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Hibrido

Abish Galdรกmez


Jamás había sentido una sensación tan escalofriante y calidad al mismo tiempo era ese tipo de sensaciones que te consumen y te dejan en un sueño agotador en la inconciencia absoluta, las voces que escuchaba para mi no eran mas que el frió recuerdo del ayer. Un alivio sucumbió mi cuerpo era la humedad del pasto seguro era el de mi jardín podía sentir en mi nariz su aroma, me recordaba a esas mañanas en las cuales abría mi ventana y la absorbía pero este traía consigo otro olor uno amargo, empolvado algo desagradable, el alivio se había convertido en dolor, la brisa del viento era feroz y congelaba mi cuerpo pero no era todo el tiempo sentía recorrer el ardor del fuego que provocaba en mi cuerpo pero cada vez se volvían mas lejanas, jamás hubiera imaginado perder todo de esta forma.

Abish Galdámez

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“Preguntas” –Ámbar… Ámbar escuchaba que me llamaban pero había algo tan impotente y inseguro que no me dejaba responderle ¿Dónde estaba, que ocurría?, estaba blando, algo esponjoso pero helado, abrí los ojos y toda la sala se me vino encima, era pequeña de color blanca con decoraciones azules, tendí a pararme estaba muy mareada me balance de un lado a otro… y caí en el suelo, la sensación de dolor que experimente no era nada parecido al que sentía en mi alma… no entendía porque sentía tan gran dolor en mi ser, no tuve tiempo para pensarlo en mi muñeca me empezó a molestar de apoco la intravenosa que tenia puesta, se había rajado después de lo fuerte que la había tirado. Las voces habían regresado… – ¿te encuentras bien?... en que pensabas, doctor necesitamos vendas se hirió la muñeca. Entonces recién pude comprenderlo estaba herida y sola en un hospital no pude soportar tanta presión… comencé a gritar y llorar. –“NoNoooSaquenmeeeeAyudaaaaaaaaaaaaaaporfavor nooo….”, las lagrimas corrían por mis mejillas “Aléjense no me toquen… largooooo” no se que era mas doloroso si mis heridas físicas o el dolor que sentía en este momento. –Enfermera cálmate, apúrese –Si señor, apúrense jóvenes corran. –Me sujetaron entre tres y me clavaron una fina aguja. Caí en un profundo sueño… ahí estaban Papá, Mamá y mi hermanita se veían angelicalmente felices, eran una familia feliz se sentían tan calidos, tan seguros comencé a correr hacia ellos, pero papá me negó el paso hacia ellos, su mirada se comenzó a transformar de calidad a fría, ahora comprendía de donde venia tanta angustia, tanto dolor… comencé de nuevo a escuchar voces. –Ámbar… pequeña despierta debemos hablar. –Lamento que la joven no le responda, será mejor que la deje descansar lo necesita. Pero el no hizo caso… fue como si no la hubiera escuchado, tenia miles de preguntas y necesitaba respuestas, podía presentir que el me las podría dar, tendría que hacer un esfuerzo y abrir mis ojos calmadamente.

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–Si dígame. –Ámbar, debes ser fuerte ellos ya no están a tu lado. – ¿Ellos… quienes? –Tus padres y Danielle se encuentra muy grave, esta a punto de fallecer debes despedirte, Enfermera facilíteme una silla de rueda. Helen mi Pequeño Ángel, estaba muriéndose, quizás necesitaba de mi calor, no pude sostener mis lagrimas no podía ver su cuerpo así… quemado, rasmillado… que mierda había ocurrido como se podía derrumbar tanto amor. –Lo siento no pudimos hacer mas, se encuentra inconciente y a punto de… –ni lo diga… ella es fuerte Ese horrible sonido de adiós comenzó a lanzar su maquina. A los dos días me dieron de alta en el hospital, todo el mundo quería ayudarme me trataban como una pobrecita odiaba eso, decidí irme caminando sola hacia casa de Dominique, ahí viviría hasta que decidieran que hacer conmigo, ella era mi mejor amiga y su madre había sido la de mía. –Ámbar… llegaste amiga que bueno que te encuentras bien no sabes todo lo que tenemos que conversar. ¿Te sientes bien? – Dominique, esto para mi es… –Vamos Ámbar mi casa, mi familia, tu casa, tu familia –Hola Niñas… Ámbar siéntase a gusto. –Gracias. –Ámbar vamos a mi pieza, ahí podrás descansar. –Mamá dice que debo dejarte descansar y sola que necesitas pensar pero que saben los adultos yo se que me necesitas, aun así llevarle la contra no es lo mejor iremos al supermercado prometo volver luego ¿sí? Aún no podía recordar nada de lo sucedido aquella noche tuve otro sueño. Ámbar levántate… gritaba mi madre, mis pulmones se llenaban de humo, una tabla había caído sobre mi brazo y una de mis piernas esta quemaba parte de mi brazo, quería pararme era todo tan confuso, estaba mareada escuchaba gritos de todos creo que algunos eran de mi familia, otros pertenecían a los vecinos, no podía ver lo que ocurría estaba desesperada, mi pieza estaba completamente bloqueada por palos que se habían caído y el fuego se sentía demasiado fuerte, derepente me percate de que alguien me miraba intente ver quien era pero solo pude ver que venia de la ventana. –Ámbar despierta… Ámbar te estas ahogando. –Romina. – Ámbar… ¿Qué paso, te encuentras bien? –Si, Dominique lo lamento es solo que fue un mal sueño, bueno duerme tranquila cualquier cosa te digo.

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–Esta bien Ámbar descansa amiga. No había logrado ver quien era quien me había estado observando desde la ventana. –Buenos días niñas a levantarse, deben vestirse Se Ámbar que este no ha sido el mejor de tus años pero hoy es navidad y hay que agradecer. Para la familia de Dominique dar las gracias en navidad era una de sus costumbres mas importantes y linda que hacían, que iba hacer yo ahí dar las gracias egoístamente por mi vida y la de mis padres y hermana, porque se los habían llevado ya había pasado un mes desde entonces pero parecía hoy. Aun no sabia como me había salvado como había llegado hasta el pasto… y quien era el chico de mi venta o chica. –No vayas, ni lo pienses –Debo saber como se encuentra hoy es navidad. –ya le hiciste mucho daño déjala no te metas en su vida. Decidí tomar un descanso esa tarde entre tanta alegría y preparativos mi corazón mas se opacaba me tire sobre el colchón y volví a soñar esta vez no vi mas que su chaqueta y escuche gritos eran confusos mi hermana lloraba, mi mamá gritaba desesperada. Cuando unas grandes y blancas manos me dejaron sobre el pasto escuche “Ethan… vamos” mi respiración se agito y mis mejillas se ruborizaron, si era real alguien me había salvado y se llamaba Ethan pero ¿Quién era… porque me había salvado? –Feliz Navidad Ámbar, Vamos amiga despierta hay que abrir los regalos y cenar. No podía evitar el sentimiento de envidia y pena que me daba ver el feliz rostro de Romina, era una noche llena de alegría la familia de Dominique contaban, reían se amaban yo me limitaba a estar seria y era como si no estuviera ahí. –Ámbar Bailemos. –No, Gracias Dominique prefiero quedarme sentada. Fue inevitable me sostuvo por el brazo y comenzó a bailar. –Fue una noche agotadora para ser sincera romi pero gracias. –Va gracias porque, vamos debemos pedir nuestras peticiones y dar las gracias, –Este año te pedimos sabiduría, alegría, paz, calma para nuestra familia, el día de hoy las pedimos para Ámbar y por Dominique para que encuentren sus propios motivos de vivir.

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Cuando mire el rostro de mi amiga me di cuenta que su rostro se había entristecido, me preguntaba si acaso las palabras de su madre la habían puesto así o si solo era la emoción, pero me percate de su mano la cual había llevado hasta su vientre, se me había venido a la cabeza la peor de las ocurrencias, si eso era así me imaginaba lo que podría ocurrir, sus padres habían ahorrado durante años para que pudiera entrar a estudiar a Hemblant, ella estaba embarazada lo había notado, pero no me lo había contado, decidimos acostarnos necesitábamos todos descansar mañana seria otro día y podría preguntárselo. – Dominique, porque no me lo contaste. – ¿Qué cosa Ámbar? –Sabes de que hablo te pusiste triste y tu pancita. –Perdón amiga… no quería darte más problemas. –Como vas a ser un problema y tú bebe cuanto tiene. –un mes mas o menos y el… el no quiere saber nada de hecho no se nada de el. –Que… pero Domi. –Si lo se mande todo a la cresta, todos los esfuerzos de mis padres y no se como contarles. –Un bebe es algo muy hermoso, pero si no te apoyan tus padres… –Ámbar como se los digo a mis padres, como se los explico. –Como sea yo estaré ahí. –Damian y tu Dominique … hace días que no te veo ambular con ella. –No te metas Ethan, yo ya no salgo con ella. –a ¿no? –No sabes muy bien que ocurrió. –Damian esto… –Si me dejas, es mi asunto yo veré que ocurre con el. –Como se llama el. –Damian. –Estúpido Damian Como se atreve. –No importa Ámbar, Saldré adelante con mi bebe. – Y no tienes como ubicarlo, no se su dirección. –No, pero a veces veo a su hermano Ethan. Ethan… su nombre percudió en mi cabeza… –A todo esto el chico que nombraste endenantes quien es ¿Quién es Ethan? –Su hermano menor, es raro viste de negro y es mas alto que Damian… pero yo no le diré nada a el.

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Seria una casualidad… solo una coincidencia o podía ser el… si fuera el yo daría todo lo que me queda por entender como y porque solo me saco a mi, hubiera sido mas fácil a ver partido con mi familia a quedarme sola aquí… daba igual debía olvidar lo ocurrido, no podía darle importancia debía seguir con mi vida y no dedicarme a buscar gente que quizás no existía. –Ámbar… te estoy hablando… alo llamando a Ámbar al planeta tierra. – Dominique lo siento… yo solo… es que… UPS lo siento. –Bueno no importa… que crees que debería hacer, ¿se los digo a mis padres? Decidimos ir a dar una vuelta al centro mientras Dominique me esperaba pacientemente mi respuesta, pero como decirlo creo que esto podría sonar cruel pero estaba segura de que si Dominique decidía tener a su bebe y sus padres se enteraban se les vendría su mundo abajo, ellos deseaban que estudiara en una escuela de prestigio lejana. – Dominique quiero que seas fuerte y... (Como podía decírselo era algo tan cruel, me dolía el alma decirlo.) –Ámbar corretee… (Sus manos me tiraron fuerte contra el suelo) Caí violentamente sobre la cera, Dominique me había empujado, entonces no podía entender lo que ocurría mi cabeza se había golpeado y estaba sangrando, estaba mareada me fui a cero, cuando desperté vi como la gente se amontonada a mirar. – ¿estas bien… te duele algo… niña dime que ocurrió…? Una ambulancia… Escuchaba todo lo que decían tan fuerte, esto solo me provocaba mas dolor de cabeza… me pare comencé a mirar hacia mi alrededor… ¿Dominique donde estabas?... derepente mi mirada se desvío había un chico entre toda esa gente que me miraba fijamente se distinguía entre la gente su vestimenta negra y su test blanca, alto y con ojos verdes hacían que se notara demasiado, pero el se dio cuenta que lo observe y se escurrió entre la gente… me acorde de lo que hacia ¡Dominique!... mire hacia mi espalda y pude ver ahí estaba rodeada de gente y una ambulancia no muy lejana a ella, unos paramédicos la habían trasladado a una camilla la estaban subiendo a la ambulancia quede helada. –Señorita ¿se encuentra bien?... quédese quieta, ya viene en camino otra ambulancia y se la llevara, ¿señorita me escucha? Últimamente era como si no estuviera cuando me hablaban… aunque lo estaba, después de llegar lo mío no era nada grave ni puntos la sangre que había derramado no era mas que de muchos rasguños… me los habían desinfectado y listo.

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–Ámbar no nos dejan ver a Dominique, que paso dinos niña!!! –Tía yo… yo no se lo único que recuerdo es que me empujo fuerte caí en la cera pegándome en la cabeza. –Ámbar dime por favor como viste a mi hija ¿estaba conciente?... bien al menos. –Tía lo siento no logre ver nada mas que se llevaban en una ambulancia. Yo lo lamentaba tanto… el Tío nos llevo a casa, el regresaría pasaría el resto de la tarde y noche en el hospital, a la mañana siguiente decidimos ir muy temprano al hospital había llamado el padre de Dominique diciendo que había fallecido, fue una tarde muy larga y algo traumática no podría comprenderlo porque dios se la había llevado, ella había dado su vida por mi y yo no sabia ni si quiera como de volverle el favor a mi querida amiga. –Damian… – ¿Qué pasa Ethan? –Lo siento pero fui… tuvo un accidente pero se encuentra bien deseaba tanto estar ahí abrazarla. –Ethan no puedes salvarla de todo, dime que no te vio que no te acercaste. –No solo la vi a la distancia. –Te he dicho que no te acerques sabes lo que significa si te vio. –Espera Damian hay un porque del que te cuento esto o si no créeme que no lo haría, no eres mi confidente numero uno. –Al parecer la mas afectada no fue Ámbar. –De que hablas Ethan. –La que tuvo el mayor accidente fue Dominique, no estoy seguro pero creo que no sobrevivió. Las semanas pasaron y la familia de Dominique no se compensaba, ellos me miraban como si fuera la culpable después de su entierro ellos me habían advertido o mejor dicho que era mejor que me buscara un nuevo hogar. –Señora Duchamp los papeles están al día, se le agradece el tiempo de cuidado. –De nada gracias a usted. Me habían desechado casi como un perro nuevo que solo molesta en su hogar me habían adoptado una familia que vivía Le Havre una ciudad hermosa ubicada en Francia… dejaría Lyon… donde me críe para conocer un nuevo mundo. –Ámbar la familia Benoit están muy contentos de poder recibirte los conocerás y te encantaron son un amor de familia tienen una pequeña hija y un hijo creo que incluso de tu edad. Todo lo que la señora Abelia me decía a mi no me causaba asombro, ni interés y solo pena no le tomaba atención tampoco… me había hablado tanto durante el viaje que se me había hecho eterno cuando llegamos al fin pude conocer mi nueva ciudad y intentar pensar positivo esto no tendría porque ser tan malo.

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“Una oportunidad” –Niños vengan, esta llegando Ámbar debemos recibirla, ella debe lograr sentirse cómoda desde el primer día como si fuera su hogar. –Mamá… porque han adoptado a esa niña, la conoces de antes. –Mi pequeña Adriane conozco a Abelia hace años y me ha hablado de Ámbar ella ha perdido todo su hogar, su familia y últimamente hasta su mejor amistad. –Mamá porque le ha pasado esas cosas malas a ella. –No lo se a veces sufrimos de eventos infortunados en nuestras vidas por eso hijos deben darle una oportunidad a Ámbar. -–Agathe amiga tanto tiempo. –Abelina amiga mía un gusto tenerte aquí. -–Te presento a Ámbar tu nueva hija. -–Bienvenida Ámbar te estábamos esperando mi nombre es Agathe y la pequeña de siete años se llama Adriane y mi hijo de 17 años se llama Curt. Mi esposo no se encuentra pero se llama Christian ya lo conocerás. -–Un gusto señora Agathe, espero no incomodar, donde puedo dejar mis cosas. La familia de Agathe se apreciaba simpática y acogedora… me ayudaron a entrar mi maleta hacia un pequeño cuarto en la parte de debajo de la casa, esta tenia una pequeña cama y un velador sus colores eran amargos, me eche a pensar en todo lo ultimo que había sucedido y en que podría hacer acá, quizás traía conmigo el odio, las malas vibras y provocaban daños en otras personas. -–Ámbar lamento molestarte, pero necesito que regularicemos tu situación estudiantil acá ya comenzaron las clases y necesito que tu también asistas. Eso fue molestar claro que si… no deseaba saber de escuelas por el momento pero no era su culpa debía demostrar que se la podía conmigo de que podía educarme sin algún mayor inconveniente ya que seriamos tres los adolescentes en su hogar. -–Buenas tardes, con quien desea comunicarse. -–Con el director el señor: Dartagnan -–Buenas tardes señora Agathe es un gusto para mi atender a usted, cuénteme que la trae por nuestros lados. -–Muchas gracias, Señor Dartagnan… se que a esta altura es casi imposible poder hacer una vacante pero tengo una nueva hija se llama Ámbar tiene la edad de Curt. Después de esperar mucho tiempo en el pasillo mirando los viejos cuadros de la Antigua escuela… ver como pasaban futuros escolares muertos de la risa porque tendrían una nueva escuela y aburrirme al fin se abrió la puerta.

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-–Ámbar saluda al Director Dartagnan. -–Buenas tardes señor Dartagnan mi nombre es Ámbar, gracias por darme la posibilidad de estudiar en su escuela. -–De nada que amable espero que te vaya muy bien, iras en el curso de Curt. Agathe me pidió que la acompañara a la pequeña Boutique que tenia… en ella vendía cosas diferentes diseños de ropa especiales hechas por ella, pinches, pulseras aros artesanales, me explico un poco de la familia me contó que Curt era bastante popular en la escuela y que si tendía a evitarme no me asustara y que la pequeña Adriane era una hermosura muy señorita y servicial, lo extraño fue que no menciono en ningún momento a su marido, volvimos a casa muy tarde casi a las 00:00 vi. al señor Christian pero no fue capaz ni si quiera de saludarme solo le pego una mirada a Agathe la cual me pidió que subiera a mi cuarto. -–Agathe, que te he dicho no me gusta que andes tan tarde en la calle. -–Lo lamento Christian es que estuvimos en la boutique y se nos paso el tiempo. -–Buenos días, Adriane, Curt Señor y Señora Benoit. -–Buenos Días, ¿gustas desayunar? (me pregunto Christian.) Adriane me saludo muy tiernamente y se levanto en tanto Curt solo se molesto en mirarme y pararse…. Mientras que Agathe no dejaba de mirar hacia otro lado y poner su mano cerca de su rostro. -–Creo que si… me preparare… -–Alto Ámbar dime que quieres, Agathe levántate y sirve. -–Si… claro Christian, discúlpame Ámbar que deseas desayunar. -–No se moleste, yo puedo hacerlo. -–Que no… Agathe debe hacerlo. -–Solo un panecillo con margarina por favor. No supe que mas responder había quedado blanca, helada e impactada su bello y blanco rostro… en su mejilla se había manchado de morado ¿el le había golpeado? Anoche cuando me habían enviado al cuarto… como podía ser así que le molestaba que yo me sirviera… me dolía no la conocía tanto pero no era razón como para no sentir pena por ella. -–Bien gracias… debo irme a la escuela. Salí poco menos corriendo después de alimentarme, se me volvía a enredar la cabeza… se confundía me provocaba nauseas el solo hecho de pensar que tipo de hombre era Christian… no lo resistí mas comencé a vomitar en mitad de la calle la vergüenza y rabia me invadía ya todo era demasiado confuso. -–¿Te sientes bien? -–ha si… es solo un malestar, debió ser el desayuno yo… lo siento tanto. -–¿Qué cosa Preciosa? Que es lo que sientes, vomitar y sentirte mejor.

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Sonaba tan poca escrupulosa… era una mujer sus cabellos eran marrones y sus ojos muy verdes… era hermosa, pero que debía… ósea no se si debía me había llamado preciosa ¿Qué tipo de mujer era? -–Mi nombre es Jane… lo siento si he sido impertinente. -–Un gusto Jane mi nombre es Ámbar, no te preocupes no se que otra forma podrías a ver sido después de verme en aquella situación. -–Ámbar ven un poco para acá (me alejo de Jane … era Curt) Jane se quedo mirando algo confusa no entendía porque Curt me saca de ahí, ni tampoco quien o que era el mío. -–Disculpa Curt… ¿Qué te ocurre? -–¿Que haces con Jane?... me quieres avergonzar. -–¿la conoces?... -–Claro, es la chica mas popular de la escuela y la mas bella no me vas a venir a poner en vergüenza delante de ella. -–Perdón Curt pero yo no te estoy poniendo en vergüenza. -–Vi lo que sucedió… un asco. Eso me avergonzó aun mas el había visto mi degradable y vergonzosa escena… pero todo termino cuando Jane nos interrumpió. -Chicos no se que se traen, ni de donde se conocen pero no esperaran llegar tarde a la escuela… los llevo en mi carro esta por allá… vamos por favor. -–Gracias pero prefiero caminar Jane y Ámbar igual. -–Como gusten… nos vemos. Durante el camino no fuimos capaces de contemplarnos el rostro, el caminaba rápido y de forma distante y hacia que adriane poco menos fuera volando. -–Basta suéltala, la llevare yo que te ocurre así eres todo el tiempo. -–Que dices… -–Que la sueltes, pobre Adriane debe estar cansada. -–Si Curt suéltame, me iré con Ámbar. Curt se enojo mucho pero la dejo en mis manos, decidimos irnos por fuera de esa forma no lograríamos toparnos con el mal genio de su hermano, al fin llegamos a la escuela algo atrasadas pero en fin, mire adriane como saludaba a sus compañeros era demasiado señorita y linda. –Hola sami que alegre andas (le respondió Adriane con cara de Coqueta) –Hola Adriane… Que gusto verte, si mi alegría se debe a este día de clases junto a personas tan lindas como tu.

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No podía evitar sonrojarme yo… al ver este tipo de situaciones seguro Adriane y Samuel o Sami como le decía ella… tenían mas que claro sus sentimientos mutuos. –Y que cuentas como lo has pasado en estas vacaciones. Las dos sonreímos y pusimos caras de ¿Quién dice…? –Mira Samuel, ella es mi nueva hermana se llama Ámbar. –Un gusto Ámbar mi nombre es Samuel pero me puedes decir Sami. De repente decidí rodearme hacia la puerta del establecimiento… intentando no incomodar en su conversación, después de todo eran pequeños de 7 años, cuando me percate de que había alguien muy parecido a Ethan… hace semanas que no recordaba de el ni de lo que me había ocurrido… desde la muerte de Dominique al fin lo podría ver… desvíe mi mirada hacia Adriane y note lo pálida que se encontraba, cuando se desmayo intente sostenerla… era confuso la miraba y la sostenía pero también deseaba ir donde el y verle, deje a Adriane en el suelo y corrí hasta donde Ethan era imposible no reconocerlo sus ropas… sus manos tan pálidas, tan grandes… cuando lo tuve frente a mi me quede congelada mirándolo, me duro poco el congelamiento… me dio rabia no sabia con exactitud si lo era pero al menos yo lo creía empecé a golpearlo en el pecho y a gritarle –Ethan te odio… te odio como pudiste; como te atreviste… Agr. Maldito. Ethan me agarro de la cintura y me miro fijo a los ojos esto provoco instantáneamente tragarme el frío que tenia dentro de el el hielo que provocaba que fuera tan helado, tan frío y poco sensible. –Por favor calma no quiero que te expulsen el primer día de clases por mi culpa. Me dejo helada y siguió su camino había quedado patéticamente como una loca y tonta frente a todos, pero no fue difícil descongelarme con el grito de la inspectora. –Ámbar Nison a la oficina AHORA. Ahí estaba primer día de clases perdiéndomelo y sentada junto a Ethan esperando a al Director. –No digas nada. –Señorita Nison me puede explicar que significa andar a golpes. –Señorita no fue su culpa créame… yo la he insultado primero. –Señor Meller la Señorita Nison acaba de entrar a este establecimiento viene con muy buenas referencias me extraña que el primer día de clases por mucho que la hayan insultado vaya a golpear a uno de sus compañeros, en tanto señorita Nison no se justifico… vuelva al salón de clases y que no se vuelva a repetir y usted señor Meller a mi oficina.

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Estúpido como se atreve, que cree que con eso lo voy a perdonar o se va a salvar. –Señor Meller, salvar a su compañera de su castigo es un acto valor, se que mintió pero aun así tendrá que pagar con su castigo y serán cuatro horas de servicio. –Oye Nison… –Que… como te atreves a llamarme así… ¿te crees el héroe ahora? Mejor aléjate soy capaz de volver a golpearte. –Como gustes Nison. Que como que guste se va así no mas, para que me llamo… era tan contradictorio deseaba estar con el pero al mismo tiempo no estarlo lo odiaba y al mismo tiempo algo me hacia desearlo que mierda me pasaba. –Ámbar… espérame. –¿Que te ocurre dejaste tirada a Adriane? y me contaron donde estabas como loca golpeando y maldiciendo a un tal Ethan… ¿que te pasa? –Yo te lo puedo explicar… disculpa pero… –No me sirven tus disculpas… –Vamos Adriane, ella no vale la pena. Y me dejo hablando sola… apuro el paso y vi como desapareció en el pasillo junto Adriane… como podía soportarlo era mi nueva familia lo único real que tenia ahora, esto eran uno de esos días en los cuales todas las cosas salían de maravilla si una de esas en donde lo que uno creía bien era mal pff… había que agregarle aun que había perdido la clase de biología Alumna nueva y perdiendo las clases… mi clase favorita si seguro, durante años había luchado con la Materia… no sacaba mas haya de 5.0 de nota las pruebas e exámenes lo cual me detonaba como una alumna rebelde .

y floja según mi ex profesora de bio ella me miraba con sus ojos de maldad como si fuera el ultimo bicho de la tierra…. Eso me desagradaba y para ponerle la guinda a la torta este año había comenzado con la pierna equivocada de nuevo, solo esperaba que esta Prof. fuera mas comprensiva no había asistido a su clase estando dentro del establecimiento seguramente en la próxima clase seria imposible justificarme, decidí apurarme a ver si al menos alcanzaba a entrar un rato a la sala.

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“Encuentro” –Se denomina Genética al estudio científico de cómo se trasmiten los caracteres físicos, bioquímicos y de comportamiento de padres a hijos. Este término fue acuñado en 1906 por el biólogo británico William Bateso… Me pare frente al salón de clases mirando a la profesora y a mis compañeros cuando me di cuenta que se encontraba dentro Ethan… ¿Qué hace el ahí? –Señorita ¿busca alguien?, –Lo siento yo… soy alumna de esta clase –Usted nada siéntese rápido… ahí con su compañero Ethan… Señores y Señoritas ella es su compañera nueva ¿su nombre? –Ámbar… y lamento a ver llegado tarde a su clase, y olvide que me sentare junto a Ethan. –Perdón Ámbar que le ocurre. –Señorita que no sabe, que Ámbar ha llegado tarde por golpear a nuestro pobre compañero Ethan. (¿Quién era… me había visto?) –Que dice Susan… Ámbar que modales más groseros. Mis lagrimas no se pudieron contener y Salí del salón llorando… me senté en la escalera y apareció… aun que debo admitirlo que era lo que quería lo que deseaba. –Ámbar séquese la carita se le pondrá rojita. Me abrazo… lo quede mirando con cara de plop y me soltó. –Lo siento no me gusta ver llorar a las niñas (comento)… es una lastima que me odies tanto cuando solo he querido cuidarte. Sabia era el mis ojos no se despegaban de el y mis manos se entrelazaron con las suyas, el me acurruco y cerramos los ojos… hasta que sentí la voz de Curt subiendo por las escaleras de caracol. –Curt ¿La conoces… a esa tal Ámbar? –Si es como una especie de… no se alienígena… mina rara. Me dolió escuchar como se burlaba de mi junto a esa tal Susan… ella no me conocía no tenia derecho hablar así de mi, tome a Ethan y corrí con el hacia el pasillo no hubo tiempo para pensar, nos metimos en la pequeña pieza de útiles de aseos, apenas entrábamos los dos como no con su cuerpo tan ancho y tan musculoso… al menos la ventaja era que yo era mas pequeña … para mi suerte se detuvieron justo aquí.

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–Susan, Me caes bien intenta hacerle la vida imposible a esa idiota. –Con gusto Curt siempre y cuando salgamos el sábado. –Dalo por hecho linda. Eso me dolió, presione a Ethan intentando no derramar lágrimas ni quejidos. –Tranquila Ámbar (Dijo en voz baja) estoy junto a ti desde que te salve, te he cuidado no dejare que duermas en la calle. Quede impresionada no había sido hasta entonces capaz de justiciarlo de preguntárselo y ya lo había confesado y de una forma tan dulce sin embargo la rabia me ganaba. –Como te atreves que te pasa ¿te sigues haciendo el héroe? Le pegue una cachetada, abrí la puerta olvidando todo ser que hubiera afuera, de algo estaba segura Curt no estaba. – ¿Ámbar?... ¿Ethan? … ósea tu estas aun mas loca, primero lo golpeas, después te encierras aquí con el y por ultimo lo vuelves a golpear… ósea eres demasiado creazy vamos chicas se contagia. Me sentí miserable. –Ámbar… –No, déjame esto es tu culpa. Camine lo más rápido posible, hasta el salón para hablar con la profesora de biología tenia que saber como recuperar la clases y me servia hasta para distraerme. –Curt, Ámbar es mas creazy, a que no sabes con quien la he encontrado en el cuarto de limpieza. –De que hablas Susan. –Así como te lo he dicho en el cuarto de limpieza con Ethan. – ¿Qué? Ya me hacia la idea de que Curt me tenia mala y que Susan le contaría lo que había presenciado, que me ocurría que me importaba Curt, di muchas vueltas cerca del parque, no aguantaba porque el tiempo pasaba tan lento, porque no se podía oscurecer ya… me senté en un columpio del parque esto me recordó a Daniella ella se sentaba en uno cerca de casa lo recuerdo.

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–Ámbar vamos empújame mas quiero llegar al cielo jajja. –Ámbar… Me asusto como no yo me encontraba sentada en el columpio viendo y escuchando a mi pequeña hermana y me paro de una. –Que te pasa no te cansas como no lo entiendes te detesto… me cargas me las quitaste una vez y ahora lo vuelves a ser. – De que hablas yo solo pasaba y te vi aquí sola. – ¡Jane! Eres tu… –Si yo quien mas ¿te sientes bien? –La verdad no, lo lamento créeme que esas palabras no eran para ti. –Pobrecita la persona a la que le decías esas cosas en fin ¿que haces aquí? –Deseaba estar sola necesitaba pensar. –Amiga no te ves bien. –Que mas quisiera yo Jane, pero esto esta recién comenzando. –Vamos ando en auto te llevo. –Bueno. –Dime que eres de Curt. –Bueno vivo en su casa y debería ser su hermana Adoptiva. –Vaya, entonces por eso esta mañana te ha tratado así. Ella me había sacado la película entera, era más que obvio conocía a Curt mucho más que yo y reconocía sus comportamientos. –Si, la verdad es que le molesto que habláramos. –Si, supongo es así Curt fue mi novio pero lo deje, es muy infantil tanto que no se atreve ni si quiera a reconocer cuando alguien lo encanta. –Bueno llegamos y gracias por traerme. –Un gusto te paso a buscar para ir a la escuela, así llevas a Adriane contigo. –Genial, te pasaste un gusto. –Ámbar… que hacías con ella no te dije acaso que te alejaras. (Curt era terrible quien era para decirme esas cosas) Así se iba todo el esfuerzo que había hecho ando vueltas para no llegar temprano a casa. –Curt, aléjate de mi escuche muy claro cuando le dijiste a Susan que me hiciera la vida imposible, además es mi problema si me hago amiga de tu ex. –Aléjate tú de Jane, no te quiero ver cerca entupida.

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Entre directo a mi cuarto… porque Curt me trataba de esa forma, porque me Heria… seriamos familia después de todo un mínimo de esfuerzo por llevarnos bien no le hacia mal a nadie, escuche claro cuando llego su madre, pero no quise bajar a tomar once prefería quedarme mirando por mi ventana el cielo como se oscurecía… pensando en Ethan… porque me atraía y lo odiaba tanto al mismo tiempo porque su mirada me hacia estremecerme… quien era, que hacia aquí y porque me había salvado. –Ámbar despierta… Ámbar – ¿Adriane?... que hora es. –Tarde, debes vestirte. Cuando mire el reloj me percate de lo tarde que era Jane llegaría en tan solo unos minutos y aun no me había duchado, corrí ala ducha y en minutos estuve lista junto adriane, cuando llego Jane. –Chicas vamos… –Si jane ya vamos, Adriane entra iré a avisarle a Agathe. –Me llevo a la escuela a Adriane nos Irán a dejar en auto Jane. Pude ver como la cara de Curt se lleno de odio se levanto y tiro su tazón en el lavadero. –Hola Jane, como ¿has estado? –Bien gracias Adriane. –Hola, Ámbar –Ámbar cuéntame, te han avisado de nuestro viaje al Parque. –No, ¿de que se trata? –Bueno nos llevan a un parque, una reserva nacional, no me pidas que te diga donde se encuentra, ni idea de territorios… la pasamos muy bien dos días para conocer a tus compañeros, disfrutar la naturaleza y poder someterse a los relajos de la laguna Venacurt. –No tenia idea de este tipo de experiencia, Adriane ¿Por qué no me habías contado? –Mamá no, nos permite ir… bueno en realidad Papá. –Espero que al menos a mi si me dejen. Los labios de Adriane se apretaron y mostró una cara de confusión… seguro esto significaba que se aproximaría alguna discusión, quizás la primera en mi nueva familia, deseaba demasiado ir, debía ir no podía quedarme encerrada dos días con Ethan. –Bien chicas, un gusto traerlas a sus clases yo estacionare el auto y voy. –Gracias Jane, ere muy simpática siempre lo haz sido. –Si, Adriane tiene toda la razón, nos vemos Jane.

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Este era un día mas normal al parecer… comencé a caminar sin mirar mucho a la gente de mi alrededor pensaba en Curt… en su actitud era tan frió, Agrio y poco comprensible… Derepente mi cabeza no tuvo mas lugar que para Ethan… era tan contradictorio pensar en el… verlo, pensar en el querer de el… esperar algo de el algo hacia que lo odiara y me atrajera al mismo tiempo… era algo exquisito y aterrador al mismo tiempo. –No puedo creerlo… quien viene ahí…. La Señorita Perturbada. – ¿disculpa, Susan que te ocurre? –Vamos Ámbar, que me ocurre que te pasa a ti eres tan loca… depresiva, incoherente, alterada, cambiante ósea lo peor que he visto o no chicas. –Claro Susan, ay que atroz esto se puede contagiar ¿no? –Que estupidez, si crees que Curt te va pescar enserio por hacerle este favor créeme asquerosa arrastrada solo estas dándole pena y de paso asco. Seguí mi paso, pero me detuvo su mano la cual me voltio y me pego una cachetada, mi blanca mejilla quedo muy roja y mis ojos ardieron no pude controlarme me lancé sobre ella, era una pelea sin fin la tenia agarrada del cabello mientras ella me golpeaba con patas y manotazos, derepente me fije el show que estábamos haciendo y lo divertido que era para Curt el se encontraba muy cerca de nosotras y su rostro estaba muy excitado por toda la pelea se reía de forma grotesca y animaba a Susan a golpearme mas… no podía creerlo esto estaba planeado y si por el lo peor fue cuando nuevamente la inspectora grito. –Señorita Nison deténgase ahora. –Pero… yo, solo me estaba defendiendo Susan comenzó, díganle chicos ustedes vieron. –Imposible, Señorita Lucen yo vi claramente cuando Ámbar agarro a golpes a Susan (respondió Curt) Me sentía la persona mas estúpida del mundo, Curt me había tendido una trampa y había caído redondita en ella, pase toda la mañana en la Inspectoría esperando que llegara mi apoderado, Agathe no podía ir tenia demasiado trabajo en la boutique y Christian también debía esperar hasta la hora de almuerzo para que alguno se escapara y respondiera por lo que había sucedido. –Ámbar… –Ethan… ¿Qué haces aquí? –Escuche el rumor… de que te encontrabas aquí y vine. –Ethan, yo no fui, yo no comencé la pelea, lo juro pero nadie me cree. –Lo se no te preocupes, reuniré algunas personas que presenciaron que ella había comenzado te ayudare, no dejare que te alejen de mi lado ahora que te tengo aquí.

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No comprendía, quizás quería remediar lo que había sucedido en el cuarto de aseo, esa forma tan agrandada de decir que el era el “héroe de esta historia”, la rabia que tenia sobre Ethan de apoco se me comenzaba a pasar, a este paso estaba pensando en incluso dejar atrás todo mi pasado y concentrarme en mi presente, quizás Ethan significaba mas para mi de lo normal. –Señor Christian, para mi es una vergüenza tener que tomar este tipo de medidas pero la señorita Ámbar queda suspendida hasta nuevo aviso, se hará una reunión para evaluar si puede seguir en esta escuela. No podía ser, me estaban evaluando si podré seguir estudiando, todo era culpa de Curt esta no se las llevaría libres, que se creía me había hecho algo demasiado grabe lo odiaba… lo detestaba no lo soportaba. –Ámbar, tendrás que hablar tu de esto con Agathe, después de todo ella quiso adoptarte, debo regresar a mis labores regresa de inmediato a casa. Que dolor sentía mi corazón… ya parecía la felicidad… así se sentía cuando llevabas demasiado tiempo sintiendo esta sensación como si fuera parte de uno, era como cuando sonreías cada mañana esperando un maravilloso día, solo que despertabas con tu corazón en la mano y llena de lagrimas esperando que no volvieran a suceder cosas tan cotidianas como estas se habían vuelto, que le había hecho a Curt… porque me detestaba tanto, el camino a casa se volvió una larga y fría grieta ya no sentía nada, no veía, no escuchaba, no me detenía había vuelto a desaparecer en mi pequeño y angustioso mundo.

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“¿Eres? tú… C…” Subí las escaleras de mi nuevo hogar como si no tuviera ya fuerzas para seguir, fue cuando iba por el tercero escalón… cuarto escalón y caí de espalda. –Ámbar… despierta ¿te encuentras bien? –sí, que me sucedió… ¿Quién…? –Soy Curt…. Seguro que estas bien. Era Curt… me había puesto acostada en el sillón sobre sus piernas y acariciaba mi cabeza, me sentía tan mareada… tan inestable que no podía comprender, ni entender y menos reaccionar…. – ¿Qué me paso…? –Alcance agarrarte cuando caías escalera hacia abajo y te recosté, pero estuviste mucho rato inconciente ya me habías preocupado. –Curt, me ayudas a subir a mi pieza por favor. Lo ultimo que deseaba era tenerlo a el a mi lado, pero no tenia ni fuerzas para ser pesada, distante o hasta grosera con el causante de mi estado, solo quería llegar a mi cama y sabia que sola no podría, Curt me llevo hasta mi cama y me recostó no entendía que hacia el aquí, porque no estaba en clases, mis ojos comenzaron a cerrarse de apoco Curt no dejaba de acariciarme la frente y tomarme la mano. –Ámbar, despierta por favor, Soy Agathe. –Agathe!.... disculpe yo… me sentía. –No te preocupes, Curt ya me contó, pero dime como es eso de que estas suspendida, Christian me dijo que debías tu decírmelo. Curt estaba mirando por el pasillo y mi cabeza no reaccionada demasiado… pero aun así no me quedaría callada, fue Curt y ella lo sabría. –Fue Curt, fue por su culpa, me han suspendido porque me ha tendido una trampa. Agathe voltio su mirada hacia Curt y le señalo la puerta para que la cerrara, el la cerro y Agathe… –Te escucho, porque dices que es culpa de Curt. –Susan… una compañera de nosotras, me hace la vida imposible porque Curt se lo pidió, ella me empezó a golpear a mandato de Curt, yo me defendí y la inspectora le Creyó a ella y a sus amigas.

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Agathe se marcho sin decirme nada y apago mi luz, mis ojos se comenzaron a cerrar automáticamente, mi cuerpo estaba exhausto ya no cambia fuerza en mi ya me había agotado totalmente, la noche continuo y mi mente se comenzaba a enfriar no podía soñar, pero tampoco despertar sentía lo que pasaba a mi alrededor pero no podía pararme. –Ámbar, no te muevas y corretee hacia delante por favor. Me asusto, no podía visualizar bien quien era, pero inmediatamente obedecí era como si fuera una marioneta sentí como sus piernas se calaron en mi cintura y sus manos me abrazaron, su cabeza se puso en mi hombro y comenzó hablarme despacio ¿Era Ethan… o quien? –Yo… no quería, lo lamento tanto es solo que cuando te vi con Jane… Era Curt… que hacia aquí… que quería –Los celos me llenaron, Jane es el tipo de mina carbonera no quería que te hablara de nuestra ex relación ni que te hicieras malas referencia como hombre de mi y es que es tan raro me importas pero al mismo tiempo no, un extraño sentimiento invade mi cuerpo… es que me gustas Ámbar… se que he demostrado todo lo contrario, pero desde que te vi tan delicada, tan hermosa si me dejaras. Aproximo su cara contra la mía, mis fuerzas no eran muchas intento besarme juntado nuestras bocas pero se detuvo. –Lo lamento, que entupido como creo, estas enferma… en parte por mi culpa y patudamente deseo que me beses, Hare lo posible para que no te expulsen… pero dame una oportunidad, no soy mal hombre. No podía creerlo, Curt se comportaba así porque le gustaba, pero el se había pasado mas rollos de lo normal el no entendía lo que le ocurría a mi corazón estaba tan confundida con mis sentimientos que no había espacio para una tercera confusión menos de el. –La dejare descansar, pero por favor piense en mi propuesta no se arrepentirá… yo puedo quitarle esa carita de tristeza que trae encima todos los días. Me beso en la frente y se fue, que le hacia pensar que el era el correcto para quitar mis penas, mis dolores y mis angustias, estas eran mas fuertes ni Ethan era capaz de curarlas y quizás era así porque el causaba una gran parte de ellas

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“Una dulce sorpresa” –Ámbar…. Ámbar…. Aun pertenecía al maravilloso mundo de los sueños donde todo era posible podía lograr verme sonreír y saltar por el césped de esta ciudad iba acompañada de Ethan… tanto era mi deseo por el que hasta en mis sueños lo presenciaba… Ethan se había convertido finalmente en mi Héroe, uno muy especial me hacia suspirar, erizar y tiritar el solo hecho de imaginarme estar junto a el… –Ámbar…. Sentí una pequeña voz que me llamaba, estaba segura no era en mi hermoso mundo de los dreams… desperté algo apenada a pesar del hermoso sueño era inevitable tener que volver a la vida real y recordar todo lo que estaba ocurriendo en mi vida, me abrigue y corrí por las escaleras era obvio no podía no reconocer su voz era el… abrí la puerta y ahí estaba. –Ethan, viniste no deberías estar en… (Me tapo la boca con sus dedos impidiéndome que siguiera hablando) –Yo… (su cara estaba ruborizada y se notaba tenso, nervioso) yo… necesitaba verte porque no podía, dejar de verte hoy… seria tan doloroso… No dijo mas me sostuvo delicadamente de mi cintura con una mano con la otra aproximo mis brazos a su cuello… yo era mas pequeña así que tendió a la levantarme cuando me tomo con la otra mano de la cintura y me puso encontrad de la puerta me quedo mirando fijamente a los ojos y aproximo sus labios hacia los míos fue el beso mas romántico que había sentido en mi vida… era como la cura a mis heridas, un elixir excitante que hacia que mi cuerpo tiritara… lograba erizar todo mi cuerpo y sentir necesidad de seguir consumido aquella miel en mis labios me quemaba, me gustaba lo deseaba hasta que…. –Imbécil suéltala… (era Curt había golpeado a Ethan…) –Que te pasa Curt, déjalo –Que haces con el en mi casa, que te ocurre Ámbar…. Ándate Ethan lárgate de mi casa y no te atrevas a volver… Se miraban desafiante Ethan tenia la cara algo rasmillada y su nariz sangraba… yo solo estaba ahí quieta mirándolos impresionada, alterada para mi misma… impactada que agresivo era Curt, que creía… yo amaba a Ethan había vuelto mi alegría en una pena tremenda.

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–Ámbar, anda a tu cuarto y cuídate de este demente por favor –te llamo… te amo preciosa. – a quien le dices demente, imbécil ándate (Curt cerro la puerta y me quedo mirando) –¿Qué…? –es todo lo que me vas a decir Ámbar… ¿Por qué...? Porque Ethan… ni pensaste en mi verdad… en que podía llegar y verte. Curt en parte tenia razón era su casa y yo no había pensado en que si me veía a el le dolería y actuaría así. –no puedo creerlo, fui sincero contigo anoche te dije que me gustabas y hoy me vengo antes para cuidarte… para demostrártelo y te veo besándote con Ethan… –Lo lamento Curt… es una historia que no te compete y lamento que hayas tenido que presenciar mi felicidad a causa de tu tristeza, permiso No pude subir me tomo del brazo y me encerró en los suyos… quede ruborizada Curt también era mas alto que yo y tenia obviamente mas cuerpo que yo… me envolvió entera y comenzó a acariciarme quede helada. –Ámbar… dame una oportunidad te puedo demostrar que soy para ti… puedo hacerte feliz… podemos ser felices juntos. Curt no comprendía no eras para mi, no quiero estar junto a ti… mi mejor regalo era Ethan… –¿Ámbar…? –Curt, no puedo decir cosas buenas de ti me haz demostrado todo lo malo… y es contradictoria tu forma de actuar y lamento decirte que Ethan es la persona que alegra mis días no necesito una segunda persona… –Ámbar… te voy a demostrar lo contrario. Curt me soltó y se fue… mire como se iba… me quede helada porque insistía tanto no me conocía hace mucho como para sentir un sentimiento tan a Ferrante… y quien lo decía Ethan tampoco lo conocía tanto aun que el juraba que si y que ahora había vuelto a su vida, que aun no lo comprendía yo a el no lo conocía tanto. –Ring… Ring… Hola… –Ethan.. Como obtuviste mi número… –magia… te encuentras bien? Curt no te hizo nada. –No nada Ethan gracias, yo… quería que habláramos de lo que paso en la tarde. –de que Ámbar… Que le pasaba lo estaba negando porque se comportaba de forma tan fria… que le ocurría había sido hasta ese momento la persona mas tierna y calidad y ya se le había quitado decidí ignorar

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–De nada Ethan… tienes razón no hay de que hablar, nos vemos cuando me quiten mi suspensión –Buena idea, Ámbar anda con cuidado nos vemos chao. Me lance sobre mi cama a llorar… no podía parar que le ocurría porque se había vuelto tan distante, acaso ya no me deseaba… con el beso se había dado cuenta que yo no era lo que el quería lo que el creía o había mal interpretado lo que había ocurrido con Curt… no podía con esto… comencé a dormir. –Ámbar…. –¿Jane..? Hola, como te encuentras –Bien y tu… no te había visto en la escuela al menos 2 semanas. –Estaba suspendida, pero decidieron volver a reintegrarme –Que bueno, me alegro ahora si nos podremos conocer mas el fin de semana será el campamento de la escuela, ¿vienes? Supongo. –No creo, que me dejen ni que este autorizada para ir… pero lo preguntare. –Bueno mi niña nos vemos al recreo. –Esta bien Jane.

Jane era simpática, agradable quizás algo altanera pero nada del otro mundo irradiaba alegría, popularidad, amor, deseo… lo sentía mucho por Curt pero no dejaría de juntarme con Jane por que a Curt se le ocurriera. –Ámbar… Porque siempre tenían que asustarme… quede algo helada me di vuelta y ahí estaba apoyado en un pilar… tan guapo, tan alto, tan grande…. Me estaba llamando era Ethan… me acerque cuando sentí alguien mas, mire de reojo y pude apreciar que era Curt nos estaba Observando. –Ethan ¿Qué ocurre? –nada, ¿Por qué? Solo quería saludarte, quizás entrar juntos a clases. –No puedo, no voy directamente a clases, me cambiaran de salón al de Jane. –¿Por qué?... ya no seremos compañeros de salón. –Al directorio le pareció lo mas correcto, volver pero en otro salón. Ethan me tomo por la cintura y intento acercar nuestras caras, pero lo evite que le pasaba cuando se le daba la gana era y cuando no, me trataba fríamente, obviamente lo noto al tiro y me soltó intento cambiar el tema pero era demasiada incomoda la situación y se fue. –Ámbar… estas bien que te intentaba hacer ese idiota. –Curt para no es de tu interés, anda a clases.

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Camine lentamente hacia la inspectoría, no había ni ganas de entrar a ese sitio había sido mi lugar mas frecuentado en esta escuela la conocía quizás mejor que la mayoría que iba en la escuela. –Señorita Ámbar, la Profesora de Matemáticas es la encargada de su Salón. –Un gusto Profesora. –Ámbar, me llamo Helen, vamos a clases. El día fue medio aburrido apenas entre al salón fui presentada a todos mis compañeros como si nunca hubiera estado en esta escuela, Jane muy simpáticamente me saludo, sin embargo me senté con una chica llamada blanca era muy callada, algo tímida el día se hizo largo y aburrido.

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“Camino al Valle” –Ámbar ¿Cómo estuvo esta semana? –Bien gracias y la suya como estuvo la boutique. –Bien, gracias a dios, las ventas han subido. Curt subió rápidamente a su habitación pero Agathe lo llamo… –Curt baja por favor. –Que ocurre mamá…. Hace tiempo que no sentía este tipo de dolor pero escuchar que la llamara mamá me había recordado a la mía… lo dulce que era llamarla así… pero intente evitar ponerme triste. –Ámbar ira contigo al campamento. – ¿Iré al campamento? –Si, Ámbar iras bajo la responsabilidad de Curt. Comenzamos a hacer nuestros bolsos, la semana se había pasado tan rápida, había tenido una buena acogida en mi nuevo salón y lo poco que me había topado con Susan en los recreos eran casi ignorados, Ethan estaba mas distante que nunca después de mi desaire me estaba ignorándome. –Niños, eso si no Irán al valle hoy con sus compañeros, viajaran mañana en la moto de Curt, los bolsos los llevare yo hoy a la escuela para que se los lleven ya vuelvo. –¿Por qué?... tu mamá hace esto, que pretende. –Nunca me ha dejado ir de noche prefiere siempre que me vaya de mañana a primera hora. –Entiendo… y es obligación estar bajo tu responsabilidad… –Así es, mejor acostúmbrate Ámbar y no te acerques a Ethan. Que se cree, subí indignada a mi pieza no podía creerlo, me trataba como si fuera de su pertenencia y realmente no lo era ni nunca lo seria. – ¿se puede…? –Que quieres Curt. –Poder conversar contigo. –Esta bien pasa. Curt entro de forma extraña con una de sus manos en su espalda y se sentó cerca de mí, sobre mi cama… saco una flor blanca… muy hermosa.

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–Es para ti, espero que te guste… cuando la vi supe que era como tu tan pura. –Gracias Curt, pero no debiste molestarte. –No me molesta todo lo contrario, me gustas es enserio. –Detente, no tienes derecho Curt. –Derecho… ¿a que Ámbar…? –A confundir mi vida mas de lo que esta, a tomar decisiones erróneas para causar mas dolor en mi. –Porque no me cuentas que es lo que te ocurrió, porque no abres tu corazón conmigo. Podía realmente confiar en Curt, no podía escuchar ni si quiera realmente lo que mi corazón me decía… debía o no hacerlo. –Curt, intento dejar atrás todo este tema, pero se me es difícil y Ethan es alguien que me puede comprender mejor que nadie. –Ethan… Ethan que tiene que ver el tanto tu vida, lo conocías de antes, s abe lo que te ocurrió y yo no. –Ethan provoco mucha parte del dolor, que mi pecho siente aquí dentro. – ¿Qué te hizo ese idiota?... Ámbar cuéntame. –El me salvo… eso hizo. – ¿Qué? No comprendo. –yo debí morir junto con mi familia, pero el me saco del incendio Curt me abrazo y sostuvo apegada su mano en la curva de mi espalda… me pidió que olvidara a Ethan que si el no me trae buenas sensaciones a mi corazón lo alejara… me dejo durmiendo. –Buenos días preciosa. Era Curt me había despertado y me traía desayuno a la cama –Debes alimentarte, debemos partir en un rato al valle. –Gracias y esto porque. –necesita que alguien le suba el animo señorita. –¿Curt… que haces en la pieza de Ámbar? Curt se puso como estatua y se sonrojo… –¿Curt… hijo le estoy hablando? –Mamá, yo… bueno solo es que Ámbar no se sentía bien le traje de favor su desayuno… yo eso me voy toma Ámbar. Curt se marcho a la velocidad del viento, y Agathe no pudo contener la risa.

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–Es mi idea o Curt estaba algo nervioso. –jeje si creo que se puso nervioso. –Te aseguro que ni con Jane se comportaba así. Agathe se marcho con ese agrio comentario, me parecía raro que me importaba como era o no con jane… yo no sentía nada por Curt. –Ya, Ámbar partiremos ponte el casco y afírmate muy fuerte a mi cintura. –Niños cuídense por favor –Si, mamá estaremos bien. Curt acelero en su moto y partimos hacia el valle, iba algo incomoda ya que debía aferrarme fuertemente a su cuerpo… esto me hacia ponerme roja y sentir hasta cosas en mi guatita, no comprendía lo que me ocurría con Curt, el camino fue largo. –Ya estamos por llegar mi querida Ámbar. No pude contestarle, me sentía demasiado rara, muy nerviosa que me ocurría, cuando llegamos al valle la moto de Curt provoco que muchos se dieran cuenta de que habíamos llegado, entre esos pude ver acercarse a Susan, Jane, Ethan y algunos de mis compañeros. –Hermosa, llegamos. Sus palabras retumbaron… Susan me quedo mirando con cara de desprecio y ser marcho, mientras jane me miro con cara de confusión pero el rostro que jamás podré olvidar fue el de Ethan era; furioso, enrabiado, molesto… era como si me odiara. –Gracias Curt, no tenias para que hablar tan alto. –De nada, hermosa. –Deja de llamarla así. (Ethan estaba al frente de nosotros y muy furioso) –Disculpa ¿Quién eres tu para decirme como debo o no llamarla? –Ámbar nos vamos. Ethan me tomo y me levanto… y comenzó a caminar lejos de Curt, la moto de Curt aun seguía encendida así que no pudo alcanzarnos por quedarse apagándola. – ¿Qué te pasa Ethan? –Que me pasa mi, ¿Qué te pasa a ti?, porque vienes con Curt, porque dejas que te trate así, desde cuando paso a ser tu príncipe en moto si se puede saber. Ethan estaba demasiado molesto y celoso al mismo tiempo lo notaba, era obvio.

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–Ethan, yo vivo con Curt y su madre ósea mi madre adoptiva, no me dejo venir sola además, el debe supervisarme y te recuerdo que no tienes derecho a meterte en mi vida. Ethan cambio su actitud y cambio muy mal. –Disculpa tienes razón, tu no eres nada para mi. “TU NO ERES NADA PARA MI”… sus palabras congelaron mi alma, mi corazón y el sentido de mi vida… no podía asumir sus palabras, no eran ciertas, estaba mintiendo… caí al suelo de rodillas rapándomelas sobre la tierra… y comencé a golpear mis brazos contra ellas. –Ethan, ¿Dónde esta?…. ¿Que le hiciste? –Nada, sube esta por allá y mas te vale que la cuides mucho. Mis lágrimas mojaban la tierra y mis quejidos eran tan dolorosos, hasta que llego Curt. –Ámbar… por favor no, detente te vas hacer daño. –No…. No déjame, déjame… Curt me levanto, y me abrazo. –No te dejare sola, tranquila ya todo acabo. Curt me llevo hasta una banca y me sentó, ahí me acurruco y no me soltó yo solo miraba algo ida hacia cualquier lugar, Ethan había roto la única esperanza de vida que tenia, mi único anhelo por ser feliz nuevamente, porque significaba tanto en mi vida, porque me dolía tanto no ser nada para el. – ¿Quieres que nos vayamos mejor? –No, Curt esta bien… estaré bien déjame en mi cuarto por favor. El cuarto que me toco en la cabaña era el mismo de Susan y Jane… creo que esto me traería aun más dolores de cabeza. –Hola Ámbar… eres una sorpresa tú. –Que dices, jane. –Tu entiendes apareciste con Curt en su moto… y te comenzó a llamar como si ya fueran novios. –Jane ¿Celosa? – ¿yo? Por favor, que estupideces dices. –Bueno, si Jane no lo esta, yo si que te pasa con Curt, que te atraes con Curt que mierda con Curt.

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–Nada… que yo le guste a el, no tiene nada que ver con mis sentimientos y si no les molesta quiero estar sola. Después de eso ellas decidieron marcharse y dejarme sola, la tarde fue agostadora el sol pegaba en mi ventana y reflejaba su brillo en una parte del piso la quede mirando casi todo el día… pensando en que había hecho, pagaba algún error o en mi vida pasada había cometido muchos sufrimientos a otras personas el pequeño rallo de luz se fue desvaneciendo al caer la noche hasta desaparecer, me hizo sentirme muy sola, triste y sin esperanzas Ethan definitivamente desaparecería de mi vida y nunca podría entender porque me salvo, porque se contradijo tanto, porque actuaba de forma tan extraña, los días en el valle fueron los peores que podría a ver vivido teniendo alguien tan cerca era casi como una tortura nos topábamos en donde íbamos y solo una fría mirada detonaba el hielo que congelaba mi corazón, mi alma y habría todo mi cuerpo para que entrara mas y mas dolor, se notaba cuanto me quería evitar, como le molestaba toparse conmigo y que era lo suficiente desagradable como para seguir viéndome, Curt intentaba por todos los medios agasajarme en caricias intentar sacarme una sonrisa pero no lo conseguía, mis lagrimas corrían casi todo el día y susana, jane solo era las que lo hacían mas intensos con sus interrogatorios con sus “deja tranquilo a Curt” mi cuerpo ya no daba para mas soportar tanto dolor no era normal, necesitaba desaparecer aun que fuera hundiéndome en el vacío mas frío que mi vida podría crear y soportar mi . –Chicos escuchen por favor, silencio. –Hoy es el último día en el valle, por lo tanto he designado tareas para todos en parejas. La lista comenzó nombro a Curt con Susan y a muchos otros…. Hasta que me toco a mí. –Los encargados de cocinar en pareja serán Jane y Esteban Almuerzo, Ethan y Ámbar ensaladas y postres. La lista continuo… pero como era imposible porque el destino nos unía y nosotros nos separábamos –Ámbar… puedes avanzar quiero acabar con esto rápido. –No te preocupes Ethan puedes hacer el postre o la ensalada yo lo que quede no tendremos que ni si quiera acercarnos. Ethan no presto mucha atención solo hizo una mueca de molestias y camino hasta la sala de cocina, se limito a mirarme me dejo preparar el postre y fue su ultima palabra hasta que Jane con Esteban salieron a recoger las cajas de pan que habían llegado para el almuerzo, camine unos paso con unos bolees con merengue y fruta y me volví un completo fracaso estaba ahí en el suelo tendida toda manchada y Ethan mirándome con cara de desconcertado.

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– ¿Te encuentras bien, no se supone que eso debía ir en la mesa? –Muy gracioso… entupido (dije en voz baja) –Vamos toma mi mano te ayudo a levantarte. Me sentía tan avergonzada, había sido una caída tan estúpida, cuando Ethan me ayudo a levantarme quede contra su cuerpo, estaba calido y su corazón latía a mil revoluciones, note que se ruborizo. – ¿Entonces, debes limpiarte no?... –Si… claro, vuelvo enseguida. Eso fue tan incomodo, desde cuando aprendió a ser frío, cruel y distante, tan poco le había durado el amor por mí, realmente era eso o había algo mas, porque todo me parecía tan raro, porque su comportamiento era tan contradictorio, cuando volví no alcance a entrar hasta que escuche una llamada muy misteriosa. –Lo se… se que debo hacer, no la meteré mas en mi vida si es lo que te preocupa Patricia, adiós. ¿Patricia…? ¿Quién era Patricia?... estaba hablando de mi, quizás el muy cobarde tenia novia y no había sido capaz de decirlo, pero como no podría ser tan enredada esta historia, que me ocurría estaba planificando mas cosas de las que de verdad existían, Ethan no debía significar nada para mi. –Ámbar vas a entrar. – ¿Jane, Ámbar y Esteban… estaban hace mucho aquí? –no, acabamos de volver le pedía a Ámbar que se corriera. De repente reaccione, estaban todos ahí no había escuchado nada de ninguno. –Ámbar ¿Qué hacías en la puerta…? –Yo nada Ethan venia entrando… permiso. Obviamente Ethan no lo creyó, su cara de confusión era evidente, supongo que se preguntaba si lo había escuchado. – ¿esta todo listo chicos? (entro Marian la encargada, verificando todo) – estamos a punto, termino el postre que arruino Ámbar y listo. –No, no tienes para que, yo lo arruine yo lo resolveré. Los niños se fueron junto con Ethan, y me quede terminando el postre, mi mente no hacia mas que recordar momentos junto a el, era tan masoquista conmigo, me estaba fallando así misma, y eso no era posible, debía sacar a Ethan definitivamente de mi vida o el me terminaría sacándome de la mía.

Abish Galdámez


–Ámbar, ¿te ayudo con eso? –No, gracias Jane, estoy bien. –Espera, Ámbar necesito que hablemos. – ¿Sobre que? –Sobre Curt. –Detente ¿si?... yo y Curt nada; ósea no hay nada que hablar. –Lo lamento, Ámbar pero no pienso lo mismo, si tenemos de que hablar, no es posible que salgas con Ethan y que cuando te enojas con el vayas a los brazos de Curt ¿Qué piensas, que es tu paño de lagrima? ¿Qué lo puedes ir a buscar cada ves que se te antoja? Pasando a llevar a los demás. –Estas mal, jane… –No, definitivamente la que anda mal aquí eres tú. –yo no estoy con Ethan, y menos con Curt. Janee no estoy con ninguno. – ¿Qué?... entonces porque Curt se acerca tanto a ti. No podía decirle la verdad, no entendería aun estaba demasiado enganchada de Curt y yo no tenia, no sabia mejor dicho como tomar todo esto. –Vivimos juntos… es obvio que deba preocuparse de mi, es como si fuéramos casi hermanos ¿no crees? –Lamentablemente Ámbar, no, no te creo nada, no te hagas la mosquita muerta conmigo. –No me hago nad… – ¿Jane, que te pasa con Ámbar? –Curt, que bueno podrías unirte a nuestra conversación. – ¿Así?, de que trata. –Específicamente de ti, de cómo te mueres por Ámbar. –Si, es verdad… muero y desvelo por protegerla, la aprendido a querer y no voy a dejar que le sigan haciendo daño. – ¿hermanos? Que tipos de hermanos se ven con ansias de amor, por favor Ámbar eres la mina más cínica que en mi vida he conocido, y tu Curt te vas arrepentir. Cuando salio, tomo la bandeja de la mesa y me la tiro encima, por segunda ves había quedado el desastre sobre mi, los postres ya no estarían a tiempo y me sentía la mujer mas humillada, rompí en lagrimas y Salí corriendo en dirección al río quizás ahí podría tener algo de tranquilidad, pero Curt salio de tras de mi sin detenerse hasta que yo lo hice. – ¿Por qué me sigues?, quiero estar sola, vete ya Curt. –No lo are, Ámbar déjame hacerte feliz, dame una sola oportunidad preciosa. No sabia que decirle me había sentido tan cómoda y satisfecha con sus palabras, era casi como si las hubiera querido escuchar de su parte el amor estaba llegando a mi cuerpo al parecer, pero me di cuenta que no era solo el consuelo de sus palabras que hacia que mi cuerpo temblara, debía reconocerlo no había mas puro amor que Ethan para mi.

Abish Galdámez


–Ámbar donde vas… Corrí y corrí … no escuche nada mas que a mi corazón abrí muchas puertas corrí por muchos pasillos pero no encontraba donde se encontraba… hasta que llegue a la parte trasera…. Ahí estaba tan calmado, tan pálido y solo como siempre. –Ethan…. Se dio vuelta y me miro, –¿Qué ocurre Ámbar? Me acerque sin decir nada hasta estar a punto de tocarnos completamente ya era imposible negarlo, era imposible negárnoslos, apreté mi cuerpo contra el cuello, y nuestros labios formaron la mas tibia miel que existiera. Era casi como un sueño su cuerpo se sentía tan tibio, su mirada era tan penetrante había…. –Vamos Ámbar, quiero hacerte sentir querida preciosa. – ¿Qué Ethan…? – ¡Ethan! Que te pasa Ámbar soy Curt. –Curt!! Lo lamento yo solo… –No tu nada, no te preocupes en justificarte. Que pena con Curt seguía soñando como una boba y tonta esperando que Ethan dejara de ser frío y cortante, de ser yo quien diera todo por el, y el pobre de Curt solo debía aguantar mis arranques, este había sido el sueño mas hermoso y triste que había tenido sin duda.

Abish Galdámez


“Noche de tormenta” –Ámbarrrrrrrrr…………………!!! Ámbar…. –Niña aparece!!!!!!!! La noche estaba helada, y el viento era agitado las lágrimas que caían del cielo mojaban mi delicada piel, tiñéndola de rojo… mi cuerpo se encontraba algo débil, estaba extasiada por el veneno de la decepción, me sentía completamente olvidada por el único ser que había creado una esperanza de vivir en mi, sentía que ya no valía y que el camino a seguir seria junto a mis padres. –Es tu culpa idiota si la hubieras dejado tranquila, pero no te metiste en su vida te clavaste en su corazón y luego dejaste la herida. –no te metas Curt no tienes idea de lo que es Ámbar para mi. –¿ para ti… que es para ti? Un juego, una calentura idiota. Comenzaron a golpearse, Ethan tenía a Curt en el suelo y tiraba combos como si fuera un almohadón, su cara comenzó a sangrar… y dejo de racionar. –Ethan… suéltalo no ves que el que ya no se mueve. Me sentí en el sueño más ligero y calido que había sentido en mi vida, el viento y el agua trasformaban mi estado en relajación absoluta, no hacia más que pensar en Ámbar en el sueño que obtendría al estar a su lado –Susan, llévate a Ethan ahora. –Curt… ¿Curt? Por favor, responde.

Después de la tormenta desperté con los calidos rallos del sol sobre mi cuerpo, el calor secaba mi ropa y cuerpo… penetraban su calor en mi ser, me encontraba sola en el pasto húmedo, mi cabeza se partía en dolor no recordaba mucho como había llegado hasta ahí, intente pararme pero me di cuenta que estaba herida tenia todas las piernas rasgadas, mire hacia arriba y vi que había una subida, algo empinada, entonces me di cuenta que había caído por ella y por eso me encontraba tan lastimada, no podía levantarme me había lesionado una de mis piernas comencé a gritar. –Ayudaaaaaa, ¿alguien me escucha? Por favor, no puedo pararme.

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Comencé a llorar; estaba asustada, no sabia que podría venir y atacarme, me encontraba tan sola, había sido tan poco conciente al verme ido sola hasta acá; los demás debían estar tan preocupados. Habían llegado los lideres, estábamos todos reunidos en las cabañas, el ambiente era tenso gente venia e iba, buscaron a Ámbar durante dos días pero no había respuesta, pasado esto decidieron enviarnos a cada uno a sus respectivos hogares – – – – – – –

Adriane… hija vaya abrir la puerta. Si, ¿a quien busca? La madre de Curt y Ámbar Si que desea, soy yo Agathe Señora su hijo se encuentra en el hospital y su hija ha desaparecido. ¿Qué, que me esta diciendo, que les ocurrió? Su hijo tuvo una pelea con otro compañero y su hijo tuvo algunas contusiones nada muy grabe, se lo traemos consiente en el bus. – ¿Qué…? Curt……….

Las cosas cambiaron después de ese maldito paseo no se volvió a saber de Ámbar ya llevábamos dos meses desde su desaparición, la calle las habían empapelado de carteles anunciado su ausencia, la escuela no había vuelto a ser la misma, nadie había vuelto a sonreír cada vez que recordaban a ámbar, ethan y yo solo nos teníamos odio y cada vez que nos veíamos continuábamos las peleas, sabia que el la tenia estaba seguro, caminaba por el pasillo que daba a el salón de clases me la imaginaba cuando discutimos por a ver dejado a mi hermana, tan hermosa que se veía ahí con su cabello cayendo por sus hombros hacia su estomago, sus ojos almendrados como me miraban con tristeza, su delicado cuerpo como el de una muñequita… dios!!! la quería aquí porque no me la de vuelves si quieres dejar que su corazón fuera de ethan, entrégaselo pero tráela de vuelta no puedo vivir con la conciencia tranquila así, muero por verla de regreso. –Curt… ¿Cómo estas? –bien y tu Jane. – Intentando reponerme, las cosas se han vuelto tan difícil ¿no? – Claramente, el dolor que inunda cada ser nosotros es casi irreparable – Y han tenido noticias, se dice en las noticias que la han buscado por todo el bosque y que no hay ni si quiera rastro de ella. – No aun nada, dos meses ya y no se sabe nada, que mierda le hizo ethan – ¿Por qué dices eso? ¿ethan? Que tiene que hacer el aquí, ósea el estaba peleando contigo cuando ella desapareció. – Y antes y después y quien sabe, quien sabe de mi querida Ámbar. – Mira Curt una cosa es que respete lo ocurrida y otra que acepte tu amor por ella no tienes para que recordármelo.

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Ahí iba Jane, la chica mas top del colegio la que aun seguía enamorada de mi nuestro amor había acabado hace ya tiempo y para mi no había vuelta, ella no comprendía todo lo que sentía por Ámbar, en realidad lo hacia mis padres se habían enterado de lo que me pasaba y se comportaban de forma tan fría conmigo, decían que era horrible lo que había planeado, el problema era que nunca había planeado nada, seguramente si lo hubiera hecho ahora ámbar estaría conmigo muy lejos y no en manos de ese… – Curt…. – ¿Ethan… que mierda quieres? – Estoy preocupado, ya son dos meses de discusiones y no comprendes yo no tengo Ámbar, que mas quisiera yo tenerla pero esta desaparecida y no se quien la tiene. – Y tu quieres que te crea eso. – Pues si no lo haces vas a caer en lo mismo de siempre y no harás nada por intentar salvarla – ¿salvarla? De quien de que?? – Hay una persona…. – ¿una persona? De que hablas – Patricia… – ¿Qué me estas hablando? ¿Quién es Patricia? – Es mi ex polola… algo especial, distinta y … supo de Ámbar poco tiempo antes que ella desapareciera. – ¿Le dijiste eso a la policía? – No, porque no supe mas de patricia tampoco y no es seguro – No es seguro, dos meses desaparecida y no es seguro – Curt, no soy un hombre cualquiera – No si me di cuenta sabes muy bien como meter en problemas a Ámbar ¿Qué fue lo que le hiciste tu a ella? – La salve… Si la había salvado, la conocía cuando tenía 13 años, pero yo muy diferente el poder que mi padre me había traspasado solo hacia que mi vida se convirtiera en algo malo para cualquiera, su padre se dio cuenta de que yo no era normal y decidió alejarnos, para eso llevo a Ámbar a un medico el cual le hizo olvidar las ultimas veinticuatro horas vividas, entonces yo no fui en su vida, yo la cuide siempre desde lejos logre que nunca la asaltaran y nadie la hiciera sufrir, a lo lejos la amaba y sufría, mi hermano a Damián se metió con su mejor amiga y me impidió que yo hiciera lo mismo con Ámbar. hasta que no pude sentía que algo le pasaba de nuevo, empezaba a ser su héroe a escondida su casa se incendiaba, casi morí al pensar que ella estaba adentro, entre y lo primero que vi fue a ella, estaba todo tan mal la tome y la saque, mi hermano se enojo me obligo a dejarla sola e irme, pero Ámbar, lo sabia me había sentido escucho mi nombre y me encontró acá, si no fue coincidencia a verme venido a

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estudiar acá, fue por ella quería tenerla cerca poder estar junto a ella, pero nunca pensé que solo le iba hacer mas daño. Si la saque de un sufrimiento y la metí en otro. No podría creerlo, Ethan había hecho eso por mi Ámbar la conocía hace años había guardado ese amor durante muchos años y además le había salvado la vida, ahora entendí porque Ámbar amaba y rechazaba al mismo tiempo a Ethan. - ¿Y ella lo sabe? - no, solo sabe que la rescate, no sabe porque, no entiende quien soy realmente en su vida. -porque la sientes, porque no eres normal de que poder hablar - dependiendo de la persona, puedo verla a través de imágenes, sentirla cuando tiene miedo y esta en peligro, tengo mas fuerza y agilidad de lo normal, pero ahora no la siento ahora no la veo. - entonces… ¿ella esta muerta? -no quiero pensarlo… por eso creo que patricia la tiene ella puede hacer que yo deje de verla y sentirla, me es mas fácil pensar que es así . - y si no… - la encontrare, iré en busca de patricia .

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¿Patricia donde estas? La había conocido cuando tenía 16 años, era la hija del jefe de mi padre su cabello era hasta un poco mas debajo de sus hombros color negro, su piel estaba tostada, era pequeña de porte y delgada, sus ojos fueron penetrantes al verme y no se intimido al acercase a mi oreja y decir -Estas bien guapo tu. (me sonroje como un bobo) -tu, igual eres linda -lo se, soy hermosa No tenia ni una sola gota de vergüenza, su ego estaba suficientemente alto como para levantárselo mas, estaba segura de lo que quería y había fijado su meta en mi, además era muy caprichosa y conseguía lo que quería, pero conmigo eso no iba ser tan fácil, mi corazón estaba amarrado a Ámabar aun que ella no me recordara yo la amaba profundamente, ella era mi vida… ella era la luz de mi vida -vamos Ethan que tanto puede ser ella para ti, si ni si quiera te conoce -¿de que hablas? -la conozco, me he acercado a su lado, y he hablado con ella de la vida no tiene idea de ti. -Patricia, ¿Por qué hiciste esto? -es obvio no, quiero obtenerte y claramente estas embobado con esa pendeja, déjala en paz y recorre lo que es mío. Estaba tan segura de conseguirme como su novio, que haría cualquier cosa que tuviera que hacer para conseguirlo, me había enfadado bastante no tenia derecho a meterse con ella, porque se había acercado quizás que le había dicho, no lo había podido ver, patricia podía lograr borrarme toda imagen y presencia de las personas ese era su maravilloso don, el cual su padre lo sabia utilizar muy bien para cometer sus robos… -vamos Ethan cuantas veces tendré que decírtelo, estas hecho para mi y yo para ti estar con alguien normal no será tu ideal, tienes que estar conmigo porque no te queda otra. Tenía razón, ella era la única como yo, no había mas, nunca podría estar con alguien normal, solo le causaría daños y problemas, pero mi corazón tenia un nombre tatuado y era Ámbar y por todo lo que le amaba, me había dado cuenta que intentar olvidarla y dejarla vivir seria la muestra de amor mas grande que podría darle, aun que nunca ella lo supiera. -me alegro Ethan elegiste bien, conmigo estarás mejor.

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Comencé a vivir una historia completamente indiferente para mi en mi vida, patricia era una mujer en un cuerpo de niña fogosa, apasionada, agrandada, caprichosa y muy hot… si lo era, yo nunca me había cruzado con una chica asi, en cambio ¿Quién era Patricia? -Ethan, amor por favor me he acostado con tres hombres en un mes esto es de lo mas normal que hay, te cuidas y no pasa nada. Ese tipo de chica era Patricia, definitivamente no era como yo, nunca había pensado en el sexo, ni si quiera con Ámbar como podría hacerlo con patricia que tipo de vida llevaba esa chica y que tipo de vida pensaba llevar yo. -Ethan, basta de cartuchos, vamos hacerlo o no. -Basta, creo que te iré a dejar a tu casa. -te vas arrepentir, tu padre lo va a pagar si no… Hay estaba demostrando lo caprichosa que era y lo venenosa que se ponía cuando quería conseguir algo, mi padre… mi padre tendría que pagar que yo no quisiera tener sexo con ella. -a ver y que le vas a decir a tu padre, que no te quise tocar -imbécil obvio que no, ya veras o lo haces o te arrepientes, tu decides -claramente tu ganas, pero no será ahora, déjame estar listo Que señorita sonó eso, parecía yo la mina, pero era difícil tan fácil le Salí a ella todo esto, hasta que paso, si debo admitir me gustaba, era linda, pero no podía sacarme de la cabeza a Ámbar y eso ella lo notaba y se vengaba constantemente, la relación iba de mal en peor, me estaba desgastando tanto que di un stop -te vas arrepentir ethan, no soy una niña de 16 años ya tengo 18 y no voy aguantar que estés con ella, si tengo que hacerla desaparecer lo hare.

Ahora lo comprendía meses después su casa de incendio fue ella, ella había comenzado el incendio, la había intentando desaparecer como había sido tan tonto, como no lo había comprendido antes.

ÁMBARRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!! ÁMBARRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!!! ÁMBARRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ÁMBARRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!!

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“Batalla de Sangre” -Aquí estas. -felicidades Ethan, me encontraste ¿Cómo lo hiciste? ¿te costó mucho? -¿Dónde la tienes? -no, no la que pregunta aquí soy yo ok Ethan Me acerque para, ni si quiera sabia que hacer si golpearla, sujetarla, estaba desesperado, necesitaba saber de Ámbar -ni te atrevas idiota a dar un paso y ella podría sufrir graves consecuencias. -¿Qué quieres? ¿Cuál es la idea? -te quiero Ethan, quiero tu amor, tu corazón, tu pasión, tu deseo, todo de ti pero para mí, quiero que la olvides y como no puedes te estoy ayudando. -para con esta obsesión por favor! -Ethan, esto se podría a ver evitado, sus padres podrían vivir felizmente con ella en su ciudad y tu yo podríamos tener una hermosa vida juntos. Pero que paso tu preferiste seguir amándola y deseándola, mientras estabas conmigo Nooo, mi familia nooooooo maldita… sueltameee (Ámbar) -¿Ámbar, estas ahí? -Aléjate te dije, no esta sola adentro. -¿con quien la tienes? - Vamos sal, sal Damián a saludarla. -¿Damián… que haces aquí? - veras tu hermano, es mil veces mas inteligente que tu y sabe que esta mujercita no va causarte mas que problemas y… -Damián, como pudiste, eras mi hermano. -te estoy protegiendo, ya bastante te ha llevado a la ruina -¿y Dominique? … ella acaso era perfecta, tenia algo especial porque ella si contigo y yo no con Ámbar. -Ni la nombres, fue mi peor error y no dejare que cometas el mismo hermano. -que no cometa el mismo, Ámbar para mi no es un error mejor córrete. No se corrió, mi rabia aumento me deslice por el piso y lo presione contra la pared, Patricia no hacia mas que reírse, Ámbar lloraba, parece que había alguien mas con ella que la lastimaba, Damián me miraba con ojos de pena, mi manos comenzó a enterrarse en su cuello, intentaba zafarse, pero yo no me controle y comenzó a caer su sangre en mi cuerpo, la maldita risa de Patricia no paraba, lo solté y cayó al suelo

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-Cállate mierda, Cállate. Mis ojos se pusieron rojos y avance en un segundo a su lado la tome contra mi cuerpo. -te vas a callar o no -Ethan suéltame… -Ahora no… ¿ahora tienes miedo?... ahora se te quito todo pobre idiota -Ethan te vas arrepentir, Janee dáñala ¿Jane… que ? -AHHhh Ethan… Nunca había sentido mas dolor en mi vida, y me lo había provocado el sentir que dañaban a mi Ámbar, mis ojos se llenaron de lagrima y rasgué la cara de Patricia. -Ahh Que me has hecho… Corrí directo hacia donde la tenían, pero sentí que Patricia puso sus manos en mi espalda y la rasgo Mierdaaa!!! -detente o ella muere. -Patricia para esto. -No avances ni un paso más. No podía, no podía avanzar, mi espalda estaba irritada y mi Ámbar no paraba de gritar y de llorar. Mi corazón estaba rompiéndose en mil pedazos no podía seguir y tenia que hacerlo, era horrible todo comenzó a darme todo vuelta tenia a Patricia en mi espalda amenazándome, Damián estaba desangrándose en el suelo y mi querida Ámbar sufría. -por la mierda que quieres, hago lo que quieras pero detente... (Estaba horrible, llorando…) -¿lo que quiera? - si lo que quieras, Patricia tu ganas pero déjala. Después de eso, todo se volvió silencio, Jane salió con Ámbar, estaba ido la mire con tristeza, la tenían toda golpeada, su hermoso cabello se lo habían cortado y teñido, sus manos estaban amarradas y heridas, mi Ámbar… ¿Qué mierda te habían hecho? Estaba tan delgada y débil, su cuerpo su frágil y delicado cuerpo estaba completamente dañado.

-ya suéltala y haz lo que quieras conmigo.

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-Ups olvide un peque detalle, a Jane le gusta Curt y Ámbar es un impedimento para mi hermana. Su hermana, Jane era su hermana, que mas mentiras había que saber, que otras cosas estaban ocultas. -Jane no es normal, Curt si no puede estar con ella. -No, te metas Ethan. -Jane, Ethan tiene razón, porque no te metes con Damián, ops… verdad el pobre esta muriéndose en el suelo. -Por favor curarlo… Patricia llévalo con tu padre es el único que. -no te equivocas... Jane curarlo Jane tiro al suelo a Ámbar y se acerco a Damián, puso su mano en sus heridas y se comenzaron a regenerar, algo me alivio ver eso. -está bien, Damián será mi objetivo, Ámbar puedes quedarte con Curt, cuidado con Susan es una mujer bien perra. Después de eso Jane desapareció con Ámbar, el trato era dejarla cerca de casa, y yo camine junto a Patricia hacia su casa, junto con Damián, nos dejo solos en una habitación, fue en busca de su padre, el trato era que yo me casara con ella. -¿Por qué me hiciste esto? -yo, estuviste a punto de matarme “hermanito” -me consumió la rabia, me cagaste -no, te salve de una situación terrible, Ámbar no es para ti -Querido Ethan, tantas lunas sin verte, así que al fin te has decidido por mi hija, me parece una decisión buena. -así es señor, me casare con su hija. -si mi pequeña siempre consigue todo, estoy tan orgullosa de ti, eres igual a tu madre. Claramente era igual que ella, Roxanne la mujer que mato a mi madre y se hizo cargo de Damián, amaba a mi hermano lo quería como su hijo se había encaprichado con el, como era tan llamativo y no encontró mejor solución que matarla, gente de mierda. Ethan, que piensas de este traje ¿te gusta? Esta lindo verdad, pero no se creo que la cola es demasiado llamativa, aun que eso sería perfecto para salir en primera plana “hija de famoso empresario, contrajo matrimonio y su vestido tenia la cola más llamativa vista antes” Que me importaba su puta cola, su puto vestido, quería saber de Ámbar pero no podía ni acercarme, ni un poco, si no todo se iba ir a la mierda y le podrían volver hacer daño habían pasado cinco meses ya, las noticias la habían declarado como la

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“aparecida” que se encontraba bien, que hasta el momento nunca se supo donde estuvo ni quienes la tenían, que ella no recuerda mas que le habían golpeado un montón de veces y que mas… la sentía a veces sentía que me necesitaba que estaba triste y yo no podía hacer nada. -me voy, no me casare con su hija. -te volviste loco Ethan, no dejare que dañes así a mi pequeña, además sabes lo que es capaz de hacer si la dejas plantada. -si se de que es capaz, tanto se que daño a la persona que mas amaba, o me va decir que no sabía que la chica que estuvo desaparecida por dos meses, fue a causa de su “pequeña”. -¿de qué hablas? -que cree que me acaba de nacer la con función, de no querer casarme con su hija, no ve que todo esto ha sido una sucia mentira, me ha amenazado, me ha obligado, me ha tratado como su marioneta, si no me caso con ella Ámbar muere y como se yo que no tiene una vida feliz en este momento y tienen que quitársela porque yo no quiero casarme. -no se dé que hablas muchacho, pero a mi hija no le harás esto ok. No podía más me sentía horrible, triste, estaba tan solo, viviendo un cuento de mentiras y no mi historia junto a mi amada, no podía odiar mas al amor, a patricia, su puta obsesión había clavado todas sus armas sobre mí, me tenia atrapado y condenado a casarme con ella. -Ethan, mira sé que esto no te emociona, pero vamos a mentirnos, créeme estará toda la prense ahí, todo el mundo, entonces quiero que te veas decente, elegante, deslumbrante, que te saquen una foto junto a tu esposa y sea la más hermosa y llamativa del universo, pero tú no pones de tu parte, hoy Juan te llevara al centro comercial, espero que te haya quedado claro, lo quiero para mi marido. Esta tarde, saldría a fin de esta tortura solo… era mi oportunidad Juan era normal, podría adormecerlo viajar hasta donde Ámbar regresar y despertarlo, a ver comprado una teñida, no lo sé. -detente Ethan, tus pensamientos son los míos, si vuelvo a sentir que estas pensando en ir a verla, olvídate de tener una boda alegre. Que estúpido había sido se me había olvidado, que podía sentirlo, todo había terminado debía resignarme, los trajes eran tan horribles, hasta la que la vi, si era Ámbar, se veía feliz y se encontraba en buen estado estaba junto a Curt y sonreían.

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-Vamos Ámbar, debes comprarte un vestido para la graduación hermoso el más llamativo, para que brilles sobre todas. -sabes Curt que no me importa eso. -Lo sé hermosa pero compláceme, no sabes lo difícil que fue para mí no a verte visto durante tanto tiempo y aun no tengo respuesta de… -Basta Curt… no hay respuesta y nunca las habrá. -Pero y Eth.. -Ni lo nombres por favor Curt. - Discúlpame, yo solo quiero verte feliz. -Bien entra a esa tienda por mí y ve si hay algo de tu agrado. -¿Ethan…? -Si, Curt. -¿Dónde estabas?... desapareciste y apareció Ámbar. -lo sé, fue un truque ella quedo libre y yo encarcelado. -¿de qué hablas? -da igual, mejor cuídala si… adiós. -Ethan… (Casi como suspiro… dijo mi nombre sus ojos se apegaron a mi sus manos se lanzaron sobre mi) -Ámbar, es mejor que te alejes de mí. -No, no me pidas eso han pasado cinco meses sin saber de ti, no me pidas eso ¿estás bien?... te vas a casar con ella o ya lo hiciste, ha ganado… debo resignarme a que no volverás. No puedes casarte con la asesina de mis padres. -¿de qué hablas Ámbar? -Curt aléjate, déjame hablar con Ethan. Me agarro de las manos y me metí en un camarín, comenzó acariciarme cerramos los ojos sus manos estaban tibias, comenzamos a besarnos era todo tan hermoso, era todo tan cálido pero no había tiempo, esto no podía ser. -Ethan, no me alejes no sabes cómo he sufrido, cada noche llamándote y callándome lo que ocurrió, la gente me señala, me hace preguntas tu despareciste como si nada, no de nuevo. -no puedo si lo hago te matara, no voy a dejar que te dañen de nuevo. -Ethan, Patricia no te quiere. -Ni yo a ella, Ámbar yo te amo a ti.. aun no sabes nada no sabes desde cuando te amo. -Lo sé… Curt me lo conto todo. -Curt te… -Sí, me dijo que tenía derecho a saberlo, Curt no me ha intentado conquistar, me ha dejado ser libre, está saliendo con Susan, me trata como su hermana menor tiene miedo de que me vuelvan a dañar, me vio toda herida piensa que tiene culpa de no a verme dejado ser feliz junto a ti.

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-No, Ámbar no puedo… por favor se feliz, no hagas esto mas difícil necesitaba verte y saber de ti pero … no queda más ahora intenta no ver las noticias Abrí la cortina del vestidor y ahí estaba. -Ethan, Ámbar en que quedamos… -Vamos Patricia, le dejaba claro que nos casaremos. -En serio no es lo que acabo de escuchar. -Vamos nos casaremos estarás feliz, déjala en paz. -Aléjate de Ethan, si no quieres volver a vivir dos meses de prisión de nuevo. Ámbar… mi pequeña no hizo más que llenar sus ojos de lagrimas pude ver había recordado cada golpe y yo lo había podido ver, cada grito, insulto, rasguño, combo que le había llegado, cada azote, cada tortura que Patricia le había hecho, no pude contenerme y la golpee, todos me quedaron mirando, el guardia intento llamar a la policía, pero Patricia lo paro. “déjelo” le dijo y nos marchamos. -Nunca más me vuelvas a golpear Ethan, que a la próxima se me olvida que la gente no comprende nuestro poder y mato delante de todos a Ámbar. -Disculpa, vi. -Tengo claro lo que viste, aléjate de todo y concéntrate en nuestra maldita boda Imbécil. Se marcho me dejo ahí, pensando en lo ocurrido… todo estaba tan mal

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“la boda” Había tanta gente, no cavia mas el palacio donde vivía estaba repleto, toda la gente emocionada, los periodistas con sus cámaras y ella feliz y yo más triste que nadie. -Ámbar ¿estar segura de esto? -Si, Curt, esta boda no es de ella, es mía. Había tanta gente, no podía encontrar a Ethan, aun que tampoco era lo que quería, iba esperar que todos estuvieran bien sentados esperando el “alguien se pone” para levantarme y besarlo frente de todos. -Ethan, en media hora nos casamos puedes comenzar a vestirte. -Si “amor” Imbécil, que pensaba que me iba arruinar el día mas hermoso de mi vida, había hecho demasiado para que esto funcionara no me la iba a joder. Algo tenía que hacer, no podía casarme con Patricia, no podía estar con ella, yo amaba a Ámbar, que estaba haciendo ahora ella… tan sola. -Vamos hija lista, debemos comenzar a caminar. -Sí, papa estoy lista vamos. La horrible música comenzó a sonar retumbaba en todo el maldito lugar, claro si hasta iglesia tenían las mierdas, el cura estaba todo feliz, conocía a Patricia desde hace años había soñado con casarla, toda la gente sonreía, todos estaban tan contentos y yo con una cara de sínico, hasta que la vi… era Ámbar.. noo que pretendía que iba hacer. -Vamos papa, mas rápido. -Tranquila, el novia ya no se va, tú podrías salir corriendo, pero el ya está allá. -sí pero me pongo nerviosa, avancemos más rápido si Entonces llego a mi lado, su sonrisa nada se la iba quitar. -mas te vale que no hagas nada. El cura comenzó hablar, yo no tomaba atención de lo que decía me daba igual, se me hicieron los minutos más eternos hasta que todo se congelo, todo paro la gente miro hacia atrás, patricia me miro con cara de odio y cayeron algunas lagrimas, venia caminando por el centro Ámbar, vestida de novia, algo ajustado, delicado, pequeño y blanco.

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-Yo, yo me opongo, porque el que está ahí no es su novio, es mi novio, porque Patricia ha hecho de todo para impedir nuestro amor, incluso me tuvo dos meses secuestrada ¿o no? Todos la quedaron mirando, nadie se atrevía a moverse, el padre de Patricia estaba indeciso como que venía pero no lo hacía, patricia estaba congelada no se esperaba esto. -Detenla Ethan, se me va a borrar todo el mundo y no voy a racionar. -Olvídate, ahí viene el amor de mi vida. -Ethan… -No te vas atrever. Ámbar llego a mis brazos.. la abrase como nunca, toda la gente gritaba, miraba, hablaba, susurraba, nadie se atrevía a moverse, entonces hable. -Esta mujer no miente, porque esto no es más que la manipulación de Patricia, esta mujer es la mujer que amo y por culpa de las amenazas de Patricia no podemos estar juntos. -Basta Ethan, deja en paz a mi hija. -Papá, dile que no puedo hacerme esto. Patricia se descontrolo y agarro a Ámbar por el cuello y la comenzó asfixiar, pero yo racione mas rápido y la tome del brazo y se lo quebré, cayó al suelo llorando… había alcanzado a rasgar algo de su cuello… había derramado sangre pero nada tan grave, la gente comenzó a correr estaba asustada y los periodistas sacaban una foto tras otra, estaba todo tan horrible, hasta que se congelo todo, el padre de Patricia tenía el don de parar el tiempo, y lo retrocedió tanto hasta el día que Ámbar desapareció. -Nada de esto va ocurrir, mi hija no volverá a interferir con ustedes.

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“De regreso” -Ámbar ahí estas. Casi como inconsciente tirada en el suelo, la tormenta era fuerte, la pobre había caído y no había tenido fuerzas, entonces la vi estaba Jane observándome. -Te saliste con la tuya, mi padre me ha prohibido realizar lo que ahora iba hacer. -Entonces ¿Qué haces aquí? -No puedo creerlo, mi padre nunca había utilizado su poder, ni si quiera cuando mi madre fue asesinada por tu padre. ¿Por qué lo ha hecho por ti? -Era obvio, no ha sido por mí, esto solo iba llevar a la ruina a tu hermana. Entonces tome a Ámbar en mis brazos la sostuve con tanta fuerza y amor, despertó, estaba tan herida pero seguía igual de hermosa, mi querida Ámbar, seguro no recuerdas nada de lo vivido y eso me alegra, solo sé que te amo más que nunca y que ahora seré sincero con mis sentimientos, no volveré a perderte nunca más te dejare mi amor. -Ámbar…

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-¿Curt? -Que bueno que despertaste, el susto que nos haz dado a todos, menos mal que Ethan te encontró. -¿Dónde esta? -Afuera, le pedí que me dejara contigo, misteriosamente cedió como si nada. -Me duele todo, que me ocurrió. -Digamos que te caíste y te machaste con barro, nada muy grave. -¿puedo pasar? -Si, Ethan pasa…. ¿Estaba siendo injusta con Curt? No recordaba mucho que había pasado, tenía algunas visiones extrañas de alguien que no conozco, veía a Ethan diferente, sentía que nuestro amor crecía, pero no lo comprendía era todo demasiado confuso. -Curt, me puedes dejar a sola con Ethan, Por favor. -Si, como gustes princesa, estaré afuera cualquier cosa. -Sí, no te preocupes, estaré bien. Me quede mirándolo, tan lindo que era… no podía hablarle lo deseaba tanto en mi, deseaba sus besos y creo que él lo sabía, porque se acerco y me beso

-Preciosa, te extrañe demasiado. -Lo sabía, no paso un día ¿no? -no, Ámbar… pasaron meses. Algo recordaba, algo extraño había ocurrido y Ethan me lo afirmaba habían sido meses, pero no lo recordaba todo, creo que… -haremos un trato, tu y yo. Te contare lo que ocurrió, pero omitiré cualquier daño hacia tu persona y no preguntaras nunca mas sobre el tema, ni curiosearas en lo que no te conté. Era un trato bastante a favor de el, pero que mas daba el lo sabia todo y yo solo tenia pequeños recuerdos, que al parecer iban ir desapareciendo. -esta bien, acepto tu trato. -Bien mañana cuando volvamos a la ciudad, te pasare a buscar, si será en una moto nueva color negro, te llevare tu casco e iremos a un lugar muy especial ¿le parece? -jajaja, claro que me parece. -ahora me iré ya que Curt debe estar impaciente por entrar, estamos hablando Hermosa.

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Entonces Ethan cruzo esa puerta, casi como un ángel, sentía que todo había cambiado que habíamos pasado un dolor inmenso pero que al fin habíamos logrado concretar nuestro gran amor, parecía cuento de hadas, la ciudad de las fantasías, mi rostro mostraba la ingenua cara de una niña de cinco años esperando el final feliz del cuento, aquella vez cuando ves venir a tus padres y los abrazas porque sabes que solo ellos te han de proteger, me quitaron a los míos sabia quien, pero no lo recordaba… Ethan tendría que contármelo, comenzaba al fin a obtener la vida que necesitaba, a poder entender que solo yo podía salir adelante, que podían haber cien hombres tirando de la cuerda de mi rescate pero que si yo no me levantaba, nunca lo iba hacer. -Ámbar ¿estas bien? -Si, Curt, muy bien mas que nunca. -¿Por qué tan feliz? -Curt, eres una gran persona pero deberías conocer mas a Susan, quizás ella es la niña con la que debes salir, yo soy tu hermana ahora. -Pero… -No, pero nada, tus padres me adoptaron, soy tu hermana no hay ni una posibilidad de que seamos algo mas que hermanos. Su cara se entristeció, sentía su dolor pero debía dejarle las cosas claras si alguna visión tenia, era la de el con Susan tan felices se veían y si podía dar pie a esa felicidad lo iba hacer, no iba dejar que esto siguiera como estaba. -y hablo de Susan, no Jane, ni lo pienses. -Ámbar, estoy enamorado de ti. -No, estas encaprichado de mi y eso no es amor. Al fin llegamos a nuestra ciudad, le habían comentado lo ocurrido a Agatha así que estaba algo nerviosa, pero se le paso en cuanto me vio bien, su esposo se había ido de la casa mientras nos encontrábamos en el valle, cobarde de mierda la pobre Adriana estaba muy adolorida, yo la curaría sabia que quizás no era tan especial como Ethan , pero que el amor lo cura todo. -Ámbar, Curt… llegaron hermanos. Nos abrazo tan fuerte, tan delicada y pequeña… y ahí estaba queriéndonos como nunca, Agatha solo nos miraba. -¿se encuentran bien?... tuvieron un buen viaje al menos de regreso. -Si mama, Ámbar sufrió un accidente pero nada grave la cuidamos antes de venirnos y esta ok. -si, gracias por preocuparse, deseo ir a mi cuarto. Subí las escaleras sabia que Ethan llegaría pronto, tenia que cambiarme de ropa al menos y ponerme linda, uno no sabia que podría pasar hoy, después de un rato lo

Abish Galdámez


sentí llegar, corrí por las escaleras y antes de terminar de pasar el pasillo hacia la puerta vi a Curt, me miraba triste. -¿Te vas con el no…? -Iremos a conversar. -Sabes a que me refiero, ¿serás su novia ahora? -bueno yo… -Que les vaya bien. Y subió por las escaleras directo a su cuarto, era incomodo era un dolor distinto, pero debía pensar en mi en la felicidad que me traía Ethan. -Hola Ethan. -Vamos, sube a la moto, toma tu casco y sujétate fuerte.

Comenzó andar a mucha velocidad, el viento estaba fuerte pero junto a el me sentía demasiado segura y bien… su cuerpo era tan lindo y me agradaba demasiado después de recorrer mucho al fin llegamos a donde quería traerme, era un mirador hermoso lleno de pasto y rosas, se podía ver gran parte de la ciudad y estaba solo. -Bien, cumpliré mi trato te lo contare sin preguntas… y no me detendré hasta el final. Cuando teníamos trece años te conocí en el campamento, el que dirigía tu padre, entonces comenzamos a vivir la historia mas linda de amor que nadie podrá vivir, eras tan hermosa tan alta para tu edad, pero así te quedaste y dejaste de ser alta jaja tu piel tan blanca llena de detalles hermosos, esos ojos almendrados color café claro, tu delicado cuerpo de niñita, todo me enamoro de ti y al parecer yo de ti aun recuerdo “eres tan fortachón, pero me gustas” te agradaba mi gran espalda, me encontrabas algo pálido y alto, pasábamos las horas juntos en la laguna observando si se movía algo, me contabas de tus amigas del colegio y del hogar sobre todo de Domini, tu mejor amiga, también me contaste que no te llevabas muy bien con tu padre, ya que era demasiado exigente contigo y ya lo creo yo. -Ethan, ¿Por qué eres tan especial? Porque tu belleza es tan distinta a los demás. -No, tanto como la tuya Ámbar, a tus trece años eres la mas hermosa de la tierra. Tan delicadas palabras utilizabas para describirme y admirarme, tu belleza era inalcanzable por nadie, tu delicadeza era lo que me hacia estremecerme. Estuvimos todo ese día juntos tu padre se ponía celoso y comenzó cada vez a ser mas quisquilloso, hasta al final del día, nos alejo completamente, entonces te llevo donde un doctor que te hizo olvidar las ultimas veinticuatro horas de vida, desaparecí de ti,

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ya no existí mas en tu vida, durante años me dedique a cuidarte en silencio, conocí a Patricia entonces, una obsesionada conmigo, lamento que por culpa de eso, se arruinara tu vida, ella incendio tu hogar y tu familia murió, yo solo pude salvarte a ti, no tenia tiempo, mi hermano me estaba presionando tu casa ya estaba demasiado quemada, tenia miedo, no supe bien como actuar lo lamento, entonces después de eso averigüe donde te trasladarían y me inscribí en la misma escuela que tu para poder estar mas cerca de ti, pero al parecer solo te traje mas problemas, patricia junto a su hermana jane, planearon secuestrarte y me amenazo con que si no me casaba con ella, te mataría, pero tu fuiste tan valiente y el día de la boda te presentaste vestida a buscar a su novio, todo fue tan especial, su padre paro la situación de volviendo todo el tiempo, justo antes de que te secuestraran, y aquí estamos amándonos.

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