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Las Alcublas - 7 / Diciembre 2011

HOMENAJE

MANUEL PEREZ CUBELLS Cuando empezamos a trabajar el tema y le dije por primera vez lo que queríamos hacer, era como si no quisiera escucharlo. La segunda intentona ya me dijo: “Que yo no quiero que me hagáis nada, cuando me muera hacer lo que queráis, pero mientras viva no se os ocurra”. Esas eran sus respuestas cuando intentaba decirle algo sobre aquello que llevábamos en la cabeza. Ya teníamos la fecha, pero faltaba dar el pistoletazo de salida para que la maquinaria se pusiera manos a la obra y preparar el homenaje como Manolo se merecía. Se invitó a participar a todas las asociaciones del pueblo, estando muy contentos de la respuesta que obtuvimos de varias de ellas por querer participar. Manolo siempre ha estado ahí, preocupándose por todo aquello que estuviese relacionado con su pueblo, por ello la A.C.L.A. quería de alguna forma hacer un pequeño pero emotivo reconocimiento a su alcublanía. Recuerdo aquella mañana de domingo, cuando Alicia, Abel y yo nos dirigimos a su casa para hacerle una entrevista: ¡Qué bien lo pasamos los tres! (él por descontado que también). Queríamos tener algo suyo para poder utilizarlo en el montaje que estaba preparando Alicia y vaya que lo tuvimos, por poco ni comemos ese día. Quería contarnos tantas cosas (noventa y tres años dan para mucho), que tuvimos que ir echando la galga y frenando el carro, todo él era un torbellino de información. Papel por aquí, sobre de un banco por allá, fotografía que nos baja de sus años jóvenes, de su etapa de estudiante, de la mili y otras épocas, así que ya con el material recogido nos marchamos a tomar el aperitivo (nos lo

habíamos ganado). Lo preparamos para el sábado seis de agosto a las ocho de la tarde en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alcublas, pensando que era el mejor escenario para el acto. Y la verdad fue que acertamos en la elección, allí disponíamos de los medios que necesitábamos para poder realizar la exposición que la jefa de comunicación quería. A la hora acordada por allí que aparecieron las distintas asociaciones y sociedades, como fueron la Unión Musical Alcublana, la Asociación Virgen de la Salud Jaime I, la Asociación Democrática de Jubilados y Pensionistas, la Asociación de Padres y Madres de la escuela CRA el Pinar de Alcublas, la Agrupación del PSOE y por descontado los responsables del Ayuntamiento. Cada una, cuando se le nombraba, le dedicó unas palabras y le entregó un obsequio como recuerdo del día. El acto resultó muy entrañable, no os lo detallo porque lo han pasado muchas veces por el canal del pueblo y todo el mundo lo ha visto. Pero cuando cogió Manolo el micro para dar las gracias por lo que le habíamos hecho, no podéis imaginaros el aplomo y serenidad que tuvo para ir dando las gracias a todos, así como para leer las notas que él se había preparado para la ocasión. Solamente contaros alguna anécdota de las muchas que me ha ido contando a lo largo de las muchas conversaciones que hemos tenido últimamente. La más lejana en el tiempo, era aquella que más le había marcado siempre, desde que siendo un niño iba a Oset con su padre y al pasar la Rambla Andrés, vio unas estacas a la orilla del camino, que era la marcación que habían realiza-

do para la carretera “Larán, Larán” y, siempre que pudo, hizo gestiones en Valencia y Madrid por la carretera y le dedicó numerosos artículos en los diferentes medios de comunicación. Como dice nuestro gran amigo Alfons Cervera, “Si algún día se realiza, el primer poste indicativo de kilometraje debe de llevar su nombre, como recuerdo por toda la lucha que ha tenido el bueno de Manolo por esta carretera”. Otra anécdota era la del latigazo que le dieron estando en el Batallón de Trabajadores en África, cuando al ver a un paisano de su pueblo se salió de la fila para saludarlo, recibiendo como regalo la marca en la espalda. También recordaba con alegría, la noche que la víspera de San Antón, los socios de la Colonia Alcublana, encendieron una hoguera en la Plaza que hay detrás de la Iglesia de los Santos Juanes en Valencia, donde los transeúntes les decían si se habían adelantado ese año las fallas. Y así podría seguir hasta mañana contando y relatando todo su repertorio. Para finalizar el acto, todos los socios de la ACLA que lo desearon, nos marchamos a cenar juntos al bar de la piscina, acabando de esa manera una jornada muy especial para toda la asociación, como había sido el homenaje a Manolo Pérez Cubells, por su entusiasmo, entrega y trabajo al pueblo que lo vio nacer, Alcublas. Desde la Asociación, puedes estar seguro que vamos a seguir fomentando y trabajando por todo aquello, que tanto tú, como Agustín Porter, iniciasteis hace muchos años. SERAFIN MARTÍNEZ MARZ.

Boletín Las Alcublas nº 7  

Boletín informativo de la Asociación Cultural Las Alcublas (ACLA). Nº 7

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Boletín informativo de la Asociación Cultural Las Alcublas (ACLA). Nº 7

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