Page 23

«La Autonomía en Puerto Rico, últimamente concedida por el Gobierno español de S. M., ha sido proclamada y ha de ser un éxito. El pueblo de Puerto Rico es un pueblo leal y pacífico, y todos parecen contentos con la autonomía concedida por la madre patria.» Cónsul General de EEUU, Philip C. Hanna, Washington Daily Post, abril, 1898. Tercero, el argumento para el justo reclamo de reintegración de Puerto Rico con España radica en la ilegalidad de la transferencia de soberanía efectuada mediante el Tratado de París. Un tratado el cual España se vio obligada a firmar en desiguales negociaciones. Sometida a coerción y al chantaje, España se vió obligada a abandonar a su suerte a las provincias de Puerto Rico, Cuba y Filipinas. Según el propio estatuto autonómico que España otorgó a Puerto Rico, la autonomía solo podía ser modificada mediante petición del entonces Parlamento Insular. Un cuerpo democráticamente electo que estaba debidamente establecido antes de comenzar la Guerra de 1898. Un verdadero pacto bilateral el cual tenía que ser honrado por ambas partes. Sin embargo, nunca hubo petición alguna para alterar aquel estatuto autonómico. Lo que convierte la transferencia de la soberanía de Puerto Rico de aquel tratado en uno ultra vires o más allá de la autoridad conferida por ley. Por esta razón, el Gobierno español, aún hoy tiene una obligación jurídica y moral de reconocer a Puerto Rico como parte de España con derecho a un gobierno autonómico y a los puertorriqueños como sus ciudadanos y nacionales. Igualmente, le corresponde a los Estados Unidos la obligación de comenzar la descolonización de Puerto Rico y devolverle los poderes y privilegios que una vez ostentó la isla. 23

Programa Comunidad Autónoma de Puerto Rico: Puerto Rico/España/Unión Europea  

Advertisement
Advertisement
Advertisement