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Un extraño lugar Era una noche serena en medio de una vasta extensión de terreno desértico, se podía escuchar el susurro del viento y mirar el cielo completamente despejado con una gran diversidad de estrellas; a la distancia se alcanzaba a apreciar el sonido de los pasos de un pequeño grupo de camellos, sin embargo, en un instante el ambiente cambió drásticamente, se escuchaba como si el cielo se fuera a partir en mil pedazos. El cielo se nubló y no se podía mirar el más mínimo brillo de las estrellas, en cuestión de segundos un trueno se escuchó hasta el último rincón del desierto, la arena se movía de un lugar a otro, cuando de pronto, un rayo de color algo inusual “similar al color del humo” atravesó el cielo iluminando una gran zona del desierto cayendo con gran velocidad, pero al llegar a metro y medio del suelo se detuvo... ¡Era una escena inimaginable! Este formó un círculo el cual se dividió en cuatro más pequeños, dejando un círculo central, los mismos tenían alrededor de tres metros de diámetro. El rayo descendía con toda su energía a los cuatro círculos, formando unos símbolos extraños en su interior y al descender totalmente, cuatro hombres se hallaban dentro de los círculos que se habían formado... en sus brazos llevaban unos pequeños bultos. La apariencia de estos cuatros seres no era diferente a la de cualquier otro hombre, llevaban unas túnicas negras con la que podían ocultar parcialmente sus rostros. Al desaparecer el rayo se juntaron espalda con espalda en el círculo central, sus ojos estaban atentos a cualquier movimiento y no dejaban de resguardar ese pequeño bulto que llevaban en sus brazos pues parecía tener mucho valor. Al pasar unos segundos, el ambiente volvió a ser el mismo antes de la aparición de estos hombres, sólo se podía escuchar el susurro del viento sobre la arena; a pesar de que el rayo nunca tocó el suelo, la energía del mismo había solidificado la zona donde se había situado, y los símbolos que habían aparecido se transfirieron al piso quedando grabados. Así transcurrieron unos minutos, los hombres seguían atentos y firmes en el círculo central, intentaban familiarizarse con el sitio en el que se encontraban. Al poco tiempo uno de ellos rompió el silencio... -¡Hemos llegado! ¡Al parecer no hay ningún peligro por el momento! Aunque por un segundo percibí un olor a muerte. -No percibo nada, pero igual no me gusta estar en un lugar tan abierto, acá estamos a merced no sólo del entorno, sino que también podemos ser vistos por cualquiera. -Hermanos, busquemos un lugar donde podamos resguardar a los “AMOS”, necesitamos organizar todo para llevar a cabo lo que se nos ha encomendado. -Debemos apresurarnos... Se puede sentir el poder que emana de los sucesores, ¡movámonos! antes de que seamos detectados.


Comenzaron la marcha a través del desierto, a un lugar donde pudieran estar seguros, y a sus espaldas, dejaban la evidencia de un suceso difícil de explicar y entender por alguien. La velocidad con la que podían moverse era sorprendente, el desplazamiento que un humano ordinario jamás llegaría a alcanzar y mientras se movían, el frío de la noche casi congelante envolvía el cuerpo de estos hombres, pero la apariencia de sus rostros reflejaban una total tranquilidad, sus semblantes inmutables permanecían como si se tratara de un día de primavera con una suave y apacible brisa. Avanzaron durante toda la noche resguardando el pequeño bulto que llevaban entre sus brazos, la luna y las estrellas iluminaban el camino hasta que la claridad del día se hizo presente, sus sentidos estaban completamente atentos, hasta que comenzaron a sentir pequeñas presencias, desconcertados por tal proliferación de energías tan pequeñas, decidieron hacer una parada para explorar un poco y ver a qué se debía tal fenómeno; al detenerse, el sol comenzaba a salir cuando un llanto irrumpió la tranquilidad del amanecer. El llanto provenía de los bultos que los sujetos sostenían en sus brazos, al desenvolver un poco la tela que los envolvía, se logró ver la pequeña silueta de... ¡Unos bebés! ¡Quién podía siquiera sospechar que eso era lo que se encontraba en esos pequeños bultos! Ahora era comprensible el cuidado que tenían.

-La situación se está complicando, primero la proliferación de energías y ahora nuestros amos han comenzado a llorar. -Debemos buscar una solución de inmediato. -Lo más prudente es que uno de nosotros investigue, a fin de que podamos saber cuál será nuestro siguiente paso. -Yo dejaré a los sucesores con ustedes... E iré a confirmar que son estas pequeñas presencias, es vital llevar a cabo nuestra misión, no podemos darnos el lujo de perder el tiempo o de caer en una trampa, ¡muchísimo menos! poner en peligro a nuestros amos. Emprendió la marcha, pero al instante que se separó de su amo, algo extraño comenzó a pasar en él, un sentimiento de nostalgia se incrustaba en su pecho, se suponía que sus hermanos y él fueron creados para cumplir con una misión, no para sentir o guiarse por emociones. Deseó ser el único con esa extraña deficiencia, sin embargo a medida que se alejaba, el sentimiento no desaparecía, solo se agrandaba más y más, así que se concentró en obtener rápidamente la información y volver pronto con su amo y sus hermanos. El ambiente era realmente árido y la temperatura iba en ascenso. Con cada paso que daba, podía escuchar claramente el resquebrajar del suelo, muy poco seres podrían adaptarse a este tipo de ambiente; a pesar de que su mente estaba centrada en obtener la información que necesitaban, en ese instante pensó que este lugar era el idóneo para su misión, sintió un gran alivio, parecía que ya comenzaba a comportarse objetivamente, tan solo debía asegurarse de que estas presencias no representaban ninguna amenaza y todo encajaría perfectamente. Al transcurrir unos minutos de su partida, comenzó a divisar una especie de tiendas,


éstas, estaban dispersas en una buena parte de la zona y conforme se acercaba al lugar, su capacidad para sentir la presencia de otros seres era cada vez más confusa. A unos metros de las tiendas, lo que vieron sus ojos le dejaron conmocionado... ¡se trataba de individuos similares a él!, de ellos provenían estas energías tan bajas! se dijo a si mismo intentando buscar una respuesta a lo que estaba presenciando: -¡lo más seguro es que están atravesando por algún tipo de enfermedad que debilita o consume sus fuerzas físicas! pero lo más extraño es que no parece que tengan el más mínimo síntoma de malestar o enfermedad. Se repuso prontamente a su asombro y continuó el camino cruzando entre todos los individuos del lugar; pequeñas tiendas de tela se ubicaban a lo largo y ancho de la zona, dejando senderos de unos diez metros, a medida que se adentraba, podía observar pequeños grupo de individuos reuniéndose, siguió avanzando hasta llegar al centro del lugar, parecía ser un sitio para comerciar. A un lado no muy distante de él, se encontraba lo que sería la forma femenina de esta especie, ya había observado a varias de ellas, pero está en particular llamó su atención, ya que tenía en sus brazos algo similar a los sucesores solo que era un poco más grande, este pequeño lloraba, pero no parecía ser de dolor o por fatiga, ella sacó un recipiente y lo colocó en su boca, un líquido blanco que tenía un olor suave salía del recipiente, asimismo recordó que sus amos necesitarían ser sustentados constantemente, ya que no poseían un cuerpo con la capacidad de subsistir sin alimento tal y como el suyo y el de sus hermanos. Enseguida otra misión se había posado sobre sus hombros, encontrar alimento para sus amos era igual o más prioritario que analizar a estos individuos. De inmediato se escabulló en varias tiendas tratando de percibir el mismo olor de aquel líquido blanco, recorrió tienda tras tienda, tratando de no llamar la atención hasta encontrar el líquido suficiente para un par de días. Al recolectar lo suficiente, continuó la investigación y fue entonces cuando comprendió que este lugar, era habitado por seres que solo necesitan una insignificante cantidad de energía para poder subsistir y esa era una de las causas de que su fuerza vital fuera tan baja; en ese preciso momento pudo sentir en su interior un gran alivio; desde que entró en esta pequeña aldea, había estado analizando las fuerzas y capacidades de esta raza y estaba seguro de que superaban setenta a uno las fuerzas físicas de cualquiera de ellos, por lo que no representarían ningún problema si les tocaba luchar contra ellos. De pronto escuchó una explosión y un gran alboroto se apoderó de la aldea, sintió una presencia asesina acechando por todo el lugar, durante el tiempo que estuvo con estos individuos, nunca sintió algo así, pese a que vio a algunos de ellos discutir y a otros forcejear con unos animales, definitivamente no provenía de los individuos de la aldea. Un grupo de la forma masculina se dirigieron a un espacio abierto de la aldea, era como si ya sabían de qué se trataba; entre todo lo que decían y murmuraban pudo comprender algo... Con gran temor decían arrastrando la palabra “Aaatlasss” hasta que uno de ellos exclamo firmemente “ATLAS”, sus ojos estaban sorprendidos y por alguna razón, aun el pronunciar esa palabra les producía un gran temor, decidió seguirles de lejos ¡Al fin algo interesante estaba sucediendo en este lugar!. Se colocó


a unos diez metros a las espaldas de ellos, corrían desesperadamente, les siguió hasta llegar a uno de los senderos que daba hacia los límites de la aldea. De pronto se detuvieron y se juntaron, no había ningún orden o indicios de organización, por lo que no sería ningún problema para esta presencia asesina atacarles si eso es lo que pretendía, el viento soplaba y la arena era llevada de un lugar a otro ¡No podía creerlo! una bestia cuadrúpeda estaba justo a unos cuatro metros al lado de ellos escondido en unos matorrales... Su instinto asesino no solo era fuerte, sino que estaba totalmente determinado a atacar; casi podía sentir sus garras sosteniendo fuertemente el suelo, preparado para lanzar su ataque en el momento preciso. Pensó: -¿Acaso está raza no puede sentir la presencia o energía de otros seres? O ¿Al menos su instinto o intención? Se cruzó de brazos para observar el desenlace, el viento comenzó a soplar en su dirección, podía percibir claramente el olor de la bestia, era como si se hubiera revolcado en la tierra, ya que su esencia estaba muy bien camuflada y aguardaba en total silencio, estaba en presencia de un depredador acostumbrado a cazar, mientras que los individuos eran presas del miedo. El sudor corría por sus frentes y sus corazones estaban acelerados, el ambiente se puso tenso cuando uno de ellos temblando de pánico dio unos cuantos pasos hacia atrás, sus músculos estaban rígidos mientras sujetaba con todas sus fuerzas una especie de malla con sus manos, gotas de sudor recorrían sus brazos y su cara hasta acumularse en su barbilla. El viento seguía soplando pero de pronto, se detuvo abruptamente, no se escuchaba nada, parecía que el tiempo se hubiera detenido, fue cuando una gota de sudor se desprendió de la barbilla de este individuo, era como si la bestia estuviera aguardando ese momento, y antes que la gota de sudor llegara al suelo, como un rayo, la bestia dio un gran salto y lo tomó del cuello, apretando con mucha fuerza sin que una sola palabra saliera de su boca. ¡Que precisión! apenas si se escuchó cuando su gran cuerpo se posó sobre el suelo, en fracciones de segundos percibió el mismo olor a muerte de cuando llegaron; la bestia se percató de su presencia, se miraron a los ojos, e hizo que sintiera su supremacía al elevar una insignificante cantidad de su poder; una sonrisa se dibujó en su cara mientras le miraba fijamente a la bestia. En ese instante dijo dentro de sí: -¡Nos volveremos a ver!. La bestia bajó la mirada y se fue con su presa en el hocico; antes de que los individuos se percataran y voltearan a mirar lo sucedido, salió corriendo por los límites de la aldea sin que lograran verle o tan siquiera pudieran notar su presencia. Mientras corría se llenó de esperanza, quería llegar de inmediato con los amos y sus hermanos; la situación era realmente favorable y a los pocos minutos llegó a ellos, el camino de vuelta se le había hecho increíblemente corto, al llegar los pequeños sucesores no paraban de llorar, el llanto era el mismo del pequeño que sujetaba aquella forma femenina, comprendió que su llanto era de hambre y era entendible, no habían sido alimentados durante toda la noche y parte del día; se apresuró a tomar a su amo y darle el alimento que había encontrado.


El sol estaba justo sobre ellos, sus hermanos habían colocado sus túnicas sobre sus amos con la ayuda de algunos trozos de madera, todo para proveerles de una sombra que les refrescara y les dijo: - Encontré algo que posiblemente calmara a nuestros amos, y no se preocupen esto no sólo hará que dejen de llorar, también satisfará la necesidad de ser alimentados que tienen nuestros amos, además nos dará tiempo para encontrar otros alimentos necesarios para ellos. Al poco tiempo el llanto cesó y los amos dormidos quedaron, la tranquilidad había vuelto, que alivio sentían poder estar así, en seguridad procedió a calcular el tiempo que le duraría el líquido cuando uno de sus hermanos le preguntó: -¿Cómo te fue? ¿Qué piensas del lugar? y ¿Qué eran esas energías?... -¡Pues les tengo buenas noticias! este lugar es perfecto para el entrenamientos y subsistencia de los sucesores, pese a que aún son bebes y son incapaz de controlar sus fuerzas, nuestros amos superan en poder a cualquiera de estos individuos cien a uno, y en cuanto a las energías, este mundo o al menos el sitio a donde fui, está poblado por seres con un nivel sumamente bajo, no pueden sentir la presencia de otros seres o bestias, sus cuerpos son increíblemente frágiles y al parecer, es una civilización bastante rudimentaria; Se defienden con algo que genera una explosión, y una especie de malla ¡por lo demás! creo que podemos estar confiados, también creo que podemos permanecer acá por un tiempo... Mientras obtenemos más información. -Entonces debemos construir un refugio, buscar provisiones, familiarizarnos con los habitantes de estas tierras, su idioma y sus costumbres. -Sí, desde luego que sí, así que sentémonos y organicemos todo. Hay otra cosa que debo comentarles, apenas les dejé, comencé a sentir una especie de nostalgia dentro de mí, al parecer sufrí algún tipo de deficiencia y hasta ahora es que me estoy aliviando de ese sentimiento; Si llegaran a sentir algo parecido, por favor háganmelo saber. -Por supuesto que te lo haremos saber. Todo parecía tomar el rumbo que los cuatro sujetos anhelaban, y mientras el día transcurría, se abastecían de cosas que necesitaban, y aunque no se sabe mucho sobre ellos, su procedencia, sus nombres, algunas cosas quedaban claras... Poseen la destreza de moverse a gran velocidad, pueden sentir la fuerza vital de otros seres y su mayor prioridad era la del cuidado riguroso de estos pequeños bebés, y sin importar a donde se dirigían, casi siempre estaban con los pequeños en sus brazos... - Ya la noche está cayendo y está siendo sencillo el abastecernos, otra ventaja que tenemos, es que nosotros no somos afectados por el clima, aunque no me agrada que varié tanto. - Sí, lo malo es que nos genera más esfuerzo en el cuidado de nuestros amos; hay que tener cuidado durante el día, el calor es realmente abrazador.


- El calor puede deshidratar a los amos si no estamos atentos y el frío es bastante intenso durante la noche, se puede apreciar como la temperatura baja drásticamente, ojala y nuestros amos hubieran sido formados con la capacidad para soportar este tipo de climas. -¡Hermanos! No se aflijan, en realidad esa es una de nuestras tareas, que ellos lleguen a dominar sus fuerzas y que el clima no sea un impedimento para ellos; ahora que son bebés, es la etapa más vulnerable para ellos, pero a medida que vayan desarrollándose, veremos con nuestros propios ojos no sólo su resistencia al clima, sino también como somos superados en todos los sentidos. -Bueno, aún tenemos unos cinco años para seguir formando nuestros conocimientos en cuanto a esta civilización, es prescindible absorber la mayor cantidad de información posible, cultura, medicina, alimentación, su geografía, no podemos perder tiempo, tenemos que estar listos para ofrecerle lo mejor a nuestros amos, no obstante, aunque hoy es el primer día en este extraño lugar, creo que lo estamos haciendo bastante bien. Los días iban transcurriendo y se convertían en semanas y las semanas prontamente en meses, habían construido una tienda algo amplia, donde podían almacenar los alimentos, la madera, el agua, un lugar donde poder dormir a la llegada de cada atardecer, un lugar que llegó a representar su hogar y su refugio, con todas las comodidades que se podían obtener para ese momento, ¡todas las poseían!, sin embargo los habitantes de las zonas aledañas se percataban de la existencia de estos cuatro sujetos y de los cuatro bebés, situación que no era desconocida para ellos. Sin embargo, ¿será que esto provocará un desplazamiento de los cuatro sujeto a lugares donde puedan mantener su anonimato? Unidos alrededor de una fogata, la noche los alcanzó meditando: - Dos años y medio han transcurrido con mucha rapidez, y una vez más me encuentro con mis hermanos al finalizar de cada día, como siempre a la entrada de nuestra tienda, que bello atardecer y que clima tan perfecto hace hoy, que bueno es estar en ¡nuestro hogar! y aunque mis hermanos y yo fuimos creados para seguir objetivos fijos, estoy comenzando a evidenciar, no el mismo sentimiento que nos compartió uno de mis hermanos, pero si algún tipo de alegría, algo similar a cuando vi a mi amo por primera vez. Este sentimiento surge sobre todo cuando veo a nuestros amos juguetear al caer la noche de cada día, cualquier cosa para ellos es motivo de alegría, y más cuando se encuentran, ya que cada día debo salir con mi amo a las distintas zonas que me corresponde estudiar ¡qué bueno sería mantenernos con este tipo de escenas! Darles los alimentos necesarios a los amos, bañarlos, cargar las provisiones para el día, salir a las zonas que hay que estudiar y volver al terminar el día para encontrarnos con nuestra familia y disfrutar compartiendo de lo vivido. Pero en cuestión de segundos un sentimiento de aflicción que aprieta mi pecho aparece y me deja pensativo; Solo el saber que a unos seres tan pequeños y delicados les aguardaba un futuro tan doloroso, provoca que cualquier rastro de felicidad desaparezca de mi interior. Puede ser que esté exagerando, pero recuerdo que un día cuando llegaba de recolectar la madera para el fuego que tenemos que encender cada noche, me topé con unos de mis hermanos y sin tener


la intención de decir lo que dije, le comente con una voz de gratificación y una sonrisa de oreja a oreja ¡Al fin estoy en nuestro hogar! La mirada de mi hermano era de asombro, solo se dio media vuelta y se fue dentro de la tienda, en ese momento supe que había cometido un gran error al llamar a esta tienda y a este lugar “hogar”. No sé en qué estaba pensando cuando pronuncie esas palabras, Pero por alguna razón así me sentía, ¡estaba en mi hogar! ¡Creo que me estaba acostumbrando a este sitio! Esa noche pase gran parte del tiempo fuera de la tienda, una lucha interna cobraba vida en mi mente, una voz me decía: ¡Este no es tu hogar! ¡Por qué te estas aferrando a este mundo! Cerré mis ojos y en ese instante sentí como un fuego que recorría mi cuerpo, que extraño pensé. En ese instante recordó que su creador había introducido órdenes específicas en lo más profundo de su ser, tanto en él como en sus hermanos de modo que no pudieran incumplirlas; por esa razón, cada vez que intentaba tan siquiera pensar en dejar a su amo, que viviera su vida y que creciera como cualquier otro niño, se viene a su mente el vivo recuerdo del turbio día de su creación. - Lo recuerdo como si hubiera sido ayer, el ambiente estaba agitado, podía escuchar como el viento soplaba con violencia, me sentía totalmente vacío, solo y sin un propósito, la voz de mi creador me llamo… -“Thahamu” ¡levántate y abre tus ojos! -Los abrí lentamente, lo primero que pude apreciar, fue un pilar circular y una gran columna de color rojo translúcido que estaba ascendiendo al cielo gris, justo frete a mí y en medio de esta columna, ¡mi amo! Ese fue la primera vez que le vi, fue el momento en que sentí más alegría y paz; que bebé más bello y delicado; Mi creador me dijo: “Extiende tus brazos y toma al sucesor, desde hoy tú serás su guardián, tu vida no es nada sin él, y solo existes para asegurar su supervivencia y su formación”. Otras cosas fueron transmitidas a mi mente en ese instante, pero lo que más hace eco en mí ser, son las palabras y la figura borrosa que vi detrás de mí en el momento de mi partida, era un hombre con una media sonrisa y con su mano extendida hacia mi amo, lágrimas corrían por sus mejillas, en el momento en que me iba, me dijo: -“Thahamu” Sé que no será fácil pero CUIDA A MI HIJO, TRÁELO DE VUELTA A SU HOGAR, CONFIÓ EN TI... -De alguna forma, ¡en ese momento! me conecté profundamente con aquel hombre, podía entender la seriedad, el amor y la esperanza que contenía cada una de sus palabras, tome con fuerza a mi amo, ya nadie podría arrebatarlo de mis brazos; Pero qué fácil es perder la perspectiva, sobre todo cuando un ambiente de paz y serenidad te rodea, y crees poder tenerlo todo. Pero sus palabras “CUIDA A MI HIJO, TRÁELO DE VUELTA A SU HOGAR, CONFIÓ EN TI...” me dieron el empuje y la orientación que necesitaba esa noche, creo que por un segundo las había olvidado, pero desde ese entonces, sus palabras se mantienen grabadas en mi mente, y me animan a mantener mi camino y mis objetivos, por esa razón es que no puedo dejar que mi amo se arraigue


en este mundo, es como si traicionara todo los principios para los cuales fui creado, ¡y aún más doloroso! como si defraudará a aquel hombre. -¡Hermano!, oye ¿qué tanto piensas? -Sonreí disimuladamente, mmm nada, solo estaba apreciando el atardecer. Sin querer, me había quedado inmerso en mis pensamientos, ¿Sera que han notado los constantes cambio en mi personalidad? estas cosas que siento nunca lo he compartido con nadie; ¿Será que mis hermanos sienten lo mismo que yo? ¿Cómo habrá sido el momento de su creación? ¿Estarán luchando con las mismas dificultades que yo? Estas preguntas me las repito día y noche, más no me atrevo a hacérselas. Con el sol a punto de desaparecer, respiró profundamente y se dijo: -¡Qué gran peso siento en mi interior! Puede que me esté precipitando al tomar la decisión de que mi amo no forme lasos con este mundo, ¡sin embargo! mientras dure, intentaré que mi amo lleve una niñez feliz, aunque sea por los próximos tres años, después de ese tiempo sé que todo lo que estamos viviendo, todas las alegrías que hayamos acumulado, todo quedará en el pasado, todo cambiará y no precisamente será alegría lo que volveremos a sentir.


1er cap un extraño lugar