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1516 para el cuatrienio 1517-1520. En ellas constaba la declinación solar diaria durante el referido periodo. El cálculo de la latitud mediante la medición de altura del Sol estuvo entonces al alcance de cualquier navegante, ya que sólo debería sumar o restar el valor de la declinación solar que constaba en la tabla a la distancia cenital [90º- h], siendo h la altura meridiana del astro para el lugar de observación. La única dificultad radicaba en el valor positivo o negativo de ambos parámetros, ya que la declinación es positiva al norte del ecuador celeste y negativa al sur, y la distancia cenital presentaba un valor positivo si se tomaba de cara al norte o negativo de cara al sur. Tampoco convenía olvidar el hemisferio en que se encontraba el observador. Estas circunstancias fueron plasmadas detalladamente en lo que se conocería por el regimiento del Sol. Se redactaron entonces seis reglas que están presentes tanto en la Guía de Évora como en la Guía de Munich y que paso a resumir siguiendo a Luis Albuquerque (29): Con el observador en el hemisferio norte, se dictan las siguientes reglas, teniendo en cuenta que φ es la latitud, h la altura del astro sobre el horizonte y δ la declinación: 1ª Sombra hacia el norte: φ= [90º - h] + δ 2ª Sol al norte del Ecuador y sombra hacia el sur: φ= [h + δ] - 90º 3ª Sol al sur del Ecuador: φ= 90º - [h + δ] Con el observador en el hemisferio sur: 4ª Sombra hacia el sur: φ= [90º - h] + δ 5ª Sombra hacia el norte: φ= [h + δ] - 90º 6ª Sol al norte del Ecuador: φ= 90º - [h + δ] A pesar de todo, estas reglas eran de dudosa aplicación cuando el piloto no sabía exactamente en qué hemisferio se encontraba por su proximidad al Ecuador. Se añadieron entonces pautas para aplicar una u otra regla en función de que la suma de la altura y la declinación fuese mayor, igual o menor que 90º. Para la concreción de este regimiento en tablas, era preciso un cuadrante o mejor un astrolabio para medir la altura del Sol todos los días del año y una ampolleta para determinar la misma hora en un único punto de observación. Hasta nosotros han llegado referencias a tablas que fueron redactadas para enclaves como Lisboa o Madeira, entre otros. En las tablas, la declinación del Sol se anotaba junto a su longitud celeste. En astronomía, la obtención de este último valor se determina por la situación del Sol en el plano de la Eclíptica y se cuenta para ello, en la dirección del movimiento aparente del astro, a partir del punto Aries o vernal (punto donde el Ecuador celeste y el plano de la Eclíptica se cortan). Cuando el Sol supera dicho punto, el astro cambia de hemisferio celeste y la Tierra, de estación. En la época, a efectos de cómputo, se tomaba entre 10º y 30º por cada signo del

Astronomía y navegación en los siglos XVI y XVII  

Ensayo histórico

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