Issuu on Google+

Después de un ajetreado día (fuimos al aeropuerto por la mañana y tuvimos la celebración de los Reyes Magos por la tarde) cerramos la jornada con nuestra cita para orar por las víctimas del Tsunami en Japón. Después de ver las imágenes, escuchar los testimonios… nos quedamos sin palabras, sólo brotaba la petición ante las víctimas y el agradecimiento por la vida que nace de la muerte y el dolor reflejada en la capacidad de reacción de las víctimas y en la acción generosa de los trabajadores de la planta nuclear. Informalmente, después, en la cena, haciendo ecos de la situación, surgió la idea de hacer presente esta realidad el día 6 de cada mes.


Quito