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LOS GEMELOS Y LAS HORMIGAS

Julieth Adriana villanueva


Después de un gran almuerzo en una ciudad lejana, una familia celebraba la graduación de uno de sus hijos. Para continuar la charla fueron a otro ambiente de la casa, mientras que los niños que aún tenían energía para jugar salieron al inmenso jardín con los gemelos David y Andrés, sus amigos y


primos. Los gemelos jugaban a las escondidas, algunos a las carreras, mientras otros buscaban palitos de algunas ramas, piedritas y cualquier cosa que les sirva para jugar. Pero de pronto uno de los primos de los gemelos llamado Pedro, se detuvo a observar un largo desfile de muchas hormigas cada una de ellas llevaban granos de arroz, semillas y pedazos de hojas hacia un hueco en un rincón del jardín. Todas iban muy rápido y en fila lo que llamó la atención del niño.


Mi mamá me contó que ellas guardan comida para el invierno y que son muy organizadas —dijo David. —Síííí, la maestra Lucy que enseña en la escuela dice lo mismo —dijeron los demás .

Pedro agarró una de las hormigas y la soltó para pisarla. Al ver esto los niños quisieron hacer lo mismo pero la mamá de los gemelos que lo observaba todo los llamó en voz alta y dijo: — ¿Qué están haciendo?


—Nada —dijo el niño algo nervioso mientras los demás se alejaron un poco.


— ¿Acaso no sabes que las hormigas están trabajando y solo almacenan con tiempo su alimento? No las deben molestar, ellas no le hacen daño a nadie. Lo que debemos hacer todos es aprender de ellas pues son muy trabajadoras y son un ejemplo de orden y organización que nosotros debemos seguir. Ellas no se cansan y pueden cargar cincuenta veces su peso sin quejarse para que no les falte el alimento ni a ellas ni a su familia. —Qué interesante —dijo uno de los niños—. Y todos los demás estaban en silencio y asombrados.


Los gemelos dijeron juntos: A partir de ahora nadie las molestarรก y les pondremos granos de arroz y algunas migas de pan para que tengan mucha comida para todos en invierno.


Los gemelos y las hormigas