Page 22

LA CAÍDA DE PUERTO CABELLO, LOS SEIS DÍAS QUE CAMBIARON EL RUMBO DE LA PRIMERA REPÚBLICA Y EL OCASO DE FRANCISCO DE MIRANDA

Baquero, Alarcón, Clemente Britapaja, entre otros. Gual explica que Miranda al abrir campaña lo primero que pensó fue en asegurar la plaza de Puerto Cabello, previendo a su comandante que no mantuviese a tantos prisioneros de Estado juntos en la fortaleza. Comenta Indalecio Liévano Aguirre (1988; 117-118) ―en el castillo de San Felipe permanecían encarcelados numerosos prisioneros españoles, detenidos durante la insurrección de Valencia, quienes, a pesar de los esfuerzos de sus guardianes, tenían activa comunicación con el exterior, porque las gentes de los alrededores de la plaza eran decididas partidarias la causa realista. Este ambiente de hostilidad hacia los republicanos, advertido fácilmente desde los primeros momentos por el nuevo comandante, le indujo a asumir una actitud de radical severidad con sus habitantes, que no tardo en Sin embargo, en el informe de Bolívar respecto al alzamiento de Puerto Cabello, aflora un elemento social, donde menciona al Jefe de la Vigía del Solano, el teniente Coronel Faustino Garcés, de origen pardo, dirá al respecto ―que mandó al Capitán Montilla a relevar, pero luego de haber tenido una conferencia con Garcés, lo devolví a su destino, por haberlos hallado en mi concepto inocente, y más que todo, porque su popularidad y gran crédito entre la clase de pardos, lo hacían temible si se le hacía el ultraje de quitarle el mando y desconfiar de él como sospechoso; y en este caso no me quedaba recurso alguno para sostener la plaza, pues los únicos que la defendían eran pardos‖. El predominio de la población parda en Puerto Cabello, fue un factor social que jugó un papel importante en las partes del conflicto. Francisco Fernández Vinony, exige a Simón

Bolívar el 30 de junio, algunas condiciones, una de ellas ―el cargo provisional de la Plaza para Garcés‖. Este personaje posteriormente prestará servicio a los realistas. Pero en 1812 era el jefe militar de los pardos en la ciudad, sostenía una buena relación con los que se llamaban patriotas. Años más tarde en 1823, caerá su cuerpo por las armas republicanas en la iglesia del Rosario. En cuanto a Taborda, el problema sobrevenido con Bolívar, lo puso en una posición de resentimiento personal. Cuando ocurre el alzamiento del castillo, es parte de los prisioneros, pero por razones distintas al resto de los presidiarios. Según el informe de Simón Bolívar, Fernández Vinony pidió la jefatura de la Plaza para Taborda, una vez fuera trasladado en bote desde el castillo. Sorprende tal demanda, porque días antes, el 25 de junio Manuel María de las Casas escribió a Miranda ―Dos representaciones de la Municipalidad y Sociedad patriótica de Puerto Cabello solicitan el indulto de Taborda. Yo no desconozco el crimen de este hombre atolondrado; pero interesándome en su favor no recomendaré a Vd. Otra consideración que la del partido que tiene en un pueblo decidido a morir por nuestro sistema, y lo crítico de las circunstancias‖. Después de la pérdida de Puerto Cabello, Taborda continúo detenido, lo que no deja claro su mención en el alzamiento. Pero estando en la prisión de la Guaira, escribe a Miranda el 14 de julio de 1812, recriminando a Bolívar por el poco tiempo que dio para buscar sus pertenencias, y los temores que tuvo de saqueo a su hogar, como represarías de sus enemigos. Las fechas a la que alude Taborda en su carta a Miranda, no están claras en cuanto a lo sucedido. La traición de Rafael Hermoso, genera polémica, al no haber sido su actuación, a título 22

Boletin Academia de Historia  
Boletin Academia de Historia  
Advertisement