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LOS ENCUENTROS PERDIDOS Capítulo 1º: “Homo Consumens” De una vez por todas podemos afirmar lo que viene siendo evidente desde hace siglos y siglos, sí amigos, ya es un hecho constatado: somos gilipollas! El capitalismo, nuestra nula capacidad de reflexión y autocrítica, la envidia y el deseo encauzado nos han llevado a consumir como borregos. El homo consumens traga publicidad como un poseso anhelando el estilo de vida que ésta le insufla, mira al vecino y envidia sus posesiones, no las necesita, pero qué más da: “lo quiero, pero mejor y más grande”. El deseo de poseer es directamente proporcional al grado de inutilidad del producto: …que molón soy, tengo el puto iPhone 4 (“y tú no”), no sé utilizar ni el 20% de sus prestaciones, pero mira: “tengo una aplicación que convierte mi maravilloso telefonillo en un mechero!!!” El homo consumens cree que elige, pero no es más que otro producto mercantilizado, tú eres el producto y tus posesiones tus accesorios…: eres un puto Ken sin Barbie! Estamos automatizados, programados para consumir, desde pequeños los publicistas –con más o menos destreza- nos manipulan, nos muestran el camino hacia ese vacío existencial que podemos llenar fácilmente consumiendo… Pero su habilidad es tal que nunca estamos satisfechos, no nos satisface el acto de consumo en sí mismo, sino el deseo constante de poseer… vivimos en un mundo desechable. Reflexiona homo consumens! Libérate! Busca allí dónde antes encontrabas… “Parches de consumo para paliar la pobreza de unas relaciones por frotación, nunca por ósmosis” (Carmen Martín Gaite). Sugerencia de lectura: mientras relees esta sarta de obviedades escucha “Hier kommt Alex!” (Die Toten Hosen). “Era ese tipo de persona que se pasa la vida haciendo cosas que detesta para conseguir dinero que no necesita y comprar cosas que no quiere para impresionar a la gente que odia” (Emile Henry Gauvreay).

Karl Rasbor


Foster Wallace, David

1962-2008 Ahora que han pasado 2 años 4 meses y 11 días de su muerte, hemos considerado oportuno recordarle. Sarcástico hasta la médula, seguramente fue el escritor más perfecto de la mitificada “Next Generation”, dominador hasta la pedantería de todo el vocabulario del diccionario, vanguardista, capaz de crear historias dentro de historias dentro de las notas aclaratorias, capaz de que seres inauditos u objetos inanimados fueran los protagonistas del punto de vista narrativo, creador de una de las obras más bestiales de la historia de la literatura moderna (La broma infinita), pero sobretodo, genio en la creación de relatos. D.F.W. decidió poner fin a su vida, lo que en si no es una tragedia, la tragedia fueron los motivos que desencadenaron el acto. La desazonada ironía de sus historias, tan surrealistas como la triste realidad de la patética sociedad capitalista, parecían, en ocasiones, premonitorias del que sería el desenlace de su existencia.

michel sancho


porca stanza

michel sancho

El Ramat El ramat, embriagat d’impersonalitat, admirava els pasos del farsant. malas compañías Comparto habitación con una mosca que me roba la intimidad. La he intentado matar de múltiples formas pero es ágil, el repelente la hace más y más fuerte y siempre burla el papel de periódico enrollado con que la quiero aplastar contra la pared blanca. Apariencias muchos, gastan mas fuerzas, en parecer que en ser. A menudo A menudo, se daba cuenta que todo era en vano, y cuando se percataba de ello, la convicción, le atormentaba hasta el insomnio. apòcrifa poesia mallorquina Ses llengues sa busquen, sa troben, s’acaricien i rellisquen. La máscara ¿y si la máscara más cara mascara más caramelos? Y de nuevo y de nuevo, nos iremos sin haber aprendido a vivir. horizontes Balanceándose se levantó del taburete, salió fuera tropezándose y de su pequeña boca pintada brotaron explosiones de vómitos que chocaron contra el arcén, se sentó en el suelo y empezó a llover, iba tan borracha que veía el horizonte vertical.

chinaskis@blogspot.com


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ab-1  

febrer 2011