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El chocolate más caro del mundo, con rellenos de láminas de 24 kilates de oro comestibles. En este período navideño, muchas personas recurren a estas delicias para hacer sus regalos como un gesto de generosidad, cariño, amor y, sobre todo, una tradición social que puede representar un gran gasto económico. El chocolate es moda, es un instrumento gourmet que ya supera las fronteras del sabor para atribuirle una condición de identidad, de diseño gastronómico. En Suiza se hacen chocolates con una mezcla de los mejores granos de cacao y de oro, este último ingrediente es totalmente seguro, ya que es famoso porque sus características no son alérgicas. Los expertos chocolateros fabrican esta exquisitez como si fuesen a crear una obra de arte. La inevitable competencia del mercado, la fascinación popular y evolución de su producción permite subrayar los chocolates con precios desorbitados, se encumbran como los más exclusivos del mundo. Una viaje de placer, al que muy pocos pueden acceder. Los chocolates más caros del mundo acompañan la consagración del dulce más tradicional y mitológico del mundo. Vinculado a mitos y leyendas urbanas, empleado también como moneda de cambio y medicamento, hoy se establece en cada latitud como un manjar exquisito que prácticamente no conoce arrepentidos. En Suiza, la mayoría de los locales coloca en sus vidrieras de a la venta el chocolate DeLafée, un producto autóctono y único que reúne la magia del oro, es un chocolate sin precedentes: combina el espíritu de la elegancia y el arte en cada una de sus creaciones. Consiste en una preparación artesanal que combina habas de cacao fino, aceite de coco, azúcar, leche en polvo, manteca de cacao y vainilla con un toque de 24 kilates de oro comestibles.

The most expensive chocolate in the world, with fillings of 24-carat gold edible foil. In this Christmas season, many people resort to these delicacies to make their gifts as a gesture of generosity, affection, love and, above all, a social tradition that can represent a great economic expense. Chocolate is fashionable, it is a gourmet instrument that already surpasses the borders of the flavor to attribute to it a condition of identity, of gastronomic design. In Switzerland chocolates are made with a mixture of the best cocoa beans and gold, this last ingredient is totally safe since it is famous because its characteristics are not allergic. Chocolate experts manufacture this delicacy as if they were going to create a work of art. The inevitable competition of the market, the popular fascination and evolution of its production allows emphasizing the chocolates with exorbitant prices; they are classified as the most exclusive in the world. A journey of pleasure, to which very few can access. The most expensive chocolates in the world accompany the consecration of the most traditional and mythological sweet of the world. Linked to myths and urban legends, also used as currency and medicine, today is established in all latitude as an exquisite delicacy that virtually knows no regrets. In Switzerland, the majority of the locals put in their windows the chocolate DeLafée, an autochthonous and unique product that combines the magic of gold, it is an unprecedented chocolate: it combines the spirit of elegance and art in each one of their creations. It consists of a handmade preparation that combines beans of fine cocoa, coconut oil, sugar, milk powder, cocoa butter and vanilla with a touch of 24 carats of edible gold.

4W Diciembre 2016  

Edición Digital de la Revista 4W Magazine del mes de Diciembre 2016

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