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Bogotá, D. C., Colombia, 4 de octubre de 2015. ISSN 1794-4937

Magazín

pedagógico

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n.º

II semestre de 2015

1/2 UPN

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años apuntes históricos

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La acreditación Formación en La investigación UPN: territorio en la UPN. de paz. la práctica institucional Un ejercicio una acción pedagógica: para la UPN: un tejido de vocación y un esfuerzo colectiva de y un compromiso que singulariza compromiso con convivencia en la tarea colectivo la educación la universidad formadora de la upn

en esta edición

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universidad instituto pedagógica pedagógico nacional nacional. un compromiso Un proyecto pedagógico con la formación de maestras y de frontera maestros para

una Colombia en paz

UPN

60 años Apuntes históricos La creación de la Universidad Pedagógica Nacional en 1955 representa un momento significativo en la historia de la educación nacional: de una parte, recoge dos diversas tradiciones pedagógicas (una alemana, representada en el antiguo Instituto Pedagógico Nacional para señoritas (ipn), fundado en 1927, y otra francesa, la Escuela Normal Superior, creada en 1936); de otra parte, es muestra de una tendencia emergente, procedente del ámbito norteamericano, que comienza a cobrar fuerza después de la Segunda Guerra Mundial: los llamados estudios sobre el desarrollo. La tradición alemana se remonta más allá de la creación del ipn. Hacia la década de 1870 los liberales radicales trajeron la primera misión pedagógica alemana y contrataron varios profesores de ese país para dirigir las escuelas normales. Entre 1924 y 1926, el gobierno conservador contrató una segunda misión pedagógica y, en el marco de un conjunto de medidas dirigidas a reorientar la formación de maestros, trajo a dos profesores alemanes: Julius Sieber, para dirigir la Escuela Normal de Varones de Tunja,

Niños del jardín infantil, instalaciones calle 72, 1966.

y Franziska Radke, como directora del ipn. Radke permaneció en su cargo hasta 1937, cuando, por razones políticas, fue expulsada de Colombia. Con el regreso de los conservadores al poder se restablecieron las relaciones con la pedagoga, a quien se le encargó la tarea de dirigir la nueva Escuela Normal Universitaria Femenina, creada en 1951, y dentro de la cual funcionaría el ipn como colegio femenino de prácticas de las futuras maestras. Cuatro años después, en 1955, la Escuela Normal Universitaria Femenina se convirtió en la Universidad Pedagógica Femenina. Con ello se le quiso dar un estatus mayor a la formación de maestros, en lo que se tradujo la decisión política de darle estatuto universitario al oficio docente y, con ello, mayor autonomía a la institución encargada de su formación. Todo este proceso hacía parte de un nuevo modelo para pensar la organización de la educación nacional y la formación de maestros, fundamentado, principalmente, en la economía, la sociología y la administración, e impulsado por una serie de misiones internacionales como las dirigidas por Lauchin Currie

(1949) y Joseph Lebret (1956). Aquí es donde podemos escudriñar las relaciones filiales entre el Instituto Pedagógico Nacional (ipn) y la Universidad Pedagógica Nacional (upn). La upn en su gestación quiso recoger la trayectoria y la apuesta fundacional del ipn, especialmente en lo relacionado con su experiencia en la formación de maestras para las escuelas primarias y normalistas, la formación de inspectores nacionales y la formación de maestros en ejercicio a través de los llamados cursos complementarios. Lo que hizo potente esta experiencia, y lo que llevó a que esta se recogiera en la propuesta de estructura orgánica de la upn, fue la figura de formar en la práctica, la cual era posible gracias a que el ipn, como instituto de educación básica, desde preescolar (kindergarten), pasando por la primaria y hasta el bachillerato, no tenía otra razón de ser distinta a la de servir de lugar para la experimentación de alternativas pedagógicas de avanzada en la que se formarían los mejores maestros. He allí su singularidad, su éxito, su fortaleza.

Alejandro Álvarez Gallego

Director ipn aalvarez@pedagogica.edu.co

Carlos Ernesto Noguera Ramírez

Decano Facultad de Educación cnoguera@pedagogica.edu.co

A instancias de la Unesco, la Universidad Pedagógica Femenina funcionó como centro piloto de lo que sería un experimento llamado unidad homogénea, aplicado por Franciska Radke desde 1955. Esta práctica consistía en un internado donde las futuras maestras vivían con sus formadoras


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Magazín pedagógico

para garantizar una orientación y una metodología rigurosa y controlada. Los métodos con los que se formaban las maestras eran trabajados en seminarios permanentes y discutidos en juntas mensuales, en las que se revisaba la consistencia lograda en las prácticas que realizaban en el preescolar, las escuelas primarias anexas (El Nogal y calle 73) y en el bachillerato del ipn. No siempre se logró que las maestras en formación vivieran en los predios del ipn, donde estaba su lugar de prácticas (varias estudiantes, por razones de espacio, vivían en casas de religiosas o en las residencias femeninas de la Universidad Nacional); sin embargo, sí se garantizó que fueran becadas con recursos del Ministerio de Educación. Otra de las apuestas del modelo de unidad homogénea era la posibilidad de que las niñas que ingresaban al preescolar pudieran continuar su vida como estudiantes hasta que salieran egresadas como maestras tituladas de la Universidad Pedagógica Femenina financiadas por el Estado. A partir de la salida de Radke, y como efecto de la nueva tendencia de los estudios del desarrollo, hacia la década de 1960 la upn se distancia de la tradición normalista y de la pedagogía alemana. Desde 1962 abandona su carácter de institución femenina y se convierte en mixta con el nombre de Universidad Pedagógica Nacional. Un hecho significativo de los nuevos rumbos de la upn es la creación del Instituto Colombiano de Pedagogía (Icolpe), adscrito a la Universidad y encargado de la realización de dos tareas consideradas claves en su momento, en la medida en que no existían en el país: la primera, la investigación socioeducativa y la investigación curricular, con las que el Ministerio de Educación buscó atender programas como el de integración Rector Adolfo León Atehortúa Cruz Dirección general Hadasha Cárdenas Garzón Edición Diana Beatriz Daza Rodríguez Diseño y diagramación Andrés Torres Bohórquez Darío Redondo Gutiérrez Fotógrafo Darío Redondo Gutiérrez Fotógrafías históricas Museo Pedagógico Colombiano Archivo fotográfico Biblioteca ipn revisión ortotipográfica Lucía Bernal Cerquera Impresión El Espectador Grupo de Comunicaciones Corporativas Edificio Administrativo

Carrera 16A n.º 79-08, piso 8 / 594 1894 ext. 217 / comunicaciones@pedagogica.edu.co

Universidad Pedagógica Nacional Calle 72 n.º 11-86 www.pedagogica.edu.co Instagram: @comunidadUPN Twitter: comunidad UPN Facebook: UPNinstitucional

El Magazín Pedagógico es un medio de comunicación institucional de la Universidad Pedagógica Nacional.

educativa urbana (el caso de los Institutos Nacionales de Educación Media Diversificada [inem]) y rural (las Concentraciones de Desarrollo Rural); la segunda, la capacitación docente, la asesoría pedagógica y la elaboración de medios educativos y textos escolares (Müller, 1992). Con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (pnud) y la asistencia técnica de la Unesco se creó el Centro de Documentación Educativa (primero en el país) y el Centro de Recursos Educativos; en 1971 se abrieron los primeros posgrados en educación en la Escuela de Graduados con los programas de Administración educativa, Orientación y consejería, Supervisión de enseñanza media y Psicopedagogía (Müller, 1992). Durante las primeras décadas de su historia la upn fue pieza clave para el desarrollo e implementación de políticas educativas nacionales, en tanto institución estrechamente ligada al Ministerio de Educación Nacional. A partir de la década de 1980, las nuevas políticas de organización del sistema de educación superior (Decreto Ley 080 de 1980), a medida que favorecían la autonomía universitaria, fueron distanciando a la Universidad del Ministerio de Educación y, por tanto, de su papel en la promoción e implementación de políticas educativas nacionales. Desde inicios del siglo xxi, la upn se ha visto obligada a ampliar su matrícula (en la última década ha duplicado su población estudiantil que hoy llega a los 10 000 estudiantes) con la misma planta profesoral definida desde 1993, sin un aumento proporcional de su presupuesto y en la misma planta física. A pesar de la difícil situación financiera, condición compartida con las demás universidades públicas del país, la upn hoy está retomando el

liderazgo que tuvo en las décadas pasadas e intenta estrechar de nuevo los lazos con su ipn para poder orientar las políticas nacionales de formación de maestros, como lo estableció la Ley 30 de 1992. Desde luego, los tiempos han cambiado, pero nuevamente se escuchan diferentes voces haciendo un llamado a redefinir la formación de docentes, pues se reconoce que de ello depende, en gran parte, el mejoramiento sustantivo de la educación. La Universidad está llamada, por su misión y por su origen, a liderar dicho proceso, y para ello cuenta con su amplia tradición y un ánimo renovado en la búsqueda de nuevos caminos para la pedagogía y la escuela. El reto es pensar la complejidad en la que hoy se debate el problema de la formación de las nuevas generaciones, y creemos que están dadas las condiciones para abrir el pensamiento pedagógico hacia nuevos horizontes y prácticas.

Edificio P, instalaciones calle 72, 2015.

El futuro de la formación de los educadores del siglo xxi en Colombia pasa por lo que se logre hacer con la Universidad Pedagógica Nacional, y para ello la historia nos recuerda cómo se han enfrentado los desafíos de cada momento. Castro, J. (2009). Memoria institucional y acontecer pedagógico. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional. Müller, I. (1992). La lucha por la cultura. La formación del maestro colombiano en una perspectiva internacional. Bogotá: Centro de Investigaciones de la Universidad Pedagógica Nacional (ciup).

Fachada instalaciones El Nogal, 1972.


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Edición n.º 33 / II semestre de 2015

La acreditación institucional para la UPN: un esfuerzo y un compromiso colectivo

Desde el año 2007, la Universidad Pedagógica Nacional formalizó su decisión de asumir el proceso de autoevaluación con fines de acreditación; sin embargo, solamente a partir del año 2013 se crearon las condiciones institucionales para iniciar las acciones tendientes a materializar los requerimientos de este proceso. En el segundo semestre de 2013, la Universidad recibió la visita de los pares académicos encargados de analizar las condiciones iniciales. Posteriormente, en noviembre del mismo año, el Consejo Nacional de Acreditación (cna) le notificó su aval a la Universidad para realizar el proceso de autoevaluación, y le señaló un conjunto de aspectos que hacían evidentes los compromisos de la institución con la calidad, así como una serie de acciones que debía desarrollar y consolidar para mejorarla.

cionados con los logros de la misión y el proyecto institucional, los procesos académicos y administrativos, la investigación, la pertinencia e impacto social de la Universidad, el bienestar institucional, la infraestructura física, las condiciones financieras, entre otros. Para dar cuenta de estos factores se abordaron 34 características y se examinaron 353 indicadores (210 documentales, 75 estadísticos y 68 de percepción entre la comunidad universitaria), cuyos resultados muestran las fortalezas de la Universidad en la calificación de cumplimiento en alto grado (con puntajes que oscilan entre 4.1 y 4.5) en 9 de los 10 factores, así como sus debilidades en uno de ellos (recursos de apoyo académico y planta física), en el que obtuvo un nivel aceptable de cumplimiento (con una calificación de 3,93).

Desde la upn resaltamos una visión de la calidad que reconoce el carácter de bien público de la educación y las diferentes formas como ella puede contribuir a los debates y acciones que requiere el país para la disminución de las desigualdades sociales y la priorización de la justicia social. Durante los dos últimos años, la Universidad se ha ocupado de atender estas recomendaciones (7 en total), así como de realizar el proceso de autoevaluación institucional, y hoy es posible mostrar con satisfacción, no solo un conjunto de documentos y un informe de autoevaluación que dan cuenta de la tradición, los logros y aspectos por mejorar de la upn, sino unas obras emprendidas con el compromiso de hacer de ellas condiciones y formas de vida apropiadas y consonantes con el carácter público de la institución. Para el proceso de autoevaluación, la upn acogió las orientaciones fijadas como referentes por el cna; de este modo, se analizaron 10 factores rela-

Comparsa de la alegría por la acreditación institucional, instalaciones calle 72, 2015.

En cuanto a los aspectos cualitativos, este ejercicio de autoevaluación muestra diversos logros de la upn en medio de las condiciones y limitaciones que enfrentan las universidades públicas, a la vez que sitúa los asuntos que esta debe priorizar, los cuales están estructurados en el Plan de Mejoramiento (2015-2019) derivado de la autoevaluación, así como en las proyecciones establecidas en el Plan de Desarrollo Institucional (2014-2019).

Como resultado de este proceso, este año se hizo visible un importante número de obras y acciones de transformación que revelan el compromiso de la Universidad con la idea de calidad que se ha construido en la institución y que se relacionan con su capacidad para aportar a la formación y potenciación de maestros e investigadores en educación, así como a la construcción del proyecto político y pedagógico del país. Bajo esta perspectiva, desde la upn resaltamos una visión de la calidad que reconoce el carácter de bien público de la educación y las diferentes formas como ella puede contribuir a los debates y acciones que requiere el país para la disminución de las desigualdades sociales y la priorización de la justicia social. De manera particular, hoy damos cuenta de los logros académicos, administrativos y de gestión –que se dieron al acatar las recomendaciones del cna, así como las surgidas del proceso de autoevaluación institucional– que le permitirán a la Universidad gozar del reconocimiento interno y externo que otorga la acreditación de alta calidad. Dichos logros son: la mejora y adecuación de la planta física y tecnológica para la docencia y la investigación; los avances en la configuración de una planta de profesores de tiempo completo y en la cualificación profesoral; el aumento del acervo bibliográfico y la mejora de los servicios bibliotecarios; la ampliación en la participación de profesores en actividades investigativas y de producción académica; el estímulo a la enseñanza de una segunda lengua, en especial, del inglés; el fortalecimiento de la participación de profesores y estudiantes en actividades académicas en el ámbito nacional e internacional, y el fortalecimiento de estrategias para reducir tasas de deserción estudiantil, especialmente expresadas en un amplio conjunto de apoyos e incentivos.

Olga Cecilia Díaz Flórez

Docente Facultad de Educación odiaz@pedagogica.edu.co

Sandra Patricia Rodríguez

Vicerrectora de Gestión Universitaria srodriguez@pedagogica.edu.co

Durante los días 8, 9 y 10 de octubre la Universidad Pedagógica Nacional recibirá al equipo de pares académicos designado por el Consejo Nacional de Acreditación (cna) para adelantar la visita de evaluación externa con fines de acreditación institucional. Esta comisión está conformada por los siguientes académicos del ámbito nacional e internacional: Carlos Augusto Hernández Rodríguez Coordinador Eduardo Posada Flórez Relator Gilberto Alfaro Varela Par internacional José Germán López Quintero Edilberto Montaño Orozco Pares nacionales


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Magazín pedagógico Nylza Offir García Vera

Docente Facultad de Educación nogarcia@pedagogica.edu.co Práctica pedagógica de la Facultad de Bellas Artes en la Escuela Maternal, 2015.

Piedad Ortega Valencia

Docente Facultad de Educación portega@pedagogica.edu.co

Formación en la práctica pedagógica:

un tejido que singulariza la tarea formadora de la upn La formación de maestros se inscribe hoy en un campo de tensiones, ambigüedades y exclusiones en nuestro país, así que dar cuenta de unos trayectos formativos supone contar con un mapa, el cual, paradójicamente, se nos presenta desterritorializado: de sujeto de saber pedagógico hemos pasado a “profesional competente”, “experto en ambientes de aprendizaje” u “operario de las tic”, entre otros. Son estas miradas las que desdibujan, poco a poco, la identidad de los maestros en tiempos de despedagogización y desprofesionalización docente, como lo afirma el investigador Marco Raúl Mejía, y es en este escenario en que las instituciones formadoras de maestros, como la nuestra, subsiste, insiste y persiste con sus proyectos de formación. Un trayecto de cinco años, que una vez culmina, enfrenta también a los futuros maestros a la desintegración de una promesa basada en el ideal de movilidad, el reconocimiento de sus identidades y el ascenso social. Quizás no es la única profesión con este panorama desalentador, pero este hecho se agudiza aún más, puesto que son precisamente los maestros quienes tienen que hacerse cargo de educar a quienes en su mayoría viven en contextos de exclusión y desigualdad, y padecen los efectos de múltiples violencias. A estas situaciones hay que sumarles otra realidad: quienes siguen formándose en la especificidad de la pedagogía, lo hacen sabiendo que se enfrentarán a un campo laboral en el que ya no hay especificidad posible, pues cualquier profesional, de cualquier carrera, puede hacerse cargo de educar a los otros. Estamos ante el desarraigo profesional, como una de las tantas políticas ‘reformistas’ instaladas en el sistema educativo nacional. De ahí que se agudice la incertidumbre en los proyectos laborales, familiares y culturales de esta generación de maestros, pero también que emerjan condiciones de posibilidad para hacer más válido y legítimo optar por una carrera en educación. En este escenario nos preguntamos: ¿qué diferencia hay entre un profesional que se forma para esa tarea y aquel que no lo hace?; ¿cuál es la impronta, la especificidad de saber que lo prepara para ese estar y actuar en-y-con-losotros?; finalmente, ¿es posible cultivar la vocación educadora? Responder a estas formulaciones implicaría explicitar el entramado epistémico, contextual y práctico que constituye esta experiencia de formación y enculturación pedagógica, pero también develar los modos como se concibe la educación, la escuela, la pedagogía, la enseñanza, en un país como el nuestro. Por ahora decimos que en nuestra tarea formativa se despliegan múltiples iniciativas que nos permiten tejer el vínculo pedagógico, no solo en la escuela sino en muchas otras comunidades, asumiendo así nuestra respon-

Ante las preguntas¿por qué educar?, ¿para qué?, ¿en nombre de quién? y ¿en qué sociedad y para qué sociedad?, respondemos ofreciendo unas nuevas generaciones de maestros y maestras formados como trabajadores y mediadores de la cultura, productores de saber pedagógico y sujetos ético-políticos. El maestro en formación entra en la

Clase de música, Instituto Pedagógico Nacional, 2015.

sabilidad educadora. Ante las preguntas ¿por qué educar?, ¿para qué?, ¿en nombre de quién? y ¿en qué sociedad y para qué sociedad?, respondemos ofreciendo unas nuevas generaciones de maestros y maestras formados como trabajadores y mediadores de la cultura, productores de saber pedagógico, sujetos ético-políticos, que sostienen la asimetría necesaria para que tenga lugar una acción subjetivante en los otros, pero también la hospitalidad necesaria para el acogimiento de su palabra como expresión y autoafirmación en el mundo. Ofrecemos ese “otro disponible”, un profesional formado que puede mediar entre la realidad problemática y los niños y los jóvenes, pues tal como lo afirma Perla Zelmanovich (2003), la mediación opera como una pantalla protectora ante esa realidad y se ofrece como una herramienta cultural contra el desamparo. Nuestros maestros en formación saben y comprenden que no todo está jugado en el mundo que les hemos heredado, y que hay espacio para la transmisión de la cultura, pero también para su transformación, mediante estos vínculos ético-políticos y estéticos que sostienen y singularizan a la educación.

Asimismo, la pedagogía es aquí un territorio de mediación simbólica, de agenciamiento político, de expresión ética que se resiste a sucumbir ante la realidad desesperanzadora. En ese orden, politizamos la educación, esto es, recuperamos la singularidad de la transmisión cultural que ha sostenido durante siglos a la escuela. En coherencia con nuestro Proyecto Educativo Institucional (pei), la práctica pedagógica se proyecta también como una acción intencional vinculada con la investigación. Por ello, en el marco de nuestras dinámicas formativas, se dispone para ella de unos tiempos (vividos) y unos espacios (habitados) de los cuales emergen cualidades que la hacen singular y específica, pues se trata de la construcción y actuación pública del maestro en un lugar social. En esa medida, la presencia de los otros es una condición de la práctica pedagógica, en la que entran en juego no solo un conjunto de referencias de mundo y de acumulados culturales por compartir (los maestros lo son siempre de algo, de aquello que profesan), sino, además, unos modos de concebir ese mundo, de posicionarse frente a él, de interrogarlo y de transformarlo.

escena pedagógica con su historia personal, su trayecto formativo, su disposición y su repertorio de saberes y apuestas éticas, estéticas y políticas que se inscriben, no solo en esa voz que habla, sino en ese cuerpo que recorre un territorio, que lo interviene y que toma un lugar junto a los otros. Reconocer las corporeidades que ocupan el lugar del educador y de los educandos es reconocer que en la práctica no nos limitamos a asumir un rol específico –en un tiempo cronológico y en un espacio físico dado–, sino que edificamos un entorno humano compartido en el que se juega el sentido de la experiencia educativa, que es siempre única y singular, como las subjetividades que allí se exponen, se interrelacionan y se reconfiguran. Este es el horizonte de una institución que ha optado por seguir formando, y que, además, lo hace desde un proyecto político-pedagógico: el de formar maestros y maestras para una Colombia en paz.

Cátedra del Doctorado Interinstitucional en Educación, Edificio de Posgrados, 2015.

Soy profesor en favor de la esperanza que me anima a pesar de todo. Paulo Freire


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Edición n.º 33 / II semestre de 2015

eventos

Ángela Camargo Uribe

Cátedra de la Facultad de Humanidades, Edificio A, instalaciones calle 72, 2015.

Docente Facultad de Humanidades acamargo@pedagogica.edu.co

La investigación en la UPN

Un ejercicio de vocación y compromiso con la educación ¿Qué principios orientan una pedagogía de la no violencia?, ¿cómo establecer vínculos productivos entre la escuela y la familia?, ¿qué elementos contendría un currículo para la formación artística en la educación básica?, ¿cómo enseñar a razonar mediante la geometría o la estadística?, ¿cómo ha evolucionado la enseñanza de la historia en el país?, ¿cómo favorecer una escuela incluyente y diversa? Estos son ejemplos del tipo de preguntas que los investigadores de la Universidad Pedagógica Nacional (upn) intentan responder mediante proyectos de construcción de conocimiento educativo, pedagógico y didáctico. Sin duda, podemos constatar la vocación investigativa de la Universidad en el contexto de su misión principal como educadora de educadores. Cabría pensar en tres posibles sentidos de esta vocación: el formativo, el académico y el comunicativo.

Clase en el laboratorio de Química, Edificio B, instalaciones calle 72, 2015.

Con un sentido formativo, la upn cree firmemente en educar profesores investigadores, capaces de incidir con relevancia en la transformación de la realidad educativa del país. Así, sus programas de licenciatura, maestría y doctorado tienen un eje investigativo

que le permite al profesor en formación, o al profesor en ejercicio, una docencia activa, crítica y reflexiva, en la búsqueda de propuestas educativas, pedagógicas o didácticas cada vez más adecuadas, calificadas y justas. Con un sentido académico, la comunidad de profesores entiende que su misión básica es la construcción de conocimiento en el campo educativo, lo cual hace a través de los 39 grupos de investigación institucionales, cuyo esfuerzo encuentra apoyo en el Centro de Investigaciones de la Universidad Pedagógica Nacional (ciup). Esta instancia, con más de 40 años de existencia, constituye el emblema de la vida investigativa en el campus. Finalmente, con un sentido comunicativo, la Universidad es interlocutora calificada en el debate nacional y regional alrededor de problemas de orden educativo y sobre los que el trabajo investigativo tiene respuestas y propuestas de solución. Con tal objetivo, edita libros y revistas científicas, ofrece cátedras universitarias y organiza coloquios y congresos en los que se comunica el conocimiento construido y se llevan a cabo diálogos de pares sobre la aplicación de este saber en políticas, planes y proyectos educativos. Los sentidos mencionados muestran cómo la upn hace honor a su compromiso con la investigación educativa. Es un compromiso firme que se traduce en convocatorias internas anuales para el apoyo a la investigación, en asignación de tiempo para investigación a los profesores, en convenios de cofinanciación de proyectos con entidades como el Departamento Administrativo de Ciencias, Tecnología e Innovación (Colciencias), el Ins-

La Universidad cree firmemente en educar profesores investigadores, capaces de incidir con relevancia en la transformación de la realidad educativa del país.

Taller especializado de educación especial (iv nivel), Instituto Pedagógico Nacional, 2015.

tituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (idep) y el Servicio Nacional de Aprendizaje (sena), y en partidas presupuestales específicas para la investigación. Queremos convertirnos en la institución nacional en la que todo colombiano piense cuando se haga una pregunta referida a la educación. Estamos trabajando para ello.


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Magazín pedagógico

Alfonso Torres Carrillo

Decano Facultad de Humanidades atorres@pedagogica.edu.co Mandala. Trabajo colectivo liderado por el profesor Edwin Agudelo, del grupo de investigación Merawi de la Facultad de Humanidades, instalaciones calle 72, 2014.

Helberth Choachí

Secretario General hchoachi@pedagogica.edu.co

upn: territorio de paz Una acción colectiva de convivencia en la Universidad

Hasta mediados del año pasado, la imagen que proyectaba la Universidad Pedagógica era la de una fuente de disturbios que alteraba la tranquilidad de la zona. Entre la ciudadanía, y en especial entre los vecinos del sector, era común escuchar la expresión “eso fueron los de la piedragógica” cuando sucedía cualquier hecho, ya fuera un trancón provocado en Transmilenio o cualquier otra manifestación pública. Esta situación comenzó a cambiar desde mediados del año pasado, no por el apaciguamiento de los estudiantes, sino por el nuevo rumbo en la orientación de sus acciones colectivas, las cuales se vieron favorecidas con el cambio de gobierno universitario. En efecto, desde el 1.º de julio de 2014 se respira un nuevo ambiente, que se ha hecho manifiesto en el impulso de acciones que afirman el sentido de pertenencia y el compromiso con la Universidad, en la ampliación de espacios y canales de participación democrática y el fortalecimiento de estrategias y canales de comunicación, así como en la tramitación democrática de los conflictos propios de la vida universitaria. En cuanto a lo primero, muchas han sido las acciones colectivas. Una de las más recordadas es la jornada Ponte la 10 por la Universidad que Queremos. Frente a la deplorable condición en que se encontraban las instalaciones de la Universidad, y a partir de una iniciativa estudiantil, en agosto de 2014 toda la comunidad pedagógica se movilizó en torno al arreglo y adecuación de los espacios públicos del campus y a la aplicación de pintura en los mismos. Más que una acción estética, fue un acto político para rehacer el tejido social y dignificar el lugar que habitamos. Respecto a lo segundo, la participación y movilización universitaria en defensa de la Universidad también se ha expresado de diferentes maneras. El 29 de octubre del mismo año se realizó el foro Diálogos por la Paz y la Convivencia, en el que participaron más de 1500 personas y en el cual los integrantes y grupos de la comunidad universitaria con previa inscripción expresaron sus puntos de vista. Como resultado de un proceso de diálogo y trabajo conjunto entre los colectivos estudiantiles y el equipo de gobierno universitario, este ejercicio pedagógico contribuyó a restablecer confianza entre todos los estamentos y potenció otros procesos y escenarios de movilización colectiva tales como

Espacios públicos universitarios y procesos creativos, mural en las instalaciones de Valmaría. Artista: Sebastián Abella, Guache, 2014.

la consulta a la comunidad universitaria frente a problemas relevantes de convivencia en el campus que se realizó en noviembre de 2014. Con la elaboración colectiva del Plan de Desarrollo Institucional (pdi) 2014-2019, Una universidad comprometida con la formación de maestros para una Colombia en paz, y la construcción participativa de la Autoevaluación Institucional y del Plan de Mejoramiento, se ha ratificado el compromiso con la transformación y democratización de la Universidad, así como con la formación de maestros y la construcción de la paz con justicia social. Con referencia a lo último, en lo que va corrido de 2015, los colectivos estudiantiles han afirmado su vocación crítica y su capacidad de organización y se han movilizado en defensa de los derechos y en contra de las injusticias presentes en el país y en el mundo. Además de las muchas y variadas formas de organización y acción al interior de la Universidad, estos grupos han participado activamente en jornadas de movilización nacional tales como el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas y el Paro Nacional de la Federación Colombiana de Trabajadores de la

Con la elaboración colectiva del Plan de Desarrollo Institucional (PDI) 2014-2019, y la construcción participativa de la Autoevaluación Institucional y del Plan de Mejoramiento, se ha ratificado el compromiso con la transformación y democratización de la Universidad, así como con la formación de maestros y la construcción de la paz con justicia social.

Educación (Fecode); han respalda- y política por la defensa de la autonodo la Cumbre Agraria, Campesina, mía universitaria y de los derechos de Étnica y Popular, y han contribuido a quienes habitan la Universidad, de la creación del Frente Amplio por la tal manera que permitiría, de maneEducación, los Derechos Humanos y ra creativa, estar-juntos habitando y la Paz, que promovió la audiencia pú- construyendo una universidad pública blica en el Congreso de la República comprometida con la paz, y haciendo realidad el himno de la Universidad: por presupuesto para la educación. Por otra parte, el equipo de traba- “(…) sembramos flores donde hay adjo Eje de Paz, junto con algunas orga- versidad, por los caminos de justicia nizaciones estudiantiles y los sindi- y libertad”. catos de trabajadores, de empleados públicos y de profesores, ha generado diversos procesos de formación política y acción colectiva. Algunos de estos han sido el Observatorio de Derechos Humanos, la Escuela Formadora de Educadores, la cátedra itinerante y abierta de la Universidad Pedagógica Nacional Formación de Maestros y Educadores para una Colombia en Paz y la Semana por la Paz. Por último, como ratificación del nuevo rumbo que ha tomado la Universidad, y a la vez por la necesidad de proteger y cuidar esta experiencia de convivencia democrática, empieza a cobrar fuerza la propuesta de declarar la Universidad Pedagógica como “territorio de paz”, tal como algunas comunidades indígenas y campesinas Medios de comunicación destacan la lo han hecho en sus respectivas regio- jornada Ponte la 10 por la Universidad que nes; sería una apuesta ética, estética Queremos, instalaciones calle 72, 2014.


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Edición n.º 33 / II semestre de 2015

Instituto Pedagógico Nacional

Un proyecto pedagógico de frontera “Locomotora”, Instituto Pedagógico Nacional, 2015.

1. Fortalecimiento del maestro como productor de saber: Hemos acordado liberar unas horas en los horarios de los profesores para que se puedan reunir en grupos y trabajar individualmente en la concertación, desarrollo, sistematización y evaluación de avances de proyectos de área, grado y sección; hemos institucionalizado las jornadas pedagógicas de un día al mes en las que se discute qué es un proyecto pedagógico, se analizan documentos, se trabaja en grupos, se socializan avances de los mismos, se escuchan experiencias de otros colegios y voces de académicos reconocidos en estos temas; nos propusimos elaborar colectivamente una propuesta para la evaluación del trabajo docente con un criterio diagnóstico formativo, desde la cual esperamos aportar al debate nacional que la Federación Nacional de Educadores (Fecode) ha planteado sobre el tema. Como estrategia de formación avanzada, la Universidad Pedagógica Nacional (upn) les está subsidiando a 35 profesores la Especialización en Pedagogía in situ, a la vez que ellos orientan sus proyectos de grado a fortalecer el trabajo en el ipn. Paralelamente se están financiando con recursos del Centro de Investigaciones de la upn (ciup) 8 proyectos de innovación e investigación y 12 proyectos en convenio con el Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (idep) para la producción de material didáctico y la sistematización de la experiencia de viaje de intercambio de saberes de los docentes con colegas de otras regiones del país.

El Instituto Pedagógico Nacional (ipn) se proyecta hoy como un proyecto pedagógico de frontera. Esa ha sido su tarea histórica desde que se creara en 1927 como parte de una política de Estado que buscaba poner al país en la vanguardia pedagógica de la época. Hoy nos proponemos actualizar ese legado con cuatro estrategias que a continuación sintetizamos. 2. Estrechando los lazos con la Universidad: Asumimos que la Universidad no puede pensarse sin el ipn y viceversa, por eso se ha instituido un lugar visible en la alta dirección para coordinar todas las acciones en las que interactuamos.

“El paraíso”, hoy instalaciones de jardín infantil. Instituto Pedagógico Nacional, década de 1960.

Así, con la participación del gobierno universitario y del colegio, se ha logrado hacer visible al Instituto en el Plan de Desarrollo Institucional (2014-2019), en el documento de Acreditación Institucional y en el Plan de Mejoramiento (2015-2019). Igualmente, se ha logrado una presencia activa del ipn en la vida de las facultades, los departamentos y las licenciaturas. El mayor esfuerzo se está poniendo en la articulación de criterios para la realización de la práctica docente, entendida como el lugar por excelencia donde se forman los maestros.

3. Visibilizarnos como referente posible: El colegio quiere convertirse en un punto de referencia importante a nivel nacional, no para competir ni aparecer en las primeras listas de los ranking, sino para servir de ejemplo y jalonar la cualificación de todo el sistema de educación preescolar, básica y media. La revista Nodos y nudos nos servirá como herramienta para intercambiar con redes nacionales e internacionales las experiencias que consideramos dignas de difundir. Junto a la Vicerrectoría Académica y la Facultad de Educación, estructuramos la Escuela del Maestro, un espacio para aportar a la formación continuada del magisterio colombiano; se trata de un espacio desde donde se coordina un plan de formación de maestros en ejercicio que recoge la experiencia de la Expedición Pedagógica y de la Red de cualificación de maestros en ejercicio que la upn ha implementado durante años; esta será la oportunidad de institucionalizar estas experiencias y de darles sostenibilidad y proyección, con el ánimo de aportar a la política nacional de formación de maestros. El trabajo con las escuelas normales también se articulará allí; igualmente, el Museo Pedagógico y el Archivo Pedagógico harán parte de esta estrategia.

Estudiantes de primaria, Instituto Pedagógico Nacional, década de 1950.

4. Mejorando nuestro proyecto pedagógico: Para cualificar nuestro proyecto vamos a intensificar procesos de búsqueda en tres frentes: primero, la construcción colectiva de una propuesta para el bienestar institucional desde una concepción de desarrollo humano y en una perspectiva holística de salud, atención psicopedagógica, escuela de padres, orientación vocacional, acompañamiento en situaciones de riesgo en prácticas de consumo de sustancias psicoactivas, desarrollo de una sexualidad sana y dignificación de las condiciones de vida de los diferentes actores de la comunidad; segundo, el fortalecimiento del gobierno democrático de la institución mediante convocatorias para nombramiento de representantes de profesores, coordinaciones académicas y de convivencia, consejo de padres de familia, así como el acompañamiento al Consejo Estudiantil para afinar los mecanismos de participación de los representantes en las instancias de gobierno escolar, donde se reconocen sus iniciativas como aportes en la toma de decisiones pedagógicas y administrativas. Esperamos tener un manual de convivencia que reivindique el diálogo y los acuerdos negociados, sin desconocer el conflicto; y tercero, la revisión y ajuste del plan de estudios. Allí apostamos por una estrategia de trabajo pedagógico por ciclos y por proyectos transversales e interdisciplinares. Las formas de evaluar a los estudiantes está siendo objeto de revisión juiciosa, toda vez que es parte fundamental del proceso pedagógico. Finalmente, la Universidad está haciendo un esfuerzo presupuestal para mejorar la planta física y apoyar la infraestructura informática y de ayudas educativas, así como las salidas pedagógicas y la movilidad nacional e internacional de sus profesores. De esta manera creemos que el Instituto, siguiendo su vocación histórica, será un lugar privilegiado para vivir una experiencia pedagógica de frontera donde nuestros niños, niñas y jóvenes crezcan con las condiciones ideales para enfrentar su vida adulta como personas autónomas, políticamente responsables, capaces de aportarle, como generación de la paz, al futuro del país.


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Magazín pedagógico

Universidad Pedagógica Nacional

un compromiso con la formación de maestras y maestros para una Colombia en paz Con reconocida e indiscutible trayectoria, la Universidad Pedagógica Nacional es la única institución de educación superior en Colombia, de carácter estatal y naturaleza pública, cuya misión se dirige exclusivamente a la formación de maestras y maestros, así como a la producción de conocimiento y pensamiento educativo, pedagógico y didáctico, desde la investigación, la innovación y el quehacer práctico de sus procesos formativos en la misma Universidad, en el Instituto Pedagógico Nacional y en su Escuela Maternal. Esta singularidad constituye su identidad institucional, condición que alude al conjunto de rasgos, estructuras y relaciones que la distinguen y diferencian de otras instituciones.

Diálogos por la Paz y la Convivencia, instalaciones calle 72, 2014.

Desde su creación formal, hace ya 60 años, e incluso con sus antecedentes, que datan de 1927, la Universidad Pedagógica Nacional ha orientado su misión al fortalecimiento de su identidad. Lo ha hecho a partir del reconocimiento del acumulado de sus prácticas educativas y pedagógicas en escenarios escolares y no escolares para garantizar la formación de nuevas generaciones de jóvenes que optan por el magisterio con vocación y responsabilidad profesional, y a través de la identificación de sus vínculos con la escuela, con la formación posgradual y con otras dinámicas educativas y sociales del país. Hoy, camino a la acreditación, la Universidad se ha propuesto ampliar su misión y asumir un mayor protagonismo en la construcción del proyecto educativo y pedagógico para el actual momento histórico por el que atraviesa Colombia, un momento caracterizado por la centralidad de la educación y de la

Revistas institucionales

formación de educadores en el debate público, en las políticas del gobierno nacional y en los fines del Estado, así como por la esperanza colectiva en la construcción de una sociedad en paz, con justicia y democracia, en un entorno mundial en transformación que plantea nuevos y más difíciles retos. La edición del presente Magazín Pedagógico, que circulará cada cuatro meses con El Espectador, la propuesta en marcha de crear la Emisora Pedagógica Nacional, así como la iniciativa de impulsar un programa de formación –junto con la Universidad de Antioquia– que atienda las demandas de maestras y maestros rurales en territorios de conflicto, hacen parte de dicho propósito. La Universidad compromete sus ejes misionales y de desarrollo con el país, con la escuela en la ciudad y el campo, y con la formación de maestras y maestros para una Colombia en paz. La discusión abierta y pluralista de nuestra misión, analizada en forma participativa por todos los estamentos universitarios, incluidos nuestros egresados, bosqueja, entonces, la consolidación del carácter nacional de la upn. Por esa razón, la Universidad posiciona hoy su carácter de asesora del Ministerio de Educación Nacional en la definición de políticas relativas a la formación de docentes (artículo 136.º de la Ley 30 de 1992) y define estrategias de actuación frente a sus designios; promueve con los maestros y maestras oficiales, y gracias al acuerdo entre el Ministerio y la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), el carácter de una nueva evaluación diagnóstico-formativa; propone la constitución

de un sistema permanente de cualificación docente; reúne a los rectores de las universidades pedagógicas latinoamericanas para discutir el contenido, orientaciones y estrategias en la formación de maestros y maestras a que se aspira en la región; convoca a las normales para reflexionar sobre su papel y construir acciones conjuntas para impulsar su fortalecimiento en diálogo de saberes; diseña en su Plan de Desarrollo un eje de paz que la involucra en las perspectivas de un nuevo país en procesos de posacuerdos; robustece su investigación académica, y se dispone para un rol internacional más amplio que incluya la movilidad y el intercambio plural de profesores y estudiantes. La Universidad Pedagógica Nacional ha entrado en nueva etapa. Su propósito, al lado del fortalecimiento de sus propias potencialidades para asumirlo, se dirige a influir de manera significativa en la orientación de la educación en el ámbito nacional, en la escuela, en la construcción de paz y en la dignificación de la profesión docente. Es este un mandato misional, reclamado por nuestra comunidad universitaria y asumido por el actual gobierno universitario.

Adolfo León Atehortúa Cruz

Rector adolate@pedagogica.edu.co

más información en: http://revistas.pedagogica.edu.co/

Magazín Pedagogico - Edicion No. 33  
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