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La Cabaña 27

CONCURSO DE RELATOS CEIP JUAN DEL RÍO AYALA


La Cabaña 27

Alumnado de 5º B Mayo 2013


© C.E.I.P. Juan del Río Ayala, 2013 1ª edición: 1 ejemplar Impreso en España / Printed in Spain Santa Brígida, Gran Canaria


Dedicatoria Este libro está dedicado a todo el que decide emprender una aventura en el campo. Y, con especial cariño al alumnado de 5º B. Al igual que en los cuentos e historias tradicionales, ellos y ellas han tenido que superar dificultades y temores que en la mayoría de las ocasiones sólo habitan en sus mentes. Una manera de sobrellevar estos inconvenientes, consiste en dar voz, a través de la palabra escrita, a cualquier idea terrorífica que les amenace. Este libro recopila todas las historias que al alumnado de 5ºB se le ha ocurrido, después de vivir y superar miedos que se les antojaban insoportables; pero que han resultado ser humo evaporado a la luz de su propia creatividad. Ana Mª Fernández Pérez


Índice Beatriz Martel Talavera ............................................................... 1 Mencey Alonso Ortiz .................................................................. 3 María Ventura Ramírez ............................................................... 5 Álvaro Santana Fernández .......................................................... 7 Daniela Mayor Lorenzo .............................................................. 9 Javier Monzón Rodríguez ......................................................... 11 Kevin Ortiz Cabrera .................................................................. 13 Iris Monzón Montesdeoca ........................................................ 14 Alejandro Hernández Lorenzo ................................................ 15 Irene Santana Santana ............................................................... 17 Lorena Cabrera Tejera ............................................................... 19 Ana Ventura Socorro................................................................. 21 Santi Morales Déniz................................................................... 23 Paola Ramírez Edu .................................................................... 25 José Suárez Rodríguez ............................................................... 27 Melody Pereiro Quesada ........................................................... 29 Aday Domínguez Hernández ................................................... 31 Daniel Vega Déniz ..................................................................... 32


Osama Harchaui

Bryan Rosario Ascanio


Historia 1 Beatriz Martel Talavera

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ace mucho tiempo, unos niños fueron de acampada al Garañón. Ellos estaban muy contentos, pero no sabían lo que les esperaba. Seis niños que dormían en la cabaña veintisiete desaparecieron y amanecieron muertos. El profesor se acercó porque no sabía qué había pasado. Entró, y vio que los seis niños estaban muertos. El profesor avisó a los alumnos de que seis niños habían muerto. Alejandro y Pepe que eran cabezudos no le hicieron caso y fueron a la cabaña veintisiete. Se asustaron y una sombra oscura los atrapó y se desmayaron... Los compañeros de Alejandro y Pepe se preocuparon y salieron en su busca. El profesor se preocupó y prohibió entrar en la cabaña veintisiete. Pero, Lorena y Beatriz, unas niñas chulas y rebeldes, fueron a la cabaña veintisiete y encontraron los cadáveres de ocho niños muertos. Todo acabó en una tragedia y los profesores les dieron las gracias a Beatriz y Lorena por encontrar los ocho cadáveres.

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Historia 2 Mencey Alonso Ortiz

rase una vez un grupo de estudiantes de 5º que fueron de acampada al Garañón. Cuando llegaron descubrieron que también había niños y niñas de otro colegio. Por la noche cuando todos dormían vino un niño del otro colegio danto gritos muy asustado. Decía, casi sin aliento, que su cabaña era la nº 27 y que oía ruidos y golpes. Todos pensaban que se había asustado por la historia que contó un monitor de un niño sonámbulo que se cayó por un precipicio. El niño de la cabaña 27 se había reído de la historia y asustado decía que el espíritu del niño venía a vengarse por las noches. Los profesores estaban preocupados por aquel niño que oía ruidos en su cabaña todas las noches y decidieron hacer guardia. Al final descubrieron que los ruidos eran las ramas de un árbol que con el viento chocaba contra los cristales. Ya, cuando lo descubrieron todo volvió a la normalidad y nadie más volvió a relacionarlo con la muerte de aquel pobre niño sonámbulo.

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Historia 3 María Ventura Ramírez

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n día unas niñas se fueron a quedar en unas cabañas en lo alto de la montaña. Las cabañas eran grandes, como un castillo; bonitas, como un chalet. Cuando se hizo de noche las niñas se fueron a dormir, al cabo de un rato, se empezaron a oír ruidos extraños en la cabaña 27, las niñas que estaban allí salieron corriendo. Los mayores que vivían por allí contaban que hace dos años murieron dos niñas en esa cabaña. Las niñas al enterarse no quisieron dormir más en esa cabaña, y se quedaron en la cabaña 26. Pero esa noche se oyeron los ruidos en esa cabaña también. Al día siguiente se fueron todas las niñas de allí. Al tiempo, se descubrió que los ruidos eran debidos a que muchísimos castores se estaban comiendo por la noche las cabañas por debajo.

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Historia 4 Álvaro Santana Fernández

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a cabaña donde decidimos pasar unos días está dentro del bosque, donde el viento sopla fuerte y golpea entre los pinos. Llegamos temprano por la mañana, el bosque estaba sombrío y cubierto por una pequeña neblina. Estábamos alegres e ilusionados por llegar a la cabaña, cogimos las cosas del coche y nos dirigimos a dejar todo dentro, comimos y fuimos a dar un paseo. Todo lo que rodeaba a la cabaña era misterioso, daba un poco de miedo y parecía que alguien nos seguía. Cuando regresamos por la tarde era casi de noche. La luz temblaba y encendimos las linternas; de repente, tocaron en la puerta, era un guarda forestal que venía a saludarnos. Nos contó la historia de la cabaña, éramos la primera familia que habitaba la casa desde hacía diez años. Nosotros extrañados preguntamos qué había pasado. Nos dijo que había muerto un niño; y que nadie sabía cómo había ocurrido y que su alma vagaba por los alrededores de la cabaña y había noches que se oía su llanto. Nosotros no pudimos dormir en toda la noche. Al día siguiente recogimos las mochilas y regresamos a casa. 7


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Historia 5 Daniela Mayor Lorenzo

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l día seis de mayo los niños de un colegio llamado Juan del Río Ayala, fueron al campamento el Garañón. Estaban cenando cuando se apagaron las luces del comedor y… entraron los niños del colegio Oasis Maspalomas llorando con ropa rota y con sangre en las manos y en todo el cuerpo. Les dijeron que un niño del colegio Juan del Río Ayala se había muerto en la cabaña 27. Los niños cuando se enteraron, de que un niño estaba muerto, salieron llorando del comedor y se dirigieron a la cabaña cuyo niño estaba muerto. Llegaron, la puerta se abrió sola y el niño estaba tirado en el suelo, los pisos estaban manchados de sangre y en una pared decía: “odio al colegio Juan del Río Ayala” y también en la frente del niño le pusieron: “Estás muerto”. Luego, desalojaron a los niños del Oasis Maspalomas y los llevaron a sus casas en Maspalomas. Al colegio Juan del Río Ayala les calmaron; los profesores estuvieron hablando con los alumnos, mientras desalojaban el cuerpo. Los niños se calmaron y se relajaron, luego los tutores de los niños, les llevaron a una sala de juegos. Llegó 9


la hora de acostarse, los niños estaban riendo y se habían olvidado. Entraron en sus cabañas y empezaron a dormir. De madrugada dos niñas iban al baño y vieron un hombre vestido de negro y con varios cuchillos. Las niñas fueron a avisar a la profesora y ella llamó a la policía. Llegaron, cogieron al hombre y le obligaron a decir toda la verdad. Al final el hombre confesó que había inculcado a los niños del Oasis Maspalomas a matar al niño. Se llevaron al hombre y los niños del Juan del Río Ayala se quedaron más tranquilos… aunque no sabían si iban a volver a presenciar otro asesinato.

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Historia 6 Javier Monzón Rodríguez

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n la cumbre de Gran Canaria, rodeada de riscos y montes, se habla de una leyenda y de un niño que murió en extrañas circunstancias en dicha cabaña. Todo el que se ha quedado allí dice que se oyen ruidos y gemidos como si fuese de un niño llorando. Otros dicen que sienten gente andando por el techo de la cabaña. Y, un anciano que vive cerca de allí, dice que un niño murió de un gran susto provocado por las asombrosas bromas y mentiras hechas y contadas por sus propios compañeros. Desde la muerte del niño nadie quiere quedarse en la cabaña 27. Los últimos niños que se quedaron allí, al conocer la historia, no pudieron dormir. Entonces las puerteas y ventanas se cerraban y se oían voces que decían: –Uno de ustedes tendrá que sacrificarse. Un niño llamado Lucas se sacrificó y murió. Desde entonces nadie ha vuelto a quedarse allí.

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Historia 7 Kevin Ortiz Cabrera

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n día, el 6 de mayo de 2013, se fueron de acampada un grupo de niños del colegio Juan del Río Ayala. También había un colegio que se llamaba Oasis. Y por la noche las niñas del Oasis se pusieron a llorar porque decían que en la cabaña 27 estaba escrito que ahí había muerto un niño. Después se pusieron a llorar los niños y niñas del Juan del Río Ayala. Y luego, cuando se acostaron, en plena noche, un hombre se acercó lentamente por detrás de un niño; el niño, giró la cabeza noventa grados a la izquierda y pegó un grito que todo el mundo se despertó y fueron a la Cabaña 27. Entraron, y… el niño estaba muerto.

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Historia 8 Iris Monzón Montesdeoca

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ntiguamente, el Garañón era el manicomio de la isla dónde alejaban a los locos de la civilización. En la cabaña 27, era dónde metían a los más locos. Una noche, con mucha niebla, se oyeron unos ruidos… Por la mañana apareció un loco colgado en un árbol sosteniendo un cartel que decía: “Estáis todos muertos”. Después, abrieron la puerta de la cabaña 27, y se los encontraron a todos muertos. Así que decidieron quemar la cabaña 27. Hoy en día, aparece y desaparece esta famosa cabaña con ruidos extraños.

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Historia 9 Alejandro Hernández Lorenzo

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n día, tres amigos de quince y dieciséis años fueron a comer en el campo. Cuando llegaron empezaron a comer, pero, como había madrugado mucho se durmieron. Cuando se despertaron vieron que era de noche y de repente de la nada salió un viejecito diciendo: –Tengo una cabaña libre ¿Queréis alquilarla? Y uno de los tres amigos dijo: –Vale, la alquilo pero ¿Cuánto cuesta? El viejecito con cara de bueno dijo: –Vale, te hago una oferta, es gratis. Y los tres amigos se fueron a la cabaña, vieron que el número era el 27 y entraron. Se fueron a dormir y dejaron la puerta cerrada y las ventanas abiertas y de repente… ¡Plam! Las ventanas se cerraron. Uno de ellos que se llamaba Óscar quiso avisar a uno de sus amigos, encendió una vela y vio que no estaba. De repente, Óscar tuvo que ir al baño, abrió la puerta y vio que había niebla pero se le olvidó la linterna. Mientras, en la cabaña, uno de los amigos movió al otro y vio que estaba muerto. Cuando miró al suelo vio una cámara, la cogió y vio que había un video. Lo miró y era de un niño con un cuchillo matando a personas de esa cabaña. 15


De repente vio algo en el suelo, se acercó, y… ¡Ah! Salió un niño con un cuchillo y con las manos llenas de sangre y lo mató. Cuando volvió Óscar vio, al encender la linterna, que había una nota en la pared escrita con sangre diciendo: “Ten cuidado y vete o si no te haré lo mismo que a tus amigos: MATARTE”. A Óscar se le cayó la linterna al suelo y salió corriendo y llamó a la policía. Cuando llegó la policía no había nada. Al final, Óscar se fue de la cabaña y el niño desapareció con los cuerpos de los dos amigos.

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Historia 10 Irene Santana Santana

rase una vez, hace mucho tiempo, en el Campamento del Garañón, un grupo de un colegio que fue de acampada. Eran seis niños: Jorge, alto y moreno, un mandón; Lucía, baja y rutia, otra mandona; Carlos, alto y rubio, un chulito; Marta, alta y morena, una pija de cuidado; Luis, bajo y rubio y muy tímido; y, Paula, alta y morena, una atrevida. Una noche, un gran estruendo se escuchó en la cabaña veintisiete, cuando los profesores fueron a ver lo que había pasado entraron y encontraron a Jorge en la cama lleno de sangre y muerto. Los profesores para no preocupar les dijeron: –Que nadie diga nada de esto y tranquilos que esto ya se va a solucionar. A la mañana siguiente, nade sospechaba y los niños no dijeron nada. Por la noche, los niños volvieron a acostarse y Carlos dijo: –Esta noche no pasará nada estoy seguro. De nuevo se escuchó otro estruendo y los profesores dijeron: – ¡Otra vez no!

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Corrieron hacia la cabaña alarmados, y Lucía, con mucha sangre alrededor, estaba muerta. A la mañana siguiente, los niños estaban asustados, se pasaron todo el día temblando y cuando se hizo de noche no pegaban ojo. Cuando consiguieron dormir, otro estruendo se escuchó, los profesores fueron a ve lo que había ocurrido: Carlos había muerto. Ahora, quedaban Marta, Luis y Paula. Esa misma noche Paula y Marta murieron, solo quedaba Luis. De la desesperación, Luis, se escapó y nunca más volvieron a verle. Ahora, se dice que los seis niños merodean buscando a otro grupo que vaya a la cabaña veintisiete y sufran como ellos.

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Historia 11 Lorena Cabrera Tejera

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ace mucho tiempo, una niña se fue de vacaciones con su familia al campo y se alojaron en una cabaña, era la cabaña 27. Ellos no entendían por qué todo el mundo le tenía miedo a esa cabaña. Así que se lo preguntaban a todo el mundo, pero nadie les respondía. Al llegar la noche, escucharon un chirrido de una puerta abriéndose, pero ellos, no veían nada; sabían, que ese era un lugar muy tranquilo y seguro. De pronto, se escuchó en la puerta: “toc, toc”. Ellos sorprendidos corrieron a ver quién era; y, sólo vieron una cabeza blanca como la nieve y los ojos negros como el café. Al momento se escondieron debajo de las camas, el hombre de un rostro extraño abrió la puerta y no vio nada. Cuando se fue de allí el hombre de rostro extraño, ellos salieron de la cama. Todos estaban muy asustados, pensaban que aquel hombre era un fantasma. Al día siguiente se lo fueron a contar todo al recepcionista. Y éste les contó que era un mito, que allí nunca había pasado nada. Pasadas las vacaciones volvieron a sus casas, se lo habían pasado muy bien y querían volver otra vez. 19


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Historia 12 Ana Ventura Socorro

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n una cabaña abandonada, oscura, cubierta de árboles y donde rondaba la soledad, decían que se encontraba el espíritu de un niño que había sido hallado muerto hacía un año aproximadamente. Un día, una maestra se decidió ir a la cabaña 27 y al lado había un banco con tapa de madera, dejó allí sus zapatos para no ensuciar la cabaña ni hacer ruido. Se sentó mientras pensaba en lo que allí estaba sucediendo, empezó a oír voces, a recibir órdenes que no sabía de dónde venían. Se levantó, la curiosidad la invadía y decidió levantar la tapa de madera que cubría el banco. Allí encontró abundante sangre, empezó a mirar a sus alrededores y cada vez había más y más, hasta que decidió seguir una orden en las pistas que iba descubriendo hasta poder hallar el cadáver del niño. La maestra fue corriendo hasta dónde se encontraba su clase, cuando llegó no encontró a los niños y pensó que sería buena idea buscarlos entre los árboles pero no los encontró. También pensó que sería buena idea ir a sus cabañas y los encontró en la cabaña número 16. Les contó todo lo que había sucedido y los niños asombrados fueron a ver, pero cuando llegaron se dieron cuenta de que el cuerpo era de 21


mentira y la sangre era mermelada de fresa. Pasaron la noche tranquilos y tuvieron muchas anĂŠcdotas que contar a sus padres. Al final, todo habĂ­a sido una broma pesada de los niĂąos de otro colegio.

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Historia 13 Santi Morales Déniz

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n día, un grupo de cuatro amigos iban a un campamento en el Garañón. Iban en la guagua haciendo chistes y hablando, cuando llegaron los monitores les estaban esperando, salieron y se ilusionaron de ver las cabañas de madera. Después fueron a un punto de reunión que tenía al centro una hoguera. Los monitores les explicaron las reglas y se fueron a la cabaña donde se instalaron. Cuando se hizo de noche se fueron a cenar, después a duchar y al finar a su cabaña a dormir; pero, no podían dormir, algo se los impedía, así que salieron los cuatro: Carla, Ignacio, Jessica y Felipe. Ignacio salió el primero, pero había una densa niebla así que sacó su linterna y vio fuego en el punto de reunión, así que fue corriendo hacia allí dispersándose del grupo. Oyó algo, como un sonido, salió corriendo y se cayó por una pendiente muriéndose cerca de una cabaña que tenía el número 27. Carla lo encontró pero se dio un susto que asustó a todos los que vinieron corriendo. Y tapándose los ojos miraban a reojo a Ignacio sin vida. Se lo llevaron y se quedaron atemorizados. 23


Al día siguiente, no aparecían los monitores, así que Carla se fue a la cabaña 27 y vio una frase diciendo: “Vais y morir”. Entonces se cerró la puerta y se oyó un crujido y Felipe al oír el portazo abrió la puerta y vio a Carla muerta. Vino Jessica y empezó a llorar. Jessica y Felipe intentaron huir pero no pudieron. Lo intentaron de noche y tampoco lo consiguieron. Pero, los dos vieron algo extraño, algo blanco. Estaban patrullando delante de la cabaña mortal, la número 27, y, ¡habían visto a un fantasma que les lanzó dos cuchillos matándolos! Dos días después la policía localizó a los monitores muertos y atados a un árbol.

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Historia 14 Paola Ramírez Edu

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abía un niño que se llevaba bien con su familia. Pero, de repente se volvió loco y mató a su familia. Un día, salió del centro de menores y se fue con su amigo a una cabaña. A la noche, el niño quiso ir al cine y cuando se dio cuenta de que se había olvidado del ticket, volvió a la cabaña para cogerlo. Al entrar le dio por no encender la luz. A la mañana siguiente ve que el amigo estaba muerto y en la pared ponía con la sangre del amigo: “Menos mal que no encendiste la luz”.En ese momento el niño quedó marcado para toda su vida. Tras eso, pensaron que había sido él. Juan era su nombre. Según pasaban los días dejó de pagar el alquiler de la cabaña, así que el banco se la quitó. Cuando estaban enseñando la casa abrieron la habitación y las paredes estaban pintadas, rayadas y lo único que había era: “Muere, muere y solo muere”. En ese instante se oyó como una mujer gritaba: – ¡La niña, la niña! También se oyó cómo corría la niña. La casa estaba encantada. Desde ese momento la llaman la cabaña 27. Es tan pequeña que por eso la llamaron con ese nombre. ¡Ay! Y… ¡Ten cuidado nunca enciendas la luz! 25


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Historia 15 José Suárez Rodríguez

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n día al campamento el Garañón fueron dos colegios. Uno de Santa Brígida y otro de la Garita. Elso fue al baño y se cayó al suelo, consiguió levantarse, se echó agua en la herida y mientras se echaba agua se apagó la luz y gritó: – ¡Kevin! Entonces Kevin fue al baño, vio a Elso sentado en el suelo y le dijo: – ¿Qué te pasa? Entonces Elso le dijo: –Ayúdame a levantar y ¡Corriendo, tonto! Kevin lo levantó y le ayudó. Fueron a su cabaña, y Kevin y Adrián fueron a buscar a Ana. Después de vendarle la herida le tumbaron en la cama y por la noche, cuando a la cabaña le tocó recoger, la ventana de la cabaña estaba abierta y una serpiente entró, y cuando estaba en el suelo se metió en el saco de Alejandro. Cuando fuimos a ver las estrellas se cayó Alejandro. Pepe lo acompañó y lo metió en el saco. Pepe se fue otra vez, y cuando estaba en la cancha oyó un grito. Llamó a sus compañeros de cabaña y corriendo avisaron a Ana y a Ramón, de que a Alejandro le había mordido una serpiente. 27


Ana cogi贸 un palo y le dio a la serpiente en la cabeza y le dieron un ant铆doto a Alejandro para el veneno.

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Historia 16 Melody Pereiro Quesada

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n día un matrimonio decidió irse de vacaciones. Ninguno se ponía de acuerdo, y se pusieron a ver la televisión y vieron un anuncio de un lugar hermoso y entonces observaron el precio y era sólo de veinte euros por semana y lo aceptaron. Llamaron… y nadie lo cogió. Al día siguiente volvieron a llamar y lo cogió un niño pequeño de más o menos cinco años, con una voz un poco grave les dijo: – ¿Quién llama? Si es para lo de las vacaciones, vengan mañana. Al día siguiente, llegaron al sitio y no se parecía en nada al anuncio. Después de alojarse se fueron a la piscina y cuando la mujer se metió en el agua, el agua se puso roja y la mujer se murió. El hombre se fue corriendo a la cabaña y cuando entró una persona lo cogió por el cuello y lo mató. Y eso es lo que ocurre siempre que alguien llega a ese campamento.

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Historia 17 Aday Domínguez Hernández

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acía una mañana preciosa, fuimos a desayunar y después un niño de quinto C dijo que en la cabaña veintisiete se había muerto un niño. Los niños se pusieron a llorar y a llorar. En la pared de la cabaña ponía: “Morirás”, escrito en sangre. Unos niños entraron a su cabaña para seguir llorando. Después apareció un hombre con un hacha llena de sangre. Cuando los niños lo vieron empezaron a correr a sus cabañas. Después se lo dijeron a la profesora, los niños recogieron sus maletas para subir en el autobús y volver al colegio. Después fueron a sus casas a bañarse y dormir tranquilos.

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Historia 18 Daniel Vega Déniz

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n un alegre campamento llamado Garañón, había una cabaña, grande y lujosa, con luz, televisión, ordenador, seis baños y más habitaciones. Un día, un joven niño llamado Víctor. Que era alto, débil, inteligente, deportista, torpe; su cabello corto y negro; y, asustadizo. Iba vestido con un pulóver negro, camiseta azul oscura, de pantalones negros y unos zapatos grises. Tras llegar, le presentaron al sustituto de los monitores por si tenían problemas y les repartieron sus cabañas. A Víctor le tocó la 27. Él se chuleó y sus compañeros le envidiaron y se fue contento. En la cabaña se acomodó y aburrido porque no había nadie, echó un vistazo a las demás salas, encendió la televisión, usó el PC y admiró unos bellos cuadros y viajó al comedor. Comió carne y arroz amarillo. Volvió a la cabaña, estuvo con su computadora y a las 12:00 de la noche se le abrió una rara carpeta con imágenes terroríficas y sangrientas. Él en un acto de pánico desenchufó el ordenador y fue a la cama. Él pensaba que un hacker le había metido un virus. Se durmió y a las 3:15 de la madrugada oyó ruidos y veía sombras y cosas paranormales. Estaba horrorizado; iba a encender la luz y cayó por una trampilla, tras recuperar su 32


conciencia vio un círculo y al instante recibió un fuerte golpe en la barriga y se desmayó. Se levantó, observó a una criatura demoníaca que le empezó a torturar atándolo con una cadena. Le empezó a cortar manos y piernas con unas sierras mecánicas y viendo que gritaba demasiado su víctima, le dio con una gran bola de pinchos en todo el cuerpo y con un cuchillo lo descuartizó. Tras morir, el demonio en un baño de sangre se lo comió, pero se extrañó. Le habían engañado, se había comido a un falso humano. Indignado salió y empezó a mirar con terror al muchacho, entró un niño y gritó muy alto despertando a todo el lugar; el diablo infundió terror y mientras corrían se los comió uno a uno, menos al de la cabaña 27. Fácilmente lo encontró; él empezó a aullar y le persiguió. Víctor se tropezó y cayó en una gran barra metálica. Se le cayeron los ojos, sin poder ver entró en un bosque con una espesa niebla y el demonio lo mató cortándole la cabeza y todo lo demás. Esta vez la criatura se zampó a todos y bebió su sangre en su bañera llena de cadáveres y su líquido vital humano. Lo raro es que volvieron a sus casas copias y se esfumaron. Y es así cómo el demonio siguió asesinando y comiendo humanos.

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La Cabaña 27  

Breves historias de terror en un Aula de la Naturaleza

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