Issuu on Google+

FUNDACION COLOSIO FILIAL YUCATÁN A.C.

LUIS DONALDO

Colosio 01 Marzo 2011

SU VISIÓN DE DEMOCRACIA Y DESARROLLO

SU LEGADO REAL PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

SIMPOSIUM, contrastando políticas públicas


Editorial DIRECTORIO MTRO. LUIS HEVIA JIMÉNEZ PRESIDENTE DEL CDE DEL PRI

C. P. JANICE ESCOBEDO SALAZAR SECRETARIA GENERAL DEL CDE DEL PRI

MTRA. LIZBETH CARRILLO BELTRÁN PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN COLOSIO / FILIAL YUCATÁN

PROFR. FAUSTO FRANCO SOSA DIRECTOR EDITORIAL

Arte y Diseño D.G. Cecilia Gorostieta Monjaraz

Espacio XXI es un órgano de divulgación de la Fundación Colosio Filial Yucatán A.C. Año I. No. 1 marzo de 2011.

Después de algunos años y mucho esfuerzo, por fin hoy logramos el primer paso de un anhelado y solicitado proyecto: La revista de la Fundación Colosio, filial Yucatán, cuyos antecedentes se remontan a muchos años atrás, un par de números que no pudieron tener continuidad por falta de recursos suficientes. Es hoy un grato placer presentar este número virtual de una revista que tiene como función ser la plataforma de expresión de las voces inteligentes que tienen algo que decir sobre el acontecer político de nuestra entidad y nuestro país. Es importante aclarar que ESPACIO XXI es una revista plural, que acoge entre sus páginas a todas las corrientes de pensamiento, con la intención de impulsar la consolidación de la cultura política democrática en México y apoyar en esa tarea al Partido Revolucionario Institucional, como indican los estatutos de la Fundación Colosio. En este orden de ideas, queda claro que ESPACIO XXI es el órgano de comunicación de la Fundación Colosio, Filial Yucatán. Hoy aparecemos como un punto en el ciberespacio, con la pretensión de que, la versión física, de tinta y papel, pronto pueda estar en las manos de las personas interesadas en los contenidos que aquí tratamos. Iniciamos con seis artículos, de personajes destacados de nuestra sociedad, que plantean libremente sus ideas, en torno a una gama de temas, con la única limitante de sus propias palabras, y con el compromiso de la seriedad y la honestidad. Queremos agradecer el apoyo brindado a todos quienes hicieron posible la culminación del esfuerzo empeñado, y mantienen el encargo de seguir trabajando para las siguientes fases del proyecto.

El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Registro en trámite.

2

MUCHAS GRACIAS


1 Guillermo Cortés González EL LEGADO REAL DE

ARTICULOS Raúl Vela Sosa

LUIS DONALDO COLOSIO SU VISIÓN DE DEMOCRACIA Y DESARROLLO

4

Edmundo René Verde Pinzón

LA JUSTICIA

DISTRIBUTIVA EN EL GOBIERNO DE LA NUEVA MAYORÍA

7

Mario Pavía Aguilar Carlos Mejía Gómez EL PENSAMIENTO POLÍTICO–ECONÓMICO DE

LUIS DONALDO 10

COLOSIO

PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

12

Verónica García Rodríguez

MUJERES

QUE CANTAN LA LIBERTAD

18

Aroldo Quijano Molina

MEXICO

ANTE EL CAMBIO CLIMATICO, LA GRAN ENCRUCIJADA

24

IMÁGENES SIMPOSIUM

CONTRASTANDO POLÍTICAS PÚBLICAS: LA DIFERENCIA EN LOS RESULTADOS DE LAS ACCIONES DE GOBIERNO

15 3


ARTICULO

LUIS DONALDO

COLOSIO su visión de Democracia y Desarrollo El discurso del 6 de marzo de 1994, en el que Luis Donaldo Colosio Murrieta dibujó un México agraviado por el hambre, la falta de empleo, de justicia, de seguridad, de oportunidades de progreso y de desarrollo económico, constituyó, en su momento, la pieza de oratoria más representativa de una plataforma partidaria, y con el paso del tiempo se transformó en uno de los documentos políticos más perdurables de la literatura política del México contemporáneo. Las dos ideas centrales que Colosio destaca en ese discurso, expresan los anhelos de una sociedad de mediados de los años noventa que se enfrentaba al agotamiento de un modelo de crecimiento económico con el fin del Estado de bienestar, y a las imperfecciones de un sistema de elecciones que apenas inauguraba el funcionamiento de una institución con claros propósitos de dar

4

certidumbre a la voluntad popular. El binomio democracia y desarrollo son los elementos que Colosio aborda pretendiendo articularlos como ejes necesarios para que Estado y Sociedad se relacionen a partir del compromiso de traducir los avances democráticos en desarrollo económico y equidad social. “Reformar el poder” fue una frase que expresa la apuesta política de Luis Donaldo, la cual se contrapuso a las formas de ejercer el poder, por parte de las élites, que sólo fomentaban el clientelismo en lo político y el corporativismo en lo económico, y que finalmente abonaban al subdesarrollo político y al retraso económico. No cabe duda que Colosio se nutrió de las experiencias de los cambios mundiales, en particular de los acontecimientos en América Latina, en donde quedaba claro que la democracia no se


Raúl Vela Sosa

“Veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso…” limitaba al establecimiento de instituciones y cumplimiento de reglas. La democracia demuestra que funciona cuando fomenta la igualdad de oportunidades, el mejoramiento de niveles de vida, y cuando los ciudadanos tienen acceso a espacios de realización personal. En los regímenes autoritarios, la sociedad civil que puede estar viviendo los beneficios de una estabilidad económica, no dejará de pugnar por los cambios necesarios para transitar hacia una democracia que facilite la instauración de condiciones económicas con mejoras sociales, situación que contribuirá a que permanezca y se perfeccione el proceso democrático. No es la democracia requisito indispensable para arribar al desarrollo económico ni viceversa, pero la articulación entre ambas es fundamental. Colosio dirigió su voz a quienes no eran escuchados, pues las estructuras de poder aludidas en un México lleno de desigualdades como lo denunció en su célebre discurso, eran precisamente las beneficiadas con la concentración de la riqueza, y pensar que cambiarían su actitud, era suponer que actuarían contra

su propia lógica. Los que no eran escuchados, son las grandes mayorías nacionales, a quienes convocó a dirigir su energía para influir en la transformación del país, a través de expresarse con su voto, es decir, a través de darle fuerza al sufragio para hacer del impulso popular un gobierno surgido de una verdadera participación democrática, ligado entonces a los intereses y necesidades de desarrollo económico y social. En la arenga de Luis Donaldo, la democracia es vista como un objetivo de la sociedad pero también como un medio para lograr reducir las brechas de desigualdad. Si bien la democracia en sí no viene a garantizar que los niveles de bienestar mejoren, tampoco se puede estar de acuerdo con la tesis de que los procesos democráticos recientes en nuestro continente han tenido saldos de desencanto entre la población -como dicen sus detractores- por no haber sido lo suficientemente efectivos como para satisfacer todas las necesidades sociales. No es la democracia la que ha fallado, son los estilos de gobernar que no han podido construir mejores tramos en la ruta del crecimiento, en donde los ciu-

5


Yo veo un México dadanos logren realizaciones en los ámbitos económico, político, social y cultural. Las explicaciones tienen orígenes externos e internos, pero es la inteligencia y el liderazgo de los gobernantes lo que empuja hacia estrategias que sustenten, mediante un diálogo democrático entre los sectores y el reconocimiento a los pesos reales de la representación política, nuevas formas de fomentar la igualdad de oportunidades. Un modelo de estabilidad con progreso económico y legitimidad política, lo representó Lula en Brasil. “Dice más el ejemplo que la palabra”, fue una frase de Colosio al rendir protesta como candidato a la presidencia de la República el 8 de diciembre de 1993. “Honestidad y fortalecimiento de nuestra ética pública” fue otra máxima en esa misma fecha. Bajo esas premisas es que definió en marzo de 1994 que “el gran reclamo de México es la democracia. El país la quiere ejercer a cabalidad”. ¿Para qué hacía suyo Colosio el gran reclamo de la democracia efectiva? Para terminar con el México que vislumbraba como el país agraviado. Así como el héroe norteamericano de los derechos civiles Martin Luther King, impresionó a sus compatriotas con su discurso a las orillas del río Potomac en la capital de su nación, con su frase “I have a dream”, que se ha repetido en muchos textos desde entonces. Luis Donaldo Colosio escribió en la historia política de México, su frase “Yo veo un México”, que trascendió y se convirtió en la expresión de un reconocimien-

6

to de las desigualdades sociales imperantes y a la vez el planteamiento de los propósitos del candidato para enfrentarlas, en la palabra comprometida del político responsable. “Transformar la política para cumplirle a los mexicanos”, es un reconocimiento, por parte del candidato, de los errores pasados pero con el ofrecimiento de “un cambio con rumbo y responsabilidad, con paz y tranquilidad”. Aquí Luis Donaldo asume que en un sistema democrático con partidos en competencia, los ciudadanos se verán convencidos por aquella opción que evita presentarse como fuerza infalible, que tiene una oferta electoral viable y que es garante de la gobernabilidad democrática. En Lomas Taurinas se canceló una vía política distinta que se estaba construyendo para un México en transición. Desde entonces el ideario de Colosio ha sido un elemento teórico esencial de afianzamiento de los objetivos sociales que se mantienen en los documentos básicos del PRI, y que debe ser motivo de reflexión constante de la militancia. Transcurridos los años, no cabe duda que las actuales generaciones harán nuevas interpretaciones del pensamiento y acción de Colosio. Estoy cierto de que las constantes que destacarán en los análisis, serán su aportaciones a la política social y su compromiso con la apertura democrática. Colosio será un referente necesario para entender el desarrollo político mexicano de finales del siglo XX.


Edmundo René Verde Pinzón Maestro en Economía y Administración Pública.

LA JUSTICIA DISTRIBUTIVA EN EL GOBIERNO DE LA NUEVA MAYORÍA Sabedlo, soberanos y vasallos, próceres y mendigos: nadie tendrá derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto. Salvador Díaz Mirón.

A partir de la Administración de Ivonne Ortega Pacheco en Yucatán, se ha generado un nuevo concepto de gobierno derivado de las ideas de transformación de la sociedad desde la creación de oportunidades de justicia social. Para entender la naturaleza del cambio, es necesario mencionar que en las últimas administraciones el neoliberalismo, entendido como aplicación de doctrinas y políticas utilitaristas, ha demostrado que el sistema se ha agotado al producir mayor de­sigualdad al intentar maximizar la felicidad desde un punto de vista individualista.

7


Este concepto es expresado por Von Hayek1, cuando señala: “Me temo que he conmovido a mis amigos más cercanos al negar que el concepto de justicia social tenga algún significado, cualquiera sea el mismo.” (...) “Porque la justicia se refiere a reglas de conducta individual. Y ninguna regla de la conducta de los individuos puede tener el efecto de que las buenas cosas de la vida sean distribuidas de una manera determinada.”

Por ejemplo, algunas políticas contraintuitivas del utilitarismo sostienen que el paro involuntario no existe (Mises y Rothbard), otros que el precio del dinero ha de estar fijado por “autoridades monetarias” (Friedman), otros que el trabajo infantil es mejor que el paro infantil (Krugman) o que la mejor forma de salir de una burbuja es crear otra (Krugman).2 En estricto sentido, el utilitarismo ha adquirido una notable influencia en algunas teorías económicas que han encontrado en su criterio de moralidad la maximización de la utilidad social como el fundamento teórico sobre el que apoyar sus tesis. De esta forma el comportamiento económico de los individuos se explica desde el supuesto de que los hombres intentan siempre maximizar su utilidad, la cual puede ser medida por el precio que están dispuestos a pagar por la obtención de determinadas comodidades. Los principios utilitaristas aplicados a la teoría eco­nómica representan un sistema de competencia perfecta (error ampliamente superado) como la mejor alternativa para asegurar un equilibrio de precios y un correcto uso de los recursos que haga posible la maximización de la utilidad de los consumidores.

8

Ahora bien, en este sentido, la antropología (forma de entender al hombre) tiene mucho que ver con la pretendida Economía positiva (“lo que es”, o conocimientos objetivos sobre la mecánica de la planificación económica y los intercambios), y no sólo con la Economía normativa (“lo que debería ser” o políticas económicas). De acuerdo a Rawls3: “El principio de utilidad no es capaz de explicar que en una sociedad justa las libertades de la igualdad ciudadana se den por sentadas ni que los derechos asegurados por la justicia no estén sujetos a negociación política ni al cálculo de los intereses sociales.”

La alternativa más natural al principio de utilidad es su rival de siempre: la teoría del contrato social. El objeto de la doctrina del contrato es precisamente el de explicar la exactitud de la justicia mediante la presunción de que sus principios surgen de un acuerdo entre individuos libres e independientes en una situación original de igualdad y que por tanto reflejan la integridad y la igualdad soberana de las personas racionales que son partes en el contrato.

1 Entrevista a Friedrich August Von Hayek – “El Camino desde la servidumbre”, en: Ideas de gran actualidad, 1977, Blog El Instituto Independiente en la Red Mundial, en http://independent.typepad.com/elindependent/2008/03/ entrevista-a-fr.html 2 “Lo que el Utilitarismo se llevo”. En Actualidad Digital.com. 2011, en la Red Mundial http://www.dignidaddigital.com/?p=verNoticia&idNotic ia=6651 3 Rawls, John “Justicia Distributiva”. En Centro de Estudios Públicos, Chile, 2011.


El triunfo del PRI en Yucatán fue sin duda un ple­­biscito en contra de la política utilitarista de go­biernos anteriores, un contrato social a favor de un go­bernante con un equipo de trabajo dinámico con una visión clara del presente y del futuro de Yucatán. Para Ivonne Ortega, fue determinante darse cuenta que era necesario para alcanzar las metas esperadas, realizar una reforma profunda al sistema judicial para poder consolidar una política social de compromiso con los que menos tienen. Una exacta definición de las propuestas del Gobierno de Yucatán, fue expresada a través de los planteamientos de la PNUD, que señalan: “Los países prósperos son aquellos que debido a la fortaleza de sus instituciones presentan al menos cuatro características básicas: la existencia de un estado de derecho, clara especificación de los derechos de propiedad, bajo costo de la obligación de cumplimiento de los contratos, y la confianza en las instituciones y organizaciones, ya que en los sistemas políticos y económicos actuales de un mundo globalizado, las instituciones se tornan aún más importantes, porque es de ella que depende en gran medida la estructura de incentivos de la integración humana a nivel nacional que a nivel internacional, tales incentivos son conducidos a los habitantes mediante la calidad del servicio público que se da mediante la correcta administración de los bienes públicos de los países, en este esquema el sistema de administración de justicia es quizá la pieza más importante del andamiaje institucional del Estado, ya que, sin un Órgano Judicial capaz de dispensar y administrar justicia en forma adecuada y

aceptable por los agentes económicos sociales y políticos, es prácticamente imposible generar la confianza en que las reglas del juego serán aplicadas en forma imparcial, esto socava los fundamentos de la convivencia entre personas, empresas, instituciones de todo tipo, haciendo más difícil el poder sumar esfuerzos y confortar voluntades para lograr los objetivos comunes del desarrollo.”4 En este sentido, después de un largo camino hacia el establecimiento de un sólido sistema de justicia en Yucatán, que produce certidumbre y confianza en las instituciones, puede transitarse hacia la aplicación de políticas sociales estables, es decir, el fortalecimiento del Poder Judicial, permitirá que la sociedad yucateca se desarrolle y consolide en un ambiente democrático, brindando mejores oportunidades a las presentes y futuras generaciones, así como una mayor promoción e impulso a las propuestas, ideas y acciones que tiendan hacia el mejoramiento económico, social y cultural del Estado, consolidándose a través de las políticas de desarrollo, tales como la exención del impuesto de tenencia vehicular, exención de pago de transporte público a ciudadanos de capacidades diferentes; y los programas públicos como Cobijar, Pasos que dejan huella, Fortalecer, Reconocer, Compartir, Casa Justa, Banqueta digna, Casa Ayuda, Maravíllate con Yucatán, Seguro en el Mar, Nutrir; entre otros, que reflejan la política de justicia distributiva impulsada por el Gobierno de la nueva mayoría ciudadana, encabezado por Ivonne Ortega Pacheco.

4 Moro, Bruno, Discurso ante la ONU. En PNUD 2002.

9


El pensamiento político-económico de

LUIS DONALDO Mario Pavía Aguilar Carlos Mejía Gómez

10

Evocar el ideario de un político que trascendió a su tiempo y que supo interpretar a su pueblo no es cosa fácil, más en el México de hoy que se desgarra entre la pobreza y la violencia. Luis Donaldo visualizó un país más justo e igualitario, un México de oportunidades, un país en el que todos se cubrieran con la misma bandera, la bandera de la independencia y de la unidad. De Luis Donaldo podemos decir mucho, pero sin lugar a dudar la mejor manera de recordarlo es teniendo y atendiendo a sus ideales, tales que podemos resumir en tres ideas centrales: la ética pública, la justicia social y la eficacia. El México del momento pide resultados en lo económico, en lo político y sobre todo, en justicia; se demandan atenciones para todos, sin embargo, chocamos con el muro de la ineficiencia y en muchos de los casos, con el muro de la esterilidad e insensibilidad política; a ello, Colosio decía: sin eficiencia y resultados, la ideología o es demagogia o es estéril ensoñación.


Ante el momento económico y consumista que vivimos, el malogrado candidato tricolor basaba su ideario en las normas y criterios precisos de costos, beneficios y resultados medibles, en un principio, enfatizaba los temas de la eficacia y de la organización; con base en lo anterior, fue capaz de instrumentar respuestas contundentes a los rezagos sociales, la marginación, la pobreza y la falta de oportunidades. Trabajar con responsabilidad en el diseño de políticas públicas para un México más justo e igualitario es la tarea del político de hoy, encausar su acción al bienestar común debe ser la primicia que lo mueva a su acción gobernante, el político que vea en Colosio al ejemplo de lo que debe ser un hombre que trabajó y entrego su tarea humana y política, debe pensar como él y debe ser capaz de ver y entender el costo social que el pueblo está pagando, debe aceptar que las políticas equivocadas nos han llevado a un desequilibrio social muy alto, por ello, debe ser responsable con sus ofertas porque en ellas renace la esperanza con las políticas correctas. Así lo dijo lo Colosio y así aceptó los efectos devastadores de la irresponsabilidad financiera, de la indisciplina en el gasto, de las promesas sin sustento; dijo además, sabemos muy bien: quien al final paga la irresponsabilidad es el pueblo y lo paga con sufrimiento. Fue un hombre que en toda oportunidad, con firmeza rechazó el populismo, la demagogia, las fic­ ciones. Precisó: el reclamo en los barrios, en las co­ lonias, en los ejidos, en las comunidades indíge­nas, es no más injusticia ni más pobreza. La solu­ción que propuso Luis Donaldo es la elevación pro­­duc­ tiva del bienestar. Idea que confirma su capacidad de síntesis que vincula justicia social con eficiencia económica y eficacia en la acción de gobierno. Queda la responsabilidad histórica de hacer

de su legado un ejercicio responsable, no es evocar al hombre por el hombre, sino por lo que pensó e hizo. Por ello, la receta económica de más y mejores empleos dictados en miles de discursos, no debe ser una frase hueca, cuando menos para Colosio no lo fue, ya que como economista dijo: el fin último de la economía es el hombre, el bienestar de su familia y comunidad, su región y su patria. Su tratado económico se reflejó en sus ideas de que una economía fuerte abre las posibilidades para una política social profunda; a mejor bienestar se construyen las condiciones para asegurar la libertad y democracia. A su vez, nuestra vida democrática se beneficia de una economía que genera empleos y de una política social que brinda educación para la competencia y para el desarrollo, una educación de calidad, vivienda digna y acceso a mejores servicios de salud. El tiempo y la perfidia no permitieron que este excepcional político mexicano llevará a cabo sus ideas traducidas en verdaderos proyectos de nación, sin embargo, hoy a la distancia el mejor homenaje es practicar sus ideales, tanto pueblo como gobernantes. Hoy, el país no está para aventuras po­líticas ni para saltos al vacío, el pueblo demanda democracia pero rechaza su perversión: la demagogia. De esta manera recogiendo su legado y porque Colosio pertenece al presente, pero también al futuro, recordamos en estas líneas la mejor clase económica que nos puede aportar un político, pero sobre todo, un hombre que amó a México y luchó por hacerlo mejor. Colosio jamás se perdió en el discurso estéril y numérico económico que el pueblo no entiende, hizo suya la economía que busca el bienestar colectivo y que da resultados, ese pensamiento es el que nos queda comprender hoy más que nunca en un México que se debate entre la inseguridad y la pobreza.

11


El legado real de

COLOSIO para la transformación social Es muy común que en los dias cercanos a la fecha del fallecimiento de Luis Donaldo Colosio se celebren distintos eventos conmemorativos o diversos tipos de escritos, para remembrar la figura del excandidato presidencial. El eje natural de los textos que recuerdan a Colosio generalmente está asociado con virtudes, en mi opinión, basadas en cierto tipo de heroísmo político, de rebeldía mártir al sistema, o el contenido de aquel recordado discurso, pronunciado en el Aniversario del PRI de 1994. Sin embargo, considero que las dramáticas circunstancias de su fallecimiento y la perspectiva con la que el Partido comúnmente evoca a Colosio, han dejado de lado las principales características que deberíamos recordar de él, como ejemplo de político y funcionario: un líder con amplia capacidad técnica, innovador en la creación de programas y estrategias sociales, y un ícono de la aplicación del desarrollo regional. Comúnmente, el PRI otorga un peso predominante –o casi único– a rememorar frases del discurso de Colosio y presentarlo como un ideólogo transformador del partido, calificativo totalmente certero; sin embargo, Donaldo no fue un transformador del PRI sólo por sus discursos o sus ideales, conside-

12


Guillermo Cortés González

ro que dicha transformación puede verse como el producto de lo más importante que debe reconocérsele a un político: sus resultados. Colosio fue parte de una generación de políticos que compartían una formación académica y técnica relevante, la que posteriormente se trató de demeritar adje­ tivándola como tecnocracia, como parte de ellos, se distinguió por sus inclinaciones inclusive en su desarrollo académico, como economista y no estudiar posgrados en Chicago, Harvard o Yale y hacerlo en una universidad de Europa, específicamente en Austria, doctorándose en lo que fue su gran pasión: el desarro­llo regional; Colosio sostuvo en diversas ocasiones que el desarrollo de México es el desarrollo de sus regiones. Tal vez no sería políticamente correc­ to recordar la gran eficacia con la que operó, como presidente nacional del PRI, el mas importante programa del sexenio de Carlos Salinas para legitimar socialmente su gobierno, pero con un resultado electoral impresionante, no igualado: Solidaridad y la gran recuperación del PRI en 1991, con la más amplia victoria electoral obtenida en los últimos 30 años. Colosio fue un gran diseñador y ejecutor de políticas públicas que, a la vez que creaba una verdadera Política Social en el país, lograba que la participación,

organización e inclusión ciudadana en su realización, permitieran obtener esa deseada revaloración del trabajo político territorial, como puntal en la estrategia de dominio amplio del partido en las zonas urbanas en desarrollo. Fue el primer titular de una de las Secretarías más importantes en las últimas administraciones del país: Desarrollo Social, creada en 1992; sin embargo, como hemos mencionado, la verdadera política social comenzó en México con el Programa Nacional de Solidaridad, un programa en el que precisamente se aplicaban los postulados colosistas: la participación social organizada como fundamento de la política pública y el desarrollo integral de las regiones como instrumento que combatiera la exclusión y la marginación. En realidad nunca estaremos ciertos de los alcances que pudo haber tenido un gobierno encabezado por Luis Donaldo Colosio, de lo que si tenemos la seguridad, es que fue uno de los políticos y funcionarios mas destacados en México en los últimos años, independientemente de las circunstancias de su muerte; el mejor homenaje que le podemos rendir es rememorarlo estudiando, analizando y siguiendo su distintivo: la consecución de resultados políticos y de gobierno en beneficio de la transformación social.

13


14


IMÁGENES

SIMPOSIUM CONTRASTANDO POLÍTICAS PÚBLICAS: LA DIFERENCIA EN LOS RESULTADOS DE LAS ACCIONES DE GOBIERNO Mérida, Yucatán, febrero 25 y 26 de 2011

15


16


17


MUJERES que cantan la libertad

“Y el alma libre busca un canto para acomodarse…” Clarice Lispector

“Puedo escapar de este lugar, pero jamás de mi misma.” Zindy Abreu

18

Se dice que la literatura es reflejo de lo que somos. En ella se da cuenta de virtudes y vicios que forman parte de nuestra cultura, y en ese último extremo, el de los vicios sociales, se encuentran las acciones que hemos renombrado como delitos, el protagonista y su castigo: la cárcel. La cárcel, que resulta también un reflejo de nosotros mismos, de la sociedad. “¿Cómo no sería la prisión inmediatamente aceptada, ya que no hace al encerrar, al corregir, al volver dócil, sino reproducir, aunque tenga que acumularlos un poco, todos los mecanismos que se encuentran en el cuerpo social” (Foucault, 1997: 235). Las emociones, las pasiones, envidias, celos, han existido desde que existe el ser humano; sin embargo, no parecen haber evolucionado junto con él. Ya desde las primeras cul­turas se bus­caba castigar al infractor enviándolo al patíbulo, al suplicio, al encierro o al exilio. Diversas formas de castigo que marcaron la evolución del sistema penitenciario, pero que en su conjunto todas ellas coinciden en el encierro, sea como pena definitiva o como una antesala para el suplicio o la ejecución. Otros sitios de castigo fueron también los conventos, hospitales y manicomios, sobre todo para las mujeres, como Sor Juana que en el siglo XVII fue confinada al encierro en la celda de su convento.


Verónica García Rodríguez zedik_talleres@yahoo.com.mx

El encierro produce dolor, miedo e incluso la demencia, y la literatura ha estado en constante re­lación con la locura, los exiliados, los delincuentes y los prisioneros. Es la principal fuente de comunicación de las emociones y sentimientos que se generan en los límites del dolor humano. Es por eso que el encierro, la cárcel, los encarcelados y los delitos han sido tema de innumerables textos lite­rarios, tanto como las veces que el encierro ha sido escena­rio creador de obras literarias de gran envergadura como la primera parte de Don Quijote de la Mancha. Pero, no es sino hasta la transición del siglo XVIII al XIX que el mundo ve levantar los muros de las cárceles como lugares creados para el cumplimiento de penas dictadas por una ley que cree en la cura para el delincuente, y sustituye al verdugo por un ejército de técnicos: médicos, psicólogos, psiquiatras, educadores. “Expertos psiquiatras o psicólogos, magistrados de la aplicación de las penas, educadores, funcionarios de la administración penitenciaria se dividen el poder legal de castigar” (Foucault, 1967:19). Mucho se habla de la cárcel y la libertad en un sentido metafórico, y hasta premonitorio. Pero, la cárcel es un espacio desconocido para la mayoría de la sociedad; inclusive, es un espacio que se pretende inexistente en la vida cotidiana de las personas, aunque albergue a miles de ciudadanos. Paradójicamente, el concepto de libertad también resulta desconocido socialmente, en el lenguaje común se ha convertido en un tópico. Los mitos que giran en torno a la libertad, la reclusión, el delito y la acción de escribir como un acto de libertad, generan mayor complejidad de significados cuando le añadimos el prestigio de la palabra impresa: El libro, y más cuando a éste le

agregamos el adjetivo de clásico. Tal es el caso de Cervantes, Voltaire y Wilde, entre otros, a quienes no nos atreveríamos a llamar delincuentes, puesto que dieron grandes obras literarias aunque los actos por los que estuvieron presos fueron tipificados como delitos en su época. En este sentido no podemos dejar de mencionar a Francois Villon, a quien se le encontró culpable de robo en una casa, homicidio sin premeditación, y autoría de versos satíricos. Fue sentenciado a muerte y confinado a las mazmorras del obispo de Orleans en Meung, en Francia. Escribió El gran testamento mientras estaba en el calabozo. Pero, lo pusieron en libertad debido a una amnistía general proclamada por la elevación al trono de Luis XI, fue arrestado nuevamente en París por homicidio sin premeditación y sentenciado a morir en la horca. Le conmutaron la pena por la de destierro de París, y desapareció en 1463. “Je suis François, dont il me poise/N, de Paris emprès Pontoise/ Et de la corde/ d’une toise/ Saura mon col que mon cul poise.”(Yo soy François, aunque me pese,/nacido en París, cerca de Pontoise;/y de una soga de dos metros/sabrá mi cuello lo que mi culo pesa). Sin embargo, esto que puede reivindicar a un hombre, ¿podrá reivindicar a una mujer? Marianella Collete, que realiza un estudio sobre las escritoras argentinas en el exilio, en donde toca de manera periférica los testimonios de prisión de este grupo de escritoras que fueron presas políticas de la última dictadura en Argentina, nos dice: “Silenciar a estas mujeres fue la consigna de la dictadura militar, la fragmentación y la desestructuración de su persona fue la propuesta.”, y nos muestra a través de algunos de estos testimonios el señalamiento que comúnmente se escuchaba contra las detenidas: “si se la llevaron, por algo será” y

19


que posteriormente se transformó en: “si sobrevivieron, por algo será”. (Collete, M.: 2005). A más de dos siglos de la creación de las cár­celes, aún se mantiene el encierro como sinónimo de castigo social, aunque este concepto haya sido erradicado desde el siglo antepasado y convertido en un proceso de curación, transformación o do­­mesti­cación, como dice Foucault: “Aún se sigue castigando el cuerpo y el alma de los individuos. Cuánto más no lo será para la mujer que viola la imagen pura y casi divina de su género, ella, que es quien tiene la obligación de proteger el cuerpo y salvar el alma suya, de sus hijos, de su esposo y de sus padres. Cuánto más no será castigada la mujer que da pie, con una acción suya, con una palabra, un pensamiento, para que sea acusada de cometer un delito.” De manera consecuente, se cree que toda aquella mujer que está o ha estado en la cárcel es delincuente, basta con que sea acusada y procesada para que su integridad siempre esté en duda; estigma que la acompañará toda la vida, a ella y a sus hijos. También se cree que las cárceles están llenas de mujeres sucias e ignorantes, que la mujer presa es más salvaje que el hombre preso, que en la cárcel ellas viven con cierta comodidad gratuitamente cuando deberían ser castigadas. Algunos de estos mitos son verdad, como que cien mujeres causan mayores complicaciones para la autoridad penitenciaria que más de dos mil hombres, debido a que las mujeres reaccionan ante situaciones que les parecen agravantes. Es verdad que la cárcel produce en la mujer una gran ansiedad que se refleja en actitudes depresivas, victimizantes y, en ocasiones, violentas; sobre todo cuando la mayoría de las mujeres, a diferencia de los hombres, se quedan solas y tienen que generar recursos desde el encierro para sostener económicamente su caso jurídico y las necesidades de los hijos que se quedaron con algún familiar. Es verdad

20

que en un día de visita en el área de mujeres casi no se ven hombres, también es verdad que a los hombres no les falta la visita femenina durante el tiempo que están en prisión, sea la esposa, la hermana, la madre, la hija, la amante. Es doloroso ver las filas de mujeres presas que esperan con zapatos de tacón, labios pintados y vestidas como si fueran a misa, para visitar a sus maridos o hijos que están presos. Eso sí, con las manos cargadas de bolsas llenas de ropa y víveres para ellos.

“Hoy como todos los sábados fui al área de hombres a visitar a mi esposo. Llegué a su celda, lo abracé y lo besé yo, porque él es tímido y no le gusta que la gente nos mire. Temblé de emoción al tocarlo, y al besarlo ¡Qué rico sabían sus labios! Sentí su aroma, el olor de su piel y sus palabras de amor. Pasaría toda la vida escuchándolo. Desayunamos, y de postre comimos juntos una dulce y roja sandía.

(Hortensia Villanueva, 2008 CERESO de Mérida) A estas verdades entorno a la mujer y la cárcel, se une la despersonalización, cuando el nombre de María, Juana, Carmen, se convierte en ladrona, asesina, presa; más aún cuando se le obliga, como en algunos penales del país, a vestir una bata de color opaco que esconde la figura de su cuerpo y se le prohíbe arreglarse como solía hacerlo afuera, como si se le obligara a olvidarse de sí misma y parecerse a las demás, que ya se parecen todas ellas en algo: son llamadas presas, convictas, delincuentes. La mujer en situación de cárcel se encuentra en la imposibilidad de decidir sobre sus circunstancias personales, familiares y sociales. En el tratamiento de readaptación su abanico de posibilidades se reduce. La decisión más importante para ella


es su actitud ante la reclusión: que puede ser de rebeldía, de protesta, de queja, de aceptación, de lucha, de esfuerzo, de superación. En ocasiones, estas respuestas pueden parecer exageradas o agresivas, pero son la válvula de escape en un universo en el que hasta las mínimas decisiones de su vida las toma la institución. Pero, si tienen de todo, dirían algunos, si hasta se les permite tener sexo en prisión. Y sí, es verdad –para continuar con las verdades—, se les permite recibir vista conyugal (leáse: conyugal, no de pareja). La interna sólo deberá avisar el día que tomará ese derecho. Cuando llegue la hora, la celadora gritará su nombre acompañado de: ¡A conyugal! La interna tomará entonces su sábana, su almohada, la comida especial que preparó ese día y caminará entre risas y porras de sus compañeras hasta llegar donde la espera su esposo y ambos, después de saludarse, tal vez tomarse de la mano, se detendrán ante el vigilante asignado para la correspondiente revisión. Mostrarán uno a uno los objetos que meterán al pequeño cuarto donde los espera la plancha de cemento y colchoneta que cubrirán y acondicionarán para pasar juntos esa noche. Pero no estarán solos, un vigilante los acompañará detrás de la puerta. Cuando la pareja salga a la mañana siguiente, recibirán las miradas cómplices de guardias e internos que caminen por el pasillo. No es extraño que ante la prisión, la mujer oriente todo su comportamiento, toda su conducta y toda su actitud vital a un sólo objetivo: su libertad, y en esta búsqueda, la palabra se posiciona como una opción para la reconstrucción del alma de una mujer herida por la desigualdad y la violencia continua del padre, del hermano, de la pareja, de los hijos, de la institución. ¿Rota?, como diría Simnone de Bouviere. No sé si estar de acuerdo con el adjetivo. Pienso que la mujer se niega a romperse a pesar de las enormes grietas que acumula en sí misma. ¿Rota? Tal vez, pero no se cansa de reconstruirse.

Yo conozco lo que la palabra, la poesía, puede hacer en la cárcel. Lo viví, lo experimenté durante tres años (2005-2008) en el CERESO de Mérida. El Taller de Escritura Femenina Palabra Viva, que realizó Zedík, A. C., con apoyo del FONCA y el ICY, cambió mi forma de ver el día, la calle en que camino, mi forma de ver la literatura y de concebir la educación. Conocí mujeres que aprendieron a contar y a cantar su dolor, su angustia y su coraje de saberse presas; mujeres que asumieron el compromiso de leer y compartirlo con sus compañeras; mujeres que tomaron el riesgo de escribir, a pesar de los ¡pierdes el tiempo, eso no es para ti!; mujeres que se armaron con la palabra y decidieron mostrarse a la sociedad con nombre y rostro en el libro Memorias de mujeres en prisión y otros relatos; mujeres que a tres años de haber concluido el proyecto continúan escribiendo, reuniéndose para leer sus textos e incrementando el acervo de su sala de lectura. La poesía, desde su sentido más sencillo hasta el más complejo, otorga en el encierro la imagen más pura de libertad aún en el canto más doloroso.

Ya no puedo más, ya no soporto, soy cobarde y qué me importa, sólo me consuela dormir para siempre. Carmen Gómez Lavín, 2007 CERESO-Mérida Pero siempre subsiste la esperanza:

Los brazos fríos de la regadera me esperan sacándome de los sueños de libertad que corren como agua por mi cuerpo. Patricia Hernandez Ortega (+), 2006 CERESO-Mérida

21


En este marzo, en que se celebra a la mujer llevándole flores, serenata y enalteciendo su figura como una deidad que la aleja de su cuerpo, de sus necesidades, equívocos, derechos y obligaciones como ser humano, sin recordar que el 8 de marzo se instituye como Día Internacional de la Mujer para recordar a las mujeres costureras que fueron quemadas en Francia por hacer valer su derecho de huelga en el siglo pasado; recuerdo a las que no recibirán flores, las que en el encierro esperan su libertad, su absolución o su sentencia; recuerdo a las que en el encierro de un hospital o psiquiátrico esperan un abrazo o la visita del ser querido; a las mujeres indígenas que esperan conocer sus derechos; a las mujeres de ciudad y de campo que no pueden ejercer sus derechos de acuerdo con la ley que las protege y a las que desde el servicio público trabajamos a favor de los derechos de todas las mujeres. En este marzo, también celebro que haya una mujer que, en el encierro, obtuvo el Premio Nacional de Cuento “Jesús Amaro Gamboa 2009” y el interceresos “José Revueltas 2006”; continúa organizando la sala de lectura para apoyar a sus compañeras internas en el CERESO de Mérida. Celebro que el Gobierno del Estado de Yucatán, desde la Secretaría de Educación, extienda sus políticas educativas a mujeres que en prisión luchan por reconstruirse y a sus hijos; que desde el Poder Judicial del Estado se plantee la creación de una instancia que dé seguimiento a los ciudadanos que después del proceso de encierro intentan reincorporarse a la sociedad, lo que acompañaría a estas mujeres para generar herramientas que las ayuden a evitar la reincidencia, exponerse a la violencia, el asesinato o el suicidio. Sin duda, la asistencia sistematizada multiplicará la labor que realizamos desde el Centro Cultural de la Mujer, con el que hemos visto a mujeres salir adelante en esta etapa. Cómo no celebrar estos eventos que surgen en medio de un clima de violencia, corrupción y des-

22

igualdad que son, en su conjunto, un atentado a nuestro país. La imperante violencia de la guerra contra el narcotráfico, la política de terror creada por el Gobierno Federal ante el tema de seguridad, la vulgarización del tema de prisión en programas televisivos como Mujeres asesinas, han desviado la atención pública a situaciones también graves, que enferman y producen muerte, a mirar con profundidad la violencia que se vive día a día en la familia, en las parejas, en las instituciones; a mirar datos duros de situaciones que involucran a muchos mexicanos; han desviado nuestra atención a mirar que cuando se comete un delito, como sociedad no sólo perdemos a la víctima, sino perdemos a su familia cercana, al victimario y a la familia del victimario —sólo de 2000 a 2009 murieron 2 800 mujeres por agresiones, según documenta el Observatorio Ciudadano y las condenas que reciben las mujeres aumentaron un 5% de 2001 a 2003 en su severidad, siendo un 30 % más altas que para los hombres por los mismos delitos, de acuerdo al CEAMEG de Cámara de Diputados LX Legislatura (2009); en contraposición de la estadística nacional que apunta sólo un 3 % de condenas firmes, en cuanto a las averiguaciones previas y juicios que se iniciaron por denuncias registradas por mujeres; es decir, el 97% restante es impunidad en delitos que agravan a la mujer, según señala Teresa Ulloa (CIMAC, 2007). Sin embargo, los espacios públicos que ocupan cada vez más mujeres y hombres preocupados por mejorar estas condiciones de desigualdad de género, anuncian como cada noche, la llegada de un mejor día.


Hoy es una mañana triste, está nublado, llueve, sopla aire frío, el sol no sale, se oculta entre las nubes, temprano oscureció. No tenía ganas de levantarme. Me sentí cansada, triste. Me di un baño, y después de desayunar, me senté a ponerle lentejuelas a mi bulto para no sentir el paso del tiempo. Hortensia Villanueva, 2006 CERESO-Mérida

Referencias:

VERONICA GARCÍA RODRIGUEZ.

BOCCANERA, Jorge. Redes de la memoria: Escritoras exdetenidas / testimonio y ficción. Buenos Aires: Desde la gente, 2000. Collete, Marianella. El exilio de las escritoras argentinas en la última dictadura (1976-1983) en “Escritura de la historia de las mujeres”, de Sara Guardia. Lima: CEMHAL, 2005 CEAMEG-H. Cámara de Diputados, LX Legislatura, Diagnóstico sobre la incidencia de los delitos cometidos por las mujeres privadas de su libertad, procesadas y sentenciadas. Julio de 2009. COLLETTE, Marianella. Conversación al sur: entrevistas con escritoras argentinas. Buenos Aires: Simurg, 2003.  FREIRE, Paulo. Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI Editores, S. A. de C. V., 1997 FREIRE, Paulo. La naturaleza política de la educación/cultura, poder y liberación. España: Centro de Publicaciones del Ministerio de Educación y Ciencia y Paidós ibérica, S. A., 1990. FREIRE, Paulo. La educación como práctica de la libertad. México: Siglo XXI Editores, S. A. de C. V., 1975 FOUCAULT, Michael. Vigilar y castigar. México: Siglo XX, 1997 GARCÍA, Verónica. Memorias de mujeres en prisión y otros relatos. México: ICY, Zedík, A. C., 2007. CASTILLO, Antonio. Escrito en prisión: las escrituras carcelarias de los siglos XVI y XVII. Península. Revista de Estudios Ibéricos, Núm. 0, 2003. Pags. 147-170, encontrado el 14 de diciembre de 2007, a las 23:30 horas, en http://ler.letras. up.pt/uploads/ficheiros/artigo12641.pdf

Nació en Mérida, Yucatán, en 1978. Licenciada en Educación Secundaria con especialidad en Español por la ENSY. Narradora y poeta con premios estatales y nacionales. Becaria del FONCA 2006 y FOECAY 2004. Miembro de Zedík, A. C. y el CYEAC, fundadora del Centro Cultural de Mujer. Su trabajo educativo lo ha enfocado al fomento de la lectura y escritura en diferentes contextos desde talleres para Alfaguara, Universidades, hasta en centros de readaptación. Autora del libro de cuentos Vestido Rojo y sin tacones (2008) y compiladora de Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (2006), entre otros. Sus trabajos han sido compilados en diversas antologías como la internacional de poesía La Mujer Rota, la Otredad, En gustos se comen géneros, Aguas Santas de la Creación, entre otras. Actualmente coordina la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y la Biblioteca Básica de Yucatán en la Secretaría de Educación. (http://veronicagarciarodriguez.blogspot.com)

23


FUNDACIÓN MÉXICO SILVESTRE

MEXICO ANTE EL CAMBIO CLIMATICO, LA GRAN ENCRUCIJADA Orgullosos de poseer en México una riqueza natural con un gran valor biológico y en términos económicos la gran magnitud de nuestros bosques y costas nos prestan innumerables servicios ambientales. A nivel mundial, la tendencia es hacia políticas públicas que atiendan las necesidades de las aéreas terrestres donde se encuentran los ecosistemas que nos dan bienestar a la población humana. El gran dilema está en lo débil que son las políticas públicas en materia ambiental en muchos países y que acciones unilaterales no son la solución a futuro. En México, ya se inician los esfuerzos gu­bernamentales para dar forma a una política ambiental nacional, sin embargo, queda aún un gran vacío en la integración y coordinación entre institucio­nes públicas Mexicanas que tienen de manera directa o indirecta la ejecución de pro-

24

yectos nacionales en materia de conservación de nuestros recursos naturales. El cambio climático es un hecho, ha sido estudiado y sus efectos ya son conocidos y con proyecciones a futuro. Con esta tendencia en nuestro país habrá eventos que afectarán duramente a la economía nacional (desertificación, escasez de agua, cambio en los patrones de precipitaciones con afección a la agricultura, etc.) y que podrían rebasar la capacidad del gobierno para afrontarlos. Tenemos serios obstáculos que hacen y harán que las acciones nacionales y los programas públicos ambientales se hagan más lentos, dos de ellos son: el sistema de tenencia de la tierra en la figura ejidal y otra la poca atención que se tiene sobre las poblaciones indígenas y que son los que conviven directamente con nuestros recursos naturales; sumado a esto, queda un


Aroldo Quijano Molina

débil sistema de legal y de procuración de justicia en materia medioambiental que regula la correcta administración, extracción y reposición de nuestros recursos naturales. Existe además, una gran fractura entre el orden federal y el estatal en cuanto a ejercicio de recursos públicos aplicado al medio ambiente. El orden federal en la mayoría de los casos es el que administra y aplica el recurso quedándole a la figura estatal muchas veces un simple papel de observadores. Otro factor adverso y determinante lo representa el poco efectivo sistema nacional de ordenamiento territorial, el crecimiento sin control de los núcleos urbanos y una escaza tecnología en sistemas sustentables de vivienda, transporte y generación de energía renovable. Una política ambiental Nacional deberá ser incluyente, en muchos países las acciones se toman a partir de consejos, integrados por el orden político, la sociedad civil, instituciones de investigación y organismos no gubernamentales, y ya un gran logro ha sido la integración de las comunidades indígenas en esta toma de decisiones. En Política ambiental y cambio climático, México, ha hecho un mero pa-

pel conciliador en foros universales como lo son La COP y el CMP de la ONU, esto debido a que erróneamente fue declarado el país como economía emergente, haciendo que esta posición nos nulifique o nos dificulte el acceso a recursos monetarios de los Fondos Mundiales creados para acciones de adaptación y mitigación del cambio climático. Se asiste a ellos sin una política pública ambiental bien definida, sin un proyecto nacional como ya los ejercen otros países a través de los fondos Verdes y REDD+, y con un sistema débil de administración y legislación de las aéreas naturales prioritarias del país. Si como país queremos acceder a dichos fondos mundiales para afrontar el cambio climático se deberán ir resolviendo uno a uno y de manera integral y coordinada entre las instituciones públicas del país los grandes problemas nacionales ya mencionados y culminando con crear una verdadera política pública nacional en materia de conservación. Los efectos del cambio climático según los expertos, se acentuaran mucho más a partir del 2020, así que aún estamos a tiempo.

25


ESPACIO XXI