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José Manuel Luque Rojas Presidente de la Junta Nacional Directiva Efraín Eric Poot Capetillo Vice-Presidente de la Junta Nacional Directiva Margarita Argüelles Gómez Secretaría Ejecutiva de la Asociación Víctor Alarcón Olguín Secretario de Organización Jesús Tovar Mendoza Secretario de Relaciones Interinstitucionales Ernesto Hernández Norzagaray Secretario de Relaciones Internacionales Lerins Rafael Varela Castro Secretario de Coordinación de Eventos Académicos Víctor Manuel Reynoso Angulo Secretario de Publicaciones y Revista Institucional Víctor Manuel Muñoz Patraca Secretario Académico Octavio Moya Delgado Secretario de Membresías y Registro de Asociados Francisco Serrano González Secretario de Estudiantes de Pregrado y Postgrado Jorge Alberto Chan Cob Secretario de Comunicación, Imagen Institucional y Redes Sociales Susana Candelaria Pech Campos Secretaria de Capacitación y Actualización Académica y Metodológica Gabriela Yolanda Castañón García Secretaria de Distinciones Académicas, Becas y Promoción Científica Gustavo López Montiel Secretario de Evaluación de la Enseñanza y Evaluación de la Ciencia Política


Sinaloa Rocío Soto Sección: “Eventos” Estado de México Diana Estefanía Valdez Carolina Díaz Sección “Así lo escribió” Jalisco Diego Carrillo Hidalgo Elena Soto Chapa Sección “Interviú” Nuevo León Ana Gabriela Farías Calderón Sección “En debate” Querétaro Lu Solano Sección: “La ventana” Puebla Alan Ruíz Coordinadora Nacional de Asuntos Editoriales Elizabeth Valdez Alvarez Revista Radiografía Política© Número 9, Noviembre de 2013 Toluca, México

Todos los textos incluidos en la Revista Radiografía Política de los Comités Juveniles AMECIP están protegidos por derechos de autor. Conforme a la ley, está prohibida su reproducción por cualquier medio, mecánico o electrónico, sin permiso escrito del Comité Editorial. Los textos completos de los artículos son de acceso abierto, esto es: se pueden leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o vincular. Las opiniones expresadas en los artículos publicados son las de los autores y no coinciden necesariamente con las del Comité Editorial ni las de los Comités Estudiantiles de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas. *Foto de Portada Original de PGKreling Guggenheim©, 2013.


• PRESENTACIÓN

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• Política Exterior Argentina: Conceptos y Teorías Dr. Alejandro Simonoff/Universidad Nacional de La Plata, Argentina

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• De Interpelaciones a Interpelaciones Mtro. Rubén Flores González/Universidad Autónoma de Guanajuato

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• La Salud Mental en México: Un Problema de Asistencia Social R. Maritza Isabel Vergara/Universidad Autónoma de Guerrero

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• ¿Podemos reducir la corrupción en México? Límites y posibilidades de los instrumentos a nuestro alcance. Arellano, G.D. México. CIDE Alberto Vélez Valdés/Universidad Autónoma de Nuevo León

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• Conmemoración del 60° Aniversario del Voto Femenino en México – Dra. Elvira Hernández Elena Soto Chapa/Universidad Autónoma de Hidalgo

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• Presentación del Comité Estudiantil AMECIP Sinaloa CEA – Sinaloa/Universidad Autónoma de Sinaloa

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• Poema: Sempiterno Ricardo A. De la Vega/Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

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La Revista Estudiantil AMECIP: Radiografía Política es una publicación mensual, en formato electrónico, vinculado a temas de interés especializados en el análisis político y social del ambiente juvenil en México. Su objetivo es promover la participación de los jóvenes mexicanos en la esfera pública, a través de los Comités Juveniles AMECIP, lograr la integración de una red juvenil nacional que impulse la cooperación y la formación de profesionistas más competitivos y activos en su entorno. La Revista Radiografía Política es un trabajo colectivo que integra una gran diversidad de temas (enfocados a ciencias políticas o ciencias afines); en esta primera edición el eje temático es: “La Ciencia Política frente a la juventud mexicana”, ofreciendo a los jóvenes una ventana de entretenimiento e identidad. Radiografía Política esté enfocada a la población juvenil ávida de conocimiento,

interacción,

cooperación

e

identidad,

intenta

convertirse en un medio de expresión de los jóvenes, en el cual se compartan experiencias y al mismo tiempo es un espacio de retroalimentación con la participación de los Comités Juveniles en cada entidad federativa.

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Dr. Alejandro Simonoff Política Exterior Argentina: Conceptos y Teorías1 La llegada de la democracia fue un punto de inflexión para la disciplina, el concepto de autonomía que había resultado articulador de un primer momento paradigmático, y que se expresó en la confrontación entre autonomistas y occidentalistas2 de los años 60 y 70, fue dejando su lugar a la aparición de un escenario más complejo. A partir de aquí se constituyeron al menos cuatro conceptualizaciones teóricas distintas: la puigiana o autonómica clásica, la escudeana o neoconservadora, otra de inspiración neoliberal o relacionalista, y la última sociohistórica expresada por Mario Rapoport y Raúl Bernal Meza entre otros. Juan Carlos Puig y sus sucesores conformaban el sector denominado latinoamericanistas o autonomistas quienes analizaron las asimetrías existentes en la relación entre América Latina y los Estados Unidos, los efectos negativos de ellas, pero también de los márgenes de maniobra que permitirían la consecución de los Objetivos Nacionales por parte del Estado-Nación, siendo éste, su variable de análisis.3 La ideología que lo sustentó fue de tipo nacionalista y mercado internista, asimilable a los populismos existentes en esta época. Y percibió a una forma de integración como un instrumento destinado a favorecer la autonomía. Ésta fue definida como el desarrollo del Interés Nacional, objetivado por un uso racional y no por deseos ni pasiones Pero esta escuela siguió evolucionando desde la crisis paradigmática de los ochenta hasta la actualidad, como lo demostraron los trabajos de Luis Dallanegra Pedraza y Myriam Colacrai que permitieron despuntar un nuevo tipo de autonomismo, o posautonomismo. En el caso de Dallanegra, configuró su propuesta en torno al realismo sistémico estructural, entendiéndolo como una cosmovisión -de la cual el poder es el factor determinante-, totalizadora e integral del análisis del sistema internacional, a partir del cual los Estados Periféricos pueden definir una 1

Para un análisis más detallado remitimos al capítulo primero de nuestro, Teorías en Movimiento (2012a). Este sector propiciaba un alineamiento con Estados Unidos y su enfrentamiento con el tercermundismo o latinoamericanismo, en el que se inscribía Puig y su escuela (Figari, 1985: 24), ya que percibieron estas acciones autonómicas como aislacionistas. El aporte de este grupo no fue significativo desde el punto de vista teórico, muchos de sus trabajos terminaron siendo “tendenciosos” y con un juicio crítico no fundamentado “en fuentes primarias o secundarias relevantes." (Rapoport 1990: 556) 3 En este tipo de análisis el Estado Nación no es un actor único y racional como lo hizo la tradición realista, sino como un campo de disputa entre facciones que luchan por su control. 2

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política exterior acorde a sus intereses, acumulándolo no solo de acuerdo a un patrón de suma cero, como creía Puig, sino también a partir de generar un “contrapoder” que supone generar “inmunidades” frente al poder dominante. (Dallanegra, 1998: 93-94) La lectura de Miryam Colacrai apuntó a una redefinición de la autonomía, ya que las “postulaciones” de la autonomía “no son un mero recuerdo histórico, puesto que gran parte de las discusiones que allí se planteaban no han sido saldadas todavía…”, incorporando al concepto puigiano, “la dimensión regional como parte sustancial de ella y no como mera agregación.” (Colacrai, 2009: 35 y 45) Estos nuevos elementos –redefinición de la construcción del poder y un nuevo rol a la integración-, alejaron las dificultades de los análisis pugianos, sin alterar su concepto central, los márgenes de maniobra, y se separándose claramente de las versiones neoliberales y neoconservadoras. La interpretación neoconservadora, próxima a las lecturas occidentalistas, encontró en la oleada ideológica de la nueva derecha del fin de la Guerra Fría un impulso singular y constitutivo del segundo momento paradigmático de la disciplina. Su sustento fue la aceptación del orden político (de características unipolares), económico y financiero internacional (marcados por la globalización). La agenda política con las grandes potencias estuvo marcada por el programa neoconservador en materia de seguridad (donde los países periféricos no deben poseer tecnologías sensitivas) y en lo económico se concentró en el rol que la fuerzas del mercando internacional le otorgaron al país y la integración regional estuvo en función de la apertura económica. El Interés Nacional fue definido solo en términos económicos, haciendo de la autonomía, a través de un proceso de disección conceptual en consumo e inversión, un elemento cuyo uso fue diferido permanentemente hacia el futuro, hasta hacerlo desaparecer como práctica.4 La crisis de 2001 quebró la instancia paradigmática de la década anterior; y por ello inicialmente Escudé avizoró la llegada del Estado Parasitario y la posterior flexibilización de su realismo periférico. Escudé visualizó la aparición de un Estado Parasitario en el cual la política exterior “se convierte en un instrumento” de la política interna, vaticinando efímeramente que: ...es improbable que el futuro depare políticas exteriores “racionales”, pensadas en función de los intereses de largo plazo en un contrato social democráticos. Por lo menos hasta que la condición de parásito sea superada, no volverán a implementarse políticas exteriores como las de Menem y Alfonsín que más allá de sus aciertos o errores fueron por momento admirables en su disposición al sacrificio electoral.... (Escudé, 2005: 117)

Pero no solo el cambio de la situación interna afectaba el análisis escudeano, también el alejamiento del horizonte de un mundo unipolar que lo llevó a sostener que en los últimos años producto del “caos 4

La Autonomía fue leída no como asilamiento, como lo hicieron sus antecesores occidentalistas, sino como confrontación inútil.

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sistémico” se “han reducido los costos de las confrontaciones con la potencia hegemónica” que tuvo como consecuencia que las “ecuaciones del ‘realismo periférico’ se ha(ya)n transformado”. (Escudé, 2004: 19) Esta transformación de las ecuaciones del realismo periférico, lo llevaron a una revisión del proceso, al considerar que las políticas exteriores de las administraciones kirchneristas son una expresión de realismo periférico blando, frente a una supuesta aplicación ortodoxa de su teoría en los noventa. (Escudé, 2009) Por lo que sostuvo en su último libro Principios del Realismo Periférico podemos inferir que las diferencias entre ambas estuvieron en sus retóricas, ya que la segunda fue “más digna y menos complaciente” que la primera. (Escudé, 2012: 10) Y a su vez, para evitar los problemas con el discurso doméstico: …los Kirchner frecuentemente deben disimular su realismo periférico con retórica altisonante que tranquilicen a quien cree que, concretamente, sus países son más autónomos y más dignos. (Escudé, 2012: 113)

Otro dato de magnitud fue su separación de la economía neoliberal que se aplicó en los noventa considerando que no fue una variable sustancial para comprender una política exterior (Escudé, 2009: 2), pero, como señalan muchos autores, entre ellos Rapoport ambas cuestiones son inescindibles. (Rapoport y Spiguel, 2003: 222-224) Es extraño que en un artículo de 2011, donde plantea el surgimiento de China como principal potencia mundial, continuó planteando los mismos condicionantes que para los escenarios anteriores, a pesar del cambio de las “ecuaciones”. (Escudé, 2011) Como observa Victoria Zapata, si en los noventa el Realismo Periférico era “el único camino posible”, el autor hoy se encuentra frente a un dilema que no resuelve concluyentemente, ya que debe dar cuenta de su aplicabilidad en el nuevo escenario internacional, o si nos encontramos frente a una “readecuación” o una “refundación” ontológica de aquel. (Zapata, 2011, 13) Un dato adicional, este giro escudeano ha dejado huérfanos a sus antiguos compañeros de ruta, como Andrés Cisneros (2008), u otros neoconservadores críticos de algunos aspectos de su teoría, como Carlos Pérez Llana (2010)5, quienes como los antiguos occidentalistas, han regresado a la insulsa categoría de aislamiento. Aunque debemos reconocer el intento de Andrés Cisneros por establecer ciertos parámetros para medir el aislamiento, o la falta de conexión con el mundo de Argentina “con los sectores más 5

Este último autor pasó de ser un discípulo de Puig a principios de los setenta a alejarse del pensamiento autonomista al promediar esa década para pasar a reivindicar un modelo claramente neoconservador y neoliberal en los tiempos recientes.

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dinámicos del mundo” en función de cómo coincide o no nuestra agenda con Estados Unidos, Brasil, China y Europa. En el caso de la administración de Cristina Fernández llegó a la conclusión que “nuestra agenda no coincide completamente” con esos centros de poder mundial. (Cisneros, 2010: 71, la cursiva es nuestra)6 Para el segundo autor, Carlos Pérez Llana, el asilamiento fue una constante de nuestra política exterior “y decididamente agravada desde la crisis de 2002.” (Pérez Llana; 2010: 131) Para esta nueva fase las alianzas externas, donde el gobierno argentino es “un aliado objetivo del chavismo andino”7, dijo que además posee un antinorteamericanismo que “es un componente central de legitimación mediante la apelación al nacionalismo, que asume formas diversas según las confrontaciones políticas históricas”, fueron la “parte constitutiva de la debilidad y del aislamiento” (Pérez Llana, 2010: 152-3) Esta posición llevó a Carlos Escudé a confrontar, si bien comparte la idea de una segunda oportunidad, con muchos de sus antiguos compañeros de ruta, al señalar que: …El asilamiento argentino comenzó a revertirse hacia 2005. Aunque es verdad que todavía está pendiente el acceso al crédito a tasas razonables, en 2010 nuestro aislamiento no es más que un mito de uso político interno. Haberlo superado debería ser fuente de regocijo para nuestros compatriotas… (Escudé, 2010)

Incluso, los neoliberales atacaron esta posición, como el caso de Russell (2010b: 304), y Tokatlián quien la consideró “burda”. (Tokatlián, 2013: 64) Si bien en esto se diferenciaron de las lecturas neoconservadoras, al criticar la idea de aislamiento, los neoliberales hicieron un juego de esta política como retorno al pasado por sus elementos autonomistas.8 No percibiendo que la continuidad de ellos responde a la falta de respuestas que desde estas percepciones se poseen con respecto a la problemática de la inserción argentina en el mundo. Para Mario Rapoport, el concepto de aislamiento fue una interpretación: …frecuentemente utilizada en la literatura estadounidense para explicar de modo abstracto toda expresión de conflicto divergencia de la Argentina, respecto de la política exterior norteamericana. (Rapoport, 2013: 14)

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Obsérvese como en esta perspectiva el escenario internacional es determinante. Muchos autores indicaron como motivo de acercamiento entre las administraciones kirchneristas con el régimen bolivariano de Chávez por cierto parentesco ideológico, pero no son pocos los que las consideran como pragmáticas. (Tokatlián, 2013: 64) 8 Aunque no queremos abundar en los conceptos propuestos por esta corriente, existe uno que nos ha llamado poderosamente la atención: la “desmesura”. Categoría analítica un tanto inasible como indeterminable en términos objetivos como el concepto de aislamiento. 7

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Como lo hemos señalado en la etapa de la Guerra Fría, los occidentalistas se esforzaron por demostrar esto, pero resulta muy difícil de establecer o no puntualizar cuáles son sus parámetros. (Simonoff, 2012a) La corriente que denominamos neoliberal9 estuvo formada principalmente por Roberto Russell y Juan Gabriel Tokatlián y giró en torno al concepto de autonomismo relacional, un concepto que devino de varias influencias como las del constructivismo de Alexander Wendt, Kenneth Waltz y Stephen Walt para los análisis de alianzas. (Russell y Tokatlián 2002:405) El interés nacional se compone tanto por cuestiones económicas y morales de acuerdo a la ideología neoliberal10, poniendo al Estado Periférico en un segundo plano. Por ello, la autonomía apareció desplazada, ya fuese por la reducción del Estado Periférico a un actor pasivo (Miguez, 2010: 142) o porque se la instrumentalizó en función de otros objetivos. (Miranda, 2005: 55) Esta corriente fue crítica del autonomismo y del neoconservadurismo, aunque compartían con este último muchas de las críticas a la primera escuela, e incluso pretendieron erigirse en alternativa a aquél en varias oportunidades durante los años noventa. La escuela socio-histórica estuvo definida por entender la “influencia decisiva” de los modelos de acumulación “en la evolución del Estado, los regímenes políticos y en la formación de la política exterior.” (Rapoport y Spiguel, 2003:170-1). Se presentó como un “un abordaje multidimensional y complejo es decir, de una ‘historia social’…” Para la construcción de esta opción fue importante la convergencia entre la Escuela de Brasilia, conducida por Amado Cervo. A diferencia de las escuelas neoliberal y neoconservadora, esta se propuso “una mirada propia” de la disciplina, fuera de la influencia anglosajona. Esta perspectiva posee dos características: una metodológica, inspirada en la obra de Jean-Baptiste Duroselle y otra de enfoque histórico-estructural, del sistema mundo de Emmanuel Wallerstein (Bernal Meza, 2005: 350-1). Desde esta última perspectiva, los cuestionamientos a la teoría autonomista fueron encabezados por Mario Rapoport, quien calificó al análisis puiguiano como “sugerente”, aunque entendió que sus conclusiones resultaban “algo esquemáticas”. Y a pesar de ver al concepto de autonomía heterodoxa como “insatisfactorio”, reconoció que estas investigaciones abrieron “un fértil terreno para los estudiosos en la materia y tuvo fuerte influencia en escritos posteriores.” (Rapoport, 1990: 565-6)

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La llamamos así por los motivos que explicó Salomón para sus homónimos del norte, quien siguiendo a Joseph Griecco denominó neoliberales a las corrientes del institucionalismo liberal que no solo se diferenciaron del “institucionalismo liberal clásico”, sino también de “la tradición de la que Keohane se reconoce deudor.” (Salomón, 2002: 14) 10 En este caso lo decimos en el sentido más amplio posible.

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La relación de esta Escuela con la autonomía no provino de fuentes puigianas -a pesar de que Raúl Bernal Meza había sido un discípulo y continuador de la obra de Puig-, sino de la llamada Escuela de Brasilia que tiene a Helio Jaguaribe como mentor.11 Recientemente en el “Prólogo” escrito por Mario Rapoport al libro de Miguez Partidos políticos y política exterior, propuso una “autonomía regional” entendiéndola como la superación, tanto del concepto puigiano –que consideró como “aislacionista”-, como de la relacional por entender que ésta “no vincula esa autonomía al reconocimiento de intereses nacionales de los países y a la realidad asimétrica del mundo.” La nueva autonomía debe: … partir de otras relaciones de fuerza, basadas en los propios derechos de cada uno como nación y del conjunto, algo que podríamos denominar “autonomía regional”, de forma que se incorporen los intereses del resto de la región, posibilitando que la negociación con los poderes hegemónicos no la hagan preferentemente naciones aisladas, sino un bloque o un conjunto de ellas. (Rapoport, 2013: 17)

Estos postulados de Rapoport con los presentados por los herederos de Puig podrían estar reconfigurando un polo al interior del campo disciplinar que abriría nuevas perspectivas de análisis en el marco de una autonomía renovada, o posautonomía. No nos es extraño que esta nueva situación obedeciera a que las administraciones posteriores a la crisis de 2001 estuvieran imbuidas de ciertos lineamientos autonomistas, lo que benefició a estos sectores marginados en la década anterior, aunque muchos poseen una lectura crítica de los acontecimientos recientes. Conclusiones En esta brevísima recolección observamos una heterogeneidad analítica que está marcando el estado disciplinar. Creemos que como ocurre en el campo de mayor referencia de la política exterior, las relaciones internacionales, es probable que estemos viviendo una etapa donde no se aprecian con claridad la existencia de paradigmas que le imprimen a la disciplina un comportamiento más homogéneo. (Salomón, 2002: 49) Pero esa diversidad no nos impide señalar también como la autonomía continúa siendo el eje de las discusiones teóricas sobre la política exterior argentina. Todas estas cuestiones son temas que no podíamos dejar de plantear, y a los que no hemos llegado aún a respuestas definitivas pero no queríamos dejar de resaltar nuestros interrogantes sobre la política exterior reciente y sus interpretaciones.

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La escuela de Brasilia cuenta con una sólida tradición académica en el ámbito universitario, tanto desde el Instituto Brasileño de Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia y sus publicaciones, como la Revista Brasileña de Política Internacional son un punto de referencia. Para Flavio Sombra Saraiva esta escuela comparte con la de Mario Rapoport tres aspectos principales: la influencia de la escuela histórica francesa, la cuestión del desarrollo y la vinculación entre ellos. (Sombra Saraiva, 2001: 51-53)

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Tokatlián Juan Gabriel. 2013, Febrero. “Estamos en un proceso de gradual reorientación de la política exterior” reportaje de Cecilia Escudero en Revista Debate, (X), N° 496, pp. 63-65. Zapata, Victoria. 2011. “’Amigo-Enemigo’ y la política exterior argentina. Presentado en X Congreso Nacional de Ciencia Política, organizado por la Sociedad Argentina de Análisis Político, Córdoba


Mtro. Rubén Flores González De Interpelaciones a Interpelaciones Corría el año de 1989, el día: primero de noviembre. Todas las cadenas de la televisión nacional –es decir Televisa– trasmitían el primer informe de gobierno de Carlos Salinas de Gortari y a mis seis años yo estaba indignadísimo. Era Cuauhtémoc Cárdenas quien debía estar ahí, presidiendo el recinto legislativo, con la banda presidencial terciada al pecho –pensaba–, gracias a la instrucción política de mis padres y mi propia experiencia. Yo mismo había ido a la casilla electoral y había marcado con crayola (previo aleccionamiento paterno) las siglas del Frente Democrático Nacional. Cuando, posteriormente, mi madre me comunicó que el candidato por el que voté había perdido, me enojé mucho. Y más creció mi enojo cuando supe que el otro candidato había ganado haciendo trampa. Comprenderán entonces, queridos lectores, que ese primero de noviembre de 1989, presenciando aquella injusticia frente a la televisión de casa de mis abuelos, se me hubiera escapado decirle “Pinche pelón mentiroso”, al pinche pelón mentiroso que estaba rindiendo su informe en esos momentos. Avatares del destino, mi abuelito (Teniente Coronel del Ejército Mexicano, con todas las mayúsculas en su sitio) veía también el informe desde su sillón, a unos pasos de donde estaba yo. Se levantó de repente, con los cachetes enrojecidos, y me miró como si yo fuera uno de esos estudiantes revoltosos, a los que veinte años antes se había encargado de reprimir. Una sensación de peligro me invadió y, quizá debido a eso, corrí hacia el baño más próximo y me encerré en él, inconsciente de la trascendencia de mis actos. Hasta la fecha puedo envanecerme, por lo tanto, de haber protagonizado una de las primeras interpelaciones presidenciales de la historia de México. Si bien con anterioridad se habían presentado algunas dificultades entre el presidente y algún correligionario, –conflictos internos del partido hegemónico, que traslucían de cuando en cuando en las ceremonias oficiales–, la cultura histórica del país coincide en señalar que la primera interpelación presidencial se produjo en 1988 (Samaniego 2007), durante el último informe de gobierno de Miguel de la Madrid. Todavía estaba caliente el descontento por el fraude electoral perpetrado por el PRI algunos meses antes, y apenas el presidente hubo iniciado su discurso, el diputado Porfirio Muñoz Ledo se levantó de su curul y pidió la palabra al priista Miguel Montes, quién presidía la sesión. Se acercó a la tribuna, y con la mano levantada, algo gritaba, interrumpiendo el discurso de Miguel de la Madrid que, estupefacto, no sabía cómo reaccionar ante aquella inédita situación. Un grupo de congresistas del Frente Democrático Nacional se levantó de sus

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curules y abandonó el recinto del Palacio Legislativo. Envalentonados, los panistas, a quienes también había afectado el fraude, sacaron unas boletas electorales y comenzaron a exhibirlas por encima de sus cabezas. Vicente Fox Quezada, entonces diputado, se puso un par de boletas en la cabeza, a guisa de orejas: ya porque intentara decirle burro al presidente, ya porque estuviera practicando para cuando le tocara desempeñar ese digno papel. Al final, se armó una trifulca y a Muñoz Ledo los priistas lo llenaron de mentadas, e incluso el gobernador de Aguascalientes le propinó un par de karatazos que lo obligaron a retroceder. El episodio es significativo porque, según Althusser (1974), las interpelaciones no suelen cumplir esa función, la de desconocer la ideología dominante, sino todo lo contrario. Por su parte, Judit Butler (citado en Perez-Navarro 2007), buscando ahondar en la psique de los individuos interpelados, dice que la persona interpelada está esperando la voz de la ley, la cual anhela escuchar. Por esa razón, el individuo interpelado se vuelve ante la frase “¡Eh usted, oiga!”, antes incluso de haber resuelto ciertas preguntas fundamentales como “¿Por qué debería voltearme?”. En el caso de los informes presidenciales, tanta era la añoranza de las huestes del partido por ser interpeladas, que se daban cita cada primero de septiembre en las inmediaciones del recinto legislativo donde se rendiría el informe, y buscaban por todos los medios llamar la atención de su jefe supremo, en un ritual de reconocimiento muy semejante al que hace un gato doméstico cuando se restriega en los pantalones de su dueño recién llegado a la casa. “¡Eh usted, oiga!”, era la frase que todo burócrata de la clase media soñaba con escuchar mientras formaba valla a la entrada del recinto legislativo. Todo este ritual tenía, incluso, un nombre: “El besamanos”, se le llamó con mexicano cinismo. “Estamos con usted Sr. Presidente”. “La CNOP se compromete con la política de desarrollo impulsada por el Licenciado Fulano de Tal”, se podía leer en las mantas colocadas dentro y fuera de San Lázaro. Los diputados aplaudían de pie al finalizar el acto y, al día siguiente, comenzaban a publicarse los desplegados de felicitación en la prensa (Rangel 2013; Rodríguez and Rivas 2006). Curiosamente, Althusser, en su texto Ideología y aparatos ideológicos del Estado, sólo nos da ejemplos de interpelaciones que descienden en la escala alimenticia. Es decir, van de un sujeto dominante, a uno dominado (Althusser 1974). Sin embargo, en la glosa de los informes presidenciales de la postrevolución y hasta 1987, no sería raro plantear que todas estas muestras de afecto hacia la investidura presidencial también eran interpelaciones de abajo hacia arriba. Podríamos incluso hablar de varios episodios de auto-interpelación. Por ejemplo, aquellos de los informes de gobierno de López Portillo, dónde José (presidente, representante de la ideología dominante) interpelaba a José (sujeto) para que defendiera el peso como un perro. El interpelado, José (sujeto emotivo), derramaba entonces lágrimas en nombre de la nación saqueada, y se erigía como su vengador al nacionalizar la banca. Patadas de ahogado del metarrelato priista, a punto de sucumbir ante la posmodernidad neoliberal; con las que el presidente interpelaba a toda la iniciativa privada: “¡Eh usted, oiga! ¡Sí, usted, banquero, empresario!” Dándoles (a empresarios y banqueros) un lugar específico (secundario) dentro del discurso hegemónico; es decir, dentro de la narrativa según la cual el Partido era heredero de las conquistas económicas y sociales emanadas de las luchas populares: la Independencia, la Reforma, y la Revolución.

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No era sólo a los legisladores o a sí mismo a quién interpelaba el informe del presidente, sino, sobre todo, a las personas de la clase media que lo veían por televisión. Aquellos que con su voto, a favor o en contra del mandatario, legitimaban su presencia en esa tribuna. Hasta la fecha es común que la élite política busque reclutar sujetos de las clases medias, por ejemplo, durante las campañas que cada sexenio se realizan para promover el voto para las elecciones presidenciales. “Tu rock es votar”, o “con tu participación, la democracia se fortalece”, son slogans que apelan a la “conciencia cívica” del ciudadano que, al escuchar esta llamada, inmediatamente se vuelca a las urnas sin hacerse antes ciertas preguntas fundamentales: “¿En el transcurso de mi vida, cuantas veces seré llamado a votar? ¿Cuántas veces se me ha pedido mi opinión para algo que tenga que ver no sólo con designar a una persona para un cargo público? ¿Qué tanta participación tengo en las decisiones políticas y económicas del país, a través de este voto?”. Aproximadamente dieciocho, nunca y muy poca. Estas son las respuestas reales que revelan la verdadera intención de este discurso democratizante: necesitamos sujetos que legitimen, mediante el voto, el estado actual de las cosas. Quizá en esta misma lógica, viendo la ortodoxia althusseriana en peligro –y con el fin de restablecer, en la medida de lo posible, el estado actual de las cosas–, las televisoras y la mayoría de los medios de comunicación de masas, criticaron la práctica de la interpelación al informe (la que cumplía con la función de desconocimiento ideológico), como buenos aparatos ideológicos informativos del Estado (Televisa es un soldado al servicio del PRI, y del Presidente de la República, diría Azcárraga Milmo), y lo siguieron haciendo en plena posmodernidad, ya convertidos en aparatos ideológicos informativos al servicio de quién más pague. Esta práctica no desapareció, sino que se fue diversificando y hasta perfeccionando en términos de creatividad e impacto. Mientras yo, encerrado en el baño, le decía de todo menos bonito a Salinas, hacía lo propio el diputado Félix Salgado Macedonio, extendiendo debajo de su espacio como secretario de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, una manta en que se leía: “MIENTES, SALINAS”. Más interesante fue el informe de 1994, cuando el presidente se vio forzado a mencionar algo sobre la muerte del candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio. “¡Quién fue! ¡Quién fue!” le gritaron los diputados del PRD (Contreras, 2007). El presidente no se dio por aludido, y se limitó a declarar que a los interpeladores ni los veía ni los oía. La mayoría de los subsecuentes presidentes trataron de mantenerse en esa línea de indiferencia, que al mismo tiempo era paradójica. Ni los veo, ni los oigo. Es decir, sí los vi y sí los oí. A fin de cuentas, los presidentes también son individuos susceptibles de ser reclutados como sujetos, es decir, tienen su corazoncito. Ernesto Zedillo tuvo que sufrir al diputado Mario Rascón, que lo interpeló portando una máscara de cerdo, misma que un grupo de simpatizantes priistas le arrancaron a manotazos. ¡Quiere llorar! ¡Quiere llorar! le llegaron a gritar a Vicente Fox, priistas y perredistas por igual, en venganza (los primeros) al famoso episodio de las orejas de burro. La prensa, decíamos, se rasgaba las vestiduras ante estos desplantes de desconocimiento ideológico. Manifestaciones violentas y obscenas, decían refiriéndose a las máscaras de cerdo, y a las patadas. El circo de la democracia, lo llamaban también.

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Las interpelaciones se abrieron paso y salieron del ámbito del informe y de la élite. En 2005, un estudiante oaxaqueño tomó una cartulina y en ella escribió “Fox, traidor a la democracia” y, no contento con eso, se la mostró al presidente durante una gira de trabajo que hizo a su estado. El presidente, muy indignado, lo encaró intentando restablecer la jerarquía habitual de las interpelaciones: “¿Por qué me llamas traidor?” le decía a Raúl, que era como se llamaba el estudiante que portaba la cartulina, “No nos hagamos, señor”, contestaba Raúl, quien después explicó al presidente que su reclamo se relacionaba con el desafuero del ex jefe de gobierno del D.F., Andrés Manuel López Obrador, a quien desde el poder ejecutivo se le ponían trabas legales para que pudiera contender por la presidencia de México en la próxima elección. Poco a poco, sin embargo, los aparatos ideológicos comenzaron a imponerse. Se fue creando el consenso, sobre todo entre la clase media –cuyos sujetos-buenos-ciudadanos eran consumidores asiduos de los informes de gobierno–, de que los responsables de las interpelaciones eran un grupo de legisladores intransigentes, violentos, intolerantes, fascistas, demagógicos y de izquierda. Y que la democracia y el país perdían mucho si se degradaba de esa manera la sacrosanta imagen del Presidente de la República y de sus instituciones. La priista Dulce María Sauri presentó, por tal motivo, en 2004, una iniciativa de reforma de ley que proponía que el presidente no diera más el informe en la Cámara de Diputados y que, en lugar de eso, lo presentara por escrito (Rodríguez and Rivas 2006). Varios años tuvieron que pasar para que esto se hiciera realidad, durante los cuales Fox tuvo que aguantarse las ganas de llorar y, en su último informe de gobierno, –con dificultades incluso para llegar a la tribuna de San Lázaro–, pronunció un discurso de menos de diez minutos de duración y abandonó el recinto. Un año después, su sucesor Felipe Calderón Hinojosa, no podría dar su primer informe de gobierno, ante el desconocimiento de la presidenta de la Cámara de Diputados, quien no le recibió el escrito, puesto que no lo reconocía como presidente legítimo. Presidente espurio, fue la interpelación que esa y muchas veces durante su gobierno, recibió Calderón de parte de diferentes sectores de la oposición. En 2008, descongelaron la iniciativa de Sauri y fue aprobada con la anuencia de algunos congresistas de la izquierda violenta e interpeladora. Para ese año, Felipe Calderón pudo disfrutar de la comodidad de un informe en Palacio Nacional (Amezcua 2013). En años posteriores, sólo entregaría el escrito, mientras que la responsabilidad del informe verbal recaía en la producción y transmisión de un buen número de spots televisivos. Gracias a estas reformas, Althusser puede descansar tranquilo, al menos en lo que respecta al ámbito de la política mexicana; y aunque todavía existen interpelaciones que contradicen sus postulados originales, ya no es la figura presidencial la que se lleva la peor parte. En ocasiones, con motivo de los informes, los diputados llaman a comparecer a los secretarios de estado y descargan sobre ellos toda su furia interpeladora. Pero eso queda en familia, porque dichos episodios puede conocerlos solamente la amplísima audiencia del Canal del Congreso. El informe presidencial, pues, sigue siendo un ritual representativo de la realidad, de la estructura social (López-Espinosa 2012) que se perpetúa gracias la reproducción de las condiciones de producción de ese ritual que, si alguna vez

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estuvieron en crisis, se adaptaron al entorno, eliminando, a través de este proceso de adaptación, toda disonancia con respecto a la lógica de lo que debe ser una democracia liberal y representativa. Por otra parte, sigue habiendo interpelaciones de la clase política a la clase media, y no siempre de la mejor manera. Porque una cosa es que te llamen a votar y que te adulen un poco diciendo que eres el bastión de la democracia y, otra muy distinta, que te aumenten el IVA del 10 al 15% o la gasolina cada mes, y que, además, te hagan la roqueseñal. Eso sí es violencia. Duele más ser interpelado de esa manera, que por un sujeto con máscara de cerdo. Desde este punto de vista, quizá las interpelaciones de la izquierda no hayan sido otra cosa que esfuerzos de una parte de la élite política por aumentar sus prerrogativas dentro de la misma élite a la que pertenecían. Independientemente de que interpeladores e interpelados pertenezcan a partidos políticos diferentes, todos gozan de ciertos beneficios (fuero, salario elevado, poder político) que los confirman como miembros de un aparto ideológico al servicio de la clase social dominante. Quizá, después de todo, mi interpelación haya sido original en cuanto a su autenticidad, ya que estaba lejos de ambicionar un aumento de privilegios como pago a mi rebeldía. Fue una genuina interpelación de desconocimiento; palabra muy adecuada en tanto desconocía (es decir, ignoraba) no sólo la existencia de una ideología dominante –representada en el discurso presidencial–, sino también la existencia de un aparato represivo a su servicio, encarnado, en esos momentos, en mi abuelo materno. Al final salí airoso del episodio. Mi abuelito, ya próximo al retiro y sin la condición física necesaria para seguir reprimiendo sujetos revoltosos, siguió viendo el informe recostado en su sillón, mientras yo aprovechaba su inactividad para arteramente abrir la puerta del baño de vez en cuando y gritar: “¡pelón mentiroso!”, o “¡Salinas es Pinocho, le va a crecer la nariz!”. De manera muy interesante, ahora que lo pienso, mi abuelo recurría a mi madre ante cada una de mis expresiones de desconocimiento, interpelándola como parte del aparato ideológico del estado familiar, encargado de meterme en cintura. “Oli, calla a ese niño, no sabe de lo que habla”, le decía. Mi madre, interpelada también en ese momento por su condición de mujer dominada, hacía la comida, y a su pobre progenitor ni lo veía, ni lo oía, o, cuando menos, no daba muestras de hacer alguna de las dos cosas. Referencias •

Althusser, Louis. 1974. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Notas para una investigación. Colombia: Oveja Negra.

Amezcua, Adrián. 2013. "Cancelado (hasta nuevo aviso)." En Reporte índigo. Distrito Federal.

Contreras, José. 2007. "Gobierno de Carlos Salinas, sexenio de interpelaciones." En Crónica. México D.F.

López-Espinosa, Luis. 2012. "El problema de la interpelación ideológica: la réplica de la escuela eslovena." Décalages 1(2):1 - 34.

Perez-Navarro, Pablo. 2007. "Dos extraños compañeros de cama. La ideología y el poder en Althusser y Foucault." Tabula Rasa 7(JulioDiciembre):150 - 177.

Rangel, Salvador. 2013. "De informes e interpelaciones." En Tribuna de Querétaro. Querétaro.

Rodríguez, Luis and Jorge Rivas. 2006. "El informe presidencial: del besamanos a las interpelaciones." En El periódico de México. Distrito Federal.

Samaniego, Fidel. 2007. "La interpelación de 1988 enterró el ritual envejecido." En El Universal. México D.F.


R. Maritza Isabel Vergara La Salud Mental en México: Un Problema de Asistencia Social El problema de la salud mental en México tiene alcances que poco preocupan a las instituciones públicas encargadas de la salud. En primer lugar, por ser un grupo de enfermedades catalogadas con el prejuicio social de la vergüenza y la exclusión. En segundo, por los altos costos económicos que registra un servicio psicológico y psiquiátrico. Metodología La metodología utilizada en el presente ensayo es la enmarcada por le teoría del punto de vista feminista, la cual presenta las siguientes características: “la vida y la condición de las mujeres les proporciona una óptica diferente para reconocer la realidad social y , por lo tanto, otra forma de conocer, en la que intervienen también la intuición y los afectos. Se cuestionan las suposiciones fundamentales del método científico” (Blazquez, 2008: 112). Además de que cuestiona la objetividad, dado que ésta se encuentra compuesta por subjetividades, teniendo como propuesta que “no hay una localización desde la cual se pueda desarrollar el conocimiento libre de valores o prejuicios, aunque algunas posiciones sean mejores que otras”. (Blazquez, 2008: 112). También, en esta metodología, al cuestionarse la objetividad del método científico, se utilizan las emociones, propias de una experiencia personal y cercana por parte de la autora de este ensayo. Una mirada a la salud mental en México La salud mental tiene diferentes factores que originan su deterioro, entre ellos pueden catalogarse los biológicos, sociales, de ambiente y psicológicos (Souza y Machorro & Cruz Moreno, 2010: 18). Las causas pueden ser de distinta índole. Si existen familiares que padecieron un fuerte consumo dedrogas, es más probable padecer alguna enfermedad mental; si el ambiente familiar cercano es violento, esta persona puede ser más propensa a tener un problema de salud mental; el ambiente social en el que se desarrolle, puede generar miedos, fobias y decepciones que difícilmente podrán ser superados sin la ayuda de un especialista. También, aunado a estas condiciones, cuando los factores se entrelazan o cruzan, existe una mayor propensión a padecer alguna enfermedad mental. En los últimos años, el grupo de las enfermedades mentales ha aumentado considerablemente en México. Los síndromes depresivos y ansiosos, la epilepsia, la demencia, la esquizofrenia, las adicciones y los trastornos del desarrollo infantil, han sido los más recurrentes entre la población mexicana afectada (Souza y Machorro & Cruz moreno, 2010: 18). ¿Por qué? Es difícil saber la respuesta,

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pero si se observan los factores que producen algún tipo de enfermedad mental, el aumento de causas biológicas conjugado con el ambiente y el ámbito psicológico en que se desarrollan las personas, podrá esbozarse, o al menos acercarse, entender la gravedad del problema. Si se padece una enfermedad mental, ¿qué prosigue? Primero, para llegar a un diagnostico que confirme este padecimiento, el camino es sumamente complicado, dado que su detección es difícil debido, tanto a que sus manifestaciones se confunden con problemas de salud física, como porque se parecen a las de otras enfermedades mentales (Mejía, 2013). Un paciente, antes de ser diagnosticado con algún padecimiento psicológico o psiquiátrico, tiene que peregrinar con, seguramente, médicos generales, neurólogos (as) y cardiólogos (as) antes de llegar a una atención adecuada. El o la psicóloga, probablemente, dé un diagnostico primario o sesgado, a partir de la experiencia personal del paciente, para posteriormente tener que remitirlo con un psiquiatra. Ahí no termina todo. El o la psiquiatra esbozará tres o cuatro diagnósticos antes de dar con el definitivo. Para ejemplificar esta situación, se observa la historia de Marisela1, una chica diagnosticada hasta los 21 años con trastorno del humor afectivo orgánico tipo depresivo, comúnmente llamado trastorno bipolar. A los 16 años comenzó con problemas para poder dormir, tenía frecuentes pesadillas, sus cambios de humor fluctuaban rápidamente, tenía problemas de concentración y dolores de cabeza. Acudió con su médico general en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que la canalizo al área de psicología. La psicóloga, a pesar de los padecimientos que aquejaban a la joven, descartó cualquier trastorno porque en su ambiente familiar no había factores que lo propiciaran, además que al estar en la adolescencia, los cambios de humor, problemas de concentración, dolores de cabeza y pesadillas eran atribuibles a las exigencias que presentaba en la escuela y a los cambios hormonales propios de una mujer de su edad. Así, Marisela se quedó con su amasijo de emociones, que al paso del tiempo fue aumentando y que sólo amortiguaba con bebidas alcohólicas y tabaco. A los 18 años, no pudo ingresar a ninguna institución de educación superior, lo que provocó una profunda tristeza, que se combinó con la inactividad de estar sin empleo. Todos los síntomas que desde hace dos años presentaba se agudizaron, pero la desconfianza que había generado en ella la atención médica en el IMSS la orillaron a acudir a otra institución de salud pública: el centro de salud del gobierno más cercano. El trato fue distinto. Ya no tuvo que pasar por el departamento de psicología, sino que fue canalizada al área de psiquiatría. Su psiquiatra, sin una revisión profunda del caso, le diagnosticó trastorno de ansiedad y depresión. La medicación: cinco gotas de clonazepam, que debía ser comprado en la farmacia, pues la cobertura del seguro popular no abarca medicamentos de índole psiquiátrica. Al principio, las afectaciones disminuyeron, hasta que la muerte de su madre generó en ella sentimientos de culpa por la relación complicada que habían mantenido desde su nacimiento. El clonazepam dejó de hacer efecto en ella y los síntomas que presentaba volvieron a agudizarse, por lo 1

Paciente del Hospital de Psiquiatría “Héctor Tovar Acosta” del Instituto Mexicano del Seguro Social en el periodo 18 de enero a 30 de enero de 2013. El nombre fue cambiado.

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que acudió con su psiquiatra, que lo único que hizo fue aumentar la dosis. No surtió efecto esta vez, y Marisela, además de las profundas decepciones que tenía, agregóa la lista la de los servicios de salud por parte del Estado. Su único refugio: el alcohol. Cuatro meses después del fallecimiento de su madre, logró entrar a la universidad, lo que la llenó de vida y alegría, haciéndole olvidar por varios meses sus dolores. Era tal su euforia, que dedicaba largas horas de estudio, viajes académicos y actividades extraescolares, todas para fomentar su crecimiento profesional. En algún punto, su euforia terminó y recordó todos sus dolores anímicos. Se negaba a acudir a los servicios de salud pública, pero la situación económica de su padre no le permitía otra salida. De esta forma acudió al área de psiquiatría del IMSS, su psiquiatra le diagnosticó depresión monopolar. La medicación de esta vez fue alprazolam y complejo b. Los primeros meses, las medicinas surtieron efecto, pero tuvo que restringir su vida al ámbito escolar, porque el sueño que le generaba el ansiolítico (alprazolam) no le permitía realizar otras actividades. Meses después, sin presentar un factor desencadenante, tuvo un intento de suicidio. Este suceso la llevó a ser atendida en el Hospital Regional de Psiquiatría del IMSS, en la Ciudad de México. El diagnóstico fue trastorno del humor monopolar. La dosis: olanzapina (un antipsicótico, que además de provocar sueño, generó en su cuerpo el aumento de 20 kilos) y valproato semisódico (un anticonvulsionante que también produce hambre). Más de un año tomó estas medicinas, que mermaron su desempeño académico, su carácter emocional y sus relaciones, convirtiéndola en un ser aislado y pasivo ante lo que acontecía a su alrededor. Sin embargo, a pesar de controlar sus emociones, tuvo otro intento de suicidio, que casi la lleva a perder la vida. El detonante, la tristeza que le producían las fiestas decembrinas, los recuerdos, y la presión social por bajar de peso. El resultado fue un internamiento de 15 días en el hospital regional de psiquiatría del IMSS, donde pudo conocer a varias personas que también presentaban síntomas de depresión graves. La mayoría de sus compañeras habían tenido uno o dos intentos de suicidio de las maneras más creativas hasta las más comunes; también había tres esquizofrénicas y dos bipolares. Aún le duele recordar lo que vivió en esa estancia: el trato de algunas enfermeras, que muchas veces podía catalogarse de maltrato, la comida insípida, las reglas, el encierro, pero algo que le produjo la sensación de querer salir de ahí, fue la presencia de un enfermero que obligó a dos de sus compañeras a ser bañadas por él. Esta situación, provocó en el hospital un ambiente de conflicto: pacientes versus enfermeras y enfermeros. Las chicas que habían sido violentadas en su pudor, se quejaron con sus familiares y con la autoridades del hospital. La respuesta fue negativa, pues además de ser mujeres, son enfermas mentales y a ellas, ¿quién les cree? Si todo puede ser producto de su imaginación, ¿qué de malo podría haber en que un enfermero amablemente se hubiera ofrecido a asistirlas personalmente cuando lo necesitaban? Ellas dijeron que no lo necesitaban y que cuando lo hicieran, debía ser una enfermera

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quien las atendiera, no un hombre que, muy probablemente, las observaba y tocaba de una forma intimidante. El resultado de esta experiencia fue encontrar la raíz de sus dolores emocionales y un diagnóstico, que hasta sus 21 años, es definitivo: trastorno del humor afectivo orgánico depresivo, comúnmente llamado trastorno bipolar. Las medicinas le permiten llevar una vida más o menos normal, dedicada a sus labores académicas, a su familia y a sus amigos. La especialista Xóchitl Álvarez, estima que "ha habido cierto avance en el sentido de que hay un poco más de información, además de que antes el diagnóstico podía tardar hasta ocho años y ahora se ha reducido a un promedio de cinco. Vale decir que las estimaciones indican que la presencia de este problema en nuestra población es de entre 1.5 y 2%, que equivale a cerca de dos millones de personas, y que sólo la mitad de ellas reciben atención, en gran medida por la falta de recursos y programas destinados a salud mental" (Mejía,2013). Aún con este nivel de población afectada con trastorno bipolar, no existen hospitales y psiquiatras especializados en esta y otras enfermedades mentales (Medellín, 2013). Hay muchas aristas en el caso de Marisela. La primera de éstas, la asistencia de la salud pública en México, ¿es ella un caso aislado? No, los datos confirman una triste realidad. En los hospitales públicos, existe una proporción de camas por habitante menor a la recomendada por la Organización Mundial de la Salud. Además, las camas disponibles para internamiento especializado tienen distribución inequitativa a lo largo del territorio nacional. Campeche, Morelos, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, Tlaxcala y Zacatecas carecen de servicios hospitalarios para la atender población abierta con trastornos mentales. El indicador nacional promedio de camas/habitantes, 1.033 × 10 mil, que ha sido mejorado escasamente en los últimos años, es una cifra que refleja la cobertura relativa e inequitativa existente entre las entidades federativas del país. En el primer nivel de atención, los recursos reúnen más de 12 mil núcleos básicos de salud, menos del 30% realizan su labor de forma integral, es decir, que incluya la atención por parte de 1 médico y 2 enfermeras y con escasez de servicios especializados de salud mental. El segundo nivel, la Ciudad de México concentra 41% de los psiquiatras y psicólogos institucionales destinados a atención de población abierta. Únicamente 7 estados tienen suficientes especialistas en psiquiatría y 4 en psicología (1/100 mil y 1/40 mil habitantes, respectivamente). En Campeche, Chihuahua, Quintana Roo y Zacatecas, la carencia de especialistas en psiquiatría es casi absoluta. Además, en las distintas entidades del país, ambos tipos de profesionales se concentran en ciudades de mayor tamaño y desarrollo. El tercer nivel de atención reúne 28 hospitales de especialidad psiquiátrica y 4 hospitales generales con posibilidad de internamiento de personas con diversos trastornos mentales. La seguridad social dispone de 4 hospitales y existen 8 en el ámbito privado (Souza y Machorro & Cruz Moreno, 2010: 22). Las y los enfermos mentales no tendrían por qué pasar por un largo peregrinaje para tener un tratamiento adecuado y eficaz, pero sucede en estados como Guerrero, en donde en el Hospital

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Regional de Especialidades del IMSS sólo se cuenta con dos psiquiatras para atender a toda la población con padecimientos mentales en el estado. Al no existir un hospital psiquiátrico público en esa entidad, los enfermos deben ser enviados a la ciudad de México, en donde difícilmente podrán ser visitados por sus familiares y amigos. La segunda arista es la discriminación y violación de sus derechos humanos. En este caso, son especialmente vulnerables las mujeres. En una sociedad patriarcal, las mujeres son vejadas dado que “las hace incapaces de sublimar sus pasiones y esta supuesta incapacidad las inhabilita para crear cultura a la vez que las torna peligrosas para los hombres. Así, las mujeres, sus cuerpos y sus pasiones sexuales representan a la naturaleza que debe ser controlada y trascendida para crear y mantener el orden social” (Pateman, 1995: 100). En otras palabras, si a las mujeres sanas se les controla, cuando padecen una enfermedad mental que las puede hacer “más peligrosas” y, al mismo tiempo, más vulnerables, ¿quién puede asegurar que lo que vivieron no es producto de su imaginación? ¿Cómo consiguen esos testigos, que seguramente también son enfermas mentales? Al no otorgarles credibilidad, sus derechos se encuentran frágilmente protegidos. Las mujeres consideradas objetos y no sujetos, puesto que “si bien formalmente se reconoce regida por las reglas del contrato burgués, sus instituciones, dramáticamente frágiles, se encuentran gobernadas por poderes corruptos” (Serret, 2012: 14). En una institución de salud pública mental, en un país en vías de desarrollo, en pleno siglo XXI, no tendrían por qué ocurrir casos como el del enfermero que bañaba a las pacientes en contra de su voluntad. Notas finales No sólo la salud mental, sino todos los servicios de salud, tienen poca cobertura o, bien, es deficiente. En el sexenio presidencial de Vicente Fox Quesada, se implementó el programa del Seguro Popular, el cual otorga consultas y medicinas gratuitas; sin embargo, esta atención no es completa, no abarca cirugías, ni cierto tipo de medicamentos, como los de carácter psiquiátrico. El IMSS, no cuenta con un hospital de psiquiatría en el estado de Guerrero; el ISSSTE y la Secretaría de Salud, tampoco. Las y los pacientes de este tipo tienen que ser remitidos a la ciudad de México, en donde probablemente sus familiares no estarán al tanto de su evolución y quedaran a la buena voluntad de instituciones como el Hospital San Fernando, el departamento de psiquiatría del IMSS, el Hospital Fray Bernardino, el hospital psiquiátrico y manicomio de la Secretaria de Salud, o el Hospital de Neurología. Las mujeres, como en el caso de las compañeras de Marisela, muchas veces son abusadas o vejadas en estas instituciones. Cuando sus familiares se encuentran lejos, como sucede en la mayoría de los casos, se enteran días después de lo ocurrido, cuando las pacientes ya no tienen claro cómo sucedieron estos abusos, debido a los medicamentos. La situación de las mujeres aumenta cuando padecen una enfermedad mental. Se convierten en sujetos víctimas de discriminación, falta de oportunidades de estudios y de empleo y, en general, merma su desarrollo humano sino se atiende adecuadamente su padecimiento. Si se suma a esta

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situación las desventajas económicas de las enfermas y los altos costos que tiene recibir una atención psicológica y psiquiátrica oportuna y eficaz, el panorama de estas mujeres parece negro, sobre todo si no se atiende prontamente ésta situación como un problema grave de salud pública.

Referencias •

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Mejía, Rafael, “Trastorno bipolar, problema subestimado en México”, México, 2013. En línea. Disponible en: http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/salud-mental/articulos/trastorno-bipolar-problemasubestimado-en-mexico.html. Última consulta el 07 de julio de 2013.

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Serret, Estela, “Las bases androcráticas de la democracia moderna”, en Serret, Estela (Coordinadora), Democracia y ciudadanía: perspectivas críticas feministas, Serret, México, Fontamara, SCJN, 2012, páginas 1-22.

Souza y Machorro, Mario; Cruz Moreno, Domingo Lenin, “Salud mental y psiquiátrica en México”, en Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM, Vol. 53, N°6, noviembre-diciembre, México, 2010, páginas 17-23. En línea. Disponible en: http://www.ejournal.unam.mx/rfm/no53-6/RFM053000604.pdf. Última consulta el 07 de julio de 2013.


Alberto Vélez Valdés

¿Podemos reducir la corrupción en México? Límites y posibilidades de los instrumentos a nuestro alcance. Arellano, G. D. 2012. México, CIDE.

De entrada, lo que no se controla no se puede reducir. Este libro va dirigido hacia un género de lectores que siendo críticos de este fenómeno, desdeñamos argumentos simplistas y en cambio optamos por analizarlo desde sus diversos enfoques politológicos. Es pertinente mencionar que durante libro, el concepto general de corrupción que se enfatizará es el de corrupción sistémica en alusión a una acción social racionalmente útil para el interés privado pero legalmente penado por el interés público. Un digerible texto que nos muestra una realidad compleja en la que participan tanto actores públicos como privados. La relación en donde un acto corrupto se expresa en diversas modalidades, algunas de ellas muy institucionalizadas en el sector gubernamental. Es decir, una red en donde los incentivos apuntan a volver racionales las acciones socialmente ilegales. De ahí que se subraye la pertinencia de concebir la corrupción como un sistema y partir de dos supuestos: primero, que es imposible erradicarla; segundo, que los instrumentos para reducirla son costosos y muy limitados en su alcance. Que inclusive por su falibilidad, pueden ser burlados fácilmente. Es entonces que se requiere una política anticorrupción susceptible de ajustes y evaluación constante que además se adapten al contexto real. Para su comprensión clara el texto es dividido en cinco ensayos donde el doctor David Arellano junto con reconocidos exponentes en el tema, desarrollan un caso expositivo-propositivo en concreto. El I describe la implementación de auditorías en la administración pública, focalizado en detectar probables desviaciones que puedan llegar a ser indicio de un posible acto de corrupción; proceso que no prevé una investigación de tipo forense más sofisticada en la detección. Por su carácter transparente y abierto es que resulta difícil que vaya hasta la investigación del fenómeno, caracterizado por ser oculto y evasivo. Luego, en el II presenta estudios empíricos acerca de los mecanismos de sanción administrativa aplicados hacia servidores públicos federales entre 2005 y 2008. Según la ley en la materia, se contemplan: amonestación pública o privada, destitución, suspensión, sanción económica e inhabilitación. Con una metodología muy clara se exponen cinco solicitudes de información a la Secretaría de la Función Pública en las cuales se alerta de la inconsistencia en los datos por cuestiones de omisión y duplicidad de casos así como disparidad de datos. De ahí que la propuesta sea avanzar en

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el diseño de una política de sanción como mecanismo no solo de castigo sino de corrección de la incapacidad administrativa. A su vez el III se dedica al mecanismo de regulación de conflictos de interés. Una figura que por su dificultad en determinar si se trata o no de un acto corrupto es que se vuelve en gran medida metódico y costoso. Un tema que debe atender a servidores públicos y ciudadanos y los intereses personales e interés general de ambos, de los cuales inevitablemente surgen desencuentros; potencial, aparente o de plano realmente corrupto, lo que distingue al conflicto de intereses ilegal es el delito de tráfico de influencias. Para el caso de México se analiza el marco jurídico con respecto a diversos países ya especializados en la materia. El IV expone un instrumento de advertencia que consiste en informantes internos, mismo que se sugiere tratar con delicadeza por las consecuencias que puede implicar tanto para el servidor público como para la institución. Sea denunciar, sea omitir el acto corrupto, puede conllevar costos o beneficios. Por ello es importante regular esta figura como un proceso que requiere pasos en su implementación. A modo de referencia empírica, se comparan bajo seis criterios las legislaciones de Australia, Chile, Corea del Sur, EE. UU., India, Japón, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido y Sudáfrica. Como V y ultimo capitulo se aborda la figura del servicio civil de carrera en la administración pública federal. Un aspecto de sumo valor es la relación entre administración y política; el grado de politización de una figura compuesta por profesionales del servicio público. Necesaria incluso para desarrollar el espíritu de cuerpo que diferencia entre un servicio profesional de carrera de tipo weberiano racional-legal y uno civil de carrera promotor de valores que genere cohesión y compromiso en los funcionarios. A su vez exhibe datos de la “Encuesta sobre percepciones de los Servidores Públicos de Carrera en México” concluyendo que si bien lo ideal sería formar un servicio civil, las percepciones de los servidores muestran que en realidad existe uno profesional. Por último, se abordan propuestas conjuntas en dirección a la magnitud del fenómeno. En síntesis: a) Reformar el marco institucional que busque localizar las redes de corrupción más impactantes, para desmantelarlas certeramente en el largo plazo. Ello se puede traducir en una ley general anticorrupción así como la división entre organismos enfocados en vigilancia, inteligencia y persecución. Aquí se subraya la necesidad de integrar los mecanismos en un mismo fin: consolidar un gobierno eficaz que rinda cuentas. b) Inclusión de los tres poderes de gobierno federales así como de las entidades federativas en la integridad de mecanismo. c) Reconocer la realidad de lo que se tiene a la mano. Explicar a la sociedad que las políticas públicas en la materia conlleva un gran esfuerzo. Que exista claridad en el discurso hacia una sociedad madura y comprenda qué se hace al respecto y por qué.

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d) Abandonar el pensamiento de que la lucha contra la corrupción, significa una batalla de ciudadanos buenos contra ciudadanos malos. Más bien, notar que entre la problemática todos estamos inmersos y somos parte de la solución. Una valoración que me atrevo a añadir es que el debate sobre la cultura de la legalidad va unido al de reducir la corrupción, no tanto por cuestiones jurídicas, racionales o economicistas sino de tipo humanistas. Sin caer en la moralidad única, seguro que ninguno de los que nos vemos implicados en el problema por dejadez o complicidad no estaríamos de acuerdo en que hay principios universales en juego; la justicia, la libertad, el consenso, la convivencia, son algunos de ellos. Así es que hablar de corresponsabilidad puede cambiar la lógica de discusión y acción: gobiernos, empresas, universidades, OSC’s, etc. Un enfoque más holístico. En fin, juzgo de valiosa utilidad acudir a este título que no es sino una reunión de reflexiones y realidades para abrir el debate sobre el esfuerzo hasta ahora empleado en la lucha contra la corrupción, vista como un fenómeno social complejo. No cabe duda que las principales instituciones que deben liderar este frente son las gubernamentales, el resto merecen otra discusión mucho más amplia.

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Convertirse en un miembro de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas viene de la mano con muchos beneficios. Unirse significa ser parte de una gran comunidad de politólogos a nivel nacional e internacional. Te beneficiaras no sólo de los eventos y actividades de nuestra Asociación, sino también por el intercambio de ideas y sinergias creadas mediante el trabajo conjunto con las diferentes Asociaciones hermanas a nivel mundial. Tendrás oportunidades constantes para tu desarrollo académico y profesional. Ser miembro te permite: •

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El acceso a una red de Asociaciones de Ciencia Política a nivel mundial, generando estrechos vínculos de trabajo colaborativo con académicos, investigadores, profesionales y estudiantes alrededor del mundo. Participar en las diferentes actividades académicas organizadas por la AMECIP, así como las asociaciones de Iberoamérica con las que tenemos convenio. Apoyos económicos para la asistencia a congresos tanto nacionales como en el extranjero, considerando en todo momento las bases de postulación de las Asociaciones organizadoras. Formar parte de la red estudiantil en el ámbito nacional e internacional que inyecta sinergias al conocimiento y desarrollo de la Ciencia Política y las ciencias a fines, a través de la cooperación interdisciplinaria y la formación de profesionistas más competitivos y activos en su entorno. Recibir información pronta y oportuna sobre las actividades que realiza la AMECIP, en esto se incluyen: convocatorias, firma de convenios, eventos próximos, actividades realizadas, así como el material resultado de los congresos, seminarios, coloquios, etcétera. Y toda la información que nos proporcionen las Asociaciones con las que se tiene vínculo. Ser parte de las decisiones que involucran a los Comités Estudiantiles AMECIP Aprovechar los contactos con diferentes instituciones a nivel internacional, lo cual te permitirá realizar intercambios estudiantiles, intercambios de información en general que beneficiaran tu desarrollo profesional en todo momento. Difundir tu producción académica a través del Journal: “De Política”, una revista indexada de investigación científica, a través de la Revista Estudiantil: “Radiografía Política”, o publicar artículos de opinión en el sitio web de la Asociación. Lo que te permitirá formar parte de un espacio de expresión y divulgación que además busca vincularte con el ámbito académico, fomentando la integración y el trabajo en equipo dentro de diferentes frentes comunes.


Conmemoración del 60° Aniversario del Voto Femenino en México Dra. Elvira Hernández Elena Soto Chapa Autónoma del Estado de Hidalgo, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades. Doctora en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en comunicación por la UNAM, donde estudió la licenciatura y la maestría. Especialista en estudios de la Mujer por El Colegio de México. Es profesora de asignatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM. Ha publicado diversos ensayos y artículos así como ha coordinado diversas obrar y ha dado a conocer cinco libros de su autoría: Nuestra memoria impresa. Aproximaciones a la historia de la prensa en Hidalgo (2009), Bellas y Airosas. Mujeres en Hidalgo (2011), os violetas del Anáhuac (2011), Las otras soldaderas. Mujeres periodistas de la Revolución Mexicana (2012) y Ustedes, ellas y nosotras. Relatos de vidas femeninas (2013) ¿Por qué o a que se debe que la mujer haya buscado la emancipación y la participación en la vida política? R= Bueno las mujeres principalmente en México, pero las historias coinciden en otras partes del mundo, en algún momento de la historia de la humanidad empezó a haber una división sexual del trabajo tan fuerte, tan

La Doctora Elvira Laura Hernández Carballido es profesora investigadora del área académica de ciencias de la comunicación de la Universidad

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con un machismo más fuerte y la división se hace mucho más grande. Pero poco a poco comienzan a surgir ciertas mujeres en la historia de la humanidad que se empiezan a preguntar ¿Por qué? Si yo quiero estudiar, vemos a Sor Juana que era maravillosa, sin embargo no podía entrar a ningún espacio porque no le permiten, entonces empiezan a observar y a cuestionarse esa situación, algunas invadiendo las cosas de otra manera o a veces cediendo de otra forma, en el caso de Sor Juana dice: ¿Qué no puedo entrar a la universidad porque soy mujer? Tengo otro espacio que es el convento y ahí voy a desarrollarme, y en sus textos que escribe comienza a hacerse estos cuestionamientos ¿Quién dice que no tengo capacidad de pensar y de discutir? Y empiezan a romper con estas estructuras, y poco a poco comienzan a surgir estas mujeres que reflexionan, cuestionan, que van demostrando que efectivamente esto es una cuestión cultural que les han hecho creer que es biológico por el hecho de nacer con cuerpo de mujer no podemos pasar, entonces a través de estudios de las reflexiones, de las discusiones estas mujeres comienzan a ver que pueden participar en otros ámbitos. Hay una mujer muy significativa que es Rosario Castellanos que a mitad del Siglo XX escribe una tesis que se llama “Sobre Cultura Femenina” y en esa tesis reflexiona con filósofos que mantienen esa idea de que las mujeres en lo privado y ella dice: “Saben que yo ya les estaba creyendo, pero me puse a buscar historias de mujeres, testimonios y vi que hay muchas mujeres que han estado en la pintura, en la fotografía, entonces no es cierto que no podamos pasar de ese lado, pero tengo que encontrar ese puente que nos permita pasar, y ese puente es la seguridad en nosotras mismas, el convencer a esta

marcada que empezó a relegarlas a ellas a lo íntimo al hogar a las actividades más hogareñas y tal vez mas domésticas, muchas veces se sostiene la idea que es por esta construcción biológica que tenemos cuestión de poder parir, esta cuestión de ser quienes tenemos los hijos, bueno en las épocas más lejanas de la humanidad estas mujeres al parir casi siempre cuidaban al hijo, entonces en esta división del trabajo que cada vez se va haciendo más marcada de pronto empieza a haber una gran diferencia en ser hombre y en ser mujer, una gran diferencia en que espacios se mueven los hombres y en que espacios se mueven las mujeres, hay muchas personas a las que se les pregunta si saben la fecha exacta de quienes fueron los culpables pero no, la sociedad así fue avanzando pero lo triste es que cada vez se fue remarcando más esa diferencia y esa diferencia se empezó a oponer a considerar que no se podía cruzar esa división que se empezó a marcar a lo largo de la humanidad, entonces estas mujeres todas las mujeres hasta la fecha estamos más relacionadas y nos educan para estar en ese ámbito que es de la intimidad que es el hogar y por lo mismo de nuestra construcción biológica nos marcan que es nuestro deber o destino. Y a los hombres les dan otro espacio público, oportunidad de realizarse de otra manera, y su construcción biológica tiene otro sentido que no lo presiona tanto para otras cuestiones y a nosotras nos relacionan más con la naturaleza: menstruar, amamantar, menopausia etc. Entonces comienza a haber esas divisiones y empiezan a llegar ya épocas en donde pues es casi prohibitivo que las mujeres se pasen de este espacio público y los hombres estaban en otra situación, entonces con la Conquista se marca más, viene esta situación de un país Europeo

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se los regalaron? Bueno ningún político salió y dijo tengo una idea que voten las mujeres, al contrario fue todo un proceso de lucha, de debates incluso hasta de persecución de muchas mujeres que pidieron el voto y se burlaron de ellas, las rechazaron. Entonces llegar a este momento pues si es muy importante, si es representativo primero porque ya nos ven como ciudadanas, antes pues si éramos mujeres habitantes del planeta tierra pero no teníamos esos derechos y obligaciones y las dos cosas, porque no es solo de que voy a votar, bueno si es mi derecho pero también voy a tener la obligación de hacerlo y voy a entrar en otros ritmos que también voy a aprender a enfrentar y a integrar en mi vida personal, yo creo que ese fue el primer gran paso y ahorita todavía incluso hay muchas mujeres que se dan el lujo de no ir a votar, cuando fue todo una lucha muy importante, pero también algo que va a ser muy significativo es mirarnos como ciudadanas y mirarnos como personas que podemos tomar decisiones por nuestro propio país, no solo depositar en la urna un voto sino también poder decir esto no está bien, esto está mal, que las voces se escuchen en la cámara de diputados, de senadores, y hablemos por nuestro país, por la ciudadanía de este y también por las mujeres que no tengan ni voz ni voto en estos espacios. Entonces si va a ser significativo, va a abrir puertas, no precisamente al otro día pero fue una pauta importante para empezar con esta presencia, fue una pauta importante para empezar a considerar el tema de la política como tema de la vida, de las discusiones y de las decisiones de las mujeres.

sociedad”. Entonces poco a poco estos estudios, estas reflexiones, estas observaciones van logrando que muchas mujeres vayan abriendo esos espacios, su decisión, y claro esto tiene mucho que ver con lo que es la construcción de género, vivimos en una sociedad que cree en mitos y símbolos en torno a los hombres y las mujeres, hay un consenso social que lo aceptamos, hay Instituciones que repiten todas esas historias, pero hay algo muy importante que es la subjetividad. Cada uno y cada una de nosotras lo aceptamos, cuestionamos o rechazamos, y es maravilloso porque nos damos cuenta que si es cultural esta cuestión, si biológicamente tenemos cuerpos diferentes pero culturalmente podemos decidir en qué espacios estar y que no tenemos que estar divididos y separados, que se pueden integrar. En este siglo XXI ese es el reto, esa es la propuesta y por eso muchas mujeres están es espacios que al parecer no deberían de estar como es la política, pero también muchos hombres están aprendiendo a ser sensibles, a demostrar más sus sentimientos a estar en la intimidad, cosa que antes no se les permitía hacerlo, entonces estamos en un proceso que insisto la Academia Feminista lo ha recuperado a través de reflexiones y de investigaciones para que podamos entenderlo. ¿Piensa que a partir de que las mujeres comenzamos a votar, exactamente hace 60 años las mujeres tuvieron mayor alcance dentro de la esfera pública? R= Si, pasa un aspecto muy importante, porque ya comienza a ser como una aceptación social y formal de que las mujeres somos ciudadanas, yo creo que si hace 60 años fue un momento muy importante, ahorita he asistido a muchos eventos y la discusión es ¿que si se lo ganaron o

Estamos en el Siglo XXI y el avance es representativo, pero todavía no es suficiente porque de todas maneras esa construcción

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un contexto más internacional que por las mujeres, pero son los resultados de una lucha constante, fue trabajo como de hormiguitas de muchas, muchas mujeres. Que de pronto haces tanto ruido, insistes tanto, escribes, debates, que tienen que reaccionar, entonces estas reacciones han sido por discusiones, y han abierto las puertas de la ONU a hombres y a mujeres. Y estas mujeres que ya entran, no solo van a aplaudir o a levantar la mano, sino que comienzan a hacer propuestas muy importantes que nos respaldan internacionalmente.

cultural sigue siendo tan fuerte, tan tradicional que aunque vayas a la Cámara de Diputados o te juzgan por el cuerpo, o por la belleza, pero no por las decisiones que estas tomando, sigue vigente esa situación en muchos partidos políticos dicen: Pues si que estén, pero que no hagan nada, que me sirvan el té, que me sirvan el café. Y el tema de las cuotas sigue siendo muy discutido, de cuantas mujeres, eso sí garantiza el equilibrio está bien que sean 50% y 50%, este tema sigue causando mucho problema pero ya se discute, antes ni siquiera se les ocurría decir un porcentaje, simplemente no estábamos, ahora se está discutiendo, sigue siendo difícil porque pese a que se trata de legislar para que se respeten esas decisiones muchos partidos políticos tienen esa construcción muy machista y eso es complicado. Pero yo siempre soy muy optimista, siempre digo: Bueno ya estamos ahí, ya podemos decidir, ya podemos levantar la voz. Sin embargo también reconozco que falta mucho todavía.

Nuestro país que es muy solidario la mayoría de las veces firma todo nada más porque es solidario, pero finalmente se está comprometiendo en muchas cosas, un ejemplo seria el tema de la violencia hacia las mujeres que nos preocupa muchísimo, ahí se están tomando decisiones Internacionales muy importantes, que México firma y acepta pero que luego no las pone en la práctica, pero que también pruebas, son documentos, son decisiones que las mujeres que están organizadas, las mujeres feministas, las institucionales tienen ese respaldo: “ Aquí firmamos esto y en donde lo estamos cumpliendo?”. Entonces a nivel Internacional también el juicio, la mirada que tengan de ti en otros lados presionar un poco, en que por lo menos en el papel y en el discurso te comprometes a que vas a cumplir con esa equidad. Y ya en la práctica es un poco más difícil, pero ya hay un punto de partida.

¿Qué opina sobre la incidencia de Organismos Internacionales sobre un país como México, como es el caso de Las Naciones Unidas en los Objetivos del Milenio que incluye el empoderamiento de las mujeres? R= Pues muy importante, aunque también estas mismas organizaciones también son de tendencias machistas y patriarcales, no ha sido de que hayan querido integrar a la mujer, sino que poco a poco se ha ido aumentando la equidad, en los años 70´s que ya se crea el Primer Año Internacional de la mujer, no se les ocurrió en la ONU una cosa así, sino que fue una lucha de las feministas europeas, norteamericanas, incluso de américa latina, el primer año internacional se hace aquí en México, que por cierto Luis Echeverría lo veía en

Ya pasados los 60 años del voto de la mujer en México ¿Frente a qué retos nos encontramos en este país, en comparación de otros países de América Latina?

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sigue siendo patriarcal, sigue siendo un gran reto. Se ha logrado, porque ahorita que entrevistes sobre ese tema, que en las universidades se hable sobre eso, que escribamos temas sobre esas cuestiones, es un gran cambio que a mitad del siglo XX que eso ni siquiera existía, pero sigue habiendo muchos retos muy complicados, hay veces que dicen ¿Qué quieren si ya están ahí? Pero es que no es eso, todavía falta esa equidad en donde se note que puedas tomar esa decisión de ser lo que quieran ser, sin que hubiera tantos obstáculos, sin que llegaras y no te callen o te cuestionen por el género, sino que te respetaran por tu inteligencia y por tus decisiones, pero todavía eso sigue siendo un gran reto en América Latina y en general, y en México lo estamos viendo, ejemplo este problema de las cuotas sigue siento muy latente, la propuesta de Peña Nieto finalmente tampoco se le ocurrió de un día para otro, es una propuesta que viene desde hace mucho tiempo, yo insisto que podría garantizar un avance que tampoco va a mejorar del todo pero ya puede haber avance, entonces seguimos con muchos retos, con muchas propuestas. Intento ser optimista cuando digo que hemos avanzado, pero como dice una amiga más que pesimista soy realista y veo que sigue siendo muy difícil, porque esta construcción de género que analizamos de la que hablamos tanto, tiene una raíz muy fuerte en el patriarcado, y es muy difícil por más que les digas a los hombres y a las mismas mujeres. La educación sigue siendo un eje importante y mientras no nos reeduquemos y a la familia le digamos a la madre que trate a su hijo y a su hija por igual y bajo las mismas condiciones, sin embargo seguimos reproduciendo muchos estereotipos y es difícil, más no imposible. El reto más importante terminar con esta

R= Bueno, en América Latina te puedo decir que hay mujeres presidentas, por lo menos eso ya es ganancia que también no nos ha garantizado que mejoren esos países, pero sí que están confiando en la toma de decisiones de las mujeres, y pueden llegar a puntos muy importantes como es dirigir un país, y que ya esta cuestión no te afecte ni te impida ese desarrollo. Es un ejemplo a seguir, una manera de inspirar y es también una manera incluso de no seguir esos aspectos, porque también muchas mujeres se están llegando ahorita al poder, pero a veces con un liderazgo muy masculino, con una actitud muy masculina que las hace perder a la mejor algunas cuestiones, que podrían apostar a mejores gobiernos. Entonces tener a mujeres con esos puestos de tomar esas decisiones pues es un gran reto, y en México hasta ahorita como presidentas pues aun no, hemos tenido candidatas que ya es un gran avance, pero ya en general en América Latina y particularmente en México sigue habiendo este problema del NO reconocimiento de tu capacidad, de la falta de apoyo de todos los partidos políticos, que todavía está construcción de género tan tradicional, tan conservadora de seguir dividiendo a los hombres y a las mujeres sigue muy constante, y con eso es bien difícil romper, pero yo le apuesto a la educación, a sensibilizar a la sociedad, pero sigue siendo muy difícil, ya que llegas a ser diputada, llegas a ser senadora y muchas veces los contextos que hay no te ayudan a que puedas lograr ese equilibrio, a veces tu misma construcción personal hace que aunque estés de diputada, seas la primera que esté en contra nada más porque me cae mal, o porque se viste bonito etc. Todas esas cuestiones siguen siendo un reto, transformar la mentalidad de una sociedad, que todavía

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estructura patriarcal, romperla de verdad no solo moverla. ¿Podría hacer mención de tres mujeres que han marcado significativamente la participación del género femenino? R= Bueno pues yo te podría hablar de mujeres Hidalguenses, te podría hablar de Elisa Acuña Rossetti que en el momento revolucionario, ella es del Real del Monte, siendo una niña de 14 años, pues en esta seguramente construcción de genero se dio cuenta que su país la necesita, que ella puede participar aunque no tenga derecho a votar, y hace textos y critica al presidente Porfirio Díaz, y lo enfrenta, y la encarcelan y saliendo de la cárcel y vuelve otra vez a publicar sus libros y sus textos, es una mujer con una mirada crítica muy importante, y que sin duda en lo revolucionario fue bastante significativo. Esta María Luisa Ross que es una mujer Hidalguense que fue periodista, que se preparó lo mejor posible y que incluso fue la primera directora de radio en nuestro País, en la radio pública que es radio educación, y estuvo ahí presente pues mostrando su fortaleza, su capacidad para estar ahí presente. Y otra mujer es Estela Rojas de Soto que también es una pionera aquí en nuestro Estado, platicar con ella es maravilloso porque nunca dudo en algún instante que le interesaba la política que podía estudiar en la universidad, estudio Derecho, fue una de las pioneras en estudiar en la universidad, en ser abogada, regresa a nuestro Estado que también eso es muy importante, y comienza a participar en cuestiones políticas, se convierte en la primera diputada, en la primera senadora, en la primer mujer que dirige un partido, y se casa y tiene

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hijos, entonces va haciendo su vida, pero siempre con esa idea de participar, y en el ámbito político está muy presente. Y vamos viendo a estas mujeres muy significativas del Estado de Hidalgo, que en el ámbito político: criticaron, observaron, discutieron, escribieron, y públicamente dieron a conocer sus ideas, y lograron tener finalmente esa perseverancia y ahora nosotros pues aspiramos, con lo que podemos saber de ellas. Para concluir: Insisto que estos 60 años del voto de la mujer es un resultado de una lucha que va más allá, incluso de sesenta años va a partir de aquellas que participaron en la Independencia de México, pues vas viendo que hay interés, compromiso, porque tu país este mucho mejor, y lo puedas transformar, entonces todas estas pioneras y esta posibilidad de ser ciudadanas, de tomar decisiones y de elegir a quien votar pues va siendo un gran logro de las mujeres. Entonces hay que explorarlo, aprovecharlo más y transformar más cosas.

Elena Soto Chapa Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo elenita_soto@hotmail.com


CEA-Sinaloa

Presentación del Comité Estudiantil AMECIP Sinaloa El pasado miércoles 9 de octubre se llevó a cabo en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la Facultad de Derecho y Ciencia Política la Presentación del Comité Estudiantil de la Asociación Mexicana de Ciencia Política. Dicha presentación se llevó a cabo en el Auditorio Miguel Antonio Ocaña Montalvo a las 10 am y 7 pm, a tal evento asistieron maestros de la Facultad, y alumnos de Derecho y Ciencia Política. Se contó con la presencia del Dr. Octaviano Moya Delgado Secretario de membrecías y Registros de Asociados, Francisco Javier Flores Herrera fundador del Comité Estudiantil AMECIP Sinaloa, Rocío Soto Ariñaga Coordinadora de Asuntos Editoriales, Adriana Guadalupe Moreno Parra, Coordinadora de Estructura y Logística, María Inés llamas Gutiérrez, Coordinadora de Difusión Científica y Eventos Culturales, y Brisa Elizabeth Lizárraga Alvares Coordinadora de Investigación. En tal evento se dio la presentación por parte del Dr. Octaviano Moya Delgado en representación del Presidente de la Junta Nacional Directiva el Dr. José Manuel Luque Rojas. En su intervención felicitó a los jóvenes que encabezan el nuevo comité y además invito a los presentes a participar con ellos en todas las actividades que estén por desarrollarse. Posteriormente cada uno de los estudiantes que encabezan este comité hizo uso de la voz por unos minutos para presentarse ante el público presente e informar sobre su tarea al frente de cada coordinación. Por último nuevamente el Dr. Octaviano Moya Delgado, agradeció la presencia de todos los presentes y los invito a formar parte de la AMECIP. De esta manera el nuevo comité se presentó ante la comunidad estudiantil y quedo abierta la invitación para participar en la AMECIP Sinaloa.

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CEA – Sinaloa

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Ricardo A. De la Vega


LA REVISTA ESTUDIANTIL DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE CIENCIAS POLÍTICAS [AMECIP]

A LOS ESTUDIANTES, ACADÉMICOS O INVESTIGADORES A PRESENTAR COLABORACIONES PARA PUBLICARSE EN LA REVISTA ESTUDIANTIL RADIOGRAFÍA POLÍTICA. La Revista Estudiantil AMECIP: Radiografía Política es una publicación mensual, en formato electrónico, vinculado a temas de interés especializados en análisis político y social del ambiente juvenil en México. Las colaboraciones se dividirán en las siguientes categorías: *Colaboraciones tipo artículo, ensayo o reportaje: cuyo objetivo sea explorar sucesos importantes o coyunturales a nivel nacional o internacional sobre asuntos enfocados a la ciencia política o ciencias a fines. *Colaboraciones tipo artículo: producto del análisis de autores o textos clásicos de las ciencias políticas y/o ciencias afines, desde una perspectiva juvenil, haciendo una comparación con los aconteceres actuales. *Colaboraciones tipo entrevistas: resultado de conversaciones con especialistas en temas de ciencia política o ciencias hermanas sobre temas de actualidad. *Colaboraciones libres: poemas, fotografías y reseñas en la línea de ciencias políticas y/o ciencias afines.

1) Sólo se publicaran trabajos inéditos y originales. 2) Las colaboraciones serán sometidas a dictamen por parte de la Comisión Editorial de la Revista Radiografía Política. 3) Los trabajos que hayan sido aceptados y que por razones editoriales no alcancen a publicarse en el número progresivo de la revista, se reservaran para el siguiente. 4) Las contribuciones deberán ser entregadas con una hoja anexa en la cual se indique: a. Nombre completo b. Institución a la que pertenece c. Correo electrónico 5) Todas las colaboraciones se entregarán en versión electrónica con las siguientes características:

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a. b. c. d.

Letra Calibri 11 puntos Interlineado de 1.5 Título de la colaboración en Calibri 12 puntos Para las 2 primeras categorías que marca la presente convocatoria los artículos, ensayos o reportajes tendrán una extensión mínima de 5 cuartillas y máxima de 8. 6) Las colaboraciones deberán contener referencias bibliográficas según sea el caso y citas en formato HARVARD. Las colaboraciones deberán ser entregadas a la Coordinación de Asuntos Editoriales de los Comités Juveniles AMECIP, con atención a Elizabeth Valdez, editora responsable, señalando que desean ser publicados en la Revista. Para ello ponemos a su disposición los siguientes correos electrónicos: aeditorialescj@gmail.com / evaldzalvarez13@gmail.com

Comité Estudiantil AMECIP Asuntos Editoriales Baja California Cristhian Jesús Hernández Cervantes Sección: “Eventos” Estado de México Diana Estefanía Valdez Carolina Díaz Sección: “Así lo escribió” Hidalgo Elena Soto Chapa Sección: “Interviú” Nuevo León Ana Gabriela Farías Calderón Sección: “En debate” Querétaro Alan Raúl Sánchez Perdomo Responsable de la sección: “La ventana” Coordinadora Nacional de Asuntos Editoriales Elizabeth Valdez Alvarez

Radiografía política 9  

Publicación electrónica mensual. Revista Estudiantil de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas.