Page 1

ADOLFO BARNATÁN siete por cuatro 1 1


2 2


3 3


ADOLFO BARNATÁN siete por cuatro

CENTRO CULTURAL SAN JUAN BAUTISTA abril - junio de 2010


Línea Artes acoge, con la obra de Adolfo Barnatán, el esplendor del círculo.

El valor de lo diverso

Esta exposición, que desarrolla un concepto metodológico del elemento curvo en todas sus modalidades expresivas, lo lineal se concentra, más que nunca, en el topónimo y en la referencia del ámbito institucional que la recibe. El Centro Cultural San Juan Bautista presenta una magnifica selección de la obra escultórica reciente de uno de los artistas más completos e interesantes del panorama actual: una gran figura viene a nuestra casa, lo cual supone una gran satisfacción y motivo de orgullo. Para recibirle se ha hecho un esfuerzo especial de montaje y adecuación del espacio expositivo y a la vista del resultado podemos decir que ha merecido la pena la conversión de la sala en este limbo de blancura inmaculada donde las esculturas de Barnatán se ven tan bien y se sienten también. Y es que el entorno de lo cercano no tiene por qué ser ajeno a la dimensión internacional, cuando continente y contenido, huésped y anfitrión coinciden en la búsqueda de la excelencia para encandilar a su público, que es el mismo. La exposición Siete por Cuatro de Adolfo Barnatán, es en ésta, y en otras muchas de sus particularidades, un buen ejemplo de lo que “Ciudad Lineal: Línea Artes” quiere ofrecer a sus vecinos, a todos los madrileños y a cuantos gusten de visitarnos: acercar las grandes obras de los principales artistas a nuestros centros culturales, para que todos aquellos que rara vez se acercan a un museo o a una galería de arte tengan la oportunidad de vivir esa experiencia en un espacio conocido y frecuentado y esto pueda animarlos con naturalidad, a cruzar el umbral de todos esos museos y galerías maravillosos que tenemos en nuestra Ciudad. Aprovecho para anunciarles que son grandes las esculturas de Barnatán –grandes tanto en lo físico como en lo cualitativo- y al mismo tiempo son cercanas. Su cercanía no sólo reside en que las hayamos traído a este espacio, sino que son ellas mismas las que desean y necesitan la presencia del público, su contacto y su caricia. Varias de las obras que componen esta exposición descubren nuevas facetas expresivas y estéticas cuando se las toca, cuando se

6


las mueve. El artista nos invita a que sin miedo nos relacionemos físicamente con su obra de arte, sucumbiendo con nuestras manos a la tentación de lo imposible. Estoy seguro que los visitantes de esta exposición, con independencia de su edad y aficiones, van a disfrutar mucho con unas esculturas que pueden girar, pero también se pueden tocar y desplazar; el movimiento que se consigue ‘infundir’, las hace todavía más hermosas y nos transmite nuevas sensaciones. Nos hablan, entre otras cosas, de un nuevo concepto de respeto al arte, revisando la que en ocasiones es incomprensible distancia que se impone entre la obra y el espectador. Tocar algunas de las obras de Barnatán en esta exposición no es faltarlas al respeto, sino enriquecerlas dotándolas de sentido. Y esto, a pesar de ser un gesto en sí mismo tan sencillo, tan natural, tan bonito… es algo que pocas obras y pocas salas permiten. Habría que preguntarse por qué.

Manuel Troitiño en el estudio de Adolfo Barnatán

Es fácil augurar que el encuentro del público con las últimas tendencias escultóricas a través de la obra de Barnatán será fructífero, gozoso y placentero. Un encuentro, abierto –como Madrid- de la gente con el arte, en un centro abierto, -como el Centro Cultural San Juan Bautista- a la cultura en sus más diversas manifestaciones, y dentro de una programación “Ciudad Lineal: Línea Artes” también abierta, con calidad, a todo y a todos. La obra de Barnatán es elegante, serena, y bella. Tiene “charm”, como el propio autor. Su perfección formal se enriquece con una interesante carga simbólica, fruto tanto de la personalidad poliédrica del artista, como de su amplio bagaje existencial. El Centro Cultural San Juan Bautista celebra esta primavera con una particular alegría el poder admirar con los ojos y las manos la obra de un gran artista, tan madrileño como universal, a través de sus esculturas, tan actuales como eternas. Manuel Troitiño Pelaz Concejal-Presidente del Distrito de Ciudad Lineal 7 7


Adolfo Barnatán, geometría para ver y tocar

Adolfo Barnatán nació en Paris en 1951. Además de estudiar arte, también cursó estudios de arquitectura interior en Madrid, ciudad en la que reside desde 1965, tras haber vivido en Buenos Aires desde 1952. Su primera muestra en la capital de España es de dibujos en 1970, participando asimismo, en 1971, en una colectiva de la emblemática galería Vandrés que dirigía Fernando Vijande, titulada “Eros y el arte actual en España”. Al año siguiente la galería Rayuela acoge otra exposición de dibujos y en 1973 es la galería Osma la que reúne en Madrid una selección de sus obras de la década de los setenta. Tras unos años dedicado a la investigación y la ilustración, en 1991, la galería Aele que comanda Evelyn Botella le cede su espacio para que visionemos su nuevo alfabeto, mientras que en 1993 es la sala Artespacio la que vuelve a ofrecernos su dicción plástica en la que la abstracción ha sustituido sus iniciáticas obras figurativas. Barnatán accede a la nacionalidad española en 1990, y en esa década podemos apreciar ya su inteligente evolución que le ha trasladado desde la figuración a la abstracción pura y desde ella a una nueva etapa en la que reintroduce en sus lienzos singulares y leves referencias neofigurativas. En el año 2000 ya analizaba el que suscribe en las páginas de “El Cultural” su expresión plástica reconociendo que la fascinación por el mundo egipcio ha atravesado todos los periodos de la historia, si bien la recuperación de su iconografía ha llegado hasta nuestros días a través de los artistas que no han perdido las referencias figurativas. Entonces yo escribía que “el trabajo de Adolfo Barnatán es un ejercicio refinado, elegante, sin que le influyan los materiales utilizados – en aquella exposición bronce, madera, piedra y granito negro y rosa - , en el que elabora una elegía de los fragmentos ensartados, de las oposiciones formales. No resulta difícil encontrar referencias en sus obras que concilian un alfabeto simbólico, que lo mismo recuerdan a Brancusi que a Rodin, aparte de contar con formulaciones próximas a Despiau y Maillol, transformando los sueños de estas efigies en palpables realidades que nos convocan a la caricia. El discurso plástico de Barnatán tiene en la geometría y en los aspectos seriados de sus esculturas – obras únicas que

8 8


reiteran diferentes motivos – una apuesta por la aspiración a lo perfecto – la perpetua representación del círculo – aunque a veces seccionado por la mitad. La instalación más interesante es “Las veinte cabezas de repuesto”, en la que sintetiza el homenaje a Julio González y a las esfinges egipcias”. En la exposición del Centro Cultural de Ciudad Lineal, por lo que respecta al ámbito escultórico, exhibe una instalación compuesta por siete piezas de acero que permiten una lectura desde distintas perspectivas además de ofrecerle al espectador la posibilidad de sentir a través del tacto la yuxtaposición de la sensibilidad y las emociones. Este conjunto de círculos maneja la dualidad significativa de representación de lo perfecto si atendemos a las teorías Junguianas de esta figura geométrica y también permite el análisis simbólico del septenario cuyo fundamento último, si apostamos por la interpretación cirlotiana, se halla en las siete direcciones del espacio: dos contrarias por cada dimensión, más el centro. El siete es el número sumario del cielo y la tierra, aparte de que la proyección de este orden espacial de seis elementos dinámicos y uno estático coincide con la semana como modelo del septenario en el transcurso temporal. En muchas culturas, el tres es el número celestial (orden vertical en la cruz de tres dimensiones espaciales) y el cuatro es el de la tierra (cuatro direcciones asimilables a los puntos cardinales de las dos dimensiones del plano).

Aro II, 2005 Acero, 170 x 170 x 5 cm

En el cielo, el siete está particularmente representado por la constelación de las Pléyades, las hijas de Atlas, de las que seis están presentes y una oculta. Con carácter sintético, el septenario está considerado como símbolo de la transformación y de la integración de la gama de jerarquías en su totalidad. Quizá debido a eso hay siete colores en el arco iris, siete esferas planetarias y siete sonidos en la escala habitual. Esta disposición septenaria se representa gráficamente por la unión del triángulo y el cuadrado, dándose frecuentemente en las plantas de grandes conjuntos arquitectónicos, pues se alcanza un valor mandálico, semejante al de “la cuadratura del circulo”. No es posible enumerar las aplicaciones del septenario, las apariciones de este modelo cósmico 9 9


10 10

Fotograma de la pel铆cula de Pedro Almod贸var, Los abrazos rotos


en mitos, leyendas, cuentos, sueños, hechos históricos y complejas obras de arte en todas las épocas. Otras obras de Barnatán presentes en esta muestra son una decena de papeles rotos, el hierro titulado “Luna nocturna”, y una escultura “Siete por cuatro” que apareció en la película “Los abrazos rotos” de Pedro Almodóvar y que ha sido tallada en madera de nogal español. Las esculturas de siete piezas han podido admirarse individualmente en otras exhibiciones de Barnatán, que está dispuesto a desvirtuar el espacio tanto por su reflexión formal como por las disponibilidades mentales y físicas que les supone a los espectadores en su hermenéutica para interactuar con estas obras que varían su percepción porque exigen que el público las toque, las mire desde distintas perspectivas, ritme su movimiento con leves caricias o violentos empellones, porque hay quien puede visualizar estos elementos de acero como cinéticas implicaciones semperianas o móviles calderianos que se balancean con el hálito de un niño o con el viento del oeste, admitiendo el artista que los espectadores pueden quitar o poner elementos hasta que este material llegue a formar parte de sus manos o permita que la armonía que proyectan habite en sus ojos. Carlos García–Osuna Editor de la revista TENDENCIAS del Mercado del Arte

11 11


La redonda plasticidad del número

En estos últimos tiempos, en estas últimas obras, la escultura de Barnatán se ha concentrado en la abstracción pura, dejando atrás guiños más o menos amplios a la figuración, a la presencia humana, o al homenaje a diferentes periodos del arte de la antigüedad. Y sin embargo sus obras no resultan vacías. Siempre queda en su escultura ese fondo simbólico: mayor -si cabe- cuanto más desnuda se presenta. Sigue percibiéndose ese aire clásico, esa carga, muchas veces profundamente religiosa, que reinan en las esculturas griegas o egipcias. Y es precisamente la carga simbólica una de las cosas que más atraen, aun sin desvelarse del todo, en las obras de Barnatán; algo que hace sugerentes sus creaciones, que por momentos parece infundirlas ánima, algo que, en fin, las hace tan humanas como inmutables. El simbolismo de Barnatán es rico. Sus círculos nos hablan de lo femenino como origen de la vida y el universo, el centro, el útero materno, el abrazo que mima y alimenta, a veces, y otras, como el punto exacto desde el cual se originó todo. Sus formas estilizadas nos hablan del deseo de trascendencia, de ascetismo, de contacto entre el hombre y Dios -o entre los hombres y los dioses- de otra realidad por encima de la que conocemos. Y mezclado con todo ello, la cultura y sus orígenes, el Mediterráneo y el Oriente, todo de cuanto hemos bebido y que nos ha hecho ser como somos. Intencionalmente –o no- hay mucho de antropológico y de religioso en las connotaciones que se desprenden de las obras expuestas, siempre abiertas a la alusión simbólica sin por ello desvirtuar su concepción no figurativa. Sugerencias variadas, que se suceden en la mente del espectador (a veces como un flash), y que sin duda enriquecen la obra y aumentan el placer estético de su contemplación, intelectualizándola, casi sin advertirlo. En este sentido, una obra como Siete por Cuatro puede recordarnos tanto a las diosas paleolíticas de la fecundidad, como a las mujeres jirafa de la etnia kayan. La serie círculos de acero puede hacernos pensar, por efecto de su rotatorio, en los molinos de oración

12 12


budistas o en los derviches giróvagos del sufismo islámico. O por poner otro ejemplo, Luna nocturna nos puede recordar el arrullo de un bebé entre los brazos maternos. Pero no sería completa la reflexión en torno a las cargas simbólicas de las obras de Barnatán, sin aludir a todo lo que se refiere al número. No es casual que sean los propios números los que pongan título a esta exposición: SIETE POR CUATRO. El siete y el cuatro no son números cualquiera; a lo largo de los siglos, o desde la Creación misma, el siete y el cuatro han ido adquiriendo una importante significación que va más allá del símbolo, adentrándose en el terreno de lo inefable: la realidad y el misterio, lo público y lo oculto; el origen mismo de la esencia de las cosas. La tradición judeo-cristiana identifica el siete y el cuatro con la perfección, con la unicidad infinita del universo. Siete fueron los días que Dios necesitó para hacer cielos y tierra y precisamente el séptimo, fue el que Él se dedicó a sí mismo, el séptimo es el día santo, el día del señor. Siete son los principios de la Fe que enseña la Torá, siete fueron las plagas de Egipto, y siete son los brazos de la menorah, el candelabro hebreo. En el cristianismo, siete son los pecados capitales que se corresponden con otras siete virtudes, y 7 elevado a 70, fueron las veces que Cristo mandó perdonar. También el siete tiene importantes significados en otras religiones, en el Islam se habla de siete cielos, y también son siete los chakras humanos para los Vedas. Por su parte, el cuatro también está afecto universalmente a la idea de plenitud, de totalidad: cuatro son los puntos cardinales y cuatro los elementos; por no volver a la cábala y a la tradición hebrea, que nos habla de los cuatro mundos, asentados sobre cuatro pilares, de los cuatro exilios…etc. Pero la presencia del número en esta obra va más allá de connotaciones subjetivas o alusiones culturales. Los números forman parte de las creaciones, en su diseño, 13 13


14 14


estructura, composición y resultado final. Las esculturas de Adolfo Barnatán son un juego-ejercicio matemático del volumen, una composición numérica traducida a formas curvas, guarismos que se convierten en líneas: la redonda plasticidad del número. Quizá en este andamiaje numérico estructural y conceptual de las obras de Adolfo Barnatán resida el equilibrio que preside sus composiciones, un equilibrio entre el que Platón reconocería a la música; la música de los números, el sonido íntimo del universo. Y como números que son en el fondo, en las esculturas de Barnatán hay mucho de pureza en numerosas vertientes: pureza en formas y volúmenes, pureza en materiales, pureza en acabados. La base de las composiciones son formas geométricas puras, especialmente el círculo, bien como forma única, bien como conjunto, yuxtapuestos tangencialmente en órbitas excéntricas que luchan, o juegan –lo que a veces es lo mismo- con la gravedad, o que otras ocasiones se materializan en desarrollos volumétricos de la circunferencia, tales como secciones troncocónicas y cilíndricas, formas lenticulares, discos, etc. Puros son también los materiales usados: acero, hierro, madera de nogal español, y papel. Materiales puros en su esencia, sin mezclar unos con otros. Algunas de las obras de esta exposición son reinterpretaciones en otros materiales de temas o composiciones recurrentes en la obra de Adolfo Banatán: realizados anteriormente en otros materiales –también puros- como el bronce o materiales líticos, como el granito o la obsidiana. Se trata de esculturas puras, por dentro y por fuera, con el tratamiento justo; el suficiente para presentar de la manera más natural posible la materia que las componen, evitando todo artificio en cuanto a técnicas, colores, o acabados. Las obras de Barnatán presentan superficies lisas, a veces finamente pulidas; nada más; nada menos. 15 15


Quizá en este concepto integral de lo puro resida la fuerza de estas obras. Una fuerza que desde la sencillez, se materializa en lo monumental. Las suyas son obras que aspiran -en el mejor sentido del verbo- a la monumentalidad; bien sea desde la contundencia matérica, o bien desde el ascetismo de su formas estilizadas. Las obras de Barnatán son siempre esculturas monumentales sea cual sea su tamaño. Es por esto, y no sólo por sus dimensiones, que algunas de las obras presentes aquí son capaces de llenar, por sí mismas, muchos metros cúbicos de galería o sala, aunque por su versatilidad puedan adaptarse a las medidas, más ajustadas, del Centro Cultural San Juan Bautista, que en esta ocasión las alberga. Alguna de las esculturas de esta exposición, han sido reproducidas por el artista, también con resultado monumental, en pequeño formato, convirtiéndolas en joyas; una de las facetas de la actividad de Barnatán que ha obtenido gran repercusión y éxito en los últimos tiempos a través del Espacio Natán (una suerte de show-room, taller y estudio) que él mismo dirige. Gracias a esta faceta del artista, más cercana a lo alquímico que a lo camaleónico, Luna nocturna puede ser también un colgante, y algunos de los elementos de la serie de círculos de acero, se han convertido en pendientes. Sus joyas, como sus esculturas, no sólo coinciden frecuentemente en los mismos temas y motivos, sino que participan de idéntico concepto de la forma, el volumen, la estereometría, incluso del tratamiento de la superficie, y de los acabados; de la precisión del diseño, esa pasión por la exactitud que destaca Fernando Castro Flórez 1 Sólo la escala, y la materia prima, diferencian sus joyas de sus esculturas en muchas ocasiones. En este sentido, las unas son pequeñas esculturas, y las otras, joyas grandes. En una concepción del arte total, ambas disciplinas no son más que cauces de su creatividad, medios en los que materializa su pasión por la forma, como pueden ser las técnicas mixtas o el dibujo, y como seguro que lo serán otras en un futuro más o menos cercano. 16 16


Y siguiendo con las diferentes formas de expresión artística de Barnatán, podríamos comentar el hecho de que además de la producción en bulto redondo, se muestran en esta exposición 10 obras agrupadas bajo el título de Papeles Rotos. Realizadas en el material que les da título, representan un oasis de color en la muestra, a medio camino entre los papeles pegados y el informalismo escultórico. Y utilizo esta acepción, porque a pesar de su formato para ir colgadas en la pared, y su presentación dentro de un marco –eso sí, con medidas de alto, largo y ancho- pueden considerarse a su modo, también esculturas en papel, porque en ellas el juego del color y la forma va unido a la idea de volumen, a la búsqueda de la tridimensionalidad. Se trata de fascículos de papel en dos tonos, siempre en suave contraste, rotos con la mano, formato de espirales, línea curvas, o más o menos rectas en tramos discontinuos. Excepto por la ruptura, son superficies lisas, vacías, sólo manchadas en tinta por la firma del artista y la fecha, que como si de las otras esculturas se tratase, elige para su ubicación la propia obra, no el marco, ni el soporte, ni la base. Un breve momento de atención merece la firma de Adolfo Barnatán, que inspirada tal vez en los anagramas de los artistas renacentistas, nuestro escultor ha sabido convertir en logotipo de una marca y de un estilo: el suyo. Un logotipo con el que se abre su página web (www.adolfobarnatan.es). Obra y firma en un mismo icono.

De la serie Papeles Rotos

Una de los efectos principales de las obras de Barnatán, es la elegancia, tan característica como omnipresente en su producción, independientemente de su material, formato o tema elegido en cada obra. Tal vez de esa elegancia devenga cierto aire clásico, que al igual que referíamos cuando tratamos su carga simbólica, no menoscaba ni altera en absoluto las premisas abstractas de las que el autor parte y en las que se desenvuelve. Un clasicismo en el resultado plástico que emana de la forma y el fondo de la 17 17


escultura, y del que no es ajena la proporción, que incluso a veces juega con la medida áurea. Quizá por eso también se ha querido dar un toque de clasicismo a la presentación de algunas de las obras en esta exposición, de la que habla por ejemplo la disposición de los elementos de la serie de círculos de acero, presentados en esta exposición como en una especie de galería perspéctica paladiana en la que se interviene con la visión en profundidad de los círculos en tamaño decreciente, desde 1’70 metros de la primera obra, a los escasos 60 centímetros de la última.

Aro Liso, 2005 Acero, 170 x 170 x 5 cm

Como las grandes obras clásicas, la escultura de Barnatán busca y se enriquece en la estereometría. Huyen de la mera visión frontal para manifestarse, embelleciéndose, desde diferentes puntos de vista, cambiando, a pesar de ser las mismas, según el ángulo desde el que se las mire. Pero Adolfo Banatán va, en esto, -como en otras cosas- mucho más allá. Es la propia obra la que participa activamente ofreciéndose en múltiples visiones a través del movimiento que los públicos pueden –y deben- imprimir en ellas. Muchas de las esculturas de Barnatan pueden ser giradas o balanceadas. Al hacerlo se muestran en su plenitud; se enriquecen y enriquecen a quien entra en este juego de interacción plástica y estética con la obra de arte; descubren el lado lúdico siempre presente en las obras de Barnatán, siempre contenido, y que se muestra en esta y otras facetas que Francisco Calvo Serraller ha sabido hacernos descubrir en la obra de este artista 2 . En este juego las esculturas se acercan al público, se hacen más atractivas, y se alejan de la a veces tan fría relación entre arte y espectador a la que el concepto museístico tradicional nos tiene acostumbrados, y que a veces puede escudarse en la conservación de la obra pero que en otras ocasiones, resulta más bien un escudo que a la vez puede cubrir cierta escasez expresiva en muchas obras, y que en todo caso, impone una distancia –no sólo física- entre el espectador y la obra de arte difícilmente justificable

18 18


tratándose de materiales durables, de obras sólidas y de públicos formados como son, en su mayoría, los que cada día llenan las salas de exposiciónes y los museos. Y por continuar “lo popular”, que tiene la misma etimología que publico, éste diría que las esculturas de Barnatán son muy fotogénicas. Y lo son en el más estricto sentido del término. Verdaderamente son un magnífico campo de expresión para los buenos fotógrafos, y soy testigo de numerosos comentarios al respecto de profesionales de la fotografía que han trabajado con las obras de Barnatán, bien como encargo de estudio para la realización de catálogos de exposiciones, o bien libremente, tomando sus esculturas como tema de inspiración para sus composiciones. No es la fotografía la única expresión artística que últimamente ha rendido su pequeño homenaje a la escultura de Barnatán, sino también lo ha hecho recientemente el cine. Precisamente una de las esculturas que aquí se muestran, Siete por Cuatro, tiene una importante presencia escenográfica en numerosos fotogramas de la película Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar. Se abre ahora el tiempo para el particular homenaje desde el Distrito de Ciudad Lineal, del público madrileño en toda la amplitud de tipos y edades que ofrece el abanico de visitantes del Centro Cultural San Juan Bautista, a la obra de Adolfo Barnatán. Un homenaje que probablemente se realice desde un primer contacto, y más seguramente, desde el disfrute que siempre proporciona, a todos, la buena obra. Jesús Cámara Comisario de la Exposición 1CASTRO FLOREZ, Fernando: “Ensayando círculos entorno a la obra de Adolfo Barnatán” Galería Pedro Peña, Marbella, junio-julio de 2005, p.8 2CALVO SERRALLER, Francisco: “Reposición” Galería Metta, Madrid, septiembre de 2000. 19 19


20 20


E sculturas 21


22 22

Aro Liso, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


23 23


24 24

Aro II, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


25 25


26 26

Aro III, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


27 27


28 28

Aro IV, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


29 29


30 30

Aro V (*), 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


31 31


32 32

Aro IV (**), 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


33 33


34 34

Aro V, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


35 35


36 36

Aro V (*), 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


37 37


38 38

Aro VI, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


39 39


40 40

Aro X, 2005 Acero, 80 x 80 x 1 cm


41 41


42 42

Luna nocturna, 2007 Hierro con pรกtina oscura, 170 x 170 x 78 cm


43 43


44 44

Son tres, 2007 Madera de nogal espa単ol Pieza 1, 86 x 102,5 x 8,7 cm Pieza 2, 52 x 102 x 8,7 cm Pieza 3, 48 x 102 x 8,7 cm


45 45


46 46

Siete por cuatro, 2000 Madera de nogal espa単ol, 110 x 30 x 30 cm


47 47


P a peles rotos


Conjunto de 10 Papeles Rotos, 2010 papel, 32 x 24 cm 50 50


51 51


52 52


53 53


54 54


55 55


56 56


57 57


58 58


59 59


60


Es p acio Natรกn 61


62


Espacio Natรกn www.espacionatan.com

63 63


64 64

Anillo Campana


Aros Dobles

65 65


66 66

Pulsera Unicornio


Pulsera Bandas Ebano

67 67


68 68

Colgante Sol Bandas


Colgante Luna Nocturna

69 69


BIOGRAFÍA París, 1951 1970 Exposición individual en C.I.M. Madrid. Exposición colectiva “Dibubudi”, I.A.D.E., Madrid. 1971 Exposición colectiva Galería Original, Madrid. Exposición colectiva “Eros y el arte actual en España”, Galería Vandrés, Madrid. 1972 Exposición individual “Visiones celestes, visiones terrestres”, Galería Rayuela. 1973 Exposición individual Galería Osma, Madrid. Exposición colectiva Galería Aele, Madrid. Exposición colectiva Galería Osma, Madrid. 1974 Exposición individual Galería Rayuela, Madrid.

ADOLFO BARNATÁN www.adolfobarnatan.es

1977 Exposición individual “Diez años de dibujos” “67,77”, Galería colmena, Madrid. 1991 Exposición individual “Iris Amarillo”, Galería Aele, Madrid. 1993 Exposición individual Galería Artespacio, Madrid.

70 70

© Foto: Federico Baixeras


1994 Exposición colectiva Galería Elvira González, Madrid. 1995 Exposición colectiva ARCO 95, Galería Barcena & Cía., Madrid. Exposición individual Galería Barcena &. Cia., Madrid. Pinturas y Esculturas. Exposición colectiva Galería Lina Davidof, París. Pinturas y Esculturas. 1996 Exposición colectiva ARCO ‘96, Galería Barcena & Cia., Madrid. Esculturas. 1997 Exposición colectiva ARCO 97, Ediciones F.B., París. Esculturas. Exposición colectiva FIAC 97, Caracas, Venezuela, Galería Almirante, Madrid. 1998 Exposición individual, Galería Metta, Madrid. Esculturas. Exposición colectiva ARCO 98, Galería Metta, Madrid. 1999 Exposición colectiva Galería Dos Coimbras, Braga. Portugal. Exposición colectiva ARCO 99, Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva FIAC 99, París. Galería, Metta, Madrid. 2000 Exposición colectiva ARCO 2000, Galería Metta, Madrid. Exposición individual Museo Barjola, Gijón, Asturias. Exposición colectiva Art Chicago 00, USA. Galería Metta, Madrid. Exposición individual en Galería CAI Luzan, Zaragoza.

2001 Exposición colectiva PalmBeach’01, Galería Metta, USA. Exposición colectiva ARCO’01 Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva Art Chicago’01,USA., Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva FIAC’01 , París, Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva “Visto y no visto” Galería Metta, Madrid. Exposición individual Salander O’Reilly Galleries, New York, USA. 2002 Exposición colectiva ARCO’02 Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva Art Chicago 02, USA., Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva FIAC’02, París, Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva “Copyright Metta”, Galería Metta, Madrid. 2003 Exposición colectiva “Argentino de dos mundos” Aranjuez, Madrid. Exposición colectiva ARCO’03 Galería Metta. Exposición colectiva Art Chicago’03 USA., Galería Metta, Madrid. 2004 Exposición colectiva ARCO’04, Galería Metta, Madrid. Exposición individual Galería Metta, Madrid. “Constelaciones de Primavera”. 2005 Exposición colectiva ARCO’05, Galeria Metta, Madrid. Exposición colectiva Art Chicago’O5, USA., Galería Metta, Madrid. Nagasaki Prefectural Art Museum, Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva Arte Lisboa’O5, Galería Metta, Madrid. Exposición individual Pedro Peña Art Gallery, Marbella.

2006 Exposición colectiva ARCO’06, Galería Metta, Madrid. Exposición colectiva Art París’06 Galería Metta, Madrid. 2007 Exposición colectiva ARCO’07 Galería Álvaro Alcázar, Madrid. Exposición colectiva Art Cologne, Palma de Mallorca, Galería Alvaro Alcázar, Exposición individual Casa Palacio Atocha 34, Madrid. Exposición colectiva “Vivamérica”, escultura al aire libre, Plaza Mayor, Madrid. 2008 Exposición colectiva ARCO’08 Galería Álvaro Alcázar, Madrid. Intervención en la película “Abrazos Rotos” de Pedro Almodovar, colaborando con el préstamo de diferentes esculturas para la filmación. Exposición individual Galería Álvaro Alcázar 2009 Exposición colectiva ARCO’09 Galería Álvaro Alcázar, Madrid. Instalación de la escultura “Amor de Venus” en el Hotel “The Peninsula” Shanghai. 2010 Exposición colectiva ARCO’10 Galería Álvaro Alcázar, Madrid. Exposición individual “Siete por cuatro”, Centro Cultural San Juan Bautista. Distrito de Ciudad Lineal, Madrid.

71 71


ADOLFO BARNATÁN siete por cuatro Ayuntamiento de Madrid Distrito de Ciudad Lineal Alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón Concejal Presidente Manuel Troitiño Pelaz

CIUDAD LINEAL Ciudad Lineal: Línea Artes Producción de exposiciones Servicios culturales del Distrito de Ciudad Lineal Madrid, Arte y Cultura, S.A.

Exposición Comisario Jesús Cámara Diseño de catálogo Angel Pereira Transporte y montaje Exmoarte, S.A. Seguro STAI, S.A. Imprime Depósito Legal © de los textos los autores © de las fotografías los autores


74


75


CIUDAD LINEAL Galardonado con la Antena de Plata a la Cultura 2008

Ciudad Lineal 2010  

Siete por Cuatro

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you