Issuu on Google+


Tablon de noticias Vetusta Morla 2 de Diciembre Sala París 15 Hora: 21:00 os de gestión Precio: 20 € + gast

Revolver 17 de Diciembre Sala París 15 Hora: 21:30 Precio: 20€+ gastos de gestión

Exposición: Alberto Giacometti. Retrospectiva Museo Picasso Málaga Del 17 de Octubre al 5 de Febrero.

Nach 16 de Diciembre Sala París 15 Hora: 21:30 Precio: 16€ en taquilla

Gran noche de Blues: Tribute al “Tour 66” 29 de Diciembre Teatro Cánovas Hora: 21:30 Precio: 15€

Exposición: “Design for Obama” Sala de Exposiciones del Archivo Municipal (Alameda Principal, 23) y Escuela de Arte “San Telmo” (El Ejido). Del 11 de Noviembre al 12 de Diciembre.


Ballet: El lago de los cisnes Teatro: Desaparecer Teatro Cánovas 9 y 10 de Diciembre Hora: 21:00 Precio: 16€.

Compañia del Teatro Nacional de Moscú Teatro Cervantes 8 de Enero Hora: 19:00 9 de Enero Hora: 21:00 Precios: De 23,34€ a 82,62€

Suso de Marcos

Teatro: L a naranj a complet a Teatro E chegaray 15€

De otra forma Exposición del 7 de octubre al 18 de diciembre Centro de exposiciones de Benalmádena Martes a Sábado: 10:00-14:00/17:00-19:30 Domingos y festivos: 11:00-13:30 Lunes cerrado.

16 de Di cie Hora: 21 mbre :00 17 de Di cie Hora: 20 mbre :00

Fotografía: Cannes Cinema Fnac, centro comercial Málaga Plaza Del 11 de Noviembre al 15 de Diciembre Hora: de 10 a 21, de Lunes a Domingo Entrada Gratuita.

¡¡Participa en la revista!!

esor tra revista, seas prof es nu en ar ip ic rt blog o el Si quieres pa sotros por nuestro no n co ta ac nt co , u alumno de la revista: correo electronico gmail.com revistaespartano@


Últimas noticias.

Inaugurado el Muelle Uno de Málaga

Carlos Criado, La Opinión de Málaga

El pasado martes 29 de noviembre fue inaugurado el Muelle Uno, una zona comercial que quedará conectada peatonalmente al Palmeral que se levantó junto al Paseo de los Curas. Tras una inversión total de 80 millones de euros poseerá una extensión de 56.000 metros cuadrados, de los cuales 14.000 serán destinados a la zona comercial y de ocio. Tiendas de modas y complementos como Tommy Hilfiger, Lacoste, Diesel, G-Star o Adolfo Domínguez, junto a bares, restaurantes, tiendas del hogar, perfumerías o librerías forman parte de la amplia oferta de establecimientos, tiendas y servicios que nos podemos encontrar. Además, con el fin de evitar que el aparcamiento sea un problema en la zona, se han construido más de mil plazas de parking. En total, el número de empleos creados con esta iniciativa asciende a 400, a los que podrían sumarse más si prospera una resolución judicial favorable a que abra los domingos y festivos por hallarse en un puerto.

Dos malagueños crean un portal como punto de encuentro para empresarios y artistas La violinista Vanessa Monje y el ingeniero Alberto Messa son los creadores de artistmeeting.com, una red en la que tendrán cabida artistas, productoras, teatros, instituciones, grupos, compañías, instituciones, asociaciones y empresas vinculadas al sector artístico. En este portal de Internet se insertarán las demandas y ofertas de empleo. Su proyecto ganó el Premio Accesit Spin off de la Universidad de Málaga, y obtuvo una subvención de 8.000€ por parte de la Consejería de Innovación. En diciembre será la “inauguración” del portal, y en enero podremos disfrutar al fin de la versión abierta para todos los públicos. De este modo la red se puede convertir en una gran ayuda para los artistas, especialmente en época de crisis.

El Ayuntamiento de Málaga y la Librería Luces sacan una campaña de fomento de la lectura El ayuntamiento de Málaga, mediante la EMT, y la Librería Luces han sacado un proyecto llamado BONOBOOK, que fomenta la lectura a la vez que favorece a los usuarios del transporte público malagueño. ¿En qué consiste dicha campaña? Muy fácil. Cualquiera que posea una tarjeta de la EMT puede llegarse hasta la Librería Luces, situada en la Alameda Principal, y realizar una compra en ella. Con esto, acumulará puntos y se podrá beneficiar de descuentos directos de algunos de los best seller del momento, sin importar que sean de narrativa, ensayística o poesía. Los puntos no tendrán prescripción aunque en un futuro finalice la promoción.

Mercedes Lasarte en la colección Carmen Thyssen A partir del 22 de noviembre y hasta el 26 de febrero podremos disfrutar de la colección de obras de la pintora argentina Mercedes Lasarte, en las que nos muestra una de las facetas más personales de la baronesa Thyssen. Además de una serie de cuadros dedicados a la baronesa, cuenta con alguno dedicado a su marido, el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, y con varios retratos de su hijo Borja y sus hijas Sabina y Carmen. Junto a ellos, también se puede disfrutar de una serie de bodegones y paisajes que realizó la artista.


LAS TERMAS DE CARACALLA Por Luis Baena del Alcázar. Catedrático de Arqueología de la UMA. En el año 193 d.C. se instauró en Roma y en los territorios sometidos a su imperio una nueva dinastía en la persona de Septimio Severo. Un emperador soldado, que al mando de sus legiones danubianas se impuso a los otros aspirantes al trono imperial después de varios años de guerras. Sustentó su poder en el ejército y en las clases más desfavorecidas, singularmente el pueblo de Roma. Aunque no residió mucho tiempo en la ciudad, ocupado siempre en campañas militares, continuó la obra de emperadores anteriores preocupándose por la restauración de monumentos antiguos o la creación de otros nuevos. Algunos fueron honoríficos como el Arco que le dedico el Senado y el pueblo en el Foro; otros fueron pensados en su propio beneficio, como la ampliación del palacio imperial en el Palatino y otros aún sirvieron para engalanar la ciudad con la edificación de monumentos tan singulares como el Septizodium, la gran fuente monumental que acogía al viajero que llegaba a Roma por la via Apia. Pensando en la plebe tal vez meditara construir un gran edificio termal para su disfrute, pero sería realmente bajo el mandato de su hijo, llamado Caracalla, cuando se realizarían las obras.

Las termas antoninianas

Esa fue su denominación oficial, tomando este nombre por el verdadero del emperador: Marco Aurelio Antonino. El lugar elegido para su emplazamiento estaba situado al sudoeste de la ciudad, fuera de los Muros Servianos, a escasa distancia de la vía Apia que comunicaba la Urbs con el sur de Italia. En aquel lugar, las estribaciones meridionales del Aventino, ya existían edificaciones previas que fueron demolidas o soterradas y se hicieron grandes movimientos de tierras para allanar la zona, facilitándose el transporte de materiales por la apertura de la vía Nova, paralela a la Apia. Las obras dieron comienzo con la cimentación y la construcción de una autentica red de galerías subterráneas donde se ubicaron las instalaciones con las infraestructuras necesarias para tan gran complejo. La planta del monumento de 220 por 114 metros, seguía el esquema que ya se había empleado en otros edificios termales de la ciudad, singularmente las termas de Nerón, Tito y Trajano, que era en esencia la duplicación de espacios a partir de

un eje axial. La diferencia, en este caso, residía en que se construyó a escala colosal, superando todo lo que se había visto hasta entonces, sobre todo en la audaz altura de las bóvedas que proporcionaban diafanidad a los grandes espacios interiores y una lujosa decoración pensada hasta el último detalle. El acceso al edificio se realizaba por ocho grandes puertas. Dos en los lados menores permitían, tras pasar a un vestíbulo, el acceso directo a las palestras. Lo mismo sucedía con las entradas extremas de la fachada principal, situada al noroeste. Las puertas principales eran, no obstante, las dos centrales por las que se accedía a sendos vestíbulos, entre los cuales se ubicaba la gran piscina, la natatio a cielo abierto, que podía contemplarse desde este lugar a través del espacio que dejaban cuatro grandes columnas. A partir de aquí el visitante podía seguir dos itinerarios idénticos, al ser iguales las dependencias a uno y otro lado. Tomando el lado izquierdo como modelo, desde el vestíbulo se pasaba al apodyterium, de donde se salía con una corta túnica y calzado con unas sandalias hacia la palestra, espacio abierto con un pórtico en tres de sus lados, sostenidos por ricas columnas de giallo antico. El suelo de la palestra estaba cubierto por finos mosaicos policromos. En los lados mayores del pórtico se abría, aun lado, un gran espacio semicircular cubierto con una bóveda semiesférica. En el otro lado, tres estancias rectangulares, con ábside la central. En uno de los lados menores había otra estancia tripartita separada por columnas, en cuya parte superior, a tenor de los restos de grandes bloques caídos cubiertos con mosaicos, podía haber existido una terraza para tomar el sol (apricatio). En el opuesto lado menor, traspasando una puerta, se accedía a un conjunto de cuatro salas intercomunicadas entre si, provistas todas ellas de un sistema de calefacción gradual. En la habitación angular se ha querido ver el unctorium, la sala para los masajes. En la siguiente se reconoce el tepidarium, estancia de planta elipsoidal provista de bóveda de arista, y las dos siguientes como los laconica o sudatoria. El acceso diagonal entre ellas tenía como objetivo impedir el escape del calor. Para ayudar a obtener un ambiente caldeado, se abrían en las paredes grandes ventanales, destinados a recibir los rayos de sol a lo largo del día, propiciada por su orientación hacia el sur. El destino final de esta fase de baños cálidos era el caldarium, sala


circular de 34 metros de diámetro cubierta con una gran cúpula que se apoyaba en ocho pilastras colosales. En los alvéolos abiertos en las paredes, entre las pilastras, se colocaban bañeras presididas por una circular en el centro de la sala (labrum). De aquí se salía al tepidarium central, para terminar el recorrido en el llamado frigidarium o aula basilical, el espacio más amplio de todo el recinto (58 por 24 metros) cubierto a gran altura por una triple bóveda de arista con casetones que descargaba su peso en ocho pilastras gigantes situadas en los ángulos. En los extremos se disponían cuatro piscinas, completando el conjunto un gran labrum central. El ciudadano que así lo desease podía tomar un baño en la natatio, si el tiempo lo permitía. Se ha calculado su capacidad en unos mil quinientos metros cúbicos. Las termas, propiamente dichas, eran este enorme edificio, pero a su alrededor se dispuso poco tiempo después, por orden de los emperadores Heliogábalo y Alejandro Severo, entre los años 218 y 235, una amplia zona abierta rodeada de un alto muro rectangular: el porticus (337 por 328 m.). La fachada principal estaba constituida por una triple puerta monumental a cuyos lados se disponían habitaciones en dos niveles, ocupadas, con toda probabilidad, por tiendas de todo tipo. Los lados menores, idénticos y simétricos, contaban con sendas exedras cuyo interior albergaba diversas salas comunicadas entre si. El lado sur estaba ocupado por una cisterna gigantesca con capacidad para 80.000 m3 de agua. Este aljibe estaba formado por sesenta y cuatro espacios cubiertos con bóveda e intercomunicados sobre dos plaPlano de las termas de Caracalla nos. Para abastecer el depósito se construyó, ex profeso, un nuevo acueducto: el Aqua Alexandrina, que era en realidad un ramal del acueducto principal (Aqua Marcia). Disimulando esta construcción se colocó delante un graderío que, curvando sus extremos, simulaba medio estadio. En los ángulos se disponían sendas bibliotecas. Todo el espacio interior del recinto estaba ocupado, salvo el área de las termas, por zonas verdes con plantaciones de árboles (xistus), senderos por los que pasear, fuentes y estatuas.

El funcionamiento de las termas

Todo este inmenso complejo se hubiera quedado solo en un fastuoso edificio, pero inútil, si no hubiera contado con importantes infraestructuras, indispensables en todo edificio termal. Bajo las dependencias mencionadas se extendían amplios subterráneos en dos niveles superpuestos. El inferior poseía las canalizaciones necesarias para eliminar las inmensas cantidades de aguas residuales. En el piso superior, una verdadera red de galerías albergaban las tuberías de plomo que alimentaban con agua limpia las calderas, las fuentes, las grandes bañeras marmóreas y,

sobre todo, la gran natatio. Pero, además, estas galerías, de seis metros de ancho, permitían el transporte de todo lo necesario para el funcionamiento de las termas, en especial las toneladas de carbón de leña de coníferas necesario para alimentar los hornos, los praefurnia, que calentaban el agua de las calderas y generaba el aire caliente que pasaba a través de las cámaras del hypocausis calentando el suelo de las dependencias caloríficas antes mencionadas, entre 30 y sesenta grados centígrados. También las paredes recibían el calor gracias a la colocación de tubos cerámicos (tubuli) o de tejas adheridas al núcleo del muro (tegulae mammatae). El elemento humano que hacía posible que todo funcionase estaba compuesto por una muchedumbre de esclavos, algunos cualificados en sus funciones como el fornacarius que tenía a su cargo los hornos o los aquarii cuya responsabilidad era todo lo concerniente a las aguas. Todo el personal estaba bajo el mando del conductor, generalmente un empresario, que organizaba el funcionamiento y procuraba todo lo necesario para que nada faltase. Éste cargo estaba supeditado a un magistrado, edil o curator termarum, que respondía ante el praefectus de la ciudad porque, en última instancia, las termas pertenecían al Estado. La decoración de las termas. Su decadencia y destrucción La construcción de estas termas colosales, obra maestra de la arquitectura antigua, se llevó a cabo en poco tiempo gracias a una abundante mano de obra y a la utilización masiva del ladrillo como elemento constructivo, cuyos restos son los que pueden verse hoy en día. Pero todos los paramentos estaban recubiertos por losas de piedra o de mármol, muchos de distinta coloración o bien de ricas pinturas, mientras que las bóvedas con casetones se ornaban con estucos. Los suelos estaban cubiertos con mosaicos, con motivos geométricos y figurados. Recordemos a este respecto el gigantesco mosaico de los gladiadores conservado en el Museo Profano Lateranense del Vaticano. Otros espacios, concretamente los destinados a los baños calientes tuvieron una solería de opus sectile. En los sitios necesarios se erigieron inmensas columnas rematadas con espléndidos capiteles corintios, entre cuyas hojas aparecían dioses o héroes. En muchos lugares se levantaban estatuas, muchas de ellas de tamaño superior al natural. Son bien conocidas las estatuas de Hércules, Flora o el grupo del Castigo de Dirce, pertenecientes a la antigua colección de la familia Farnesio, hoy en el Museo Nacional de Nápoles. Era, pues, el edificio ejemplo de magnificencia y lujo que suscitaba la admiración de cuantos allí acudían. De


hecho, se le consideraba como una de las maravillas de Roma (Thermae magnificentisimae), conservando ese prestigio mucho después de la desaparición del Estado romano. Sabemos que se le hicieron restauraciones en el Bajo Imperio por los emperadores Aureliano y Diocleciano, e incluso por el rey Teodo-

rico a principios del siglo VI. Sin embargo, a raíz del corte de los acueductos que abastecían la ciudad por los godos en el año 537, todas las termas dejaron de funcionar. Desde este momento el edificio empieza a arruinarse, pero no fue abandonado por completo, pues su parte central fue utilizado para albergue de peregrinos durante los siglos VI y VII d.C. Luego se alternaron los periodos de abandono o de utilización como viviendas, para acabar convirtiéndose en tierras de labor. Durante toda la Edad Media, sus materiales constructivos y decorativos fueron saqueados metódicamente para su empleo en otros usos. En el Renacimiento sus ruinas fueron estudiadas por artistas y arquitectos. Bajo el pontificado del papa Pablo III, desde 1547, se realizaron excavaciones para buscar objetos preciosos con los que incrementar sus colecciones o para utilizar las lastras marmóreas en otros lugares. Fue en esta época cuando aparecieron las esculturas antes mencionadas a las que habría que añadir otras muchas de menor tamaño. Aparecieron también infinidad de objetos menores: pequeños bronces figurados, camafeos, entalles, monedas, joyas y lucernas. Muchos años después, en 1824, apareció el mosaico de los Gladiadores del Laterano, realizándose las primeras excavaciones científicas desde 1912. En los años treinta se halló, en los subterráneos, el mayor mitreo de Roma. Los trabajos de exploración y consolidación continúan hasta nuestros días. De recordar la utilización, la zona del caldarium, como lugar para representaciones teatrales y musicales hasta fechas muy recientes. Deporte, ocio, diversión Los baños cumplían una importante función en la sociedad romana desde mucho tiempo antes de construirse las colosales edificaciones imperiales. La excusa de acudir a los baños daba la oportunidad a los ciudadanos de recabar noticias recientes concernientes a la ciudad de Roma y del imperio. En las termas se podían reunir los magistrados y los senadores para hablar de política, los empresarios para tratar de

sus negocios, muchos para buscar favores y recomendaciones y el pueblo en general para hablar de sus asuntos particulares desde los más triviales a los más trascendentales, pasando por los acontecimientos del día anterior en el anfiteatro o en el circo. Las termas proporcionaron a los romanos la posibilidad de la reunión social y, además, la práctica del ejercicio físico, heredado de los griegos, con los placeres del baño que iban más allá de la simple higiene. Generalmente las termas tenían su apertura hacia mediodía y se clausuraban al atardecer para que legiones de esclavos pudiesen realizar las imprescindibles tareas de limpieza y acondicionamiento. Los ciudadanos pudientes se hacían acompañar de sus sirvientes para ser atendidos en todo momento. Éstos y los más humildes, al llegar al apoditerium se desnudaban dejando el cuidado de la ropa a los capsarii, por una pequeña cantidad monetaria a modo de propina. Después, cubiertos con una breve túnica y calzados con sandalias podían seguir distintos caminos. Muchas personas empezaban por realizar ejercicios físicos en la palestra: deportes como la carrera, el levantamiento de halteras o la lucha, dirigidos por los exercitatores, en algunos de los cuales participaban también las mujeres. Los escritores antiguos, entre ellos Marcial, nos informan sobre los juegos: el violento harpastum, precedente del moderno rugby, o el más reposado del trigon, consistente en arrojarse la pelota, rellena de arena, desde los vértices de un triángulo pintado sobre la tierra. Pasaban luego a las dependencias termales, donde se hacía uso del strigillum para desprender del cuerpo el aceite, que se habían untado previamente, la tierra y el sudor. Se lavaban luego con sosa (aphonitrum) y terminaban en el frigidarium con el baño frío en la natatio. Aquí llegaban los criados con toallas de lana (lintea, sabana) para secar a sus señores, pasando luego a las salas donde los masajistas (tractatores) tonificaban el cuerpo, dejando paso a los unctores y unguentarii que aplicaban los aceites y los perfumes. Una estampa realista de estas acciones nos la ofrece Petronio en su Satyricon. Aunque las mujeres realizaban también este recorrido, su aderezo personal podía prolongarse con un ritual propio al hacer uso de los depiladores (alipilii), utilizados asimismo por los hombres, con la correspondiente aplicación de cremas para suavizar la piel. Los peluqueros debían satisfacer la demanda de la moda que exigía, en muchas ocasiones, ostentosos y complicados peinados, teñidoss de colores. Sin embargo, el ocio no había acabado al concluir las actividades precedentes, pues había lugares destinados a comer y a beber, tiendas que ofrecían los productos importados de todos los lugares del imperio e, incluso, de más allá de sus fronteras. Se podía, asimismo, acudir a los auditorios de música y declamación, a las salas de lectura pública o a las bibliotecas, o simplemente pasear por los senderos del xystus entre la arboleda y los jardines ornados con estatuas, fuentes y ninfeos. Todo para poner en práctica lo que el poeta Juvenal escribiera en uno de sus poemas: sit mens sana in corpore sano .

Este artículo que hoy se presenta, con pequeñas modificaciones, fue publicado en la revista Historia National Geographic, 31, 2006, Barcelona, pp.68-79.


n lecó i c a l b bre po positivo, o s a t s o ue La enc a un resultad ez más, v roj tora ar es leen cada co entre en pi los jóv ontinúa el tó jóvenes c os aunque ión de que l ectura y l ac la pobl eresan por la de ocio nt es no se i otras opcion or la p o n d e a r satur prefie o d n u m en un nológica. ec oferta t

Cada año, de forma cuatrimestral o trimestral, se publica por parte del Ministerio de Cultura un barómetro sobre los hábitos de lectura de la población española. A finales de enero de 2011, se publicó el estudio correspondiente al año anterior, 2010, reflejando entre otros datos los libros más comprados por los españoles, la frecuencia de lectura, las horas de lectura, razones de no lectura, dotación de libros en el hogar, el uso de la herramienta internet para la búsqueda bibliográfica; la lectura en adultos, jóvenes y menores de 14 años, etc. Esta encuesta, auspiciada por la Federación de Gremios de Editores de España (F.G.E.E.), arrojaba un resultado muy halagüeño sobre los hábitos en la lectura que, por otro lado, sorprende a muchas personas. Y es que el estigma de la juventud que no lee es algo que va tan unido al colectivo como afirmar que a los jóvenes no les interesa la política y no se mueven cuando la realidad los necesita. Cuando aparece una persona en la televisión o en la radio, y se les pregunta sobre si leen y si creen que la juventud no lee o no lee tanto como se leía, en seguida no cabe duda alguna. Los jóvenes no leen. La idea es clara y resulta obvio pensar el porqué no lo hacen. La televisión, la oferta en videojuegos e informática completan el cupo de una sociedad saciada de ocio

y caprichos. En una conversación ajena en el autobús pude presenciar la disyuntiva entre si la población lee o ha perdido la sana costumbre de “saborear” un buen libro. No hace falta mencionar qué opción ganó en la conversación que mantenía una señora que parecía haber leído todo y un señor que se conformaba con leer lo que le regalaban en Navidades y cumpleaños. Se llevaron las manos a la cabeza ante su tristeza de lo poco valorado que estaba el libro entre los jóvenes, yo también me las llevaba pero al revés, de lo poco que se estima a veces por la gente que lee con más asiduidad de la que parece. Continuando con el estudio, la percepción de la población es que el público no lee. Así nos vemos a nosotros mismos: no nos interesa la lectura, nos interesan otras cosas. Según el estudio, Andalucía ocupa el último puesto de la población que lee en España por comunidades autónomas. Pero las campañas en pro de la lectura han hecho su trabajo y han dado sus frutos. Los jóvenes sacarán a Andalucía del final de la lista de los que “no” leen y la harán competir con Madrid o La Rioja. Y es que, el estudio refleja que hay un hábito de lectura mayor entre los más jóvenes y, a medida que la edad aumenta, el porcentaje de lectores disminuye. Es evidente que hay que subrayar que la falta de tiempo (sobre todo entre la población de 35 a 54 años) es lo que les limita a no poder leer tanto como desearían. Es en este punto donde la conversación del autobús se que-


da un poco obsoleta y no corresponde a las cifras de lectores habituales de la próxima década. No sé qué pensarían ahora, pero los datos son claros. El público joven lee cada vez más, y el porcentaje va incrementando año tras año desde 2008. Algo me dice que una cosa son los datos y otra cosa la percepción general de la juventud, que va unido a otros factores. Las edades comprendidas entre los 35 y los 45 años son las que más leen, que se crresponde con el 21.2% de la población entrevistada. El 19.5% corresponde a los lectores de 25 a 34 años. Y los más jóvenes un 13.5% de edades comprendidas entre los 14 y los 25 años. El 13.1%, de 55 a 64 años, afirma leer menos por falta de tiempo, mismo argumento usado por los adultos de 35-55 años que leen. El trabajo les impide disfrutar de la lectura. Pero, ¿tienen argumentos más nobles los jóvenes que no leen, o es que el ordenador consume su tiempo y no pueden dedicarlo a otros menesteres como puede ser, la lectura? La población universitaria afirma, en muchos casos, sentirse acosada por la cantidad de libros que tienen que leer y estudiar para la Universidad, y que esa tarea le impide disfrutar de una lectura apacible diaria con fines de ocio. María Mateos, estudiante de Psicología de la UMA, afirmaba tras una encuesta de lectura del campus que la cantidad de libros y la abundante bibliografía que usaba para estudiar o para realizar trabajos le impedía en muchos casos poder disfrutar de un libro de forma tranquila, para relajarse. Aún así, de cuando en cuando, podía leer algún libro, sobre todo en verano. Multitud de ejemplos podemos encontrar así: la falta de tiempo como desencadenante del descenso de personas que leen en proporción con décadas pasadas. Pero no por la falta de valor del libro, o de la juventud, ni siquiera porque la tecnología multimedia haya ocupado un lugar preferente en la mente de la gente, que posiblemente sea así para muchos. Generalizar en ningún caso es bueno. La televisión juega un papel importante -quién lo diríaen el fenómeno de la lectura en las personas. Se confirma aquella frase de Groucho Marx: “La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.” Resulta pues que, a mayor oferta televisiva, más se diluye la calidad de ésta, y cada vez resulta más aburrida la oferta de ocio que ofrece la televisión, y es aquí donde el libro ocupa un lugar preferente. Los jóvenes universitarios utilizan la televisión cada vez más como entretenimiento donde poder desconectar, las palabras vacuas que desprende ayudan a dejar la mente parada, en blanco. El libro, por el contrario, ofrece al lector una aventura apasionante por un mundo que crea con su imaginación. Y como la imaginación es el poder, es aquí donde todo el mundo cae. Cuando sabo-

reas un buen libro, nunca puedes dejar de probar otro y otro, y así siempre. Da igual que tengas épocas en las que leas más y otras en las que leas menos. Al final te reconcilias con el libro. El estudio no deja dudas. La juventud lee, porque el libro es un enganche, una forma de percibir un mundo que solo creas tú y en la que participas tú. Además, si los padres enseñan la afición de la lectura a sus hijos, estos leerán más, y nunca perderán de vista un buen libro en su mesilla de noche. Y por supuesto, el factor cultural sigue siendo determinante en la encuesta. A mayor grado de estudios, mayor es la población que lee. El fenómeno best seller también se apunta como factor determinante en la difusión de la lectura entre los jóvenes. Las ansias por leer muchas veces vienen del grupo. La red social (entendida desde el punto de vista antropológico y no tecnológico) lee y hace que todos los que se encuentran influenciados por una o dos personas que hayan leído un best seller sientan curiosidad y lean este libro y comiencen tímidamente en la lectura. Aunque para puristas, los best seller se corresponda con una clase de libro, atormentado por el afán de hacer fortuna en la librería y sea el resultado de una literatura carente de contenido, podemos ver este fenómeno desde otra perspectiva, como pequeño paso para la gente que no leía o le era ajeno y que ahora se aventura a por uno. Es un primer paso que seguro deriva en el futuro en otros libros, no pasa nada por no empezar a leer El Quijote para ser un amante de la lectura; seguro que el momento de leer ese libro y todos los clásicos llega. El libro, como el buen vino, se saborea mejor cuando se “entiende” de él, así que cuanto más recorrido se lleva mejor se capta los matices de los libros añejos. Gracias a la encuesta sobre la población lectora, uno puede quedarse tranquilo en el sillón del autobús, o en la cola de Correos, cuando escucha las voces de los que cargan contra los que no leen, los pasivos, los jóvenes que pese a disponer de mucho tiempo libre no les gusta el libro y prefieren la pantalla. Hoy, rompo una lanza por aquellos que amamos la literatura desde el primer día que leímos un libro, a los 8 años o a los 14 o a los 25, no importa. Y a los que preferimos, el olor a libro nuevo recién sacado de la imprenta y puesto en el estante de una librería esperando a ser comprado y leído, que al brillo que desprende la pantalla del ordenador.


Por Antonio J. Quesada, profesor de Derecho civil de la UMA.

EL CAMINO RECTO En la vida uno suele cometer imprudencias, y, en mi caso, las más importantes (que no exactamente las más sugerentes) que he llevado a cabo han quedado por escrito. En una de dichas imprudencias, un poemario titulado “Poesía a instancia de parte” que publiqué por algún sitio, escribí estos versos, bajo el título genérico de “El camino recto”:

Sigue el camino recto, como Dios manda. Tu título universitario en la pared. Que lo vean sin esfuerzo. Tu trabajo en horario de oficina, e incluso, algún día, de tarde. Tu esposa, ex-novia de toda la vida, a la que cuidarás en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte separe lo que quede. ¿Leer? Es tarea de desocupados y ociosos (las personas formales nunca tienen tiempo para leer). Además, abre un abanico demasiado profundo de inquietudes, y eso nunca fue bueno para vivir tranquila y honradamente. La misa del domingo, eso siempre. Y en caso de duda, lo que digan nuestros mayores, que nunca fallan.

Un canto a lo que se debe hacer en la vida para triunfar, para ser celebrado y reconocido (¿recocido?) y para ser respetado. El problema que plantea, claro está, es si esa vida tan recta y celebrada merece realmente la pena. “Antes injusticia que desorden”, aseguraba Goethe, maestro en tantas cosas, aunque odioso por algunas otras. En mi caso, que es el que verdaderamente conozco de primera mano, la pasión literaria provocó que me torciera de mi camino recto, tan predeterminado él. Para un Licenciado en Derecho, Doctor y no sé cuántas cosas más que dicen que soy, estaba claro el camino recto: códigos civiles e inciviles, rictus serio, traje gris y corbata de rayas, alopecia funcionarial, movimientos de columna apropiados para seguir cerca del jefe de turno y, en la medida de lo posible, aficiones bien consideradas socialmente (cofradías, toros, madridismo y esas cosas que


hace la gente de bien). Si se separa uno del camino recto, vienen las críticas, las risitas, los codacitos, esas cosas que hace la gente normal para señalar al que se separa del rebaño. Pero la literatura es algo que provoca que nos salgamos del camino recto. Leer, por ejemplo, es tarea de desocupados: las personas serias nunca tienen tiempo para leer, siempre están más ocupadas con cosas como las fluctuaciones de la bolsa, los casos del despacho, los informes que deben evacuar o con hacerse contactos aquí y allí, que eso también quita tiempo (“alternar”, les llaman algunos: comidas de trabajo, desayunos de trabajo, cenas de trabajo…; trabajamos y engullimos, todo en uno). La literatura es perder el tiempo, desde esta óptica. Perder el tiempo, para mí, es ganar el tiempo. Lo siento por el rebaño. Dedico demasiado tiempo a cosas horriblemente aburridas (y eso que mi trabajo como docente me gusta y me permite sentirme creativo): necesito mis paréntesis o pereceré de aburrimiento vital absoluto. La literatura me ayuda a estos efectos No pido mucho: pido lo mío. Escribir un poema. Escuchar una buena canción. Disfrutar de un cuadro bello. Una calle de Roma que a lo mejor salía en algún cuento de Moravia o, de refilón, en alguna película de Pasolini o, incluso, de Fellini. Releer alguna novela de esas de las que te sabes párrafos enteros. Una charla sugerente con una cerveza delante. Mi DVD con jugadas de Maradona. En fin, perder el tiempo. Es decir, ganar el tiempo. En condiciones normales uno debiera estar atento, ojo avizor, preparado para saber dónde puede conseguir una ayuda laboral para trepar hacia algún sitio, que la vida está muy mala. Sin embargo, a los que nos gusta perder/ganar el tiempo, esto se nos pone cuesta arriba. Somos quijotes sin sanchos, cheguevaras sin fidelcastros, Holmes sin Watsons, Adsos de Melk sin Guillermos de Barkerville, ya me entienden. Estamos “perdidos como

un quinto en día de permiso, / como un santo sin paraíso, / como el ojo del maniquí”, ya lo cantaba Sabina. Qué razón llevaba: es cierto, habitualmente me siento “inútil como un sello por triplicado, / como el semen de los ahorcados, / como el libro del porvenir”. Sí. Lo grave es que no me pesa. Me encanta ser un jarroncito coreano, ese tipo raro que todavía puede ser mostrado a las visitas y que, a lo mejor, ejerce como profesor sin sentirse parte del colectivo, escribe poesía sin que le consideren poeta, narrativa sin estar cómodo entre narradores, juega fútbol sin ser futbolista, y siempre acaba en minoría, esté donde esté (incluso consigo mismo). Un nazareno sin capirote en una procesión laica. No es fácil, pero… cada vez que me salgo del camino recto siento la vida palpitar dentro de mí. El camino recto es ese mal necesario que no nos debe fagocitar, porque si no esta cosa de vivir no tiene sentido alguno. Si vivir no es más que darle trabajo al Registro civil, para que certifiquen tu nacimiento y tu defunción, esto no tiene sentido (creo haber dejado esto en otro poema imprudente, en algún sitio: al auto-plagio le llaman estilo). El camino recto puede acabar convirtiéndose en poner crucecitas a las casillas que la vida te pone delante, para lograr que tus compañeros de promoción no te miren por encima del hombro, que tu madre y tu suegra estén tranquilas, o que tus vecinos te hablen con respeto (esto es, con temor), porque saben que eres importante, que te codeas con este y con aquel y no sé cuántas patochadas más que puede que ni sean ciertas. El camino recto: qué pena. Qué pena, desperdiciar tanto tiempo en tontadas, en cosas prescindibles, en humo, en “comerme una manzana / dos veces por semana / sin ganas de comer” (gracias, Sabina, de nuevo). Para tres días que estamos aquí… (pues no hay religión que me haya demostrado la existencia de otras vidas). Y encima, de esos tres días, “uno está lloviendo”, como cantaban en Cádiz. Como para perder el tiempo… El camino recto. Qué pena de camino recto.


Reminiscencia de

Afrodita Por Alessia Facchin Díaz

La mujer y sus curvas ya incitaban al arte y la literatura desde época muy arcaica, y fue en la Grecia Clásica donde la figura femenina unida a una serie de virtudes hace a la mujer merecedora de ser diosa del Olimpo. Fueron usadas para representar a la sabiduría y la guerra (Atenea), a la pasión y al deseo sexual (Afrodita) o a la agricultura (Ceres). Estas connotaciones que las hicieron únicas en su tiempo evolucionaron y fueron cambiando con los siglos sin ser nunca olvidadas. Resurgieron estos ideales en el en plena Edad Media adornados con castidad y belleza a través del denominado “amor cortés”, que convertirá en un idílico objeto de deseo la imagen de la mujer. El Renacimiento dotará al sexo femenino de un deseo mucho más carnal y sensual, que culminará en épocas posteriores como el barroco o el neoclasicismo. Se construye la Afrodita creada para el uso y deleite de las miradas de un espectador maravillado ante las más bellas curvas de artificio de Botticelli, Rubens o

Canovas. Una imagen que poco tenía que ver con las imponentes mujeres del Olimpo que nos dejó entrever Homero en sus poemas: inteligentes, ágiles, independientes y fuertes. La mujer de culto y belleza tenía la mirada perdida y casi parecía estar artificialmente en la escena. Sus gestos eran serenos y calmados, pasivos a la espera de cobrar vida ante la mirada del espectador A mediados del siglo XX el ideal de belleza femenina se solidifica y comercializa encarnado en la muñeca Barbie, con una figura con medidas imposibles físicamente, envidiadas y deseadas por todas las niñas que jugaron con ella. Se reinventa la mujer en favor de los nuevos productos de cosmética y belleza, una mujer cada vez más artificial, alimentada por el mito de Marilyn Monroe, portadora de una imagen sensual, provocadora e infantil. A partir de los años 80 se generalizan las revistas del corazón, con portadas en las que aparecen mujeres que representan la forma más frívola del concepto de seducción. Es entonces cuando el sexo femenino utiliza Marilyn Monroe


como elemento indispensable su físico para arribar al éxito profesional. Este éxito se ve reflejado en el autocontrol y mantenimiento de una figura “sana”, extremadamente artificial. El filósofo y sociólogo contemporáneo Gilles Lipovetsky explica en su obra “La tercera mujer” que esto se debe al deseo de la mujer por liberarse de los prejuicios masculinos que han caracterizado desde un principio a su sexo, como son la histeria, la irracionalidad y la unión de la mujer con lo sensible o emocional. Como muestra de ello racionalizan su cuerpo como reflejo de su orden interno, tomando como sinónimo de éxito las “carnes firmes” y el cuerpo esbelto. A pesar de todo, esto es un intento fallido puesto que actualmente la mayoría de los altos cargos siguen estando ocupados por hombres. Son, como lo han sido desde un principio, los que juzgan y evalúan. La mujer estilizada y femenina no es vista con seriedad por los altos cargos masculinos debido a la comercialización de esta imagen como objeto voyeurístico y sensual, fomentada por los medio de comunicación. Desde mediados del siglo pasado entramos en la llamada era mediática, en la que la figura de la mujer da la sensación de haberse hecho con una buena parcela, en unos medios que parecen estar aún generados para el deleite masculino. La poca presencia de mujeres en empresas o ejerciendo un trabajo “serio” se hace patente en la publicidad o en el cine. Pensemos en lo que ocurre en la gran pantalla, en esos planos que parecen ser casuales pero que siempre enfocan partes claves del cuerpo de la mujer. Luego comparemos esto con la importancia con la que se dota al personaje masculino, a sus rasgos fáciles, su mirada inteligente y valiente. Se trata de la primitiva división de mujer objeto de belleza y hombre sujeto activo de razón. Nuevamente el ser mujer recae en la crítica por intentar alcanzar la virtud, término que desde sus orígenes designa únicamente al hombre,

vir en latín. El sexo femenino se encuentra en el intento de ascender y conquistar su carrera profesional con el llamado glass ceiling (techo de cristal), término que se originó en Estados Unidos a finales del siglo XX. Entonces la mujer ya estaba introducida plenamente en el ámbito laboral globalmente, pero cuando comienza a ascender en su carrera se encuentra con un tope a partir del cual el paso al sexo femenino parecía estar vetado. El paso del tiempo ha logrado que la mujer ocupe cada vez más cargos no atribuidos a su sexo y por costumbre masculinos, pero esto no significa que haya conseguido equiparase en número al del sexo masculino. De esta forma se explica que según datos recogidos en el Instituto de la Mujer, en el 2009 tan sólo haya un 33,2% de mujeres en la dirección de empresas de la administración pública y un 23,8% de mujeres que ocupen uno de los 7.119 escaños en los parlamentos nacionales de la Unión Europea. Quizás es cierto que aquella Afrodita del Renacimiento y Antigüedad Clásica se nos torna lejana y difusa. Hoy esa mujer ha saltado del marco de su lienzo, se ha dejado ver más allá de todos esos prejuicios con los fue adjetivada. Pero no todo está vencido, ya que parece que aún vivimos en un mundo mayoritariamente dirigido por hombres que siguen viéndose atraídos por los prejuicios culturales y el chirrido incesante de los medios de comunicación. La mujer consciente de la pervivencia del ideal del “segundo sexo” lucha fervientemente por derribar el grueso cristal construido a lo largo de los siglos que les separa de la igualdad.

Venus de Milo


Entrevista con Juan Eslava Galán Por Gema Rayo Muñoz Juan Eslava Galán nació en Arjona (Jaén) en el año 1948. Licenciado en Filología Inglesa y doctorado en Letras, en el año 1986 se dio a conocer al ganar el Premio Planeta con su novela En busca del unicornio. Desde entonces, ha escrito numerosas novelas y ensayos históricos obteniendo, además, los Premios Ateneo de Sevilla, Fernando Lara y el Premio de la Crítica Andaluza. De su gran producción literaria hemos de destacar novelas como El Comedido Hidalgo o Señorita, y ensayos históricos dedicados especialmente a la Edad Media y a nuestra memoria más reciente, como son Historia de España contada para escépticos, Los años del miedo, Los templarios y otros enigmas de la historia, Una historia de la guerra civil que no va a gustar nadie, De la alpargata al seiscientos o El catolicismo explicado a las ovejas.

-¿Cuándo comenzó su afición por la historia y la

literatura? De esos años, ¿qué libros recuerda con especial cariño?

-Empezó en mi infancia, en la escuela con aquellas enciclopedias Álvarez y libro de Editorial Luis Vives que estudió mi generación. -¿A qué edad comenzó a escribir? -A los trece años, primero poesía, años después cuentos y finalmente novelas y ensayos (eso ya en mi treintena) -¿Con qué personaje histórico se identifica? ¿Por

qué?

Realmente con ninguno, pero admiro mucho a Julio César y a Fernando III el Santo. -Nacido en Jaén, se licenció en filología inglesa

para, más tarde, doctorarse con una tesis sobre medieval. ¿A qué se debió dicho cambio?

-Filología inglesa parecía tener mayores salidas profesionales, pero en realidad me gustaban la literatura y la historia. -Antes de que se le concediese el Premio Planeta en

el año 1987 era prácticamente un autor desconocido. ¿Cómo y por qué se decidió a enviar su novela “En busca del unicornio” al certamen?

-En realidad la escribí para concurrir al mucho

Juan Eslava Galán periodistadigital.com

más modesto Premio Andalucía de Novela, pero como me sobraba tiempo para el plazo de entrega un amigo me convenció de que la presentara al Planeta, aunque sólo fuera por probar. ¡Y resultó! -Escribiendo novelas y ensayos históricos ha conse-

guido unos sorprendentes índices de ventas, que hacen que sus libros figuren continuamente en la listas de Best-seller de nuestro país. ¿Cuáles cree que han sido las claves que le han permitido acercarse al gran público? -Intento aplicar el viejo consejo de enseñar deleitando. Mis lectores dicen que con mis libros se aprende sin advertirlo y que al propio tiempo les arrancan carcajadas en casi cada página. Esto es muy halagador para mí. -Tras la aparición del Código Da Vinci, hace ya al-

gunos años, hubo un periodo de “boom” de novelas históricas que en muchas ocasiones adolecían de falta rigor y de una escasa documentación por parte de sus autores. ¿Piensa que realmente existió una saturación de novelas de este género? -Un alto porcentaje de la novela que se publica es histórica. Hay muchos lectores interesados y eso favorece la creación. El problema es que no todos los autores se documentan convenientemente.


-Usted escribió hace varios años un libro titulado

“Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie”, en el que mostraba una gran objetividad acerca de esta tragedia ocurrida en España hace ya más de 70 años. ¿Es necesario apartarse de las ideologías a la hora de, como historiador, valorar y escribir acerca de esta guerra?

-No existe el historiador imparcial. La imparcialidad es un mito, pero no obstante debemos esforzarnos por acercarnos a ella lo más posible. Algunos autores lo consiguen, otros son claramente partidistas y manipuladores. Leer a uno o a otros depende del lector. Existen muchos lectores que leen a ciertos autores no porque cuenten la verdad sino porque cuentan lo que ellos quieren oír. -¿Cuál es su opinión acerca de la Ley de Memoria His-

tórica?

Que no debe utilizarse como herramienta política en las actuales contiendas partidistas. Dicho esto creo que los hijos y los nietos de los que están sepultados en las cunetas tienen perfecto derecho a rescatar sus restos y darles una sepultura decente. -En mayo de este año, se dio a conocer que en el Dic-

cionario Biográfico Español iba a salir una entrada acerca del General Franco escrita por Luis Suárez en

la que, entre otras cosas, se afirmaba que era “autoritario, no totalitario”. Como historiador que ha vivido e investigado acerca del franquismo, ¿qué opinión le merece?

-El señor Suárez es un gran historiador, pero esta vez se ha dejado arrastrar por sus ideas políticas. -En el Valle de los Caídos hay enterradas más de

30.000 cuerpos de personas de ambos bandos que murieron durante la Guerra Civil. Muchas asociaciones por la recuperación de la memoria histórica han pedido la exhumación de los restos de combatientes republicanos que fueron allí enterrados sin su autorización por parte de las autoridades franquistas del momento. ¿Qué cree que debería de hacerse con este monumento?

-Los monumentos del franquismo son historia y como tales deben conservarse. Creo que el conjunto del Valle de los Caídos podía ser un centro de estudios de la época franquista después de sacar de él los restos de difuntos y enterrarlos en cementerios. -Año tras año, según el Informe PISA, España

aparece en unos índices muy bajos de educación. Usted, que durante treinta años ha sido profesor de bachillerato, ¿qué cambios cree que necesita la educación a día de hoy para mejorar estos datos?

-Habría que empezar por devolver a los padres la obligación de educar a los hijos en el seno de la familia; podríamos seguir por devolver a los profesores el prestigio y la autoridad que se les ha arrebatado. Seguramente con esas dos medidas la primaria y el bachillerato podrían encaminarse a ser lo que un día fueron. Me temo que no todo depende de las acciones del Gobierno. La sociedad civil también debe aportar su granito de arena. Hace falta autoridad (no autoritarismo) y valoración de la excelencia en el trabajo. - ¿Qué consejo les darías a todos aquellos jóvenes

que quieran dedicarse a escribir?

-Leer mucho de buenos autores tanto clásicos como modernos; escribir mucho, corregir mucho. No hay otro camino. -¿Cuál es su próximo proyecto? -Está a punto de salir un ensayo que continúa mi serie de historia de los españoles en el siglo XX: “La década que nos dejó sin aliento, 1973-1982”. El año que viene aparecerá otra novela mía, de corte medieval .

Juan Eslava Galán- Foto de Alvaro García ElPaís.com


Libros

La era Obama

La lección Tunecina

Noam Chomsky Pasado y presente, 2011

Sami Nair Galaxia Gutenberg, 2011

En este libro podemos encontrar un conjunto de entrevistas y reflexiones sobre la política estadounidense desde el 11 S hasta el asesinato de Bin Laden.

Los sauces de Hiroshima Emilio Calderón Planeta, 2011

Este libro analiza la primera de las revueltas del mundo árabe que en los últimos meses tantos comentarios han generado. A través de entrevistas con los principales personajes de dicha revuelta se hace un análisis de lo que con ellas se ha conseguido y una vista hacia el futuro en el camino de la democracia

La obra se desarrolla entre los años 50 y 60 en torno a una serie de sucesos acontecidos tras el holocausto nuclear de Hirosima en Tokio. En este contexto se ve involucrado el inspector Ichiro Abe, de la Policía de Tokio volcado en una investigación de Hiroshima, es contratado por Ryo Watenabe, quien busca reconstruir el pasado de su familia.

El arte de Hergé, creador de Tintín. Vol: 03

Assasins Creed: The Fall

Zendrera Zariquiey

Panini Cómics

El tercer y último volúmen de la serie editada por Zendrera Zariquiey, recoge las ilustraciones, tiras cómicas, anuncios, diseños de moda y caricaturas que Hergé realizó entre 1950 y 1983. Un legado excepcional que Philippe Goddin, considerado uno de los máximos expertos en la vida y la obra del creador de Tintín, seleccionó y organitzó durante los más de 10 años que dirigió la investigación de los archivos de Studios Hergé.

Lo más extraño Manuel Rivas Alfaguara, 2011

El libro reúne de los cuentos de Manuel Rivas escritos entre 1990 y 2011 Incluye los libros Un millón de vacas (Premio de la Crítica española), Los comedores de patatas ¿Qué me quieres, amor? (Premio Torrente Ballester y Premio Nacional de Narrativa) junto con otros títulos

¡¡Cómics y Manga!! Tokyo Babylon 01

El mítico videojuego se hace papel en una alucinante historia realizada por Karl Kerschl (Superman) y Cameron Stewart (Batman y Robin). La caída sigue el rastro de Nikolai Orelov, un asesino ruso que, en el siglo XIX, consigue hacerse con un artefacto de inmenso poder, antes perteneciente a la orden de los templarios. Mientras tanto, en la actualidad, un joven problemático está padeciendo visiones de una vida pasada... Visiones que lo cambiarán todo para siempre.

Norma editorial

Tokio, la ciudad que nunca duerme, es el lugar más adecuado para que Subaru, joven líder del clan Sumeragi, emplee sus poderes del onmyoji para ayudar a los que sufren. Pero el tremendo poder de Subaru le aleja del mundo, y es por eso que su gemela Hokuto le anima a que pase más tiempo con el atractivo Seishiro. ¿Qué importa que pertenezca a la familia rival, con la que llevan batallando durante generaciones?


Videojuegos. Assasins Creed Revelations

Ubisoft Dos Assassins, un sólo destino. Cuando una batalla llega a su fin y has sido el ganador, todos tus enemigos han sido arrasados. ¿Cuál será mi próximo destino? Ezio, siguiendo los pasos de su antecesor Altaïr, se sumergirá en el corazón del Imperio Otomano para combatir un ejército de Templarios que amenazan la región. Su lucha se convertirá en una carrera contrarreloj a través de la histórica Constantinopla.

The Legend of Zelda: Skyward Swords Nintendo

Call of duty modern Warfare 3 Activision

En un mundo al borde de la aniquilación en el que Makarov y su organización terrorista desencadenan la destrucción y el caos a lo largo del mundo. Jugando como miembro de varias unidades de las fuerzas especiales y armado con el armamento más avanzado, los jugadores colaboran con los operarios Delta y se reúnen con personajes conocidos para entrar en un juego peligroso de “cat-and-mouse” al tiempo que compiten a lo largo del mundo para detener a un hombre loco antes de que sea demasiado tarde.

The Legend of Zelda: Skyward Sword, es un juego multijugador que aúna intensas aventuras en tierra firme y emocionantes viajes de exploración por encima de las nubes. Vuela por los aires a lomos de un majestuoso pájaro y atraviesa las nubes hasta llegar al continente sito bajo ellas utilizando, por vez primera en un juego de la saga, la tecnología del mando de Wii Plus que suma al acelerómetro del mando de Wii el sensor giroscópico del Wii MotionPlus3.

Peliculas

Jack es un hombre marcado. Pero ha encontrado la forma de salvar su vida. Lo que necesita es ganar una carrera ilegal, de costa a costa, desde San Francisco a Nueva York. Se llama The Run. Tres mil millas de implacable asfalto entre San Francisco y Nueva York. Sin límites de velocidad. Sin reglas. Sin aliados. Armado sólo con su coraje y su instinto. Jack competirá con los pilotos más famosos que se hayan reunido nunca.

Midnight in Paris Woody Allen

Insidious James Wan

La película que ha hecho temblar en las butacas a medio mundo llega en Dvd para seguir haciéndolo en cualquier lugar.

Música

Need for speed: The run EA

Por fín sale en Dvd la última película del director neoyorquino Woody Allen. Se trata de una comedia romántica que trasncurre en las idílicas calles de Paris cuyo protagonista, escritor de profesión, tiene la oportunidad de viajar a diversas épocas históricas para encontrar escritores y artistas que le ayudarán a recuperar la inspiración.

Nevermind

Un día en el mundo

Nirvana, Polydor U.K

Vetusta Morla Pequeño Salto Mortal

Tras 20 años de ver la luz, el mítico disco de Nevermid se reeditada en vinilo con Tracks remasterizados y contenido extra. Toda una joya para aquellos coleccionistas amantes de la banda que inauguró el Grunge más puro en la década de los 90.

Un álbum que es un resumen musical de 9 años en busca de asimilar cuidados textos en castellano a los esquemas de la música popular anglosajona que forma parte del historial de estos 6 músicos. 9 años en los que han construido una identidad sónica usando la instrumentación de un combo clásico de rock, pero huyendo del lenguaje convencional del género.


La receta del mes Esta sección está dedicada a aquellos universitarios que se encuentran en una residencia, lejos de sus hogares donde se les preparaba la comida, ¿tenéis ganas de cocinar pero no sabéis que hacer ni cómo? En ese caso, ¡Esta es tu sección! Este mes os hemos preparado una receta muy original, rica y sobre todo fácil de preparar: Nachos Jamón y Queso.

Nachos Jamón y Queso. INGREDIENTES : 4/5 personas

1 paquete de 200g de nachos de queso (tortilla chips). 200g de dados de jamon cocido. 2 bolas de mozzarela de buffala. 150g de queso rallado.

Precalentar el horno a 200º. Forrar la placa de horno con papel sulfurizado. Distribuir los nachos por toda la placa. Añadir encima los dados de jamon cocido. Cortar en trocitos las bolas de mozzarela y esparcir encima de los nachos. Espolvorear con el queso rallado. Hornear 15/20mn. El tiempo que se funda los quesos. Servir enseguida...

Receta sacada del blog de cocina: http://entraenmicocina.blogspot.com/



Espartano nº2