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Clase contra Clase Clase contra Clase

8 de Julio de 2013

Periodico Quincenal del Partido de Trabajadores Revolucionarios

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Nº205 año XIII

Colaboración $300


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Clase contra Clase

Nacional

El 11 de julio, los trabajadores paralizarán en todo Chile. En el último año del Gobierno de la derecha de Piñera, que aumentó el trabajo precario. Y cuando la Concertación, ahora Nueva Mayoría, postula a un nuevo Gobierno con otra ronda de promesas falsas. En el año de la crisis de las pensiones, asegurando pensiones de hambre, mientras las AFP obtienen multimillonarias ganancias. Cuando se anuncia la caída del precio del cobre y una nueva ronda de la crisis económica internacional, amenazando con que la clase patronal intente descargarla sobre los hombros de los trabajadores. Y también en el año del paro de 22 días de los trabajadores portuarios, que demostró que con la solidaridad de clase y paralizando la producción, se puede doblar la mano mezquina de los patrones. En el tercer año de la lucha estudiantil por la educación gratuita, que beneficiaría a los hijos de los trabajadores.

En el año de la movilización de unidad de trabajadores y estudiantes, como el paro con movilización del 26 de junio. Nadie puede restarse. Hay grupos y organizaciones, incluso sindicales, que han decidido no sumar sus fuerzas, porque la CUT está co-gobernada burocráticamente por el PC y el PS. Es cierto. Pero para desplazarlos y poner en pie una Central que unifique a todos los trabajadores, hoy di-

vididos en muchas centrales, federaciones y sindicatos, que deje de entregar nuestras luchas en las mesas de diálogo, y deje pasar todas las políticas contra los trabajadores de la derecha y la Concertación, es necesario fortalecer las filas de la clase trabajadora y sus luchas. Nadie puede restarse El 11 de julio tiene que ser un día de paralización. Son los métodos de la clase trabajadora, los que demuestran quiénes verdade-

ramente producen. Que los patrones no hacen falta. Las movilizaciones en las calles de los estudiantes ese día, tienen que fortalecer el paro de los trabajadores. Para hacer del 11 de julio un gran Paro Nacional, la CUT debería convocar a un Comité Nacional para preparar el Paro, abierto a todas las organizaciones sindicales, estudiantiles y de la izquierda, que una todas las fuerzas. Un paro nacional para

que la clase trabajadora plantee una salida de los trabajadores ante la odiosa herencia de la dictadura: la educación de mercado, la salud de mercado, los salarios y pensiones de hambre, las prácticas anti-sindicales, el Código de Trabajo de la dictadura, el binominal que impide a los dirigentes sindicales ser candidatos. Todos al Paro del 11 de julio

Firmas: Sindicato de Trabajadores de Eventuales y Contratados Unidos, Puerto Angamos, Mejillones: Richard Orellana Farias, Presidente. Enrique Solar Lagos, Secretario. Jorge Cofre Subarzo, Tesorero. José Gutiérrez Martínez, Primer Director. Paul Madl Moya, segundo Director. Jesús Oyarte Riveros, Tercer Directo. José Olivares Espinoza, Consejero de la Facultad de Humanidades, UCN. Raúl Muñoz, dirigente de la FENATS – Hospital Barros Luco. Erwin Muñóz – Delegado Sindical, empresa Komatsu Reman. Gabriel Muñoz – Coordinador General de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile. Beatriz Bravo – Coordinadora de la carrera de Filosofía, Universidad de Chile.Antonio Páez – Secretario del Sindicato de Trabajadores Starbucks Coffe. María Isabel Lizama – Presidenta del Colegio de Profesores, Comunal El Quisco. Carlos Cerpa, vocero de Geografía de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Dauno Tótoro, Vocero de la carrera de Historia y delegado de la coordinadora de campus Juan Gómez Millas. Vicente Delgado, vicepresidente del Centro de Estudiantes, Colegio Raimapu. Sofía Alvarado – delegada hacia la ACES de la toma del Liceo 7, Providencia. Alejandra Valderrama – Secretaria General del Centro de Estudiantes de Historia, Universidad de Playa Ancha. Francisco Catalán – Consejero Fech de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile. Daniela Campos – Presidenta del Centro de Estudiantes de Artes, Universidad Católica de Temuco. José Manuel Gómez – Coordinador de la toma de Casa Central de la Universidad de Chile. Giancarlo Alarcón Saavedra – miembro de la Mesa del Centro de Estudiantes de Nutrición, Universidad de Chile. Partido de Trabajadores Revolucionarios. Agrupación Combativa y Revolucionaria. Pan y Rosas – Teresa Flores. Brigada de Hip – Hop Clasista (Bh2C)


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Nacional

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La batalla de los estudiantes en lucha por mantener y profundizar la movilización Fabián Puelma

clases. Algunos dicen que el segundo semestre hay que luchar, otros que hay que conseguir ganadas “internas”. ¿El resultado? El aislamiento de las tomas y retomas. Las coyunturas hay que aprovecharlas para avanzar en la lucha y apostar por ganar. Lo que ellos hacen, es tratar de anularla, dejándole en los hechos la alfombra desplegada a las elecciones de los empresarios. ¡La lucha continúa! La pelea de la ACR para este 11 de Julio

Una lucha sostenida por las bases

Cómplices

Durante estos meses hemos protagonizado una serie de marchas masivas y las tomas de liceos y facultades se pusieron nuevamente en el centro. Previo a las primarias, más de 100 liceos y universidades se encontraban en toma. El 26 de Junio protagonizamos una histórica jornada de protesta obrera estudiantil, con el paro de los puertos a nivel nacional, paro en las faenas mineras, cortes de calle en la mañana, marchas masivas y cacerolazos. Este nuevo proceso de lucha, a dos años del 2011, más que nunca ha sido sostenido e impulsado desde las bases, por los sectores más combativos del movimiento estudiantil. Hoy nos encontramos en un momento decisivo, pues está en juego si nuestra movilización avanza o retrocede. Ya algunos liceos han bajado las tomas y facultades empiezan a discutir volver a clases. Esto sería volver a la normalidad que tanto quiere el gobierno, la concertación y los rectores.

Pero no sólo hemos tenido que enfrentar a la concertación y al gobierno. Las dirigencias le han otorgado una inesperada ayuda. Y esta vez no sólo se trata de las JJCC y la Izquierda Autónoma. Grupos como la UNE, el FEL y los diversos colectivos “populares” han confluido en los hechos en su política desmovilizadora. Y está a la vista de todos. Primero fue su férrea oposición al “Tomazo Nacional”. Saltaron con los argumentos más diversos e increíbles. Que hay que movilizarse el segundo semestre, que no están las condiciones, que hay que acumular fuerzas “más allá de la coyuntura”, etc. Aun así, las tomas se impusieron. Ahora todos están planteando volver a

Quieren reestablecer el orden Luego de la jornada del 26, el gobierno lanzó una fuerte campaña criminalizadora. Sumó un nuevo proyecto represivo que permite en los hechos la detención por sospecha. En tan solo unas horas se dispuso a desalojar los liceos. El gobierno dio un golpe porque constató su debilidad ante la potente jornada de protesta de obreros y estudiantes. A esto se suma la concertación, que junto al PC conforman la “Nueva Mayoría”. Luego de las primarias se sienten ganadores, pero saben que cuando hay lucha, son ellos los primeros cuestionados. Junto con los rectores quieren descomprimir la actual movilización para canalizarla electoralmente. El gobierno pega los lumazos y la concertación dialoga y hace falsas promesas; los dos con el mismo objetivo: Reestablecer el orden, bajar la lucha. Fotografias sin data de autoria

Desde la ACR hemos sido activos en desarrollar la lucha. Desplegamos todas nuestras energías para impulsar el tomazo, hemos trabajado cotidianamente sosteniendo las tomas, jugamos un rol importante en organizar la jornada de protesta el 26 en los lugares donde estamos. Hemos realizado diversas actividades junto a trabajadores, como los portuarios de Mejillones. Hemos buscando que la juventud en lucha no combata de manera aislada y logre convencer a los indecisos y activar a los pasivos. Todo esto siendo claros y firmes en plantear qué obstáculos tenemos para ganar. Hoy queda demostrada más que nunca la necesidad de levantar una alternativa política de la juventud combativa que pueda dar estas batallas con más fuerza aún. Esta es la apuesta de la Agrupación Combativa y Revolucionaria, compuesta por trotskistas del PTR y compañeros independientes. Y es una lucha que seguimos dando con fuerza, potenciando los espacios de organización de base como la asamblea de movilizados, confluyendo con compañeros en lucha como con los estudiantes de la U del Mar y los trabajadores portuarios de Mejillones, dando la pelea por mantener y extender las tomas y preparar un 11 de Julio potente junto a los trabajadores y desde las bases.


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Movimiebro Estudiantil

Se mantiene la toma en la Usach En el ultimo ampliado del viernes 05/07 se logra ratificar la toma general en la Usach, siendo esta votación una conquista importante para los sectores movilizados que sostienen y buscan defender esta lucha ya iniciada hace mas de 2 meses tanto al interior de la Universidad como a nivel general; en ese sentido esta votación logro expresar la voz de los movilizados, en medio de la campaña nacional de aislamiento a los sectores que se mantienen en lucha, y en especial, contras las tomas como método de organización para conquistar nuestras demandas. Esta es impulsada por las direcciones oficiales del Confech (IA, UNE, JJCC y FEL) que se niegan a fortalecer e impulsar la lucha y solo se limitan a los “hitos movilizadores” y las “ganadas concretas”. Esta cuestión es patente, tan así, que hoy en día estas diferentes corrientes a nivel nacional son partidarias de la vuelta a clases para cerrar el primer semestre, desactivar la movilización y un primer paso para eso es deponer las tomas, con eso volver a la “normalización y orden” que quiere el gobierno, los alcaldes y los rectores. Zolezzi, el falso amigo de los estudiantes dispara contra la toma y chantajea con la perdida de beneficios. La Feusach (PS) colabora. Cuando la movilización transita en momentos adversos, la situación interna de la Usach concentra los problemas de la situación nacional. Rectoría ha sostenido una campaña permanente por desmovilizar, con comunicados y declaraciones para la prensa, manifestándose en contra de los paros, autorizando el ingreso de FFEE para el desalojo de la toma de la Rectoría, declarándose contra de la toma, acusando de vandalismo y deslegitimando la voluntad de continuar la movilización, advirtiendo sus intensiones de pasar por encima de la decisión

de los estudiantes para que así volvamos a clases sin ganar nada, y echar a la basura mas de 2 meses de la lucha nacional. Pero la política de Zolezzi no va sola: es la Feusach (dirigida por el PS) la que se ha encargado de mantener reuniones privadas con esté, donde han decidido salir con una línea común para deponer la movilización, argumentando la defensa de las becas y créditos y la necesidad de cerrar el primer semestre y matricularse en el segundo; para ello Feusach ha implementado variados mecanismos, desde hacer correr encuestas citando a participar a los que quieren clases, como además de cortar sin consultar a nadie un petitorio base con otros gremios para limitar las demandas a cambios cosméticos, como congelamiento de aranceles, reducción del costo de estampilla de titulación, que se realicen elecciones de consejeros de facultad donde no las ha habido, hablando de la internalización de los trabajadores pero no de forma inmediata, etc. ¡A defender la movilización, no al cierre de semestre! ¡Fuera Zolezzi! ¡Todos al Paro del 11 de julio! ¡Por un petitorio Usach desde las bases para conquistar la educación gratuita y por una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre! A pesar de lo que buscaba la rectoría, la toma en la Usach sigue y se sostiene en una estrecha votación que marca la polarización, con 20 votos a favor de la Toma y 16 a favor de bajar la movilización al paro como exige Zolezzi. Es clave que en estos momentos, donde se prepara el paro nacional de la CUT luego de las jornadas de protesta y paro productivo del 26, se hace indispensable que la vanguardia de lucha que ha apostado por

Leandro Bravo

mantener esta movilización pueda actuar como un solo puño contra el llamado a la desmovilización, cuestión que en las asambleas de carrera se materializa en una lucha concreta contra corrientes de “izquierda” que esta semana fueron directamente a bajar la toma, como el GAP, las JJCC y el FEL(que en el caso de Historia lograron hacer ganar por un voto el paro sobre la toma, mientras que en Periodismo perdieron la votación). En este sentido es clave la conformación de un petitorio único que logre contener los ejes que durante años han atravesado las movilizaciones, tales como la educación gratuita ahora, el fin al subcontrato y paso a planta de los trabajadores externalizados, así como de los profesores taxi que ya suman mas de 1800; la democratización, empezando por la destitución inmediata del Rector, y movilizándonos por un claustro triestamental resolutivo para barrer el DFL 149, es decir el estatuto orgánico que dejo Augusto Pinochet para así poder conquistar nuestro derecho a decidir. La conformación de este petitorio es central para enfrentar este régimen y no someternos a la política de “la miseria de lo posible”, cuestión que grupos como el Somos Usach (que votó de forma dividida paro y toma) ya han hecho suya, dejando de lado la lucha por un cogobierno triestamental paritario y compartiendo la política del PS sobre el concejo superior normativo, instancia no resolutiva, que solo limita parcialmente las atribuciones de la rectoría, cuestión que se grafica concretamente en la política de explicar una y mil veces, apoyándose en resquicios legales, el porque debemos limitar nuestra demanda al posibilismo que ofrece el sistema y no transgredirlo. Este problema es clave y divide aguas, un petitorio de la miseria de lo posible es una carta de negociación simple para trabajar en mesas con las autoridades sin importar el estado de movilización, es decir, no ganar nada, a contrapelo de un programa que tenga por eje cambios estructurales al régimen universitario, el cual debe ser defendido y sostenido por la toma, real mecanismo de presión.


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Nacional

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El camino que abrió el 26 de junio Juan Valenzuela

El 26 de junio abrió un camino: el camino de la unidad obrero-estudiantil. Los trabajadores portuarios y los mineros subcontratados –ubicados en ramas estratégicas de la economía nacional- paralizaron haciendo suya la demanda de la educación gratuita. Esto no es menor. La acción obrera, esta vez, no fue motorizada por una demanda sindical o puramente económica sino que por una demanda directamente política. La gratuidad de la educación cuestiona uno de los aspectos centrales del neoliberalismo: la transformación de los servicios públicos, de derechos a mercancías o “bienes de consumo”. Pelear por esa demanda, inevitablemente conduce a chocar con sectores del empresariado muy poderosos, que cuentan con múltiples lazos con el aparato estatal. El 26 paralizaron los portuarios en Iquique, Mejillones, Antofagasta, San Antonio y el Biobío. En San Antonio se organizaron barricadas de apoyo a los estudiantes. En Iquique, San Vicente, Coronel y Lirquén, los estudiantes confraternizaron con los trabajadores del puerto. Los subcontratados de Codelco, organizados tanto por la Confederación de Trabajadores del Cobre como por el SITECO, organizaron cortes a los accesos de los centros laborales. Días antes, la dirección de la CUT, a través de su presidenta Bárbara Figueroa, se había visto obligada a plantear que adhería a la movilización. 150.000 se movilizaron en todo Chile, 100.000 sólo en Santiago, 10.000 en Valparaíso y 20.000 en Concepción. Por la mañana hubo barricadas que interrumpieron la normalidad del tránsito en la capital. Luego, marchas y en la tarde caceroleos. El 26 de junio comenzó a gestarse la unión obrero-estudiantil a partir de una lucha concreta y real. Obstáculos en el camino Esa noche el gobierno respondió con una acción represiva coordinada, desalojando simultáneamente los colegios en toma que eran centros de votación. Las primarias, con alrededor de tres millones de votantes, también fueron usa-

das por el gobierno y los partidos del régimen, de la derecha y la Concertación, en contra del movimiento estudiantil y sus métodos de lucha, la toma y el paro. Buscaron instalar la idea de que existe una aplastante mayoría que confía en que cualquier política pública puede canalizarse a través de las instituciones, y que los que se sirven de las tomas, marchas y paros para demandar una educación gratuita, son una minoría “extremista”. El Partido Comunista colabora en esta ilusión. Llamó a votar a Bachelet. ¿Si Bachelet puede dar la educación gratuita, canalizando la demanda a través del gobierno, el parlamento y las instituciones del régimen, entonces de que sirve luchar? Ese tipo de dudas genera el PC con su política. Es cierto que ha impulsado e impulsará luchas, por ejemplo, desde la dirección de la CUT impulsa el paro del 11 de julio, pero no lo hará para desarrollar una política obrera independiente de toda variante patronal ni como parte de un plan ascendente de movilizaciones que se proponga arrebatarle realmente nuestras demandas al gobierno, por ejemplo, la gratuidad de la educación. No, lo harán para negociar por arriba cupos parlamentarios y en el “gobierno de nuevo tipo”, y como hitos, es decir, como eventos aislados de marchas y paros. Vemos como el camino que se abrió el 26 de junio, inmediatamente se ha encontrado con obstáculos: la defensa acérrima a través de la represión, que el gobierno hace del neoliberalismo; y la política conciliadora del PC, que dirige a la CUT e influye en la política nacional con su llamado a votar a Bachelet. Pero mientras el primer obstáculo es puesto por la clase dominante, el segundo es puesto desde nuestras propias organizaciones: la CUT, los sindicatos, el Colegio de Profesores, etc. Algunos “colectivos populares” también han jugado un papel desorganizador en el proceso. Muchos, mezquinamente, se negaron a impulsar la campaña #vamos por el tomazo, atribuyéndonos a los trotskistas una “manipulación de las asambleas” como si los estudiantes de base fuesen imbéciles. Otros pisotean las

banderas de la gratuidad de la educación, y se creen los llamados a liberarnos a través de un “proyecto educativo. Dicen que de nada serviría la gratuidad si se mantuvieran los modos de educación existentes. Lo que no ven es que cualquier proyecto educativo alternativo al actual, que pretenda estabilizarse y generalizarse, al servicio de la clase trabajadora y el pueblo, implica barrer con el mercado de la educación, es decir, obtener la gratuidad. En colegios y universidades nos encontramos con colectivos que se llaman “populares” que se alían con las JJCC, la Concertación e incluso con los anti-toma, y que nos “instruyen” en la idea de que hay que “acumular fuerzas”, de que todavía no es el momento de pasar a la ofensiva y cosas por el estilo.

Esta gente, también obstaculiza que el camino que se abrió el 26 de junio se profundice. No han hecho nada más que quitarle confianza en sus fuerzas al movimiento estudiantil. No hablemos del movimiento obrero, pues, por lo general, este tipo de organizaciones tiene un nulo trabajo entre la clase obrera. Hace falta un partido revolucionario de la clase obrera Las organizaciones políticas de los empresarios –como la derecha y la Concertación-, las organizaciones políticas reformistas y conciliadoras –como el Partido Comunista- existen y actúan. Tienen incidencia real sobre los procesos de la lucha de clases. De no surgir una or-

ganización revolucionaria –que para los trotskistas es un partido revolucionario de la clase obrera-, que tenga como estrategia derrotar a los enemigos de clase, “ir por todo”, poner en pie una República de Trabajadores y ser parte de una lucha revolucionaria internacional; los procesos, una y otra vez se verán interrumpidos, desviados, derrotados. No es inevitable que el camino que se abrió el 11 de junio no se continúe profundizando. Depende de las políticas que predominan en la lucha. Esta es una lección que se extrae del proceso vivo en el que estamos. Es necesario que los revolucionarios nos organicemos políticamente para vencer. 6 de junio


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Regiones

Antofagasta

Por una coordinadora de estudiantes y trabajadores El día 20 de junio, en preparación a la movilización del día 26 por la Educación Gratuita y Fin a las AFPs, se realizo la asamblea en la UCN impulsada por consejerxs de humanidades, un pequeño sector de la mesa de la Federación y estudiantes de bases movilizados que exigían una asamblea abierta en la universidad. Tuvo una convocatoria de más de 400 personas y la asistencia de una delegación de trabajadores portuarios de Angamos que igualmente plantearon la necesidad de movilizarse juntos. Esta asamblea voto levantar una Coordinadora de Lucha de Trabajadores y Estudiantes en Antofagasta, la que sería planteada en las asambleas de carrera y liceos para así fuera un organismo de coordinación y discusión que hoy no están dando las direcciones de las federaciones y centros de alumnos de carreras y liceo. La primera tarea fue la organización de la marcha del 26 de junio con estudiantes y portuarios, lo profesores se sumaban al paro nacional, pero sus direcciones no buscaron activamente la coordinación, sus direcciones (PS) el último tiempo han

adherido a las movilizaciones, pero sin previa organización desde las bases, aunque un sector importante de profesores quiere luchar por la educación y contra la condiciones laborales, entre ellas también se encuentra la demanda contra el robo de las AFPs; Un ejemplo de evadir la unidad, es que para la marcha del 11 de junio convocada por los estudiantes, el Colegio de Profesores de Antofagasta convoco a una marcha por la educación el 9 de junio, dividiendo las fuerzas, en algunos liceos se enteraron del paro el mismo día, aun así salieron a marchar unos mil profesores. Es una muestra más de no querer converger las luchas aunque el ánimo de los profesores de base sea manifestarse. 3 mil personas marcharon juntas el día 26, a pesar de varias de las cúpulas querían dividir las fuerzas, pero la fuerza de las bases por la unidad los hizo retroceder y se logro terminar la marcha con una gran asamblea en el Puerto de Antofagasta. Las fuerzas no pueden quedar aquí es necesario desarrollar la uni-

dad de forma permanente para responder a las movilizaciones nacionales y preparar las futuras luchas, el día martes 13 julio está convocada la próxima asamblea de la coordinadora, ya se han levantado comisiones de prensa independiente, de apoyo jurídico a los movilizados, de danza y arte, y varias carreras están discutiendo el apoyo al paro del 11 de julio, en la UA ya 3 carreras votaron el paro para este día, psicología de la UCN se mantiene movilizada, aunque hay varios intentos de levantar nuevos organismos desde arriba, para tratar de con-

trolar el ánimo de las bases, el surgimiento de un organismo de lucha desde las bases es la tarea de los sectores activista, organizaciones de trabajadores y la izquierda consecuente. Los militantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR) y PTR impulsaremos todas estas instancias, porque pensamos que es la única forma no solamente de organizar a los sectores democráticamente desde las bases, sino también de lograr una organización con la capacidad de doblarle la mano al gobierno, los empresarios, los partidos patronales y a la burocracia sindical y estudiantil que hoy son la piedra en el camino que no permite desarrollar las perspectivas que tiene planteado el movimiento estudiantil y de los trabajadores.

Comisión Unidad Obrero-Estudiantil, Asamblea de Movilizados Región Metropolitana:

¡Los estudiantes se organizan junto a los trabajadores para vencer! Este 26 de Junio, fue la primera jornada de unidad obrero-estudiantil. Convocado por la Unión Portuaria, la Central de Trabajadores del Cobre, la CONFECh y la CUT y el Cole- g i o de Profesores como adherentes. Miles de estudiantes salimos nuevamente a las calles, pero ahora, no estábamos solos, los trabajadores decididamente, paralizaron la producción por las demandas del movimiento estudiantil: ¡EDUCACIÓN GRATUITA AHORA! Dejando en claro que la unidad para triunfar se construye en la lucha. El gobierno, posterior a la movilización del 13 de junio, anunció en la voz de la vocera de gobierno, que como no nos entregarán nada, sólo les queda reprimir. A los estudiantes, nos queda radicalizar la movilización,

profundizando la unidad obrero estudiantil en la lucha, para así arrancarle nuestras demandas al gobierno intransigente y represor.

A pesar de toda la fuerza que estudiantes y trabajadores demostramos en las calles, las direcciones del CONFECh salieron rápidamente a despreciar los actos de violencia el día 26, denunciando un instructivo que ellos mismos habían realizado; con esto, nos dejaron solos, despreciando la organización desde las bases, y abriendo un flanco para que el gobierno, a diestra y siniestra, nos pudiera tachar de delincuentes. Que el 26 de Junio sea un punto de apoyo en la unidad obrero-estudiantil: ¡TODOS AL PARO NACIONAL DEL 11 DE JULIO, NADIE PUEDE RESTARSE! Es por esto, que desde la comisión de unidad obrero-estudiantil de la

asamblea de movilizados de la región metropolitana, nos encontramos desplegando todas nuestras fuerzas en la organización de este 11 de julio, porque queremos que sea un gran paro nacional, protagonizado por los trabajadores y los estudiantes, golpeando al gobierno y profundizando el camino que nos llevará al triunfo, pues son los trabajadores, los que pueden poner en jaque mate a los empresarios. Hacemos una invitación a todos los trabajadores, estudiantes y luchadores, a sumarse a la organización del paro nacional del 11 de julio, a profundizar la unidad obrero estudiantil. Con pintatones, foros y una amplia agitación por un gran paro nacional obrero-estudiantil. Ven a la próxima asamblea de movilizados este martes a las 18°° en Casa Central, a preparar los últimos detalles del Paro Nacional del 11 de Julio.


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Internacional

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comienza en la pagina nº8

tento de desvío, continúa desarrollándose el proceso revolucionario, abierto con la caída de la dictadura de Mubarak a principios de 2011, motorizado por profundas demandas económicas y democráticas. El fracaso del primer desvío Tras la caída del Mubarak, las fuerzas armadas, las clases dominantes locales y el imperialismo pusieron en marcha una “transición democrática” para desviar el proceso revolucionario. A pesar de que continuaron las movilizaciones, lograron, aunque no sin contradicciones, imponer una nueva constitución y realizar elecciones presidenciales, que en segunda vuelta y por un ajustado margen, ganó el Partido de la Justicia y la Libertad, el brazo político de la principal organización islámica burguesa, la Hermandad Musulmana. Sin embargo, bastó un año en el poder para que quedara expuesto ante amplios sectores de masas el carácter reaccionario, neoliberal y proimperialista de la Hermandad Musulmana al servicio de los intereses de los empresarios

locales, del imperialismo y de las monarquías del Golfo. Las concesiones democráticas, incluso formales, fueron mínimas. El aparato estatal de la dictadura de Mubarak se mantuvo intacto, el ejército conservó el rol de árbitro y el control de alrededor del 40% de la economía; el país siguió subordinado a Estados Unidos y mantuvo sus compromisos con el Estado de Israel. A esto se suma que la nueva constitución le da más poder a los sectores islamistas y amenaza el carácter laico del estado. En el marco de la crisis capitalista y de la decadencia de la economía egipcia, dependiente de las importaciones, las condiciones de vida de las amplias masas siguieron deteriorándose: el desempleo pasó del 9% en 2010 al 13%. Al menos el 25 % de la población vive en la pobreza. La política de Morsi fue aceptar las recetas de ajuste del FMI para obtener financiación, como la quita de subsidios a los combustibles y bienes básicos. Por eso desde su asunción Morsi enfrentó una oleada de huelgas sin precedentes, que en sectores de vanguardia, excedieron las demandas salaria-

les para plantear un programa de nacionalización, como hicieron los trabajadores textiles de Mahalla. Solo en el primer trimestre de 2013, Morsi enfrentó 2400 protestas obreras y populares. Perspectivas A pesar de su impactante masividad, uno de los límites de las movilizaciones actuales fue su carácter fundamentalmente popular. La clase obrera que tuvo un rol fundamental en 2011 precipitando la caída de Mubarak y es un actor de peso en las luchas de resistencia que han puesto en cuestión las políticas de desvío, en estas movilizaciones intervino no como clase con sus métodos y organizaciones, sino diluida en las amplias masas. Desde el punto de vista del programa político, su eje fue la lucha contra el gobierno de Morsi, y no contra el conjunto de las instituciones del régimen y el estado y contra el imperialismo, lo que facilitó la política de la coalición “30 de junio” de presentar al ejército como “amigo del pueblo” y generar confianza y expectativas en una salida implementada por las fuerzas

armadas. Hasta ahora la política parece ser establecer un gobierno más liberal y laico, que cuente con el apoyo de Estados Unidos, tras el cual se oculte el verdadero poder que siguen siendo las fuerzas armadas. Sin embargo, la salida no parece sencilla para este intento de un segundo “desvío”. Los trabajadores, los jóvenes y las masas populares egipcias vienen de una experiencia extraordinaria de dos años y medio de luchas, en el marco de los procesos de la primavera árabe. El islamismo político moderado, fundamentalmente la Hermandad Musulmana, que es la principal fuerza político-religiosa que contaba con apoyo de masas, además del ejército, está en una crisis profunda. Todavía está por verse si será integrada o no al nuevo gobierno que surja. Si por el contrario, quedan al margen de la nueva “transición”, no se puede descartar que sectores de la propia Hermandad o grupos islamistas más radicalizados pasen a una oposición al nuevo régimen recurriendo incluso a métodos terroristas que han empleado en el pasa-

do. Indudablemente el proceso egipcio tendrá, además, repercusiones regionales y puede darle nuevo impulso a la primavera árabe. En un primer momento las masas celebraron la caída de Morsi y la salida que plantearon las fuerzas armadas como un triunfo. Sin embargo, más temprano que tarde sus expectativas chocarán con esta salida reaccionaria. Para evitar que la movilización de masas sea usada como base de maniobra del ejército y la oposición patronal, es necesario en primer lugar no depositar ninguna confianza en el nuevo gobierno ni en las fuerzas armadas. Contra el intento de aprobar una constitución amañada bajo la tutela del ejército y el imperialismo, hay que imponer una Constituyente Libre y Soberana. Pero para que la clase obrera y la juventud explotada y oprimida impongan sus reivindicaciones, tienen que desarrollar sus propios organismos de autodeterminación y levantar un programa transitorio que una las reivindicaciones democráticas, sociales y antiimperialistas y abra el camino a la lucha por el poder obrero y popular.


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Internacional

Egipto. Cae el gobierno de la Hermandad Musulmana

El ejército busca usurpar la movilización popular

Una imponente movilización de masas selló el destino del presidente egipcio M. Morsi, derrocado el 3 de julio por un “golpe blanco” del ejército que contó con el apoyo de todo el arco opositor al gobierno de la Hermandad Musulmana. El titular de la Corte Suprema asumirá el gobierno transitorio. Al no poder derrotarlo con métodos de la contrarrevolución abierta por la relación de fuerzas establecida, el ejército optó por montarse en el proceso para conducirlo

hacia una transición controlada y evitar su radicalización. El estallido popular comenzó el 30 de junio cuando una multitud estimada en varios millones –compuesta por jóvenes, trabajadores, pobres urbanos y sectores populares, laicos y religiosos-, tomó por asalto las calles exigiendo la renuncia de Morsi. Esta oleada abarcó desde el Cairo y Alejandría, hasta pequeñas ciudades y aldeas, pasando por el centro industrial de Mahalla donde se concentra gran parte de la van-

Fracción Trotskysta

Cuarta Internacional

guardia obrera. La convocatoria partió del movimiento “Rebelde” (Tamarod) un pequeño colectivo juvenil que en mayo había lanzado una campaña de firmas por la destitución de Morsi. A este pequeño grupo se unió a la oposición burguesa del Frente de Salvación Nacional (que reúne a antiguos opositores al régimen de Mubarak, como El Baradei y a sectores del viejo régimen mubarakista) y el partido islamista radical al Nur. La coalición “30 de junio”

formada por estas organizaciones, asumió la dirección del proceso con el objetivo de evitar que la movilización avance de cuestionar al gobierno de Morsi a enfrentar al conjunto del régimen, en particular al ejército que sigue siendo el verdadero poder detrás del trono. Por eso, a pesar de su heterogeneidad, todos coincidieron en negociar con las fuerzas armadas la formación

de un “gobierno tecnocrático” de transición que reemplace al de Morsi y convoque a nuevas elecciones presidenciales. Más allá de que estas organizaciones hayan podido canalizar la movilización, ayudados porque el ejército decidió no reprimir y preservarse para seguir actuando como artífice del orden político que emerja, las protestas muestran que tras el fracaso del primer in-

Sigue en la pagina nº7

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