Issuu on Google+

16 I GENTE I Octubre / Noviembre 2012

Entrevista exclusiva

Vicente Rodolfo Walde Jáuregui, postulante ante la Sala Plena de la Corte Suprema de la Repùblica para ser designado como su representante ante el Jurado Nacional de Elecciones

"El JNE debe de ser uno de los baluartes en la defensa de nuestra democracia"

El doctor Vicente Walde Jáuregui el prestigioso Juez Supremo, integrante del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, designado por elecciones internas desde el 14 de noviembre de 2011, es asímismo Presidente del Consejo Consultivo del Centro de Investigaciones Judiciales de la Corte Suprema y Presidente de la Comisión de Antigüedad y Meritocracia del Poder Judicial, ha sido incorporado como miembro activo de la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores el 2 de Mayo de 1866 y Defensores Calificados de la Patria, docente universitario con Cátedra Jurídica por más de 35 años de la Escuela de Pre Grado y Post Grado de la USMP.

E

sta entrevista tiene como finalidad aperturar un diálogo con un destacado magistrado que ejerce el cargo por más de 35 años en el Poder Judicial y que ahora tiene la legítima pretensión de ser designado para integrar el JNE. Por ello es bueno y oportuno conocer sus puntos de vista sobre estos aspectos relevantes del tema electoral. —Dr. Walde, se conoce que existen varios candidatos para postular ante la Sala Plena de la Corte Suprema para ser designado como su representante ante el JNE. ¿Qué nos puede decir al respecto? Es cierto lo que se afirma en la pregunta, para el efecto cuento con el apoyo de varios de mis colegas, por lo que pienso que mi postulación debe culminar con éxito. Hay otros candidatos con los cuales competiré democráticamente para esta tan importante designación. —¿Considera usted que es positiva la participación de la Corte Suprema en el JNE? Estimo que sí y para el efecto me baso en los antecedentes de nuestra vida democrática, esta designación tiene antigua data y la presencia de un magistrado supremo en el Colegiado Electoral ha favorecido siempre, como tendrá que seguir siendo, al buen funcionamiento del ente electoral en la búsqueda de una representación que afirme y consolide nuestro sistema democrático, institución en

Juez Supremo, Walde Jaùregui, concedió interesante entrevista a GENTE.

la cual se administra la justicia electoral. Que mejor que un Juez que nace de las canteras de la Suprema Corte para conformarlo conjuntamente con otras autoridades. —En el actual Sistema Electoral se ha vivido la etapa en la cual han existido notorias actitudes de falsificación de las firmas de adherentes. ¿Qué nos puede decir usted al respecto? En realidad lo primero que debe destacarse es que el JNE debe de ser uno de los baluartes en la defensa de nuestro sistema democrático, prístino y transparente, con el respeto escrupuloso de la voluntad popular, para lo cual debe desarrollar políticas públicas que enriquezcan la transparencia del evento electoral en nuestro país a fin de lograr que la voluntad ciudadana que se expresa en las urnas sea respetada escrupulosamente en una perspectiva electoral de construcción auténtica, idónea, legítima y honesta en nuestro país, estableciendo límites muy claros a quienes no tengan en su actividad política estos valores que pertenecen a nuestra historia, a nuestro glorioso pasado, a nuestro presente y al futuro que deseamos para el Perú.

—¿Qué opinión le merece el Sistema Electoral y la Legislación vigente en nuestro país? Observando el panorama electoral en mi criterio existen algunos actos que pueden ser reformulados, como por ejemplo el que se refiere a la propaganda electoral, en la que debe haber un mayor control en el uso de los fondos que financian las candidaturas de los postulantes, para impedir que dinero de dudosa procedencia subsidie algunas campañas con la única finalidad de burlar la voluntad popular. Estimo que debe desarrollarse con mayor intensidad el VOTO ELECTRÓNICO en las ciudades que permitan la aplicación de este sistema moderno para convertirlo en una exigencia ineludible, dotándolo de garantías impenetrables para que no se burle la voluntad del ciudadano que se expresa en las urnas. También considero que debe fortalecerse la vida democrática en los partidos políticos ELIMINANDO EL VOTO PREFERENCIAL, porque de alguna manera afecta la representación de las bases de algunos partidos al permitirse que accedan al cargo político personas que no


Octubre / Noviembre 2012 I GENTE I 17

tienen experiencia en la vida política, con lo que se genera una gran distorsión en la elección de personas que , circunstancialmente, son invitadas a conformar una lista de candidatos y que logran desplazar a los verdaderos líderes de esos partidos. Debe ser el partido político el que de acuerdo a sus intereses, a los que tienen derecho, estructure las listas de candidatos en el orden que corresponde para la aplicación de la cifra repartidora de los curules a los que se postula, porque como vemos al final de una elección el voto de los partidos es siempre mucho mayor que el de los candidatos. En relación con el VOTO OBLIGATORIO estimo que este debe cambiarse para convertirlo en un VOTO FACULTATIVO como ocurre en muchos otros países. Considero que esta es una mejor forma de control democrático, puesto que el elector que no está obligado a concurrir a votar, si lo hace tiene una mayor reflexión respecto de su decisión y con ella puede contribuir mejor a seleccionar a sus personeros legales que lo representen en base a los programas de gobierno que se han difundido y con los cuales él esta de acuerdo, lo cual estimo que contribuirá a afirmar el Sistema Democrático. —¿Qué nos puede decir en relación con la propaganda electoral gratuita, debido a que hemos observado en diversos procesos cómo la mayoría de partidos no aprovecha los espacios que se les asigna en forma gratuita? Estimo que ha sido un buen intento el de contribuir en el proceso electoral con propaganda gratuita en base a cuotas para los partidos políticos, pero lamentablemente estos no son utilizados por lo que me permitiría sugerir que los recursos que se han destinados para esa propaganda electoral debieran ser mejor utilizados, reorientándolos para que en dichos espacios se difunda nuestra cultura milenaria y los aspectos más importantes de la cultura vigente , con la obligación de trasladar la información a los centros de estudios generando incentivos para aquellos que demuestren su mejor utilización. —¿Qué es lo que considera usted le falta al Sistema Electoral vigente? Respuesta.- Estimo que en el Sistema vigente el JNE se ha convertido en un mero espectador de los acontecimientos, lo que propicia que en algunos casos hayan proliferado los padrones con firmas falsas, lo cual afecta la libre determinación de la voluntad del pueblo. El JNE debe crear, auspiciar e impulsar un sistema más dinámico de control de la recolección de firmas y de la comprobación de su autenticidad de las mismas valiéndose, para el efecto, de las experiencias que se desarrollan en otros países en los cuales estos problemas se han minimizado. —¿Qué nos puede decir en relación con la política educativa en materia electoral? Considero que nuestro sistema adolece de una ineficaz difusión de los sistemas elec-

Si la designación

recayera sobre este modesto servidor de la justicia, tendrán la garantía de que jamás los habré de defraudar".

torales en los diversos ámbitos del quehacer educativo, por ello creo que el JNE debe crear, proponer e impulsar la inclusión de un “curso obligatorio en materia electoral”, tanto en los colegios como en las universidades. En las Universidades, especialmente en las Facultades de Derecho, deberá proponerse el desarrollo de un curso de legislación electoral obligatorio a fin de que el elector esté preparado en todo momento para ejercer un control difuso del cumplimiento de sus normas en el ámbito donde se desempeñe , bien sea como un ciudadano común y corriente o como un virtual integrante de las mesas electorales o de los procesos de elecciones que tengan que ver con el cambio de autoridades, convirtiendo al ciudadano en un protagonista activo en el cumplimiento de la transparencia e idoneidad de los procesos electorales que se motiven en nuestro país, en los cuales deberá propenderse siempre a afirmar los valores democráticos. —Dr. Walde, es usted un prestigioso juez de carrera y debe tener algunas anécdotas en su ejercicio funcional ¿Podría relatarnos alguna de ellas para los lectores de “Gente”? Es cierto que en la vida de un juez pueden presentarse muchas anécdotas, algunas gratas y otras ingratas, pero me permito referirle con la mayor brevedad posible una que es muy sensible en mi recuerdo. En el mes de julio

de 1977 me encontraba ejerciendo el cargo de Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados de una de las Compañías de Seguros más importantes de nuestro país, “Popular y Porvenir Compañía de Seguros”. Vivíamos en una dictadura, con un gobierno militar que sistemáticamente nos negaba una serie de derechos fundamentales, la usurpación del poder político en se y per se ya es una violación flagrante, la Central Sindical a la que pertenecíamos acordó realizar una paralización de labores a nivel nacional como una manera de protesta al régimen usurpador del poder soberano del pueblo, no fui ajeno a mi responsabilidad sindical y me sumé a dicha protesta con toda la Junta Directiva. Concurrimos al centro de trabajo para efectivizar dicha medida que era un clamor ineludible, el paro tuvo un éxito sobresaliente, el Gobierno de facto de turno, tuvo que dar marcha atrás y reconocer una serie de libertades públicas, con la convocatoria a una Asamblea Constituyente. La respuesta del dictador de esa época fue contestar con un Decreto Supremo que permitía a los empleadores despedir a los dirigentes sindicales por el solo hecho de haber participado en dicha paralización en ejercicio de sus prerrogativas gremiales, la empresa donde laboraba cesó a toda mi Junta Directiva y tuve el honor de encabezar la lista. De un momento a otro, por defender mis ideales me quedé sin ninguna remuneración para subvenir mis necesidades, pero me sentí espiritualmente robustecido porque estuve a la altura de las circunstancias, quiso la Divina Providencia que luego de 13 años del arbitrario despido, el Congreso de la República los declarara nulos y ordenara mi reincorporación al puesto de trabajo al Departamento Legal de la Compañía, opción que no ejercité porque me venía desempeñando como Juez Superior en la Corte de Lima. Cuando me venía desempeñando como Presidente de la Sala Constitucional y Social Transitorio de la Corte Suprema llegaron varios casos de reclamos indemnizatorios de los trabajadores que se vieron afectados con el Decreto Supremo de marras, que permitió su destitución, me creó una gran congoja el conocer estos hechos que aún estaban pendientes de resolver pero fiel a mis principios jurisdiccionales tuve que formular mi excusa por decoro y delicadeza para el conocimiento de la causa constitucional. —¿Tiene usted algo más que agregar Dr. Walde a los lectores de “Gente” (Perú)? Claro que sí, en primer lugar quiero agradecer al Director Fundador de la Revista “Gente”, el Señor Enrique Escardó Vallejo por su bonhomía y delicadeza al concederme un espacio en su prestigiosa revista para poder expresar mis ideas y también para invitar a mis colegas a una reflexión en el momento en que tengan que decidir el nombramiento del representante al JNE. Si esa designación y en caso recayera sobre este modesto servidor de la justicia tendrán la garantía de que jamás los habré de defraudar.


ENTREVISTA WALDE JAUREGUI