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Un nuevo año, nuevas luchas y nuevas perspectivas Este pasado año fue matizado por el aumento progresivo en el costo de vida, la precarización del trabajo, la legalización de medidas ilegales que afectan nuestras condiciones laborales por medio de la Ley 7, la aprobación de la Ley de Permisos, la implementación progresiva de la privatización de servicios públicos, el despido masivo de empleados públicos, entre otros. A pesar de esta feroz ofensiva, la clase obrera junto a otros sectores desposeídos y marginados han respondido con diversos niveles de intensidad, pero con determinación y ensayando formas organizativas que provoquen la reversión de las medidas antiobreras impuestas. Luego de la constitución del FASyL en enero de 2009 se logró organizar un 1ro de mayo masivo, combativo y con claros planteamientos de clase. La Coalición Todo Puerto Rico por Puerto Rico convocó sendos paros el 5 de junio y el 15 de octubre, que en términos de masividad y combatividad fueron exitosos. Sin embargo, a partir de esa espiral ascendente en la lucha social ha habido un reflujo que se ha intensificado por las “tradicionales fiestas navideñas”, arma predilecta de la burguesía para madrugarnos cada nuevo año con nuevas medidas opresivas. A raíz de las condiciones políticas y sociales actuales, ¿Qué podemos esperar para este nuevo año? Avance vs. Oportunismo A pesar de la noción del público general, el movimiento obrero enfrenta esta nueva ofensiva burguesa dividido en varias tendencias. Estas divisiones no se dan en el vacío o por capricho, sino que responden a visiones estratégicas, políticas e ideológicas sobre las cuales cada tendencia visualiza cómo se debe llevar el proceso de lucha. Por un lado, la Coalición, sector bendecido y santificado por el sindicalismo corporativo estadounidense junto a determinados sectores “soberanistas” del Partido

Popular, del movimiento independentista y organizaciones socialistas, se presenta como el “abanderado” de la lucha obrera y social. Actualmente este sector impulsa una “Huelga General”, convirtiéndose en su mayor propagandista utilizando sus inmensos recursos económicos, sus accesos a la prensa burguesa y sus portavoces insertados en los programas radiales de análisis.

Algunos de los líderes de la Coalición son conocidos archienemigos de la clase obrera, quienes con sus salarios de ejecutivos y sus manejos antidemocráticos dentro de sus sindicatos, se han convertido en una cuña de la burguesía clavada en el movimiento obrero. Su oportunismo se ha evidenciado por sus actuaciones apresuradas y mediáticas que carecen de planteamientos que cuestionen las incongruencias del sistema. Estableciendo además prácticas autoritarias como declarar una huelga sin consultar con sus matrículas, y encima, adelantarle al patrono la duración de la misma. Reniegan la discusión abierta y franca sobre a qué se refieren cuando hablan de Huelga General y de cómo hay que hacerla. Hablan de “asamblea del pueblo” cuando nunca se estableció un proceso deliberativo y la generación de un documento que reflejara el contenido de esas discusiones. Hablan de no perder tiempo en discusiones y de organizarla, mientras en la práctica no toman medidas efectivas de educación y de participación de sus matriculas en ese proceso, así como tampoco de otros sindicatos y


sectores que pretenden integrar. Hablan de que las condiciones hay que crearlas, que nunca van a estar del todo favorables al proletariado. Esto es cierto, sin embargo, lanzarse a un proceso complejo de confrontación simulada con la burguesía, sin organización verdadera, sin discusiones francas con otros sectores del movimiento obrero provocará la destrucción de los esfuerzos que se han ido desarrollando durante este año y un nuevo retroceso de la lucha. El otro sector, compuesto por el Frente Amplio de Solidaridad y Lucha (FASyL), plantea otro tipo de lucha más a largo plazo, y no basada en la coyuntura actual. La misma está fundamentada en la organización de consejos regionales en cada pueblo, para tener la capacidad de golpear al capital en otras regiones fuera del Área Metropolitana. El propósito de estos consejos es que se puedan integrar todos los sectores en lucha de nuestra sociedad, ambientales, comunitarios, sindicales, de género, que a fin de cuentas todas son luchas de las clases marginadas del país. En fin, enfatiza en la organización efectiva, desde las bases y no desde las cúpulas, del pueblo para prepararlos para una lucha prolongada contra el capital y sus esbirros.

¿Qué proponemos las y los comunistas? Las matrículas de los sindicatos que componen la Coalición deben exigirle a sus líderes que convoquen asambleas para consultarlas sobre ese paso que pretender dar antidemocráticamente y en contubernio con el patrono. La Coalición debe responderle a sus matrículas de dónde pretenden obtener el dinero para subvencionar el proceso huelgario, en particular para auxiliar a las y los trabajadores, porque sabemos que sus jugosos salarios están seguros.

Impulsar asambleas de desempleados, en las que se delibere sobre cómo integrarlos a la lucha, además de generar estrategias que les ayuden a mitigar su situación económica. Impulsar asambleas de delegados en los distintos talleres y centros de trabajo en los que se discuta sobre la huelga para adelantar el proceso de concienciación de las y los trabajadores. Continuar con la organización de consejos regionales del FASyL, con miras a largo plazo y no meros “comités de huelga”. El pueblo, las y los trabajadores debemos tener claro que la Huelga General es necesaria y que ciertamente puede lograr que se reviertan las políticas neoliberales de este gobierno fascista. Sin embargo, estos complejos procesos no pueden generarse por decreto, sino que hay que construirlos sobre la base del dialogo sincero, el establecimiento de puntos en común y organizarlos pacientemente para que el proletariado los acometa con plena conciencia de sus posibilidades y de los riesgos que implica. Lanzar a las y los trabajadores a un proceso de lucha para el cual no han sido preparados y que tampoco han participado en su organización será un acto de suma irresponsabilidad que tendrá un efecto desmoralizador y de desmovilización difícil de recomponer. A pesar de esta compleja situación, es muy posible que el pueblo y el proletariado podamos generar las condiciones sociales y políticas de acumulación de fuerzas necesarias para dar al traste con la propuesta de la burguesía y sus tecnócratas. Debemos seguir trabajando en la organización del proletariado para construir un poder político capaz de destruir el régimen de explotación burgués para iniciar la edificación de una sociedad diferente basada en la solidaridad y en el bien colectivo. Trabajador ocupa tu puesto en la lucha. Ponte en contacto con nosotros. Portal: www.refundacioncomunista.com Correo electrónico: refundacionpcp@yahoo.es Apartado postal: Apartado 71325 Buzón 69 San Juan, Puerto Rico 00936

Enero 2010  
Enero 2010  
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