Page 226

de ser efectuada de manera aislada ni anacrónica, sino que se debe atender a la situación socio-jurídica en donde se instala. Así las cosas, en primer lugar se debe comprender que la discriminación que se ejerce frente a la identidad de género es producto de presupuestos cisnormativos5 instalados socialmente que impulsan la estigmatización, exclusión y vulnerabilidad social de la identidad autopercibida. De hecho, en segundo lugar, los estereotipos o cualidades asignadas a la identidad sustentan la desigualdad existencial6 y social a la que se enfrentan perjudicándose, entonces, su autonomía y libertad de elección. En suma, en tercer lugar, ínsita está la violencia, y esta reproduce la discriminación y la desigualdad. De esta manera, debe

5  Explica la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que, «Respecto de la identidad de género, el término cisnormatividad (siendo el prefijo “cis” el antónimo del prefijo “trans”) ha sido usado para describir “la expectativa de que todas las personas son cisexuales [o cisgénero], que aquellas personas a las que se les asignó masculino al nacer siempre crecen para ser hombres y aquellas a las que se les asignó femenino al nacer siempre crecen para ser mujeres”. Los presupuestos de la cisnormatividad están tan arraigados social y culturalmente que puede resultar difícil reconocerlos e identificarlos. Así, las sociedades americanas son predominantes las presunciones de que todas las personas son femeninas o masculinas y que este elemento define el sexo, el género, la identidad de género y la orientación sexual de cada persona (…)», v. CIDH (2015), OAS/Ser.L/V/II.rev.1 Doc. 36, §32, p. 41 y sus notas. 6  Explica Therborn que la desigualdad existencial es «la asignación desigual de los atributos que constituyen la persona, es decir, la autonomía, la dignidad, los grados de libertad, los derechos al respeto y al desarrollo de uno mismo». Afirma que «la desigualdad existencial es un concepto que no aún no ha adquirido derechos ciudadanos reconocidos en la comunidad de las ciencias sociales (…) [pero] los ejemplos abundan. Y todos ellos se vinculan a asignaciones desiguales de la autonomía personal, el reconocimiento y el respeto; a denegaciones de la igualdad existencial entre las personas humanas, a las que se les niega la capacidad de funcionamiento digno. Esta desigualdad puede sopesarse y compararse indagando en normas, ordenamientos y discursos institucionales, en los patrones de interacción social, en las prácticas de los poderosos y los guardianes del conocimiento experto, como los médicos; y desde el otro lado, inquiriendo en experiencias personales de restricciones y humillaciones, tanto a través de encuestas como de entrevistas cualitativas», v. Therborn, Göran, Los campos…, op. cit., p. 54 y ss.

226

Nº6 | Igualdad, autonomía personal y derechos sociales  

Nº6 | Igualdad, autonomía personal y derechos sociales  

Advertisement