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Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús Nº 223 2012


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COLABORADORAS

Directora: Encarna González Noval Corresponsales:

Silvia Merlo

. ARGENTINA

Rosario García. CAMEROUN Clara Cavallazi. COLOMBIA Clara Muñoz. CONGO Ángela Pérez. CHILE

María de Torres. ECUADOR

Ángela Galeano. AndalucÍa. ESPAÑA Mª Luisa del Campo. Centro Norte. ESPAÑA

2 Genoveva Suárez. Centro Norte. ESPAÑA Amparo Aznar. Aragón. ESPAÑA

Asunción Escauriaza. ESTADOS UNIDOS

Lorraine de Rambuteau. FRANCIA María Teresa Pérez. FILIPINAS Mª Dolores Tena. INDIA

Sarah Anne Kane. INGLATERRA Paola Flamini. ITALIA

Clementina María Giménez. JAPÓN

Marina Santos. PORTUGAL

Corresponsal de exalumnas:

Carmen Garijo

Administradora: Angeles Jordán

Martínez Campos, 8-28010 Madrid

Dirección y redacción: San Agustín, 11 28014 Madrid

Tel. y Fax. 91 429 94 66

E-mail: acjleacj@planalfa.es

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“CONGREGACIÓN GENERAL XIX” CLETA C., MARINA S., FRANCIA C. O., ACI “LOS EXCESOS DEL AMOR” EN LA FERIA DEL LIBRO

NURYA MARTÍNEZ-GAYOL, ACI

Avda. C. Herrera Oria, 242 28035 Madrid

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“NUESTRA MISIÓN EN LAS LOMAS” LUCÍA GALLO, ACI

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“PASCUA EN PEDRO ABAD” MARTA MATÉ SANZI

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“JAPÓN DESPUÉS DEL GRAN TERREMOTO Y TSUNAMI” BERNARDETTE NAKAO, ACI “SEAMOS PERSONAS DE PAZ Y FIESTA” SHIRLEY POLANCO PAREDES, ACI

“CENTENARIO DEL COLEGIO DE BELGRANO” EQUIPO DE PASTORAL

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“BIKOP, UN OASIS PARA ACOMPAÑAR EL FINAL DE LA VIDA”

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“OTRA FORMA DE VIVIR EL “MAGIS””

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Depósito Legal: SA.-4.-1980

Imprime: Villena. Artes Gráficas

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FRANCISCOA ALBA SAÁ

CUADERNOS A.C.J. SE ENVÍA A LAS COMUNIDADES DE ESCLAVAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y A LOS AMIGOS GRATUITAMENTE. SE SOSTIENE CON LOS DONATIVOS QUE DESEEN ENVIAR


“CAMINEMOS HUMILDEMENTE CON ÉL” Nos sabemos “pequeñas, muy pequeñas” y nos sentimos invitadas a vivir esta pequeñez como camino de vida, gozo y esperanza para nosotras y para todos. Nuestro deseo nace del deseo de Dios: “Hagamos redención”, que nos mueve a hacernos disponibles, como María: “¡Hágase!”. Este consentir nos lleva a “sentir con”: que nos duela lo que le duele a Dios, que nos alegre lo que a Él le alegra”.1 Algo de esto rezuma en este número. Partimos de una pequeña aportación de algunas Hermanas que participaron en la reciente Congregación General XIX. Algunas comunidades nos hablan de sus iniciativas en lugares donde apostamos por los más pobres, en Las Lomas (Bolivia) y en Bikop (Camerún). También vemos cómo se acompañan situaciones duras que se prolongan en el tiempo -y muchos apartamos la mirada un poquillo después del primer impacto causado-, es el ejemplo del terremoto y tsunami de Japón. También hablan de mucha vida las fiestas y los aniversarios recogidos. Podemos disfrutar con la Semana de Santa Rafaela en el colegio de Cochabamba (Bolivia), en el aniversario del colegio de Belgrano (Argentina) y en el 25 aniversario de la Hermandad de la Estrella (Córdoba. España)”. Por último, el nuevo libro de Nurya Martínez Gayol nos puede sumergir en “existencias reparadoras”... y el testimonio de una chica que participó en la Pascua de Pedro Abad nos habla de los jóvenes que buscan escuchar a Jesús preguntándole “¿Qué puedo hacer por ti?... Son las semillas de quienes buscan que les duela y alegre lo que le duele y alegra a Dios.

“DÉMOSLE TODO, TODO EL CORAZÓN A DIOS” Sta Rafaela Mª. Enero de 1884

Encarna G. Noval, aci 1

Doc de la C.G. XIX. Introducción

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“CONGREGACIÓN GENERAL XIX” “Ocuparnos muchísimo, pero muchísimo más de los intereses de Jesús” Estas palabras de Santa Rafaela María nos han acompañado y han resonado profundamente en nuestro corazón a lo largo de esta Congregación General XIX. XX Settembre, casa entrañable para todo el Instituto, nos ha acogido a las 53 Esclavas procedentes de los cuatro puntos cardinales, para orar, discernir, trabajar y “ocuparnos más, pero muchísimo más de los intereses de Jesús”1. El retiro previo con el P. Recolons, la celebración del día de la vida consagrada en el Vaticano, el encuentro con el P. General Adolfo Nicolás al inicio de la Congregación General nos fueron adentrando en la tarea que teníamos por delante. Tarea que sabíamos era de mucha responsabilidad y que queríamos emprender “con todo ánimo y liberalidad”2.

ITALIA

De la mano de María y de Rafaela María, y bajo la atenta mirada del Señor que se encargó de iluminarnos con su Palabra cada día en este proce-

so, miramos nuestra realidad. Realmente llamaba la atención cómo la Palabra de la liturgia del día parecía estar escogida de acuerdo al tema que estábamos tratando, para iluminarnos y fortalecernos. Desde ella logramos dejar que esa realidad nos tocara: la del mundo en que estamos inmersas y la de nuestro Instituto. El ver tantos rostros sufrientes, tanto positivo y tanto negativo, las carencias y pobrezas, nuestras fidelidades e infidelidades, nuestros logros e incoherencias, el palparla y contemplarla junto a la Trinidad, nos colocó en postura de profunda humildad; nos sentimos “pequeñas, muy pequeñas”3 pero deseosas de reparar, repararnos a nosotras mismas y a nuestro mundo; nos preguntamos con insistencia dónde está el mayor “dolor de Dios” para responder desde nuestra pequeñez con toda generosidad. Ha sido un proceso largo y fuerte de discernimiento en el que, como es lógico y normal, hemos tenido nuestras sombras y nuestras luces, nuestros momentos de desolación e intensa consolación, momentos de invierno y de primavera, porque hasta el mismo clima nos acompañó (frío, nieve, cielo azul, calor, naturaleza en flor) y se


asoció a nuestras búsquedas y hallazgos. Y… de paso nos recordó, también, que Dios no participa de nuestros miedos y nuestras impaciencias, que Él tiene su tiempo, el de su infinita misericordia; que las situaciones tienen su momento de “plenitud de tiempos”4 en los que Él se hace presente y actúa, a su estilo, a su modo, en fidelidad y amor.

La tarea no ha concluido, apenas ha comenzado. Transmitir lo que hemos vivido y tocado es el primer paso, llevar a la acción lo que hemos visto y concluido no puede esperar. Con-tamos con la gracia de Dios y la disposición activa y el compromiso de todo el Instituto para que este “ocuparnos muchísimo, pero muchísimo más de los intereses de Jesús” sea una realidad. Cleta Carrizosa, aci

Hemos vivido con enorme gozo la riqueza de nuestra interculturalidad, que además ha sido de vital importancia en todo el trabajo y nos ha fortalecido como Cuerpo en misión y para la misión. Ha ampliado nuestro horizonte, ha reavivado nuestra disponibilidad para estar presentes y responder allí donde “le duele a Dios”, y ha animado nuestro deseo de que “todos lo conozcan y lo amen”5. Constatamos que la comunión es posible y que está por encima de nuestra diversidad de costumbres, culturas, edades, experiencias, pensamiento… que muy al contrario, si estamos en postura de apertura y vulnerabilidad, si “salimos de nuestro propio amor, querer e interés”6 y buscamos, sin protagonismos y por encima de todo, el querer de Dios, nos enriquece en todo sentido. La visita a la nueva casa de la Curia y a Torricella, el viaje a Asís, aunque pudieran parecer simples momentos de turismo o descanso, nos hicieron sentirnos más Cuerpo universal y nuestro sentir en la Iglesia se ha fortalecido. De igual forma, los rostros de las personas con las que trabajamos y compartimos han estado presentes en todo instante, y han sido también un estímulo para nuestras respuestas. Al finalizar la Congregación Gene-ral, sólo podemos decir con Rafaela María: Gracias, gracias, gracias sean dadas a Dios porque Él “ha estado grande con nosotras y estamos alegres”7.

Al ser la primera vez que participaba en una Congregación General, la expectativa era grande y el sentimiento de agradecimiento constante por poder conocer al Instituto más a fondo -en su universalidad- y formar parte de este momento de buscar en grupo la voluntad de Dios. Fueron cuarenta días de búsqueda, de oración y discernimiento, de libertad y complementariedad. Para mí ha sido fuerte constatar que los cambios que se dan en el mundo nos afectan de la misma forma en las diferentes regiones donde el Instituto está presente, aunque vivamos en realidades tan distintas. ¡La globalización es una realidad! Estamos “en el mundo” y nos afecta todo lo que va cambiando en él. Hay cambios que nos enriquecen, otros que nos abruman y nos piden que nos resituemos y comprometamos. Sea como sea, nos vemos como parte de este mundo que cambia. Esto nos lanza distintos retos. Nos llama en primer lugar a la humildad, a sabernos como “una más”, en esta Misio Dei. Nos hace experimentar cómo nuestro carisma es actual, que somos llamadas a ser lo que somos: mujeres consagradas, reparadoras, artesanas de comunión, atentas a lo que le duele a Dios. Como nos decía la H. Inmaculada en el mensaje de clausura, “son desafíos de siempre -y es normal que sea así- pero tienen la novedad y la fuerza que les da el considerarlos en diálogo con los cambios

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de nuestro mundo. Lo nuevo está en el modo de vivirlos”. Ahora que la Congregación General ha terminado, le pido al Señor que los documentos que pronto vamos a recibir nos ayuden a hacer camino, el camino que Dios quiere que hagamos, porque es Él quién nos llama a más y nos va cambiando. Marina Santos, aci

Fue un viaje maravilloso, como un Cuerpo guiado por la Palabra que iluminaba el proceso de nuestra reflexión, oración y discernimiento. Caminamos juntas en la búsqueda de la voluntad de Dios para el Instituto. Sentí la compañía de Santa Rafaela María, que nos inspira con su presencia silenciosa y humilde. Fue una nueva reflexión y una experiencia renovada de la fe La llamada a alcanzar el desafío se convirtió en nuestra tarea de responder como persona, comunidad, Provincia e Instituto. El intercambio me enriqueció y, más aún, me animó a asumir el riesgo de entrar en la dinámica del cambio. Los cambios a los que nos enfrentamos, nos dan energía, nos estimulan y nos animan a continuar en el camino.

La H. Inmaculada Fukasawa frente a la estatua de Santa. Rafaela María.

LOS FRUTOS DE LA CONGREGACIÓN GENERAL XIX Comencé la Congregación General XIX con cierta preocupación y miedo a lo desconocido ya que era la primera vez que asistía a una Congregación General y nunca pensé en formar parte de ella. Fue el primer desafío al que me enfrenté para permanecer en pie y caminar con plena confianza en la gracia sorprendente de Dios. Cada día es una oportunidad de cambio y de crecimiento. 1 2 3 4

Sta. Rafaela Mª, EE de 1896 EE 5 Carta a la Cdad de Córdoba, enero de 1884 Gal 4, 4

La experiencia me llevó a tener un sentido más profundo de ser un Cuerpo para la misión que construye un camino, que busca y camina unido. Yo estaba convencida de la llamada a prestar atención a la voz del Señor, "que transforma". La presente convocatoria requiere un cambio: coraje y compromiso con el cambio. Salí agradecida por la experiencia y llena de esperanza para el futuro del Instituto. Al igual que Santa Rafaela, oramos pidiendo una mirada reparadora con el fin de descubrir lo que Dios quiere de nosotros. "Mirar más allá, mirar más de cerca, mirar más profundamente y responder más generosamente y con amor a los retos que tenemos por delante. Juntos nos arriesgamos hacia el "magis". Francia C. Opiana, ACI

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Sta. Rafaela Mª, EE de 1890 EE 189 Sal 125, 3


Participantes de la Congregaci贸n General XIX

Un grupo de Hermanas en la sala de reuni贸n

El P. Adolfo Nicol谩s, sj y la H. Inmaculada Fukasawa

Sta Rafaela Mar铆a

El Cardenal J. Braz de Aviz con la H. Inmaculada F. y Gabriela Espinosa HH. Asistentes entrantes y salientes Un grupo de Hermanas participantes en la C. G. XIX


“ LOS EXCESOS DEL AMOR” EN LA FERIA DEL LIBRO

En exceso de amor has querido ser todavía una vida nueva y nuevo principio de vida, de amor, en tu humanidad. Amor que humilla y ensalza, amor que aniquila y deifica, amor que crucifica y glorifica. Amor que enaltece la humanidad y abaja la divinidad; amor que aniquila en cierto modo tu naturaleza y diviniza la nuestra; amor que a ti te pone en la cruz y a nosotros en la gloria. Amor que nos transforma en ti por la comunicación de cualidades y la comunión de sustancias. CARDENAL PIERRE DE BÉRULLE El parque del Retiro, en Madrid, abre este año sus puertas a la Feria del Libro entre los días 25 de mayo y 10 de junio. En esta ocasión entre las casi 400 casetas que alojaban otras tantas editoriales y entre las miles de páginas escritas que se muestran al público, ha habido un espacio para la reparación y hasta la posibilidad de adquirir el libro dedicado y firmado.

ESPAÑA

Curiosamente entre los libros que se firmaban la tarde del 25, había varios

que contenían la palabra AMOR en sus títulos: Esto no es amor, es deseo; Ese amor que nos lleva; Sexo, amor, lujuria... y, entre ellos, también “Los excesos del amor”. Un rótulo que hizo sonreír a más de uno, aunque pocos se atrevieron a “investigar” sobre qué exceso y de qué amor se hablaba en sus páginas. Y es que en realidad, lo que se anunciaba en la Feria este viernes era “otra forma de acceso” al carisma de la reparación. Este libro no trata de explicar sino más bien intenta “mostrar” algo del contenido más profundo de eso que llamamos “reparación”. Y lo hace a través de las vidas apasionantes de cinco mujeres, que lo hicieron vida en sus existencias y en sus escritos, en su pensamiento y en su praxis: Hildegarda de Bingen, Lutgarda de Aywières, Gertrudis la Grande, Ángela de Foligno y Catalina de Siena. La verdadera reparación es preciso descubrirla “en acto”. Acontece allí donde hay hombres y mujeres, hijos e hijas de su tiempo, de su historia, de su cultura, que la encarnan dejándose


afectar por ese gran número de condicionamientos que al mismo tiempo van moldeando e interrogando sus existencias y motivando sus respuestas más vitales. La reparación acaece no donde se piensa sobre ella, sino allí donde se hace vida en lo concreto de la historia… en una existencia reparadora.

Mucho misterio, mucha pasión, mucha intensidad en la vida de estas mujeres que no dejaran indiferente a ningún lector, que será invitado también al final de cada capítulo a confrontarse con ellas y con una propuesta sobre cómo actualizar todo esto en nuestro hoy. Nurya Mtz-Gayol, aci

Un denominador común une a estas cinco mujeres: el descubrimiento de que son los accesos y excesos de amor del Corazón de Cristo los que las desbordan, las expropian de sí mismas, las liberan y recrean, y las lanzan al corazón de un mundo roto donde ellas mismas se derraman como ungüento y comida, dejándose despojar por todos, arrancar la vida a jirones, moldeadas únicamente por la pasión por el amor que se les entrega. Un anhelo común mueve sus existencias: el deseo ardiente de dar respuesta, el deseo de retornar ese amor (redamatio), la identificación con Aquél a quien aman, estando con Él, como Él y a lo que Él (con-pasión reparadora). Y desde este anhelo, son especialmente atraídas por aquella parte de la humanidad más dañada, fracturada, excluida, violentada y alejada del proyecto de plenitud de Dios para el mundo. Esta pasión por lo menos provocada por lo más, nace de la experiencia de un “exceso”, el exceso de Amor con el que han sido regaladas y que una vez acogido se ha convertido en ellas en una fuerza y un ardor que las ha impulsado inevitablemente a convertirse en portadoras de ese amor reparador en su mundo.

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NUESTRA MISIÓN EN LAS LOMAS COCHABAMBA

En el año 2008 iniciamos desde la Comunidad Noviciado una misión en el barrio Las Lomas en las afueras de la ciudad de Cochabamba. Es un cerro desértico que se ha ido poblando a causa de la migración de gente campesina que viene del interior del país a la ciudad, en busca de mejores condiciones de vida. Ya hace casi cuatro años de nuestra presencia allí. La misión ha ido creciendo y se transforma para nosotras en experiencia de fecundidad.

BOLIVIA

Quiero compartir con ustedes algunas escenas vividas estos años. Estas palabras de la profecía de Isaías expresan bastante mi experiencia como animadora de la comunidad que ha asumido esta misión: “¡Grita de júbilo, tú que estabas estéril y no dabas a luz…! Ensancha el espacio de tu tienda, sin demora despliega tus toldos. Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas, porque te extenderás a derecha e izquierda…” (Is 54, 1ª. 2-3)


Sí, la misión en Las Lomas tiene mucho de la experiencia de la casa abierta que se ensancha para acoger a todos, a muchos, a más… Se ha ensanchado “la tienda” de la comunidad para recibir a este pueblo, pero también hemos experimentado cómo ellos han abierto sus casas, “estirando” los espacios, para darnos lugar. La misión en Las Lomas tiene mucho de encuentro, de mutua acogida, de recibir y dejarnos recibir, de hacer familia, una comunidad numerosa, más grande, Casa de Dios, Familia de Dios. Es la experiencia de que la familia se ensancha, el corazón se agranda para acoger una nueva realidad que tiene nombre y rostro. Durante el tiempo de Adviento y la Navidad hemos podido celebrar a Dios entre nosotros/as, descubriéndolo en este encuentro que vamos viviendo con los niños, mujeres y hombres de Las Lomas.

sente en el momento indicado… Para la mayoría, posiblemente era la primera vez que asistían a esta celebración… Anunciamos el lavatorio de los pies sin saber mucho cómo saldría, y comenzando por la señora “contratada”. Enseguida, detrás de la señora, una cola larga de candidatos para lavarse los pies: hombres, mujeres, niños… Todos querían ser lavados. En un clima de muchísima sencillez y verdad. En Las Lomas muchos andan descalzos o calzan unas sandalias que se llaman “abarcas”. El suelo es de puro polvo, y el agua escasea para beber, para cocinar ¡y mucho más para lavarse los pies! La verdad y sencillez de este lavatorio de pies me habló mucho de Dios … Nos podemos acercar a Él como estamos, sin prepararnos, así nos acoge, nos lava… y así también se nos acerca, sin vueltas, sin condiciones, con suma humildad y sencillez…

La comunidad se va transformando en el cuerpo que “amadrina”, que cobija esta vida nueva que va naciendo y que compartimos en los pequeños relatos que siguen:

Así está siendo nuestro encuentro con la gente de Las Lomas, así nos abren sus casas, sus vidas y la de sus familias; y así nos vamos sintiendo invitadas a abrir también nuestra vida, a recibirlos así como llegan…

Un verdadero lavatorio de pies: Las Lomas es tierra de misión. Hasta ahora no hay templo ni capilla, y la comunidad cristiana va naciendo y reuniéndose poco a poco. En el año 2011 celebramos allí, por primera vez, el Triduo Pascual. Tuvimos la Eucaristía de la Cena del Señor al aire libre. Bajo un techo de chapa frente a la escuela del pueblo. Sentados en la tierra la mayoría… unas pequeñas banquetas para algunos o unas frazadas que hacían de lonetas… Muchos niños y niñas, algunas mujeres y hombres, cantos… Y, como siempre, el gesto del lavatorio de pies que forma tradicionalmente parte de esta liturgia. Había alguna gente “previamente contratada” para este momento, pero sólo alguna de ellas estaba pre-

Un Vía Crucis de infinitas estaciones: se organizó el Vía Crucis el Viernes Santo por las calles del barrio. Se había pedido a algunas familias que preparan un altarcito para recibir al Crucificado y rezar una estación. Íbamos caminando por el barrio, haciendo las estaciones correspondientes… hasta que nos dimos cuenta de que, a medida que pasábamos, las estaciones se iban multiplicando… Muchas familias sacaban sus mesitas, alguna imagen religiosa… y nos iban guiando “por aquí, Hermanita”. Llevábamos ya unas 4 ó 5 horas de Vía Crucis, eran las 20.00 h. y seguíamos pasando por las casas. Todos querían recibir la bendición de Jesús. Llegó un momento en que decidimos subdividir la procesión. Unos para la derecha,

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otros para la izquierda, para abarcar más. Algún vecino que llegó tarde preguntaba interesado “¿dónde hay que anotarse para que pasen por mi casa?”. Así va sucediendo nuestra misión… Se palpa la sed de Dios, el deseo de acogerlo; la comunidad cristiana que se ensancha y crece… No hay que desperdiciar ni las miguitas del pan: los sábados por la tarde, desde el comienzo, hemos querido crear un espacio con los niños. Y desde el principio se trató de estar con ellos -desde un sencillo compartirlo que teníamos. Julia Sevillanos, la hermana que más se ha dedicado a esta misión hasta el momento, solía llevar unos panes para el camino, que siempre acababa repartiendo y compartiendo con los niños que se reunían. Se me quedó grabada esta escena que me relató uno de esos días: Estaban sentados en la calle con los niños (en la calle, porque no había en ese momento otro espacio), revisando sus cuadernos de la escuela. Entonces llegó el momento de compartir los

panes. Como no había uno para cada uno, comenzaron a partir los panes para que alcanzara para todos… En eso observó a un niñito que mojaba su dedito con su propia saliva y recogía las miguitas que iban cayendo al partir el pan… Era un alimento que no se podía desperdiciar. La misión en Las Lomas me va invitando, nos va invitando a hacer lugar a los más pobres en nuestra vida, a compartir lo que somos y tenemos, a ensanchar la carpa para hacer espacio al hambre del otro -tan inhumana-, a su sed de agua -que es tan escasa-, pero también de Dios… Son muchos los que se van sumando a nosotras en esto. Los cuatro grupos de Familia ACI de Cochabamba, algunos amigos y conocidos, voluntarias de PROACIS… Todos intentando que el pan alcance para todos y no se desperdicien ni las miguitas. Una misión itinerante: vivir en sus propias casas. Desde el año 2010 vamos haciendo la experiencia de quedarnos a vivir por temporadas en


el barrio. Allí no tenemos casa ni espacio propio. La organización barrial nos ha cedido un pequeño saloncito para reunirnos con los niños y con los adultos. Allí se da refuerzo escolar y se tienen las reuniones del Equipo de Pastoral. Para las otras actividades utilizamos la cancha de la escuela -que es abierta- , el techo de chapa del mercadito, la calle, las casas o patios de las mismas familias…

Vamos de casa en casa. La gente nos recibe, nos piden que vayamos y nos quedemos. Compartimos sencillamente su vida. Aprendemos de ellos a vivir con poco, a valorar todo, a compartir… Literalmente “la tienda” de estas familias se ensancha para hacernos espacio. Lucía Gallo, aci

Pero la carencia de espacio propio no es impedimento. La gente nos ofrece sus casas, su propio espacio. Muchas familias no tienen más que un espacio, paredes de adobe, techo de chapa y piso de tierra. Otras, más numerosas, tienen alguna habitación más, y algunos van construyendo sus casas de ladrillos, poco a poco. Hemos estado con las novicias una semana viviendo con una familia en el 2010 y un mes en el 2011. Nos ceden un cuartito que utilizamos como habitación, cocina y oratorio a la vez. Y compartimos su patio y su baño, que suele ser un pozo en la tierra. Julia también se ha quedado varias noches en casa de otra señora para poder tener reuniones de catequesis por las noches con los adultos.

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SEMANA SANTA EN PEDRO ABAD

Estos días de Semana Santa han sido un regalo muy grande. Del miedo inicial a cruzar el país de punta a punta, de San Sebastián a Córdoba, y sentirme sola en un lugar ajeno con gente a la que no conocía pasé -enseguidaa una alegría por sentirme rápidamente acogida por todos. Nos juntamos un grupillo pequeño apenas trece personas, en Pedro Abad, un lugar sencillo pero muy bonito y a la vez muy querido por las Esclavas... y nos lo han transmitido.

ESPAÑA

Han sido celebraciones sencillas, muy cuidadas, con mucho sentido y participando todos desde lo que somos y traíamos. Contemplamos a Jesús el Jueves Santo para parecernos más a Él, y después celebramos todos juntos la Pascua Judía... ¡Qué alegría poder compartir con otros los mismos sentimientos por Jesús, los mismos deseos de conocerle, de buscarle; poder sentirme acompañada... El viernes, el Via Crucis también lo organizamos por parejas, cada una una estación. Sencillo también, pero muy cuidado, fue por toda la casa... La ora-

ción de la Cruz y recordar a tantos que llevan cruces en nuestro mundo, ...¡qué tristeza!, cuántas lágrimas derramadas, cuánto dolor en cada uno de los hombres y muchas veces infringido por otros hombres... Y el Sábado Santo, tiempo de silencio, de encuentro con el Señor, que me recuerda que no tengo que guardarme nada, que no me quiere perfecta, que me quiere a mí, sin reservas, con todo lo que soy, mis debilidades y fortalezas... Me he sentido muy Pedro, demasiado grande para dejarse lavar por Jesús, y he sentido su mirada al negarle tres veces... Tiempo de encuentro con Él y con otros... Me acordé mucho del colegio donde trabajo, de los profesores ... ¡cómo me gustaría poder contar, compartir, poder despertar esos sentimientos de entrega, de lavarnos los pies unos a otros, de darnos, como Él hizo! Me he acordado de los chavales, de lo que no les doy y quisiera hacer cuando el corazón despierta y surgen preguntas, sensaciones y el Señor


habla. Siempre pienso en cómo, cómo hacer para traer eso al colegio...

Pascua no era hasta por la tarde, me recibieron allí.

La capilla decorada cada día con motivos diferentes, muy sencilla, pero cada día con su detalle. La importancia del lugar... la capilla donde nos juntábamos era el lugar de nacimiento de Santa Rafaela, lugar sagrado, y así nos lo hacían saber las dos Esclavas que nos acompañaban...

Y de nuevo, mil preguntas, mirar mi vida, mirar su cruz, y preguntarme ¿qué puedo hacer por ti? Y esperar su respuesta en la vida del cada día. Todos los días el Señor tiene una palabra para nosotros, algo que quiere decirnos... cada día busco esa palabra como si fuera el aire que necesito para respirar. Buscarle en lo pequeño, en cada alumno, compañera, momento del día y sentimiento, es mi mayor deseo ahora mismo, lo que me mantiene, lo que me hace seguir adelante... Buscar y responder, la vida como respuesta, como entrega; amar hasta el extremo...

Y una vez más, sorprendida por tanta acogida al llegar a Córdoba, al colegio donde me habían guardado una cama para descansar después de una largo viaje de toda una noche en autobús y compartir la comida con la comunidad de las Esclavas de allí... Llegué por la mañana y como la

Marta Maté Sanz. San Sebastián.

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JAPÓN DESPUÉS DEL GRAN TERREMOTO Y TSUNAMI

Ya ha pasado el primer aniversario del gran terremoto y tsunami del este de Japón. Ante todo queremos agradecer con todo el corazón el interés y ayuda material y espiritual de los países de fuera de Japón. En nuestra revista Cuadernos ACI Nº 220 habréis leído las primeras impresiones después del terremoto, suceso ocurrido el 11 de marzo de 2011 a las 2:46 h., fecha y hora inolvidables en que perecieron más de 15.800 personas y hubo 3.500 desaparecidos.

JAPÓN

En nuestra Congregación Provincial, que comenzó a finales de julio, la experiencia del gran terremoto estaba aún muy cercana: era urgente ofrecer ayuda, y aunque en la actualidad no es grande el número de Hermanas disponibles para ese tipo de actividades, se decidió establecer una casa provisional en la zona afectada para ofrecer ayuda a las víctimas. Sin perder tiempo la H. Provincial, Bernardeta Hori, consultó con el obispo de Sendai, la diócesis donde sacudió el terremoto, sobre nuestro deseo


de querer ir a un lugar aún más afectado. Por fin providencialmente nos destinó a Ofunato, una ciudad con puerto grande (como expresa el mismo nombre), porque le parecía difícil empezar los trabajos desde cero y era poco realista para nosotras: “Donde no hay base establecida es imposible,” era su convicción. Precisamente Caritas Japan iba a establecer una base en Ofunato que es el proyecto de la jurisdicción de la Provincia Eclesiástica de Osaka y estaba reclutando voluntarios. Desde Tokio a Sendai se tarda hora y media en el tren bala y de allí a Ofunato cuatro horas en autobús rápido. Aquel lugar quedó muy destrozado y murieron más de 300 personas. La iglesia se salvó por estar en alto. La parte central de la ciudad ha bajado 80 cm, allí todavía queda agua; y el mar ha bajado tres metros. Una enorme cantidad de fango había entrado en las casas y aún no han terminado de limpiarlo. En Ofunato hace frío pero dicen que, por estar en la costa, no nieva tanto como en Nagano. A mediados de octubre Caritas Japan nos prestó una vivienda que había sufrido los efectos del tsunami pero ya estaba reparada. Tiene dos pisos contiguos; nosotras estamos en uno de ellos, en el otro viven dos Padres filipinos(C.I.C.M.)destinados en la Provincia eclesiástica de Osaka, que es la que se ocupa de Ofunato. En la fecha mencionada empezaron a vivir allí los dos sacerdotes y las HH . Asunta Nogami y Margarita Nishikawa. La Provincia eclesiástica de Osaka nos había preparado en la casa todo lo necesario para empezar. La H. Margarita estuvo sólo una semana porque tenía que regresar a su misión de Timor Oriental y la sustituyó la H. Gertrudis Taguchi, que se quedó allí hasta finales de noviembre. En esta Provincia actualmente no hay muchas Hermanas disponibles,

pero hasta ahora unas diez se han ido turnando para ayudar. Bajo la dirección de la Provincia eclesiástica de Osaka trabajan con algunos voluntarios y profesores de nuestros colegios, personas de varias parroquias de Japón y algunas religiosas. La H. Asunta Nogami, como miembro del Equipo Directivo, sigue trabajando activamente. Cuando la H. Provinial habló con el Obispo de Sendai sobre nuestro deseo y preguntó si podríamos hacer adoración diaria del Santísimo en la iglesia de la parroquia, él se puso muy contento porque hasta entonces no había ninguna casa de religiosas en toda esa zona costera y deseaba que la gente viera a las Hermanas orando y ayudando. Sentimos que Cristo mismo llamaba a las Esclavas a aquella zona destrozada. El 14 de enero de este año se inauguró la base, pero antes ya habían trabajado mucho para organizarlo todo bajo la dirección de Caritas Japan y el P. Ikeda, encargado de la base. En la misa de ese día se hicieron las lecturas en japonés, tagálog y en el dialecto de la región, Kesengo. El centro de la nueva Base de Caritas Japan, que se llama “Ikoi no ie”(casa de descanso), es una sala abierta a todos. Se les escucha, cosa que tanto necesitan, y se les sirve té y merienda. El equipo y los voluntarios se reúnen a las 8:30 h. de la mañana y cada uno, según la tarea que se le asigna para el día, sale a su destino. Algunos se quedan para recibir a las visitas, otros se marchan a diferentes actividades y continúan hasta las 12:00 h. A esa hora comen todos juntos. La comida la preparan por turno las mujeres filipinas de la zona. Después de comer prosiguen los trabajos y a las 17:00 h. cada uno escribe el informe sobre sus actividades del día y se pone en común lo realizado en esa jornada

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teniendo en cuenta lo que dice la gente y lo que necesitan. Se llevan a cabo diversas actividades. Escuchar es muy importante ya que han sufrido mucho y recuerdan sucesos dramáticos. Hay más de 70 casas prefabricadas cerca de la base para los refugiados; la mayoría son ancianos, como es natural. Algunos refugiados se encierran en sus casas sin querer ninguna comunicación. La H. Asunta Nogami los visita, con otros voluntarios, para preguntar qué necesitan y animarles a salir de sí y a relajarse con los demás de la base. En el salón de la casa prefabricada la gente, en su mayoría mujeres, se reúne para charlar y relajarse. La H. Asunta Nogami dirige un pequeño taller de trabajos manuales, y así ganan algo para mantener este centro. Están muy animadas con este trabajo y cada una ofrece su talento de diversas maneras. Como en las circunstancias actuales no hay tiendas cercanas para comprar las cosas necesarias, los voluntarios llevan dos veces por semana en coche a los que quieren ir de compras al centro de la ciudad, donde hay tiendas. Esto les hace mucha ilusión. Esos días se oyen en el salón conversaciones muy animadas sobre lo que han comprado, cuánto costaba, y cómo se portaban con ellos la gente de las tiendas. Una gracia visible son las mujeres filipinas casadas con japoneses, que están integradas en el estilo de vida de Japón. Parece que es una ventaja por los dos lados, la base y las filipinas; ellas hacen comidas para la gente de la base. Cocinan la comida japonesa muy bien gracias a sus suegras que las han enseñado. Esto es testimonio de que estas mujeres han hecho mucho esfuerzo para adaptarse a las costumbres de esta zona, y los japoneses las han acogido con cariño, enseñándoles sus costumbres y tradiciones propias. Hasta ahora no podían ir a la iglesia porque sus maridos no

son católicos y el ambiente no era favorable, pero después del terremoto han empezado a ir los domingos. Por este motivo, han tenido que ampliar la iglesia lo más posible aunque sea sólo un metro y medio. En Navidad se reunió tanta gente, japoneses y filipinos, que muchos se quedaron fuera de la iglesia. Juntos comieron, cantaron y bailaron, y al final las mujeres filipinas decían que nunca habían tenido una Navidad tan alegre en Japón. Los dos Padres filipinos destinados a la Base de Ofunato han empezado a visitar a las mujeres filipinas que viven en el noreste de Japón. Son muchas y estaban deseando tener sacerdotes. Gracias a las calamidades de los terremotos estas mujeres ya pueden vivir su fe católica más abiertamente. Los Padres también visitan los barcos que han empezado a llegar al puerto de Ofunato después de varios meses en que no venían. Celebran la Eucaristía y hablan con los marineros filipinos. Cooperan en lo referente al terremoto los alumnos, las univeritarias, los profesores y antiguos alumnos de nuestros colegios y universidades. Incluso sus familias se han portado muy bien y siguen ayudando a las víc-


Mujeres evacuadas en Ofunato se reúnen para animarse mutuamente y hacen cositas para ganar dinero.

timas del terremoto y tsunami. Sus actividades son diversas y no se puede enumerar todo aquí con exactitud. Las cuatro cosas principales son: -Trabajos físicos en la misma zona damnificada, por ejemplo, limpiar las fotografías encontradas en los escombros, o quitar los trastos dentro de los edificios destrozados. -Visitar a los refugiados, consolarlos y animarlos, o acompañarlos a donde quieran ir. -Colecta, dentro o fuera del colegio, o enviar lo que han ganado en el bazar y concierto -Ayuda económica para las víctimas o para los voluntarios jóvenes que quieren trabajar allí. Los daños, sufrimientos y lamentaciones superan nuestra imaginación, pero, la gracia que ha surgido de los terremotos supera también todos los cálcuros humanos. Aprendemos de la paciencia, generosidad y calma de las víctimas. Un doctor católico de aquella región dijo: “La gente de esta región no murmura diciendo:”¿Por qué nos da Dios tanta tragedia?” Aceptan en silencio con resignación, diciendo:” Nuestra historia repite este fenómeno. Vamos a levantarnos otra vez, este es nuestro destino”.

Los japoneses estamos aprendiendo austeridad. Hasta los niños pequeños han aprendido a sacrificar algo para ayudar a los que sufren. La comunión por medio de la caridad se ha extendido por todo el mundo de diversas maneras y nos admira la valentía y la generosidad de enormes ayudas de fuera de Japón. Las calamidades han tocado el corazón de todo el mundo. ¡Cuánto agradecemos las ayudas y el interés de otros países! Dios ha invitado a las Esclavas a este lugar del noreste de Japón, en el que hasta ahora quizá no hubiéramos pensado. El estilo de vida consagrada en esta parte de Japón también se improvisa; trabajar con la gente como una de tantas, pero con la misión propia de las Esclavas. Sí, Esclavas humildes, orando y sirviendo como Sta. Rafaela. Si Dios nos deja vivir en esta zona damnificada, ¿habrá cosecha visible más tarde? Yo sólo admiro el modo y proyecto de Dios con nosotras, y le pido con todo mi corazón que nos fortalezca para establecer una casa suya en Ofunato, donde la gente adore al Santísimo expuesto en aquella iglesia humilde, encima de la colina. Bernadette Nakao aci

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SEAMOS PERSONAS DE PAZ Y FIESTA

Esto es lo que queda en el ambiente después de la Semana de Santa Rafaela, semana que vivimos cada año en nuestro Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús–Irlandés, de Cochabamba. Semana que en realidad duró casi un mes, ya que tanto en Primaria como en Secundaria se fue creando ambiente de fiesta, durante la preparación. Este año quisimos hacer énfasis no sólo en la vida de Santa Rafaela, sino también en lo que significa nuestro carisma de reparación y beber de los mensajes que ella nos dejó a través de sus pensamientos. Para eso, todos los estudiantes de Primaria y Secundaria trabajaron en diversas materias murales, tarjetas, historietas y cuentos que recogían estos pensamientos y la vida de nuestra fundadora. Todo esto como preparación para la gran semana que nos acercábamos a celebrar: 85 años de fundación del colegio y la fiesta grande de Santa Rafaela. Con ilusión y entusiasmo comenzamos la semana.

BOLIVIA

La fiesta comenzó con el “Expo Carisma” donde las novicias nos sor-

prendieron con la creatividad y la jovialidad que les caracteriza para dar a conocer nuestra forma de vida a los jóvenes de los últimos años de secundaria. Nos presentaron de manera divertida lo que para nosotras significa ser Esclavas y vivir la reparación como parte de nuestra vida Lo hicieron a través de un entretenido video casero. Después nos invitaron a la Galería de la Vida de Santa Rafaela, en la que encontramos no sólo datos sobre su vida sino también interesantes preguntas que invitaron a mirar la propia vida, tales como ¿Qué significa para ti ser bautizado? ¿Cuál es tú experiencia de Dios? ¿Qué ha dejado huella en tu vida? ¿Qué significa para ti amar y más amar?”. El siguiente paso era la visita al taller, al taller de reparación… Reparar la bicicleta, el tejido, la obra de arte que es nuestra vida. Los chicos y chicas tuvieron la oportunidad de experimentar vivencialmente la reparación como respuesta de amor, desde la propuesta de una reflexión personal acorde con el “taller” que los jóvenes escogían. Finalmente, como no podía faltar, nos reunimos en la capilla para “cosechar” todo lo vivido en el taller y presentárselo a Jesús en la Eucaristía, y


recibir de Él mismo la invitación a reparar en la vida de cada día, en el lugar donde cada uno se encuentra para mirar el mundo con esperanza. La fiesta continuó al día siguiente. Se organizó la exposición de Secun-daria. Se preparó el salón de actos para la ocasión, se colocaron paneles con los mejores trabajos realizados las semanas anteriores. Un collage de murales, tarjetas, historietas increíbles (imaginen a Rafaela combatiendo por el bien como heroína) que recogían las necesidades de nuestro pueblo y la confianza de Rafaela en Dios para hacerles frente. Los diferentes pensamientos de Rafaela -reflexionados y trabajados- fueron plasmados con creatividad exquisita. La visita a esta exposición estuvo acompañada de una proyección de diversos escritos de Rafaela y una oración en la que terminamos pidiéndole nos ayude a hacer porque todos pasen la vida feliz. El cierre de la semana estuvo a cargo de los más pequeños del colegio. Los estudiantes de primaria e inicial presentaron también los murales que trabajaron con sus profesores. Con el toque de ternura que les caracteriza mostraron también sus cualidades

artísticas para preparar la feria “Conociendo a Santa Rafaela”. Con ilusión se iban acercando al salón de actos, y no sólo ilusión sino también con curiosidad en los ojos y la alegría de saberse recibidos por una Rafaelita que los esperaba con los brazos abiertos. Ya dentro, participaban de la proyección “Rafaela María, una niña genial”, que los preparaba para los juegos Rafaelianos en la siguiente etapa (pupiletras, mensajes escondidos, frases secretas, etc.) para ver lo que habían aprendido sobre Rafaela. Al participar de la feria y apreciar los murales, que reflejaban a Rafaela a través de sus palabras, todo ello preparado, por cada curso, no podía faltar el souvenir: una tarjeta preparada por ellos mismos que fue intercambiada entre los distintos cursos. Final-mente, tarjeta en mano… se reunieron en la adoración, donde presentaron a Jesús por intercesión de Rafaela sus deseos, sus necesidades, sus sueños. Todo esto nos preparó para el día central, 18 de mayo, en que como Comunidad Educativa nos reunimos para la gran fiesta. Por la mañana tuvimos una oración especial con

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todos los estudiantes, quienes después de cantarle a Rafaela le enviaron sus peticiones y deseos en cientos de globos blancos, rojos y azules que llenaron el cielo para gritar juntos “Feliz día, Santa Rafaela”; después se tuvo un compartir (ágape) fraterno, sencillo y alegre, por cursos, preparado por los mismos estudiantes. Por la noche, celebramos la Eucaristía de fiesta en la parroquia. Participaron el personal del Colegio, los estudiantes de la promoción y de la pre-promoción, padres de familia, Familia ACI, amigos de estudios de las novicias, vecinos, ex alumnos, antiguos profesores, y muchos amigos y amigas… Fue un gozo ver la capacidad de convocatoria de Santa Rafaela en torno a la mesa eucarística y sentirnos hermanos y hermanas en una misma misión: La Reparación. Eucaristía entrañable, donde las Esclavas también nos sentimos acompañadas en nuestra consagración por aquellos a quienes nos debemos y por quienes desde nuestra vocación reparadora ofrecemos a Dios toda nuestra existencia en la entrega de cada día, en el trabajo y la oración cotidiana.

Después “de la misa, la mesa” con muchos que nos acompañaron en la celebración eucarística. Un delicioso compartir conversas, bailes... y, finalmente, la adoración nocturna. Terminamos esta semana de fiesta, de alegría, de invitaciones y desafíos agradeciendo a Dios el don de la vida de Rafaela en nuestro colegio, en el Instituto, en la Iglesia. Agradeciendo a todos los que nos acompañaron y compartieron con nosotras el regalo de tener a Rafaela como maestra, como amiga, como hermana. Pedimos para que ella siga intercediendo por nosotras, por nosotros, por cada uno ... para que podamos confiar nuestra existencia toda en manos de Dios; para que, como ella, encontremos en Él la fuente de la alegría verdadera y podamos decir que somos las mujeres de la dicha porque nos sabemos amadas como las niñas de sus ojos, con una sola misión y un sólo deseo: que todos conozcan y amen a Jesús, y así entre todos trabajemos por hacernos la vida feliz. ¡Feliz día de Santa Rafaela desde Cochabamba! Shirley Polanco Paredes, aci


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CENTENARIO DEL COLEGIO DE BELGRANO

17 por la noche ¿te lo vas a perder? ¡100 años se cumplen una sóla vez! Repetíamos estas palabras como estribillo, cuando nos sentamos a pensar cómo celebrar el día de Sta. Rafaela María, en este año tan especial para el colegio. La “lluvia de ideas” desató asociaciones de lo más variadas, entre bromas, risas y ocurrencias, comenzamos a soñar una propuesta que fuera realmente atractiva para los alumnos de nivel secundario (adolescentes entre 13 y 17 años de edad).

ARGENTINA

No podía faltar “el Anfitrión”, Jesús en la Eucaristía, para hacer vida la invitación “seamos personas de paz y fiesta” en una noche extraordinaria. A la vigilia de adoración y misa de cierre, sumamos un recital de música religiosa, espacios de reflexión y juegos. ¡Hasta creamos en facebook el evento 17 por la noche! La convocatoria superó nuestras expectativas. Más de 250 alumnos se entusiasmaron con la posibilidad de “pasar toda la noche en el cole”. Parte de la estrategia de motivación fue acotar la infor-

mación para generar curiosidad. Estaban dispuestos a venir, aún sin saber exactamente de qué se trataba. Directivos, docentes y padres colaboraron con entusiasmo en la organización previa y durante el transcurso de la vigilia. Los alumnos de 5º año (cursos superiores) fueron nuestros aliados en la tarea de liderar al resto, acompañando cada momento. La noche se fue volando entre emociones intensas. Los ratos de adoración por curso quedaban cortos. Acompasando la armonía del encuentro, los chicos saltaban del lugar de juegos a la adoración con una docilidad asombrosa. Del ruido y la energía desbordante a la profundidad del encuentro silencioso en adoración. ¡Y Jesús se respiraba en cada espacio! En la cultura adolescente de nuestro país la noche es ocasión de ofertas con un denominador común. Diversión es sinónimo de alcohol para la mayoría de los chicos. La realidad de la noche es un desafío para los que acompañamos búsquedas, ilusiones,


sueños… y conocemos también la sensibilidad del corazón de los jóvenes, sus necesidades más hondas. No dejamos de preguntarnos una y otra vez: ¿qué podemos hacer? De algún modo, el 17 por la noche fue una apuesta y demostración eficaz. El 17 por la noche empezó como una utopía un año atrás. Parecía casi imposible y se hizo realidad. Tuvo a Jesús en el centro. Él llenó la noche de sentido, de una paz profunda, de diversión también. Sin otro agregado que estar juntos y pasarla bien. Todos

aprendimos con esta experiencia. Y quedamos con ganas de más. El 17 por la noche significó hacer realidad un sueño de Rafaela “poner a Cristo a la adoración de los pueblos”, pero al estilo de los jóvenes de hoy. Será para muchos el recuerdo vivo de un encuentro con Jesús en comunidad, con el gozo de sabernos parte de algo más grande, porque verdaderamente estuvimos "en tiempo de alegría". Equipo de Pastoral, Colegio Esclavas del Sagrado Corazón (Belgrano, Buenos Aires)

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Noche y Luz. Comunidad y Presencia. Encuentro. ¡Qué felicidad, Señor, haber podido gozar de esta innovadora cita! ¡Qué felicidad, Señor, entender que en la multiplicidad de tu Amor está el cobijo, el consuelo y el aliento!

El 17 por la noche fue tiempo de compartir, ayudar, risas, reparar, miradas, adoración, vivir, sonrisas, descargar, expresarse, disfrutar, liberarse, emocionarse, llorar...

Me dio alegría imaginar a Rafaela María disfrutando de este encuentro… tantos chicos y chicas adorando, compartiendo talleres, juegos, cantos… Me emocioné al oírlos expresar con sencillez este “sentirse en casa” en el Colegio, vibré con la nostalgia de los ex alumnos en una adoración que parecían no querer terminar nunca…

Vivimos una verdadera fiesta, unidos todos en un mismo corazón y un mismo sentimiento: ser parte de Esclavas, esa comunidad que Rafaela soñó. Jesús nos llamó a vivir y celebrar con toda la secundaria una fiesta donde Él fue el principal protagonista. Esta noche quedará grabada en el corazón de todos y cada uno de los que formamos esta familia. Una noche inolvidable, vivimos la presencia del Dios que llena nuestra vida, la hace más plena, más humana y nos impulsa a decir con Rafaela: “¡Qué alegría tener un Dios tan grande!”. ¡Gracias, Esclavas ,por darme tanto y por hacerme sentir siempre en mi hogar!

Muchos fueron los momentos en que sentí la presencia de Jesús…, en el silencio repentino ante la Eucaristía, en el gesto de fe y unión al encender las velitas en la capilla, en las profundas reflexiones de los chicos... Y así, entre tantas muestras de entrega, confianza, reparación y respeto transcurrió la esperada noche de vigilia… ¡en Esclavas!


Cuando empezamos a preparar la adoración del 17 por la noche me di cuenta de que no iba a ser una adoración como todas… pero cuando llegó el jueves y vi el colegio decorado, los líderes con las camisetas puestas, los chicos que empezaban a llegar, me di cuenta de que iba a ser mucho más grande de lo imaginado. Me alegró mucho saber que tantas personas eligieran pasar una noche de manera diferente. Todos estábamos muy contentos de tener la oportunidad de compartir algo tan especial como es la presencia de Jesús entre nosotros. Una experiencia única e inolvidable. Me sirvió para ver a Santa Rafaela como un ejemplo, por enseñarnos a amar a Jesús en la Eucaristía.

Siempre me pregunté ¿qué será lo que tiene este colegio que lo hace tan especial? Es algo que no tienen otros, y cuando lo pienso digo: este colegio tiene a Dios. O no sé qué otra cosa puede ser.

El misterio rondaba hace días. El deseo de dejarse sorprender había derrotado a la imaginación. El corazón latía fuerte. La alegría cantaba por el aire y la luz brillaba a fuego ardiente. Todos éramos uno. Éramos antorchas prendidas en la oscuridad con el deseo de iluminar al otro, al hermano, al pobre. Con la intención de hacer, de compartir, de darse. Mi casa estaba de fiesta. Y la familia estaba unida. Rafaela, el colegio me enseñó que al mundo lo han partido en dos, pero que la reparación hecha amor es más fuerte.

Creo que la vigilia del 17 nos enseñó a todos, grandes y chicos, muchas cosas: que podemos pasarla bien juntos, que podemos tener al Señor como centro de la fiesta, que el colegio es también nuestra casa, que si cada uno quiere puede hacer las cosas bien y eso nos hace felices a todos.


BIKOP: UN OASIS PARA ACOMPAÑAR EL FINAL DE LA VIDA

Entre el 25 y el 27 de mayo de 2012 desarrollamos en la misión de Bikop de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, un curso de formación en Cuidados Paliativos para médicos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales de diversas instituciones sanitarias del Camerún.

que se ha mantenido hasta el programa de estos días en Bikop. En noviembre 2011, las Hnas. Cristina Antolín, Dominica, de Granada, y las Hnas. Rosario García y Ana Gutiérrez, Esclavas del Sagrado Corazón, comenzaron a elaborar este proyecto de formación que ahora hemos llevado a cabo.

Somos dos médicos que trabajamos en Unidades de Cuidados Paliativos en España, las del Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios en Burgos y el hospital de la Beata María Ana, de las Hermanas Hospitalarias en Madrid.

Esta vez, “Paliativos sin Fronteras” quiere tomar el curso de formación como punto de arranque para un proyecto más ambicioso: tres años para el desarrollo paliativo en el hospital de Yaoundé y en el Centro de Salud de Bikop.

La historia de cómo hemos llegado hasta aquí comienza en 2010. A través de un miembro de Cooperación Médica Canaria SAHEL (ahora socia de “Paliativos sin Fronteras”), contactamos con la directora del hospital San Martin de Porres (Mvog Betsi), en Yaoundé, Cristina Antolín. Cooperación Médica Canaria había dado formación en Cuidados Paliativos hace unos años en Mvog Betsi, sin poder mantener un desarrollo posterior, pero ahí quedo “algo”

La llegada a Yaoundé fue para nosotros toda una mezcla de regocijo, cansancio por el largo viaje, incertidumbre ante lo desconocido y mucho calor que nos golpeó el rostro al descender del avión. También calor humano y amabilidad de las religiosas que han estado presentes durante la bienvenida y durante todo el curso, que nos han hecho encontrarnos “chez- nous”.


Los primeros temas que compartimos los realizamos en el Hospital San Martín de Porres en los pases de guardia con los médicos y personal sanitario, también con nuestra primera paciente a la que le recomendamos un tratamiento con morfina para el fuerte dolor que presentaba por el cáncer terminal que sufría. En esos días en Yaoundé no faltó nuestro recorrido inicial por la ciudad y la compra típica de artículos de artesanía en los mercados, con el regateo tradicional. El recorrido por la ciudad y el intercambio con la gente sencilla de pueblo, pacientes y trabajadores del Hospital nos iba dando una

íbamos a impartir posteriormente en Bikop. Llegó el día tan esperado, partimos siempre acompañados de las Hermanas rumbo a Bikop, escoltados por la lluvia, símbolo de bendición, y sin dejar a un lado el barro, la humedad, algunos mosquitos traviesos y las fotos durante el viaje por carretera y el terraplén que nos conduciría a una misión apartada con un centro médico, una iglesia y acogedores albergues donde con el resto del grupo de más de 40 personas iniciábamos este nuevo reto de Cuidados Paliativos en Camerún. Una gran atención, respeto, interés y participación de todo el

Equipo de Bikop

idea de las diversas manifestaciones culturales y opiniones fundamentales acerca de la interpretación de la vida, el sufrimiento y la muerte; de vital importancia para los temas centrales del curso que

equipo que trascendía mas allá de los momentos de las conferencias y se extendía por el pasillo, el comedor y el tiempo de descansodescanso... muchas preguntas, dudas y preocupaciones, sugeren-

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El Dr. Elías Díaz-Albo y el Dr. Milton Arango, con varios participantes.

cias, ejemplos de situaciones problemáticas sobre dolor, síntomas, comunicación con el paciente y la familia, y otras que, tanto a los participantes como a nosotros, se nos habían quedado como experiencias vividas y que necesitábamos compartir. Se daba comienzo así a una formación necesaria que se traduce en servicio con el objetivo de paliar el sufrimiento del paciente

terminal con una adecuada medicación que aliviare y reduzca el dolor y los síntomas, y también con un acompañamiento humano, espiritual, religioso, psicológico en el transcurso de la enfermedad, la agonía, la muerte y el duelo, asentados sobre la base de una buena comunicación que no sólo se queda en el paciente sino que incluye a la familia y al entorno social que le rodea, así como al equipo asistencial sanitario que le ha atendido.


Con expectativas satisfechas y nuevos retos propuestos a nivel de formación y seguimiento (que fueron destacados en las encuestas finales hechas por los participantes y que resumían el sentir de todos) terminamos el curso. Emoción general que revelaba la importancia del Curso fue la presencia en la clausura del Embajador de España en Camerún , la primera secretaria de la Embajada y la alcaldesa de Bikop quienes, llenos de sencillez, amabilidad e interés, estimularon con su apoyo un proyecto nuevo y necesario para la atención sanitaria de Camerún. Especial mención requiere haber vivido aquí la fiesta de Pentecostés. Que el Espíritu Santo nos impulse en este proyecto para acompañar a los que van a partir de este mundo, igual que lo hacemos con los que llegan a él.

Al partir de regreso a España, dejamos la semilla que día a día tendrá que regar el personal sanitario de aquí, con ese compromiso les aseguramos que buscaremos los nutrientes desde allá, para que no les falte y el árbol crezca robusto. Estamos seguro que el árbol de los Cuidados Paliativos crecerá, se extenderá, también pasara por momento difíciles y habrá hojas que caerán, pero no desaparecerá, ni se olvidará porque constituye como la sonrisa y la alegría eterna de los africanos- una manifestación que sale desde lo más profundo de su ser inspirado en el amor a la vida, a la paz, a la dignidad humana que sigue más allá del tiempo y de la muerte. Gracias a todos los que participaron, Gracias a todas las congregaciones religiosas católicas que promovieron este curso, y que nos han acompañados, Gracias a Camerún. Dr. Elías Díaz-Albo

Comida con el Embajador de Camerún, D. Arturo Spielgelberg de Ortueta, y la Alcaldesa de Bikop, Dña Henriette Mvondo.

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OTRA FORMA DE VIVIR EL MAGIS ¿Semana Santa en verano?... El 8 de septiembre sale de nuestra Iglesia la Procesión de la Virgen de la Estrella, después de tres días de cultos celebrando los 25 años de su bendición

Este es el testimonio de un costalero a quien sorprendemos con algunas preguntas. TESTIMONIO DE UN COSTALERO DE LA ESTRELLA.

aquí en S. Juan de los Caballeros. Hace 25 años vino una “Estrella” para guiar el caminar de unos jóvenes. Quiso hacerlo desde el Corazón..., del de Córdoba, y con unas madrinas de excepción, las Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón. Para celebrar este aniversario, la “Estrella” volvió a sus orígenes, y, como Santa Isabel, fue a visitar..., a visitar a sus madrinas, a agradecerles aquel gesto de cariño y hospitalidad, a rememorar lo que pasó aquel 16 de noviembre de 1986 en la iglesia de San Juan de los Caballeros.

ESPAÑA

Al atardecer del día 10 de septiembre, la Estrella iluminó la noche cordobesa, para regresar a su Sede Canónica, la


Parroquia de San Fernando, en la Huerta de la Reina. Mientras se despedía de sus madrinas, llamó de nuevo a mi corazón, y por la Hermana Pilar, quiso saber por qué seguía yo allí, por qué, habiendo cambiado tanto mis circunstancias, continuaba bajo sus trabajaderas, por qué después de 25 años seguía siendo su costalero. La verdad es que en tanto tiempo han cambiado muchas cosas: mi lugar de residencia, a más de 500 km; desarrollar una actividad profesional que antes no tenía; mi familia, tener una esposa y formar una familia en Salamanca, donde nacieron nuestros dos retoños, que también quiso tenerlos cerca a ellos, y bautizarlos a sus plantas, para convertirse en su “Vi”, a la que tanto adoran. En definitiva, han podido cambiar muchas cosas en mi vida, pero nunca lo suficiente como para que cambiara también el amor y la entrega hacia una Madre, los cuales siguen intactos, sabiendo además que sigo estando bajo la protección de su manto. ¿Recuerdas cuándo y cómo entraste en contacto con la Cofradía? Perfectamente, fue en septiembre de 1987, cuando mi amigo, José Gutiérrez, que hoy es el padrino de mi hijo Manuel, me acercó a una Hermandad que iba a venir a nuestro barrio. Yo no frecuentaba demasiado la Parroquia, él formaba parte de sus Comunidades Cristianas; a mí me gustaban las Cofradías, eran tiempos difíciles para un adolescente de aquella Huerta de la Reina. Ella hizo el resto. La Hermandad de la Estrella se convirtió en MI HERMANDAD, y en ella tengo a mis Titulares y a la mayoría de mis mejores amigos. ¿Cuáles son tus sentimientos cuando estás debajo del paso llevando a tu Virgen?

Son sentimientos de alegría, por poder ser partícipe de la Iglesia, “sacando a la calle” y mostrando la belleza del icono que nos une a los que no la conocen, para que puedan ver la Luz y el mensaje de la Palabra de Dios que hay detrás de la Estrella. También un sentimiento de fe y devoción que se ve reforzado cada vez que la veo o estoy bajo sus trabajaderas; serenidad en el alma, tranquilidad, seguridad de estar en el buen camino, que no es otro que estar con Dios; gratitud por saber que siempre está ahí, por todo lo que Ella me ha dado, por cuidar de mí y de los míos; de amor, por poder rezarle más cerca y decirle lo que la quiero, ... ¡Son tantos los sentimientos que surgen cuando estoy bajo su paso! ¿Qué implicación tiene para tu vida diaria ser Cofrade y Costalero de la Virgen de la Estrella? Fuera del paso intento ser como debajo. Un buen costalero debe “arrimar el hombro”, ayudar a su hermano ante su momento de debilidad o cuando las cosas le pesan más de la cuenta, para así aliviar su carga. Debemos ayudarnos unos a otros, para conseguir que el movimiento del paso sea el adecuado meciéndola como Reina que es y, despertar emo-

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ciones y sentimientos en aquellos que van a verla. En la vida podemos tener muchos momentos de debilidad, de distinta índole, y ahí es donde intento aparecer, estando junto al que me necesita sin que este me llame. ¿Qué añade Ella a tu vida? Añade la seguridad y tranquilidad de saber que no caminas sólo en la vida. Ella está ahí, cuando la necesitas y cuando no. Es mi luz en la oscuridad, alegría en mi tristeza, fuerza en mi flaqueza... Es un modelo de vida a seguir, y una ayuda constante que reconforta mi alma. ¿La das a conocer o te reservas para ti toda esa riqueza? El cofrade, por definición, exterioriza sus sentimientos, “saca a la calle la Imagen que tiene en su Templo”, para compartirla con los demás, y hacerles partícipes de ella. Es algo innato. Pienso que doy a conocer lo que la Estrella significa para mí y todo lo que

ello conlleva. En todos los ámbitos de mi vida, con mis hijos, formándolos como buenos cristianos, llevándolos al Señor de la Redención a través de su Madre, la “Vi” de la Estrella; con mis amigos, compañeros y pacientes, compartiendo sin complejos la fe que llevo dentro, en unos tiempos difíciles en los que parece estar de moda rechazar y renunciar a todo lo cristiano. Quisiera finalizar esta reflexión que me pide la Virgen, con el apoyo de la Hermana Pilar, agradeciendo de todo corazón la acogida, el cariño y la relación que tiene su Congregación con mi Hermandad. Francisco Alba Saá. Hermano y costalero de la Estrella.

Fue una experiencia de fe y esperanza ese vivir la Semana Santa en el calor del verano y ver que la gente se agolpaba para rezar a la Virgen y acompañarla en su caminar por las calles de Córdoba. Pilar Fernández Peña


Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús Nº 223 2012

Cuadernos acj n. 223  

Periodico in lingua spagnola pubblicato dalla Curia Generalizia della Congregazione Religiosa delle Ancelle del Sacro Cuore di Gesù