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LA MEMORIA HISTÓRICA DE LA COFRADÍA DEL ESPÍRITU SANTO Y NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO DE VALENCIA

histórica, conviene hacer memoria del pretérito humano o del hecho humano pasado. La documentación que yace en nuestro Archivo Histórico ―Mons. Gregorio Adam‖ que hemos consultado, arroja nuevos conocimientos en el estudio de esta cofradía. Permíteme, antes de entrar en el tema de mi ponencia, en subrayar el papel del historiador: que no es otra cosa que presentar con humildad ―el conocimiento histórico‖. Fuera de este ―saber histórico‖, como escribía el Padre Jesuita José María de Alejandro, antiguo profesor de Filosofía de la Pontificia Universidad Comillas en Madrid, sería ―los conocimientos falsos o falsificados del pasado, las utopías y las ‗historias‘ noveladas y poéticas, los mitos y las narraciones populares, creaciones de la fantasía...‖. Y advertía con mucha énfasis este sacerdote, que ―ni los profetas, ni los poetas, ni los novelistas –yo agregaría: ni los políticos fanáticos de oficio- son historiadores‖ (Alejandro, 1974:545). Y además hay que tener en cuenta, como enseñaba a sus alumnos el catedrático historiador, el español Javier Paredes, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá de Henares, que para estudiar historia debemos entender y aceptar que ―las cosas son lo que son‖. Es la ―ley de oro de la historia‖.

Conocer el conocimiento histórico que arrojan los documentos es una tarea acuciosa y minuciosa para ver la realidad humana de la historia. No se trata presentar un cúmulo de papeles antiguos sin que haga referencia al acontecer humano. Aquí conviene recordar las palabras del filósofo Marcel Gabriel que el

historiador ―ha de ser a la vez poeta y dramaturgo para succionar el jugo histórico y humano de los documentos; ha de dejar libre el camino de la imaginación creadora, bajo pena de dejar de ser historiador‖ (Citado por Alejandro, 1974:545). No obstante, el saber histórico de los documentos nos lleva a comprender la cruda realidad humana, con sus luces y sombras, puesto que ―las cosas son lo que son‖. En esta oportunidad quiero presentar unos documentos históricos para el estudio de esta Cofradía de Nuestra Señora del Socorro de Valencia con fecha de 1754, a poco tiempo que la hermandad recibiera la aprobación real por parte de la corona española en 1752 (Véase anexos 1). Al leer los textos salta a la vista la prominencia de la institución y los privilegios que conllevaba dicha confirmación oficial. El resultado de este análisis documental me lleva a titular esta breve exposición como ―la memoria histórica de la Cofradía del Espíritu Santo y Nuestra Señora del Socorro de Valencia‖. Hoy en día hacer memoria es una necesidad perentoria, puesto que ―todavía muchos venezolanos –así lo decía mi recordado profesor ya fallecido el padre jesuita Carmelo Vilda- vivimos desmemoriados como si la patria hubiera comenzado ayer‖ (1999:17). I.- UNA COFRADÍA ENTRE TRADICCINES, COSTUMBRES Y MEMORIA HISTÓRICA El estudio de las primeras constituciones de 1616 y las reformadas en 1720, que fueron aprobadas tres años después por el obispado de Caracas, son las fuentes oficiales para el conocimiento del origen de la Cofradía del Espíritu Santo y Nuestra Señora del Socorro de Valencia[1]. conocimiento

[1] Véase mi trabajo titulado ―Las primera constituciones de la Cofradía del Espíritu Santo y Nuestra Señora del Socorro de Valencia. Una aproximación Histórico-Teológica‖. En digital 2015

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