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Planificación en Comunidad. Dentro de la institución a la que pertenecemos, hay una modalidad de trabajo que por lo general no se la tiene en cuenta o se la entiende en forma errónea. Hablamos específicamente de las actividades de servicio a la comunidad. Por lo general las actividades que realizan los clubes tienen que ver con asistencialismo y con objetivos a corto plazo. Abordaremos esto desde una conceptualización que desde ya tiene que ver con los objetivos de Rotary pensados hacia la comunidad. A partir de un encuentro en planificación en Salud Mental, se formalizó lo que se llamó el Desarrollo a Escala Humana. Pese a realizarse dentro del ámbito de la salud específicamente, maneja una modalidad bastante similar a la que Rotary difunde. El mismo cuenta con tres pilares fundamentales a partir de los cuales cada una de las actividades se realizarán. El primer pilar que tomaremos es el siguiente: “Satisfacción de las necesidades humanas fundamentales”. El mismo consiste justamente en crear un proyecto de servicio no desde lo que nosotros consideramos conveniente sino desde lo que la gente piensa. Las necesidades reales son las que incluye cada uno de los beneficiarios. El segundo dice “Generación creciente de autodependencia”. Este pilar está más que claro en su formulación. Pese a esto, es el más complicado de cumplir. El mismo implica desde ya un beneficio para la comunidad a largo plazo, emplazando de alguna manera las necesidades que se puedan atender a corto plazo (hambre, sed, recursos económicos, etc.). Intenta enfatizar este pilar, que todas nuestras acciones deben posibilitar entregar a los destinatarios las herramientas necesarias para que la misma comunidad pueda autogenerar los recursos. Por último, el tercer pilar, indica “Articulación orgánica de la naturaleza y las tecnologías con las personas. Justamente se trata de que nuestras acciones sean de gestión. De esta manera, la comunidad puede contactarse con elementos que no disponía y a partir de este momento puede utilizar en función de los objetivos del proyecto. A partir de estos pilares se puede iniciar la planificación en comunidad.Para ello Mario Testa, especialista en el tema nos propone una forma de trabajo. A través de un proceso gradual, vamos a atravesar por diferentes roles en la implementación del proyecto 1. Gestión institucional con participación comunitaria: Indica en este primer momento, un papel protagónico de nosotros en las


actividades. Hablamos sobre lo que sabemos y dirigimos algunas de las actividades. 2. Co-gestión Institución-Comunitaria: Sería en otras palabras, asesoramiento a las actividades que pueda ir realizando la comunidad 3. Atogestión comunitaria asistida: Aquí ya se ha logrado un proceso de aprendizaje. El trabajo es llevado a cabo por la comunidad en su totalidad. Nuestras intervenciones serán seguimiento cada vez más esporádico. Esta propuesta es una forma teórica de enfocar la realidad sobre las intervenciones que un Club de Rotaract puede realizar. Si observamos el Manual de Servicio a la Comunidad que Rotary ofrece, todas estas indicaciones aparecen tal vez con otro nombre, pero con un soporte teórico similar.


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