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-MECANICA DE UNA CORRECTA RELACION INTERPERSONAL O INTERPOSICIONAL Significado de Relación 1- Re la acción son tres en uno. Re, significa volver a actuar, la, es un artículo y acción, es actuar. Relación es volver a actuar o actuar en dos ocasiones, pero estas dos circunstancias son complementarias, son recíprocas, se actúa y se recibe la acción, es una acción y reacción. Relación es una doble acción que se sobreentiende conectada. Es un dar y un retribuir. En ningún caso se trata de un dar y de un recibir porque el término re, indica volver a actuar. Son dos actos no un acto y un recibo, actúo sobre el otro y el otro actúa sobre uno. 2- En toda relación se establecen posiciones y funciones. a- 1-posiciones de proyecto o de intención propositiva, 2-posición de sujeto activo propositivo. 3- posición de objeto retributivo 4- consecución del proyecto o del propósito pretendido. b- Funciones contenidas en el propósito esperado, de viabilidad, factibilidad, necesidad. Funciones del sujeto emprendedor de ser leal al proyecto o a la propuesta y ser capaz de resolverlo o realizarlo. Función retributiva del objeto que se realiza. Función recíproca entre la consecuencia conseguida y la proposición del sujeto. Analicemos estas funciones en detalle. Sin un propósito a cumplir no existe posibilidad de establecer las posiciones de sujeto objeto, ni de causa y efecto. No podría existir una estructura constructiva de la relación si no existiera una proposición que la motive a actuar. Por lo mismo, el propósito ha de ser considerado fáctico, viable, posible, necesario, interesante y motivador. Sin esa dosis de interés, motivación o necesidad, el sujeto no emprende la relación. Si el sujeto pierde la lealtad al propósito, por muy atractivo que este sea, depende de la lealtad del sujeto por conseguirlo, sin esa lealtad del sujeto al proyecto, el proyecto no se establece, queda truncado. Y sin la realización completa del objetivo, este no aparece, no se establece, no se realiza. El sujeto debe contener atributos de prudencia, firmeza y templanza para establecer la consecución del proyecto. Y no solo esto, además debe estar dotado con los atributos de sensibilidad para captarlo necesario, de inteligencia para determinarlo interesante y de voluntad para sentirse motivado a resolverlo o realizarlo. Pero debe establecerlo en la realidad de un momento y lugar, para lo cual ha de poseer atributos sensoriales que lo conecten con el ambiente y con el objeto a transformar en consecuencia. Esto exige de los instintos de protección que lo protejan del peligro, del instinto de conservación que lo mantengan vivo, operativo, y del instinto de reproducción que permitan la continuidad de su especie. Junto con estos atributos el sujeto debe determinar la validez de su propuesta, y en este sentido existen tres direcciones fundamentales, la moral, que determina si la proposición es valida para él como individuo, la ética que determina si el proyecto es valido para el otro y la estética que determina si su proposición es válida para el Todo. Toda proposición contiene en sí esta docena de atributos que hemos señalado como fundamento de la relación creativo apreciativa.


También existen relaciones de proporciones, o de situaciones que se establecen en relación a ubicaciones o a comparaciones temporo-espaciales, pero ese tipo de relaciones no son creativas. O relaciones destructivas en donde el sujeto y el objeto establecen un dialogo de reclamo, descriterio, o rechazo, pero no podemos decir que eso sea una relación, eso sería denominado un desatino, un desencuentro, o un desprecio. 1- Prudencia en la elección de alternativas validas para Todo. 2-Templanza frente a las diferencias del otro o frente a lo diferente. 3-Firmeza en la determinación y lealtad a lo propuesto. 4-Sensibilidad para captar lo necesario que beneficia a Todo. 5-Inteligencia para reconocer lo que se ajusta a la naturaleza de las cosas. 6-Voluntad para cumplir con el deber de terminar lo que se inicia. 7-Instinto de protección que posibilite la diferenciación entre el riesgo y el peligro. 8-Instinto de mantenimiento que posibilite la sana existencia del organismo creativo. 9-Instinto reproductor que posibilite la permanencia y tradición creativa. 10-Finalidad moral para que la propuesta beneficie al individuo que propone. 11-Finalidad ética para que la propuesta beneficie al conjunto de individuos. 12-Finalidad estética para que la propuesta beneficie al conjunto de las especies. 3- las posiciones crean una estructura en imagen de los procesos que posibilitan la imaginación de los procesos de las estructuras. Funciones de cada posición Función del propósito por el cual se establece la relación: a-Ser considerado necesario por ser valido para Todo en cuyo caso lo es también para uno. b-Ser considerado interesante porque se ajusta a la razón que lo justifica necesario. c-Ser motivante porque el deber de realizarlo se considera imperativo. Lógicamente esta proposición es factible, justificable y necesaria. Función del sujeto emisor propositivo. a- Ser leal y absolutamente obediente al cumplimiento de la necesidad. b- Ser capaz de realizar completamente su proposición, para lo cual debe contener los recursos que faciliten el establecimiento o construcción del propósito. Función del objeto a realizar. a- recibir el cumplimiento de su realización b- b- retribuir con el beneficio de lo logrado. Función del resultado de la realización El resultado ha de establecer una recíproca concordia y completa similitud entre idea e imagen y entre sujeto y objeto.


Toda relación se establece en una dimensión de tiempo entre el instante en que se propone y el momento en que se establece y en una dimensión de espacio entre el sujeto que la propone y el objeto u objetivo que se realiza. 4- Fundamentos esenciales de una relación. 1-Toda relación implica posiciones. 2- Toda relación responde a un determinado propósito. 3- Toda relación establece un orden entre posiciones y funciones. 4- Toda relación al consumarse establece reciprocidad. 5- Toda relación dictamina individualidades emisor y receptor. 6- Toda relación modifica la identidad del sujeto y del objeto. 7- Toda relación conseguida satisface a la necesidad propositiva y motiva a repetirse. Relación es el fundamento de la existencia, acción y multiplicación de todo lo creado. 5- Cómo se establece una relación interpersonal correcta. En primer lugar, para que la relación interpersonal sea correcta, ha de beneficiar a todos los participantes de la misma, pero al mismo tiempo, ha de beneficiar en ello al Todo Absoluto. Aquello que beneficia siempre a Todo, no perjudica nunca a nadie. El primer requisito para que la relación sea correcta es que sea valida pata Todo. Ser valida para Todo significa que es válida para el cosmos físico y para el cosmos espiritual. Si beneficia a lo celestial y a lo cósmico, a lo espiritual y a lo físico, a lo mental y a lo material, a lo psicológico y a lo biológico, estaremos estableciendo relaciones morales, éticas y estéticas, por lo mismo, no perjudicarán nunca a nada. Este requisito es imperante en la toma de decisiones, sin esta evaluación y juicio, la relación podría ser válida para uno pero no ser válida después para el resto, lo que se transformaría en reclamos, acusaciones o rechazos por parte del Todo, o por el fragmento al cual perjudique. Una vez reconocida la validez de la propuesta, porque orienta, educa o motiva al otro a beneficiar al Todo, beneficiándolo a él también, el sujeto que propone la relación, ha de beneficiar al otro emocionalmente seduciéndolo con afecto, dándose por el bien del otro para el bien del Todo; ha de interesar al otro persuadiéndolo con la verdad que se ajusta a la razón absoluta y ha de motivar al otro con el ejemplo del deber cumplido. De este modo, el otro respondería motivado por el ejemplo del sujeto, convencido por la veracidad del sujeto y vinculado con el ánimo afectivo del sujeto. Este es el modo de establecer relaciones correctas entre individuos. Pero no siempre el objeto responde vinculado, convencido o motivado. En ocasiones la proposición del sujeto no es suficientemente necesaria, convincente o motivante para el otro y este responde reclamando, acusando la insuficiencia o rechazando al sujeto, en cuyo caso el sujeto debe: a- Tomar el punto de vista de lo que beneficia a ambos para el bien del Todo. b- No perder su posición de emisor propositivo de la relación. c- No perder el dominio de las funciones de agradar, convencer y motivar al otro. d- Seguir insistiendo hasta que el otro responda motivado convencido y vinculado. En ningún caso y sobre ninguna circunstancia el sujeto debe caer en la tentación de reclamar, acusar o rechazar al otro, porque en ese caso, lo pierde. Pierde la motivación del otro a seguir en la posición de receptor, pierde la confianza del otro en mantener el interés en quien lo recrimina y pierde la conexión vincular afectiva que se basa en el agrado del sujeto.


6- Cómo se establece una relación ínter posicional correcta. Al pretender un objetivo, ya sea la realización de un acto, juicio o de un objeto, el sujeto debe analizar la validez del mismo, no solo porque lo determine válido para él sino porque también ha de ser valido para el Todo. Esta condición de validez absoluta es necesario implantarla en la conciencia del individuo que pretende algo, para que su resultado sea bueno y no perjudique al otro. En segundo lugar, debe determinarse a ser leal a la proposición hasta lograrla y conseguirla en su totalidad. Por eso se dice que la persona ha de ser capaz de terminar lo que inicia. Si lo terminado es valido para Todo y beneficia al inmediato, estaría realizando proposiciones validas que dignifican al autor y que benefician al conjunto. Esta es la correcta mecánica de una relación ínter posicional. 2-EXPECTATIVAS a-Hablar de proposición es hablar también de expectativas. Tanto la proposición como la expectación son activo motivantes que interesan por alguna razón, o se declaran necesarios. En ambos casos se invita a descubrir, conocer o realizarlos. El propósito contiene en si mismo la expectativa y la expectativa satisface algún propósito. El propósito espera conseguir el logro de la conquista y se ofrece a su realización, por el contrario la expectación espera el beneficio y retribuye con alegría al recibirlo. En ambos casos se ofrece algo. El deseo por realizar un propósito ofrece los recursos de su construcción y el beneficio de lo esperado retribuye con una actitud agradable y motivante. Expectativa Necesidad Proposición

espera

recibir

ofrece

dar

beneficia retribuye

b- La expectación por descubrir, reconocer o recibir algo contiene implícita la esperanza a disfrutar de un beneficio. Sin ese beneficio esperado no se logra establecer la expectativa. c- Toda necesidad obliga a un beneficio. d- Tipos de expectativas. 1-Necesarias 2-Validas 3-Máximas La máxima expectativa es aquella que por ser necesaria para Todo, ha de ser en suma urgencia realizada, o resuelta. Quien cumple con el deber de resolverla o realizarla, adquiere el beneficio de la totalidad beneficiada. El máximo beneficio proviene del cumplimiento de la máxima necesidad. Por ejemplo: ser jugador de futbol es grato, pero ser el que marca el gol de la victoria en un mundial provoca el agrado y beneficio de


todos los partidarios de su equipo, esa totalidad es fragmentaria, pero sirve como ejemplo para reconocer cómo funciona el resolver las máximas necesidades. 1-innecesarias 2-falsas 3-mínimas La falsa expectativa, innecesaria que beneficia solo a un mínimo, recibe el reclamo, la acusación o el rechazo del resto de la totalidad, por lo tanto, frustra y devalúa a quien opta por ella. Tanto las proposiciones como las expectativas deben ser prudentemente evaluadas hasta reconocerlas justas, beneficiosas y adecuadas. Frente a una necesidad se establece la evaluación de la misma, ya sea consciente o inconscientemente y como resultado, el individuo emite un credo: “Yo creo…” esa creencia debe ser sometida al cumplimiento del deber que beneficia al Todo. Nunca debe priorizarse el credo por sobre el deber. El deber es obligado, el credo es imaginario. Lo que uno cree puede o no ser debido, pero lo debido es siempre obligado. Por esa razón es necesario preferir siempre el cumplimiento del deber que el cumplimiento del creer. Creer, esperar y expectar son actitudes depositadas en un probable beneficio. Ese probable beneficio aún no se establece, por lo mismo, aún no se descubre, no se reconoce, no se realiza y consecuentemente no existe todavía. El credo espera que sea cierto, pero no se justifica en el momento en que se cree. Cuando se descubre la realidad del credo se transforma en afirmación y en esa afirmación se deja de creer porque se sabe. Saber y creer son dos aspectos diferentes en el credo no se sabe y en el saber no se cree. Las falsas expectativas, fantasiosas, arrogantes, o impositivas, sin un justificativo que las declare razonables, son solo un objeto de frustración. Se declaran a si mismas “falsas expectativas”. Cuando el creer se somete a lo necesario y coopera en descubrirlo, el credo adquiere sentido. Lo mismo ocurre con la fantasía que se somete a la imaginación resolutiva, pero cuando adquieren predominio por sobre la realidad del deber, violan la estabilidad de las normativas naturales. Las expectativas válidas para Todo son necesarias, justas y beneficiosas. Porque son necesarias se deben cumplir. Porque son justas se deben reconocer. Porque son beneficiosas se deben compartir. Lo que beneficia siempre a Todo no perjudica nunca a nadie. Si nadie es perjudicado no se justifica el derecho al reclamo, a la acusación o al rechazo. Beneficiar siempre a Todo libera en toda su extensión. e-Orden de las prioridades en las expectativas. 1- válida para la naturaleza de la creación. 2- válida para la naturaleza humana 3- válida para la organización social 4- válida para la tribu 5- válida para el clan familiar 6- válida para la familia 7- válida para el individuo


f-Evaluación implica diferenciar y reconocer entre necesidades y apetencias, entre deberes y deseos, entre lo espiritual trascendente y lo material inmediato. Lo biológico es pasajero, lo espiritual vincular permanece. Lo biológico se fundamenta en el enlace, lo espiritual en el vínculo. Vínculo es la suma de correlatividad, reconocimiento y reciprocidad valida para los conectados y válida al mismo tiempo para la conexión. Las partes se aúnan en la unidad. En el enlace biológico, se juntan pero no se aúnan. g-Evaluación de los propósitos, proyectos. Un buen proyecto, se inicia con un buen plan. Lo primero que hay que hacer, es someter el plan a evaluación hasta llegar a reconocer el beneficio de sus facultades. Es lógico que se debe analizar la necesidad del proyecto si se declara necesario debe también justificarse y si se justifica la razón de ser valido para Todo, se declara en ello necesario. Una vez evaluado y validada la justificación del proyecto, con ese justificativo se puede iniciar el proceso de su construcción. Es importante que se disponga de las razones que justifiquen bueno el propósito para Todo. El proyecto debe ser sometido a la evaluación que determine su necesidad absoluta, su justificación total y su beneficio global. Aquello que es valido para el ordenamiento natural de las especies es también valido para la naturaleza humana y lo es también para el individuo. Reconocer las máximas necesidades implica reconocer también la naturaleza humana. Del mismo modo que nadie podría resolver el problema de un televisor, a no ser que sepa antes como funciona. La máxima necesidad humana es la unificación de todos los humanos en su naturaleza. Disponer del criterio de la naturaleza humana sirve para reconocer la verdadera identidad humana y el sentido de la realización vincular en la reciprocidad afectiva, intelectual y tradicional. Sobre ese entendimiento se puede juzgar si los propósitos concuerdan o no con esa construcción natural. Justificarse diferente y por eso exigir el derecho a la individualidad es fácil, pero no es humano. Lo distinto de lo normado no es normal. Por eso, garantizar el derecho a las diferencias incoherentes con la naturaleza humana impide el reconocimiento de las constantes humanas que son siempre y para todo humano válidas. Si justificamos las diferencias entre las piezas de un televisor y se asumen válidas aquellas que están estropeadas, jamás veremos funcionar al televisor, lo mismo ocurre con el derecho a las diferencias humanas. Todos disfrutamos de los mismos derechos humanos pero siempre y cuado cumplamos todos con el deber de ser normados en concordancia con la naturaleza humana. Humano es un ser libre porque opta por la alternativa valida para todo, un ser autónomo porque reconoce y justifica las razones de las normas naturales por si solo, y responsable porque cumple con el máximo deber valido para todo, ese es un ser verdaderamente humano. Quien por ser libre opta por lo que su conciencia inmadura determina valido para él, o para el otro sin ser valido para el Todo, es alguien que toma una decisión errónea, falsa


o equivocada. Y como todo equivoco, va a ser esclava de su rectificación. En esa rectificación se pierde la libertad, por eso Jesús dijo: “la verdad os hará libres”. Somos todos fruto de una historia y tradición confusa, en donde el predominio del más fuerte ha sido ejercitado por sobre el predominio del beneficio mutuo. Esa tendencia en la tradición debe ser rectificada por la filosofía, la ciencia y las artes. El arte exige de la verdadera estética, la ciencia de la ética ajustada y la filosofía del conocimiento puro. Cuando la filosofía descubra los fundamentos de la naturaleza humana, la ciencia los justifique y las artes los implanten, aparecerá el verdadero artista, científico y filósofo. El arte, para ser verdadero, debe satisfacer a la moral del individuo, a la ética de las relaciones interpersonales y a la estética del ordenamiento universal. Aquel arte que beneficie al Todo, individual, humano y natural, será considerado válido. Esta no es una frase de Martín Soria, esta es una necesidad fundamental humana. h-Exigencias del proceso Un buen proyecto exige facultades sensibles, cognoscitivas y motivacionales junto a los recursos de habilidad y virtud, capaces de transformar la idea en imagen. Ninguna imagen válida puede realizarse sin el uso de las virtudes de lealtad, prudencia, firmeza y templanza y sin las habilidades motrices sensoriales interconectivas que posibiliten la transformación del objeto pretendido en consecuencia realizada. Todo objeto material creado parte siendo una idea pretendida. Ningún objeto material es realizado sin una causa originaria propositiva. Incluso cuando el ser humano no es el productor del objeto creado, las creaciones materiales se deben a estructuras normativas que lo establecen. Por ejemplo, la caída de una manzana de un árbol no es creada por el ser humano pero se debe a las razones de las leyes de gravedad y de la normativa natural del crecimiento del árbol. Estamos acostumbrados a asignar la creatividad al ser humano y en la creación se originan numerosas variables creativas sin la intervención humana, por ejemplo la creación de valles y montañas que se deben a las normas geológicas o a las presiones de las capas tectónicas. Estas normas son relaciones de acción reacción similares a las utilizadas por el hombre, deber y derecho, necesidad y resolución, dar y retribuir. Si lo analizamos en profundidad llegaremos a descubrir que son las mismas fuerzas de construcción las que intervienen en todo lo creado. A la creación del hombre le ponemos otros términos, pero las fuerzas son las mismas. Todo lo creado exige de un causal originario, de un sujeto que lo establece y de un objeto que se realiza. En el caso del ejemplo de la manzana el causal originario seria la normativa natural del árbol que le lleva a desprenderse de la manzana en su debido momento, el objeto la manzana y la transformación del objeto colgante en depositado consecuencia lógica de la normativa natural del crecimiento del árbol. Las normas de la creación son para todos aplicables. i-¿Cual es el fundamento regulador de la creación? El fundamento regulador de la creación es el valor. Valor es la cualidad contenida en el objeto que satisface a la necesidad del sujeto que lo aprecia. Esta definición se aclara al comprender que lo que vale, porque vale se declara necesario y es determinado necesario porque vale. Esta condición dual de necesidad y beneficio encierra en si los componentes normativos de la consecución. Podríamos decir


sin temor a equivocarnos que esta dualidad es el sostenedor de los dos universos, el físico y el espiritual. El valor es el hilo conector y conductor del Todo. El valor no tiene inicio ni fin, es eterno. Es siempre reciproco y en ese sentido es incambiable. El valor existe contenido en todo, por lo mismo es absoluto. El valor es una realidad eterna incambiable y absoluta, pero al mismo tiempo es motivante, y su reciprocidad se ajusta al bienestar de Todo. El valor es energía potencial que activa las fuerzas necesarias para establecerse. A nivel atómico, las fuerzas vuelven al encuentro con su origen eliminando así el inicio y el fin. A nivel molecular ocurre lo mismo, así como también los vegetales cierran el ciclo entre semilla y fruto. Los animales cierran el circuito entre reproducción e instinto. Los humanos, mediante la creación de vínculos cierran los circuitos afectivos, cognoscitivos y motivacionales que interconectan la creación con su naturaleza. Por esa razón es necesaria la especie humana como regulador custodio de la naturaleza entera. j-Componentes del valor El valor se compone de posiciones y funciones. Al ser por todo y para todo necesario se establece la necesidad como finalidad absoluta del valor. Pero toda necesidad exige un necesitado y algo necesario, así como su consecución. Estas cuatro posiciones de propósito, sujeto, objeto y resultado es la estructura fundamental de la creación. Se la conoce como estructura base de cuatro posiciones. Pero el valor contiene aspectos universales y aspectos individuales. Existe el valor absoluto por ser valido para Todo y el valor relativo al individuo que lo disfruta. Por ejemplo la necesidad alimenticia del individuo solo se satisface en el cumplimiento completo de la maduración total del cuerpo humano, es decir cuando deja de existir físicamente. Después de perder la vitalidad el cuerpo físico no necesita más alimentación. Podría decirse que el valor máximo alimenticio es el de alimentar al cuerpo en su totalidad, pero cada vez que uno se alimenta, siente el valor relativo de la alimentación en cada comida. Lo mismo ocurre cuando uno compra algo, se paga con el valor relativo al precio de cada cosa, pero el valor máximo económico sería la suma de la totalidad de todo el dinero que existe. Ahora que comprendemos que el valor contiene esa doble caracterización de ser valido para todo y de ser valido en un fragmento, debemos comprender también que el fragmento que se desprende de la totalidad pierde su valor. Por ejemplo, con el valor económico del dinero, si rompo el billete, ya no lo puedo transar. Lo mismo ocurre cuando el ser humano se aparta de la naturaleza humana. Un hombre sano es un ser sin enfermedades, pero si se toma demasiado alimento, demasiado, descanso, demasiado miedo, demasiada angustia, o demasiada ansiedad, el humano se deforma. Y se convierte en “roto”, en enfermo, en deforme, en depresivo o hipertenso y eso lo acusan sus inmediatos. Por eso se les acusa cuando no se controlan, o cuando no tienen dominio de lo que toman o dejan de tomar. Cada insulto, no es ni más ni menos que una declaración del exceso que se acusa. En el fondo con el insulto se le está pidiendo al otro corregirse. A nivel psicológico, ocurre lo mismo, la normalidad del ser humano sería el estado de dominio sobre los instintos y el celo y la elección de las alternativas validas para Todo. Un individuo que orienta su actuar en el beneficio de la totalidad y que controla y domina el celo emocional extremo, que no padece de indiferencia ni de sobreprotección afectiva, que no es ni arrogante ni ignorante y que no es violento ni defensivo, sería un hombre de carácter normal porque es normado. Y un ser humano que controla los instintos de protección frente a las situaciones de riesgo o peligro, que es prudente firme


y templado y que controla el instinto de mantenimiento alimentándose de forma regular y sana y realizando el ejercicio y el descanso necesarios para mantenerse fuerte y motivado a cumplir con el máximo deber necesario que beneficia siempre a todo. Si además, es capaz de controlar y dominar el instinto reproductor, superando la tentación del apetito intergenital prematuro y manteniendo la lealtad y fidelidad a su pareja y a la orientación vincular de su familia, podríamos decir que además de ser un hombre de carácter, es un hombre maduro. Claro está que para lograr eso necesita una pareja que también lo reconozca válido en esa orientación ideal. Porque si su pareja tiene otra visión, otra finalidad familiar, otra concepción de la realización del ser humano, la cosa se hace difícil. El valor está compuesto de posiciones y de funciones. La función de ser leal al beneficio es la más destacable. El valor espera siempre el beneficio. Lo persigue porque vale y lo establece mediante los atributos de construcción de que posee: Libertad, autonomía y responsabilidad. El valor responde, resuelve y realiza beneficio. Ni se excede, ni es indiferente al beneficio. Valor es beneficio. k-¿Cual es el complemento del valor? El valor espera reciprocidad para establecerse. El valor no se realiza en el sentido de tener que depender de un proceso inicio, medio, término. No participa ni del tiempo ni del espacio porque no se consuma, no se propone ni se consigue, el valor se establece en la reciprocidad. Tiempo es la distancia entre una causa y su efecto, espacio es la distancia entre un sujeto y un objeto, vida es el conjunto de fuerzas que permiten la consecución de un propósito, estos aspectos son elementos de la estructura funcional del proceso de consecución del valor, son aspectos previos al valor no son valor a pesar de ser válidos para el establecimiento del valor. El valor se establece en la reciprocidad entre un sujeto y un objeto que participan del beneficio consecuente de una proposición. El valor es el logro, es el campeón, es el título no la carrera y para establecerse necesita de uno semejante. El único ser semejante en responder, resolver y realizar valor es el ser humano, porque es el único ser libre, autónomo y responsable que puede coincidir con los atributos del valor. Pero un humano que responde voluntariamente al establecimiento del valor, que lo resuelve por su propios medios para calificarse autónomo y que lo realiza responsablemente cumpliendo con el deber de establecerse reciproco en él. Ese humano es aquel maduro en las conductas, conocimiento y dirección vincular capaz de establecerse unido con el valor. Un humano libre de optar por la alternativa valida para Todo, que responde a la máxima necesidad válida resolviéndola o realizándola ejerciendo el control del celo extremo emocional, intelectual y motivacional y controlando los instintos de protección, mantenimiento y reproductor, sería la imagen perfecta del valor absoluto. El humano independiente, autónomo y responsable, que prioriza lo que debe cumplir por sobre lo que quiere realizar, se conecta con los valores máximos de plenitud justicia y cumplimiento que lo declaran maduro, porque beneficia siempre a Todo. El valor espera y beneficia al sujeto y al objeto. Sin valor no se justifican las posiciones de sujeto objeto, causa y consecuencia. El valor se debe y por lo tanto, obliga a ser cumplido, pero al establecerlo beneficia y se disfruta. Esta dupla de ser obligatorio y disfrutable estimula por lo disfrutable y de no entender el beneficio de su establecimiento desmotiva en el esfuerzo al que obliga. Esta circunstancia de someterse al esfuerzo del cumplimiento de la obligatoriedad del deber que hay que cumplir, la realiza el maduro porque reconoce el beneficio del logro, pero el inexperto inmaduro que no dispone de esa experiencia en el beneficio del cumplimiento, ve la inmediata


relación de esfuerzo y se agota en ella. Esa es la razón por la que se precisa lealtad al experto, lealtad al maduro, lealtad al maestro, al líder, al padre. Y esa es la razón del por qué se necesita prudencia, firmeza y templanza para conseguir el logro del cumplimiento del deber máximo. El único que puede responder en plenitud, justicia y cumplimiento del valor máximo es el ser humano. Valor es un estado espiritual de correlatividad reconocimiento y correspondencia entre un sujeto absoluto y un objeto absoluto. La historia humana espera el cumplimiento de esta finalidad en la autenticidad para ordenar el cosmos en función de las exigencias naturales. Pretender el orden ecológico sin el cumplimiento de este requisito es imposible. Lo mismo que pretender reducir las desigualdades sociales, culturales, religiosas o políticas. Todo eso es imposible sin el establecimiento del valor absoluto. Alguien debe iniciar la transformación del inmaduro en maduro, del inocente en autónomo, y del libre en responsable. De ese modo se puede construir al independiente conectivo que por ser semejante en el establecimiento del valor absoluto se transforma en igual a su inmediato. FINALIDAD HUMANA El ser humano nace como todo ser creado con una pretensión a cumplir. Es fácil reconocer que cada abeja cumple una determinada función en el panal, y que sin ellas se extinguiría la reproducción de numerosas plantas; que cada hormiga cumple su función de airear los suelos húmedos y consumir los desechos actuando como controlador de plagas. Todos suponemos los desastres que ocurrirían sin los depredadores, o imaginemos qué ocurriría si se acabaran o dejaran de catalizar las enzimas. Suponemos los desastres ecológicos que afectarían a la biodiversidad del planeta, pero no nos damos cuenta de que el causal del máximo desastre ecológico es el ser humano contemporáneo. El ser humano ha perdido su naturaleza humana, la perdió en su origen al desperdiciar el dominio de su posición semejante al valor absoluto. Al no tener la experiencia conectiva con lo absoluto del valor, lo imaginó y le dio un nombre: “Dios”, el esperado. La esperanza del encuentro con su verdadera naturaleza a la que por ignorar, determinó ser un misterio. El problema con el que ha convivido a lo largo de la historia humana es el de la imposibilidad de reconocer ese misterio al considerar imposible descubrirlo, a pesar de ser una necesidad en toda adolescencia, la opinión del adulto que indica al joven que el misterio es indescifrable, desvió la atención del adolescente por descubrirlo. Esta ignorancia ha causado un grave daño ecológico del que solo el ser humano es responsable. Podríamos indicar aquí miles de daños derivados de la irresponsabilidad humana, pero basta con nombrar el de la contaminación del ambiente, el mal uso del suelo y de los recursos naturales, la deforestación, el calentamiento global para darnos cuenta de la dimensión de la tragedia. Frente a este peligro el hombre ofrece unos derechos humanos indeterminados e incoherentes con la ignorada naturaleza humana. Prescribe derechos sin deberes, libertades sin determinación de su significado, igualdades frente a posibilidades y derecho a la libre convicción. Derechos absurdos e inconsecuentes con la naturaleza humana, pero que permiten en su establecimiento la posibilidad de descubrirla. La naturaleza humana tiene una específica finalidad que de no cumplirse, anula la condición humana. ¿Qué es humano y qué no lo es? Podríamos comenzar con el


reconocimiento de lo que no es humano para reconocer con más facilidad la verdadera naturaleza humana. ¿Podríamos decir que es humano aquel individuo que no controla el instinto de protección? ¿Qué es el instinto de protección? ¿Qué es un instinto? El instinto desde el punto de vista de la biología se define como pauta hereditaria de comportamiento cuyas características son: es común a toda especie, posee finalidad adaptativa. Es global, compromete a todo organismo vivo y consta de atributos complejos como capacidad de percepción, identificación y resolución. Es una conducta innata, no aprendida que responde por igual en cada especie. El instinto de protección alarma del peligro, manifiesta ansiedad y angustia frente al mismo. Ansiedad por liberarse de él si se dispone de libertad y angustia de liberarse de él cuando se está padeciendo. Imaginemos a un individuo frente al riesgo de un peligro que debe resolver, por ejemplo frente al aprendizaje a nadar. ¿Es lógico que no se atreva a entrar en el agua por miedo a ahogarse, o que no se atreva a entrar en un avión por miedo a que se caiga, o que no se atreva a comunicarse con quien lo rechazó en cualquier momento por miedo a qué le pueda responder el otro?, ¿diríais que ese individuo es maduro? ¿Os parece una actitud normal humana la de no controlar el instinto de protección?. ¿Podríais imaginar a un padre que ve incendiarse su casa y por miedo al peligro de quemarse no recoge al hijo que se encuentra en el interior? ¿Podríais decir que su actitud es normal? Estos ejemplos nos indican que lo normal es que el humano supere el instinto de protección en aquellas circunstancias en las que no corre peligro, e incluso que supere el peligro en casos como el del padre. El humano es por naturaleza un héroe y esa condición nos dice que se debe controlar y dominar el instinto de protección. En el caso del instinto de conservación, podríamos ejemplarizar el caso del padre que por instinto se come el alimento de sus hijos, ¿lo declararíais normal? O quien come y come todo el día, o no come nada más que una manzana porque se cree gordo/a? O el que se pasa el día en cama cansado y sin hacer nada, ¿llamarías a ese individuo maduro, o normal? Lógicamente el estado normal del ser humano sería el de controlar y dominar el instinto de mantenimiento. Imaginemos a un marido que no puede controlar el instinto reproductor y se pasa el día persiguiendo a su secretaria, a la amiga de la oficina a la joven que pasea por la calle, ¿podría decir su esposa que ese hombre es maduro o normal? Lógicamente no podría confiar en él. Entonces podemos declarar que el ser humano maduro o natural debe controlar los instintos.


Controlar y dominar los instintos es una cualidad de la naturaleza humana, ninguna otra especie puede hacerlo, pero el ser humano, si. El problema con el ser humano actual es que, al ignorar esa realidad se deja llevar por el impulso del instinto y se cree vinculado antes de realizar el establecimiento vincular. Es fácil pensar que se está vinculado únicamente con el agrado del otro, pero el agrado no es un vínculo maduro. El vínculo es un estado de reciprocidad emocional, intelectual y motivacional completo, en donde las dos personas deben sentirse unidas en el afecto, maduros en la lealtad y fidelidad afectiva y unidos en el ideal mutuo de orientarse, atenderse, entenderse y estar atentos el uno por el bien del otro para el bien de todo. El vínculo es un estado de reciprocidad en ideas, en pensamientos y en conocimiento, en el que ambos, creen en el mismo ideal humano, y en la misma realización del mismo. Es un estado en donde la tradición de ambos en el dominio sobre el celo y los instintos y la voluntad incondicional sobre el responder al cumplimiento del deber máximo valido para todo se hace disciplina constante entre ambos. El vínculo no es el apetito afectivo del recibir al otro para su disfrute. A eso se le llama dependencia afectiva. Ese individuo que espera el disfrute del otro está en un estado de filialidad afectiva, es decir está inmaduro. El individuo no madura con la edad, madura con el desarrollo de su sensibilidad, de su inteligencia y del dominio del cumplimiento del deber. Eso parece ser ignorado por la sociedad que piensa que cuantos más años tienes, más maduro estás. El control de los instintos es parte de la naturaleza humana así como también es el dominio y control del celo emocional afectivo, del celo intelectual cognoscitivo y el celo motivacional. Veamos algunos ejemplos de lo contrario para demostrarnos cómo debe ser el humano natural. Imaginemos a un individuo que no domina la respuesta a sus sensaciones y se siente atraído por el afecto de una menor, se deja llevar por las sensaciones de agrado y se apodera de ella, la secuestra para estar solo con ella y la viola, ¿podría decirse que ese individuo es maduro en el control afectivo? Pongamos el ejemplo contrario, un padre tan indiferente al dolor de su hijo que no responde al llanto del mismo que se cayó por las escaleras, ¿diríamos que es maduro en el control de las sensaciones? Otro caso, el del joven siente cansancio en la prueba de matemáticas y cae dormido y pierde la prueba de la PSU ¿diríamos que es capaz de controlar las sensaciones? Entonces, ¿estamos de acuerdo en que el ser humano debe controlar el celo emocional? Veamos otros ejemplos del celo intelectual. En este caso, el individuo no se interesa por nada, es un verdadero ignorante de todo lo que hace. Le preguntas cómo lo hizo y te responde que no sabe, y no sabe de lo que hace, no sabe de lo que piensa y no sabe de lo que siente ¿calificaría como normal? Otro extremo, dice que sabe esto y lo otro pero en realidad te das cuenta de que no lo sabe, te dice que los españoles son así o del otro


modo, pero no conoce España, insiste en que son así. Cada vez que afirma algo, es algo que no sabe justificar porque en realidad no se justifica ¿podría confiarse en lo que sabe? Estamos afirmando entonces que se debe controlar los extremos intelectuales y decir únicamente aquello que se puede justificar, es decir, lo cierto. Veamos el caso del irresponsable que deja de cumplir con lo que debe o del violento que cada vez que se encuentra con una opinión opuesta a la suya responde con violencia. ¿lo llamaríamos responsable? Responsable es quien responde voluntariamente al cumplimiento del deber. Aquí tenemos ya algunos de los elementos fundamentales de la naturaleza humana: Tomar siempre el punto de vista de lo que beneficia a Todo. Controlar hasta dominar el celo y los instintos. Hacer uso de las virtudes de la lealtad al cumplimiento del deber que beneficia siempre a Todo. Prudencia el la elección de alternativas validas para Todo, firmeza en la resolución de los problemas y soluciones que benefician siempre a Todo y templanza frente a las diferencias que se encuentren en el camino de la resolución de problemas. Estas simples normativas realizan la naturaleza humana. De este modo se desarrollan la sensibilidad de captar lo necesario, la inteligencia para reconocer lo valido y la responsabilidad en el cumplimiento del deber. Esto realiza al ser humano y lo transforma en ser persona cuando vive orientado en la construcción de los vínculos filio-paternales, fraterno-conyugales y paterno-filiales en el afecto, en la verdad y en la bondad. Una vez lograda esa unidad vincular el individuo logra el establecimiento de la experiencia que lo determina ser persona. Antes de lograrlo está en el proceso de la consecución. No todos personalizan la naturaleza humana y por lo mismo, no todos califican con el justificativo de ser calificados como persona. Esta realidad debe comprenderse antes de emitir falsos testimonios. Ser persona es sinónimo de haber cumplido con la naturaleza humana y la naturaleza humana determina al ser maduro cuando dispone de la experiencia vincular intrafamiliar completa, de ese modo califica como verdadero padre, verdadero cónyuge y verdadero hijo del Valor absoluto. Este padre y esta madre junto con sus hijos vinculados en el afecto en la justificación humana y en el cumplimiento del deber de ser auténticos humanos califica como verdadera familia, sagrada si es necesario, san y normal. Esa es la esperanza de la humanidad, esa es la verdadera necesidad humana esperada desde el comienzo de la especie.


Al primero en realizarla se le puede llamar el Iluminado, el Enviado, el MesĂ­as. El tĂŠrmino da lo mismo, lo importante es el establecimiento del modelo de familia que nos deja como imagen a imitar. Pensemos profundamente en ello.

MartĂ­n Soria


relaciones interpersonales y sus fundamentos