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CULTURA La fe de la esclava María Ignacia trasciende las razas

un pueblo

n todas las culturas el teatro tiene sus orígenes en el ritual. Las distintas comunidades en sus reuniones sociales relataban sus vidas a través de danzas e interpretaciones teatrales de sus deidades, demonios, animales, costumbres, acontecimientos, etc., creando así el hecho mágico de la interpretación escénica. En la trayectoria histórica el teatro se divide o expande, se acondicionan espacios para ver los dramas, y se crean las salas, de ahí surge el teatro de sala, pero el teatro de calle o al aire libre no deja sus espacios usado por juglares y comediantes, esto se mantiene en vigencia aún en nuestros tiempos.

El 29 de junio de cada año, las calles guatireñas se llenan de júbilo para celebrar la festividad cultural más antigua e importante del Valle de Pacairigua y Guatire: La Parranda de San Pedro, la cual tiene su origen en la época colonial en el siglo XVIII. Los habitantes del pueblo de Guatire aunados a los vecinos de zonas como Araira, Cupo y Guarenas asisten a las actividades conmemorativas en honor al San Pedro, nombre popular de la festividad. La Parranda de San Pedro cuenta la historia de como una negra esclava recibió un milagro de vida en su hija menor y en agradecimiento a San Pedro decide pagarle como promesa vitalicia bailes y

Marlyn CAMACHO RODRÍGUEZ

La Parranda de San Pedro: Promesa y fe de todo

cantos en su honor cada día de su santo. A esta promesa se unen los negros esclavos de las haciendas guatireñas que aprovechan la oportunidad de protestar por las condiciones de vida y de trabajo. De acuerdo a Freddy González, historiador guatireño “La Parranda de San Pedro es esencialmente reminiscencia. Es ante todo y sobre todo, testimonio de una época aguafuerte; basada en la vida y costumbres de una raza en determinadas épocas, espejo por cuyo fondo destilan nítidamente ocurrencias interminables". María Ignacia, Rosa Ignacia y Banderúo Tucusitos


Juan Ramón Colina escritor guatireño, a propósito de la evolución de la festividad guatireña destaca <<En el siglo XX la parranda pasó a ser símbolo de la cultura local y particularmente en las últimas tres décadas, en motivo de estudio de curiosos turistas que observan los rostros pintados de hollín de caldero con manteca de cochino, muchas veces sin entender como el milagro de una negra esclava puede convertirse en el teatro de calle más popular de Guarenas y Guatire>>

esclavos lo ocurrido, estos deciden ayudarle en su promesa. Los patronos de las haciendas vecinas le regalan pumpás y levitas usadas para complementar la vestimenta de los participantes, es así como se da comienzo a La Parranda de San Pedro. Tiempo después, María Ignacia muere y su marido toma su lugar para dar continuidad al pago de la promesa que se había convertido en una tradición anual entre los negros esclavos de las haciendas guatireñas e incluso guareneras.

El cuento de María Ignacia y su milagro ace muchos años, en el siglo XVIII, en la Hacienda El Rincón, una esclava llamada María Ignacia vivía con su marido y sus hijos (dos varones y una niña pequeña). Un día Rosa Ignacia –la hija menorenfermo de gravedad y su madre desesperada al no encontrarle remedio a la niña le promete a San Pedro bailarle y cantarle el día de su santo de por vida a cambio de la salud de su hija. Días después ocurre el milagro y Rosa Ignacia se salvó. Cuando María Ignacia les cuenta a su marido y a los otros

María Ignacia: Es un hombre disfrazado de mujer. Viste una amplia falda y cota floreadas, usa un sombrero de cogollo, calza alpargatas y tiene la cara tiznada de negro (característica común de todos los participantes). Lleva en sus brazos una muñeca de trapo (Rosa Ignacia). Es la representación del marido de María Ignacia, vestido de mujer. Rosa Ignacia: Es una muñeca de trapo forrada de negro. Representa a la hija de María Ignacia sobre la cual San Pedro realizo el milagro de sanación.

Sampedreño

Y llegaron los actores os personajes del San Pedro son interpretados en su totalidad por hombres, las mujeres se encargan de los vestuarios, accesorios, implementos y de la confección de la muñeca de trapo que representa a Rosa Ignacia

Vestimenta de María Ignacia


Sampedreños: Son hombres adultos en número variable. Representan a los negros esclavos que acompañaban a María Ignacia y a su familia en el pago de la promesa. Visten levitas, llevan anudados pañuelos de color amarillo o rojo (haciendo alusión a los colores de los antiguos partidos Conservador o Liberal); usan sombreros de copas, calzan alpargatas a las cuales les cosen trozos de cuero que sirven como instrumento musical al ser sacudidos o golpeados contra el suelo.

Coticeros en acción

Los Sampedreños llevan los instrumentos musicales de la Parranda; un Sampedreño carga al santo, otro indica el camino con una bandera bicolor, el resto se encarga de bailar y cantar.

Los Tucusitos: Representan a los hijos de María Ignacia. Son un par de niños varones, visten gorros y trajes bicolores de forma vertical y alternada; llevan el rostro pintado de negro y una banderita bicolor.

acompañan la parranda.” indica José Milano, profesor, escritor e historiador guatireño.

¿Se sube el telón? ¿Cuál telón? “ a festividad de La Parranda de San Pedro comienza la noche del 28 de junio con El Velorio del Santo, el cual dura hasta el amanecer. Luego, el 29 de junio a las 8:00 am se da inicio a la misa en la Iglesia Santa Cruz de Pacairigua (templo principal de Guatire, ubicado frente a la Plaza 24 de Julio), allí se encuentran las seis Parrandas de San Pedro (asociaciones y fundaciones que promueven la Parranda). Al concluir la misa el Padre da su bendición y autoriza a que la imagen sea sacada de la Iglesia. A partir de allí, las calles de Guatire son el escenario de la fiesta de San Pedro. Cada parranda toma su propia ruta cubriendo así la totalidad de las calles de Guatire., en medio de la alegría de propios y extraños, se entonan los cantos tradicionales e improvisados que

l San Pedro es considerado como teatro de calle, en base no solo a su origen espontáneo, su escenario que se adueña de los espacios públicos y religiosos, o por lo “rudimentario” de sus personajes e instrumentos, sino por la interacción que se produce entre la Parranda y sus asistentes, característica fundamental del teatro callejero. Agradecimiento Especial: Fundación CEA, y a cada uno de los entrevistados.


Parranda de San Pedro