o  autor  de  sua  biografia”  (idem,  p.  103). Por certo, não se trata de esvaziar a importância do emissor pura e simplesmente. Mais de valorizar a participação do receptor, como interlocutor do processo que se desenrola. Mais vale pensar em uma relação de interação, que tem na obra – na mensagem – um ponto de encontro. Dessa maneira, a poética da emissão se encontra com a estética da recepção, em processos dinâmicos de produção de sentidos. A experiência estética se desdobra em experiência poética. As formulações do grupo de Konstanz encontram paralelo nas reflexões de Mikel Dufrenne  sobre  “experiência  estética”.  Sua  obra  clássica,  de  1953,  Phénoménologie de l’expérience   esthétique, propõe duas visadas: uma   sobre   “o   objeto   estético”   e   outra   sobre   “a   percepção   estética”.   Esta   segunda   merece   especial   atenção   daqueles   que   se   interessam pelos estudos de recepção. Desde o início de sua formação a questão da interpretação já lhe fora apresentada por seu mestre Alain (Émile Chartier). Ainda em 1900, ele articulava objeto e interpretação e ensinava que « il vaut mieux conclure que le donné est le même pour tous, mais que chacun ne sait pas également bien  l’organiser   et  l’interpréter  »3 (ALAIN, 1900, p. 754 / Ed. digital p. 11). Para Dufrenne fica evidente que entre o criador e o espectador existe uma relação de troca, de cooperação, organizada a partir da relação de ambos com a obra, então convertida em objeto estético. Isso já estava bem assentado na obra de 1953: Et   nous   pensons   qu’une   étude   exhaustive   de   l’experiénce   esthétique   devrait   joindre de toute façon le deux approches. Cars, s'il est vrai que l'art suppose l'iniciative de l'artiste, il est vrai aussi qu'il attend la consécration d'un public. Et, plus profondément, l'expérience du créateur et celle du spéctateur ne sont 3

Em tradução  livre:  “Pode-se, então, concluir que o objeto dado é o mesmo para todos, mas que cada um irá organizá-lo e interpretá-lo de maneira  diferente.”


pas sans   communication   :   car   l'artiste   se   fait   spectateur   de   son   œuvre   à   mesure qu'il la crée, et le spectateur s'associe à l'artiste dont il reconnaît l'acte sur  l'œuvre.4 (DUFRENNE, 1992a, p. 2)

Essa associação entre o artista e o espectador, proposta por Dufrenne, nos sugere pensar nas possibilidades de uma relação dialógica entre emissor e receptor dos discursos midiáticos, tendo em vista a questão da produção de sentidos. Esse jogo dialógico e dialético entre emissor e receptor pode ser pensado desde a perspectiva das mediações, já discutidas neste texto. De tal forma a estética da recepção se concentra no campo da percepção e não do objeto. Mais do que as poéticas da mídia, interessa-nos as estéticas da recepção. A título de conclusão As reflexões aqui trazidas sobre experiência estética, compreensão, interpretação e ação, a   partir   de   articulações   da   “estética   da   recepção”, dos pensadores da Escola de Konstanz, com o paradigma das mediações, proposto por Martín-Barbero e enriquecido por outros autores latino-americanos, podem interessar a outros pesquisadores que se dedicam aos estudos de recepção na América Latina. Não que tenhamos que olhar para o hemisfério norte como eternos consumidores de cultura e ciência; mas para que adensemos nossa própria produção de conhecimentos. Os   “estudos   culturais”   da   new left inglesa desde há bom tempo já foram incorporados às nossas reflexões e compõe referencial teórico e metodológico bem presente em nossas pesquisas. Agora, com o crescimento das articulações entre os conceitos mediações e midiatização, os subsídios da hermenêutica e da pragmática parecem se justificar ainda mais. As atenções se voltam à problemática da produção de sentidos, o que nos leva ao debate sobre interpretação, entendimento e compreensão. Ora, se a compreensão do texto (ou de outras formas de mensagens) implica, como vimos, na compreensão do outro e de si mesmo, nosso olhar sobre a recepção não pode se limitar às suas dimensões técnicas, desde uma perspectiva racionalista. É preciso resgatar na recepção a própria condição de existência de seres que são e podem ser

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Em tradução  livre:  “Entendemos  que  um  estudo  exaustivo  da  experiência  estética  deveria  articular,  de   toda maneira, as duas abordagens. Pois, se é verdade que a arte supõe a iniciativa do artista, é verdade também que ela espera a consagração de um público. E, mais profundamente, a experiência do criador e a do espectador não estão sem comunicação: porque o artista se faz espectador de sua obra na medida em que a cria, e o espectador se associa ao artista do qual reconhece o ato na obra.”


entendidos a partir de suas mediações comunicacionais e culturais. Seres que são enquanto integrantes de uma sociedade que “enfrenta  a  sua  mídia”.   Assim, a produção de sentidos pode ser compreendida como algo mais complexo e   rico   do   que   o   exercício   de   “tradução”,   de   interpretação   de   signos   – em uma perspectiva sintático-semântica – presentes nos discursos midiáticos. O texto quando apreendido pode ser compreendido de modo a se converter em ação, pode dar sentido ao pertencimento do sujeito que o interpreta a uma comunidade de apropriação. Vale, portanto, que os estudos de comunicação movimentem sua atenção das poéticas da mídia às estéticas da recepção, que se desdobram em novas poéticas e implicam na produção de novos sentidos.

Referências bibliográficas ALAIN (Émile Chartier). Le problème de la perception. In : Revue de Métaphysique et de Morale, novembre 1900 (VIIIe année), 1900, pp. 745-754 (Edição digital de Bertrand Gibier, In: "Les classiques des sciences sociales" - Site web: http://www.uqac.uquebec.ca/zone30/Classiques_des_sciences_sociales/index.html). BARROS, Laan Mendes de. Cultura das mídias e mediações culturais. In: BARROS, Laan Mendes de & KÜNSCH, Dimas (orgs.). Comunicação: saber, arte ou ciência? São Paulo: Plêiade, 2008, p. 127-151. ____________. Das poéticas da mídia às estéticas da recepção. In: MEDINA, Cremilda & MEDINA, Sinval (Org.). Energia, Meio Ambiente e Comunicação Social. São Paulo: Mega Brasil, 2009, p. 309334. BARROS, Laan Mendes de (Org). Discursos midiáticos: representações e apropriações culturais. São Bernardo do Campo: UMESP, 2011. BRAGA, José Luiz. A sociedade enfrenta a sua mídia: Dispositivos sociais de crítica midiática. São Paulo: Paulus, 2006a. CAUNE, Jean. Esthétique de La Communication. Paris : Presses Universitaires de France, 1997. ____________. Pour une Ethique de la Mediation: Le sens des pratiques culturelles, Grenoble (França): PUG, 1999. CRUZ, Maria Teresa. A estética da recepção e a crítica da razão impura. In: Revista Comunicação e Linguagens, No. 3. Lisboa: Centro de Estudos de Comunicação e Linguagem, 1986. DILTHEY, Wilhelm. Crítica de la razón histórica. Barcelona: Ediciones península, 1986. ____________. A Construção do Mundo Histórico nas Ciências Humanas. São Paulo: Unesp, 2010. DUFRENNE, Mikel. Phénoménologie de  l’expérience  esthétique   – Tome I – L’objet  esthétique.   Paris: Presses Universitaires de France, 1992a. ____________. Phénoménologie  de  l’expérience  esthétique  – Tome II – La perception esthétique. Paris: Presses Universitaires de France, 1992b. ____________. Estética e filosofia. 2ª. Ed. São Paulo: Perspectiva, 1981. GADAMER, Hans-Georg. Verdade e método I: traços fundamentais de uma hermenêutica filosófica. 9ª. Ed. Petrópolis, Rio de Janeiro: Vozes, 2008. ____________. Verdade e método II: complementos e índice. 3ª. Ed. Petrópolis, Rio de Janeiro: Vozes, 2007.


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XI ALAIC GT7  “Estudios  de  Recepción”

Recepção e consumo na publicidade: uma proposta de reflexão do método de pesquisa a partir do viés da classe social

Milena Carvalho Bezerra Freire de Oliveira-Cruz Universidade Federal de Santa Maria, Brasil milena.freire@terra.com.br

1. Introdução. Neste artigo, para desenvolver nossa reflexão, partimos de alguns conceitos que estudam a recepção publicitária: a noção de  “fluxo”  e articulação (PIEDRAS, 2009), em que se considera a relação entre publicidade e mundo social e a forma fragmentada e seqüencial de circulação do discurso publicitário. O terceiro eixo abordado entende a recepção publicitária, em sua produção de sentido, como prática discursiva fundamental para que sejam criadas condições simbólicas de existência do consumo (TRINDADE, 2008). Assim, entendemos que além da perspectiva que observa a recepção (que analisa um texto específico – anúncios e campanhas publicitárias – em relação ao contexto), a pesquisa que trata da produção de sentido da publicidade deve investigar a perspectiva do consumo, quando relaciona este discurso ao consumo material e simbólico dos sujeitos – o que demanda uma pluralidade de textos a serem observados pelo pesquisador (RONSINI, 2010). Neste texto, nos propomos a refletir sobre procedimentos metodológicos que atendam à perspectiva dos estudos de recepção e de consumo para compreender a relação instituída entre publicidade e sujeitos. Sendo imprescindível ter em vista tanto as especificidades do seu discurso quanto as diferentes realidades de seus receptores. Para observar a diversidade dos estilos de vida dos receptores, construímos nossa reflexão a partir de uma pesquisa em andamento e partimos do conceito de habitus de classe (BOURDIEU, 2008) enquanto princípio gerador de práticas, fundamental para a constituição do mundo social representado. Isso nos remete as


diferenças

sociais

que

são

refletidas

pelo

discurso

publicitário

e

que

adquirem/reforçam significado na sociedade em que circula. No caso da pesquisa apresentada, para que esta proposta de discussão possa ser melhor exemplificada, partiremos de um recorte de público específico – as receptoras/consumidoras do sexo feminino, de distintas frações de classe (nova classe média e e classe média estabelecida), em relação com os anúncios publicitários que tem o trabalho enquanto tema transversal. 2. Recepção publicitária, consumo e classe social Este artigo pretende apresentar e discutir a proposta metodológica de uma pesquisa em andamento, intitulada “A classe média anunciada: recepção e consumo de representações   do   trabalho   feminino   na   publicidade”. O problema deste estudo concentra-se na seguinte questão: de que modo as representações do trabalho feminino presentes na comunicação publicitária são interpretadas pelas mulheres da classe média estabelecida e da nova classe média e como estas representações colaboram para a conformação das suas identidades de classe. Ao construir esta proposta de trabalho, entendemos o discurso publicitário como   uma   “forma   de   categorizar,   classificar,   hierarquizar e ordenar tanto o mundo material  quanto  as  relações  entre  as  pessoas  por  meio  do  consumo”.  (ROCHA,  2006,  p.   50). Deste modo, ao perceber a abrangência e a constante presença e circulação da publicidade na cotidianidade da nossa sociedade, bem como a sua participação no consumo e no sistema classificatório de bens, entendemos a relevância de observar como as leituras das representações intrínsecas ao discurso publicitário são presentes na conformação das identidades de classe. No contexto da nossa análise, ao considerarmos o estudo do consumo como uma forma importante de perceber a sociedade contemporânea, vemos o quanto o crescimento  da  fração  da  “nova  classe  média”  se  constitui  enquanto  objeto  relevante   para investigar questões como conflitos por posições sociais, apropriações simbólicas e reflexos na constituição da identidade. O desenvolvimento da fração da nova classe média, constantemente apontado pelo discurso midiático nos últimos anos, teve reflexos tanto na própria camada como também em âmbito mais abrangente. A “nova   classe   média” é considerada


responsável pelo desenvolvimento econômico brasileiro dos últimos anos que se deu, especialmente, pela perspectiva do mercado interno (SOUZA, 2011). Neste sentido, consideramos que o consumo não é apenas reprodução de forças, mas também produção de sentidos: lugar de uma luta que não se restringe à posse de objetos, pois passa ainda mais decisivamente pelos usos que lhes dão forma social e nos quais se inscrevem demandas e dispositivos de ação provenientes de diversas competências culturais (MARTIN-BARBERO, 2006, p. 292). Apesar da inquietação provocada   pelo   cenário   exposto,   “de   forma contraditória, o consumo, como fenômeno cultural, vive em evidente descompasso entre sua presença em nossa vida cotidiana e sua ausência na tradição das ciências sociais e, mais ainda, no caso das camadas  populares”  (ROCHA,  2009,  p.  16). Assim, tal direcionamento nos parece adequado ao observar a relação instituída entre publicidade, consumo e representações de classe. Pretendemos, portanto, analisar sua articulação com a sociedade através da percepção de seu papel pelas mulheres que, em interação com as representações ali circulantes, têm na publicidade (e no consumo por ela incentivado) um importante meio para a constituição de suas identidades (de classe). 3. Recepção e consumo: estudos e adequações ao objeto Para apresentar o tema e construir nossa proposta, partimos de algumas reflexões já existentes sobre recepção publicitária. Tendo em vista as especificidades que constituem a articulação da publicidade com o mundo social, consideramos o conceito   de   “fluxo   publicitário”   (PIEDRAS,   2009)   como   primeiro ponto para estudar este cenário. Como a perspectiva de Piedras defende uma análise de todo o circuito do processo comunicacional em que se insere a publicidade, sua proposta distingue os fluxos publicitários no que diz respeito às práticas de produção e recepção, sendo a interação de ambos denominada de superfluxo. O fluxo publicitário da produção refere-se à sequência programada de exibição dos diversos anúncios nos mais variados meios, segundo as práticas e lógicas da produção. O fluxo do receptor diz respeito às práticas dos consumidores quando, ao longo das atividades cotidianas, de acordo com os seus hábitos de consumo dos meios e conforme o repertório ofertado pela produção, se expõem às mensagens publicitárias em diferentes situações, espaços e tempos (PIEDRAS, 2009, p. 106-107).


Em sua proposta, Elisa Piedras aponta a necessidade de considerar a publicidade a partir de seus condicionantes macro e microssociais, uma vez que sua atuação articula instâncias simbólicas e materiais (logo, culturais e econômicas) da sociedade. Esta característica sugere que a análise da recepção publicitária se dê a partir de um enfoque cultural e processual (idem, p. 28-29). Por fim, outra construção importante para nossa reflexão é proposta por Eneus Trindade (2008), que aproxima a recepção publicitária das práticas de consumo, sendo estas fundamentais para a constituição da vida cultural. Para o autor a produção de sentido da recepção publicitária se apresenta como prática discursiva fundamental para que sejam criadas condições simbólicas de existência do consumo. Assim, para localizar os pontos de contato entre as práticas de consumo e as representações da recepção publicitária, ele apresenta o conceito de crontopo publicitário: Trata-se de uma espécie de elo espaço-temporal, um ponto de contato entre dois mundos, o da publicidade e o da vida cotidiana, condensando, nos significados  trabalhados  nas  mensagens,  o  valor  da  marca  que  passa,  a   partir  do  fluxo  recepcional  da  publicidade  a  orientar  as  práticas  de  culturais   de consumo e que, no continuum da dinâmica cultural, vai formalizar o universo de crenças e idiossincrasias dos sujeitos nos seios de suas culturas, constituindo as suas sensibilidades (idem, p. 79).

Partindo das perspectivas de estudos já realizados sobre a recepção publicitária, torna-se importante em um primeiro momento refletir sobre como estes conceitos se adéquam e como seus apontamentos metodológicos podem ser adaptados à nossa proposta de estudo.

Entendemos que o conceito de fluxo

publicitário desenvolvido por Elisa Piedras se configura como uma interessante proposta para observar a articulação entre a publicidade e as práticas que envolvem seu processo comunicacional. No entanto, ao mesmo tempo em que concordamos com a ideia da autora de que é importante considerar a relação entre os fluxos de produção e recepção (que se codeterminam apesar de ocupar posições distintas no circuito com diferentes graus de autonomia), observamos com ressalva a possibilidade de investigar todo o processo comunicativo que envolve a publicidade. Para Ronsini (2010, p. 4), trabalhar com todo o circuito do processo comunicativo nas pesquisas empíricas implica em examinar parte do circuito e pressupor o que não foi examinado. Neste sentido, a autora argumenta que a


observação equitativa de todas as etapas do circuito recai sob uma questão epistemológica na medida em que esta formulação implicaria na junção de diferentes pressupostos teóricos que tradicionalmente se dividem no campo da comunicação. Assim, A defesa do recorte diz respeito à necessidade de teorias e metodologias específicas para apreender o processo de comunicação com foco em algum ou alguns de seus elementos sem que isso signifique desconsiderar teoricamente a questão do poder que perpassa todas as etapas do processo comunicativo, da produção ao consumo. Para analisar a recepção (nas condições materiais com que produzimos conhecimento), precisamos recortá-la, pois, do contrário, teríamos uma pesquisa sobre as potencialidades da relação entre produção/produto e recepção/consumo. (idem, p. 5)

Dito isto, na medida em que consideramos a proposta do fluxo publicitário desenvolvida por Piedras, optamos por dirigir nosso foco apenas para o fluxo da recepção, para adaptar o conceito à nossa pesquisa. Na recepção publicitária o fluxo é tido como uma prática (sem objetivos específicos) marcada pelos diferentes usos dos meios. O que corresponde ao movimento cotidiano dos sujeitos entre os anúncios, de acordo com lógicas múltiplas que variam conforme os contextos e as diferenças socioculturais (PIEDRAS, 2009, p. 106). Na pesquisa ora proposta, estas lógicas distintas que são engendradas na recepção publicitária (que variam conforme os contextos e as diferenças socioculturais) serão observadas em primeiro plano sob o viés da classe social e de modo secundário pela perspectiva de gênero (uma vez que a amostra é composta por mulheres de diferentes frações de classe). É importante também ter em mente que o discurso publicitário transcende os meios massivos e se insere no cotidiano dos sujeitos de forma muito particular. Além dos diferentes suportes pelos quais a publicidade se faz circular, o próprio produto incorpora as significações do anúncio e as transfere ao seu consumidor. Isto nos faz definir que esta pesquisa tanto atende à perspectiva dos estudos de consumo, quanto aos estudos de recepção. Embora ambos tenham afinidades conceituais e metodológicas, os estudos de consumo se diferenciam da perspectiva da recepção na medida em que a) existe aí uma pluralidade de textos e não um texto específico para ser decifrado; b) não há preocupação em considerar teoricamente as mediações que constituem o processo de dar sentido à mídia e tampouco os detalhes empíricos que envolvem o conhecimento do papel delas; c) o consumo é a interpretação que o investigador faz das práticas do investigado, isto é, do


uso dos bens na rotina de quem usufrui deles e, em menor medida, se caracteriza pela dupla hermenêutica da recepção (RONSINI, 2010, p. 3).

É interessante destacar que temos estas perspectivas como complementares na observação do objeto de estudo. Assim, a distinção aqui apontada deve-se à definição da metodologia, uma vez que a utilização de ambas pode indicar o uso tanto de métodos congruentes como também específicos para cada abordagem. Entendemos que a perspectiva dos usos sociais se adéqua à observação da relação entre audiência e campanhas publicitárias divulgadas nos meios massivos, em que as mediações da socialidade a da ritualidade (MARTIN-BARBERO, 2006) se tornam preponderantes. Na perspectiva do consumo, nos interessa perceber como os diversos usos e apropriações de bens materiais e simbólicos (que estão presentes em uma pluralidade de textos que compõem o espaço cotidiano e possibilitam comunicar e distinguir socialmente) remetem aos significados relativos à identidade de classe das mulheres observadas. Ao aproximar estas perspectivas vê-se que a produção de sentido da recepção publicitária  está,  de  fato,  nas  práticas  culturais,  “na  relação  entre  os  objetos   de consumo e o sentido agregado no   estilo   de   vida   dos   consumidores”   (TRINDADE,   2008, p. 78). De onde se entende que recepção e consumo são complementares e igualmente importantes para nossa análise. Seguindo a proposta de Jesús Martin-Barbero, nosso foco se concentra nas mediações da socialidade e da ritualidade. A socialidade diz respeito ao contexto social e cultural do sujeito, à cotidianidade onde se dão as relações e como sua subjetividade interfere em seu contato com o mundo (MARTIN-BARBERO, 2006). A mediação da socialidade se dirige à observação de representações construídas pelas mulheres na cotidianidade, segundo o modo como se relacionam consigo e com os demais, tendo em vista o contexto social e cultural, o papel das instituições (trabalho, família, grupos sociais) e das representações (especialmente de classe) na constituição de suas identidades. O que permite observar tanto movimentos de apropriação, negociação ou resistência ao conteúdo das campanhas publicitárias quanto a construção da autorepresentação das entrevistadas.


Segundo Martin-Barbero, “as  ritualidades  constituem  gramáticas da ação – do olhar, do escutar, do ler – que regulam a interação entre os espaços e tempos da vida cotidiana   e   os   espaços   e   tempos   que   conformam   os   meios”   (idem,   p.19).   Na   observação do fluxo publicitário de recepção a ritualidade diz respeito à experiência seqüencial de interação dos sujeitos com os meios, elegendo (ou alternando) veículos ao longo da prática cotidiana, de acordo com necessidades circuntanciais (PIEDRAS, 2009, p. 107). Esses diferentes movimentos de interação com os meios (neste caso, com   as   campanhas   publicitárias)   estão   associados   “às   condições   sociais   do   gosto,   marcadas por níveis e qualidade da educação, por saberes constituídos na memória étnica, de classe ou de gênero, e por hábitos familiares de convivência com a cultura letrada,  a  oral  ou  audiovisual”  (MARTÍN-BARBERO, 2006, p.19). Deste modo, Martin-Barbero considera o habitus de classe um dispositivo primordial para observar as práticas de recepção, uma vez que permite analisar a sistematicidade das práticas cotidianas, expectativas e gostos segundo as classes, bem como a relação com os meios de comunicação segundo a organização dos tempos e espaços no cotidiano. Isto nos faz sistematizar a observação das mediações da socialidade e da ritualidade entre os dois grupos de mulheres que irão compor a amostra, considerando as diferenças e similitudes no que diz respeito aos usos e apropriações segundo os capitais culturais, sociais e econômicos. 4. Particularidades que definem os procedimentos metodológicos Ao concordarmos com a necessidade de aproximarmos recepção e consumo, devemos também ter em mente as particularidades do discurso publicitário para melhor definir procedimentos metodológicos. Em princípio, é preciso considerar a fragmentação deste discurso que se difunde através de diversos formatos em todos os meios de comunicação. Do mesmo modo, é importante ter em vista que a inserção do discurso publicitário ultrapassa os meios massivos e atinge os mais diferentes suportes – o que interfere na relação estabelecida entre sujeitos e publicidade.

Entendendo então um anúncio como o conjunto de todas as mensagens comerciais, poucos seriam os domínios da vida cotidiana, num grande centro urbano, onde lhes é absolutamente vedada a aparição. Uma das características fundamentais do anúncio é que seu controle se situa fora das nossas escolhas.


Não se pode evitar rigorosamente a recepção de anúncios. Ela se impõe a revelia de nossa vontade (ROCHA, 1995, p. 132).

Considerando as particularidades da recepção publicitária e a definição de procedimentos metodológicos até então observados nas pesquisas existentes é evidente a opção dos autores citados pelo estudo empírico, qualitativo. As referidas pesquisas se desenvolvem a partir de estratégias pluri-metodológicas (PIEDRAS, 2007) que incluem procedimentos diversos desde entrevistas em profundidade e grupos focais, até fotoetnografia, observação participante e etnografia do consumo. O que nos faz   reconhecer   que   “cada fluxo publicitário exigirá uma metodologia e procedimentos caracterizados por multi-métodos, que lhes serão próprios aos contatos mais convenientes na aproximação com o receptor a ser investigado e às análises  de  seus  respectivos  objetos”  (TRINDADE,  2008,  p.  77) Assim, de um modo geral, a observação da recepção publicitária deve considerar as possibilidades de interrupção da audiência, da assistência não concentrada ou não intencional que caracterizam a relação entre receptor e discurso publicitário. Em função disso, uma observação voltada também para as práticas de consumo se faz essencial, para que se possa compreender a significação atribuída pelas mulheres a bens materiais e simbólicos através de representações que são construídas ou reforçadas pela publicidade. É neste sentido que entendemos como pertinentes as proposições metodológicas até então desenvolvidas. No entanto, considerando as diferentes formas de apropriação de um discurso que é fragmentado (o que pode – ou não – fragilizar a audiência de determinada campanha), e ainda, tendo em vista que as realidades de consumo dos receptores podem ser variáveis (por aspectos econômicos, culturais, etc), persiste a questão sobre como analisar a relação cotidiana dos sujeitos com o próprio discurso publicitário. Ou seja, como é possível, diante do nosso objeto de estudo, sistematizar o método de pesquisa para observar a recepção publicitária de modo a considerar a relação direta entre texto publicitário e audiências? Tida como um processo de interpretação das representações de uma determinada cultura, a etnografia se dedica a compreender como estas estruturas significativas são produzidas, percebidas e interpretadas pelos sujeitos do grupo


observado (TRAVANCAS, 2011). A aproximação deste recurso metodológico ao campo da comunicação, mais especificamente ao estudo das audiências, resulta no que conhecemos como etnografia crítica de recepção, que se caracteriza como: a) o conhecimento construído a partir da descrição do contexto espacial e temporal que determina a apropriação dos meios de comunicação, isto é, a apreensão do sentido possível que os atores sociais dão às práticas sociais e culturais produzidas na relação com os meios de comunicação tecnológicos; b) a etnografia é crítica porque visa revelar e compreender a reprodução social e não apenas a capacidade criativa das audiências em resistir à dominação (RONSINI, 2010, p. 2).

Enquanto recurso que propicia a aproximação entre pesquisador e grupo observado, a etnografia de recepção será muito importante para compreender como as mulheres interpretam as representações contidas nas campanhas publicitárias, bem como para perceber como produzem articulações entre este discurso e a sua autorepresentação, de acordo com o contexto econômico e sociocultural em que vivem. No que diz respeito à perspectiva da pesquisa voltada para o consumo, o método etnográfico também será fundamental para que seja possível apreender as apropriações, adaptações ou resistências ao discurso publicitário através de práticas culturais associadas ao consumo de bens materiais e simbólicos. Para construir uma proposta que, de modo mais amplo, relacionasse publicidade e consumo, e, de modo mais restrito, considerasse a relação cotidiana instituída entre sujeitos e discurso publicitário, nosso primeiro passo foi direcionar a observação a partir de um recorte que articulasse a publicidade e os processos micro e macrossociais. Neste caso, a classe social é tida como elemento central na construção da nossa proposta, por motivos que já apresentamos anteriormente. Como segundo recurso, procuramos selecionar um tema dentro do viés da classe social. Tendo em vista que as representações de classe presentes no discurso publicitário podem assumir formas muito distintas, optamos por investigar as diferentes leituras propostas pela amostra a partir de anúncios e campanhas publicitárias em que, independente do produto anunciado, tenham o trabalho feminino como tema transversal. A escolha da temática deve-se especialmente pelo lugar estruturante que o trabalho ocupa para a reprodução do sistema capitalista


(sendo foco das relações e conflitos de classe), influenciando as condições de consumo e o posicionamento social dos sujeitos. Neste sentido, tornou-se importante definir como as representações do trabalho feminino serão observadas para a conformação das identidades de classe. Assim, partiremos da definição que as mulheres têm do trabalho feminino no que diz respeito ao cuidado com o espaço doméstico; ao papel da formação escolar; cuidados com a beleza e uso do tempo livre, através da comparação das representações que elas têm dos anúncios e campanhas com uma auto-representação. A divisão da temática do trabalho em categorias (e não a análise de campanhas que evidenciem explicitamente o trabalho em si) parte de duas constatações. A primeira delas diz respeito ao universo idealizado criado pelo discurso publicitário que atribui aos produtos valores simbólicos que os distinguem – aproximando-os dos consumidores e afastando-os do universo (indiferente e anônimo) da produção (ROCHA, 1995). Neste discurso, o trabalho não aparece de modo freqüente, e quando acontece, tem omitidos os processos objetivos de produção e alienação. A segunda constatação que nos leva a análise do trabalho feminino através destas categorias parte de necessidade de observar o tema de modo mais amplo, para que não se restrinja a percepção do trabalho pela participação no mercado formal. Entendemos, deste modo, que o trabalho também pode ser visto 1. através das atividades tidas como obrigatórias pelas relações que estabelecem os papéis sociais femininos (como os de dona-de-casa e mãe); 2. a partir das práticas que orientam o ingresso ou a manutenção da mulher no mercado de trabalho (como a formação escolar e o cuidado com a aparência); 3. nas diferentes formas como se estabelecem o uso do tempo não dedicado ao trabalho (o tempo livre). A teoria do habitus de classe de Bourdieu será fundamental para a construção destas categorias e para a análise dos dados empíricos. O habitus será norteador na percepção das distintas formas de interpretação das representações do trabalho feminino, a partir das diferentes relações entre os capitais (cultural, econômico e social) na classe média estabelecida e na nova classe média. Assim, procuraremos refletir o tensionamento de diferentes capitais como elementos que potencializam esta distinção entre as frações observadas através da recepção e consumo do discurso publicitário.


5. Categorias de análise 5.1.Espaço doméstico Nesta categoria, incluímos os cuidados que a mulher dedica aos filhos e a casa. Embora sejam atenções diferentes, entendemos que podem ser vistas de modo complementar, uma vez que reiteram as atribuições femininas circunscritas em foro privado. Narvaz e Koller (2006, p. 52) afirmam que entre as famílias brasileiras a responsabilidade pelas tarefas domésticas e pelos cuidados com os filhos permanece como atribuição feminina, cabendo ao homem o provimento financeiro e questões de disciplina e autoridade. Segundo as autoras, embora haja evidências empíricas de bem-estar elevado proporcionado pelo trabalho remunerado, persiste entre as mulheres um sentimento de culpa por não conseguirem acompanhar em plenitude os seus papéis fundamentais de mãe e esposa. As representações dos papéis de mãe e dona-de-casa são freqüentes na publicidade. Desde campanhas cujos produtos têm relação direta com os cuidados do lar ou das crianças até situações que simbolizam a família, é recorrente a atribuição de tais responsabilidades à personagem feminina do anúncio – para quem normalmente se dirige o discurso. Quando não representada pela dona-de-casa ou mãe, as empregadas domésticas também são protagonistas destes anúncios. Procuraremos compreender de que modo as mulheres observadas percebem este discurso, especialmente em campanhas de produtos infantis e de limpeza, e como refletem estas significações em comparação com sua auto-representação. 5. 2. Formação escolar Bourdieu considera o sistema de ensino como operador institucionalizado de classificações na medida em que reproduz, de forma objetiva, as hierarquias do mundo social através de suas especialidades, níveis e disciplinas. Em concordância, o acesso ao capital cultural e escolar é tido por Jessé Souza como um dos principais diferenciais entre a classe média estabelecida e a nova classe média. “Como conseqüência, salvo exceções, o tipo de trabalho [entre os sujeitos da nova classe média] tende a ser técnico, pragmático  e  ligado  a  necessidades  econômicas  diretas.  Inexiste  o  “privilégio   da  escolha”  para  os  batalhadores”. (SOUZA, 2010, p.52). Apesar de encontrar maior dificuldade de acesso à educação em comparação às classes dominantes, a nova classe média brasileira tem investido na formação


escolar. Esta fração corresponde hoje a 49,2% das crianças e adolescentes até 14 anos matriculados na rede privada (SANCHEZ, 2011) e 23% dos universitários do país (GORGULHO, 2009). Considerando este cenário e uma adaptação do mercado privado de educação para atender a esta demanda crescente, procuraremos compreender de que modo as mulheres investigadas observam a influência da formação escolar na sua inserção no mercado de trabalho através da recepção de campanhas de cursos diversos (idiomas, profissionalizantes/técnicos e superiores). 5.3. Uso do Tempo Segundo Souza, por falta de acesso aos capitais econômico e cultural, a nova classe média não possui o recurso mais típico das classes dominantes: tempo. Tempo para incorporar conhecimento formal, para acessar bens culturais diversificados, tempo “livre”.   “Essas características estruturais implicam em “condução   de   vida”   e   “percepção  do  mundo”  – as duas características mais importantes para conhecermos a especificidade  do  pertencimento  de  classe”  (SOUZA,  2011  a,  p  1). O tempo livre mais escasso (mesmo em realidades distintas) traz como conseqüência para a mulher sentimentos como perda de autonomia, escassez de tempo e falta de acesso a espaços sociais (RAMOS, 2009, p. 865). Na publicidade esta idéia de economia do tempo de trabalho ou usufruto do tempo livre é normalmente associada ao consumo. Produtos que se destinam a mulheres que acumulam muitas tarefas são ofertados como soluções para esta escassez de tempo ou como uma merecida recompensa pela dupla jornada. Nos interessa entender como as mulheres de frações de classe distintas interpretam estas representações de seu tempo livre e a associação ao consumo proporcionada pela publicidade. O foco se destinará na recepção de campanhas e consumo de produtos da linha de higiene pessoal e alimentação. 5.4. Estética/beleza Para Bourdieu, as condições sociais para a realização do habitus feminino levam a experiência do corpo feminino como corpo-para-o-outro , sendo objeto constante do olhar e do discurso alheio. A relação que a mulher tem com o próprio corpo se funda nas reações ou percepções dos agentes com os quais ela interage. Assim, os inegáveis efeitos  de  instituições  como  “moda/beleza”  tem  origem  na  relação   fundamental  que   institui a mulher na posição de ser-percebido (BOURDIEU, 1999, p. 79-85).


Na mídia, é recorrente a presença de um discurso que imprime saberes sobre o corpo (em forma de produtos, evidências e receitas) que legitimam e naturalizam uma definição dominante de ideal corporal feminino (BRAGA, 2009). O mercado, por sua vez, oferece através da publicidade produtos e serviços para todos os bolsos, adaptando a necessidade estética à realidade socioeconômica das consumidoras. A adesão ao modelo ideal de beleza não é uma opção, nem tampouco simples vaidade. “As mulheres   que   ‘os   outros’   considerarem   bonitas   terão   vantagem   para   conseguir   emprego, assinar   contrato,   manter   clientes”   (idem,   p.   9).   Nesta   categoria,   portanto,   focaremos a análise na recepção de campanhas das linhas de beleza e cosmética, com extensão à observação das representações sobre o consumo de seus respectivos produtos. 5.5. Categorizar para mediar a análise Quando construímos diferentes modos de observar as diversas apropriações possíveis  das  representações  do  trabalho  feminino  na  publicidade  entendemos  que  “o   estudo da recepção se delimita à compreensão da interface da mídia na vida das pessoas   a   partir   de   um   olhar   orientado   por   algumas   categorias   mediadoras”   (TRINDADE, 2008, p. 78). Assim, considerando as categorias propostas para esta análise e as particularidades da relação da publicidade com as audiências, esclarecemos que as campanhas que formarão um corpus de análise para observação em campo serão selecionadas a partir das características delineadas nas categorias. O recorte não se dará, portanto, a partir de um determinado produto ou marca, mas sim pelas representações do trabalho feminino presentes no discurso que serão tensionadas com as interpretações das mulheres que compõem a amostra conforme procedimentos metodológicos que serão explicitados a seguir. Tendo em vista a necessidade de orientar o estudo para não torná-lo amplo ao ponto de dificultar a observação dos dados é que delimitamos as linhas de produtos (ou classe de anúncios), pensadas como representativas de cada categoria. Este recorte, contudo, pode ser reconsiderado conforme se desenvolva a pesquisa de campo. Esta delimitação também favorece a observação da produção de sentido da recepção publicitária, na medida em que se torna possível analisar as representações associadas ao consumo destes produtos. 6. Procedimentos metodológicos


Entende-se que um estudo que objetiva analisar representações de classe, as significações dadas ao consumo pela publicidade e os conflitos entre frações de classe para legitimação das posições sociais deve privilegiar a pesquisa empírica, pois é no universo das práticas cotidianas, nas relações sociais, que os sujeitos compartilham significações fundamentais para o processo de construção cultural e identitário (MARTIN-BARBERO, 2003). Como é recorrente na composição de estudos que relacionam comunicação e cultura, evidenciamos a necessidade de uma colaboração interdisciplinar que auxilie na construção de um olhar mais sensível para uma percepção mais adequada desta relação. Deste modo, optamos por utilizar métodos variados que dialogam diretamente com outras áreas, especialmente a Sociologia e a Antropologia. Serão parte do nosso aporte metodológico, portanto, o modelo Ecodin/Decoding, a etnografia, a entrevista em profundidade e a observação participante. Em relação à operacionalização metodológica das mediações para observar a relação entre meios e audiências, seguimos a proposta de Ronsini (2011) de utilizar o modelo Ecoding/Decoding de Stuart Hall. Ao articular produção (codificação) e recepção (decodificação) da mensagem, o autor identifica os sentidos preferenciais do texto - que estão diretamente vinculados ao discurso hegemônico, uma vez que têm embutidos toda a ordem social enquanto conjunto de significados, crenças e práticas (HALL, 2009, p. 374).

Hall faz uma ressalva ao afirmar que estes sentidos são

dominantes, mas não determinantes - o que implica em considerar diferentes possibilidades de decodificação de uma mesma mensagem: a hegemônica/dominante, a negociada e a opositiva. Ao propor a utilização do modelo teórico-metodológico de Hall, Ronsini (2011) considera a relevância de compreender o processo da recepção tanto a partir do contexto e das decodificações dos receptores, quanto através da observação da operação hegemônica na codificação dos discursos midiáticos. Isso demonstra a importância de resgatar para os estudos de recepção a preocupação com o exercício do poder na própria codificação (o que diz respeito diretamente ao trabalho de análise dos modos pelos quais estes sujeitos irão se relacionar com os textos). Para Ronsini, contudo, o modelo de Hall precisa ser revisto em alguns aspectos em sua aplicação nos estudos de recepção:


[...] o modelo necessita ser reconfigurado com vistas a analisar a textualização das formas culturais de um modo distinto do previsto por Stuart Hall, assumindo que a codificação delas abrange um modo preferencial, negociado e/ou opositivo. Além disso, é preciso distinguir as categorias dominante e hegemônico, utilizadas como sinônimas, pois o hegemônico abrange também codificações negociadas que contribuem para o consenso e não somente codificações dominantes (RONSINI, 2011, p. 2).

No caso do estudo proposto, significa considerar no estudo de recepção a estruturação das campanhas conforme códigos preferenciais, negociados e de oposição. Assim, o modelo do Ecoding/Decoding permite a observação da lógica da produção, uma vez que representa a posição dos anunciantes no campo econômico e cultural. Estes anunciantes, por sua vez, constroem seus discursos considerando a relação (e, portanto, os significados pretendidos) com os receptores destes anúncios. Assim, é perceptível a idéia de senso de homologia (BOURDIEU, 2008, p. 217) para esclarecer a relação entre produção e consumo para a conformação do gosto enquanto construção social. A proposta de priorizar o espaço do cotidiano, as culturas vividas, para a análise empírica das práticas de recepção e de consumo da publicidade nos remete à segunda perspectiva metodológica: a etnografia. Para a sua realização, entende-se o ambiente doméstico como espaço privilegiado para esta observação, uma vez que possibilita a aproximação com o sujeito e a visualização de sua relação com a publicidade em seu cotidiano. É válido ressaltar que a etnografia proposta não se concentra na observação da recepção de um meio específico. Consideramos prudente primeiramente mapear a relação entre as mulheres da amostra e o discurso publicitário através dos meios mais variados, de acordo com as suas práticas cotidianas, para posteriormente concentrar a observação entre aqueles que tenham maior representatividade para o grupo observado. Além disso, a etnografia realizada deve procurar descrever e interpretar o contexto sócio-econômico e o ambiente cultural em que estão inseridas estas mulheres para valorizar a participação das mediações e das práticas de consumo como formas de construção das suas identidades de classe. Considerando o caráter qualitativo da pesquisa etnográfica, faz-se necessária a definição de alguns instrumentos de coleta de dados, fundamentais para o trabalho de


campo. Na pesquisa proposta, optou-se pelo trabalho com as entrevistas em profundidade e observação participante, sendo possível a coleta complementar através de registros documentais, fotográficos e do uso diário de campo pela pesquisadora. A entrevista   em   profundidade   é   uma   “técnica   qualitativa   que   explora um assunto a partir da busca de informações, percepções e experiências de informantes para analisá-las e apresentá-las   de   forma   estruturada”   (DUARTE,   2011,   p.   62).   Neste   sentido, as entrevistas desta pesquisa devem ser estruturadas a partir dos objetivos e das categorias propostas e serão ferramentas importantes para se obter o acesso ao “ponto  de  vista  nativo”,   ou  o  modo  de   construção  das  significações  das  mulheres  da   amostra sobre o tema. Já a observação participante refere-se à inserção da pesquisadora no cotidiano do grupo pesquisado para que seja possível a vivência e o partilhamento de experiências que tornem compreensíveis as lógicas de significação daquelas mulheres. Deste modo, nos referimos tanto à participação em momentos de audiência de diferentes meios (para a percepção da recepção do fluxo publicitário), quanto em espaços do cotidiano doméstico em que seja possível captar as práticas de consumo de bens materiais e simbólicos que estejam diretamente ligados às categorias aqui propostas: cuidado com o espaço doméstico, formação escolar, estética/beleza e uso do tempo livre. 7. Ponderações quanto ao método Em uma pesquisa qualitativa, o contato aproximado e contínuo entre pesquisador e amostra não passa despercebido para nenhum dos lados. Este aspecto deve ser considerado na estruturação do método e durante a própria realização do trabalho. Neste sentido, são válidos os apontamentos Roberto Cardoso de Oliveira (2000), quando trata o método de observação etnográfico como um olhar, ouvir e escrever disciplinados, e que, por isso, precisam de constante exercício de distanciamento que não inclua significações ou leituras fixadas em valores culturais do pesquisador. Ao mesmo tempo, é preciso concordar que o distanciamento não significa a (impossível) retirada intersubjetividade na relação entre observador e observado. É preciso sabê-la presente pra que se problematize como e quanto este envolvimento


sugere mudanças no percurso. Neste sentido, presume-se ser um exercício constante o de “tornar  o  familiar  exótico”,  tão  caro  aos  antropólogos  que  se  dedicam  aos  estudos   das sociedades complexas. Ora, se aqui propomos trabalhar significações de uma identidade de classe que, a despeito de várias particularidades, em muito também se assemelha àquilo que estrutura própria identidade da pesquisadora, é preciso, antecipadamente, fazer tais ponderações. Se, neste contexto, ao considerar a inevitável construção subjetiva que fazemos sobre classes sociais, problematizamos outro aspecto a ser pensado durante toda a pesquisa. Portanto, ao realizar um trabalho que objetiva analisar a construção de representações que colaboram para a conformação das identidades de classe de dois grupos distintos (que, em certa medida, apresentam coerências e divergências na sua relação entre consumo e posição social) é preciso que seja possível tanto reconhecerse enquanto parte deste conflito, mas, especialmente, saber posicionar-se de forma distanciada para observá-lo. 8. Considerações finais Neste texto procuramos apresentar e discutir os procedimentos metodológicos de uma pesquisa em desenvolvimento. Tendo em vista as especificidades do fluxo publicitário, a fragmentação de seu discurso e sua relação direta com aspectos simbólicos e materiais da sociedade, procuramos identificar os principais aspectos de pesquisas já desenvolvidas (PIEDRAS, 2007; 2009 e TRINDADE, 2008) sobre a recepção e consumo publicitário para então estabelecer adequações à proposta ora apresentada. Para dar conta das especificidades que notadamente incluem a recepção publicitária em um campo que não permite a fixação de modelos padrão de métodos para a sua análise, entendemos que um elemento importante para a proposta que apresentamos foi a delimitação do objeto a partir de um recorte (classe social), de um tema (trabalho feminino) e de suas respectivas categorias de análise (que também apresentam um recorte a partir dos tipos de anúncios). Entendemos que esta estruturação permitirá observar a recepção publicitária e sua produção de sentido (através das práticas de consumo) de forma a respeitar ao máximo as marcas da cotidianidade das mulheres observadas. Ou seja, o método proposto pretende analisar esta relação através da sutileza do cotidiano, sem isolar a


publicidade de   seu   contexto   efetivo   de   atuação.   Pois   “olhar a publicidade isolada de seu fluxo é percebê-la parcialmente e, na maioria das vezes, na perspectiva dos interesses  do  pólo  da  produção”  (TRINDADE,  2008, p. 77). Por fim, para contrastar com a defesa da importância da construção de parâmetros de categorização para a realização de um estudo de recepção publicitária, consideramos importante que a estruturação do método esteja aberta às intercorrências do campo, sendo possível adaptar e reestruturar o projeto inicial sempre que necessário. Pois sabe-se que o próprio campo, como lugar de observação da cultura em relação é um espaço que se apresenta, que se descobre durante a incursão – o que indica a necessidade de perceber os caminhos traçados sem deixar de sentir disciplinadamente o que se apresenta no exercício da pesquisa.

Referência bibliográfica BOURDIEU, Pierre. A dominação masculina. Rio de Janeiro: Bertrand Brasil, 1999. ________. A distinção: crítica social do julgamento. São Paulo: Edusp; Porto Alegre: Zouk, 2008. BRAGA, Adriana . Corpo, Mídia e Cultura. Razón y Palabra, v. 69, p. VII - 2, 2009 CARDOSO DE OLIVEIRA, Roberto. O trabalho do antropólogo. 2ª ed. São Paulo: Editora UNESP, 2000. DUARTE, Jorge. Entrevista em profundidade. In: DUARTE, Jorge; BARROS, Antonio (orgs). Métodos e técnicas de pesquisa em comunicação. 2ª ed. São Paulo: Atlas, 2011. GORGULHO, Vinícius. Nova classe média vai à escola. Revista Ensino Superior, São Paulo, nº 134, novembro, 2009. Disponível em < http://revistaensinosuperior.uol.com.br/textos.asp?codigo=12489> Acesso em 06 Jan. 2012. HALL, Stuart. Da diáspora: identidades e mediações culturais. Belo Horizonte: Editora UFMG, 2009. MARTÍN-BARBERO, Jesús. Globalização comunicacional e transformação cultural. In: MORAES, Dennis de (org). Por uma outra comunicação – mídia, mundialização cultural e poder. Rio de Janeiro: Record, 2003, p. 57-85. ________. Dos meios às mediações: comunicação, cultura e hegemonia. Rio de Janeiro: Editora UFRJ, 2006. MATTOS, Patrícia. A mulher moderna numa sociedade desigual. In: SOUZA, Jessé (org). A invisibilidade da desigualdade brasileira. Belo Horizonte: Editora UFMG, 2006.


NARVAZ, Martha G; KOLLER, Sílvia H. Famílias e patriarcado: da prescrição normativa à subversão criativa. Psicologia e Sociedade; 18(1): 49-55; jan/abr-2006 PIEDRAS, Elisa Reinhardt. Publicidade, imaginário e consumo: anúncios no cotidiano feminino. Porto Alegre, 2007. Tese de Doutorado em Comunicação – Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul. ________. Fluxo publicitário: anúncios, produtores e receptores. Porto Alegre: Sulina, 2009. RAMOS, Daniela P. Pesquisas de usos de tempo: um instrumento para aferir as desigualdades de gênero. Estudos Feministas, Florianópolis, 17(3): 312, setembro/dezembro, 2009. ROCHA, Everardo. Magia e capitalismo: um estudo antropológico da publicidade. 3ª ed. São Paulo: Brasiliense, 1995. ________. (org.) Representações do consumo: estudos sobre a narrativa publicitária. Rio de Janeiro: Ed. PUC-Rio: Mauad, 2006. ________. Invisibilidade e revelação: camadas populares, cultura e práticas de consumo – apresentação. In: ROCHA, Ângela da; SILVA, Jorge Ferreira da (orgs). Consumo na base da pirâmide: estudos brasileiros. Rio de Janeiro: Mauad X, 2009. RONSINI, Veneza Mayora. A perspectiva das mediações de Jesús Martín-Barbero (ou como sujar as mãos na cozinha da pesquisa empírica de recepção). In: 19º Encontro Anual da COMPÓS, 2010, Rio de Janeiro. Anais do 19º Encontro Anual da Compós. Rio de Janeiro : PUCRio, 2010. p. 1-15. ________. A ideologia meritocrática na novela das oito e a reprodução das desigualdades de classe. In: 20º Encontro Nacional da COMPOS, 2011, Porto Alegre. Anais do 20º Encontro Nacional da Compós. Porto Alegre : UFRGS, 2011. v. 1. p. 1-15. SANCHEZ, Lígia. A escalada da classe C. Revista Educação, São Paulo, nº 173. novembro, 2011. Disponível em <http://revistaeducacao.uol.com.br/formacao-docente/173/a-escalada-daclasse-c-235011-1.asp> Acesso em 06 jan. 2012. SOUZA, Jessé. Os batalhadores brasileiros: nova classe média ou nova classe trabalhadora? Belo Horizonte: Editora UFMG, 2010. ________. Ralés, batalhadores e uma nova classe média. IHU Online, Unisinos, São Leopoldo/RS. 24 jan, 2011. Disponível em < http://www.ihu.unisinos.br/entrevistas/40345rales-batalhadores-e-uma-nova-classe-media-entrevista-especial-com-jesse-de-souza> Acesso em 31 dez 2011. TRAVANCAS, Isabel. Fazendo etnografia no mundo da comunicação. In: DUARTE, Jorge; BARROS, Antonio (orgs). Métodos e técnicas de pesquisa em comunicação. 2ª ed. São Paulo: Atlas, 2011. TRINDADE, Eneus. Recepção publicitária e práticas de consumo. Revista Fronteiras – Estudos Midiáticos. São Leopoldo/RS. Vol. X, nº 2, maio-agosto/2008, p. 73-80.


Redes Sociais e Juventude Rural: apropriações de propostas de comunicação para o desenvolvimento em redes globalizadas Redes sociales y Juventud Rural: apropriaciones de propuestas de comunicación para el desarrollo en redes globalizadas Nataly de Queiroz Lima1 Maria Salett Tauk dos Santos2 Resumo Este artigo analisa as apropriações das propostas da Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa pelos jovens de Nova Olinda, no sertão do Ceará. Especificamente, o que se quer compreender é como os jovens de contexto popular, submetidos à condição contingente de acesso a bens materiais e simbólicos, se apropriam de uma proposta que defende o desenvolvimento local via estratégias de comunicação acordadas em uma rede social global. A pesquisa combina as teorias dos estudos culturais latino-americanos e dos estudos das redes sociais, via Manuel Castells, Scherer-Warren, Néstor García Canclini, Maria Salett Tauk Santos e Jesus Martin-Barbero. Trata-se de um estudo de caso que utiliza técnicas combinadas de coleta de dados. A pesquisa demonstra que os jovens rurais estão inseridos nas dinâmicas das redes sociais, mas as mediações tecnológicas não são redentoras para a formação de coletivos internacionais. Resumo Este artículo examina la apropiación de la propuesta de Red de Niños y Adolescentes Comunicadores de Léngua Portuguesa por los jóvenesde Nova Olinda, en el interior de Ceará. En concreto, se quiere entender cómo la juventud de contextos populares, con condiciones contingentes de acceso a bienes materiales y simbólicos, se apropian de una propuesta que aboga por el desarrollo local, a través de estrategias de comunicación acordadas en una red social global. La investigación combina las teorías de los estudios culturales latinoamericanos y estudios de las redes sociales, a través de Manuel Castells, Scherer-Warren, Néstor García Canclini, Maria Salett Tauk Santos y Jesús Martín Barbero. Se trata de un estudio de caso que utiliza técnicas combinadas de recolección de datos. La investigación muestra que la juventud rural se inserta en la dinámica de las redes sociales, pero las mediaciones tecnológicas no son la redención para la formación de colectivos internacionales. Palavras chave: Redes sociais; Juventude rural; Tecnologias da Informação e da Comunicação; Internet; Participação.

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Nataly Queiroz é Jornalista, Mestra em Extensão Rural e Desenvolvimento Local da Universidade Federal Rural de Pernambuco, consultora de ONU Mulheres – Agência das Nações Unidas para o Empoderamento da Mulher. E-mail: queiroz.nataly@gmail.com Maria Salett Tauk Santos é Jornalista, Doutora em Ciências da Comunicação, Professora do Programa de Pósgraduação em Extensão Rural e Desenvolvimento Local da Universidade Federal Rural de Pernambuco. E-mail: mstauk@hotmail.com


Este artigo tem como objetivo analisar as apropriações das propostas da Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa pelos jovens de Nova Olinda, no sertão do Cariri cearense. Especificamente, o que se quer compreender é como os jovens de contexto popular, que vivem em situação de pobreza, submetidos à condição contingente de acesso a bens materiais e à participação social em esferas rurais, se apropriam de uma proposta que defende o desenvolvimento local via estratégias de comunicação acordadas em uma rede social globalizada. A Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa tem como objetivo

promover intercâmbios

e fortalecer experiências de comunicação para o

desenvolvimento local coordenadas por jovens em Angola, Moçambique e Brasil. Neste último país, a iniciativa é liderada pela Fundação Casa Grande, organização não governamental localizada na cidade de Nova Olinda, no Ceará, onde crianças, adolescentes e jovens atuam como produtores de conteúdo e comunicadores comunitários na Rádio Casa Grande FM. Os jovens do município de Nova Olinda convivem num cenário de desigualdade de oportunidades de acesso a bens materiais, simbólicos e direitos universais como a educação e o direito à informação. O Censo Educacional 2009, realizado pelo Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas Educacionais do Ministério da Educação aponta que, na localidade, existem 2.777 estudantes matriculados no ensino fundamental. Número que cai para 697 no ensino médio3. As dificuldades se ampliam para aqueles que pretendem cursar o ensino superior, pois precisam se deslocar para as cidades do Crato ou Juazeiro do Norte. Estes dados se refletem na alta taxa de analfabetismo da população acima de 15 anos, 34,2%4. Paralelamente, faltam políticas públicas de geração de emprego e renda, de cultura e de lazer. A maior parte das informações acessadas pela população local advém das parabólicas que transmitem conteúdos de realidades distintas, de outras regiões do país. A realidade de necessidades imediatas da juventude rural em Nova Olinda é contrastada pela proposta  da  Fundação  Casa  Grande  cuja  intervenção  pretende:  “levar  'o  mundo  ao  sertão'.   Mas não qualquer mundo, e sim um mundo que proporcione as crianças e jovens o

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3 Disponível em: http://www.ibge.gov.br/cidadesat/xtras/temas.php?nomemun=Nova%20Olinda&codmun=230920&tema=educa &desc=Ensino%20-el.&uf=ce&r=2# , acessado em 03 de agosto de 2010, às 10h30. 4 Disponível em: http://ide.mec.gov.br//2008/gerarTabela.php, acessado em 03 de agosto de 2010, às 10h34.


empoderamento da   cultura   e   da   cidadania”5. A organização não governamental mantém o que intitulam   de   “laboratórios   de   conteúdos”,   o   que   corresponde   a   videoteca,   biblioteca,   gibiteca   e   outros acervos históricos disponíveis para consulta da população local e visitantes, e os “laboratórios   de   produções”,   do   qual   fazem   parte   a   produtora   de  TV   100   Canal,   a   Rádio   Casa   Grande FM, a editora Casa Grande e o teatro Violeta Arraes. Todos os laboratórios visam a complementação escolar, com formação interdisciplinar dos jovens para que produzam conteúdos para os veículos de comunicação e possam colaborar com a melhoria da qualidade de vida da população local. Para fortalecer a iniciativa, os jovens da Fundação Casa Grande, desde 2000, têm participado de redes sociais internacionais. A primeira experiência foi com a Rede de Crianças e Jovens Comunicadores de Língua Portuguesa. Atualmente, eles já integram mais dois coletivos internacionais, um de turismo comunitário e outro de produtores musicais. De acordo com o jovem A.S.: A Fundação Casa Grande é uma rua diferente. É o único espaço de lazer e de cultura que temos na cidade. As escolas visitam esse espaço, os moradores ouvem a rádio, outros jovens vêm para conhecer a videoteca. Por isso, a troca de conhecimentos com outras realidades é importante. Trazemos para a rádio músicas de outros países, levamos para a banda sons, batidas de outros países. Com isso, a população que frequenta a Fundação pode ter mais cultura e saber que o mundo é grande. Maior do que a nossa cidade (A.S, 2010)6.

O depoimento do jovem e as condições sócio-econômicas de Nova Olinda apontam para o desafio de se perceber a complexidade das intervenções junto aos jovens rurais na sociedade da informação. De acordo com Castells (2009), este paradigma se difere das revoluções anteriores, colocando a informação em lugar preponderante. As novas tecnologias são pensadas para gerir fluxos comunicacionais, ampliá-los e difundi-los. A tecnologização da vida se apresenta como uma forma de sociabilidade, de participação e de inserção na vida social. Existir e estar incluído socialmente aparecem como sinônimos de acessar informações, que são produzidas em um ritmo intermitente; de produzir conteúdos, com a emergência de softwares livres que permitem editar gratuitamente blogs e do que alguns pesquisadores têm chamado de jornalismo cidadão, ou seja, os registros em câmeras de celular que são enviados para redações jornalísticas, entre outros; e a participação em redes sociais. Um movimento repleto de paradoxos, em especial para a 5 Disponível em: http://www.fundacaocasagrande.org.br/principal.php, acessado em 24 de fevereiro de 2010, às 8h43. 6 Entrevista concedida por A.S. no dia 08 de janeiro de 2010, na cidade de Nova Olinda, Ceará.


juventude, como pontua Martin-Barbero: Estamos diante de uma juventude que possui mais oportunidade de alcançar a educação e a informação, porém muito menos acesso ao emprego e ao poder; dotada de maior aptidão para mudanças produtivas, mas que acaba sendo, no entanto, a mais excluída desse processo; com maior afluência ao consumo simbólico, mas com forte restrição ao consumo material; com grande senso de protagonismo e autodeterminação, enquanto a vida da maioria se desenvolve na precariedade e na desmobilização; e por fim, uma juventude mais objeto de políticas do que sujeito-ator de mudanças. (MARTIN-BARBERO, 2008, p. 12)

Característica do atual paradigma de sociedade, as redes sociais - tecnológicas, virtuais, presenciais ou comunitárias - estão presentes no cotidiano de quase toda a população mundial, mas a dinâmica de negociação de sentidos e os usos de bens materiais e culturais são campos de disputa entre hegemonia e contra-hegemonia, resignificações e rejeições. Segundo Castells, a adaptabilidade das redes à dissolução dos antigos conceitos de tempo e espaço parece ser sua mola motriz: A morfologia da rede parece estar bem adaptada à crescente complexidade de interação e aos modelos imprevisíveis do desenvolvimento derivado do poder criativo dessa   interação.   (…)   Essa   lógica   de   redes,   contudo   é   necessária   para   estruturar o não estruturado, porém preservando a flexibilidade, pois o não estruturado é força motriz da inovação na atividade humana (CASTELLS, 2009, p. 108).

São elementos característicos das redes, a auto-regulação e a não-linearidade. A capacidade de capilarização presente nos fluxos informacionais e de amplificação sem fronteiras das vozes e ideologias de determinados grupos podem exemplificar tais ponderações. A rede, como qualquer outra invenção humana, é uma construção social. Indivíduos, grupos, instituições ou firmas desenvolvem estratégias de toda ordem (políticas, sociais, econômicas e territoriais) e se organizam em rede. A rede não constitui o sujeito da ação, mas expressa ou define a escala das ações sociais. As escalas não são dadas a priori, porque são construídas nos processos. Como os objetos são conflituosos, as escalas são ao mesmo tempo objeto e arena de conflitos (DIAS, 2007, p.23).

O desenvolvimento das novas tecnologias e do funcionamento dos mercados financeiros impulsionou os estudos sobre as redes. O tema ganhou relevância na década de 70, na qual se estruturou um campo de estudo intitulado social network  analysis.   “Esse paradigma de análise de redes parte do pressuposto de que a vida de cada indivíduo depende em grande medida da forma que se encontra ligado a um amplo espectro de conexões sociais dentro de uma estrutura sistêmica”  (SCHERER-WARREN, 2007, p. 33). De acordo com Martin-Barbero,  o  mundo  atual  é  constituído  por  “redes  e  fluxos”.  Se  por  


um lado, o fenômeno das redes enfraquece as fronteiras nacionais, por outro promove pontos de contato e interações globais que, a sua vez, terminam por ativar capacidades locais. O novo sentido que o local começa a ter nada tem de incompatível com o uso das tecnologias comunicacionais e das redes informáticas. Hoje essas redes não são unicamente o espaço no qual circulam o capital, as finanças, mas também “um lugar  de  encontro”  de  multidões  de  minorias e comunidades marginalizadas ou de coletividades de pesquisa e trabalho educativo ou artístico. Nas grandes cidades, o uso das redes eletrônicas têm permitido a criação de grupos que, virtuais em sua origem, acabam territorializando-se, passando da conexão ao encontro e do encontro à ação (MARTIN-BARBERO, 2003, p.59).

As redes sociais, pelas suas capilaridades, acentuam os processos globalizadores, mas considerando os aportes de Boaventura de Sousa Santos, tais processos não são homogêneos ou isentos de conflitos. Cada sociedade se apropria, recria ou rejeita símbolos e bens hegemônicos, fazendo com que não exista uma única globalização e sim, globalizações (SANTOS, 2003). Em uma   sociedade   cada   vez   mais   interconectada,   o   local   funciona   como   “caixa de ressonância”   do   global.   É   o   que   Canclini   chama   de   “reordenamento   das   diferenças   e   desigualdades”   sem   sua   supressão.   Trata-se de apropriações e usos de ferramentas globais, as quais podem ser refuncionalizadas para atender a uma demanda local ou utilizadas em uma lógica identitária própria.

A pesquisa A fundamentação teórica do presente estudo está focada na perspectiva dos estudos culturais latino-americanos que privilegia as culturas populares nos processos de hibridização com a cultura de massas e a cibercultura. A ênfase é dada aos usos e as apropriações que fazem as culturas populares em relação às práticas midiáticas hegemônicas. Tal itinerário se faz necessário para a apropriação da amplitude do tema das redes sociais, principalmente quando são globais e se utilizam das mediações tecnológicas para promover a integração de sujeitos de realidades distintas.   Como   destaca   Tauk   Santos:   “a   pesquisa   de   recepção   não   se   limita   a   processos diretamente ligados às mídias. A recepção é entendida como um processo em que existe um contrato de comunicação proposto por organizações governamentais, não governamentais  ou  a  mídia  e  uma  determinada  população”.  (TAUK  SANTOS,  2006,  p.  110) Nos anos de 1980, os estudos de recepção estavam centrados na análise do impacto dos produtos mediáticos nos receptores, na eficiência dos veículos de comunicação (canal) e das


mensagens para convencer as audiências. Na década seguinte, é ampliado o olhar sobre o receptor, o qual se desloca do histórico papel passivo e passa a ser considerado como sujeito ativo do processo de decodificação dos significados das informações veiculadas e das interações mediáticas. Orozco considera que na atualidade os estudos de recepção estão centrados no debate epistemológico, abrindo o leque de temas para compreender a diversidade e a complexidade da contemporaneidade: Del mero interés por conocer lo que sucede frente a las pantallas o las gratificaciones individuales de los receptores, se ha pasado a una búsqueda por entender los usos sociales de la comunicación y la producción de sentido en general y de manera pormenorizada. La creación simbólica y la producción de sentido en general y de manera pormenarizada. La creación simbólica y la producción cultural en general y en especial la conformación de las culturas políticas de los receptores, han sido vetas de especial atención en los ER contemporáneos. Más recientemente se han empleado ER para conocer la conformación y la reconstitución de identidades de los sujetos receptores, dentro de un esfuerzo por explorar la constitución de la sociedad contemporánea y la creación cultural global y localizada. (GÓMEZ, 2002, p. 20)

Os estudos de recepção, como destaca Maria Immacolata Vassallo de Lopes, se constituem em uma perspectiva de investigação, articuladora do conjunto do processo da comunicação: A recepção é, antes de mais nada, uma perspectiva de investigação e não uma área de pesquisa sobre mais um dos elementos que compõem o processo de comunicação, neste caso, o público. Não se trata de substituir a análise da “produção”, da  “mensagem”  ou  do  “canal”  pela  da  “recepção”.  Firmamos  aqui   uma perspectiva integradora e compreensiva do estudo da recepção, uma vez que todo o processo de comunicação é articulado a partir das mediações (LOPES, 1997, p. 152).

Gómez (2002) ainda destaca que destas preocupações se desdobram múltiplas mediações. Isto porque a construção do sentido de uma determinada mensagem depende de fatores diversos como a subjetividade, as crenças, as relações de classe, de gênero, entre outras. No paradigma da sociedade da informação, a diversidade de interações sociais mediatizadas por novas tecnologias de informação e comunicação requer uma aproximação do objeto de estudo. Assim, “são as circunstâncias do objeto que oferecem as pistas para que o pesquisador capte   a   mediação   ‘por   excelência’,  isto  é,  aquela  ou  aquelas  cuja  interferência  afeta  de  maneira  singular  o  processo  de   comunicação.  Nesta  perspectiva,  a  mediação  é  algo  construído  em  cada  caso”.  (TAUK  SANTOS,   2006, p. 110) No caso em estudo, há que se considerar que na trama comunicacional que se estabelece entre os jovens de Nova Olinda, a Fundação Casa Grande e os jovens africanos existem


diferentes níveis de mediação. Os jovens de Nova Olinda, oriundos de contexto popular, trazem em suas vivências cotidianas características da desigualdade e da contingência no acesso aos bens culturais. Os africanos, por sua vez, além destas contingências enfrentam resíduos do medo advindo das guerras recentes presentes na cultura afro-contemporânea. A Fundação Casa Grande que tenta neutralizar estas diferenças, contornando a realidade cotidiana em que acham-se envolvidas estas populações, propondo caminhos diferentes – muito além das possibilidades reais - que, tradicionalmente enquanto populações de contextos populares rurais, poderiam adotar. Desta forma, as mediações que se evidenciaram, desde o início do estudo, foram a contextual, as condições concretas do contexto onde vive e atuam estes jovens, e a institucional, expressa na filosofia de trabalho da Casa Grande cuja proposta parece uniformizar as percepções sobre a produção cultural e a própria visão de mundo destes jovens a um patamar de cultura mundializada. Tal processo visa a promoção da cultura local desde que incorpore elementos que atendam a uma estética mundializada. Assim, esta pesquisa tem caráter qualitativo e analítico. Trata-se de um estudo de caso que incluiu técnicas combinadas de coleta de dados, análise documental, bibliográfica e observação de cunho etnográfico. Para tal se realizou pesquisa bibliográfica, análise documental dos projetos da Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa e da Fundação Casa Grande, elaboração de roteiros de entrevista semi-estruturadas, transcrição das entrevistas e sistematização do material adquirido. A coleta de dados se deu em janeiro de 2010, tendo sido necessário um retorno ao lócus da investigação para complementação de informações em janeiro de 2011. Nova Olinda, o lugar da pesquisa A cidade de Nova Olinda, lócus desta pesquisa, está situada na Chapada do Araripe, no Ceará, compondo o conjunto de municípios que fazem parte da Região Metropolitana do Cariri (Juazeiro do Norte, Crato, Barbalha, Caririaçu, Farias Brito, Missão Velha, Jardim, Nova Olinda e Santana do Cariri). Sua emancipação política se deu em 14 de março de 1957, quando foi elevada a município, pela lei nº 3.555, e desmembrada de Santana do Cariri. Suas origens, no entanto, datam das últimas décadas do século XIX e era conhecida como Tapera, localidade formada por moradores das margens do rio Cariús. O novo nome, Nova Olinda, foi adotado pela influência de um missionário, o Frei Henrique Feitosa, que saído de Olinda, cidade


pernambucana, identificara semelhanças geográficas entre os dois municípios7. (IBGE) De acordo com os dados iniciais do Censo 20108, do Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE), a cidade possui 14.256 habitantes, distribuídos em 284 Km de área territorial. Uma breve comparação entre este e o último censo parece demonstrar uma redução do percentual da população rural. Em 2000, 52,94% da população residia na zona urbana, enquanto 47,06% em áreas rurais. Uma década depois, 68,1% da população é considerada urbana e 31,99%, rural. A perda de expressivo contingente populacional percebe-se de forma mais incisiva quando comparada a 1980, visto que 65,48% do total de residentes estava na área rural. Mesmo diante deste quadro, o percentual da população rural em Nova Olinda ainda está acima da média estadual cearense (24,91%). A cidade convive com um cenário de marcante desigualdade e concentração de renda. Segundo o Instituto de Pesquisa Econômica do Ceará (IPECE), a População em Idade Ativa (PIA), constituída por pessoas residentes de 10 anos e mais, correspondia em 2000, a 76,88% do total dos moradores. Cerca de 85,29% destes se encontravam inseridos nas classes de rendimento de até um salário mínimo, em contraponto à participação dos extratos de rendimento mais elevados com faixas entre 10 a 20 salários mínimos, correspondente a 0,47% e que recebem mais de 20 salários mínimos, referente a 0,3% da PIA. Estes últimos correspondem a menos de 1% da população ativa. Dados da Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílio (IBGE-2007) aponta que 24,88% dos residentes eram jovens entre 15 e 29 anos. É valido salientar que o conceito de juventude que utilizamos nesta pesquisa coincide com o da Cepal (15 a 29 anos). É neste contexto que foi inaugurada em 1992, a organização não governamental Fundação Casa Grande. A sua criação está vinculada ao resgate histórico das populações que habitavam a cidade de Nova Olinda e também à memória das famílias tradicionais do local. A ideia inicial dos seus diretores e fundadores, o casal Alemberg Quindins e Rosiane Limaverde, músico e historiadora, respectivamente, limitava-se à criação e manutenção de um museu composto por um acervo de registros arqueológicos da tribo kariús-kariris, doados por universidades ou por donos de propriedades do local, assim como pela catalogação de lendas e 7 Histórico da cidade disponível em http://www.ibge.gov.br/cidadesat/topwindow.htm?1, acessado em 22 de outubro de 2010, às 13h16. 8 Resultados iniciais do Censo 2010 disponíveis em: http://www.ibge.gov.br/censo2010/resultados_do_censo2010.php , e acessado em 09 de dezembro de 2010, às 10h40.


mitos típicos da região. De acordo com Limaverde:   “Nosso   primeiro   objetivo   era,   e   ainda   é,   preservar viva a memória do povo do Cariri. O reconhecimento de quem somos é importante para  valorizar  o  nosso  território”9 (LIMAVERDE, 2010).

Os jovens em estudo Atualmente, a ONG desenvolve ações de comunicação que estão subdivididas por laboratórios: web, televisão, rádio, música, teatro e editora. Também mantêm a Cooperativa de Pais e Amigos da Fundação Casa Grande (Copagran) responsável pelo gerenciamento de uma lojinha e de pousadas domiciliares. O grupo de entrevistados sobre o qual nos debruçamos nesta pesquisa é composto por seis jovens integrantes da Fundação Casa Grande, sendo cinco do sexo masculino e uma do sexo feminino, com faixa etária entre 17 e 26 anos. Apesar de atuarem no mesmo projeto social, o grupo é heterogêneo no que diz respeito às atividades desenvolvidas no interior da organização não governamental, assim como nos seus interesses e perspectivas profissionais. Dois coordenam as atividades de produção musical da Banda que possui nomenclatura homônima; um atua na Rádio Casa Grande FM; um coordena o laboratório de informática e a Editora Casa Grande, responsável pela produção e atualização das peças de comunicação institucionais; um é responsável pelo laboratório de TV, o qual produz documentários, vídeos e clipes. A entrevistada desta amostra, no final do ano passado (2010), saiu da ONG para trabalhar em uma gráfica local, mas também atuava na Editora. Todos estão envolvidos nas atividades da Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa. É válido salientar que, apesar de estarem ocupando os espaços de coordenação dos citados laboratórios, os jovens transitam pelos outros espaços no interior da Fundação. Por exemplo, elaboram documentários, mas também produzem programas de rádio; compõem trilhas musicais e ministram capacitações de informática. A similaridade é que todos produzem e apresentam programas na Rádio Casa Grande FM. Este é o primeiro veículo de comunicação acessado pelos jovens ao entrar na organização não governamental, além de ser, ao que parece, o mais conhecido   pelos   moradores   da   localidade.   Como   narrou   o   jovem   H.F:   “Aqui,   a   rádio   é   a   boca   da   Casa   Grande   e   a   meninada   daqui   quer   estar   na   rádio”10. Reitera-se que a ONG se

9 Entrevista concedida por Roseane Limaverde no dia 08 de janeiro de 2010, na cidade de Nova Olinda, Ceará. 10 Entrevista concedida pelo jovem H.F. no dia 06 de janeiro de 2011, na cidade de Nova Olinda, Ceará.


apresenta como uma escola de comunicação. Deste viés, surge a multidirecionalidade das produções dos jovens. No que diz respeito à escolaridade, quatro entrevistados estão cursando o ensino superior nas áreas de Artes, Educação e Engenharia, tendo dois interrompido temporariamente, o curso universitário pela incompatibilidade de horário com o trabalho. Os outros dois jovens concluíram o ensino médio. Ambos pretendem cursar uma universidade futuramente. Durante as entrevistas, foram apontadas como principais dificuldades para a juventude de Nova Olinda se inserir e se manter na universidade: a necessidade de trabalhar para complementar a renda familiar; a distância das unidades universitárias, que ficam em outros municípios vizinhos, estando o mais próximo a 25 km da cidade; e o que denominaram de  “desestímulo”  para  seguir  estudando. O cenário de contingências é particular a esta parcela da população, intitulada de juventude rural. O estudo da juventude rural supõe a compreensão de uma dupla dinâmica social. Por um lado, uma dinâmica espacial que relaciona a casa (a família), a vizinhança (a comunidade local) e a cidade (o mundo urbano-industrial). Mais do que espaços distintos e superpostos, trata-se essencialmente dos espaços de vida que se entrelaçam e que dão conteúdo à experiência dos jovens e à sua inserção na sociedade. Por outro lado, nestes espaços a vida cotidiana e as perspectivas para o futuro são imbuídas de uma dupla dinâmica temporal: o passado das tradições familiares – que inspira as práticas e as estratégias do presente e do encaminhamento do futuro; o presente da vida cotidiana – centrado na educação, no trabalho e na sociabilidade local e o futuro que se expressa, especialmente, através das escolhas profissionais, das estratégias matrimoniais e de constituição patrimonial, das práticas de herança e sucessão e das estratégias de migração temporária ou definitiva. As relações sociais se constroem no presente, inspiradas nas tradições familiares e locais – o passado – e orientam as alternativas possíveis ao futuro das gerações jovens e à reprodução do estabelecimento familiar. Estas dinâmicas se interligam e, através delas, emerge um ator social multifacetário que pode ser portador, ao mesmo tempo e paradoxalmente, de um ideal de ruptura e de continuidade do mundo rural (WANDERLEY, 2007, p.23).

No que concerne ao mercado de trabalho, foi possível observar que a maioria (cinco dos seis jovens) está ocupada em alguma atividade laboral, no entanto nenhum deles é o principal mantenedor da casa em que moram, e apenas um possui uma relação trabalhista formal, com carteira assinada e direitos assegurados. Apesar de alguns terem familiares próximos, como pais, tios ou avós, atuando na agricultura e criação de animais, nenhum dos jovens tem vínculos diretos com estas atividades, e nem mesmo, pelas respostas ao roteiro de entrevista aplicado, planejam desenvolver trabalhos nestas áreas. As atividades remuneradas que desenvolvem estão relacionadas intrinsecamente às


atividades que executam na Fundação Casa Grande e os conhecimentos adquiridos neste local. Metade dos entrevistados possui como principal fonte de renda uma bolsa concedida pela ONG, através de financiamento do Ministério da Cultura, para serem educadores e mobilizadores do pontão de cultura11, sediado pela organização. Um trabalha como freelancer, diagramando peças de comunicação para estabelecimentos comerciais da cidade; há uma jovem que trabalha fora da organização, em uma gráfica, e um que não possui renda mensal, mas atua na Rádio Casa Grande FM e passa todo o dia na instituição. Um traço marcante é o fato das atividades estarem vinculadas a novas mídias e tecnologias. Os três jovens que são bolsistas da Fundação também atuam como freenlancer, produzindo eventos, documentários, trilhas sonoras e montagem de espetáculos para contratantes como SESC e Banco do Nordeste do Brasil (BNB), que têm sede em cidades próximas como Crato e Juazeiro do Norte. Os outros dois desenvolvem trabalhos de design e programação visual. Nenhum, no entanto, relata planos de ir morar em outro lugar, apesar de ser recorrente, em seus discursos, a vontade de conhecer novos países e mesmo outros estados do país. Desejo ampliado pela participação nas redes sociais internacionais, das quais a ONG integra. A Fundação faz com que a gente tenha acesso ao mundo com todas as ferramentas para uma boa formação pessoal e coletiva, não só profissional. Os trabalhos dão a possibilidade de fazer o que a gente gosta e ter visibilidade sem precisar sair daqui (S.S., 2011)12.

A participação na Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa No ano de 2002, um dos principais financiadores da Fundação Casa Grande, o UNICEF, propôs um projeto de integração entre experiências do Brasil, Moçambique e Angola, na área de comunicação e desenvolvimento, geridas por crianças e adolescentes. A proposta inicial previa intercâmbios de saberes entre os jovens produtores de conteúdos para rádios comunitárias ou educativas, apoiadas pela agência de cooperação internacional. A troca de conhecimentos, ademais de incrementar a qualidade dos produtos comunicacionais, previa o fortalecimento da autoestima dos envolvidos, os quais, excetuando-se as especificidades histórico-políticas dos países, convivem em um cenário de similares contingências. O objetivo principal da rede é promover e fortalecer experiências de comunicação

11 O Pontão de Cultura faz parte do Programa Cultura Viva, desenvolvido pelo governo federal, através do Ministério da Cultura. Tratam-se de entidades que recebem apoio institucional e financeiro para coordenar a realização de ações de impacto sócio-cultural em um conjunto de comunidades. 12 Entrevista concedida pelo jovem S.S. no dia 06 de janeiro de 2011, na cidade de Nova Olinda, Ceará.


coordenadas por crianças, adolescentes e jovens. Mais especificamente, pretende estimular a formação de uma rede solidarística de sujeitos sociais e comunidades que, tendo o idioma como principal elo e as incipientes condições estruturais, possam manter os jovens envolvidos em atividades protagonísticas, de ativismo social e cultural. É válido salientar que, a formação desta rede foi impulsionada pelo UNICEF. Se envolveram na empreitada três organizações da sociedade civil, uma de cada país. Seis jovens de Nova Olinda estão envolvidos diretamente com seu funcionamento desde o início, estabelecendo contatos e produzindo materiais. Os demais participam de forma indireta e passiva, acompanhando a elaboração de peças de comunicação ou mesmo através dos repasses de informações em reuniões institucionais periódicas. Os seis jovens entrevistados para esta pesquisa atuaram de formas distintas ao longo dos oito anos de existência da rede internacional. Dois estiveram a cargo da produção de vídeosdocumentários que mostram semelhanças e diferenças entre os três países; dois, por atuarem na Rádio Casa Grande FM, são responsáveis pela produção dos programas que são remetidos para Moçambique e Angola; os outros dois, por estarem na Editora, onde se desenvolvem as ações de comunicação institucional, tiveram mais contatos com jovens de outros países, estabelecendo diálogos via ferramentas virtuais de comunicação, a fim de manter a rede em funcionamento. Atualmente, as interações são quase inexistentes por motivos que, mais adiante, detalharemos. Os contatos presenciais da Rede são escassos. As respostas ao roteiro de entrevistas nos apontam que apenas o coordenador da Fundação, Alemberg Quindins, esteve em Moçambique e Angola, onde ministrou oficinas de rádio e TV para os jovens africanos. Dois representantes de Moçambique também estiveram em Nova Olinda para conhecer presencialmente a experiência desenvolvida na cidade cearense. Assim, a comunicação entre os jovens, desde o início, foi mediada pelas Tecnologias de Informação e Comunicação, assim como, pelos contatos e informações repassados pelos coordenadores das instituições envolvidas que conheceram a realidade dos outros países presencialmente. Mídias sociais e programas de conversação são os meios de comunicação mais utilizados para as interações entre os jovens Nova Olindenses, de Moçambique e de Angola. Os mais citados foram o Skype, o MSN e o e-mail. Os primeiros dão suporte aos diálogos pré-agendados. O último é utilizado, principalmente, para envio de dados como pequenos programas, trilhas e mesmo para contatos interpessoais. As interações na Rede de Crianças e Adolescentes


Comunicadores de Língua Portuguesa aparecem inseridas no contexto da cultura da Internet e balizadas pelo modelo comunicacional contemporâneo vigente, o qual está vinculado às relações que tem na sua base componentes associados à globalização comunicacional, a ligação em rede dos media e às crescentes formas de interatividade. Nos diálogos via skype e MSN, segundo as respostas, os recursos disponíveis eram utilizados em sua completude: áudio, vídeo e texto. Para o jovem H.F., as ferramentas virtuais de comunicação são fundamentais para a rede: Se não tivesse essas ferramentas não teria acontecido nada. Cada vez mais a internet tem se apresentado para nós como importante, por isso também já temos página no youtube, estamos no twitter e queremos colocar a nossa rádio na web, mas a internet por satélite aqui é muito ruim. Muitos dos meninos não sabiam utilizar bem a internet, mas agora as coisas estão mudando (H.F., 2011).13

A cultura da internet se expande, em um movimento contínuo, em escala global, desde a década de 1990. Seu uso estabelece novas formas de interação, de linguagens e de práticas sociais. Há uma quebra de paradigmas tradicionais, expandindo as noções de território e tempo, assim como, de relações de poder, visto que todos podem ser produtores de conteúdo. Foi possível perceber que o uso das tecnologias comunicacionais, de redes sociais virtuais e da convergência mediática faz parte do cotidiano dos jovens de Nova Olinda em diversas esferas. Quatro possuem computadores em casa e manejam diferentes sistemas operacionais (Mac, Linux e Windows); todos têm acesso diário à internet, via Fundação ou alguma lan house; os seis possuem blogs e perfis no Orkut e Facebook, além de utilizarem o MSN e o Gtalk para trocas instantâneas de mensagens. O uso do Skype, em especial, foi incentivado pela participação na Rede, mas não é muito popular, tendo sido utilizado poucas vezes pelos entrevistados.

Contingenciamento no uso das TICs Nem as tecnologias e nem mesmo as redes são redentoras. O fato dos jovens possuírem determinados bens materiais hi tech não significa que possuam plenas condições de uso. Ou seja, os celulares multifuncionais citados anteriormente, por exemplo, permitem acesso à internet e infindas possibilidades de interação via áudio, vídeo e mensagens, no entanto os planos para estes serviços, disponibilizados pelas operadoras de telefonia móvel são caros, o que os torna proibitivos para alguns contextos, em especial os populares. Assim, as novas configurações 13 Entrevista concedida por H.F. no dia 06 de janeiro de 2011, na cidade de Nova Olinda, Ceará


sociais estabelecidas no bojo da cultura da Internet também criam condições de exclusão. La sociedad, concebida antes en términos de estratos y niveles, o distinguiéndose según identidades étnicas o nacionales, es pensada ahora bajo la metáfora de la red. Los incluidos son quienes están conectados, y sus otros son excluidos, quienes ven rotos sus vínculos al quedarse sin trabajo, sin casa, sin conexión. Estar marginado   es   estar   desconectado   (…)   (CANCLINI,   2008,   p.   73).

É na própria tecnologia que está a primeira dificuldade de comunicação com os jovens de outros países apontadas pelos entrevistados: são incipientes as condições de acesso à internet em Nova Olinda. Na cidade, a internet é via satélite e apresenta problemas de conexão. H.F., ao falar sobre as formas de troca de produtos na Rede, aponta a fragilidade: Eles nos enviam alguns programas pela internet, nós sempre enviamos produções de vídeo mas, no início, o contato era maior. Na maioria das vezes, agendávamos para que entrassem pela internet, ao vivo, no Papo Cabeça. Muita gente daqui passou a entender melhor a realidade dos países africanos e muito da nossa história, que também é a história dos negros africanos que vieram para o Brasil. Mas é muito difícil. A internet cai muito e depois a gente vai perdendo o ânimo. (H.F., 2010)14

A Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa ao apostar nas TICs como a única forma de comunicação entre os jovens se tornou susceptível a descontinuidades e a problemas de funcionamento. A conjuntura de desigualdades no acesso à bens e serviços que envolve os jovens dos três países foi um ponto de mobilização – uma vez que o objetivo da articulação é fortalecer experiências para superação deste quadro, estimulando o protagonismo juvenil -, mas também de dispersão e enfraquecimento da iniciativa, visto que a requerida inclusão digital não é plena por empecilhos estruturais. As respostas dos entrevistados reiteram que as mediações tecnológicas são importantes, mas cumprem um papel complementar. As estratégias presenciais de interação parecem ser imprescindíveis para a formação de laços de solidariedade e cooperação que caracterizam as redes sociais. Para alguns momentos as tecnologias são boas, mas os encontros presenciais são mais importantes, eu acho. Trocar figurinhas de perto é mais fácil e mais legal (H.F., 2011)15. Eu acho que a internet não substitui os encontros presenciais, acho que complementa. Você pode conversar com uma pessoa pela internet, mas nunca 14 Entrevista concedida por H.F. no dia 06 de janeiro de 2011, na cidade de Nova Olinda, Ceará. 15 Entrevista concedida por H.F. no dia 06 de janeiro de 2011, na cidade de Nova Olinda, Ceará.


saberá se ela é como realmente quer dizer que é. Por uns minutos ou por um chat qualquer um pode mentir, fingir ser outra pessoa que nunca saberemos qual é a verdade. O fato da internet nos deixar menos distantes não significa que estejamos perto (J.A., 2011)16.

Conclusões A mediação contextual se mostrou relevante nas interações comunicacionais entre os jovens de diferentes culturas e a Fundação Casa Grande. As situações de contingência em que vivem imersos e atuam esses jovens influenciam a maneira de atuarem no âmbito da proposta da Casa Grande, entretanto, há que se considerar achados importantes, os quais evidenciam que os jovens conseguem contornar esta situação e tirar proveito da experiência vivida no âmbito da rede. Assim, a mediação institucional aparece como fator interveniente importante no processo de apropriações das propostas da Rede pelos jovens pesquisados, como pode ser observado a seguir: 

A participação em uma rede social global, que adotou a comunicação virtual como principal forma de diálogo entre seus participes, ampliou os usos das Tecnologias de Informação e Comunicação nas esferas pessoal e profissional dos jovens;

Apesar do cenário de desigualdade no acesso às tecnologias, os entrevistados nesta pesquisa ampliaram, nos últimos oito anos, a sua rede de relacionamentos e interações sociais mediadas tecnologicamente. Isto se deve à inserção em redes sociais virtuais como Orkut e MSN, assim como, pela participação em outras redes movimentalistas internacionais;

Os jovens estão trabalhando diretamente com as TICs, operando diversas linguagens operacionais (Windows, Linux, Mac) e softwares para produzir programas de rádios e documentários, entre outros;

A inserção na Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa ampliou o desejo de conhecer novas culturas e viajar, influenciando na decisão de continuar atuando com produções na área de comunicação;

No manejo da programação da Rádio Casa Grande FM também foram inseridas novos programas virtuais que permitam maior interatividade e entrevistas, como o uso do Skype;

16 Entrevista concedida por J.A. no dia 08 de janeiro de 2011, na cidade de Nova Olinda, Ceará.


A grade de programação radiofônica, a qual está muito associada às músicas, em especial a MPB, Jazz e Blues, ampliou o repertório musical através da incorporação de gêneros de Angola e Moçambique;

A partir da experiência de intercâmbio com outros países, os jovens utilizam a Internet como forma de divulgação de suas produções e trabalhos principalmente via Youtube, Twitter e Site institucional;

O conjunto das apropriações possibilita identificar que as mudanças empreendidas a partir da experiência estão mais vinculadas às formas de interatuar com outros jovens e com o mundo do que aos conteúdos que estes contatos proporcionam.

As apropriações dos jovens e os novos usos que fazem das interações com outros países também impactou na comunidade em que vivem. Os jovens relatam que o estabelecimento de uma linha de trabalho com foco na participação em coletivos internacionais incentivou a realização de eventos em Nova Olinda, como mostras artísticas, que ampliaram a visibilidade do município e o número de turistas. Este dado fez com que o Ministério do Turismo concedesse, em 2009, o título de Cidade Indutora do Turismo Social e Comunitário. Por sua vez, disto derivam mais recursos para a gestão local investir em sinalização e organização de espaços para comercialização de artesanato, bem como, investimentos para dar visibilidade à região do Cariri Cearense. É possível, no entanto, observar que isto não é resultado apenas dos trabalhos com a Rede de Crianças e Adolescentes Comunicadores de Língua Portuguesa. Trata-se de um movimento processual de articulação de forças da comunidade e de fora dela. A Rede pode ter aberto caminhos para este fantástico mundo novo, mas não é a única responsável pelos resultados alcançados.

REFERENCIAS CANCLINI, Néstor García. Diferentes, desiguales y desconectados: mapas de la interculturalidad. Barcelona (Espanha): Gedisa Editorial, 2008. CASTELLS, Manuel. A sociedade em rede. São Paulo: Editora Paz e Terra, 2009. DIAS, Leila Christina. Os sentidos da rede: notas para uma discussão. In: DIAS, Leila Christina; SILVEIRA, Rogério Leandro Lima (ORG). Redes, sociedades e territórios. 2.ed. Santa Cruz do Sul: EDUNISC, 2007. p. 11 – 28.


GÓMEZ, Guillermo Orozco. Travesías de la recepción en América Latina. In: GÓMEZ, Guillermo Orozco. Recepción y mediaciones. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2002. p. 15-24. LOPES, Maria Immacolata Vassallo de. Explorações metodológicas num estudo de recepção de telenovela. In: LOPES, Maria Immacolata Vassallo de. Temas contemporâneos em comunicação. São Paulo: Edicon/Intercom, 1997. MARTIN-BARBERO, Jesús. Globalização comunicacional e transformação cultural. In: MORAES, Dênis (org). Por uma outra comunicação: mídia, mundialização cultural e poder. Rio de Janeiro: Editora Record, 2003. p. 57-86. MARTÍN-BARBERO, Jesús. A mudança na percepção da juventude: sociabilidades, tecnicidades e subjetividades entre os jovens. In: BORELLI, Silvia H.S.; FILHO, João Freire. Culturas juvenis no século XXI. São Paulo: Educ, 2008. p. 9 – 32. SANTOS, Boaventura de Sousa; NUNES, João Arriscado. Introdução: para ampliar o cânone do reconhecimento, da diferença e da igualdade. In:SANTOS, Boaventura Sousa. Reconhecer para libertar: os caminhos do cospomolitismo multicultura. Rio de Janeiro: Civilização Brasileira, 2003. p. 25-68. SHERER-WARREN, Ilse. Redes sociais: trajetórias e fronteiras. In: DIAS, Leila Christina; SILVEIRA, Rogério Leandro Lima (ORG). Redes, sociedades e territórios. 2.ed. Santa Cruz do Sul: EDUNISC, 2007. p. 29 – 50. TAUK SANTOS, Maria Salett; NASCIMENTO, Marta Rocha do. Desvendando o mapa noturno: análise da perspectiva das mediações nos estudos de recepção. In: SOUSA, Mauro Wilton de (org.). Recepção mediática e espaços públicos: novos olhares. São Paulo: Paulinas, 2006. p. 105-118. WANDERLEY, Maria de Nazareth Baudel. Jovens rurais de pequenos municípios de Pernambuco: que sonhos para o futuro. IN: CARNEIRO, Maria José; CASTRO, Elisa Guaraná. Juventude Rural em perspectiva. Rio de Janeiro: Mauad, 2007. p. 21-34.


Telas em toda parte: um novo lugar de pesquisa da recepção da telenovela brasileira1 Neide ARRUDA2 Universidade de São Paulo, Escola de Comunicações e Artes, São Paulo, Brasil

RESUMO O artigo aqui apresentado é composto por considerações iniciais, de ordem teórico-metodológica, sobre um trabalho de pesquisa em andamento que tem por objeto a recepção da telenovela exibida por uma nova categoria de mídia móvel digital, a out of home3, denominada Bus Mídia ou Via TV Mídia, no transporte público de São Paulo. Busca identificar os tipos de experiências, comunicativa, cultural, estética e social que emergem nesse novo lugar de assistência da teledramaturgia brasileira. Ainda, pretende compará-la com a experiência tradicional do espectador e do fã que recepciona a telenovela no conforto do sofá de sua casa. Será que essa nova forma de produção da telenovela (de fato, pós-produção) que é exibida de forma condensada, sem áudio e com legenda, é igualmente capaz de acionar mecanismos de conversação, de compartilhamento de sentidos e de participação no imaginário cultural das pessoas?

Palavras-chave: Recepção; transmídia; mídia móvel digital; telenovela brasileira; cultura popular.

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Trabalho apresentado no GP7 – Estudos de Recepção do ALAIC 2012 - XI CONGRESO LATINOAMERICANO DE INVESTIGADORES DE LA COMUNICACIÒN – Montevideo, Uruguay, de 9 a 11 de maio de 2012. 2

Bolsista pela Capes. Mestranda do Programa de Pós-Graduação em Ciências da Comunicação da Universidade de São Paulo. Pesquisadora do CETVN: Centro de Estudos de Telenovela ECA/USP - Brasil. Email: neidearruda@usp.br 3

Monitores de vídeo instalados em locais fechados com intenso movimento.

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1- Introdução É cada vez mais comum o aparecimento de novas categorias de mídia eletrônica no mercado brasileiro tornando mais complexo o campo da comunicação midiática. E, simultaneamente, a circulação de conteúdos por meio de diferentes plataformas está permitindo o surgimento de novas comunidades de receptores/consumidores. No mundo globalizado a revolução nas comunicações se processa em ritmo tão frenético que é quase impossível acompanhar as mudanças que ela provoca no cotidiano das pessoas. Novas tecnologias e novos conhecimentos estão surgindo e se desenvolvendo tão aceleradamente que já não é possível a nenhum homem, por mais diligente que seja – e muito menos ao cidadão comum, destinatário médio da informação – vangloriar-se de ser versado em mais de uns poucos aspectos da vida. Compreender o papel exercido pelos meios de comunicação no cotidiano da sociedade contemporânea nos leva acreditar ser necessário repensar a comunicação a partir da recepção. Isto é o que nos mostra os atuais estudos de recepção na América Latina ao buscar dar conta de toda complexidade deste processo. Para analisar o processo de recepção da comunicação, é preciso inserir no contexto o fator sócio-cultural. Martín-Barbero (1985) afirma que pensar os processos de comunicação a partir da cultura implica a ruptura com aquela compulsiva  necessidade  de  definir  a  ‘disciplina  própria’  e   com ela a segurança que proporcionava a redução da problemática da comunicação à dos meios. Priorizando este novo olhar para os vínculos entre comunicação, cultura e sociedade, o projeto de pesquisa tem como objeto de estudo a recepção do discurso da telenovela produzido pela TV Globo que também é exibido por meio de uma nova categoria de mídia móvel digital, a out of home ―   monitores   de   vídeo   instalados   em   locais   fechados   com   intenso   movimento   ―,   existente   no   transporte   público da cidade de São Paulo. O eixo condutor para as investigações que propomos neste trabalho está nas proposições teóricas de Martín-Barbero (1997, 2004); Lopes (1996, 2001, 2009) conectadas com outros autores, nos estudos da recepção. Além disso, as propostas teóricas de Canclini (1983, 1990), Ferin (2002) e Caiafa (2007), no que envolve os estudos da cultura popular, hibridização, identidade e consumo culturais, comunicação e cultura do cotidiano, e pesquisa etnográfica, respectivamente. No que diz respeito ao transporte de narrativas de um meio para outro, de um suporte para outro, não é um fato novo – mas vem recebendo especial atenção dos estudiosos de Comunicação – pois o surgimento de novas tecnologias digitais está acarretando a expansão e a convergência das narrativas audiovisuais em múltiplas plataformas. Esta circulação de conteúdos por meio de diferentes plataformas é conceituada  por  Henry  Jenkins  (2009)  como  “narrativa  transmídia”    e  ela  acontece  quando  as  histórias   2


se desenrolam em múltiplas plataformas, cada uma delas contribuindo de forma distinta para nossa compreensão do universo significante. Enquanto o paradigma da revolução digital presumia que o surgimento de   novas   mídias   iria   substituir   as   antigas,   segundo   Jenkins   “o   emergente   paradigma   da   convergência   presume   que   novas   e   antigas   mídias   irão   interagir   de   forma   cada   vez   mais   complexa”   (2009, p. 33). Dentro desse ecossistema midiático, desde o ano de 2007, uma nova categoria de mídia eletrônica é incorporada no cotidiano de quem usa transporte público na cidade de São Paulo, mais especificamente, o ônibus. Trata-se da Mídia Digital Móvel constituída por dois monitores digitais de LCD com 22, 24 ou 26 polegadas, instalados estrategicamente no interior de ônibus de linha 4, que não possui áudio e sim legenda nos programas exibidos – um mix de informação, cultura, esporte e lazer –, com conteúdos de três empresas. Em um universo de 15 mil veículos municipais, 985 transmitem para os passageiros os conteúdos centralizados por três empresas: a TV Bus Mídia/Via TV Mídia, da Rede Globo – exibe programação composta por resumos dos capítulos das novelas da emissora, matérias do Fantástico e do Jornal Nacional, dentre outros programas –; a BusTV e a TVO – da Band Outernet do Grupo Bandeirantes que exibe conteúdo específico para essa mídia. Visando detectar o grau de relacionamento entre esse público – que faz parte de um universo formado por passageiros de transporte coletivo – e a convergência das mídias, observamos que esta é mais do que uma mudança tecnológica e que altera as relações entre tecnologias existentes, indústrias, mercados, gêneros e públicos (Jenkins, 2009, p. 43). Com base nas observações feitas, colocamos como pauta do projeto a realização de estudos e reflexões de ordem epistemológica, teórica e metodológica sobre o discurso comunicacional dessa nova mídia digital, além de analisar por meio de uma pesquisa empírica de recepção sobre construções simbólicas dos públicos que fazem uso dessa mídia digital móvel. Isto porque a mídia televisiva – considerada por estudiosos como o pólo mais influente da indústria cultural – continua inovando, criando novas oportunidades de negócios no universo das comunicações, fazendo uso de novas plataformas, constituindo novos consumidores e lutando para manter um público fiel aos conteúdos que veicula. O objeto do trabalho de pesquisa em andamento é a recepção da narrativa da telenovela exibida por meio da nova categoria de mídia móvel digital, a TV Bus Mídia/VIA TV Mídia, no transporte público de São Paulo. Busca identificar os tipos de experiência, comunicativa, cultural, estética e social que emergem nesse novo lugar de assistência da telenovela. Ainda, compará-la com a experiência tradicional

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Um ônibus de linha tem capacidade para transportar uma média de 255 mil pessoas por dia.

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do espectador que recepciona a trama ficcional no conforto do sofá de sua casa. Será a narrativa transmídia, que é exibida de forma condensada, sem áudio e com legenda, igualmente capaz de acionar mecanismos de conversação, de compartilhamento de sentidos e de participação no imaginário cultural das pessoas? O objetivo geral do trabalho é detectar quais os caminhos que a narrativa da teledramaturgia brasileira passa a percorrer no cotidiano do brasileiro marcado pela ubiquidade dos meios e a presença cada vez mais constante das mídias digitais em convergência. O objetivo, de natureza empírica, é tentar descobrir, por meio da observação etnográfica e da coleta de dados primários, como se dá à relação entre essa mídia digital móvel e suas audiências; como se processa a recepção da telenovela nesse novo espaço e se ela apresenta algo de diferente. O objetivo teórico consiste em relacionar as práticas de comunicação de recepção da teledramaturgia brasileira diante das novas mídias digitais com novas vertentes dos estudos de Comunicação, investigando de que forma elas se inserem no contexto de cultura popular e avaliando os resultados que isso traz, na prática, para o cotidiano de uma nova audiência. 2- Novas interações discursivas e sociais Para atender à necessidade nesta nova mídia digital, TV Bus Mídia/Via TV Mídia e a Rede Globo criaram um formato próprio exclusivo, utilizando tarjas com a logomarca de cada programa veiculado, que foi exibido no dia anterior na TV aberta. O looping (tempo de duração da programação) de uma hora é composto por sete programas: jornalismo, quatro novelas, vinhetas, campanhas publicitárias e informes. Para cada conteúdo existe um limite de duração estipulado com a finalidade de prender a atenção do usuário do transporte coletivo. O resumo de um produto jornalístico pode chegar até três minutos de exibição, dependendo da importância do conteúdo. Já os resumos das novelas seguem uma métrica própria, de 10% do tempo total do programa. A novela das 18h, por exemplo, que tem 50 minutos, é reeditado para 5 minutos. Os textos (legendas) também seguem uma métrica estabelecida, que favorece a leitura de qualquer ponto dentro dos ônibus. Cada tarja contém 30 caracteres divididos em duas linhas e dura no mínimo 5 segundos. A programação é exibida durante todo dia, enquanto o ônibus estiver em movimento. No final do dia, os ônibus retornam à garagem para check-up e reabastecimento. É nesse momento que a programação em DVD é substituída por uma nova, via portador. Com relação à transformação da edição da TV para a mídia digital o processo tem suas particularidades. Cada conteúdo que fará parte da programação da mídia móvel é gravado na ilha de edição da Bus Mídia/Via TV Mídia e, com base no contexto de diálogo e imagem, uma equipe de redatores e editores cria uma nova narrativa bem enxuta por meio de legenda, mas que também dialogue 4


com a imagem apresentada reeditada. Vale salientar que o conteúdo final de toda programação só vai ao ar após aprovação da direção do departamento de Novas Mídias da Rede Globo.5 É nossa prioridade analisar o modo de percepção e de recepção da narrativa legendada da telenovela em  um  ônibus,  já  transformada  em  “narrativa  transmídia”,  como  se  ajusta    com  o  público  que   faz uso do transporte coletivo e se novas interações discursivas e sociais são desenvolvidas. Segundo Jenkins (2009, pp. 29-30),   “a   convergência   representa   uma   transformação   cultural,   à   medida   que   consumidores são incentivados a procurar novas informações e fazer conexões em meio a conteúdos de mídia  dispersos”.  Ele    acrescenta:   A convergência altera a lógica pela qual a indústria midiática opera e pela qual os consumidores processam notícia e entretenimento (...) A convergência envolve uma transformação tanto na forma de produzir quanto na forma de consumir os meios de comunicação. (JENKINS, 2009, p. 43). Levando em conta o poder de persuasão que a narrativa da teledramaturgia brasileira exerce em nossa sociedade e que esta mesma narrativa desliza também para mídia digital móvel na forma de imagem com legenda, buscaremos identificar que tipo de recepção se dá por um público6 tão heterogêneo e itinerante, com hora marcada para chegar ao seu destino? Neste mesmo contexto, observaremos se os conteúdos produzidos pelos meios midiáticos, em especial, os teleficcionais, estão tão incorporados no cotidiano das pessoas que não podem mais ser isolados da sociedade, e/ou já são instituições da mesma. Para   Lopes   (2009,   p.   32),   “a   novela   brasileira   talvez   seja   um   exemplo   único   de   como   um   sistema   de   mídia televisiva pode ser um dos fatores a contribuir para emergência de um espaço público peculiar que nos  anos  atuais  se  apresenta  como  uma  nova  forma  de  construção  de  cidadania”.   Sabe-se que milhões brasileiros estão dentro do modelo de recepção da televisão com grade de programação, comprometidos com horário certo para assistir seu programa e, principalmente, sua novela favorita. O que ainda não sabemos é o grau de recepção de um público que, sentado, de pé ou se equilibrando nos balaústres se estica para assistir o resumo da uma novela, mesmo que tenham assistido ao capítulo, no dia anterior, dentro de sua casa. E se a viagem de ônibus for longa, ainda sobra tempo para troca de opiniões e comentários sobre o enredo ou sobre os personagens da trama? 5

Dados de entrevistas feitas pela pesquisadora com funcionários da TV Bus Mídia/Via TV Mídia. São 800 mil passageiros/dias somados entre 400 coletivos de São Paulo (eram 250 dois anos atrás) e a permanência de cada passageiros no ônibus é de 45 minutos, em média. Isso significa também dizer que mais de sete milhões de passageiros por mês usam ônibus 6

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Para Caiafa (2007, p. 105), no transporte coletivo urbano gera-se um espaço muito singular de comunicação. São desconhecidos, completamente uns aos outros, que se deslocam – às vezes por um longo período – juntos, lado a lado. A proximidade entre as pessoas, provocada pela configuração espacial do transporte coletivo é definida pela autora como, um lugar ao mesmo tempo fechado e aberto e em movimento – muda muito as condições de comunicação. Cria-se uma pausa no turbilhão dos fluxos nas ruas (...). Há pausa porque as pessoas se sentam lado a lado, em posição de conversação. Podem também ir de pé e amontoadas, são as agruras do ônibus (...). Mas a situação é de proximidade e isso vai repercutir nas ocasiões de conversa e de silêncio entre esses desconhecidos que viajam juntos (CAIAFA, 2007, pp.105-106). Salientando o fato de que no Brasil, a narrativa da teledramaturgia tem exercido poder na formação da cultura nacional e que a mídia televisiva continua exercendo a hegemonia dentro das indústrias culturais do país, o estudo deve permitir duas abordagens paralelas. A primeira será observar de que forma estão sendo criadas novas relações das audiências com as mídias digitais móveis, através de uma pesquisa de recepção da telenovela em ônibus. A segunda

será detectar se a narrativa da

teledramaturgia pode potencializar a sua condição de produto cultural mais importante da televisão brasileira migrando para novas plataformas de circulação. Se imaginarmos que, em um espaço onde milhares de usuários do transporte coletivo viajam diariamente e, na sua grande maioria, estabelecem relações com as outras pessoas, hipoteticamente isso nos leva a acreditar que a transmidiação e a presença humana se imbricam de forma muito particular, formando novas comunidades. Martín-Barbero, diz  que  “quando  começamos  a  falar  de  comunidades  de   leitores,   de   espectadores   de   novela,   estamos   falando   de   algo   que   é   certo.   O   autor   afirma   que   “uma   comunidade formada por gente que gosta do mesmo em um mesmo momento. (...). É uma comunidade invisível, mas é real, tão real que é sondável, podemos pesquisá-la e ver como é heterogênea. Comunidade  não  é  homogeneidade”  7 Caiafa  (2007)  observa  que  “para  se  compreender  a  comunicação  nos  transportes  coletivos,  é   interessante não só estudar as  conversas,  mas  também  a  convivência  silenciosa”.  De  acordo  a  autora,  

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Essa noção  de    “comunidade  real”  foi  usada    por    Jesús  Martín-Barbero, em entrevista ao Caderno +Mais!. Folha de S. Paulo, 23.08.2009.

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Trata-se de um silêncio em que não se está solitário, mas que é amplamente povoado de presenças. É particularmente interessante a fricção da palavra e do silêncio nos veículos coletivos. Sobre tudo no caso de um meio tão cheio de acontecimentos como os ônibus (...).O silêncio que se produz nos espaços coletivos das grandes cidades é, a meu ver, um silêncio denso que ocorre em torno à conversação e se recorta sobre um fundo de grande estimulação material e afetiva – uma espécie de conversação por outros meio. Isso se os espaço são de fato coletivos, ou seja, se a diversidade é ali ativa e não neutralizada pela violência ou o isolamento (CAIAFA: 2007, pp. 107-108). 3 – Um olhar com multi-métodos para recepção Na opinião de Martín-Barbero (2004, p. 240), a recepção é definida como o espaço relacional “dos conflitos  que  articulam  a  cultura,  das  mestiçagens  que  tecem,  das  anacronias  que  a  sustentam  e,  por   último, do modo em que   trabalha   a   hegemonia   e   as   resistências   que   mobiliza”.   No   que   se   refere   à   mediação  no  processo  de  recepção  de  telenovela,  Lopes  (1996)  afirma  que  ela  “deve  ser  entendida  como   um processo estruturante que configura e reconfigura tanto a interação dos membros da audiência com os meios,  como  a  criação  por  parte  deles  do  sentido  dessa  interação”.       De outro ângulo desses estudos observa-se que o interesse pela recepção tem sido marcante, em especial na América Latina, onde estudiosos passaram a questionar o fato da recepção ter sido entendida e estudada, até então, como uma massa de indivíduos sem vontade própria e sob o domínio dos grandes conglomerados midiáticos. Nessa linha, entre os autores que tem aprofundado a perspectiva da recepção nos estudos da mídia está Lopes que, em meados da década de 1990, já manifestava sua preocupação com relação à forma como a recepção era investigada nos meios acadêmicos do país, necessitando desenvolver uma experimentação metodológica de multi-métodos através de projetos integrados multidisciplinares. Para a autora, investigar, por exemplo, a recepção da telenovela, exige: (...) pensar tanto no espaço da produção como o tempo de consumo, ambos articulados

pela

cotidianidade

(usos/consumo/práticas)

e

pela

especificidade dos dispositivos tecnológicos e discursivos (gênero) do meio televisão (LOPES, 1996, p. 4). 7


Com foco nas conceituações dos estudos da recepção, acima citados, incluiremos em nosso quadro teórico o estudo de outras ciências, entre elas, a da antropologia, a da sociologia e da ciência política. Isto porque, nosso objetivo nesse contexto é o de dar conta de toda relação que envolve a recepção de narrativas televisuais transmidiadas, como objeto de pesquisa. Para explicar a influência que a narrativa da teledramaturgia exerce na sociedade brasileira, tomamos de Lopes (2009) o conceito de

recurso comunicativo, pois   enquanto   tal,   “a   força   e   a  

repercussão da novela mobilizam cotidianamente uma verdadeira rede de comunicação, através da qual se dá  a  circulação  de  seus  sentidos  e  gera  a  chamada  ‘semiose  social’”  (LOPES, 2009, p. 31). Abordar a telenovela como recurso comunicativo é identifica-la como narrativa na qual se conjugam ações pedagógicas tanto implícitas quanto deliberadas que passam a institucionalizar-se em políticas de comunicação e cultura no país (LOPES, 2009, p. 32). Lopes   (2009)   também   enfatiza   que   “‘a   novela   é   tão   vista     quanto   falada’,   pois   seus   significativos resultam tanto da narrativa audiovisual produzida pela televisão quanto da interminável conversação  produzida  pelas  pessoas”. Não resta dúvida de que a novela constituiu um exemplo de narrativa que ultrapassa a dimensão do lazer e impregna a rotina cotidiana da nação. Construiu mecanismo de interatividade e uma dialética entre o tempo vivido e o tempo narrado e se configura como uma experiência comunicativa, cultural, estética e social. Como experiência comunicativa, ela aciona mecanismo de conversação, de compartilhamento e de participação imaginária (LOPES, 2009, p. 29). Na mesma linha de pensamento, Motter (2004) também é categórica ao afirmar que a telenovela  brasileira  “vem  mostrando  plasticidade  para  incorporar  elementos  de  outros  gêneros  ficcionais   e não-ficcionais, além de incorporar elementos da realidade, o que vem permitindo a abertura de intenso dialogo  com  o  cotidiano  concreto  da  nação”. Situada no passado ou no presente, tratando de temas históricos ou puramente ficcionais, a telenovela incorpora em sua narrativa, elementos de diversos sistemas semióticos e fala do hoje, rearticulando dados da memória coletiva na produção de sentidos renovados e se firma como 8


documento histórico, lugar de memória, refratando, pela ótica ficcioautoral, um momento do processo de desenvolvimento da sociedade brasileira (MOTTER: 2004, p. 252). Quanto ao discurso da  teledramaturgia    brasileira,  Balogh  (2002),  diz  que  “o  ato  de  produção   do discurso, a enunciação, é sempre pressuposto no produto que dele resulta, o enunciado, ou seja, enunciação  nunca  é  explicitada,  mas  deixa  no  enunciado  as  suas  marcas”.    Fazendo referência ao relato de apresentação do discurso ficcional segundo Balogh, Cada   discurso   é   dotado   de   um   “relato   de   apresentação”   (Greimas),   fundador da realidade de que o discurso deverá falar, no interior do qual o texto narrativo e o texto figurativo vão se articulando. Esse relato contextualizador em geral pressupõe o título, os protocolos de abertura, as frases iniciais da história (BALOGH, 2002, p. 70). Ainda na linha do poder do discurso da teledramaturgia no contexto comunicacional, será feita incursão em diversas conceituações teóricas, entre elas, a de Octavio Ianni (1994, p. 155) que afirma: “As  realidades  e  os  imaginários  lançam-se em outros horizontes, mais amplos que a província e a nação, a ilha e o arquipélago, a região  e  o  continente,  o  mar  e  o  oceano”.    Na  teoria  de  Boaventura  Souza  Santos   (2009), a narrativa ficcional (como perspectiva do real), Consiste num sistema de distinções visíveis e invisíveis, sendo que as invisíveis fundamentam as visíveis. As distinções invisíveis são estabelecidas através de linhas radicais que dividem a realidade social em dois  universos  distintos:  o  universo  ‘  deste  lado  da  linha’  e  o  universo  ‘do   outro  lado  da  linha’  (SANTOS,  2099,  p.  23).   Considerando o poder de persuasão dos meios de comunicação na cultura, Isabel Ferin observa que: Cultura e Comunicação são, igualmente, categorias de pensamento que se encontram associadas às democracias, isto é, a sociedades que privilegiam valores como a liberdade, o indivíduo, o direito à expressão, ao mesmo tempo que

promovem

economias fundadas na técnica e no

desenvolvimento das indústrias da informação e da comunicação (FERIN, 2002, p.10). 9


Nas questões de caráter de visibilidade da mídia no contexto social, salientamos a abordagem de John B. Thompson: O desenvolvimento dos meios de comunicação não somente tornou o poder visível de muitas maneiras, mas o fez numa escala nunca dantes experimentada: hoje a visibilidade medida é efetivamente global em alcance. Esta circunstância é resultado de um processo complexo de globalização cujas origens remontam a meados do século XIX, (...) (THOMPSON, 1998, p. 14). Nessa dinâmica  cognitiva,  citamos  também  Martin    que  afirma  “se  já  não  se  escreve,  nem  se  lê   como antes, é porque  tampouco  se  pode  ver,  nem  expressar  como  antes”.  Para  o  autor, “(...)  a  visualidade   eletrônica passou a fazer parte constitutiva da visibilidade cultural, a qual, segundo A. Renaud, é ao mesmo tempo encontro tecnológico e novo imaginário capaz de falar culturalmente: de abrir novos espaços e tempos para uma nova  era  do  sensível” (MARTÍN-BARBERO, 2004, p. 19).

Outro autor que também deverá ser incorporado é Mauro Porto que propõe que a pesquisa sobre a recepção e os efeitos da mídia, tenha um enfoque integrado e, após introdução de alguns paradigmas no   estudo   entre   a   mídia   e   suas   audiências,     acrescenta   que   “em   lugar   de   tratar   as   duas   perspectivas  como  posições  antagônicas    “é  importante”  identificar  suas  contribuições  e  consolidá-las em um  projeto  de  pesquisa  comum”  (PORTO,  2003,  p.  14). Observando a visibilidade global, hoje, como fato, nos leva acreditar que é através dela que a sociedade constrói o capital emocional de um produto ou de uma marca. E neste contexto talvez seja possível afirmar que

a cultura do fã acompanha de perto a evolução da televisão e, na era da

convergência midiática, mostra aumento da expressividade por conta das novas tecnologias, novas plataformas e novos suportes midiáticos . Para Jenkins (2009),   “é   a   cultura   produzida   por   fãs   e   outros   amadores para circulação na economia underground que extrai da cultura comercial grande parte de seu conteúdo”.   No   entanto,   vale   salientar   que   desde o início da produção e transmissão de narrativas de ficção no Brasil já existiam fãs que se identificavam com as tramas e artistas favoritos. Sabe-se que, mesmo antes do surgimento da televisão no País, as radionovelas eram acompanhadas capítulo a capítulo com muita emoção e devoção. A cultura da torcida e o sentimento coletivo de acompanhar histórias permearam nesta fase o modelo que temos de teleficção hoje. Fazendo uso desta consideração preliminar, nosso estudo, em especial, se fará presente, no campo da pesquisa exploratória, buscando detectar também a cultura do fã na nova mídia digital móvel, 10


o ônibus. Para a pesquisa etnográfica tomaremos como eixo condutor conceituações de Caiafa (2007). A autora teoriza  que  “além  do  trabalho  de  campo,  a  etnografia  envolve  também  a  confecção  de  um  relato especial,  onde  é  preciso  transmitir  o  que  se  observou  na  pesquisa”  (2007,  p.    138).  Um  de  seus  conceitos   é que, Diferentemente de métodos quantitativos, ou mesmo daqueles qualitativos mais objetivos, retilíneos, baseados em geral na entrevista, a etnografia é uma pesquisa qualitativa que lida com dados diversos, que mobilizam. (...) A pesquisa etnográfica leva em conta toda a profusão das impressões e informações que espocam nos encontros do campo (CAIAFA, 2007, pp. 138-139).

4- Procedimentos metodológicos para a análise da interatividade real entre emissor e receptor Levando-se em conta que na sociedade contemporânea, a interatividade entre emissor e receptor, que antes era basicamente simbólica, hoje, tornou-se real e acontece por meio das trocas de conteúdos e da produção de objetos, também está incluso nos objetivos do projeto investigar as fortes motivações econômicas existentes por trás da narrativa transmídia. No Brasil, o deslizamento de conteúdo de um meio de comunicação convencional para outras plataformas, tendo como suporte a mídia móvel digital, como acontece hoje, no transporte coletivo da cidade de São Paulo e de outras cidades do país, pode se considerado um fato recente. Isto porque ele surgiu como o resultado de uma busca para solucionar as dificuldades enfrentadas pelo tradicional segmento publicitário de outdoor no maior mercado consumidor do País, o Estado de São Paulo, quando entrou em vigor Lei Cidade Limpa 8, há cinco anos. A procura por alternativas criativas para diversificar os negócios e alcançar o consumidor em locais internos de grande concentração foi inevitável. Experimentos em diversos formatos como painéis, totens, quiosques e telas de LCD, provocaram a intensificação de intercambio que hoje, também embarcam no transporte público.

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A Lei Cidade Limpa está em vigor desde o dia primeiro de janeiro de 2007. Os responsáveis por anúncios fora das regras serão multados em 10 mil reais, mais mil reais por metro quadrado excedente. A prefeitura da cidade de São Paulo, regulamentou, através de um decreto publicado no Diário Oficial da Cidade em 6 de dezembro de 2006, a lei que criou o projeto Cidade Limpa. A nova legislação (lei nº 14.223), que tem como objetivo eliminar a poluição visual em São Paulo, proíbe todo tipo de publicidade externa, como outdoors, painéis em fachadas de prédios, backlignts e frontlights. (...).O decreto nº 47.950/06, que regulamenta a lei esclarece alguns desses procedimentos e as características que os anúncios devem atender. O texto detalha especialmente como deverão ser os anúncios indicativos, que terão até 31 de março de 2007 para se adaptar às novas exigências.

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A fim de compreender como acontece a recepção dos consumidores da TV Bus Mídia/VIA TV Mídia e quais mediações são preponderantes nessa plataforma midiática na composição dos hábitos e atitudes desse público, nossa proposta é a de conjugar e fazer coexistir a linguagem da experiência, de estar e pensar no trabalho de campo, com a linguagem da teoria, visando objetivar e racionalizar quando e como isso ocorre. Paralelamente à inclusão de novas leituras e reflexões teóricas, foi iniciado um trabalho sistemático de observação etnográfica, em agosto de 2011, cuja finalidade é descrever e explicar os novos modos de recepção transmidiáticas da telenovela. A observação etnográfica tem acontecido em horários alternados em ônibus de diversas linhas na cidade de São Paulo 9. Nesta primeira fase exploratória, observamos que a quantidade de passageiros que faz uso do ônibus nas primeiras horas do dia é grande e diferenciado cultural e economicamente. Na linha Metrô Artur Alvin – Jardim Oliveiras, por exemplo, às 6 horas, a conversa entre três passageiras, sobre a novela das seis, Cordel Encantado, começou na fila de espera e prosseguiu dentro do ônibus, enquanto o resumo da trama era exibido na mídia móvel. Algumas intervenções foram feitas pelo cobrador, que insistiu em complementar a narrativa com informações obtidas de um site. À medida em que o horário avançou, notamos mudança bastante acentuada do perfil do usuário e também do modo dele recepcionar a telenovela. Na linha Terminal Princesa Isabel – Aclimação (circular), por exemplo, por voltas 8 horas, notamos que as poucas conversas iniciadas, entre alguns passageiros, davam conta dos assuntos de trabalho ou de estudos, enquanto outros assistiam ao folhetim Insensato Coração em silêncio. Já na linha Penha – Metrô Vila Mariana, por volta das 21 horas, nenhuma conversação sobre as ficções foi notada, mas a maioria dos usuários estava olhando a telinha móvel do ônibus. A pretensão é completar a observação etnográfica com algumas entrevistas com passageiros desses ônibus sobre a especificidade dessa assistência, bem como, tentarmos fazer alguns grupos de discussão em itinerários mais longos. Nesse contexto de estudos, o projeto está norteado por uma metodologia multidisciplinar para análise das diversas dimensões da recepção de telenovela, por meio de uma pesquisa exploratória (Lopes, 1997).

Temáticas como condições de produção, gêneros ficcionais, cotidiano e tecnologias de

comunicação, estarão presentes para assegurar a perspectiva da recepção.

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Linha 273X/10 – (Zona Leste) - Metrô Artur Alvin – Jardim Oliveiras ; Linha 274P/10 – (Zona Leste-Sul) - Penha – Metrô Vila Mariana; Linha 805L – (Zona sul) - Term. Princesa Isabel – Aclimação (circular).

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Quanto à estratégia metodológica, ela está sendo desenvolvida na forma de multi-métodos de observação e coleta de dados, com base no modelo apresentado por Lopes (1996, 2009). Isto porque numa nova perspectiva da pesquisa de recepção faz-se necessário combinar várias modalidades de técnicas de pesquisa, tanto quantitativas como qualitativas: questionários, entrevistas individuais semiestruturadas, observação etnográfica, além de procedimentos de análise de discurso da narrativa transmidiática. 5 - Considerações Finais Se por um lado, as novidades tecnológicas se incorporam à comunicação e aos meios que se afirmam numa velocidade avassaladora, por outro lado, a sociedade contemporânea na sua ânsia de vencer barreiras, no tempo e no espaço, quer mais eficácia. No mundo globalizado, a televisão, na sua forma mais dinâmica e universal, que é a imagem, faz uma verdadeira regência de todas as unidades e possibilidades discursivas para administrar sentidos que trafegam entre objetividade e subjetividade. De outro ângulo, observações preliminares mostram que os temas capazes de promover debates e discussões, em nível nacional, como fatos reais e acontecimentos de contexto comportamental, positivos ou negativos, quase sempre invisíveis aos olhos da sociedade, na vida real, mas, que atravessam as tramas ficcionais que conforma a maioria das telenovelas, vem ganhando a cada dia, não só espaço na discussão do cotidiano brasileiro, como também se tornou parte da cultura nacional. E não são poucos os temas que abrem discussão com sociedade, quando são inseridos no discurso narrativo da ficção. Mesmo obedecendo a parâmetros convencionais, a telenovela brasileira, com inserção de recortes da vida real, constrói diálogos com telespectador e interage com mesmo, no que diz respeito aos seus desejos e sonhos para um mundo mais justo. E tudo isso acontece porque ela tem na sua construção de narrativa, a combinação do tempo, histórias e personagens que simulam o tempo real num tempo próprio do discurso ficcional. Ainda nas observações preliminares, no que diz respeito à exibição do conteúdo ficcional em outras plataformas, como o apresentado na TV Bus Mídia/VIA TV Mídia, objeto de estudo do nosso trabalho, constatamos que, mesmo enfrentando o caos do transito da cidade de São Paulo, a comunidade de passageiros que faz uso do transporte coletivo para se locomover, sentado, de pé ou se equilibrando nos balaústres se estica para assistir o resumo da telenovela preferida, mesmo que tenham assistido ao capítulo, no dia anterior, dentro de sua casa e no horário convencional. E se a viagem for longa, ainda sobra tempo para troca de opiniões e comentários sobre o enredo ou sobre os personagens da trama.

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Sabendo que a comunicação implica transação entre as partes envolvidas no jogo midiático, buscamos entender como esses significados são construídos, como é o seu processo de formação quando eles estão em suportes midiáticos emergentes. Desvendar partes dessa teia é o que se propõe neste projeto tendo como pauta a nova recepção transmidiática.

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Acertando os ponteiros: o uso da etnografia na pesquisa de recepção1 GT – Estudios de Recepción Catarina Tereza Farias de Oliveira2 Universidade Estadual do Ceará/Universidade Federal do Ceará, Brasil catarinaoliveira30@gmail.com

1.

Introdução Este artigo traz uma reflexão sobre o uso da etnografia nos estudos de recepção.

O objetivo da discussão é problematizar como a etnografia pode ser usada na pesquisa de recepção diante das particularidades do objeto da comunicação, que, em muitos casos, reportam-nos a múltiplos lugares para localizar os sujeitos que vivenciam os processos de comunicação. As reflexões são concretizadas a partir da pesquisa etnográfica desenvolvida no assentamento do Movimento dos Trabalhadores Rurais, MST.

O assentamento da investigação é o Itapuí, localizado a 35 km de Porto Alegre,

capital do estado brasileiro do Rio Grande do Sul. No Itapuí, encontrei 68 famílias, porém a pesquisa de campo centra-se essencialmente em oito dessas famílias, entretanto colheu depoimento de pessoas que não são necessariamente desse universo familiar; outros moradores de Itapuí. No decorrer da etnografia, fiz a observação do assentamento e reconstituí também seu contexto histórico3. A pesquisa teve duração de oito meses e envolveu um levantamento da memória e história do assentamento. O objetivo geral da pesquisa que dá base para este artigo foi compreender como assentados/as se apropriavam de mídias elaboradas pelo MST, em particular a Revista e o Jornal Sem Terra, bem como o site do movimento4. No entanto, no decorrer da investigação, outras dimensões da comunicação e de contextos solicitaram modificações nos procedimentos e considerações em campo. Essas transformações levaram-me a contextos e trajetórias distintas do assentamento. Foi esse 1

O artigo é uma parte da pesquisa realizada no pós-doutorado – UNISINOS, Universidade Vale do Rio dos Sinos. Supervisão, professora Denise Cogo. A pesquisa foi financiada com bolsa do CNPq. 2 Professora doutora do Departamento de Sociologia da Universidade Estadual do Ceará (UECE) e do Programa de Pós-Graduação em Comunicação da Universidade Federal do Ceará (UFC). Está cursando pós-doutorado na Universidade do Vale do Rio dos Sinos (Unisinos), com bolsa do CNPq. 3 Na primeira etapa, as entradas em campo foram semanais com duração de até três dias e pernoite em campo. Na segunda fase, permanecemos por períodos de dois dias cada semana, também com pernoite em campo, e realizamos entrevistas antropológicas (Guber, 2004). Enquanto a entrevista mais formal é geralmente marcada e nasce de um acordo prévio, a entrevista antropológica se gera no marco da convivência cotidiana do pesquisador com os atores sociais no contexto do trabalho de campo. (GUBER, 2004) 4 WWW.mst.org.br


leque de imagens e referências que me fez pensar sobre a etnografia miltissituada ou multilocal, uma reflexão oriunda no seio da etnografia como forma de compreender essa multiplicidade de locais e trajetórias que encontrei na etnografia do assentamento Itapuí. Para demonstrar essas reflexões, apresentarei como exemplo as referências que assentados/as fazem ao acampamento da fazenda Anoni. Este acampamento foi uma das maiores ocupações do MST, abrigou aproximadamente 1. 500 famílias, em 1985, e de lá vieram as 68 famílias que formaram o Itapuí. Ressalto, entretanto, que dentro da pesquisa há outros exemplos que poderiam ser utilizados para refletir sobre a etnografia multissituada na pesquisa de recepção, porém não os retomo aqui.

2.

Recepção, pesquisa qualitativa e etnografia. Tentativas e combinações O que mudou decididamente com a pesquisa de recepção foi que esta constitui a

possibilidade de afirmações sobre as apropriações e construções de sentido do receptor. A mensagem, enquanto texto, traz proposições que, necessariamente, podem ou não corresponder às leituras e interpretações dos sujeitos que se apropriam destas. A pesquisa de recepção também solicitou uma inserção do pesquisador em campo e uma aproximação maior deste com os sujeitos pesquisados, durante o processo de pesquisa. De diferentes formas, os estudiosos construíram relações com o campo na pesquisa de recepção e se aproximaram de procedimentos qualitativos e, em alguns casos, da etnografia. É sobre esse percurso que gostaria de entender como a etnografia foi sendo usada como método nas pesquisas de recepção. A partir da década de 50, a proposição teórica dos estudos culturais ingleses com a proposta de se estudar a recepção dá ênfase na pesquisa concreta (Johnson, (2006)) e ressalta a aproximação com a pesquisa etnográfica. Esta ótica irá gradativamente modificar a pesquisa em comunicação. Nesse sentido, a tradição de pesquisas de recepção ressalta essa vinculação com o empírico, numa rica articulação com o campo teórico. (Johnson, 2006) As investigações sobre recepção, nas perspectivas dos Estudos Culturais ingleses, têm ressaltado sua tradição teórica e metodológica com os estudos concretos. Para Johnson  (2006,  p.  23),  “as  formas  abstratas  de  discurso  desvinculam  as  idéias  das   complexidades sociais, as quais produziram ou às quais elas, originalmente, se referiam”.   O   autor   ressalta   que   muitos   dos autores dos Estudos Culturais optam em


partir de   casos   concretos,   “seja   para   – historicamente – ensinar a teoria como uma discussão contínua e contextualizada sobre questões culturais, seja para fazer conexões entre   argumentos   teóricos   e   experiências   contemporâneas”   (Johnson,   2006   p.   24).   Escosteguy (2006) também reforça essa idéia na base de surgimento dos Estudos Culturais,   quando  afirma  que  “Hogart,  na  direção  do  Centro,  1969-1979, incentivou o desenvolvimento   de   estudos   etnográficos   (...)”   (Escosteguy   (2006,   p.   141). Para Escosteguy, a etnografia marcou uma influência na formação dos Estudos Culturais ingleses.  “A  escolha  por  trabalhar  etnograficamente,  deve-se ao fato de que o interesse incide nos valores sentidos vividos. O estudo etnográfico acentua a importância dos modos pelos quais os atores sociais definem por si mesmos, as condições em que vivem”.  (Escosteguy,  2006,  p.  143). Morley (1996; 1998) é um dos pesquisadores dos Estudos Culturais ingleses a realizar pesquisas usando a etnografia. Seu enfoque metodológico de pesquisas, nos anos 80 do século XX, marca as reflexões do autor, essencialmente voltadas para uma etnografia que aborda o lugar da família como primordial, para se estudar a recepção no ambiente doméstico, considerando este um ambiente de comunicação e informação. (Morley, 1998). O recorte da etnografia proposta por esse autor é a família em suas relações com as tecnologias. No Brasil, a priori, as investigações sobre recepção utilizam a etnografia como método, enfocando ora a etnografia familiar como base metodológica, ora a inspiração etnográfica como procedimentos para estudar grupos de receptores em suas vivências culturais no cotidiano. Leal (1986) é uma das primeiras referências de pesquisa de recepção nesse gênero. A autora considera ter utilizado: “técnicas   eminentemente   qualitativas:   entrevistas não diretivas, onde se solicitou apenas para ‘contar   a   novela’,   ‘contar o último  capitulo’; histórias de vida, histórias de famílias e a observação direta (em certa medida  participante),  no  momento  mesmo  da  audição  da  novela”. (Leal, 1986, p. 15). O caráter deste estudo é classificado pela autora, que assume ter realizado etnografias dos grupos de audiência de classes populares e dominantes da novela das 20 horas   “Sol   de   Verão”   – exibida de 11 de outubro de 1982 a 19 de março de 1983 –, como qualitativo. Na pesquisa de Leal (1986), há como lugares a serem investigados: a vila pesquisada e seu contexto de vizinhança, dentre esses, um boteco, além das famílias de classe dominante e seus contextos de vivências. Cenários escolhidos pela autora para cumprir efeito do recorte de classes sociais. A pesquisa contextualiza, em parte, os


lugares, mas centra atenção no produto e nas relações que os seguimentos de classes populares e dominantes estabelecem com a novela  “Sol  de  Verão”.   Outra pesquisa é a realizada por Jacks (1999). Esta investigação foi efetivada no início dos anos 90, como requisito para seu doutorado. A  autora  investigou  “a  relação   existente entre a identidade cultural gaúcha, manifestada em certas práticas e valores culturais   e   o   processo   de   recepção   televisiva...”   (Jacks,   1999,   p.   25).     O   estudo   foi   realizado com famílias gaúchas dos estratos econômicos baixo, médio e alto, totalizando 12 famílias da cidade de Santa Maria, no Rio grande do Sul, que assistiram a novela “Pedra   sobre   pedra”.   Foram   pesquisadas   quatro   famílias de cada seguimento social. A investigação teve como opção metodológica o seguinte procedimento: Assim, cada família do grupo selecionado foi alvo de uma série de visitas. Para cada uma delas foi proposto o levantamento de um tipo de informação, através de diferentes instrumentos e estratégias como: preenchimento de formulário para coletas de dados sobre hábitos e práticas cotidianas, etnografia do espaço domestico, observação e descrição de aspectos da dinâmica familiar e da interação dos informantes com os demais membros da família. (Jacks, 1996. p. 131-132).

O recorte para essa autora enfoca a questão da identidade gaúcha, e a novela não tem uma escolha em particular. A investigação também se centra na análise do espaço doméstico e das famílias em torno do consumo de um produto cultural, a novela “Pedra sobre  pedra”.  A  autora  assume ter realizado a etnografia no espaço doméstico. Em Lopes, Borelli e Resende (2002), encontro outra referência ao uso da etnografia na pesquisa em recepção de telenovela. Na investigação, as autoras afirmam que tomam o devido cuidado em investir na inovação de estratégias metodológicas e optam em usar 11 técnicas de pesquisas, entre elas: questionários de consumo, observação etnográfica, entrevista do cotidiano, entrevista de subjetividade, entrevista do gênero ficcional, entrevista da vídeotécnica, história de vida, entrevista da produção, história de vida cultural, grupo de discussão e telenovela reeditada. Ao uso desse conjunto de técnicas ou estratégias metodológicas, as autoras afirmam terem optado por multimetodologias que procuram compreender um conjunto de mediações delimitado para análise na pesquisa de recepção, que envolve quatro famílias na audiência da telenovela “A   Indomada”.   A   investigação   se dedica ao estudo de quatro famílias escolhidas a partir do critério de classes sociais definidas pelas pesquisadoras como Família 1 - favelada, família 2 de periferia, família 3 de classe média , e família 4 de classe média alta.


A investigação se denomina uma pesquisa multidisciplinar e de caráter multimetodológico. A questão é como a etnografia é usada nessa pesquisa; que lugar ela ocupa enquanto método ou técnica e se esta oposição enquanto método ou técnica faz diferença. Não questiono o uso de multimetodologia, mas interrogo se não teria a etnografia uma dimensão de processo já prevendo que, durante o procedimento de entrada em campo, as técnicas vão sendo apresentadas a partir das realidades específicas dos objetos/sujeitos pesquisados, gerando mutimetodologias. Magnani (2003) ressalta essas características de processo do trabalho de campo etnográfico e sua abertura a escolha de técnicas de pesquisa, quando se refere a sua investigação sobre o lazer na periferia de São Paulo, realizada no início dos anos 90. Se as informações obtidas através de entrevistas e questionários permitiram construir como primeira aproximação ao universo do lazer em Três Corações, um quadro geral das modalidades preferidas de entretenimento, eram ainda insuficientes para se chegar à compreensão do significado do lazer realmente desfrutados pelos moradores da vila. Tentar enriquecer esse quadro, no entanto, estendendo o raio de aplicação daqueles instrumentos de pesquisa, não parecia ser a alternativa mais apropriada para fazer avançar a análise: ou se realizava um levantamento completo sobre a base de uma amostra representativa, ou se experimentava outras estratégias. Algumas entrevistas em profundidade – destinadas a captar um discurso mais fluído e contínuo – tampouco se revelaram eficazes, não por que o resultado obtido fosse fragmentário, desarticulado: o discurso simplesmente não se desencadeava. (...) (Magnani, 2003, p. 111)

O pesquisador escreve sobre o caráter processual da pesquisa etnográfica, que reserva em seu modo de proceder em campo, as possibilidades de reflexões teóricas e metodológicas. A citação do autor nos leva também a ressaltar que o uso da etnografia como método de pesquisa não se restringe ao uso da observação participante. Angrosino (2009), ao refletir sobre pesquisa etnográfica, afirma que “a boa etnografia geralmente resulta da triangulação – o uso de técnicas múltiplas de coleta de dados para reforçar as conclusões” da  pesquisa  de campo. Tanto as observações de Magnani (2003), quanto as de Angrosino (2009) alertam para compreender a etnografia como uma opção metodológica capaz de conter uma flexibilidade em que as técnicas de pesquisa, apesar de estarem definidas no início da pesquisa, também podem ser processadas no decorrer desta. As pesquisas de Lopes, Borelli e Resende (2002), não fosse a técnica de reeditar a telenovela, estão muito próximas da investigação de Leal (1986), que utiliza a observação, a história de famílias e a história de vida para compreender a recepção da


novela “Sol  de  Verão”.  As  duas investigações, embora realizadas em tempos distantes, usam de multimetodologias para compreender a recepção de telenovelas. Nesse conjunto de pesquisas, encontrei também a etnografia sendo usada como inspiração para procedimentos investigativos. Estes usam posturas que tomam a perspectiva etnográfica, mas não assumem a etnografia como central na pesquisa. Essa perspectiva é mais aberta nos estudos que não analisam a recepção a partir do consumo de um programa em particular. Estas análises investigam o receptor em contextos mais abertos – bairros, grupos culturais, dentre outros –; não tomam um produto específico, mas estilos culturais ou práticas comunicativas. Os motivos das escolhas são particulares de cada investigador. Cogo (1998), em pesquisa realizada no início dos anos 90, afirma utilizar a observação participante para investigar a experiência da rádio comunitária Lagoa, situada na periferia de Belo Horizonte. A autora realizou este trabalho, num período de dois meses nesse bairro. Este fator por si explica a opção da pesquisadora, uma vez que a etnografia exige maior permanência em campo. Em particular, essa rádio comunitária não era transmitida através do dial, mas era veiculada por sistemas de alto-falantes. Em si, esse modo de transmissão não levava a investigação de consumo ao espaço doméstico. Cogo (1998) tem o cuidado em não afirmar que faz etnografia e optou em assumir a observação participante como procedimento adotado. A utilização da observação participante pela autora vai demonstrar que a pesquisa qualitativa, passa a ser uma marca das pesquisas de recepção, solicitando a inserção do pesquisador em campo e um olhar mais atento ao universo sociocultural dos sujeitos pesquisados. Feitosa (2007) estuda a recepção da televisão por jovens do assentamento Capela do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, MST, localizado em Nova Santa Rita5, no Rio Grande do Sul. A autora, que morava no universo da pesquisa, também optou por fazer uso de procedimentos etnográficos na observação que fez dos jovens e de suas práticas de consumo da TV6. Ronsini (2007) também faz uso da etnografia na pesquisa “Mercadores   de   sentido,   consumo   de   mídias   e   identidades   juvenis”.   Nesse   sentido,   a autora explica como usa a etnografia:

5

Nova Santa Rita se localiza há 35 km da capital do estado Porto Alegre. Este assentamento é próximo ao assentamento Itapuí. 6 Na época da investigação, a autora era casada com um assentado do assentamento Capela.


A busca do significado das práticas culturais, isto é, do que elas nos dizem sobre os pontos de vista e os valores dos jovens a cerca do mundo, é guiada pelos procedimentos oriundos do método etnográfico que se caracteriza pelo trabalho de campo a longo prazo, pela participação do pesquisador e pela incapacidade de pensar concreta e criativamente sobre mega conceitos construídos pelas ciências sociais contemporâneas (...) (Ronsini, 2007,p. 15).

Quando Ronsini (2007) expressa a opção por procedimentos oriundos do método etnográfico, fica subentendido que a pesquisadora não faz uso da etnografia, mas de posturas que esse método propõe às investigações que analisam a recepção. De maneiras distintas e a partir da análise de objetos diversos, os pesquisadores de recepção se apropriam da etnografia. Porém, tanto as pesquisas que venho realizando (Oliveira, 2007), quanto as investigações que apresentei acima me chamam atenção para a problemática que se refere à etnografia multisituada ou multilocal. Creio que esse tema também está associado à especificidade dos objetos da recepção que não se centram em um lugar especificamente, mas levam o pesquisador a múltiplos contextos, sejam estes apontados através dos discursos dos receptores ou evidenciados pelos contextos de recepção. Tais podem ser: os espaços domésticos, as ruas, os bares, dentre outros. Nesse sentido, penso ser importante relacionar as reflexões sobre etnografia multilocal aos estudos de recepção e problematizar como esses podem ser sugeridos para a investigação do assentamento Itapuí.

3.

A etnografia multisituada e a pesquisa de recepção no assentamento Itapuí Uma das principais bases teóricas das reflexões sobre etnografia multissituada

ou multilocal tem sido as reflexões de George Marcus (1995). O autor apresenta uma discussão que vai além da etnografia multicentrada em uma localidade e tempo. Ele discute sobre a atuação do etnógrafo em contextos econômicos, políticos e culturais mundializados e globalizados. O que o autor reflete é sobre as mudanças nas análises dos processos que nos levam a situar os sujeitos: Personas que a pesar de ubicarse en diferentes posiciones relativas de poder, experimentan el proceso de estar mutuamente dislocadas de aquello que ha significado cultura para cualquiera de ellas. Esta modalidad ha mostrado que el centro del análisis etnográfico contemporáneo no se encuentra en reclamar algún estado cultural previo, o su sutil preservación a pesar de los cambios, sino en las nuevas formas culturales que han surgido en las situaciones coloniales subalternas. (Marcus, 1995, p. 1)


Marcus (1995) reconhece a etnografia tradicional em suas contribuições, mas sugere ao etnógrafo seguir acompanhando o que provocam as mudanças no capitalismo global, ampliando seus olhares para além dos locais das investigações etnográficas convencionais: La otra modalidad de investigación etnográfica, mucho menos común, se incorpora conscientemente en el sistema mundo, asociado actualmente con la ola de capital intelectual denominado posmoderno, y sale de los lugares y situaciones locales de la investigación etnográfica convencional al examinar la circulación de significados, objetos e identidades culturales en un tiempoespacio difuso. (Marcus, 1995, p. 2)

Para Marcus (1995), os estudos que têm utilizado a etnografia multilocal podem ser identificados, principalmente, com aqueles que se ligam a realidades globais. Dentre esses estudos se destacam as pesquisas sobre comunicação: No obstante algunos ejemplos contemporáneos de la etnografía multilocal se han realizado dentro de estos marcos conceptuales tradicionales, muchos de los ejemplos más reveladores han surgido en campos de trabajo que no han sido identificados con estos contextos típicamente basados en el sistema mundo. Éstos han surgido más bien de la participación de la antropología en áreas interdisciplinarias que han evolucionado desde la década de los ochenta, tales como los estudios de los medios de comunicación, los estudios feministas, los estudios de ciencia y tecnología y algunas líneas de los estudios culturales. (Marcus, 1995, p.6)

Acredito que essa circulação de significados, identidades e espaços plurais e difusos foi solicitada pelos objetos da recepção imersos em múltiplas mediações que os levam a histórias e contextos multisituados. As reflexões sobre etnografia multissituada ou multilocal, realizada por Marcus (1995), Viegas (1998) e Sciré (2009) são plausíveis para parte dessa opção em situar os estudos de recepção em relação às múltiplas histórias e cenários que deles fluem. Nesse sentido, Viegas (1998) questiona se os fatos das próprias identidades não se constituírem a partir de referências multissituadas, não nos levariam a reorganizar o processo de elaboração etnográfica de sujeitos mais fixos em lugares mais definidos para sujeitos que se interacionam com múltiplas referências e trajetórias. A autora faz uma articulação dos processos de identidade com a discussão sobre etnografia multissituada, afirmando que ainda podem surgir muitas variações nesse debate. Na investigação sobre o assentamento Itapuí, os assentados/as, à medida que falam da trajetória e formação do assentamento, fazem imediata referência à fazenda Anoni e às diversas trajetórias que percorreram até chegar ao assentamento. Após a


criação oficial do MST, em 1984, durante o I Encontro Nacional do movimento, na cidade de Cascavel no Paraná, o acampamento da Anoni, formado em outubro de 1985, marca oficialmente as mobilizações do MST. A Fazenda Anoni é o local em que se localizou o acampamento e de onde vieram as famílias do assentamento Itapuí. Trata-se do histórico acampamento da fazenda Anoni, que recebeu mais de 1.500 famílias7; foi um dos mais antigos e maiores acampamentos do MST localizado no norte do estado do Rio Grande do Sul, entre os municípios de Pontão e Sarandi. A maioria das 1.500 famílias (7.000 pessoas) instaladas em Anoni conviveu nesse acampamento por oito anos, entre 1985 e 1993 (Oliveira e Mendes, 2010). Mas as famílias da Itapuí passaram cerca de dois anos na Anoni,8 pois foram assentadas em 1987. São as narrativas sobre esse acampamento, as quais habitam os discursos dos assentados/as, que abordo neste artigo. Não as tratarei em suas totalidades, mas, na medida do possível, retrato alguns pontos e temas que compõem essa história. As falas reportam-se também para as cidades de origens e lugares de passagens vivenciados por cada um. Entretanto, o acampamento da fazenda Anoni é um dos poucos lugares que não posso deixar de mencionar ou, pelo menos, situar a partir dos depoimentos e momentos colhidos em campo. O Itapuí é formado a partir de 68 famílias oriundas da fazenda Anoni. As famílias do Itapuí, em sua maioria, passaram dois anos no acampamento da fazenda Anoni; elas têm recorrência da memória vivida nesse contexto e destacam o sofrimento e as lutas vividas no período de ocupação. Portanto, trazer uma parte da história do Itapuí é, de certa forma, retornar a Anoni em seu cotidiano. Durante o trabalho de campo, à medida que conversei informalmente e realizei entrevistas mais formais – seja para saber sobre o assentamento Itapuí e conhecer seu cotidiano, bem como sobre o uso dos meios de comunicação usados no assentamento –, fui colhendo alguns lances de memórias do acampamento da Anoni, de onde todos vieram e se remetiam. 7

O acampamento da fazenda Anoni é hoje um assentamento com o mesmo nome – Assentamento Anoni. 8 A saída da fazenda Anoni para Itapuí ocorreu em 1987, de forma fragmentada. Em 1987, chegaram a Itapuí as primeiras 15 famílias da fazenda Anoni para se estabeleceram como acampados da fazenda Meridional, conforme era denominado, nessa época, o espaço que abrigaria, posteriormente, o assentamento Itapuí. Seis meses depois, um segundo grupo de 41 famílias procedentes da fazenda Anoni chegou a Itapuí após ter permanecido em torno de seis meses na cidade de Pelotas, Uma das principais cidades da região sul do Estado do Rio Grande do Sul, situada a 250 km de Porto Alegre. Lá estiveram com a promessa, que acabou não sendo cumprida, de serem assentadas. Por fim, outras duas famílias chegaram em 1993 oriundas da fazenda Anoni.


Juraci, aproximadamente 55 anos, dirigente do MST e moradora do assentamento Itapuí, refere-se, assim, à origem do acampamento na Anoni: Dia 29 de outubro de 85, nós entremo na fazenda, venceu os sessenta dia, nós entremo na fazenda. Entrando na fazenda, veio família de trinta e dois município de vários canto do Rio Grande, né? E no dia seguinte, já amanheceu fechado de pólicia, querendo fazer o despejo. Em 24 horas, já veio a ordem de despejo. Mas como aquela fazenda fazia catorze anos que tava desapropriada a fins de Reforma Agrária, nós conseguimo ir ficando nela, né? Negociando e prolongando aquela liminar de despejo, né? (Juraci , assentada de Itapuí, entrevista, 2011)

Juraci destaca o contexto que antecede a entrada das famílias na fazenda Anoni. Ela relembra as reuniões na comunidade onde morava e a organização da luta pela terra: A gente fez uma grande concentração em Palmeira das Missões e chamamos o ministro da Reforma Agrária pra nós apresentar a carta que nós tava pedindo a desapropriação duma fazenda. E o ministro não compareceu àquela concentração que juntou três mil famílias, três mil pessoa, naquele parque de Palmeira das Missões. Ai a gente deu o prazo de 60 dias, se não desapropriasse a área, a gente ia ocupar; e foi o que nós fizemo. (Juraci, assentada de Itapuí, entrevista, 2011)

No Itapuí, as famílias explicam a participação no acampamento da Anoni e a luta pela terra pelo mesmo motivo: a necessidade de terras para produzir e criar seus filhos ou constituir suas famílias. A maioria trabalhava em granjas na região, arrendavam terras de outros proprietários ou estavam com as famílias em pequenos pedaços de terra que não tinham extensão suficiente para proporcionar o sustento através da produção agrícola. Eu vivia naquela região ali de carazinho, Ronda Alta, passo Fundo, Município de Pontão, o município onde é a fazenda Anoni, Eu trabalhava com um cunhado meu, na época, e fui acampar na fazenda Anoni pela necessidade de que meu pai era pequeno agricultor. Nós semos em seis irmãos e ele tinha apenas 12 hectares de terra, não dava pra todo mundo e aí tinha que trabalhar nas granjas. Aí, parei com uma irmã minha, né? Porque meu cunhado tinha problema de coluna. E aí fui acampar pra ver se conseguia meu pedaço de terra. (Carlão, assentado de Itapuí, entrevista, 2010). Nós não tinha terra pra prantar, nós prantava na terra que nós arrendava, a terra de um homi lá. Nós pagava pra prantar. Nós sempre trabaiemo na roça, tanto eu como meu marido, nossos filho pequeno. Nós tudo se criemo na roça, criemo os filho na roça, eu também fui criada na roça. Aí, quando surgiu, quando começaram a fazer reuniões e reuniões pra fazerem o acampamento lá na fazenda Anoni, daí nós fomo junto. (Mas quem chamou vocês?). Foi uma comissão do movimento Sem Terra. Que se organizou lá em Sarandi. {Sarandi é em Ronda alta?} Não é onde fica a divisa, eu morava no município de Ronda Alta e o assentamento se deu entre o município de Pontão e Ronda Alta e Sarandi. É entre aqueles três município ali que é a fazenda Anoni. (...), (Dona Teresinha, assentada de Itapuí, entrevista, 2010)

Dentre as citações mais comuns das dificuldades enfrentadas no acampamento, estão a dura realidade da alimentação, a falta de água e o cerco policial que marcou a


infância dos já adultos e das crianças. Dona Teresa, outra assentada com aproximadamente 60 anos, fala do filho mais novo Jesse, hoje com mais de trinta anos e pai de duas crianças. Ela ressalta que o filho nunca conseguiu se alistar, tamanha a revolta com as forças armadas. Dona Teresa, o marido Paulo e os dois filhos viveram por quase quatro anos no acampamento. Diferente de todas as famílias que vieram para o Itapuí, eles não vieram com o núcleo base por questões particulares. Logo que conversei com Seu Paulo, aproximadamente 60 anos, ele já falou da dificuldade do filho com a polícia. Conheci Seu Paulo na casa de Olair, outro assentado e agricultor do Itapuí. Seu Paulo o ajudava duas vezes por semana na plantação de produtos orgânicos, prestando serviços. Mas além desse serviço, seu Paulo tinha uma lavoura de arroz e um simples pesque e pague, o qual cheguei a conhecer. Segundo Dona Teresa, o filho expressa uma  “revolta”, pelos policiais: O que mais assim marcou, foi o tempo que a gente ficou no acampamento, o sofrimento que a gente teve, a perseverança. Também a luta com os filho, a luta pro estudo, pra tudo. E praticamente, os filho da gente perderam a infância lá, né? Estudando em baixo de barraco, sofrendo, às vezes passando fome, passando frio. Quantas vezes, a gente passou isso, né? Muitas vezes a gente tinha de deixar de comer pros filhos poder comer, né? Isso marcou bastante. Hoje a gente vê que a gente tá dentro de casa, tem terra, tem tudo né? Não tem mais esse problema de falta de coisa, né? A gente passa lá atrás e lembra de quando as criança eram pequena do que a gente passou. Os filhos da gente, praticamente, perderam a infância, né? Por sinal, meu filho, a senhora viu outro dia, ele é revoltado até hoje. Ele tem revolta até hoje. (Dona Teresa, assentada de Itapuí,entrevista, 2011)

Seu Arnoldo, marido de Dona Zoraide, ambos idosos com mais de 70 anos, também falaram da violência da polícia: Basta que nós fomos esbarrados pela polícia por muitas vez. Até entrar na área, o próprio motorista se assustou, né? Quando nois tava entrando na área e eu disse, não se assuste, taque o caminhão! Um caminhão Mercedes. E aí nós atravessemo e atravessemo a ponte e já tinha abrido o portão na área. Entremo no começo da área e daí já veio a brigada, polícia federal, veio cavalaria, exerço. Sei que tinha quatro milico pra cada pessoa, quatro milico pra cada mulher e pra cada homem. Imagina invadino em dez mil, agora imagina quantos mil milico tinha em volta de nós? Tivemo cercado um tempo, não saía ninguém, não entrava ninguém. Tivemo que cavar água. Era difícil uma mataria, campo. Invadimo um mato né? Um matagal brabo. Dentro de três dia, aquele terrerinho ficou limpo, consumimo com aquele mato. Ficou só aquele madeirão grosso assim e barraco né? Daí, o povo que tava com a gente se arretirou {Ele se refere aos policiais que saíram}, ficou nós aí. Oia, foi um grande sacrifício pra nós, foi um terror. Teve gente da Alemanha, teve de muitos estados, foram visitar nós lá, né? Identificaram, fotografaram. Aonde eu apareci na TV, pra um posto assim de dá estudo pra aluno, começô ali. Oia, foi coisa tremenda. A água era um sacrifício ali, pá mulher pegar água era difícil, descia uma escada. Fizemo a escadaria e lá embaixo e o outro assim (...). Oia, foi um sacrifício tremendo, doença coisa séria, maleza, fome e de tudo mais um pouco. (...) Oia, se eu for identificar tudo que se passou na Anoni, um dia não serve pra contar tudo. (...). Um


caminhão de alimentação, não dava meio quilo de feijão pra cada um. Vinha um pouquinho de azeite assim praquela família, né, se alimentar, aquilo era pra passar a semana toda. (Seu Arnoldo, assentado de Itapuí, entrevista, 2011)

Além das questões mais árduas do acampamento da fazenda Anoni9, as entrevistas e conversas foram revelando as práticas de comunicação, as brincadeiras e o lazer vividos pelos adultos, crianças e jovens. Os homens relatam que jogaram futebol no acampamento, pessoas relembram que tiveram seus aniversários comemorados ali. Althair, hoje com mais de trinta anos, lembra que vendia bolita (Bilas ou bola de gude). Muitos relataram que artistas foram solidários à luta e estiveram cantando através do sistema de som, instalado no acampamento. As referências ao sistema de som fizeram-me perceber que a compreensão da circulação das mídias do MST no assentamento Itapuí, objetivo principal da investigação, proposto no projeto de pesquisa, necessitava entender como no acampamento os/as assentados/as já se relacionavam com práticas comunicativas do movimento. Essas informações eram importantes e deviam ser relacionadas ao objetivo mais geral da investigação. Na entrevista com Margarete, aproximadamente 40 anos, filha de Juraci Oliveira, e nos depoimentos da própria Juraci, depois também confirmados por muitos/as assentados/as, constatei que o sistema de som instalado no acampamento da fazenda Anoni registra que esse ciclo da presença da comunicação no cotidiano de assentados/as de Itapuí, ocorria desde o acampamento. Avisava no som horário da missa, quem chegou, que era pro pessoal vir por palco. Que a gente tinha um palco montado, um palco normal de madeira e aí lá, os grupos se apresentavam e cantavam. Era uma forma de animação e faziam com que as pessoas ficassem entrosadas. Era instalado nas árvores por que o acampamento era muito grande e tu não tinha como comunicar um pro outro. Se passava nas reuniões que tu tinha horário de reuniões, manhã, tarde e noite, tinha reuniões tinha horários. O grupo tal se reúne em tal lugar, estratégias de comunicação, essas coisas. [Era pra dá avisos?]. Era aviso e a estrutura toda montada em forma de uma coordenação (Margarete, assentada, entrevista 2010). O sistema de som, até hoje, nós temos em acampamento, é tipo uma rádio, né, que fala e todo o povo fica comunicado, fica avisado. Avisa do horário da reunião, do horário da assembléia, do horário do tal núcleo que vai ter reunião, da brigada da segurança, do grupo da segurança, que no nosso tempo 9

Dentre elas, a morte de Roseli Nunes, assentada e líder do MST, participante desse acampamento. Ela foi mãe da primeira criança a nascer no acampamento da fazenda Anoni, no final de 1985, e tinha mais dois filhos. Entretanto, no dia 31 de março de 1987, Rose morreu. Ela foi assassinada aos 33 anos por um caminhão que se lançou contra uma barreira formada por agricultores numa manifestação dos Sem Terra em Sarandi. O episódio deixou vários feridos, além de provocar a morte de Rose e mais três agricultores.


era tudo por grupo, né? O grupo da saúde, o grupo da educação. E a rádio assim é bom porque tu dá o grito da rádio lá no microfone e ouve em todo o acampamento. (Juraci, assentada de Itapuí, entrevista, 2011)

Ainda na conversa com Margarete e Juraci, realizada em campo, em momentos separados, foram destacados pelas duas os ciclos de leituras de cartilhas da CPT, Central da Pastoral da Terra e o trabalho com o teatro. Ambos também aparecem como formas de construir a comunicação no acampamento Anoni: Na Romaria da terra, a gente encenou toda a ocupação. Aí a gente se preparou, montamos o palco, a cena toda cortando arame, aquela coisa toda. Daí, foi feito toda a encenação, de uma ocupação de terra, como é que tinha sido ocupada. (Margarete, assentada de Itapuí, entrevista, 2010) Fizemos a encenação de cortar a cerca, cortar a cerca e entrar pra dentro da fazenda. É a primeira simbologia de uma ocupação, tu corta a cerca e entra e tu junta a lenha e faz o fogo pra se conhecer, os rostos das pessoas, né? A claridade daquele fogo. Só pra ver como a claridade é importante na vida da gente. Porque com aquele fogo, os estalos daquela taquara. Por que aquilo me marcou muito na fazenda Anoni, naquela madrugada de 29 de outubro de 1985 {Jura gaguejou para dizer o ano}, marcou muito na minha vida, aqueles estralos de taquara, parecia que era uma fogueira de são João {risos} e ai me joga aquele fogo, tentando se conhecer, da onde que tu é. E, naquela madrugada de 29, juntou 39 municipio, gente de 39 município, todos na mesma madrugada. (Juraci, assentada de Itapuí, entrevista, 2010)

Ainda na conversa com Juraci, perguntei a ela qual o meio de comunicação mais importante usado na luta e ela me respondeu que foi a marcha à Porto Alegre. A luta do povo, ou a sua luta. Ah o que mais divulgou, foi a marcha da fazenda Anoni, até Porto Alegre a pé. Em torno de 280 pessoas começaram a caminhada, da fazenda Anoni até porto Alegre. E essa caminhada era aberta, né, e foi juntando mais gente, tinha gente que ia se somando na caminhada. (Juraci, assentada de Itapuí, entrevista, 2011).10

Além das estratégias de comunicação importantes para manter a luta no cotidiano do acampamento, encontrei aquelas ligadas às mobilizações mais gerais do MST. A essas, Berger (1996) associa as estratégias que o MST utiliza para comunicarse e tornar-se visível para a sociedade.

10

A marcha da Anoni até Porto Alegre se iniciou no dia 26 de maio de 1986 e percorreu cerca de 300 km da fazenda Anoni até a capital do Rio Grande do Sul, aonde chegaram no dia 23 de junho de 1096. Ao todo, os Sem Terra “percorreram a seguinte rota: Pontão, Passo Fundo, Marau, região colonial de Caxias do Sul,  Vale  dos  Sinos,  passando  por  um  total  de  15  cidades  e  30  comunidades  do  interior.” (Oliveira e Mendes, 2010, p 6). A descrição da caminhada apresentada por Oliveira e Mendes ( 2010) ressalta por que   Juraci     de   Oliveira   atribui   a   esta   um   caráter     de   mídia:   “todas as cidades que os colonos pararam, fizeram um Ato Público, com a celebração de missas, a presença da Igreja e da comunidade local,mostrando assim todo o apoio aos colonos da Fazenda Annoni”.  (Oliveira  e  Mendes,  2010,  p.  7).    


4.

Considerações finais A compreensão da história dos assentados/as de Itapuí, na fazenda Anoni, é

parte importante na pesquisa de campo que procurou de forma mais ampla analisar a circulação das mídias elaboradas pelo MST no Itapuí. O acampamento da Anoni é apenas um trecho dessa trajetória e contextualiza as histórias de vida dos assentados/as, as primeiras relações com a comunicação vivenciadas por esses sujeitos e representa um dos fios condutores que me levaram à constituição da etnografia do assentamento Itapuí. Ressalto que, de início, não tencionava trabalhar com a noção de etnografia multissituada, mas, no decorrer da pesquisa, compreendi que as reflexões sobre esse tema sugerem retomadas nas pesquisas de recepção. Nesse sentido, o cerne da reflexão deste artigo é problematizar que a pesquisa de recepção nos leva a múltiplos lugares e trajetos, mesmo quando a investigação delimita-se numa comunidade espacialmente delimitada – caso do assentamento Itapuí –, mas que nos reporta a múltiplos contextos, trajetórias e histórias colhidas através dos depoimentos em campo. Desse modo, proponho pensar a relação entre etnografia multissituada ou multilocal e a pesquisa de recepção. No entanto, acredito que esta reflexão pode ser enfrentada de diversas formas em campo, dependendo das particularidades dos objetos pesquisados e das questões apresentadas a estes.

5.

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O DISCURSO SOBRE HOMOSSEXUALIDADE NA TELENOVELA INSENSATO CORAÇÃO E A RESSONÂNCIA NAS OPINIÕES DOS INTERNAUTAS NAS MÍDIAS SOCIAIS1. Plábio Marcos Martins Desidério2 UNIVERSIDADE DE BRASÍLIA

RESUMO: O trabalho visa compreender os discursos na telenovela Insensato Coração da Rede Globo sobre homossexualidade, homoafetividade e homofobia a partir da prática do merchandising social. Utilizando a perspectiva de Michel Pêcheux e Michel Foucault, o trabalho analisará as formações discursivas presentes na narrativa teledramatúrgica de Insensato Coração e os seus desdobramentos nas opiniões/comentários dos internautas nas mídias sociais sobre essas narrativas. Porém, o principal objetivo é compreender como esses discursos presentes na telenovela sobre essas práticas sociais, estão sendo lidos, comentados pelos internautas nas mídias sociais, como por exemplo, no Orkut, Facebook e Twitter, e também dos portais de notícias, portanto, compreender as representações sociais contidas nos discursos presentes em Insensato Coração e nos comentários dos internautas das mídias sociais. Palavras-chave: Formações discursivas, Insensato Coração, homossexualidade, mídias sociais. ABSTRACT: The work aims to understand the discourses on the telenovela Foolish Heart Globo about homosexuality and homophobia homoafetividade from the practice of social merchandising. Using the perspective of Michel Foucault and Michel Pecheux, the work will examine the discursive formations present in the narrative of teledramatúrgica Foolish Heart and its ramifications on the views / comments of internet social media on these narratives. However, the main objective is to understand how these discourses present in the soap opera about these social practices are being read, commented upon by Internet users on social media, such as Orkut, Facebook and Twitter, and also from news portals, therefore understand the social representations contained in the discourse of Foolish Heart and in the comments of internet social media. Keywords: Discursive formations, Insensato Coração, homosexuality, social media.

1. Introdução O principal objetivo deste trabalho é estabelecer alguns apontamentos para a pesquisa de doutoramento no programa de pós-graduação em comunicação na 1

Trabalho apresentado ao GT “Estudios de Recepción”, do X ALAIC (Associação Latino-Americana de Comunicação) em Montevidéo (Uruguai) entre 9 à 11 de Maio de 2012. 2 Professor Assistente I da Universidade Federal do Tocantins e doutorando em comunicação pela Universidade de Brasília: plabiom@gmail.com.


Universidade de Brasília. Para isso, esse ensaio procurará compreender como os discursos presentes na telenovela sobre como alguns fenômenos sociais estão sendo lidos, comentados pelos internautas nas mídias sociais. Quais seriam as formações imaginárias e, portanto, as representações sociais contidas nos discursos presentes na produção teledramatúrgica Insensato Coração (2011) sobre a homossexualidade e mesmo a homofobia. O desdobramento continuará na análise dos comentários dos internautas nas mídias sociais, como por exemplo, Orkut, Facebook e em portais que publicam notícias sobre essa telenovela. A análise será realizada nos discursos veiculados pela telenovela Insensato Coração e como os mesmos são recepcionados pelos sujeitos que utilizam a internet. Ela será orientada, a partir, dos trabalhos de Porto (2010) e Porto (org) (1999) seguindo a linha francesa da Análise de Discurso. Esses subsídios serão importantes, pois contribuirão para compreender como a mídia incorpora discursos, reconfigura-os, e como são recepcionados por um público que participa de um ambiente virtual. Analisar esses discursos abre possibilidades para perceber quais as representações que estão nas formações discursivas, e qual a “vontade de verdade” como aponta Michel Foucault, nos discursos sobre a homossexualidade que proliferam nos produtos midiáticos

2. Televisão e telenovela: espaços discursivos A telenovela tornou-se um espaço importante de diferentes formações discursivas. E essas formações discursivas como modos de dizer, materializam as formações imaginárias que são os modos de pensar. As formações imaginárias são alimentadas pela   ideologia   e   como   observou   Pêcheux   (2009,   p.   82)   que   “(...)   todo processo discursivo se inscreve numa relação ideológica de classes”.   Essa   afirmação   pêcheuxeana remete para a importância de considerar como o discurso é construído a partir das relações ideológicas e, por conseguinte imaginárias que surgem dos processos sociais. Porém, é necessário destacar que a o termo ideologia utilizado nessa perspectiva aberta não se refere ao domínio do idealismo e também ao marxismo ortodoxo/mecanicista, que percebe a ideologia apenas como o mascaramento das relações  sociais.  O  discurso  é  a  forma  como  o  “conteúdo”  do  pensamento  se  materializa  


na linguagem e esse conteúdo nesse caso é dado pelas formações imaginárias. A ideologia como  “mecanismo  do  imaginário”  (Mariani,  1998,  p.  25)  orienta  a  enunciação   O discurso é algo que não tem uma gênese definida, nem um sentido contínuo, como queria a filosofia hegeliana, como ressalta FOUCAULT (2008). Para compreender como as formações discursivas estão presentes na telenovela Insensato Coração (2011) do escritor Gilberto Braga, recorreremos a Análise de Discurso. A escolha por esse método é para analisar como os discursos são apropriados pela mídia e também como ressoa na recepção. Esse artigo irá apontar algumas considerações sobre os comentários de internautas nas comunidades virtuais de sites de relacionamentos (Orkut) e portais de notícias (Folha.Uol e Yahoo). Esses comentários foram realizados a partir, da temática da homossexualidade e da homofobia presente na telenovela Insensato Coração e procurou perceber algumas quais as representações

sociais

estão

contidas

nesses

discursos.

As

temáticas

da

homossexualidade e da homofobia foram incorporadas pelos escritores de Insensato Coração nessa telenovela, utilizando-se a prática do merchandising social, recorrente em muitas telenovelas da Rede Globo. A AD é um método que analisa como a linguagem verbal, não verbal está carregada de sentidos, e no encontro com o imaginário, produz discursos. E para analisar como a narrativa teledramatúrgica produz/incorpora discursos sobre comportamentos sociais, utilizaremos a AD como instrumental teórico-metodológico possibilitando a análise sobre esses discursos. É importante considerar que o método da AD procura analisar como a construção dos discursos é realizada a partir do processo lingüístico e dos significados, operados pelo imaginário. Para compreender esse processo recorreremos à proposta de Porto (2010) na suas seis leituras interpretativas em massa folhada, na qual utiliza a perspectiva da AD de linha francesa. Para Porto (2008) essas seis leituras é um instrumental metodológico, possibilitando a análise dos discursos presentes nos produtos midiáticos. Nesse caso essa proposta torna-se necessária, pois o objetivo deste trabalho é apontar caminhos para a análise dos discursos sobre homossexualidade e homofobia na telenovela Insensato Coração, procurando compreender as representações sociais dessas práticas nesses discursos. As leituras propostas por Porto são: polissêmica, parafrástica, arqueológica, enunciativa, argumentativa e de acontecimento.


Utilizaremos duas leituras, a parafrástica e a enunciativa, como esboço para análise, pois como afirmado anteriormente, este trabalho tem como objetivo principal traçar alguns procedimentos analíticos para a pesquisa de doutoramento em comunicação (UNB). Essas duas leituras foram escolhidas para atender ao escopo da pesquisa, e também ao corpus empírico recortado para aplicação dos procedimentos analíticos. Para analisar como esses discursos estão presentes na telenovela, é necessário compreender a importância da teledramaturgia para a sociedade brasileira. A teledramaturgia é um dos produtos mais rentáveis na história da televisão brasileira. A telenovela conseguiu tornar-se um produto cultural, incorporando mudanças relevantes da história do país. As principais   características   da   telenovela   brasileira   que   “afastam”   dos outros formatos ou mesmo que a define é a capacidade de incorporar a realidade na construção da narrativa. Essa capacidade possibilitou a telenovela de constantemente se reinventar, procurando acompanhar as mudanças históricas e sociais que o Brasil atravessou nas últimas décadas. Como Lopes (2003) ressalta: “A novela dá visibilidade a certos, comportamentos, produtos e não a outros; ela define uma certa pauta que regula as interseções entre a vida pública e a vida privada” (LOPES, 200, p. 03). Essa reinvenção que a telenovela brasileira adquiriu também foi possível pela presença da matriz narrativa do melodrama no formato. O melodrama é um gênero/estilo que possui elementos que conseguiu dialogar com a realidade, nesse caso a brasileira. O melodrama surge na consolidação da sociedade burguesa, mais precisamente a partir do século XIX (Huppes, 2000, p. 10). Os principais elementos que compõem o melodrama, oriundos especialmente do melodrama clássico (Thomasseau, 2005, p. 27), estão estruturados em maniqueísmos, ou seja, num amor que é sempre antirracional e antissocial, na identificação simplificada dos personagens, na caracterização de personagens como o vilão e o cômico e uma moralidade que se baseia na conduta conservadora e reparadora. Essa moralidade procura conservar elementos como família, pátria e virtudes tidas como humanizadoras; os que negam essa conduta são tidos como vilões. O melodrama clássico influenciou mais as produções dramatúrgicas contemporâneas. Baseia-se, essencialmente, em três atos: num primeiro ato, são apresentados os


personagens e os elementos da narrativa; no segundo, é colocado o desvirtuamento da história com ação do vilão ou mesmo de um fato — o equilíbrio que existia no início da história (do primeiro ato) é quebrado; no terceiro e último ato, a ordem desvirtuada é restabelecida pelo herói, e a mocinha é salva. (Thomasseau, 2005, p.31). Além do melodrama, outro gênero que influenciou a telenovela foi o folhetim. O folhetim é um gênero que contribuiu para a consolidação da telenovela, influenciando a produção ficcional e atraindo o público com histórias especialmente romantizadas, lançadas todos os dias como forma de garantir atenção dos consumidores dessas histórias. O folhetim conseguiu um grande espaço na França na metade do século XIX; como eram narrativas sempre envolvendo romances, atraiu um público urbano, sobretudo a pequena e média burguesia e até camponeses. O folhetim francês (le feuilleton) era publicado no rodapé das páginas dos jornais, em especial na primeira página, com objetivo especial de entreter (Meyer, 1999 p. 57). Vários autores escreviam para esses espaços — Eugène Sue, Alexandre Dumas, Montépin e outros. O romancefolhetim foi um tipo existente do gênero que adequou muitos elementos, envolvendo histórias de mocinhas indefesas e apaixonadas, vilões e heróis, e que procurava encadear ações para manter o ritmo da história. A telenovela no Brasil procurou, a partir, dessas matrizes narrativas, aproximar-se da sociedade brasileira, incorporando as mudanças que o Brasil atravessou nas últimas décadas, como observou Lopes (2003) e Orozco (2008). A telenovela no Brasil nessas últimas décadas se consolidou e também se adaptou à realidade brasileira, procurando, assim se aproximar e se adequar às características da sociedade brasileira, mesmo que para muitos estudiosos como Pallottini (1998), Leal (1990) e Motter (2000) a telenovela possua uma narrativa mais próxima das experiências do eixo Rio-São Paulo que do restante do Brasil. Uma característica importante a ser observada é que a telenovela acompanhou e contribuiu para a constituição de um imaginário de um Brasil que queria tornar-se moderno e integrante ao sistema capitalista e principalmente de suas relações de consumo. Essa aproximação com as experiências dos grandes centros, principalmente do eixo Rio-São Paulo, contribuiu também para construir e representar certos comportamentos estereotipados, grupos sociais, classes e culturas que não correspondiam as práticas desses segmentos sociais. Essas representações são


construídas de acordo com as formações discursivas em que os escritores estão assujeitados. E essas formações discursivas são materializações de um imaginário que procura elaborar uma idéia de Brasil, de realidade social, a partir de critérios. Autores como Pallottini (1998) chamam essas representações de merchandising de idéias. O merchandising de ideias e valores que predomina nas telenovelas da Rede Globo é se refere aos grandes centros urbanos (Rio–São Paulo), ressaltando um país moderno, desenvolvido, sem contradições, explorações e diferenças (Ramos, 1986). Produtos, hábitos e comportamentos estão relacionados com uma publicidade que procura vender, portanto, não apenas produtos, mas concepções de mundo e um novo modelo para o país que almeja abandonar o passado arcaico e aderir ao moderno. Várias telenovelas também estimularam modismos, ao associar o merchandising comercial e o de ideias, pois o produto também era associado a algum significado que a ação de merchandising procurava veicular (RAMOS, 1986). Esse significado possui vários símbolos que transitam entre a exposição do produto, a ação do personagem e suas inserções na trama, pois um personagem usa certo tipo de roupa, dirige um modelo de carro, vai ao banco e participa de um evento social, como se tudo isso fosse também comportamentos “naturalizados”,  reconhecidos socialmente por toda sociedade. Na década de 90, porém, particularmente nos anos posteriores, as novelas se preocuparão em inserir várias temáticas da realidade com problemas e situações da vida diária do público; como já ressaltado, algumas destas são transplante de órgãos, dependência química, violência urbana, portadores de necessidades especiais, crianças desaparecidas; e não só: também procurarão desempenhar uma função de mobilização pública, ou melhor, suscitar um debate no interior da sociedade civil. Vários escritores, em especial da Rede Globo, enveredam-se por esse caminho, a exemplo de Glória Perez, Manoel Carlos e Benedito Ruy Barbosa. Esses autores, na verdade, inserem ações pedagógicas que procuram produzir objetivos de conscientização social acerca de determinada temática social. Essa preocupação se insere na própria estratégia da Rede Globo de desenvolver seu marketing3 social, e essas ações são caracterizadas por esses próprios autores de merchandising4 social.

3

Marketing social são ações que as empresas utilizam para descrever o uso dos princípios e técnicas de marketing na promoção de uma causa, ideia, atitude ou comportamento social. Modernamente, passou a significar uma tecnologia de gestão das mudanças sociais, associada à implantação e controle de projetos que visam construir e implementar estratégias e instrumentos para solucionar problemas sociais nos


Existe uma preocupação entre esses escritores em destacar em suas tramas temáticas relacionadas a questões sociais, em particular do cotidiano. Temas como violência urbana e doméstica, dependência química, transplante, portadores de necessidades especiais (física e mental) são inseridos na narrativa ficcional por autores como Manoel e Glória Perez, vinculados à Rede Globo. Essa maior aproximação com a realidade e, com isso, suas inserções no folhetim eletrônico torna-se uma das características marcantes da telenovela contemporânea. As novelas escritas por Manoel Carlos, particularmente, a partir do final dos anos 90 e também nas décadas posteriores, tratam dessas temáticas. Para usar como referência uma de suas novelas, Laços de família promoveu campanhas sociais para a doação de órgãos (Alencar, 2004, p.180). Outras procuraram promover campanhas sobre o respeito aos idosos e violência contra as mulheres (Mulheres apaixonadas) e a relação da sociedade e os portadores de necessidades especiais (Páginas da vida). Mas outras ações pedagógicas são inseridas no decorrer da telenovela, procurando apresentar essas tematizações do cotidiano. Destacamos a questão do merchandising social, pois a temática da homossexualidade e homofobia foram desenvolvidas na telenovela Insensato Coração, utilizando principalmente esse recurso. E os comentários dos internautas que foram recortados estavam relacionados com o desenvolvimento da temática homossexual nas características do merchandising social.

3. A construção do corpus da pesquisa A telenovela Insensato Coração foi exibida pela Rede Globo entre 17 de Janeiro à 20 de Agosto de 2011. Escrita por Gilberto Braga e Ricardo Linhares. A novela se utiliza do gênero consagrado na teledramaturgia, o melodrama. Vilões, heróis, vingança, amor são elementos melodramáticos que são encontrados nas tramas. Os escritores, principalmente Gilberto Braga, têm uma tradição de tematizar em suas novelas alguns temas da realidade brasileira, concentrando-se no Rio de Janeiro, sendo

campos do trabalho e renda, educação, saúde, habitação, saneamento ambiental, nutrição, etc. Fonte: www.comunicarte.com.br. 4 O termo merchandising social como objeto de pesquisa deste trabalho é utilizado para referir-se as ações pedagógicas que os autores de telenovelas inserem em suas narrativas, procurando sensibilizar o público, a partir de alguma temática social, moral, ou mesmo de saúde pública., como aponta Lopes (2009) e Hamburger (2005).


um dos que mais consegue no circuito teledramatúrgico retratar o comportamento da elite nativa (NOGUEIRA, 2002). Os escritores/produtores da telenovela G. Braga e R. Linhares procuraram construir uma temática principal que envolvia os personagens Norma (Glória Pires), Léo (Gabriel Braga Nunes), seu irmão Pedro (Eriberto Leão), seu pai Raul (Antonio Fagundes), sua mãe Wandra (Natália do Vale.) e Marina (Paola Oliveira). Porém, outras temáticas foram sendo escritas no decorrer da exibição da telenovela e é nessas temáticas que os escritores procuraram inserir a temática da homossexualidade e também da homofobia. Na telenovela Insensato Coração, os escritores inseriram tipos diferentes de comportamentos homossexuais,   permanecendo   os   “afetados”   com   os   estereótipos   conhecidos pelo grande público e também os que procuram adequar-se aos comportamentos idealizados e aceitos, no caso o modelo heterossexual. Os personagens que podemos perceber como estereotipados são Roni (Leonardo Miggiorin), Xicão (Wendell Bendelack) e mesmo a homossexual feminina Araci (Cristina Oliveira) com seu comportamento masculinizado. Os personagens Nelson (Edson Fieschi) Álvaro (Ricardo Rathsam) foram exibidos como profissionais com estabilidade profissional, sem  os  estereótipos  de  “afeminados”.  Outro  dois  personagens  que  foram exibidos foram Eduardo (Rodrigo Andrade) e Hugo (Marcos Damigo) que se procuraram se estabelecer como  um  casal  estável  e  “normal”.  Outro  personagem  que  foi  exibido  é  Gilvan  (Miguel   Roncato). Retomemos a perspectiva de Porto (2010) sobre as leituras para se interpretar a produção de discursos, utilizando-se principalmente as leituras parafrástica e enunciativa. A leitura parafrástica se ocupa em analisar um significado,  “(..)  uma  idéia   central que se repete em diversas situações (PORTO, 2010, P. 27) (.....) A outra leitura que será utilizada é a enunciativa que procura analisar quais as posições que os sujeitos ocupam nas instâncias produtores de discursos. O corpus empírico foi extraído do site de relacionamento Orkut e dos portais de notícias, Yahoo! e Folha-Uol que publicaram os personagens e acontecimentos

da

telenovela

Insensato

Coração

quando

se

tratavam

da

homossexualidade e homofobia. A construção do corpus empírico foi realizada a partir,


dos comentários publicados nesses sites sobre as cenas da novela que exibiram situações envolvendo questões da homossexualidade e homofobia. Os comentários dos internautas foram categorizados a priori em três categorias principais: uma se refere aos internautas que apóiam a liberdade sexual e exposição pública da intimidade dos indivíduos que escolhem sua opção sexual, no caso da telenovela, os homossexuais. Os indivíduos dessa categoria também repudiam as práticas de homofobia. A outra categoria são comentários de indivíduos que repudiam a homossexualidade, como também a exibição pública da opção dos homossexuais, como também de forma indireta a defesa da homofobia. Outra se refere aos indivíduos que apóiam a liberdade sexual, porém repudiam a exibição ao público de suas opções sexuais. Esse grupo de indivíduos foi categorizado, pelos seus comentários, pois percebemos respostas  “ambíguas”. A própria construção do corpus empírico é um processo de análise. Quando categoriza esses indivíduos, por possuírem respostas ambíguas, se percebe significados no discurso desses indivíduos e que talvez as leituras parafrásticas e enunciativas auxiliassem na análise. Como   evidenciado,  o  trabalho   é  uma  “prévia”  da  elaboração   e por isso escolheremos alguns enunciados para análise. Quais são os significados contidos no discurso? Quais as representações percebidas nesses discursos a partir das leituras parafrásticas e enunciativas? Existem algumas diferenças e semelhanças entre os comentários dos internautas extraídos dos portais e dos sites de relacionamento. Primeiramente, em termos de quantidade (números de postagens) é maior nos portais, Yahoo! e Folha.Uol, esses dois foram selecionados para a construção do corpus empírico. Nas comunidades virtuais do Orkut e Facebook que tratam dos temas sobre homossexualidade, a partir da novela, tem o número de postagens em quantidade menor. Porém, a diferença marcante entre essas duas fontes é a orientação dos comentários, a partir de colunistas que escrevem nos portais. Nesse caso, os comentários, mesmo que espontâneos possuem uma orientação, e as opiniões dos internautas estão de acordo com a análise feita pelo colunista do portal. Retomando a leitura enunciativa Porto (2010) podemos perceber que as comunidades virtuais, especialmente do Orkut, os indivíduos possuem uma maior “proatividade”,  pois são os próprios usuários que assumem a discussão, propondo temas


relacionados com o desenrolar das tramas e dos personagens na novela. Essa “proatividade” dos  internautas  não  significa  que  os  indivíduos  tornaram-se sujeitos com uma gradativa autoconsciência, emitindo opiniões, a partir de seus próprios valores e interpretações. Os indivíduos então se posicionam como sujeitos realizando análises livres   e   sem   condicionamentos,   mas   principalmente   como   sujeitos   que   “navegam”   no   espaço virtual (no ciberespaço) com liberdade. Esse posicionamento que os indivíduos assumem é interpelado pela forma-sujeito virtual, condicionada pela ideologia das relações contemporâneas, modernas e capitalistas que estimulam os indivíduos a tornarem-se conectados. Existe também uma diferença entre os dois principais sites de relacionamentos destacados na pesquisa, Orkut e Facebook. No primeiro existe uma quantidade expressiva de comunidades, sobre muitos assuntos, inclusive sobre telenovelas. No caso da telenovela Insensato Coração existem mais de sessenta comunidades no Orkut sobre a novela e centenas de tópicos comentando temas relacionados à mesma. Nesse site de relacionamento, os usuários constroem seu perfil e adiciona comunidades, nas quais querem participar e também caso decidam postar comentários. No Facebook existem perfis da telenovela e não comunidades virtuais como no Orkut. A própria emissora que produz a novela pode criar um perfil, ou mesmo algum usuário. E os usuários utilizam esse perfil para postar seus comentários, sobre a telenovela, semelhante às comunidades que existem no Orkut. Além desses sites de relacionamento, existe também o Twitter que também possui uma importância considerável. Com mais de cem milhões de usuários ativos5 o Twitter é um microblog que condiciona o indivíduo a possuir um cadastro. Esse cadastro possibilita que o usuário possa escrever até 140 (cento e quarenta) caracteres e postar qualquer assunto. Os comentários dos internautas nos sites Yahoo! e Folha.Uol, os sujeitos foram incluídos na categoria que, numa primeira análise é considerada como ambíguas. Os comentários e, portanto, as opiniões dos indivíduos inseridos nessa categoria expressam uma polissemia de significados. Que os gays continuem gays e sejam felizes, mas pelo amor de Deus, usar a tv, as novelas para tentar enfiar na cabeça de nosso povo q isso é normal? 5

http://blogs.estadao.com.br/link/twitter-tem-100-milhoes-de-usuarios-ativos.


Que isso gente? Vocês assistiram a passeata do orgulho gay? Quanta baixaria, uso  de  drogas,  sexo  explicito,  uso  de  drogas…É  assim  que  os  gays   querem conquistar o respeito da nossa sociedade. (internauta André, Yahoo! 01.07.2011)

Nesse enunciado percebe-se que o internauta não “contra” os homossexuais, mas não concorda com sua prática pública. Observa-se também que esse internauta associa prática homossexual de forma pública com outras práticas relacionadas à marginalidade e imoralidade. Essa associação é uma idéia que percorre vários enunciados, dessa categorização, mas também está presente na categoria construída de indivíduos que repudiam a homossexualidade de todas as formas. A manutenção desse significado é resultado de uma elaboração histórica e social que contribuiu para a construção de formações imaginárias, que estão presentes nas representações contidas nessas formações discursivas. Em outro comentário o internauta adverte para a necessidade de limites para exposição pública do homossexualismo e associa a prática como desvios sexuais, comportamentos e como uma imoralidade que provocaria  “problemas”  na  sociedade: Eu já ñ aguento mais essa forçação de barra, daqui a pouco as novelas colocarão cenas de sexo   com   crianças,   animais,   plantas…etc….e   a   gente   tem   q   achar   tudo   beleza…(internauta, Iuri, Yahoo! 01.07.2011). Essa associação é comum em praticamente todos os comentários dos internautas que repudiam os homossexuais e defendem a homofobia e também em comentários dos internautas que escreveram respostas, consideradas como ambíguas. Os internautas que estão na categoria da defesa dos homossexuais não possuem comentários homogêneos. O discurso possui contradições e diversas representações sobre a homossexualidade. Um exemplo importante é questão da moralidade que perpassa os comentários, percebe-se um sentido parafrástico no discurso, que sempre se ancora a moral. Num comentário do Orkut observamos esse sentido: Acho a única parte boa da novela a que mostra como existe o preconceito.Para quem fala que crianças não entendem,só expliquem que amor existe de varios jeitos e cada pessoa ama do seu jeito. Ser gay,hetero,bisexual,asexuado,pansexual,transexual,travesti,genderqueer eh normal,nao julguem,se a pessoa eh feliz e n machuca ninguem,deixem ela ser feliz e seja tbm.Conscientizar sobre o preconceito sofrido e tentar mostrar


como isso eh horrivel n eh a mesma coisa que induzir criancas a serem gays. (S Curitiba - PR - 01.07.2011)

Existe uma preocupação por parte dos internautas em “desejar”  a felicidade aos homossexuais e afirmarem  que  são  pessoas  “boas”  como  qualquer  uma. Há também uma preocupação entre os internautas em caracterizar os homossexuais como possíveis pessoas infelizes,   solitárias   e   querem   apenas   viverem   suas   “vidas”   e   escolhas.   A   moralização é um sentido que ao condicionar as opiniões dos indivíduos, não permite um debate sobre as relações de poder, ou mesmo outros sentidos que estão presentes no discurso dos internautas. E qual a posição desses internautas ao enunciarem seus comentários? O recorte nesse momento se concentrou apenas nos portais Yahoo! e Folha.Uol, analisando as opiniões a partir dos mesmos. Os comentários foram extraídos a partir dos colunistas que publicam suas opiniões sobre uma situação que envolvia homossexuais na telenovela Insensato Coração. Para que publicasse o comentário do internauta era necessário ele preencher um pequeno cadastro contendo nome e endereço de e-mail. Mas isso, não impediu que o internauta utilizasse um nome e/ou um e-mail fictício. Como os internautas não são obrigados a exibirem fotos e dados pessoais torna-se um complicador para analisar o perfil dos mesmos, como suas preferências, seus gostos etc... O que percebemos nos comentários é que os sujeitos enunciadores compartilham as representações sobre homossexualidade, a partir das formações imaginárias, influenciando, portanto, na construção das formações discursivas. O espaço em que os internautas publicam seus comentários é público, demonstrando uma “possível” preocupação em realizar um “debate” público sobre esse tema. Entretanto, a exposição desses indivíduos nesse espaço público não significa que haja um debate sobre a questão da homossexualidade. Esses sujeitos estão mais preocupados em expor opiniões do que discutir as questões referentes a essa temática. E essas opiniões expressam formações discursivas, que são construídas, a partir das representações sociais sobre a homossexualidade. Nos comentários dos internautas, as representações presentes no discurso sobre os homossexuais, remetem para a questão principalmente jurídica e sobre a exposição pública dos que optaram pela homossexualidade. Essa preocupação é estimulada por algumas cenas da telenovela


Insensato Coração, nas quais a produção procurou através da prática do merchandising social suscitar discussões acerca da prática homossexual. Numa cena da novela, o personagem de Cássio Gabus Mendes expulsa dois homossexuais do bar do seu irmão, alegando que estavam desrespeitando as pessoas no local. Seu irmão o autor Guilherme Piva o demite e juntamente com a esposa procurou ao corrigi-lo, também conscientizá-lo dos direitos dos homossexuais e adverti-lo sobre os delitos de praticar homofobia. Essa preocupação em dimensionar a questão legal percorreu outras cenas. Outro exemplo é a violência praticada contra um homossexual por um jovem (Thiago Martins) e quando a mãe de um homossexual (Louise Cardoso) está em dúvidas em aceitar a opção sexual do filho. Outra questão relevante e que estimularam os comentários foi a possível inserção do “beijo gay” na novela. Esse assunto há muito tempo acompanha a produção da teledramaturgia brasileira suscitando aceitação ou repulsa como foi identificado nos comentários dos internautas. Um elemento importante a considerar é como os homossexuais são retratados na telenovela e quais as representações contidas na produção das tramas. Destacado anteriormente, a elaboração de um produto ficcional televisivo é orientado também pelo merchandising de ideias e valores. Os produtores ao construírem personagens e tramas também incorporaram formações imaginárias (acreditando que um produto ficcional seja um discurso). Um exemplo disso são os estereótipos e os modelos de comportamentos que no caso da novela Insensato Coração exibiu. Essa consideração torna-se relevante, pois os comentários dos internautas também são orientados por esse discurso, ocorrendo à reprodução ou não, dessas representações. Este trabalho é um esboço de alguns apontamentos para a pesquisa de doutoramento. Portanto, não é conclusivo e sim procurou atentar para os caminhos teóricos e metodológico, pelos quais se desenvolverão a pesquisa e as análises para a redação do trabalho de conclusão do doutorado. O que se compreende no esboço dessa análise são alguns enunciados dos internautas motivados por tramas da telenovela e colunas que comentam essas tramas em portais como o Yahoo! e Folha.Uol e em sites de relacionamento como o Orkut. BIBLIOGRAFIA ALENCAR, Mauro. A Hollywood brasileira. Rio de Janeiro: SENAC, 2001.


BOLÃNOS, César Ricardo Siqueira. BRITTOS, Valério Cruz (orgs). Espaço público midiático e a ideologia do merchandising social da Rede Globo: uma crítica na perspectiva da Economia Política da Comunicação. 2006. FOUCAULT, Michel. A ordem do discurso. 14 ed. São Paulo: Loyola, 2006. HAMBURGER, Esther. O Brasil Antenado: a sociedade da novela. Rio de Janeiro. Jorge Zahar, 2005. HUPPES, Ivete. O melodrama: o gênero e sua permanência. São Paulo: Ateliê Editorial, 2000. LOPES, Maria Imacolata Vassallo de. Telenovela brasileira: uma narrativa sobre a nação.

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RAMOS, Roberto. Cultura e merchandising nas novelas. 3 ed. Petrópolis: Vozes, 1986. http://www.orkut.com.br/Main#UniversalSearch?searchFor=C&q=Insensato+Cora%C3 %A7%C3%A3o. Folha.com - Comentário - Lista de respostas para Homofobia é crime, sim, e basta Folha.com - Comentário - Lista de respostas para Globo e SBT cortaram afeto entre gays para evitar "exaltação" SRZD | &apos;Seria ótimo quebrar esse tabu&apos;, diz Rodrigo Andrade sobre beijo gay na TV | Notícia | Entretenimento | Televisão Yahoo! Brasil - Colunistas » Chutes e pontapés Gilberto Braga: &apos;Insensato Coração é a minha melhor obra&apos; - Yahoo! OMG! SBT censura segundo beijo lésbico e atrizes reclamam - Yahoo! OMG! Brasil


ALAIC 2012 XI Congreso Latinoamericano de Investigadores de la Comunicación GT 7 Estudios de recepción

Autor: María Rebeca Padilla de la Torre Universidad Autónoma de Aguascalientes México mpadilla@correo.uaa.mx

Título: Audiencias y Ciudadanos Jóvenes. Análisis de prácticas políticas entre jóvenes universitarios en Internet.

Resumen. Esta investigación analizó las prácticas políticas de jóvenes universitarios, en Internet, durante las campañas y elecciones locales en la ciudad de Aguascalientes, México, en el 2010. A través del registro de diarios en línea y sesiones de grupo presenciales, se explica su naturaleza y las reflexiones y autocríticas de los propios jóvenes sobre ellas. Los resultados muestran que las prácticas políticas en la red representan un porcentaje muy bajo con respecto a otras. Sobresale la capacidad de los jóvenes para generar comunidades en la red, sin embargo estas no están orientadas hacia la construcción de comunidades políticas participativas y democráticas.

I. Introducción Actualmente, las nuevas generaciones de ciudadanos arriban al escenario político con mayores competencias para el manejo de las diversas modalidades de tecnología digital. Esta realidad puede observarse a nivel internacional, en donde las redes sociales en Internet han sido claves en la organización juvenil para oponerse a regímenes dictatoriales o manifestar su inconformidad ante sus gobiernos, principalmente en el caso de los países del norte de África y en España.


La comunicación política se ha complejiza debido al quehacer de promoción de los candidatos políticos, de manera presencial en la plaza pública, se ha agregado el “nuevo” espacio  público (Ferry, 1998; Aceves, 2002), que los medios han acaparado, en una lucha y tensión por el poder entre los actores políticos tradicionales como el Estado y los partidos. Este   “nuevo”   espacio   público   adquiere mayor presencia y desdibuja a la comunicación más cercana de los actores políticos con los ciudadanos, en  esta  lógica  emerge  ahora  además  el  espacio  público  “digital”.1 Este aspecto mediatizado/digital de la política contemporánea es muy discutido tanto entre las opiniones cotidianas y en el campo académico, como una práctica de comunicación política en donde las relaciones del poder, el quehacer político de diversos actores y de los medios masivos de comunicación han ganado un descrédito por su desempeño entre los ciudadanos. En tiempos y coyunturas políticas, los excesos y el manejo deshonesto de la información, tanto de los políticos como de los medios, han provocado un desencanto. Para los ciudadanos más jóvenes es una de las razones por las cuales la política es objeto de desinterés y rechazo. Lo que es una realidad más común para la mayoría de los jóvenes, es la política representada y narrada principalmente por los medios de comunicación y de ahora por Internet. Los ciudadanos más jóvenes, que recién se estrenan en este status, se desenvuelven con mejores competencias comunicativas en la convergencia digital, en sus nuevas lógicas y lenguajes. Martín Barbero, (2006) las  define  como  “un  regalo  con   el  cual  insertarse  en  la  velocidad  de  los  tiempos”.  ¿Realmente  es  un  don?,  ¿qué  hacen   estas nuevas generaciones con él? En este marco, se plantearon preguntas de investigación,   ¿este   “don”   o   capacidad   redunda   en   una cultura política democrática? ¿Las esperanzas cifradas en las posibilidades de democratización de la comunicación a partir de la Internet se están volviendo una realidad emergente entre los nuevos ciudadanos? En esta ponencia se presentan los principales resultados de un estudio realizado en la ciudad de Aguascalientes, México, entre jóvenes universitarios, en la Universidad En sentido estricto, el espacio público  “digital”,  también  es  un  espacio  mediatizado,  dado  que  no  hay   una  comunicación  presencial,  “cara  a  cara”,  sin  embargo  se  hace  la  distinción  debido  a  que  tiene  otras   características distintas a la comunicación masiva tradicional, siendo la principal la posibilidad de la comunicación interactiva. 1


Autónoma de Aguascalientes, una institución de educación superior pública. Los hallazgos permiten discutir la situación en un ámbito local con relación a las tendencias mundiales, aportando una comprensión matizada entre las posturas extremas entre el optimismo y fatalismo sobre el papel de Internet en la participación de los jóvenes en la búsqueda de comunidades políticas más democráticas. El papel de Internet entre las audiencias y ciudadanos jóvenes. Existen varios estudios que abordan el tema de jóvenes y política o de jóvenes e Internet, pero en México son muy escasas las investigaciones que trabajen estas tres temáticas puestas en relación. Revisando la literatura a nivel internacional, existen trabajos que se interesan en las prácticas políticas en la red con relación a los jóvenes. Fundamentalmente han tenido como objetivo revisar y evaluar la comunicación política que se dirige a ellos. Otros temas relevantes son comprender mejor la brecha digital entre los propios jóvenes, a pesar de que son el grupo de edad que más utiliza el Internet; la relación de la apropiación del espacio público, físico, es decir las calles y plazas en las ciudades, con la generación del espacio público digital y los nuevos sentidos de lo político que surgen entre los jóvenes. Esto se refiere a que existe un interés en los problemas públicos y sobre el desempeño del poder y gobierno, pero un alejamiento de su participación en las prácticas políticas formales (Padilla y Flores, 2011). A nivel teórico, esta investigación partió de dos desplazamientos centrales en los conceptos de audiencias y ciudadanía en la era de Internet, provocados por los cambios que la comunicación digital interactiva introduce en las lógicas tradicionales sobre el papel de los medios masivos en la conformación de una esfera pública y la participación de los actores políticos y ciudadanos en ella. Los estudios de audiencias precedentes no deben desecharse frente al arribo de Internet, dado que la comunicación digital no sustituye la masiva, sino que convergen. El conocimiento generado sobre las audiencias se mantiene pertinente, sin embargo debe problematizarse y resituarse en el nuevo escenario reconfigurado (Livingstone, 2004; Orozco, 2011). Por otra parte, el concepto de ciudadanía, con relación a los jóvenes, en Internet se sitúa en el plano de lo sociocultural, debido a que como argumentan


Hermes (2006)

y Reguillo (2003),

las características interactivas del Internet

permiten que los usuarios se integren entre sí, como públicos alrededor de temas que se comparten por pertenecer a identidades y marcos socioculturales comunes, por ello, la ciudadanía cultural se vuelve una dimensión esencial para entender la lógica de la ciudadanía política que viven los jóvenes en Internet. En sentido estricto, la ciudadanía política, se comprende como el acuerdo de una comunidad y un Estado nacional, en donde todos sus integrantes son considerados y tratados como iguales, y a partir de ello se establecen relaciones de derechos y obligaciones que se respaldan legal e institucionalmente. Como claramente distingue Lechner (2002), el concepto de ciudadanía constituye no una realidad, sino un horizonte o meta deseable, una tarea difícil y nunca totalmente acabada de un orden deseado. Históricamente la ciudadanía ha sido un concepto que se ha construido a partir de una ampliación en la toma de conciencia de los derechos y obligaciones individuales (Marshall, 2005). Esta ampliación de la conciencia, no ha sido en un sentido evolutivo, sino incluso existen etapas de claro retroceso. Además, su conformación no ha sido nítida debido a que existen diferentes posturas, fincadas en la filosofía política que se traducen en una polaridad entre la perspectiva liberal, a favor del sujeto individual y sus derechos, y la republicana, que enfatiza el vínculo del ciudadano con su comunidad política, anteponiendo el bien común a su propia particularidad y diferencia, lo cual ha sido cuestionado como una falsa dicotomía (Bárcena, 1997; Sermeño, 2004). En esta  investigación  se  trabajó  el  concepto  de  “ciudadanía”  vinculado  con  el  de   la   “práctica”,   para   conformar   una   definición   de   “prácticas   políticas”.   A   partir   del   pensamiento de Bourdieu (1999) y De Certeau (2000) esta investigación centró su interés en “las  maneras  de  hacer”  cotidianas  dentro  de  las  determinantes  fijadas  por  la   producción sociocultural, es decir, el análisis se enfocó en la capacidad diversa y creativa de apropiación de los sujetos consumidores, sin desconocer que existe una estructura impuesta por los intereses de poder y económicos. (De Certeau, 2000). Sin embargo, el estudio de las prácticas políticas en Internet, implicó pensar éstas con relación a las prácticas en Internet en general. Esto significó que la investigación no


abordó Internet en sí mismo, sólo como una estructura que da lugar a ciertas prácticas de comunicación distintas, sino que el interés se situó fundamentalmente en las prácticas mismas. Por ello, el marco conceptual de este estudio recuperó las ideas Castells (2002) y de Martín Barbero (2006), los cuales reconocen el papel de la tecnología como una mediación potente, y a la vez, las mediaciones estructurales que moldean su papel en la sociedad. Martín Barbero (2006) propone un mapa conceptual para mantener las tensiones entre comunicación, cultura y política vigentes. De una manera más concreta, Fuentes (2001) plantea una estrategia conceptual para el estudio de la Internet, basada en la teoría de la estructuración de Giddens (1995), en donde a través del estudio de las prácticas de comunicación, y no sólo considerando la tecnicidad de un medio, se constituyen un objeto de estudio integral y más completo que permita dar cuenta de una manera más amplia lo que significa estas prácticas socioculturalmente, es decir, como se reflexionan, se producen sentidos que se articulan y paulatinamente su acción se convierte en una agencia más amplia que logra estructurarse socialmente (Giddens, 1995). El trabajo conceptual de Fuentes propone tres categorías de análisis para el estudio de la Internet: información, comunicación y difusión. Coincide con Karakaya (2005) al proponer para el estudio de la participación política en Internet, tres facetas: Internet como fuente de información, como medio de comunicación y como un espacio público virtual. Esta investigación se circunscribió en estas propuestas, e intentó potenciar la experiencia acumulada de los estudios de comunicación, para comprender a las tecnologías de la información y comunicación como un producto de las prácticas socioculturales y como sitios en donde aprehender los tránsitos o cambios en los sentidos políticos a partir de la reflexividad de los propios sujetos (Giddens, 1995; Hand y Sandywell, 2002; Markham y Couldry, 2007). Los diarios en línea como método de investigación. El objetivo general de esta investigación fue identificar y analizar las prácticas políticas que realizan los jóvenes universitarios utilizando como soporte mediático Internet, con relación a instancias políticas formales para recuperar su reflexividad con respecto a estas prácticas y definir cómo asumen a través de sus competencias


comunicativas una cultura política. Para lograrlo, la aproximación fue sociocultural a través de una estrategia metodológica cualitativa e interpretativa. Consistió en combinar el registro de diarios en línea de un grupo de estudio conformado por catorce alumnos universitarios, con distintos perfiles, con nueve sesiones presenciales. Éstas tuvieron como objetivo dar seguimiento al registro de los diarios abordando de manera gradual distintas temáticas sobre Internet y política que se reflexionaron y discutieron entre los sujetos de estudio. Ambas técnicas se realizaron de marzo a julio del 2010, periodo durante el cual se llevaron a cabo las campañas para gobernador, presidente municipal y diputados locales en el Estado de Aguascalientes, México. En el diseño de la investigación, se supuso que el registro de diarios durante tiempos electorales representaría una coyuntura que permitiría visibilizar con mayor claridad las posibles prácticas políticas de los jóvenes en Internet. Los métodos de investigación basados en diarios se entienden como aquéllos que recopilan información a partir de datos escritos de manera periódica por los participantes en un estudio. En el caso de esta investigación, los diarios en línea fueron formalmente solicitados y tuvieron un mínimo de estructura, sólo situada en cuanto a la temática y la extensión. Temporalmente, pretendieron recuperar las prácticas cotidianas en Internet. Finalmente, se consideró la retroalimentación en el sentido de aclara dudas y motivar a los participantes a no abandonar la tarea, estableciendo las temáticas que se abordarían en los diarios y enviando recordatorios sobre la dinámica o si se daba un retraso en su registro. No se intervino con observaciones o comentarios sobre su contenido. Esto se debe a que a diferencia de algunos estudios en el campo de la salud, sobre todo con respecto a las adicciones o en apoyo a procesos educativos, no se tenía como objetivo la intervención. Para esta investigación, se tomó la decisión de trabajar con un grupo de estudio de jóvenes universitarios, lo cual implicó un sesgo dado que los universitarios son un grupo no representativo de la juventud, en Aguascalientes o México, dadas sus características de mayor escolaridad y acceso a Internet. Sin embargo, se intentó recuperar la mayor heterogeneidad posible en la integración del grupo de estudio. Además, constituyó un sector de la población juvenil accesible para este estudio,


logrando que su participación, en el estudio, se les tomará en cuenta como horas de servicio social, para poder establecer una exigencia con respecto a la responsabilidad sostenida que se les demandaría durante un periodo de tiempo considerable. 2 Estrategia interpretativa El corpus de material analizado fue los registros diarios de aproximadamente una cuartilla, generados por el grupo de catorce alumnos durante cuatro meses (del 4 de marzo al 17 de julio del 2010), lo que se tradujo en 1,470 textos o entradas. Éste se complementó con las nueve sesiones presenciales de dos horas aproximadamente, las cuales se transcribieron para su análisis. El software Atlas-ti ofreció la posibilidad de sistematizar y clasificar los datos de naturaleza cualitativa, de manera tanto cuantitativa como cualitativa, dado que fue necesario primero, identificar las prácticas, sus frecuencias y porcentajes, y después los sentidos en las reflexiones que sobre ellas surgieron. Fue sorprendente la riqueza de información que los jóvenes ofrecieron no sólo sobre sus prácticas políticas en Internet, sino sobre las prácticas en Internet, en general, y los diversos soportes y modalidades a través de las cuales las llevan a cabo. Por esta razón, se decidió organizar el análisis en dos niveles: a) un primer nivel se clasificó los tipos de prácticas que se realizan en Internet, cuantificando su frecuencia y el soporte en el cual se llevaron a cabo y b) un segundo nivel en el cual se identificaron los tipos de prácticas políticas y las reflexiones sobre ellas. Para el primer nivel se construyó una matriz de categorías de análisis a partir de los mismos datos proporcionados en los diarios. Se fueron revisando los diarios e identificando las prácticas, agrupándolas y definiendo su naturaleza, discutiéndolo entre el equipo de investigación, hasta que se logró que todas las prácticas registradas en los diarios se pudieran clasificar a partir de esta matriz. Para esta construcción se partió de la lógica de la Teoría Fundamentada (Coffey y Atkinson, 2003).

Los jóvenes   se   insertaron   en   esta   investigación   a   través   del   proyecto   de   servicio   social,   “Análisis   sociocultural  y  político  de  las  prácticas  mediáticas”,  lo  cual permitió estimular su participación y exigir su permanencia. 2


Con relación al segundo nivel de análisis, se partió de la teoría sobre política de Beck (1997), la cual ha sido trabajada por Bakardjieva (2010) para explorar las prácticas de los jóvenes en Internet que sean relevantes para su ejercicio ciudadano. Se asumió, de acuerdo a esta autora, la operacionalización de lo político considerando los tres niveles de participación ciudadana de Beck como categorías de análisis para distinguir distintos tipos de prácticas políticas en Internet: 1) en la política institucional formal; 2) en la subpolítica, que define como la participación en organizaciones civiles y movimientos sociales y 3) en el subactivismo, el cual significa indagar en la esfera de lo cotidiano y privado la gestación y emergencia de los sentidos políticos. Esto  último  tiene  relación  con  la  idea  de  “los  nuevos  sentidos  en  la  política”   de Lechner (2002). Prácticas políticas de los jóvenes en Internet. El propósito de este estudio fue identificar las prácticas políticas que los jóvenes universitarios realizan en Internet; partiendo del supuesto de que sí las llevan a cabo; sin embargo, éste se cuestionó en los datos obtenidos. Por ello, la primera aproximación a los datos fue identificar qué prácticas realizan los jóvenes en Internet, en general, para definir en un contexto mayor qué lugar ocupan las políticas. Una vez analizadas las prácticas, en los diarios que llevaron los sujetos de estudio, se identificaron diez categorías, además de nueve diferentes tipos de plataformas o soportes en las cuales se ejecutan. La investigación, aunque se planteó fundamentalmente en la lógica cualitativa y construyó categorías sobre las prácticas juveniles en Internet, además se apoyó en la cuantificación de estas categorías, lo que permitió una mejor comprensión de los datos. Por ello, se presentan los resultados de la siguiente manera: primero, a través cuadros, se dan a conocer las frecuencias y porcentajes de las prácticas que se llevan a cabo, en general en Internet, como de las plataformas y soportes. Segundo, se integra un cuadro con las frecuencias de los enunciados en los diarios que remiten a alguna de las categorías sobre el tipo de prácticas políticas: formales, subpolíticas y


subactivismo, así como de las reflexiones de los jóvenes sobre éstas. 3 Se identificaron y se enlistaron las prácticas que corresponden a cada una de estas prácticas políticas y el soporte en Internet en el cual se realizan. Finalmente, se describen las principales temáticas que surgieron al detonar la reflexividad de los jóvenes sobre estas prácticas. La reflexividad que manifestaron los jóvenes en sus diarios fue sobresaliente, no sólo con respecto a la política, fueron evidentes otros temas, como las diferencias generacionales en las interacciones en Internet, sobre el papel del propio Internet en la vida de los jóvenes y las prácticas intermediales, es decir el manejo de más de un medio a la vez. Presentamos entonces, las frecuencias y los porcentajes tanto de las prácticas, como los soportes en los cuales se realizaron. Se puede observar que las prácticas políticas representan apenas el 4.84%, mientras que las sociables, 28.75% y de entretenimiento, 23.55%, juntas son más de la mitad de las prácticas que los jóvenes realizan en Internet. Llama la atención además el bajo porcentaje de las prácticas lúdico creativas, que se refieren a la capacidad productividad y de creación en Internet, estos datos nos muestran que las prácticas de los jóvenes aún se centran predominantemente en su papel como usuarios y consumidores.

3

Esta clasificación fue posible a partir del trabajo de codificación realizado en Atlas.Ti.


Cuadro no. 1. Análisis de frecuencias y porcentajes de prácticas llevadas a cabo en Internet por jóvenes universitarios. Tipos de prácticas realizadas en Internet4

Mzo 5

Abr 6

May

Jun

Total

%

Académica/Educativa

124

69

318

232

743

15.43

Comercial

19

26

48

22

115

2.39

Entretenimiento

128

284

366

355

1133

23.55

Información paro uso personal

52

97

102

116

367

7.62

Información sobre lo público

60

88

239

253

640

13.29

Laborales

14

1

9

25

49

1.02

Lúdico creativas

21

12

42

41

116

2.41

Políticas

20

24

119

70

233

4.84

Sociables

181

270

501

432

1384

28.75

Trámites administrativos

6

2

10

16

34

0.7

Total

625

873

1754

1562

4814

100

Con respecto a las plataformas empleadas por los jóvenes, sobresalen los sitios o portales, 28.84%, con un porcentaje incluso mayor que las redes sociales, 23.66%, lo cual detona nuevas preguntas sobre el valor informacional de Internet en la vida diaria juvenil. También llama la atención que tienen un menor uso las plataformas o soportes que requieren mayores conocimientos y capacidad productiva como los blogs, las plataformas de entretenimiento y operativas.

Con el objetivo de resumir los resultados, no se incluyó en este texto la definición y la descripción de estas categorías, que permiten replicar el estudio u orientarlo con otros fines, como el estudiar las prácticas académicas y educativas de los jóvenes en Internet. 5 El mes de marzo registra un número menor de prácticas debido a que fueron menos los días durante los cuáles se llevó el seguimiento de los diarios en línea de los jóvenes sobre sus prácticas en Internet. 6 Abril representa un sesgo en el número de prácticas debido a que durante este mes hubo un periodo vacacional. Como se explicará más adelante, en los ciclos de uso de Internet por parte de los jóvenes, durante las vacaciones se disminuyen sus prácticas en la red. 4


Cuadro No. 2. Análisis de frecuencias y porcentajes de plataformas o soportes empleados por los jóvenes en Internet. Tipo de plataforma o soporte

Mzo

Abr

May

Jun

Total

%

Blogs

17

14

23

13

67

1.45

Correo electrónico

70

93

195

168

526

11.41

Foros

25

45

80

78

228

4.94

Mensajería instantánea

85

130

203

202

620

13.44

Multimedia

47

63

128

120

358

7.76

Plataformas de entretenimiento

11

14

76

92

193

4.19

Plataformas operativas

20

21

74

84

199

4.31

Redes sociales

125

206

426

334

1091

23.66

Sitios o portales

228

231

476

395

1330

28.84

Total

628

817

1681

1486

4612

100

El siguiente cuadro muestra las prácticas políticas distinguiendo los distintos tipos de prácticas que sugiere Beck referidas a la política formal, la subpolítica y el subactivismo. Además, se puede observar la reflexividad que detonaron, entre los jóvenes, en sus diarios en línea. Sobresalen las que Beck clasifica como subactivismo, 32.18%, es decir las que se quedan como una posibilidad, una reflexión o toma de conciencia, pero no se llevan a la práctica o se insertan en actividades concretas. Habría que considerar que incluso durante los meses de mayo y junio, cuando se intensificaron las campañas políticas locales, prevalecieron, lo cual nos lleva a inferir que durante periodos no electorales las prácticas políticas formales son escasas. En lo que se refiere a la subpolítica, la cual sería el tipo de prácticas más relacionadas con los jóvenes, en el sentido de la historia de la participación juvenil en la organización de marchas, protestas o actividades de oposición, presentan un porcentaje mínimo en la red, el 1.44%.


Cuadro No. 3 Frecuencias y porcentajes de referencias a prácticas políticas y reflexiones sobre ellas en los diarios registrados por los jóvenes universitarios. Prácticas políticas y reflexiones sobre ellas

Mzo

Abr

May

Jun

Total

%

Prácticas políticas formales

18

0

123

96

237

19.02

Subpolítica

0

3

13

2

18

1.44

Subactivismo

28

38

163

172

401

32.18

Prácticas políticas presenciales

0

0

47

50

97

7.79

Reflexividad sobre prácticas políticas

1

3

138

86

228

18.30

Reflexividad sobre Internet

57

65

65

35

222

17.82

Reflexividad sobre diferencias generacionales en la interacción con Internet

3

14

1

0

18

1.44

Prácticas transmediales

5

11

5

4

25

2.01

Total

112

134

555

445

1246

100

Prácticas políticas formales Las prácticas políticas formales que sobresalieron fueron las actividades de grupos juveniles que se integran en la red para apoyar a los distintos candidatos. Estos grupos se dedican a promover el voto entre los jóvenes, invitando además a asistir a actividades de apoyo y a comentar favorablemente sobre el candidato en la red. Durante el estudio se hizo alusión principalmente a las campañas de los candidatos Martín Orozco, del PAN, Partido Acción Nacional, en su sociedad “Causa Común”;  y  del   PRI, Partido de la Revolucionario Institucional, Carlos Lozano, con el grupo “Expresión”   y   con respecto a Lorena Martínez, se mencionó su   propuesta   de   “Una   Nueva  Política”,  sin  nombrar  a  un  grupo  juvenil  como  tal. Una pregunta que surgió revisando los comentarios de los jóvenes con respecto a estos grupos es: ¿quién sigue a quién? ¿Los políticos siguen a los jóvenes a través de sus cuentas en las redes sociales o los jóvenes siguen a los políticos? Se da una comunicación política en ambos sentidos. Se busca que los jóvenes se integren al grupo, sigan los comentarios y se manifiesten y a la vez los políticos identifican jóvenes que son populares en la red con varios seguidores y están presentes en sus publicaciones en estas redes.


Los jóvenes son muy críticos de las prácticas políticas, tanto presenciales como en la red. Son abundantes las alusiones y los ejemplos de la guerra sucia y la falta de respeto hacia todos los candidatos. Explicaron cómo esto es promovido por los seguidores de los candidatos a través de distintas prácticas como la creación de perfiles falsos y el envío de mensajes no sólo críticos, sino de burla. Además, criticron la falta de autenticidad y honestidad en el manejo de las campañas en la red. Identificaron cómo es común que otras personas que apoyan al candidato respondan sus mensajes simulando ser ellos mismos y la manera estereotipada con la cual se aborda a la juventud en la comunicación política que es dirigida a ellos. Señalaron que no hay diálogo ni discusión con los candidatos sobre sus propuestas; sus sitios o foros, en las redes, los manejan como espacios de elogio, y si hay algún comentario adverso, es eliminado rápidamente. También se da el caso inverso, se crean sitios para devaluar y hacer escarnio de los candidatos contrarios. Los jóvenes distinguieron que las posibilidades de una comunicación horizontal y dialógica que ofrecen las modalidades en la red no son aprovechadas y se sigue la lógica unidireccional de los medios masivos. Otra crítica recurrente de los jóvenes, con respecto al uso de la red durante las campañas políticas, fue la falta de respeto a la privacidad, señalaron una invasión a los espacios cotidianos de los jóvenes no sólo en la red, sino además en su hogar y en algunos casos en su trabajo. Resaltaron cómo la lógica de Internet da lugar a que aparezcan mensajes políticos, aún en espacios que consideran restringidos en las redes sociales. A pesar de las críticas al mal manejo de las campañas políticas en la red, tanto por la falta de creatividad y uso de sus posibilidades, como por la guerra sucia que domina sus contenidos, los jóvenes reconocieron que es indudable el apoyo que significan para promover a un candidato entre su grupo de edad. Se vuelven las dos caras del mismo fenómeno de la comunicación política dirigida a los jóvenes, en la red. Advirtieron que no puede señalarse una misma postura o perspectiva frente a la política entre ellos, la diversidad juvenil es amplia. A través de sus diarios, distinguieron varias posturas políticas entre los universitarios. Consideran que son los menos quienes son muy conscientes de la política y militan con compromiso en algún


partido; un mayor número de jóvenes se adhieren a los partidos aparentando un gran compromiso, pero dan a conocer su oportunismo y la búsqueda de relaciones para colocarse laboralmente. Otra postura es aquella de los jóvenes que son muy críticos del sistema, manteniéndose alejados de todos los partidos. Las prácticas políticas presenciales, de las que dan cuentan en la red, son mínimas, esto debido a que explícitamente se les requirió a los jóvenes que registraran principalmente sus prácticas políticas en Internet. A pesar de ello, relataron actividades políticas que se relacionaron con las campañas de los diversos candidatos en la calle, en el barrio, por teléfono, correo o en la promoción casa por casa que realizaron los distintos partidos. Además, los jóvenes dieron testimonio de la promoción del voto a través del regalo de diversos objetos y prácticas deshonestas, como el pago por el voto. Con relación a las prácticas políticas formales, dieron cuenta que la realización de trámites propios de la ciudadanía en la red es aún muy incipiente; como el gestionar el CURP, Clave única de registro de la población, la licencia para conducir o pagar la tenencia. En la mayoría de las ocasiones se realizaron como apoyo a sus padres. Subpolítica Este tipo de prácticas políticas fueron aun más escasas que las relacionadas con las campañas políticas. En sus diarios, los jóvenes describieron que protestan frente al sistema a través de sus consumos, evitando consumir carne, defendiendo los derechos de los animales y promoviendo una marcha en contra de las corridas de toros en este mismo sentido. Sólo se dio una alusión a la participación en un grupo que trasciende sus prácticas  en  la  red:  “Humanizar  la  tierra”,  que  se  debió a que un padre de familia promovía la militancia de su hija en él. Subactivismo La mayoría de estas prácticas se centraron en grupos que se crean en la red para criticar y discutir sobre temas políticos, pocos son serios y se dan muchos casos en donde el sentido político se desdibuja, se convierten en una diversión y son efímeros,


sin impacto en la práctica política. En varias ocasiones, confesaron que se adhieren a estos grupos sin compromiso alguno, sólo por seguir a sus conocidos y amigos que se encuentran ya afiliados a ellos en la red. Los jóvenes reportaron leer sobre los acontecimientos políticos, principalmente en las noticias, pero fueron muy críticos de las fuentes legítimas, como la prensa, a la cual le concedieron muy poca credibilidad. En sus anotaciones diarias, refirieron que en la red reciben una cantidad importante de información alterna a la que maneja la agenda pública de la prensa, que critica a los actores políticos y sus prácticas, sean candidatos o de los gobiernos actuales, sobre estos últimos son una mayoría. Asimismo, los jóvenes son incrédulos con respecto a las fuentes de esta información y cuestionaron sus intenciones. En la red, también reciben mucha información sobre diversos temas, no necesariamente políticos, sino públicos, que les interesan, los temas son diversos, como la problemática del medio ambiente, la discriminación hacia homosexuales e inmigrantes, la corrupción y el abuso de poder en los gobiernos, los riesgos que corren los jóvenes en Internet y los monopolios empresariales. Sobresalieron los que se refirieron a temas internacionales, luego nacionales y son menores los que tratan problemas locales. No se advirtió una tendencia o consenso, entre los jóvenes, en torno a un asunto, ni la gestión de su movilización como generación hacia una problemática en particular, quizás un poco hacia el medio ambiente de manera global y casi nula en el plano local. Su adhesión a estas causas se centró en publicar notas u opiniones en sus perfiles o manifestar su acuerdo o desacuerdo en Facebook. Reflexividad sobre la política formal Una reflexión clave  entre  los  jóvenes  fue  “el  valor  del  voto”,  distinguieron  su  valor  real   con relación al valor que adquieren en el contexto político actual. Consideraron que pierde sentido en las prácticas deshonestas y manipuladas que se llevan a cabo para promoverlo,

agregron

que

pierde

valor

porque

se

ha

mostrado

que

independientemente de quién resulte ganador y forme el gobierno, termina realizando una mala administración. Esto se relacionó con la amplia reflexión que dedicaron en sus diarios al desinterés entre los jóvenes ante la política. Sus argumentos señalaron que su cultura política democrática y como ciudadanos es


pobre porque tal es el contexto en el cual la aprendieron. Reconocieron que les faltan muchos conocimientos sobre política y como ciudadanos y que la información que les llega, aunque es amplísima, más aún con la red, tiene poco impacto en su conciencia y en promover una participación más orientada y comprometida. Varios confesaron que a partir de su participación en este proyecto de investigación, se interesaron más en la vida política y vivieron de una manera más consciente las campañas políticas y las elecciones locales del 2010. Se revisaron los diarios intentando identificar si los jóvenes dentro de sus reflexiones ofrecen soluciones o propuestas para activar la participación política entre su generación, éstas son muy escasas y la mayoría apuntan a opciones radicales como una revolución o un golpe de estado. Conclusiones. Los resultados anteriores generan una discusión muy amplia en varios sentidos, sin embargo, se presentará sólo una síntesis sobre las perspectivas más importantes. Primeramente, sí revisamos estos datos con respecto a otros estudios internacionales sobre el tema (Padilla y Flores, 2011), se confirma que el acceso y uso de Internet no es motivo de una mayor participación ciudadana de parte de los jóvenes, se requieren otras condiciones previas de concientización y detonantes para que se integren a prácticas políticas comprometidas. La distinción que sugiere Bakardjieva (2010) para estudiar las prácticas políticas de los jóvenes en Internet resultó ser adecuada, porque permitió entender con mayor claridad no sólo el tipo de participación, sino el grado de compromiso y los sentidos que adquieren entre los jóvenes. Además, permite comprender, como esta autora sugiere, la manera en la cual se relacionan entre sí los tres niveles de política. A partir del análisis de las prácticas políticas formales, la subpolítica y el subactivismo, se muestra que entre los sujetos de este estudio: jóvenes universitarios en Aguascalientes, sus prácticas políticas se quedan en el nivel más superficial, en donde se identifican posturas y reflexiones, pero no se da una participación política que se traduzca en acciones y resultados concretos. Lo que parece generarse en Internet, entre los jóvenes, es la posibilidad de reconocer otros sentidos sobre los


problemas de sus comunidades, no necesariamente políticas, distintos a los que maneja política formal sobre la cual sostienen varias críticas y desinterés. Si se pregunta sobre cómo Internet empodera a los jóvenes con relación a su ciudadanía política puede responderse argumentando que el Internet representa una importante herramienta para conformar comunidades en la red, pero faltan elementos para que estas tengan fines políticos. En este caso, los jóvenes explicaron que la manera en la cual entienden y ejercen su ciudadanía es el resultado de un escenario y unas prácticas políticas que los han formado de una manera deficiente, el comprobar su falta de calidad y honestidad, los desmotiva a formar parte de ellas, a menos que tengan un interés individual específico para participar. Como señalan otros estudios (Padilla y Flores, 2011), las prácticas políticas en Internet, entre los jóvenes universitarios aguascalentenses, deben interpretarse considerando el contexto político en el cual se generan, particularmente el bajo perfil que han tenido los jóvenes en actividades de subpolítica, en la Universidad y en Aguascalientes. Lo cual denota nuevas preguntas sobre la influencia tanto del entorno inmediato como de las dinámicas globales en la perspectiva política de los jóvenes. La principal limitante de este estudio, fue el reducido número de sujetos de estudio que participaron, sin embargo dada su naturaleza cualitativa, fue necesario trabajar con pocos sujetos para poder analizar los diarios que generaron a lo largo de cuatro meses e integrar las sesiones de grupo, lo cual no hubiera sido posible entre un mayor número de jóvenes con los recursos que se contaron. A pesar de ello, su principal contribución fue el haber logrado identificar varias categorías sobre las prácticas que realizan los jóvenes en general y en particular sobre la política en Internet. Esto constituye un antecedente clave para el diseño de un proyecto de investigación que amplíe el alcance, aplicando una encuesta estatal entre una muestra representativa o incluso el replicar este estudio en otros contextos para comparar resultados. Permitió, a través de la propia reflexividad de los jóvenes, entender sus percepciones sobre la política y comprobar que el Internet por sí mismo no implica un cambio favorable para una participación ciudadana democrática. Lamentablemente en la red se reproducen las prácticas políticas que se observan en los medios tradicionales. Otra posibilidad que abrió este estudio fue el aportar elementos para


emprender una mejor formación de los jóvenes, tanto con respecto a su uso del Internet, es decir, una alfabetización mediática y una formación ciudadana en el sentido de una cultura política democrática. Estos elementos son indispensables para promover una optimización de las posibilidades que representa el Internet fundamentalmente para las nuevas generaciones de ciudadanos. Bibliografía ACEVES, F.   (2002):   “Mediatización   del   espacio   público   y   cultura   política”   en   MALDONADO (coord.), Horizontes comunicativos en México. Estudios críticos, México: AMIC, pp. 79-99. BAKARDJIEVA,   M.   (2010).   “The   Internet   and   subactivism.   Cultivating young citizenship in everyday life”, en Olsson, T. y Dahlgren, P., Young people ICTs and Democracy, Sweden: Nordicom, pp. 129-146. BÁRCENA, F. (1997): El oficio de la ciudadanía. Barcelona:Paidós. BECK, U. (1997): The reinvention of politics: Rethinking modernity in the global social order. Cambridge: Political press. BOURDIEU, P. (1999): El sentido práctico. Madrid: Taurus. CASTELLS, M. (2002): La sociedad red Vol. I, La era de la información. Economía, sociedad y cultura, México:Siglo XXI. COFFEY Y ATKINSON, 2003 COFFEY, A. Y AKINSON, P. (2003). Encontrar el sentido a los datos cualitativos. Estrategias complementarias de investigación, Colombia:Universidad de Antioquía. COULDRY,   N.   (2004):“The   productive   “consumer”   and   the   dispersed   “citizen”,   International Journal of Cultural Studies, Vol. 7, no. 1, London &New York:SAGE, pp. 21-32 DE CERTEAU, M. (2000): La invención de lo cotidiano. 1 Artes de hacer. México: Universidad Iberoamericana/ITESO. FERRY,   J.   (1998):   “Las   transformaciones   de   la   publicidad   política”,   en   FERRY,   WOLTON y otros, El nuevo espacio público, Barcelona:Gedisa, pp. 13-27. FUENTES,   R.   (2001):   “Exploraciones   teórico-metodológicas para la investigación sociocultural   de   los   usos   de   la   Internet”,   en   Vassallo   de   Lopes   M.   y   Fuentes,   R.  


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En defensa propia. El papel de las audiencias y sus defensores en la era de las redes sociales.

Jerónimo Repoll Profesor Investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, jeroreporepoll@yahoo.com GT7: Estudios de Recepción

“El Defensor  del  lector  es  un  oficio  en  construcción.  Oficio,  por  una  parte,   variado y por otra, titubeante. Pero un oficio que concentra, como los agujeros negros, una enorme potencia, porque sirve de espejo de las turbulencias que viven a diario las relaciones entre medios de comunicación y sociedad, derecho a  la  información  y  poder”   (Rey, 2003)

Palabras clave: Audiencias, redes sociales, medios públicos, ombudsman, defensor de la audiencia. Introducción Como señala Castells (2010), la era de las redes sociales supone el fin del monopolio de la intermediación social ejercida por los medios masivos de comunicación tal como lo hicieron durante el siglo XX. Es evidente que el ecosistema comunicacional está en un proceso acelerado de cambios estructurales. Para comprender esta transformación no ayudan las posiciones tecnofílicas o tecnofóbicas. Al contrario, ante el peligro de recaer en posiciones apocalípticas o integradas, como las definió Umberto Eco (1997) para describir una radicalización intelectual improductiva frente al papel de los efectos de los medios masivos de comunicación, es necesario mantener una distancia crítica, basada en investigación empírica sobre lo que realmente está pasando. Considerando la brecha digital entre distintos sectores sociales (sucedánea de brechas sociales y culturales más amplias, las cuales al mismo tiempo


contribuye a ahondar), que separa a los infotecnoricos (hiperconectados) de los infotecnopobres (desconectados), es innegable que las redes sociales abrieron un mundo a las audiencias de los medios masivos para reaccionar de inmediato, quejarse, denunciar, organizarse y tomar la palabra. Esto va más allá de un mero cambio en los patrones de consumo mediático, sienta las bases para el ejercicio de una nueva ciudadanía en un espacio público ampliado y polifónico. El tránsito del ser meros receptores a ser prosumidores de contenidos no describe una línea recta, hacia delante y vertiginosa. Al contrario, y aunque la mutación cultural es imparable, las transformaciones son más lentas de lo previsto. Mientras tanto, los medios siguen ocupando un lugar central en las sociedades contemporáneas. El rol activo de las audiencias a través de las redes (y no sólo como agentes de producción de sentido como hasta ahora estaban confinadas a ser) comienza a minar la naturaleza unidireccional del sistema de broadcasting, sin que ello signifique una alteración significativa de las asimetrías entre medios y audiencias. En este trabajo presentamos un análisis del papel de los defensores de la audiencia u ombudsman en México entendiéndolo como un actor clave, por un lado, en tanto que articulador de las demandas de la audiencia y su traducción en acciones concretas por parte de los medios y, por otro, como formador de audiencias críticas   e   “interactivas”. Nos concentramos, especialmente, en la defensoría de la audiencia de medios públicos: canal 11 y 22, de televisión; Radio Educación e IMER, de radio; y NOTIMEX, Agencia de Noticias del Estado Mexicano.

En defensa propia Los medios de carácter público, cuyo único objetivo es o debiera ser el servicio público1, respecto de los que privados, cuyo interés es casi con exclusividad el 1

En tal   sentido,   aquí   seguimos   la   distinción   que   hace   Villamil   al   “concebir   como   medios   públicos todos aquellos que prestan un servicio no comercial (estaciones gubernamentales, culturales,  universitarias,  comunitarias,  indígenas,  etcétera)”  (2009: 160). Esto no significa, por


interés comercial (y con él todos los coadyuven a su desarrollo y fortalecimiento, especialmente la estrecha relación que establece con el ámbito político-gubernamental) tienen, por estas características fundacionales, dos concepciones de la audiencia totalmente distintas. Mientras para los medios privados o comerciales las audiencias constituyen el principal activo y atractivo para la venta de espacios publicitarios a sus clientes, para los medios públicos las audiencias constituyen o deberían constituir mucho más que meros consumidores de productos comunicativos informativos o de entretenimiento, es decir, son concebidos en tanto que ciudadanos a los cuales deben su razón de ser. Esto último ha sido sistemáticamente ignorado por los sistemas de comunicación pública al ser concebidos como órganos de gobierno (sin que lo expliciten) del régimen en turno. De esta manera, la figura del defensor de la audiencia asume funciones y características distintivas en los medios públicos. A diferencia de sus homólogos en medios privados donde su papel es mantener la confianza de la audiencia en el medio en pos de mantener los índices de rating, los defensores de la audiencia u ombudsman de medios públicos deben procurar mantener la confianza de la audiencia garantizando la calidad de los contenidos y la producción de éstos a través del cumplimiento del código deontológico del medio ya no en aras de la cuota de pantalla sino para que el medio cumpla con el objetivo de brindar un servicio público a la audiencia concebida como ciudadano con derechos a la información y a la comunicación. Así, mientras el rating es la razón de ser de los medios comerciales y por tanto el reclamo  para  ofrecer  al  público  “lo  que  quiere”,  la  ausencia  de  esta  presión   económica (no sólo para generar ganancias sino como sucede en muchos casos, para garantizar la supervivencia del medio) para los medios públicos convierte al defensor de la audiencia en una figura clave en el proceso de autorregulación.

otro lado, que le servicio público sea o debería ser exclusivo de los medios públicos. Al contrario, coincidimos con Woldenberg cuando sostiene que la legislación en medios y telecomunicaciones debe   “considerar   a   la   radio   y   a   la   televisión   y   a   las   telecomunicaciones   como un servicio público que tiene por objeto subrayar la importancia que en la construcción del espacio social tienen esas actividades. No se trata de una labor empresarial más, porque de su calidad, pertinencia, diversidad, profesionalismo, objetividad, dependerá en buena medida  la  convivencia  social”  (2009: 166).


La autorregulación, desde sus inicios, estuvo preocupada casi con exclusividad en el tratamiento informativo de las noticias. Esto es lógico siendo que surgen como garantes de los códigos deontológicos de los medios impresos. Sin embargo esta razón original, esto mismo se mantuvo para los medios electrónicos donde hasta entrados los años ochenta se comenzó a poner atención en la influencia de los programas de entretenimiento (ya sean de ficción o de no-ficción) en tanto que vehículos ideológicos tan o más penetrantes que las noticias. Hoy, en el caso que nos ocupa, esta tendencia parece revertirse y considerar como órbita de incidencia del defensor de la audiencia a la totalidad de la programación. Es en torno al primer ámbito, el informativo, que Villanueva define a la autorregulación: “es   un   sistema   voluntario   de   reglas   de   conducta   ética   del   trabajo periodístico, susceptibles de ser exigidas por la sociedad, es decir, es un sistema a través del cual el gremio periodístico, de manera organizada, bien dueños de empresas informativas, bien periodistas, deciden crear no sólo un código deontológico, que vendría siendo algo así como una especie de ley interna,  sino  también  un  órgano  de  aplicación  de  ese  código”  (Villanueva,  2000:   86). El defensor de la audiencia es parte de este órgano de aplicación o, incluso, llega a encarnar la defensoría cuando se trata de un órgano unipersonal. Es preciso subrayar que estamos refiriéndonos a una medida voluntaria de autorregulación de los medios que, por tanto, se inscribe en el marco de la ética y no del derecho. Esto responde, en México, a la escasa o nula reglamentación de los derechos humanos a la libertad de expresión, el derecho a la información y el derecho de réplica, todos de rango constitucional, y que deja a las audiencias sin la posibilidad de ejercer sus derechos. Es en este sentido que Dorcé propone como uno de los derechos de las audiencias en un futuro   marco   normativo   el   “contar   con   una   figura   institucional   dentro   de   las   organizaciones mediáticas (públicas y privadas) que represente sus intereses en tanto audiencias y vele por el cumplimiento de ellos en función de normativas   claras”   (2011: 156). A lo cual podemos sumar el derecho a una programación de calidad, que responda a criterios de diversidad, veracidad y oportunidad. Lo anterior, si bien deseable, no parece poder concretarse en un corto plazo si atendemos a los muchos e infructuosos esfuerzos por reformar la


Ley Federal de Radio y Televisión y la Ley Federal de telecomunicaciones desde la Reforma Política impulsada por el presidente José López Portillo en 1977, en cuyo paquete quedó contemplado el derecho a la información en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (artículos 6 y 7) hasta nuestros días2. Los nulos resultados, pese a los muchos intentos, se deben, según Beatriz Solís (2009), a que siempre terminaron por imponerse los poderes fácticos por sobre los intereses del Estado. En síntesis, los partidos políticos y, particularmente, el Poder Ejecutivo Federal (la presidencia de la república), acabaron cediendo a las presiones de los medios, encarnados últimamente en la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).

El Ombudsman o Defensor de la audiencia: antecedentes y características Se reconoce a Suecia como el país en que se originó la figura. En 1916 se constituye el Consejo de Prensa como un órgano encargado recibir las quejas contra los periódicos del reino (Villanueva, 2000; Rey, 2003; Herrera, 2005). Respecto de la figura del ombudsman individual, del órgano unipersonal, Restrepo (2003) la fija en 1967 en Suecia y Estados Unidos. Más allá de estas referencias históricas, las características que en la actualidad definen la figura del ombudsman son las siguiente: “en términos generales, atiende quejas   y   trata   de   encontrar   soluciones   satisfactorias   […],   su   labor   se   orienta a recibir e investigar las quejas de los consumidores sobre la exactitud, la imparcialidad, el equilibrio y el buen gusto en la cobertura de las informaciones. Una vez recibidas e investigadas las quejas, el defensor recomienda respuestas adecuadas para corregirlas o aclararlas. Aunque las formas de trabajo difieren de un defensor a otro, todos ellos comparten el mismo propósito: servir de intermediarios entre los receptores y los emisores de  un  medio”  (Herrera,  2005).

2

Incluyendo la reforma llamada Ley Televisa (2006), por tratarse de una reforma diseñada a medida del principal Grupo Multimedia de México. Esta reforma, si bien fue aprobada en las dos cámaras del poder legislativo federal, sufrió un revés judicial que dejó sin efecto muchas de sus modificaciones al ser declaradas inconstitucionales por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.


Si las anteriores son características comunes a todos los ombudsman, las variaciones responden a las especificaciones que cada medio establece en torno a la procedencia del defensor (relacionada directamente con la profesión o del ámbito del derecho); permanencia en el cargo; al nombramiento o sistema de designación; a la dedicación (a tiempo completo o parcial); a las formas de trabajo (a iniciativa del público, por iniciativa propia, presentación de informes, publicidad de las recomendaciones, etc.); así como la mayor o menor cercanía con los  periodistas.  No  obstante  estas  diferencias,  como  señala  Herrara  “lo  que   está claro es que, como exponentes del media criticism, los defensores se encargan  de  fiscalizar  la  actividad  de  cada  medio”  (2007:  32-33). En América Latina la figura se introduce por primera vez en Brasil, más precisamente en 1989 en el periódico Folha de Sao Paulo. Mientras que en el terreno audiovisual, el primer caso es el de Caracol Televisión, en 1997. De acuerdo con Zeta de Pozo y Herrera (2005), de

todos los medios que

incorporaron la figura de ombudsman, solo Teleantioquia es de carácter público. Este panorama, al menos para el caso mexicano, se va a modificar significativamente a partir de 2007, cuando las dos televisoras del estado, Canal 11 y Canal 22, tomaron medidas de autorregulación y crearon la figura del defensor de la audiencia. A ellos les siguieron Radio Educación (2008), el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) (2009) y la agencia de noticias del Estado Mexicano, Notimex (2010). Al respecto, el actual Defensor de la audiencia de Canal 22 e investigador de la UAM-Cuajimalpa, André Dorcé considera que   “todas estas instancias han contribuido de distintas maneras a abrir canales de comunicación y atención a las audiencias de cada uno de los medios respecto a los cuales median. Estos organismos han sido mediadores fundamentales en la socialización y deliberación, aunque sea parcial, de los principios éticos de la vocación de servicio público; en ese sentido, representan una conquista sociocultural fundamental, sobre todo a la luz de recientes manifestaciones participativas de intervención pública de audiencias en diferendos entre medios, marcos regulatorios  y  conductores”  (2011: 158). Finalmente, antes de presentar el análisis de estas cinco experiencias, daremos cuenta del extraordinario caso de la institución del ombudsman de MVS Radio en tanto surge de un particular proceso de crisis donde las


audiencias tuvieron un papel relevante exigiendo sus derechos comunicativos a través de las redes sociales.

Autorregulación 2.0: el caso Carmen Aristegui y la emergencia de las audiencias ciudadanas. El 7 de febrero de 2011 amanecimos con la noticia de que Carmen Aristegui, conductora del noticiero radiofónico Primera edición de MVS Noticias, había sido despedida. La versión de la empresa sobre la cesación de la periodista, a través de un sucinto comunicado, fue  la  siguiente:  “En MVS nos regimos por un código de ética, el cual es aceptado y signado por ambas partes. Como empresa,

lo

respetamos aun

en

las circunstancias

más

difíciles o

comprometedoras. Y con el mismo rigor, le exigimos a nuestros conductores su estricto cumplimiento. En nuestro código de ética, nos comprometemos a rechazar la presentación y difusión de rumores como noticias. La periodista Carmen Aristegui transgredió nuestro código ético, y decidimos dar por terminada nuestra relación contractual. Los conductores de MVS seguirán gozando de la libertad de expresión que nuestra Constitución otorga” (http://www.youtube.com/watch?v=IQTwRcITQxg). La transgresión a la que se refiere el comunicado, como si difundir un rumor se tratara, es el comentario que Aristegui realizara sobre la manta que el diputado Fernández Noroña exhibiera durante la sesión del pleno de la Cámara de Diputados en la cual, sobre una imagen del Presidente Calderón, con los ojos extraviados, sentado frente a unas copas, se podía  leer:  “¿Tu dejarías conducir a un borracho tu auto? ¿No, verdad? ¿Por qué lo dejas conducir el país?”. Al comentar esta acusación al Presidente de la República respecto de un supuesto alcoholismo, la periodista señaló que la presidencia de la República debería dar una respuesta. Aristegui ya contaba con una experiencia similar,  cuando  “en  una  decisión  que   peca contra su dios, el rating, Televisa decidió no renovarle el contrato a la periodista Carmen Aristegui, responsable del noticiario más escuchado de W Radio. A diferencia de otras ocasiones, el Grupo Prisa, copropietario de la


estación y proclamado defensor de la modernidad informativa (en Europa), avaló ese acto de censura y venganza política” (Villamil,  2008:  16).   Si bien la rescisión de contrato no es igual a una no renovación de contrato, el telón de fondo es el mismo: la incomodidad que genera la agenda informativa que propone la periodista, diferente a la de la mayor parte de programas informativos, con temas incómodos para diversos actores e instituciones que detentan el poder en México. Por señalar algunos ejemplos de esta agenda, podemos destacar las denuncias de pederastia sobre Marcial Maciel, líder de la orden Legionarios de Cristo; La reforma a la Ley de Radio y Televisión, la Ley de Telecomunicaciones y la Ley Electoral; el seguimiento a los abusos del Gobernador de Puebla, Mario Marín, protector y cómplice de Kamel Nacif, éste último acusado de pederastia por la periodista Lidia Cacho, a quien Marín se encargó de reprimir. El último gran tema, evidentemente, es la violencia desatada en México como consecuencia del enfrentamiento armado entre el Estado y los cárteles de la droga. Entre muchos otros. Está claro que ambas decisiones, pese a lo que señala el comunicado de MVS, afectan el pluralismo informativo, base para una sociedad democrática, atentando contra el derecho a la información de la audiencia, de los ciudadanos devenidos audiencias. Es aquí donde el consumo mediático y el acceso a una oferta múltiple y plural se sigue demostrando una clave para entender la ciudadanía y la democracia. Si las cosas hubieran terminado ahí, este no hubiera sido más que un lamentable caso de censura. Sin embargo, tres acontecimientos lo vuelven extraordinario. El primero, sin dudas, lo constituye la inmediata reacción de la audiencia en las redes sociales, llevando el tema a convertirse en hashtag3 y, si bien no es la única razón, a revisar la decisión por parte de MVS. He aquí el segundo

acontecimiento

extraordinario:

después

de

una

semana

de

negociaciones, MVS decide restituir en su espacio informativo a Carmen Aristegui. Finalmente, como parte de los acuerdos signados por la periodista y

3

“En Twitter,  el   hashtag   #Aristegui  se  convirtió   esta  tarde  en  el  tema  más  comentado  a  nivel   mundial, por encima de otros temas como el nuevo sencillo de Lady Gaga o la carrera solista de Joe Jonas”  (SDPnoticias.com (2011)).


la empresa MVS, la institución, como parte de los acuerdos, de un ombudsman de la audiencia, garante del cumplimiento del código de ética firmado por ambas partes y que en ese entonces se hizo público. Como podemos ver, la reacción de la audiencia a través de las redes sociales, aún relativizando su poder de presión entre otros actores y circunstancias específicas, constituye la emergencia de una audiencia ciudadana, capaz de exigir sus derechos comunicativos. A esta nueva circunstancia nos referimos cuando hablamos de autorregulación 2.0. En este nuevo entorno, entonces, también emerge la figura del ombudsman como un mediador entre el medio y la audiencia, capaz de canalizar las inquietudes de esta última. El defensor de la audiencia en los medios públicos en México Defensores y canales de comunicación con la audiencia Canal 22

Gabriela Warkentin (primera) André Dorcé (actual)

Canal 11

Guillermo Montemayor (primero y actual) Ernesto Villanueva (primero) Beatriz Solís (actual)

Radio Educación

Gómez

IMER

Felipe López Veneroni (primero) Gabriel Sosa Plata (actual)

NOTIMEX

Carlos Enrique Orozco (primero) Ingrid Catalina Negrete Rosales (actual)

Teléfonos del Defensor: 21 22 96 80 y 01 800 22 62 522; Web: http://www.defensor.canal22.org.mx/ Programa Defensor del televidente (suspendido) Cápsulas informativas. Buzón del defensor: http://www.oncetvipn.net/buzon/defensor/ defensor@radioeducación.edu.mx Programa radiofónico: El defensor del radioescucha. Programa de  radio  “Mediación  IMER”. Buzón de voz en el teléfono 56281703 / 018004004637; blog: http://www.blogs.imer.gob.mx/mediador imer; correo electrónico: mediador@imer.com.mx; Twitter@imerhoy Blog defensor de la audiencia: http://www.notimex.com.mx/interior/blo g/index.php?tema=2

Códigos deontológicos y perfil de la figura de defensor de la audiencia Perfil figura del defensor

Canal 22 La Defensoría del Televidente es una iniciativa de Canal 22 para abrir un espacio que permita y estimule el diálogo directo con la sociedad. Por medio de la convocatoria permanente a los telespectadores, la Defensoría generará un espacio público para la expresión plural de puntos de vista, así como para la aportación de elementos con el fin de construir una cultura participativa.


Códigos deontológicos Perfil figura del defensor

Códigos deontológicos

Perfil figura del defensor

Códigos deontológicos

Perfil figura del defensor

Códigos deontológicos Perfil figura del defensor

Serán desarrollados mecanismos de participación de audiencias activas, reflexivas y críticas en los procesos de conformación de una programación televisiva de calidad que atienda satisfactoriamente la diversidad de sensibilidades y gustos culturales nacionales, y que al mismo tiempo estimule y abra las puertas a la innovación, la experimentación y la creación audiovisual. Código de ética de Canal 22; Manual de estilo de Canal 22; Guía para la ciudadanía digital; Criterios de Programación y Producción. Una guía para la toma de decisiones; Manual de estrategias comerciales. Canal 11 Once TV México crea la figura del Defensor de la Audiencia como mecanismo de autorregulación que represente la conciencia deontológica de la televisora. Como indica su estatuto, atenderá las quejas de los televidentes que planteen errores graves y cuestiones polémicas sobre el tratamiento de las informaciones y otros contenidos del medio, y las de quienes se vean afectados por una noticia y consideren vulnerados sus derechos. También recibirá observaciones fundamentadas, que no estén basadas únicamente en opiniones personales ni cuestiones de gusto. El Defensor cumple su cometido respondiendo a las solicitudes que cumplan un procedimiento, fomentará la negociación en caso de conflicto entre un televidente o cibernauta con el Canal y rendirá cuentas a través de esta página, con el objetivo de ser una vía de diálogo para la mejora continua de Once TV México. Políticas de comunicación de Once TV México; Estatuto del Defensor de la Audiencia de Once TV México; Estatuto del Equipo de Noticias de Once TV México; Código de autorregulación del programa Diálogos de Once TV México; Código de autorregulación de Once Niños; Código de autorregulación para producción de Once TV México; Código de autorregulación para Inernet; Código de autorregulación periodístico; Código de Ética de Transmisión de Patrocinios. IMER La figura del mediador (mediador o mediadora) cumple con las premisas éticas y de autorregulación de emisoras de radio de carácter público, aspira a construir un servicio cada vez más plural en cuanto a su oferta programática y más receptivo a los puntos de vista, sugerencias e intereses del auditorio, con objeto de mejorar constantemente el contenido y la diversidad de sus programas. Código de Ética; Guía práctica de estilo radiofónico IMER; Código de Conducta; Lineamiento para la figura de mediación del Instituto Mexicano de la Radio. Radio Educación La figura del Defensor del Radioescucha representa para Radio Educación una muestra patente por traducir en acto su convicción por mantener su calidad de contenidos y preservar los valores que han hecho de esta institución un referente en la radio mexicana. La figura del Defensor representa una oportunidad para la recepción crítica del contenido mediático, permite la participación de la sociedad en la definición de un medio de servicio público y coadyuva a interpretar casuísticamente en un ambiente de libertad los principios editoriales de Radio Educación. Se crea la figura del Defensor del Radioescucha de Radio Educación, como órgano unipersonal con el objeto de mantener la credibilidad de las emisiones de la Estación, coadyuvar al cumplimiento de sus principios editoriales y contribuir a optimizar la calidad de sus contenidos, bajo el espíritu del respeto al ejercicio de la libertad de expresión. Manual de Política Editorial de Radio Educación; Estatuto del Defensor del Radioescucha de Radio Educación. NOTIMEX Con el propósito de hacer valer el derecho de réplica de los usuarios y público en general respecto a la información que se transmite en sus diferentes


Códigos deontológicos

formatos, Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano, crea una nueva figura: el Defensor de la Audiencia. El Defensor de la Audiencia, tiene entre otras las siguientes atribuciones: Recibir las aclaraciones que envíen los usuarios o el público en general respecto a la información transmitida por la Agencia. Valorar estas aclaraciones conforme a lo establecido en el Código de Ética de la Agencia, y en su caso, emitir la recomendación correspondiente al funcionario responsable. Actuar como el garante del derecho de réplica y de la libertad de expresión. Ser el mediador entre los usuarios o público en general y los funcionarios de la Agencia. El Defensor de la Audiencia, cabe aclarar, no tiene la facultad de censurar noticias, servicios informativos o tomar medidas de carácter punitivo contra el personal de la Agencia, su función es garantizar el ejercicio de un periodismo profesional, plural y equitativo. Código de ética Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano; Estatuto Orgánico de NOTIMEX, Agencia de Noticias del Estado Mexicano.

Tomar la palabra: recepción y reacción de las audiencias Lejos de ser suficientes y representativos, los cuestionamientos y comentarios, las quejas y las sugerencias, la crítica y la felicitación, son una ventana (o una rendija) a través de la cual asomarnos a la recepción de las audiencias. Decimos que no es suficiente ni representativo por cuanto se limita a aquellos sujetos de la audiencia que, por una u otra razón, se comunicaron con el Defensor de la audiencia. Por otro lado, no deja de ser una nueva e importante rendija desde donde asomarnos al proceso de recepción. El sesgo más significativo lo constituye que solo tenemos acceso a aquellos sujetos que hacen uso de las herramientas de la defensoría de la audiencia para comunicarse con el medio. Esto tiene dos claves de lectura. Por un lado, la participación de la audiencia vía comentarios y sugerencias constituye una extraordinaria retroalimentación para el medio y la posibilidad de ajustar su oferta programática y sus modos de hacer. Por otro, sabemos que la porción de la audiencia que participa activamente con sus comentarios es mínima respecto del total de telespectadores, radioescuchas o lectores del medio de que se trate. Es evidente, entonces, que no todas los sujetos se quejan directamente al medio, como tampoco se comunican todos aquellos que se sienten satisfechos con su propuesta. Aquí, en definitiva, podemos acceder a la recepción de aquellos sujetos de la audiencia que tuvieron motivos suficientes como para comunicarse con el ombudsman. No es poco.


En el presente apartado analizamos tres de las cinco experiencias de defensores de la audiencia en medios públicos en México, correspondientes a Canal 22, Once TV México e IMER. La implementación y desarrollo de la figura, en el marco de los procesos de autorregulación iniciado por estos medios, ha seguido un derrotero particular. Debido a estas particularidades, para dar cuenta de estas experiencias contamos con evidencias diversas. En el caso de Once TV, se analizaron los 3 informes anuales y los 16 trimestrales que dan cuenta de la experiencia entre 2007 y 2011. Por su parte, Canal 22 presenta algunos informes en su página Web, con una significativa discontinuidad entre los primeros cinco informes (correspondientes a 20072008) y los últimos dos (correspondientes a 2011). Sin embargo, como estos últimos no permiten el acceso por algún error tecnológico, el análisis se limita a los primeros cinco. Como paliativo contamos con el visionado de los programas del Defensor de la Audiencia que se emitieron durante la gestión que tuvo a Gabriela Warkentin como Defensora, hoy fuera del aire sin explicación alguna, y las breves cápsulas informativas que graba André Dorcé, el actual Defensor del televidente, que se emiten a lo largo de la programación. Para analizar la experiencia de la defensoría de la audiencia del IMER contamos con 14 informes con recomendaciones y sus respectivas respuesta por parte  de  la  “Mesa  de  atención”  a  dichas  recomendaciones  que  instituyó  el   IMER como parte del proceso de autorregulación. Y, como complemento, también tenemos la  edición  del  programa  semanal  “Mediación  IMER” Para los casos de Radio Educación y NOTIMEX, al no contar con informes públicos por parte de sus respectivos defensores de la audiencia, solo consideramos las características de la defensoría pero no reportamos datos de su interacción con la audiencia. NOTIMEX presenta un blog que, ante la inexistencia de comentarios de la audiencia se convierte en un monólogo del defensor de la audiencia. En este caso, la actual defensora continuó el mismo espacio que el primer defensor. En contraste, es importante señalar que el Defensor del radioescucha de Radio Educación atendió los mensajes de la audiencia al aire y en vivo en el programa homónimo. Canal 22


Entre septiembre de 2007 y septiembre de 2011 la Defensoría del televidente recibió 5437 (499 en 2007; 1486, en 2008; 1922, en 2009; 1193, en 2010; y 337 en 2011)4. Después de un incremento significativo de los mensajes, la participación parece haber llegado a una meseta en torno a los 1500 mensajes al año. Los datos más significativos del perfil de los televidentes que enviaron mensajes es que hay una proporción de 60% de hombres por 40% de mujeres; de los cuales el 80% son solteros; el 40% con nivel licenciatura y el 30% nivel medio superior; 50% son estudiantes y 15% empleados privados; el 80% accede por señal abierta; y, en su mayoría (50%) son jóvenes de 18 a 29 años mientras que los que tienen entre 30 a 41 años significan 20%. Mientras estuvo al aire, el programa del Defensor del televidente fue uno de los que recibió mayor número de mensajes. En general se trata de reflexiones de la audiencia en torno a los temas abordados en el programa. Pese a ello, con el cambio en la dirección del Canal, se tomó la decisión de suspender este programa sin explicar al público las razones que la sustentan. Como constantes en la exigencia de la audiencia de Canal 22 tenemos la solicitud de que el Canal informe de manera más oportuna acerca de los cambios en la programación; que se revisen la calidad y consistencia de la transmisión de la señal del Canal 22 a través de sistemas de cable o en los estados de la República y que se verifique la pertinencia de cortes comerciales en medio de la transmisión de películas. Otra constante, ahora como solicitud, es que se incorpore más programas de género Anime. También hay un buen porcentaje de mensajes que buscan la reprogramación o cambios de horario de determinados programas. Finalmente, en torno a la diversidad y pertinencia de la programación de Canal 22, destacamos que la felicitación prima sobre la crítica. Entre los programas que mayor cantidad de comentarios positivos reciben sobresalen los programas de ficción (especialmente dos teleseries españolas: Con dos tacones y cuéntame cómo pasó), Anime y Zona D (espacio dedicado a la diversidad sexual). Es preciso señalar, que si bien en lo general Zona D ha sido celebrada e incluso defendida por los televidentes, también ha provocado controversia

4

Información proporcionada por el Dr. André Dorcé, Defensor del televidente de Canal 22.


respecto a su pertinencia, su tono, o que esté programada los domingos (un “día familiar”).

Canal 11 En los primeros tres años la Defensoría de la audiencia recibió un total de 722 mensajes (181, entre 2007-2008; 368, entre 2008-2009; 173, entre 2009-2010). Para entender la diferencia entre los mensajes recibidos por la Defensoría del televidente de Canal 22 respecto de la Defensoría de la audiencia de Canal 11 considero que es importante señalar que este último no cuenta con un programa de televisión que visualice su tarea, posicione su figura y plantee temas de discusión sobre la propia televisión y los medios en general. Ante una figura que no tiene arraigo ni tradición (la figura del ombudsman), sino que se está construyendo a partir de su incorporación en años recientes, es vital redoblar esfuerzos en el tarea de informar y formar a las audiencias para que estas se apropien del espacio y presenten sus inquietudes. Perfil de los televidentes que comentan: equilibrio entre hombres (30-50 años) y mujeres (18-40 años). El 50% son habitantes de la Ciudad de México. A lo largo de los tres años reportados En términos generales, los motivos de la audiencia de Canal 11 para enviar mensajes al Defensor de la audiencia son: cambios súbitos e inexplicados en la programación; polémica por los contenidos debatidos en el programa Primer Plano; quejas por la transmisión del programa Toros y toreros; imprecisiones en la información y uso incorrecto de algunos términos en los Noticiarios; falta de disponibilidad de la señal de Once TV en ciertos estados de la República; y, finalmente, la actualización de los diferentes sitios contenidos en la página Web de Once TV. En lo particular, quizá el elemento más significativo de los comentarios sobre contenido programático sea el referente a las múltiples y diversas reacciones que genera el programa de opinión y análisis político Primer Plano. Aquí nos encontramos con el abanico de lecturas que Hall (1973) describiera entre las lecturas preferentes y las lecturas oposicionales al mensaje propuesto por el emisor, haciendo hincapié en la negociación del sentido que se produce entre


audiencia y medios. Si bien se reconoce la valía del programa, también se vislumbra una crítica generalizada sobre la parcialidad que los miembros del programa asumen en sus intervenciones. Por otro lado, aunque son pocas, no dejan de llamar la atención los señalamientos a los noticieros sobre imprecisiones en las informaciones que presentan. En tal sentido, la sutileza de muchas de ellas nos habla de una audiencia atenta y crítica con la información que recibe. En la misma línea los televidentes cuestionaron   la   censura   “conservadora”   sobre determinadas escenas de algunas películas. En contraste con éstas, es notable que la incorporación de la temática sexual en la programación de ficción sea una de las que ha reportado mayores quejas. Por otro lado, como ya se señaló, el programa Toros y Toreros es foco de una particular y sostenida queja por parte de los telespectadores, centrada en la posición de defensa de los animales y su correlato, la denuncia de crueldad y violencia de las corridas de toros. Por último, también es de destacar la referencia de las audiencias al servicio público al que se debe el canal. Sobre todo, lo que se pone en juego muchas veces en este tipo de comentarios es la noción de cultura que tiene cada televidente. En tal sentido, no es fácil encontrar una noción común y dejar conforme a toda la audiencia. En lugar de discutir cada noción, se toman en cuenta los principios de pluralidad, diversidad, calidad, etc. que rigen la producción y transmisión de la programación.

IMER Tendencia: quienes más escriben son los jóvenes escuchas de rock y el público general que escucha música de concierto La primera respuesta del IMER a las recomendaciones del mediador fue constituir un Mesa de atención integrada por los funcionarios responsables de tomar las decisiones que competan al IMER respecto de las evaluaciones o sugerencias que haga el mediador. Motivación:


Solicitan: restitución y retransmisión de programas; incorporar mayor programación para jóvenes Se quejan por la falta de objetividad; la inclusión de publicidad comercial; porque la programación no refleja las particularidades regionales; la calidad deficitaria de la reproducción de música; los problemas con la recepción (disminución potencia/interferencia de frecuencias: pobre calidad de la emisión) y, en la misma línea, aquellos que acceden a las transmisiones vía Internet reportan que la señal se cae con frecuencia. Una queja que debemos subrayar por la frecuencia con que se presenta es el reclamo respecto del incremento paulatino de programas oficiales o ajenos a lo que perciben como el perfil de las estaciones de música. Una radioescucha se queja porque, al no contar con los datos de contacto del mediador, al llamar a la radio se topó con el desconocimiento de la existencia de la figura del mediador por parte de varios trabajadores hasta que al fin logró dar con alguien que le pudo proporcionar el correo electrónico del mediador. La queja, más que en términos personales, subraya la radioescucha y el mediador, remite a que es posible que le haya ocurrido lo mismo a otros radioescuchas, generando un efecto negativo, desincentivando la participación de la audiencia y la comunicación con el mediador. El mediador subraya que, ante el proceso electoral intermedio, la ausencia de críticas por parte de la audiencia constituye un indicador positivo respecto del tratamiento informativo, el cual demuestra equilibrio, pulcritud y confianza. Aquí vemos como la figura del mediador se convierte en un intérprete de los interpretantes (de la audiencia). Por tanto, la actividad del mediador constituye una hermenéutica de segundo grado. El cambio de titular en Mediación IMER, el nuevo mediador recomienda difundir con mayor ahínco la figura del mediador, para generar mayor participación de la audiencia. Paradigmáticamente, el mediador señala que la cuenta institucional en Twitter @imerhoy no ha reportado un solo mensaje desde que se abrió. No obstante, si reporta participación a través del blog o de su cuenta personal (@telecomymedios). Para subsanar este problema recomienda abrir y difundir una cuenta específica de Twitter y otra de Facebook para que la audiencia tenga dos canales directos más, sin intermediación, con el Mediador.


A diferencia del primer mediador, el nuevo titular presenta resultados cuantitativos en su informe, reportando un total de 107 mensajes en el período agosto- diciembre de 2011 (47 a través del teléfono; 51 a través del blog; y 9 por e-mail). El Mediador sugiere que para ejercer de mejor manera su función, ante el desconocimiento de la figura por parte de la audiencia y su correlato en la baja cantidad de mensajes dirigidos al titular de la figura, se le remitan los mensajes que la audiencia hace llegar a la emisora sobre la programación. Conclusiones La resignificación del receptor no es suficiente. De la democracia semiótica anunciada en la década de los ochenta por Fiske (1987) y los estudios culturales, la economía política crítica nos aporta importantes datos respecto de la profunda asimetría entre medios y audiencias, subrayada en América Latina por una notable concentración de medios (Becerra y Mastrini, 2009) que resulta en detrimento de la diversidad y pluralidad de la producción mediática. Así, mientras las audiencias se hacen presentes y críticas de los medios a través de las redes sociales, la figura del ombudsman o defensor de la audiencia se demuestra necesaria en tanto que el articulador de dichas demandas y cuestionamientos, las cuales puede canalizar para que tengan efecto sobre el desempeño del medio a corto y largo plazo. Esto exige, por parte de los defensores de las audiencias, que actúen de oficio cuando la producción de las audiencias no se presenta a través de los canales establecidos por el medio. Coincidimos con Rey en que el propósito de estudiar y tramitar las demandas de los   lectores   “crece   en la medida en que se aumenta la participación de la sociedad   (es   decir,   en   la   medida   en   que   los   lectores   son   más   ciudadanos)”   (Rey, 2003). Evidencia de ello es la reacción de la audiencia del noticiero de la periodista mexicana Carmen Aristegui, quien después de una semana de estar fuera del aire, retomó su espacio y al mismo tiempo firmó un “Acuerdo general de  política  editorial  y  reglas  de  conducta  ética” con la empresa MVS, la cadena que emite su noticiero, y a partir de la cual se instituyó la figura del Mediador el 16 de mayo de 2011.


Del análisis de las experiencias de defensoría de la audiencia de medios públicos en México, quisiera destacar lo siguiente: -

La figura del Defensor de la audiencia requiere difusión para que la audiencia la re-conozca como un canal a través del cual hacer valer sus derechos a la información y a la comunicación.

-

El

desconocimiento

de

la

figura

del

mediador

y

la

histórica

unidireccionalidad del modelo de broadcasting han generado una audiencia pasiva frente a los medios. Cambiar esta cultura es una tarea ineludible e imprescindible en pos de la democratización de los procesos comunicacionales. De momento, los pocos mensajes (quizá a excepción de Canal 22) constituye el correlato de esta situación histórica. -

Uno de los motivos que provocan la reacción y comunicación de la audiencia con sus defensores son las fallas técnicas en la transmisión. Este aspecto ha sido muy descuidado en los estudios de recepción y, por tanto, este hallazgo constituye un llamado de atención a los investigadores al mismo tiempo que nos abre un camino de investigación necesario. El ruido, como lo conocemos desde el primer y más básico modelo matemático o informacional de comunicación, desarrollado por Shanon y Wever (1981), retoma un vigor perdido y señala que el modelo de la comunicación centrado en los procesos de producción de sentido no es la única vía válida para estudiar los procesos de comunicación.

-

Otro de los motivos por los que reacciona la audiencia y que tampoco responde al modelo de producción social de sentido, es la decisión de suspender o cambiar de día u horario a un programa específico sin que se informen y expliquen las razones de dicha decisión por parte de quienes la tomaron.

-

Por su parte, ahora sí en el ámbito de la producción social de sentido, podemos comprobar la hipótesis de Hall (1987) respecto de la multiplicidad de lecturas posibles que entran en juego en todo proceso de codificación-decodificación, respondiendo a diversas variables socioeconómicas, culturales, psicológicas, cognoscitivas y situacionales, entre otras.


Para finalizar, subrayo como una misión fundamental de los ombudsman en general, pero sobre todo de los defensores de las audiencias de medios públicos, la tarea pedagógica con las audiencias. Una tarea que supone, como señala Restrepo (2003), que la sociedad conozca y reclame el derecho a la información. Como hemos podido observar, la autorregulación de los medios de comunicación y, en su marco, la figura del defensor de la audiencia, va mucho más allá del mero hecho de recibir y dar respuesta a críticas, quejas o sugerencias de la audiencia. Empieza por reconocer los derechos de las audiencias, la necesidad de establecer códigos deontológicos que definan con precisión cada una de las actividades del medio de comunicación (especialmente aquellos principios a partir de los cuales realizar los productos comunicativos), la formación de audiencias críticas y el establecimiento de un canal de comunicación bidireccional entre medios y audiencias que, en conjunto, permitan mejorar la calidad de los contenidos de los medios y garantizar el derecho de las audiencias tanto en su dimensión de consumidores como de ciudadanos.

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Sitios Web de los medios analizados y las defensorías de la audiencia Canal 11: http://oncetv-ipn.net/index.php; sitio específico del defensor de la audiencia: http://www.oncetv-ipn.net/buzon/defensor/ Canal 22: http://www.canal22.org.mx/; sitio específico del defensor de la audiencia: http://www.defensor.canal22.org.mx/ IMER: http://www.imer.gob.mx/; sitio específico del defensor de la audiencia: http://www.blogs.imer.gob.mx/mediadorimer/ NOTIMEX: http://www.notimex.com.mx/; Sitio específico del defensor de la audiencia: http://www.notimex.com.mx/interior/blog/index.php Radio Educación: http://www.radioeducacion.edu.mx; Sitio específico del defensor

de

radioescucha/

la

audiencia:

http://www.e-radio.edu.mx/el-defensor-del-


Os discursos das “forrozeiras”  sobre  as  disputas  de  gênero nas letras do forró eletrônico1 Camila de Araújo Maciel2 camilaamaciel@gmail.com Universidade Federal do Ceará, Brasil Robson da Silva Braga3 robsonsilvabraga2@gmail.com Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Brasil Resumo Analisamos no artigo os discursos de quatro “forrozeiras”   de   Fortaleza-CE acerca de quatro músicas4 de forró eletrônico que tratam de relações de gênero. A despeito da ideia de que as letras de forró limitam a mulher a uma condição fetichizada e   submissa,   muitas   composições   trazem   uma   mulher   que   vai   além   da   “igualdade   de   gênero”.   Ao   desconstruir   uma   submissão   histórica   do   sexo   feminino,   propõem   uma   disputa em que ela se sobrepõe a ele, reproduzindo a lógica tida  como  “machista”, mas às avessas. Tendo por base teórica o conceito de representações sociais trazido pelos Estudos Cultuais (Stuart Hall) e pela Psicologia Social (Serge Moscovici), analisamos as possíveis identificações das entrevistadas com   as   representações   de   “feminino”   e   “masculino”  apresentadas  em  músicas  de  forró  difundidas  massivamente  pelos  meios  de   comunicação de Fortaleza. Propomos possíveis relações desses discursos com aspectos sócio-culturais da formação e da vida cotidiana das entrevistadas. Como objetivo geral desta pesquisa, buscamos compreender as possíveis identificações  das  quatro  forrozeiras  entrevistadas  com  as  representações  de  “feminino”   e  “masculino”,  apresentadas  nas músicas. Esse objetivo geral nos força a buscar alguns elementos específicos de análise: 1) verificar como a opinião das entrevistadas acerca das músicas se relaciona com sua história de vida e vivências cotidianas; 2) compreender o modo como elas reconstroem, através dos discursos, as representações 1

Trabalho apresentado ao “GT7 - Estudios de Recepción” do XI Congreso Latinoamericano de Investigadores de la Comunicación (Alaic 2012), de 9 a 11 de maio de 2012, em Montevideu, Uruguai. 2 Jornalista, bacharel em Comunicação Social pela Universidade Federal do Ceará (UFC). Email: camilaamaciel@gmail.com. 3 Doutorando do Programa de Pós-Graduação em Comunicação e Informação da Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS). Bolsista Capes. Email: robsonsilvabraga2@gmail.com. 4 Para atender os critérios de construção deste artigo, como o limite de caracteres, optamos por fazer um recorte dentre o total de dez músicas que compuseram o trabalho inicialmente. Nesse sentido, este artigo analisará duas músicas que   foram   compostas   como   “respostas” da mulher, dialogando com músicas consideradas machistas.


presentes nas músicas; 3) e perceber em que condição social (submissão, equiparação, dominação, disputa) as mulheres se reconhecem numa relação de gênero. Para a elaboração das quatro entrevistas, utilizamos procedimentos da entrevista semiestruturada. Em seguida, analisamos as representações de mulher e homem presentes nos discursos das entrevistas, com base nas suas histórias de vida, aspectos da vida cotidiana e modos de proceder em relações afetivas. O conceito de gênero é pensado por Butler (2003) como uma categoria que promove a organização das relações sociais de modo hierárquico e classificatório. Para a autora, as mulheres conseguem subverter os papeis que lhe são impostos dentro do seu repertório cultural. Se essas mulheres não têm como opção uma relação que vá além da lógica sexista, irão operar, subverter utilizando-se das ferramentas de que dispõem. Preocupado, fundamentalmente, com os aspectos de opressão sofridos pelo gênero feminino em nossa sociedade, os estudos de gênero, por vezes, esquecem de atentar para as interpretações equivocadas que muitos grupos sociais têm feito da “igualdade” entre   mulheres   e   homens.   Apesar   de   propor   uma   autonomia   e,   em   alguns   casos, uma dominação sobre o homem, essa mulher subversiva não está livre de contradições discursivas e das negociações que precisa estabelecer cotidianamente. Palavras-chave: forró eletrônico; consumo; representações sociais; disputas de gênero

1. Introdução

Partindo da compreensão de que o consumo musical é um dos processos do complexo fluxo comunicativo ao qual estamos inseridos cotidianamente, esta pesquisa é desenvolvida no âmbito da Comunicação, área cuja discussão de gênero ainda é pouco explorada, como aponta Escosteguy (2008). Além disso, a maioria das teses e dissertações sobre gênero defendidas de 1992 a 2002 na área da Comunicação focou em análises da produção ou mensagem, totalizando apenas duas pesquisas sobre recepção. Embora os estudos sobre gênero tenham ganhado forma já na década de 1960, é apenas em meados da década de 1980 que os estudos feministas no âmbito da Comunicação irão preocupar-se, de fato, com a recepção dos produtos midiáticos. Esses estudos irão   identificar   os   “vínculos   complexos   que   se   estabelecem   entre   os   produtos   comunicativos   e   o   universo   cultural   de   seus   públicos”   (CHARLES,   1996,   p.   42). As mulheres, então, são identificadas como co-produtoras de significados, uma vez que


seus imaginários individuais e coletivos realizam trocas simbólicas com as representações emitidas pelos meios massivos de comunicação. Charles (1996, p. 42) ainda reforça a  importância  que  a  “vida  cotidiana”  adquire  nas  investigações  acerca  das   receptoras  midiáticas,  pois  “constitui  o  cenário  a  partir  do  qual  se  realizam  os  processos   de recepção, já que a recepção se entrelaça com as múltiplas atividades que as mulheres realizam nesses espaços cotidianos, em um intercâmbio  constante  de  ações  e  emoções”. Reforçamos a importância de se ouvir o consumidor e não tratá-lo como sujeitos passivos dentro do fluxo comunicacional. Alguns trabalhos já se debruçaram sobre o produto   “forró   eletrônico”, entretanto, há uma lacuna quando pensamos no que os consumidores fazem com esse produto. Esses sujeitos são, rotineiramente, alijados à condição  de  “receptores  passivos”,  “alienados”,  quando,  na  verdade,   eles consomem a partir de suas subjetividades. Sob a perspectiva da discussão de gênero, a análise da música massiva brasileira demonstra-se salutar, uma vez que gêneros musicais como o forró eletrônico mobilizam milhões de pessoas em todo o País e, mais especificamente, no Nordeste brasileiro, difundindo massivamente representações acerca do que é ser mulher e homem. Consideramos  aqui  “gênero”  não  somente  uma  mera  designação  para  indivíduos   de  sexo  diferente,  mas  uma  “distinção  entre  atributos  culturais  alocados  a  cada  um  dos   sexos e a dimensão   biológica   dos   seres   humanos”   (Heilborn,   1992,   p.   98).   Essa   categoria está imbricada a um sistema relacional homem-mulher, a partir da qual se constroem relações de assimetria e opressão entre os sexos. Desse modo, as representações de gênero são construídas em um processo dialógico, estando o imaginário   sobre   “feminino”   dependente   da   ideia   acerca   de   “masculino”.   Outra   definição  importante  é  a  de  que  “o  sistema  de  gênero  não  é  autocontido,  emaranha-se no parentesco, no religioso, no econômico etc. A cultura   é   uma   casa   de   espelhos”   (Heilborn, 1992, p. 101). Os estudos em Psicologia Social desenvolvidos mais recentemente no contexto da América Latina traçaram um projeto transdisciplinar que se aproximam da proposta epistemológica desenvolvida pelos Estudos Culturais. Esse projeto permite agregar projetos epistemológicos que levem em consideração os contextos sócio-históricos e as relações de poder em que os sujeitos pesquisados estão inseridos (Guareschi, 2003). A guinada no quesito representação da figura feminina experimentada pela música popular brasileira reflete as conquistas que as mulheres conseguiram socialmente não sem muita luta. Trata-se de uma pressão social que se dá, inclusive, no


âmbito mercadológico, afinal, a mulher representa um nicho de mercado forte. O universo do   forró,   por   exemplo,   restrito   à   figura   do   “macho”,   agora   precisa   ser   negociado com os interesses das mulheres, que deixaram de ser meros objetos de desejo sexual  dos  “raparigueiros”  e  passaram a ser sujeitos de ação, a partir da qual movimenta os anseios masculinos.

2. Metodologia Compilamos quatro músicas que reforçam uma disputa sexista entre mulheres e homens e que foram sido difundidas massivamente pelos meios de comunicação de Fortaleza. Não utilizamos critérios mais rígidos para considerarmos as músicas escolhidas; partimos de uma audição livre e cotidiana das emissoras de rádio e televisão e de conversas informais com forrozeiras/os da cidade. Utilizando-nos de técnicas da entrevista semi-estruturada (BAUER; GASKELL, 2002), realizamos uma apresentação padrão da pesquisa às entrevistadas: “Esta entrevista vai integrar uma pesquisa sobre o consumo de forró eletrônico em Fortaleza. A gente quer saber sua opinião a respeito do forró e fazer algumas perguntas sobre o seu dia-a-dia e, depois, queria que você opinasse sobre algumas músicas”. Desse modo, em nenhum momento apresentamos a questão de gênero como foco da entrevista, com o objetivo de perceber se as músicas por si só estimulavam as entrevistadas a falar sobre o tema. O possível desinteresse por esse ponto já nos parecia um elemento de análise. O primeiro bloco de perguntas buscou identificar o perfil sócio-econômico e alguns aspectos da história de vida e do cotidiano das selecionadas. O segundo bloco tentou fazer um levantamento dos meios de comunicação e produtos midiáticos consumidos, a fim de perceber possíveis entrelaçamentos entre processos comunicativos e representações de gênero. O terceiro bloco de perguntas versou sobre as relações amorosas das entrevistadas, trazendo à tona o modo como elas se comportam em um relacionamento. Já o quarto bloco abordou o ritual que elas adotam quando vão a festas de forró eletrônico. A importância dada às festas aqui se deve ao fato de elas serem um espaço privilegiado das relações interpessoais. No último bloco de perguntas, apresentamos as músicas selecionadas. Em um primeiro momento, deixamos que as entrevistadas tentassem desenvolver suas opiniões acerca das letras, tendo como estímulo apenas a audição das músicas, possibilitada por gravações reproduzidas por um aparelho de celular. Em seguida, apresentamos a letra da música por escrito e pedimos para que elas fizessem a leitura e dessem a opinião.


Quando as respostas espontâneas eram muito curtas, buscávamos acionar esquemas mentais das entrevistadas citando trechos das músicas seguidos de pontos de interrogação. Neste texto, ao apresentarmos as músicas selecionadas, destacamos com negrito os trechos que consideramos importante discutir aqui. Os mesmos destaques em negrito não foram utilizados nas letras impressas que mostramos às quatro entrevistadas. A proposta foi de perceber se elas evidenciariam essas questões em seus discursos. Não consideramos, contudo, que a não evidência discursiva de determinados assuntos represente irrelevância desses mesmos assuntos para a vida cotidiana das entrevistadas.

3. Rotinas, consumos, representações Néstor Garcia Canclini (1995, p. 42-43) define  o  consumo  como  “o  conjunto  de   processos sócio-culturais em que se realizam a apropriação e os usos   dos   produtos”.   Entre o produtor supostamente detém uma hegemonia cultural e o consumidor, há mediações, como a família e o trabalho, que vão contribuir para um modo ou outro de consumir. Desse modo, o consumo não se apresenta como mero exercício individual movido pelo gosto ou necessidade. Há inúmeros elementos culturais imbricados nessa ação  que  é  social.   O  autor  propõe  ir  além  da  origem   econômica  do  termo   “consumo”,   apresentando outras noções afins, como recepção, apropriação, audiência ou usos. Embora reconheça que todo consumo tem por base a cultura, Canclini (1997, p. 34) conceituou especificamente   o   “consumo   cultural”,   como   é   o   caso   do   consumo   de   produtos  midiáticos,  como  o  “conjunto  de  processos  de  apropriação  e  usos  de  produtos   nos quais o valor simbólico prevalece sobre os valores de uso e de troca ou em que ao menos  esses  últimos  se  configuram  subordinados  à  dimensão  simbólica”.       Nelza Guareschi (2003, p. 40) aponta diferenças entre o conceito de representação trazido pela Teoria das Representações Sociais e pelos Estudos Culturais. Enquanto   a   primeira   concebe   representação   como   uma   “reapresentação”   de   uma   realidade   encoberta   por   uma   “ideologia   de   dominantes   sobre   dominados”,   os   Estudos   Culturais  consideram  que  se  trate  de  uma  “apresentação”,  uma vez que não haveria uma realidade prévia a ser revelada. Essa apresentação seria feita através de equipamentos linguísticos e semióticos, o que lhe atribuiria um caráter arbitrário, indeterminado e ligado a relações de poder. Para os Estudos Culturais, o significado não reside nos objetos em si, mas nos equipamentos linguísticos e semióticos que os transformam em representações.


No âmbito da Psicologia Social, Serge Moscovici (2003) aponta duas definições para as   representações   sociais:   elas   “convencionalizam”   objetos,   pessoas   ou   acontecimentos, dando-lhes  uma  “forma  definitiva”;;   e  são  prescritivas,  isto  é,  “elas  se   impõem   sobre   nós   com   uma   força   irresistível”,   que   “é   uma   combinação de uma estrutura que está presente antes mesmo que nós comecemos a pensar e de uma tradição que   decreta   o   que   deve   ser   pensado”   (2003,   p.   36). Para o autor, a finalidade de toda representação é tornar familiar algo não familiar. De modo sucinto, Stuart Hall (2005, p. 447), um dos principais representantes dos Estudos Culturais, considera   que   representar   é   “usar   a   linguagem   para   dizer   algo   com  sentido  sobre  o  mundo”.  Através  das  representações,  os  membros  de  uma  cultura   produzem e trocam entre si sentidos sobre o mundo. O autor, porém, traça um raciocínio que distingue seu conceito de outros teóricos da linguística, como é o caso do estruturalista Ferdinand de Saussure. Para Hall, representar implica estabelecer relações de poder, que não se limitam à força física, mas que se materializam, principalmente, em termos culturais ou simbólicos.   A   cultura,   assim,   vai   criando   “regimes   de   representação”   que   tem   por   base   o   olhar   que   grupos   dominantes   lançam   sobre   grupos   dominados. Em   “A   dominação   masculina”   (2005),   Bourdieu   aponta   como   aspectos   biológicos foram utilizados para justificar determinadas diferenças entre mulheres e homens que, na verdade, são forjadas por uma relação de gênero constituída culturalmente, em que o masculino se impõe ao feminino através de um poder que, em sua essência, é simbólico. A relação sexual é, portanto, uma relação social de dominação. Em reação à negação de suas existências, muitas vezes as mulheres se vêem obrigadas   “a   recorrer,   para   se   impor,   às   armas   dos   fracos,   que   só   reforçam   seus   estereótipos: o brilho, que acaba sendo visto como capricho sem justificativa ou exibição  imediatamente  qualificada  de  histérica”  (BOURDIEU,  2005,  p.  74).

4. Apresentação das quatro entrevistadas Neste tópico, apresentaremos as quatro jovens entrevistadas, escolhidas por declararem ouvir músicas de forró eletrônico com frequência. À exceção de uma, que mora na Região Metropolitana de Fortaleza, todas as entrevistadas residem na capital cearense e foram indicadas por pessoas com as quais tivemos contato em casas de forró, durante pesquisa exploratória acerca do universo forrozeiro da capital cearense. Cada entrevista durou cerca de duas horas e foi realizada na casa de cada uma delas.


Elas são jovens entre 19 a 29 anos de idade, moram em bairros bastante distintos de Fortaleza, separados não só geograficamente, mas em termos sócio-econômicos. Com exceção de uma entrevistada, que não quis falar sobre sua vida afetiva, todas as demais relataram manter relações heterossexuais, o que nos possibilitou estabelecer algumas conexões entre o modo como as músicas vão construindo representações heteronormatizadas e o modo como as jovens selecionadas constroem e pensam suas relações afetivas. Não desconsideramos, contudo, as opiniões da entrevistada que optou por omitir informações e juízos acerca de suas relações afetivas, cruzando suas apreciações com outros aspectos do seu cotidiano e de sua história de vida. 1. Letícia5 tem 19 anos de idade e faz o 1º ano do Ensino Médio, em uma escola pública, em uma região de classe média baixa de Fortaleza. Mora com os pais, dois irmãos, uma irmã e um sobrinho.  “Eu  escuto  todas  as  rádios  que  tocam  forró”.  Costuma ir a casas de forró próximas de sua casa. Sobre seus relacionamentos, afirma que nunca teve  namorado  “é  só  ficar  mesmo”.   Embora não demonstre consciência acerca das relações desiguais de gênero, Letícia vai rompendo com certos limites pré-estabelecidos às mulheres na sua vida cotidiana,  o  que  reflete   nas  suas  opiniões  sobre  as  músicas.  “Toda  vida   que  eu  vou  [a   festas], eu fico com algum cara, mais de um [risada]. Tem vezes que eu chego, tem vezes  que  ele  chega.  Eu  chego,  aí  eles  se  interessam  e  me  beijam”.   2. Renata tem 28 anos de idade, cursa Administração em uma universidade particular considerada elitizada e mora em uma área de classe alta. Nasceu na capital cearense, mas passa férias no interior do   Ceará.   “Como no interior o pessoal é tudo doido por forró, eu comecei a gostar a partir daí”,   “entrando   na   adolescência,   já   com   meus  onze,  doze  anos”.   Namora há três meses, mas já teve namoros mais duradouros. Ela diz que, há cerca de cinco anos, não vai a festas de  forró  com  frequência.  “Eu fui enjoando, porque o público da minha idade já não estava mais ali e eu comecei a achar muito “menino” e tudo meio misturado”. Ultimamente, quando vai a alguma festa de forró, restringe-se aos eventos

realizados no Forró no Sítio, que é, hoje, a casa mais elitizada de forró. O lugar de fala de Renata é marcado pela evasão do universo do forró. É nas memórias que ela guarda as identificações que estabelece com o forró, desde as temáticas trazidas pelas composições, como  o  modo  de  se  comportar  dos  “forrozeiros”.   Ao   tratar   da   postura   mais   “correta”   no   espaço   das   festas,   por   exemplo,   ela   faz   crítica   5

Optamos por omitir os verdadeiros nomes das entrevistadas, de modo a preservá-las.


tanto à  postura  das  mulheres,  como  à  dos  homens.  “Algumas  mulheres,  não  todas”,  são   muito   “vulgares”,   enquanto   “alguns   homens,   não   todos”,   utilizam-se de estratégias agressivas de paquera. Na fala de Renata, esse olhar sobre os comportamentos “inadequados”   está   relacionado   a   seu   olhar   enquanto   pertencente   a   uma   classe   social   privilegiada no contexto de Fortaleza. Isso se expressa, por exemplo, quando diz ter freqüentado clubes  de  forró  “derrubados”,  na  periferia,  escondida  dos  pais.  “Eu  ficava   do  lado  do  camarote,  onde  os  playbozinhos  ficavam  mais”. 3. Cláudia tem 29 anos de idade, sempre morou em um mesmo bairro, na periferia   de   Fortaleza,   com   “pai,   mãe,   tio,   primo,   uma   zona”.   Os   pais   dela   mantêm   comércio no mesmo bairro. Ela está cursando o último semestre de Recursos Humanos em uma faculdade particular. É dona e sanfoneira de um grupo musical predominantemente feminino  (três  mulheres  e  um  homem)  que  se  intitula  como  “forró   pé  de  serra”  por  utilizar apenas triângulo, sanfona. Diz-se solteira e optou por não falar de sua vida amorosa. Cláudia pensa a música de modo desconectado do contexto social, exemplo disso é sua compreensão de que uma festa é um local onde o público deve ir para experienciar  a  música.  “Nunca  fui  a  festa  com  o  intuito  de  paquerar,  paquerava  quando   acontecia”.   Para   Cláudia,   o   forró   eletrônico   é   “fútil”   e   “besta”,   mesmos   adjetivos   que   utilizou para definir  as/os  consumidoras/es  desse  gênero  musical.  “Eu  não  presto  muita   atenção em letra. Mas assim: quando a letra não é pornográfica, já é cinquenta por cento”.   4. Nossa quarta entrevistada é Isadora, de 22 anos de idade. Os pais dela nasceram no interior do Ceará, mas tiveram seus filhos em uma cidade localizada na Região Metropolitana de Fortaleza. Durante a semana, Isadora vai a Fortaleza, onde cursa nível superior, em uma faculdade particular. Ela mora com a mãe, o pai e o irmão. A mãe presta serviço para  a  prefeitura  local  e  o  pai  está  desempregado.  “Eu  só  gosto  de   forró”,  enfatiza. Isadora namora há dois anos. Ela demonstra gozar de liberdade, perante os pais, para   frequentar   a   casa   do   namorado   sem   muitas   restrições.   Ela   diz   “às   vezes”   ir   para   algumas   festas   de   forró   perto   de   sua   casa   escondida   do   namorado,   que   “não   gosta   de   forró”.  “Antes  eu  ia  muito  pras  festas,  agora  que  eu  tô  diminuindo  mais”.  Vai  a  festas   com amigas e primas. Dá risada ao dizer que paquera, mesmo namorando.  “No começo [do namoro], eu ficava [com outros rapazes nas festas], mas agora, que já tem dois anos, não”.


Na hora  da  paquera,  “acho  que  hoje  em  dia  tá  tudo  igual  entre  mulher  e  homem.   Tem   mulher   que   é   atrevida   demais”.   Diz   não   se   incomodar   de   “chegar   junto”   em   um   rapaz quando está interessada nele. Em sua fala, Isadora demonstra a relação que estabelece  entre  o  consumo  do  forró  e  o  entretenimento/lazer.  “Eu  gosto  de  forró  desde   que  eu  comecei  a  ir  pras  festas,  com  uns  quinze  anos”.

5. Músicas e representações Nos subtópicos seguintes, analisamos as opiniões das quatro entrevistadas acerca de cada uma das quatro músicas apresentadas a elas. Para interpretar as músicas selecionadas, as entrevistadas trouxeram exemplos daquilo que percebem nas suas próprias relações. A forma naturalizada com que as histórias de vida e rotinas se cruzam com a opinião acerca dos produtos musicais se deve, em parte, ao fato de as canções explorarem a identificação das/os consumidoras/es de modo simples e direto, uma vez que a proposta é atingir os públicos do modo mais massificado possível.

5.1. A mulher responde. E quem disse que o homem perguntou? 1. Em agosto de 2010, os Avassaladores, grupo de funk composto por quatro adolescentes cariocas,   publicava   no   YouTube   um   vídeoclip   da   música   “Sou   foda”, composta por Vitinho Avassalador. Rapidamente, o vídeo foi acessado por milhões de pessoas6, tornando a música conhecida nacionalmente e fazendo-a ser reproduzida por diversos grupos musicais. 1.  Ele  canta:  “Sou foda / Na cama eu te esculacho / Na sala ou no quarto / No beco ou no carro / Eu sou sinistro / Melhor que seu marido / Esculacho seu amigo / No escuro eu sou um perigo / Avassalador, um cara interessante / Esculacho seu amante / Até o seu ficante / Mas não se esqueça / Que eu sou vagabundo / Depois que a putaria começou a rolar no mundo / Pra te enlouquecer / Pra te enlouquecer / Todas, todas que provaram não conseguem me esquecer / Ô o pente (8x) / Solteirões mandando brasa, dando sequência ao pente”  (Sou  foda,  Solteirões  do  Forró).

2. A música ganhou inúmeras versões de bandas de forró eletrônico e, em seguida, recebeu  uma  “resposta  da  mulher”.  Composta  pela  cantora  de sertanejo Naiara Azevedo, “Coitado” foi adaptada para o ritmo do forró eletrônico pela banda Furacão do

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Em agosto de 2011, o vídeo já possuía mais de 10 milhões de acessos. Ver em: http://www.youtube.com/watch?v=RIBkK5X_3mo&feature=player_embedded. Acesso em: 10/08/2011.


Forró, na voz de Mara Pavanelly. Na letra,  a  compositora  considera  estar  “defendendo  a   mulherada”  através  daquela  “resposta”  à  música  “Sou  foda”. 2.  Ela  canta:  “Coitado, se acha muito macho / Sou eu que te esculacho / Te faço de capacho / Se acha o bicho nem era tudo aquilo que contava pros amigos / Eu sempre te defino / Desanimador, prepotente e arrogante / Não serve pra amante talvez nem pra ficante / E não se esqueça que no final de tudo quem vive de putaria / Leva a fama de chifrudo / Antes de eu me esquecer / Só para você saber / Todos, todos que provaram são melhores que você / Ó o pente, ó o pente, ó o pente ó o pente / Defendendo a mulherada e dando sequência no pente / Ó o pente, ó o pente, ó o pente ó o pente / Meu nome é Pavanelly  dando  sequência  no  pente”  (Coitado,  Furacão do Forró).

Essa defesa, contudo, tem ares de ataque, uma vez que não se limita a reconstruir o imaginário   sobre   “mulher”:   a   letra   propõe   outra   representação   de   “feminino”   (de   “objeto  sexual”  para  “dominadora”)  a  partir  de  uma  desconstrução  da  figura masculina (de   “foda”   para   “coitado”).   Outro   elemento   a   ser   analisado   é   que   músicas   como   “Coitado”   não   são   exatamente   respostas   a   um   discurso   considerado   “machista”,   uma   vez que os homens não fazem perguntas às mulheres e, por isso, não as convocam a falar.   Músicas   como   “Sou   foda”   não   perguntam,   e   sim   acionam,   mobilizam   mulheres   incomodadas ou inconformadas com a submissão feminina. Sobre  essas  duas  músicas  (“Sou  foda”  e  “Coitado”),  Letícia  diz  gostar  “do  ritmo   e  da  letra  delas”.  “Ela  é  boa  pra  dançar.  É  a mulher que é safada [risada], que esculacha o  homem  na  cama”.  Perguntamos  quem  esculacha,  se  é  o  homem  ou  a  mulher.  “Os  dois.   ‘Traição  é  traição’,  um  trai  o  outro,  não  quer  nem  saber”.  “[A  música  diz  que]  o  homem   se  acha  muito  macho,  mas  na  hora  ‘agá’,  não  faz  nada  [risada]”. Renata define   “Sou   foda”   como   “ridícula”,   porém   “muito   engraçada”.   “Ela   começou a rolar na Internet e eu não gostava. Continuo achando a letra ridícula, mas eu vou  te  dizer:  quando  toca,  eu  canto,   canto   mesmo,  pelo   ritmozinho”.  “Eu  achei muito bem  feita  a  resposta,  porque  isso  aqui  [a  música  “Sou  foda”]  deixa  a  mulher  lá  embaixo,   diz que não tá nem aí pra mulher. A resposta foi à altura, com certeza. Aliás, foi humilhante  para  os  homens,  achei  legal”.  “Eu  achei  que  ela  fez  foi  pra  humilhar mesmo, eu acho é engraçado, porque tem muito homem que humilha as mulheres, eu achei foi bom,  vou  nem  mentir”.  A  ideia  de  “vingança”  recebe  mais  uma  adepta. Ao  ouvir  “Sou  foda”,  Cláudia  parte  para  a  crítica  estética.  Apesar  de  considerar  a   letra música  “chata”  e  “besta”,  a  jovem  apresenta  uma  “particularidade”  da  canção:  “Ela   é uma música que pega, pelo ritmo, ela é boa de ouvir por causa do ritmo. Mas se você


for analisar   a   letra,   ela   é   besta   demais,   ele   mesmo   diz   ‘putaria’.   Totalmente   fútil”,   encerra.  Cláudia  considera  que,  em  “Coitado”,  a  mulher  se  “desvaloriza”. Ela diz que os outros que provaram eram melhores do que ele. Ela tá se julgando que fica com um monte de gente. Ela se coloca numa situação tão ruim quanto  ele,  porque  ele  diz  ‘sou  foda,  sou  o  garanhão’.  Ela  diz  que  não:  já  que   ele é o garanhão, ela é mais do que ele, praticamente, ela já ficou com vários, então ela se iguala a ele [Cláudia, 29 anos de idade].

Se, por um lado, Cláudia discorda da música por considerar que a mulher não deve revidar a  postura  “machista”,  utilizando-se das mesmas ferramentas sexistas que o homem já utiliza, Cláudia apresenta uma postura “conservadora”/”moralista” no que se refere às relações entre mulheres e homens. É preciso enfatizar que, ao menos aparentemente, seu juízo não recai apenas sobre as mulheres, mas sobre os homens também, repudiando o livre uso do corpo e da sexualidade por mulheres e homens. Após  ouvir  as  duas  músicas,  Isadora  considera  que,  “hoje  em  dia,  a  mulher  e  o   homem estão no mesmo caminho”.  “O  que  o  homem  faz  a  mulher  também  se  sente  no   direito de fazer. Tem gente que tem o preconceito, né, que diz que a mulher que tem essa  postura  é  galinha,  mas  que  o  homem  pode  fazer.  Mas  a  mulher  pode  também”. 3. Inicialmente interpretada por duplas sertanejas,   a   música   “Casa   das   primas”   ganhou destaque em Fortaleza na voz de Alexandre Avião, da banda Aviões do Forró. A letra  faz  referência  a  um  prostíbulo  (“casa  das  primas”).  A música descreve dois perfis femininos:  a  esposa  que  “solta  o  veneno”  e  “irrita”  o  homem  e  a  prostituta  que  dá  prazer   a ele. 3.  Ele  canta:  “Deixe  minhas  coisas  no  portão  /  Daqui  a  pouco  vou  buscar  /  Pena   que durou pouco tempo / Mas é que eu sou assim mesmo, sou assim mesmo / Se a mulher começa a soltar o veneno / Isso me irrita, isso me irrita / Vazo pra gandaia e tô de novo na fita / Eu sou assim mesmo, sou assim mesmo / Se a mulher começa a soltar o veneno / Isso me irrita, isso me irrita / Vazo pra gandaia e tô de novo na fita / Hoje eu durmo lá pra cima / Na casa das primas, na casa das primas / wisky do bom e mulher bonita / Na casa das primas, na casa das primas / Uma do lado e a outra pro riba / Na casa das primas, na casa das  primas  /  Se  casar  não  é  minha  sina  /  Eu  vou  morar  na  casa  das  primas”  (Na   casa das primas, Aviões do Forró).

4. Em resposta   à   “Casa   das   primas”,   foi   criada   versão   “Casa   dos   machos”   interpretada por vocalistas mulheres, como foi o caso da banda Garota Safada. 4.  Ela  canta:  “Deixei  as  coisas  dele  no  portão  /  Não  sei  se  ele  passou  para  pegar   / Até que durou muito tempo / É que eu sô assim mesmo, sô assim mesmo / Se o cara se acha viro no veneno / Isso me irrita, isso me irrita / Saio pra balada


com as minhas amigas / Hoje eu durmo bem do lado / Na casa dos machos, na casa dos machos / É que eu sô assim mesmo, sô assim mesmo / Se o cara se acha viro no veneno / Isso me irrita, isso me irrita, fico na balada tomando birita / Hoje eu durmo bem do lado, na casa dos macho, na casa dos macho / Bebo de tudo faço um regasso, na casa dos macho / Não quero nenhum boy pra encher meu saco”  (Casa dos machos, Garota Safada).

Luana não  consegue  desenvolver  opiniões  para  além  de  “legal”   e  “engraçada”.   Já   Renata   considera   “Casa   das   primas”   como   “ruim”,   por   “falar   mal   das   mulheres”   e   “Casa   dos   machos”   como   “legal”,   por   revidar.   “É   natural   [dar   resposta].   Uma   pessoa   que   esculhamba   a   outra   tem   que   ouvir   uma   resposta”.   Mais   uma   vez,   ela   interpreta   a   postura   dos   sujeitos   (no   caso,   o   ato   de   revidar)   como   sendo   da   ordem   do   “natural”.   Cláudia  reforça  o  fato  de  a  mulher  se  “desvalorizar”  ao  copiar  a  atitude  do  homem  como   forma  de  revidar.  “Aí  é  que  ela  se  desvaloriza  mesmo”.  Perguntamos  se  ela  acha  que,   nesses  casos,  a  mulher  não  deve  dar  uma  “resposta”.  “Eu  acho  que  a  pessoa  deve  ficar   na sua, porque eu acho que a mulher, quando fica assim, retraída, ela mostra seu valor mais  do  que  se  ela  quisesse  mostrar  fazendo  outra  coisa”. Para   Isadora,   a   música   “Casa   dos   machos”   pretende   igualar   os   gêneros   na   perspectiva de que ambos têm o direito de se utilizar sexualmente de seu próprio corpo, o   homem   frequentando   a   “casa   das   primas”,   e   a   mulher,   indo   à   “casa   dos   machos”.   Assim,  ela  não  espera  que  ele  deixe  de  se  “divertir”  com  outras  mulheres,  e  sim  que  ela   também  possa  se  divertir  com  outros  homens.  “Ela  tá  se  colocando  no  lugar  dele,  pra ele ver  que,  do  mesmo  jeito  que  ele  pode,  ela  também  pode”.

6. Considerações finais Preocupado, fundamentalmente, com os aspectos de opressão sofridos pelo gênero feminino em nossa sociedade, os estudos de gênero, por vezes, esquecem de atentar para as interpretações equivocadas que muitos grupos sociais têm feito da “igualdade” entre   mulheres   e   homens.   Apesar   de   propor   uma   autonomia   e,   em   alguns   casos, uma dominação sobre o homem, essa mulher subversiva não está livre de contradições discursivas e das negociações que precisa estabelecer cotidianamente. Subversiva não é apenas aquela que tem consciência de um papel político que precisa exercer cotidianamente para conquistar direitos não somente como mulher, mas como cidadã. Até mesmo de modo inconsciente, muitas mulheres são capazes de burlar certas lógicas às quais elas estão submetidas, através em pequenas ações cotidianas, num simples cantarolar e até mesmo ao se omitir de certas discussões. É o caso, por


exemplo, da primeira (Letícia) e quarta (Isadora) entrevistadas, que, além de se permitirem ficar com vários rapazes numa mesma festa, se permitem falar sobre isso abertamente, sem culpas. Assim como na maioria das quatro músicas, as duas jovens propõem fissuras do papel socialmente destinado às mulheres, embora dentro de uma lógica sexista e hierárquica. Além disso, a compreensão que fazem de si mesmas reflete no modo como interpretam as músicas, o que nos permite inferir que o consumo está relacionado à história de vida das consumidoras. As duas entrevistadas mais velhas já falam de lugares diferentes, vinculando, mesmo que de modo inconsciente, as questões de gênero a elementos como “atualidade”, “classe   social”   e   “estética   musical”.   Disso,   podemos   inferir   que,   para   compreendermos questões ligadas às relações de gênero, é preciso compreender a teia social mais ampla em que elas são forjadas. Renata, por exemplo, associa, de modo indireto,   a   “esculhambação”   a   uma   “atualidade”   com   a   qual   ela   diz   não   dialogar.   Já   Cláudia vincula os temas abordados pelas músicas a uma estética besta e fútil do forró eletrônico. Assim, ela se auto-define como consumidora de bom gosto, uma vez que gosta  da  “antítese”  do  forró  eletrônico:  o  pé  de  serra.                         Outro ponto que optamos por enfatizar aqui se refere às músicas em que a mulher diz responder ao homem. Na verdade, o homem não está convocando a mulher a falar e, portanto, a mulher não está respondendo, e sim ocupando, sem pedir licença, um território que lhe é de direito, mas que esteve restrito aos homens: o território ativo da fala e, mais especificamente, da expressão através da música.

7. Referências bibliográficas BAUER, Martin W. & GASKELL, George. Pesquisa qualitativa com texto, imagem e som. Tradução de Pedrinho A. Guareschi. Petrópolis: Vozes, 2002. BOURDIEU, Pierre. A dominação masculina. Rio de Janeiro: Bertrand Brasil, 2005. BUTLER, Judith. Problemas de gênero: feminismo e subversão da identidade. Rio de Janeiro: Civilização Brasileira, 2003. CANCLINI, Néstor García. Consumidores y ciudadanos multiculturales de la globalización. México D.F.: Grijalbo, 1995.

Conflictos

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Universidade e Jovens: um estudo de recepção da linguagem digital Vanessa Nascimento SCHLEDER1 Sibila ROCHA2 Centro Universitário Franciscano, Santa Maria, RS Resumo Este artigo é um recorte da monografia Universidade e Jovens: um estudo de recepção da linguagem digital, apresentada no curso de especialização Comunicação e Projetos de Midia, do Centro Universitário Franciscano, Unifra/RS/Brasil. que reflete sobre os modos como os jovens apropriam-se da linguagem da internet, a partir das leituras dos sites de instituições de ensino superior. Buscamos interpretar como as linguagens digitais são percebidas pelos jovens. Estabelecemos como objeto empírico desta pesquisa, os sites de duas instituições de ensino superior de Santa Maria, RS/Brasil: Centro Universitário Franciscano (UNIFRA) e Universidade Federal de Santa Maria (UFSM), bem como os estudantes dos cursos de pré-vestibular da cidade. Trata-se, portanto, de uma pesquisa de recepção, de natureza qualitativa/interpretativa. Determinamos como categorias de análise três eixos temáticos: finalidade de acesso, conteúdo acessado e complexidade dos sites. Palavras-chave: Recepção; Linguagens Digitais; Jovens; Internet.

1. Notas Preliminares Com o surgimento da internet e suas constantes evoluções, modificam-se as formas de socialização e trabalho dos seres humanos. Pode-se dizer que a internet mudou o contexto de comunicação da sociedade, pois esta se torna rápida e sem limites geográficos. “O  ciberespaço  encoraja  um   estilo  de  relacionamento  quase  independente dos lugares geográficos (telecomunicação, telepresença) e da coincidência dos tempos (comunicação   assíncrona)”   (LÉVY,   1999,   p.   49).   O   espaço   físico   deixa   de   ser   um   empecilho para o relacionamento e a troca de informações, de modo que a internet é capaz de unir virtualmente as pessoas. As mudanças na sociedade advindas da internet aumentam cada vez mais. As instituições de ensino superior já possuem outras formas de se comunicar com o seu público-alvo. Estas passam a fazer parte do mundo virtual através de ferramentas que unem os seus diferentes públicos, a fim de adequar-se a este novo mundo. De acordo com Barichello (2007), além do encontro de informações, a comunicação digital permite que estes dados tornem-se a própria experiência. Isto ocorre devido às 1

Especialista em Comunicação e Projetos de Mídia e graduada em Comunicação Social – Publicidade e Propaganda pelo Centro Universitário Franciscano (UNIFRA), email: vanessa.schleder@gmail.com 2

Orientadora do trabalho. Professora dos Cursos de Comunicação Social do Centro Universitário Franciscano (UNIFRA), email: sibila@unifra.br 1


possibilidades interativas que a convergência técnica proporciona aos usuários. Desta forma, o sistema de redes digitais é caracterizado pela integração de diferentes veículos em um único medium3, que é a internet, de forma a construir um novo ambiente. Este novo ambiente propiciado pela internet modifica profundamente a forma de pensar das organizações, em relação às suas estratégias comunicacionais. Neste trabalho, destacamos as instituições de ensino superior, pois o ambiente universitário possui as suas particularidades em relação aos demais setores da sociedade. Em um ambiente movido pela troca de informações e saberes, a comunicação possui um papel fundamental, de forma que a comunicação das universidades perpassa pelas lógicas tecnológicas. Na estruturação desta pesquisa foi feita uma observação inicial dos sites de duas instituições de ensino superior privadas de Santa Maria, Rio Grande do Sul – Centro Universitário Franciscano (UNIFRA) e Universidade Federal de Santa Maria (UFSM). Estas universidades podem apropriar-se das tecnologias digitais, através de seus webistes, para desenvolver a comunicação com seus públicos. Mas de que forma os jovens pré-vestibulandos, principal público das universidades, são impactados por esta nova linguagem digital? Surge esta questão, visto que a juventude atual já é educada utilizando a internet. Por outro lado, as universidades acabam por criar uma concorrência entre si, em busca de novos alunos e maior legitimidade. Diante deste contexto, buscamos com este trabalho, a partir de uma pesquisa de recepção, investigar de que forma os jovens percebem as linguagens digitais. Aplicamos um questionário presencial, nos diferentes turnos de cursos pré-vestibular da cidade para contemplar diferentes perfis de jovens. Deste conjunto de dados, interpretamos as respostas a partir de três eixos temáticos: motivação de acesso aos sites, conteúdo dos sites e facilidade e complexidade dos sites.

2. Fundamentação Teórica 2.1 Contexto social da Cibercultura A disseminação da internet cresce aceleradamente em âmbito mundial. Seu acesso a infinitos conteúdos e a facilidade de comunicação acaba suprindo as dificuldades de comunicação que até então existiam. Com a proliferação do hábito de utilização da

3 De acordo com Sodré (2002), medium não é o dispositivo técnico, mas sim o fluxo comunicacional. O dispositivo técnico é o computador, desta forma, a internet é o medium. 2


internet a sociedade passou por sensíveis transformações em seus hábitos, comportamentos, relações entre as pessoas, nas empresas e educação: Novas maneiras de pensar e de conviver estão sendo elaboradas no mundo das telecomunicações e da informática. As relações entre homens, o trabalho, a própria inteligência, dependem, na verdade, da metamorfose incessante de dispositivos informacionais de todos os tipos. Escrita, leitura, visão, audição, criação, aprendizagem, são capturados por uma informática cada vez mais avançada (LÉVY, 1993, p.7).

Essas mutações apresentadas pelo autor são uma realidade cada vez mais presente nas   atividades   cotidianas.   No   seu   entendimento,   “uma   técnica   é   produzida   dentro de uma cultura, e uma sociedade encontra-se   condicionada   por   suas   técnicas”   (Lévy, 1999, p.25). Apresentando de uma forma sintética, a cibercultura pode ser considerada como a convergência entre o social e o tecnológico, sendo que a partir de sua prática cotidiana, são gerados seus contornos mais nítidos. A partir da necessidade de divulgar informações e conteúdos em grande escala, surge a World Wide Web. A parte multimídia da internet é a World Wide Web, que corresponde a forma de acesso aos sites disponíveis na rede. A tecnologia da WWW foi desenvolvida inicialmente para permitir a troca de informações (Monteiro, 2001). O seu funcionamento é baseado no conceito de hipertexto. Na realidade, a www é um espaço que permite a troca de informações multimídia (texto, som, gráficos e vídeo) através da estrutura da internet. É uma das formas de utilização da Rede, assim como o e-mail (correio eletrônico), o FTP (File Transfer Protocol) ou os outros menos conhecidos atualmente (MONTEIRO, 2001, online).

Os hipertextos mostram caminhos para o encontro da informação procurada. Pinho (2003) destaca que o hipertexto permite que o usuário navegue pelo webiste através da estrutura pré-estabelecida, mas movimentando-se e associando as informações conforme necessita. Para a maioria dos jovens nascidos nos anos 90, a internet sempre fez parte de suas vidas, de modo que seu cotidiano e relacionamentos possuem como base a interatividade. Para   Canclini   “Os   jovens   adquirem   nas   telas   extracurriculares   uma   formação mais ampla em que conhecimento e entretenimento se combinam. Também se aprende a ler e ser espectador sendo telespectador  e  internauta”  (2008,  p.  24).  Apesar  da   grande oferta de espetáculos, a qualidade e a hierarquização não são oferecidas. De acordo com Pinho (2003), uma das vantagens da utilização da Web, está na rapidez com que as informações são divulgadas na rede, transformando os modos de produção da comunicação. Estas considerações podem ser percebidas em Lévy (1999), 3


pois as novas formas de sociabilidade começaram a ser criadas a partir dos novos meios tecnológicos, imprimindo um caráter singular à cultura. A internet possibilitou que as tradicionais estruturas de emissor e receptor das mensagens fossem reconfiguradas. Esta nova forma de ambiência da sociedade é capaz de transformar os modos como os indivíduos exercem os seus papeis. Brignol (2010) reflete sobre a transição uma sociedade dos meios para uma sociedade midiatizada. De acordo com a autora, esta sociedade dos meios é que torna possível que as mensagens sejam veiculadas para as “massas”.   Em   contrapartida,   na   sociedade   midiatizada,   além   de   divulgar,   os   meios “constroem  sentidos,  configuram  uma  ambiência  e  redefinem  nossa  experiência”  (2010,   p.  64).  A  partir  deste  momento,  é  possível  pensar  em  uma  sociedade  em  rede,  onde  “esta   ambiência organizada pela mediação das tecnologias e das mídias torna-se responsável por uma interconexão em escala antes inconcebível e a partir de uma participação individual  e  coletiva”  (2010,  p.64).  Esta  interconexão  e  participação  dos  indivíduos  são   capazes de reordenar as noções de contexto e os processos comunicacionais, em especial no âmbito da recepção que envolve a internet. As vantagens do uso da internet pelas empresas são salientadas por Bruner (1998), sendo possível identificar um número de características que se combinam exclusivamente na web e na internet para oferecer tanto aos usuários como aos comerciantes benefícios incríveis de uma maneira que nenhum outro meio havia feito antes. Desta forma, a web é interativa, pessoal, informativa, instantânea, mensurável, flexível, interconectada e econômica. Através da rápida transformação dos dispositivos tecnológicos, a web é capaz de conectar instantaneamente as pessoas de qualquer parte do mundo, por um baixo custo. O crescimento de empresas e instituições privadas no país aumentou a necessidade destas se destacarem em relação às demais. A busca por uma posição consolidada no mercado faz necessário que a comunicação empresarial seja cada vez mais focada nos objetivos e necessidades do setor. Por isso, a comunicação organizacional está cada vez mais aliada às novas tecnologias de informação e comunicação.

2.2. Interação, apropriação e recepção Pensar, portanto, a comunicação organizacional nesta sociedade de rede, ou seja, à luz da cibercultura, exige também, entender os modos de interação e apropriação deste “fio condutor” da sociedade. A partir destas transformações, buscou-se a Teoria das 4


Mediações, desenvolvida pelo investigador colombiano Jesús Martín-Barbero (1998). O autor propõe que se desloque o foco de análise da comunicação, de modo que esta não deve contemplar apenas um enfoque, como a audiência. Deve-se analisar um campo em constante interação constituído pela produção, pelo produto e pela recepção. Portanto, esta perspectiva buscou investigar o papel que os meios massivos exerceram nas diversas fases da modernização da América Latina. A partir dos anos 90, as pesquisas na América Latina voltam-se para os estudos de recepção, globalização e identidade cultural (Barbero, 1997). Os estudos revelaram possibilidades de interpretação diversas para textos iguais, modificando o papel totalizador relegado aos meios de comunicação em muitos estudos até então. Este cenário é ponto de passagem para que, a partir das novas tecnologias de comunicação, em especial a internet, o papel do receptor comece a ser visto por uma perspectiva diferenciada. Com isso, adquiriu autonomia e possibilidade de interpretar e repassar as mensagens com velocidade. Para Wolton, as novas tecnologias representam a liberdade e a capacidade para os usuários dominarem o tempo e o espaço. O autor destaca “três conceitos  fundamentais   para compreender o sucesso das novas tecnologias: autonomia, domínio e rapidez. [...] Este tempo real que desarruma as escalas habituais do tempo e da comunicação é provavelmente  um  fator  de  sedução  essencial”  (WOLTON,  1999,  p.47). Lemos   acrescenta   (2004,   p.   68)   “as   novas   tecnologias   de   informação   devem   ser   consideradas em função da comunicação bidirecional entre grupos e indivíduos, escapando   da   difusão   centralizada   da   informação   massiva”.   O   autor   denomina   “revolução  digital”  esta mudança nas formas de circulação de informações, pois altera a sua hierarquia e as mensagens começam a difundir-se de forma descentralizada. A partir de um único suporte, o computador, é possível a veiculação de diversas formatações de mensagens. Além disso, as formas de produção, difusão e estoque da informação tornam-se individualizadas, pois o mesmo indivíduo pode desenvolver todo este processo. É possível dizer, que quando acessa um site na internet, o internauta transforma-se em usuário. Diante das diversas possibilidades de ícones, textos, imagens e sons, é possível navegar e trilhar o caminho escolhido de acordo com os seus interesses. Desta forma,  “os  textos  e  as  imagens  vão  existindo  à  medida  que  o  leitor  ou  o  espectador  os   usam ou reinterpretam. Canclini considera que:

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Para os internautas, as fronteiras entre épocas e níveis educacionais se esfumam. [...]   Ao   navegar   ou   ‘googlear’   textos   e   imagens   de   diferentes   épocas, a cultura dos que são vizinhos e a dos que estão distantes tornam-se espantosamente acessíveis. Familiarizam-se. O consumidor de televisão, de televisão pré-digital, era menos ativo que usuário da internet, que tem mais recursos para trabalhar na edição dos materiais, interromper e selecionar, ir e voltar (2008, p. 52).

Desta forma, para analisarmos a recepção na internet (foco deste estudo) é preciso considerar a interpretação e a produção de futuras mensagens resultantes desta navegação.

2.3. Do discurso comunicacional a linguagem digital As mensagens da internet têm peculiaridades diferentes dos demais medias, resultantes da multiplicidade identidária do ciberespaço. Desta forma, entendemos que a linguagem digital passa pelo reconhecimento destas misturas entre mídias e linguagem. Estas convergências linguajeiras e tecnológicas não excluem, entretanto, o papel do discurso no processo comunicacional. De acordo com Rocha (2004), o discurso assume na modernidade, um papel fundamental da estruturação do tecido social, de forma que o dizer prevalece sobre o fazer. No caso deste estudo, que foca no impacto das linguagens das universidades através dos seus sites observamos que as universidades privadas apropriam-se do discurso midiático, para desenvolver suas estratégias mercadológicas e de legitimação. Rodrigues (1997, p. 297) diz que comunicar vai além de dizer a mensagem, pois contempla as formas como isso é feito, suas raízes conceituais, funções sociais, seus valores implícitos e sua funcionalidade e importância nas relações sociais. Estas estratégias da comunicação como um todo, também se refletem no campo das universidades, uma vez que sua forma de comunicar contempla suas características como instituição promotora do ensino, pesquisa e extensão, além de seus valores e princípios educacionais. Ainda pensando nas linguagens digitais e de seus usos, observamos que a partir da necessidade cada vez maior destas instituições se firmarem como importantes espaços de ensino superior, elas buscam estratégias de visibilidade para criar um valor para seu público de interesse. Estas práticas, cada vez mais, estão presididas por lógicas tecnológicas e simbólicas, interligadas ao contexto da cibercultura. Decorrente desta prática social, os textos passam a ter uma função de apresentação de uma imagem institucional. Por isso,

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com o advento das novas tecnologias da informação e comunicação, o conceito de texto sofre algumas alterações. De acordo com Santaella (2007, p. 286): É notório que o conceito de texto vem passando por transformações profundas desde que as tecnologias digitais entraram em uso. A integração do texto, das imagens dos mais diversos tipos, fixas e em movimento, e do som, música e ruído, em uma nova linguagem híbrida, mestiça, complexa, que é chamada de   ‘hipermídia’,  trouxe   mudanças  para  o   modo  como  entendíamos não só o texto, mas também a imagem e o som.

A partir disso, o texto, a imagem e o som, não são mais vistos apenas de forma individualizada, pois as informações se complementam e com diversos elementos, constroem o texto. Nestes ambientes, o texto se constrói na medida em que faz uso de outros processos sígnicos. Portanto, esta nova forma de linguagem é capaz de contemplar características dos mais diversos meios, como o livro, o cinema, o rádio e a televisão. Neste contexto, o meio digital completa-se na medida em que se apropria de características e funções das outras mídias. A autora complementa que: A linguagem digital permite – sua proeza maior – que estas linguagens se misturem no ato mesmo de sua formação. Criam-se, assim, sintaxes híbridas, miscigenadas. Sons, palavras e imagens que, antes, só podiam coexistir passam a se co-engendrar em estruturas fluidas, cartografias líquidas para a navegação com as quais os usuários aprendem a interagir, por meio de ações participativas, como um jogo. Esse é o princípio da hipermídia, um princípio que se instala no âmago da linguagem. (Santaella, 2007, p. 294).

Para os jovens nascidos a partir da década de 90, esta realidade já está inserida no seu processo de aprendizado e amadurecimento. Desta forma, estes criam formas de aprender e se comunicar diferentes das até então conhecidas, independente do local onde estejam.  “Mesmo  em  línguas  diferentes,  a  fala  e  a  escrita  dos  jovens  caracterizamse por modulações lingüísticas compartilhadas, apresentam códigos estilísticos e de autoconhecimento   semelhantes”   (CANCLINI,   2008,   p.   53).   Ciente   da   capacidade   de   observar aspectos da vida social em uma escala ampla, a partir dos sites das universidades é motivador entender como os jovens compartilham o novo mundo dos sistemas complexos das instituições de ensino superior onde pretendem ingressar e formarem-se como profissionais.

3.

Metodologia da pesquisa A delimitação do universo de investigação na internet é particularmente difícil

de recortar. Sua escala deve ser considerada em função de sua proporção (seus componentes contam-se aos milhões e bilhões), além da sua heterogeneidade (possui 7


grande variação entre as unidades e entre o contexto) e o seu dinamismo (é possível alterar todos os seus elementos, de forma que a cada momento a configuração do conjunto se modifica) (FRAGOSO, RECUERO, AMARAL, 2011, p. 55). Apesar da internet já estar consolidada na vida social contemporânea, as técnicas de pesquisas e os modos de interpretação ainda são insipientes, por isso a importância deste tipo de trabalho que recorre a uma compilação de métodos qualitativos e quantitativos. A união destes métodos de pesquisa é salientada por Valdettaro (2010, p. 24) que defende que as investigações quali-quantitativa conseguem atingir um alto nível de sofisticação, pois é conferido um tratamento sistemático na análise dos dados, além de uma interpretação aprofundada. A pesquisa qualitativa assume diferentes significados no campo das ciências sociais. Esta pesquisa consiste em um conjunto de técnicas interpretativas que buscam descrever os componentes e traduzir os fenômenos da sociedade. Seus objetivos são: a observação, a descrição, a compreensão e o significado. Além disso, este tipo de pesquisa diminui a distância entre pesquisador e pesquisado, entre teoria e dados, entre contexto e ação (MAANEN, 1979). Existem diferentes tipos de pesquisa qualitativa, como: etnográfica, naturalista, fenomenológica, interpretativa, observacional, dentre outras. Podemos considerar que os métodos qualitativos se assemelham aos procedimentos de interpretação dos fenômenos do dia-a-dia, pois se tratam de dados simbólicos, situados em um determinado contexto. Já a pesquisa quantitativa é um método de pesquisa social que utiliza técnicas estatísticas. Podemos considerar que este método de pesquisa é apropriado tanto para medir opiniões, atitudes e preferências como comportamentos. Quando possuímos o objetivo de ampliar os resultados da pesquisa, devemos trabalhar com  uma  amostra  representativa,  ou  seja,  uma  “reconstrução reduzida, porém real,   do   universo   que   se   pretende   investigar”   (Rodriguez   Osuna   apud   FRAGOSO,   RECUERO, AMARAL, 2011, p. 62). Esta afirmação permite perceber a importância de compreender e analisar a complexidade da amostra de pesquisa. Desta forma, independente do número de elementos selecionados para compor a amostra, é fundamental uma variedade de casos relevantes presentes no universo da pesquisa. Esta variedade permite explorar os diferentes tipos de sujeitos pesquisados, de acordo com as características e objetivos da pesquisa para a qual a amostra está sendo construída. As amostras probabilísticas ou estatísticas constituem em amostras quantitativas, que pretendem reproduzir modelos reduzidos do universo de pesquisa. O uso de 8


critérios estatísticos permite estimar as margens de erro envolvidas na generalização dos resultados da amostra para o universo da pesquisa. Partindo destes princípios, o universo desta pesquisa será composto de jovens pré-vestibulandos de dois locais diferentes, uma escola e um curso preparatório para o vestibular. A metodologia a ser adotada em uma pesquisa, não deve ser construída a partir de uma fórmula pronta, já estabelecida em outras análises. A partir do objeto e universo a serem pesquisados, deve-se desenvolver a base metodológica adequada. Desta forma, esta pesquisa adota uma matriz metodológica própria para dar conta da proposta e objetivos deste estudo.

3.1 A pesquisa de recepção Para desenvolver um estudo sobre os usuários da internet, percebemos a importância da pesquisa empírica para construir um modelo teórico-metodológico crítico, a fim de investigar a recepção das novas mídias. Segundo McQuail apud Fragoso, Amaral e Recuero (2011, p. 157) entendemos, portanto, que a análise de recepção é efetivamente a pesquisa de audiência dos estudos culturais, mais que uma tradição independente e se caracteriza pelo uso da pesquisa qualitativa e/ou do método etnográfico. A comparação entre as velhas e novas mídias possibilita articular fatores tais como estrutura social, classes, cultura, ideologia, gênero e etnia. O alcance de uma teoria crítica da recepção contribui para entender do funcionamento da cultura, a partir da análise do uso e interpretação das mensagens massivas pela audiência. Além disso, esta teoria permite a compreensão do papel dos meios de comunicação massivos na sociedade (ROSSINI, p. 156). De acordo com a autora: Os estudos de recepção têm mostrado que as pessoas e os contextos onde se inscreve a recepção são constituintes ativos do processo de comunicação. Isso implica dizer que a lógica dos usos dos meios de comunicação não pode ser vista pela análise da mensagem em si, nem também pela medição quantitativa dos efeitos dos MCM. Sua especificidade metodológica é justamente a de, ao invés de analisar as lógicas da produção e de reconhecimento, para depois buscar suas relações de enfrentamento ou sobreposição, propor a partir das mediações (Barbero, 1987, p. 233), isto é, compreender os meios de comunicação como partes integrantes da vida cotidiana e dos sistemas pelas quais ela é organizada (p. 179).

Na teoria crítica, a audiência passou de totalmente suscetível à ideologia dominante, para se transformar em grupos com certa autonomia inseridos em

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comunidades com diferentes capacidades interpretativas, de acordo com a sua bagagem cultural.

3.2 As técnicas utilizadas A técnica do questionário utilizada nesta pesquisa consiste em perguntas fechadas, com intuito de obter respostas objetivas que permitem através de dados quantitativos, uma avaliação qualitativa de interpretação. Buscou-se através destas perguntas fechadas e estruturadas, entender quatro categorias básicas para efeito de sistematização e discussão dos dados. Portanto, como estrutura metodológica organizou-se a partir dos seguintes eixos temáticos: finalidade de acesso; busca de conteúdo; solução do problema; classificação de navegação: fácil, complicada ou inacessível. 3.2.1 O questionário: Nesta pesquisa, foi aplicado um questionário fechado, com perguntas estruturadas, nos alunos pertencentes ao universo de pesquisa. Mucchielli (1979) destaca que existem dois tipos de questionários: questionário de autoaplicação (quando o sujeito fica diante somente do questionário para respondê-lo) e o questionário por pesquisadores, onde o pesquisador é que faz as perguntas e anota as respostas. O questionário pode ser entregue impresso para os sujeitos participantes da pesquisa ou pode ser respondido pela internet. A pesquisa feita pela internet tem a vantagem de poder ser realizada com um baixo custo e rapidez. Além  disso,  “diante  do   computador, as pessoas não se sentem inibidas e tendem a ser mais verdadeiras. A receptividade aumenta pelo fato do entrevistado responder às perguntas no local e no momento de sua preferência" (SOUZA, 2000). O questionário online busca identificar as características dos usuários finais dos sites, assim como suas necessidades, percepções, estratégias de navegação, graus de experiência com tecnologias, dificuldades, queixas ou sugestões. Nesta pesquisa, foram utilizadas estas duas técnicas de questionário, visando uma amostra qualificada e variada.

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3.3.2 As questões trabalhadas 1- Você conhece o site da UNIFRA? ( ) sim ( ) não 2- Você conhece o site da UFSM? ( ) sim ( ) não 3- Qual o motivo principal que você acessa estes sites? ( ) buscar informações sobre cursos de graduação ou pós graduação. ( ) buscar informações sobre concursos e vestibulares. ( ) ver editais abertos. ( ) buscar informações sobre a instituição de ensino. 4- Quais seções você lê nestes sites? ( ) Últimas notícias ( ) Editais ( ) Cursos de graduação e pós graduação. ( ) Institucional ( ) Utilidades 5- Você encontra as informações que procura ao acessar estes sites? ( ) sim ( ) não 6- Qual destes sites é mais completo? ( ) UNIFRA ( ) UFSM 7- Qual destes sites é mais fácil de navegar? ( ) UNIFRA ( ) UFSM

3.4 O universo de pesquisa: os sites da UNIFRA e UFSM 3.4.1. UNIFRA

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Imagem 1: o site da Unifra – www.unifra.br

Na data da realização desta pesquisa, dia 08 de maio de 2011, a página inicial da Unifra (www.unifra.br) possui um banner principal em movimento, com imagens institucionais, além de outros com informações de eventos internos e informações da instituição. Em destaque no centro da página, encontramos últimas notícias e editais. Em últimas notícias são disponibilizadas informações sobre os cursos da Unifra, datas importantes e eventos. Já em editais é possível saber quais são os concursos ou seleções que ocorrem na instituição. Ao lado esquerdo está o menu, ou seja, as seções do site, que são denominadas como: acadêmicos, professores e funcionários, comunidade, outros sites. A seção  “acadêmicos”  é  comporta  pelos  links:  matrículas, AlunoNet (onde o aluno entra com a sua senha e consulta notas, histórico acadêmico, matrículas, entre outros), calendário acadêmico, bolsas e financiamentos, página dos cursos, página dos funcionários, avaliação do egresso, calendário de formaturas. Podemos observar que apesar da denominação, esta seção possui informações que são úteis também para quem não é acadêmico da instituição. Em   “professores   e   funcionários”   encontramos   o   link   UnifraNet (semelhante ao AlunoNet, mas com informações para professores e funcionários), audiovisual, agência de projetos, webmail. Nesta seção, a entrada é permitida somente mediante login e senha, de forma que somente o público interno da instituição pode acessar. A   seção   “comunidade”   é   voltada   ao   público   externo   da   instituição,   pois   possui   informações como inscrições, jornal da Unifra, publicações, custo de vida, catálogo de cursos.

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Já a   seção   “outros   sites”   possui   informações   que   podem   ser   de   interesse   tanto   do   público interno como externo da instituição, pois possui os links avaliação institucional, pastoral, ENADE, comitê de ética, Unifra idiomas, agência Central Sul, CIPA, intercâmbios, plantão contábil. O site destaca, na parte de baixo, os links para o Twitter, Facebook e Youtube da Unifra, além da possibilidade do acesso rápido as páginas dos cursos de graduação, cursos de pós-graduação, cursos técnicos e cursos de extensão. Ao acessar as últimas notícias ou editais, podemos ver o ritmo de atualização do site, pois estas informações possuem data. A partir disso, podemos considerar que o site é atualizado pelo menos uma vez por dia com alguma notícia. A navegação no site da Unifra é rápida e fácil, pois ao entrar em alguma seção do menu,  existem  as  opções  “voltar”  e  “home”,  caso  o  usuário  queira  modificar  ou  seguir   de outra forma a sua navegação. 3.4.2 UFSM Esta pesquisa é sendo realizada no ano em que a Ufsm completa 50 anos, de forma que o site da instituição (www.ufsm.br) inicia com uma imagem que parabeniza a universidade pelo seu aniversário. Entretanto é importante como dado de pesquisa esclarecer o seguinte: até a data de 09 de maio de 2011, o site da UFSM apresentava-se com uma configuração e depois, a partir do dia 10 de maio, sofreu modificações. Desta forma, a pesquisa descreve o novo site e passa a ser esta nova estrutura alvo do estudo para avaliação do público estudante (imagem 2).

Imagem 2: o novo site da Ufsm.

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A análise do site atual da UFSM foi feita a partir do dia em que sua estrutura foi modificada, no dia 10 de maio de 2011 e na semana seguinte. A página inicial segue com um banner em movimento que leva para o hotsite especial de aniversário da universidade. Mas agora este banner mostra os pontos principais e prédios da UFSM. Observa-se que o conteúdo do site permanece o mesmo, mas disposto de forma diferente. No centro da página estão as notícias principais, com o link para mais notícias, editais, licitações e eventos. Estas informações estão disponíveis tanto para o público interno quanto externo na instituição. No lado esquerdo encontramos os links para Administração, Cursos, Documentos oficiais, Especiais e Utilidades UFSM. Ao lado direito encontramos o Portal do professor, Portal do aluno, Ensino a Distância, Concursos UFSM, Consulta Processos, Consulta resoluções e Ingresso e Reingresso. Destes, os dois primeiros itens são somente para professores e alunos da instituição, sendo necessário utilizar seu login e senha para acessar. A partir da análise do novo site da UFSM, foi possível constatar que este está mais funcional, de fácil acesso e busca das informações desejadas.

3.5 O ângulo de visão: os jovens pré-universitários Os jovens brasileiros estão entre os primeiros no ranking Latino Americano de acesso e uso da Internet, em virtude desta oferecer uma gama de possibilidades que vai do lazer à pesquisa escolar. Entre os serviços mais utilizados pelos jovens, estão: a troca de e-mails, a troca de mensagens instantâneas (com os programas adequados), participação em sites de relacionamento, listas de discussões e fóruns, criação e atualização de blogs e afins. Além de utilizarem redes sociais como Orkut, Facebook e Twitter, entram em sites de buscas e de conteúdos de seu interesse, pois a internet está inserida na vida de grande parte dos jovens brasileiros. A facilidade e praticidade proporcionadas pela internet permitem que os jovens a utilizem cada vez mais como forma de apoio à pesquisa escolar. No momento em que começam a preparação para ingressar no ensino superior, alunos do ensino médio e de cursos preparatórios para as universidades fazem da internet um de seus grandes aliados para sanar suas inquietudes e dúvidas. Para fins de pesquisa, escolheu-se aleatoriamente, alunos das seguintes instituições de ensino da cidade de Santa Maria, RS: Colégio Franciscano Sant´Anna, Colégio Riachuelo, pré-vestibular Toten e pré-vestibular Riachuelo. 14


4. Resultados e discussões dos dados Os questionários desta pesquisa foram aplicados presencialmente e em frente aos cursinhos pré-vestibulares da cidade, em horário de início das aulas. Trabalhou-se nesta tarefa durante três dias, em estabelecimentos e horários diferentes, para buscar uma amostragem mais heterogênea. A partir disso, o estudo baseou-se em uma amostra de 100 questionários aplicados. As duas primeiras perguntas serviram como base ao questionário, para saber se os estudantes conhecem os sites da UNIFRA e UFSM. Do total de questionários respondidos, 94 responderam que conhecem os sites da UNIFRA e UFSM, sendo que destes, seis estudantes conhecem apenas o site da UFSM e desconhecem o site da UNIFRA. Com as duas primeiras respostas positivas, poderíamos seguir o questionário. Na categoria  de  perguntas  “Motivação  de  acesso  aos  sites”, buscou-se entender o porquê  dos  jovens  acessarem  os  sites  da  UNIFRA  e  UFSM,  onde  a  pergunta  era:  “qual  o   motivo   principal   que   você   acessa   estes   sites?”. As respostas indicaram que 60% dos jovens acessam os sites na busca de informações sobre o vestibular, datas, conteúdos e valores de inscrição; 40% buscam informações sobre cursos de graduação, perfil de egressos e disciplinas. As outras duas alternativas, que eram ler editais e buscar informações sobre a instituição não foram pontuadas. Na categoria “O   conteúdo   dos   sites”   buscamos saber o conteúdo que é mais acessado  pelos  estudantes  a  partir  da  pergunta:  “quais  seções  você  lê  nestes  sites?”.  As   respostas sobre a busca do conteúdo nos sites foram bem diversificadas. Encontramos questionários onde os entrevistados acessam um conteúdo, questionários com dois conteúdos e outros com três ou mais. Das repostas que buscam apenas um conteúdo nestes sites, estas dividem-se em 40% para editais, 40% para cursos de graduação e 20% em busca de notícias. Nas respostas múltiplas, 80% dos jovens buscam nos sites informações sobre editais e últimas notícias; 10% buscam informações sobre cursos de graduação e últimas notícias e 10% buscam editais e cursos de graduação. Dos alunos que buscam mais de três conteúdos verificou-se totalidade de últimas notícias, editais e cursos de graduação. Percebeu-se que os itens sobre conteúdos institucionais e de utilidades não foram pontuados. Já para   a   categoria   “A   facilidade   e   complexidade   dos   sites”   o   questionário abordou a sua complexidade, perguntando se o internauta encontra as informações que procura aos acessas estes sites. Dos 100 questionários, 98 responderam que sim, sendo 15


que apenas dois responderam negativamente. Na mesma proposta de buscar a opinião dos jovens a respeito dos sites, perguntamos, de forma comparativa, qual site era o mais completo. O resultado apontou que 70% consideram o site da UFSM mais completo e 30% o site da UNIFRA. Ainda de forma comparativa, investigou-se qual dos sites era mais fácil de navegar. As respostas sinalizaram 60% para a UFSM e 40% para a UNIFRA. Este estudo teve como intuito buscar a opinião dos jovens sobre os sites da UNIFRA e UFSM. Esta pesquisa não teve como proposta identificar a qualidade valorativa dos sites, ou seja, não se perguntou em nenhum momento, qual era melhor ou pior. Ao contrário, através da objetividade das questões o que se estabeleceu foram características, estratégias e contratos utilizados pelos sites. Nesse sentido, esta pesquisa de recepção aponta para alguns encaminhamentos.

5. Considerações finais A partir dos dados analisados com esta pesquisa observamos que com o aumento das instituições de ensino superior (IES) no país e a conseqüente concorrência mercadológica, tornou-se necessário que a universidade pense em estratégias de visibilidade e numa política de comunicação que a faça ganhar status e reconhecimento com o seu público. O website institucional permite realizar a apresentação online da universidade, alterando suas funções de acordo com a necessidade da instituição. Através desta ferramenta, as universidades tornam-se mais interativas, permitindo-se fazer parte do universo de seus estudantes, que em maioria são jovens. As

universidades

vivem

um

momento

de

transformação

e

redefinição

comunicacional, mediante estas novas tecnologias de informação e comunicação. Conforme o ensino se transforma e adapta-se a estas tecnologias, a relação da universidade com o seu público também necessita de reconfigurações. O ensino já não cabe mais apenas dentro da sala de aula, de forma que este se alia com as novas tecnologias de comunicação. As inovações tecnológicas permitem que o ser humano encurte distâncias e tempo, transformando os processos de comunicação e surgindo novos contextos, relações e formas de sociabilidade. Mediante a busca por conhecimento e inovações, as universidades também passaram a fazer parte deste novo contexto comunicacional. No caso dos sites analisados nesta pesquisa, verificamos que os jovens acham que o site da UFSM possui uma melhor acessibilidade e o conteúdo mais completo. Pelo que 16


podemos observar, um fator que pode ser determinante neste processo é a diferença na estrutura destes dois sites. Embora tanto o site da UNIFRA quanto o da UFSM possuam praticamente o mesmo conteúdo, o site da UFSM preocupa-se primeiramente em destacar as informações atuais sobre o que está acontecendo na universidade e oportunidades. Já o site da UNIFRA, provavelmente pelo fato de ser uma instituição de ensino privada, preocupa-se principalmente em mostrar a sua estrutura, filosofia e objetivos. O site permite que as informações que serão repassadas ao público sejam atualizadas em tempo real, necessitando de uma atualização freqüente e com base em dados importantes para quem as lê. Alem disso, as estratégias de linguagem utilizadas no site de uma universidade, devem estar de acordo com o seu objetivo e formato utilizado. No caso dos sites da UFSM e UNIFRA, observamos que este dado se concretiza, pois cada um possui uma linguagem e estrutura de acordo com seus objetivos organizacionais. Neste contexto, percebemos que a linguagem do site é um fator determinante para os jovens. Estes, já estão acostumados com a linguagem tecnológica, de forma que se não encontram o que buscam em um site, vão para outro mais interessante e que lhe sirva de referência. Portanto, as universidades devem construir o seu site de forma que o leitor encontre o que deseja e ao mesmo tempo, leia as informações que a instituição quer lhe passar. Os jovens buscam informações rápidas e específicas, fazendo com que os sites das universidades pesquisadas sirvam mais como uma ferramenta de informação do que busca de conhecimento. É importante que o site de uma universidade possua todas as informações pertinentes sobre a sua estrutura e cursos, mas este não deve ser o foco principal. Isso porque, segundo as respostas dos jovens pré-vestibulandos eles não acessam estes sites para buscar informações sobre a instituição de ensino, mas sim, para verificar os editais e datas de vestibulares. Esta busca vai de acordo com o momento de vida que estão e as tarefas a serem cumpridas em seu cotidiano, de forma que, os detalhes sobre a instituição de ensino que desejam estudar ficam em segundo plano. Em meio a tantas modificações e inovações tecnológicas, não basta que a universidade faça  parte  deste  “novo  mundo”,  sem  que  antes  compreenda  quais  são  suas   características e benefícios. As novas tecnologias possibilitam que os jovens percorram os sites das universidades e em um curto espaço de tempo, decidam se o conteúdo apresentado lhe é satisfatório ou não.

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Como sugestão desta pesquisa pensamos, que as IES devam conhecer o seu públicoalvo, para então, se inserir em uma plataforma na internet que contemple suas necessidades e linguagem a ser apresentada. Referências bibliográficas BARICHELLO, Eugenia Mariano da Rocha. Comunicação e comunidade do saber. Santa Maria: Palotti, 2001. BRAGA, José Luiz; LOPES, Maria Immacolata Vassalo de; MARTINO, Luiz Claudio (organizadores). Pesquisa empírica em comunicação. São Paulo: Paulus, 2010. Coleção Comunicação – Livro Compós 2010. BRUNER, Rick E; tradução de Andréa Nastri. Net results: o marketing eficaz na Web. São Paulo: Quark Books, 1998. CANCLINI, García Néstor. Leitores, espectadores e internautas. Tradução Ana Goldberger. São Paulo: Iluminuras, 2008. DUARTE, Jorge; BARROS, Antônio (organizadores). Métodos e técnicas de pesquisa em comunicação. São Paulo: Atlas, 2005. FRAGOSO, Sueli; RECUERO, Raquel; Amaral, Adriana. Métodos de pesquisa para internet. Porto Alegre: Sulina, 2011. GIDDENS, Anthony. As consequências da modernidade. São Paulo: UNESP, 1991 [1990]. GREENBERG, Paul. CRM, Customer Relationship Management na velocidade da luz: conquista e lealdade de clientes em tempo real na internet. Janeiro: Campus, 2001. HALL, Stuart. Cultural Studies: Two Paradigms. Media, Culture and Society, nº 2, p. 57-72, London, 1980. ______. A identidade cultural na pós-modernidade. Tradução Tomaz Tadeu da Silva, Guacira Lopes Louro. Rio de Janeiro: DP&A, 2005 [1992]. LEMOS, André. Cibercultura, tecnologia e Vida Social na Cultura Contemporânea. Ed. Sulina, Porto Alegre, 295 p., 2002. ______. Cibercultura, tecnologia e Vida Social na Cultura Contemporânea. Porto Alegre: Sulina, 2ª ed., 2004. LEMOS, André. Cibercultura: alguns pontos para compreender a nossa época. Disponível em: http://www.facom.ufba.br/ciberpesquisa/andrelemos/cibercultura.pdf. Acesso em 19 jan. 2009. LAS CASAS, Alexandre Luzzi. Administração de Marketing: conceitos, planejamento e aplicações à realidade brasileira. São Paulo: Atlas, 2008. LÉVY, Pierre; tradução de Irineu da Costa. Cibercultura. São Paulo: Ed. 34, 1999.

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Negociación de significados sobre participación política en niños. Mediación familiar y fuentes informativas noticiosas en dos grupos de niños de la ciudad de Querétaro Ponente: Rosa Isela Sánchez Benavides asoralesi@gmail.com Lic. en Ciencias de la Comunicación Maestrante en comunicación de la Facultad de Ciencias Políticas y SocialesUNAM con sede alterna Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). GI 7 Estudios de Recepción Resumen: En este trabajo se presentan los avances de una investigación que busca conocer mediante un análisis de recepción, cómo se construye la negociación de significados sobre la participación política en hijos de padres con diferente grado de participación en Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) de la ciudad de Querétaro. Se busca conocer como un producto comunicativo (noticias) y la mediación familiar orientan la opinión de los futuros actores sociales y políticos en un contexto donde el tratamiento mediático a las actividades de las OSC es comúnmente adverso, de tal suerte que se genera una particular negociación entre los sistemas de sentido de los niños como audiencias y el texto mediático. Mediante dos grupos de niños (uno de hijos de padres que participan o son afines a las actividades de las OSC y un grupo control), de edades entre 10 y 11 años, se realizaron grupos de discusión y entrevistas a profundidad donde se indagó el proceso de negociación de significados en diversas mediaciones dando especial atención a la familiar. Actualmente nos encontramos en la etapa final donde los primeros análisis de resultados dan cuenta de un complejo proceso de recepción enmarcado en un particular contexto local y nacional. Palabras Clave: Niños; Mediaciones; Participación Política; Recepción.


El problema A partir de la observación de la socialización entre niños y sus padres que participan o son afines a actividades de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) de izquierda en la ciudad de Querétaro, surgió el interés por conocer cómo la participación de los padres en actividades de estas organizaciones orientan la opinión sobre la participación política en el niño. Al mismo tiempo que llamaban la atención los tratamientos televisivos que sobre las actividades de la sociedad civil organizada se daban en las noticias y que privilegiaban ciertos sentidos. Uno de los primeros supuestos de los que partí fue que la familia es la más importante influencia que tiene un niño y de donde primeramente van a aprender los conocimientos, habilidades y actitudes que le ayudarán a desenvolverse en la sociedad. Así surgió el interés por indagar: ¿Cómo se construye la negociación de significados sobre la participación política a través de la información mediada por la familia y las fuentes informativas noticiosas en hijos de padres con diferente grado de participación en organizaciones de la sociedad civil (OSC)? Quise saber: ¿Cuáles son los discursos en los que se manifiesta la negociación de significados sobre la participación política en dos grupos de niños?; ¿Cómo se transmiten a los niños las convicciones sobre la participación política en la familia?; ¿Cómo se relaciona la práctica familiar de la participación política con el discurso de los niños ante las fuentes informativas noticiosas? Aunado a esto surgió la inquietud de conocer las respuestas a estas preguntas de parte de dos grupos de niños: uno cuyos padres pertenecen o son afines a las actividades de   las   OSC’s   y   otro   cuyos   padres   no.   La   intensión   de   realizar   la   comparación se basó en saber en qué sentido el grado de participación de los padres orienta la negociación que sobre la participación política tiene el niño frente a fuentes informativas noticiosas. De esta forma, la respuesta tentativa de la investigación quedó formulada de la siguiente manera:


La negociación de significados sobre la participación política se construye por la mediación familiar, la cual: •

Se orientará hacia una posición negociada u oposicional en el caso de

niños cuyos  padres  participan  en  OSC,  mientras  que… •

La negociación de los hijos cuyos padres no participan será diferenciada

por aspectos no relacionados con la participación política de los padres. La pertinencia de un estudio como el descrito radica entre otras cosas en la necesidad de indagar en aquellas mediaciones que orientan las opiniones de los niños sobre la participación política; y a la vez en la cultura política que van conformando, esta vez desde el punto de vista de los estudios de recepción, un campo poco explorado desde esta perspectiva teórica como lo afirma Guillermo Orozco (2009), y aunque existen muchos estudios sobre niños y cultura política la mayoría de éstos se encuentran dentro de otras disciplinas como la Psicología Social, específicamente dentro de las Representaciones Sociales. Los resultados de esta investigación pueden aportar elementos a interesados en la formación de la cultura política en niños y la recepción mediática, así como pueden ser detonantes de otros estudios afines. Finalmente y no menos importante, este trabajo resulta de la preocupación sobre la actual formación de la cultura política de los niños, especialmente de parte de instituciones como la familia y los medios de comunicación, en un país que construye su democracia y donde una de sus preocupaciones debe ser la formación de la cultura política de sus miembros, la cual incidirá en su futura participación como actores sociales y políticos. La investigación por tanto, busca conocer cómo se produce la negociación de significados sobre la participación política a partir de fuentes informativas noticiosas en dos grupos de niños, uno de los cuales está conformado por hijos de miembros  de  diversas  OSC’s  (Grupo  OSC),  mientras que un segundo grupo se conforma de niños pertenecientes a una escuela primaria pública (Grupo NO OSC). Las edades de los niños de ambos grupos serán entre 10 y 11 años. ¿Un estudio de recepción sin receptores?


Necesitamos aclarar el porqué de un Estudio de Recepción donde aparentemente se podría objetar la inexistencia de receptores. Las noticias televisadas no son programas que los niños suelan ver, sin embargo existen estudios que concluyen que los niños a pesar de no estar interesados en la política van a obtener de la televisión conocimientos que ayudan a formar su cultura política. (Huerta, Bañuelos, Rodríguez, Iliana, & Gómez, 2006) Por otra parte Enrique Sánchez (1992; 1996) alude a los muchos trabajos que alertan sobre   la   pérdida   de   importancia   en   las   funciones   de   “generación,   acumulación y transmisión de conocimiento, y de producción y reproducción cultural” (Sánchez Ruiz, 1992, pág. 33) que algunas instituciones como la escuela están perdiendo frente a los medios de comunicación -en especial la televisión-.  Sánchez  Ruiz  enfatiza  la  importancia  del  “aprendizaje  incidental”  (al   cual ya se refería en sus estudios Wilbur Schramm), entendiéndolo como ese tipo de aprendizaje no intencional del cual se adquieren datos, actitudes y conductas y que ocurre por el solo hecho de exponerse al medio. Basándome en conclusiones de Huerta y colaboradores (Huerta, Bañuelos, Rodríguez, Iliana, & Gómez, 2006) realicé un sondeo sobre niños y fuentes informativas noticiosas para poder defender la pertinencia de un abordaje desde los Estudios de Recepción. Encontrando que de 31 niños de 6º año de una escuela primaria, el 61% de ellos ven por las mañanas el noticiero cuando sus madres preparan los alimentos, mientras que otro 61% afirmó gustar de acompañar a sus padres a ver las noticias cuando estos descansaban por las noches y encienden la televisión para verlas. Así mediante el acompañamiento a sus padres y la sintonización que hacen las madres por las mañanas, los niños viven comúnmente una exposición —quizás no siempre involuntaria— a las fuentes informativas noticiosas. Por lo tanto a partir del aprendizaje incidental que conlleva dicha exposición y del aprendizaje proveniente de las mediaciones, especialmente la familiar, los niños pueden obtener lo que David Ausubel acuñara como aprendizaje significativo (Gómez


Palacio, Villareal, V. González, & López Araiza, 1995), que es aquel generado por la suma de aprendizajes anteriores que le ayudará a enfrentar nuevas situaciones en su vida, y que le permitirá continuar aprendiendo acerca de la participación política. De todos los trabajos referidos creo obtener la justificación de mi trabajo como un Estudio de Recepción. El enfoque teórico A partir de la revisión teórica y de acuerdo a los objetivos del proyecto, se decidió abordar la investigación bajo la mirada de dos tradiciones que han estudiado el vínculo entre audiencia y medios masivos: los Estudios de Recepción y los Estudios Culturales. La razón de la elección se debe por una parte a que los estudios culturales sitúan el objeto de investigación fuera de los medios y lo colocan en el mismo individuo. Su interés está en analizar los procesos sociales de producción del sentido dentro de una cultura tomando en cuenta las prácticas sociales y las interacciones de sus miembros. Para los estudios culturales es muy importante la visión antropológica que deja de ver a la cultura como algo fijo o resultante de prácticas (McQuail, 2000), por el contrario deja de pensar en la existencia de una única cultura y se considera la existencia de tantas culturas como individuos existan, considerándolas como determinantes para la asimilación de todo mensaje. Por consiguiente estos estudios se apoyan metodológicamente en técnicas de investigación cualitativas. La revisión de la literatura acerca de estos estudios me llevó a considerar los trabajos, entre otros, de David Morley (1996), James Lull (1990), Roger Silverstone (1994) y especialmente el trabajo de Stuart Hall (2004) para revisar el concepto de la negociación. La revisión proporcionó la ruta teórica y la estrategia metodológica. Por otra parte los Estudios de Recepción me ayudarán a alcanzar el objetivo principal de conocer cómo se construye la negociación de significados en los niños. Este enfoque teórico al contener a los Estudios Culturales considera lo que está tanto dentro como fuera del individuo. Así, observando el discurso del


medio junto con el de la audiencia a la luz del sistema sociocultural se amplía la visión del fenómeno de la negociación. El apoyo en esta parte recayó en el modelo de las Multimediaciones 1 desarrollado por Guillermo Orozco (1991), el cual va a poner en la mesa de análisis al sujeto y específicamente al contexto cultural en donde éste se desenvuelve y construye el significado. Me apoyo en su propuesta de marco teórico donde conjunta bajo el paradigma de las mediaciones a las premisas generales de la investigación crítica de audiencias y una reconceptualización de las comunidades interpretativas de K. B. Jensen (1987), para analizar la intervención de los padres y maestros en la interacción de los niños con la televisión. El concepto de la participación política A partir de lo que Enrique Huerta —investigador en socialización política, medios y niños— propone como participación política en dos investigaciones distintas (2008), (2009), basándose para ello en J. Habermas, A. Giddens, T. Marshall y F. Hagopian, me permití sugerir la construcción de una definición enfocada a las necesidades de esta investigación donde la participación política será: La práctica de acciones del ciudadano, por medio de las cuales ejerce sus derechos políticos, organizados de manera individual, colectiva o institucional. Desde la unión a causas colectivas; asistencia a un mítines/marchas; o la votación/postulación a un puesto de elección popular. La participación política por parte de los ciudadanos está dirigida a transformar. El enfoque metodológico Esta investigación no tiene como finalidad realizar generalizaciones, por el contrario es un estudio de caso donde lo central es analizar la situación

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Modelo basado en el concepto de Mediaciones que acuñara José Martín Barbero (1987) y que refiere a aquellos espacios culturales que median las acciones de los seres humanos y donde la gente creará un sentido.


particular de los dos grupos de niños, por tanto se utilizaron técnicas cualitativas para indagar la negociación de significados de los niños. Los informantes Cada uno de los dos grupos de niños estuvieron conformados por cinco miembros (diez en total). Los niños cursan el 5° o 6° año de primaria, es decir tienen una edad alrededor de 10 y 11 años. Las razones para elegir esta edad se basaron en estudios de varios autores recopilados por Octavio Nateras (2003): Jean Piaget; quien en sus investigaciones sobre el juicio moral afirma que el niño a esa edad tiene una mayor autonomía y responsabilidad para con otros, además de que ya puede cuestionar lo que en casa ha aprendido y que consideraba hasta hace poco sagrado e inviolable. Robert Selman; observó en su estudio sobre la ampliación de perspectivas, que los niños a esa edad comprenden que la gente siente o piensa de maneras diferentes; que cada quien tiene su propia escala de valores u objetivos; que puede ponerse en los zapatos de otros y a su vez los demás pueden ponerse en su lugar; y puede distinguir su posición de la de los demás. Juan Delval; concluye en su estudio sobre los estadios en la comprensión del universo social que los niños a partir de los 10 años analizan las situaciones y son capaces de inferir tomando en cuenta aspectos no visibles; comprenden con mayor claridad los conflictos aunque no puedan proponer soluciones; pueden evaluar las normas y criticarlas; entienden que no hay abundancia de las cosas; que hay desigualdad social; y que el conflicto considera intereses y puntos de vista distintos. Las técnicas y herramientas Se realizaron dos grupos de discusión (uno con cada grupo de niños). Para la realización se necesito del apoyo de una sicóloga especialista en el manejo de esta técnica con niños. Se utilizaron fotografías y fragmentos de videos para detonar en los niños ideas que sobre participación política deseábamos compartieran. Posteriormente, de acuerdo al interés del tema y la participación de los pequeños se eligieron de cada grupo un niño y una niña para llevar a


cabo cuatro entrevistas a profundidad cubriendo así una cuota de género. La intensión de realizar entrevistas fue para conocer a profundidad la experiencia de los niños en su negociación con las fuentes informativas noticiosas más allá del discurso grupal generado primeramente dentro de los grupos de discusión. Primeros resultados Actualmente me encuentro en la etapa de análisis de datos, por tanto, para este documento solo podré realizar una descripción general de lo encontrado, ya que en los meses siguientes se realizará un análisis puntual y profundo de los mismos. Los primeros resultados dan cuenta del complejo proceso que es la recepción mediática, donde toda una serie de experiencias, personales, familiares, grupales intervienen al estar frente a fuentes informativas noticiosas. En estos primeros resultados podemos enumerar lo que en general la mediación familiar orienta en ambos grupos de niños: la negociación de significados sobre la participación política ante las fuentes informativas noticiosas; las convicciones a favor y en contra de las actividades que propone nuestra definición sobre participación política; convicciones sobre personajes de los medios y de la política; y la selección de los medios y las fuentes informativas. Los niños en general no son receptores de noticias, sin embargo en los dos grupos de niños la actividad de sentarse a compartir con los padres mientras estos las sintonizan, al igual que escuchar noticias por las mañanas antes de salir a clase es muy común. Se encontró que hay niños OSC que acompañan a sus padres por no tener donde permanecer mientras sus padres acuden a las actividades de las organizaciones, estos niños mostraron un desconocimiento, desinterés y hasta molestia hacia las actividades de sus padres, mientras que aquellos niños que los acompañan y son involucrados en las actividades de la organización mediante la realización de sencillas tareas como pintar mantas o repartir el periódico de la organización, y que además reciben explicaciones de parte de los padres de las razones y fines de dichas actividades demostraron un interés, e incluso una defensa hacia las actividades de sus padres en las OSC’s. Estos   últimos   niños   “activistas”   suelen sintonizar, leer, y buscar


información sobre las actividades relativas a las actividades de la participación política

por iniciativa

propia, especialmente si son

involucradas sus

organizaciones en dichas noticias. El grado de participación política de los padres y la observación que sobre ello realizan los niños se reflejaron en los comentarios expresados. En el caso del grupo OSC se encontraron convicciones que reflejan tanto una negociación oposicional como negociada frente a los detonantes presentados, dando cuenta de comentarios, juicios y convicciones sobre específicos conductores de noticias y el tratamiento que hacen sobre las actividades de la participación política, específicamente las manifestaciones de protesta. En el caso de los niños NO OSC se encontró que la negociación suele ser tanto del tipo negociada como dominante. En este grupo de niños fue común la aceptación del código propuesto por el mensaje mediático, si bien hay que indagar a profundidad lo anterior, quizás sea debido a una pequeña variedad de fuentes informativas que son consumidas en casa. La variedad de las fuentes de información utilizadas en los hogares llamó la atención, ya que mientras los niños NO OSC mencionaron fuentes informativas de cobertura local principalmente (noticias televisadas y radio); los niños OSC mencionaron utilizar fuentes de cobertura nacional (periódicos, revistas, noticieros televisados, radio e internet). Aunque los niños reconocen que las noticias es un género que no les gusta, la importancia que los niños refieren al hecho de informarse recae en los usos que se hace de la información, mientras que para los niños NO OSC la información es usada para tener un conocimiento del acontecimiento local (transito, clima, inseguridad y violencia); para los niños OSC los usos que le dan a la información, además de lo mencionado por el otro grupo, son para conocer aquello que puede afectarles en el presente o en el futuro (aprobaciones a leyes, incremento en el costo de vida), el consumo mediático en los hogares además de la interacción que tienen con los padres, otros hijos de miembros de las organizaciones u otros adultos pertenecientes a las mismas es definitivo en la conformación de opiniones para el caso de los niños OSC, mientras que para el grupo control es


la familia la mediación más importante, seguida del maestro, a quien consideran los niños NO OSC como un guía o segundo padre. Mención aparte haremos sobre el miedo generado por la violencia que se vive en el país. El miedo no fue considerado durante la planeación de la investigación, sin embargo fue una constante en las respuestas de los niños debido al contexto en el cual se encuentra el país. Se encontraron de manera general dos formas de percibir el miedo en los dos grupos: por una parte existe un miedo hacia la inseguridad que les hace evitar ver, leer o escuchar noticias por la constante aparición de hechos violentos; por otra parte, en el caso de los niños OSC, estos perciben el miedo, además de la anterior forma, como una amenaza real   hacia   sus   padres   por   el   activismo   que   realizan   en   las   OSC’s,   dado  el  peligro  que  actualmente  corren  los  “luchadores  sociales”  como  algunos   niños los llaman. Lo que falta En los próximos días se irá profundizando en el análisis de los datos encontrados, los cuales tienen que interpretarse a la luz de otros aspectos como el contexto local y el tratamiento mediático que se le da a los temas relacionados con la participación política. Resta mucho trabajo aun pero los primeros resultados arrojados por la investigación dan cuenta de una alta probabilidad de ser cumplida la respuesta tentativa propuesta en un principio. Habrá aún que analizar más profundamente antes de afirmarlo completamente. Los límites del proyecto Para ir finalizando, de manera general ubico tres límites principales a esta investigación: David Morley (1996) propone para un análisis cabal de la recepción analizar tres cosas: la producción de los productos comunicativos; el producto; y la interpretación que realizan las audiencias del mismo. Si bien es una propuesta que daría una visión integral al fenómeno de la recepción, las restricciones principalmente las relativas al tiempo- impiden abarcar las etapas propuestas.


Por otra parte los datos obtenidos de la investigación solo serán a nivel descriptivo y no me permitirán realizar inferencias de comportamiento de los niños. A pesar de ser un excelente objetivo, por el momento se quedan fuera de los alcances del presente trabajo. Finalmente, los hallazgos de esta investigación estarán limitados por las condiciones socioculturales de la ciudad de Querétaro e incluso por las características propias   de   las   OSC’s   y   la   escuela   primaria   que   intervienen de manera indirecta en el estudio. Conclusión A lo largo de estas páginas he presentado una investigación que se encuentra en la parte final de su desarrollo. Quedaron muchas cosas pendientes por realizar y otras tantas por mejorar, sin embargo el proceso de la investigación nunca acaba, así que espero contar con otras oportunidades para trabajar en el descubrimiento del fascinante proceso de la comunicación.

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La apropiación de medios y TIC. Una propuesta teórico-metodológica 1. Datos del autor o autores: Morales, Susana. Universidad Nacional de Córdoba. Argentina. susumorales@yahoo.com.ar 2. GT o GI para el que se propone GT 7: Estudios de Recepción 3. Objetivos y/o tema central a abordar: En el marco de los estudios de comunicación, desde la década de los '30, se han sucedido una serie de perspectivas que han prestado atención de manera alternativa (aunque no necesariamente secuencial) a diversos aspectos del proceso comunicacional (con un interés cuasi excluyente por los efectos): el mensaje, los emisores, los medios, o, en su última etapa, el proceso de recepción, configurando diferentes paradigmas desde donde comprender la relación de las audiencias con los medios y mensajes mediáticos. La problemática de   la   recepción   abordada   en   los   denominados   genéricamente   “estudios   de   recepción”,   a   los   que   los   intelectuales   latinoamericanos   han   hecho   un   importante   aporte, está dando paso, a nuestro entender, a nuevas maneras de concebir lo que sucede con los receptores: la apropiación. Thomson (2006), por ejemplo, postula que se puede analizar la recepción y la apropiación de medios y discursos, como dos momentos vinculados pero diferenciados. Advertimos, no obstante que, si bien la preocupación por la apropiación estuvo presente casi de los orígenes de los estudios de recepción, (y se ha profundizado a propósito del uso de TIC), son pocas las investigaciones que avanzan en una propuesta analítica que nos permita caracterizar, a partir de los actos, los discursos, las representaciones, los accesos, los posicionamientos y las competencias de los sujetos, las modalidades de apropiación que las personas ponen en juego cuando se vinculan con los medios y las tecnologías de la comunicación. Es a partir precisamente de una propuesta analítica de las prácticas de apropiación, y su utilización en una investigación empírica, acerca de lo cual versará esta ponencia.

4. Caracterización del estudio, experiencia o reflexión teórica propuesta.


La investigación a que se refiere esta ponencia se realizó entre los años 2010-2011, y estuvo orientada a comprender cómo se vinculan los jóvenes de sectores populares de la ciudad de Córdoba con medios digitales y no digitales (radio, TV, Internet, diarios). 5. Enfoque y/o metodología de abordaje. Los resultados de la investigación que aquí se presentan, fueron elaborados en base la aplicación de un modelo de análisis propuesto por la autora, quien concibe a la apropiación como aquellas prácticas a través de las cuales los sujetos, habiendo realizado una elucidación acerca de las determinaciones económicas, sociales e ideológicas que establecen los medios, las TIC y los discursos de que son portadores, expresan en el uso competente de esos objetos, su deseo y libertad de adaptarlos creativamente a sus propias necesidades, convicciones o intereses, en el marco de la construcción de proyectos de autonomía individual y colectiva. A partir de esta definición, se describen diferentes dimensiones involucradas en las diferentes modalidades de la apropiación de medios y TIC, enunciadas como disponibilidad, acceso, conocimiento, reflexividad, competencia, uso, gestión, elucidación, interacción, interactividad y proyecto. Se trató de un estudio exploratorio cuya metodología se basó en técnicas cualitativas, como la entrevista grupal a jóvenes de ambos sexos, de entre 13 y 20 años.

6- Desarrollo

Para empezar diremos que la cuestión de la apropiación podría ser enmarcada en una problemática más amplia, como es la tensión/contradicción/articulación entre determinismo y autonomía, determinismo y creatividad. En este caso en particular, hablamos de determinismo para referirnos a las constricciones de las estructuras económicas y de los discursos sociales dominantes omnipresentes en la sociedad contemporánea, que no llevan a otro lugar que a su propia reproducción, y hablamos de creatividad/autonomía como la posibilidad de hacer con esas determinaciones algo diferente (en mayor o menor medida) al orden que se impone. Entendemos que esta tensión entre determinación y autonomía


también ha estado en discusión en el análisis que los intelectuales de diversas disciplinas de las ciencias sociales han desarrollado a propósito de la presencia de los medios masivos de comunicación en las sociedades contemporáneas. De este modo, para plantear el tema de la producción de sentido en los estudios de comunicación, deberíamos rastrear en aquellos aportes que el campo comunicacional ha hecho propios como en aquellos provenientes de otras disciplinas que de un modo u otro tuvieron influencia en la elección de sus objetos de estudio, sus marcos teóricos de referencia y sus metodologías de estudio. Tratando de hacer esta indagación, nos encontramos que en la tradición de la mass communication research, Hovland, Lumsdaine y Sheffield, en su obra Experimentos en comunicaciones masivas publicada en 1949, afirman entre otras cuestiones que las personas resultan altamente resistentes a cualquier intento persuasivo si poseen mayores habilidades intelectuales. Para ellos las habilidades intelectuales son las capacidades de aprendizaje, de crítica y extracción de conclusiones, así como la capacidad de generalizar a partir de hechos. Sin que ello indique un abandono de los paradigmas conductistas que dominaron la mayor parte de los estudios norteamericanos de las primeras décadas del siglo XX, estas conclusiones suponen en algún aspecto entender que las audiencias pueden ofrecer ciertas resistencias a los intentos de persuasión por parte de los medios. En el contexto latinoamericano, en 1970, Antonio Pasquali publica en Colombia su texto Comprender la Comunicación,

y plantea como un problema político-metodológico la

disyuntiva entre comprender los medios o la comunicación. Su opción políticometodológica es la que a su vez da título a su libro: Comprender la comunicación. Sin abandonar la línea que comparten casi todos los comunicólogos latinoamericanos de la época, en el sentido de la colonización por parte de los medios de las masas receptoras, avisora (anticipa) otras alternativas de entender la compleja relación de dependencia medios/públicos, al  afirmar  que:  “la  verdadera incidencia de los medios de comunicación social en el tiempo libre de los diferentes grupos está aún por analizar en todas partes. Nos referimos,   por   supuesto,   a   una   “incidencia”   que   se   estrene   con   mediciones   cuantitativas,   pero que profundice en los más importantes cualitativos y analíticos, hasta decirnos cuál es


su verdadero peso en la formación de estereotipos culturales, comportamentales, ideológicos y  de  opinión”.1 Nuevamente en la tradición norteamericana, se produce un leve desplazamiento en los problemas de estudio de la comunicación, con el artículo de Katz, Gurevitch y Haas de 1973, reconocido como el inicio de lo que se dio en llamar hipótesis de uso y gratificaciones, que presta su atención sobre la audiencia para decir que las personas satisfacen determinadas necesidades a través de los medios. Por la misma época, en Francia, Michel Foucault publica en 1975 Vigilar y castigar, en el que afirma que “las   nociones   de   institución,   de   represión,   de   rechazo,   de   exclusión,   de   marginación, no son adecuadas para describir, en el centro mismo de la ciudad carcelaria, la formación de las blanduras insidiosas, de las maldades poco confesables, de las  pequeñas  astucias,  de  los  procedimientos  calculados,  de  las  técnicas,  de  las  “ciencias”  a   fin de cuentas que permiten la fabricación del individuo disciplinario. En esta humanidad central y centralizada, efecto e instrumento de relaciones de poder complejas, cuerpos y fuerzas  sometidos  por  dispositivos  de  “encarcelamiento”  múltiples,  objetos  para  discursos   que son ellos mismos elementos de esta estrategia, hay que oir el estruendo de la batalla”.     También  por  la  misma  época,  y  en  el  mismo  lugar,  Michel  de  Certeau,  publica  “La  cultura   en  plural”  en  1974,  al  considerar  que  la  cultura  no  es  sólo  lo  que  permanece  sino  lo  que  se   inventa  desde  la  resistencia.  “la  cultura  en  singular impone siempre la ley de un poder. A la expansión de una fuerza que unifica colonizando, y que niega a la vez su límite y los otros, debe oponerse una resistencia. Hay una relación necesaria de cada producción cultural con la muerte que la limita y con la lucha que la defiende. La cultura en plural llama sin cesar al combate.”2 De manera paralela, realiza la investigación entre 1974 y 1977, que publica en “La  invención  de  lo  cotidiano”,  donde  describe  la  batalla  entre  el  débil  y  el  fuerte,  entre  los   fabricantes y los practicantes, una batalla cultural que se libra en la vida cotidiana, en el uso, el consumo y la apropiación de la ciudad, sus discursos y sus bienes, donde el débil pone en juego ciertas su creatividad para reinventar cada día aquello que le viene impuesto por parte de quien delimitó previamente el campo de la batalla. 1 2

Pasquali, A. (1970): Comprender la comunicación. pp. 183 en 4º edición, Monte Avila, Caracas. 1990. De Certeau, M. (1974): La cultura en plural. Edic. 1999. Nueva Visión, Bs.As. pp. 196.


Finalmente, es el texto de Stuart Hall de 1973, Codificación/decodificación en el discurso televisivo, quien establece más decididamente que las audiencias son activas ya que producen sentido,   cuando   afirma:   “aquello   que   llamamos   ‘distorsión’   o   ‘malentendidos’   surge precisamente de la falta de equivalencia entre los dos polos del intercambio comunicativo.   Esto   define,   de   nuevo,   la   ‘relativa   autonomía’   pero   al   mismo   tiempo   la   ‘determinación’   de   la   entrada   y   salida   del   mensaje   en   su   forma   lingüístico/   significativa.   (…)   La   aplicación   de   este   rudimentario   paradigma   ha   empezado   ya   a   cambiar   nuestra   manera  de  entender  el  ‘contenido’  televisivo,  y  tan  sólo  estamos  comenzando  a  vislumbrar cómo va a transformar nuestra manera de entender el momento de la recepción por parte de la   audiencia   así   como   su   respuesta.   (…)   parece   haber   una   base   para   pensar   que   estamos   ante una excitante nueva fase en la investigación de audiencias, bastante novedosa y aperturista   (que)   …   promete   disipar   el   persistente   conductismo   que   ha   perseguido   a   la   investigación  comunicativa  durante  tanto  tiempo”. Ahora bien, volviendo a la tensión determinación/autonomía, la pregunta que se impone es ¿hasta qué limite somos sujetos producidos, determinados por el discurso de los más poderosos, discurso que tiene como forma de circulación privilegiada los medios de comunicación?, como contrapartida, ¿cuál es nuestro margen para producir nuestros propios sentidos a partir de lo dado?. Es la perspectiva de la apropiación de medios y discursos mediáticos la categoría de análisis que consideramos más productiva para intentar una respuesta.

De la recepción a la apropiación

En el marco de los estudios de comunicación, desde la década de los '30, se han sucedido una serie de perspectivas que han prestado atención de manera alternativa (aunque no necesariamente secuencial) a diversos aspectos del proceso comunicacional (con un interés cuasi excluyente por los efectos): el mensaje, los emisores, los medios, o, en su última etapa, el proceso de recepción, configurando diferentes paradigmas desde donde comprender la relación de las audiencias con los medios y mensajes mediáticos. La


problemática de la recepción abordada en los denominados genéricamente   “estudios   de   recepción”,   a   los   que   los   intelectuales   latinoamericanos   han   hecho   un   importante   aporte,   está dando paso, a nuestro entender, a nuevas maneras de concebir lo que sucede con los receptores: la apropiación. Thomson (2006), por ejemplo, postula que se puede analizar la recepción y la apropiación de medios y discursos, como dos momentos vinculados pero diferenciados. En el contexto latinoamericano, la noción de apropiación ha sido valorada como categoría explicativa de las prácticas culturales de manera reciente por Becerra Villegas (2004), quien ha llegado a postular la sustitución del Modo de Producción social, por el Modo de apropiación social, que permita incorporar a la agenda de preocupaciones teóricas las siguientes preguntas, que citamos en extenso: “¿puede entenderse el conjunto de los procesos que han llevado a las transformaciones históricas más que como una necesidad de redefinición de las formas de producir, como el resultado de una voluntad de apropiarse? ¿puede entenderse el conjunto de los procesos que han llevado a cada modo de producción a afirmarse y evolucionar para mantenerse, más como un mecanismo ciego de las formas de producir, como una apropiación vía consumo por los sujetos del ideario del modelo para incorporarse a la cultura del mismo? ¿pueden explicarse las perversiones y desacatos a sus propias reglas por parte de los modos de producción –como la fase actual del capitalismo especulativo y nominativo antes que productivo-más que como simples desvíos refuncionalizables en la lógica del sistema de producción, como muestras fehacientes de que no es en el fondo la producción lo que prima en la reproducción social, sino el modo de apropiársela, de donde resulta que es éste el sentido último de la producción? ¿es posible y útil, en última instancia, ensayar la reperiodización de la historia no a partir de la categoría Modo de Producción, sino de una categoría lógica de mayor ubicuidad, Modo de Apropiación, que, siendo síntesis de procesos materiales y simbólicos, antecede, acompaña y   finiquita   cada   etapa   que   la   primera   categoría   quiere   recortar?”   (Becerra   Villegas,   2004:   51-52) Vemos entonces que la preocupación por la apropiación estuvo presente casi desde los orígenes de los estudios de recepción hasta nuestros días, (y se ha profundizado a propósito del uso de TIC). Advertimos, no obstante, que son pocas las investigaciones que avanzan en una propuesta analítica que nos permita caracterizar, a partir de los actos, los discursos,


las representaciones, los accesos, los posicionamientos y las competencias de los sujetos, las modalidades de apropiación que las personas ponen en juego cuando se vinculan con los medios y las tecnologías de la comunicación. Precisamente, postular una propuesta analítica de las prácticas de apropiación, es lo que estuvo orientado nuestro esfuerzo investigativo. Denominamos apropiación mediática a todas aquellas prácticas a través de las cuales los sujetos (individual y colectivamente, desde las organizaciones sociales, políticas y sindicales), habiendo realizado una elucidación crítica acerca de las determinaciones económicas, tecnológicas, sociales e ideológicas que imponen los medios de comunicación y TIC presentes en su contexto inmediato y los discursos que ellos vehiculizan, expresan en la creación y uso de nuevos medios y discursos, su deseo y libertad de manifestar sus propias necesidades, convicciones e intereses, en el marco de la construcción de proyectos de autonomía individual y colectiva. La elaboración y análisis del concepto de apropiación nos ha llevado a la formulación de los principales aspectos o dimensiones que intervienen en dicho proceso, que al decir de Thompson (1998), se diferencia claramente de la etapa de la recepción mediática. Estas dimensiones son: disponibilidad, acceso, conocimiento, reflexividad, competencia, elucidación, interacción, interactividad, uso y proyecto. Las dos primeras (disponibilidad y acceso a diversidad de medios, discursos y tecnologías), se constituyen en condición de posibilidad de los procesos de apropiación mediática. A continuación las explicamos: - Disponibilidad: implica la existencia de diversidad de tecnologías comunicacionales (se trate de los nuevos medios o los ya tradicionales) y de discursos que circulan a través de esos soportes. A su vez, los contextos en que esos medios y discursos están presentes, sea el contexto doméstico

(el

ámbito

del

hogar),

institucional

(empresas, escuelas,

organismos públicos, clubes) o social (la ciudad misma y sus centros de reunión social), se definen por una mayor o menor cantidad de dispositivos y medios disponibles (densidad mediática), y caracterizan entornos con mayor o menor grado de universalidad (si los medios y discursos están disponibles sólo para una elite o del conjunto de la sociedad) y concentración (si los medios y discursos son susceptibles de ser utilizados por diversidad de


grupos para exponer sus puntos de vista al resto de la sociedad o por el contrario, si sólo un conjunto reducido hace uso de ellos). La diversidad en la disponibilidad de medios y discursos es, junto con el acceso, la condición de posibilidad de apropiación ya que si no disponemos de ellos en nuestro entorno, y no podemos acceder a ellos de manera efectiva, no hay apropiación posible. - Acceso: es la posibilidad efectiva de tomar contacto material y simbólico con los objetos tecnológicos, medios y discursos que están disponible en el entorno doméstico, institucional o social. Dentro de esta dimensión, el acceso cognitivo alude a la posibilidad de representarse la existencia, utilidad y adopción del medio/tecnología comunicacional y de dimensionar los discursos que por ellos circulan como expresión de sujetos de poder y derecho. “¿Qué   individuos,     grupos,     clases,     tiene   acceso a un tipo determinado de discursos?”,  se  pregunta  Foucault.  Analizar  el  acceso  de  los  diferentes  grupos  sociales  a  las   TIC, los medios y discursos mediáticos, nos permite reparar en los condicionamientos económicos (alude a las diferencias en la disponibilidad de capital económico para pagar el abono a tv por cable, a conexión a Internet, adquisición de medios gráficos), sociales y políticos (el poder con que contamos para hacer visibles como sujetos individuales y colectivos nuestros discursos), e individuales (referido por ejemplo a nuestro capital intelectual, aquel que nos permite adoptar una actitud de astuta búsqueda de fuentes alternativas al discurso que se presenta como único). En definitiva, nos permite describir relacionalmente  el  “lugar”  social de los sujetos (individuales y colectivos) involucrados en los procesos de apropiación. - Conocimiento: este aspecto de la apropiación supone adquirir conciencia de que el objeto es producto de una historia (la historia de su invención como tal y sus diferentes componentes), que a su vez está compuesto de partes que es preciso reconocer, identificar, caracterizar, diferenciar, que el objeto y sus componentes tienen potencialidades y limitaciones que es necesario explorar y determinar, que muchos objetos funcionan de manera complementaria producto de la llamada convergencia tecnológica, y que es preciso saber cuáles son y cómo hacer para que esa convergencia se haga efectiva frente a una necesidad. En tanto vehículo ideológico, los medios están expuestos a los avatares históricos que expresan las luchas por la hegemonía de las ideas.


Foucault se  pregunta,  “¿Cómo  está  institucionalizada  la  relación  del  discurso  con  quien  lo   pronuncia, con quien lo recibe?”,   podríamos   interpretar   ¿qué   instituciones   sostienen   qué   discursos?. Hoy, y fundamentalmente a partir de la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, son los propios medios quienes están en la agenda mediática: quiénes son sus propietarios, cómo se han posicionado en las diferentes etapas históricas, cuáles son los vínculos entre ellos, son cuestiones que las audiencias están empezando a conocer  y  que  les  permiten  “des-ocupar”  el  lugar  de  espectadores  ingenuos,  dando  lugar  a   otro proceso también vinculado a la apropiación: la reflexividad. Para Giddens, la reflexividad  es  una  característica  que  introduce  la  modernidad  y  significa  “el  hecho  de  que   la mayoría de los aspectos de la actividad social y de las relaciones materiales con la naturaleza están sometidos a revisión continua a la luz de nuevas transformaciones o conocimientos”3. (Giddens, 1997:33). Esta revisión continua tiene por objeto también los discursos de los medios y la posición que asumimos frente a ellos. Es tener conciencia de que los discursos de los medios no son dados a los periodistas o a los expertos desde una realidad objetiva, que como tal es reflejada a la manera de un espejo por la noticia ofrecida al público. Por el contrario, implica reconocer los factores sociales, políticos, económicos y tecnológicos que medios,

favorecieron o determinaron su aparición y consolidación como

identificar los intereses que se esconden en los procesos de selección y

configuración como discursos, y las ideologías de que son portadores (dado que las TIC, los medios y sus discursos no son neutros), tanto como de las consecuencias que ellos tienen para la sociedad. Por lo cual, quienes se han podido apropiar de los discursos se encuentran en condiciones entonces de reconocer el posicionamiento que los emisores poseen frente a ellos, pero también de asumir reflexivamente una posición/relación frente a esos mismos discursos. La reflexividad nos abre camino para responder lo que se pregunta Foucatul acerca de cómo se señala y se define la relación del discurso con su autor, y también con su receptor. - Elucidación: para    Castoriadis    (1975)    “es  el   trabajo   por   el   cual   los   hombres  intentan   pensar  lo   que  hacen   y  saber  lo   que  piensan”.  El  pensamiento  se  convierte  en  objeto  de  sí   mismo. Elucidar lo que pensamos en relación con los medios, implica admitir que lo que 3

Giddens, A. (1991): Modernidad e identidad del yo. Edición en español de 1997. Península, Barcelona, pp. Pp.33


sabemos acerca de los medios, el saber de sentido común respecto de ellos, puede ser reemplazado por otras visiones. Además, la elucidación de los significados de los mensajes que los medios y las TIC vehiculizan no se agota en su interpretación y comprensión, sino que implica una serie de operaciones a través de las cuales los sujetos pueden desarrollar un método de búsqueda, de ordenamiento, de análisis de la información, a fin de dotar de sentido a los datos con los que toman contacto,

y por ello estar en condiciones de

interpretar el componente imaginario de los discursos. - Otro aspecto de la apropiación mediática, la competencia, refiere a las habilidades y destrezas necesarias para operar con las TIC y los discursos mediáticos, tanto en el plano de la recepción como de la producción discursiva. Ciertamente estas destrezas están incluidas dentro de las competencias comunicativas en general. La noción, acuñada por Hymes (1972) se refiere a que existen un conjunto de habilidades y conocimientos que permiten que los hablantes de una comunidad lingüística (en el sentido amplio del término) puedan entenderse4. Por lo tanto incluye la capacidad de interpretar y usar de manera pertinente el significado social de los discursos (en sus diferentes variedades) en el marco de cada situación de comunicación. De este modo, la competencia comunicativa resulta ser una suma de competencias, que incluye la competencia lingüística, sociolingüística, cultural, pragmática y la psicolingüística. Ciertamente que toda competencia comunicativa tiene un origen histórico y está socialmente distribuida. Esto ya fue advertido de manera indirecta por los trabajos de Hovland, entre otros, en los años 40 y 50, cuando se interesó por los condicionamientos que  favorecen  u  obstaculizan  la  “correcta”  recepción  de  los  mensajes  de   los medios, concluyendo a partir de sus estudios experimentales que quienes poseen mayores niveles de instrucción interpretan mejor y prestan mayor atención a mensajes más largos, complejos, y con más cantidad de argumentaciones. Ahora bien, lo dicho no significa   que   las   competencias   que   cada   individuo   que   conforman   las   “comunidades   lingusticas”  no  se  puedan  ampliar,  al  contrario, las competencias se van adquiriendo en la medida en que nos enfrentemos a una cantidad y diversidad de situaciones en las que se deban poner en juego. Es por ello que la ampliación en la adquisición de competencias 4

Hymes, D. (1972): "On communicative competence". Sociolinguistics. Eds. Pride, J.B. y J. Holmes. Londres: Penguin Books. 269-293.


comunicativas por parte de los sujetos expuestos a los medios, los ubica en mejores condiciones para posicionarse como receptores de sus discursos, pero además habilita para pensarse también como productores de los mismos. En otro aspecto, la competencia tecnológica, íntimamente ligada a las competencias comunicativas, supone las destrezas necesarias para operar las tecnologías y operar con ellas. - Uso: la apropiación se expresa en el uso, es decir qué actividades resuelven las personas en la interacción con las TIC y los medios, pero fundamentalmente cuán variado y creativo es este uso. - Interacción: en la medida en que nos producimos como sujetos y como sociedad en relación con otros, es decir intersubjetivamente, los medios y sus discursos modelan también nuestras identidades individuales y colectivas, las normas y valores que compartimos o confrontamos, las diferencias y similitudes que reconocemos, las ideologías y estilos de vida que identificamos, etc. Es este el germen de la configuración de escenarios que hagan posible también la acción colectiva en torno a transformación de la propia realidad. Es por ello que decimos que la interacción con otros nos brinda la posibilidad de reconocernos interpelados por los medios desde nuestras creencias religiosas, nuestra afectividad, nuestras convicciones políticas, estilos de vida, cuestiones todas que se procesan (adoptándose, adaptándose o resistiéndose) en la necesaria interacción con otros. - Interactividad: este aspecto es para nosotros la puerta de entrada para poder pensar en las audiencias   como     receptores     “activos”,     ya     que     si     bien     frente     a     los     medios   tradicionales (radio, TV, medios gráficos) la autonomía del receptor y de las audiencias fue analizada muchas veces en términos cuasi voluntaristas (y que llevaron a la “entronización     del     control     remoto”     como     evidencia     de     esa     autonomía),     son     las   posibilidades técnicas generadas por los nuevos medios, las tecnologías de la información y la información, las que operan una transformación en la posición de los ahora usuarios: transformación en los modos de manipular esos objetos, de crear objetos textuales nuevos, de interactuar con otros usuarios, de seleccionar y contrastar información, de gestionar y producir nueva información, de participar en proyectos colectivos mediados por TIC, etc.


- Proyecto: La pregunta Foucault, ¿Cómo se desenvuelve entre clases, naciones, colectividades lingüísticas,

culturales o étnicas,

la lucha por la apropiación de los

discursos? Nos remite sin duda a la lucha por el poder para imponer diferentes proyectos que expresan diferentes intereses. Pero también la cuestión de la existencia de proyectos colectivos compartidos está estrechamente vinculada a la presencia de ciertas significaciones que dan sustento a esos proyectos, que no son posibles en cualquier momento y en cualquier lugar. Al respecto, nos parece valiosa la perspectiva desarrollada por Cornelius Castoriadis acerca de las significaciones sociales imaginarias como elementos de cohesión social. El autor plantea que la existencia de cualquier sociedad no sería posible si no se fueran construyendo a lo largo de una época y en un espacio específico, un conjunto de imágenes acerca de lo que es deseable, pensable y practicable por todos los miembros de esa sociedad. Es decir se trata de construcciones imaginarias intersubjetivas, sociales, que al mismo tiempo, dan el fundamento a la socialidad, de por qué una  sociedad  se  dice  a  sí  misma  “sociedad”,  cuáles  son  los lazos (reales, simbólicos e imaginarios) que unen a sus miembros. La apropiación de la tecnología, de los medios y los discursos no son fines en sí mismos, sino que debería permitirnos

la

realización

de

proyectos de autonomía individual y colectiva. Esta idea se emparenta con lo que Giddens denomina  “política  emancipatoria”,  que  según  el  autor  implica  dos  elementos:  “el   esfuerzo por liberarse de las ataduras del pasado, permitiendo así una actitud transformadora frente al futuro, y el objetivo de superar el dominio ilegítimo de algunos individuos  o  grupos  sobre  otros”  (Giddens,  1997:  267)  

Algunos resultados

En la investigación concluida recientemente, a propósito del modo en que se vinculan los jóvenes de los sectores populares con los medios y las TIC, encontramos que desde el punto de vista de la disponibilidad, si bien se ha ampliado la oferta -en particular en lo referido a TIC tales como celulares, PC e Internet- el acceso a cognitivo a ellos es lo que presenta mayores dificultades para su efectivización en el actual escenario comunicacional.


Por otro lado, los jóvenes desconocen aspectos referidos a la historia, propiedad y características que hacen a la materialidad de los medios y TIC de los que son usuarios, lo cual les impide caracterizar estos objetos y medios en tanto inmersos en un campo de intereses políticos, económicos e ideológicos. A partir de allí, las otras dimensiones que caracterizan los procesos de apropiación mediática (competencia, elucidación, interacción, interactividad, uso y proyecto) se ven limitados, ya que la escasa exposición a la variedad de medios u otros dispositivos tecnológicos, la pobre producción de mensajes y discursos que los constituyan como emisores/productores y la casi nula interacción entre pares que fortalezca comunidades culturales de interpretación, junto con la inexistente autopercepción de sus posicionamientos respecto de los medios y sus discursos, configuran un escenario poco propicio para la emergencia y/o consolidación de proyectos de acción colectiva que tengan a los dispositivos mediáticos como una herramienta potencial. Para dar un ejemplo más concreto, en relación con la interactividad, es de destacar que la participación de los jóvenes, se trata de una participación limitada o restringida a la oferta específica del medio, es decir la posibilidad de elección de música, envío de un saludo o concursos. Pero de ninguna manera supone una participación en la construcción y reconfiguración del mensaje, o la puesta en común de una opinión propia. Con respecto a los nuevos medios, su participación se vincula a formar parte de una comunidad de amigos a través de alguna de las redes sociales, y en este sentido, aunque sus accesos también sean limitados (por cuestiones tecnológicas o económicas) esa participación es más amplia desde el punto de vista cuantitativo que la que ocurre respecto de los medios más tradicionales. En definitiva, escuchan y ven mucho más radio y TV, pero participan más en los espacios ofrecen los nuevos medios en comparación con los tradicionales. Se puede advertir a través de los discursos de los jóvenes, que los pares y la sociedad en general, ejercen una gran presión para el uso de estos recursos y dispositivos aunque no sea estrictamente una necesidad personal, o aunque su uso posterior no represente una experiencia significativa en sus vidas. Respecto de las redes sociales, manifestaron en su gran mayoría haber creado su perfil por una cuestión de moda o por insistencia de personas cercanas a ellos: Vaya como ejemplo lo  que  comenta  uno  de  ellos:  “se  pone  de  moda  como    el    Twitter,    te    dicen    no     tenes Facebook, no existís (risas)    (es    como    si    te  dijeran)…    ¿dónde  te  quedaste?  ¿En  


qué época?” Respecto

de

los

procesos

de

resignificación

y

encadenamientos

discursivos particulares que la hipertextualidad ofrece, como uno de los recursos por excelencia del lenguaje digital, encontramos que en primer lugar, el uso de Internet no está aún muy extendido entre los jóvenes. Esto sólo ocurre cuando deben hacer alguna tarea para la escuela, y en ese caso, como la mayoría no posee acceso a la red desde sus hogares, acuden a algún ciber cercano a su casa y le solicitan a quien atiende el local que los ayude buscando la información solicitada. Es decir, no sólo no poseen suficiente experiencia en la identificación, selección y comparación de información, sino menos aún la de proporcionarse sus propias agendas y recorridos en esas búsquedas. Más bien parece que, en lo que hace al uso del recurso hipertextual, es en el acceso a música, videos y redes sociales donde se mueven con mayor versatilidad. En definitiva, la manipulación de los medios para

expresar sus puntos de vista, sus

producciones y su creatividad, es aún muy incipiente y queda reducido al uso de redes para subir comentarios autoreferenciales o fotos. Los jóvenes entrevistados “si  bien  no  presentan  una  reflexión  profunda  con  respecto  a  los   medios de comunicación (por ejemplo: no reconocen quienes son los dueños de los mismos) en general pueden expresar que los medios de comunicación no siempre dicen la verdad. Además presentan indicios de comprender que son los periodistas quienes sientan posiciones a favor o en contra de algún hecho en particular, según sus propios intereses. Estos sujetos no llegan a alcanzar un nivel de reflexión pero sí de reconocimiento. También (…)   se valora la TV como más confiable que los medios gráficos; sin embargo, Internet aparece como el medio más confiable ya que existe la posibilidad de acceder a un universo compuesto  por  un  todo  diverso”  (Cañas  y  Lesta, 2011)

Palabras finales Estamos sin duda, -si pensamos en la Argentina de la última década-, en un camino que se orienta hacia transformaciones culturales/mediáticas profundas, cuya expresión más contundente fue la sanción de la citada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (2009), pero también otras políticas públicas que se articulan con ella como, por ejemplo, el


Plan Conectar Igualdad (2010) y Mi TV Digital (2011). A grandes rasgos, la primera establece la reserva del 33 % del espectro radioeléctrico a organizaciones sin fines de lucro y apunta a la desconcentración en la propiedad de los medios audiovisuales; por su parte, el Plan Conectar Igualdad propone, -entre otros aspectos-, la provisión de netbooks a alumnos de escuelas públicas, y finalmente, el Plan Mi TV Digital incluye la provisión de decodificadores para la recepción de señales de TV digital en hogares vulnerables socioeconómicamente. En conjunto, estas acciones tienden a revertir el proceso de concentración mediática, ampliar la diversidad de medios disponibles y universalizar el acceso a medios y tecnologías, tanto como a otros bienes culturales. Sin embargo, entendemos que muchas veces la distancia que separa las políticas públicas con la cotidianeidad de los actores sociales a los que se supone destinatarios y a los que se pretende partícipes, es tan amplia que obstaculiza la posibilidad de consolidación, en este caso, de la apropiación mediática tal como la hemos definido. Para que esta consolidación se concrete, repetimos, se imponen dos condiciones de posibilidad: la disponibilidad y el acceso a diversidad de dispositivos, medios y discursos por parte de una cada vez mayor cantidad de ciudadanos. Una precisión más acerca de estos dos términos, que aunque ya ha sido sugerido, vale la pena insistir: la disponibilidad no depende sólo de la existencia de una ley que asegure una licencia o de políticas que se orienten a la provisión de tecnologías, sino la sostenibilidad de un medio/tecnología en el largo plazo; y el acceso que se propone no se refiere a la simple exposición a los medios, sino a los modos que poseen los ciudadanos de construirse como sujetos con derecho a recibir información fundamentada, veraz y diversa, y participar en su producción.

Bibliografía Becerra Villegas, J. (2004): Apropiación, cultura y mediaciones, en Quorum Académico Año 1, N° 1. Universidad del Zulia, Maracaibo. Castoriadis, C. (1975): La institución imaginaria de la sociedad. en 2º edición en castellano, Tusquets, Bs. As., 1993.


Cañas, N, y Lesta, L. (2011): Categorías de análisis para repensar la relación entre los jóvenes y los medios de comunicación. Ponencia presentada

en el XII Congreso de

RedCom, Tartagal. Giddens, A. (1991): Modernidad e identidad del yo. Edición en español de 1997. Península, Barcelona Hall, S.   (1980)   (1985):   “Significado,   representación,   ideología:   Althusser   y   los   debates   postestructuralista”,   en   Curran,   J.   Morley,   D.   y   Walkerdine,   V.:   Estudios culturales y comunicación. Paidós, Barcelona. Morales, S.:  “La  imaginación  y  lo  imaginario  en  la  perspectiva  de  Cornelius  Castoriadis”.  III  Foro   de Investigación e Intervención Social. Escuela de Ciencias de la Información- Escuela de Trabajo Social. 2008. UNC. Morales,  S.:  “Brecha  digital  y  educación  en  la  sociedad  global  de  la  información”, en Cabello, R. y Levis, D. (2007): Medios informáticos en la educación. Perspectivas en América Latina y Europa. Editorial Prometeo. Bs. As. Morales, S. y Loyola, M. I. (2009): Jóvenes y Tic. Apropiación y uso en educación. Córdoba. Morley,  D.  (1992):  “Populismo,  revisionismo  y  los  “nuevos”  estudios  de  audiencia”,  en  Currran, J. Morley, D. y Walkerdine, V. (1998): Estudios culturales y comunicación. Paidós, Barcelona. Morley, D (1996): Televisión, audiencias y estudios culturales, Amorrortu, Argentina. Saintout, F. y Ferrante, N. (comp.) (2006): ¿Y la recepción? Balance crítico de los estudios sobre el público. La Crujía, Bs. As. Thompson, J. (1990): Ideología y cultura moderna. En edición 2006, Universidad Autónoma Metropolitana, México


GT 7 - Estudios de Recepción TATIANA AMENDOLA SANCHES BA Ciências Sociais / FFLCH USP MA Comunicação, Cultura e Sociedade / Goldsmiths, University of London Doutoranda Ciências Sociais/ UNICAMP Professora / FACOM FAAP BRASIL tatianasanches@gmail.com TÍTULO DO TRABALHO: A “gameficação”  da  vida:  uma  breve  análise  do  Foursquare

Introdução Este trabalho procura discutir uma nova tendência de comportamento e consumo apontada por alguns institutos de pesquisa de tendências e estudos de gerações como a “gameficação” da vida. Procurarei aqui abordar a forma como tal tendência está presente na vida cotidiana e suas implicações para o campo da comunicação a partir da análise do aplicativo e rede social Foursquare1. A gameficação da vida se refere a apropriação de algumas características de games (MÄYRÄ 2002) - como a sequência de ações com regras e objetivos definidos e as definições do que significa ganhar ou perder - para mediar práticas cotidianas através do uso da tecnologia. A ideia por trás da nova tendência é colocada em prática principalmente para impulsionar o consumo ou o uso das redes sociais ao atrair consumidores pela competitividade e diversão características dos games. Há vários exemplos de empresas, aplicativos e redes sociais, principalmente voltadas para o consumo, que estão seguindo esta tendência. Um dos exemplos mais populares da gameficação da vida é o aplicativo para smartphones 1

O aplicativo está disponível no endereço para download <https://foursquare.com/>.

1


Foursquare. Este artigo busca questionar as implicações da gameficação da vida a partir da análise deste aplicativo. Duas implicações possíveis desta tendência serão brevemente discutidas. A primeira implicação seria a de que há possibilidade da criação de posicionamentos mais ativos e críticos por parte dos usuários de Foursquare. Ou seja, haveria a possibilidade do usuário assumir a posição de emissor de informação e influenciar comportamentos de consumo dos outros usuários, muitas vezes significando uma ameaça aos donos de estabelecimentos. Ou seja, a gameficação da vida levaria a posicionamentos mais ativos por parte dos sujeitos contemporâneos. Em segundo lugar, a busca de visibilidade, dentro de uma época onde impera o modelo “confessional” (BAUMAN, 2007; SIBÍLIA, 2008); e a melancolia do único (TRIVINHO, 2011) dentro dos processos midiáticos contemporâneos  de  “gameficação”  da  vida. Segundo Bratich (2011), estamos vivendo uma   “dividualização”   dos   sujeitos,   em que o sujeito contemporâneo passa por um processo de fragmentação. Para se afirmar enquanto indivíduo deve passar por um processo competitivo árduo, até se tornar visível para todos os outros. O imperativo da visibilidade permeia a lógica dos games inseridos em redes sociais e seria portanto uma das implicações da gameficação da vida. Cabe ressaltar que se trata de uma análise de um campo mutante e recente, além de bastante recortada da realidade: o que se propõe investigar é um movimento ainda bastante restrito a usuários de smartphones e que por isso não tem pretensões de profetizar tendências gerais de consumo ou sociais.

O Foursquare O aplicativo Foursquare teve sua primeira versão em 2009, e foi fundado por Dennis Crowley e Naveen Selvadurai em Nova York. Segundo dados do próprio site, o aplicativo tem hoje mais de quinze milhões de usuários espalhados pelo mundo e registra mais de um bilhão e meio de acessos e movimentações de usuários por dia. 2


O aplicativo funciona através de mecanismos de geolocalização que permitem aos usuários consultarem locais próximos ao que estão. Restaurantes, academias, bares, lojas, cafés aparecem no visor do celular cada vez   que   se   escolhe   a   opção   “explorar”   ou   “ligar   o   radar” 2. Assim, o aplicativo fornece uma lista de lugares próximos e comentários deixados por outros usuários sobre lugares visitados. Ao visitar um local, os usuários são convidados a fazer check-in3 e tornar suas movimentações visíveis aos outros participantes através do próprio aplicativo ou em redes sociais como o Facebook ou Twitter. Cada visita registrada conta pontos e permite que se opine sobre o local, deixando dicas e/ou críticas para que outros visitantes leiam, influenciando assim o comportamento de consumo dos próximos usuários do local. Quanto mais pontos acumulados, maiores as chances de ganhar presentes, promoções ou simplesmente uma melhor posição no ranking do aplicativo, que indica os primeiros lugares (pessoas com maior número de check-ins nos últimos dias). O usuário pode ganhar pontos ou badges ao fazer check-in pela primeira vez em um determinado local, por exemplo; por ser o mais frequente visitante do local - o que lhe confere o título de Mayor / Prefeito do local; ou por fazer check-in com outro colega da sua rede de relacionamentos do próprio Foursquare. Os badges conquistados, juntamente com a pontuação e as mayorships, dão ao usuário um status hierárquico na lista de liderança do aplicativo, tornando-o possuidor de várias badges que lhe dão certa visibilidade, atestando sua mobilidade e experiência. Os mayors podem também receber presentes de locais que participam da promoção “Special  Here”  no  aplicativo.  Esta promoção é uma escolha livre de cada estabelecimento, e é bastante similar aos produtos de marketing de relacionamento como cartões fidelidade. O estabelecimento pode oferecer

2

Há também registros criados por usuários como forma de brincadeira: casas, ruas, espaços

desconhecidos como  buraco  da  rua  “x”  ou  festa  do  “fulano”.  Este  não  será,  no  entanto  o  foco   da discussão aqui pois merece outra abordagem e análise. 3

Neste artigo uso as palavras check-in, leaderboard, mayor e special here em inglês para

uma busca de maior fidelidade à linguagem do aplicativo que ainda não foi traduzido para o português do Brasil.

3


brindes, presentes e descontos para os clientes que fizerem (mais) check-ins nas lojas no período estipulado pelo dono do estabelecimento4.

Gameficação da Vida e Geração Gamers Basta digitar   a   palavra   “gamification”   no   Google   ou   qualquer   outro   buscador na Internet para encontrar várias análises e dados5 de como o uso dos games está invadindo o mercado e o ambiente de consumo 6. Relatórios de tendências7 já apontaram para a gameficação da vida, mostrando como os jogos eletrônicos baseados em redes sociais ou alguma plataforma online passaram a se tornar relevantes nos últimos anos. A empresa de seguros Allianz, por exemplo, lançou um game para ser jogado no Facebook, através do qual ensina as pessoas a se comportarem no trânsito. O jogo Live Frog8 propõe que o jogador tente atravessar a Marginal Pinheiros em São Paulo, usando sapinhos que se movem pela avenida. A ideia é mostrar a dificuldade e os problemas do trânsito em uma das avenidas mais movimentadas e problemáticas da cidade. Além disso, ao

4

Uma das unidades da loja de roupas American Apparel em São Paulo oferecia durante

alguns meses  do  ano  de  2011  “free  underwears”  para  todas  as  pessoas  que  fizessem  checkin pela primeira vez na loja. 5

Ver,

por

exemplo,

artigos

sobre

gameficação

da

vida

disponíveis

em

<http://mashable.com/2011/07/28/gamification/>, http://webinsider.uol.com.br/2011/08/15/gamification-ajuda-a-publicidade-a-obterengajamento/>,

http://www.conversion.com.br/marketing/gamification-o-poder-do-ludico-no-

marketing.html>. Acesso em 06/03/2012. 6

Um exemplo que indica esta tendência em produtos de uso cotidiano é o projeto Brush

Monkey

disponível

em

<http://www.kickstarter.com/projects/1559273027/brush-monkey-

internet-enabled-wireless-toothbrush>. Acesso em 06/03/72. 7

O relatório pode ser comprado através do site da agência disponível em <

http://www.parksassociates.com/report/social-gaming--market-updates

>.

Acesso

em

6/3/2012. 8

Live

Frog.

Disponível

<http://www.facebook.com/allianzbrasil?sk=app_180979145284052>.

em Acesso

em

06/03/2012.

4


clicar nos sapinhos, algumas dicas sobre como enfrentar o trânsito saltam na tela. O site The Fun Theory9 criado pela Volkswagen tem como missão acreditar que algo simples como a diversão pode mudar o comportamento cotidiano das pessoas: “something as simple as fun is the easiest way to change people’s   behaviour   for   the   better.   Be   it   for   yourself,   for   the   environment, or for something entirely different, the only thing that matters is that  it’s  change  for  the  better.”10 Através de algumas iniciativas que colocam a ideia de jogo e diversão na vida cotidiana de pessoas comuns, a empresa pensa poder mudar o mundo para melhor. Projetos foram desenvolvidos pela empresa mostrando como as pessoas mudam seu comportamento quando ele  é  permeado  de  diversão.  Há  um  “catador  de  garrafas”  de  vidro  instalado em algumas cidades da Alemanha que anuncia o número de pontos conquistados cada vez que uma garrafa é colocada. Há também o vencedor do The Fun Theory award que propõe que motoristas que dirigem dentro da velocidade permitida recebam bilhetes de loteria em suas casas. Os dois exemplos acima são bastante criativos e inovadores e mostram aplicações de práticas gameficadas na vida cotidiana, mas nenhum parece ser tão significativo quanto o Foursquare. O Live Frog (bem como alguns outros games do Facebook como Farm Ville) se limita a um uso esporádico e não oferece nada de novo a longo prazo, enquanto que as intervenções propostas pelo The Fun Theory também deixam de ser novidade depois que experimentadas algumas poucas vezes. Além disso estão de certa forma limitados a uma experiência localizada, o que impede que seu uso esteja realmente incorporado na vida cotidiana dos usuários: o Live Frog na Marginal Pinheiros virtual e as experiências do Fun Theory na Alemanhã. O Foursquare é usado a partir de qualquer lugar do mundo com cobertura de operadoras de telefonia celular: basta ter um smartphone. A gameficação da vida no Foursquare é nômade e portanto se estende de fato a muitas atividades cotidianas já que praticamente todos os estabelecimentos 9

The Fun Theory. Disponível em <http://thefuntheory.com/>. Acesso em 06/03/2012.

10

The Fun Theory disponível em < HTTP://thefuntheory.com >. Acesso em 06/03/2012.

5


populares estão cadastrados ou podem ser cadastrados pelo próprio usuário de forma bastante rápida e simples. Quanto mais deslocamentos, maior o uso do aplicativo. E mais pontos e prêmios o usuário conquista. Além das tendências de gameficação da vida dentro dos ambientes de consumo e empresariais, podemos encontrar algumas análises de gerações que enfatizam ainda mais o poder dos games nos dias de hoje. Mais conhecidas como gerações X, Y e Z, as últimas gerações (e que são também as gerações dos usuários de Foursquare) são também chamadas de Gamers. Segundo alguns estudos desta área (BECK, 2004), a Geração Gamers vem se desenvolvendo a partir do final da geração Baby Boomers chegando a uma versão mais recente hoje, com os chamados Digital Natives (nativos digitais). Essa geração é a geração que cresceu com os vídeo games e que começa a aparecer a partir dos meados da década de 70 permeando o que outras análises chamariam de gerações X, Y e Z. Para os defensores do termo Gamers, houve um significativo gap tecnológico que separa a geração Boomer das mais recentes. A experiência de crescer no meio de tantos games muda atitudes, expectativas e habilidades. O

que

essas

gerações

tem

em

comum?

Seria

um

maior

posicionamento critico decorrente das novas formas com as quais se relacionam com os meios de comunicação? Ou seria, por outro lado, uma enorme sede por visibilidade típica de uma época de auge das redes sociais?

“Foursquare makes  the  real  world  easier  to  use”11 A análise das eras culturais (SANTAELLA, 2003) a partir da visão de que estamos vivendo uma era digital, apresenta algumas rupturas teóricas significativas em relação a análise da chamada era da cultura de massas. A perspectiva de ruptura se evidencia também nas análises que caracterizam esse momento como um momento de cultura convergente (JENKINS, 2008)

11

“Forsquare faz do mundo real algo mais fácil de usar” (tradução  minha).  About Foursquare.

Disponível em < https://foursquare.com/about/ >. Acesso em 06/03/2012.

6


ou mesmo um momento que rompe com a clássica estrutura do broadcasting (SIBILIA, 2008): Já nos primórdios do século XXI, testemunhamos a consolidação deste outro fenômeno igualmente desnorteante: em menos de uma década, os computadores interconectados através das redes digitais de abrangência global se converteram em inesperados meios de comunicação. No entanto, esses novos canais não se enquadram de maneira adequada no esquema clássico dos sistemas broadcast. E tampouco são equiparáveis às formas lowtech de   comunicação   tradicional,   que   eram   “interativas”   avant la lettre, tais como as cartas, o telefone e o telégrafo.

Dentro

desta

perspectiva

de

análise

dos

novos

canais

de

comunicação, o Foursquare é um aplicativo que permite um posicionamento mais ativo dos receptores, que aqui são também produtores de mensagem, já que não se relacionam mais da mesma forma como no clássico sistema de broadcasting, quando tinham pouca ou nenhuma interatividade com os meios de comunicação. No Foursquare, os usuários são capazes de publicar suas impressões sobre lugares visitados e torná-las visíveis para todos os outros usuários, assumindo ao mesmo tempo papel de emissores e receptores de informação. Diferentemente de um guia de restaurantes ou compras tradicionais12 o Foursquare pode trazer o mesmo tipo de informação, mas com a diferença de que as opiniões emitidas e informações dadas não são veiculadas por um profissional contratado, que pode atuar como uma espécie gatekeeper ao dar preferência a alguns locais; mas pelos usuários comuns. Como o usuário de Foursquare

não

tem

nenhuma

obrigação

institucional

e

nenhum

constrangimento em falar bem ou mal de determinado local, se espera que sua avaliação (comentários e dicas deixados no aplicativo) seja mais real e possibilite que outros usuários tenham uma experiência mais facilitada e realista. Muitas vezes o crítico de uma revista já recebe um tratamento diferenciado por ser conhecido no ramo ou por ter conhecidos que o convidou 12

Como a famosa revista Time Out ou mesmo os brasileiros Guias da Folha e Guias da

Revista Veja SP e Rio de Janeiro.

7


à visita ao estabelecimento. Como o próprio site do Foursquare sugere, os usuários funcionam como facilitadores de experiências de consumo para outros usuários, filtrando experiências de uma forma mais fiel ao cotidiano e ao atendimento e prestação de serviços tal qual no dia-a-dia do local. Da mesma forma, o aplicativo pode ser pensado como um recurso barato e simples de pesquisa de mercado que poderia ser usado pelos proprietários de estabelecimentos. Ou seja, ao invés de contratar serviços de pesquisas e depender de profissionais treinados para tanto, os proprietários tem como possibilidade, através do aplicativo, manter um constante monitoramento do que acontece no estabelecimento através da rede social. Assim, podem ter acesso às opiniões de usuários sobre pontos negativos e positivos do estabelecimento e trabalhar em busca da melhoria. Os pontos relatados acima parecem colocar o aplicativo no caminho de uma participação mais ativa dos receptores, que passam a intervir diretamente nas mensagens e sentidos divulgados por empresas, marcas e serviços. Não obstante, apesar destes dois pontos favoráveis ao uso do Foursquare, parece que são poucos os usuários e proprietários (ou gerentes e responsáveis por estabelecimentos) que usam as ferramentas de modo realmente significativo, ou seja, incorporando as informações recebidas para direcionar seu futuro comportamento de consumo ou ação de marketing. Não foi encontrado13 nenhum registro de empresas se desculpando por algum tipo de constrangimento e nem tão pouco de usuários interagindo uns com os outros agradecendo dicas e manifestando qualquer incentivo ou desistência de uso do produto ou serviço por conta de uma impressão anterior deixada. Podemos exemplificar os comentários feitos em estabelecimentos a partir da coleta aleatória de dicas deixadas em uma cafeteria da rede Starbucks de São Paulo localizada no Shopping Bourbon: Vivem esquecendo pedaços do pedido, mas é gostoso. (Michele B.)

13

Embora não tenha sido realizado nenhum estudo de campo formal sobre o Foursquare,

uso o aplicativo há mais de dois anos e nunca me deparei com esse tipo de registro.

8


Este Starbucks É UMA DROGA!! Atendimento péssimo com pessoas desqualificadas. Uma morena de cor e gorda chegou a me maltratar 3 vezes, e o pior é q sempre volto por ser o mais próximo de casa. (Lui C.) Atendimento Starbucks = cantina da faculdade (Andre N) Frappuccino Javaaaaaa (Carla R)

Como pode ser percebido através da listagem acima, os comentários podem ser classificados em três tipos: reclamações, elogios ou comentários medianos (que ora dizem que “está OK” ora fazem uma critica anulada por um elogio posterior). Três tipos de usos (por parte de outros usuários) respectivos decorrem destas categorias. Em primeiro lugar, os comentários poderiam afastar novos clientes, ou seja, os comentários poderiam de fato ser usados por outros clientes e mobilizar comportamentos mais críticos. Em segundo lugar, os comentários poderiam incentivar e captar novos clientes para os locais, atuando como propaganda boca a boca. E finalmente, poderiam gerar uma espécie de inércia e dúvida, já que não trariam informações consistentes sobre qualidades e defeitos do local. Não obstante, parece que, como colocado por Bissel (2012) em sua análise sobre sites de viagens, o uso do Foursquare pode ter como motor principal a necessidade de prever a experiência negativa por antecipação a visita, através da leitura das impressões e comentários ruins deixados por outros. O Foursquare garante uma espécie de antecipação de uma experiência ruim, minimizando seu efeito no momento em que se concretiza a visita ao estabelecimento. Isso é reforçado pelo fato de que no Foursquare o usuário pode ler as dicas que outros usuários deixaram sem fazer check-in, ou seja, antes da visita ao local: The power of reviews in this understanding lies in their capacity to reduce the excessiveness of the surprise of the future travel event, rendering it partly known, reining in the excessive potential that is often named   ‘uncertainty’:   an   unknown   that   has   the   potential   to   threaten feel-good affects. In doing so, part of the affective power of

9


reviews is that they condition the traveller-to-be, minimizing the potential for nasty surprises and securing future journeys. (BISSEL, 2012, p. 155, 156)

Ou seja, os comentários negativos não ajudariam a construir posicionamentos mais críticos ou de repúdio a certos estabelecimentos, mas apenas garantir que se conheça a experiência e que os usuários fiquem preparados para possíveis frustações. Do ponto de vista do estabelecimento, como há relatos dos mais diversos tipos, há também uma neutralização da possibilidade de percepção real daquilo que de fato pode significar um problema.

Check me in! Potencialmente, o Foursquare pode parecer uma possibilidade de solução para alguns problemas de relacionamento entre consumidores e empresas. No entanto, a eficácia real do aplicativo parece esbarrar num outro problema, além do que foi colocado acima. A mudança de   “era   cultural” (SANTAELLA, 2003) também traz mudanças nas nossas subjetividades e no modo como construímos nossas relações e sentidos dentro do mundo. As nossas subjetividades estão embedded (SIBILIA, 2008) em uma cultura intersubjetiva. Para Sibilia, estamos passando de um século (XX) onde imperavam

as

subjetividades

introdirigidas

para

um

momento

de

subjetividades alterdirigidas, em que construímos nossas subjetividades a partir daquilo  que  “mostramos” ou  “tornamos  visível”.  Da mesma forma, para Trivinho (2011),  vivemos  a  era  da  visibilidade  imperativa  onde  “um  existente   (indivíduo,  grupo,  objeto,  marca  etc.)  não  subsiste  per se; vige,  como  tal,  se,   e  somente  se,  nos  e  através  de  media, sejam  eles  de  massa,  interativos  ou   híbridos,  fixos   ou  móveis.”.  Em   outros   termos,   presenciamos uma crescente “dividualização”  dos  sujeitos  (BRATICH,  2011)   ou mesmo ascensão de uma sociedade notória por eliminar as fronteiras entre o público e o privado, onde os sujeitos parecem se afirmar a partir da visibilidade e da confissão pública de atos que antes tidos como privados.

10


No Foursquare impera a visibilidade, mais do que a luta por direitos dos consumidores ou a busca de melhoria na prestação de serviços. O desejo de interatividade e escuta do usuário comum, que se coloca como produtor de sentidos e potencialmente alguém que passa da condição de mero receptor à formador de opinião, parece ser aniquilado pelo desejo de visibilidade. Desta forma, a popularidade de alguns usuários impede que as mensagens de todos os usuários sejam igualmente visíveis. A pontuação dada pelo próprio aplicativo, bem como a popularidade de determinados usuários (inclusive sub celebridades como a ex BBB Tessália) acabam garantindo maior visibilidade a estes usuários específicos. Ou seja, quando é feito um check-in, não é qualquer dica aleatória que nos salta aos olhos, mas a dica de um usuário popular no aplicativo, ou mesmo a de uma sub-celebridade qualquer famosa por meio das mídias clássicas de broadcasting. A visibilidade da usuário, mais do que o conteúdo da mensagem, é que parece imperar.

Conclusões Em um primeiro momento, a gameficação da vida pareceu apresentar recursos que sugeriram posicionamentos mais críticos e interativos por parte de receptores e consumidores. Ao serem colocados em ambientes de interação, os usuários do aplicativo poderiam assumir um papel significativo na construção de sentidos partilhados com outros usuários, de forma divertida, vantajosa e descompromissada. O Foursquare permite de fato este tipo de uso, ao menos potencialmente, mas não é o que parece ocorrer de fato. Esta breve análise do Foursquare mostrou que o acúmulo de pontuações, posições em rankings e status se tornam o maior atrativo do aplicativo. Assim, por um lado reforça-se a unilateralidade e a hierarquização das mensagens   trocadas.   Novos   “gatekeepers”   são   criados,   a   medida   em   que o aplicativo garante maior visibilidade a personalidades populares e que acumulam   vários   “amigos”. Por outro lado, o próprio conteúdo das

11


mensagens é deixado de lado e a interação que se estabelece parece privilegiar a lógica de visibilidade do próprio usuário.

REFERÊNCIAS BISSELL, D. Mobile testimony in the information age: The powers of travel reviews. International Journal of Cultural Studies, 2012. Disponível em <http://ics.sagepub.com/content/15/2/149>. Acesso em 06/0/2012. BRATICH, J. Affective convergence in reality television: a case study in divergence culture. In: KACKMAN, M. (et al.) Flow TV: Television in the age of media convergence. New York: Routledge, 2011. BECK, J. Got Game: how the gamer generation is reshaping business forever. Harvard Business School Publishing: Boston, 2004. EMRICH, A. The Gamer Generation And Why  Baby  Boomers  Shouldn’t  Worry   so

Much

about

Them

.

Disponível

em

<http://www.alanemrich.com/SGI/Week_10/SGI%2010%20GAMER%20GEN ERATION.pdf>. Acesso em 06/03/2012. JENKINS, H. Cultura da convergência. São Paulo: Aleph, 2008. MÄÍRÄ, F. Communication and community in digital entertainment services. Prestudy research report. University of Tampere Hypermedia Laboratory, 2002. Disponível em <HTTP://tampub.uta.fi/tup/951-44-5432-4.pdf>. Acesso em 06/03/2012. SIBILIA, P. O show do eu: a intimidade como espetáculo. Rio de Janeiro: Nova Fronteira, 2008.

12


TRIVINHO, E. R. Visibilidade mediática, melancolia do único e violência invisível na cibercultura. In: Revista Matrizes Ano 4, No 2 jan./jun. 2011, São Paulo, p. 111-125.

13


1

Relações de Gênero e Estudos de Recepção: análise dos trabalhos apresentados no Congresso Anual da Intercom ao longo da última década1 Valquiria Michela John2 Felipe da Costa3 RESUMO: Esta pesquisa se propõe a evidenciar o panorama referente à produção nacional mais recente na área da Comunicação que tenha a questão das identidades de gênero como articuladora do estudo, a partir do material apresentado no congresso anual da mais importante sociedade brasileira de pesquisa em comunicação – a Intercom. A proposta foi a de realizar uma pesquisa bibliográfica tendo como material de análise os artigos apresentados no Congresso Nacional da Intercom ao longo da última década (2000 a 2010) de modo a analisar quais subáreas, pesquisadores e instituições desenvolveram estudos relacionando comunicação e relações de gênero, com foco nos estudos de recepção. Os resultados apontam para o baixo número de trabalhos a estabeleceram esta co-relação, principalmente a baixa quantidade de trabalhos que levem em conta os sujeitos. Palavras-chaves: estudos de receoção; relações de gênero; Intercom; estado da arte.

INTRODUÇÃO Assim como vários setores da sociedade, os meios de comunicação têm um papel importante na reprodução, propagação e construção de representações ligadas ao gênero. Revistas, jornais, televisão e demais veículos propagam papeis sociais atribuídos ao masculino e ao feminino em suas mensagens. Conforme aponta Fischer (2001, p. 586), “(...) a mídia não apenas veicula, mas também constrói discursos e produz significados, identidades  e  sujeitos”.   Cada conteúdo midiático o faz de uma forma, de acordo com o seu perfil, mas todos trazem seus modelos de homens e mulheres. Essas representações podem se referir inclusive aos próprios conteúdos midiáticos, aos seus atrativos a partir das premissas das diferenças entre homens e mulheres. Como exemplo, destacamos o

1

Trabalho submetido ao GT 7 Estudios de Recepción Jornalista, mestre em educação, professora dos cursos de Jornalismo e Relações Públicas. Doutoranda do PPGCOM/UFRGS. É membro do grupo de pesquisa Monitor de Mídia. vmichela@gmail.com 3 Bacharel em Comunicação Social – Jornalismo pela Univali, pesquisador associado do grupo Monitor de Mídia. felipecosta@univali.br 2


2

que diz Almeida (2002) em relação a um dos conteúdos midiáticos mais difundidos em nosso país: a telenovela. A autora afirma que: Durante muitos anos, no Brasil, não se questionou a associação entre mulher e telenovela. Mulheres teriam prazer especial em assistir às novelas porque elas falam de histórias de amor e de família, de conflitos amorosos e familiares, de final feliz, com beijos, casamento e, se possível, filhos. Mulheres gostariam de novelas, assim como os homens gostam de jogos de futebol, noticiários, filmes de aventura e policiais. (Almeida, 2002, p173)

Para a melhor compreensão desse e outros aspectos percebe-se, como afirmam Escosteguy (2008) e Jacks; Menezes e Piedras (2008)4, a importância de uma melhor problematização da categoria de gênero nos estudos da Comunicação. É imprescindível, também, conhecer o que foi e está sendo produzido pelos pesquisadores da Comunicação no que se refere a esta problemática. No campo da Comunicação, a entidade que congrega e orienta a produção científica e intelectual da área é a Sociedade Interdisciplinar de Estudos em Comunicação – Intercom. Fundada em São Paulo no dia 12 de dezembro de 1977, a Intercom é uma instituição de utilidade pública, reconhecida pela Lei Municipal nº 28.135/89. A entidade busca o engajamento dos pesquisadores na construção de processos democráticos de comunicação e desta como área do saber, da mesma forma que outras disciplinas já formalizadas. O papel da Intercom é legitimar a autonomia e o avanço dos estudos de comunicação no Brasil. Tem, entre outros, os objetivos de contribuir para a reflexão pluralista sobre os problemas emergentes da comunicação e contribuir para a formação de modelos de análise da Comunicação consentâneos com a sociedade e a cultura brasileiras. 5 Entre as várias atividades desenvolvidas pela Intercom, encontra-se a realização anual do Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação6. O Congresso anual da Intercom é o evento mais importante na área da comunicação no Brasil e na América Latina. Envolve um grande número de trabalhos que tratam dos assuntos pertinentes à Comunicação Social e suas subáreas. Tendo em vista a relevância deste evento,

4

As autoras realizaram mapeamento do estado  da  arte  envolvendo  a  questão  “comunicação  e  gênero”   nas pesquisas de recepção desenvolvidas nos programas de pós-graduação em comunicação no Brasil nas décadas de 1990 e 2000. É importante ressaltar que a pesquisa aqui proposta trabalhou com todas as pesquisas realizadas, sejam elas de análise da produção, da mensagem/veículo ou da recepção. 5 Informações disponíveis no website oficial da Intercom: http://www.intercom.org.br. Acesso em: 19/01/2012. 6 Nome oficial do congresso anual que em outros momentos do texto será chamado simplificadamente como Congresso anual.


3

optou-se por analisar os trabalhos apresentados nos grupos de pesquisa ao longo do último decênio (2000 a 2010). A análise permite detectar tendências de pesquisa na área da comunicação, quais subáreas7 mais se destacam e, dentre os diversos assuntos discutidos, qual a ênfase na discussão que articula comunicação e relações de gênero, em quais subáreas está presente. O artigo aqui relatado integra a pesquisa que teve como objetivo analisar os artigos publicados nos anais do Congresso Nacional da Intercom no período de 2000 a 2010 relacionados  à  articulação  entre  as  categorias  “relações  de   gênero”   e   “comunicação”   de   modo   a   traçar   o   estado   da   arte   da   última   década   no   referido evento. Os resultados aqui discutidos referem-se, entretanto, exclusivamente aos trabalhos que articularam a questão de gênero à da recepção. Esta ênfase deve-se ao fato de este é um aspecto ainda pouco frequente nos estudos de recepção realizados no Brasil como aponta Ana Carolina Escosteguy e outros pesquisadores do país. Os primeiros estudos a problematizarem a comunicação a partir da recepção com a questão de gênero foram realizados apenas em 1998. Mais da metade dos estudos de recepção da década de 1990 destacaram as mulheres como informantes, mas estes não articulam a problemática das relações de gênero, sendo em geral trabalhadas unicamente a partir da distinção por sexo. POR QUE ESTUDAR GÊNERO E COMUNICAÇÃO? Qual a relação entre gênero e comunicação, que reflexões nos permitem realizar? Qual sua relevância? Podemos de fato afirmar que se homens e mulheres são   socializados   a   partir   de   premissas   de   comportamentos,   habilidades   e   “funções”   sociais distintas, naturalmente que sua relação com os meios de comunicação e seus conteúdos será diferente. Porque essa perspectiva se apresenta, porque certos conteúdos midiáticos são pensados e direcionados para homens e/ou mulheres e iniciar a provocação: homens e mulheres atribuiriam sentidos diferentes para um mesmo conteúdo? O pressuposto é de que sim, homens e mulheres significam e ressignificam os conteúdos dos meios de comunicação de massa de modo distinto8, 7

Chamamos aqui de subáreas as especialidades da área da comunicação (Jornalismo, Publicidade e Propaganda, Relações Públicas) e as áreas afins, contempladas nas Divisões Temáticas e seus respectivos GPs. 8 Podemos utilizar como reforço a esse pressuposto a afirmação de Weeks (1999, p. 56) quando diz que “As classes   são   constituídas   de   homens   e   mulheres   e   diferenças   de   classe   e   status   podem   não   ter o mesmo  significado  para  mulheres  e  homens.  O  gênero  é  uma  divisão  crucial”.


4

entretanto, para desenvolver esta problematização necessitamos do trabalho empírico que nos permita por em discussão esse aspecto. Escosteguy afirma, porém, que (2008, p.   14),   “dentro das universidades brasileiras, os vínculos entre a pesquisa de comunicação   e   os   estudos   de   gênero   são   ainda   pouco   explorados”. Como exemplo dessa ausência, na pesquisa realizada pela autora, constata-se que os primeiros estudos a problematizarem a comunicação a partir da recepção com a questão de gênero foram realizados apenas em 1998. A autora ainda faz a ressalva de que apesar de mais da metade dos estudos de recepção de década de 1990 destacarem as mulheres como informantes, estes não articulam a problemática das relações de gênero, sendo em geral trabalhadas unicamente a partir da distinção por sexo. Escosteguy (2008) chama a atenção para a importância das pesquisas definidas como estado da arte e critica o fato de que ela é pouco usual na Comunicação, de que há um certo preconceito por parte dos estudiosos da área quanto a este tipo de estudo. “(...)  Não  temos  o  hábito  de  produzir  ‘estados  da  arte’,  ao  contrário  do  que  acontece  em   outros contextos geográficos e disciplinares. Muito menos de valorizar trabalhos deste tipo, pois  no  geral  são  vistos  como  enfadonhos,  formalistas  e  “de  segunda”.  E,  ainda,  a   pesquisa feita no campo acadêmico da comunicação é com freqüência invisível aos próprios  pesquisadores  em  comunicação.” Conhecer o que de mais novo está sendo produzido pelos pesquisadores da área da Comunicação e divulgado no mais importante evento da área certamente contribui para uma visão diferente da criticada pela autora, além de oferecer um mapa dos estudos que articulam a recepção da comunicação social e as relações de gênero.

PROCEDIMENTOS METODOLÓGICOS

A pesquisa se caracteriza como bibliográfica, mais especificamente, estado da arte. As pesquisas  denominadas   como   “estado   da   arte”  ou   “estado   do   conhecimento”   podem ser definidas (...) como de caráter bibliográfico, elas parecem trazer em comum o desafio de mapear e de discutir uma certa produção acadêmica em diferentes campos do conhecimento, tentando responder que aspectos e dimensões vêm sendo destacados e privilegiados em diferentes épocas e lugares, de que formas e em que condições têm sido produzidas certas dissertações de mestrado, teses de doutorado, 9 publicações em periódicos e comunicações em anais de congressos e de seminários. Também são reconhecidas por realizarem uma 9

Grifos nossos.


5

metodologia de caráter inventariante e descritivo da produção acadêmica e científica sobre o tema que busca investigar, à luz de categorias e facetas que se caracterizam enquanto tais em cada trabalho e no conjunto deles, sob os quais o fenômeno passa a ser analisado. (FERREIRA, 2002, p. 257)

Neste estudo, o material bibliográfico pesquisado foram os artigos publicados nos anais do Congresso anual da Intercom do último decênio (2000 a 2010). Embora o evento congregue diversas apresentações de trabalhos, aqui foram considerados somente os relacionados aos grupos de pesquisa das divisões temáticas (DTs)10. Os congressos atualmente oferecem oito DTs:11  DT 1 – Jornalismo: GP Gêneros Jornalísticos; GP História do Jornalismo; GP Jornalismo Impresso; GP Teoria do Jornalismo e GP Telejornalismo  DT 2 – Publicidade e Propaganda: GP Publicidade e Propaganda  DT 3 – Relações Públicas e Comunicação Organizacional: GP RP e Comunicação Organizacional  DT 4 – Comunicação Audiovisual: GP Cinema; GP Ficção Seriada; GP Fotografia; GP Rádio e Mídia Sonora; GP Televisão e Vídeo  DT 5 – Multimídia: GP Cibercultura; GP Conteúdos Digitais e Convergências Tecnológicas  DT 6 – Interfaces Comunicacionais: GP Comunicação e Culturas Urbanas; GP Comunicação e Educação; GP Comunicação e Esporte; GP Comunicação, Ciência, Meio Ambiente e Sociedade; GP Produção Editorial  DT

7

Comunicação,

Espaço

e

Cidadania:

GP

Comunicação

e

Desenvolvimento Regional e Local; GP Comunicação para a Cidadania; GP Geografias da Comunicação; GP Mídia, Cultura e Tecnologias Digitais na América Latina  DT 8 – Estudos Interdisciplinares: GP Economia Política da Informação, Comunicação e Cultura; GP Políticas e Estratégias de Comunicação; GP Folkcomunicação; GP Semiótica da Comunicação; GP Comunicação, Turismo e Hospitalidade; GP Teorias da Comunicação

10

Corresponde aos trabalhos apresentados por pesquisadores com titulação mínima de mestre ou que estejam cursando o mestrado. 11 Ao longo da década houve mudanças tanto nas divisões temáticas quanto nos GTs. Para a coleta e análise individual de cada um dos congressos foi considerada sua divisão original.


6

Os trabalhos apresentados nestas divisões e seus respectivos GTs nos congressos de 2000 a 2010 constituem-se como o corpus desta pesquisa. Na tabela a seguir, a indicação dos Congressos analisados: Tabela 1 – Congressos Intercom realizados no período de 2001 a 2010 Título

Data

Local

XXXIII Congresso Brasileiro de Ciências da

02 a

Universidade de Caxias do Sul –

Comunicação

06/09/2010

Caxias do Sul/RS

XXXII Congresso Brasileiro de Ciências da

04 a

Universidade Positivo -

Comunicação

07/09/2009

Curitiba/PR

XXXI Congresso Brasileiro de Ciências da

02 a

Universidade Federal do Rio

Comunicação

06/09/2008

Grande do Norte – Natal/RN

XXX Congresso Brasileiro de Ciências da

29/08 a

Universidade Católica de

Comunicação

02/09/2007

Santos– Santos/SP

6 a 9/09/2006

Universidade de Brasília –

Tema: Comunicação, Cultura e Juventude

Tema: Comunicação, Educação e Cultura na Era Digital

Tema: Mídia, Ecologia e Sociedade

Tema: Mercado e Comunicação na Sociedade Digital XXIX Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação

Brasília/DF

Tema: Estado e Comunicação XXVIII Congresso Brasileiro de Ciências da

5 a 9/09/2005

Comunicação

Universidade do Estado do Rio de Janeiro – Rio de Janeiro/RJ

Tema: Ensino e Pesquisa em Comunicação XXVII Congresso Brasileiro de Ciências da

30/08 a

PUC do Rio Grande do Sul -

Comunicação

3/09/2004

Porto Alegre /RS

2 a 6/09/2003

Pontifícia Universidade Católica

Tema: Comunicação, acontecimento e memória XXVI Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação

de Minas Gerais – Belo

Tema: Mídia, ética e sociedade

Horizonte/MG


7

XXV Congresso Brasileiro de Ciências da

1 a 5/09/2002

Comunicação

Universidade do Estado da Bahia – Salvador/BA

Tema: Comunicação para a Cidadania XXIV Congresso Brasileiro de Ciência da

3 a 7/09/2001

Universidade Federal do Mato

Comunicação

Grosso do Sul - Campo

Tema: A mídia impressa, o livro e o desafio das

Grande/MS

novas tecnologias XXIII Congresso Brasileiro de Ciência da

2 a 6/09/2000

Comunicação

Universidade do Amazonas Manaus/AM

Tema: Comunicação e Multiculturalismo

Para a coleta e análise dos artigos publicados foi utilizada a técnica da análise de conteúdo, conforme proposto por Bardin (1977). Foi realizado o download, no web site da Intercom, de todos os Anais dos congressos a fim de coletar os dados necessários para a análise. O mapeamento inicial dos trabalhos foi feito a partir dos títulos, resumos e palavras-chave. Todos aqueles que não apontaram nesses elementos a articulação entre comunicação e relações de gênero foram excluídos da amostra e fazem parte dos resultados relativos à frequência/ausência da discussão no total de trabalhos apresentados12. Aqueles que apresentaram a discussão foram analisados integralmente a partir de um instrumento de coleta de dados voltado para a categorização do trabalho. A seguir, foram destacados apenas os trabalhos que enfatizavam a recepção. 13 A pesquisa segue, portanto, o método quali-quantitativo, com o intuito de primeiro quantificar os dados e depois estabelecer as inferências próprias da AC, orientadas pela fundamentação teórica e pelos objetivos da pesquisa.

ANÁLISE E DISCUSSÃO DOS RESULTADOS Durante o intervalo de 2000 a 2010 foram apresentados 6.326 trabalhos nos NPs/GPs do Congresso anual da Intercom. A partir da mudança ocorrida em 2009, 12

Para essa coleta serão utilizados os seguintes termos-chave: sexo, gênero, feminino, masculino, mulher, homem. As pesquisas que envolvem a recepção, ainda que não contemplem nos título, resumos e palavras-chave os termos apontados, serão considerados para a próxima etapa de modo a verificar se a identidade de gênero foi tensionada na definição dos sujeitos participantes da pesquisa relata. 13 O que aqui chamamos de recepção foram todos os trabalhos que de algum modo foram até os sujeitos, seja em estudos com abordagem efetivamente sociocultural (Jacks et al 2011) ou simplesmente aqueles que analisavam cartas de leitores.


8

com a adoção de Divisões Temáticas e respectivos Grupos de Pesquisa, a quantidade de trabalhos apresentados nos congressos aumentou consideravelmente. Passou de 384 em 2001 para 1.026 em 2009, ano em que ocorreu a mudança. Com a ressalva do aumento de trabalhos a partir da mudança para divisões temáticas, ao longo da década a média de trabalhos apresentados no Congresso se manteve, com um crescimento progressivo ao longo de cada ano, como podemos observar na tabela a seguir. Tabela 2 – Total de trabalhos apresentados por Congresso Congresso

Total de trabalhos

Intercom 2000

257

Intercom 2001

384

Intercom 2002

487

Intercom 2003

422

Intercom 2004

427

Intercom 2005

646

Intercom 2006

556

Intercom 2007

625

Intercom 2008

639

Intercom 2009

1.026

Intercom 2010

857

Total

6.326

Desse montante de trabalhos, com base na leitura dos títulos, resumo e palavraschave, coletamos então os trabalhos que, conforme estes elementos, apresentassem discussão relacionando a Comunicação às Relações de gênero. Os termos adotados para este coleta foram: gênero, relações de gênero, feminino, feminismo, masculino, machismo,

feminismo,

homossexualidade,

heterossexualidade.

Quando

houve

dúvidas, recorremos ao trabalho completo de modo a incluir ou excluir o trabalho do corpus de análise. Deste modo, o corpus final de análise ficou em 223 trabalhos, distribuído conforme demonstra a tabela a seguir:


9

Tabela 3 – Total de trabalhos apresentados por Congresso Congresso

Trabalhos/relações de gênero

Intercom 2000

16

Intercom 2001

16

Intercom 2002

22

Intercom 2003

17

Intercom 2004

19

Intercom 2005

28

Intercom 2006

19

Intercom 2007

18

Intercom 2008

16

Intercom 2009

33

Intercom 2010

19

Total

223

Com base na tabela 3 podemos então constatar que do total de 6.326 trabalhos apresentados no Congresso da Intercom no período de 2000 a 2010, 223 relacionaram a problemática de gênero em seus estudos. Podemos perceber que se manteve uma média de trabalhos e que o aumento no ano de 2009 é proporcional à quantidade maior de trabalhos apresentados neste congresso, o dobro dos congressos anteriores, então se manteve a média das outras edições. O único destaque fica para o ano de 2005, com 28 trabalhos com foco no tema desta pesquisa. Desse total, entretanto, apenas 39 focavam a recepção. Passamos então a apresentação dos resultados específicos dos trabalhos que articularam recepção e relações de gênero. Tabela 4 – Total de trabalhos que articulam recepção e gênero por Congresso Congresso

Trabalhos/relações de gênero

Intercom 2000

2

Intercom 2001

2


10

Intercom 2002

4

Intercom 2003

3

Intercom 2004

2

Intercom 2005

4

Intercom 2006

1

Intercom 2007

6

Intercom 2008

6

Intercom 2009

5

Intercom 2010

4

Total

39

Como podemos perceber, em termos quantitativos a articulação entre estudos de recepção e relações de gênero ainda é bem pouco frequente nos estudos em comunicação no Brasil, ao menos nos trabalhos apresentados no mais importante evento da área. Temos uma média de 3,5 trabalhos por evento, com destaque para os anos de 2007 e 2008, com 6 trabalhos cada, e 2005 como o congresso com o menor número de trabalhos de recepção-relações de gênero, apenas 1. Mantém-se, portanto, o panorama apontado por Ana Carolina Escosteguy. Outro dado que confirma as preocupações da autora é que os estudos em geral ainda toma gênero de maneira polarizada, ou se estuda o feminino, ou o masculino e muitas vezes, nos estudos de recepção, essa escolha não é explicitada. A polarização também foi encontrada nesta pesquisa, uma vez que apenas 2 dos 39 trabalhos articulam feminino e masculino em suas reflexões. A imensa maioria dos trabalhos focaliza o feminino, nem sempre, entretanto, de forma problematizada, muitas vezes as mulheres são tomadas como audiência sem uma efetiva explicação do porque. CONSIDERAÇÕES FINAIS Como já mencionado anteriormente, a definição de gênero está interligada aos aspectos de identidade, história, sociedade, cultura e costumes do ser humano. Não basta apenas separar o homem e a mulher, seus aspectos físicos e sexuais. O gênero caracteriza-se pelas identidades construídas, pelas relações sociais, que vai além de simplesmente estabelecer diferenças quanto à sexualidade e às funções biológicas.


11

Essas distinções fazem os estudos científicos trazerem em pauta a separação sexo/gênero, como bem destaca Fausto-Sterling (2000,  p.15).  “Nas  últimas  décadas,  a   relação entre a expressão social da masculinidade e da feminilidade e os aspectos físicos   subjacentes   foi   debatida   com   ardor   nas   arenas   científica   e   social”.   A   autora   retrata que para os sexólogos John Money e Anke Ehrhardt, o sexo dizia respeito às características físicas, enquanto o gênero era   o   eu   interior   do   ser   humano,   “a   convicção interior de que se é homem ou mulher (identidade de gênero) e as expressões  comportamentais  dessa  convicção”  (p.  15). Segundo Fausto-Sterling, essa definição também era debatida pelas mulheres feministas da década  de  70.  Afirmavam  “(...) que o sexo é diferente do gênero – que as instituições sociais, elas próprias projetadas para perpetuar a desigualdade de gênero, produziam  a  maioria  das  diferenças  entre  homens  e  mulheres”  (Idem,  p.16).  O  gênero   diz respeito às identidades que o homem e a mulher adquirem na sociedade. Características que podem se modificar ao longo do tempo, conforme as próprias mudanças e avanços dessa sociedade, como, por exemplo, a independência feminina, cada   vez   mais   real.   “Se   as   meninas   não podiam aprender matemática tão facilmente quanto os meninos, o problema não estava em seus cérebros. A dificuldade decorria das normas de gênero – expectativas e oportunidades diferentes em relação a meninos  e  a  meninas”.  (Idem,  p.16) Partindo para a atualidade, dentro dos 6.326 trabalhos apresentados no congresso anual da Intercom no intervalo de 2000 a 2010, 223 artigos abordaram esta questão, sendo que apenas 39 deles sob a perspectiva da recepção. Nos textos que não tratavam da recepção, foram encontradas a preocupação em definir gênero, sem usar o sexo para demarcar. Como o artigo de Natansohn, “Representações   de   sexo   e   gênero:   uma   questão   pendente   nos   estudos   de   comunicações”, apresentado no congresso de 2001. Já que, segundo a pesquisa, desde que começou a ser utilizada a categoria gênero, vários significados e representações passaram a existir. Uma delas, e a mais debatida, é o uso do sexo (ou seja, as características humanas/sexuais) para diferenciar homem e mulher. Na primeira metade da década pesquisada, os 223 estudos que articularam gênero e comunicação trouxeram as mulheres como foco predominante. Poucos artigos traziam a homossexualidade como pauta da pesquisa. E nenhum estudo tinha o homem como foco. Já os resultados eram sempre os mesmos: as mulheres ainda são vistas com os estereótipos de responsáveis pelo lar, pelos filhos, apesar de já


12

assumirem papéis mais independentes na sociedade; e, também, os assuntos de beleza (como o corpo perfeito), culinária, artesanato e comportamento dominavam as publicações jornalísticas e programas de televisão destinados ao público feminino. “Dentro das   universidades   brasileiras,   os   vínculos   entre   a   pesquisa   de   comunicação e os estudos de gênero são ainda pouco explorados. (...) Apesar de ainda tímida, a presença   dessa   temática   vem   ganhando   força   no   campo”   (ESCOSTEGUY, 2008, p. 14). Ainda considerando-se as poucas publicações no Intercom sobre esta temática, percebe-se a preferência por estudos de revistas impressas e televisivas (programas). E pesquisas semelhantes: os conteúdos desses meios de comunicação, que levavam ao resultado já conhecido. Muitos artigos trouxeram objetos de estudos iguais. O programa Note a Note, a Revista Feminina e o seriado Mulher foram encontrados mais de uma vez nas pesquisas. E todas tinham resultados similares. A preferência pelo estudo das mensagens não é exclusiva dos textos aqui analisados, como afirma Ana Carolina Escosteguy: Dentro da pesquisa em comunicação, uma das linhas de trabalho é a que tem como foco a mensagem. A investigação centrada na mensagem objetiva compreender e analisar o universo feminino baseado nos conteúdos veiculados pelas distintas mídias, incluindo um olhar sobre a ideologia aí implicada. (ESCOSTEGUY, 2008, p. 15)

Entre as pesquisas, como vimos, poucas eram de recepção, apenas 39 e destes, a maioria centrava em beleza/culinária/artesanato/comportamento, como o artigo de Temer, também do congresso de 2001, “Revista   feminina   na   televisão:   o   programa Note a Note e a formação da mulher para o mercado de trabalho  informal”.   Durante cinco dias foi analisado o programa feminino Note a Note, da Rede Record. Nos conteúdos: notícias de famosos, grupos musicais, espaço para artesanato e flashes ao vivo do jornalismo; além do amplo destaque para a culinária. Doze mulheres que trabalham em áreas da cozinha, artesanato e estética foram entrevistadas pela autora. Comprovaram serem telespectadoras e usarem os conteúdos passados também na vida real, inclusive no trabalho. Este panorama reforça uma preocupação dos estudiosos da Comunicação que articulam a problemática de gênero. Muitos dos trabalhos de recepção, encontrados no corpus de 6.326 trabalhos produzidos ao longo da década não articulavam as categorias de gênero, reforçando o que afirma Escosteguy: Uma primeira análise da pesquisa brasileira sobre as práticas de recepção midiática, realizada na década de 90, revelou que, embora


13

mais da metade desses estudos dê destaque às mulheres como informantes, a problemática das relações de gênero é incorporada apenas para indicar uma distinção sexual entre feminino e masculino (apud ESCOSTEGUY, 2004a). Logo, essa linha de pesquisa trata o gênero como equivalente a sexo, reduzindo-o à problemática das diferenças anatômicas entre macho e fêmea (IESCOSTEGUY, 2008, p. 30)

Nos trabalhos analisados, constata-se que os estereótipos femininos, como de dona de  casa  predominam,  embora  agora  “modernizados”.    E  a  maioria  das  pesquisas da primeira metade da década (2000 a 2005) focou somente isso, as mensagens passadas pelos meios de comunicação para compreender o conteúdo destinado às mulheres. Na segunda metade da década (2006 a 2010) o panorama encontrado não foi muito diferente do período anterior. A maioria absoluta dos artigos tem como foco as mulheres. Grande parte deles utiliza como referência os estudos feministas e criticam a representação da mulher como dona de casa, responsável pela casa, etc. Em bem menor escala aparecem estudos sobre o masculino, e menos ainda estudos que problematizam tanto o masculino quanto o feminino. A questão da homossexualidade também tem pouco destaque, e entre os estudos que focam os gays, tem destaque os que tratam o homossexual sem o foco em masculino e feminino. Ao contrário do que acontece entre os textos que não tratam de opção sexual, os estudos entre mulheres homossexuais têm menor número de estudos em comparação ao homossexual masculino. Embora não se possa dizer que a diferença é grande entre os estudos do homossexual masculino e feminino, já que a quantidade desse tipo de estudo é bem baixa em relação aos que tratam sobre a mulher, esta diferença ainda existe. Entre os meios mais analisados estão a televisão, a publicidade e as revistas, principalmente as femininas. A telenovela é o gênero com maior quantidade de estudos. Os filmes também têm uma grande presença nos artigos apresentados nos congressos. Um dos estudos que se destaca entre os que têm como objeto de estudo o cinema, por sair dos temas que geralmente são estudados, trata de filmes trashs. Em “Lixo   é   coisa   de   homem?   As   questões   de gênero na subcultura cinematográfica do trash”,  Mayka  Castellano  analisa  comunidades  de  fãs  deste  tipo  de  filme  e  sugere,  ao   final, que se o melodrama é conhecido por ser coisa de mulher, os filmes trashs poderiam ter entre seu maior público os homens.


14

Estudos sobre programas de rádio, jornais e literatura têm uma quantidade média entre os trabalhos apresentados. Já os programas de televisão, marketing, histórias em quadrinho, telejornal, internet, mídia alternativa e minisséries têm um número menor de trabalhos. Além desses, alguns artigos apresentados, embora tratem da questão de gênero, não têm vínculo efetivo com a comunicação, como  por  exemplo  “A  produção  e   comercialização dos produtos agroecológicos e a participação de mulheres no desenvolvimento local: um estudo junto ao espaço agroecológico no Recife – PE”,  de   Sonia, Quintela Carneiro que não se debruça sobre nenhum meio ou aspecto da comunicação midiática. Quanto à metodologia, a maior quantidade de trabalhos que apresentam os procedimentos está no campo de recepção. A maioria desses textos está concentrada em análise de telenovelas, mas também apresentam alguns estudos sobre revistas, filmes, telejornais e rádios. Um dos aspectos mais preocupantes deste estudo é a constatação de que a maioria dos trabalhos enviados e aprovados para apresentação nos congressos anuais da Intercom não apresentam os procedimentos metodológicos. Muitos destes estudos apresentam trechos de revisão teórica de dissertações de mestrado e tese de doutorado, e foram classificados como pesquisa bibliográfica. Entretanto, o que se notou é que estes trabalhos não foram devidamente adaptados para um artigo. Esta prática, além de prejudicar ao leitor o entendimento dos objetivos e da metodologia, ainda coloca em xeque a credibilidade das pesquisas realizadas. Já que a metodologia bem definida e clara é item fundamental na realização de pesquisas para a garantia dos resultados. Devido ao volume de dados analisados, este artigo se concentrou mais no panorama geral dos resultados encontrados a partir da análise dos 6.236 artigos publicados nos anais do congresso anual da Intercom realizado no período de 2000 a 2010. Destes, como já apontado, 223 relacionaram Comunicação e gênero, o que, dada a importância da questão da identidade ligada ao gênero e da mídia como um espaço de construção e reforço de representações, constitui-se em número ainda pequeno de trabalhos. Menos ainda quando se trata de Comunicação, gênero e recepção, foco de apenas 39 trabalhos.


15

Fora a questão da pouco evidência desta reflexão, a maioria dos trabalhos ainda entende gênero de uma perspectiva polarizada, aspecto constatado pelo grande número de trabalhos que analisa exclusivamente o feminino. Escosteguy (2008) aponta, justamente, que um dos principais problemas dos estudos da comunicação que articulam a identidade de gênero é o de pensar a questão de forma polarizada, ou seja, ou se estuda o feminino, ou se estuda o masculino, raramente eles são pensados em conjunto. A autora aponta, de forma contundente, que deve ocorrer o tensionamento da questão da identidade ligada ao gênero nos estudos da Comunicação, que o sexo não seja, por exemplo, apenas uma categoria para definição de corpus e amostra nas pesquisas. Nos textos aqui analisados, a maior parte das pesquisas olha para apenas um dos lados, esquecendo que quando se fala em gênero se fala em relações inter e intra sexos. Entendemos que esta é uma das grandes problemáticas do tema e instiga novos olhares sobre o corpus em futuras publicações. REFERÊNCIAS ALMEIDA, Heloisa Buarque de. Melodrama comercial – reflexões sobre a feminilização da telenovela. Cadernos Pagu, Campinas, vol. 19. ago-dez. 2002. (p.171-194) BARDIN, Laurence. Análise de conteúdo. Lisboa: Edições 70, 1977. BUTLER, Judith. 2003. Problemas de Gênero: feminismo e subversão da identidade. Rio de Janeiro, Civilização Brasileira. CHARLES, Mercedes. Espejo de Venus: una mirada a la investigación sobre mujeres y medios de comunicación. In: Signo y Pensamiento, nº.28, 1996, p.37-50. DUARTE, Jorge; BARROS, Antonio (Orgs). Métodos e técnica de pesquisa em comunicação. São Paulo: Atlas, 2005. ESCOSTEGUY, Ana Carolina (Org). Comunicação e gênero: a aventura da pesquisa. Porto Alegre : EDIPUCRS, 2008. ESCOSTEGUY, Ana Carolina. Cartografias dos estudos culturais: uma versão latinoamericana. ed. online. Belo Horizonte: Autêntica, 2010. FAUSTO-STERLING, Anne.  “Dualismos  em  duelo”.  Cadernos Pagu. 2001/1 (17/18): 9-79. FERREIRA,  Norma  Sandra  de  Almeida.  As  pesquisas  denominadas  “estado  da  arte”.   Educação & Sociedade, ano XXIII, n. 79, Agosto/2002


16

FISCHER, Rosa Maria Bueno. Mídia e educação da mulher: uma discussão teórica sobre modos de enunciar o feminino na TV. Revista Estudos Feministas, nº 9, volume 2, p. 586-599 . Florianópolis (SC), 2001. Disponível em: <http://www.scielo.br/pdf/ref/v9n2/8642.pdf >. Acesso: 11/06/2010 FUNCK, Susana Bornéo; WIDHOLZER, Nara. Gênero em discursos na mídia. Santa Cruz: Edunisc, 2005. GARCÍA CANCLINI, Néstor. Ideología, cultura y poder: cursos y conferencias. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires, 1995. JACKS, Nilda (coord); MENEZES, Daiane; PIEDRAS, Elisa. Meios e audiências: a emergência dos estudos de recepção no Brasil. Porto Alegre: Sulina, 2008. MOSCOVICI, Serge. Representações Sociais: investigações em psicologia social. Petrópolis: Vozes, 2003. OKIN, Susan  Moller.  “Gênero,  o  público  e  o  privado.”  Revista Estudos Feministas. Florianópolis, 2008, vol.16 (2), p.305-332. SCOTT,  Joan.  “Gênero:  uma  categoria  de  análise  histórica”.  Educação e Realidade. Porto Alegre, UFRGS, 1995, vol.20 (2). SCHIENBINGER, Londa. O feminismo mudou a ciência? Trad. Raul Fiker. Bauru: EDUSC, 2001. 384 p. (Coleção Mulher). WEEKS,  Jeffrey.  “O  corpo  e  a  sexualidade”.  In:  LOURO,  GL.  (org.).  O corpo educado: pedagogias da sexualidade. Belo Horizonte: Autêntica, 1999: 36-82.


1

Relações de Gênero e Estudos de Recepção: análise dos trabalhos apresentados no Congresso Anual da Intercom ao longo da última década1 Valquiria Michela John2 Felipe da Costa3 RESUMO: Esta pesquisa se propõe a evidenciar o panorama referente à produção nacional mais recente na área da Comunicação que tenha a questão das identidades de gênero como articuladora do estudo, a partir do material apresentado no congresso anual da mais importante sociedade brasileira de pesquisa em comunicação – a Intercom. A proposta foi a de realizar uma pesquisa bibliográfica tendo como material de análise os artigos apresentados no Congresso Nacional da Intercom ao longo da última década (2000 a 2010) de modo a analisar quais subáreas, pesquisadores e instituições desenvolveram estudos relacionando comunicação e relações de gênero, com foco nos estudos de recepção. Os resultados apontam para o baixo número de trabalhos a estabeleceram esta co-relação, principalmente a baixa quantidade de trabalhos que levem em conta os sujeitos. Palavras-chaves: estudos de receoção; relações de gênero; Intercom; estado da arte.

INTRODUÇÃO Assim como vários setores da sociedade, os meios de comunicação têm um papel importante na reprodução, propagação e construção de representações ligadas ao gênero. Revistas, jornais, televisão e demais veículos propagam papeis sociais atribuídos ao masculino e ao feminino em suas mensagens. Conforme aponta Fischer (2001, p. 586), “(...) a mídia não apenas veicula, mas também constrói discursos e produz significados, identidades  e  sujeitos”.   Cada conteúdo midiático o faz de uma forma, de acordo com o seu perfil, mas todos trazem seus modelos de homens e mulheres. Essas representações podem se referir inclusive aos próprios conteúdos midiáticos, aos seus atrativos a partir das premissas das diferenças entre homens e mulheres. Como exemplo, destacamos o

1

Trabalho submetido ao GT 7 Estudios de Recepción Jornalista, mestre em educação, professora dos cursos de Jornalismo e Relações Públicas. Doutoranda do PPGCOM/UFRGS. É membro do grupo de pesquisa Monitor de Mídia. vmichela@gmail.com 3 Bacharel em Comunicação Social – Jornalismo pela Univali, pesquisador associado do grupo Monitor de Mídia. felipecosta@univali.br 2


2

que diz Almeida (2002) em relação a um dos conteúdos midiáticos mais difundidos em nosso país: a telenovela. A autora afirma que: Durante muitos anos, no Brasil, não se questionou a associação entre mulher e telenovela. Mulheres teriam prazer especial em assistir às novelas porque elas falam de histórias de amor e de família, de conflitos amorosos e familiares, de final feliz, com beijos, casamento e, se possível, filhos. Mulheres gostariam de novelas, assim como os homens gostam de jogos de futebol, noticiários, filmes de aventura e policiais. (Almeida, 2002, p173)

Para a melhor compreensão desse e outros aspectos percebe-se, como afirmam Escosteguy (2008) e Jacks; Menezes e Piedras (2008)4, a importância de uma melhor problematização da categoria de gênero nos estudos da Comunicação. É imprescindível, também, conhecer o que foi e está sendo produzido pelos pesquisadores da Comunicação no que se refere a esta problemática. No campo da Comunicação, a entidade que congrega e orienta a produção científica e intelectual da área é a Sociedade Interdisciplinar de Estudos em Comunicação – Intercom. Fundada em São Paulo no dia 12 de dezembro de 1977, a Intercom é uma instituição de utilidade pública, reconhecida pela Lei Municipal nº 28.135/89. A entidade busca o engajamento dos pesquisadores na construção de processos democráticos de comunicação e desta como área do saber, da mesma forma que outras disciplinas já formalizadas. O papel da Intercom é legitimar a autonomia e o avanço dos estudos de comunicação no Brasil. Tem, entre outros, os objetivos de contribuir para a reflexão pluralista sobre os problemas emergentes da comunicação e contribuir para a formação de modelos de análise da Comunicação consentâneos com a sociedade e a cultura brasileiras. 5 Entre as várias atividades desenvolvidas pela Intercom, encontra-se a realização anual do Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação6. O Congresso anual da Intercom é o evento mais importante na área da comunicação no Brasil e na América Latina. Envolve um grande número de trabalhos que tratam dos assuntos pertinentes à Comunicação Social e suas subáreas. Tendo em vista a relevância deste evento,

4

As autoras realizaram mapeamento do estado  da  arte  envolvendo  a  questão  “comunicação  e  gênero”   nas pesquisas de recepção desenvolvidas nos programas de pós-graduação em comunicação no Brasil nas décadas de 1990 e 2000. É importante ressaltar que a pesquisa aqui proposta trabalhou com todas as pesquisas realizadas, sejam elas de análise da produção, da mensagem/veículo ou da recepção. 5 Informações disponíveis no website oficial da Intercom: http://www.intercom.org.br. Acesso em: 19/01/2012. 6 Nome oficial do congresso anual que em outros momentos do texto será chamado simplificadamente como Congresso anual.


3

optou-se por analisar os trabalhos apresentados nos grupos de pesquisa ao longo do último decênio (2000 a 2010). A análise permite detectar tendências de pesquisa na área da comunicação, quais subáreas7 mais se destacam e, dentre os diversos assuntos discutidos, qual a ênfase na discussão que articula comunicação e relações de gênero, em quais subáreas está presente. O artigo aqui relatado integra a pesquisa que teve como objetivo analisar os artigos publicados nos anais do Congresso Nacional da Intercom no período de 2000 a 2010 relacionados  à  articulação  entre  as  categorias  “relações  de   gênero”   e   “comunicação”   de   modo   a   traçar   o   estado   da   arte   da   última   década   no   referido evento. Os resultados aqui discutidos referem-se, entretanto, exclusivamente aos trabalhos que articularam a questão de gênero à da recepção. Esta ênfase deve-se ao fato de este é um aspecto ainda pouco frequente nos estudos de recepção realizados no Brasil como aponta Ana Carolina Escosteguy e outros pesquisadores do país. Os primeiros estudos a problematizarem a comunicação a partir da recepção com a questão de gênero foram realizados apenas em 1998. Mais da metade dos estudos de recepção da década de 1990 destacaram as mulheres como informantes, mas estes não articulam a problemática das relações de gênero, sendo em geral trabalhadas unicamente a partir da distinção por sexo. POR QUE ESTUDAR GÊNERO E COMUNICAÇÃO? Qual a relação entre gênero e comunicação, que reflexões nos permitem realizar? Qual sua relevância? Podemos de fato afirmar que se homens e mulheres são   socializados   a   partir   de   premissas   de   comportamentos,   habilidades   e   “funções”   sociais distintas, naturalmente que sua relação com os meios de comunicação e seus conteúdos será diferente. Porque essa perspectiva se apresenta, porque certos conteúdos midiáticos são pensados e direcionados para homens e/ou mulheres e iniciar a provocação: homens e mulheres atribuiriam sentidos diferentes para um mesmo conteúdo? O pressuposto é de que sim, homens e mulheres significam e ressignificam os conteúdos dos meios de comunicação de massa de modo distinto8, 7

Chamamos aqui de subáreas as especialidades da área da comunicação (Jornalismo, Publicidade e Propaganda, Relações Públicas) e as áreas afins, contempladas nas Divisões Temáticas e seus respectivos GPs. 8 Podemos utilizar como reforço a esse pressuposto a afirmação de Weeks (1999, p. 56) quando diz que “As classes   são   constituídas   de   homens   e   mulheres   e   diferenças   de   classe   e   status   podem   não   ter o mesmo  significado  para  mulheres  e  homens.  O  gênero  é  uma  divisão  crucial”.


4

entretanto, para desenvolver esta problematização necessitamos do trabalho empírico que nos permita por em discussão esse aspecto. Escosteguy afirma, porém, que (2008, p.   14),   “dentro das universidades brasileiras, os vínculos entre a pesquisa de comunicação   e   os   estudos   de   gênero   são   ainda   pouco   explorados”. Como exemplo dessa ausência, na pesquisa realizada pela autora, constata-se que os primeiros estudos a problematizarem a comunicação a partir da recepção com a questão de gênero foram realizados apenas em 1998. A autora ainda faz a ressalva de que apesar de mais da metade dos estudos de recepção de década de 1990 destacarem as mulheres como informantes, estes não articulam a problemática das relações de gênero, sendo em geral trabalhadas unicamente a partir da distinção por sexo. Escosteguy (2008) chama a atenção para a importância das pesquisas definidas como estado da arte e critica o fato de que ela é pouco usual na Comunicação, de que há um certo preconceito por parte dos estudiosos da área quanto a este tipo de estudo. “(...)  Não  temos  o  hábito  de  produzir  ‘estados  da  arte’,  ao  contrário  do  que  acontece  em   outros contextos geográficos e disciplinares. Muito menos de valorizar trabalhos deste tipo, pois  no  geral  são  vistos  como  enfadonhos,  formalistas  e  “de  segunda”.  E,  ainda,  a   pesquisa feita no campo acadêmico da comunicação é com freqüência invisível aos próprios  pesquisadores  em  comunicação.” Conhecer o que de mais novo está sendo produzido pelos pesquisadores da área da Comunicação e divulgado no mais importante evento da área certamente contribui para uma visão diferente da criticada pela autora, além de oferecer um mapa dos estudos que articulam a recepção da comunicação social e as relações de gênero.

PROCEDIMENTOS METODOLÓGICOS

A pesquisa se caracteriza como bibliográfica, mais especificamente, estado da arte. As pesquisas  denominadas   como   “estado   da   arte”  ou   “estado   do   conhecimento”   podem ser definidas (...) como de caráter bibliográfico, elas parecem trazer em comum o desafio de mapear e de discutir uma certa produção acadêmica em diferentes campos do conhecimento, tentando responder que aspectos e dimensões vêm sendo destacados e privilegiados em diferentes épocas e lugares, de que formas e em que condições têm sido produzidas certas dissertações de mestrado, teses de doutorado, 9 publicações em periódicos e comunicações em anais de congressos e de seminários. Também são reconhecidas por realizarem uma 9

Grifos nossos.


5

metodologia de caráter inventariante e descritivo da produção acadêmica e científica sobre o tema que busca investigar, à luz de categorias e facetas que se caracterizam enquanto tais em cada trabalho e no conjunto deles, sob os quais o fenômeno passa a ser analisado. (FERREIRA, 2002, p. 257)

Neste estudo, o material bibliográfico pesquisado foram os artigos publicados nos anais do Congresso anual da Intercom do último decênio (2000 a 2010). Embora o evento congregue diversas apresentações de trabalhos, aqui foram considerados somente os relacionados aos grupos de pesquisa das divisões temáticas (DTs)10. Os congressos atualmente oferecem oito DTs:11  DT 1 – Jornalismo: GP Gêneros Jornalísticos; GP História do Jornalismo; GP Jornalismo Impresso; GP Teoria do Jornalismo e GP Telejornalismo  DT 2 – Publicidade e Propaganda: GP Publicidade e Propaganda  DT 3 – Relações Públicas e Comunicação Organizacional: GP RP e Comunicação Organizacional  DT 4 – Comunicação Audiovisual: GP Cinema; GP Ficção Seriada; GP Fotografia; GP Rádio e Mídia Sonora; GP Televisão e Vídeo  DT 5 – Multimídia: GP Cibercultura; GP Conteúdos Digitais e Convergências Tecnológicas  DT 6 – Interfaces Comunicacionais: GP Comunicação e Culturas Urbanas; GP Comunicação e Educação; GP Comunicação e Esporte; GP Comunicação, Ciência, Meio Ambiente e Sociedade; GP Produção Editorial  DT

7

Comunicação,

Espaço

e

Cidadania:

GP

Comunicação

e

Desenvolvimento Regional e Local; GP Comunicação para a Cidadania; GP Geografias da Comunicação; GP Mídia, Cultura e Tecnologias Digitais na América Latina  DT 8 – Estudos Interdisciplinares: GP Economia Política da Informação, Comunicação e Cultura; GP Políticas e Estratégias de Comunicação; GP Folkcomunicação; GP Semiótica da Comunicação; GP Comunicação, Turismo e Hospitalidade; GP Teorias da Comunicação

10

Corresponde aos trabalhos apresentados por pesquisadores com titulação mínima de mestre ou que estejam cursando o mestrado. 11 Ao longo da década houve mudanças tanto nas divisões temáticas quanto nos GTs. Para a coleta e análise individual de cada um dos congressos foi considerada sua divisão original.


6

Os trabalhos apresentados nestas divisões e seus respectivos GTs nos congressos de 2000 a 2010 constituem-se como o corpus desta pesquisa. Na tabela a seguir, a indicação dos Congressos analisados: Tabela 1 – Congressos Intercom realizados no período de 2001 a 2010 Título

Data

Local

XXXIII Congresso Brasileiro de Ciências da

02 a

Universidade de Caxias do Sul –

Comunicação

06/09/2010

Caxias do Sul/RS

XXXII Congresso Brasileiro de Ciências da

04 a

Universidade Positivo -

Comunicação

07/09/2009

Curitiba/PR

XXXI Congresso Brasileiro de Ciências da

02 a

Universidade Federal do Rio

Comunicação

06/09/2008

Grande do Norte – Natal/RN

XXX Congresso Brasileiro de Ciências da

29/08 a

Universidade Católica de

Comunicação

02/09/2007

Santos– Santos/SP

6 a 9/09/2006

Universidade de Brasília –

Tema: Comunicação, Cultura e Juventude

Tema: Comunicação, Educação e Cultura na Era Digital

Tema: Mídia, Ecologia e Sociedade

Tema: Mercado e Comunicação na Sociedade Digital XXIX Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação

Brasília/DF

Tema: Estado e Comunicação XXVIII Congresso Brasileiro de Ciências da

5 a 9/09/2005

Comunicação

Universidade do Estado do Rio de Janeiro – Rio de Janeiro/RJ

Tema: Ensino e Pesquisa em Comunicação XXVII Congresso Brasileiro de Ciências da

30/08 a

PUC do Rio Grande do Sul -

Comunicação

3/09/2004

Porto Alegre /RS

2 a 6/09/2003

Pontifícia Universidade Católica

Tema: Comunicação, acontecimento e memória XXVI Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação

de Minas Gerais – Belo

Tema: Mídia, ética e sociedade

Horizonte/MG


7

XXV Congresso Brasileiro de Ciências da

1 a 5/09/2002

Comunicação

Universidade do Estado da Bahia – Salvador/BA

Tema: Comunicação para a Cidadania XXIV Congresso Brasileiro de Ciência da

3 a 7/09/2001

Universidade Federal do Mato

Comunicação

Grosso do Sul - Campo

Tema: A mídia impressa, o livro e o desafio das

Grande/MS

novas tecnologias XXIII Congresso Brasileiro de Ciência da

2 a 6/09/2000

Comunicação

Universidade do Amazonas Manaus/AM

Tema: Comunicação e Multiculturalismo

Para a coleta e análise dos artigos publicados foi utilizada a técnica da análise de conteúdo, conforme proposto por Bardin (1977). Foi realizado o download, no web site da Intercom, de todos os Anais dos congressos a fim de coletar os dados necessários para a análise. O mapeamento inicial dos trabalhos foi feito a partir dos títulos, resumos e palavras-chave. Todos aqueles que não apontaram nesses elementos a articulação entre comunicação e relações de gênero foram excluídos da amostra e fazem parte dos resultados relativos à frequência/ausência da discussão no total de trabalhos apresentados12. Aqueles que apresentaram a discussão foram analisados integralmente a partir de um instrumento de coleta de dados voltado para a categorização do trabalho. A seguir, foram destacados apenas os trabalhos que enfatizavam a recepção. 13 A pesquisa segue, portanto, o método quali-quantitativo, com o intuito de primeiro quantificar os dados e depois estabelecer as inferências próprias da AC, orientadas pela fundamentação teórica e pelos objetivos da pesquisa.

ANÁLISE E DISCUSSÃO DOS RESULTADOS Durante o intervalo de 2000 a 2010 foram apresentados 6.326 trabalhos nos NPs/GPs do Congresso anual da Intercom. A partir da mudança ocorrida em 2009, 12

Para essa coleta serão utilizados os seguintes termos-chave: sexo, gênero, feminino, masculino, mulher, homem. As pesquisas que envolvem a recepção, ainda que não contemplem nos título, resumos e palavras-chave os termos apontados, serão considerados para a próxima etapa de modo a verificar se a identidade de gênero foi tensionada na definição dos sujeitos participantes da pesquisa relata. 13 O que aqui chamamos de recepção foram todos os trabalhos que de algum modo foram até os sujeitos, seja em estudos com abordagem efetivamente sociocultural (Jacks et al 2011) ou simplesmente aqueles que analisavam cartas de leitores.


8

com a adoção de Divisões Temáticas e respectivos Grupos de Pesquisa, a quantidade de trabalhos apresentados nos congressos aumentou consideravelmente. Passou de 384 em 2001 para 1.026 em 2009, ano em que ocorreu a mudança. Com a ressalva do aumento de trabalhos a partir da mudança para divisões temáticas, ao longo da década a média de trabalhos apresentados no Congresso se manteve, com um crescimento progressivo ao longo de cada ano, como podemos observar na tabela a seguir. Tabela 2 – Total de trabalhos apresentados por Congresso Congresso

Total de trabalhos

Intercom 2000

257

Intercom 2001

384

Intercom 2002

487

Intercom 2003

422

Intercom 2004

427

Intercom 2005

646

Intercom 2006

556

Intercom 2007

625

Intercom 2008

639

Intercom 2009

1.026

Intercom 2010

857

Total

6.326

Desse montante de trabalhos, com base na leitura dos títulos, resumo e palavraschave, coletamos então os trabalhos que, conforme estes elementos, apresentassem discussão relacionando a Comunicação às Relações de gênero. Os termos adotados para este coleta foram: gênero, relações de gênero, feminino, feminismo, masculino, machismo,

feminismo,

homossexualidade,

heterossexualidade.

Quando

houve

dúvidas, recorremos ao trabalho completo de modo a incluir ou excluir o trabalho do corpus de análise. Deste modo, o corpus final de análise ficou em 223 trabalhos, distribuído conforme demonstra a tabela a seguir:


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Tabela 3 – Total de trabalhos apresentados por Congresso Congresso

Trabalhos/relações de gênero

Intercom 2000

16

Intercom 2001

16

Intercom 2002

22

Intercom 2003

17

Intercom 2004

19

Intercom 2005

28

Intercom 2006

19

Intercom 2007

18

Intercom 2008

16

Intercom 2009

33

Intercom 2010

19

Total

223

Com base na tabela 3 podemos então constatar que do total de 6.326 trabalhos apresentados no Congresso da Intercom no período de 2000 a 2010, 223 relacionaram a problemática de gênero em seus estudos. Podemos perceber que se manteve uma média de trabalhos e que o aumento no ano de 2009 é proporcional à quantidade maior de trabalhos apresentados neste congresso, o dobro dos congressos anteriores, então se manteve a média das outras edições. O único destaque fica para o ano de 2005, com 28 trabalhos com foco no tema desta pesquisa. Desse total, entretanto, apenas 39 focavam a recepção. Passamos então a apresentação dos resultados específicos dos trabalhos que articularam recepção e relações de gênero. Tabela 4 – Total de trabalhos que articulam recepção e gênero por Congresso Congresso

Trabalhos/relações de gênero

Intercom 2000

2

Intercom 2001

2


10

Intercom 2002

4

Intercom 2003

3

Intercom 2004

2

Intercom 2005

4

Intercom 2006

1

Intercom 2007

6

Intercom 2008

6

Intercom 2009

5

Intercom 2010

4

Total

39

Como podemos perceber, em termos quantitativos a articulação entre estudos de recepção e relações de gênero ainda é bem pouco frequente nos estudos em comunicação no Brasil, ao menos nos trabalhos apresentados no mais importante evento da área. Temos uma média de 3,5 trabalhos por evento, com destaque para os anos de 2007 e 2008, com 6 trabalhos cada, e 2005 como o congresso com o menor número de trabalhos de recepção-relações de gênero, apenas 1. Mantém-se, portanto, o panorama apontado por Ana Carolina Escosteguy. Outro dado que confirma as preocupações da autora é que os estudos em geral ainda toma gênero de maneira polarizada, ou se estuda o feminino, ou o masculino e muitas vezes, nos estudos de recepção, essa escolha não é explicitada. A polarização também foi encontrada nesta pesquisa, uma vez que apenas 2 dos 39 trabalhos articulam feminino e masculino em suas reflexões. A imensa maioria dos trabalhos focaliza o feminino, nem sempre, entretanto, de forma problematizada, muitas vezes as mulheres são tomadas como audiência sem uma efetiva explicação do porque. CONSIDERAÇÕES FINAIS Como já mencionado anteriormente, a definição de gênero está interligada aos aspectos de identidade, história, sociedade, cultura e costumes do ser humano. Não basta apenas separar o homem e a mulher, seus aspectos físicos e sexuais. O gênero caracteriza-se pelas identidades construídas, pelas relações sociais, que vai além de simplesmente estabelecer diferenças quanto à sexualidade e às funções biológicas.


11

Essas distinções fazem os estudos científicos trazerem em pauta a separação sexo/gênero, como bem destaca Fausto-Sterling (2000,  p.15).  “Nas  últimas  décadas,  a   relação entre a expressão social da masculinidade e da feminilidade e os aspectos físicos   subjacentes   foi   debatida   com   ardor   nas   arenas   científica   e   social”.   A   autora   retrata que para os sexólogos John Money e Anke Ehrhardt, o sexo dizia respeito às características físicas, enquanto o gênero era   o   eu   interior   do   ser   humano,   “a   convicção interior de que se é homem ou mulher (identidade de gênero) e as expressões  comportamentais  dessa  convicção”  (p.  15). Segundo Fausto-Sterling, essa definição também era debatida pelas mulheres feministas da década  de  70.  Afirmavam  “(...) que o sexo é diferente do gênero – que as instituições sociais, elas próprias projetadas para perpetuar a desigualdade de gênero, produziam  a  maioria  das  diferenças  entre  homens  e  mulheres”  (Idem,  p.16).  O  gênero   diz respeito às identidades que o homem e a mulher adquirem na sociedade. Características que podem se modificar ao longo do tempo, conforme as próprias mudanças e avanços dessa sociedade, como, por exemplo, a independência feminina, cada   vez   mais   real.   “Se   as   meninas   não podiam aprender matemática tão facilmente quanto os meninos, o problema não estava em seus cérebros. A dificuldade decorria das normas de gênero – expectativas e oportunidades diferentes em relação a meninos  e  a  meninas”.  (Idem,  p.16) Partindo para a atualidade, dentro dos 6.326 trabalhos apresentados no congresso anual da Intercom no intervalo de 2000 a 2010, 223 artigos abordaram esta questão, sendo que apenas 39 deles sob a perspectiva da recepção. Nos textos que não tratavam da recepção, foram encontradas a preocupação em definir gênero, sem usar o sexo para demarcar. Como o artigo de Natansohn, “Representações   de   sexo   e   gênero:   uma   questão   pendente   nos   estudos   de   comunicações”, apresentado no congresso de 2001. Já que, segundo a pesquisa, desde que começou a ser utilizada a categoria gênero, vários significados e representações passaram a existir. Uma delas, e a mais debatida, é o uso do sexo (ou seja, as características humanas/sexuais) para diferenciar homem e mulher. Na primeira metade da década pesquisada, os 223 estudos que articularam gênero e comunicação trouxeram as mulheres como foco predominante. Poucos artigos traziam a homossexualidade como pauta da pesquisa. E nenhum estudo tinha o homem como foco. Já os resultados eram sempre os mesmos: as mulheres ainda são vistas com os estereótipos de responsáveis pelo lar, pelos filhos, apesar de já


12

assumirem papéis mais independentes na sociedade; e, também, os assuntos de beleza (como o corpo perfeito), culinária, artesanato e comportamento dominavam as publicações jornalísticas e programas de televisão destinados ao público feminino. “Dentro das   universidades   brasileiras,   os   vínculos   entre   a   pesquisa   de   comunicação e os estudos de gênero são ainda pouco explorados. (...) Apesar de ainda tímida, a presença   dessa   temática   vem   ganhando   força   no   campo”   (ESCOSTEGUY, 2008, p. 14). Ainda considerando-se as poucas publicações no Intercom sobre esta temática, percebe-se a preferência por estudos de revistas impressas e televisivas (programas). E pesquisas semelhantes: os conteúdos desses meios de comunicação, que levavam ao resultado já conhecido. Muitos artigos trouxeram objetos de estudos iguais. O programa Note a Note, a Revista Feminina e o seriado Mulher foram encontrados mais de uma vez nas pesquisas. E todas tinham resultados similares. A preferência pelo estudo das mensagens não é exclusiva dos textos aqui analisados, como afirma Ana Carolina Escosteguy: Dentro da pesquisa em comunicação, uma das linhas de trabalho é a que tem como foco a mensagem. A investigação centrada na mensagem objetiva compreender e analisar o universo feminino baseado nos conteúdos veiculados pelas distintas mídias, incluindo um olhar sobre a ideologia aí implicada. (ESCOSTEGUY, 2008, p. 15)

Entre as pesquisas, como vimos, poucas eram de recepção, apenas 39 e destes, a maioria centrava em beleza/culinária/artesanato/comportamento, como o artigo de Temer, também do congresso de 2001, “Revista   feminina   na   televisão:   o   programa Note a Note e a formação da mulher para o mercado de trabalho  informal”.   Durante cinco dias foi analisado o programa feminino Note a Note, da Rede Record. Nos conteúdos: notícias de famosos, grupos musicais, espaço para artesanato e flashes ao vivo do jornalismo; além do amplo destaque para a culinária. Doze mulheres que trabalham em áreas da cozinha, artesanato e estética foram entrevistadas pela autora. Comprovaram serem telespectadoras e usarem os conteúdos passados também na vida real, inclusive no trabalho. Este panorama reforça uma preocupação dos estudiosos da Comunicação que articulam a problemática de gênero. Muitos dos trabalhos de recepção, encontrados no corpus de 6.326 trabalhos produzidos ao longo da década não articulavam as categorias de gênero, reforçando o que afirma Escosteguy: Uma primeira análise da pesquisa brasileira sobre as práticas de recepção midiática, realizada na década de 90, revelou que, embora


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mais da metade desses estudos dê destaque às mulheres como informantes, a problemática das relações de gênero é incorporada apenas para indicar uma distinção sexual entre feminino e masculino (apud ESCOSTEGUY, 2004a). Logo, essa linha de pesquisa trata o gênero como equivalente a sexo, reduzindo-o à problemática das diferenças anatômicas entre macho e fêmea (IESCOSTEGUY, 2008, p. 30)

Nos trabalhos analisados, constata-se que os estereótipos femininos, como de dona de  casa  predominam,  embora  agora  “modernizados”.    E  a  maioria  das  pesquisas da primeira metade da década (2000 a 2005) focou somente isso, as mensagens passadas pelos meios de comunicação para compreender o conteúdo destinado às mulheres. Na segunda metade da década (2006 a 2010) o panorama encontrado não foi muito diferente do período anterior. A maioria absoluta dos artigos tem como foco as mulheres. Grande parte deles utiliza como referência os estudos feministas e criticam a representação da mulher como dona de casa, responsável pela casa, etc. Em bem menor escala aparecem estudos sobre o masculino, e menos ainda estudos que problematizam tanto o masculino quanto o feminino. A questão da homossexualidade também tem pouco destaque, e entre os estudos que focam os gays, tem destaque os que tratam o homossexual sem o foco em masculino e feminino. Ao contrário do que acontece entre os textos que não tratam de opção sexual, os estudos entre mulheres homossexuais têm menor número de estudos em comparação ao homossexual masculino. Embora não se possa dizer que a diferença é grande entre os estudos do homossexual masculino e feminino, já que a quantidade desse tipo de estudo é bem baixa em relação aos que tratam sobre a mulher, esta diferença ainda existe. Entre os meios mais analisados estão a televisão, a publicidade e as revistas, principalmente as femininas. A telenovela é o gênero com maior quantidade de estudos. Os filmes também têm uma grande presença nos artigos apresentados nos congressos. Um dos estudos que se destaca entre os que têm como objeto de estudo o cinema, por sair dos temas que geralmente são estudados, trata de filmes trashs. Em “Lixo   é   coisa   de   homem?   As   questões   de gênero na subcultura cinematográfica do trash”,  Mayka  Castellano  analisa  comunidades  de  fãs  deste  tipo  de  filme  e  sugere,  ao   final, que se o melodrama é conhecido por ser coisa de mulher, os filmes trashs poderiam ter entre seu maior público os homens.


14

Estudos sobre programas de rádio, jornais e literatura têm uma quantidade média entre os trabalhos apresentados. Já os programas de televisão, marketing, histórias em quadrinho, telejornal, internet, mídia alternativa e minisséries têm um número menor de trabalhos. Além desses, alguns artigos apresentados, embora tratem da questão de gênero, não têm vínculo efetivo com a comunicação, como  por  exemplo  “A  produção  e   comercialização dos produtos agroecológicos e a participação de mulheres no desenvolvimento local: um estudo junto ao espaço agroecológico no Recife – PE”,  de   Sonia, Quintela Carneiro que não se debruça sobre nenhum meio ou aspecto da comunicação midiática. Quanto à metodologia, a maior quantidade de trabalhos que apresentam os procedimentos está no campo de recepção. A maioria desses textos está concentrada em análise de telenovelas, mas também apresentam alguns estudos sobre revistas, filmes, telejornais e rádios. Um dos aspectos mais preocupantes deste estudo é a constatação de que a maioria dos trabalhos enviados e aprovados para apresentação nos congressos anuais da Intercom não apresentam os procedimentos metodológicos. Muitos destes estudos apresentam trechos de revisão teórica de dissertações de mestrado e tese de doutorado, e foram classificados como pesquisa bibliográfica. Entretanto, o que se notou é que estes trabalhos não foram devidamente adaptados para um artigo. Esta prática, além de prejudicar ao leitor o entendimento dos objetivos e da metodologia, ainda coloca em xeque a credibilidade das pesquisas realizadas. Já que a metodologia bem definida e clara é item fundamental na realização de pesquisas para a garantia dos resultados. Devido ao volume de dados analisados, este artigo se concentrou mais no panorama geral dos resultados encontrados a partir da análise dos 6.236 artigos publicados nos anais do congresso anual da Intercom realizado no período de 2000 a 2010. Destes, como já apontado, 223 relacionaram Comunicação e gênero, o que, dada a importância da questão da identidade ligada ao gênero e da mídia como um espaço de construção e reforço de representações, constitui-se em número ainda pequeno de trabalhos. Menos ainda quando se trata de Comunicação, gênero e recepção, foco de apenas 39 trabalhos.


15

Fora a questão da pouco evidência desta reflexão, a maioria dos trabalhos ainda entende gênero de uma perspectiva polarizada, aspecto constatado pelo grande número de trabalhos que analisa exclusivamente o feminino. Escosteguy (2008) aponta, justamente, que um dos principais problemas dos estudos da comunicação que articulam a identidade de gênero é o de pensar a questão de forma polarizada, ou seja, ou se estuda o feminino, ou se estuda o masculino, raramente eles são pensados em conjunto. A autora aponta, de forma contundente, que deve ocorrer o tensionamento da questão da identidade ligada ao gênero nos estudos da Comunicação, que o sexo não seja, por exemplo, apenas uma categoria para definição de corpus e amostra nas pesquisas. Nos textos aqui analisados, a maior parte das pesquisas olha para apenas um dos lados, esquecendo que quando se fala em gênero se fala em relações inter e intra sexos. Entendemos que esta é uma das grandes problemáticas do tema e instiga novos olhares sobre o corpus em futuras publicações. REFERÊNCIAS ALMEIDA, Heloisa Buarque de. Melodrama comercial – reflexões sobre a feminilização da telenovela. Cadernos Pagu, Campinas, vol. 19. ago-dez. 2002. (p.171-194) BARDIN, Laurence. Análise de conteúdo. Lisboa: Edições 70, 1977. BUTLER, Judith. 2003. Problemas de Gênero: feminismo e subversão da identidade. Rio de Janeiro, Civilização Brasileira. CHARLES, Mercedes. Espejo de Venus: una mirada a la investigación sobre mujeres y medios de comunicación. In: Signo y Pensamiento, nº.28, 1996, p.37-50. DUARTE, Jorge; BARROS, Antonio (Orgs). Métodos e técnica de pesquisa em comunicação. São Paulo: Atlas, 2005. ESCOSTEGUY, Ana Carolina (Org). Comunicação e gênero: a aventura da pesquisa. Porto Alegre : EDIPUCRS, 2008. ESCOSTEGUY, Ana Carolina. Cartografias dos estudos culturais: uma versão latinoamericana. ed. online. Belo Horizonte: Autêntica, 2010. FAUSTO-STERLING, Anne.  “Dualismos  em  duelo”.  Cadernos Pagu. 2001/1 (17/18): 9-79. FERREIRA,  Norma  Sandra  de  Almeida.  As  pesquisas  denominadas  “estado  da  arte”.   Educação & Sociedade, ano XXIII, n. 79, Agosto/2002


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FISCHER, Rosa Maria Bueno. Mídia e educação da mulher: uma discussão teórica sobre modos de enunciar o feminino na TV. Revista Estudos Feministas, nº 9, volume 2, p. 586-599 . Florianópolis (SC), 2001. Disponível em: <http://www.scielo.br/pdf/ref/v9n2/8642.pdf >. Acesso: 11/06/2010 FUNCK, Susana Bornéo; WIDHOLZER, Nara. Gênero em discursos na mídia. Santa Cruz: Edunisc, 2005. GARCÍA CANCLINI, Néstor. Ideología, cultura y poder: cursos y conferencias. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires, 1995. JACKS, Nilda (coord); MENEZES, Daiane; PIEDRAS, Elisa. Meios e audiências: a emergência dos estudos de recepção no Brasil. Porto Alegre: Sulina, 2008. MOSCOVICI, Serge. Representações Sociais: investigações em psicologia social. Petrópolis: Vozes, 2003. OKIN, Susan  Moller.  “Gênero,  o  público  e  o  privado.”  Revista Estudos Feministas. Florianópolis, 2008, vol.16 (2), p.305-332. SCOTT,  Joan.  “Gênero:  uma  categoria  de  análise  histórica”.  Educação e Realidade. Porto Alegre, UFRGS, 1995, vol.20 (2). SCHIENBINGER, Londa. O feminismo mudou a ciência? Trad. Raul Fiker. Bauru: EDUSC, 2001. 384 p. (Coleção Mulher). WEEKS,  Jeffrey.  “O  corpo  e  a  sexualidade”.  In:  LOURO,  GL.  (org.).  O corpo educado: pedagogias da sexualidade. Belo Horizonte: Autêntica, 1999: 36-82.


1

Relações de Gênero e Estudos de Recepção: análise dos trabalhos apresentados no Congresso Anual da Intercom ao longo da última década1 Valquiria Michela John2 Felipe da Costa3 RESUMO: Esta pesquisa se propõe a evidenciar o panorama referente à produção nacional mais recente na área da Comunicação que tenha a questão das identidades de gênero como articuladora do estudo, a partir do material apresentado no congresso anual da mais importante sociedade brasileira de pesquisa em comunicação – a Intercom. A proposta foi a de realizar uma pesquisa bibliográfica tendo como material de análise os artigos apresentados no Congresso Nacional da Intercom ao longo da última década (2000 a 2010) de modo a analisar quais subáreas, pesquisadores e instituições desenvolveram estudos relacionando comunicação e relações de gênero, com foco nos estudos de recepção. Os resultados apontam para o baixo número de trabalhos a estabeleceram esta co-relação, principalmente a baixa quantidade de trabalhos que levem em conta os sujeitos. Palavras-chaves: estudos de receoção; relações de gênero; Intercom; estado da arte.

INTRODUÇÃO Assim como vários setores da sociedade, os meios de comunicação têm um papel importante na reprodução, propagação e construção de representações ligadas ao gênero. Revistas, jornais, televisão e demais veículos propagam papeis sociais atribuídos ao masculino e ao feminino em suas mensagens. Conforme aponta Fischer (2001, p. 586), “(...) a mídia não apenas veicula, mas também constrói discursos e produz significados, identidades  e  sujeitos”.   Cada conteúdo midiático o faz de uma forma, de acordo com o seu perfil, mas todos trazem seus modelos de homens e mulheres. Essas representações podem se referir inclusive aos próprios conteúdos midiáticos, aos seus atrativos a partir das premissas das diferenças entre homens e mulheres. Como exemplo, destacamos o

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Trabalho submetido ao GT 7 Estudios de Recepción Jornalista, mestre em educação, professora dos cursos de Jornalismo e Relações Públicas. Doutoranda do PPGCOM/UFRGS. É membro do grupo de pesquisa Monitor de Mídia. vmichela@gmail.com 3 Bacharel em Comunicação Social – Jornalismo pela Univali, pesquisador associado do grupo Monitor de Mídia. felipecosta@univali.br 2


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que diz Almeida (2002) em relação a um dos conteúdos midiáticos mais difundidos em nosso país: a telenovela. A autora afirma que: Durante muitos anos, no Brasil, não se questionou a associação entre mulher e telenovela. Mulheres teriam prazer especial em assistir às novelas porque elas falam de histórias de amor e de família, de conflitos amorosos e familiares, de final feliz, com beijos, casamento e, se possível, filhos. Mulheres gostariam de novelas, assim como os homens gostam de jogos de futebol, noticiários, filmes de aventura e policiais. (Almeida, 2002, p173)

Para a melhor compreensão desse e outros aspectos percebe-se, como afirmam Escosteguy (2008) e Jacks; Menezes e Piedras (2008)4, a importância de uma melhor problematização da categoria de gênero nos estudos da Comunicação. É imprescindível, também, conhecer o que foi e está sendo produzido pelos pesquisadores da Comunicação no que se refere a esta problemática. No campo da Comunicação, a entidade que congrega e orienta a produção científica e intelectual da área é a Sociedade Interdisciplinar de Estudos em Comunicação – Intercom. Fundada em São Paulo no dia 12 de dezembro de 1977, a Intercom é uma instituição de utilidade pública, reconhecida pela Lei Municipal nº 28.135/89. A entidade busca o engajamento dos pesquisadores na construção de processos democráticos de comunicação e desta como área do saber, da mesma forma que outras disciplinas já formalizadas. O papel da Intercom é legitimar a autonomia e o avanço dos estudos de comunicação no Brasil. Tem, entre outros, os objetivos de contribuir para a reflexão pluralista sobre os problemas emergentes da comunicação e contribuir para a formação de modelos de análise da Comunicação consentâneos com a sociedade e a cultura brasileiras. 5 Entre as várias atividades desenvolvidas pela Intercom, encontra-se a realização anual do Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação6. O Congresso anual da Intercom é o evento mais importante na área da comunicação no Brasil e na América Latina. Envolve um grande número de trabalhos que tratam dos assuntos pertinentes à Comunicação Social e suas subáreas. Tendo em vista a relevância deste evento,

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As autoras realizaram mapeamento do estado  da  arte  envolvendo  a  questão  “comunicação  e  gênero”   nas pesquisas de recepção desenvolvidas nos programas de pós-graduação em comunicação no Brasil nas décadas de 1990 e 2000. É importante ressaltar que a pesquisa aqui proposta trabalhou com todas as pesquisas realizadas, sejam elas de análise da produção, da mensagem/veículo ou da recepção. 5 Informações disponíveis no website oficial da Intercom: http://www.intercom.org.br. Acesso em: 19/01/2012. 6 Nome oficial do congresso anual que em outros momentos do texto será chamado simplificadamente como Congresso anual.


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optou-se por analisar os trabalhos apresentados nos grupos de pesquisa ao longo do último decênio (2000 a 2010). A análise permite detectar tendências de pesquisa na área da comunicação, quais subáreas7 mais se destacam e, dentre os diversos assuntos discutidos, qual a ênfase na discussão que articula comunicação e relações de gênero, em quais subáreas está presente. O artigo aqui relatado integra a pesquisa que teve como objetivo analisar os artigos publicados nos anais do Congresso Nacional da Intercom no período de 2000 a 2010 relacionados  à  articulação  entre  as  categorias  “relações  de   gênero”   e   “comunicação”   de   modo   a   traçar   o   estado   da   arte   da   última   década   no   referido evento. Os resultados aqui discutidos referem-se, entretanto, exclusivamente aos trabalhos que articularam a questão de gênero à da recepção. Esta ênfase deve-se ao fato de este é um aspecto ainda pouco frequente nos estudos de recepção realizados no Brasil como aponta Ana Carolina Escosteguy e outros pesquisadores do país. Os primeiros estudos a problematizarem a comunicação a partir da recepção com a questão de gênero foram realizados apenas em 1998. Mais da metade dos estudos de recepção da década de 1990 destacaram as mulheres como informantes, mas estes não articulam a problemática das relações de gênero, sendo em geral trabalhadas unicamente a partir da distinção por sexo. POR QUE ESTUDAR GÊNERO E COMUNICAÇÃO? Qual a relação entre gênero e comunicação, que reflexões nos permitem realizar? Qual sua relevância? Podemos de fato afirmar que se homens e mulheres são   socializados   a   partir   de   premissas   de   comportamentos,   habilidades   e   “funções”   sociais distintas, naturalmente que sua relação com os meios de comunicação e seus conteúdos será diferente. Porque essa perspectiva se apresenta, porque certos conteúdos midiáticos são pensados e direcionados para homens e/ou mulheres e iniciar a provocação: homens e mulheres atribuiriam sentidos diferentes para um mesmo conteúdo? O pressuposto é de que sim, homens e mulheres significam e ressignificam os conteúdos dos meios de comunicação de massa de modo distinto8, 7

Chamamos aqui de subáreas as especialidades da área da comunicação (Jornalismo, Publicidade e Propaganda, Relações Públicas) e as áreas afins, contempladas nas Divisões Temáticas e seus respectivos GPs. 8 Podemos utilizar como reforço a esse pressuposto a afirmação de Weeks (1999, p. 56) quando diz que “As classes   são   constituídas   de   homens   e   mulheres   e   diferenças   de   classe   e   status   podem   não   ter o mesmo  significado  para  mulheres  e  homens.  O  gênero  é  uma  divisão  crucial”.


4

entretanto, para desenvolver esta problematização necessitamos do trabalho empírico que nos permita por em discussão esse aspecto. Escosteguy afirma, porém, que (2008, p.   14),   “dentro das universidades brasileiras, os vínculos entre a pesquisa de comunicação   e   os   estudos   de   gênero   são   ainda   pouco   explorados”. Como exemplo dessa ausência, na pesquisa realizada pela autora, constata-se que os primeiros estudos a problematizarem a comunicação a partir da recepção com a questão de gênero foram realizados apenas em 1998. A autora ainda faz a ressalva de que apesar de mais da metade dos estudos de recepção de década de 1990 destacarem as mulheres como informantes, estes não articulam a problemática das relações de gênero, sendo em geral trabalhadas unicamente a partir da distinção por sexo. Escosteguy (2008) chama a atenção para a importância das pesquisas definidas como estado da arte e critica o fato de que ela é pouco usual na Comunicação, de que há um certo preconceito por parte dos estudiosos da área quanto a este tipo de estudo. “(...)  Não  temos  o  hábito  de  produzir  ‘estados  da  arte’,  ao  contrário  do  que  acontece  em   outros contextos geográficos e disciplinares. Muito menos de valorizar trabalhos deste tipo, pois  no  geral  são  vistos  como  enfadonhos,  formalistas  e  “de  segunda”.  E,  ainda,  a   pesquisa feita no campo acadêmico da comunicação é com freqüência invisível aos próprios  pesquisadores  em  comunicação.” Conhecer o que de mais novo está sendo produzido pelos pesquisadores da área da Comunicação e divulgado no mais importante evento da área certamente contribui para uma visão diferente da criticada pela autora, além de oferecer um mapa dos estudos que articulam a recepção da comunicação social e as relações de gênero.

PROCEDIMENTOS METODOLÓGICOS

A pesquisa se caracteriza como bibliográfica, mais especificamente, estado da arte. As pesquisas  denominadas   como   “estado   da   arte”  ou   “estado   do   conhecimento”   podem ser definidas (...) como de caráter bibliográfico, elas parecem trazer em comum o desafio de mapear e de discutir uma certa produção acadêmica em diferentes campos do conhecimento, tentando responder que aspectos e dimensões vêm sendo destacados e privilegiados em diferentes épocas e lugares, de que formas e em que condições têm sido produzidas certas dissertações de mestrado, teses de doutorado, 9 publicações em periódicos e comunicações em anais de congressos e de seminários. Também são reconhecidas por realizarem uma 9

Grifos nossos.


5

metodologia de caráter inventariante e descritivo da produção acadêmica e científica sobre o tema que busca investigar, à luz de categorias e facetas que se caracterizam enquanto tais em cada trabalho e no conjunto deles, sob os quais o fenômeno passa a ser analisado. (FERREIRA, 2002, p. 257)

Neste estudo, o material bibliográfico pesquisado foram os artigos publicados nos anais do Congresso anual da Intercom do último decênio (2000 a 2010). Embora o evento congregue diversas apresentações de trabalhos, aqui foram considerados somente os relacionados aos grupos de pesquisa das divisões temáticas (DTs)10. Os congressos atualmente oferecem oito DTs:11  DT 1 – Jornalismo: GP Gêneros Jornalísticos; GP História do Jornalismo; GP Jornalismo Impresso; GP Teoria do Jornalismo e GP Telejornalismo  DT 2 – Publicidade e Propaganda: GP Publicidade e Propaganda  DT 3 – Relações Públicas e Comunicação Organizacional: GP RP e Comunicação Organizacional  DT 4 – Comunicação Audiovisual: GP Cinema; GP Ficção Seriada; GP Fotografia; GP Rádio e Mídia Sonora; GP Televisão e Vídeo  DT 5 – Multimídia: GP Cibercultura; GP Conteúdos Digitais e Convergências Tecnológicas  DT 6 – Interfaces Comunicacionais: GP Comunicação e Culturas Urbanas; GP Comunicação e Educação; GP Comunicação e Esporte; GP Comunicação, Ciência, Meio Ambiente e Sociedade; GP Produção Editorial  DT

7

Comunicação,

Espaço

e

Cidadania:

GP

Comunicação

e

Desenvolvimento Regional e Local; GP Comunicação para a Cidadania; GP Geografias da Comunicação; GP Mídia, Cultura e Tecnologias Digitais na América Latina  DT 8 – Estudos Interdisciplinares: GP Economia Política da Informação, Comunicação e Cultura; GP Políticas e Estratégias de Comunicação; GP Folkcomunicação; GP Semiótica da Comunicação; GP Comunicação, Turismo e Hospitalidade; GP Teorias da Comunicação

10

Corresponde aos trabalhos apresentados por pesquisadores com titulação mínima de mestre ou que estejam cursando o mestrado. 11 Ao longo da década houve mudanças tanto nas divisões temáticas quanto nos GTs. Para a coleta e análise individual de cada um dos congressos foi considerada sua divisão original.


6

Os trabalhos apresentados nestas divisões e seus respectivos GTs nos congressos de 2000 a 2010 constituem-se como o corpus desta pesquisa. Na tabela a seguir, a indicação dos Congressos analisados: Tabela 1 – Congressos Intercom realizados no período de 2001 a 2010 Título

Data

Local

XXXIII Congresso Brasileiro de Ciências da

02 a

Universidade de Caxias do Sul –

Comunicação

06/09/2010

Caxias do Sul/RS

XXXII Congresso Brasileiro de Ciências da

04 a

Universidade Positivo -

Comunicação

07/09/2009

Curitiba/PR

XXXI Congresso Brasileiro de Ciências da

02 a

Universidade Federal do Rio

Comunicação

06/09/2008

Grande do Norte – Natal/RN

XXX Congresso Brasileiro de Ciências da

29/08 a

Universidade Católica de

Comunicação

02/09/2007

Santos– Santos/SP

6 a 9/09/2006

Universidade de Brasília –

Tema: Comunicação, Cultura e Juventude

Tema: Comunicação, Educação e Cultura na Era Digital

Tema: Mídia, Ecologia e Sociedade

Tema: Mercado e Comunicação na Sociedade Digital XXIX Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação

Brasília/DF

Tema: Estado e Comunicação XXVIII Congresso Brasileiro de Ciências da

5 a 9/09/2005

Comunicação

Universidade do Estado do Rio de Janeiro – Rio de Janeiro/RJ

Tema: Ensino e Pesquisa em Comunicação XXVII Congresso Brasileiro de Ciências da

30/08 a

PUC do Rio Grande do Sul -

Comunicação

3/09/2004

Porto Alegre /RS

2 a 6/09/2003

Pontifícia Universidade Católica

Tema: Comunicação, acontecimento e memória XXVI Congresso Brasileiro de Ciências da Comunicação

de Minas Gerais – Belo

Tema: Mídia, ética e sociedade

Horizonte/MG


7

XXV Congresso Brasileiro de Ciências da

1 a 5/09/2002

Comunicação

Universidade do Estado da Bahia – Salvador/BA

Tema: Comunicação para a Cidadania XXIV Congresso Brasileiro de Ciência da

3 a 7/09/2001

Universidade Federal do Mato

Comunicação

Grosso do Sul - Campo

Tema: A mídia impressa, o livro e o desafio das

Grande/MS

novas tecnologias XXIII Congresso Brasileiro de Ciência da

2 a 6/09/2000

Comunicação

Universidade do Amazonas Manaus/AM

Tema: Comunicação e Multiculturalismo

Para a coleta e análise dos artigos publicados foi utilizada a técnica da análise de conteúdo, conforme proposto por Bardin (1977). Foi realizado o download, no web site da Intercom, de todos os Anais dos congressos a fim de coletar os dados necessários para a análise. O mapeamento inicial dos trabalhos foi feito a partir dos títulos, resumos e palavras-chave. Todos aqueles que não apontaram nesses elementos a articulação entre comunicação e relações de gênero foram excluídos da amostra e fazem parte dos resultados relativos à frequência/ausência da discussão no total de trabalhos apresentados12. Aqueles que apresentaram a discussão foram analisados integralmente a partir de um instrumento de coleta de dados voltado para a categorização do trabalho. A seguir, foram destacados apenas os trabalhos que enfatizavam a recepção. 13 A pesquisa segue, portanto, o método quali-quantitativo, com o intuito de primeiro quantificar os dados e depois estabelecer as inferências próprias da AC, orientadas pela fundamentação teórica e pelos objetivos da pesquisa.

ANÁLISE E DISCUSSÃO DOS RESULTADOS Durante o intervalo de 2000 a 2010 foram apresentados 6.326 trabalhos nos NPs/GPs do Congresso anual da Intercom. A partir da mudança ocorrida em 2009, 12

Para essa coleta serão utilizados os seguintes termos-chave: sexo, gênero, feminino, masculino, mulher, homem. As pesquisas que envolvem a recepção, ainda que não contemplem nos título, resumos e palavras-chave os termos apontados, serão considerados para a próxima etapa de modo a verificar se a identidade de gênero foi tensionada na definição dos sujeitos participantes da pesquisa relata. 13 O que aqui chamamos de recepção foram todos os trabalhos que de algum modo foram até os sujeitos, seja em estudos com abordagem efetivamente sociocultural (Jacks et al 2011) ou simplesmente aqueles que analisavam cartas de leitores.


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com a adoção de Divisões Temáticas e respectivos Grupos de Pesquisa, a quantidade de trabalhos apresentados nos congressos aumentou consideravelmente. Passou de 384 em 2001 para 1.026 em 2009, ano em que ocorreu a mudança. Com a ressalva do aumento de trabalhos a partir da mudança para divisões temáticas, ao longo da década a média de trabalhos apresentados no Congresso se manteve, com um crescimento progressivo ao longo de cada ano, como podemos observar na tabela a seguir. Tabela 2 – Total de trabalhos apresentados por Congresso Congresso

Total de trabalhos

Intercom 2000

257

Intercom 2001

384

Intercom 2002

487

Intercom 2003

422

Intercom 2004

427

Intercom 2005

646

Intercom 2006

556

Intercom 2007

625

Intercom 2008

639

Intercom 2009

1.026

Intercom 2010

857

Total

6.326

Desse montante de trabalhos, com base na leitura dos títulos, resumo e palavraschave, coletamos então os trabalhos que, conforme estes elementos, apresentassem discussão relacionando a Comunicação às Relações de gênero. Os termos adotados para este coleta foram: gênero, relações de gênero, feminino, feminismo, masculino, machismo,

feminismo,

homossexualidade,

heterossexualidade.

Quando

houve

dúvidas, recorremos ao trabalho completo de modo a incluir ou excluir o trabalho do corpus de análise. Deste modo, o corpus final de análise ficou em 223 trabalhos, distribuído conforme demonstra a tabela a seguir:


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Tabela 3 – Total de trabalhos apresentados por Congresso Congresso

Trabalhos/relações de gênero

Intercom 2000

16

Intercom 2001

16

Intercom 2002

22

Intercom 2003

17

Intercom 2004

19

Intercom 2005

28

Intercom 2006

19

Intercom 2007

18

Intercom 2008

16

Intercom 2009

33

Intercom 2010

19

Total

223

Com base na tabela 3 podemos então constatar que do total de 6.326 trabalhos apresentados no Congresso da Intercom no período de 2000 a 2010, 223 relacionaram a problemática de gênero em seus estudos. Podemos perceber que se manteve uma média de trabalhos e que o aumento no ano de 2009 é proporcional à quantidade maior de trabalhos apresentados neste congresso, o dobro dos congressos anteriores, então se manteve a média das outras edições. O único destaque fica para o ano de 2005, com 28 trabalhos com foco no tema desta pesquisa. Desse total, entretanto, apenas 39 focavam a recepção. Passamos então a apresentação dos resultados específicos dos trabalhos que articularam recepção e relações de gênero. Tabela 4 – Total de trabalhos que articulam recepção e gênero por Congresso Congresso

Trabalhos/relações de gênero

Intercom 2000

2

Intercom 2001

2


10

Intercom 2002

4

Intercom 2003

3

Intercom 2004

2

Intercom 2005

4

Intercom 2006

1

Intercom 2007

6

Intercom 2008

6

Intercom 2009

5

Intercom 2010

4

Total

39

Como podemos perceber, em termos quantitativos a articulação entre estudos de recepção e relações de gênero ainda é bem pouco frequente nos estudos em comunicação no Brasil, ao menos nos trabalhos apresentados no mais importante evento da área. Temos uma média de 3,5 trabalhos por evento, com destaque para os anos de 2007 e 2008, com 6 trabalhos cada, e 2005 como o congresso com o menor número de trabalhos de recepção-relações de gênero, apenas 1. Mantém-se, portanto, o panorama apontado por Ana Carolina Escosteguy. Outro dado que confirma as preocupações da autora é que os estudos em geral ainda toma gênero de maneira polarizada, ou se estuda o feminino, ou o masculino e muitas vezes, nos estudos de recepção, essa escolha não é explicitada. A polarização também foi encontrada nesta pesquisa, uma vez que apenas 2 dos 39 trabalhos articulam feminino e masculino em suas reflexões. A imensa maioria dos trabalhos focaliza o feminino, nem sempre, entretanto, de forma problematizada, muitas vezes as mulheres são tomadas como audiência sem uma efetiva explicação do porque. CONSIDERAÇÕES FINAIS Como já mencionado anteriormente, a definição de gênero está interligada aos aspectos de identidade, história, sociedade, cultura e costumes do ser humano. Não basta apenas separar o homem e a mulher, seus aspectos físicos e sexuais. O gênero caracteriza-se pelas identidades construídas, pelas relações sociais, que vai além de simplesmente estabelecer diferenças quanto à sexualidade e às funções biológicas.


11

Essas distinções fazem os estudos científicos trazerem em pauta a separação sexo/gênero, como bem destaca Fausto-Sterling (2000,  p.15).  “Nas  últimas  décadas,  a   relação entre a expressão social da masculinidade e da feminilidade e os aspectos físicos   subjacentes   foi   debatida   com   ardor   nas   arenas   científica   e   social”.   A   autora   retrata que para os sexólogos John Money e Anke Ehrhardt, o sexo dizia respeito às características físicas, enquanto o gênero era   o   eu   interior   do   ser   humano,   “a   convicção interior de que se é homem ou mulher (identidade de gênero) e as expressões  comportamentais  dessa  convicção”  (p.  15). Segundo Fausto-Sterling, essa definição também era debatida pelas mulheres feministas da década  de  70.  Afirmavam  “(...) que o sexo é diferente do gênero – que as instituições sociais, elas próprias projetadas para perpetuar a desigualdade de gênero, produziam  a  maioria  das  diferenças  entre  homens  e  mulheres”  (Idem,  p.16).  O  gênero   diz respeito às identidades que o homem e a mulher adquirem na sociedade. Características que podem se modificar ao longo do tempo, conforme as próprias mudanças e avanços dessa sociedade, como, por exemplo, a independência feminina, cada   vez   mais   real.   “Se   as   meninas   não podiam aprender matemática tão facilmente quanto os meninos, o problema não estava em seus cérebros. A dificuldade decorria das normas de gênero – expectativas e oportunidades diferentes em relação a meninos  e  a  meninas”.  (Idem,  p.16) Partindo para a atualidade, dentro dos 6.326 trabalhos apresentados no congresso anual da Intercom no intervalo de 2000 a 2010, 223 artigos abordaram esta questão, sendo que apenas 39 deles sob a perspectiva da recepção. Nos textos que não tratavam da recepção, foram encontradas a preocupação em definir gênero, sem usar o sexo para demarcar. Como o artigo de Natansohn, “Representações   de   sexo   e   gênero:   uma   questão   pendente   nos   estudos   de   comunicações”, apresentado no congresso de 2001. Já que, segundo a pesquisa, desde que começou a ser utilizada a categoria gênero, vários significados e representações passaram a existir. Uma delas, e a mais debatida, é o uso do sexo (ou seja, as características humanas/sexuais) para diferenciar homem e mulher. Na primeira metade da década pesquisada, os 223 estudos que articularam gênero e comunicação trouxeram as mulheres como foco predominante. Poucos artigos traziam a homossexualidade como pauta da pesquisa. E nenhum estudo tinha o homem como foco. Já os resultados eram sempre os mesmos: as mulheres ainda são vistas com os estereótipos de responsáveis pelo lar, pelos filhos, apesar de já


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assumirem papéis mais independentes na sociedade; e, também, os assuntos de beleza (como o corpo perfeito), culinária, artesanato e comportamento dominavam as publicações jornalísticas e programas de televisão destinados ao público feminino. “Dentro das   universidades   brasileiras,   os   vínculos   entre   a   pesquisa   de   comunicação e os estudos de gênero são ainda pouco explorados. (...) Apesar de ainda tímida, a presença   dessa   temática   vem   ganhando   força   no   campo”   (ESCOSTEGUY, 2008, p. 14). Ainda considerando-se as poucas publicações no Intercom sobre esta temática, percebe-se a preferência por estudos de revistas impressas e televisivas (programas). E pesquisas semelhantes: os conteúdos desses meios de comunicação, que levavam ao resultado já conhecido. Muitos artigos trouxeram objetos de estudos iguais. O programa Note a Note, a Revista Feminina e o seriado Mulher foram encontrados mais de uma vez nas pesquisas. E todas tinham resultados similares. A preferência pelo estudo das mensagens não é exclusiva dos textos aqui analisados, como afirma Ana Carolina Escosteguy: Dentro da pesquisa em comunicação, uma das linhas de trabalho é a que tem como foco a mensagem. A investigação centrada na mensagem objetiva compreender e analisar o universo feminino baseado nos conteúdos veiculados pelas distintas mídias, incluindo um olhar sobre a ideologia aí implicada. (ESCOSTEGUY, 2008, p. 15)

Entre as pesquisas, como vimos, poucas eram de recepção, apenas 39 e destes, a maioria centrava em beleza/culinária/artesanato/comportamento, como o artigo de Temer, também do congresso de 2001, “Revista   feminina   na   televisão:   o   programa Note a Note e a formação da mulher para o mercado de trabalho  informal”.   Durante cinco dias foi analisado o programa feminino Note a Note, da Rede Record. Nos conteúdos: notícias de famosos, grupos musicais, espaço para artesanato e flashes ao vivo do jornalismo; além do amplo destaque para a culinária. Doze mulheres que trabalham em áreas da cozinha, artesanato e estética foram entrevistadas pela autora. Comprovaram serem telespectadoras e usarem os conteúdos passados também na vida real, inclusive no trabalho. Este panorama reforça uma preocupação dos estudiosos da Comunicação que articulam a problemática de gênero. Muitos dos trabalhos de recepção, encontrados no corpus de 6.326 trabalhos produzidos ao longo da década não articulavam as categorias de gênero, reforçando o que afirma Escosteguy: Uma primeira análise da pesquisa brasileira sobre as práticas de recepção midiática, realizada na década de 90, revelou que, embora


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mais da metade desses estudos dê destaque às mulheres como informantes, a problemática das relações de gênero é incorporada apenas para indicar uma distinção sexual entre feminino e masculino (apud ESCOSTEGUY, 2004a). Logo, essa linha de pesquisa trata o gênero como equivalente a sexo, reduzindo-o à problemática das diferenças anatômicas entre macho e fêmea (IESCOSTEGUY, 2008, p. 30)

Nos trabalhos analisados, constata-se que os estereótipos femininos, como de dona de  casa  predominam,  embora  agora  “modernizados”.    E  a  maioria  das  pesquisas da primeira metade da década (2000 a 2005) focou somente isso, as mensagens passadas pelos meios de comunicação para compreender o conteúdo destinado às mulheres. Na segunda metade da década (2006 a 2010) o panorama encontrado não foi muito diferente do período anterior. A maioria absoluta dos artigos tem como foco as mulheres. Grande parte deles utiliza como referência os estudos feministas e criticam a representação da mulher como dona de casa, responsável pela casa, etc. Em bem menor escala aparecem estudos sobre o masculino, e menos ainda estudos que problematizam tanto o masculino quanto o feminino. A questão da homossexualidade também tem pouco destaque, e entre os estudos que focam os gays, tem destaque os que tratam o homossexual sem o foco em masculino e feminino. Ao contrário do que acontece entre os textos que não tratam de opção sexual, os estudos entre mulheres homossexuais têm menor número de estudos em comparação ao homossexual masculino. Embora não se possa dizer que a diferença é grande entre os estudos do homossexual masculino e feminino, já que a quantidade desse tipo de estudo é bem baixa em relação aos que tratam sobre a mulher, esta diferença ainda existe. Entre os meios mais analisados estão a televisão, a publicidade e as revistas, principalmente as femininas. A telenovela é o gênero com maior quantidade de estudos. Os filmes também têm uma grande presença nos artigos apresentados nos congressos. Um dos estudos que se destaca entre os que têm como objeto de estudo o cinema, por sair dos temas que geralmente são estudados, trata de filmes trashs. Em “Lixo   é   coisa   de   homem?   As   questões   de gênero na subcultura cinematográfica do trash”,  Mayka  Castellano  analisa  comunidades  de  fãs  deste  tipo  de  filme  e  sugere,  ao   final, que se o melodrama é conhecido por ser coisa de mulher, os filmes trashs poderiam ter entre seu maior público os homens.


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Estudos sobre programas de rádio, jornais e literatura têm uma quantidade média entre os trabalhos apresentados. Já os programas de televisão, marketing, histórias em quadrinho, telejornal, internet, mídia alternativa e minisséries têm um número menor de trabalhos. Além desses, alguns artigos apresentados, embora tratem da questão de gênero, não têm vínculo efetivo com a comunicação, como  por  exemplo  “A  produção  e   comercialização dos produtos agroecológicos e a participação de mulheres no desenvolvimento local: um estudo junto ao espaço agroecológico no Recife – PE”,  de   Sonia, Quintela Carneiro que não se debruça sobre nenhum meio ou aspecto da comunicação midiática. Quanto à metodologia, a maior quantidade de trabalhos que apresentam os procedimentos está no campo de recepção. A maioria desses textos está concentrada em análise de telenovelas, mas também apresentam alguns estudos sobre revistas, filmes, telejornais e rádios. Um dos aspectos mais preocupantes deste estudo é a constatação de que a maioria dos trabalhos enviados e aprovados para apresentação nos congressos anuais da Intercom não apresentam os procedimentos metodológicos. Muitos destes estudos apresentam trechos de revisão teórica de dissertações de mestrado e tese de doutorado, e foram classificados como pesquisa bibliográfica. Entretanto, o que se notou é que estes trabalhos não foram devidamente adaptados para um artigo. Esta prática, além de prejudicar ao leitor o entendimento dos objetivos e da metodologia, ainda coloca em xeque a credibilidade das pesquisas realizadas. Já que a metodologia bem definida e clara é item fundamental na realização de pesquisas para a garantia dos resultados. Devido ao volume de dados analisados, este artigo se concentrou mais no panorama geral dos resultados encontrados a partir da análise dos 6.236 artigos publicados nos anais do congresso anual da Intercom realizado no período de 2000 a 2010. Destes, como já apontado, 223 relacionaram Comunicação e gênero, o que, dada a importância da questão da identidade ligada ao gênero e da mídia como um espaço de construção e reforço de representações, constitui-se em número ainda pequeno de trabalhos. Menos ainda quando se trata de Comunicação, gênero e recepção, foco de apenas 39 trabalhos.


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Fora a questão da pouco evidência desta reflexão, a maioria dos trabalhos ainda entende gênero de uma perspectiva polarizada, aspecto constatado pelo grande número de trabalhos que analisa exclusivamente o feminino. Escosteguy (2008) aponta, justamente, que um dos principais problemas dos estudos da comunicação que articulam a identidade de gênero é o de pensar a questão de forma polarizada, ou seja, ou se estuda o feminino, ou se estuda o masculino, raramente eles são pensados em conjunto. A autora aponta, de forma contundente, que deve ocorrer o tensionamento da questão da identidade ligada ao gênero nos estudos da Comunicação, que o sexo não seja, por exemplo, apenas uma categoria para definição de corpus e amostra nas pesquisas. Nos textos aqui analisados, a maior parte das pesquisas olha para apenas um dos lados, esquecendo que quando se fala em gênero se fala em relações inter e intra sexos. Entendemos que esta é uma das grandes problemáticas do tema e instiga novos olhares sobre o corpus em futuras publicações. REFERÊNCIAS ALMEIDA, Heloisa Buarque de. Melodrama comercial – reflexões sobre a feminilização da telenovela. Cadernos Pagu, Campinas, vol. 19. ago-dez. 2002. (p.171-194) BARDIN, Laurence. Análise de conteúdo. Lisboa: Edições 70, 1977. BUTLER, Judith. 2003. Problemas de Gênero: feminismo e subversão da identidade. Rio de Janeiro, Civilização Brasileira. CHARLES, Mercedes. Espejo de Venus: una mirada a la investigación sobre mujeres y medios de comunicación. In: Signo y Pensamiento, nº.28, 1996, p.37-50. DUARTE, Jorge; BARROS, Antonio (Orgs). Métodos e técnica de pesquisa em comunicação. São Paulo: Atlas, 2005. ESCOSTEGUY, Ana Carolina (Org). Comunicação e gênero: a aventura da pesquisa. Porto Alegre : EDIPUCRS, 2008. ESCOSTEGUY, Ana Carolina. Cartografias dos estudos culturais: uma versão latinoamericana. ed. online. Belo Horizonte: Autêntica, 2010. FAUSTO-STERLING, Anne.  “Dualismos  em  duelo”.  Cadernos Pagu. 2001/1 (17/18): 9-79. FERREIRA,  Norma  Sandra  de  Almeida.  As  pesquisas  denominadas  “estado  da  arte”.   Educação & Sociedade, ano XXIII, n. 79, Agosto/2002


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TELENOVELA E ETNICIDADE NEGRA: A recepção de telenovelas no quilombo urbano da Família Silva Wesley Pereira GRIJÓ1 Karla Maria MÜLLER2 Universidade Federal do Rio Grande do Sul

RESUMO O artigo se trata das reflexões iniciais, a partir primeiras entradas em campo, da pesquisa empírica no quilombo urbano da Família Silva, na cidade Porto Alegre-RS, para averiguar a relação dos sujeitos com os meios de comunicação de massa, principalmente a televisão. A priori, verifica-se se há apropriações e percepções dos quilombolas com os personagens negros presentes nas telenovelas brasileiras, gênero televisivo mais assistido na coletividade. Toma-se como referências principais a concepção de identidade étnica e das mediações comunicativas da cultura para a pesquisa com recepção midiática; faz-se o levantamento do contexto cultural dos sujeitos; e depois o relato da pesquisa empírica. Nas considerações finais, percebe-se os quilombolas reclamam para si alguma forma de representação mais fidedigna dos negros, pois não se identificam com o que assistem nas telenovelas, uma vez que há um hiato em relação ao que presenciam no seu cotidiano, mas também reconhecem que há mudanças pontuais em relação aos anos anteriores. Entretanto, verifica-se nas suas falas que as questões étnicas dividem espaço com relações de classe e de gênero.

PALAVRAS-CHAVE: Recepção; Mediações culturais; Telenovela brasileira; Representação; Etnicidade negra.

1 CONSIDERAÇÕES INICIAIS Este artigo se trata de uma discussão a respeito das questões étnicas a partir da experiência de uma comunidade quilombola urbana, com um olhar do campo da comunicação, numa articulação de diálogo com a antropologia. Pretendemos articular essas perspectivas sobre os grupos étnicos com nossa pesquisa empírica na área da comunicação, cujo objetivo principal é averiguar a relação daqueles sujeitos com um meio de comunicação de massa, neste caso, a televisão. A priori, verificamos quais as apropriações e percepções daqueles sujeitos com as narrativas e personagens das telenovelas, gênero televisivo mais assistido no local. Delimitamos nossas observações empíricas apenas na coletividade negra urbana, conhecida como quilombo da Família Silva, primeiro desta categoria a ser reconhecido no Brasil, localizado no bairro Três Figueiras, um dos espaços mais valorizados da Capital 1

Doutorando em Comunicação e Informação pela Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS). Pesquisador-membro do Observatório Ibero-Americano de Teleficção (Obitel). Bolsista Capes. E-mail: wgrijo@yahoo.com.br 2 Orientadora; docente do Programa de Pós-Graduação em Comunicação e Informação da Universidade Federal do Rio Grande do Sul.


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gaúcha, onde   abriga   há   mais   de   60   anos   descendentes   de   “remanescentes   quilombolas”   oriundos do interior do estado. Atualmente, a comunidade é chefiada por seis filhos da 2ª geração da família, sendo que já está na 4ª geração de descendentes dos primeiros moradores do local. A coletividade ficou conhecida no país inteiro pela luta pela permanecia nas terras onde habita, ao evocar Artigo 68 da Constituição Federal 3 e motivou toda uma discussão sobre o pleito étnico-racial no contexto brasileiro. Entretanto, coloca em   pauta   o   um   conceito   para   “remanescentes   de   quilombo,   uma   vez   que   outrora   esse   Artigo foi um   “dispositivo   mais   voltado   para   o   passado   e   para   o   que   idealmente   teria   ‘sobrevivido’  sob  a  designação  formal  de  “remanescentes  das  comunidades  de  quilombos”.   (ALMEIDA, 2002, p. 46) Para refletirmos sobre as questões sob um viés comunicacional, tomamos como ponto de referência os estudos de recepção midiática, uma vez que colocam os sujeitos e seus contextos com principais agentes da pesquisa empírica. Buscamos no modelo de codificação/ decodificação, de Stuart Hall (2003), um dos nossos aportes para de pensar apropriações dos sujeitos com a mensagem televisa e se há alguma relação nesse processo decorrente das especificidades do contexto étnico. Nessa perspectiva de Hall (2003), ele indica  que  há  uma  leitura  “dominante”  ou  “preferencial”,  onde  o  sentido  da  mensagem   é   decodificado  segundo  as  referências  da  sua  construção;;  uma  leitura  “negociada”,  em  que  o   sentido da mensagem entra em negociação com as condições particulares dos receptores; e, por   fim,   uma   leitura   de   “oposição”,   que   se   dá   quando   o   receptor   entende   a   proposta   dominante da mensagem, mas a interpreta uma estrutura de referência alternativa. No entanto, a proposta de Hall (2003) não explicita tanto o entorno cultural como um dos principais fatores a serem levados em consideração para se estudar a recepção com os   grupos   sociais   e   no,   caso   dos   moradores   do   quilombo   da   “Família   Silva”,   em   seu   o   contexto passou por um significativo processo de etnogênese (BANTON, 1977), tendo sua identidade étnica ligada à organização social (BARTH, 2000). Nesse ponto, os avanços dos estudos culturais latino-americanos nos dão maiores subsídios pensar essa relação entre contexto étnico e meios de comunicação eletrônicos, principalmente, a partir da concepção de   “mediações   comunicativas   da   cultura”,   de   Martín-Barbero (1987; 2003), por meio de seus  “mapas  noturnos”.   Além de contribuição teórica das mediações comunicativas da cultura, tomamos 3

O artigo 68 da Constituição do Brasil de 1988 estabelece que "aos remanescentes das comunidades dos quilombos que estejam ocupando suas terras é reconhecida a propriedade definitiva, devendo o Estado emitir-lhes os títulos respectivos".


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como referencial teórico-metodológico experiências de pesquisas brasileiras como: TV, Família e   identidade:   Porto   Alegre   no   “fim   de   século” (JACKS; CAPPARELLI, 2006), Leitura Social da novela das oito (LEAL, 1986), Vivendo com a telenovela (LOPES et al, 2002). Esses estudos se tratam trabalhos empíricos relacionando grupos famílias e televisão, contudo não tem como enfoque principal as questões étnicas de comunidades negras. Nos procedimentos metodológicos, tendo em vista ser um estudo alinhado à pesquisa de recepção e considerando também as limitações decorrentes da entrada em campo, seguiremos as experiências dos estudos que tomamos como referências e partimos de um método qualitativo de pesquisa, como uma perspectiva etnográfica e com o uso de técnicas como a observação participante e a entrevista semi-estruturada. 2 O QUILOMBO URBANO DA FAMÍLIA SILVA O  quilombo  da  “Família  Silva”  é  um  grupo  familiar  de  afrodescendentes  que  reside,   há mais de sessenta anos, em uma área de aproximadamente meio hectare, no bairro Três Figueiras, na cidade de Porto Alegre. Segundo o laudo antropológico produzido pela Prefeitura Municipal de Porto Alegre e pela Fundação Cultural Palmares, a coletividade foi originalmente composta por um casal, cuja descendência está atualmente em cerca de 60 pessoas: são indivíduos ligados entre si por casamento ou consangüinidade: seis irmãos, seus respectivos cônjuges, filhos, netos e sobrinhos de irmãos falecidos. Entre os adultos, a maior parte tem apenas o primeiro grau completo em virtude de uma política assistencial do Colégio Anchieta que, na década de 1960, oferecia aos moradores pobres da região, o ensino fundamental gratuito. As ocupações profissionais são, no geral, mal-remuneradas e tem como empregadores geralmente sua própria vizinhança: as mulheres trabalham em serviços domésticos e os homens como vigias e jardineiros da luxuosa vizinhança ou no Country Club. As crianças passam meio turno em uma escola pública das proximidades e o restante do dia no pátio do terreno sob o cuidado dos adultos que estão em casa naquele momento. O quilombo urbano é constituído por sete residências construídas de compensado de madeira, teto de zinco, com dois ou três cômodos, com ligações clandestinas de luz e água. Existe no local apenas um banheiro, utilizado coletivamente e construídos a partir de convênio com órgãos públicos.


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A origem dos atuais moradores4 deve-se a uma descendência de negros residentes no interior do Rio Grande do Sul: seus avós maternos, naturais de São Francisco de Paula e Cachoeira do Sul, depois foram sucedidos por seus pais, ambos de São Francisco de Paula, na ocupação do território e na perpetuação de seus modos de vida e organização social. Foi após a instalação no local, hoje conhecido como bairro Três Figueiras, que possibilitou aos seus antepassados territorializarem-se. Antes de ganhar o título do primeiro quilombo urbano do país, os órgãos municipais de   Porto   Alegre   consideravam   a   “Família   Silva”   como   mais   uma   “ocupação   irregular”  da  cidade  ou  mesmo  era confundida com a Vila Beco do Resvalo, que se localiza ao lado, embora existam diferenças importantes entre os dois grupos, de ordens territorial, espacial, histórica e étnica. A presença de cercas e marcos de concreto colocados por seus antepassados estabelecem a área de domínio em relação ao entorno e casas dispostas no pátio de forma espaçada em função da lógica familiar interna ajudaram a comprovar a presença dessas pessoas há décadas no local. Historicamente, a ocupação do território foi iniciada com a primeira casa, construída pelo avô materno, no início da década de 1940, hoje conta com seis residências. Com  o  passar  dos  anos,  entre  os  “Silva”  as  alianças  matrimoniais  se  realizaram  com  outras   pessoas negras do entorno com as quais eles mantêm intensa sociabilidade em função da proximidade, do trabalho ou da amizade. A partir de 2002, o quilombo passou a protagonizar, a luta pela regularização fundiária do território que ocupa como comunidade remanescente de quilombo. Neste momento, aquela coletividade se mostrou um exímio exemplo de organização eficiente para resistência ou conquista de espaços, organização política (WEBER, 1991). Após trinta anos de tentativas de legitimação da posse por meio do mecanismo legal de “usucapião” sem sucesso e sob a iminência de ser despejada judicialmente pelos possíveis donos da área, a Família Silva - com a ajuda do movimento negro gaúcho - invocou o artigo 68 do ADCT/CF88. Nesta questão pela posse da terra, em função de um contexto singular citadino, o conflito adquiriu outros contornos. Com as ajuda de entidades do movimento negro, os sentidos  e  símbolos  étnicos  começaram  a  ser  incorporados  à  luta  da  “Família  Silva”,  pois  o   fato de se tratar de uma população constituída apenas por negros no sul do país fez com que aquele  grupo  ganhasse  mais  evidência.  “A  formação  de  uma  minoria  étnica  depende  de   4

Referência aos membros da 2ª geração.


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uma crença existente entre os membros da minoria de que a natureza da sua ascendência comum exige ou justifica a sua junção e ela seria mais fácil se a maioria compartilhasse também, por   sua   vez,   essa   mesma   crença”   (BANTON,   1977,   p.   166).   Essa   ideia   de   etnicidade defendida por Banton (1977) diz respeito ainda a uma qualidade compartilhada, com a particularidade dos membros terem consciência de pertencer ao grupo e, no caso da “Família  Silva”,  ainda   se tornarem referência para outras coletividades similares e vários segmentos da sociedade. A partir da explicitação desse contexto sócio-histórico da Família Silva, podemos ter elementos mais concretos para compreender a questão da identidade étnica para um estudo com comunidade quilombola, pois a partir dessa relação, que pretendemos averiguas se os sujeitos fazem inferências sobre suas realidades a partir do modo como os negros são apresentados nas telenovelas brasileiras e, assim, fazer paralelos e possíveis questionamentos sobre essas representações.

3 AS MEDIAÇÕES COMUNICATIVAS DA CULTURA Ao propor discutir as possíveis relações da identidade étnica de uma comunidade quilombola urbana com a recepção de telenovelas brasileiras, tomamos como referencial teórico os estudos sobre recepção midiática, referendados nos estudos cultuais (tanto ingleses quanto latino-americanos). Em nosso contexto de América Latina, as pesquisas no campo da recepção midiática surgiram como forma de deslocar o eixo das discussões até então hegemônicas no campo da comunicação centradas apenas nos grandes meios de comunicação passando, a partir da década de 1980, a considerar nos estudos dos media sua relação com a audiência. Entre os defensores desse posicionamento há aqueles que pensavam que a “pesquisa em   comunicação   não   é   a   que   focaliza   estritamente   os   meios,   mas   a   que   se   dá   no   espaço   de   um   circuito   de   consumo   da   cultura   midiática”   (JACKS;;   ESCOSTEGUY, 2005, p. 39). Com essa perspectiva em vista e sabendo do contexto étnico-cultural dos sujeitos desta pesquisa, partimos de uma hipótese teórica, referendada em estudos de recepção, que consideram as mediações responsáveis pelo processo de assimilação, rejeição, negociação, resistência etc., a que estão sujeitas as mensagens televisivas, sendo as identidades apresentadas por este meio de comunicação incluídas nesta ideia de mensagem. Dessa forma, o foco para se refletir sobre a relação dos media com a sociedade é deslocado para


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os receptores, o que na perspectiva de Martín-Barbero (1987) é pensar a comunicação a partir das mediações e não somente dos meios. Pelo pensamento de Martín-Barbero (1987; 2002; 2003), a recepção midiática é um momento do consumo cultural, sendo este uma categoria que abarca os processos de comunicação e recepção dos bens simbólicos. Assim, ele já descarta o axioma de que a recepção se constitui somente em uma relação direta entre dois pólos distantes: o produtor e o receptor. A recepção é vista aqui como parte de um processo de produção de sentido através das mediações. A partir do que verificamos nos trabalhos empíricos (JACKS, 1999; LOPES et al 2002), nos críticos dessa perspectiva (BOAVENTURA; MARTINO, 2008; SIGNATES, 2006) e nas próprias redefinições propostas por Martín-Barbero (2002; 2003, 2009a), devemos aqui nos valer dessas questões para tentarmos refletir sobre essa configuração da ideia de mediações. Isso se deve, pois a teoria das mediações nos remete a paradoxos e a ambigüidades que mobilizam a comunicação no processo de negociação de sentido (MARTÍN-BARBERO, 2002b), o que impossibilita-nos pensar numa definição única sem sermos imprecisos, uma vez que dentro da própria obra do filosofo espanhol encontramos essas indefinições. Segundo o pensamento inicial de Martín-Barbero (1987), as mediações são os lugares que estão entre a produção e a recepção. Nesse sentido, a comunicação pensada a partir dessa perspectiva de mediações deve levar em consideração o entendimento de que entre a produção e a recepção há um espaço em que a cultura cotidiana se dinamiza. É por essa linha de raciocínio que Martín-Barbero (1987, p. 233), inicialmente, sugeriu três hipóteses de mediação que interferem e alteram a maneira como os receptores recebem os conteúdos midiáticos. São eles: a cotidianidade familiar, a temporalidade social e a competência cultural. A primeira, a cotidianidade familiar, é o espaço em que as pessoas se confrontam e mantêm suas relações mais intrínsecas, através da sociabilidade e da interação dos sujeitos com as instituições. Pela tradição dos estudos nesta área, a cotidianidade familiar é uma das mediações mais observadas nas pesquisas de recepção dos meios de comunicação. A segunda hipótese, a temporalidade social, coloca em oposição o tempo do cotidiano ao tempo produtivo. Numa diferenciação entre os dois, Martín-Barbero coloca que podemos considerar o tempo produtivo como aquele valorizado pelo capital, podendo ser medido, enquanto o tempo do cotidiano se caracteriza por ser repetitivo.


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Mesmo adotando essa perspectiva teórica das mediações de Martín-Barbero, na prática da pesquisa em comunicação, é evidente que os estudos sobre recepção se fazem a partir de diferentes marcos metodológicos, com o objetivo de se compreender com maior eficácia a apropriação das mensagens midiáticas pelos receptores. Mas consideramos que essa questão não pode ser realizada excluindo as relações de poder existentes nos discursos dos media e nas interações sociais como um todo. É a partir dessas contribuições que pretendemos ter subsídios para estudar a recepção numa comunidade negra urbana a partir das percepções que os sujeitos fazem da presença dos negros nas narrativas das telenovelas, buscando refletir também a respeito das especificidades referentes aquele contexto étnico.

4 A ENTRADA EM CAMPO NO QUILOMBO DA FAMÍLIA SILVA A escolha do quilombo da Família Silva como campo de pesquisa, deve-se principalmente ao fato dele ser o primeiro quilombo urbano do Brasil com titulação reconhecida pelo governo federal, pela vanguarda e posição de destaque em relação ao movimento negro gaúcho. Nossos primeiros contatos com os moradores do local foram através do blog5 do quilombo, atualizado por um ativista do movimento negro, que serviu como o contato inicial para chegar à localidade, pesquisas realizadas pela Universidade Federal do Rio Grande do Sul e reportagens de arquivos de periódicos locais. Com isso, verificamos logo de início que a presença do movimento negro e de outros mediadores como os pesquisadores e a imprensa-, são fundamentais na medida em que respaldam e até mesmo influenciam na organização política desses grupos em termos étnicos com vistas a garantir seus direitos sobre as áreas que ocupam. (CARVALHO, 2006) A partir  dos  trabalhos  de  campo,  pudemos  compreender  mais  a  “ritualidade”  local  e definir, realmente, a televisão e a telenovela como o media e gênero, respectivamente, a serem estudados com aqueles receptores, pois mesmo sendo casas simples e com ligações clandestinas de energia, as seis residências possuem televisores, em alguns casos, de última geração (tela plana, acima de 40 polegadas) sendo a principal diversão das famílias durante a semana quando retornam do trabalho. Esse contexto da presença da TV em casas pobres não é exclusividade deste quilombo urbano, pois no Brasil muitas moradias não possuem 5

http://quilombofamiliasilva.blogspot.com/. A manutenção do blog é feita por uma ativista do movimento negro gaúcho, conhecido como Jader.


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geladeira ou camas para todas as pessoas, mesmo assim, há um televisor, onipresente, posto em local de destaque, se tornando o principal eletrodoméstico. Em sua pesquisa de campo realizada no Rio Grande do Sul, há três décadas, Leal (1986, p. 33) percebeu essa valorização do  aparelho:  “As  casas  na  vila  têm  sempre  a  televisão  como  peça  de  frente”.   Da mesma forma, a programação televisiva ajuda a conduzir a temporalidade social dos sujeitos, pois a rotina noturna está alicerçada também no horário dos programas que eles geralmente assistem pela televisão. Neste caso, as pessoas adultas têm acesso principalmente à programação noturna da TV Globo (e de sua afiliada no estado a RBS TV), que veicula no período das 18 às 22 horas, três telenovelas6 e dois telejornais7, sendo que, segundo averiguamos nas entrevistas e observações, as pessoas sentam-se à sala apenas no momento de transmissão das telenovelas, pois nos telejornais elas executam outras atividades concomitantes e por isso apenas os ouvem. A presença da televisão na vida daquelas pessoas está presente desde a infância, pois seus pais, primeiros moradores do quilombo, já possuíam aparelho de TV em casa. Assim, todas as gerações posteriores seguiram como telespectadoras da programação televisiva, o que lhes permitiu ter um maior entendimento sobre a gramática da televisão assim como uma memória televisiva, algo que não encontramos frequentemente nas comunidades quilombolas rurais, onde a televisão somente foi introduzida após a chegada da energia   elétrica,   a   partir   de   programas   sociais   do   governo   federal   como   o   “Luz   Para   Todos”. Apesar termos observado pessoas de todos os gêneros e faixas etárias sentarem-se à noite em frente à TV para assistir às telenovelas, os moradores do sexo masculino se disseram mais telespectadores da programação esportiva e dos filmes, entretanto, presenciamos os homens e os outros membros da família (mulheres, adolescentes e crianças) no momento de assistência das telenovelas, assim como tinham conhecimento do que   era   transmitido   atualmente   e   memória   de   produções   de   anos   anteriores.   “Aqui,   os   homens ligam mais pra filme e quando passa jogo na TV. Novela a gente vê mais acompanhando   os   outros   familiares   quando   estão   assistindo   também”8. Neste âmbito, detectamos uma relação de gênero, dentro desse contexto étnico, algo que será evidenciado também no discurso das mulheres, como exporemos adiante.

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No período da pesquisa: Cordel Encantado (18h), Morde e Assopra (19h) e Insensato Coração (21h). RBS TV, produção local da emissora homônima e o Jornal Nacional, da Rede Globo. 8 Entrevista com líder do Quilombo da Família Silva. 7


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Com as observações, relato em diário de campo e entrevistas com moradores da comunidade, fixamos nossa análise nas entrevistas com três sujeitos da segunda geração da Família Silva. Além desses, outros três irmãos residem na comunidade; uma irmã mora no bairro Pinheiro, na periferia de Porto Alegre; e outros quatros irmãos são falecidos. Esses 11 filhos compõem a segunda geração da família que pudemos mapear precisamente neste primeiro momento. No entanto, há a terceira e a quarta gerações, que ao todo chegam a 60 pessoas, mas que pela limitação de tempo deste estudo não pudemos mapear completamente.

5 PERCEPÇÕES DA ETNICIDADE NAS TELENOVELAS No quilombo da Família Silva, a televisão é o principal meio de informação das pessoas, entretanto não tem a exclusividade dessa função, pois elas têm contato, em menor escala, com jornais populares, rádio e as gerações mais novas frequentemente acessam à Internet através de lan houses. Nesse ponto, nossa proposta de trabalho de recepção com esses sujeitos leva em consideração apenas suas percepções a respeito das representações sociais dos negros realizadas nas telenovelas, gênero televisivo de maior difusão na comunidade. Assim, em nossas entrevistas com moradores do quilombo em relação à percepção da presença de personagens negros nas telenovelas brasileiras, pudemos agrupar essa questão em três momentos: as representações do passado, as mudanças recentes e a atual representação. Nossa análise, parte principalmente de um paralelo entre as entrevistas com duas irmãs de 50 anos e 40 anos, cujos nomes não serão apresentados aqui como forma de preservar suas identidades, sendo identificadas apenas por “Maria Silva”   e   “Ana   Silva”,   respectivamente. A escolha das duas deve-se ainda porque apesar de serem da mesma família, possuírem o mesmo contexto sócio-cultural, partilham em muitos momentos de leituras diferencias das telenovelas. Assim, as pessoas da comunidade percebem a forma subalternizada como os negros foram representados nas telenovelas, ao mesmo tempo em quem reconhecem que houve, mesmo timidamente, a presença de negros nas produções ao longo dos anos. Como é o caso da senhora Maria Silva, que ainda hoje tem em sua memória “Mãe Dolores”, de O Direito de Nascer, na década de 1960, umas das personagens mais famosas dessa


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telenovela e a primeira ter grande destaque numa produção televisiva, mesmo tendo um tom de subserviência incondicional para os personagens brancos. A novela mais antiga que lembro é O Direito de Nascer... eu lembro que assistia quando era bem nova. Era ainda em preto e branco... aqui a gente já tinha TV. Eu lembro de uma negra que sabia de tudo na novela e a gente gostava muito dela. Mas isso faz muito tempo. Ela era boa e todos gostavam dela. Ela trabalhava para os brancos, mas sabia da via de todos eles e era engraçada. Era na época que nem tinha TV aqui, a gente via na casa de uma vizinha, só depois que papai comprou a nossa aqui e pudemos ver em casa.

Para Maria Silva, a lembrança da personagem está mais ligada a uma questão de classe, por ser uma empregada doméstica carismática, com influência na vida dos outros personagens brancos, sem qualquer menção à relação étnica da negritude. Por outro lado, nas lembranças das telenovelas antigas pela quilombola Ana Silva há uma percepção mais ligada às questões étnicas. Inclusive, questionando a própria presença dos negros apenas como personagens destinados para alguns tipos de papéis como escravos e empregadas domésticas. Em lembro que na época de minha mãe, quando a gente assistia novela e tinha negro, era tudo escravo, só viviam nas senzalas. Ou então, trabalhavam como empregas... não tinha outro tipo de ocupação. Agora, de um tempo, pra cá que eu vejo negro em outras profissões, aparecendo mais nas novelas.

Ao termos contato com o cotidiano das duas mulheres, identificamos que a formação política das duas é uma mediação influente na recepção das telenovelas, pois a senhora Maria Silva, por ser uma das irmãs mais velha da 2ª geração não se envolveu com a mesma intensidade na questão do movimento negro, inclusive, foi criada sem a noção de identidade étnica tão presente na sua rotina como ocorreu na vida de Ana Silva, irmã mais nova. Identificamos que há uma mediação ligada à questão geracional, pois entre as duas irmãs há uma diferença de mais de 10 anos. Com isso queremos dizer que há leituras diferenciadas das telenovelas, mesmo estando em um contexto cultural próximo, com mediações culturais similares. No entanto, as duas irmãs possuem observações similares sobre as mudanças na representação dos afrodescendentes nas telenovelas. Inclusive, conseguem diferenciar a partir de suas leituras, o antes e o depois em relação à presença dos negros nessas produções. “Até  pouco  tempo,  a  gente  só  via  nas  novelas  os  negros  fazendo  empregados,  


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né? Não tinha esses papéis como tem hoje, não tinha negro rico em novela, só aparecia em coisa que  não  era  legal”9. Essa observação na mudança de abordagem dos negros nas tramas, não significa que seja recebida por elas com algo sem qualquer ponderamento ou sem questionarem uma possível imagem negativa para o negro quando é representado de forma contrária ao papel de herói ou mocinho nos folhetins televisivos. Esse foi o caso do personagem negro e vilão, Romildo Rosa (Milton Gonçalves), na telenovela A Favorita. Segundo Ana Silva, o fato do personagem ser um homem rico e com poder foi importante para colocar o negro como um sujeito com possibilidade de ascensão social, no entanto, tinha o lado negativo do ser um vilão, o que para ela denegria a imagem de todos os negros. Ou seja, Ana Silva considera que o fato de um personagem negro ter uma conduta incorreta socialmente e estar presente numa telenovela pode interferir na concepção que as pessoas têm de todos os afrodescendentes. Em lembro muito daquele Romildo Rosa... ele só incomodava as pessoas na novela. Ele achava que tinha poder, era desses políticos ricos e que acham que podem ser melhor do que as outras pessoas. Esse era um personagem negro com destaque em novela, mas não era legal, não foi bom pros negros também. 10

Entretanto, como as leituras dos receptores sobre os produtos televisivos podem ser negociadas, segundo Hall (2003) em sem modelo sobre codificação/decodificação, o fato de uma emissora hegemônica colocar um personagem como central dentro de uma telenovela, não significa que terá aceitação irrestrita pelos próprios negros. Essa questão notamos na recepção que as mulheres do quilombo fizeram em relação à primeira protagonista negra de uma telenovela da TV Globo. Neste caso, a identificação que elas tiveram com a presença da personagem seguiu à própria trajetória desta dentro da trama, onde foi perdendo status de protagonista para outras personagens brancas. As mulheres quilombolas reconheceram a importância da personagem para a questão da negritude no Brasil, entretanto isso não significa que houve uma aceitação irrestrita. Quando a Taís Araújo fez a principal da novela das oito eu gostei por que tinha uma negra com papel importante em novela. Mas da personagem na novela eu não gostei, não tinha muita graça, ficou muito apagada, não convenceu como principal. Eu esperava mais dela. 11

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Entrevista com Ana Silva. Entrevista com Ana Silva. 11 Entrevista com Maria Silva. 10


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Essa mesma leitura ocorre atualmente com a percepção delas em relação ao personagem negro de maior destaque na telenovela Insensato Coração, das 21 horas, da TV Globo, no caso o designer, profissional bem sucedido André, interpretado por Lázaro Ramos, cujo perfil de sedutor é visto de forma negativa pelas entrevistadas, pois seria algo que prejudica a imagem do negro perante a sociedade. Evidentemente, percebemos uma questão de gênero dentro dessa discussão étnica, pois a crítica em relação ao personagem centra-se muito ao fato dele obter prazer sexual com mulheres e depois desprezá-las. Neste caso, a questão étnica aparece de forma mais evidente quando as entrevistadas criticam a representação desse personagem por ele apenas se relacionar, predominantemente, com mulheres brancas. Esse negro que tem na novela das oito, eu já não gosto. Ele faz o que quer com as mulheres, não respeita nada, nada fica bom pra ele. Todo dia ele aparecia com uma branca diferente. Ou eles colocam os negros como empregados ou colocam nesse papel aí que faz coisa errada e não fica bom pros negros.12

Essa opinião é compartilhada pelas duas entrevistadas: Acho que tem muito pouco negro nas novelas. Não tem muito negro com papel bom, só agora que eles começar a botar uns papéis melhores. Eu vejo agora o Lázaro Ramos na novela das oito, mas ele tá muito nojento pra mim. Acha que pode pegar as mulheres e só quer pegar mais mulher branca. Agora que voltou pra escurinha, mas antes só pegava as brancas. 13

Uma importante mediação do contexto cultural como mediação da recepção da telenovela é a crítica à realidade dos negros na ficção que as entrevistadas demonstraram possuir, pois elas conseguem identificar que nas tramas os afrodescendentes praticamente não presenciam as situações de preconceito e exclusão étnica com as quais elas convivem cotidianamente. O que elas questionam, pois comparam a situação dos negros nas telenovelas com a vida real, visto que têm experiências em que presenciaram ou foram vítimas de preconceito racial e, de alguma forma, sentem falta dessa discussão nas telenovelas quando retratam a vida de um afrodescendente. Hoje, as novelas mostram que a vida dos negros é de um jeito, mas a gente aqui sabe que é diferente. Não é tudo rico, com emprego, vivendo bem, tem é racismo na vida real. A gente que mora aqui nesse quilombo cercado de gente rica querendo tirar a gente daqui, sabe que é diferente. 14

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Entrevista com Maria Silva. Entrevista com Ana Silva. 14 Entrevista com Maria Silva. 13


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Da mesma forma, verificamos que o contexto de vida em coletividade também é uma forma de mediação na recepção das telenovelas. Essa questão foi notada quando as mulheres identificaram o cotidiano de uma comunidade de periferia presente na telenovela Duas Caras como algo parecido com o contexto delas. Os motivos foram vários: ter um personagem central carismático, serem moradores de uma comunidade pobre e alvo de preconceito e maldade dos poderosos, etc. Mesmo essa telenovela tendo entre seus temas a questão do racismo sofrido por um de seus personagens, na memória televisiva das entrevistadas o que marcou de fato foi a questão da exclusão de classe. Eu gostava muito do Antonio Fagundes quando ele fazia o Juvenal. Era bom por que ele ajudava o pessoal da favela, por tudo que ele fazia pelo povo. Era um homem bom, líder comunitário, enfrentava as coisas que os ricos que queriam invadir a favela deles.15

Assim, a partir da exposição e análise das entrevistas com membros do quilombo da Família Silva, pudemos visualizar melhor as concepções desses sujeitos sobre a presença de negros em telenovelas brasileiras, a partir das relações com eles fazem com suas próprias realidades. Desse modo, pudemos averiguar nas falas delas, traços das mediações culturais nas apropriações do conteúdo das telenovelas, neste caso, sobre a representação dos negros nas ficções.

6 CONSIDERAÇÕES FINAIS Ao iniciarmos nossas observações empíricas no quilombo da Família Silva e as possíveis relações entre a identidade étnica e os meios de comunicação, pudemos delimitar melhor nosso olhar a partir das respostas que obtivemos com as entrevistas e com o contato direto com os sujeitos e suas experiências. Dessa forma, por ser a telenovela o gênero televiso mais visto por aquelas pessoas, mesmo se tratando de obras de ficção, ela nos serviu para suscitar a discussão da presença do negro dentro da sociedade a partir das observações dessa própria etnia. Isso por que,   na   “realidade”   ficcional   da   telenovela   brasileira, o negro é predominantemente retratado como indivíduo que vive sem ser alvo de preconceitos, numa produção de sentido que esconde as questões étnicas, criando um “consenso”  da  democracia  racial  brasileira, conforme já fora indicado por vários autores.

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Entrevista com Ana Silva.


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Na pesquisa  empírica  com  os  sujeitos,  tivemos  acesso  às  suas  “ritualidades”  com  a   telenovela e entendemos como esse gênero televisivo faz parte de suas rotinas, até mesmo pela falta de outras formas de diversão, entretanto é algo para eles percebido como inerente ao cotidiano após a rotina de trabalho. Diante disso, a partir das discussões suscitadas pelas representações da negritude nas telenovelas e por terem uma formação política do movimento negro, devido à luta pela regularização da terra, os quilombolas entrevistados fazem leituras negociadas sobre as questões negritude presentes nessas produções televisivas. Assim, eles identificam como necessária alguma forma de representação mais fidedigna dos negros, reconhecem que há mudanças pontuais em relação aos anos anteriores, entretanto, não consideram como totalmente positivas o destaque dado aos negros nas produções contemporâneas, visto prejudica a imagem dessa etnia perante à sociedade. Por fim, em suas percepções, as questões étnicas dividem espaço também com relações de classe e de gênero. Ou seja, além de identificarem a questão do negro dentro das narrativas, no discurso dos sujeitos aparecem menções a conflitos de classe, uma vez que eles presenciam essa questão em seu contexto social e questões relativas ao gênero, visto que as entrevistas discordaram da representação de personagem negro por ele tratar suas parceiras como objeto sexual. Inclusive, essas outras questões que apareceram nas entrevistas com outras mediadoras das apropriações das representações das telenovelas são categorias que não havíamos pensando a priori, o que de certa forma redirecionar nossas próximas pesquisas empíricas na localidade nos próximos meses. REFERÊNCIAS BIBLIOGRÁFICAS ALMEIDA, A. W. B. Os Quilombos e as Novas Etnias. In: Eliane Cantarino O´Dwyer (org). Quilombos: Identidade Étnica e Territorialidade. Rio de Janeiro, ABA – FGV, 2002. BANTON, M. Aspectos Sociales de la Cuestión Racial. In: Cuatro declaraciones sobre la cuestión racial. UNESCO, Paris, 1971. BANTON, M. Etnogênese. In: A Idéia de Raça. São Paulo. Edições 70/ Martins Fontes, 1977. BARTH, F. A Análise da Cultura nas Sociedades Complexas. In: LASK, T. (Org). O Guru, o iniciador e outras variações antropológicas. Rio de Janeiro, Contracapa, 2000. BARTH, F. Grupos Étnicos e suas Fronteiras. In: POUTUGNAT, P.; STREIFF-FENART, J. (Org). Teorias da Etnicidade. São Paulo: Editora da UNESP, 1998.


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GÊNERO E CLASSE: DIALOGANDO COM A TELENOVELA Profª. Drª. Veneza V. Mayora RONSINI[1] Filipe Bordinhão dos SANTOS[2] Laura Rossato FOLETTO[3] Maria Cândida Noal CASSOL[4] Thiago de Lima VIEIRA[5] Resumo O artigo apresenta e discute os dados de um estudo-piloto realizado com setenta entrevistadas de elite e de classe popular sobre as representações que elas elaboram das disposições de classe e de gênero das personagens femininas das telenovelas brasileiras. A análise é feita com base na problemática de classe e gênero e no conceito de habitus (BOURDIEU, 2008), que inclui as disposições para crer e agir (LAHIRE, 2004) como parâmetro para entender a leitura da telenovela. Fica claro que as receptoras tendem a reproduzir as disposições apresentadas pela novela, as quais, por sua vez, reproduzem parcialmente as disposições dominantes de classe e gênero. Palavras-chave: gênero, classe, telenovela Introdução O artigo apresenta e discute os dados de um estudo-piloto realizado com setenta entrevistadas de elite e de classe popular sobre as representações que elas elaboram das disposições de classe e de gênero das personagens femininas das telenovelas brasileiras. A análise é feita com base na problemática de classe e gênero e no conceito de habitus (BOURDIEU, 2008), que inclui as disposições para crer e agir (LAHIRE, 2004) como parâmetro para entender a leitura da telenovela. Veremos que a linha dramatúrgica das novelas aqui tomadas em consideração é a do modernismo nas suas vertentes personalista afirmativo e personalista inverso realista mágico, os quais, diferentemente do romantismo, expõe as questões de classe de um modo mais complexo. De acordo com Junqueira (2009), o Modernismo caracteriza-se como uma prosa, a qual predomina “a   retomada   de   consciência   da   realidade   brasileira,   o   regionalismo,   o   ímpeto   de   pesquisar nossa realidade social, espiritual e cultural e a denuncia da pobreza e da miséria que assolavam   o   nordeste   e   outras   regiões   do   Brasil”.   A   vertente   afirmativa   do   modernismopersonalista se desdobra em duas: modernismo-personalista globalizado e modernismopersonalista afirmativo, este último contendo como principal autor Gilberto Braga. O modernismo-personalista afirmativo é marcado pelo esgotamento do público de tramas que tratavam da radicalização do mau-caratismo na construção do anti-herói. A vertente inversa do modernismo-personalista, na década de 1990, se desdobra em duas: modernismo-personalista inverso rural e modernismo-personalista inverso realista mágico, esse último contendo como principal nome o autor Aguinaldo Silva. O modernismo-personalista inverso realista mágico tem a sua trama voltada para uma exploração do personalismo por via cômica e inspiração literária do realismo fantástico. Partindo da idéia de que o público desenvolveu uma forma determinada de ler e interpretar as novelas, baseada em matrizes originais e seus desdobramentos, Junqueira afirma que existem diferenças geracionais e de classe nesse entendimento (JUNQUEIRA, 2009, p. 24). 1


Analisando as tramas a autora conclui que as desigualdades de gênero são as mais desenvolvidas, em qualquer época, do que as desigualdades de raça, que ainda não são tratadas dentro do modelo de urbanização da sociedade brasileira, e as desigualdades geracionais não aparecem (JUNQUEIRA, ibidem, p. 93). Segundo a autora, a mídia se torna   importante   no   processo   de   “subjetivação   das   desigualdades   sociais”   e   a   propagação   eletrônica   de   imagens   contribui   para   uma   dominação   ideológica (ADORNO apud JUNQUEIRA, 2009, p. 30-31), uma vez que a classe dominante realiza sua programação seus próprios interesses comerciais e de produção, a veicular seus valores, sua interpretação e sua visão de mundo, como se fossem as legítimas da sociedade. A visão de Adorno sobre uma dominação totalitária, entretanto, tem sido questionada pelos estudos de recepção. 1. Gênero feminino e telenovela A historiadora Joan Scott conceitua   gênero   como   sendo   “um   elemento   constitutivo   de   relações sociais baseadas nas diferenças percebidas entre os sexos e uma forma primária de dar significado   às   relações   de   poder.”   (1995,   p.86).   Gênero,   para   a   autora,   é   uma categoria constituída: 1) pelas representações simbólicas presentes na cultura; 2) por conceitos normativos que permitem a interpretação de tais símbolos através das doutrinas religiosas, educativas, científicas, políticas ou jurídicas, e que estão sempre centrados em uma oposição binária homemmulher; 3) através do parentesco, da economia e da organização política; 4) mediante formas subjetivas das identidades de gênero. Para ela, as relações de gênero são construídas socialmente, elas pressupõem tanto o estudo das mulheres quanto dos homens, no gênero feminino está compreendido o gênero masculino, e vice-versa. Vale ressaltar, que a perspectiva relacional e analítica que a autora propõe para falar de gênero, comporta uma diversidade de gêneros possíveis, isto é, não defende um modelo único de mulher, mas a existência de diferentes mulheres conforme seu contexto sócio-históricocultural. É, em parte, dentro dessa perspectiva relacional adotada por Scott que entendemos gênero, no presente trabalho. Ou seja, acreditamos que a categoria gênero, enquanto um construto social baseado nas relações entre o sexo masculino e feminino compreende diferentes possibilidades de mulheres. Estas, por sua vez, variam conforme o pertencimento a uma classe social. Posicionamo-nos, aqui, como partidários de uma corrente marxista feminista aliada a alguns elementos do pós-estruturalismo defendido por Scott. Com isto, pretendemos enfatizar a importância da variável classe social como articuladora das demais, inclusive, da variável gênero. Entendemos, assim, que as relações econômicas, principalmente aquelas entre frações de classe distintas, junto da subjetividade da identidade dos sujeitos, exercem um papel determinante nas relações de gênero, embora haja uma relativa autonomia do gênero em relação a este determinante. A conquista da legitimidade da telenovela nos anos 70 (BORELLI, 2001) está relacionada ao público feminino, o que é evidenciado por pesquisas de audiência e/ou outras especializadas no gênero telenovela. Nos estudos de recepção é prática corriqueira analisar a relação das receptoras com a telenovela bem como esta influencia na formação das identidades daquelas, entretanto,  são  raros  os  estudos  que  procuram  entender  as  “implicações  do  gênero  televisivo  nas   relações  de  gênero”  (HAMBURGER,  2007,  p.  160). Existe uma visão de que a televisão, e mais especificamente a telenovela, teria uma forte influência na disseminação de valores tidos como femininos, restritos ao domínio privado; outra perspectiva, no entanto, indica que a telenovela, através do melodrama, possibilitou o acesso das 2


mulheres a assuntos do universo masculino, como questões políticas, por exemplo. Hamburger (2007, p.   159)   concorda   com   esta   última   e   afirma   que   “as   novelas   captam   e   expressam   essa   expansão do universo feminino na medida em que se aventuram no espaço teoricamente definido como  masculino  da  política  e  do  jornalismo”. Sifuentes (2010), Wottrich (2011) e Silva (2011) procuram identificar de que forma as representações do feminino na telenovela são incorporadas e reproduzidas pelas receptoras, em seus diferentes contextos. Os resultados encontrados pelas autoras demonstram uma expansão nas representações femininas das telenovelas, abrangendo desde o modelo de mãe e dona-decasa, a mulher inserida no mercado de trabalho, livre sexualmente (troca de parceiro ao longo da vida e a perda da virgindade antes do casamento). As conquistas, entretanto, são combinadas com o modelo feminino tradicional de modo a não problematizar os conflitos advindos delas (HAMBURGER, 2007, p. 172). Dizer que as novelas expandiram as representações do feminino, mas que pouco avançaram nas discussões sobre gênero, significa  que  mesmo  ao  mostrar  ‘modelos  modernos’  de   mulher, as narrativas mantêm-se arraigadas aos preceitos da moralidade. Como observam Sifuentes (2010),Wotrich (2011) e Silva (2011) as telespectadoras compartilham em boa parte destas representações do feminino na telenovela: a família continua sendo a prioridade e a maternidade é base inseparável da identidade do gênero feminino. Por fim, o cuidado de si mesma, que pode ser entendido como a disponibilidade para o lazer, no caso das entrevistadas por Sifuentes (2010), ou manter uma boa aparência, segundo as entrevistadas de Wottrich (2011), também é fundamental na constituição da feminilidade. As mulheres da telenovela assim como as telespectadoras defendem o modelo  de  mulher  “forte”,  que  vai   à luta, mas ambas não reivindicam condições de igualdade em relação aos seus parceiros nem investem no trabalho como possibilidade de realização pessoal. O estudo de Andrea Press também demonstra que para a mulher de classe popular o estilo da mulher de classe média é aprendido através da assistência da televisão, a partir da qual elas são   suscetíveis   a   definir   o   estilo   de   classe   média   como   “o   que   é   normal   na   sociedade.   Contraditoriamente, são elas as que mais se distanciam dos modelos de atributos físicos apresentados como também das representações estereotipadas de mulheres sensuais e da mulher independente, enquanto as mulheres de classe média são mais suscetíveis à hegemonia de gênero (1991, p.138). 2. Classe social pelo viés do habitus e das disposições Como dito anteriormente, aqui estamos posicionados como partidários de uma corrente marxista feminista e pós-estruturalista, logo vemos a necessidade de entrar numa discussão mais aprofundada dos conceitos de classe social e da utilização dos mesmos. Como sabemos, a utilização dos conceitos de classe sofre forte oposição dentro da academia, já que inúmeros estudos, e estudiosos, consideram esta abordagem incapaz de explicar fenômenos sociais contemporâneos. Essa retórica de negação da classe social se baseia numa simples lógica mercadológica de criação de diferenças e especificidades num mesmo grupo social. Segundo Castel (1995) essas diferenciações fazem parte de um mecanismo que estimula a individualização social, ou seja, cada indivíduo possui as suas necessidades de forma independente  dos  outros,  já  que  eles  não  possuem  as  mesmas  “funções  sociais”.  Esta  abordagem,   apesar de extremamente funcionalista, mostra que numa sociedade salarial, ou pós-industrial, o mercado possui lógicas de dissipação dos conceitos que possam levar a uma consciência de classe  e  a  formação  de  uma  “classe  para  si”  (Luckács, 1966, p.21). 3


A respeito da classificação empírica, nossa pesquisa dividiu as 70 entrevistadas em classe “popular” e  “alta”,  sendo  esta  subdividida  em  “alta”  e  “média  alta”  e  aquela  em  “baixa”  e  “média   baixa”.   Para   classificarmos   nossas   entrevistadas   dentro   dos   grupos   propostos   nos   utilizamos   modelo teórico de Quadros e Antunes (2001), o qual se baseia na renda do membro mais bem colocado no mercado de trabalho. A proposta desta separação da amostra é contrapor os habitus de classe e suas respectivas disposições, tentando, dessa forma, compreender como as receptoras se relacionam com a telenovela e como estas mulheres vêem a representação feminina nestes programas melodramáticos. Com o interesse de investigar as leituras feitas por mulheres de frações de classe distintas (popular e alto) a respeito da representação do feminino, através de personagens de telenovelas brasileiras, reiteramos que as disposições e seus efeitos no comportamento no modo de pensar dessas estão em grande medida relacionados à reprodução de uma estrutura social de classes. E que, portanto, as posiciona socialmente gerando predisposições e interesses singulares, ou seja, as direciona para o desenvolvimento de certas leituras. Para Bourdieu (2008, p.162) o habitus é uma estrutura unificadora incorporada, a tal ponto de se tornar uma segunda natureza, e geradora de práticas em sujeitos ocupantes de diferentes posições sociais. É tido como um sistema de sinais, duradouro e reproduzível, que relaciona os indivíduos a uma determinada classe social, sendo assim, um sistema de classificação e organização do mundo social. Com isso, metaforicamente entendemos o habitus como um verdadeiro motor que propulsiona homens e mulheres a desenvolver disposições que refletem nas questões práticas dos atores, ou seja, nos estilos de vida e gostos, aspectos bem mais visíveis nas análises empíricas de segmentos de classe. A estrutura do habitus, como consequência, (re)produz estilos de vida. Entretanto, em primeiro lugar, esses aparecem muito mais como uma espécie de sugestão do que propriamente como uma determinação às posições sociais. Com isso, é preciso reconhecer que o mesmo habitus (na mesma classe social) pode apresentar variações quanto à determinação dos estilos de vida. Há uma maleabilidade no conjunto unitário de estilos no que diz respeito ao interesse pela distinção (Bourdieu, 2004). E ainda, como característica, os estilos de vida não se associam exclusivamente às preferências e aos usos materiais, mas também, e talvez mais acentuadamente, a propensão a comportamentos específicos. Os estilos de vida são caracterizados pela composição de gostos distintos. Esses por sua vez se configuram como a materialização de todo o conjunto de práticas efetivadas através do consumo. Desse modo, o habitus por meio dos estilos de vida é o mecanismo responsável por desenvolver os gostos, sejam eles de interesse material ou simbólico. Assim, não devem ser tratados como aspectos intrínsecos à natureza dos sujeitos, mas algo ininterruptamente (re)produzido pelos estilos de vida que invariavelmente estão atravessados por questões econômicas, pelo habitus de classe. Nesse sentido, ainda que o gosto seja em sua gênese fruto do nível de instrução e da família, esse é inevitavelmente também resultado da origem social do indivíduo, portanto, representativo   das  classes  sociais,   funcionando  como   verdadeiros   “marcadores  privilegiados  da   ‘classe’”  (Bourdieu,  2008,  p.9;;  grifo  do  autor). Ainda sobre a mediação do habitus é pertinente o diálogo da perspectiva bourdiana com a noção das disposições apresentadas por Lahire (2004). Isso pelo fato da ideia das disposições, assim como o habitus, gerarem propensões individuais e coletivas que interferem no comportamento, nas práticas e nas opiniões, ou seja, nas maneiras de ver, sentir e agir dos sujeitos  sociais.  Para  o  autor,  “os  atores  individuais  são  portadores  [das  disposições]  em  função   4


de seu  percurso  biográfico  e  de  suas  experiências  socializadoras”  (2004,  p. 26), assim, podendo considerar que são originadas a partir do habitus de classe devido sua função estruturante social. Do mesmo modo, Pierre Bourdieu (2008) entende as disposições como as tendências sofridas pelos sujeitos através do processo de socialização, ao longo de sua trajetória individual e coletiva, tornando-os assim suscetíveis a realização de determinadas práticas. Ainda para o autor, as disposições devem ser vistas como estruturadas e estruturantes uma vez que, além de estarem condicionadas as condições sociais em que o ator social está imerso, também, ao mesmo tempo, torna-o propenso a execução de determinadas práticas sociais. Ronsini  (2011)  afirma  que  “as  disposições  asseguram  a  identificação  com  um  habitus  de   classe  não  popular  ou  popular”   (p. 389), pois elas aproximam ou afastam os sujeitos por meio das condições de classe (Bourdieu, 2008; Lahire, 2004). Com isso, observamos dicotomias disposicionais existente entre classes distintas como: ascetismo, racionalismo e planificação versus disposição hedonista e espontânea (emotiva); disposição ligada à cultura culta, disposição agressiva versus disposição submissa ou resignada; inclinação individualista versus comunitarista, propensão hierárquica versus anti-hierárquica, o trabalho intelectual versus o trabalho manual, a valorização da estética versus o utilitarismo. Essas questões se reproduzem e legitimam, portanto, certas características de classes sociais específicas (Lahire, 2004, p.27). Presumimos que todas elas estão imbricadas com modalidades femininas de agir e de pensar. Por exemplo, a inclinação individualista versus comunitária pode também ser interpretada como uma questão de gênero na medida em que se espera das mulheres um comportamento atento às necessidades do Outro. Algumas disposições foram adaptadas para a questão de gênero: por exemplo, a disposição agressiva (versus resignada) é equivalente à igualitária porque a mulher precisa se impor pra fazer valer os seus direitos; a disposição ascética ou racionalista foi contraposta à emotividade/espontaneidade. No caso específico da sexualidade, acrescentamos a disposição conservadora versus a liberada que será aprofundada ao longo da pesquisa.   O   “liberado”   pode   ter   sentidos   muito   distintos   que   vão   do   libertário   ao   exercício   considerado promíscuo da sexualidade. A disposição estética e a disposição hierárquica só foram analisadas no tocante ao texto dramatúrgico posto que não foram exploradas no estudo-piloto. Contudo as disposições são modificadas de acordo com a experiência dos atores em determinados contextos institucionais, tendo como resultado disposições híbridas que são acionadas em ações e modos de ser. Assim, as disposições de classes distintas são combinadas, mesclando o gosto culto e opopular, o hedonismo e à disposição espontânea, o individulismo e o comunitarismo, etc. As causas são as mais variadas, como mostra Lahire (2004): uma família de classe alta possui um dos membros cuja origem é popular e os filhos incorporam essas distinções variadas, um indivíduo tende a mesclar inclinações provenientes da família com aquelas aprendidas com colegas ou professores na escola, com o grupo de amigos. Ainda que a classe e o habitus sejam decisivos na constituição dos indivíduos, aspectos morais/simbólicos e determinantes macroestruturais (Lamont, 1992, p. 181) podem moldar gostos, preferências e disposições. Lahire  afirma  que  “a  transferência  [das  disposições] ocorre melhor quando o contexto de mobilização  está  mais  próximo,  em   seu  conteúdo  e  estrutura,  do  contexto  inicial  de  aquisição”   (2004, p.29). Sendo assim, o contexto a que estão submetidas podem favorecer seu afloramento ou a sua retração, desse modo, “certas   disposições   são   claramente   suspensas   ou   atenuadas   por   imposições materiais: econômicas (não ter mais os meios financeiros), temporais (não ter mais tempo)  e  espaciais  (não  viver  mais  no  mesmo  ambiente)”  (Lahire,  2004,  p.  314). 5


Outra característica das disposições é o fato de sua incorporação ser contínua, num constante processo de socialização, adquiridas cotidianamente e ao longo da vida dos atores sociais,, havendo um eixo diacrônico, relacionado as disposições de cunho biográfico, e o sincrônico que diz respeito as disposições desenvolvidas a partir do contexto (Lahire, 2004, p. 28) .Ao contrário de Bourdieu interessado somente na reprodução das desigualdades e, portanto, nos ajustamentos dos indivíduos às disposições, queremos compreender situações nas quais ocorre o desajustamento entre posição social e disposição (Skeggs, 2002, p. 81). A autora mostra a recusa das mulheres de classe popular em aderir aos traços negativos (vulgaridade) vinculados à sua condição feminina e, por outro lado, um afastamento parcial dos traços positivos (elegância e sofisticação) vinculados à condição feminina nas classes alta. Por fim, nesse trabalho ênfase está no modo como as disposições do habitus de classe das pesquisadas se relacionam com as questões de gênero no que tange à relação das mulheres com a telenovela, especificamente, as personagens já citadas e suas disposições. Como afirma Skeggs, gênero e classe são inseparáveis porque a mulher nunca vê a si mesma apenas como mulher, mas como uma mulher através da sua classe (2002, p. 91).A feminilidade é uma propriedade das mulheres de classe alta e média as quais definem o que é respeitável em termos de aparência e conduta (idem, p. 99). 3. O piloto: o que pensam as mulheres sobre classe e gênero O formulário aplicado foi composto por dezoito questões que compreendem dados econômicos básicos das entrevistadas e as representações que elas elaboram das disposições de classe das personagens femininas das telenovelas brasileiras. Foram feitas 70 entrevistas com mulheres de três gerações (jovem, madura e idosa) de classe popular (média baixa e baixa) e elite (média alta e alta). Sendo que 16 são jovens de classe popular e 13 da elite, 19 são maduras da classe popular e 12 da elite e por fim seis são idosas de classe popular e quatro da elite. Em um total de 29 jovens, 31 maduras e 10 idosas, dentre as faixas etárias de 60 à 77 para as idosas, de 30 â 57 para as madura e de 17 a 25 para as jovem. A escolaridade predominante das 29 entrevistadas da elite é o ensino Superior Incompleto seguido do Ensino Superior Completo (62% das entrevistadas) sendo que duas jovens e três maduras concluíram a Pós-Graduação. Somente uma entrevistada da elite (madura) não respondeu a questão. Nenhuma delas possui o Ensino Fundamental Incompleto ou o Ensino Médio Incompleto. Quanto ao estado civil das 29 entrevistadas da elite, predominam as casadas e solteiras. Para as 41 entrevistadas de classe popular, o quadro é mais heterogêneo, pois sete entrevistadas possuem o Ensino Fundamental Incompleto ou Completo. Doze entrevistadas completaram o Ensino Médio. Quanto ao Ensino Superior Incompleto dez jovens possuem esta escolaridade enquanto seis possuem esta escolaridade completa (39% das entrevistadas, majoritariamente jovens). A Pós-graduação é a escolaridade de três jovens e duas maduras. Quanto ao estado civil das 41 entrevistadas de classe popular, predominam as solteiras (16) e as casadas (10). A classificação delas na classe segue a lógica do membro melhor situado, vale dizer, a classe a qual a entrevistada pertence é dada pela ocupação que ela mesma exerce ou qualquer outro membro da família melhor situado. Na classe dominante são 11 mulheres de classe alta e 18 mulheres de classe média alta, enquanto na classe popular são 32 mulheres de classe média baixa e 9 mulheres de classe baixa 6


As profissões exercidas pelas entrevistadas de elite são agropecuarista, contadoras, professora de nível superior. Três são donas de casa sustentadas pelos maridos (pecuarista, engenheiro, policial federal) e propriedade rural, etc. Além disso, uma professora de ensino médio, uma bancária são classificadas pela profissão do maridos médicos e três jovens (cirurgiãdentista, farmacêutica e assistente social) são sustentadas, respectivamente pelos pais, médico, engenheiro e policial federal). As profissões exercidas pelas mulheres de classe popular são professoras do ensino fundamental, manicures, diarista aposentada, empregadas domésticas, porteira, auxiliares de limpeza, cozinheira, garçonete, técnica em enfermagem, secretária, diaristas, cabeleireira, massoterapeuta, professoras de séries iniciais do Ensino Fundamental, pensionistas de militares da Brigada ou Exército, três donas de casa sustentadas pelos maridos (transportador, comerciário, assistente de laboratório). Há o caso das 23 jovens e uma madura de ambas as classes que são estudantes, classificadas pelo membro melhor situado na família, maridos, pai ou mãe. Na classe popular, o membro melhor situado trabalha como auxiliar de laboratório óptico, telefonista aposentada, pequenos agricultores, e é vendedor autônomo e, por fim, professoras de Ensino Fundamental, funcionária pública municipal, aposentado da brigada e soldador aposentado. Já na elite, temos a seguinte configuração na ocupação de pais ou marido: professor universitário, funcionário da receita federal, administrador, empresário, advogado, médicos, agrônomo (proprietário da empresa familiar) e engenheiro. A descrição das disposições que segue dá-se a partir de duas questões principais do formulário, que levam em conta as personagens de classe alta e popular mais citadas pelas entrevistadas. E, assim, a pesquisada relacionava as características da personagem com alguns indicativos das disposições de classe e de gênero. Em primeiro lugar, apresentaremos as personagens de classe alta mais citadas pelas pesquisadas das duas classes junto de um resumo das disposições encontradas conforme o olhar das receptoras: Marina Drumond (Insensato Coração, 2011, 21h), Bibi Castelani (Insensato Coração, 2011, 21h), Vitória Drumond (Insensato Coração, 2011, 21h) e Odete Roitman (Vale Tudo, 1988, 21h) e Tereza Cristina (Fina Estampa, 2012, 21h). Posteriormente, apresentaremos as personagens de classe popular mais citadas pelas entrevistadas das duas classes junto de um resumo das disposições encontradas conforme o olhar das receptoras: Dulce (Morde e Assopra, 2011, 19h)1 ,Natalie L’amour   (Insensato   Coração,   2011, 21h) , Maria do Carmo (Senhora do Destino, 2004, 21h) e Griselda (Fina Estampa, 2011, 21h). Em relação ao número de personagens lembradas, foram citadas 41 pela classe popular e 38 pela classe alta, totalizando 55 personagens sem repetição entre ambas as classes. Dessa forma, o repertório acerca da novela parece significativo para ambas as classes, dada a variedade de personagens citados. Analisamos também a relação entre a escolha da personagem e a geração da entrevistada. Observamos, porém, que não ocorrem diferenças significativas quanto às preferências geracionais por determinados personagens, o que será motivo de aprofundamento na continuidade da pesquisa qualitativa. Com base na questão sobre qual personagem de telenovela feminino de classe alta que as entrevistadas recordam, para a elite foram 18 personagens citadas, dessas, as que tiveram mais recorrências foram as personagens Marina (oito), Bibi (duas) e Odete Roitman (duas). Já para a 1

Não nos deteremos na descrição do perfil bem como das disposições encontradas, por se tratar de uma personagem da novela das 19h.

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classe popular foram 23 personagens citadas, dessas, as que tiveram mais recorrências foram as personagens Marina (cinco), Tereza Cristina (quatro) e Vitória Drumond (quatro). A personagem Marina Drumond (Paola Oliveira) foi a protagonista da novela Insensato Coração, de Gilberto Braga, do ano de 2010. Mulher bonita e independente, sofreu durante a maior parte da trama para ficar ao lado do amado. Foi mencionada por 13 entrevistadas de ambas as classes, destas, cinco pertencem à classe popular e oito à elite. Quanto às disposições da personagem Marina em relação a hexis corporal (modo de se vestir, jeito de falar e modo de se portar à mesa), ao comportamento (emotividade ou racionalidade; tendência ao individualismo ou tendência ao comunitário), à questão familiar (planejamento familiar ou família não planejada), em relação ao tipo de trabalho (intelectual ou manual) e seu comportamento sexual (liberada ou conservadora) as entrevistadas de ambas as classes reconhecem um habitus típico da elite: formalidade, planejamento familiar, trabalho intelectual, conservadora. Apenas em relação à emotividade e à tendência ao comunitário elas associam a personagem ao habitus popular. A personagem Abigail Castelani, ou Bibi (Maria Clara Gueiros), prima de Marina, da novela Insensato Coração, era rica e interessada em viver suas relações amorosas, praticando um hedonismo aristocrático, mas gerindo muito bem sua fortuna. No final, abre mão da sua liberdade sexual para se casar com um rapaz pobre. Das 70 entrevistadas, a personagem Bibi é citada por duas da elite, sendo uma da classe média alta e outra da classe alta. Quanto às disposições da personagem, as respostas são muito contraditórias, talvez porque a personagem mesmo apresente esta ambigüidade em relação às disposições, oscilando entre a informalidade e formalidade, a postura anti-hierárquica e o seu reverso, a liberdade sexual e o conservadorismo, a emotividade e o racionalismo. A personagem Vitória Drumond (Nathalia Timberg), avó de Marina e Bibi, da novela Insensato Coração, é uma viúva milionária que participava da condução dos negócios ao lado do marido, assumindo a empresa, após a sua morte. É uma mulher forte, simpática, generosa, mas sabe ser autoritária quando julga necessário2. Das 70 entrevistadas, Vitória é citada por três entrevistadas da classe popular. Quanto às disposições da personagem, excetuando à disposição comunitária (possivelmente porque a personagem fez doações em prol da preservação de obras do barroco brasileiro), todas as demais são associadas ao habitus dominante. A personagem Odete Roitman (Beatriz Segall), da novela Vale Tudo (1988) de Gilberto Braga era mãe de Afonso e Heleninha. Arrogante, preconceituosa e inescrupulosa. Uma poderosa empresária, diretora da Companhia Aérea TCA, que manipula a vida dos filhos 3. Das 70 entrevistadas a personagem Odete Roitman é citada por duas entrevistadas da elite. As entrevistadas reiteram todas as disposições da personagem ao habitus dominante Por fim, a personagem Tereza Cristina Velmont (Christiane Torloni), vilã da novela Fina Estampa, de Aguinaldo Silva, do ano de 2012, assim como a personagem Odete Roitman é associada inteiramente à classe burguesa. Das 70 entrevistadas a personagem é citada por quatro entrevistadas da classe popular. Quanto às disposições de Tereza Cristina, segundo a marcação das entrevistadas, em relação a hexis corporal (modo de se vestir, jeito de falar e modo de se portar à mesa), nota-se que as quatro marcaram que ela se veste de modo extravagante, fala corretamente e se porta formalmente à mesa. Já no que diz respeito a sexualidade, três entrevistadas consideram-na conservadora (porque quando da aplicação dos formulários a 2

Disponível em: http://tvg.globo.com/novelas/insensato-coracao/personagem/vitoria-drumond.html#perfil. Acesso em 15/01/2012. 3 Disponível em: http://valetudo2011.blogspot.com/p/personagens.html Acesso em 15/01/2012.

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entrevistada era casada com Renê). Na relação de gênero, observamos que três entrevistadas consideram a personagem como igualitária em relação ao homem. Quanto ao comportamento (emotividade ou racionalidade; tendência ao individualismo ou tendência ao comunitário), Tereza Cristina é considerada racional por três entrevistadas e individualista por quatro. As entrevistadas entendem que a família da personagem é planejada. No tocante ao tipo de trabalho (intelectual ou manual) que exerce, as entrevistadas consideraram que ela exerce trabalho intelectual. Como a personagem não trabalha, presume-se que fizeram uma associação involuntária com o habitus dominante de classe alta. Nas marcações das entrevistadas predomina o habitus dominante, com exceção do vestuário. Embora a personagem se vista com roupas de marca, incluindo estilistas de grifes internacionais como Versace, com peças de tecidos nobres como a seda, os modelos ressaltam a sensualidade com amplos decotes, cortes justos que evidenciam o corpo. Enfatizaremos, na análise, as disposições pelas receptoras em relação à Tereza Cristina junto daquelas percebidas pela assistência da telenovela. Justificamos sua escolha pelo fato de Fina Estampa estar sendo veiculada atualmente, o que favorece a análise, e por ter superado os pontos de audiência das últimas novelas da Rede Globo. Além disso, Tereza Crsitina foi a personagem de classe alta mais lembrada pelas pesquisadas de classe popular. Com base na questão sobre qual personagem de telenovela feminino de classe popular que as entrevistadas recordam, para à elite foram 20 personagens citadas, dessas, a que tive mais recorrência (quatro) foi à personagem Griselda. Já para a classe popular foram 18 personagens citadas, dessas,  as  que  tiveram  mais  recorrências  foram  às  personagens  Natalie  L’amour  (cinco), Griselda (quatro) e Maria do Carmo (três). A   personagem   Natalie   L’amour   (Deborah   Secco)4, da novela Insensato Coração, de Gilberto Braga, do ano de 2011, protagonizou uma jovem de classe popular e sua luta pela ascensão social seja através da carreira de modelo fotográfico ou pelo casamento com homem rico, é citada por cinco entrevistadas da classe popular. Quanto às disposições da personagem, segundo a marcação das entrevistadas, em relação a hexis corporal (modo de se vestir, jeito de falar e modo de se portar à mesa), ela se veste de modo extravagante, no que diz respeito a falar e a sentar à mesa, a maioria considera que ela se porta informalmente. Já sobre a sexualidade, a maioria considera que é liberada. Quanto ao comportamento, mais da metade das entrevistadas avalia a personagem como emotiva, e a maioria a considera individualista. Três entrevistadas consideram que há um planejamento familiar na vida de Natalie e a consideram submissa em relação ao sexo oposto. Há divergências em relação ao trabalho que a personagem exerce. 4

Contamos com as informações dispostas no site da rede Globo como suporte para a descrição de todas as personagens analisadas. INSENSATO CORAÇÃO, BIBI (ABIGAIL) CASTELANI. Disponível em: <http://tvg.globo.com/novelas/insensato-coracao/personagem/abigail-castelani-bibi.html#perfil. Acesso em: 15/01/2012. ______. MARINA DRUMOND. Disponível em: < http://tvg.globo.com/novelas/insensatocoracao/personagem/marina-drumond.html#perfil.> Acesso em 15/01/2012. ______. NATALIE L’AMOUR: Disponível em: < http://tvg.globo.com/novelas/insensatocoracao/personagem/natalie-lamour.html#per il>. Acesso em 07/02/2012 ______. VITÓRIA DRUMOND. Disponível em: < http://tvg.globo.com/novelas/insensatocoracao/personagem/vitoria-drumond.html#perfil>. Acesso em 15/01/21012. MEMÓRIA GLOBO. VALE TUDO. Disponível em: <http://memoriaglobo.globo.com/Memoriaglobo/0,27723,GYN0-5273-224151,00.html.>. Acesso em 15/01/2012. ______. SENHORA DO DESTINO. Disponível em: <http://memoriaglobo.globo.com/Memoriaglobo/0,27723,GYN0-5273-227051,00.html.> Acesso em 10/02/2012

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Observa-se que as disposições de Natalie são reconhecidas como um misto de disposições populares com disposições burguesas, predominando as disposições burguesas. A personagem Maria do Carmo (Suzana Vieira), da novela Senhora do Destino (2004), de Aguinaldo Silva, representou a mulher simples que vence na vida graças ao seu trabalho, é citada por três entrevistadas de classe popular que identificam nela características de um habitus popular, exceto sua disposição igualitária na relação com o sexo oposto. Por fim, a personagem Griselda (Lilia Cabral), protagonista da novela Fina Estampa (2012). Foi citada por oito entrevistadas, quatro da elite e quatro de classe popular. Conforme o olhar das pesquisadas sobre as disposições, é uma personagem que se veste informalmente/discretamente, porta-se informalmente à mesa e fala informalmente. Mantendo uma sexualidade conservadora perante o olhar das oito entrevistadas. Concordam que ela apresenta um comportamento mais emotivo e comunitário, possui um núcleo familiar planejado e um trabalho manual. E nas relações de gênero, com o homem ela possui uma relação igualitária. As leituras se dividem entre as disposições de classe popular (vestuário, trabalho, hexis corporal) e da elite (igualitária, conservadora, família planejada). Destacamos aqui que, embora não tenha sido a personagem mais citada, foi a segunda mais lembrada pelas entrevistadas de ambas as classes. Sua escolha deu-se para fins de análise devido a esta personagem ser de uma novela do horário nobre e, assim como Tereza Cristina, estar sendo veiculada atualmente. Assim, seu perfil e a percepção das disposições por entrevistadas e pela assistência da telenovela serão aprofundados na análise. 4. Disposições de classe sob a ótica do autor e do receptor A telenovela Fina Estampa mantém a melhor média de audiência desde Duas Caras, ultrapassando as duas antecessoras, Insensato Coração e Passione, ao atingir a média de 41 picos. As duas personagens principais da novela, respectivamente, vilã e heroína, Tereza Cristina e Griselda são parte deste sucesso, pois nas cenas em que se engalfinham uma torcida equivalente à população da Argentina está sentada em frente à TV. A escolha de Tereza Cristina, a personagem de classe alta mais citada pelas entrevistadas de classe popular, para a presente análise deu-se também pelo fato de explicitar as relações de classe na telenovela. Além disso, enquanto que as demais personagens citadas apresentam características típicas de classe alta, esta apresenta comportamento peculiar. Pois, ainda que possua predominantemente um habitus de classe alta, revela algumas marcas da cultura popular em seu modo de ser. Já Griselda é a personagem, de novela das 21h, mais citada pelas entrevistadas de classe popular e a segunda mais citada pelas de classe alta. Destacamos também que a trajetória da personagem pode ser dividida em duas fases: antes e depois de ganhar um prêmio na loteria, isto é, antes e depois de sua ascensão social, sem nunca perder suas características que remetem ao habitus primário (classe popular). Por fim, a escolha de ambas também está relacionada ao fato de estarem em Fina Estampa, novela veiculada em horário nobre no período de realização de nossa análise. Dentro do grande grupo de pesquisadas (70) optamos em dar ênfase as respostas referentes às quatro entrevistadas que citam Tereza Cristina como personagem de classe alta, de modo a compará-las com o restante das receptoras. O mesmo foi feito em relação a Griselda, ao enfatizarmos as respostas das oito entrevistadas que citam a personagem como pertencente à classe popular. Posteriormente, buscamos relacionar a maioria destas respostas com as disposições (planificação, racionalismo versus espontânea, emotividade; individualismo versus comunitarismo; hierárquica versus anti-hierárquica; cultura culta ou legítima (refinamento) versus cultura popular ou pouco legítima; estética versus utilitária; e ascetismo versus 10


hedonismo) encontradas na assistência contínua da telenovela, com o corpus de análise delimitado entre os dias 16 e 31 de janeiro de 2012. 4.1. Disposições de classe e de gênero na telenovela: Tereza Cristina Antes de iniciar a análise sobre Tereza Cristina, retomaremos aqui brevemente o perfil das quatro mulheres que a citaram como personagem de classe alta: todas são maduras; uma delas é empregada doméstica (baixa), uma é diarista (baixa), uma é manicure (média baixa) e a última auxiliar de limpeza (média baixa); uma possui ensino fundamental incompleto, duas ensino médio completo e outra possui ensino fundamental completo, respectivamente. As combinações de disposições diferentes em um personagem de classe social alta ou baixa, talvez possa mesmo ser mais comum no Brasil assim como o é nos Estados Unidos, onde temos um sistema mais flexível de hierarquização com base na cultura legítima. Se é verdade que somos o  país  do  “sabe  com  quem  está  falando”,  é  mais  por  motivos  econômicos  ou  políticos  do   que propriamente pela cultura que os indivíduos manifestam. Para tal afirmação inspiramo-nos no estudo comparativo entre franceses e americanos realizado por Làmont (1992, p. 115) no qual ela mostra que estes últimos não possuem um consenso e clareza acerca de quais práticas e gostos devem ser mantidos exclusivos da elite. Tereza Cristina Velmont (Christiane  Torloni)  é  uma  “perua”  de  classe  alta  (Mattos,  2006,   p.172) que não precisa trabalhar. É uma mulher controladora e centralizadora no que diz respeito à relação com a sua família. Casada com René Velmont (Dalton Vigh) e mãe de Patrícia (Adriana Birolli) e de Renê Junior (David Lucas), mostra-se ao longo da trama, irredutível na preservação do nome e no status da  família,  valorizando  o  fato  de  “ter  berço”. Mesmo frágil sentimentalmente, em especial, na relação com o marido, tornou-se visivelmente possessiva e ciumenta. Sendo por vezes considerada desequilibrada por suas crises de carência e atenção. Ainda que demonstrasse apego ao casamento com Renê e preocupação com o bem-estar dos filhos, fica claro que dá uma importância desmedida às questões econômicas. Entretanto, sua independência financeira é contrastada com a dependência amorosa por Renê durante o casamento. Todavia, após sua separação, revela-se obsessiva ao ponto de não permitir que ex-marido relacione-se com Griselda (Lília Cabral), principalmente, por não aceitar ser trocada pela rival de origem popular. Contudo, durante seu casamento, Tereza Cristina foi fiel a Renê, tratando-o com respeito e cumplicidade. Comportamento esse revelado pela própria personagem, ressentida já após a descoberta da traição do marido “Eu  investi  grande  parte  da   minha vida e muito dinheiro na minha relação com o Renê. Só que eu sempre fui fel ao meu marido”. Utilizar o dinheiro para conquistar/afastar as pessoas é a característica que medeia todas as relações de Tereza Cristina, tornando-a a grande vilã da trama. Entretanto, uma personagem que parece ser completamente racionalista, deixa transparecer alguns traços de emotividade, gerando um conflito em sua personalidade, principalmente, no que se refere às suas relações com Renê e os filhos. Dessa forma, a partir dos indicativos emotividade/racionalidade, planejamento familiar/família não planejada e trabalho intelectual/trabalho manual, componentes da disposição planificação, racionalismo versus espontânea, emotividade concluímos, segundo a análise das respostas das que citam Tereza Cristina, que 100% das pesquisadas apontam para uma inclinação ao trabalho intelectual e ao planejamento familiar da personagem e 75% para um comportamento racional. Quanto à amostra geral (70 entrevistadas), 59% consideram as personagens de classe alta racionais e 94% afirmam que estas tendem ao planejamento familiar e ao trabalho 11


intelectual. Nesse caso em específico, trazemos o par opositivo de disposições, visto que de acordo com a assistência a personagem apresenta oscilações no seu comportamento. Aqui destacamos a variação existente das pesquisadas quanto a (possível) racionalidade e/ou emotividade das mulheres de classe alta, pois entendemos que, com exceção de Tereza Cristina e Odete Roitman de Vale Tudo, outras personagens (Marina, Vitória, Bibi) valorizam os sentimentos e demonstram afetividade em suas relações. Após a separação, a requintada personagem passa a relacionar-se com Pereirinha (José Mayer), ex-marido de Griselda, como forma de vingança. Contudo, para manter essa relação de modo que   não   interfira   na   sua   imagem   de   mulher   de   “fina   estampa”,   Tereza   Cristina   decide   “educá-lo”   e   transformá-lo   em   um   “gentleman”.   Fato   que   aparece   ser   recorrente   no   comportamento da personagem, visto que sua relação com Renê também esteve pautada pelo seu poder econômico. Isso é retratado pela compra do restaurante Le Velmont para que René exercesse   sua   profissão   de   chefe   de   cozinha.   Este   “presente”   tornar-se-á uma arma na mão da personagem quando ela separa-se do marido, deixando-o sem o restaurante e sem emprego, evidenciando seu caráter controlador e individualista. É possível perceber, principalmente, na relação com René, a inclinação da personagem à disposição hierárquica versus anti-hierárquica, que compreende o indicativo submissa/igualitária em relação ao homem. Durante o casamento, ela sempre buscou aliar a afetividade do marido ao seu poder econômico como forma de manter o controle sobre ele. Para as entrevistadas que se referem a Tereza Cristina 75% apontam uma relação igualitária enquanto 83% do geral também afirmam haver o mesmo tipo de relação. Por outro lado, seu comportamento sexual pode ser caracterizado como conservador quando casada com Renê e, depois de separada, satisfaz seus desejos com um homem rude o qual ela pretende transformar, manifestando intenção de tê-lo mais próximo afetivamente. A sua atitude individualista, entretanto, pode ser percebida, mais uma vez, nas relações com os parentes. Orgulhosa, Tereza Cristina ostenta toda sua riqueza e faz questão de deixar claro que não tolera seus parentes de classe média, Tia Íris (Eva Wilma) e o primo Álvaro (Wolf Maya). Tereza Cristina, para não ter seu segredo revelado, sustenta o conforto da tia e de sua amiga Alice (Thaís de Campos). No caso de Álvaro, mostra nítida reprovação ao seu estilo “riponga”  e  descompromissado  de  encarar  a  vida,  procurando  manter  distância  “daquela gente”. O individualismo da personagem é aflorado ao limite, podendo ser considerado um estado doentio pela indiferença em relação às outras pessoas: não é capaz de perceber a alteridade, a não ser o prazer de sua existência no mundo e, assim, tendo as outras pessoas apenas como peças de um jogo que tenta manipular ao seu favor. Tal comportamento é reiterado através da percepção de outros personagens envolvidos na trama, e vistos como pessoas de boa índole, que não possuem uma relação harmoniosa com Tereza Cristina justamente por considerá-la arrogante, presunçosa (Antenor - Caio Castro), chantagista, escandalosa (Amália - Sophie   Charlotte),   egoísta   (René)   e   “aquela lá de nariz empinado”   (Griselda).   A   vilã   é   dissimulada   em   todo   e   qualquer   assunto   que   questione   seu   comportamento e seus planos, não poupando esforços para conseguir o que quer. Sendo assim, mesmo que muitas vezes em tom cômico, toda sua vida é permeada por ações que reiteram seu comportamento individualista doentio. Fria e calculista é capaz de realizar atrocidades e no seu comportamento há a sobreposição da racionalidade sob a emotividade. Tudo em sua vida é enfrentado visando encontrar soluções práticas e objetivas, não importando se o meio é lícito ou ilícito para isso. Sua cotidianidade é pensada nos mínimos detalhes. 12


Tereza Cristina aparenta ser uma mulher solitária, tendo apenas a companhia de seu fiel assistente Crodaldo Valério (Marcelo Serrado), o Crô. É ele quem a acompanha na maioria das cenas, principalmente, nas que se passam no quarto da patroa, local de grande importância para a personagem. A “suíte master” é onde Tereza Cristina recarrega as suas energias e planeja suas maldades. A existência desse espaço privado também é referência no que diz respeito ao isolamento e a solidão da personagem. Essa disposição individualista reconhecidamente de classe alta foi observada na assistência da telenovela, e reiterada pela percepção de todas as receptoras pesquisadas e das que mencionam Tereza Cristina. 100% daquelas que citam a personagem afirmam que esta é individualista, o que também vem ao encontro da visão geral das pesquisadas (71%). O individualismo, por sua vez, contrapõe-se ao núcleo popular das telenovelas, comunitarista por natureza. No caso de Tereza Cristina, a vilã tem aversão à “comunidade”, principalmente, pela discrepância econômica existente, chamando seus moradores, inclusive, de “favelados barraqueiros”, ratificando o seu desprezo pelo popular. Em geral a relação que a personagem estabelece com os empregados também é de distanciamento afetivo, o que é confirmado pela afirmação “Empregado  para  mim  não  tem  cara,   não   tem   nome”. Com exceção de Crô, que, mesmo tratado com descaso, é considerada uma pessoa de confiança e leal. A ordem dada ao motorista Baltazar (Alexandre Nero) demonstra a postura autoritária e indiferente da personagem em relação aos subordinados: “Não  iniciei  uma   conversação,  lhe  dei  uma  ordem”. O modo como Tereza Cristina trata e é tratada pelos seus empregados e subordinado, Pereirinha,   como   “madame”,   representa   nitidamente   a   disposição   hierárquica   entre   classes   sociais distintas. O caso do mordomo Crô é expressivo neste sentido, pois sempre refere-se à Tereza Cristina como: “Poderosa  de  Gisé”; “Minha  Nefertiti”; “Rainha  do  Nilo”; “Divina  Isis” e, além disso, se auto-denomina “servo” da patroa. Essa hierarquização mostra que tanto subordinado, quanto dominador reconhece-se nessa relação. É interessante salientar a quase inexistência de uma relação de Tereza Cristina com outras personagens femininas da trama. Como referido anteriormente, a vilã é uma mulher de poucos amigos, portanto, seus raros contatos são repletos de conflitos. Assim, as únicas mulheres a quem faz menção são Griselda (“Mulher   de   Bigodes”, “Naja   Bigoduda”, “Lady   Buço”, “Orangotango   Fêmea”,“Macaca   do   Jardim   Oceânico”) e sua filha Amália, Tia Íris (“Tia   Darling”, “Raposa  Falida”) e Alice (a quem insulta pela opção sexual). Todas elas são tratadas com ironia e de forma diminutiva por Tereza Cristina, o que evidencia que se considera superior às demais mulheres. O comportamento da personagem busca constantemente um distanciamento de características da classe popular, sua superioridade econômica e sua indiferença com personagens de origem humilde ratificam uma necessidade de auto-afirmar sua posição de classe. Isso passa fazer sentido a partir do momento em que o segredo de Tereza Cristina é revelado, pois, na verdade, segundo revelações da trama até o momento, a personagem é filha de uma empregada doméstica e foi adotada por uma família rica. O apreço e a ostentação pela cultura culta são facilmente visualizados no cotidiano de Tereza Cristina por meio de seu refinamento e seu cosmopolitismo. Tais marcas distintivas são ilustradas pelo modo formal de arrumar a mesa e receber convidados, pela referência a marcas internacionais como Dolce & Gabbana e a produtos importados - louças inglesas, camisolas francesas - o uso recorrente de termos em língua estrangeira (“darling”,  “baby”,  “gentleman”) e ao gosto musical clássico (Vivaldi). Ademais, a cultura culta também é reforçada na escolha dos 13


alimentos importados, no conhecimento histórico acerca da Grécia e do Egito – nos momentos que corrige o empregado a esse respeito. Percebemos, assim, uma disposição refererente a cultura culta, tendo como indicativos o jeito formal de falar e os modos formais na mesa. Todas as entrevistadas que citam Tereza Cristina, assim como 96% do perfil geral, concordam com essa disposição. Ainda que Tereza Cristina apresente um modo de ser irreverente e extravagante, é uma mulher elegante,  com  postura  e  gestos  de  um  típico  sujeito  de  “fina  estampa”.  Por  estar  sempre   bem vestida, com roupas de tecidos nobres como a seda, uso de salto alto, muitas jóias e o cuidado com a aparência (roupas discretas/roupas extravagantes), demonstra sua tendência à disposição estética. São freqüentes as cenas em que aparece em frente ao espelho e arrumando-se e mexendo em escovas e maquiagem..Esta preocupação, junto com a necessidade de satisfazer seus desejos a qualquer custo, revela o caráter hedonista da personagem. A assistência vai de encontro com a opinião das pesquisadas que citam Tereza Cristina, pois todas falam do uso de roupas extravagantes pela personagem. Entretanto, as demais entrevistas (56%) mencionam o uso de roupas discretas pelas personagens de classe alta, o que se confirma por Marina ser a personagem mais citada entre todas e ser, de fato, uma mulher chique sem exageros (Mattos, 2006). 4.2. Disposições de classe e de gênero na telenovela: Griselda Oito mulheres citaram a personagem Griselda, de Fina Estampa, sendo quatro entrevistadas de classe popular e quatro da elite. Retomaremos aqui, brevemente, o perfil dessas pesquisadas. Sobre as pertencentes a classe popular, no que toca a questão geracional, temos que duas são consideradas maduras e as outras duas idosas e, quanto a suas ocupações, uma é porteira (média baixa), outra é manicure (média baixa), duas são pensionistas e recebem pensão dos maridos, um militar da Brigada e outro militar do Exército (média baixa) - pensão dividida com os filhos). Já as entrevistadas de elite, duas delas são jovens, uma madura e outra idosa e, quanto a ocupação, duas são estudantes e, nesse caso, levamos em conta a ocupação dos pais, um engenheiro (média alta) e outro ginecologista/obstetra (alta), outra é técnica de laboratório (cargo de chefia em IES Federal – média alta) e a idosa é professora do ensino fundamental aposentada, porém sustenta-se com renda do marido que era empresário (alta). Griselda, por sua vez, é uma personagem criada com base em uma viúva portuguesa, mãe de três filhos, que consertava encanamentos e fiações no bairro onde residia no Rio de Janeiro. A eficiência, o macacão e o buço junto com a ética inquebrantável caracterizam a personagem que serve como estratégia para a Globo conquistar a classe C, a qual, segundo as pesquisas da emissora, deseja ser retratada na tevê (SILVA apud MEYER, 2011, p. 145 e 151). Segundo o diretor-geral   de   entretenimento   da   empresa,   as   “classes   populares   vêm   aumentando   sua   participação na sociedade e passando por mudanças de hábitos e comportamento. Aguinaldo foi feliz   em   perceber   esta   demanda”   (idem, p. 149). Na verdade, o interesse do autor parece mais amplo do que suas mais recentes produções em Fina Estampa e Duas Caras, visto que já retratou o universo popular em Tieta, Roque Santeiro e Senhora do Destino. Nos grupos de discussão promovidos pela Globo acerca da trama, mulheres das mais variadas classes sociais elogiaram a honestidade e a firmeza na educação dos filhos desta heroína da classe popular. Após ter sido abandonada pelo ex-marido, Pereirinha, a personagem assume a criação e o sustento da família, mostrando-se sempre uma mulher preocupada com a educação e a integridade dos filhos - Quinzé (Malvino Salvador), Amália e Antenor - e do neto Quinzinho (Gabriel  Pelícia).  Antenor  se  envergonha  da  mãe  pobre,  que  trabalha  como  “faz  tudo”  para  que   ele possa freqüentar a faculdade de Medicina. Prova disso é quando mente para a namorada 14


Patrícia, filha de Tereza Cristina, que sua mãe é rica. Griselda, ao tomar conhecimento do comportamento do filho, o expulsa de casa e, apenas após ganhar na loteria é que perdoa Antenor e permite que volte a morar com a família. Age como uma mulher que vive integralmente para os filhos, sem vida própria e adotando uma atitude celibatária. No indicativo planejamento familiar e família não planejada (disposição planificação, racionalismo versus espontânea, emotiva) temos que as pesquisadas de classe popular vêem a família de Griselda em um misto de planejamento e de formação familiar não planejada, pois 50% das entrevistadas dessa classe que citam cada uma das opções, enquanto na elite 100% das mulheres identificam uma estrutura familiar não planejada. Ao compararmos tais resultados com o total de questionários aplicados, identificamos que 80% das entrevistadas vêem como característica comum das mulheres de classe popular o pertencimento a um núcleo familiar não planejado. É afetiva e conservadora do ponto de vista da presença e do acompanhamento nas decisões dos filhos e nas práticas cotidianas como, por exemplo, na necessidade de reunir a família nos horários das refeições. Ao mesmo tempo, a personagem mantém um diálogo aberto com os filhos, tratando dos diversos tipos de assuntos. Griselda procura deixá-los a par das situações com o objetivo de manter a harmonia familiar. A ambigüidade das respostas tem a ver com a contradição da própria trama. Se, por um lado, Griselda se aproxima do ideal hipercorretivo da classe alta, por outro, precisa enfrentar a situação inesperada de arcar com a responsabilidade de uma mãe chefe-de-família que não pode contar com o cônjuge. Contudo, além de demonstrar uma disposição emotiva é possível observar a ativação da disposição à racionalidade. É o caso na relação com suas desavenças, como Tereza Cristina, quando é capaz de oferecer dinheiro, “qualquer que  seja  o  preço”, à Tia Íris para fazer justiça. Griselda insiste em deixar claro para seus filhos, inclusive, após tornar-se rica, que o fato de passarem a ter dinheiro não muda em nada o caráter e a dignidade da família. Mesmo com condição financeira privilegiada estimulou seus filhos a continuarem trabalhando e investindo, mais do que nunca, nos seus sonhos. Em seus relacionamentos mais íntimos, também apresenta postura racionalista. Esta pode ser justificada pelo fato da personagem ter sido abandonada pelo ex-marido e ter tido que criar sozinha os filhos. O grande amor da vida de Griselda é René que conhece por intermédio de seus “bicos”   como   Pereirão.   A   relação   entre   ambos   será   marcada   pelo   afeto,   admiração   e   companheirismo. O amado elogia constantemente Griselda por esta não parecer-se com a exmulher. Intencionada a fazer uma boa ação, Griselda compra um novo restaurante para René, sem assumir que é a investidora. Quando ele descobre se sente traído e considera que Griselda lhe deve desculpas, mas ela se nega a pedir desculpas por avaliar seu comportamento como correto e eles acabam se separando. Essa situação expõe a personalidade forte Griselda. Na trama, as disposições femininas de classe popular se alternam entre submissas (Celeste) e não-submissas (Griselda). Conforme foi observado nas respostas das entrevistadas que citam a protagonista, 50% das que pertencem à elite confirmam a sua relação igualitária com o homem, enquanto que na classe popular 75% das mulheres apresentam a mesma opinião. Comparando com a totalidade das pesquisadas, vemos que 63% identifica o mesmo posicionamento em relação às personagens de classe popular. A homogeneidade das respostas é ratificada pela assistência da telenovela, pois percebemos a tendência a uma disposição igualitária na relação com o homem por parte de Griselda. No par de disposições emotividade/racionalidade, há uma nova relação paritária entre as classes, já que 75% das pesquisadas de cada grupo identificam em Griselda um comportamento 15


emotivo. No total da amostra, 78% das participantes da pesquisa identificam comportamentos emotivos em personagens que representam mulheres de classe popular. No que diz respeito às relações de gênero, Griselda é uma mulher segura de si e incentiva aquelas que estão a sua volta para que se tornem independentes. Exemplo disso é a relação com a filha Amália   e   com   a   “cumadi”   Celeste   (Dira   Paes).   Aquela   trabalha   desde   cedo   para   ajudar   a   mãe na renda familiar, situação que não muda após a guinada econômica da família, quando, com a ajuda de Griselda, abre seu próprio negócio. Celeste, por sua vez, passa parte da novela submissa ao marido Baltazar, de quem sofre agressões físicas e morais. Griselda, que reprova o comportamento passivo da amiga, incentiva-a a trabalhar e separar-se do companheiro. Por fim, quando abre seu próprio negócio, a protagonista contrata apenas mulheres para a função de “Pereirão”,   defendendo   a   igualdade   de   gênero,   talvez   reflexo   do   preconceito   sofrido   inúmeras   vezes  em  sua  profissão  de  “faz  tudo”,  por  ser  mulher.  Ao  mesmo  tempo,  é  uma  mulher  que  viveu   integralmente para os filhos, sem vida própria e adotando uma atitude celibatária depois do casamento mal-sucedido, alterando este comportamento quando conhece Renê. A disposição comunitária de Grisela se revela na sua propensão a ajudar qualquer pessoa em dificuldade, seja um funcionário ou algum morador do bairro. É uma mulher que visa o bem estar das pessoas que estão em sua volta ajudando-lhes, inclusive, financeiramente. A simplicidade e naturalidade são características na relação com os amigos e os funcionários, tratando-os com respeito e dignidade. Por conta disso a personagem está sempre próxima de suas amigas, Vilma e a Celeste, suas fiéis  confidentes,  “Como eu gosto de dividir as boas novas com meus  amigos”. No que diz respeito à disposição comunitarismo/individualismo, vemos que 75% entrevistadas de classe popular afirmam que Griselda tende ao comportamento comunitário o que é reiterado por todas as entrevistadas da elite. Ao trazermos à luz os resultados de todas as pesquisadas, temos uma concordância, pois 73% delas afirmam que as personagens de classe popular possuem uma forte tendência ao agir comunitário. Fato que foi possível observar também durante a assistência da telenovela pelos pesquisados. O lado humano e comunitário da personagem também se reflete na relação com seus funcionários. No caso específico da loja, a personagem, ao assumir um cargo de administração e chefia, o que poderia sugerir uma disposição hierárquica pela necessidade de delegar tarefas e funções, parece amenizar a relação empregado/empregador, evidenciando um comportamento que tende a disposição anti-hierárquica. Isso se justifica pelo fato da personagem ser respeitada e admirada, e especialmente, por ser capaz de dialogar indistintamente com todos que a cercam de maneira a não fazer distinção. A simplicidade de Griselda revela, principalmente, a manutenção do habitus primário da personagem, aquele referente à sua origem humilde e de trabalhadora manual, o que ratifica a ideia de Bourdieu (2008) de que o aumento do capital econômico não garante que outros, como o capital cultural, sejam adquiridos como consequência. O capital cultural, reconhecidamente de classe popular, tanto se observa no gosto musical da personagem (samba), quanto pelas comidas consumidas em sua casa, conhecidas pela maioria da população (massa ao molho de almôndegas). O comportamento de sua família durante as refeições reitera a disposição à cultura popular, uma vez que agem espontaneamente à mesa. Além disso, o modo como a personagem se expressa é marcadamente incorporado por gírias e vocabulário restrito: “Tô  agoniada,  pô!”;;   “Idéia  de  Jerico”; “Fala  logo,  desembucha!”. Do ponto de vista das entrevistadas a concepção de Griselda tender à disposição à cultura popular é confirmada através dos indicativos do jeito de falar formal/informal e modos 16


formais/informais na mesa. Em relação ao jeito de falar, todas as pesquisadas de elite apontam para o modo informal de falar da personagem, do mesmo modo que 75% de classe popular e 94% da amostra geral também reconhecem tal indicativo. Quanto ao modo de portar-se a mesa, todas as entrevistadas de classe popular que citam Griselda afirmam que são informais, já na elite 75% das mulheres concordam com este comportamento. Comparando com o total de entrevistadas, vemos que estas percepções são próximas, pois 88% destas afirmam que as personagens de classe popular possuem um modo informal de se portar a mesa. A falta de refinamento na postura e no cotidiano da personagem, tipicamente associado às classes populares, no caso de Griselda a uma origem humilde, reflete diretamente nas questões estéticas. A personagem herdou dos tempos de Pereirão os gestos rudes e pouco femininos associados às suas habilidades manuais e socialmente reconhecidas como masculinas. A feminilidade no modo de vestir-se irá mudar conforme a fase em que a personagem encontra-se. Antes de enriquecer, aparecia sempre vestindo o macacão de trabalho e apresentava como expressivo desinteresse em cuidar da aparência o fato de não tirar o buço. Quando se torna uma mulher rica, Griselda assume uma postura um pouco mais feminina na escolha das roupas, entretanto, preza pelo conforto e utilitarismo, o que é evidenciado pela modelagem mais solta e o uso de sapatos sem salto, resquícios da origem popular. Permanece também a disposição em ajudar nas atividades de conserto e manutenção de sua casa. Como Griselda afirma “eu gosto   de   colocar   a   mão   na   massa”, referindo-se literalmente ao trabalho pesado que desempenhava ainda quando era moradora da comunidade. Dessa forma, destacamos aqui a importância de alocar o indicativo trabalho manual, junto do uso de roupas discretas, na constituição da disposição utilitária da personagem Griselda. A necessidade da junção deu-se através da assistência da telenovela onde foi observada que tais indicativos estão visivelmente associados a personagem como típicos de classe popular. Vindo ao encontro disso, as respostas das entrevistadas apontam que 75% da classe popular e todas as mulheres da elite vêem na personagem a realização de um trabalho manual, bem como 82% do geral identifica a mesma característica. Por fim, todas as entrevistadas de classe popular afirmam que a personagem usa roupas discretas e 75% das mulheres de elite concordam com a mesma característica. Comparando este resultado com a amostra total, vemos que há a concordância, pois 59% das entrevistadas vêem em personagens de classe popular a utilização de roupas discretas. Outra característica do vestuário da classe popular em contraposição ao da classe alta é a informalidade versus a formalidade. A personagem é organizada na administração da sua vida e da dos filhos visando o bemestar e harmonia familiar e não a perfeição. Tal característica aparece desde quando era pobre, pela necessidade manter o orçamento familiar e viver dignamente com os filhos, e permanece quando rica, por valorizar tudo que conquistou, sabendo gerenciar seus negócios e investimento do dinheiro. Sua organização, entretanto, não chega ao extremo da hipercorreção, o que evidencia uma tendência maior ao hedonismo do que ao ascetismo. Por exemplo, ela delega ao gerente do banco as decisões sobre quais aplicações ela deve fazer com o dinheiro de sua conta bancária. Conclusões Segundo Mattos (2006), a tendência das classes populares é ser mais conservadora em termos morais visto que a liberdade sexual é uma conquista das classes burguesas. Entretanto, como socialmente, é a mulher de classe popular que é associada á liberdade sexual ou até mesmo à promiscuidade, associamos a disposição conservadora em termos de sexualidade às mulheres da elite e à classe popular a disposição libertária. A feminilidade das mulheres de classe popular 17


em termos de aparência e conduta (incluindo a sexual) é vista socialmente como não respeitável (Skeggs, 2002, p. 99). As mulheres das classes dominantes investem muito na aparência, mas cuidam para que este investimento seja revelado com delicadeza e propriedade. O uso social do corpo - gestualidade, a sensualidade - também obedece a prescrições que a tornam uma mulher passiva ou quase passiva na discrição que deve apresentar. Quando se manifestam em relação às disposições quanto ao exercício da sexualidade das mulheres na telenovela, as entrevistadas são quase unânimes em afirmar o conservadorismo dos personagens. Pode ser que a novela realmente não faça esta distinção entre as classes porque ao longo da observação das novelas exibidas nos últimos cinco anos pela rede Globo, há poucas mulheres com comportamento considerado libertário, isto é, que possuem liberdade sexual: Norminha (Caminho das Índias) e Bibi (Insensato Coração). Norminha (classe popular), mesmo considerada “imoral”  no  perfil  do  personagem  disponibilizado  pela  Rede  Globo,  continua  traindo   o marido e não se redime, enquanto Bibi (classe alta) acaba se casando. Historicamente, à exceção de Gabriela, a adaptação do romance de Jorge Amado para a tevê, a primeira mulher que fugiu do ideal romântico da mulher dedicada ao lar, foi Paloma (Os Gigantes, 1979-1980) a qual Jane Sarques (1986) reconhece como uma mulher que priorizava a profissão, não desejava ser mãe, sua vida sexual não se restringia ao casamento. Paloma acaba sendo punida, no final, com o suicídio. Outro caso de punição ocorre recentemente em A Favorita, na qual Dedina (classe média) trai o marido, é humilhada publicamente por ele, transforma-se em uma moradora de rua condenada pela comunidade e morre em uma cena na qual assume a culpa pela infelicidade do marido e do amante. Outro aspecto mais relacionado diretamente com gênero é a emotividade em contraposição à racionalidade. Usualmente a mulher é considerada mais emotiva do que o homem, e as classes populares mais emotivas que a classe alta. Aqui se confirma este pressuposto, visto que quase 60% das 70 mulheres entrevistadas associam racionalidade às mulheres de classe alta e mais de 70% consideram as mulheres de classe popular emotivas. Fica claro que as receptoras tendem a reproduzir as disposições apresentadas pela novela, as quais, por sua vez, reproduzem parcialmente as disposições dominantes de classe e gênero. O que é bastante interessante é que mesmo quando não reproduzem as disposições dominantes afirmam o dominante ao não subverterem as disposições, na medida em que as associam a indivíduos e não a classes. Por exemplo, uma disposição espontânea para um indivíduo de classe alta dissimula a hierarquia no elogio à benevolência do rico em relação aos subordinados. Uma disposição libertária no comportamento sexual é representada em tom jocoso, como compensação feminina diante de um parceiro opressor ou, simplesmente, como imoral. REFERÊNCIAS BORELLI, S. H. S. Telenovelas brasileiras: balanços e perspectivas. São Paulo Perspec., Jul 2001, vol.15, n° 3, p.29-36. BOURDIEU, P. A distinção: crítica social do julgamento. São Paulo: Edusp; POA: Zouk, 2008. CASTEL, R. As metamorfoses da questão social. Petrópolis, RJ: Editora Vozes, 1995. HAMBURGER,  E.   I.  A  expansão  do  “feminino”  no  espaço  público  brasileiro:  novelas  de  televisão  nas   décadas de 1970 e 80. Estudos Feministas. Florianópolis, vol. 15, n° 1, jan/abr. 2007, p. 153-175. 18


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[1] Professora da Universidade Federal de Santa Maria (UFSM). Coordenadora do Projeto. Pesquisadora do CNPq. Email: venezar@gmail.com. [2] Publicitário. Mestrando pelo Programa de Pós-Graduação em Comunicação da UFSM. Bolsista CAPES. Email: filipebordinhao@hotmail.com. [3]Acadêmica do Curso de Comunicação Social - Relações Públicas da UFSM. Email: laura.roratto@hotmail.com. [4]Acadêmica do Curso de Comunicação Social – Publicidade e Propaganda da UFSM. Email: maria_cassol@hotmail.com. [5] Acadêmico do Curso de Ciências Sociais – Bacharelado da UFSM. Email: limathif@gmail.com.

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GT 7 – Estudios de Recepción

Perspectivas de estudo da audiência midiática: aproximações e distanciamentos Lírian Sifuentes1 A pesquisa da audiência compõe um destacado campo de investigações na América Latina, reunindo pesquisadores de variadas áreas e, portanto, com aportes diversos. O objeto, no entanto, é comum: o público. Mas esse interesse compartilhado é suficiente para conformar uma corrente (única) de pesquisa? Neste trabalho, partindo de tal questionamento, o objetivo é abordar duas vertentes de estudos com foco no público na América Latina – recepção e consumo. Assim, cabe indagar: os estudos de recepção e de consumo têm objetivos em comum ou abordam problemáticas distintas? O que vemos costumeiramente é uma indistinção entre termos como audiência, recepção e consumo, considerados praticamente sinônimos. Como exemplo, podemos citar este grupo de trabalho, já consagrado, que leva   o   título   “Estudos   de   Recepção”.   Em   seu   “perfil”,   contudo,   é   possível   perceber   que   o   GT   engloba   no   bojo   da   “recepção”   perspectivas   de   pesquisas   diversas acerca do público   midiático,   incluindo,   por   exemplo,   “uso   e   consumo   midiáticos”.   A   solução,   contudo,   não   é   exatamente   a   mesma   em   outros   eventos   acadêmicos. Nos encontros anuais da Associação Nacional dos Programas de Pósgraduação   em   Comunicação   (Compós),   notamos   “divergências   históricas”   ao   se   nomear  o  grupo,  que  já  se  chamou  “Mídia  e  Recepção”  e  “Produção  de  Sentido  nas   Mídias”.   Atualmente,   intitula-se   “Recepção:   processo   de   interpretação,   uso   e   consumo   midiáticos”,   sendo   o   mais   “explicativo” dos nomes de GTs da Compós. Aqui, almejamos refletir sobre os limites teóricos e empíricos que separam tais linhas de pesquisa. Embora suas abordagens metodológicas se assemelhem e o aporte teórico possa ser compartilhado, pensamos que as problemáticas e os objetivos são distintos. Outros autores já destacaram tal diferenciação, como Jacks e Escosteguy (2005), Ronsini (2007; 2010) e Escosteguy; Sifuentes (2011). Assim, com o levantamento aqui proposto e a discussão que se pretende a partir de tal referencial, espera-se colaborar na reflexão de que tipos de estudos estamos fazendo, especialmente na compreensão dos limites teóricos e empíricos de cada um deles.

1

Professora do curso de Jornalismo da Universidade Comunitária da Região de Chapecó (Unochapecó); doutoranda em Comunicação pela Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul (PUCRS), com bolsa Capes; Mestre em Comunicação e Jornalista pela Universidade Federal de Santa Maria (UFSM). E-mail: lisifuentes@yahoo.com.br.


1. Introdução A pesquisa aqui apresentada parte das seguintes indagações: em que aspectos os estudos de recepção e de consumo se aproximam e se distanciam? Podemos denominar ambos de estudos de recepção? Os questionamentos partem da comum inclusão de diversas correntes sob o guarda-chuva dos   “estudos   de   recepção”,   pensados como a esfera que se soma a da produção e da mensagem como os possíveis enfoques dos estudos de Comunicação. É verdade que as áreas da recepção e do consumo têm em comum mais do que o interesse em estudar a audiência midiática. Com frequência, compartilham de autores, bem como costumam aproveitar-se de metodologias aproximadas, como realização de questionários, entrevistas, grupos focais, etc. As aproximações são claras. Mas em que aspectos se distanciam? Na tentativa de elaborar uma resposta para esse questionamento e, mais especificamente, para compreender de que modo os autores latino-americanos têm tratado essa problemática, incorremos em um levantamento de textos com abordagem sobre os estudos de recepção e de consumo. A pesquisa tem o objetivo de verificar se essa discussão se dá entre os autores de nosso subcontinente e, a) em caso negativo, buscar identificar as razões que levam a se omitir tal problematização, tratando indistintamente as correntes; b) em caso afirmativo, verificar como definem cada uma delas. A problemática foi exposta por Jacks e Escosteguy (2005, p. 110), especialmente   para   abordar   a   indistinção   comum   entre   “estudos   de   audiência”   e   “estudos  de  recepção”,  que  acredito  possuírem  uma  mesma  questão  de  fundo. foi constatado que na produção analisada impera uma desordem na denominação dos estudos empreendidos. Assim, tudo ou quase tudo que gire em torno de receptores, passa a chamar-se de estudos de recepção, independente do viés teórico implicado. A consequência disso resulta, em muitos casos, em prejuízos para o debate teóricometodológico e para a organização perceptiva do contexto empírico.

As autoras   consideram,   ainda,   que   “a   ausência   de   terminologia   comum   (...)   tem dificultado a organização dessa vertente de pesquisa no país, assim como confundido   os   escassos   espaços   onde   ocorre   essa   discussão”   (Ibid.,   p.   111). Exemplificando o exposto, podemos citar o grupo de trabalho, ao qual este trabalho se filia, que  leva  o  título  “Estudos  de  Recepção”.  Em  seu  “perfil”,  é  possível  perceber


que o  GT  engloba  no  bojo  da  “recepção”  perspectivas  de  pesquisas  diversas  acerca   do público  midiático,  incluindo,  por  exemplo,  “uso  e  consumo  midiáticos”.  A  solução   é diferente em outros eventos acadêmicos, como nos encontros anuais da Associação Nacional dos Programas de Pós-graduação em Comunicação (Compós), em que se nota “divergências  históricas”  ao  se  nomear  o  grupo,  que  já  se   chamou   “Mídia   e   Recepção”   e   “Produção   de   Sentido   nas   Mídias”.   Atualmente,   intitula-se  “Recepção:  processo  de  interpretação, uso  e  consumo  midiáticos”,  sendo   o  mais  “explicativo”  dos  nomes  de  GTs  da  Compós. Este estudo não tem a ambição, evidentemente, de propor uma taxionomia dos estudos da área. A pesquisa aqui apresentada busca responder aos objetivos anteriormente expostos através da análise dos estudos divulgados na Revista Alaic (Revista Latinoamericana de Ciencias de la Comunicación), abarcando os textos publicados desde sua criação, em 2004, até a última edição disponível em seu endereço eletrônico2, em 2010, conformando um corpus de 14 artigos3. O trabalho que segue baseia sua análise nos dados encontrados a partir desse mapeamento, assim como em definições teóricas já estabelecidas sobre as áreas em questão. Com essa investigação, espero lograr obter mais ciência sobre cada uma das correntes, de modo,  primeiramente,  a  permitir  uma  melhor  “organização perceptiva do contexto   empírico”   da   pesquisa   que   inicio. Da mesma maneira, percebo válida a

discussão sobre as definições dos estudos de audiência, que, embora já contem com mais de três décadas de trajetória acadêmica, ainda carecem de algumas delimitações mais formais, ainda que continuem tendo na flexibilização de métodos de coleta de dados e de análise uma de suas características destacadas. 2. Recepção e consumo: definições teóricas Os estudos de audiência vêm se aprimorando ao longo de mais de três décadas. Como linha de investigação dos estudos culturais, datam, segundo Gomes (2004), de 1980. Integrante da primeira geração de pesquisadores formados no Centre for Contemporary Cultural Studies, David Morley, uma das principais referências no estudo da audiência, desenvolveu sua pesquisa sobre a decodificação de Nationwide no final dos anos 1970. “The Natiowide Audience representa a primeira investigação empírica da audiência realizada nos marcos dos 2 3

Endereço eletrônico: http://www.alaic.net/revistaalaic/index.php/alaic/index. As escolhas e definições metodológicas encontram-se no item 3 deste paper.


estudos culturais  ingleses.”  (GOMES,  2004,  p.  176).  Antes  disso,  a  mensagem  era o foco

dos

estudos

desenvolvidos

no

CCCS.

A

investigação

de

Morley,

diferentemente, interessou-se pelos receptores, não aqueles imaginados e compreendidos a  partir  do  texto,  mas  os  de  “carne  e  osso”. McQuail e Windahl (apud JACKS; ESCOSTEGUY, 2005) asseveram que a recepção se diferencia da corrente dos usos e gratificações por conferir maior centralidade à mensagem e usar métodos de pesquisa prioritariamente qualitativos e interpretativos, fazendo uso de variadas técnicas de pesquisa empírica para estudar, qualitativamente, a audiência. Assim, (...)   a   análise   de   recepção   pode   ser   definida   como   ‘análise   de   audiência – com – análise  de   recepção’,   o   que tem dupla natureza, qualitativa e empírica. (...) O que caracteriza, entretanto, a análise de recepção são os procedimentos comparativos entre o discurso dos meios e o da audiência, e entre a estrutura do conteúdo e a estrutura da resposta da audiência em relação a este conteúdo. (Ibid., p. 42). Segundo as autoras, os estudos de recepção, propriamente, tratam de uma parte da problemática   da   investigação   da   audiência.   “Trata-se, especificamente, da que diz

respeito à relação das pessoas com meios ou veículos de comunicação, com programas, gêneros, mensagens ou momentos particulares, abarcando a complexa configuração de elementos e fatores que caracterizam o fenômeno como   um   todo”   (Ibid., p. 15). De outro lado, os estudos de consumo cultural não apresentam uma representatividade que os configure como corrente de pesquisa internacional. Na classificação realizada em “Comunicação e Recepção”, a linha aparece somente inserida no universo de investigação latino-americano, tendo como fundador o argentino-mexicano Néstor García Canclini. Na conclusão da obra, Jacks e Escosteguy (2005, p. 106) reconhecem “que   hoje   não   se   poderia   incluir   no   âmbito   específico dos estudos de recepção os desenvolvimentos sobre o consumo cultural, especialmente os propostos por García Canclini, e os estudos realizados por Jorge González”. Para García Canclini (2006, p. 60), o   consumo   é   “o   conjunto   de   processos   socioculturais  nos   quais  se   realiza   a   apropriação   e   os   usos   dos   produtos”.   O   autor   vai contra a ideia de o consumo como um ato irracional, no sentido que o relaciona com   o   “consumismo”.  Por   sua   vez,   especifica   o   consumo   cultural  como   aquele   em  


que prevalece o valor simbólico, tendo peso sobre as identidades, visto que essas “atualmente configuram-se no consumo, dependem daquilo que se possui, ou daquilo  que  se  pode  chegar  a  possuir”  (Ibid., p. 30). Escosteguy e Sifuentes (2011) empreenderam uma diferenciação entre as correntes. Afirmam que a recepção, surgida primeiro, tem como propósito a compreensão de um momento específico na interação com a mídia, a partir de um texto motivador da investigação. Em seu desenvolvimento, posteriormente, essa relação passou a ser menos direta, sendo suficiente o interesse por um contexto, constituindo os estudos de consumo. A distinção que ensaia Ronsini (2007, p. 78) entre estudo de recepção e de consumo, para a qual é auxiliada pelas ideias de Leal, é colocada nos seguintes termos: Poderíamos dizer que um estudo de recepção teria a preocupação de reconstruir como uma dada mensagem dos meios de comunicação é decodificada, entendida e vivenciada por um grupo de pessoas (Leal, 1995, p. 113), enquanto uma investigação de consumo de mídia não teria como foco a apropriação de mídias, programas ou gêneros específicos mas o entendimento do sentido geral das tecnologias da comunicação na experiência cotidiana do receptor.

Em outro momento, a autora vai adiante em sua reflexão, ajuizando sobre os estudos de consumo: (...) à diferença dos estudos de recepção: a) existe aí uma pluralidade de textos e não um texto específico para ser decifrado; b) não há preocupação em considerar teoricamente as mediações que constituem o processo de dar sentido à mídia e tampouco os detalhes empíricos que envolvem o conhecimento do papel delas; c) o consumo é a interpretação que o investigador faz das práticas do investigado, isto é, do uso dos bens na rotina de quem usufrui deles e, em menor medida, se caracteriza pela dupla hermenêutica da recepção. (RONSINI, 2011, p. 3)

Sobre as metodologias de pesquisa, a autora afirma que tanto os estudos de recepção quanto os de consumo necessitam de trabalho empírico para reconhecer as práticas culturais (RONSINI, 2011).


3. Considerações metodológicas Esta pesquisa se deu a partir da busca pelas palavras-chave “recepção”, “receptor(es)”, “consumo”,  “consumidores” e “audiência(s)” (e seus equivalentes em espanhol) nos títulos, resumos ou palavras-chave4 dos artigos publicados na Revista da Alaic. Com tais termos, penso ser possível inserir os trabalhos que interessam de fato,   sem   “deixar   escapar”   aqueles   que   pudessem   tratar   da   problemática   e,   do   mesmo modo, sem criar uma lista excessivamente extensa e abrangente. Uma vez que foi realizada a leitura de todos os resumos, pode-se afirmar que artigos sobre a temática de interesse deste trabalho não ficaram fora do corpus. A Revista Alaic foi escolhida para esta investigação por 1) tratar-se uma publicação latino-americana, com textos de autores de diversos países, permitindo um mapeamento do campo do subcontinente de nosso interesse; 2) tratar-se da publicação organizada pela Associación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación, realizadora do evento no qual este trabalho se insere; 3) a publicação disponibilizar seus textos integrais desde sua criação, em 2004 5. Além do mais, a ALAIC possui mais de 30 anos de história, colaborando na consolidação do campo da Comunicação e possuindo, desse modo, grande aceitação da comunidade acadêmica. A leitura dos textos ocorreu com dois objetivos principais: 1) investigar a existência de alguma discussão acerca da diferenciação entre estudos de “recepção” e de “consumo”; 2) identificar de que modo as problemáticas dos estudos de   “recepção”   e   de “consumo”   são   abordadas   pelos   autores   da   área,   no   caso   de   haver uma problematização sobre os mesmos. Após a busca pelos termos, conforme metodologia explicitada, obtive um corpus, ainda inicial, de 23 textos – sendo 16 em português e sete, em espanhol –, de um total de 133 artigos publicados nas 12 edições da revista, de 2004 a 2010. Foram consideradas as seções Artigos e Comunicações científicas; e excluídas as seções Editorial, Entrevista, Resenha e Estudos, tanto por uma questão técnica, a de não possuírem resumo para uma busca inicial, quanto pela sua estrutura e organização textual. 4

Devido ao fato de o sistema em que a página está hospedada somente permitir a busca de palavras nos títulos dos textos, procurei os termos de interesse nos resumos de cada artigo, disponibilizados em PDF. 5 Diferentemente, não foi possível encontrar os papers dos congressos realizados pela ALAIC em sua página na internet.


Posteriormente, alguns dos artigos com tais palavras foram excluídos, pois, embora usassem os termos em questão, abordavam problemáticas distintas. Ao todo, foram nove trabalhos excluídos após a busca inicial. Quatro textos6 citam as palavras “consumo”  ou  “consumidor(es)”  nos  resumos  apenas  em  referência  àqueles   que são atingidos pelos produtos da mídia, sem discutir a problemática do consumo no sentido dos estudos empíricos de audiência. Ainda, cinco pesquisas7 relacionam “recepção”   ou   “receptor”,   porém   apenas   como   processo de recebimento de informação ou aceitação de ideias, sem discutir a recepção midiática de nenhum modo. Assim, após a exclusão de artigos que não abordavam o assunto em foco, foi conformado um corpus com 14 textos – sendo dez em português e quatro em espanhol. A média foi um pouco superior a um artigo por edição. 4. Estudos de recepção e de consumo na Revista Alaic Após a leitura dos artigos, esses foram divididos, conforme a classificação que os próprios autores fazem de seus trabalhos, como de a) recepção; b) consumo; c) reflexão. Dez textos foram enquadrados como de recepção; em dois se destacou o

interesse

pelo

consumo;

e

outros

dois

se

dedicaram

a

fazer

um

levantamento/discussão dessas áreas. Percebe-se a predominância dos estudos chamados de recepção, não necessariamente pela preferência por essa corrente, mas sim, em grande parte, pelo uso indiferenciado dos termos, que acarreta na denominação de estudos de recepção a todos aqueles que tratam da audiência. No aspecto geográfico, o Brasil mostrou-se bem à frente no que se refere à quantidade de textos publicados acerca da pesquisa de audiência, sendo o país de origem de dez artigos, enquanto a Argentina e o México responderam por dois

6

“El cómic   transgride   y   cambia   paradigmas”,   Maria   Inés   Mendoza;;   Dobrila   Djukich de Nery (2005); “Efeitos da teoria do agenda-setting na percepção do público de atributos típicos e não típicos de uma categoria de produtos”,   Leandro   Leonardo   Batista   (2005);; “Expropriação   folk   em   merchandising de produtos   alimentícios   no   ciclo   junino   no   Recife”,   Jademilson   Manoel   Silva,   Eliana   Maria   de   Queiroz   Ramos,   Betância   Maciel   (2009);;   “A   seleção   brasileira   vai   à   guerra:   consumo,   trabalho,   nação   na   publicidade  da  Copa  do  Mundo  de  2010”,  Vander  Casaqui  (2010). 7 “Cultura   da  boa  vizinhança:  uma  contribuição  para  os  estudos  de  recepção”,  Sidney  Ferreira   Leite   (2004); “Meios   de   comunicação   e   educação:   desafios   para   a   formação   de   docentes”,   Adilson   Odair   Citelli  (2006);;  “A  recepção  das  ideias  de  Wilbur  Schramm   no  Brasil”,  José  Marques  de  Melo  (2007);;   “La   sociedad   de   la   ubicuidad,   los   prosumidores   y   un   modelo   de   comunicación   para   comprender   la   complejidad   de   las   comunicaciones   digitales”,   Octavio   Islas   (2007);;   “Folkcomunicação:   da   proposta   de Luiz Beltrão à contemporaneidade”,  Roberto  Benjamin  (2008).


textos cada, com nenhum outro país possuindo representantes. Os estudos de recepção contaram com nove trabalhos brasileiros e um, mexicano; as pesquisas sobre consumo foram realizadas por uma autora brasileira e uma, argentina; os dois artigos de reflexão são mexicano e argentino. Entre as dez publicações sobre recepção, cinco são trabalhos empíricos (em campo), e as outras cinco versam sobre o estado da arte (3) ou trazem ensaios teóricos (2). Os métodos de pesquisa a que recorreram os estudiosos8 foram a entrevista, em quatro dos casos, o grupo focal, em dois casos, o questionário e a observação participante, em um trabalho cada, havendo, em três estudos, a soma de mais de um método de investigação. Entre os estudos empíricos, três contam com análise do produto midiático objeto de recepção: telenovela A Indomada; programas televisivos Cidade Alerta, Brasil Urgente e Programa do Ratinho; e quatro campanhas publicitárias voltadas à prevenção de incêndios florestais na Amazônia. Há ainda um trabalho de levantamento especificamente sobre as produções acerca de telenovela. Não deixa de chamar a atenção o fato de a telenovela permanecer destacando-se como tema de pesquisa na América Latina. Vale destacar que Lozano, Frankenberg e Rojas (2007), contudo, em um dos trabalhos analisados acerca da recepção, apontam que a “supremacia”   das   novelas   como tópico de investigação de recepção diminuiu no período entre 1992 e 2007, enquadramento compreendido na pesquisa que levaram a cabo com periódicos do campo. Um dos achados mais relevantes é o deslocamento das telenovelas como foco central dos estudos de recepção na região. Enquanto 23% do número total de estudos segue refletindo um interesse sobre esse gênero, nos últimos 15 anos mostrou-se uma crescente preocupação por explorar o complexo conjunto de conteúdos televisivos que consomem os diferentes segmentos da audiência e a recepção de programas de notícias (LOZANO; FRANKENBERG; ROJAS, 2007, p. 146).

Os estudos que versaram sobre consumo foram, em um caso, empírico, e, em outro, de revisão bibliográfica. A pesquisa empírica fez uso dos métodos de 8

A pesquisa   empírica   apresentada   no   artigo   “Telenovelas   brasileiras:   produção,   flexibilidade   narrativa,   recepção”,   de   Silvia   Helena   Simóes   Borelli   (2005),   foi   extraída   do   projeto   que   resultou   no   livro   “Vivendo   com   a   telenovela:   mediações,   recepção,   teleficcionalidade”,   publicado   pela   autora   daquele texto, juntamente com Lopes e Resende. Assim, sabe-se que o trabalho de campo mesclou diversas técnicas de coletas de dados, porém, no artigo analisado, a autora não apresenta tais métodos, cita apenas a realização de entrevistas.


entrevista, questionário e observação em campo para estudar o consumo de jogos digitais. Dessa forma, podemos avaliar que não é a empiria ou os métodos de pesquisa que diferenciam os trabalhos das correntes consideradas. Pelo contrário, empiria e métodos de pesquisa podem ser marcados como facetas de aproximação, ou mesmo, sobreposição entre as áreas. O próximo passo da análise foi procurar definições acerca dos estudos de recepção e de consumo nos artigos do corpus. Dessa forma, pretende-se reconhecer aspectos de aproximação e, especialmente, de distanciamento entre as correntes. Quatro dos estudos de recepção não explicitam de nenhum modo o que entendem por  “recepção”. 4.1. O que entendem por Recepção

1) “A Teoria  da  Recepção  desloca os estudos dos meios às mediações, nos quais se assume que os sentidos circulam na sociedade, nos grupos, nas comunidades, e sofrem a influência (na produção e na recepção) do ambiente cultural, do social e do econômico. A leitura da realidade é condicionada pelo acesso a determinados textos culturais  ou  gêneros  do  discurso,  inclusive  o  dos  meios  de  comunicação.”  (SANTOS,   2005, p. 161). 2) “O  estudo  da  recepção  não  se  limita  a  relação  emissor-receptor, mas envolve uma relação mais ampla com a própria vida social onde estão inclusive os diferentes media e a teia social de sentidos que fazem circular, para além de instrumentos de relação causa-efeito entre emissor-receptor. Com essa estratégia passa-se a reconhecer que as diferentes mediações sociais são o entorno cultural, a matriz de sentidos que alimenta a relação emissor receptor, agora ressignificada nessa contextualização.”  (SOUSA,  2005,  p.  20). 3) “(...)  a  relação  das  pessoas  com  os  meios  de  comunicação,  os  chamados  estudos   de  recepção.”  (JACKS;;  MENEZES, 2006, p. 166). 4) “(...)  perspectiva  de  que  a  construção  de  sentidos  pela  recepção  se  dá  a  partir  das   ‘mediações’”  (TONDATO,  2007,  p.  127). 5) “A   partir   da   segunda   metade   dos   anos   oitenta   começou   a   surgir   uma   nova   perspectiva crítica interessada nos processos de recepção e consumo dos produtos culturais. (...) os trabalhos inscritos na nova perspectiva refletem essa concepção de audiências  ativas”  (LOZANO;;  FRANKENBERG;;  ROJAS,  2007,  p.  140). 6) “Os   estudos   culturais   têm   apontado   um   deslocamento   possível e metodologicamente desafiador: compreender a comunicação não a partir do emissor, mas das práticas que no mundo da cultura permeiam a recepção, e que propiciam identificar o receptor/ator no espaço das múltiplas mediações aí possíveis.”  (SOUSA,  2010,  p. 70).


Em quatro trabalhos, destaca-se a  presença  do  conceito  de  “mediações”  para   definir os estudos de recepção. Os autores avaliam que estudar a recepção é estudar o entorno que permite aos receptores fazerem determinadas leituras da mídia. Percebe-se que os estudos de consumo não fazem essa ligação tão clara com o conceito. Embora Jacks e Escosteguy (2005, p. 106) analisem que MartínBarbero  propõe  um  “arcabouço  para  pensar  a  comunicação  como  um  todo  e  não  só   a   recepção”,  foi   nos   estudos   de   recepção   que   as ideias do autor mais frutificaram, especialmente pelo uso da teoria das mediações. Relacionado a isso está a concepção de que a leitura da mídia não se dá em um momento isolado, e sim em um processo de relação com a mesma, assim como com outros meios que constituem a realidade social – os  “mediadores”  da  recepção. Outro aspecto que se percebe é a já consolidada ideia de que os receptores são ativos e que, embora se possa discutir o nível de reflexão do público sobre os produtos midiáticos, não se considera mais a existência de uma manipulação dos meios sobre as massas. 4.2. O que entendem por Consumo

1) “[A informação  jornalística]  Ao  ser  consumida  gera  um  valor  de  troca,  ou  seja,  ao   ser convertida em outro tipo de bem que também esteja sujeito a troca (por exemplo, produção  intelectual),  novamente  se  transforma  em  mercadoria.”   “No   caso   das   notícias,   ao   contrário   do   sentido   comum,   o   consumo   não   esgota   na   mercadoria.” “Toda   recepção   é   uma   forma   de   consumo   gerada   no   âmbito   de   uma   divisão   de   trabalho entre produtor  e  consumidor”  (STEINBERGER,  2006,  p.  38;;  39;;  44). 2) “O  conceito  foi  empregado  em  especial  em  estudos  sobre  consumos  culturais  de   onde se entendeu que o termo se refere à especificidade do bem cultural em sua (ao menos) dupla dimensão: aquela que remite a sua circulação dentro de um dispositivo industrial e comercial e aquela que supõe um vínculo de coprodução de significado entre o autor e seu público (Landi, 1990). Entendeu-se também o consumo como o conjunto de processos socioculturais em que se realizam a apropriação e os usos dos produtos culturais em geral e midiáticos em particular, de onde a dimensão simbólica configura o valor de uso e o valor de troca do produto (García Canclini, 1992; Mata, 1993). Essas definições orientam desenhos de estudos de consumo de meios e de consumos culturais. Esses últimos tendem em general a identificar comportamentos e expectativas dos cidadãos no que concerne às   atividades   genericamente   denominadas   “culturais”.   Enquanto   no   caso   dos   primeiros os estudos de consumo monitoram os hábitos e a atitude das pessoas desde os meios, com o entendimento de que os mesmos vão mudando com o tempo.”  (CABELLO,  2007,  p.  179-180).


Torna-se mais difícil encontrar um consenso do entendimento sobre consumo por serem apenas dois textos analisados. Ademais, pode-se pressupor que o conceito de consumo, sendo menos usado, permite um entendimento inferior sobre seu significado, estando nesse aspecto uma das razões para se advogar pelo desenvolvimento de definições e delimitações para a área. Em comum entre as explicitações das duas autoras, encontramos a ideia de que a dimensão simbólica define o valor de um bem cultural consumido, como a informação jornalística, no caso de um dos trabalhos. Cabello (2007) empenha-se em apresentar definições, e pode-se resumir que a pesquisadora entende o consumo como uma coprodução do consumidor com o produtor, visto que aquele constitui significados para os produtos consumidos. Nessa perspectiva, a explicação se aproxima da de recepção. Há, no entanto, uma relação com  os  “usos”  que  se  faz  dos  produtos,  que  não  se  verifica  nos  estudos  de   recepção. 5. Concluindo O estudo empreendido chegou a conclusões semelhantes as que Jacks e Escosteguy (2005), Ronsini (2010) e Escosteguy e Sifuentes (2011) já haviam apontado: sob a denominação estudos de recepção, tipos variados de estudos interessados no público costumam ser abarcados. Embora seja possível perceber distinções em objetivos e problemáticas, a maioria dos trabalhos analisados definiuse como de recepção. Algo que fica claro com a análise realizada é o fato de não haver uma problematização sobre a vertente de pesquisa a que os autores se filiam, muitas vezes não sendo nem mesmo apresentada uma definição teórica da investigação que se está apresentando. Designar as pesquisas de recepção e de consumo como estudos de audiência, em vez de chamá-las indistintamente de estudos de recepção, parece uma forma de tornar as coisas mais claras. Denominar de estudos de audiência, como em outros países, como Inglaterra e Estados Unidos, ao mesmo tempo em que torna mais amplo o espectro de estudos que podem ser abarcados – sem incorrer em um arcabouço teórico determinado, apenas sugerindo a esfera do público como foco da pesquisa –, não toma uma corrente como o todo, o que acaba por gerar equívocos de nomenclatura e confusões.


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XI Congresso ALAIC - GT7 - Parte 2/2  

XI Congresso ALAIC. GT7. Estudios de Recepción.

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