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       Pontificia Universidad Católica de Chile

Facultad de Teología Taller VI – Dimensión investigativa de la acción pastoral      

   

IMPLICANCIAS  DE  LA  EXPERIENCIA  SACRAMENTAL   DEL  PERDÓN  DE  LOS  ALUMNOS  DE  SEGUNDO  MEDIO,   DURANTE  EL  SEGUNDO  SEMESTRE  DEL  AÑO  2012,   DEL  ESTABLECIMIENTO  CATÓLICO  LICEO  MANUEL   ARRIARÁN  BARROS  QUE  PARTICIPAN  ACTIVAMENTE   DE  LA  PASTORAL  ASOCIATIVA,  EN  LA  RELACIÓN  CON   LOS  DEMÁS      

    Integrantes

:

José Aníbal Chaf Gallardo Patricio Antonio Julio Orellana María Isabel Paredes Calderón Francisco José Pérez Phillips José Carlos Quinteros Martínez Tulio Miguel Villanueva Sandoval

Prof.

:

Nilda Quezada P. Sergio Silva ss.cc.

Fecha

:

07 de Diciembre de 2012


Índice de Abreviaturas Libros Bíblicos 1 Co

Primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto

1 Jn

Primera carta del apóstol san Juan

1 Tes

Primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica

1 Tim

Primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo

2 Tim

Segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo

2 Co

Segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto

Ez

Profeta Ezequiel

Gn

Génesis

Hb

Carta a los Hebreos

Hch

Hechos de los apóstoles

Jer

Profeta Jeremías

Jn

Evangelio según san Juan

Lc

Evangelio según san Lucas

Mc

Evangelio según san Marcos

Mt

Evangelio según san Mateo

Rm

Carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma

Sant

Carta del apóstol Santiago

Documentos Magisteriales DH

Denzinger, Heinrich & Hünermann, Peter. El Magisterio de la Iglesia, Enchiridion symbolorum definitionum et declarationum de rebús, fidei et morum

LG

Lumen Gentim

RP

Reconciliatio et paenitentia

SC

Sacrosanctum Concilium

 


Otros Documentos NDL

Nuevo diccionario de liturgia

Otras Abreviaturas ACN

Animador de Catequesis para niños

ACS

Actas del Consejo Superior Salesiano

ENE

Encuentro de niños en el Espíritu

EJE

Encuentro de jóvenes en el Espíritu

ESCOGE

Experiencia en el Espíritu jóvenes universitarios

INJUB

Instituto Nacional de la Juventud

JEXS

Jóvenes ex alumnos salesianos

LAB

Liceo Manuel Arriarán Barros

NT

Nuevo Testamento

Sdb

Salesiano de Don Bosco

 


Índice General I. Introducción …………………………………………………………………………………………………… 1 II. Planteamiento Del Problema ……………………………………………………………………………..… 5 1. 2. 3. 4. 5.

Antecedentes …………………………………………………………………………………...… Problema ……………………………………………………………………………………….…. Pregunta De Investigación …………………………………………………………………….… Objetivos ………………………………………………………………………………………...… Hipótesis ………………………………………………………………………………………...…

5 8 8 9 9

III. Marco Teórico ……………………………………………………………………………………………..… 10 1. Visión Humana del Perdón……………………………………………………………………… 11 1.1. El Perdón y el Encuentro con el Otro………………………………………………… 12 1.2. El Encuentro con el Otro Plenifica la Naturaleza del Hombre ………………….… 13 2. Religiosidad Juvenil …………………………………………………………………………….. 14 2.1. Observancia Religiosa en Jóvenes de Colegios Católicos y Laicos ………..…… 14 2.2. Construcción Psicológica del Adolescente ……………………………….………… 15 3. Visión Histórica de la Teología del Sacramento del Perdón ……………………..………… 22 3.1. Conversión y Penitencia en la Sagrada Escritura …………………….…………… 22 3.2. Momentos más Relevantes del Sacramento del Perdón en la Tradición …..…… 26 3.3. Concilio de Trento Recupera la Mediación Eclesial y el Rol del Ministro …..…… 27 4. El Sacramento del Perdón en el Vaticano II ………………………………………….……… 29 5. La Pastoral del Sacramento del Perdón ……………………………………………..……… 33 5.1. Los Agentes Educativos Pastorales del Perdón …………………………………… 34 5.2. Las Dimensiones de la Celebración del Sacramento del Perdón ………...……… 35 IV. Diseño de Investigación ………………………………………………………...…………...……..……… 37 V. Resultados ……………………………………………………………………………………...…………… 39 1. Visión Humana del Perdón …………………………………………………………..………… 1.1. Condiciones en el Sujeto ……………………………………………………...……… 1.1.1. Motivaciones …………………………………………………………………… 1.1.2. Dificultades ………………………………………………………………..…… 1.2. Valor del Perdón …………………………………………………………………..…… 1.2.1. Experiencia Social …………………………………………………………..… 1.2.2. Modelo de Jesús …………………………………………………….………… 2. Visión Sacramental del Perdón ………………………………………………………...………

39 39 39 40 42 42 44 45


2.1. Importancia del Sacramento ………………………………………………….……… 45 2.1.1. Relevancia ………………………………………………………………...…… 45 2.1.2. Frecuencia …………………………………………………………………...… 46 2.1.3. Motivaciones y Dificultades ………………………………………………….. 46 2.2. Modo Sacramental …………………………………………………..………………… 48 2.2.1. Colegio ………………………………………………………….……………… 48 2.2.2. Forma-Lugar …………………………………………………………………… 48 2.2.3. Experiencias Previas ………………………………………….……………… 49 2.3. Perfil del Confesor ………………………………………………………..…………… 49 2.3.1. Cualidades …………………………………………………………..….……… 49 2.3.2. Intermediario …………………………………………………………………… 50 3. Implicancias en el Sujeto …………………………………………………………………..…… 52 3.1. Consecuencias Internas en el Sujeto ……………………………………………..… 52 3.1.1. Frutos …………………………………………………………………………… 52 3.1.2. Ideal ………………………………………………………..…………………… 53 3.2. Consecuencias Externas en el Sujeto ………………………….…………………… 54 3.2.1. Relación Consigo Mismo ………………………………………..…………… 54 3.2.2. Relación con los Demás ……………………………………………………… 57 3.2.3. Relación con Dios ……………………………………………………………… 58 VI. Conclusiones ……………………………………………………………………………………………...… 60 VII. Limitaciones ……………………………………………………………………………….………………… 64 VIII. Apertura a Nuevos Campos ………………………………………………………………………..……… 64 IX. Recomendaciones …………………………………………………………………………………..……… 65 X.

Marco de Referencia ……………………………………………………………………………………… 67

XI. Anexos ………………………………………………………………………………………………………… i I.

Pauta de Indagación …………………………………………………………………………… ii

II.

Transcripciones de las Entrevistas …………………………………………………………… iv 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

Entrevista A Entrevista B Entrevista C Entrevista D Entrevista E Entrevista F Entrevista G

……………………………………………………………………………… iv ……………………………………………………………………………… x ….………………………………………………………………………...... xxv …..……………………………………………………………………….… xxxii …..………………………………………………………………………..... xlix …..………………………………………………………………………..... lxv .……………………………………………………………………….....… lxxxi


8. Entrevista H …………………………………………………………………………...… xciii


I. Introducción Fundamentación y Relevancia El presente tiempo, dominado fuertemente por el pluralismo, ha generado diversos modos de ver y comprender la realidad, coexistiendo simultáneamente diversos esquemas de interpretación que han afectado toda la realidad humana. Así por ejemplo, los medios de comunicación de masa influyen en las percepciones y representaciones de lo que la persona es y de su entorno, como también el avance tecnológico y científico, han llevado a simplificar y agilizar tareas que hasta hace unos años eran engorrosas y lentas. Sin embargo, esta proliferación de sistemas normativos y axiológicos que va de la mano con el avance científico-tecnológico, ha generado en los sujetos “crisis de sentido”1, provocando una dialéctica entre la pérdida de aquello que orienta la vida frente a la creación de lo significativo, donde lo religioso aparece como el elemento articulador de valores que remiten, en su gran mayoría, a realidades metafísicas. Esta situación lleva a los sujetos a percibir de forma precaria la propia existencia, que hace necesario un fundamento que sostenga lo cognoscible y lo actitudinal en el tiempo para conducir la propia vida dentro de un complejo y múltiple universo de significados que no se ha de confeccionar día a día, sino más bien, que pretende darle unicidad al sujeto dentro del espacio y tiempo que le toca vivir. De esta forma, la religión puede entenderse como institución transmisora de valores trascendentes con reservas significativas para los sujetos dentro de una realidad en la cual no existe un único modelo supra-ordinal de sociedad. En este sentido, la Iglesia Católica ha desempeñado un rol importante mediante la tarea educativa a través de colegios y universidades, generando espacios que han de llenar de significado a los sujetos que se encuentran en ella2. Sin embargo, es posible señalar que muchas veces quienes han sido partícipes de ese modelo educacional no perciben de manera clara las relaciones que se dan entre vida y fe, con lo cual el contenido de la fe y la adhesión a la persona de Jesús se encuentran en un estado de nebulosa.                                                                                                                        

1 Cf. BERGER, PETER & LUCKMAN, THOMAS. “Capítulo 3: Modernidad y crisis de sentido” en Modernidad, pluralismo y crisis de sentido, la orientación del hombre moderno. Paidos, Barcelona, 1997. 2  MILLÁN ROMERAL, FERNANDO. La penitencia hoy, claves para una renovación. Editorial Desclée de Brouwer en conjunto con la Universidad Pontificia Comillas, Bilbao, España, 2001, págs. 89 y sig.  

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“En el fondo de todo esto, está presente el radical viraje de la cultura moderna: de la civilización de la causa primera, donde en el horizonte de la propia vida y en la comprensión del mundo brillaba Dios creador y Señor, se ha pasado a la civilización de las causas segundas, caracterizada por una percepción solamente científica, técnica y antropológica, donde en la práctica, Dios se ha hecho ausente, inútil, o incluso competidor del hombre, que pretende ser el único dueño de su destino, de sus opciones y de su comportamiento. Es lógico que la pérdida del sentido de Dios lleve consigo la pérdida del sentido del pecado como ofensa hecha a Dios y del sentido de la responsabilidad frente a la voluntad concreta de Dios o frente a su plano. Además, hoy se puede observar el crecimiento del sentido de lo humano: este fenómeno aunque en sí mismo no es negativo, manifiesta, sin embargo, la tendencia a ver el pecado como una ofensa al hombre y a resaltar solamente su dimensión humana y social. A esto se debe añadir la carrera hacia el bienestar, no sólo favorecida, sino dirigida y confirmada por la técnica más refinada y persuasiva que sabe utilizar la actual sociedad de consumo. Lo importante es estar bien, llegar a tener la mayor cantidad posible de bienes para el uso y consumo propio”3. Sabido es que integrar fe y vida es un gran desafío, que permite comprender más profundamente la relación que se da entre ambos, siendo la Iglesia un modelo de espacio significativo donde coexisten ambas realidades de forma unida. En este sentido, el sacramento de la Reconciliación se constituye de forma clara en uno de los paradigmas por los cuales es posible establecer nexos que marcan profundamente al creyente con su vida, pues en él se afirma que la gracia santificante y soteriológica de Cristo actúa sobre el penitente que arrepentido pide perdón a Dios, a la creación, a los demás y a sí mismo por las faltas cometidas. Este sacramento toca fibras importantes de la vida de los sujetos que tienen que ver con el arrepentimiento y el perdón. Al considerar la realidad de la Iglesia Católica en Chile, es posible señalar que se encuentra fuertemente cuestionada por la opinión pública debido a los casos de abuso sexual ocurrido dentro de ella por algunos miembros del clero, no menos importante ha sido dentro de este capítulo la condena por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe de algunos sacerdotes de la Iglesia Católica4, que ha acaparado prácticamente por estos años la atención de la prensa. Este hecho no deja indiferente a la sociedad y a las personas que pertenecen a la Iglesia, lo cual podría reflejar por un lado, algún sesgo de desconfianza a la institución y a sus pastores, como por otro, dejar de sentirse miembro de la misma. Estos antecedentes son necesarios a considerar dentro de la perspectiva de la pérdida de sentido propia de este tiempo.                                                                                                                         3 SARTORE & ACHILLE. “Penitencia”. Nuevo Diccionario de Liturgia. Ediciones Paulinas, Madrid, 2ª edición, 1987, pág. 1602. 4 RADIO BÍO-BÍO. Celibato y pedofilia: impunidad en la Iglesia Católica. [En línea, fecha de consulta: 5 de Octubre del 2012]. Disponible en <http://www.biobiochile.cl/celibato-pedofiliaylaimpunidadenlaIglesiaCatólica/2012/07/28/>.

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Con respecto a la participación en la Iglesia Católica chilena, se sabe que el número de sujetos que se adhiere a ella ha ido disminuyendo en los últimos años, así el censo del año 1992 señaló que el porcentaje de católicos era de 76,4%, mientras que en el del año 2002 la cifra arrojó un 69,95%5. Estos hechos afectan a los sujetos en la vivencia de su fe, en especial, en la vida sacramental y por ende, del sacramento de la Reconciliación. De la última Encuesta Nacional Bicentenario Universidad Católica-Adimark publicada en el 2012, es relevante presentar los resultados con respecto a la realidad sacramental en jóvenes entre 18 y 24 años. En ellos se percibe cierta ambigüedad en las respuestas dadas, ya que el 85,6% de los encuestados dice que los sacramentos son importantes para ellos en sus vidas religiosas, de hecho, más del 50% le otorga mucha o bastante importancia, sin embargo, el 63,8% no participan de los servicios religiosos, o sólo en fechas importantes. El valor dado a los sacramentos parece centrarse en particular en el bautismo, ya que el 61,5% lo considera el sacramento más importante, y sólo el 2,1% señala que el sacramento de la reconciliación ocupa ese lugar. Es preciso señalar un aspecto metodológico de la encuesta: en ella se preguntó sólo sobre el más importante de los sacramentos y no por cuánta importancia se le otorga a cada uno. Entonces, el hecho de que sólo el 2,1% de los encuestados haya señalado que la confesión es el más importante de los sacramentos, no implica que no se valore. Sin embargo, coincide con los datos presentados anteriormente el hecho de que el 76,6% de la población encuestada no ha acudido al sacramento de la reconciliación en los últimos doce meses, y sólo 22,5% se ha confesado una o más de una vez en el mismo periodo de tiempo. En relación al valor de este sacramento, es interesante mostrar que el 77,5% no cree o tiene dudas con respecto a que la confesión ante un sacerdote sea el principal medio de reconciliación con Dios. Todo lo anteriormente mencionado ha repercutido en la relación “fe–vida” de las personas, sobre todo en los jóvenes, ya que por los cambios psicológicos6 propios de la edad, se cuestionan fuertemente la relación fe–Iglesia–mundo. Con todos estos elementos, como equipo, hemos decidido acercarnos a esta realidad por medio de una investigación cualitativa y exploratoria sobre las implicancias de la práctica sacramental en la vida cotidiana de jóvenes. Esta investigación                                                                                                                         5 INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (INE). Resultados del Censo del 2002. [En línea, fecha de consulta: 25 de Mayo del 2012]. Disponible en < http://www.ine.cl/tabid/136/publicacion/142/Default.aspx>. 6 Cf. COLEMAN, J.C. & HENDRY, L.B. “Capítulo IV: El yo y la identidad”. En Psicología de la Adolescencia. Ediciones Morata, Madrid, España, 2003, pág. 59-80.

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pretende abrir espacios de reflexión, para poder acercarse de manera más profunda a esta realidad que tanto nos desafía hoy en la Iglesia. Esperamos que las conclusiones de este trabajo sean de ayuda para la tarea evangelizadora educativa pastoral, fomentando la reflexión acerca de la relación fe-vida a partir de la práctica sacramental del perdón. Los jóvenes son el foco de nuestra investigación porque los consideramos una realidad pastoral privilegiada, ya que son el presente y futuro de la sociedad y la Iglesia. Tanto es así, que existe un plan pastoral de la Iglesia de Chile llamado “Misión Joven”, que busca conocer mejor dicha realidad para dejarse interpelar por ella a la luz de los valores del Evangelio, fomentando así su integración y participación tanto a nivel eclesial como social. Junto a esto, la realidad carismática de nuestras congregaciones religiosas y movimientos eclesiales, tiene como prioridad el servicio a la realidad juvenil, por ser la porción más delicada de la sociedad y la etapa en que se cimienta la vida de fe.

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II. Planteamiento del Problema 1. Antecedentes generales del establecimiento: El Liceo Manuel Arriaran Barros es un establecimiento educacional perteneciente a la Congregación Salesiana desde 1943. Está ubicado en Gran Avenida General José Miguel Carrera 8250, en la comuna de La Cisterna. El alumnado actual lo compone una matrícula de 1890 estudiantes desde pre-kínder a cuarto año de enseñanza media científico-humanista. El Rector desde el año 2010 es el Presbítero Marco Vergara Espíndola, sdb. La propuesta del Liceo Manuel Arriarán Barros (LAB) está dividida en una dinámica pluricelular7 donde, en torno a un consejo de coordinación convocado por el rector, se articulan cuatro grandes áreas: área Administración, área Académica, área Ambiente y área de Evangelización, siendo cada una de ellas representadas en dicho consejo, y de vital importancia a la hora de aportar en el proyecto educativo-pastoral del establecimiento a favor de la toma de opciones para una formación integral de niños y jóvenes. Es relevante para esta investigación el particular aporte que realiza el área de Evangelización. Dentro de la descripción del área de Evangelización, que ubicamos dentro del proyecto educativo-pastoral del establecimiento, encontramos lo siguiente: “Evangelizar a los jóvenes es la primera y fundamental finalidad de nuestra misión. Nuestro proyecto está radicalmente abierto y positivamente orientado a la plena madurez de los jóvenes en Cristo y a su crecimiento en la Iglesia. Reconocemos el valor fundamental de la escuela como ambiente donde el Evangelio ilumina la cultura y se da una eficaz integración entre el proceso educativo y el proceso de evangelización.” “Consideramos que son tareas prioritarias del coordinador del Área (de evangelización): (1) Su animación en equipos a nivel estratégicos (para asegurar la integración fe-vida y la identidad salesiana de la propuesta); y (2) el acompañamiento de las personas (jóvenes y adultos).Consideramos la interacción con las otras áreas de gestión y los equipos de apoyo como fundamentales para llevar adelante el proceso.”8 En este sentido, sabemos que dentro de la dinámica para abordar el Proyecto EducativoPastoral del establecimiento por parte del área Evangelización contamos con múltiples medios para                                                                                                                         Cf. Proyecto Orgánico Inspectorial 2006. Editorial Salesiana, Santiago de Chile, 2006, pág. 5-20. LICEO SALESIANO MANUEL ARRIARÁN BARROS. Proyecto Educativo Pastoral Salesiano. [En línea, fecha de consulta: 8 de Septiembre del 2012]. Disponible en <http://www.boscolab.cl/web/index.php/colegio/peps>. 7 8

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aportar al desarrollo de los niños y jóvenes (pastoral sacramental, pastoral vocacional, Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) como expresión del asociativismo, etc.). En este marco, nuestra intención es abordar, dentro de las propuestas sacramentales, la relación de la práctica del sacramento de la Reconciliación en los alumnos de segundo medio del establecimiento y las implicancias que conlleva en la relación con los demás. Con el fin de garantizar de algún modo la práctica sacramental del perdón, nos hemos remitido a los alumnos de segundo medio que participan de la pastoral asociativa del establecimiento, esquematizado en las diversas experiencias del Movimiento Juvenil Salesiano. En dicho establecimiento se encuentran las siguientes instancias asociativas: “Comunidades Apostólicas Salesianas” (CAS), “Club Domingo Savio” (CDS), “Comunidades Misioneras Salesianas” (CMS), “Experiencias en el Espíritu” (ENE, EJE y ESCOGE), “Casa Juvenil” y “Movimiento de Acólitos Salesianos” (MAS) 9 . Cada una de estas instancias incluye en sus itinerarios formativos la práctica sacramental de la Reconciliación, aportando a la comprensión y vivencia de ésta, como a la relación con los otros. El contexto juvenil en nuestro país, avalado por los datos de la Encuesta Nacional de la Juventud hecha por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) en el 2010, dice de que los jóvenes, junto con reconocerse mayoritariamente creyentes (89,9% dice creer en Dios, y el 62,5% se adhiere a alguna religión), manifiestan fuertes rasgos de desinstitucionalización. Esto lo afirma dado que el 72,8% de los jóvenes entre 15 y 19 años, participa de prácticas religiosas menos de una vez al mes. En este contexto se mueven también los alumnos de segundo medio del establecimiento anteriormente descrito, distinguiendo la práctica religiosa propuesta por el proyecto educativo. A partir de todo lo señalado, es oportuno preguntarse por la relación entre su práctica sacramental de la Reconciliación y su relación con los demás por las siguientes razones: •

Ellos ya han vivido un tiempo en el ambiente educativo de este colegio, por lo que no es extraña la propuesta sacramental de la Reconciliación. Ella se focaliza principalmente en liturgias penitenciales circunscritas en la Semana Santa, festividad de María Auxiliadora (24 de Mayo) y de la Semana Salesiana en la segunda semana de Agosto. Además existen otras instancias evangelizadoras del currículum, como la preparación al sacramento de la Confirmación para los

                                                                                                                        9 Cf. DICASTERIO PARA LA PASTORAL JUVENIL. La pastoral juvenil salesiana, cuadro fundamental de referencia. Producciones gráficas Diakom, Santiago de Chile, 2002, pág. 25. 53.

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jóvenes de segundo medio y la permanente disponibilidad de sacerdotes en el establecimiento. Estas instancias están abiertas para los alumnos y también para sus familias. •

Las familias reconocen el carácter confesional del liceo, porque llevan un tiempo largo acompañando a los jóvenes en los valores cristianos que propone el Proyecto Educativo-Pastoral, en particular en el valor de relaciones auténticas basadas en el perdón mutuo. Principalmente, estas instancias son comunicadas y compartidas en las reuniones mensuales de padres y apoderados, que en su organización incluyen un tiempo para compartir el Manual de Convivencia10 y el Proyecto Educativo-Pastoral del establecimiento.

Según los datos dados por la orientación del colegio, hay alumnos más críticos, que, con más información y argumentación, enriquecen la experiencia de la fe y desafían a la Pastoral Juvenil a ofrecerles oportunidades más profundas y con más contenido.

La Pastoral Asociativa toma especial relevancia en los alumnos de segundo medio. Hay mayor participación, identificación y compromiso, que implican mayor conocimiento de los itinerarios formativos propuestos. Por lo mismo toman un rol de liderazgo en las instancias asociativas.

La pastoral asociativa propone de manera preponderante instancias comunitarias, que facilitan la vivencia común de su fe. De esta manera, dicha experiencia no queda solamente circunscrita a quienes participan de una determinada comunidad, sino que también ha de irradiar a las personas con las que se relaciona.

Desde esta realidad constatada por los datos e impresiones de los actores educativos del colegio, sumando la observación del grupo, se perciben desafíos frente a las propuestas educativaspastorales del colegio, especialmente en la dimensión evangelizadora. En concreto, se percibe cierta indiferencia frente a la propuesta sacramental, sobre todo respecto al sacramento del perdón. A pesar de que las instancias litúrgicas penitenciales, no así el confesarse, son de carácter obligatorio para todo el alumnado, se constata la reticencia de los jóvenes para recurrir a la confesión.                                                                                                                         10

Cf. Agenda Escolar LAB 2012. Sección Manual de Convivencia, pág. 17.

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La viabilidad del proyecto de investigación se logra gracias a la cercanía con el colegio, ya que contamos tanto con la posibilidad de acceder a espacios propicios para desarrollar entrevistas, como también contacto directo con directivos, sacerdotes, docentes y alumnos, que nos ayudarán a lo que se requiera de la investigación. El equipo de animación del área de Evangelización, se siente muy dispuesto a recibir el aporte que podría ofrecer esta investigación para el mejoramiento de las propuestas sacramentales de la Reconciliación, y para promover las relaciones fraternas que deben vivir los estudiantes en sus entornos.

2. Problema de Investigación De acuerdo con lo anteriormente descrito, en vista de que el establecimiento tiene una propuesta sacramental y que siendo los sacramentos signos eficaces de la gracia de Dios, surge el desafío de investigar el real valor que le asignan los jóvenes a la realidad sacramental en sus vidas. De esta forma nos preguntamos acerca de las implicancias que tiene la práctica sacramental del perdón en sus relaciones con los demás. Por eso nuestro tema de investigación se formula de la siguiente forma: Implicancias de la experiencia sacramental del perdón de los alumnos de segundo medio, durante el segundo semestre del año 2012, del establecimiento católico Liceo Manuel Arriarán Barros que participan activamente de la pastoral asociativa, en su relación con los demás.

3. Pregunta investigativa ¿Cuáles son las implicancias de la experiencia sacramental del perdón de los alumnos de segundo medio, durante el segundo semestre del año 2012, del establecimiento católico Liceo Manuel Arriarán Barros que participan activamente de la pastoral asociativa, en su relación con los demás?

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4. Objetivos Objetivo General: Examinar las implicancias que tiene la experiencia sacramental del perdón de los alumnos de segundo medio, durante el segundo semestre del año 2012, del establecimiento católico Liceo Manuel Arriarán Barros que participan activamente de la pastoral asociativa, en su relación con los demás.

Objetivos específicos Conocer la descripción que hacen de su experiencia de práctica sacramental del perdón los alumnos de segundo medio, durante el segundo semestre del año 2012, del establecimiento católico Liceo Manuel Arriarán Barros que participan activamente de la pastoral asociativa. Recoger la opinión que tienen los alumnos de segundo medio del establecimiento católico Liceo Manuel Arriarán Barros que participan activamente de la pastoral asociativa, sobre las implicancias que tiene la práctica sacramental del perdón y su relación con los demás.

5. Hipótesis En los alumnos de segundo medio, durante el segundo semestre del año 2012, del establecimiento católico Liceo Manuel Arriarán Barros que participan activamente de la pastoral asociativa, la experiencia sacramental del perdón tiene implicancias positivas en su relación con los demás.

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III. Marco teórico El presente marco teórico ha sido compuesto a partir de las diferentes dimensiones con las cuales se pretende abordar la investigación. Todo este cuadro teórico está antecedido por un apartado que profundiza la realidad contextual (tipo histórico-cultural) en la cual se desarrolla la investigación, vale decir, cómo la realidad del hoy afecta en los creyentes y en particular en la práctica del sacramento de la penitencia. Este punto es fundamental, pues abre desde el comienzo una clave hermenéutica para entender las dimensiones que se abordarán en este estudio investigativo. Desde esta contextualización y del trabajo de campo realizado con los jóvenes, de segundo medio del LAB, se desarrollarán las diferentes dimensiones de esta investigación. Los tópicos de la investigación se encuentran interrelacionados, es decir, que en su conjunto abordan la experiencia sacramental del perdón, pero dentro del marco teórico han sido ordenados de forma dialogal con el propósito de afrontar de manera más ordenada y acotada los objetivos planteados para este trabajo. Es así que se han establecido las siguientes dimensiones: humana11 del perdón, religiosidad juvenil, histórica sacramental del perdón, la penitencia desde el Concilio Vaticano II y por último una dimensión pastoral. La primera dimensión que tiene como propósito situar la experiencia del perdón desde una visión antropológica, ubicándolo como algo propio de la experiencia humana, por ello, posee un acercamiento al perdón desde el hoy, lo cual remite a la consideración cultural de esta situación, sin este elemento es prácticamente imposible comprender los elementos teológicos y pastorales que el mismo marco teórico plantea, junto a eso se hace hincapié en la dimensión social del perdón, es decir, como restablecimiento de las relaciones perdidas no solamente consigo mismo, sino también con aquellos que rodean a los sujetos, pues se parte de la base que aunque la realidad del perdón siempre es una realidad individual, continúa siendo una realidad que repercute en los otros, antes bien, siempre esta realidad humana se comprende desde una relación con los otros, es decir, tiene un fuerte carácter comunitario. Considerado este punto, se comienza a desarrollar la dimensión que trata acerca de la religiosidad juvenil, la cual enlaza muy bien con la perspectiva “humana” de los sujetos, en especial desde la consideración de las características psico-religiosas de la etapa del                                                                                                                         11 Entiéndase como “humana”, la realidad no sacramental del perdón. Esta es una consideración que se hace solo para el análisis de la investigación ya que en la realidad, estos elementos no se entienden separados.

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desarrollo del adolescente; se ubica en este lugar pues es necesario primeramente acotar la experiencia del perdón desde esta perspectiva, para luego ser abordado desde un punto de vista psicológico, que nos hace sumergirnos en realidades que posibilitan el análisis de los comportamientos de los adolescentes. Seguido ese punto, es posible indicar que el marco teórico continúa desarrollando la visión histórica de la teología del perdón, es decir, los fundamentos bíblicos, de la tradición y del magisterio que refieren a la penitencia. En este punto es posible destacar la dimensión eclesiológica y comunitaria que tiene el sacramento de la reconciliación, vale decir, que no solamente se restablece la unión con Dios o consigo mismo, sino también es unión y vuelta al seno de la Iglesia, lo cual se vincula con la dimensión antropológica y con la dimensión personal en cuanto desarrollo evolutivo de la religiosidad. Esta dimensión a su vez considera los aportes del Concilio Vaticano II, con lo cual se pasa inevitablemente a las consideraciones pastorales del perdón. En este punto, es importante mencionar los alcances de tipo pedagógico y catequístico que refieren al mismo, como también el modo de comunicar el significado y los alcances que el sacramento posee: el perdón para cada persona y para la Iglesia, como los modos de celebración sacramental; los cuales en su conjunto recogen los elementos antes mencionados. 1. VISIÓN HUMANA DEL PERDÓN12 El perdonar parece ser que posee un fin en sí mismo. Su fin es la acción de perdonar, que está más allá de un “para qué”. Tiene relación con el “por qué” profundo que sostiene todos los “para qué”. El amar, pensar y perdonar sostienen silenciosamente todos esos para qué. El sentido de ese “para qué” profundo lo constituye un no-sé. Ahora bien, este no-sé implica comprender que el perdón no es tematizable, ya que está más allá de lo reflexivo. Entre el perdonar y la aceptación de ese perdón se toca el fondo enigmático que sostiene a un sujeto. No puede ser perdón aquel en el cual se deja pasar tiempo para minimizar la fuerza de rencor que genera la falta, antes bien, el perdón exige una fidelidad al pasado, incluso a los ausentes. Tampoco es perdón la excusa, que funciona sobre el supuesto que cada uno hace actos que en cierto sentido son involuntarios; o cuando son voluntarios no han sido libres. La excusa es una sombra para justificar los actos, que pueden ser agentes exteriores que nos llevarían a actuar de una forma. La materia del perdón es siempre injustificable.                                                                                                                         12 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. Capítulo XVIII: “Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165.

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El perdón, por un lado, es un acontecimiento histórico, vale decir, que marca un antes y un después en la historia personal. Por otro, implica un per-don, vale decir, un regalo-para; esto significa que es un don gratuito, sin condiciones, no buscando que el otro se convierta o que se tranquilice. El perdón es una gracia costosa y laboriosa. Esta gracia del perdón implica evitar la sed de venganza y una lucha contra cualquier intento que no sea sólo perdón. En este sentido, el perdón es un camino inter-subjetivo, es decir, nunca unilateral. A partir de lo anterior, sería posible afirmar que existiría un fondo de bondad intocable en toda persona. Ese es un acontecimiento de gracia, pues no hay un porqué que avale ese hecho. Además, el perdón implica siempre una relación interpersonal, entre un ofendido y un ofensor. Por eso no es posible un perdón institucional. El caminoproceso del perdón, culmina cuando el otro acepta el perdón. Por eso, el perdón no es exigible legalmente, pues constituye una acción moral y ética. 1.1. EL PERDÓN Y EL ENCUENTRO CON EL OTRO13 Desde el primer momento de nuestra vida tenemos experiencia de “encuentro”, por ejemplo el niño(a) con su madre; es más, somos engendrados a partir de un encuentro. Pero no se trata de un encuentro puramente físico sino de una apertura hacia el otro. El hombre en su estructura interna se experimenta como un ser con “no-totalidad”, es decir, con la imposibilidad de ser totalmente él mismo; con “no-inocencia” porque ante la libertad que posee y su responsabilidad personal en el mal, no puede no evitar sentirse “culpable” aunque su deseo sea declararse inocente. Estas experiencias no dependerán de él mismo sino del “otro” circunstancial, por tanto, se comprenderá como un ser “de-pendiente”. Debido a esta estructura interna, el “encuentro” se entiende como un proceso de liberación de la tendencia a curvarse sobre sí mismo, en una auto referencialidad que asfixia y que fácilmente se quebranta con el tiempo. El perdón implica la relacionabilidad del sujeto, ya sea con uno mismo, “con-los-otros”, con el cosmos y también con Dios. Surge del amor por el otro y por la verdad descubierta de cada uno. Es en ese perdón donde se da la reconciliación, que es capaz de trascender más allá de lo que humanamente podríamos esperar, acercándonos y encontrándonos definitivamente “con-el-otro”, llevándonos a la comunión de personas, como anticipo escatológico, universal y definitivo con quien es totalmente Otro, contemplando su rostro, como el nuestro, restaurando así todas las cosas.                                                                                                                         13

 Cf.  Ibídem.  

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1.2. EL ENCUENTRO CON EL OTRO PLENIFICA LA NATURALEZA DEL HOMBRE El encuentro con el otro implica ser permeables a las influencias que recibimos, está determinado por la disposición de estar expuesto y abierto. Ahora bien, al hablar de “encuentro” también se abre a otra realidad que es el des-encuentro ya sea con uno mismo, con los demás, y para el hombre creyente, con Dios. En este sentido, el encuentro con el otro puede ser entendido desde dos ángulos. Sartre14 afirma en una de sus obras15 que “el infierno son los otros” en cuanto que la mirada del otro me delata, muestra al otro la realidad del ser, en este sentido la vivencia con el otro se torna conflictiva, sofocante, y angustiante; haciendo una crítica a la sociedad, que vive preocupada por su apariencia. Mientras que E. Levinas 16 dirá que: “la propensión hacia el porvenir y el ‘al-encuentro-de-sí’ contenidos en el impulso marcan un ser encomendado a un recorrido (…) es la necesidad de salir de uno mismo, es decir, de romper el encadenamiento más radical hacia el otro”17. Es decir, el otro tiene carácter incomprensible, “el Otro” es distinto, sin unidad ni identidad previa y convergen en el encuentro: encuentro que es el origen mismo del mundo. Se observa un largo camino en esta alteridad. El “encuentro” lleva a la naturaleza humana a su plenitud, pero no sin conflicto porque la alteridad siempre será una amenaza para mi querer ser natural. Los elementos de relación que componen la dinámica del perdón se encuentran presentes en la realidad juvenil, lo cual implica considerarlos desde la perspectiva religiosa, en especial, la relación que establecen entre el sacramento de la Reconciliación y las consecuencias que ello lleva a la vida concreta, por eso es importante considerar las características religiosas del mundo juvenil chileno.

                                                                                                                       

14 Filósofo francés, dramaturgo, novelista y periodista político, es uno de los principales representantes del existencialismo. Sartre nació en París el 21 de junio de 1905; Enseñó filosofía en varios liceos desde 1929 hasta el comienzo de la II Guerra Mundial, momento en que se incorporó al ejército. Murió en París en 1980. 15SARTRE, JEAN-PAUL. Psicología Fenomenológica de la Imaginación. Traducido por Manuel Lamana. Editorial Losada S.A, Buenos Aires, Argentina, 1976, pág. 41. 16 Enmanuel Levinas nació en Kovno (Lituania) el 12 de Enero de 1906 en el seno de una familia de comerciantes judíos. Estudió filosofía en Estrasburgo (1923-1930) y en Friburgo (1928-1929) con Husserl y Heidegger. Se nacionalizó francés en 1930 y ha sido profesor de Poiters, Paris-Nanterre y Sorbona. Murió en 1995. 17 LEVINAS, EMMANUEL. De la evasión, Editorial Arena Libros, Madrid, 1995, pág. 81 y 83.

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2. RELIGIOSIDAD JUVENIL18 2.1. OBSERVANCIA RELIGIOSA EN JÓVENES DE COLEGIOS CATÓLICOS Y LAICOS: Hoy en día la religión sigue estando presente en Chile, aunque no de la misma forma que hace cincuenta años. Si bien el catolicismo es preponderante en la población, diversas iglesias evangélicas han adquirido importancia en el último tiempo. Además se puede observar una progresiva desinstitucionalización de las experiencias religiosas, fenómeno que se agudiza entre los jóvenes. Ellos asumen que la pertenencia eclesial no es un elemento vital para la construcción identitaria y por ello la juventud, en comparación con los demás grupos etarios, presenta los menores niveles de asistencia a servicios religiosos19. Entre las diversas dimensiones de la religiosidad, la observancia tiene que ver con las experiencias de la fe mediadas por rituales y prácticas de culto. Entre las prácticas generales se incluyen las diversas formas de oración, lectura religiosa, etc., mientras que las prácticas exclusivas de los católicos comprenden la participación en sacramentos y asistencias a Misa, entre otras. Considerando a la generalidad de los jóvenes, la práctica de oración que más les acomoda es la conversación libre y espontánea con Dios, tanto dentro como fuera de un templo. El rezo del Padre Nuestro y el Ave María son fórmulas más frecuentes de oración entre los jóvenes católicos, en especial de colegios pertenecientes a esa confesión. En materia de frecuencia, 4 de cada 10 jóvenes católicos y de colegios católicos, rezan solos, con una frecuencia diaria o de varios días por semana, situación que entre los alumnos de colegios laicos alcanza sólo a un tercio del total. En cuanto a la oración en compañía de otras personas-aparte de la Misa- ella tiene una frecuencia aproximada a la mitad de la oración individual, cualquiera que sea la muestra de jóvenes. Respecto a los tipos y momentos de oración, con algunas diferencias favorables a los católicos, en todos los encuestados la lectura de la Biblia generalmente no se practica nunca (más del 50% de respuestas) o rara vez (más del 30%).                                                                                                                         Cf. EQUIPO CISOC, BELLARMINO. Centro de investigaciones socio-culturales. Jóvenes, orientaciones valóricas como religión e Iglesia Católica. Editorial Fundación Educacional Roberto Bellamirno, Santiago de Chile, 2005, págs. 24 – 26. 19 INSTITUTO NACIONAL DE LA JUVENTUD (INJUV). Transformaciones culturales e identidad juvenil en Chile. [En línea, fecha de consulta: 16 de Agosto del 2012]. Disponible en <http://www.desarrollohumano.cl/otraspub/pub09/pnud_injuv.pdf>. 18

14    


Entre los jóvenes católicos el 8,6% asiste a Misa todos los domingos o más, y el 17,5% lo hace algunos domingos al mes. En cambio, un 53,9% participa sólo ocasionalmente de esta celebración, y el 19,5% no lo hace nunca. Considerando solo a los alumnos católicos que estudian en colegios de Iglesia, la cifra de asistencia a la Misa semanal o más, es también de 8,6%; mientras que hace 15 años asistían una vez a la semana o más, el 27,6%. En cuanto a la práctica de comulgar, los católicos que lo hacen todos los domingos al mes o más, llegan al 4,8%; algunos domingos al mes el 13,5% y los jóvenes que comulgan ocasionalmente representan al 44,6%; en cambio, quienes no lo han hecho nunca en el último año, ascienden al 36,3%. El sacramento de la reconciliación no ha sido celebrado ninguna vez en los últimos doce meses por el 58,4% de los jóvenes católicos, mientras que alrededor de un tercio (31%) lo ha celebrado una o dos veces en ese período de tiempo, y un 9,5% se ha confesado tres veces o más en el año. Considerando las tres prácticas que corresponden a "mandamientos de la Iglesia", hay 25 jóvenes que cumplen simultáneamente con la asistencia a Misa dominical, la Comunión anual y la confesión una vez al año. Se trata de 25 jóvenes de un total de 650 encuestados, entre los que hay 399 que se declararon católicos. Proporcionalmente, quienes cumplen con los "mandamientos de la Iglesia" representan el 6,3% de los católicos y el 3,8% de la muestra total. De estos 25 jóvenes, 19 alumnos corresponden a colegios católicos y 6 a colegios laicos. Para comprender este fenómeno, es necesario no solamente tener presente los elementos de tenor social y cultural, descritos en la contextualización de este trabajo, sino también la situación del desarrollo psicológico en que se encuentran los adolescentes, en especial, aquellos que están actualmente en segundo medio. 2.2. CONSTRUCCIÓN PSICOLÓGICA DEL ADOLESCENTE20 La adolescencia refiere a la etapa evolutiva comprendida –aproximadamente- entre los doce y veinte años. Estos valores son meramente estimativos, pues como sabemos su inicio se puede ubicar en las transformaciones hormonales que marcan el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios y su finalización depende de la condiciones de autonomía económica, física y emocional que puedan alcanzar respecto de sus padres o de los adultos que los protegen. En                                                                                                                         20 Cf. NUÑEZ, RODOLFO. “Capítulo 3 Imagen religiosa y edad cronológica”. En Psicologia Religiosa. Editorial Hogar Catequístico, Santiago de Chile, 2004, pág. 49-85.

15    


consecuencia, esto variará si el adolescente continúa estudios superiores o se incorpora al mundo laboral, asumiendo las transformaciones comprensivas y comportamentales que esto implica, las que le permiten transformarse en un adulto joven. Desde esta comprensión, es de mayor utilidad referirnos a este período desde las metas de desarrollo psicoevolutivo que deben lograrse superando los límites cronológicos, como único criterio de delimitación- pues con ello se alcanza un abanico descriptivo de mayor calidad. Dicho esto debemos indicar los siguientes logros como propios de esta etapa21: Meta

Comentario

Control de los

Se refiere al universo de sensibilidades que se abren en el individuo a

pensamientos, derivados

partir de las transformaciones hormonales y que se expresan en una

del impulso sexual.

saturación de contenidos sexuales en su flujo de pensamiento. Aprender a controlarlos y situarlos como un elemento más en la comprensión del mundo y de sus relaciones con este, es una tarea de alta significación para su vida adulta. Expresiones inmediatas de esta influencia en su pensamiento, se reconocen en las fantasías sexuales, el acceso a material pornográfico, prácticas masturbatorias y relaciones sexuales.

Aceptación de su cuerpo.

Esta alude a lograr una conformidad con sus características físicas. Es decir, tolerar aquellos aspectos de su anatomía respecto de los cuales se sentían incómodos o avergonzados.

Logro de una pareja

Se espera que a fines de este periodo, las personas muestren una

estable y de amigos

mayor estabilidad emocional, lo que se traduce en que la toma de

permanentes.

decisiones son más predecibles y les permiten conservar sus relaciones interpersonales y establecer sus primeras proyecciones vitales , en asociación con aquellos que estiman más cercanos y con quienes se sienten acompañados y pertenecientes.

Logro de una vocación

Saber lo que desea alcanzar como parte de su formación personal y

con sentido.

profesional, constituye un soporte sustantivo en la elaboración de un

                                                                                                                        21 Cf. CONGER, JOHN, & KAGAN, JEROME. “Quinta parte: La adolescencia”. En Desarrollo de la personalidad en el niño. Adaptado de Paul Henry Mussen, traducido por Francisco González Aramburo. Editorial Trillas, Ciudad de México, 2° edición, 1982, pág. 415-539.

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proyecto vital. El logro de esta tarea se aprecia con claridad en los jóvenes que se sienten satisfechos con su elección de estudios superiores o en su desempeño laboral. Logro de una filosofía

Implica poseer una manera de comprender el mundo. Esta meta es de

vital.

particular dificultad, pues comporta la conciencia del modo en que se sitúa en la realidad, es decir, debe hacerse cargo acerca de cómo comprende y actúa en el mundo. Debe observar cómo observa y responsabilizarse de lo que realiza, desde su estructura cognitiva. Un ejemplo de esta filosofía de vida puede ser el modelo cristiano, cuando es asumido conscientemente y no como una suerte de simple tradición cultural.

Logro de una autonomía

Esto se alcanza en la medida que el sujeto puede autosostener sus

económica, emocional y

demandas económicas, asumir la separación natural de sus padres

física.

que se produce al vivir solo y tomar sus decisiones, asumiendo sus responsabilidades.

Alcanzar la elaboración

Debe poder alcanzar la formulación de lo que quiere que le pase a su

de un primer proyecto de

vida y cómo conseguirlo. Esto implica que la persona será capaz de

vida.

proveerse los medios necesarios para su consecución. El logro de estas metas permitirá que el sujeto sea independiente, autónomo y

autosuficiente, pudiendo incorporarse al mundo adulto de una manera natural y con altas probabilidades de alcanzar una adaptación exitosa. En este esfuerzo por alcanzar las competencias suficientes para acceder al mundo adulto, se está fraguando una condición clave para sostener la dinámica de interacciones que la existencia le demandará. Estamos hablando del logro de su identidad22, con esto se alude a un núcleo central en su personalidad, que constituyen las autocomprensiones vitales, es decir, aquellas características de sí, que si cambian, provocan que el aludido cambie como persona. Nos referimos al “yo soy”, a aquello en mí que no es sustituible. Este se expresa como un “proceso de exploración                                                                                                                         22  Cf. COLEMAN, J.C. & HENDRY, L.B. “Capítulo IV: El yo y la identidad”. En Psicología de la Adolescencia. Ediciones Morata, Madrid, España, 2003, pág. 59-80.  

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y búsqueda que va a culminar con el compromiso de chicos y chicas con una serie de valores ideológicos y sociales, y con un proyecto de futuro”.23 En este punto se pone en juego un elemento de irremplazable valor para la vida de fe, pues si en la construcción de la identidad no se incorpora la creencia en Dios, como factor estructurante de la misma, las comprensiones religiosas y las actividades derivadas de ésta tienden progresivamente a ocupar lugares secundarios en la vida de los individuos o simplemente a extinguirse, como comportamientos sin valor adaptativo en la vida de los adultos. Para intervenir en la constitución de la identidad en el adolecente es necesario dialogar con propuestas que apunten a develar las complejidades asociadas al proceso de constitución de la identidad en esta etapa de la evolución del individuo. Esto es de vital importancia, si se considera la vida sacramental de los individuos, en especial, lo referente al sacramento del perdón, pues permite que no quede circunscrito dentro de una práctica social, sino vital y de sentido. En virtud de esto, es necesario incorporar elementos referidos a la producción de aprendizajes significativos y a las influencias que impliquen hacerse cargo y armonizar las distintas áreas del desarrollo psicoevolutivo. Un marco que puede ayudar a este respecto pueden ser los aportes de E. Erikson en sus clásicos esquemas “Notas autobiográficas sobre la crisis de identidad”24 y “Reflexiones sobre el disentimiento de la juventud contemporánea” 25 , así también la denominada “Teoría ecológica” de Urie Bronfrenbrenner26, que entrega importantes elementos que permiten aproximarse al tema con una red conceptual de mayor capacidad de representación y de acción sobre lo que interesa intervenir. Sabido es que el planteamiento Eriksoniano apunta a que en esta etapa el joven, logre la “identidad del yo” y evitar la “confusión de roles”. Es decir, poder comprender cómo encajamos en esta sociedad, desde lo que somos y poder integrarse de un modo exitoso y colaborativo a la misma. Complementando esta lógica, la teoría ecológica planteada por Bronfrenbrenner apunta a comprender el dinamismo de la relación sujeto – entorno e integrar este factor en la constitución de la identidad. Este autor plantea que los ambientes naturales son la principal influencia sobre la                                                                                                                         23 Cf. OLIVA, ALFREDO & PARRA, AGUEDO. Contexto familiar y desarrollo psicológico durante la adolescencia. En ARRANZ, ENRIQUE. Familia y desarrollo psicológico. Editorial Pearson, Madrid, España, 2004, pág. 170-220. 24 Cf. ERIKSON, ERIK. “Notas autobiográficas sobre la crisis de identidad”. En Sociedad y Adolescencia. Editorial Siglo XXI, Ciudad de México, 7° edición, 1982, pág. 5-72. 25 Cf. ERIKSON, ERIK. “Reflexiones sobre el disentimiento de la juventud contemporánea”. En Sociedad y Adolescencia. Editorial Siglo XXI, Ciudad de México, 7° edición, 1982, pág. 113-158. 26 Cf. BRONFENBRENNER URIE. La ecología del desarrollo humano. Editorial Paidos, Buenos Aires, Argentina, 1987, pág. 40-47.

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conducta humana, con lo cual el funcionamiento psicológico de las personas está en gran medida, en función de la interacción de esta con el ambiente o entorno que lo rodea; así entonces, el desarrollo humano corresponde a un programa de acomodación entre un sujeto activo y sus cambiantes entornos inmediatos, los que a su vez participan y se ven influenciados por otros contextos de mayor alcance en los que se encuentran incluidos. Al incorporar lo planteado por la teoría ecológica se debe asumir que las referencias a lo religioso que se llevan a cabo a nivel del microsistema y del mesosistema son de vital significación para la conservación de la categoría de fe, al menos en la primera etapa adolescencial. Esto no significa que el exosistema y el macrosistema resulten neutros al respecto, sino que parece una hipótesis plausible el enfatizar en el rol de lo micro y meso del modelo ecológico, dado el significativo papel que se reconoce a la familia en la instauración y mantenimiento de las comprensiones religiosas y de cómo estas pueden ser afectadas- positiva o negativamente – por sus pares27. De otra parte, en relación con los cambios que le ocurren al joven al completar sus estudios secundarios, en donde le corresponde, o bien integrarse al mundo laboral, o bien acceder a estudios superiores, se comprenden como una “ transición ecológica”28. “Una transición ecológica se produce cuando la posición de una persona en el ambiente ecológico se modifica como consecuencia de un cambio de rol, de entorno, o de ambos a la vez.”29 En el caso de los adolescentes, la consecución de su identidad se alcanza en este marco de transición ecológica, pues cambian del rol de estudiante secundario al de trabajador o estudiante universitario, con sus respectivas dinámicas de interacción con sus padres y sus pares y su entorno en niveles más amplios, conllevando modificaciones de significación. Estas transformaciones habitualmente no refieren a experiencias espirituales, pues las mismas no aparecen vinculantes con ninguno de los niveles ecológicos en donde se lleva adelante la vida cotidiana. Entonces, la dificultad de incluir las referencias a lo religioso en la constitución de la identidad, resulta un desafío técnico de extrema exigencia. Pues implica resonancia en todos los niveles ecológicos.

                                                                                                                        Cf. NUÑEZ, RODOLFO. “Capítulo 3 Imagen religiosa y edad cronológica”. En Psicologia Religiosa. Editorial Hogar Catequístico, Santiago de Chile, 2004, pág. 49-85. 28 Cf. BRONFENBRENNER URIE. La ecología del desarrollo humano. Editorial Paidos, Buenos Aires, Argentina, 1987, pág. 46. 29 Cf. Ibídem. 27

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Para apoyar la constitución de la identidad en las categorías religiosas se deben ocupar los distintos planos de la realidad; es así que para abordar el microsistema30 se sugiere que se opere a nivel de los tres factores que constituyen los elementos de éste. Es decir las actividades, roles y relaciones en los que la persona interviene, lo que implica estar atento e influir en las diversas acciones de la vida del joven, en los cargos que le toque asumir y los vínculos y amistades que este establece, de modo tal, que pueda aprender a leer en cada uno de estos aspectos de su cotidianeidad la presencia de opciones evangélicas, influyendo así en su comprensión y actuación al respecto. Seguidamente será necesario hacerse cargo del mesosistema, 31 es decir, se debe integrar en las relaciones entre el hogar, la escuela y el grupo de pares del barrio, de la parroquia, entre otros. Esto sería conveniente abordarlo por medio de una articulación sinérgica, en donde se establezcan vínculos de cooperación recíproca, de manera tal que el hogar pueda sentirse representado en sus valores familiares en el mundo escolar y parroquial y las dinámicas relacionales que se llevan adelante entre los hijos y sus pares resulte permeada por los principios parentales. Esto resultará posible en la medida que los diversos actores se hagan conscientes de la influencia sistémica que los relaciona y en esa medida les convierte en corresponsables del proceso formativo y de transformación que experimentan los jóvenes y que ha de tenerse en cuenta en la labor educativa y religiosa y sacramental del adolescente. En lo que respecta al exosistema32 y macrosistema33, para efectos de esta propuesta no se incorporarán como una dimensión a intervenir, pues la lógica sugerida apunta a intervenciones personales o a lo más a nivel de grupos pequeños.

                                                                                                                        “Un microsistema es un patrón de actividades, roles y relaciones interpersonales que la persona en desarrollo experimenta en un entorno determinado, con características físicas y materiales particulares”. En BRONFENBRENNER URIE. La ecología del desarrollo humano. Editorial Paidos, Buenos Aires, Argentina, 1987, pág. 41. 31 “Un mesosistema comprende las interrelaciones de dos o más entornos en los que la persona en desarrollo participa activamente”. En BRONFENBRENNER URIE. La ecología del desarrollo humano. Editorial Paidos, Buenos Aires, Argentina, 1987, pág 44. 32 “Un ecosistema se refiere a uno o más entornos que no incluyen a la persona en desarrollo como participante activo, pero en los cuales se producen hechos que afectan a lo que ocurre en el entorno que comprende a la persona en desarrollo, o que se ven afectados por lo que ocurre en ese entorno”. En Ibídem. 33 “El macrosistema se refiere a las correspondencias, en forma y contenido, de los sistemas de menor orden (micro-, meso- y exo) que existen o podrían existir, al nivel de la subcultura o de la cultura en su totalidad, junto con cualquier sistema de creencias o ideología que sustente estas correspondencias” BRONFENBRENNER URIE. La ecología del desarrollo humano. Editorial Paidos, Buenos Aires, Argentina, 1987, pág 45. 30

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Complementando los planteamientos que se desprenden del modelo de Bronfrenbrenner, se sugiere que este proceder se lleve a cabo desde un doble prisma, una perspectiva que abarque al individuo - lo que implica ir más allá de lo enmarcado por el modelo ecológico- , en cuanto sujeto individual, al hacer un tratamiento del tema por áreas del desarrollo, pero articular la teoría ecológica en aquellos aspectos del desarrollo personal en donde la relación con el otro es sustantiva. Sería posible incorporar los componentes religiosos en la construcción de la identidad personal en los jóvenes, si se utilizan criterios aportados por la psicología del aprendizaje, así como la matriz de trabajo que se crea cuando se comprende al individuo desde sus áreas del desarrollo y a lo indicado se le incorporan los criterios aportados por la teoría ecológica. Para llevar adelante esta tarea se debe crear un paisaje comprensivo que se haga cargo de convertir en una experiencia significativa para la estructura cognitiva-afectiva del joven 34 lo religioso, y este objetivo debe alcanzarse por medio de un sistema que permita el descubrimiento35 por parte del adolescente, de categorías y vivencias que apunten a incorporar en su identidad la presencia de Dios. Con esto se quiere decir que permitir explorar dimensiones personales de la comprensión de Dios y actuar como guía informado de las mismas, junto con el hacer de una suerte de soporte referencial ante las inquietudes juveniles, debiera ser una lógica de trabajo, para ayudar en este esfuerzo de situar la espiritualidad como un factor constituyente de identidad36, en esto destacaría el sacerdote que acompaña al adolescente en el sacramento del perdón. Para conseguir efectividad en este esfuerzo, se deben cubrir los diferentes planos donde se expresa el comportamiento humano, es decir, lo físico, lo emocional, lo social, lo intelectual y lo moral. De este modo, es la totalidad del individuo la que se compromete en la experiencia de descubrir a Dios. Asumiendo la relevancia que adquiere el hecho de que la relación con Dios se lleve adelante desde los marcos referenciales de quien está siendo acompañado y que el ideal es que                                                                                                                        

34 Cf. ARANCIBIA, VIOLETA & STRASSER KATHERINE. Manual de Psicología Educacional. Editorial Universidad Católica, Santiago de Chile, 2005, pág. 84 y sig. 35 Cf. ARANCIBIA, VIOLETA & STRASSER KATHERINE. Manual de Psicología Educacional. Editorial Universidad Católica, Santiago de Chile, 2005, pág 79 y sig. 36 Creemos que con esta línea de relaciones se está asumiendo lo planteado por Bronfenbrenner , cuando enfatiza que en el esquema ecológico, una de las unidades básicas es la diada o sistema de dos personas, al cual se le deben agregar los denominados Sistemas N+2 : tríadas, tétradas y estructuras interpersonales más grandes. De este modo se está buscando conservar la idea de la influencia de los entornos que potencian el desarrollo a partir de la existencia y naturaleza de las interconexiones entre ellos.

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esta se produzca desde experiencias que se caractericen por responder al modelo del descubrimiento por parte del joven. El comprender este fenómeno entre adolescentes en virtud de la relación que establecen con Dios, consigo mismo y con los demás, no solamente implica el desarrollo psicológico, sino también cuál ha sido la historia que en la Iglesia ha tenido el sacramento de la Reconciliación, para relacionarla con sus experiencias. 3. VISIÓN HISTÓRICA DE LA TEOLOGÍA DEL SACRAMENTO DEL PERDÓN 3.1. CONVERSIÓN Y PENITENCIA EN LA SAGRADA ESCRITURA37 a)

El sacramento del perdón anunciado por los profetas El pecado apareció en el origen mismo de la historia humana; por esto, en la realización

concreta de su plan de salvación, Dios se ha preocupado de quitar y curar esta antigua servidumbre, como la llama la liturgia (colecta del martes de la primera semana de adviento), para allanar el camino a la reconciliación plena y al restablecimiento de la alianza de amor interrumpida por nuestros primeros padres y retomada con la vocación de Abrahán. Los profetas especialmente fueron los grandes heraldos de este deseo divino: no cesan de denunciar los pecados del pueblo infiel e ingrato frente a los abundantes beneficios y al amor tan tierno y atento recibidos de Dios; hacer continuas llamadas a la necesidad de conversión, que no puede consistir sólo en ritos y gestos externos, sino que exige, además de un radical cambio de conducta para conformarse con la voluntad de Dios y con sus mandamientos, una transformación radical en lo más íntimo del hombre; en el fondo, esta transformación se manifiesta como don de Dios y de su Espíritu: finalmente, Dios puede escribir su ley en el corazón del hombre y, además darle "un corazón y un espíritu nuevo" para los tiempos mesiánicos (cf. Ez 11, 19; Jer 31 ,31-34). La predicación profética se dirige ante todo al conjunto de la comunidad santa de Israel, sin excepciones en sus llamadas y reproches a sus jefes y dirigentes políticos y religiosos; poco a

                                                                                                                        37 Cf. SARTORE & ACHILLE. “Penitencia”. En Nuevo Diccionario de Liturgia. En Ediciones Paulinas, Madrid, 2ª edición, 1987, pág. 1602.

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poco, sin embargo, la mirada se dirige a todo el horizonte de las naciones paganas, que un día se convertirán también y entrarán en el banquete final junto con los primeros invitados. b)

Jesús nos revela el perdón del Padre En los umbrales del NT, el último de los grandes profetas, san Juan Bautista, inicia su

ministerio y lo desarrolla casi totalmente en torno a este tema con una urgente llamada a la conversión con vistas a "preparar el camino del Señor" (cf. Mc 1, 2-5). Inmediatamente después, Jesús se inserta y une explícitamente a esta llamada, proclamando este gran acontecimiento decisivo para la elección de todos: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios es inminente. Arrepentíos y creed en el evangelio” (cf. Mc 1,15). El Bautista aparece en el Jordán llamando a la conversión por el inminente “día de la cólera divina”. Dios aparece como juez. Esta conversión no sólo es un arrepentimiento, sino que es un cambio de existencia, es un orientarse nuevamente en la vida. Ni las seguridades religiosas son escudos frente al juicio. Es la irrupción de la novedad de Dios, por eso hay que cambiar de vida. Frente a esta situación se realiza el gesto bautismal, con lo que se quiere expresar el cambio de vida. En Juan el Bautista lo bautismal no es purificación, sino conversión en cuanto confesión de los pecados y deseo de cambiar la vida (cf. Mt 3,1-4). Ahora bien, esta conversión no es individual, sino que posee un carácter inter-subjetivo. Dios es el que convierte a través de otro que bautiza, Juan. Todo esto posee un fuerte componente escatológico y por ende universal y definitivo. Juan el Bautista es consciente que viene alguien que es más importante que él. Se trata de un mesías trascendente y definitivo que bautizará con fuego y Espíritu (cf. Mt 3,11). Con la llegada del Mesías se produciría la definición final entre los justos y los que son causa de tropiezo. Jesús se presenta como aquel que libera a los hombres de la esclavitud del pecado y de la muerte; frecuentemente perdona él mismo los pecados (cf. Mc 2,1-12; 2,13-17; Lc 19, 1-10; 7,3650; Jn 8,3-11) y afirma con fuerza que “el Hijo del hombre tiene poder (exousía) para perdonar pecados sobre la tierra” (Mc 2,10). Jesús en su relación con los pecadores manifiesta la fe de las personas que a Él le tienen (cf. Lc 5,20) estando más allá de lo normativo y del pecado (cf. el relato de la mujer pecadora en casa de Simón Lc 7,36-50); Jesús rescata a la persona, la valora y porque son perdonados, es posible amar. Así, al ir a la casa de Zaqueo (cf. el relato de Zaqueo Lc 19,1-10), pecador público, Jesús reconoce su vocación y su misión, con lo cual revela la voluntad del Padre y la irrupción de su Reino. El hombre al encontrarse con Jesús se reconoce a sí mismo como pecador 23    


y en su presencia las faltas se entienden como ofensa hecha a Dios, por ello Jesús le perdona al reconocer la fe de quien pide perdón, esto se manifiesta en el amor que es capaz de darse a uno mismo y a los demás, siendo el perdonar de Jesús una parte esencial de su misión. A Jesús le interesa la persona del pecador, más que el pecado y no pide una confesión detallada de la falta, antes bien, lo fundamental es la conversión del pecador, su fe y su capacidad de amar. Esta misión que ha recibido del Padre quiere que continúe en su Iglesia: manda a los Doce a hacer lo que él ha hecho (cf. Mc 3,13-15) y transmite a los discípulos su “poder”. Esto se ve más claramente en el gran texto joánico de la tarde de pascua (cf. Jn 20,21-23), texto al que se ha referido toda la tradición cristiana y en el que el Concilio de Trento (DH 1670) ve el fundamento del sacramento de la Penitencia considerando a la Iglesia como la dispensadora de la gracia del perdón, merecida por Cristo de una vez para siempre. c)

El perdón, en las primeras comunidades Junto a lo anterior, la primera comunidad cristiana percibe que existe una novedad en la

reconciliación obrada por Jesús en su pasión, muerte y resurrección, siendo ella la verdadera liberación y victoria sobre el pecado. Dentro de esta situación es posible indicar diversas y complementarias prácticas que se imponen a los penitentes en la primera comunidad según los casos: c.1) La praxis preventiva: que por medio de consejos morales exhorta, anima, advierte, previene del pecado y de la necesidad de permanecer santos, luchando contra el mal. Así se verifica en: 1 Co 8, 11-12; Hb 3, 12; 1 Tes 5, 11.14. c.2) La praxis de la reconciliación fraterna: supone el perdón mutuo, entre los hermanos, como condición para el perdón de Dios y para la validez de la ofrenda cultual. Así se verifica en: Mt 18, 21s. 32-35; 5, 23s; 6, 14s. c.3) La praxis correctiva: Que implica la amonestación fraterna, mutua corrección y reconocimiento del pecado, mutua ayuda para convertirse y permanecer fieles. Así se verifica en Mt 18, 15s; Sant 5, 16; 1 Tim 5, 20; 2 Tim 2, 25s; 1 Jn 1, 9. Destaca acá el texto de Mt 18, 15-18, por el cual se puede indicar que en la primera comunidad se producían conflictos entre los hermanos. En 24    


esta perícopa se establece un modo de resolución del conflicto que busca la comunión, enfrentando el problema. De esta manera se busca que el afectado no sea excluido de la comunidad, aunque pueda llegarse a esa instancia en función de su libertad personal. En este sentido es posible señalar que hay un poder de atar y desatar que lo posee la comunidad. Con esto, se busca restablecer la comunión eclesial. c.4) La praxis curativa: Es en la cual interviene la comunidad a través de sus jefes para un proceso curativo de conversión, de aquel que ha pecado seriamente contra Dios y contra la comunidad. Esta praxis implica la excomunión o exclusión, que puede ser sencilla (Rom 16,17; 2 Co 2, 6; 1 Tes 3,6ss), más rigurosa (Mt 18, 18; 1 Co 5, 1ss) o maldición (Hch 5, 3-6; 8, 20ss). Dentro de esta práctica destacan aquellos textos que indican que el poder de perdonar viene de Cristo, como en Mt 18, 15-18; 16, 19 y Jn 20, 21-23. A partir de esto se entiende que la Iglesia tiene poder de perdonar (Mt 9,6; Mc 2, 10). El perdonar procede de Dios y es ejercido en la tierra por Cristo el Hijo de Dios; después de su resurrección, ascensión y envío de su Espíritu, se continúa realizando en la comunidad eclesial. Además hay que agregar que este poder de perdonar se extiende a todos los pecados, incluso frente a la blasfemia contra el Espíritu Santo (Mt 12, 31s; Mc 3, 28s; Lc 12, 10), el pecado de apostasía (Hb 6, 4-6; 10, 26) y el pecado de la muerte, es decir, apostasía, herejía (1 Jn 5, 16), en ninguno de estos casos se dice que Dios o la Iglesia no puedan perdonar estos pecados, lo que se afirma es que si la actitud personal es de cerrazón y dureza, se hace entonces imposible que tal perdón pueda darse. También dentro de esta práctica destaca el poder de la Iglesia de perdonar y retener los pecados (Jn 20, 21-23). En este texto Jesús aparece resucitado en medio de la comunidad y les infunde su Espíritu. El poder de retener y perdonar los pecados es dado por Jesús a través de su Espíritu a los Doce, quienes perdonan, tal como lo hace Jesús, animados por el Espíritu Santo. El retener los pecados hace mención al hecho de que la Iglesia coloque ciertas condiciones para perdonar los pecados. En este sentido la mirada de Dios no está en el pecado, sino en que el hombre viva, siendo este poder “delegado” a “los hombres”. También habría que destacar el texto de Mt 16, 18-19. En este texto Simón hace un acto de fe en Jesús y lo reconoce como el Cristo, por ello Simón será desde ese momento Pedro, el fondo rocoso por el cual se formará la comunidad que es de Jesús sobre esa fe profesada por Pedro. En esta perícopa el atar tiene un significado jurídico de indicar lo prohibido y lo autorizado y otro significado de excluir al

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pecador de la comunidad. Estos planteamientos poseen consecuencias escatológicas. Con ello se asegura la comunión eclesial y este poder es dado a Pedro. 3.2. MOMENTOS MÁS RELEVANTES DEL SACRAMENTO DEL PERDÓN EN LA TRADICIÓN38 A lo largo de su historia, la Iglesia ha conocido diversas condiciones y modos de explicar esta mediación sacramental. Se ha hablado justamente de una triple evolución en la disciplina penitencial de la Iglesia: de una celebración pública a una celebración privada de la penitencia; de una reconciliación con la Iglesia, permitida solamente una vez, a una celebración frecuente del sacramento, entendida como ayuda-remedio para la vida del penitente; de una expiación, previa a la absolución, prolongada y rigurosa, a una satisfacción, posterior a la absolución, leve y poco vinculante. No es necesario que nos alarguemos en la reconstrucción de la historia de la praxis penitencial de la Iglesia, sintéticamente se pueden decir que hubo tres fases: a) La penitencia canónica o pública (Siglos I-VI): Conocida suficientemente sólo desde el siglo III, permitida una sola vez en la vida y reservada a los pecados más graves, caracterizada por un largo y difícil camino de expiación que concluía con una reconciliación eclesial a través del ministerio del obispo, con la presencia de toda la comunidad cristiana. b) La penitencia tarifada (Siglos VII-XI): Que se fue difundiendo poco a poco desde Irlanda al resto de Europa, siguiendo la nueva situación cultural y pastoral, repetible, con una satisfacción tarifada, es decir, prefijada según una jerarquía de los pecados, seguida de una reconciliación privada a través del ministerio de un sacerdote. En esta forma sacramental, existía una solidaridad comunitaria con la penitencia dada por el confesor al penitente, es decir, que podía ser delegable a otros, ciertas actividades que correspondían a la satisfacción del sacramento. c) La Penitencia privada (Siglos XII en adelante): Es la confesión con un sacerdote y la recepción inmediata de la absolución después de aceptar una ligera satisfacción; praxis que fue codificada por Trento, que insistió mucho sobre la función del sacerdote como médico y juez, y sobre                                                                                                                         38 Cf. SARTORE & ACHILLE. “Penitencia”. En Nuevo Diccionario de Liturgia. Ediciones Paulinas, Madrid, 2ª edición, 1987, pág. 1603.

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los actos del penitente (contrición, confesión, absolución y satisfacción). Esta forma sacramental es la que será considerada en las entrevistas, pues corresponde a la experiencia que los jóvenes de segundo medio poseen. 3.3. CONCILIO DE TRENTO RECUPERA LA MEDIACIÓN ECLESIAL Y EL ROL DEL MINISTRO El contexto en el que se desarrolla el Concilio de Trento (1545-63) frente al sacramento de la Reconciliación es que éste se ha debilitado, desapareciendo prácticamente. Por una parte hay una influencia cátara que sobrevalora la mortificación corporal y por otra se encuentra el conflicto de la mediación, es decir, qué rol tiene la mediación eclesial (sacerdote) en la gracia de la reconciliación. Para Lutero no es sacramento instituido por Cristo, sino por la Iglesia en Letrán IV en 1215, con el propósito de reactivar la gracia del bautismo. A su vez, Calvino niega que sea un sacramento, pero ve en la absolución un recuerdo del bautismo, en cuanto perdón de los pecados. Ambos rechazan el sacerdocio ministerial, por eso la absolución la puede dar un laico. En el fondo se cuestiona si ¿es un sacramento instituido por Cristo como confesión individual una vez al año frente a un sacerdote?, ¿cuál es la gracia específica de este sacramento y cuál es su relación con los otros sacramentos en la economía sacramental?, y ¿qué rol tiene el ministro, es acaso necesario? Al considerar estos problemas, es posible percatarse que existe una pertinencia actual teológico-pastoral en estos planteamientos. En el fondo es plantearse el hecho de cómo se legitima este sacramento y qué rol tiene la Iglesia en él, en cuanto lo hace in persona Christi. De acuerdo con DH 1679 se indica que el sacramento ha sido instituido por el Señor como confesión íntegra de los pecados y así lo ha hecho desde siempre la Iglesia. Este planteamiento es sospechoso pues la confesión íntegra de los pecados aparece con la confesión tarifada en el S. VII. Remitir a la intención de Jesús carece de fundamento en el NT. Se da un uso abusivo de la autoridad instituyente de Jesús. Además, el indicar que desde siempre la Iglesia lo ha hecho así, es irreal, pues ella aparece en el S. VII, siendo canonizada en Letrán IV (DH 812), carece de un fundamento histórico. Sin embargo, queda salvado un punto importante en este número: la mediación eclesial y el rol del ministro. En DH 1679 se fundamenta el sacramento dentro de la Iglesia como mediadora, sin la cual no podría existir ningún otro sacramento. Así, de forma indirecta aparece la Iglesia como gran sacramento, tal como lo afirmará siglos después el Concilio Vaticano II (LG 1.8). En DH 1674 se indica que el sacramento da el perdón de Dios para los varones piadosos. En este sentido se ha de 27    


entender a las personas que llegan al sacramento con arrepentimiento sincero, y no sólo los varones. Este número trata de la gracia como res y del efecto effectus. La gracia específica es la reconciliatio cum Deo. Siendo el efecto interior conscientiae pax ac serenitas cum vehementi spiritus consolatione consequi solet. De esta forma irrumpe el individuo creyente en la Iglesia. Así la conciencia individual es reconocida por la Iglesia y tiene un carácter eclesial; el perdón de Dios se da en la conciencia con la paz y la serenidad. De esta forma, la conciencia individual es descrita como el espacio donde se juega la relación con Dios. El concilio de Trento tiene una tarea inconclusa, no deja claro que los dispositivos sacramentales son todos queridos por Dios, pues Él quiere a la Iglesia y al hombre, y por ello la dota de dispositivos que confieren su gracia infinita. Simultáneamente, Trento tiene un déficit: los efectos de la penitencia son la reconciliación con Dios. Le falta la eclesialidad, pues el pecado y el sacramento tienen un carácter eclesial. El pecado no es sólo contra Dios, sino también contra los hermanos, contra la Iglesia, contra la sociedad. Trento se olvida de la dimensión comunitaria y social del pecado. La paz y la serenidad de conciencia como efectos sacramentales son individuales y subjetivos. Lo eclesial en Trento es el ministro y la conciencia individual. Sin embargo, el pecado nunca es individual, tiene efectos en la comunidad, aunque sea un acto lo más individualista. Antropológicamente no existe una falta aislada, pues el hombre nunca es solo. El pecado tiene dimensiones sociales y eclesiales. La eclesialidad del sacramento que le falta es del Corpus Mystici. La Iglesia es afectada por el pecado de uno de sus miembros y a su vez es responsable de todos los bautizados pudiendo intervenir así en el sacramento de la reconciliación, pues la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo. No hay pecado individual que no afecte a la Iglesia. Eso es lo que le falta a Trento, desde el punto de vista eclesial. Además, habría que agregar que no posee una visión de la creación (ecológica), pues siendo el mundo creado por Dios y todo lo que hizo es bueno (cf. Gn 1, 31) el hombre tiene la tarea de cuidar esta obra, siendo él co-creador con Dios: “para que lo labrase y cuidase” (cf. Gn 2, 15). Por ello, el pecado también es contra la obra creadora de Dios. Estos elementos se considerarán cuatro siglos más tarde en el Concilio Vaticano II. 4. EL SACRAMENTO DEL PERDÓN EN EL VATICANO II: Después del Concilio Vaticano II han llegado no sólo los criterios para la re-visión de los ritos y de la fórmula del sacramento de la penitencia (cf. SC 72), sino también la importante 28    


recuperación de la comprensión eclesiológica de la penitencia cristiana (cf. LG 11). El nuevo Ordo Paenitentiae, publicado en 1974, después de un difícil trabajo de preparación, aun revelando límites y discordancias, se inspira en una visión teológica renovada y promueve una praxis articulada en tres formas penitenciales: la celebración individual con acusación y absolución individuales; una celebración comunitaria con acusación y absolución individuales y, en fin, una celebración comunitaria con absolución general, reservada a los casos de necesidad determinados por el obispo diocesano, de común acuerdo con los otros miembros de la conferencia episcopal, con la obligación de acusarse de los pecados graves en una confesión individual posterior. Comienza así una nueva fase en la historia de la penitencia cristiana, que está madurando fatigosamente en las comunidades cristianas. Esta nueva etapa tiene como antecedente el texto de Lumen Gentium 11 que es un texto que invita a ser analizado. En principio es importante señalar el hecho de que esta afirmación del Concilio Vaticano II viene incluida en la constitución sobre la Iglesia dentro del capítulo segundo que trata acerca del Pueblo de Dios, en el cual se ejerce el sacerdocio común de los fieles, de manera especial en los sacramentos. Este punto lleva a considerar la profunda conexión eclesiológicosacramental que establece el Concilio, fruto de todo el desarrollo teológico de los años previos39. Es decir, el sacramento del perdón se vive desde el sacerdocio común de los fieles que por el bautismo hace participar en la misión sacerdotal de Cristo, ya sea confesado las faltas cometidas por parte del penitente, como también dando la absolución de éstas por parte del ministro, que es siempre el sacerdote ordenado40, recuperando así la relación perdida con Dios y con la Iglesia.                                                                                                                         39 Lumen Gentium 11: “El carácter sagrado y orgánicamente estructurado de la comunidad sacerdotal se actualiza por los sacramentos y por las virtudes. Los fieles, incorporados a la Iglesia por el bautismo, quedan destinados por el carácter al culto de la religión cristiana, y, regenerados como hijos de Dios, están obligados a confesar delante de los hombres la fe que recibieron de Dios mediante la Iglesia [Cf. Santo Tomás, Summa Theol., III, q. 63, a. 2.]. Por el sacramento de la confirmación se vinculan más estrechamente a la Iglesia, se enriquecen con una fuerza especial del Espíritu Santo, y con ello quedan obligados más estrictamente a difundir y defender la fe, como verdaderos testigos de Cristo, por la palabra juntamente con las obras [Cf. San Cirilo Hieros., Catech. 17, de Spiritu Sancto, II, 35-37: PG 33, 1009-1012. Nic. Cabasilas, De vita in Christo, libro III, "de utilitate chrismatis". PG 150, 569-580. Santo Tomás, Summa Theol., III, q. 65, a. 3 y q. 72, a. 1 y 5.]. Participando del sacrificio eucarístico, fuente y cumbre de toda la vida cristiana, ofrecen a Dios la Víctima divina y se ofrecen a sí mismos juntamente con ella [Cf. Pío XII, enc. Mediator Dei, 20 nov. 1947: AAS 39 (1947), sobre todo 552s.]. Y así, sea por la oblación o sea por la sagrada comunión, todos tienen en la celebración litúrgica una parte propia, no confusamente, sino cada uno de modo distinto. Más aun, confortados con el cuerpo de Cristo en la sagrada liturgia eucarística, muestran de un modo concreto la unidad del Pueblo de Dios, significada con propiedad y maravillosamente realizada por este augustísimo sacramento”. 40 Cf. RAHNER, KARL. “Penitencia”. En Sacramentum Mundi, Vol. V. Herder, Barcelona, 1974, pág. 406. Ver también: Código de Derecho Canónico. Biblioteca de Autores Cristianos, de la Editorial Católica S.A. Madrid, España, 2º edición, 3° impresión, enero 2006, can. 965. Cf. JUAN PABLO II. Vademecum para confesores. Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1997, n° 3.

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El pecado nunca es individual, tiene efectos en la comunidad, pues el hombre nunca es solo. La eclesialidad del sacramento se entiende desde la teología del Cuerpo Místico propuesta por san Pablo en 1 Co 12. El pecado como ofensa a Dios41 tiene consecuencias a nivel personal y comunitario. La Iglesia en cuanto afectada y responsable de los bautizados puede intervenir en el sacramento de la penitencia pues ella es el Cuerpo Místico de Cristo. En este sentido es importante tener presente que Sacrosanctum Concilium 109 y 110 hacen hincapié en que el pecado no sólo es individual, interno, sino también, social y externo. De lo anterior se entiende que los pecados constituyen la materia de este sacramento42. Con respecto a los tiempos litúrgicos se destaca la cuaresma que posee una doble dinámica: bautismal y penitencial; de esta forma coloca la práctica penitencial en un tiempo común eclesial, la cuaresma. Por eso el texto antes descrito del Concilio Vaticano II señala que se ha pasado de una relación Iglesia-mundo de manera frontal, siendo la Iglesia docente y el mundo discente o discípulo, donde se entendía que la luz está en la Iglesia, mientras que las tinieblas están en el mundo. A un esquema donde la Iglesia es servidora del mundo y por ello ha de aprender de las instituciones sociales. El Evangelio está en la frontera de la Iglesia con el mundo. Por ello asume y aprende de la mundanidad. Así se indica el “sacerdocio común de los fieles”, es decir, todos los bautizados poseen un carácter sacerdotal en los sacramentos. Por medio de la penitencia se obtiene el perdón de los pecados por la misericordia de Dios, siendo una reconciliación con Dios y con la Iglesia, simultáneamente. De esta forma, la comunidad creyente (Iglesia) se mueve con la oración, colaborando con la reconciliación del penitente, pues se ha visto afectada por el pecado de uno de sus miembros. A partir de este número se entiende el rol sacerdotal del penitente, que reconoce su pecado y pide perdón, con lo que es posible señalar que existe una mediación eclesial. Los ritos son formas teológicas en acción, por ello es importante tener a la vista dos principios básicos. En Sacrosanctum Concilium 7 se señala que “toda celebración litúrgica es obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo que es la Iglesia” y en el mismo documento en el número 27 se dice que “siempre que los ritos, cada cual según su naturaleza propia, admitan una celebración comunitaria, con asistencia y participación activa de los fieles, incúlquese que hay que preferirla, en cuanto sea posible, a una celebración individual y casi privada”. Es decir, no hay acción litúrgica que                                                                                                                         JUAN PABLO II. “Catecismo de la Iglesia Católica”. Barcelona, Asociación de Editores del Catecismo, 1992. Nº 1850. Cf. BOROBIO, DIONISIO. Reconciliación penitencial, tratado actual sobre el sacramento de la penitencia. Desclée de Brouwer. Bilbao, España, 2° edición, 1990. Pág. 134. 41 42

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no sea acción de Cristo y de su Iglesia (laicos y ministros ordenados). El rito posee una dimensión comunitaria eclesial, como comunidad convocada que asiste y participa activamente. El rito es eclesial. De esta forma lo recoge el Nuevo Ritual de la Penitencia del año 1974. En ella se propone una nueva fórmula para el sacramento que es: “Dios Padre, rico en misericordia, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para el perdón de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”43. Esta fórmula contiene dos partes: una nueva, de carácter anamnético y de forma deprecativa, que tiene un carácter trinitario económico, y una segunda parte que acoge la antigua fórmula tridentina “yo te absuelvo”, también de carácter trinitario. Esta fórmula ofrece una visión descendente de la obra de la redención. La fórmula describe un proceso que comienza en el Padre, fuente de todo, que se manifiesta en plenitud en Cristo, sobre todo en su Misterio Pascual y se comunica con la efusión del Espíritu Santo para el perdón de los pecados y la paz. Desde aquí se abren las puertas para el camino de retorno. A su vez, se mantiene del Concilio de Trento, que cada cristiano debe confesarse una vez al año44. Al considerar los momentos del perdón habría que señalar los siguientes: en primer lugar, un momento de “caer en la cuenta”, vale decir, reconocer que se ha cometido una falta, un hecho grave que afecta a otro o también a uno mismo, al cosmos y a Dios. En segundo lugar viene el arrepentimiento, es decir, reconocer que aquello que se cometió no tenía por qué ser hecho. El arrepentimiento trae consigo la culpa, la vergüenza o el remordimiento. En tercer lugar, es posible indicar la situación del pedir perdón, de pedir la gracia, el don para sí que emana del otro particular. Este pedir perdón por parte del agresor, se transforma en la condición de posibilidad por la cual el agredido puede otorgar como respuesta a la petición el don del perdón, esa gracia. En cuarto lugar, es importante hacer un acto que tenga como objetivo reparar el mal causado, es la satisfacción45 y de esa manera desviar la atención a algo completamente nuevo. Así se proponen tres formas sacramentales:                                                                                                                         Cf. Ritual Romano de la Penitencia. Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1994. Pág. 43. Cf. Código de Derecho Canónico. Biblioteca de Autores Cristianos, de la Editorial Católica S.A. Madrid, España, 2º edición, 3° impresión, enero 2006, can. 989. 45 JUAN PABLO II. Exhortación Apostólica Reconciliatio et paenitentia (RP). Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1984. N° 31, III: “es el acto final, que corona el signo sacramental”. 43 44

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a) Confesión individual con absolución individual o reconciliación de un solo penitente Es la forma ordinaria. Posee un saludo de acogida. Una novedad que trae esta forma es el lugar preponderante que ocupa la Palabra de Dios, pues tanto el penitente como el confesor han de escuchar la Sagrada Escritura. Se reconoce que el ministro está “in persona Christi et in persona ecclesiae”, es decir, como cabeza y cuerpo. La fórmula de absolución hace mención a la Trinidad económica, pidiendo el perdón y la paz, que son bienes escatológicos. De esta forma incorpora al penitente y al confesor en la historia salvífica, actualizándola. b) Celebración penitencial comunitaria, con confesión individual y absolución individual En esta forma de celebración del sacramento se convoca a toda la comunidad, y así lo menciona el saludo inicial. Nuevamente la Palabra de Dios tiene un papel preponderante. Es posible realizar un examen de conciencia con textos bíblicos. Luego está la reconciliación individual propiamente tal, con la absolución personal. Al final es posible hacer un momento de acción de gracias. En este esquema es posible evocar de mejor manera que la Iglesia es mediadora de la gracia del perdón, siendo el pecado nunca individual. c) Celebración comunitaria con confesión general y absolución general Es la forma extraordinaria. Para su realización se requiere: “insuficiencia de ministros frente al número de penitentes, privación de la gracia del sacramento o de la comunión de los fieles, sin culpa de ellos (dos meses); y la aprobación del obispo diocesano”46. Las condiciones para esta forma es que exista un verdadero arrepentimiento de los fieles, el querer buscar una reparación a las faltas, al momento de la absolución se tiene que reconocer el propósito de confesar individualmente esos pecados y realizar un signo en la celebración que indique el deseo de conversión. La dificultad de este modelo está en el valor que posee, pues aparece como “menos reconciliación” que la de un solo penitente, pues cuando sea posible habrá que confesar individualmente la falta. Dado que todos los fieles son sacerdotes existen formas comunitarias penitenciales no sacramentales: la comunidad reunida en torno a la Sagrada Escritura, el acto penitencial al inicio de la Eucaristía, el rezo del Padre nuestro, obras de misericordia (cf. Mt 25,31ss), el ayuno (no sólo de                                                                                                                         46 Cf. BOROBIO, DIONISIO. Reconciliación penitencial, tratado actual sobre el sacramento de la penitencia. Desclée de Brouwer. Bilbao, España, 2° edición. 1990. Pág. 202.

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comida), etc. También es importante que exista una pastoral de reconciliación, para involucrar así a la comunidad. “En el sacramento de la Reconciliación el discípulo arrepentido vuelve a la casa paterna como el hijo pródigo. Es Cristo, nuestro único Mediador y Salvador, quien renueva por obra del Espíritu Santo la Nueva Alianza de reconciliación y de paz con el Padre y entre los hermanos, fortalece o aun reincorpora a la comunión, y renueva su confianza en quien le pide perdón, invitándolo a la celebración de la Eucaristía y enviándolo nuevamente a ser sal de la tierra y luz del mundo, a predicar la misericordia después de haberla alcanzado de Dios”.47 5. LA PASTORAL DEL SACRAMENTO DEL PERDÓN Antes que todo, es importante comprender qué se entiende por pastoral, en ese sentido es posible indicar que lo pastoral puede juzgarse como “el arte de aplicar los principios de la revelación a las situaciones reales de la vida, instrumentando los medios adecuados para que con una recta pedagogía, superando las dificultades o problemas existentes sea posible hacer la realización del ideal en las personas concretas”48. En este sentido, hay que indicar las implicancias que tiene la pastoral del sacramento en la vida de los fieles, en especial, entre los estudiantes de segundo medio, pudiendo influir en la vivencia del sacramento y en las consecuencias que trae para la vida cotidiana. Por ello, se considera importante ver los agentes pastorales de la Penitencia. 5.1. LOS AGENTES EDUCATIVOS PASTORALES DEL PERDÓN a) Sacerdote En los resultados de una anterior investigación 49 , se evidenció que la persona del Sacerdote es muy significativa para que el Sacramento del perdón tenga incidencia en el penitente: desean que sea acompañante, cercano, que manifieste interés en lo que ellos se encuentran                                                                                                                         47 Orientaciones para la pastoral sacramental de la Conferencia Episcopal de Chile. Editorial Tiberiades, Santiago de Chile, 2009, pág. 94. 48 Cf. BOROBIO, D. Reconciliación penitencial, tratado actual sobre el sacramento de la penitencia, Desclée de Brouwer. Bilbao, 2° Edición. 1990, pág. 206. 49 Cf. DÍAZ, JIMMY ELÍAS. El compromiso cristiano desde el sacramento de la Reconciliación en los jóvenes de los grupos de confirmación de la parroquia Santa María de Jerusalén de ciudad Bolivar Bogotá. Tesis para optar al grado académico de Licenciado en Teología, profesor guía P. Carlos Julio Rozo cmf, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Teología, Bogotá, Colombia. 2010. Pág. 16-20.

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viviendo. Reconocen que hay quienes no cumplen con este perfil y que los jóvenes de sus grupos los perciben como distantes, indiferentes, sin tiempo e insensibles. En este sentido la persona de Don Bosco resulta iluminadora:   "Cuando Don Bosco estaba confesando convergían en él todas sus actitudes y sus criterios, las formas típicas de expresar su sacerdocio ministerial, los valores y el estilo propio de su identidad presbiteral: era el amigo cercano, era el padre, era el consejero breve, acertado, preciso en quien el educador y el pastor se fusionaban completamente. En esa intimidad única del sacramento, el joven o el hermano se sentía comprendido, hallaba acogida, experimentaba confianza. Ésta era fácil porque Don Bosco la hacía fácil y espontánea. Había respuestas para ellos, había pedagogía y proceso de crecimiento, había propuesta y desafío de santidad cristiana. Ese “confesor estable” del que él insiste, no era un sujeto pasivo, ni solamente formal, de exactitud cronológica, sino el punto de referencia de la escucha sacramental, del diálogo, del discernimiento, el guía que no faltaba cuando era necesario tenerlo. Cada encuentro con el confesor era para los discípulos un punto de llegada y el proseguir un itinerario, o revisarlo o rehacerlo"50. b) Catequistas y profesores Son todas aquellas personas que tienen responsabilidad en la educación de la fe cristiana de los jóvenes. Es importante que las actitudes y medios para la renovación pastoral de la penitencia en jóvenes consideren los siguientes elementos: •

Ciencia y preparación; para celebrar con dignidad, para mejorar la oferta penitencial.

Servicio y solidaridad; el pastor debe mostrarse penitente con los penitentes, hermano con los hermanos, de modo especial en las celebraciones comunitarias.

Flexibilidad y adaptación; al interpretar el rito no se debe desnaturalizar, al contrario se debe llenar de vida para que la penitencia pueda ser algo cercano y no ajeno.

Constancia y paciencia; todo aquello que es constitutivo del rito y que ha permanecido durante años no puede renovarse de un momento a otro, ha sido cuestión de años.

Considerar experiencias fundamentales de los jóvenes en virtud del perdón, para relacionarlas con el sacramento.

                                                                                                                        50 ALBERA, PABLO. Don Bosco modelo de sacerdote salesiano. Actas del Consejo Superior Salesiano (ACS), año II, n° 2. Editorial CCS, Barcelona, España, 19 de marzo de 1921.

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5.2. LAS DIMENSIONES DE LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL PERDÓN a. Vivir para celebrar Tanto el sacerdote como otros agentes pastorales han de poder desarrollar celebraciones del sacramento de la penitencia con los demás, en forma comunitaria. En ese sentido necesitan vivirla en sí mismos, para ayudar al penitente tienen que hacerse penitentes y para ser reconciliadores de la verdad necesitan estar reconciliados. Entonces La Iglesia para ser reconciliadora debe en primer lugar ser una Iglesia reconciliada. b. Celebrar para vivir “La penitencia (conversión, reconciliación, perdón) es un existencial cristiano permanente, que no necesita esperar espacios y tiempos para vivirla: creemos en Dios convirtiéndonos, y nos convertimos a Dios creyendo. Pero, para tener esta fuerza de vivir, hay que tener la capacidad de celebrar”51. Según lo anterior, es fundamental la celebración en la gran comunidad; las parroquias o las grandes casas de acogida pueden ser propicias para el encuentro y para favorecer el verdadero diálogo, acompañado de algunas conferencias. También en las grandes fiestas de religiosidad popular o en santuarios donde se juntan bastantes personas se puede ofrecer una celebración sacramental que esté bien preparada para que suscite buena acogida y participación del pueblo presente. En las peregrinaciones debiera tenerse presente la celebración penitencial, para que acompañase los diferentes actos.

                                                                                                                        51 Cf. BOROBIO, DIONISIO. Reconciliación penitencial, tratado actual sobre el sacramento de la penitencia. Desclée de Brouwer. Bilbao, España, 2° edición. 1990. Pág. 210.

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IV. Diseño de investigación Con la finalidad de conocer la descripción que realizan los alumnos del grupo anteriormente descrito, sobre su experiencia sacramental y sobre las implicancias en sus relaciones con los demás, nuestra técnica de investigación cualitativa exploratoria se centró, por la necesidad de distinguir cada experiencia en particular y de generar un espacio de intimidad para poder expresarse con libertad, en ocho entrevistas en profundidad. Este trabajo de investigación se realizó durante las mañanas de los días lunes entre el 24 de septiembre y el 15 de octubre del año 2012 en el Liceo Manuel Arriarán Barros. Dado que para nuestra investigación se hace necesaria la experiencia sacramental de la confesión, nos centramos en los jóvenes participantes de la pastoral asociativa del establecimiento. Esta selección nos asegura, desde la propuesta del colegio y de los itinerarios de cada una de las experiencias asociativas, cierto conocimiento y cercanía con la práctica del sacramento del perdón, habiéndolo celebrado por lo menos una vez. Para hacer una muestra más representativa para la investigación en los segundos medios que participan de la pastoral asociativa (entre 15 y 16 años), fuimos asesorados por el equipo de pastoral del establecimiento. En particular nos ayudó el presbítero coordinador de la pastoral, el P. Bernardo García sdb, que permitió seleccionar una muestra intencionada de acuerdo a las necesidades de nuestra investigación. Para ejecutar dichas entrevistas, fueron designados dos miembros del grupo de investigación: José Chaf sdb y Francisco Pérez. Por un lado, José, al ser salesiano, conoce el ambiente educativo-pastoral del establecimiento, sus códigos de lenguaje y también el ambiente asociativo, permitiendo ahondar en aspectos más relevantes para nuestra investigación desde una mirada interna. A su vez, Francisco nos aportó desde una mirada exterior que nos ayudó a relevar aspectos que podrían haber pasado desapercibidos por un entrevistador inmerso en el mismo carisma. Para recoger de manera íntegra la información proporcionada por las entrevistas, contamos con dos grabadoras de voz que, con previa aprobación, se disponían en la sala de entrevistas. Paralelamente con el trabajo de campo, trabajamos en la confección de un marco teórico, desde diversas bibliografías, que busca sustentar las distintas dimensiones de nuestra investigación.

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A medida que se fue desarrollando la investigación, fuimos completando el marco teórico, a partir de la incorporación de categorías que emergieron en el proceso. Para la investigación fue de gran ayuda el pre-test que se realizó a cuatro jóvenes que participan en la Parroquia “Sagrada Familia de Macul”, que permitió corregir y probar la pauta de indagación que habíamos propuesto. Del ejercicio realizado con los jóvenes de la parroquia, los resultados obtenidos en nuestro análisis nos entregaron claves importantes a considerar en relación a modificaciones tanto en la pauta como en la forma de abordarla, el lugar, la ilación de las ideas, evitar el forcejeo en las preguntas, no caer en la redundancia de temas, la facilidad para llevar a cabo las preguntas y evitar un desenlace brusco e incómodo para los jóvenes. Una vez corregida la pauta de indagación y realizadas las entrevistas, siempre en contraste con el marco teórico, buscamos conceptos sensibilizadores para identificar los nodos problemáticos y así ordenarlos en categorías de análisis, que responden a las dimensiones principales de nuestra investigación, que dieron origen a los resultados por capítulos que presenta este documento. Finalmente, desde los resultados obtenidos, logramos obtener conclusiones finales que responden a nuestra pregunta de investigación, que dieron pie para proponer nuevos campos complementarios de estudio y propuestas concretas para el establecimiento.

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V. Resultados CAPÍTULO 1: VISIÓN HUMANA DEL PERDÓN 1.1 CONDICIONES DEL SUJETO 1.1.1

Motivaciones Una de las motivaciones para perdonar que aparece con más frecuencia, en casi todos los

entrevistados, es el cariño; ellos buscan la reconciliación con las personas que son más importantes en sus vidas. Al perdón humano se le vincula con el cariño. …(Sube la voz) Yo creo que va el cariño, por el cual la otra persona quiere perdonar, por ejemplo los buenos momentos que te hizo pasar, o en el fondo es el cariño por la otra persona que te hace perdonar. (Entrevista A) Para algunos, brota con facilidad situar el cariño como motivación para perdonar, sin embargo, a pesar de que llegan a la misma respuesta, a otros les es más difícil reconocerlo. De esta manera, prácticamente todos los entrevistados reconocen en la familia y/o en el grupo cercano de amigos, un ambiente en el que se vive el perdón de manera más auténtica y sincera. El perdón verdadero se basa en amor, por eso es más fácil perdonar a ciertas amistades a cierto grupo porque los quiere más en comparación a otro grupo por eso a otros grupos le es más difícil perdonar porque allí no siente ese amor y cariño… (Entrevista E) Mencionan que uno de los efectos al pedir perdón es experimentar una sensación de bienestar que se percibe en el interior de cada persona. Yo creo que (ser perdonado) genera más alivio. (Entrevista G) Esta sensación está muy relacionada con la veracidad del acto de perdonar y la acción de parte del arrepentido; sólo si se da esto, los jóvenes determinan que hay verdadero perdón. Es la búsqueda de un restablecimiento de las relaciones dañadas, que va acompañado de un sentimiento de paz y alivio, un factor que incide fuerte y profundamente en las motivaciones de los jóvenes para perdonar y pedir perdón. Como se va evidenciando, el perdón implica siempre una relación interpersonal, entre un ofendido y un ofensor, y el camino/proceso del perdón culmina cuando el

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ofendido acepta las disculpas del ofensor: el perdón constituye una acción moral y ética52, y por eso no es exigible legalmente. Esto también se percibe cuando al joven se le pregunta por otro motivo que le lleva a vivir el perdón. Mis motivos…extrañar la relación que tenía con ciertas personas (silencio) la relación que uno tiene y se quiebra y al final uno echa de menos la relación que tenía antes de esa situación. (Entrevista E) Además, aparece otro elemento motivador importante para vivir el perdón: el hecho de manifestar preocupación y valor por la relación cuando se acercan a pedir perdón o al perdonar. La actitud interior que se refleja en lo exterior es muy significativa para ellos. Porque de repente tú le pediste perdón pero sigue indiferente y ahí uno se da cuenta que no le importó mucho. (Entrevista C) Es fundamental la actitud, preocupación y disposición de quienes se ven involucrados en la relación dañada para que sea una auténtica acción de amor y perdón53. Esto se manifiesta en obras concretas. La persona se da cuenta que es perdón de corazón que veí su intención en arreglar la cosa que pasó, yo creo que ahí uno se siente bien po', porque te perdonaron. (Entrevista A) Ellos afirman que la búsqueda por restablecer relaciones exige salir de sí mismos para ir en busca del otro. Es por esta razón que las motivaciones personales para vivir el perdón están siempre vinculadas a los demás, y movidas por el amor. 1.1.2

Dificultades De acuerdo con lo que ellos señalaron, ante dificultades en el ambiente familiar, el cariño,

que pareciera ser el motivo más fuerte para perdonar, presenta una traba para vivir el perdón. Si bien el cariño aparece como motivación, también presenta una dificultad pues les es un obstáculo el hecho de reconocer sus faltas y pedir perdón frente a alguien tan cercano que los conoce tan bien. Allí se juegan sentimientos profundos como el orgullo, la falta de confianza y los prejuicios, que hacen más difícil la sanación de relaciones dañadas.                                                                                                                         52 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 53 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165.

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Yo creo que uno le cuesta más perdonar a gente que es de tu núcleo familiar, porque se supone que si es de tu familia te duelen más las cosas que te llegan a hacer o como algunas cosas que te es molestoso como que te duele más, entonces es más difícil perdonar a alguien más cercano que a un conocido cualquiera. (Entrevista A) Señalan que los conflictos dentro de la familia son los más dolorosos y más difíciles de perdonar, ellos terminan por distanciar a los miembros en vez de motivar el diálogo y la reconciliación sobre la ofensa. Una de las dificultades podría ser la traición a este amor entregado y recibido, expresado en la familia o con los amigos. Es un hecho que la traición deteriora la confianza, y esta es otra dificultad que está presente en la dinámica de vivir el perdón: los jóvenes encuentran que es posible perdonar, pero para restablecer la confianza se requiere tiempo y es necesario reparar el daño causado con esfuerzo. Es que es, no, igual va a depender de la situación, pero si es muy así cuática, se puede arreglar así y todo, pero nunca a la misma confianza, porque se puede pensar que si me la hizo una vez, me la hace otra, ¿cachai? Pero claro que se puede perdonar, pero yo creo que no e' lo mismo de antes. Ya no ha ser tan…, uno siempre va a tener como el bichito que te la hizo una vez, ¿cachai?. (Entrevista A) El encuentro con el otro implica ser permeables a las influencias que recibimos, está determinado por la disposición a estar expuesto y abierto a recibir de los demás experiencias de amor y perdón. Al hablar de “encuentro”, el sujeto también se abre a otra realidad que es el desencuentro ya sea con uno mismo y con los demás, y para el hombre creyente, con Dios54. Esta consideración está muy presente en la respuesta de los jóvenes. Entre las dificultades nos encontramos con el rencor, que especialmente frente a la reiteración de conductas ofensivas, es un obstáculo para vivir el perdón. O sea, en el momento sí, pero por ejemplo si llegara a volver a, no sé, a molestar por lo mismo o con el mismo tema por el cual te pidió perdón, entonces igual, habría un rencor y no sería un perdón de verdad. (Entrevista B) En general el rencor presenta una dificultad para perdonar auténtica y verdaderamente. Las rupturas en las relaciones aparecen como algo difícil de sanar, y que por lo tanto requieren de un proceso para poder restablecerse adecuadamente. Es difícil recuperar la confianza, cuando una persona le hizo daño a un amigo, por decir, y… (Entrevista F)                                                                                                                         54

Cf. LEVINAS, EMMANUEL. De la evasión, Editorial Arena Libros, Madrid, 1995, págs. 81 y 83.

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Otro aspecto importante que está muy ligado a lo personal, es el orgullo. Éste representa un obstáculo para perdonar y para reconocer los propios errores tanto personalmente como frente a otros. Porque a uno, mi caso, me cuesta caleta reconocer mi errores ¿cachai?, o reconocer lo que me equivoco, por lo tanto, cuando lo logro reconocer para mí es difícil perdón… Claro, un poco el orgullo. (Entrevista A) El discurso de los alumnos de segundo medio cobra más intensidad cuando se les pone frente a los otros, y es que el perdón implica la relación del sujeto, ya sea con uno mismo, con los demás, con el cosmos y también con Dios. Es así como el perdón verdadero surge del amor por el otro y por la verdad descubierta en cada persona. Es en este contexto donde se da la reconciliación, que es capaz de trascender más allá de lo que humanamente podríamos esperar, acercándonos y encontrándonos definitivamente con los demás, y llevándonos a la comunión fraterna55. 1.2 VALOR DEL PERDÓN 1.2.1

Experiencia Social Los jóvenes en su vida se ven enfrentados a diferentes experiencias que van afectando en

mayor o menor grado su percepción del perdón. Yo creo que en general porque es algo de la sociedad, que sin el perdón no podría haber relaciones sociales, porque uno puede tener una relación sin echarla a perder, pero en algún minuto va a pasar algo malo. Entonces sin pedir perdón uno estaría hasta que se manda una cagada entre comillas, y ya no es más amigo de esa persona, y tiene que seguir conociendo gente. Sería algo muy sin sentido las relaciones sin perdón. (Entrevista G) Estos jóvenes, en su estructura interna, también se ven enfrentados a situaciones que los hacen sentirse culpables, a pesar de que a veces su deseo es declararse inocentes. La resolución de esta situación, va a depender del encuentro con el otro y de la imagen que el joven cree que el otro tiene de él. Entonces, las relaciones no dependen sólo del individuo, sino que involucran a otros y se ven involucrados los lazos afectivos que existen en la relación. De este modo, el encuentro con                                                                                                                         55 Cf. COLEMAN, J.C. & HENDRY, L.B. “Capítulo IV: El yo y la identidad”. En Psicología de la Adolescencia. Ediciones Morata, Madrid, España, 2003, pág. 59-80.

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otros se entiende como un proceso de liberación de la tendencia a ensimismarse en una auto referencialidad que asfixia, y que fácilmente se quebranta con el tiempo56. Ellos están dispuestos a abrirse frente a la realidad del otro para poder restablecer las relaciones, de hecho son capaces de buscar y recibir consejos con esta finalidad. Además de esta apertura a recibir consejos, ellos identifican en el perdón un valor que han recomendado a otros. La verdad, sí, en caso más que nada de amigos como que le he dicho…oye…la embarraste, sí, anda a pedirle perdón sí por pelea en el curso en amigos sí lo he hecho, sí, lo he aconsejado. (Entrevista C) Una distinción que apareció frecuentemente entre los entrevistados, se desarrolla entre el “perdón verdadero” o “de corazón” y cualquier otro perdón. Cuando realmente se perdona de corazón… Es cuando estás perdonando de verdad, y sigues de la misma forma que antes (Entrevista F)   Distinguen entre un perdón auténtico y profundo que busca libremente restablecer y sanar las relaciones, y un perdón superficial, muchas veces carente de libertad y movido por la cortesía más que por el amor. Esta última forma de perdonar se presenta prácticamente sin valor alguno. Como sentirlo de verdad como…no como pedirlo por pedirlo como si ya te doy la mano para que pase el asunto pero el verdadero perdón es sentirlo de verdad que te venga del interior. (Entrevista C) Logramos apreciar cómo, en el encuentro con otros, los jóvenes se van sintiendo plenos y reconocen que sus vidas se llenan de sentido. Junto con ello, la actitud de apertura que los jóvenes muestran va acompañada a una apertura a la realidad que les toca vivir. Al experimentar distintas situaciones, comienzan a vivir el restablecimiento de las relaciones con Dios, consigo mismo y con los demás. El encuentro lleva a la naturaleza humana a su plenitud, pero no sin conflicto, porque la alteridad siempre será una amenaza para la voluntad de cada individuo57.

                                                                                                                        56 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 57 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165.

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1.2.2

Modelo de Jesús La persona de Jesús es un ejemplo para la vida de los jóvenes, pues reconocen en él un

modelo de amor a seguir. Principalmente lo señalan a partir de descubrir el modo en que él acoge, perdona y enseña: un Jesús que, por sobre todas las cosas, quiere hacer presente el amor del Padre con las personas que lo rodean. El ejemplo para todos…es Jesús cuando estaba en la cruz pidió perdón a Dios por todos los que lo habían maltratado a él, sería un ejemplo que nosotros podríamos perdonar cualquier cosa. (Entrevista E) Es importante en este encuentro con Jesús, que el hombre se reconozca como un pecador y que las faltas le van apartando de la comunión con él58. Nos encontramos con un Jesús que reconoce la fe de quien pide perdón, que se manifiesta en el amor que es capaz de una entrega total, siendo el perdonar de Jesús una parte esencial de su misión59. En estos jóvenes se encuentra una mirada importante en relación con el modelo de Jesús, ya que los jóvenes se sienten identificados con Jesús cuando perdonan: Pero el cristiano a lo mejor tiene otra mentalidad, perdona porque siente la necesidad o tiene ese pensamiento de hacerlo igual como Jesús lo hizo. (Entrevista D) Resulta significativo que en repetidas ocasiones, cuando hablan del modelo de Jesús, lo hacen en un tono más bien teórico, hablando de “el cristiano” y refiriéndose a ellos mismos como “uno” (“cuando uno…”). Esto nos muestra, que con respecto a la persona de Jesús, piensan en un ideal muchas veces ajeno a su propia vivencia del perdón a pesar del nexo que logran establecer a nivel racional. De acuerdo a lo que destacan los jóvenes, la intención de querer perdonar es fundamental. Jesús es el ejemplo de perdón, y desde la cruz nos enseña cómo el perdón es gratuito, desinteresado y brota del Padre: “perdónalos porque no saben lo que hacen”60. Reconocen que Jesús perdona movido únicamente por amor, y eso es lo que buscan imitar.

                                                                                                                        Cf. LG 11 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 60 Lc 23, 34. 58 59

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El ejemplo para todos…es Jesús cuando estaba en la cruz pidió perdón a Dios por todos los que lo habían maltratado a él, sería un ejemplo que nosotros podríamos perdonar cualquier cosa. (Entrevista E)

CAPÍTULO 2: VISIÓN SACRAMENTAL DEL PERDÓN 2.1 IMPORTANCIA DEL SACRAMENTO 2.1.1

Relevancia Con las entrevistas pudimos constatar que los jóvenes con los que trabajamos valoran el

sacramento de la reconciliación. Por lo que observamos, todas las entrevistas muestran la importancia de tener instancias de perdón sacramental. Es que yo creo que es súper importante para mí personalmente porque tengo fe, creo en Dios y quiero confesarme así como contarle todo lo que he hecho ahora…y que me perdone… (Entrevista E) La importancia del sacramento, en los casos de las entrevistas, se percibe todavía de manera muy teórica, es decir, hay una distancia entre lo ideal y lo real: entre lo que debería vivirse y lo que realmente se vive. Es posible afirmar esto porque, a pesar de que muestran en sus comentarios atribuyen gran valor al momento sacramental, la frecuencia con que efectivamente acuden a la Reconciliación no refleja el valor que le otorgan. Es propio de la edad de los jóvenes con que trabajamos, que se produzca una tensión por tener grandes distancias entre lo ideal y lo real, entre la fe y la vida61. De esta manera, resulta natural una cierta incoherencia entre el discurso de valor y la escasa práctica: dada la madurez de los jóvenes, en contraposición con lo que podríamos esperar de un adulto maduro, el hecho de que no acudan al sacramento con mucha frecuencia, no invalida necesariamente lo que puedan decir sobre el valor de la Reconciliación.

                                                                                                                        61 Cf. CONGER, JOHN, & KAGAN, JEROME. “Quinta parte: La adolescencia”. En Desarrollo de la personalidad en el niño. Adaptado de Paul Henry Mussen, traducido por Francisco González Aramburo. Editorial Trillas, Ciudad de México, 2° edición, 1982, pág. 415-539.

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Tiene un carácter particularmente “sagrado” la experiencia sacramental, al menos teóricamente. Constituye un hito en sus vidas que recuerdan detalladamente y que consideran como un espacio íntimo donde Dios los ha ayudado en sus vidas62. Sí, me acuerdo del séptimo ofrecieron, si queríamos confesar nos teníamos que ir al templo, a una hora exacta, y ahí estaba el Padre león, que se ya no está, y nos confesaba. También este año, hay opciones de confesarse. (Entrevista G). 2.1.2

Frecuencia La frecuencia no está dentro del mínimo que pide la iglesia (una vez al año), es más bien

espaciada y se subordina a las necesidades del adolescente. Es que depende de cada uno, sí a mí no me interesa, yo no puedo confesarme durante todo el año. Si a mí me interesa yo puedo acercarme y confesarme…La última vez que me confesé y que yo me acuerde el 2009. (Entrevista H) En las entrevistas se percibe poca frecuencia de la práctica sacramental del perdón, y más bien se concreta debido a las tres propuestas que hace el establecimiento: Semana Santa, Mes Salesiano y Mes de María. Otra instancia en la que pudimos constatar que aumenta la frecuencia con la que acuden al sacramento, es en la preparación para recibir la Primera Comunión y la Confirmación. A pesar de que ellos saben que en el establecimiento hay sacerdotes disponibles para que se confiesen cuando ellos quieran, ninguno de los entrevistados accede al sacramento desde esa posibilidad. Sí…varias veces de hecho hace poco… yo fui y fueron varios…sí todos los años hacen lo mismo, hay años que lo hacen más seguido otros que menos y a veces que casi ni lo hacen pero igual lo hacen…nos han dicho que siempre que uno quiera confesarse vaya y le diga al padre y uno se puede confesar, pero yo no sé personalmente porque yo no he ido personalmente a decirle al padre, padre me quiero confesar entonces….se supone que si…a mí se me hace más fácil porque he estado desde chico acá…por el ambiente que tengo y se me hace más fácil… (Entrevistado E). 2.1.3

Motivaciones y Dificultades El deseo de liberación es la primera gran motivación de los jóvenes para acudir a la

confesión, el anhelo de “sacarse un peso de encima” constituye parte relevante a la hora de acercarse al sacramento de la Reconciliación.                                                                                                                         62

Cf. LG 11.

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Sí, por supuesto, porque es uno de los principales objetivos de la confesión. Porque se libera de los pecados, para mantener la alegría…sí, Uno se siente como más libre, más liberado, sin el peso de encima. (Entrevista A). Ahora bien, esas motivaciones no llegan a ser suficientes para recurrir a este sacramento, pues teniendo todo a su favor (sacerdotes, estructuras, horarios, etc.), carecen de iniciativa personal y esperan las propuestas del colegio para confesarse. Por esta razón podemos decir que la iniciativa parte de una realidad externa al joven: ellos acuden al sacramento movidos por las propuestas concretas del establecimiento y no por iniciativa propia63. Entonces, la religiosidad de estos jóvenes se percibe todavía muy dependiente de las posibilidades que se les hacen, y en este sentido, el establecimiento, en conjunto con sus diferentes actores, juega un papel fundamental. Así confesarme frente al cura….cuando nos dicen en el colegio, no por iniciativa propia…cuando en el colegio nos dan el tiempo…el ambiente aquí…es que la mayoría vive el sacramento entonces uno se siente como más acogido por todo el grupo de curso, de amigos, de la casa juvenil y de todo el colegio, como que uno va acompañado y no va solo…es mejor así. (Entrevista E). Sin embargo, como mayor motivación para recurrir al sacramento, encontramos la búsqueda de paz y tranquilidad producida por haber faltado a Dios en el prójimo. Porque no vive tranquilo… porque sus pecados lo aterran, quizás lo atemorizan… entonces eee… si no se confiesa, no está en paz. (Entrevistado F) La dificultad para acceder al sacramento más bien proviene de ellos mismos, es decir, está todo dispuesto para que accedan, pero ellos no lo hacen. De acuerdo con lo que ellos dijeron, a pesar de que valoran el hecho de que la confesión los libera de sus faltas, dicen que no se acercan al sacramento cuando no lo necesitan. Hay una realidad subjetiva muy fuerte asociada de manera especial a sus estados de ánimo64, y se les percibe muy volcados hacia ellos mismos, lo que es muy característico de su edad. Es notorio que no logran objetivar sus pecados y sus errores, y por ende la necesidad de perdón de Dios ante tanta fragilidad humana. Cuando necesitara de alguien, a quien contarle algo, bueno también estarían los amigos, uno igual le cuenta las cosas a los amigos. Pero igual, yo encuentro que si estoy en un colegio católico, salesiano, igual… contarle a un cura. [Entrevistador: ¿Y qué te motivó para                                                                                                                         Cf. INSTITUTO NACIONAL DE LA JUVENTUD (INJUV). Transformaciones culturales e identidad juvenil en Chile. [En línea, fecha de consulta: 16 de Agosto del 2012]. Disponible en <http://www.desarrollohumano.cl/otraspub/pub09/pnud_injuv.pdf>. 64 Cf. NUÑEZ, RODOLFO. “Capítulo 3 Imagen religiosa y edad cronológica”. En Psicologia Religiosa. Editorial Hogar Catequístico, Santiago de Chile, 2004, pág. 49-85. 63

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ir a confesarte?] No sé, de repente la acumulación de problemas...bueno igual era necesario confesarse en ese momento. (Entrevista B). 2.2 MODO SACRAMENTAL 2.2.1

Colegio Reconocen el ambiente escolar y las prácticas que se tienen como importantes para la

confesión. A ellos se les percibe dóciles en las indicaciones y pronunciamientos del colegio en torno a esta realidad sacramental. El hecho de que los alumnos del establecimiento valoren las propuestas que se les hacen, habla muy bien de la propuesta educativo-pastoral del colegio, y especialmente del área de Evangelización65. …Bueno en el colegio en ocasiones vamos a la capilla y te dan la oportunidad de confesarte con el cura, de comulgar., etc.…cuando te llevan a la capilla, hay como tres curas, sí, como sentados en diferente ubicación, uno puede ir al que te toca, ahí uno va. (Entrevista C). Ahora bien, sabiendo lo anterior, todavía hay ciertos desafíos de información en la parte operativa (hora y día de las confesiones), se percibe todavía cierto desorden que puede repercutir en la poca participación por parte de los alumnos. …Este año parece que no pasaron preguntando para las confesiones (Entrevista D). 2.2.2

Forma-Lugar Hay un rito escolar para abordar el sacramento que no les parece incómodo. Se les invita al

sacramento, a ir a la iglesia, a sentarse en las bancas y a ir donde el confesor, lo que pareciera ser una práctica que ayuda. Reconocen en el ambiente escolar una propuesta agradable para la confesión. Estaba (el sacerdote) sentado en las bancas que hay, había uno más atrás, había uno que estaba más adelante…estaban dispersos, nosotros estábamos sentados todos juntos en ciertas bancas y cuando uno veía que el padre que uno quería estaba desocupado iba… (Entrevista F). El lugar en que se realizan las liturgias penitenciales les es significativo. Ellos describen en varias oportunidades el modo en que se realizan estas liturgias. Además, el ambiente propicio y bien                                                                                                                         65 Cf. LICEO SALESIANO MANUEL ARRIARÁN BARROS. Proyecto Educativo Pastoral Salesiano. [En línea, fecha de consulta: 8 de Septiembre del 2012]. Disponible en <http://www.boscolab.cl/web/index.php/colegio/peps>.

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dispuesto para recibir el sacramento, parece ser un factor facilitador que les ayuda a confesarse en el contexto de una actividad dedicada exclusivamente a ese fin. 2.2.3

Experiencias previas El conocimiento sobre el sacramento y la vivencia de éste en la vida cotidiana, se debe en

gran parte a la realidad educativa del colegio: profesores, sacerdotes y catequistas. Ellos han sido fundamentales en el proceso de socialización de los sacramentos, y específicamente del sacramento de la Reconciliación66. Sin embargo, también pudimos observar que el contexto familiar presenta un aporte en este ámbito. Acá en el colegio tengo opciones…por ejemplo hemos tenido actividades así como liturgia por curso por el mes de María… y por la semana salesiana que tuvimos también…Porque acá uno se siente bien recibido y recibe ayuda también cuando la necesita y si me quisiera confesar creo que tendría los medios como para hacerlo acá en el colegio…. También nos hablan en lo buenos días y clases de religión. (Entrevista D) Las experiencias previas son una realidad motivadora, sobre todo si tiene relación con la familia; estas vivencias se reconocen como necesarias para acudir al sacramento. Es que yo, yo no sabía realmente lo que era la confesión, entonces, yo le preguntaba a mí prima, y me dijo: “no, es que tenís que vivirlo… Es súper bonito”… y eso,… pero siempre estaba con la duda le preguntaba a mi Hermana y nadie me decía… (Entrevista F) De igual forma, se insiste en la importancia que tiene la catequesis y la forma en que se aborda. En este sentido, es clave el rol del catequista en la preparación y formación de los jóvenes para su práctica y vivencia sacramental. Sí, la catequesis también…ahí nos preparaban para eso. (Entrevista E) 2.3 PERFIL DEL CONFESOR 2.3.1

Cualidades El confesor para los jóvenes cobra mucha relevancia no sólo en la motivación y durante la

confesión, sino también en la implicancia que tiene este sacramento en la realidad, especialmente

                                                                                                                        66 Cf. Orientaciones para la pastoral sacramental de la Conferencia Episcopal de Chile. Editorial Tiberiades, Santiago de Chile, 2009, pág. 94.

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en su relación con los demás. Si tuviéramos que agrupar en dos conceptos los atributos que buscan los jóvenes en los sacerdotes confesores, serían la confianza y los buenos consejos67. Yo creo que principalmente que te entregue confianza, porque uno cualquier cosa no le cuenta a cualquier persona, las cosas que uno quiera confesar. Yo creo eso, principalmente que te entregue confianza. (Entrevista E) Buscan un sacerdote que les genere confianza, es decir, un confesor cercano, amigable68, que les asegure un momento de intimidad con Dios, en donde ellos puedan hablar y contar de manera honesta toda su realidad. Como ninguno de los entrevistados dijo haber tenido malas experiencias en la confesión, y han sentido que los confesores les han generado confianza, tienen mayor disposición para recurrir al sacramento. Por otro lado, todo lo confesado y lo que propone Dios por medio del sacerdote para una mejor vivencia en lo cotidiano, se percibe como valorable y es más fácil vivirlo. Primero sería, no sé, sería ser atento y que te agarre una confianza, porque no creo que le cuentes todos tus problemas a cualquier persona. Entonces una confianza grande entre el cura con el que te estay confesando y yo. (Entrevista B) También esperan confesores que den buenos consejos, función del sacerdote que es parte de la realidad sacramental de la confesión: ellos le dan mucha relevancia a este aspecto. No se podría entender una confesión que no genere cambios en la vida, y esto se genera principalmente por la eficacia sacramental, pero también en parte por los consejos del sacerdote. Desventajas no lo veo ninguna, y ventaja, no sé, liberarse, no sé de repente compartir ideas, decir tus problemas y él te puede aconsejar y decir que hacer. (Entrevista B) 2.3.2

Intermediario En relación al rol del confesor y a la búsqueda de consejos en este espacio sacramental,

para los jóvenes es muy relevante que los confesores se validan desde esta realidad. Los consejos para los jóvenes en este espacio de intimidad con Dios, resultan muy provechosos y enriquecedores para la vida. Pareciera que la mayoría que los jóvenes entrevistados buscan un acompañamiento

                                                                                                                        67 Cf. ALBERA, PABLO. Don Bosco modelo de sacerdote salesiano. Actas del Consejo Superior Salesiano (ACS), año II, n° 2. Editorial CCS, Barcelona, España, 19 de marzo de 1921. 68 Cf. JUAN PABLO II. Vademecum para confesores. Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1997, n° 3.

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espiritual69 más que sacerdotes confesores. La realidad del joven a esta edad es muy frágil ya que se encuentran en una etapa donde están buscando y armando su identidad. Sus decisiones y opciones son parte importante en esta etapa, y parecieran por su pretensión de autosuficiencia70, que no quisieran en sus vidas más que sus opiniones, pero en el fondo gritan con fuerza que necesitan ayuda y acompañamiento, y cuando carecen de esto en la familia, se problematiza aun más la situación. Ser más afable, más amigable contigo, que se acerque de una manera distinta a un joven como yo….que el sacerdote te dé buenos consejos. (Entrevista A) Los jóvenes manifiestan con claridad la realidad mediadora del sacerdote, y perciben al ministro como un verdadero intermediario. Esto es positivo y muy esperanzador teniendo en cuenta que en la sociedad actual, la figura sacerdotal muchas veces se ve cuestionada por los casos de abusos sexuales, pero esto sólo se menciona en dos de los jóvenes entrevistados.71 A mi perspectiva, yo creo, los curas, hoy en día sale caleta de noticias que hay curas que se violan a niñitos, ¿cachai? Yo cacho que eso igual, eso hace cuestionar a varios, el hecho. De por qué pasa eso si son curas. (Entrevista A) Los jóvenes entrevistados, en su mayoría, creen en el rol mediador del sacerdote, algunos dicen explícitamente que a través del sacerdote escuchan lo que Dios les quiere decir. Es rol mediador principalmente por las dos cualidades antes nombradas (de confianza – buenos consejos), porque a través de ellas, el sacerdote ayuda a los jóvenes a entender lo que Dios les quiere decir. Ahora no es sólo visto como alguien funcional al sacramento, sino que tiene su relevancia en cuanto a la vocación recibida de ser representante de Dios, sobre todo en este contexto sacramental. Eh, sí, porque nosotros es que confesamos más que con el padre, es como con Dios. Es como el intermediario entre los dos. (Entrevista H).

                                                                                                                        69 Cf. NUÑEZ, RODOLFO. “Capítulo 3 Imagen religiosa y edad cronológica”. En Psicologia Religiosa. Editorial Hogar Catequístico, Santiago de Chile, 2004, pág. 49-85. 70 Cf. Ibídem. 71 Cf. RADIO BÍO-BÍO. Celibato y pedofilia: impunidad en la Iglesia Católica. [En línea, fecha de consulta: 5 de Octubre del 2012]. Disponible en <http://www.biobiochile.cl/celibato-pedofiliaylaimpunidadenlaIglesiaCatólica/2012/07/28/>.

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CAPÍTULO 3: IMPLICANCIAS EN EL SUJETO 3.1 CONSECUENCIAS INTERNAS EN EL SUJETO 3.1.1

Frutos En primer lugar, las implicancias de la práctica sacramental del perdón hacen referencia a

los frutos que ocurren en el interior del sujeto, que de manera preponderante se manifiestan en la sensación de liberación del peso interior que corresponde al pecado. En la conciencia del sujeto se muestra como sensación de bienestar interior e implica directamente un cambio de actitud. Como que te liberai de algo que cometiste algún error o algo así a la hora de pedir perdón como si lo hiciste de corazón el perdón como que ya se puede solucionar como que ya hiciste la acción ahora queda en el otro que consecuencia habrá… pero tú ya lo hiciste y te sentí contigo mismo liberado. (Entrevista C) De esta manera, se presenta un desafío de comprensión ya que el perdón captado desde la práctica sacramental podría tener un matiz más bien funcional en cuanto que implica un bienestar personal. Por otro lado, a modo de efecto secundario, incide en el restablecimiento de una relación inter-subjetiva, perdiendo de vista la dimensión comunitaria del perdón que tiene el sacramento, pues debiera recomponer las relaciones con Dios y con la comunidad eclesial 72 . El perdón sacramental está afirmado desde la relación con Dios que conlleva la relación con la comunidad eclesial, con lo que queda salvaguardado el “por qué” del sacramento por sobre el “para qué”73. Es característico el proceso que vive el adolescente de integrarse a lo social desde el descubrimiento de la propia identidad74, y que mantiene el desafío de salir del centro de la auto-satisfacción, a la apertura a la relación inter-subjetiva. Asimismo, el alivio lo provoca la mejora de la relación con Dios y consigo mismo, tanto desde la posibilidad de contar la propia intimidad, como por una instancia de abrir el espacio propio a otro que lo ayude a objetivar y mejorar la relación personal desde la propia relación con Dios75. Y mientras me confesaba me sentí como aliviado como también de expresar lo que sentía cosas que no a cualquier persona le puedo decir. (Entrevista D)                                                                                                                         Cf. LG 10 y 11. Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 74 Cf. OLIVA, ALFREDO & PARRA, AGUEDO. Contexto familiar y desarrollo psicológico durante la adolescencia. En ARRANZ, ENRIQUE. Familia y desarrollo psicológico. Editorial Pearson, Madrid, España, 2004, pág. 170-220. 75 Cf. LG 11. 72 73

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Es liberación del peso por el error cometido, ya que para ellos se ha roto en primer lugar la relación con su propio interior. Esto se debe a que el pecado no es coherente con sus propios ideales, lo que lleva consigo un conflicto con su identidad. Yo creo que sí, va mejorando la relación con Dios. Eh que uno se siente como más liviano, más libre, así, como que ya no, el peso que tení, se pierde. Entonces como que sí se va mejorando la relación con Dios. (Entrevista C) La sensación de tranquilidad interior provoca una instancia de animación para sobrellevar lo cotidiano de la vida con alegría, desde la certeza de haber recibido el perdón de Dios, que es mediada por la acción del ministro. Junto a lo anterior, la sensación de alivio lleva a mirar las situaciones cotidianas de manera más objetiva y acceder a una solución, fundamentalmente desde el consejo dado por el sacerdote confesor. Estar bien, sentirse bien, además que ver lo que ocurrió desde los dos puntos de vista porque uno tiene su propio punto de vista, pero también está el de la otra persona. Entonces llegar a una conclusión, ver lo que en verdad pasó, ser objetivo y uno puede llegar a una solución. De eso viene el alivio. (Entrevista G) La intranquilidad provocada por la acción equivocada y distinta a la acostumbrada, por la comprensión del “padre” (sacerdote), se convierte en liberación. La relación de confianza con el presbítero permite el espacio de intimidad necesario y posibilita un conocimiento suficiente para ayudar a mejorar en la vida cotidiana, distinguiéndose así de una relación en la que el sacerdote cumple un rol meramente funcional. Porque creo que si tuviera que elegir un sacerdote de acá del colegio creo que ya lo conocería, por ejemplo al Padre Bernardo de este colegio que está metido en la pastoral, casa juvenil, scouts, entonces como que más confianza y como que además sabe más, sobre la edad también, los problemas que uno pueda tener esas cosas. (Entrevista D) 3.1.2

Ideal Se manifiesta idealmente que la restauración de la relación con Dios por el perdón

sacramental debe provocar la liberación del pecado y mantener la alegría vital. Así se hace necesario parar de pecar movido por una confesión que libera y exhorta a un cambio de actitud. Asimismo, la reivindicación de la relación personal debe dar paso al cambio de actitud.

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Porque se libera de los pecados, para mantener la alegría. (Entrevista A) Sobre el perdón auténtico y verdadero, se expresa que debe ser desde el corazón y en un ambiente de tranquilidad, donde se reconoce y manifiesta el error voluntario, libre y honestamente. La confesión debe ser un impulso que mejore el actuar cotidiano, transformándose en fe y fuerza, que movido por amor, lleve a mejorar las relaciones con los demás. La ayuda que da el sacramento apunta preferentemente a lo personal, en relación al propio comportamiento, por sobre la relación de amistad con Jesús y con los demás. Hay un valor importante en la vivencia cotidiana, pues el sacramento exhorta a transformar lo confesado en una vida distinta, lo que se traduce bajo sus categorías en ser una “mejor persona”. Es como un impulso, como el mejorar tu día a día, porque sentiste que te confesaste y te liberaste de las cosas que te pesaban. Es como un impulso en la hora del día a día de andar mejor. (Entrevista C) Los entrevistados muestran tener conciencia de que el cristiano tiene el deber de perdonar de manera auténtica, movido desde la experiencia sacramental, y reconociendo en el otro la posibilidad de equivocarse. Yo creo que deberíamos vivirlo como algo… más del día a día, como algo normal…porque de repente uno tiende a no perdonar y uno al ser cristiano y el perdón debería vivirlo como algo normal… debería vivirlo aparte con más ganas, con más sentido de vivirlo, de disfrutar el momento y de vivirlo y practicarlo en la vida porque la idea de que uno se confiese y se quede allí sino que uno se confiese y lo que uno se confiese trate de cambiarlo y seguir en la vida de manera distinta. (Entrevista E) 3.2 CONSECUENCIAS EXTERNAS EN EL SUJETO 3.2.1

Relación consigo mismo La apuesta para vivir el sacramento del perdón está dada en los estudiantes en que ella

provoca cambios en la propia persona. Estos cambios se relacionan con las consecuencias que el sacramento posee: Sí. Porque como que uno valora, como que después se plantea la cosa que me dijo a la hora de la confesión, y como que sí, hay un cambio en ti. (Entrevista C).

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Dicho cambio tiene relación con el propósito de mejorar personalmente, es decir, de sentirse mejor, con el objetivo de reparar en cierta forma el mal causado. De alguna manera se constituye en una suerte de imperativo: Para mejorar lo malo que uno hizo. (Entrevista D). Lo anterior remite a la perspectiva psicológica, pues desde el punto de vista de la construcción de la personalidad del adolescente, en relación a la proyección de su vida, se vincula con el sentido y con una filosofía de vida76, que permita configurar su personalidad. De esta forma, el sacramento aparece como un catalizador de ese proceso, pues permite ir configurando una personalidad que sale del propio “yo” hacia el encuentro del “otro”, donde muchas veces existen roces y situaciones adversas que tienen que ser reparadas para restablecer la relación perdida con personas significativas. El cambio tiene que ver en primera instancia con algo personal, que repercute en la relación con otras personas. Es el querer dejar una situación anterior para pasar a una nueva. De mí, de mi intención de arreglar las cosas, o mejorarlas, o mejorarla, o porque sabí que no te sentí bien cuando estay enojado, ¿cachai? (Entrevista A) Se puede indicar que las conductas de otros pueden ser evaluadas para provocar el cambio. Además, el sacramento es valorado por la posibilidad de cambio que puede generar en el sujeto77. El cambio implica un ir hacia dentro, descubrirse tal como es, para que de esa forma pueda enfrentar la cotidianidad con lo propio de su persona 78 , es decir, con el logro de su identidad, como maduración personal, que constituye la auto-comprensión vital. Por ello, es posible afirmar que respecto a la relación consigo mismo, el sacramento de la Reconciliación tiene un rol importante en los jóvenes entrevistados, pues ellos consideran que les permite cambiar y ser buena persona. En cierta forma, el sacramento facilitaría la toma de conciencia del propio yo y permite evaluar y valorar lo bueno de su persona, como también aquellos aspectos más negativos que requieren ser reparados para lograr ser una persona mejor. Esto se vincula estrechamente al ideal que desean                                                                                                                         Cf. CONGER, JOHN, & KAGAN, JEROME. “Quinta parte: La adolescencia”. En Desarrollo de la personalidad en el niño. Adaptado de Paul Henry Mussen, traducido por Francisco González Aramburo. Editorial Trillas, Ciudad de México, 2° edición, 1982, pág. 415-539. 77 Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 78 Cf. OLIVA, ALFREDO & PARRA, AGUEDO. Contexto familiar y desarrollo psicológico durante la adolescencia. En ARRANZ, ENRIQUE. Familia y desarrollo psicológico. Editorial Pearson, Madrid, España, 2004, pág. 170-220. 76

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alcanzar. Desde esta perspectiva, las implicancias del sacramento poseen una dimensión psicológica revestida de la sacralidad que éste le confiere: En mi manera de ser yo he pedido perdón por mi manera de ser…yo soy muy enojón y muy pesado, entonces yo he pedido perdón por eso…o sea, me he confesado y que me ayude a cambiar y he cambiado bastante…porque tengo la imagen de mi papá (risas)…que es muy igual a mí y no quiero repetir… me enfoco en eso…en cambiar. (Entrevista E) Ese “cambio” es entendido como una profundización del conocimiento personal, es decir, busca que el sujeto madure, para que de esa forma se dé el cambio que le ayude a ser mejor persona. De alguna forma, se constituye en un espacio de intimidad para reflexionar sobre la vida y darle un nuevo curso, con el propósito de cambiarla. La maduración personal y el conocimiento de sí son, en este aspecto, aliados del sacramento, pues ellas traducirían de forma concreta las implicancias de cambio, pues permiten afirmar la personalidad: (…) Más que nada ayuda a madurar y a conocerse mejor y uno mismo en el interior… y eso. (Entrevista F) Desde esta perspectiva se valora el sacramento, para evitar andar mal con la propia conciencia. Se valora así al confesor, que te ayuda a ser mejor persona, es un apoyo, pues se confía en la experiencia que éste tiene: O sea estar mejor con uno mismo, limpiar la conciencia entre comillas, porque uno también puede ir a confesarse con un amigo entre comillas, pero también se puede ir con un cura, porque te pueden dar otro punto de vista, y además que está más experimentado en todo esto. (Entrevista G) Es importante destacar el rol mediador del sacerdote confesor, que desde un punto de vista eclesiológico tiene la tarea de ser médico y juez en el sacramento79. De todo lo que incorpora la práctica del sacramento de la confesión, el necesario momento de la satisfacción80, en relación al diálogo sacramental que repercute en el consejo del ministro, que tiene la labor de orientar desde su experiencia al joven, tiene implicancias directas para el sujeto. Desde el punto de vista del confesor, este tiene que ver más bien con la figura de una persona cercana, amiga, pero no un par, sino más                                                                                                                         79 Cf. SARTORE & ACHILLE. “Penitencia”. En Nuevo Diccionario de Liturgia,. Ediciones Paulinas, Madrid, 2ª edición, 1987, pág. 1602. 80 Cf. JUAN PABLO II. Exhortación Apostólica Reconciliatio et paenitentia (RP). Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1984. N° 31, III.

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bien un consejero, un guía, un acompañante espiritual. Esto se refleja en el hecho de que el ministro es considerado como una persona con experiencia. Ese punto refleja la importancia que tiene en virtud del crecimiento personal y marca una diferencia con el hecho de recibir consejos por parte de un amigo, en el contexto de una conversación coloquial. 3.2.2

Relación con los demás De acuerdo con lo que observamos, el sacramento de la reconciliación tiene claras

implicancias con los demás, pues sitúan las faltas confesadas en su relación con ellos. Las personas que están a tu alrededor también tienen que ver con la confesión que tú realizaste, porque pueden estar en parte en las cosas que dijiste en la confesión (Entrevista C) En este sentido, hay una clara conciencia de que la confesión, y por lo tanto el perdón, responden a una situación inter-subjetiva, es decir, siempre en relación a otro81. A pesar de esto, la juventud presenta los menores niveles de asistencia a los servicios religiosos en nuestra sociedad82. Nos llama la atención las respuestas que hemos recibido, porque si bien demuestran cierta conciencia de lo que significa y otorga el sacramento, igual coincide con el dato presentado anteriormente: se confiesan poco, y por supuesto, menos de lo que propone la Iglesia.83 Según las respuestas de los jóvenes, el elemento que más parece incidir en su relación con los demás sería el consejo recibido por parte del confesor, de acuerdo con lo señalado anteriormente, pues reconocen en él su experiencia y autoridad. Ya, yo llego con mi problema y hagamos que el cura me dice algo, y bueno si encuentro que en lo que me dice un buen consejo, un buen dicho, yo encuentro que debería seguir eso (un cambio que afecte en la vida cotidiana). Y si me sirve en mi vida, yo creo que sí cambiaria. Sería un cambio grande en mi vida igual. Porque si me funcionó en lo que me dijo el sacerdote, aparte de que cambiara mi vida yo creo que seguiría confesándome.(Entrevista B)

                                                                                                                        Cf. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 82 Cf. INSTITUTO NACIONAL DE LA JUVENTUD (INJUV). Transformaciones culturales e identidad juvenil en Chile. [En línea, fecha de consulta: 16 de Agosto del 2012]. Disponible en <http://www.desarrollohumano.cl/otraspub/pub09/pnud_injuv.pdf>. 83 Cf. Código de Derecho Canónico. Biblioteca de Autores Cristianos, de la Editorial Católica S.A. Madrid, España, 2º edición, 3° impresión, enero 2006, can. 989. 81

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Ellos ven en la confesión un buen hábito, e incluso piensan que una mayor frecuencia en su práctica sacramental mejoraría sus relaciones personales: el sacramento de la Reconciliación propone y ofrece un camino de amor y reconciliación con el prójimo que implica reconocer las propias faltas, aceptar la debilidad de quienes han ofendido y entrar en diálogo. Si es así, cabe preguntarnos por qué acuden tan poco al sacramento. Un aspecto que no aparece como consecuencia del pecado ni como implicancia del sacramento de la Reconciliación, es la dimensión eclesial tanto del pecado como de la confesión. Así como todo pecado afecta a la Iglesia, por lo que pudimos constatar, cuando hablan de los demás se refieren únicamente al sujeto al que han faltado y no existe conciencia de que hay una sociedad y una comunidad que se ven afectadas por sus faltas84. Del mismo modo, sitúan el sacramento de la Reconciliación dentro del contexto de su propia relación íntima con Dios y no necesariamente asociada a la dimensión eclesial de ella. 3.2.3

Relación con Dios Con respecto a las implicancias del sacramento, existe una suerte de inconsistencia en

cuanto a la relación con Dios, pues si bien sienten que se daña su relación con él85, cuando cometen una falta con alguna persona, en el restablecimiento de la relación con la persona, el papel que juega Dios es menor en relación al consejo que puedan recibir del sacerdote. De este modo, la confesión guarda relación tanto con la praxis preventiva, como con la reconciliación fraterna y con la praxis correctiva y curativa (el perdón en las primeras comunidades)86. Sabiendo que los “buenos consejos del cura”, son parte del sacramento de la Reconciliación87, los jóvenes acentúan con mayor énfasis esta cualidad del ministro, dejando en segundo plano el perdón de Dios, del cual el ministro es colaborador. De todas formas, reconocen en el sacramento un impulso para cambiar y vivir mejor. Yo creo que uno nunca va a parar de cometer pecado, por muy pocos que sean. Pero uno en el momento después de que se confiesa siente. Y te hace reflexionar ahora que estai comilla libre, tení que cambiar tu actitud con respecto a algunas situaciones que hayan sido pecados (Entrevista A)                                                                                                                         Cf. LG 11. Cf. JUAN PABLO II. Catecismo de la Iglesia Católica. Barcelona, Asociación de Editores del Catecismo, 1992, n° 1850. 86 SARTORE & ACHILLE. “Penitencia”. En Nuevo Diccionario de Liturgia,. Ediciones Paulinas, Madrid, 2ª edición, 1987, pág. 1602. 87 RP 31, III   84 85

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Por otro lado, a pesar de que el impulso a cambiar viene dado más que nada por el consejo del sacerdote, ven en el sacramento un restablecimiento de una relación con Dios; al descubrir su misericordia, se acercan más a él. Es un restablecimiento, pues reconocen que con el pecado se dañó su relación con Dios. Me ayuda en el sentido de que al sentirse como más amigo [de Dios], más cercano cambia mucho la forma de ser que tiene uno a veces formas malas de ser, de actuar, de responder, o cosas que pueden caer mal, entonces uno siente que tiene que seguir como el ejemplo que dejó Jesús…y ayuda a ser mejor con todos…(Entrevista E) Algunos de los entrevistados fueron capaces de hacer más explícita una relación entre las implicancias que tiene para con los demás y con Dios, diciendo que el perdón que se experimenta en el sacramento es fruto del amor de Dios, y que el amor al prójimo (y por lo tanto el perdón a él) se desprende de ese amor de Dios: dicen que es el mismo amor. En la misma línea, ven que es fundamental reconocer a Dios en el otro, y bajo esta lógica, es que así como ellos reconocen que cuando ofenden al prójimo ofenden también a Dios, el cambio hacia el que impulsa la confesión, tendería a mejorar también la relación con Dios.

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VI. Conclusiones Las motivaciones de los estudiantes de segundo medio del colegio salesiano Liceo Arriarán Barros de La Cisterna están circunscritas dentro del proceso psico-evolutivo en el que se encuentran como adolescentes. El dar y pedir perdón se daría fundamentalmente entre aquellas personas significativas según el grado de cariño o afecto hacia ellas. El entorno familiar y los amigos constituyen el ambiente en el que más se valora pedir perdón y perdonar. El estudiante da el perdón según el grado de cercanía o lejanía hacia una determinada persona. Aunque a las personas más cercanas, les es más difícil pedir o darlo. En cierta forma, esto refleja la personalidad del adolescente que por una parte desea y valora el perdón pero, que simultáneamente, le cuesta darlo y recibirlo; en el fondo es la confrontación entre el “yo ideal” y la concreción de esa realidad. A la persona amada se le perdona “por cariño”, pero por ese mismo cariño cuesta más perdonar. La motivación va unida a la búsqueda de la liberación, de sacarse una carga de encima que coloca en la conciencia el impedimento de obtener la paz interior o bienestar. Respecto al sacramento de la Reconciliación, los estudiantes hacen hincapié en el alivio personal, como gratificación y paz en la conciencia que ayuda a vivir de mejor forma la cotidianidad de la vida cristiana aunque esto lo remiten a sus propios estados de ánimo. La relación consigo mismo en virtud de su propio estado de ánimo constituye una motivación para recurrir al sacramento, el cual se encuentra asegurado por el establecimiento. Este hecho posibilita vincular la Reconciliación con la paz y armonía propia que busca el sujeto. Los estudiantes tienen motivaciones reales y concretas para vivir el sacramento, hay disposición en ellos para vivirlo. Sin embargo, las dificultades son más bien de índole interna en función del propio orgullo en reconocer sus errores. La motivación está centrada más en lo íntimo, en lograr la paz interior, en tranquilizar la propia conciencia, más que en restablecer relaciones interpersonales. Con mayor razón, dado el carácter individual con que viven el sacramento, no se percibe la capacidad de restituir los lazos rotos con la comunidad eclesial: para ellos el pecado no la altera, por lo que la Reconciliación no necesita restituirla. Pareciera ser que se encontraran aislados y que el sacramento de la Reconciliación no posee en ellos dimensiones comunitarias o sociales, sino más bien un carácter netamente individual. Cuando se vive el sacramento, pareciera ser que prima la función individual sobre lo relacional externo, aunque esto último no está del todo ausente, pero se encuentra en menor medida. Esto es algo propio de la psicología del adolescente, pues en el proceso de construcción de 59    


su persona, es necesario fijar los elementos propios que lo identifican en su singularidad. Las dificultades de los estudiantes frente al perdón están dadas por el orgullo, el rencor, la soberbia, la traición de personas cercanas. Dar o recibir el perdón depende de características personales y de la relación con el otro. No se percibe de forma inmediata la vinculación entre éste y la relación que podría existir con Dios y con los demás, como tampoco con la comunidad cristiana. Los estudiantes reconocen que vivir el sacramento depende también de la referencia familiar que hayan recibido, dado que las buenas experiencias motivan a la práctica sacramental, y, aunque no aparecen experiencias traumáticas, la ausencia de referencia provoca una indiferencia frente a este sacramento. Se percibe que la relación que establecen los estudiantes entre el sacramento del perdón y la vida cotidiana no es de forma directa: estos adolescentes de segundo medio no logran hacer tales relaciones de manera inmediata. Dicha vinculación se da de forma intelectual, a nivel abstracto, a partir de las preguntas formuladas en las entrevistas, es en ese punto cuando ellos establecen la relación, lo hacen a partir del ejemplo de la persona de Jesús, que aparece como modelo de perdón. Se percibe que la relación se da a nivel moral en cuanto “se debe perdonar” o “se tiene que perdonar”, ya que el tono con que lo expresan es más bien teórico y referido a “uno”. En este punto las reflexiones de los jóvenes no indican del todo experiencias vinculantes vitales. En el fondo se observa que a estos jóvenes les cuesta relacionar la vida de fe con la vida cotidiana. Los estudiantes poseen actitudes humanas importantes para vivir el perdón, como el reconocimiento de la falta, sus implicancias y el deseo de reparar. Estas actitudes son las que después manifiestan en la celebración sacramental, aunque sin una vinculación directa respecto a las implicancias que éste tiene. Probablemente la división entre fe y vida se encuentra en el lenguaje eclesial. Mientras se realizaban las entrevistas, al hacer referencia al sacramento, en especial a su vinculación con la vida, las respuestas de ellos contenían titubeos, y pidieron en algunos casos que se les repitiera la pregunta. El lenguaje con el cual se refirió al sacramento, implicó por parte del entrevistador realizar una “traducción” de la pregunta y de sus implicancias, bajo categorías comunes. A partir de ahí, recién los estudiantes fueron capaces de establecer la vinculación entre ambas realidades, desde una perspectiva moral, conceptual, desde un “deber ser”, desde el ideal al que se quiere llegar. Ya que el lenguaje transmite universos significativos, este hecho plantea una interrogante desde la perspectiva comunicacional de la fe: ¿Es efectivo el lenguaje con el cual se 60    


comunica la fe? ¿Se entienden nuestras celebraciones litúrgicas? ¿Les hace sentido lo que se dice? ¿Conecta con la vida lo que se vive en el sacramento de la Reconciliación? Como se afirmó anteriormente, el modelo del perdón está dado por la persona de Jesucristo, los jóvenes reconocen que en el sacramento de la Reconciliación es Dios el que perdona. Entienden que el ministro del sacramento es un intermediario, que Dios habla a través de él. Reconocen que es un espacio de intimidad donde pueden contar sus problemas y recibir buenos consejos. Todo lo anterior refleja la valoración del espacio para poder verbalizar los pecados dentro de un “lugar” sagrado. El sacramento también es valorado no solamente por el hecho de contar los pecados que cada persona tiene, reconociendo los errores cometidos, sino también por la posibilidad que se da en éste de poder mejorar como persona. Por eso, junto al reconocimiento de la falta, está unido el hecho de que el ministro del sacramento ayuda a ser mejor hijo, hermano, amigo o compañero de curso. El buen consejo, que se relaciona con el aspecto medicinal del sacramento, adquiere relevancia entre estos adolescentes pues de alguna forma perciben que el ministro no solamente es un juez, que objetiva los pecados en su contexto, sino que también es alguien que a través de la confianza y cercanía, necesarias para que ellos puedan celebrar el sacramento, representa también un acompañante o guía espiritual, del que se pueden obtener directrices claras para enfrentar lo cotidiano. La capacidad que tiene el ministro de empatizar con el adolescente, unido al juicio de misericordia que éstos esperan de él, más el consejo oportuno para mejorar como personas, constituyen una alianza que permite vivir el sacramento desde una mayor profundidad, viéndose al ministro como un guía. Este punto guarda relación con la necesidad que el adolescente ha de tener referentes claros que le ayuden a construir su persona. Con todo lo expuesto, es razonable plantear la pregunta sobre las razones de por qué no se acercan al sacramento de forma más asidua si le asignan tanto valor, como dijeron en las entrevistas. Esta interrogante queda fuera de nuestro campo de investigación. El perdón para ellos ha de ser concreto, tangible y visible. El perdón visto desde una perspectiva abstracta no es importante para el joven, no constituiría un verdadero perdón. Esto implica una acción visible, lo cual permite que los gestos de la absolución en el sacramento (imposición de manos y bendición) tengan una valoración en función de la transmisión del perdón.

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La participación de los jóvenes en el sacramento de la Reconciliación está circunscrita a las actividades que el colegio ofrece dentro de su propuesta educativa. Sin embargo, pareciera ser que los estudiantes no se acercan a vivir por sí mismos este sacramento, aun teniendo la necesidad de acudir a él. A partir de esto, podemos decir que las motivaciones internas son insuficientes, por lo que la práctica depende única y exclusivamente de la propuesta escolar. Nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene una adecuada comunicación de la realidad sacramental de la Reconciliación, pues según ellos reconocen es una instancia de desarrollo personal. Debido a la poca práctica sacramental, esta situación desafía a mover a los jóvenes desde la comprensión doctrinal que ya poseen hacia su praxis. Este punto requiere una adecuada pedagogía para concretar la valoración que manifiestan por el sacramento. Si esto no se trasmite de forma clara por diferentes medios (comunicativos, educativos, del ambiente escolar, etc.), se corre el riesgo de que estos jóvenes dentro del establecimiento y especialmente fuera del colegio sin contar con propuestas concretas para acudir al sacramento, no lo vivan. En un ambiente cada vez más secular, se corre el riesgo que se diluya la dimensión de crecimiento personal del sacramento, dando lugar a que sea entendido como un sacramento instrumental o de tránsito, y que sea visto como mero requisito para recibir otros sacramentos que poseerían mayor importancia (la Confirmación o el Matrimonio a futuro). Estos estudiantes comprenden que el perdón es un proceso que exige determinados tiempos de conversión que permiten vivirlo de forma auténtica. Esta noción aparece desafiante en relación al perdón sacramental, ya que en este espacio el perdón es inmediato, por medio de la absolución del ministro, a diferencia de lo que ocurría con la penitencia canónica en los primeros siglos. Nos resultaría válido preguntarnos cómo articular de mejor forma el tema de la temporalidad en el sacramento de la Reconciliación, para así ofrecer caminos, tal como se realiza en el perdón humano, de conversión, y entender este sacramento como verdaderamente lo comprende la Iglesia.

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VII. Limitaciones Entre las limitaciones que encontramos en esta investigación podemos mencionar la poca frecuencia de la vivencia sacramental de los jóvenes entrevistados, es decir, que se constata que en las entrevistas se hace referencia a muy pocas confesiones, por ello el contenido de las mismas se ve afectado por esta situación. Aunque los estudiantes entrevistados representan a aquellos que tienen práctica sacramental en comparación con sus demás compañeros. Un escenario distinto hubiese sido si los estudiantes fuesen más asiduos al sacramento de la Reconciliación donde probablemente se habrían recogido más elementos para nuestra investigación.

VIII. Apertura a Nuevos Campos A partir de nuestra investigación, creemos que se pueden abordar nuevos temas para futuras investigaciones respecto al sacramento de la Reconciliación: En primer lugar, consideramos importante explorar acerca de la conciencia moral del joven, las consideraciones sobre la percepción de pecado que en la cultura juvenil están presentes. La pregunta sobre el pecado en sus vidas y sus repercusiones abriría un nuevo espacio de investigación que podría complementar este estudio. En segundo lugar, de nuestra investigación se desprende una realidad de gran importancia que perfectamente podría ser objeto de indagación y que establecería un campo de análisis y de utilidad para la sociedad y sobre todo, para la realidad escolar de la red salesiana en Chile. El carisma salesiano y sus características en relación a la realidad sacramental de los jóvenes, y en especial del sacramento de la Reconciliación, constituyen un campo de estudio predilecto en vista a la profundización de aquellos elementos, favorables o adversos, que influyen en la adhesión o alejamiento a la práctica sacramental, tanto en frecuencia como en significatividad. En este sentido preguntas sobre cómo influye el ambiente salesiano en los jóvenes en relación al sacramento de la Reconciliación, cobran mucho sentido y colaborarían perfectamente con la investigación hecha en este trabajo. 63    


IX. Recomendaciones La investigación realizada acerca del sacramento de la Reconciliación nos abre hacia nuevos desafíos: hacer que el lenguaje sacramental sea accesible a la realidad juvenil, con un sentido relevante para la vida del adolescente. Atendiendo a la necesidad de acercar el sacramento a los jóvenes, en primer lugar creemos que se le debe comenzar a llamar “sacramento de la Reconciliación” en vez de “Confesión”, como generalmente se le denomina. En segundo lugar, ya que estos jóvenes han destacado actitudes que poseen los confesores que dispone el colegio: cercanía, escucha y acogida, éstas se podrían mantener y fortalecer, con el fin de establecer una relación de acompañamiento espiritual. En tercer lugar, ante la necesidad de alivio y liberación que manifestaron los jóvenes entrevistados, se recomienda al colegio facilitar instancias comunitarias, como curso, para vivir las celebraciones del perdón, desde primero básico hasta la preparación de su primera comunión, tiempo en el cual los sacerdotes podrían facilitar el acompañamiento durante el proceso de vida eucarística. En cuarto lugar, también acogemos la necesidad de dar más énfasis a la realidad simbólica del sacramento de la Reconciliación, como por ejemplo, los gestos de confianza y de comprensión tan claves para este tiempo de crecimiento. Además recomendamos un posible esquema de celebración para los niños que todavía no han celebrado el sacramento, con el propósito de que al futuro les facilite vivirlo. Este esquema consideraría los siguientes momentos: -

“El cariño” por el otro: Sensibilizar a los niños en el aprecio y el reconocimiento entre ellos y con las personas que se relaciona.

-

“La actitud interior”: Destacar la importancia de una actitud de arrepentimiento que nace del corazón.

-

Veracidad del perdón a la par de actos apropiados: invitarlos a formularse propósitos personales en bien del ofendido.

-

Necesidad de restablecer el vínculo relacional: celebrando una fiesta de convivencia entre ellos, después de la celebración, organizada por sus padres. Es importante considerar la temporalidad que ellos necesitan para vivir el proceso de reconciliación. 64    


Ante los testimonios analizados, los jóvenes afirman que se sienten acogidos y escuchados por el confesor: recomendamos también que la preparación para vivir el sacramento de la Reconciliación sea realizada por el profesor y el confesor, con esto se pretende establecer vínculos entre el confesor y el joven para que este pueda descubrir en él a un acompañamiento que lo guía en su vida para el encuentro con Dios y los demás. Por último, para los jóvenes que egresan de cuarto medio, se propone robustecer la JEXS (jóvenes ex alumnos salesianos), socializando el sacramento. Esto les ofrecería una oportunidad de representaría un enganche positivo para su continuidad en el proceso, y se mantengan sintiéndose parte de la comunidad escolar.

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X. Marco de Referencia 2. ALBERA, PABLO. Don Bosco modelo de sacerdote salesiano. Actas del Consejo Superior Salesiano (ACS), año II, n° 2. Editorial CCS, Barcelona, España, 19 de marzo de 1921. 3. Agenda Escolar LAB 2012. Sección Manual de Convivencia, pág. 17. 4. ARANCIBIA, VIOLETA & STRASSER KATHERINE. Manual de Psicología Educacional. Editorial Universidad Católica, Santiago de Chile, 2005, pág. 84. 5. BERGER, PETER & LUCKMAN, THOMAS. “Capítulo 3: Modernidad y crisis de sentido” en Modernidad, pluralismo y crisis de sentido, la orientación del hombre moderno. Paidos, Barcelona, 1997. 6. BOROBIO, DIONISIO. Reconciliación penitencial, tratado actual sobre el sacramento de la penitencia. Desclée de Brouwer. Bilbao, España, 2° edición, 1990. I Ensayo Antropológico, págs. 1-26. •

1. b) Análisis de una crisis, pág. 3.

2. Experiencia humana y reconciliación, págs.7-19.

a) Nivel personal antropológico: experiencia personal de des reconciliación, pág. 9-11. b) Nivel sociopolítico: experiencia social de des reconciliación, pág. 11-14. c) Nivel eclesiológico comunitario: experiencia eclesial de des reconciliación, pág. 14-19. •

4. a) Situación vital del sacramento de la penitencia, pág. 22-26.

7. BRONFENBRENNER URIE. La ecología del desarrollo humano. Editorial Paidos, Buenos Aires, Argentina, 1987, pág. 40-47. 8. Código de Derecho Canónico. Biblioteca de Autores Cristianos, de la Editorial Católica S.A. Madrid, España, 2º edición, 3° impresión, enero 2006. •

965: Del ministro del sacramento de la Penitencia.

989: Del penitente.

9. Concilio Vaticano II: Constituciones, Decretos, Declaraciones. Biblioteca de Autores Cristianos, de la Editorial Católica S.A. Madrid, España, 8º edición, 1975. 10. COLEMAN, J.C. & HENDRY, L.B. “Capítulo IV: El yo y la identidad”. En Psicología de la Adolescencia. Ediciones Morata, Madrid, España, 2003, pág. 59-80. 66    


11. CONGER, JOHN, & KAGAN, JEROME. “Quinta parte: La adolescencia”. En Desarrollo de la personalidad en el niño. Adaptado de Paul Henry Mussen, traducido por Francisco González Aramburo. Editorial Trillas, Ciudad de México, 2° edición, 1982, pág. 415-539. 12. DENZINGER, HEINRICH & HÜNERMANN, PETER. El Magisterio de la Iglesia, Enchiridion symbolorum definitionum et declarationum de rebús, fidei et morum. Editorial Herder S.A. Barcelona, España, 38º edición, 1999. 13. DÍAZ, JIMMY ELÍAS. El compromiso cristiano desde el sacramento de la Reconciliación en los jóvenes de los grupos de confirmación de la parroquia Santa María de Jerusalén de ciudad Bolivar Bogotá. Tesis para optar al grado académico de Licenciado en Teología, profesor guía P. Carlos Julio Rozo cmf, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Teología, Bogotá, Colombia. 2010. •

Marco teórico, pág. 16-20.

14. DICASTERIO PARA LA PASTORAL JUVENIL. La pastoral juvenil salesiana, cuadro fundamental de referencia. Producciones gráficas Diakom, Santiago de Chile, 2002, pág. 25. 53. 15. EQUIPO CISOC, BELLARMINO. Centro de investigaciones socio-culturales. Jóvenes, orientaciones valóricas como religión e Iglesia Católica. Editorial Fundación Educacional Roberto Bellamirno, Santiago de Chile, 2005, págs. 24 – 26. 16. ERIKSON, ERIK. Sociedad y Adolescencia. Editorial Siglo XXI, Ciudad de México, 7° edición, 1982. •

Notas autobiográficas sobre la crisis de identidad, pág. 5-72

Reflexiones sobre el disentimiento de la juventud contemporánea, pág. 113158.

17. GIANNINI, HUMBERTO. “Capítulo XVIII: Una experiencia límite. La experiencia del perdón”. En La Metafísica eres tú. Editorial Catalonia, Santiago de Chile, 2007, pág. 157-165. 18. JUAN PABLO II. “Catecismo de la Iglesia Católica”. Barcelona, Asociación de Editores del Catecismo, 1992. •

Nº 1850: El pecado es una ofensa a Dios.

19. JUAN PABLO II. Exhortación Apostólica Reconciliatio et paenitentia (RP). Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1984. N° 31, III.

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20. JUAN PABLO II. Vademecum para confesores. Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1997, n° 3. 21. LEVINAS, EMMANUEL. De la evasión, Editorial Arena Libros, Madrid, 1995, págs. 81 y 83. 22. MILLÁN ROMERAL, FERNANDO. La penitencia hoy, claves para una renovación. Editorial Desclée de Brouwer en conjunto con la Universidad Pontificia Comillas, Bilbao, España, 2001. I El "hoy" de la penitencia, Capítulo 2: La crisis de la penitencia, págs. 73-98. •

B) Algunas posibles causas, pág. 89-98.

23. NUÑEZ, RODOLFO. “Capítulo 3 Imagen religiosa y edad cronológica”. En Psicologia Religiosa. Editorial Hogar Catequístico, Santiago de Chile, 2004, pág. 49-85. 24. OLIVA, ALFREDO & PARRA, AGUEDO. Contexto familiar y desarrollo psicológico durante la adolescencia. En ARRANZ, ENRIQUE. Familia y desarrollo psicológico. Editorial Pearson, Madrid, España, 2004, pág. 170-220. 25. Orientaciones para la pastoral sacramental de la Conferencia Episcopal de Chile. Editorial Tiberiades, Santiago de Chile, 2009, pág. 94. 26. Proyecto Orgánico Inspectorial 2006. Editorial Salesiana, Santiago de Chile, 2006, pág. 520. 27. RAHNER, KARL. “Penitencia”. En Sacramentum Mundi, Vol. V. Herder, Barcelona, España, 1974, pág. 406. 28. Ritual Romano de la Penitencia. Editorial San Pablo, Santiago de Chile, 1994, pág. 43. 29. SARTORE & ACHILLE. “Penitencia”. En Nuevo Diccionario de Liturgia,. Ediciones Paulinas, Madrid, 2ª edición, 1987, pág. 1602-1603. 30. SARTRE, JEAN-PAUL. Psicología Fenomenológica de la Imaginación.. Editorial Losada S.A, Buenos Aires, Argentina, 2001, pág. 41.

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Referencias virtuales 1. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (INE). Resultados del Censo del 2002. [En línea,

fecha

de

consulta:

25

de

Mayo

del

2012].

Disponible

en

<http://www.ine.cl/tabid/136/publicacion/142/Default.aspx>. 2. INSTITUTO NACIONAL DE LA JUVENTUD (INJUV). Transformaciones culturales e identidad juvenil en Chile. [En línea, fecha de consulta: 16 de Agosto del 2012]. Disponible en <http://www.desarrollohumano.cl/otraspub/pub09/pnud_injuv.pdf>. 3. LICEO SALESIANO MANUEL ARRIARÁN BARROS. Proyecto Educativo Pastoral Salesiano. [En línea, fecha de consulta: 8 de Septiembre del 2012]. Disponible en <http://www.boscolab.cl/web/index.php/colegio/peps>. 4. RADIO BÍO-BÍO. Celibato y pedofilia: impunidad en la Iglesia Católica. [En línea, fecha de consulta: 5 de Octubre del 2012]. Disponible en <http://www.biobiochile.cl/celibatopedofiliaylaimpunidadenlaIglesiaCatólica/2012/07/28/>.

 

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ANEXOS

i    


I. Pauta de Indagación para las Entrevistas 1. Apertura: Saludo y presentación. Condiciones del trabajo, evidenciando el cuidado de la información confiada. Solicitud de permiso para el uso de la grabadora. 2. ¿Qué propuestas existen en el colegio para vivir este sacramento? en la pastoral ¿Se ofrecen instancias de oración? por ejemplo las liturgias penitenciales u otras instancias religiosas, ¿Qué opinan de esto? ¿Crees que son provechosas? 3. En tu colegio/parroquia ¿Hay sacerdotes disponibles para poder confesarse? 4. ¿Qué características tendría que tener un sacerdote para poder confesor (cercano, joven, anciano, amigable, acogedor, formal? 5. Respecto a la confesión que enseña a practicar la Iglesia Católica, ¿que sabes de ella, tienes algún recuerdo de haber visto a alguien que se confesaba? ¿qué idea te hiciste del sacramento? 6. Te has confesado alguna vez, ¿Quién te preparó para la confesión? ¿te acompañó alguien? ¿Tenías alguna motivación para hacerlo (primera comunión...) o fue más por obligación? 7. Hoy, ¿Con cuánta frecuencia te confiesas? ¿motivación? ¿Esperas las confesiones del colegio, o si sientes la necesidad de acudir a ellas? ¿Cómo te preparas? ¿prefieres tener un confesor estable y cualquier sacerdote? 8. ¿En qué otro lugar (santuario, parroquia, evento) te confiesas? 9. ¿Te es difícil acceder al sacramento? 10. Los jóvenes cada vez se confiesan menos ¿qué piensas de eso? ¿Por qué crees que se da esa situación? 11. ¿Cuál ha sido la confesión más importante? ¿Tienes buenos recuerdos de ella? ¿Qué te sucedió? 12. ¿Cómo debería ser la actitud del sacerdote confesor? 13. ¿Crees tú, que este sacramento mejora tu amistad con Dios, te acerca a Él? 14. ¿el participar en la pastoral asociativa te ha ayudado a vivirlo en mayor profundidad? 15. ¿Cuando te confiesas sientes que hay un cambio de actitud en ti? 16. supongamos que recién te confesaste… ¿ahora qué? ¿Esa confesión produce algún cambio en ti? ¿en tu vida cotidiana? ¿te impulsa a actuar de otra manera? 17. Una persona que no se confiesa vive de igual forma que otro que se confiesa. ¿Crees que es así? ¿Por qué? 18. ¿Un cristiano debería perdonar igual que un no cristiano? ¿crees que los cristianos lo viven así? 19. ¿Cómo crees tú que debiera vivirse este sacramento? 20. Si ofendo a alguien ¿afecta mi relación con Dios? 21. ¿Crees tú que la confesión es algo que sólo tiene que ver con tu relación con Dios o también tiene implicancias en tu relación con los demás? 22. “Se perdona por amor” ¿Qué piensas de esta frase? ii    


23. 24. 25. 26. 27. 28. 29. 30. 31. 32.

¿Te es más fácil perdonar a tu familia, a tus amigos o compañeros? ¿De qué depende? ¿Se puede seguir siendo amigo de alguien que ha traicionado la confianza? ¿Por qué? ¿qué es el perdón verdadero? ¿Qué es lo que te hace percibir que hay verdadero perdón? ¿te cuesta perdonar? ¿por qué? ¿Cuáles crees que sean las razones y motivos para perdonar? Cuando te sientes culpable de algo ¿cómo superas la culpa? ¿Te cuesta pedir perdón? ¿por qué? ¿Qué experimentas cuando pides perdón? ¿Por qué es importante pedir perdón? ¿qué te lleva a hacerlo? ¿Te ha tocado, aconsejar a alguien para que perdone a un otro?

Cierre: Entonces, después de todo lo que hemos hablado, ¿cómo crees tú que se relaciona el sacramento de la confesión con el perdón con los demás?

iii    


II. Transcripción de las Entrevistas Entrevista A ENTREVISTADOR: Eh, Bueno, primero ¿Tú me podrías contar un poco el tema de la confesión del colegio, ya sea como en liturgias penitenciales, o la confesión misma o cualquier contenido o algo que tenga que ver con eso? ENTREVISTADO A: Ya, la confesión, siempre en el colegio los padres van cada cierto tiempo o por ejemplo hasta última que se ofreció fue este año, y van y dicen ya, quién se quiere confesar, cuando uno está por confesar sus pecados. ¿Quieres que te cuente la experiencia? ENTREVISTADOR: Cuéntame ¿Cómo funciona la estructura? ENTREVISTADO A: Uno va a la Iglesia, obviamente con todo respeto, y uno espera su turno hay varios padres, el sacramento, eso. ENTREVISTADOR: Y si es que tú te queri confesar esta semana, ¿Podriai, tendriai dónde o? ENTREVISTADO A: Sí, yo creo que sí, en ese sentido siempre es bien abierto. ENTREVISTADO A: Ya, o sea, hay curas. Claro, los curas como dicen, cualquier rato. ENTREVISTADOR: Una cosa, ah, yo tengo preguntas, tengo pauta, pero cero contenido cómo en una prueba. O sea relájate harto ENTREVISTADOR: Tú ¿Qué característica creerías que podría tener un sacerdote para confesar? ENTREVISTADO A: Yo creo que principalmente que te entregue confianza, porque uno cualquier cosa no le cuenta a cualquier persona, las cosas que uno quiera confesar. Yo creo eso, principalmente que te entregue confianza. ENTREVISTADOR: ¿Y qué cosas te entregan confianza? ENTREVISTADO A: Ser más afable, más amigable contigo, que se acerque de una manera distinta a un joven como yo. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO A: Porque yo creo, que antes se veía a los curas a si como, pero que se vean más cercanos, eso como te da más confianza. ENTREVISTADOR: De manera general, con respecto a la confesión que enseña practicar la Iglesia católica ¿Qué sabí de ella, del sacramento? ENTREVISTADO A: Que sé, en el fondo,.... con el sacerdote, le cuenta aquellas cosas que uno quisiera, entre comillas pecados, o cosas malas, y eso, uno queda como libre de sus pecados, eso. ENTREVISTADOR: ¿Primera confesión? O sea, ¿Te hai confesado? ENTREVISTADO A: Sí, antes de hacer la primera comunión, allí me confesé. ENTREVISTADOR: Ya, y ¿Cuándo fue eso? ENTREVISTADO A: En quinto básico, ENTREVISTADOR: ¿Por este colegio? iv    


ENTREVISTADO A: Lo hice por otro colegio, por el Claretiano, allí me confesé e hice la primera comunión de hecho. ENTREVISTADOR: Y, ¿Desde hace cuándo estas acá? ENTREVISTADO A: Desde sexto. Y ahora estamos preparándonos para Confirmación. ENTREVISTADOR: Oye, y entonces ¿Te confesaste e hiciste todo allá porque el colegio mismo te daba la posibilidad? ENTREVISTADO A: Sí. ENTREVISTADOR: Y, ¿Por qué, algo especial para hacerlo, era voluntario, lo hacía todo el curso? ENTREVISTADO A: Eh, no sé, igual en ese tiempo era más chico, mi mamá entonces era como,... es como lo típico, ¿cachay?, familia católica. ENTREVISTADOR: Y tú ¿con cuánta frecuencia te confesai, obviamente, podría ser más regular o meno, no sé? ENTREVISTADO A: Dos veces al año, no es tan frecuente, va en uno, yo creo, según los pecados que va cometiendo. ENTREVISTADOR: ¿Te confesai siempre acá en el colegio o de repente te confesai en otro lado? ENTREVISTADO A: No, siempre acá, siempre que me llego a confesar, siempre acá. ENTREVISTADOR: ¿Y, con un confesor estable o con el que te toca? ENTREVISTADO A: No, con el que me toque. ENTREVISTADOR: ¿Te es difícil acceder al sacramento o no? ENTREVISTADO A: No. ENTREVISTADOR: Y tal vez una dificultad más personal, ¿Te cuesta? ENTREVISTADO A: Sí, por algo así brígido. ENTREVISTADOR: Y, bueno de repente me lo discutí, pero igual es un hecho que hoy día los jóvenes se confiesan menos. ENTREVISTADO A: Sí, es obvio. ENTREVISTADOR: Alguien podría discutirlo tal vez, pero ya que estamos de acuerdo en eso, ¿Por qué crees que pasa eso? ENTREVISTADO A: Sí, estamos de acuerdo. Yo creo (baja la voz) porque están distanciados de la Iglesia, ya no se de la misma manera a la Iglesia, entonces. Quizá la confianza con los curas, o como, los jóvenes como yo, hoy en día son... ENTREVISTADOR: ¿Qué crees que ha cambiado esta forma de ver la Iglesia? ¿Qué es lo que ves distinto? ENTREVISTADO A: A mi perspectiva, yo creo, los curas, hoy en día sale caleta de noticias que hay curas que se violan a niñitos, ¿cachay? Yo cacho que eso igual, eso hace cuestionar a varios, el hecho. De por qué pasa eso si son curas. ENTREVISTADOR: ¿Hai tenido un confesión que haya sido especialmente como significativa, o positiva o negativa? ENTREVISTADO A: No, en realidad, no. ENTREVISTADOR: ¿Ninguna que te haya marcado así en especial? v    


ENTREVISTADO A: No. ENTREVISTADOR: Dentro de los efectos que tiene esto de la confesión haya, ¿está el de mejorar mi relación con Dios? ENTREVISTADO A: No, sí, por supuesto. Porque es uno de los principales objetivos de la confesión. Porque se libera de los pecado, para mantener la alegría. ENTREVISTADOR: Oye, y… ¿El hecho de participar en la pastoral asociativa te ayuda a vivir el perdón o sea el sacramento de la reconciliación? ENTREVISTADO A: Eh. Yo creo que sí. Haber, no sé en realidad, pero el hecho que nos vayan enseñando acerca de esto, te hace encontrar el sentido de la confesión, entonces, si le enseña. Yo creo que sí. ENTREVISTADOR: ¿Y les enseñan explícitamente? ENTREVISTADO A: Es que depende del tema que se trata cada sábado, de repente ven eso. ENTREVISTADOR: ¿O sea se toca el tema? ENTREVISTADO A: Sí, se toca. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo tú te confesai, sentí que hay un cambio de actitud en ti? ENTREVISTADO A: Sí, Uno se siente como más libre, más liberado, sin el peso de encima. ENTREVISTADOR: Supongamos que recién te confesaste... ¿Ahora qué? ¿Qué es lo que te pasa después de la confesión? ENTREVISTADO A: Yo creo que uno nunca va a parar de cometer pecado, por muy pocos que sean. Pero uno en el momento después de que se confiesa siente. Y te hace reflexionar ahora que estai comilla libre, tení que cambiar tu actitud con respecto a algunas situaciones que hayan sido pecados. ENTREVISTADOR: ¿O sea te impulsa el perdón de manera distinta? ENTREVISTADO A: Sí. ENTREVISTADOR: Si tení dos personas, una que se confiesa y otra que no se confiesa ¿Tú crees que la vida de esas dos personas es igual, en qué se diferencia o por qué es igual? ENTREVISTADO A: Yo creo que es …, igual si esa persona es muy afiatada a la Iglesia, yo creo que, claro, es obvio que va a sentir un cambio con respecto a la otra. A mí perspectiva, yo creo que siempre hay personas que se confiesan o están cerca de la Iglesia o vai a misa, siempre va a tener un cambio distinto a aquel que no lo practican, pero eso ya va en el pensamiento de cada uno. ¿Cachay? ENTREVISTADOR: Claro, ¿Y pensando tal vez más teóricamente, o más en el ideal, el sacramento de la confesión se tendría que hacer como algo puntual o es algo que se vive? ¿Me entendí la pregunta, no? ENTREVISTADO A: Más o menos. ENTREVISTADOR: Al final, ¿Es algo a lo que voy, lo recibo y listo, o es algo que produce una forma de vivir distinta? ENTREVISTADO A: Ah… claro… te debe producir, eso te debe producir una forma de vivir distinta, ¿cachay? Uno no es cosa de ir a contar tus pecados porque lo que tienes que hacer, ¿cachay?, Es porque uno quiere hacerlo. Y es por algún sentido. vi    


ENTREVISTADOR: Y, ¿Cómo crees que se debería vivir? ENTREVISTADO A: Pero ¿vivir en la confesión? ENTREVISTADOR: Claro. ENTREVISTADO A: Yo creo que después de confesarse, yo creo que ya debe haber una reivindicación en ti, ¿cachay? Frente a varias situaciones cambiar tu actitud, o si en realidad…causado alguna restricción ¿cachay? ENTREVISTADOR: (Silencio), Yendo a lo que es el perdón pero saliendo un poco a la confesión, pero más en lo cotidiano, tú. O sea si yo ofendo a alguien ¿eso afecta mi relación con Dios? o yo ofendo a esa persona y eso ¿no tiene nada que ver con Dios? ENTREVISTADO A: Uh, yo creo que sí, si tiene relación (piensa) es que es complicado igual (piensa) porque (balbucea) porque frente a Dios todos somos todo iguales, y no habría por qué ofender o atacar, sí tiene relación yo creo, si tiene relación, es complicado. ENTREVISTADOR: Eh, si yo te digo la confesión es algo, tiene que ver, o sea tiene parecido a lo que te acabo de preguntar. Pero cuando yo me voy a confesar ¿Tiene relación sólo con mi relación con Dios o tiene que ver también con los de mi entorno, con los demás? ENTREVISTADO A: Es que yo creo que lo que uno actúa con los demás afecta tu relación con Dios, ¿cachay? Como que lo uno va conviviendo con los demás, con las acciones que uno va teniendo los demás es lo que influye relación en parte con Dios. ENTREVISTADOR: Y al revés, ¿Funciona la cosa, no? ¿Mi relación con Dios afecta mi relación con los demás? ENTREVISTADO A: Yo creo que igual como que va todo enlazado, porque si uno está como en paz con Dios hay un cierto equilibrio que hace cambiar tu actitud frente a las personas, ¿cachay?. ENTREVISTADOR: Claro…Tú (breve silencio) dices de dónde es que viene el perdón al final, el cotidiano, pensando en tus amigos, tu familia, o cualquier persona, ¿Por qué perdono? ENTREVISTADO A: Yo creo que eso va un poco alejado como de Dios, porque al final uno perdona como por uno. No, es que no, haber repíteme la pregunta, no entiendo mucho. ENTREVISTADOR: Por qué perdono, ¿De dónde viene el perdón? ENTREVISTADO A: De mí, de mi intensión de arreglar las cosas, o mejorarlas, o mejorarla, o porque sabí que no te sentí bien cuando estay enojado, ¿cachay? Yo creo que a mi parecer,… relacionado a Dios. Como que uno perdona por mí, y ve los objetivos de, y si eso está vinculado con Dios ya va mejorar tu relación con Dios. Pero si es un perdón ajeno, por ejemplo te peleai con tu hermano, y si eso lo mejorai. ENTREVISTADOR: Claro, pero ¿tú crees que una persona cristiana por ejemplo, vive el perdón o está llamado a vivir el perdón, igual que otras personas? O ¿Lo vives de una manera especial? ENTREVISTADO A: Una persona cristiana esto siempre lo vive vinculada a Dios, porque Dios nos llama a estar paz, entonces nos llama al perdón en el fondo, obvio que lo vive de una manera distinta. ENTREVISTADOR: Eh (breve silencio), hay alguien que te cueste, no sé, tus amigos tal vez, tu núcleo más cercano. ¿Es bueno perdonarlo, por qué? vii    


ENTREVISTADO A: Yo creo que uno le cuesta más perdonar a gente que es de tu núcleo familiar, porque se supone que si es de tu familia te duelen más las cosas que te llegan a hacer o como algunas cosas que te es molestoso como que te duele más, entonces es más difícil perdonar a alguien más cercano que a un conocido cualquiera. ENTREVISTADOR: Tú crees que un amigo te traicionó, ¿así? ENTREVISTADO A: Mal ENTREVISTADOR: Mal. ¿Es posible volver a perdonar a esa persona y que las cosas sean como antes? ENTREVISTADO A: No ENTREVISTADOR: ¿No? ENTREVISTADO A: Es que es, no, igual va a depender de la situación, pero si es muy así cuática, se puede arreglar así, y todo pero nunca a la misma confianza, porque se puede pensar que si me la hizo una vez, me la hace otra, ¿cachay? Pero claro que se puede perdonar, pero yo creo que no es lo mismo de antes. Ya no ha ser tan…, uno siempre va a tener como el bichito que te la hizo una vez, ¿cachay? ENTREVISTADOR: ¿E imposible o difícil, muy difícil? ENTREVISTADO A: Es muy difícil, pero se puede llegar a lograr. ENTREVISTADOR: ¿Qué sería el verdadero perdón?, así lo más auténtico, como, qué características tendría que tener, así, perdonar en serio. Yo te perdoné, ¿Cómo tendría que ser ese perdón para que sea un perdón auténtico? ENTREVISTADO A: Debe ser un perdón de corazón po', así un perdón muy. O sea es difícil de describir, pero tiene que ser un perdón así. No cualquier así, ah, igual yo te perdono, yo te perdono…tiene que con un. Por ejemplo yo perdonaría a alguien de corazón si que de verdad yo veo intenciones de que se equivocó…. si él reconoce que se equivocó, ¿cachay? Ahí ya, va un perdón distinto. ENTREVISTADOR: ¿Te cuesta perdonar? ENTREVISTADO A: Más o menos, depende. Si la persona como te lo dije es muy cercana, me cuesta perdonar (habla bajando la voz) si es muy cercana a mí, igual me cuesta perdonar porque duelen, esa wuevada duelen po' ¿cachay? ENTREVISTADOR: Eh, ¿Cuáles crees tú que son las razones o los motivos para perdonar, por qué perdonar? ENTREVISTADO A: (Sube la voz) Yo creo que va el cariño, por el cual la otra persona quiere perdonar, por ejemplo los buenos momentos que te hizo pasar, o, en el fondo eh el cariño por la otra persona que te hace perdonar. ENTREVISTADOR: Y para el otro lado, ¿Te cuesta pedir perdón? ENTREVISTADO A: Sí, (se ríe), sí. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO A: Porque a uno, mi caso, me cuesta caleta reconocer mi errores ¿cachay?, o reconocer lo que me equivoco, por lo tanto, cuando lo logro reconocer pa' mí es difícil perdón. ENTREVISTADOR: ¿Orgullo? ENTREVISTADO A: Claro, un poco el orgullo. viii    


ENTREVISTADOR: ¿Qué más? ENTREVISTADO A: Eso. ENTREVISTADOR: Ah ya, (silencio) Eh, ¿Y qué experimentai cuando pides perdón? ENTREVISTADO A: Cuando uno pide perdón, es que va en sinónimo un poco si la persona te perdona, ¿cachay? ENTREVISTADOR: Los dos casos, o sea pero primero el... ENTREVISTADO A: Ya, o sea, ¿primero él? Ya, el perdón o sea es ya el reconocimiento de tu error, claro la intención de arreglar las cosas ¿cachay?, entonces uno, ya creo, que es bastante "bacán" pedir perdón. Te hace crecer caleta a uno como persona pedir perdón y reconocer tus errores, y eso. ENTREVISTADOR: Ya, y si pediste perdón y te dijeron te perdono. ¿Qué experimentai? ENTREVISTADO A: Una sensación "bacán" porque en el fondo la otra persona se dio cuenta de que, de que es un perdón,…es que ahí va el tipo de perdón como te explicaba ¿cachay? …si la persona se da cuenta que es perdón de corazón que vei su intensión en arreglar la cosa que pasó, yo creo que ahí uno se siente bien po', porque te perdonaron. ENTREVISTADOR: (Silencio) ¿Por qué crees tú que es importante…? ¿Qué te lleva a pedir perdón, a perdonar a otros? ENTREVISTADO A: Uh… (Silencio muy breve) eh (balbucea) (habla despacio) (silencio un poco más largo)… es que igual el cariño, ¿cachay?, el cariño luego te hace pensar en el pedir perdón. ENTREVISTADOR: ¿Alguna vez te ha tocado aconsejar a alguien así como a un amigo, a decir pídele perdón? ENTREVISTADO A: Sí, sí, cuando veo en realidad que él tiene la culpa. O él es el causante, ¿cachay? Una vez aconsejé a un amigo así, él le dije, pídele perdón, ¿cachay? ENTREVISTADOR: Bien, bien. Oye cerrando un poco, eh (silencio) ¿vei alguna relación entre el sacramento de la reconciliación, la confesión y el perdón cotidiano? Cómo esto que estamos hablando recién al final, yo pido perdón, no pido perdón, eh? ENTREVISTADO A: Si, po’, tiene una relación porque, ahí mismo como te venía contando. Un perdón con un amigo es como lo mismo como el perdón con Dios, ¿cachay? Si uno tiene una relación con Dios, que en verdad tení amor por detrás, o cariño, el mismo cariño a Dios se relaciona con el cariño a otras personas que pueden perdonar, por allí va. Mi pensamiento, claro. ENTREVISTADOR: ¿Algo más? ENTREVISTADO A: No, ENTREVISTADOR: ¿No? ENTREVISTADO A: Eso. ENTREVISTADOR: Buenísimo, gracias.

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Entrevista B ENTREVISTADOR: ¿Tu nombre es? ENTREVISTADO B: (Nombre) ENTREVISTADOR: (Nombre), ¿De qué curso eres? ENTREVISTADO B: Del segundo "C" ENTREVISTADOR: Eh, (nombre) ¿Tú estás en algo de pastoral de la obra salesiana de la Cisterna? ENTREVISTADO B: Actualmente sólo en casa juvenil, estuve en Domingo Savio también. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo estuviste en Domingo Savio? ENTREVISTADO B: Cuando habían talleres. ¿Cuándo? estuve dos años o tres. ENTREVISTADOR: Ah, perfecto, ah que bueno, estuviste en Domingo Savio, o sea. Se puede decir que tienes también una experiencia de carácter pastoral. ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: ¿Cómo has estado? ENTREVISTADO B: ¿Cómo me he sentido? ENTREVISTADOR: Sí, ¿cómo has estado en este último tiempo? Estamos en Octubre, estamos que terminamos el año ENTREVISTADO B: Sí, me he sentido bien. ENTREVISTADOR: Quedan ocho semanas de clase, prácticamente. ENTREVISTADO B: Sí, hasta diciembre. La primera semana. ENTREVISTADOR: Nueve semanas, pero la última semana ya no se hace nada. Prácticamente clases, clases son ocho semanas. ENTREVISTADO B: Si, siete semanas y media, porque ya es miércoles. Sí, aunque van cierran el semestre en noviembre ENTREVISTADOR: Ah, cierran en noviembre. ¿Alguien trae los naipes, ah jugar ahí, porque pasan lista, que sé yo? ENTREVISTADO B: (sonríe). ENTREVISTADO B: Pero hay que venir. ENTREVISTADOR: Y las notas ¿Cómo te ha ido? ENTREVISTADO B: Bien. O sea, a veces hay unos bajones pero bien. Bien. Eso. ENTREVISTADOR: Ya, oye pero mira, desde ya agradecer la disponibilidad de estar ayudando. Este es un trabajo, cierto, que estamos haciendo, de investigación. Pero no te preocupes todo es confidencial... ENTREVISTADO B: (Sonríe). ENTREVISTADOR: Así que después,... tu nombre es M, pero después eso va a quedar con una letra qué sé yo, no vas a tener ahí grandes problemas. ENTREVISTADO B: (sonríe).

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ENTREVISTADOR: Así que va a ser todo confidencial... no te preocupes...puedes hablar todo lo que quieras. Lo que si vamos a grabar, y es lo estamos haciendo, es para recoger de mejor forma la entrevista... lo que tú nos vayas diciendo...hasta ahora es lo mejor que estamos haciendo… si estuviera yo escribiendo, ya se pierde, la información se distorsiona. Entonces para ser fiel a lo que tú dices. Por eso vamos a grabar. Oye, mira. Lo que nos convoca ahora el tema, es el tema del sacramento de la reconciliación. ¿Hai escuchado algo del sacramento del reconciliación (silencio) reconciliación, algo, penitencia, confesión o perdón? ENTREVISTADO B: Sí, en los temas de casa juvenil. ENTREVISTADOR: (Sonríe) En los temas de casa juvenil, ya. En el colegio, en las clases de religión, ¿Han visto algo de eso? ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: ¿En "Buenos Días"? ENTREVISTADO B: Sí, en buenos días de repente, Sí. ENTREVISTADOR: Cómo, ¿Qué hacen en Buenos días? ENTREVISTADO B: En buenos días, depende porque por ejemplo no sé, hay alguien se enferma mal piden por él. La gente igual cosas que uno, que un alumno, el colegio no deberían tener actitudes, así. ENTREVISTADOR: Claro,.... Mira, ¿existen propuestas en el colegio para que un joven, un chiquillo, alguien como tú pudiese vivir este sacramento? ENTREVISTADO B: Sip ENTREVISTADOR: ¿Sí? ¿Cuáles con esas? ENTREVISTADO B: O sea, por ejemplo no sé, cuando te invitan a participar en actividades del colegio, que son, no sé por ejemplo casa juvenil, casa scout. Bueno pa' los chicos Domingo Savio. ENTREVISTADOR: Por ejemplo te ha tocado un vez que como curso les han sacado. ¿Los han llevado por ejemplo a la capilla, algún lugar? ENTREVISTADO B: Hay retiro. ENTREVISTADOR: O al retiro también ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: Y en esa instancia ¿Ha habido por ejemplo sacerdotes confesando? ENTREVISTADO B: (Silencio) Uh… que me acuerde, no. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO B: Pero si hemos tenido retiro y hemos salido. ENTREVISTADOR: Ah. ENTREVISTADO B: A lugares. ENTREVISTADOR: ¿Te has confesado una vez? ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: Ya, eh. Entonces tú dices que en tu curso no han tenido la experiencia, ¿no sé si este año o en años anteriores de que por ejemplo los saquen al curso? ENTREVISTADO B: En años anteriores hemos salido. Este año no. xi    


ENTREVISTADOR: ¿Este año no se han confesado todavía? ENTREVISTADO B: No, no hemos salido ENTREVISTADOR: No han salido. Y en años anteriores, ¿Cómo hacen esa situación? ¿Cómo hacen esa experiencia? ENTREVISTADO B: Son como retiros espirituales. ENTREVISTADOR: Ya, ¿Los sacan como de clases? ENTREVISTADO B: No, es un día entero. ENTREVISTADOR: Ah ya, el retiro el día entero. Y por ejemplo para el tema de la confesión, ¿Los sacan, los llevan a la capilla les hacen algo así, o no? ENTREVISTADO B: Es que nunca no han dicho así: ¡ya! ¡Confiésense!, es como si uno quiere se confiesa. ENTREVISTADOR: Ah, ok, en libertad. Y de tu curso, segundo "C", ¿Se confiesan harto, se confiesan poco? Eh. ¿Cuánto alumnos son? ENTREVISTADO B: Somos 31 en total. ENTREVISTADOR: Ah ya, bien, 31, fácil, buen número para manejar... ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Y de esos 31? ENTREVISTADO B: Somos tres, no somos muchos. O sea no son mucho los que van a misa, pero hay hartos que están en casa juvenil. ENTREVISTADOR: Y, de esos 31, cuando se ofrece, como dices tú, es como libre, libertad, que quien quiere se confiesa, eh, como es que se llama, se confiesa más menos, ¿Cuántos? ENTREVISTADO B: No sé (silencio) es que sería, algo personal, de verdad, porque en una Misa uno lo hace callao, así se arrodilla. Se confiesa solo, más que con un cura. ENTREVISTADOR: Ok, y en la confesión con un cura, ¿Cuántos más menos? ENTREVISTADO B: No diría mucho. ENTREVISTADOR: ¿Cuántos 10, 15, 20,5? ENTREVISTADO B: Tres, así. ENTREVISTADOR: No es mucho tampoco, los que... ENTREVISTADO B: No, no es mucho. O sea que, algunos son más, y prefieren, solos así en pensamiento, a decírselo a alguien. ENTREVISTADOR: Ah, ok, ya. Pero entonces uno podría decir que en la pastoral, ya sea en casa pastoral, ya sea también dentro del colegio, hay instancias en que la obra salesiana ofrece para poder celebrar el sacramento, o sea uno dice, ¿Se puede? ENTREVISTADO B: Sí, sí se puede ENTREVISTADOR: Sí, se puede. Eh, y que te parece a ti, que serían estas instancias del sacramento del reconciliación, ¿Crees que es bueno? ENTREVISTADO B: Sí, si es bueno, porque libera los pensamientos, igual, no sé se siente más libre. ENTREVISTADOR: Y ¿Crees tú que sería provechoso para tus compañeros, los cuáles no se confiesan, les ayudaría en algo? ¿Tú crees que sería bueno para ellos? xii    


ENTREVISTADO B: Creo que sí, porque bueno, todos tienen problemas y confesándose, entonces yo creo que confesándose se ahorran algunos problemas, se sientes mejor, por así decirlo. ENTREVISTADOR: Uh, sería bueno. ¿Tú se lo recomendarías a tu curso? ENTREVISTADO B: ¿Confesarse? EREVISTADOR: Sí ENTREVISTADO B: Sí, podría ser. ENTREVISTADOR: Cuál, eh, ahora, si tú quisieras confesarte ahora, y buscas un sacerdote, ¿habría aquí? ¿Hay sacerdotes disponibles en este momento? Así ahora, o un día cualquiera, de semana, y dices, padre yo quisiera confesarme. ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: ¿Existe esa posibilidad? ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: ¿Cómo sabes tú que existe esa posibilidad? ENTREVISTADO B: Es que por ejemplo, este colegio es de hartos padres, entonces, por ejemplo, siempre veo padres dando vuelta en los recreos, o cuando voy al baño, siempre los veo en los pasillos, igual que en las oficinas, siempre hay un padre. Entonces yo creo que si les pregunto, demás me diría que sí. ENTREVISTADOR: Eh, y si tú tuvieras que describir a un sacerdote que confiesa, ¿Qué características crees tú que debiera tener el sacerdote que confiesa para que las personas se acerquen y vivan el sacramento? ENTREVISTADO B: Primero sería, no sé, sería ser atento y que te agarre una confianza, porque no creo que le contigo todo tu problema a cualquier persona. Entonces una confianza grande entre el cura con el que te estai confesando y yo. ENTREVISTADOR: Ya eso del tema de la confianza, ¿Qué otra características más se te ocurre que podría tener? ENTREVISTADO B: Uh, la verdad no sé, es que nunca lo he hecho confesarme con un cura, pero yo creo la confianza sobre todo. ENTREVISTADOR: O sea, ¿Nunca te has confesado con un sacerdote? ENTREVISTADO B: Oh, bueno cuando hice la primera comunión. ENTREVISTADOR: Ah, ya, o sea, has tenido experiencia de... ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: Ahora, que es lo que te dicen a ti respecto al tema de confesarse, respecto a lo que se trata, eh, no sé, que es lo que te dicen cuando te vas a confesar? ENTREVISTADO B: Que me dicen, (silencio) haber, que me libre, que me recuerde de todos los problemas, que los suelte con el cura. ENTREVISTADOR: En tu casa tienes a alguien que se confesaba hay experiencia, hay recuerdo de otra persona. ¿Qué recuerdos tienes de alguien que se haya confesado? ¿Tienes alguno?. ENTREVISTADO B: Bueno, lo abuelos que son siempre así, como más van a la Iglesia y se confiesan. Mi abuelo sería. xiii    


ENTREVISTADOR: Ya, y más menos, ellos te hablaron, te dijeron de que se trataba, les preguntaste alguna vez. ENTREVISTADO B: No, pero, lo que digo siempre liberarte de los problemas, contarlos los problemas que tiene uno. ENTREVISTADOR: Y en esa situación al verlos a ellos que se confesaban cuando eras más chico, que sé yo, y sabias tú que se iban a confesar. ¿Qué idea te hacías del sacramento, cómo era? ENTREVISTADO B: Uh, a ver qué voy a decir, (silencio) es que... no te sabría decir. No pensaba en eso, qué... ENTREVISTADOR: Algo, ok. ¿Te has confesado alguna vez? ENTREVISTADO B: Si, sin cura, así arrodillado. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo lo has hecho arrodillado? ENTREVISTADO B: Cuando por ejemplo, por casa juvenil estuve en un retiro y había un apostolado. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO B: Y, allí en una Misa fue como de liberarse, allí habían hartos confesándose y allí me confesé. ENTREVISTADOR: ¿Pero no con un sacerdote directamente? ENTREVISTADO B: No. ENTREVISTADOR: Y ¿Te has confesado con un sacerdote directamente? ENTREVISTADO B O sea, así como cuando te dije en mi primera comunión. ENTREVISTADOR: Ok. ENTREVISTADO B: Sí, no le conté muchas cosas, era como... ENTREVISTADOR: ¿Eso fue después de la primera comunión o antes de la primera comunión? ENTREVISTADO B: No, antes. ENTREVISTADOR: Esa vez que te confesaste por primera vez, antes de la primera comunión, ¿Cuándo fue más menos? ENTREVISTADO B: Haber hice la primera comunión en quinto, la terminé, eso fue hace harto tiempo. ENTREVISTADOR: Estamos en segundo, estamos casi, siete, seis años. ENTREVISTADO B: Si, harto. ENTREVISTADOR: O sea más o menos ¿el 2006? ENTREVISTADO B: Sí, por allí, harto. ENTREVISTADOR:¿Y, esa vez que hiciste la primera comunión que te preparaste, cómo te ayudó, fue bueno para ti , fue bonito, fue una experiencia... o te dio como lo mismo? ENTREVISTADO B: Sí, en realidad, por ejemplo, el cura que lo hice, estuvo en el colegio, o sea, ya lo conocía, estoy aquí harto tiempo, estoy aquí desde cuarto básico, entonces al cura ya lo conocía, lo veía siempre, no tenía mayor problema en contarle algunas cosas. ENTREVISTADOR: ¿Quién te preparó esa vez para tu primera confesión? xiv    


ENTREVISTADO B: ¿Quién me preparó?, Bueno en la primera comunión teníamos guía, por a si decirlo, monitor, no sé como que me guiaban, como lo que teníamos que hacer, como comportarnos. ENTREVISTADOR: ¿Se hizo eso en la casa, o no?, ENTREVISTADO B: Si mi papá, mi mamá, ellos igual lo hicieron. ENTREVISTADOR: ¿Y esa vez cuando te confesaste fue aquí en el colegio? ENTREVISTADO B: Sí, aquí en la iglesia ENTREVISTADOR: ¿Fue en la mañana, en la tarde, y te acompañó algún pariente o no? ENTREVISTADO B: No, fue durante la hora que teníamos que asistir a la primera comunión. ENTREVISTADOR: Y, ¿Qué te motivó para ir a confesarte? ENTREVISTADO B: No sé, de repente la acumulación de problemas...bueno igual era necesario confesarse en ese momento. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO B: Porque, o sea en ese momento te pedían confesarse ante un cura, así muchos se confesaron. ENTREVISTADOR: ¿Qué crees tú fue un motivación más personal o fue un obligación o las dos cosas? ENTREVISTADO B: Es que, más que las dos fue por ejemplo algo nuevo, (silencio breve) porque hasta esa instancia, yo no había dicho nunca mis problemas a un cura. Entonces era algo nuevo y quería experimentar lo que era. ENTREVISTADOR: Y, ¿Cómo te resultó, fue positivo, como para volverlo a repetir? ENTREVISTADO B: Sí, si fuera necesario, ahora no tengo mayores cosas que contar. ENTREVISTADOR: Entonces ¿Qué te motivaría, por ejemplo esa fue la última vez que te confesaste con un sacerdote? ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: ¿Qué te motivaría, por ejemplo ahora en este tiempo para que te confesaras con un sacerdote? ENTREVISTADO B: Cuando necesitara de alguien, a quien contarle algo, bueno también estarían los amigos, uno igual les cuenta las cosas a los amigos. Pero igual, yo encuentro que si estoy en un colegio católico, salesiano, igual contarle a un cura. ENTREVISTADOR: Entonces, ¿No tienes la necesidad de acudir a un cura, en este tiempo? ENTREVISTADO B: No, ahora no. ENTREVISTADOR: Ahora, ¿Qué ventajas o desventajas crees que tiene el tema de confesarse con un sacerdote? porque el sacramento es con el sacerdote. ¿Qué beneficios? ENTREVISTADO B: Desventajas no lo veo ninguna, y ventaja, no sé, liberarse, no sé de repente compartir ideas, decir tu problemas y él te puede aconsejar y decir que hacer. ENTREVISTADOR: Y, ¿por qué crees tú que, si ves que tiene muchas ventajas, por qué crees que tu curso no te motiva? ENTREVISTADO B: A lo mejor no lo han experimentado nunca y no saben de lo que se trata. Creo yo no sé. ENTREVISTADOR: Pero, ¿Tú se lo recomendarías? ENTREVISTADO B: Sí. xv    


ENTREVISTADOR: Y, ¿Tú predicarías con el ejemplo? ENTREVISTADO B: Ah (se ríe). No sé, podría ser. Depende si tuviera problemas. Si lo tuviera, lo haría ahora, me confesaría ahora, pero si no tengo no. ENTREVISTADOR: Tú qué prefieres por ejemplo, si te confesaras, siempre, más o menos con un frecuencia, no sé, una vez o dos veces en el año. ¿Qué prefieres tú, confesarte con el mismo sacerdote o ir cambiando de sacerdote? ENTREVISTADO B: Es que si lo hago con el mismo sacerdote, ya lo conocería, entonces le tendría mayor confianza y le contaría mejor las cosas que debería contar. En cambio si fuera con un nuevo cura a lo mejor no soltaría todo lo que debería contar. ENTREVISTADOR: Ahora, si tú tuvieras que ir, por ejemplo un santuario. ¿Te ha tocado ir, por ejemplo al santuario de los Andes? ENTREVISTADO B: Hay cursos que han ido, pero yo no he ido. ENTREVISTADOR: ¿Has ido a otra Iglesia, acá en Santiago, algún santuario? ENTREVISTADO B: Sí, al de Maipú. ENTREVISTADOR: ¿Y hai visto que hay allí sacerdotes confesando? ENTREVISTADO B: Sí, hay hartos. ENTREVISTADOR: Y qué te llama la atención de la gente que va al sacramento. ¿Te motivan a no te motivan? ENTREVISTADO B: De repente se ve gente como muy triste, muy seria, más que triste. Entonces no sé, yo no soy muy serio entonces no sabría decir que si o que no. ENTREVISTADOR: ¿Piensas tú eso le ayuda a esa gente? ENTREVISTADO B: Yo creo que sí, sino no lo haría. ENTREVISTADOR: Ahora, Aquí en el colegio y en la casa juvenil. ¿Es difícil acceder a ese sacramento, poder confesarse, o es fácil? ENTREVISTADO B: Difícil no creo, porque igual siempre hay un cura los sábados y fácil seria porque uno pero iniciativa propia debería acercarse a los curas. ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees tú entonces que no te has confesado durante este tiempo, siendo que igual hay como instancias? ENTREVISTADO B: Es, más por qué no acercarme, no tengo que contarle. Así porque uno le cuenta cosas malas que le ha pasado, no, no me ha pasado nada, entonces no sabría que decirle, no tendría un tema definido que contarle. ENTREVISTADOR: Claro, se entiende, eh (silencio). Ahora, se dice, se cuenta que los jóvenes cada vez se confiesan menos. Probablemente Cuando tú recuerdas esa confesión preparándote para la primera comunión, ¿Fueron muchos? ENTREVISTADO B: (parece sonreir) (aprueba) ENTREVISTADOR: A medida que va pasando el tiempo se van confesando menos ¿Qué te dice a ti eso? ENTREVISTADO B: Que a lo mejor no se interesan tanto. ENTREVISTADOR: Y ¿Por qué crees que se da ese desinterés? ENTREVISTADO B: No sé, yo creo, de repente se aburren, o por ejemplo... ENTREVISTADOR: Se aburren ¿Por qué? xvi    


ENTREVISTADO B: No sé, no le encuentran gracia confesarse, no le encuentran sentido, o igual pueden venir, de la casa, igual por ejemplo los amigos pueden venir y te dicen de qué se trata, a lo mejor los familiares no lo encuentran mayor importancia a confesarse. ENTREVISTADOR: Ya, y... frente a esa situación, entonces, ¿Por qué crees que ellos no se meten, no se involucran?, quizá pudieron tener una mala experiencia, no les gusta, la influencia de los amigos, ¿Qué otras cosas también pueden estar allí presente para que los chiquillos no se confiesen? ENTREVISTADO B: Falta de interés, puede ser, no sé puede ser falta de apoyo familiar, porque igual, a parte depende de la familia. ENTREVISTADOR: Si, eh... ahora el estar en la casa juvenil, ¿Tú has visto a los chiquillos que se han confesado? ENTREVISTADO B: Ahora, ¿el estar en la casa juvenil? pero con un cura, no. Por ejemplo he visto que por lo menos de mi grupo, no sé, los que tienen problemas le cuentan mi monitor… Entonces se confiesan con el monitor que no tiene que ver con un cura pero igual a él le cuentan todos los problemas y él lo aconseja y todo, entonces igual es como una forma de confesarse. ENTREVISTADOR: Entonces ¿de tu grupo de casa juvenil no le decía a nadie que se confiese y de otro grupo, gente se confiesa? ENTREVISTADO B: Yo encuentro que de la misma manera, que mi grupo con una monitora. ENTREVISTADOR: Ya, ok. Y tú crees que una persona que se confiesa, por ejemplo, ahí en el grupo juvenil, en ese sentido, ¿Puede ayudar a vivir con profundidad su vida cristiana? ENTREVISTADO B: Sí, podría ser. ENTREVISTADOR: ¿Crees tú, o igual no crees tanto? o ¿igual puede seguir viviendo igual y? ENTREVISTADO B: Es que si confiesa no sé, igual alguna vez se necesita contarle algunas cosas a la persona a la que le tiene confianza. Entonces, igual, si uno lo hace, yo creo que es mejor a que no hacerlo, no quedaría igual. ENTREVISTADOR: Entonces ¿Cuál debería ser la actitud que un sacerdote debería tener cuando confiesa? ENTREVISTADO B: Yo creo que de partida, primero conocerlo, si, tenerlo cachado así, después tenerle confianza, después, yo creo ahí directamente contar. ENTREVISTADOR: ¿Contar qué cosa? ENTREVISTADO B: Bueno, contar lo que uno quiere confesar, los problemas. ENTREVISTADOR: Ahora, ¿Qué te sucedió cuando tuviste tu primera confesión? ¿Cómo te sentiste, después de haber celebrado el sacramento?, ¿Qué te pasó a ti? ENTREVISTADO B: Bueno, cuando lo hice era muy chico, entonces, de sentir algo bien claro, no fue mucho, entonces, era como sólo algo nuevo para mí experimentar, nada más que eso. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que un sacramento como este podría ayudar a que un cristiano tenga mejor relación con Dios, le ayuda en su amistad con Dios, con Jesús? ENTREVISTADO B: Sí, porque, sobre todo si están conectados con Dios, con Jesús, entonces sí. ENTREVISTADOR: ¿O sea que un sacramento como este te ayuda a acercarte más a Dios? ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees tú? xvii    


ENTREVISTADO B: Que más que contarle al sacerdote, es como contarle lo problema a Jesús. Yo creo que va con esa mentalidad la persona que se confiesa. Por eso. ENTREVISTADOR: Y las personas que no se confiesan que piensan van a contarle las cosas a otra persona a Jesús. ¿Qué crees tú? ENTREVISTADO B: E que la primera vez siempre es como novedad, después yo creo, al cura, después yo le encontraría la onda de que se trata. ENTREVISTADOR: Ahora, ¿Crees tú que una persona que se ha confesado o a partir de tu experiencia la vez que te confesaste, una vez que sea ha confesado, tendría que haber algún cambio en su vida, o no es necesario? ENTREVISTADO B: En estado anímico, ¿podría ser? ENTREVISTADOR: Sí, en el estado anímico, en la relación con las personas, ¿Tú crees que habría un cambio? ENTREVISTADO B: Yo, creo que, sí. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO B: No sé, bueno uno cuenta sus problemas y a lo mejor los consejos que les dan, porque el cura no solo recibe lo que les dice, sino que también responde, o que debería de hacer, una cosa así. Yo encuentro que eso, igual le podría subir el ánimo. ENTREVISTADOR: Uh, ¿qué cambios te produjo tu primera confesión, en que te ayudó? ENTREVISTADO B: A liberar cosas que a lo mejor con otras personas no podría decir. ENTREVISTADOR: Ya vamos a ver una situación: ¿Supongamos que tú recién te confesaste, esa confesión que provoca en ti en tu vida cotidiana, qué te impulsaría a actuar de otra manera? ENTREVISTADO B: Ya, yo llego con mi problema y hagamos que el cura me dice algo, y bueno si encuentro que en lo que me dice un buen consejo, un buen dicho, yo encuentro que debería seguir eso. Y si me sirve en mi vida, yo creo que si cambiaria. Sería un cambio grande en mi vida igual. Porque si me funcionó en lo que me dijo el sacerdote, aparte de que cambiara mi vida yo creo que seguiría confesándome. ENTREVISTADOR: Ya, ¿Una persona que no se confiesa, vive igual que otra que se confiesa, puede ser igual, crees que esto debería ser así? ENTREVISTADO B: Bueno yo encuentro que no, igual los que se confiesan deberían sentir algo nuevo. Y los que no, solamente porque no lo han experimentado, no se debería sentir igual. ENTREVISTADOR: ¿Y en ese Sentido tú crees que habrían beneficios para una persona que se confiesa? ENTREVISTADO B: Yo, encuentro que sí. ENTREVISTADOR: ¿Beneficios de que tipo? ENTREVISTADO B: Eh, pucha, haber, con lo que uno recibe a cambio de las palabras que le dice el sacerdote, entonces los consejos que pueden servir en la vida. Cosas así. ENTREVISTADOR: Eh, ¿Sabes que hay muchos problemas en Oriente, estamos en una situación bien compleja, Siria, estalla una guerra civil, hay un problema un poco entre los musulmanes y los cristianos? ENTREVISTADO B: Sí xviii    


ENTREVISTADOR: Porque el problema...el Islam, ellos dicen que el problema que tiene el país es causado por EEUU y EEUU es un país cristiano y por lo tanto los culpables con los cristianos. Allí en Siria hay cristianos que han sido asesinados. ¿Un cristiano debería perdonar igual que otro que no es cristiano? ENTREVISTADO B: Yo encuentro que no. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO B: O sea, hay muchos cristianos que si, dicen que deberían todos ser perdonados, cosas así. Pero bueno hay cosas que uno hace, por ejemplo, un cristiano que matan a su hijo, no sé yo encuentro que sería demasiado difícil perdonar a esa persona. O a veces uno no encuentra el perdón igual depende de la persona. ENTREVISTADOR: ¿Ahora tú crees que los cristianos deberíamos vivir el perdón de una manera mucho mejor? ENTREVISTADO B: Yo diría que igual uno puede perdonar a cualquier persona cristiana o no cristiana. ENTREVISTADOR: Pero, ¿Cómo perdona el cristiano?, porque los otros también perdonan como dices tú. ENTREVISTADO B: Yo creo que sería igual. ENTREVISTADOR: ¿A quién crees tú, que es el modelo de perdonar, que tiene un cristiano? ENTREVISTADO B: Yo pienso que no hay, no sabría decir, eh, (silencio) pucha, depende la actitud o de la causa a la cual se va a perdonar, y ahí se vería un modelo. ENTREVISTADOR: Ok, podrían haber distintos modelos... ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: Eh, ahora, ¿Tú crees que los cristianos tenemos un perdón de verdad? ENTREVISTADO B: Sí, los cristianos, si yo creo que sí. ENTREVISTADOR: Ya, ¿Las personas que se acercan a este sacramento, cómo deberían hacerlo, acercarse? ENTREVISTADO B: Yo encuentro que primero partiría por confesarse, ante, por ejemplo, no sé, cuando uno se confiesa, cuenta sus problemas, entonces cuando en el tiempo ya ve que ya está todo mejor, allí empieza, los perdona. ENTREVISTADOR: ¿Y qué actitudes un cristiano debería tener cuando se acerca al sacramento del perdón? ENTREVISTADO B: Estar arrepentido por ejemplo? No sé. ENTREVISTADOR: Ese es como un requisito para poder vivir el sacramento. ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: Oye, ¿Cuándo uno ofende a una persona se puede decir que también ofende a Dios o solamente a la persona? ENTREVISTADO B: Yo digo que sí, porque Dios la crea, se supone. ENTREVISTADOR: Entonces ¿Estaría ofendiendo a Dios? ENTREVISTADO B: Sí, estaría faltándole el respeto. ENTREVISTADOR: Ya, ¿Y esa ofensa a las personas, afecta a la relación con Dios? ENTREVISTADO B: Sí, yo creo que sí. xix    


ENTREVISTADOR: ¿Por qué, cómo le afectaría? ENTREVISTADO B: Bueno. Por , ejemplo no sé, uno más que afectarle por ejemplo, uno hace la causa y después se puede arrepentir, después se podría ir a confesar, y allí después viene el perdón, es como algo a si, un círculo. ENTREVISTADOR: ¿Y, ahora la confesión, el sacramento, las personas que lo viven, solamente en virtud de ¿qué cosa?, ¿de la relación con Dios, de la relación con los demás o de las dos cosas juntas? ENTREVISTADO B: Yo creo, que de la relación, de las dos cosas juntas. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO B: Porque si uno supera, si uno no se lleva bien con otras personas uno va a pensar que se lleva bien con Dios... al igual que si uno se lleva mal con las personas de repente le falta el respeto. ENTREVISTADOR: ¿Tiene implicancias en ese sentido el tema del confesarse, tendría consecuencia en la relación con los demás, en la vida cotidiana? ENTREVISTADO B: Sí, ENTREVISTADOR: ¿Tiene consecuencias positivas o negativas...(¿Confesarse?) si? ENTREVISTADO B: Sí, yo encuentro que sería positivas o negativas, depende de lo que se confiesa. ENTREVISTADOR: Ya, ¿por ejemplo?, no entiendo del todo, por ejemplo ¿Qué consecuencias positivas tendría, según tú? ENTREVISTADO B: No, sé, si se confiesa diciendo ya, que le pegó a alguien, se confiesa, y el cura le dice: "Pídele perdón y acércate a él...Y apóyalo", no sé, y la persona lo hace. Yo creo que su lazo de amistad con esa persona, se llevaría mejor y ya no habría conflicto entre esas dos persona. ENTREVISTADOR: Ya, ¿eso sería como positivo?. Y en un caso negativo la persona se confiesa y la relación con lo demás sería negativa?¿En qué situación?¿de qué se confesaría? ENTREVISTADO B: Pucha, haber no sé, uno se confiesa, que le cuenta, más que pedir perdón, al cura, dice que no soporta a una persona y, no sé, se aleja de esa persona en vez de acercarse. ENTREVISTADOR: Pero, un ejemplo. ENTREVISTADO B: Pucha, no sé, llega esta persona y le dice que en su casa hay una persona que no soporta, y le dice el cura, pucha le dice intenta hablar y si no te resulta aléjate de esa persona. No sé, no vale la pena seguir intentando, entonces, yo creo que eso sería más positivo que negativo. ENTREVISTADOR: ¿Por qué sería negativo? ENTREVISTADO B: Porque, pucha, esa persona no podría compartir lazos con esa persona y no podría estar con esa persona. Entonces mejor alejarse antes de acercarse. ENTREVISTADOR: ¿Entonces el tema depende de lo que cada uno se confiesa? ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: Mira hay gente que dice que las personas se confiesan por amor, ¿Tú está de acuerdo con esa frase?, ¿en qué?, ¿por qué?, estoy de acuerdo pero no en todo. ¿Qué te parece esa frase? ENTREVISTADO B: No, nunca lo he escuchado, entonces no sabría qué decir. ENTREVISTADOR: Pero ahora que escuchas esta frase, ¿tú qué piensas? xx    


ENTREVISTADO B: Se perdonaría por amor yo creo, por el amor de Dios, el respeto de Dios antes que a la persona. ENTREVISTADOR: ¿Te ha tocado a ti una vez pedir perdón a otra persona? ENTREVISTADO B: ¿Por mi actitud? ENTREVISTADOR: Sí, ¿Te ha tocado alguna vez, dar el perdón a otra persona que te haya pedido a ti el perdón? ENTREVISTADO B: Sí, también. ENTREVISTADOR: ¿Qué te es más fácil perdonar a ti y qué te es más difícil? ENTREVISTADO B: ¿Cómo?, ENTREVISTADOR: Por ejemplo el tema de la mentira, que te es más fácil o difícil perdonar? ENTREVISTADO B: No sé depende igual de la relación de la persona, bueno por ejemplo, esas personas lejanas, sería más fácil no perdonarla, y en cambio, un amigo de confianza que te mienta así, sería muy difícil volver a tener una confianza en él. ENTREVISTADOR: Entonces ¿Cuál es el tema que te costaría perdonar? ENTREVISTADO B: La mentira, entre las persona, entre los lazo más fuertes que uno tenga. ENTREVISTADOR: ¿Y lo más fácil? ENTREVISTADO B: Pucha, serian los problemas de menor. ENTREVISTADOR: Entonces, ¿De qué dependería en el fondo en el tema de la facilidad y lo difícil de perdonar? ENTREVISTADO B: Sí, yo encuentro sobre los lazos, por la cual pedirle perdón, hay personas que igual le cuesta pedirle perdón, otra no tanto, depende de los lazos. ENTREVISTADOR: ¿A quién es más fácil pedir perdón a tu familia a tus amigos, a tu curso, a tus compañeros que están en "Casa Juvenil"?. ENTREVISTADO B: Yo creo, en las personas de mi edad, más que amigos o compañeros, una cosa así. ENTREVISTADOR: ¿Alguien más fácil? ENTREVISTADO B: Alguien de mi edad por allí, más que la familia. ENTREVISTADOR: Ya, ahí es fácil perdonar. ENTREVISTADO B: Sí ENTREVISTADOR: Y ¿Dónde sería más difícil? ENTREVISTADO B: En la familia creo yo, por ejemplo la infidelidad, de repente, allí habría como mayor problema. ENTREVISTADOR: ¿Te ha tocado alguna vez esa situación? ENTREVISTADO B: No. ENTREVISTADOR: ¿Se puede seguir siendo amigo de alguien que ha traicionado tu confianza? ENTREVISTADO B: Depende si la quieres recuperar. O sea por ejemplo que alguien me falló, así, él me pide perdón, e intenta volver a restablecer esa confianza, se podría decir que podría volver a ser amigo. ENTREVISTADOR: ¿O sea se puede seguir siendo amigo? xxi    


ENTREVISTADO B: Sí, yo creo que sí, no con la misma confianza que antes, pero si se podría volver a establecer una relación de amistad. ENTREVISTADOR: ¿Y para ti en qué consiste el verdadero perdón? (Silencio) ENTREVISTADO B: Uh, el verdadero perdón es el que viene de aquí de adentro, entonces, es pedir perdón no es porque me manaron sino porque los siento. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo se podría percibir que una persona está pidiendo perdón de todo corazón, como dices tú? ENTREVISTADO B: Por las actitudes puede ser, no sé, por ejemplo, uno pide perdón y, ya te pido perdón, y en eso, yo encuentro que no sería verdad, no sé. De corazón, más tranquilo en un lugar más tranquilo. ENTREVISTADOR: Claro, ¿y frente a esa situación que sería lo que más te cuesta perdonar? ENTREVISTADO B: No, no me cuesta perdonar, soy de esos que perdonan fácil. ENTREVISTADOR: ¿Y eres capaz de guardar rencor o no frente a esa situación? ENTREVISTADO B: Sí, eso sí. ENTREVISTADOR: ¿Y si guardas rencor seria un verdadero perdón? ENTREVISTADO B: O sea, en el momento sí, pero por ejemplo si llegara a volver a, no sé, a molestar por lo mismo o con el mismo tema por el cual te pidió perdón, entonces igual, habría un rencor y no sería un perdón de verdad. ENTREVISTADOR: ¿Y ese rencor te deja ser más libre o disminuye tu propia libertad? ENTREVISTADO B: Yo creo que disminuye la libertad. ENTREVISTADOR: ¿Y ese que dicen uno podría guardar a otra persona, sería algo para confesarlo a un sacerdote o confesarlo como dices tú de manera individual arrodillado? ENTREVISTADO B: Sí, yo creo que si, podría ser de la dos formas. Igual uno puede partir confesándose de rodillas, y después, prepararlo y después irse a confesar. ENTREVISTADOR: O sea, ¿Tú dices prepararse para irse a confesar? ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Y cómo crees tú que una persona debería prepararse?¿ Cómo que un joven de tu edad debería prepararse? ENTREVISTADO B: Primero el tema tenerlo listo, lo que le vas a hablar, el problema, o le dicho que le quería decir al Padre. Yo encuentro que antes sí, confesarse solo antes que con el padre. ENTREVISTADOR:¿Y en confesarse solo es como el tema..? ENTREVISTADO B: Es que allí no habría tú, cura y Dios, seria tú y Dios, entonces sería como más fácil. Creo yo. ENTREVISTADOR: ¿El confesarse con el sacerdote es un poco más difícil? ENTREVISTADO B: Sí, porque se lo cuestas a otra persona. ENTREVISTADOR: ¿Ahora tú dices también que el tema de confesarse directamente con Dios, prepara la otra confesión? Entonces ¿En la otra confesión, le estas confesando los problemas sólo al sacerdote? ENTREVISTADO B: No, o sea es, del sacerdote pasa a Dios, es como un a través, por así decirlo. ENTREVISTADOR: Ya. xxii    


ENTREVISTADO B: Tú le cuentas los problemas al sacerdote como un a través se lo cuenta a Dios. ENTREVISTADOR: ¿Por qué el sacerdote perdona por él o perdona por Dios? ENTREVISTADO B: No perdona por Dios, yo creo que perdona por Dios. ENTREVISTADOR: Entonces, pero de todas maneras tú señalabas que al arrodillarse y hablándole a Dios pidiéndole perdón a Dios ayuda, prepararía para el otro? ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Cuáles crees que sean los motivos o razones que tienen las personas, tienen para perdonar a otra? ENTREVISTADO B: Primero el extrañar, porque a uno le hace falta contar con alguien, entonces si es con esa persona a la cual, es tu mejor a migo y están peleados, yo creo que la mayor razón sea pedir perdón porque necesitai de esa persona. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo te has sentido culpable de algo?, un error, ¿Cómo has superado esa culpa?, ¿qué has hecho? ENTREVISTADO B: Si, pedir perdón, bueno igual uno se siente mal y tiene como remordimiento y piensa las cosas que hizo, sí lo hizo bien o mal, y si lo hizo mal obviamente pido perdón. ENTREVISTADOR: ¿Y te ha costado pedir perdón? ENTREVISTADO B: Yo encuentro que depende de lo que se pida perdón, yo encuentro igual más difícil a pedir perdón a que te pidan perdón. ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees que es importante pedir perdón? ENTREVISTADO B: Que es como confesarse, por así decirlo te libera. ENTREVISTADOR: ¿Cuáles son los motivos para pedir perdón? ENTREVISTADO B: Remordimiento, culpa. ENTREVISTADOR: Te ha tocado alguna vez darle consejo a otra persona, para pedir perdón para que le den el perdón a otra persona? ENTREVISTADO B: ¿Consejo? ENTREVISTADOR: Si. ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Y cómo te has sentido frente a esa situación? ENTREVISTADO B: Me he sentido bien, desde experiencias vividas, de pedir perdón o que te pidan perdón y dárselo a otra, entonces igual yo creo que te pueda servir. ENTREVISTADOR: ¿Crees tú, que el sacramento del perdón tiene consecuencias en la relación con los demás, tiene implicancias en la vida cotidiana en la persona que se confiesa? ENTREVISTADO B: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que esas consecuencias sean positivas o negativas? ENTREVISTADO B: Positivas. ENTREVISTADOR: ¿Y por qué entonces tantos jóvenes no hacen? ENTREVISTADO B: Yo encuentro que es porque no lo han experimentado. ENTREVISTADOR: ¿Te has puesto a pensar que tal vez hay mucho jóvenes no se dan cuenta de situaciones que quizá necesitan ser confesadas y no se dan cuenta? ENTREVISTADO B: Yo creo que sí, debe pasar. xxiii    


ENTREVISTADOR: ¿Cómo crees tú que se relaciona el sacramento del perdón con el perdón de los demás? ENTREVISTADO B: Bueno, en el perdón yo creo que uno le confiesa sus actitudes, cuando uno se confiesa, cuando uno pide perdón, le confiesa, no sé, por ejemplo, está arrepentido y que es necesario volver, o por decir así, estar juntos en una amistad, entonces yo encuentro que podrían estar unidos en ese sentido. Confesarse serviría como una preparación para pedir perdón a futuro. ENTREVISTADOR: ¿Crees tú por ejemplo que a tu curso le serviría? ENTREVISTADO B: ¿Confesarse? Sí. ENTREVISTADOR: ¿En qué mejoraría tu curso? ENTREVISTADO B: Podría, no sé mejorar algunos lazos. Amistades que están divididas. ENTREVISTADOR: ¿En el grupo hay muchos de tu curso? ENTREVISTADO B: Este año en curso está más unido. No sé hay grupos, se notan menos, se mezclan más. ENTREVISTADOR: Pero aun así, si se confesaran ahora ¿Les ayudaría? ENTREVISTADO B: Yo encuentro que sí, serviría para seguir surgiendo y seguir juntando a los alumnos del curso que no está formado por grupos, porque encuentro que igual es malo estar formado por pequeños grupos, cuando el grupo deberían ser los 31. ENTREVISTADOR: Ok. Bien pues M., te agradecemos de verdad en nombre de los demás compañeros del grupo, estamos muy contentos, gracias de verdad, por tu tiempo, disponibilidad, por tu sinceridad. ENTREVISTADO B: Gracias a ustedes, ENTREVISTADOR: Igual, cuídate, este es un trabajo para la católica.

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Entrevista C ENTREVISTADOR: Me da lata ir siguiendo la pauta, bueno primero yo no cacho mucho cómo funcionan en el colegio, ¿me podis contar cómo funcionan las partes más sacramental del perdón en el colegio?, para poder ver ¿qué oportunidades tení dentro del colegio?, ¿qué se te ofrece, para poder confesarte?, ¿las distintas liturgias penitenciales o cualquier cosa relacionada? ENTREVISTADO C: Bueno en el colegio en ocasiones vamos a la capilla y te dan la oportunidad de confesarte con el cura, de comulgar, etc. ENTREVISTADOR: Pero y eso es cuándo tú queri así o hay cierta. ENTREVISTADO C: No, pero se da en ocasiones, pero igual los curas te permiten hablar con ellos si uno siente que necesita el perdón o algo así. ENTREVISTADOR: O sea, ¿hay ciertas instancias y además cuando tú queri y podi, hay sacerdotes disponibles digamos? ENTREVISTADO C: Sí. ENTREVISTADOR: O, ¿sabes cuándo hay? ENTREVISTADO C: No siempre, por ejemplo en el recreo nunca veo a los cura. ENTREVISTADOR: Tú que características creí que debe tener un sacerdote para confesar ENTREVISTADO C: Como que te entregue seguridad, sea alegre porque te entrega confianza a la hora de confesarte ENTREVISTADOR: Algo más. ENTREVISTADO C: Eso más que nada. ENTREVISTADOR: Eh, con respecto a la confesión eh ¿qué es lo que tú sabi acerca de la confesión de la Iglesia Católica como sacramento? ENTREVISTADO C: Decir las que uno se arrepiente, eh, los errores que uno ha cometido decirlos para obtener el perdón de Dios. ENTREVISTADOR: Eh, bueno ¿me imagino que te hai confesado? ENTREVISTADO C: Sí, cuando hice mi primera comunión y como en tres ocasiones. ENTREVISTADOR: En el fondo. ¿A qué edad la hacen? ENTREVISTADO C: Es que no esta como predeterminado yo la hice en sexto esa es como la edad más común sexto, sexto. ENTREVISTADOR: Y ¿de qué depende? ENTREVISTADO C: Igual yo no la hice acá en el colegio. ENTREVISTADOR: Ah. ENTREVISTADO C: La hice en una capilla que está cerca de mi casa. ENTREVISTADOR: Y siempre hay estado acá en el colegio. ENTREVISTADO C: Sí, desde primero estoy acá en el colegio, pero no me gustaba hacer acá la primera comunión porque no tenía mucho sentido espiritual o algo así, porque como que había demasiada gente no se pasaban los temas y nada de eso. xxv    


ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO C: Era como demasiado masivo. ENTREVISTADOR: Claro. ENTREVISTADO C: Se da como una cierta... ENTREVISTADOR: Y, ¿Acá los preparan por curso? ENTREVISTADO C: No, por grupo, uno se inscribe así y te llevan a un grupo, yo estuve un año acá en el colegio y otro año en la capilla, y no me gustó acá en el colegio, cómo lo hacían. ENTREVISTADOR: A una capilla. ENTREVISTADO C: Sí, cerca a mi casa. ENTREVISTADOR: Ya, buena. ENTREVISTADOR: Ya, eh, no me respondiste las preguntas. (Sonríe) ENTREVISTADO C: (sonríe). ENTREVISTADOR: Sin, o sea, ha una cosa, o sea ha, si es que de repente te incomoda una pregunta, me decí. ENTREVISTADO C: No. ENTREVISTADOR: Pero ¿tú te confesai así con cierta frecuencia, o? ENTREVISTADO C: La verdad cuando se da la ocasión acá en el colegio. ENTREVISTADOR: ¿Esta instancia? ENTREVISTADO C: Sí, esa instancia. Pero no así que yo busque, como irme a confesar algo así, sino cuando el cura me da la oportunidad ahí. (Balbucea), eso. ENTREVISTADOR: Y, ¿estas confesiones son siempre con el mismo confesor? ENTREVISTADO C: No. ENTREVISTADOR: ¿O va cambiando? ENTREVISTADO C: No, es que normalmente cuando te llevan a la capilla, hay como tres curas, así, como sentados en diferente ubicación, uno puede ir al que te toca, ahí uno va. No siempre es el mismo. ENTREVISTADOR: ¿Cómo te preparai para la confesión o, hacen alguna actividad antes de esta instancia? ENTREVISTADO C: Como que el cura te da una charla así. Para sentirte más (silencio breve) como mejor para la hora de confesión y ahí esta (silencio). Pero no es una mayor preparación. ENTREVISTADOR: Y, bueno, o sea, ¿te confesai acá noma? ENTREVISTADO C: Sí. ENTREVISTADOR: ¿O te confesaste para la primera comunión? ENTREVISTADO C: Sí, para la primera comunión. Luego una ocasión que me dieron para. ENTREVISTADOR: ¿y, y? ENTREVISTADO C: Dos veces. ENTREVISTADOR: Y después, ¿nunca más en la parroquia, a lado de tu casa, después siempre acá? ENTREVISTADO C: Sí, acá. ENTREVISTADOR: ¿Te es difícil acceder al sacramento? ENTREVISTADO C: Eh. xxvi    


ENTREVISTADOR: Las razones pueden ser muchas, más personales ¿o? ENTREVISTADO C: Sí, de repente hay razones personales, que uno no quiere decir todo lo que tiene porque siente vergüenza, o algo así. Pero sí, a veces es difícil. ENTREVISTADOR: Oye, y, bueno yo creo que es un hecho que hoy día cada vez se confiesan menos. ENTREVISTADO C: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Por qué creí qué se da eso, por qué? ENTREVISTADO C: Porque tal vez se ha perdido como que se ha perdido seguridad en la Iglesia. Por las noticias de los curas que… se ha perdido como la seguridad, la Iglesia. Confesarte hacia una persona. Hoy en día las noticias se habla de como de pedófilos, esas cosa. Entonces se ha perdido como la seguridad. ENTREVISTADOR: Claro. Oye, ¿hai tenido una vez en la confesión así que te haya marcado más así como buena o negativa? ENTREVISTADO C: La primera, yo creo, la primera confesión, porque puede ser que como uno tiene más cosa que liberarse. Yo creo que la primera. ENTREVISTADOR: Eh, (silencio breve) y, ¿creí tú que al final en esta confesión se va mejorando tu relación de amistad con Dios? o es como más personal, o ¿Cómo veí que va mejorando tu relación con Dios, al final? ENTREVISTADO C: Yo creo que sí, va mejorando la relación con Dios. Eh, que uno se siente como más liviano, más libre, así, como que ya no, el peso que tení, se pierde. Entonces como que sí se va mejorando la relación con Dios. Contigo mismo también porque te sentí mejor, cachay. ENTREVISTADOR: Oye, y ¿esto me contai que participai en "n", yo asumo que es como parte de la pastoral asociativa? ENTREVISTADO C: Sí. ENTREVISTADOR: Eh ¿Te ha ayudado a vivir mejor el perdón o? ENTREVISTADO C: La verdad, sí, sí me ha ayudado porque los temas que pasa, te ayuda a reflexionar o pensar así las cosa que uno. Si me ayudado. (Silencio) y también la misión que, eh, ayudaí a otros niños que se integran al grupo "n" también me sirve. ENTREVISTADOR: Claro. ¿Cuándo te confesai sentí que hay un cambio de actitud en ti así como una disposición distinta? ENTREVISTADO C: Sí. Porque como que uno valora, como que después. Se plantea la cosa que me dijo a la hora de la confesión, y como que si hay un cambio en ti. ENTREVISTADOR: claro. Supongamos que te confesaste, recién. ENTREVISTADO C: Sí ENTREVISTADOR: Como que ahora ¿qué? No sé, me entendí la pregunta, al final a ¿qué te mueve la confesión salí con ganar de decir: listo: como que hací un chek? Y, ¿esto se acabó acá o es un impulso? ENTREVISTADO C: Es como un impulso, como el mejorar tu día a día, porque sentiste que te confesaste y te liberaste de la cosa que te pesaban. Es como un impulso en la hora del día a día de andar mejor. Eso. xxvii    


ENTREVISTADOR: Y una persona que se confiesa, tú decís que vive igual ¿qué una que no se confiesa? Al final ¿Cómo, en qué, la vida de una persona? ENTREVISTADO C: (Silencio) mmm, ¿cómo?, ¿qué? ENTREVISTADOR: Tú decí que te da un impulso, al final cambia algo, entonces, al final, si tú tení dos personas una persona que se confiesa y otra que no, ¿qué? diferencia… (Indescifrable)… o no vei ¿hay una diferencia? ENTREVISTADO C: Que en sí, el modo de vivir es el mismo. Sólo que uno tiene, o uno sabe que a la hora de… se puede confesar cuando hay un problema. Pero las condiciones de la vida es la misma, de una persona que se ha confesado y otra que no. ENTREVISTADOR: Y, yendo al, como algo que es más de fondo del sacramento de la confesión, de la reconciliación que es el perdón. Eh, tú crees que un cristiano, que al final un cristiano nomas, independientemente que si se confiesa o no, e un cristiano nomas, ¿vive el perdón o perdona de la misma manera que? ENTREVISTADO C: Es que yo creo. ENTREVISTADOR: Que uno no cristiano al final. El perdón ¿significa lo mismo?, el perdón a la otra persona, ¿significa lo mismo para un cristiano que para un no cristiano? ENTREVISTADO C: Yo creo que no, porque a una persona que no es cristiana como que le cuesta más. Puede ser. No digo, porque yo conocí a algunas que le cuesta perdonar a los demás y todo eso pero, y este como de los cristianos así como que te inculcan, así lo encuentro. No creo que sea lo mismo una persona cristiana y no cristiana a la hora del perdón. ENTREVISTADOR: Eso también un poco en la teoría. Bajando ¿y los cristianos lo vivimos así? Es lo que viví tú, desde tu experiencia, de repente decir no o sí, obviamente hacer una generalización que de repente no es del todo cierto algunos sí, otros no. Pero en general ¿Cuál ha sido tu experiencia? Los cristianos vivimos distinto el perdón que los no cristianos. ENTREVISTADO C: Creo que sí. ENTREVISTADOR: ¿Sí? ENTREVISTADO C: Sí, sí lo vivimos distintos, más que nada por la educación que se le da todo eso. ENTREVISTADOR: Y ¿Cómo creí tú que hay que vivir el sacramento de la reconciliación, cuando se toca con esto de perdonar, eh? Cómo, cómo (silencio) porque al final, (parece que el chiquillo se estira) el sacramento más que, cómo no sé, como una caja de supermercado, que sacai algo y listo se acabó. Es algo que hay que vivir. ¿Cómo creí tú que hay que vivir el sacramento? ENTREVISTADO C: Yo creo que uno tiene que, como, no es como llegar y pedir el sacramento. Si, uno tiene que estar consciente de lo que vaaaa ha vivir. Que no es cualquier cosa. ENTREVISTADOR: Una pregunta ¿si yo ofendo a alguien amigo, familia ofendo también a Dios cuando ofendo a ese otro? ENTREVISTADO C: Para mí, sí, por ejemplo, si uno ofende a su mamá está ofendiendo, para mí, a Dios porque es un pecado faltarle el respeto a cualquier persona…eso

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ENTREVISTADOR: Claro, si es que alguien se confiesa, imagina que te confesaste hace un rato, ¿es algo que tiene relación con Dios no más o con las personas que están al lado en el fondo? ENTREVISTADO C: En si las dos porque las personas que están a tu alrededor también tienen que ver con la confesión que tú realizaste porque pueden estar en parte en las cosas que dijiste en la confesión por eso pueden estar en las dos… ENTREVISTADOR: Muchas veces es por la causa… ENTREVISTADO C: Si, por la causa… ENTREVISTADOR: Porque yo me estoy confesado porque pequé con mi prójimo y el perdón y el de vuelta… la consecuencia yo me confesé por haberle pegado a mi hermano chico…yo me confesé recibí el perdón de Dios…o…se queda…tiene que ver con mi hermano chico o eso lo veo yo con mi hermano chico…no te estoy diciendo que me perdonó Dios y arreglo mi problema con mi hermano chico (risas)… ENTREVISTADO C: Yo creo que debería ser… ENTREVISTADOR: Pensando en el perdón cotidiano… ¿cuál dices que es la fuente del perdón? al final ¿desde dónde viene?…si yo perdonó a mi hermano chico, o a otro que no está muy cerca de mí… ENTREVISTADO C: Hay que cómo sentir eso…porque hay personas pueden pedir perdón por pedirlo pero no sienta nada…pero tiene que ser sincero el perdón como que uno le dice a alguien ENTREVISTADOR: Oye…te es más fácil perdonar a familiares amigos o te es más difícil de repente o más fácil o más difícil, más fácil de tu círculo cercano o personas más…un compañero que no tení relación con él o alguien un poco más lejano ENTREVISTADO C: La verdad para mí, a veces es más fuerte el orgullo que pedir perdón pero es más fácil para mi pedir perdón a un familiar que tengo más cerca no más confianza que a alguien que recién vengo conociendo un amigo pero a veces es más fuerte el orgullo que el pedir perdón ENTREVISTADOR: Si un amigo traicionó la confianza se puede volver a ser amigos, la relación puede ser como antes… ENTREVISTADO C: Yo creo que no…porque hay un quiebre en esa relación que es difícil volver a tener la misma confianza en esa persona…pero de poder se puede… ENTREVISTADOR: O sea de poder se puede, difícil pero no imposible. ENTREVISTADO C: Sí…difícil pero no imposible. ENTREVISTADOR: ¿Qué sería el perdón verdadero? si es que yo hago la diferencia entre perdón cualquiera…y el perdón verdadero ¿qué características tiene este perdón verdadero? ENTREVISTADO C: Como sentirlo de verdad como…no como pedirlo por pedirlo como si ya te doy la mano para que pase el asunto pero el verdadero perdón es sentirlo de verdad que te venga del interior. ENTREVISTADOR: Y ¿qué te hace sentir eso? y de repente también ¿qué te hace sentirlo tú? y ¿qué te hace sentirlo que el otro te perdoní? ENTREVISTADO C: Sí…eso cuesta como de repente como entender como que si el otro de verdad te perdonó o solamente te dijo un "ya te perdono" como decirlo…eso es lo cuesta entender ENTREVISTADOR: Alguna pista para entender. xxix    


ENTREVISTADO C: Como la forma en que piensa actuar luego de pedirte perdón…porque de repente tú le pediste perdón pero sigue indiferente y ahí uno se da cuenta que no le importó mucho. ENTREVISTADOR: Lo dijiste de pasadita….pero te cuesta pedir perdón. ENTREVISTADO C: La verdad sí...porque yo soy como orgulloso me cuesta bajar el orgullo y pedir perdón, pero si de verdad lo siento lo hago. ENTREVISTADOR: Si en verdad sabí que la embarraste… ENTREVISTADO C: Sí, ahí lo hago dejo atrás el orgullo y perdono ENTREVISTADOR: Eh, y ¿te cuesta perdonar? ENTREVISTADO C: ¿Sí? me cuesta…porque las veces que me ha tocado perdonar me ha costado olvidar lo que pasado y me cuesta… ENTREVISTADOR: Como que quedan heridas… ENTREVISTADO C: Sí, como que quedan heridas y me cuesta perdonar. ENTREVISTADOR: Eh, y ¿qué experimentai cuando pedí perdón? Desde la posición pediste perdón ¿cómo te sentí?… ENTREVISTADO C: Como que te liberai de algo que cometiste algún error o algo así a la hora de pedir perdón como si lo hiciste de corazón el perdón como que ya se puede solucionar como que ya hiciste la acción ahora queda en el otro que consecuencia habrá… pero tú ya lo hiciste y te sentí contigo mismo liberado. ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees que es importante pedir perdón? ENTREVISTADO C: Porque cuando sabe que cometió un error tiene que saber…haber…cuando puede lastimar a un amigo, un familiar uno siente que hizo algo malo y eso lo lleva a uno reflexionar y saber que hay que pedir perdón. ENTREVISTADOR: Alguna vez te ha tocado aconsejar a alguien y decirle oye pídele perdón, la embarraste. ENTREVISTADO C: La verdad, sí, en caso más que nada de amigos como que le he dicho…oye…la embarraste, sí, anda pedirle perdón si por pelea en el curso en amigos si lo he hecho, sí, lo he aconsejado… ENTREVISTADOR: Y, ¿bien? ENTREVISTADO C: Sí, bien, a veces resulta mal que uno no perdona o se queda indiferentes y otro…mitad y mitad…a veces resulta bien…a veces con el tiempo se soluciona o sea el… ENTREVISTADOR: Ah… oye y después de todo lo que hemos hablado cómo creí que se relaciona este perdón en la confesión con este perdón más en lo cotidiano con los demás…como creí que se relaciona… ENTREVISTADO C: (Silencio) es que no… ENTREVISTADOR: O ¿no se relaciona? ENTREVISTADO C: Puede ser que no se relaciona…porque este es más perdón en la hora de confesarte algunos los pueden ver en que Dios te perdona o algo así…en cambio en el otro tiene que ver con la persona que perdone…entonces no le encuentro relación el perdón de la confesión no sé al pedirle perdón a un amigo a un familiar ENTREVISTADOR: O sea, ¿cada uno por su lado? ENTREVISTADO C: Sí, cada uno por su lado. xxx    


ENTREVISTADOR: ¿Hay algo que quisieras decir al final?… ¿algo que quisieras decir para concluir?…no sé… ENTREVISTADO C: No sólo un consejo que hay que perder el orgullo en ciertas ocasiones y saber cuando hay que pedir perdón… ENTREVISTADOR: …y de repente ese orgullo está presente en la confesión (risas)… ENTREVISTADO C: Sí, como que uno no quiere admitir cosas que hizo o algo así y el orgullo es más fuerte en el momento de la confesión… ENTREVISTADOR: Ya po’…buenísimo… muchas gracias… ENTREVISTADO C: De nada, no hay problema…

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Entrevista D ENTREVISTADOR: Alo, Alo, Alo si, si se escucha si, si, ya, (sonrisa) ¡Hola! (nombre) ¿Cómo estay? ENTREVISTADO D: Bien, bien y ¿Ud.? ENTREVISTADOR: ¿Cómo te ha ido en el colegio? ENTREVISTADO D: Regular. ENTREVISTADOR: ¿A qué te refieres como regular? ENTREVISTADO D: Si estudiara más me iría mejor yo creo. ENTREVISTADOR: Pasa entonces un poco por tu responsabilidad, reconoces ahí un poco de tu dejación, pero eso tiene solución. ENTREVISTADO D: Sí, hay que superarlo. ENTREVISTADOR: Hay que ponerse estudiar no más. Oye (Nombre). mira nosotros te agradecemos el tema de que nos estés acompañando para esta entrevista, que en él fondo lo que queremos cierto es agradecer bueno es tu disponibilidad, todo lo que vamos a decir ahora es confidencial, no te preocupes de la información, que mi nombre va a salir en algún lado, no, siempre es confidencial, lo que si nosotros siempre te vamos a decir (nombre) para que se entienda y para no confundir con el otro, que se está entrevistando en otro lado, entonces nosotros igual trabajamos conceptos, se coloca confidencialmente una letra, entonces nunca se va a revelar tu nombre, mi nombre es José por si acaso, y lo importante de esto es que vamos a grabar para que seamos lo más fiel posible a lo que tu vayas diciendo, exponiendo que se yo, por eso es la grabadora, porque si nos ponemos a escribir la verdad que no puedo tú estás hablando, yo escribiendo, mucha cosa. ¿F., en qué curso estas acá en el colegio? ENTREVISTADO D: Acá en el segundo medio C. ENTREVISTADOR: Segundo medio C ¿Y estás trabajando en el colegio o algo de la pastoral relacionado con la obra salesiana? ENTREVISTADO D: Los sábados en casa juvenil. ENTREVISTADOR: Los sábados entonces estas en casa juvenil. ENTREVISTADO D: Preparándome para la confirmación. ENTREVISTADOR: Te preparas para la confirmación ¿Cómo es esa instancia de preparar para la confirmación? ENTREVISTADO D: Bueno, es un encuentro todos los sábados jóvenes de mi edad, mayores. ENTREVISTADOR: Edad más menos, ¿qué edad estamos hablando? ENTREVISTADO D: Desde los 13 a los 17. ENTREVISTADOR: Perfecto ¿Tú tienes? ENTREVISTADO D: 16, entonces primero esta pre juvenil, que son los que entran primero, que entran en primero medio, después viene comunidad 1 y comunidad 2, que se confirman a final de año. xxxii    


ENTREVISTADOR: Ah ya perfecto. ENTREVISTADO D: Yo estoy en comunidad 1. ENTREVISTADOR: ¡Estás en comunidad 1! ENTREVISTADO D: El próximo año me confirmo. ENTREVISTADOR: Eso, ¡si Dios quiere! ENTREVISTADOR: Mira lo que pasa que nosotros queremos preguntar también por el tema del sacramento de la reconciliación ¿tú ubicas el sacramento de la reconciliación, la confesión? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Más o menos cierto algo cachay de eso ¿Entonces tú me podrías decir si aquí en el colegio existen instancias para poder vivir ese sacramento? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Eh ¿Cuándo serían esas instancias que dirías tú por ejemplo? ¿Cuándo llevan por ejemplo a los chiquillos para que se puedan confesar o celebrar el sacramento de la reconciliación? ENTREVISTADO D: Es que eso va también como en uno, porque si uno quiere una necesidad puede hablar con cualquier Padre del colegio y lo van a escuchar o le van a hacer el sacramento de la reconciliación. ENTREVISTADOR: O sea, tú puedes decir que, por ejemplo si tuvieras las necesidades de…. confesarte. ENTREVISTADO D: Acá en el colegio tengo opciones. ENTREVISTADOR: ¿Lo has hecho alguna vez así? ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: ¿Pero has sabido de otros compañeros que hayan pedido y que hayan dicho necesito confesarme? ENTREVISTADO D: Sí ENTREVISTADOR: Eso lo puedes decir. ENTREVISTADO D: Sí ENTREVISTADOR: ¿Ha habido también liturgias penitenciales, celebraciones por ejemplo donde lleven a todo el curso, para que los que quieran puedan confesarse? ENTREVISTADO D: Creo que sí, pero el año pasado creo que hubo una instancia así, que nos llevaron por ejemplo por nivel por ejemplo a todos los primeros medios nos llevaron al templo. ENTREVISTADOR: Ah, ok. ENTREVISTADO D: Y ahí por uno podíamos pasar a confesarnos con el Padre, con el Padre Germán de acá del colegio. ENTREVISTADOR: El P. Germán ya, el chico pelado. ENTREVISTADO D: Con él. ENTREVISTADOR: Entonces con él han tenido esta instancia ¿este año han tenido esa instancia? ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: ¡No ha habido ninguna este año! xxxiii    


ENTREVISTADO D: Por ejemplo hemos tenido actividades así como liturgia por curso por el mes de María. ENTREVISTADOR: Perfecto. ENTREVISTADO D: Y por la semana salesiana que tuvimos también. ENTREVISTADOR: A, ok. ENTREVISTADO D: Pero así no más. ENTREVISTADOR: Este año tú podrías decir que no ha habido esas instancias, como el año pasado de llevar a los cursos. ENTREVISTADO D: Por lo menos todavía no, a lo mejor más adelante puede que sí. ENTREVISTADOR: Puede ser también más adelante oye ¿Qué te parecen a ti esas liturgias? Ya sea pensando cuando los llevan a los cursos o también piensa en el caso de que cada uno vaya a pedir eso ¿Qué piensas tú está bien, está mal, crees que es bueno, es positivo? ENTREVISTADO D: Es bueno, es bueno para la persona también. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO D: Porque acá uno se siente bien recibido y recibe ayuda también cuando la necesita y si me quisiera confesar creo que tendría los medios como para hacerlo acá en el colegio. ENTREVISTADOR: ¿Tú te atreverías a decir que esas instancias son provechosas? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Son provechosas, tú ves que les ayuda un poco a tus compañeros o a ti mismo has percibido alguna vez eso? ENTREVISTADO D: Por ejemplo el año pasado cuando me fui a confesar creo me ayudó a ver los errores que cometía, y tratar de no seguir cometiéndolos. ENTREVISTADOR: Ya, ok, o sea te ayudo en tu propio crecimiento de fe ¿Podríamos decir entonces que aquí en el colegio hay sacerdotes disponibles para confesar? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Y, esos sacerdotes están disponibles, pero así como un eslogan o es de manera efectiva. ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: O es de manera efectiva yo me puedo confesar. ENTREVISTADO D: Yo me puedo acercar, pero él no anda ofreciendo confesiones. ENTREVISTADOR: Ah, ok. Entiendo. Imagínate que tú seas sacerdote y pongámonos en el caso de y te toca confesar a los chiquillos, compañeros de tu curso, te toca confesar a los papas a veces del colegio, que sé yo ¿Qué características crees tú que debiera tener un sacerdote para eh, para, para poder hacer una buena confesión, para ayudarle a la persona que se está confesando? ENTREVISTADO D: Creo que lo que menos debería hacer es criticar, y lo que debería hacer es ayudar, dar consejo y saber escuchar bien lo que me están diciendo a la persona que esta confesándose con él. ENTREVISTADOR: (Piensa antes de responder) A ver entonces ¿Qué, cómo, que características saber escuchar? ENTREVISTADO D: Sí xxxiv    


ENTREVISTADOR: Saber acoger. ENTREVISTADO D: Sí, que se sienta cómodo también. ENTREVISTADOR: Ya, que la persona se sienta cómodo el sacerdote o el que se va a confesar. ENTREVISTADO D: La persona que se está confesando, en este caso si yo fuera sacerdote. ENTREVISTADOR: Si fueras sacerdote buscarías eso. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Eso como característica que tenga cierto el que está confesando ENTREVISTADO D: (Piensa) Silencio……. ENTREVISTADOR: Y si yo te pregunto Uds. han visto algo de, de la confesión en las clases de religión, han visto algo de eso. ENTREVISTADO D: Las confesiones no. ENTREVISTADOR: Sobre cómo ser la reconciliación no han visto nada de esa cosa eh, tienes algún recuerdo así como de la primera vez que te confesaste. ENTREVISTADO D: Yo creo que fue el año pasado y fue acá en el colegio. ENTREVISTADOR: La primera vez que te confesaste fue al año pasado fue en el colegio, y antes de que te confesarás por primera vez tú viste a otras personas que se confesaban. ENTREVISTADO D: Así cercanas a mí. ENTREVISTADOR: Más o menos cercanas sí. ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: No, y pero tú antes de, de, de confesarte y de venir o tener personas cercanas que se confesaran tú tenías, sabías que existía un sacramento que era de confesarse todo y que idea tenias tú de ese sacramento. ENTREVISTADO D: De quedar como libre de pecado una forma de decirlo confesar tu las cosas malas que has hecho. ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: Sentirse mejor. ENTREVISTADOR: Y frente a ese sentirse mejor y va unido quizás un poco no sé por eh, esa idea de confesión que tenías era más o menos buena, positiva o indiferente o negativa o un poco de cuestionar, cuestionando un porqué quizá. ENTREVISTADO D: Lo encontraba positiva porque creo que hace bien para la persona. ENTREVISTADOR: Tú dices que, entonces la idea de la confesión tuya antes de que te confesaras tú antes que incluso tuvieras gente cercana que se pudiera confesar era una idea positiva. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Una imagen positiva de la confesión. ENTREVISTADO D: Sí y creo que cuando me confesé por primera vez lo pude afirmar. ENTREVISTADOR: Ah, ya perfecto, corroboraste esa misma situación mje ENTREVISTADOR: Eh, bueno, bueno me has dicho que ya te has confesado cuantas veces más o menos te has confesado. xxxv    


ENTREVISTADO D: Una vez y fue esa única vez acá en el colegio. ENTREVISTADOR: Esa única vez el año pasado que dices que fue la… ENTREVISTADO D: Que nos llevaron por curso. ENTREVISTADOR: Ah, ok. Ya cuando estabas en primero medio a ok. Cierto, he alguien te preparó les ayudo esa vez, te ayudó a ti para que pudieras hacer una buena confesión en ese sentido. ENTREVISTADO D: Yo creo que el mismo sacerdote, que nos habló sobre lo que íbamos a hacer nos preparó también. ENTREVISTADOR: ¿Y el sacerdote les hablo ahí mismo en la Iglesia o paso por la sala de clase, antes? ENTREVISTADO D: No me acuerdo muy bien, pero como que hubo una liturgia en la Iglesia y después fuimos como ENTREVISTADOR: Ah, ok. Ya entonces él fue el que preparó si y tenías alguna motivación para hacer esa confesión, que te motivo para ir, para confesarte. ENTREVISTADO D: Más que nada confesarlo para no seguir haciendo lo mismo que estaba haciendo. ENTREVISTADOR: Confesar la falta para evitar caer de nuevo en lo mismo. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: (Piensa). No sentiste que fue una obligación en ese momento. ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: Fue libre. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Más menos cuanto si te acuerdas de esa vez cuanto tú curso el año pasado eran más menos. ENTREVISTADO D: 37 ENTREVISTADOR: Y, más menos cuantos se fueron a confesar. ENTREVISTADO D: Esa vez se confesaron todos. ENTREVISTADOR: Se confesaron todos: Ave María. Qué cosa interesante eso se confesaron todos los chiquillos, pero ninguno tampoco fue como obligado, sino que fue… ENTREVISTADO D: Fue como que fue la oportunidad y la aprovecharon todos. ENTREVISTADOR: Ah, y la aprovecharon bien ok eso fue la…tu crees que ahora pensando que este año no ha habido esa instancia tú crees que sería para positivo para el curso que se pudiera dar ese lugar de confesar de… porque crees tú que sería positivo. ENTREVISTADO D: Sí ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees tú que sería positivo? ENTREVISTADO D: Qué más a esta altura del año donde ya ha transcurrido casi el año entonces yo creo que durante el camino que hemos tenido como curso además, yo creo que sería bueno por ejemplo viendo como una visión general del curso. ENTREVISTADOR: (Piensa). ENTREVISTADO D: Yo creo que sería bueno para cada uno. ENTREVISTADOR: ¿En qué crees tú que les ayudaría a tus compañeros? xxxvi    


ENTREVISTADO D: Como a sentirse mejor a sacar lo malo y terminar bien este año. ENTREVISTADOR: (Piensa), pasa, como para cerrar el proceso en el fondo, es silencio…..Y este año entonces te has confesado. ENTREVISTADO D: No ENTREVISTADOR: Este año tendrías motivación para confesarte. ENTREVISTADO D: Este año yo creo que con tanta necesidad no, pero si creo que hay cosas que si le digo por cosas que si le digo. ENTREVISTADOR: Eh, estas en el fondo no sé si por ejemplo irías donde el coordinador de pastoral o algún sacerdote del colegio para confesarte o estarías esperando que, que se dé esta instancia como se dio el año pasado para celebrar el, el sacramento propiamente tal. ENTREVISTADO D: Eso dependería de mi necesidad, que si necesito confesarme creo que iría, pero en este momento no siento esa necesidad de ir y confesarme. ENTREVISTADOR: (Piensa) y por ejemplo si tuvieras que confesarte ¿cómo te prepararías, por ejemplo? ENTREVISTADO D: Más que nada reflexionaría sobre lo que quiero confesarme. ENTREVISTADOR: Ok. ENTREVISTADO D: Para lo que quiero sacar y empezar de nuevo o mejor. ENTREVISTADOR: Ya, ok sacarías cierto como esa reflexión, y que preferirías tú si tuvieras que recomendarle a alguien, que preferirías que cada uno tuviera como un confesor estable o una persona se confiese siempre con una misma persona o que cada uno vaya como cambiando de confesores, si alguien tuviera la posibilidad siempre de... ENTREVISTADO D: En lo personal ENTREVISTADOR: Si ENTREVISTADO D: Me mantendría con el mismo sacerdote ENTREVISTADOR: ¿Por qué tú mantendrías ese vínculo por decirlo así? ENTREVISTADO D: Porque creo que si tuviera que elegir un sacerdote de acá del colegio creo que ya lo conocería, por ejemplo al P. Bernardo de este colegio que está metido en la pastoral, casa juvenil, scouts, entonces como que más confianza y como que además sabe más, sobre la edad también, los problemas que uno pueda tener esas cosas. ENTREVISTADOR: (Piensa), preferirías tener alguien estable por el tema porque razones decíamos. ENTREVISTADO D: Por ya es conocido. ENTREVISTADOR: Lo conocen los chiquillos. ENTREVISTADO D: Sí, podemos tener más confianza con él. ENTREVISTADOR: Más confianza con él, él te hace clases ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: No te hace clases ya. ENTREVISTADO D: Pero como esta en casa juvenil metido. ENTREVISTADOR: Lo ubicas en ese sentido. Eh Si tuvieras que ir a otro lugar no se por ejemplo un santuario aquí en Santiago por ejemplo el Santuario de San Alberto Hurtado y xxxvii    


estuviera la posibilidad de poderse confesar tú acudirías a ese lugar a confesarte o esperarías por ejemplo llegar al colegio y confesarte acá, silencio…. ENTREVISTADO D: Yo creo que si se da la oportunidad lo haría. ENTREVISTADOR: Ok ENTREVISTADO D: Para probar no cómo es la cosa a fuera del colegio también po. ENTREVISTADOR: (Piensa) o sea en ese sentido si..., y volviendo a un tema que habíamos dicho denante es difícil acceder al sacramento aquí o no. ENTREVISTADO D: Aquí. ENTREVISTADOR: Sí. ENTREVISTADO D: No, es que hay buenos sacerdotes acá. ENTREVISTADOR: Ah, ok y están disponibles. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Ok, en ese momento. Eh. Ahora a medida que va pasando el tiempo los chiquillos cuando van pasando los cursos, los años, siempre se van confesando menos. En realidad, aunque los cuartos medios a diferencia se confiesan harto como fin de año van a salir del colegio, algunos se confiesan harto también en ese nivel, eh pero tú. ¿Por qué crees que se da esa situación? eh, no sé ¿qué piensas? cada vez que va pasando el tiempo los chiquillos no se confiesan ¿qué elementos son los que influyen también ahí? ENTREVISTADO D: En que uno ya va sabiendo las cosas que va haciendo y si esta mal lo que uno hace uno sabe que está mal ya y no tiene como la necesidad de confesarse con lo que hizo, porque a lo mejor sabe que quizás que se va a volver a repetir más adelante silencio… ENTREVISTADOR: ¿Cómo definirías esa situación?, como que en el fondo me confieso de esto y después vuelvo a caer en eso entonces como que ¿…?, trato de interpretar lo que tú me dices ¿es cómo volverse a confesar de lo mismo eso, eso? ENTREVISTADO D: Claro, es como para no volverse a confesar de lo mismo. ENTREVISTADOR: Y, porque crees tú qué le pasa eso a los chiquillos. ENTREVISTADO D: Porque van conociendo más la vida o van haciendo más cosas. ENTREVISTADOR: Podrías tu colocar también en esa situación el tema de que hay algunos que ya dicen que no tienen fe, no creen en el sacramento, podrías considerar esa situación. ENTREVISTADO D: También po a medida del tiempo hay personas que van perdiendo la fe digo yo por hechos que le pasan a cada uno por distintos motivos, (suena el timbre). ENTREVISTADOR: Claro, y como tú que propondrías tú en esa situación para poder como remediar eso por ejemplo para que los chiquillos no pierdan incluso la instancia de confesarse o si no quieren confesarse por último, podría incluso recibir un buen consejo más allá de no me quiero confesar y me pasa esto y no sé. ENTREVISTADO D: Yo creo que incentivar, preparar y dar a conocer también ENTREVISTADOR: (Piensa), incentivar, dar a conocer, ¿Cómo en qué sentido incentivar?, ¿a qué te refieres con incentivar? ENTREVISTADO D: Que los sacerdotes estén con nosotros también no cuando nosotros por ejemplo les pidamos ayuda no, sino que estén preocupados si nos queremos confesar o sobre cualquier cosa. xxxviii    


ENTREVISTADOR: Tú dices que estén ahí. ENTREVISTADO D: Que estén ahí con uno. ENTREVISTADOR: O sea, mayor presencia de ellos ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Que estén como acompañando ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Acompañando no sé los grupos, los cursos, acompañando que ENTREVISTADO D: Motivando personalmente las personas o tener instancia. ENTREVISTADOR: Ok. O sea generará como un ambiente en el fondo para que, que genere esa situación, silencio…De la confesión que tuviste el año pasado ¿tienes buenos recuerdos de ella? o tienes malos recuerdos, te resultó fácil, te resultó difícil e que te paso a ti, como lo viviste, como lo sentiste. ENTREVISTADO D: Yo me sentí bien después de la confesión. ENTREVISTADOR: (Piensa). ENTREVISTADO D: Y mientras me confesaba me sentí como alivio como también de expresar lo que sentía cosas que no a cualquier persona le puedo decir. ENTREVISTADOR: Expresabas como, que sentimientos en el fondo brotaron en ti. ENTREVISTADO D: De hecho tranquilidad más que nada, me vino como la tranquilidad a mí mismo. ENTREVISTADOR: Después del. ENTREVISTADO D: La confesión. ENTREVISTADOR: Y, antes como estabas antes de. ENTREVISTADO D: Que a lo mejor antes tenía esa necesidad de llegar a ese punto de confesarme por primera vez y también de sentir si era positivo la confesión o no. ENTREVISTADOR: (Piensa). ENTREVISTADO D: De conocer. ENTREVISTADOR: Tú dice de sentir si era positivo y que pasa si te hubiera por ejemplo no sé te hubiera tocado con una hubieras salido medio mal de ahí no sé, te hubieran criticado mucho tú antes hablabai que te hubieran retao no sé. ENTREVISTADO D: A lo mejor no hubiera quedado con una buena impresión sobre la confesión. ENTREVISTADOR: Y, esa situación hubiera influido también para que en este momento no te quisieras por ejemplo. ENTREVISTADO D: Yo creo que por lo mismo. ENTREVISTADOR: Ok, o sea frente a esa situación una situación negativa, después no habría. ENTREVISTADO D: Otra circunstancia. ENTREVISTADOR: Para confesarse, y una situación positiva ENTREVISTADO D: Yo creo que sí dejaría abierto el camino ENTREVISTADOR: Dejarías más abierto ese camino para poder celebrar también ese sacramento eh, y durante la confesión te sentiste muy examinado, te hicieron muchas preguntas o fuiste tú más bien el que. ENTREVISTADO D: Fui yo más que nada. ENTREVISTADOR: Ah, ok. xxxix    


ENTREVISTADO D: Yo exprese las cosas que debía decir. ENTREVISTADOR: Y, en ese sentido la confesión se centro mucho en lo que tú dijiste o más bien en cómo salir de ahí, para mejorar. ENTREVISTADO D: Creo que ambas ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: Porque yo decía las cosas que sentía y a la vez recibía una respuesta. ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: Para mejorar. ENTREVISTADOR: Ah, ya, una... pa’ calmarse ok. Eh, entonces en ese sentido que actitud bien decías tú tendría que tener un sacerdote que confiesa. ENTREVISTADO D: Que haga sentir cómoda a la persona que se está confesando ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: Que dé consejo, que lo anime. ENTREVISTADOR: (Piensa), que le dé consejo, que lo anime. Ahora tú crees que una persona que se confiesa e le ayuda eso a mejorar en su vida cristiana. ENTREVISTADO D: Sí, creo que sí. ENTREVISTADOR: En qué sentido crees tú que le ayuda a mejorar cristianamente hablando. ENTREVISTADO D: Yo creo que después de eso más fe, más fuerza. ENTREVISTADOR: (Piensa), eh te ayuda acercarte al sacramento te acerca más a Dios, a Jesús ¿te ayuda? O nunca lo habías percibido desde esa. ENTREVISTADO D: Me ayuda a acercarse más a la Iglesia. ENTREVISTADOR: En qué sentido. ENTREVISTADO D: El tema de los sacerdotes más por todo el tema que ha habido incluso sobre sacerdote, entonces yo creo que una buena confesión también ayudaría a unirse con los sacerdotes, la Iglesia. ENTREVISTADOR: Ok. En el fondo formar una, no hacer distinciones no ok. En qué sentido como dices tú de los sacerdotes con toda la situación que ha pasado que es evidente que sale a cada rato en los medios de comunicación, ahora último también tuvimos una carta no sé si tú la habrás escuchado que salió una carta de los obispos que habla de las situaciones, e, e ¿en qué crees tú que le ayuda a la Iglesia propiamente tal? ¿Qué sentimientos floran a partir de ahí? De esta situación. ENTREVISTADO D: ¿Cómo? ENTREVISTADOR: En el fondo mira tú dices que una buena confesión ayuda, ayuda en ese sentido a la Iglesia ¿en qué le ayuda a la Iglesia? ENTREVISTADO D: En la misma gente, en creer, en que cada persona crea más y se acerca más a la Iglesia. ENTREVISTADOR: (Piensa), se acerque más a la Iglesia e tu amistad con Jesús, tu amistad con Dios si se puede hablar así, consideras a Jesús a Dios como un amigo, alguien cercano, alguien más lejano ¿cómo es tu relación con él? ENTREVISTADO D: Yo personalmente lo siento como alguien parte de mí, porque está conmigo en todo momento cuando le pido las cosas buenas, las cosas malas. xl    


ENTREVISTADOR: (Piensa). Y el sacramento te ayuda a esa amistad o es más, más bien indiferente sientes que no habría como una relación entre ese sacramento y tu relación con Jesús. ENTREVISTADO D: Yo encuentro que no, porque me ayuda como mas a mí personalmente. ENTREVISTADOR: Ah, ok. ENTREVISTADO D: Como para ser mejor yo. ENTREVISTADOR: Ok ya, te ayuda más a ti en tu persona más que a la relación con Dios mje. Ahora cuando te has confesado esa vez que cuentas tú que te confesaste e percibes tú, sientes que tienes algún cambio de actitud. ENTREVISTADO D: Mejore en los aspectos que estaba mal y me hizo cambiar. ENTREVISTADOR: Mejoraste en esa situación (Piensa). Ahora suponemos que recién te confesaste, saliendo de la Iglesia, del templo e esa confesión inmediatamente después que te confesaste te impulsa a vivir de otra manera, desde otra perspectiva, ¿te motiva? ENTREVISTADO D: Me dan ganas de hacer las cosas bien o de mejorar lo que hice. ENTREVISTADOR: Sientes tú que provoca entonces un cambio. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Y ese cambio ¿en qué lo percibes tú? a ver, ¿a nivel de pensamiento, a nivel de las actitudes o actuar de distinta manera?, ¿en la relación con las otras personas? ¿En qué percibirías tú todo eso? ENTREVISTADO D: En que uno piensa y actúa de diferente después de eso mismo hace mejorar la relación con las otras personas como la apreciación. ENTREVISTADOR: O sea hay un cambio. Eh, ahora una persona que no se confiesa de igual forma de otro que si se confiesa pongamos ese ejemplo uno que no se confiesa ¿vive igual como el que se confiesa? ENTREVISTADO D: Ya ENTREVISTADOR: Crees que eso es así, tu estarías de acuerdo con esa afirmación mira ¿da lo mismo confesarse porque yo veo gente que se confiesa vive de esta manera y veo este otro que no se confiesa?, vive de esta manera y en realidad los dos viven casi iguales por decirlo así, buenas personas, eh ¿tú qué crees eso es así oh, oh no?, ¿tú crees que hay un cambio especial entre esas personas o no? ENTREVISTADO D: Yo creo que eso cada no creo que se vea por ejemplo yo no lo puedo ver entre las dos personas, porque eso va depende de la persona y en la persona que a lo mejor si se confiesa se siente mucho mejor que la persona que no lo ha hecho. ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: En ciertos aspectos. ENTREVISTADOR: En ciertos aspectos. Entonces estarías tú de acuerdo con esa afirmación que el que se confiesa vive de una manera igual que de aquel que no se confiesa, ¿es lo mismo? ENTREVISTADO D: No es lo mismo, porque la persona que se confiesa a lo mejor e vive para ser cosas mejor y la otra persona vive pero haciendo las cosas bien no tiene como ese pensamiento de hacer las cosas mejor. xli    


ENTREVISTADOR: Como de esforzarse más. ENTREVISTADO D: Consigo mismo, con las cosas de él. ENTREVISTADOR: Ok, eh en ese sentido. Ahora, bueno el sacramento de la confesión esta solamente entre los cristianos solamente entre nosotros. Ahora un cristiano por ejemplo cachaí no sé si hay visto en las noticias lo que está pasando en Siria que hay hartos muertos que sé yo. Mira ahí en Siria hay mucho pocos cristianos y la mayoría es una población que son musulmanes ahí, he bueno ahí hay cristianos que han sido también matados, asesinados, muertos porque le echan la culpa un poco a Estados Unidos y que sé yo, que es el culpable de todo lo que está pasando en oriente y Estados Unidos es un país cristiano, entonces la culpa la tienen los cristianos, esa es como la lógica de caricatura, que en el fondo se justifica, con el cual los musulmanes no todos un grupo de musulmanes mata también a cristianos. ¿Tú crees que un cristiano debería perdonar igual que alguien que no es cristiano? como por ejemplo un Musulmán, un Budista o incluso alguien que se considera ateo o que no cree en Dios, o que un agnóstico un cristiano ¿deben perdonar igual que esas personas o debería perdonar de manera distinta? ENTREVISTADO D: Es que yo creo a lo mejor que las otras personas perdonan por hacerlo. ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: Porque quizá sienten como persona tiene que hacerlo. ENTREVISTADOR: (Piensa). ENTREVISTADO D: Pero el cristiano a lo mejor tiene otra mentalidad, perdona porque siente la necesidad o tiene ese pensamiento de hacerlo igual como JESUS lo hizo. ENTREVISTADOR: Eh, entonces y tu dirías que los cristianos no vivimos así. ENTREVISTADO D: Yo creo que en algunos casos a veces no. ENTREVISTADOR: Ah, ok. ENTREVISTADO D: Pero, los cristianos deberían serlo. ENTREVISTADOR: Entonces cual es el ejemplo que un cristiano debe seguir de modelo de perdón. ENTREVISTADO D: Perdonar, perdonar no sé con amor a lo mejor. ENTREVISTADOR: Y de quien sacarían ese ejemplo. ENTREVISTADO D: De Jesús. ENTREVISTADOR: De Jesús eso. Podríamos decir que un cristiano perdona igual que alguien que no es cristiano. ENTREVISTADO D: No. ENTREVISTADOR: O, no tendría. ENTREVISTADO D: Yo creo que no. ENTREVISTADOR: Tú dices que no, o no tendría por lo menos que perdonar de manera igual como nosotros. He ahora mira te vamos a poner en una situación: resulta que te llamó él…, no sé por, el coordinador de pastoral del colegio el P. Bernardo, y te pregunta ¿Sabes que necesito que tú me des unos consejos prácticos para que este modo de celebrar el sacramento, lo tenemos que cambiar, porque a lo mejor el hecho de llamar a todo el curso no nos sirve, no todos los chiquillos se confiesan, quizá tu curso se confesó el año pasado, pero xlii    


este año no y en tercero todavía no se confiesan mucho e como tú que sugerencias harías para poder vivir y celebrar ese sacramento, ¿cómo harías tú una celebración, si tú le tuvieras que decir a los padres? O incluso pongámonos en el caso que tú seas sacerdote y tienes que confesar a los chiquillos ¿cómo lo harías tú, que, que, qué cosa harías, los llamarías por curso, por grupo, sacarías algunos de la sala? ENTREVISTADO D: Yo creo que iría por sala o informaría sobre lo que es el sacramento y preguntaría quien de verdad quiere confesarse. ENTREVISTADOR: Perfecto. ENTREVISTADO D: Y el que no quiera se respeta y el que quiera lo confesaría. ENTREVISTADOR: ok, o sea. Y ¿cómo crees tú que debiera vivirse el sacramento?, ¿cómo lo tendría que vivir la gente, las personas?, en ese sentido ¿cómo crees tú que lo tendrían que vivir, con qué disposición tendrían que llegar las personas al sacramento? ENTREVISTADO D: Con una disposición como abierta a confesar todo o como con ganas de mejorar todo esa es como la idea del sacramento. ENTREVISTADOR: Con ganas de mejorar también, ahora del sacramento siempre se confiesa se dice lo que son los pecados, las ofensas cierto. Si yo, ofendo a otra persona y soy cristiano y ofendo a otra persona puede darse la posibilidad cierto tantas veces se da, estoy ofendiendo a Dios en eso. ENTREVISTADO D: Yo creo que sí como cristiano no deberíamos hacerlo. ENTREVISTADOR: Y ¿Dónde estaría Dios en el fondo al ofender a la otra persona? ENTREVISTADO D: Dios yo creo que estaría en la otra persona, yo estaría ofendiendo a la persona y a la vez a Dios. ENTREVISTADOR: (Piensa), he ahora tú crees que la confesión tiene que ver solamente con la relación con Dios o tiene también implicancia en la relación con los demás. ENTREVISTADO D: En la relación con los demás también, porque uno no se va a confesar solo para mejorar sino que se va a confesar para vivir mejor. ENTREVISTADOR: Y en ese sentido la confesión mejora, ayuda a la relación con Dios. ENTREVISTADO D: Sí porque a la vez a al hacer las cosas mejor uno con Dios también las hace, es que uno después de la confesión hace las cosas bien con los demás y a la vez eso hace mejor la relación con Dios. ENTREVISTADOR: ¿Por qué en la confesión a quien se le pide perdón? ENTREVISTADO D: A la como a las otras personas ENTREVISTADOR: A las otras personas. ENTREVISTADO D: Por las cosas que uno ha hecho. ENTREVISTADOR: ¿Y quién da el perdón ahí? ENTREVISTADO D: Dios ENTREVISTADOR: En la confesión. Al hacer la confesión mejora la relación con Dios. ENTREVISTADO D: Creo que sí ENTREVISTADOR: Con los demás. ENTREVISTADO D: Sí. xliii    


ENTREVISTADOR: Eh, hay gente que dice lo siguiente mira he dice se perdona por amor, estás de acuerdo, piensas que eso es así o no que crees tú de eso. ENTREVISTADO D: Yo creo que un cristiano perdona por amor ENTREVISTADOR: (Piensa) ENTREVISTADO D: Por amor a la otra persona y estoy de acuerdo con eso. ENTREVISTADOR: Tú dices es capaz de perdonar. Ahora cuando tú perdonas esto no es necesariamente del sacramento de la reconciliación pero uno como cristiano también tiene que perdonar a las demás personas, ¿qué es más fácil perdonar, que es más fácil a tus compañeros de curso, a los amigos, a familiares de que depende esa, esa situación, a quien es más fácil para ti perdonar? ENTREVISTADO D: A mí es más fácil perdonar a que sea gente que no es cercana a mí porque gente que más cariño tengo creo que menos daño me tendrían que hacer, si voy a perdonar es por algo, por algo que hicieron. ENTREVISTADOR: Entonces de ¿qué dependería el que te sea más fácil o difícil el perdonar? ENTREVISTADO D: De la persona a la que nombro. ENTREVISTADOR: Y esa persona en relación a ti como es: conocido, cercano, lejano no sé. ENTREVISTADO D: Como perdonar. ENTREVISTADOR: Sí para perdonar. Porque tú, que es más fácil perdonar. ENTREVISTADO D: La gente no tan cercana a mí. ENTREVISTADOR: Entonces de que depende esa facilidad, aunque sea más difícil perdonar de qué depende en tu caso. ENTREVISTADO D: Yo creo que perdono a personas que no son tan cercanas a mí por amor. ENTREVISTADOR: Que no son tan cercanas por amor. ENTREVISTADO D: Por amor a la otra persona. ENTREVISTADOR: O sea ¿el amor determina si es más fácil o difícil?, por ejemplo, una persona que tú quieres más, que amas más ¿te es más difícil, te sería más difícil? ENTREVISTADO D: Es que por algo es más cercano a mí, entonces y si me hizo algo grave creo que no me gustaría. ENTREVISTADOR: Y, si es por ejemplo un compañero de curso que tú saludas siempre, pero que no es cercano a ti. ENTREVISTADO D: Es que tampoco creo que lo que me haya hecho sea tan. ENTREVISTADOR: Y, si te hace algo complejo aunque tú no lo conozcas. ENTREVISTADO D: Yo creo que el perdón sale pero la relación queda ahí ENTREVISTADOR: Ah, ok, queda mucho más lejana. ENTREVISTADO D: Es lejana. ENTREVISTADOR: Y tú podrías seguir siendo amigo de alguien que te haya traicionado tu confianza. ENTREVISTADO D: En mi caso no, pero sí tendría el perdón mío. ENTREVISTADOR: ¿Tú lo perdonarías? ENTREVISTADO D: Sí, pero creo que no volvería a tener la misma confianza. ENTREVISTADOR: Perderías ahí como decir como un. xliv    


ENTREVISTADO D: Un lazo ENTREVISTADOR: Una cercanía. ¿Y por qué crees tú que romperías ese lazo? A pesar de que lo hubieras estado perdonando. ENTREVISTADO D: Porque la confianza, no sé,… y lo perdone como si fuéramos amigos, pero no como antes. ENTREVISTADOR:(Sonríe) y ¿te cuesta perdonar?. ENTREVISTADO D: A veces sí. ENTREVISTADOR: En que situaciones son las que te cuesta más perdonar. ENTREVISTADO D: Por ejemplo en las personas cercanas cuando cometen errores, cuesta más perdonar. ENTREVISTADOR: Te ha pasado eso ENTREVISTADO D: Yo creo que algo tan complejo no, pero como en la vida cotidiana sí. ENTREVISTADOR: Y crees tú que esa situación valdría la pena por ejemplo llevarla también a la confesión o dialogarla ahí esa situación. ENTREVISTADO D: Creo que sí. ENTREVISTADOR: ¿Por qué tú la dialogarías en la confesión? ¿Porque tú preguntarías orientación? ENTREVISTADO D: Porque sé que tengo no se entiende………… y a Dios ENTREVISTADOR: Y te diría cierto ahí ¿Qué razones y motivos hay para perdonar una persona? ENTREVISTADO D: Que somos cristianos, que toda la gente tiene derecho a equivocarse también y por esa razón. ENTREVISTADOR: (Piensa), y a pesar de que te cueste perdonar, igual eso, te llevaría justamente también a dialogar esa situación que decíamos denante, dialogar si cuesta perdonar. ¿Qué has sentido tú las veces que has pedido perdón, cómo lo has vivido eso? ENTREVISTADO D: Cuando yo he pedido perdón. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo tú has pedido perdón? ENTREVISTADO D: Una situación difícil. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO D: Porque es difícil pedir perdón cuando algo cometiste. ENTREVISTADOR: Que sentimientos porque te costaría tanto pedir perdón, que se te viene así. ENTREVISTADO D: Yo creo que más que nada arrepentimiento. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO D: Arrepentimiento de haberlo hecho. ENTREVISTADOR: Ah. ENTREVISTADO D: Y todo eso pedir perdón sería lo más. ENTREVISTADOR: ¿Sientes vergüenza algo así? ENTREVISTADO D: Vergüenza no si como un arrepentimiento conmigo mismo. ENTREVISTADOR: Como que te enojas contigo ¿algo así? ENTREVISTADO D: Claro ¿Por qué lo hice? ¿Por qué paso? xlv    


ENTREVISTADOR: Ok. Ahora ¿por qué es importante en ese sentido pedir perdón? ¿Cuál es la importancia del pedir perdón? ENTREVISTADO D: De a la vez pedir perdón a la otra persona es perdonarse a uno mismo. ENTREVISTADOR: ¿Por qué entonces es importante el perdón para pensarlo, reflexionarlo? ENTREVISTADO D: Para mejorar lo malo que uno hizo. ENTREVISTADOR: ¿Qué motivaciones tienes para pedir perdón a alguien? ¿Qué te motiva? ENTREVISTADO D: Yo creo que rehacer lo que hice mal y volver hacerlo y tener la instancia de otra oportunidad. ENTREVISTADOR: Y por ejemplo ¿te ha tocado que alguna vez alguien te pida consejo para pedir perdón a otra persona o te ha tocado a ti aconsejar a alguien para que pida perdón? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: En ¿qué situación por ejemplo? ENTREVISTADO D: Yo creo que a amigos más que nada. ENTREVISTADOR: Situaciones de que tipo han sido esas que te ha tocado aconsejar para algún tipo familiar, con la polola, con los amigos o en el colegio, compañeros de curso eso. ENTREVISTADO D: Yo creo que entre amigos, con la polola o entre mismos amigos o amigos en común. ENTREVISTADOR: Ya ENTREVISTADO D: Cuando han tenido errores y uno ayuda al otro para que le vaya a pedir perdón, para que mejoren las cosas eso. ENTREVISTADOR: ¿Crees que tú que el sacramento ayuda para que una persona tenga consecuencia o viva mejor su vida cristiana? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: En que lo notarias tú, que elementos le ayudarían en su vida cristiana del sacramento. ENTREVISTADO D: Realizar las cosas bien, el amor, hacerlas mejor aún. ENTREVISTADOR: Mejor aún, y esa situación ayudaría también con los demás. ENTREVISTADO D: Sí, al mejorar uno mejora también con los demás. ENTREVISTADOR: Y con Dios. ENTREVISTADO D: También. ENTREVISTADOR: A ver he ahora ¿cómo crees tú que se relaciona el sacramento con el perdón de los demás? ¿Porque yo me confieso, digo mis pecados, pero eso tiene relación con los demás, como se relacionaría según el sacramento en la relación con las personas? ENTREVISTADO D: en que uno cambia, tiene otra mentalidad antes de hacerle algo malo a una persona va a pensar antes, esto está mal esto no lo debo hacer ENTREVISTADOR: Si por ejemplo, sólo por preguntar en el grupo de la casa juvenil los chiquillos han tenido instancias de confesión. ENTREVISTADO D: En comunidad 2 se presenta esa instancia antes de confirmarse. ENTREVISTADOR: Antes de confirmarse, ya, por lo que has visto ahí hay como un espíritu, tiene algo de experiencia, si tú has visto algo de eso se motivan para confesar. xlvi    


ENTREVISTADO D: Sí, es que ya llevan como dos años y es por lo que uno quiere no está obligado a estar ahí, entonces las personas que asisten ahí lo hacen por una motivación cada uno. ENTREVISTADOR: Con una motivación, he ¿crees tú que este sacramento es importante? o en realidad es como todos los otros sacramentos pero no es que sobresalga otro no. ENTREVISTADO D: Es importante para la persona, para crecer como persona, para mejorar como persona. ENTREVISTADOR: Para mejorar. He, si tú tuvieras que decir algo más ¿qué más agregarías?, ¿qué dirías frente a esta situación? ENTREVISTADO D: Afirmaría que es positivo, que hace bien, que ayuda mucho mejor a la relación con los demás. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que a tu curso le faltaría un sacramento, porque como están las relaciones? ENTREVISTADO D: Hay veces que hay compañeros que se faltan el respeto a veces yo creo que si uno mejoraría esa parte antes de hacerlo lo pensaría y habría como más compañerismo con el otro, más cariño. ENTREVISTADOR: Es un curso unido el tuyo o no ENTREVISTADO D: Sí, pero de repente entre broma y broma ENTREVISTADOR: En todos lados pasa, se van sacando trapitos al sol y van hiriendo, van rompiendo las buenas relaciones con los demás, Qué crees tú que el sacramento de la reconciliación podría, por ejemplo a los papás, en qué crees tú en la familia, en los papás a nivel general ¿crees que podría ser una buena instancia para ayudarlos a ellos? ENTREVISTADO D: Si se tuvieran que confesar. ENTREVISTADOR: Si ellos se tuvieran que confesar, tus parientes, tus padres. ENTREVISTADO D: Si, sería mejor, de ellos sería una mentalidad distinta hacia mí si mi padre se quisiera confesar creo que sería una relación distinta. ENTREVISTADOR: ¿Es necesario el sacramento? O una persona o un cristiano no necesitan confesarse. ENTREVISTADO D: Creo de vez en cuando sí, quizá no siempre y tan seguido hay veces que es necesario. ENTREVISTADOR: ¿Qué tan seguido según tú, tendría que ser el sacramento, lo óptimo para una persona? ENTREVISTADO D: Un tiempo definido no creo, depende de la persona, de como uno se siente y si la persona esta hiriendo mucho sería necesario el sacramento para volver a empezar y sentirse mejor. ENTREVISTADOR: Tú dices que dependerá del tiempo de cada persona, pero más menos cuanto sería el máximo tiempo que tendría que dejar de pasar para confesarse. ENTREVISTADO D: No creo que más de un año, un año está lleno de situaciones, por ejemplo en el colegio en un curso ya en ese año se ha vivido mucho. ENTREVISTADOR: Y, ayuda justamente ahí. Bueno nosotros hemos hablado un poco de lo que es el sacramento de la reconciliación, de la confesión ¿cierto?, cómo ha sido tu propia experiencia, cuándo te confesaste, que imágenes tenías, luego entramos en el tema si había xlvii    


relación entre la confesión y la vida. Dentro de tu vida cotidiana te ayudó en tu relación en tu casa, con los compañeros, en tu casa, los amigos haber ¿te ha ayudado el sacramento de la reconciliación en eso? ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Te ha ayudado y crees que les podría ayudar a otros. ENTREVISTADO D: También. ENTREVISTADOR: A otros ¿Por qué? ENTREVISTADO D: Porque mejora la persona. ENTREVISTADOR: Y como la mejora que ocurre ahí para que mejore. ENTREVISTADO D: Una motivación de hacer las cosas mejor, de no seguir haciendo las cosas que estaba haciendo mal. ENTREVISTADOR: O sea ¿lo que te dicen te motiva, ya, o sea, hay buena palabra? ENTREVISTADO D: O quizá no una palabra tan motivante al decirlo uno se siente capaz de volver a realizarlo. ENTREVISTADOR: Se siente más liberado, agregarías algo más respecto al sacramento propiamente tal. ENTREVISTADO D: No nada. ENTREVISTADOR: Entonces Fabián 1 para no confundir, Fabián muchas gracias de verdad, muy contento por la entrevista, muy agradecido, es un trabajo para la universidad, estos son datos que después vamos a extraer más información, tienes clases ahora o no. ENTREVISTADO D: Sí. ENTREVISTADOR: Que clase tiene ahora. ENTREVISTADO D: Química. ENTREVISTADOR: Química están viendo las valencias o todavía no. ENTREVISTADO D: Estamos viendo química orgánica. ENTREVISTADOR: Química orgánica, es bonito, pero hay que estudiar harto.

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Entrevista E ENTREVISTADOR: (nombre) ¿cómo estás? ENTREVISTADO E: Bien y ¿tú? ENTREVISTADOR: Bien (Nombre) bien…. Este es un trabajo y es completamente confidencial, ciertamente ahora va a salir tu nombre, (Nombre), de hecho en la grabación pero es para que después nosotros no nos confundamos con las entrevistas para después transcribirlas…pero es una cosa que es de método…porque en el fondo después en el método vas a quedar con una letra para que no pienses que estoy respondiendo bien o mal…y lo vamos a grabar como ya estamos haciendo acá para ser más fiel a lo que tú nos vas a compartir. ¿(Nombre) en que curso estás? ENTREVISTADO E: En segundo medio ENTREVISTADOR: Eh, participas acá pastoral en la obra salesiana de la cisterna. ENTREVISTADO E: Sí. Sí, en la casa juvenil pero en cas ENTREVISTADOR: ¿Cuánto tiempo llevas allí? ENTREVISTADO E: Dos años, este sería el segundo, pero ya participe antes en ENE ENTREVISTADOR: En ENE. ENTREVISTADO E: Dos años. ENTREVISTADOR: Entonces tienes experiencia en pastoral asociativa. ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Te estás preparando para algo, para un sacramento. ENTREVISTADO E: Para la confirmación. ENTREVISTADOR: Para la confirmación…..mira lo que queremos hacer son preguntas con respecto al sacramento de la confesión, ¿ubicas tú el sacramento? ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Ya, quisiera comenzar preguntándote bueno, sí, aquí en el colegio o también cuando estás en la casa juvenil, ¿existe la instancia de poder vivir el sacramento o en el curso ha habido instancias se ha podido vivir el sacramento propiamente tal? ENTREVISTADO E: Pero vivir el sacramento te refería. ENTREVISTADOR: A confesarse. ENTREVISTADO E: Al confesarse, sí, hay varios momentos en el que uno puede confesarse. En momentos que uno quiera., con el cura a pedirle que le ayude a confesarse hacer el….porque él es el que te ayuda…él es el intermediario entre en la relación al confesarse eso uno puede ir en cualquier momento, sí, hay instancias. ENTREVISTADOR: entonces…hay instancias…han tenido por ejemplo una vez, por ejemplo que hayan llamado al curso todos, para los que quieran se confiesen… ENTREVISTADO E: Sí…varias veces de hecho hace poco… yo fui y fueron varios. ENTREVISTADOR: Y eso ¿pasa todos los años? ENTREVISTADO E: Sí todos los años hacen lo mismo, hay años que lo hacen más seguido otros que menos y a veces que casi ni lo hacen pero igual lo hacen. xlix    


ENTREVISTADOR: Ya, por lo menos una vez en el año hay una instancia. ENTREVISTADO E: Sí, sí ENTREVISTADOR: Ahora, tú qué crees de esas instancias. En el fondo esas son liturgias penitenciales, ¿crees tú son buenas, ayudan o no ayudan? No sé. ¿Qué opinión tú tienes de ellas? ENTREVISTADO E: Yo opino que son buenas porque uno como que puede también incluso momentos para reflexión sobre sí mismo, como lo está haciendo uno en la vida encuentro que es necesario que sirve harto. ENTREVISTADOR: ¿Cuánto tiempo llevas tú llevas acá en el colegio? ENTREVISTADO E: Yo estoy desde kínder. ENTREVISTADOR: Ah, desde kínder. ENTREVISTADO E: Diez años en el colegio. ENTREVISTADOR: Como diez años acá en el colegio. Y, ¿tú crees que son provechosas a nivel, no sé, individual a nivel de cada uno, de cada persona a nivel de todo el curso crees que puedan ser también provechosas o no tanto, eh, crees que sería bueno?, Que sé yo. ENTREVISTADO E: Creo que es más provechosa individualmente porque hay muchos que disfrutamos el momento al confesarnos, reflexionando y hay otros que no lo importante….entonces yo creo que es mejor individualmente si se hace así la confesión como grupo algunos se lo van a tomar para la chacota o van a molestar no más y otros se lo van a tomar de verdad, yo creo que es mejor personal. ENTREVISTADOR: Y, o sea las liturgias penitenciales hacerlas más personalizadas en ese sentido. ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: No llamar a todo el curso. ENTREVISTADO E: Sí, es que nos llaman a todos, y cada uno habla solo, con el cura igual entonces es individual pero no falta en el momento que uno sale de la confesión y va rezar o algo así y escuchas algunos riéndose, algunos molestando. ENTREVISTADOR: Ok, tener ese cuidado en el fondo. ENTREVISTADO E: Sí ENTREVISTADOR: ¿En qué crees tú que podrían ser provechosas estas instancias, en que crees tú ayuda? ENTREVISTADO E: ¿En qué ayuda? Ayuda en la unión de… en el mismo lazo por lo menos de conocer al cura, conocer a las demás personas, puede ayudarnos en ver que esta con problemas de repente porque uno al final no se da cuenta y uno se confiesa y se cuenta que tiene varios problemas y uno mira el del lado y se da cuenta que también está con varios problemas ayuda como a forma lazos. ENTREVISTADOR: Ahora aquí en el laboratorio ya sea en el colegio también en la obra en total… ¿hay sacerdotes disponibles para poderse confesar en cualquier momento independientemente de estas liturgias cuando llaman al curso?

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ENTREVISTADO E: Se supone que sí…nos han dicho que siempre que uno que quiera confesarse vaya y le diga al padre y uno se puede confesar, pero yo no sé personalmente porque yo no he ido personalmente a decirle al padre, "padre me quiero confesar", entonces….se supone que sí. ENTREVISTADOR: No has tenido la experiencia. ENTREVISTADO E: No he tenido la experiencia. ENTREVISTADOR: Pero se avisado que… ENTREVISTADO E: Sí, se ha avisado que sí. ENTREVISTADOR: Retomando el tema de la liturgia penitencial, ¿cuántos son en tu curso? ENTREVISTADO E: En mi curso son 32. ENTREVISTADOR: Eh, más menos, ¿Cuántos se confesaron este año? ENTREVISTADO E: La última vez que fuimos…. Fueron como diez, fueron diez porque estamos en clases y algunos no quisieron salir, y algunos salimos igual, otros no quisieron y otros llegaron después y luego se… perdimos la cuenta ENTREVISTADOR: Ah, ok. El año pasado igual hicieron liturgias así. ENTREVISTADO E: El año pasado. Sí también. ENTREVISTADOR: Y los llevaron a la Iglesia. ENTREVISTADO E: A la capilla. ENTREVISTADOR: Y, allí estuvieron, y allí más menos ¿cuánta gente se confesó el año pasado? si tú calculas…. ¿cuántas veces fueron? ENTREVISTADO E: Me acuerdo que el año pasado fui una vez… ENTREVISTADOR: Y de esa ¿cuántos niños se confesaron? ENTREVISTADO E: De haber sido unos cincuenta… es que tampoco los llevan a todos juntos llevaron algunos de segundo y otros de primeros…hicieron algunos grupos. ENTREVISTADOR: Ah, ¿hicieron una mixtura? ENTREVISTADO E: Sí, entonces habían varios esperando al cura que querían ENTREVISTADOR: Ah, más o menos cincuenta. Ahora ¿qué crees tú que características debería tener un sacerdote para confesar?, ¿Cómo tendría que ser un sacerdote para ser un buen confesor? ENTREVISTADO E: Tiene que ser cercano, debería ser como padre, respecto al cura padre, padre, porque la vez que yo me confesé, me confesé con el P. Bernardo que es padre de la casa juvenil y todo y esta como súper cercano a nosotros es súper simpático me sentí más en confianza con el que con cualquier otro padre entonces esperaba que estuviera desocupado para ir con él. ENTREVISTADOR: Siendo que había otro sacerdote. ENTREVISTADO E: Sí,….siendo que había otro. ENTREVISTADOR: Eh, eso….ahora tú…no sé si han visto en la clase de religión, en los buenos días, cosas así les han hablado del sacramento de la confesión. ENTREVISTADO E: Sí, nos han hablando…porque incluso el coordinador de la casa juvenil es mi profesor jefe y profe de religión…entonces nos conversaba. ENTREVISTADOR: Ah, y ¿qué sabes tú de lo que se dice de la confesión… de la reconciliación? li    


ENTREVISTADO E: Es como confesar todos los pecados y que sean perdonados los pecados de toda la vida…frente al padre, en el cual se usa al padre al cura como un intermediario… ENTREVISTADOR: Ahora tú…. ¿Tú viste algún recuerdo antes, antes que te confesaras? de qué alguien se haya confesado. ENTREVISTADO E: De mi hermano, hermano mayor que también estuvo en la casa juvenil entonces me contó cuando se había confesado…y todo… ENTREVISTADOR: ¿hace cuánto tiempo más menos eso? ENTREVISTADO E: Como hace uno…. No sé…se confesó antes de la primera comunión…como la primera vez que uno se confiesa…igual hace tiempo si tiene 20 hace eso diez o doce ….años atrás. ENTREVISTADOR: Hace como diez, once años atrás, y, Él te contó algo… ¿cómo había sido? ENTREVISTADO E: No, no me contó todo, me contó que uno va frente al padre le confiesa los pecados y los perdona pero no me conto más allá. ENTREVISTADOR: Y partir de eso ¿qué te contó, qué idea te hiciste del sacramento? ENTREVISTADO E: Me hice una idea que iba hacer complicado decirle las cosas que yo he hecho alguien que no conozco mucho por eso pensé que iba costar mucho pero al final no costó. ENTREVISTADOR: Esa, fue como la idea que te formaste a partir de...qué edad tienes tú cuándo él se confesó en ese tiempo. ENTREVISTADO E: Seis, siete. ENTREVISTADOR: Más menos…. ¿te has confesado evidentemente alguna vez? ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: La primera vez que te confesaste ¿hace cuándo fue? ENTREVISTADO E: Fue cuando estaba en quinto, cuando iba hacer la comunión, la primera comunión hace cinco años como unos once años. ENTREVISTADOR: Cinco, seis a los atrás más menos, ¿alguien te preparó para confesarte? ENTREVISTADO E: Como prepararme no, me dijeron que tenía decir lo que yo sentía que tenía que decir, decir como lo más grave para perdonarme para hacer la comunión. ENTREVISTADOR: Y ¿quién te dijo eso? ENTREVISTADO E: Mi mamá. ENTREVISTADOR: Y ¿en la catequesis se dijo algo? ENTREVISTADO E: Si la catequesis también…ahí nos preparaban para eso. ENTREVISTADOR: Y ¿cuándo te confesaste esa vez, el sacerdote te ayudó un poco o fue como escuchar no más? ENTREVISTADO E: Sí me ayudó un poco porque sabían que era la primera vez que todos íbamos a confesarnos…antes de la comunión cuando nos sentamos junto a los padres, nos decían que estuviéramos tranquilos que ellos como que no se iban acordar de lo que nosotros le decían, que tampoco era la idea, además que después le hablan a muchas personas después….así que teníamos que confesar lo que nosotros sintiéramos y tranquilos. ENTREVISTADOR: Y, esa vez que te confesaste, ¿dónde te confesaste, aquí en el colegio? ENTREVISTADO E: Acá en el colegio, en el templo… ENTREVISTADOR: Ah, en el templo…y el sacerdote estaba sentado en una silla, o estaba en el confesionario. lii    


ENTREVISTADO E: Estaba sentado en las bancas que hay, había uno más atrás, había uno que estaba más adelante…estaban dispersos, nosotros estábamos sentados todos juntos en ciertas bancas y cuando uno veía que el padre que uno quería estaba desocupado iba… ENTREVISTADOR: Y, ¿el tiempo cuándo te confesaste, esa primera vez, fue, saliste de clases, fue un tiempo fuera de clases? ENTREVISTADO E: No, fue un día en la mañana. Que nos dijeron, y que ya nos habían dicho de antes…nos dijeron tal día nosotros vamos a llevar los que van a confesarse a los que van hacer la comunión y todo, entonces todos los que iban hacer la comunión salieron todos juntos. ENTREVISTADOR: Ah, ok. ENTREVISTADO E: En ese día no hubo ni clases en la mañana, después sí, pero en el momento no. ENTREVISTADOR: Entonces ¿quién te acompañó en tu primera confesión? ENTREVISTADO E: Cuando me confesé…mis compañeros estaban, y amigos. ENTREVISTADOR: Que también estaban. ENTREVISTADO E: Que también se iban a confesar. ENTREVISTADOR: Porque que también se iban a confesar porque también iban hacer la primera, la comunión, ¿cuál era entonces tu motivación inmediata para ir a confesarte? Ah. ENTREVISTADO E: ¿Mis motivaciones? ENTREVISTADOR: Sí. ENTREVISTADO E: Era…. (Silencio)…la primera comunión, que era lo que quería…era confesarme para hacer la primera comunión. ENTREVISTADOR: Esa fue ¿cómo la…? ENTREVISTADO E: Esa. Fueron las ganas para confesarme. ENTREVISTADOR: Y, cómo te resultó en esa oportunidad. ¿Cómo fue?, ¿una experiencia agradable, fue…? ENTREVISTADO E: Al principio fue como me costó, porque fui con el padre, y me sentía como tímido, si se podría decir, porque al padre tampoco lo conocía personalmente como para contarle todo además que yo tampoco le cuanto muchas cosas a nadie…fue raro….al final le conté todo el padre fue súper simpático. ENTREVISTADOR: Se podría decir que fue una bonita experiencia. ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Ah, Ya, hoy en día ¿cuántas veces crees que te has confesado? Tirando un número aproximativo. ENTREVISTADO E: Unas cinco veces. ENTREVISTADOR: Cinco, seis veces más menos, eh ¿con cuánta frecuencia más menos te confiesas tú? ENTREVISTADO E: Así confesarme frente al cura….cuando nos dicen en el colegio, no por iniciativa propia…cuando en el colegio nos dan el tiempo. ENTREVISTADOR: Ah. ENTREVISTADO E: No por iniciativa propia. liii    


ENTREVISTADOR: ¿Cuándo es tema? Ah, ¿Cuándo llaman? Y tú dices ah…y tú aprovechas, y cuáles han sido tus motivaciones en esas oportunidades que te has confesado. ENTREVISTADO E: Mis motivaciones en sí las ganas de liberarme de ciertos pesos de cosas malas, o de cosas que prefiero confesarla y sentirme mejor así como psicológicamente. ENTREVISTADOR: Y, si por ejemplo no sé, tuvieras una necesidad importante de confesarte acudirías a un sacerdote fuera del tiempo destinado para confesarte que te da el colegio… ENTREVISTADO E: Si fuera algo tan importante y estuviera tan desesperado por contarlo sí lo haría. ENTREVISTADOR: Y ¿cómo te has preparado para celebrar el sacramento? ENTREVISTADO E: La verdad… (Silencio)… no me he preparado así como mentalmente como pensando y pensando…pero si me he preparado…cuando vengo a la casa juvenil en aprovechar todas las instancias que nos enseñan y nos preparan…no es que he estado en mi casa pensando cómo va hacer que voy a decir…eso no…además hago la confirmación el próximo año así que no he estado pensado en eso. ENTREVISTADOR: En ese sentido podrías decir tú que las motivaciones las cuales has tenido para el sacramento han pasado no tanto como para ver la preparación sino para algo más importante para ti, algo importante a ti. ENTREVISTADO E: Es que yo creo que es súper importante para mí personalmente porque tengo fe, creo en Dios y quiero confesarme así como contarle todo lo que he hecho ahora…y que me perdone. ENTREVISTADOR: Y, en ese aspecto ¿has percibido en tu vida qué es celebrar el sacramento?, ¿has tenido algún cambio?, ¿te ha ayudado a crecer? ENTREVISTADO E: Sí, me ha ayudado a cambiar varias actitudes (silencio) varias como personalidades si se puede decir…o facetas. (Silencio) ENTREVISTADOR: Ya, en ese sentido ¿te ayuda?, ¿tú qué prefieres para ti, poder confesarte siempre con el mismo sacerdote o ir variando? ENTREVISTADO E: Me gustaría es que, como raro seguir con el mismo, porque a los padres los van cambiando de lugar pero a mí me gustaría seguir confesando con el último padre que me confesé, con el padre que es de la casa juvenil. ENTREVISTADOR: Tú prefieres eso, o sea prefieres un confesor estable. ENTREVISTADO E: Alguien que conozco ENTREVISTADOR: Eso…por qué el tema que conoces…porque es tan importante eso. ENTREVISTADO E: Porque es más cómodo, cómodo contarle alguien que uno conoce, que no conoce. ENTREVISTADOR: ¿Has tenido la oportunidad de ir a otras iglesias acá en Santiago, algún santuario, no sé algún santuario, a los Andes? ENTREVISTADO E: A otras iglesias, sí, he tenido la oportunidad por la casa juvenil y a otras iglesias por retiros y cosas del colegio, he visto varias iglesias. ENTREVISTADOR: Te lo pregunto porque si en esas iglesias también pudo haber sacerdotes confesando. liv    


ENTREVISTADO E: Sí, sí he visto pero no he ido (risas). ENTREVISTADOR: No te has atrevido. ENTREVISTADO E: No es que no me haya atrevido sino que no he tenido la necesidad de ir. ENTREVISTADOR: ¿Cuál es esa necesidad para ir a confesarse?, ¿cuál es esa? ENTREVISTADO E: La necesidad de sentirme bien, interiormente cuando he pasado por malos momentos o he sentido cosas que no he debido hacer. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo has vivido el sacramento y has salido después de él, cómo te has sentido? ENTREVISTADO E: Yo me siento mejor, me siento más libre como más tranquilo interiormente. ENTREVISTADOR: ¿Acá en la obra de la Cisterna es fácil acceder al sacramento…o es difícil para ti acercarte al sacramento? ENTREVISTADO E: A mí se me hace más fácil porque he estado desde chico acá, por el ambiente que tengo y se me hace más fácil. ENTREVISTADOR: O sea el ambiente que hay aquí ¿te ayudaría?, por ejemplo ¿qué cosas en este ambiente te ayudarían en la celebración del sacramento? ENTREVISTADO E: El ambiente aquí…es que la mayoría vive el sacramento entonces uno se siente como más acogido por todo el grupo de curso, de amigos, de la casa juvenil y del todo el colegio, como que uno va acompañado y no va solo…es mejor así. ENTREVISTADOR: Como que van en patota. (Risas) ENTREVISTADO E: Sí, en patota. ENTREVISTADOR: Eh, ahora sin embargo lo que tú dices es interesante, pero en muchos cursos en la mayoría de los cursos el tema es que lo chiquillos no se confiesan mucho, a medida como que pasa el tiempo, van dejando de lado el sacramento, eh, ¿tú qué piensas de esa situación y por qué crees que se da? ENTREVISTADO E: Se va dejando de lado por el tema de la fe de algunas personas, uno tienen más fe otros menos y en otros casos el tema que… cuando está en el colegio esta como constantemente en el colegio rezando, está constantemente los profesores hablándole de esto, está como en el ambiente…y cuando dejan el colegio ya no están los profesores hablando de eso…entonces como que terminan dejando la fe si se puede decir…y vuelven a la fe por alguna necesidad. ENTREVISTADOR: ¿Te ha tocado percibir esa situación por ejemplo en tu curso…de quienes que algunos se alejan de la fe y luego por alguna situación, necesidad vuelven a la fe? ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Alguna situación, sin dar nombre por supuesto. ENTREVISTADO E: (Risas), Situación gente, compañeros que se han visto todo el año haciendo nada y quien llega al final de año y están con problemas de repitencias o algo así y ahí se acuerdan de la fe y de pedir que la ayude a pasar….la mayoría. (Muchas risas)

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ENTREVISTADOR: Y, ahí recurren para pasar de curso….y has visto algunos casos de compañeros de curso o casa juvenil…de chiquillos que se acercan con una fe….no quiero decir más profunda…pero por lo menos que no dependen de que van porque van a pedir algo. ENTREVISTADO E: Sí, hay gente que conozco que van a la casa juvenil que van del colegio y de otro lado que tienen mucha más fe que yo, si se puede decir así,…cuando les toca hablar se sienten más como…iluminados…si se puede decir así por la fe y comentan que rezan más seguido y rezan en la noche y yo no soy así. ENTREVISTADOR: Esa situación…. Ahora crees tú que esos jóvenes que no se están confesando… se están perdiendo de algo que les podría ayudar o en realidad… mira…igual pueden seguir viviendo y vivir bastante bien así como están. ENTREVISTADO E: Yo creo que pierden como momentos en los que uno puede aparte de reflexión uno puede madurar…uno puede madurar ciertas cosas al confesarse… es madurar en la vida y reflexionar como va uno en la vida y las personas que no se confiesan pierden esas instancias y después más adelante lo pueden lamentar. ENTREVISTADOR: ¿No te ha tocado situaciones tampoco para conocer eso? ENTREVISTADO E: No, porque estamos todavía estamos chicos. ENTREVISTADOR: Pero tú percibes no se te preguntó algunos de eso compañeros que están en su curso y que de alguna manera no están bien, le ayudaría el tema de acercarse al sacramento sería positivo para ellos. ENTREVISTADO E: Sí, estoy seguro que sí, le ayudaría de alguna u otra manera en la vida. ENTREVISTADOR: Ahora tú me habías contado que has celebrado varias veces el sacramento de reconciliación y todo lo demás cuál ha sido la confesión más importante que recuerdes con más cariño. ENTREVISTADO E: La última, fue como hace dos meses, me recuerdo más de esa, porque estoy como más grande he tenido como más cosas que confesar y como que reflexioné más después por eso me recuerdo más de esa. ENTREVISTADOR: Oye, en tu casa, en tu hogar hay otras personas, has tenido ejemplo de personas que se hayan confesado. ENTREVISTADO E: Mi hermano, mi mamá y papá también…pero mi papá lo hizo por el sentido de casarse de tener los sacramentos hechos para casarse por la iglesia y mi mamá lo hizo porque desde chica más creyente que todos en la familia, mi hermano igual que yo por el colegio por la enseñanza y por la mamá. ENTREVISTADOR: Has tenido…has recibido esa enseñanza…tú me contabas de esta confesión con harto cariño, podemos decir que es una de las más importante, ¿por qué recuerdas esta confesión con tanto cariño? ENTREVISTADO E: Porque me llamaron justo en el momento en el que sentía que tenía que confesar cosas entonces fue como en el momento preciso y sentí que me ayudó bastante. ENTREVISTADOR: ¿Entonces fue como justo?, Y, ¿qué te sucedió después de la confesión? ¿Qué sentiste? ENTREVISTADO E: Me sentí mucho mejor, más tranquilo respecto a lo que tenía que confesar… más ganas de seguir enfrentando la vida con más alegría y todo… lvi    


ENTREVISTADOR: Ahora cuál es… tú por ejemplo….fueses obispo, papa (risas) y tuvieras que escribir una carta, por ejemplo a todos los sacerdotes que confiesan, tú que recomendaciones prácticas le darías a esos sacerdotes, ustedes hermanos que confiesan deberían ser de esta manera, cuál sería la actitud de un buen sacerdote… ENTREVISTADO E: Yo creo que diría…tendrían que ser más cercano a la persona que van a confesar no solo en el momento que se vaya a confesar sino siempre…porque uno se va a confesar de repente mira a un cura que no es cercano y como que se acerca muy poca gente y los curas cercanos están permanentemente con gente confesando así que yo le diría…. Que escuchen bien lo que van a decir. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ¿Te ha tocado alguna experiencia en que no se escuche bien que tú digas algo y el sacerdote diga otra? ENTREVISTADO E: Una vez como que yo le confesé algo y él no me entendió mucho, pero quizás fue por mí… que no me expliqué también. ENTREVISTADOR: Sí, también pasa, también esa situación, ahora crees tú que el sacramento de la reconciliación, eh, mejora tu amistad con Dios con Jesús. ENTREVISTADO E: Sí, mejora más, porque uno al confesar esas cosas no le confiesa las cosas al cura como tal, sino a Dios y allí uno siente como que…ese lazo más fuerte. ENTREVISTADOR: Y ¿tú percibes que el sacerdote es intermediario de alguna manera? ENTREVISTADO E: Yo, siento que sí. ENTREVISTADOR: ¿O él se coloca allí? ENTREVISTADO E: No porque las veces que me ha tocado confesarme, los curas me han respondido lo que Dios me diría, lo que como Dios me aconsejaría. ENTREVISTADOR: Y, las palabras que han sido, han sido de juez o han sido palabra de sanación de optimista, ¿cómo ha sido? ENTREVISTADO E: No, no han sido palabras como que tú tienes que ser así, sino como tú trata de ser así, trata de cambiar, trata de ser mejor así como palabras de amigos que como orden. ENTREVISTADOR: ¿Cómo un juez dictando sentencia…? has esto, esto, esto. ENTREVISTADO E: Claro. ENTREVISTADOR: Entonces podemos afirmar que te ayuda en tu amistad con Dios con Jesús…y como te ha ayudado en qué situaciones. ENTREVISTADO E: Me ayuda en el sentido de que al sentirse como más amigo, más cercano cambia muchaaa la forma de ser que tiene uno a veces formas malas de ser de actuar de responder o cosas que pueden caer mal entonces uno siente que tiene que seguir como el ejemplo que dejó Jesús…y ayuda a ser mejor con todos. ENTREVISTADOR: Por ejemplo, el tema de participar en la casa juvenil. ¿Te ha ayudado a ser más profundo a vivir el sacramento o antes de estar en la casa juvenil has tenido una comprensión y entiendes mejor el sacramento? ENTREVISTADO E: no, estando en la casa juvenil…uno aprende más sobre eso, mucho más entiende a parte de entender te dan más ganas de confirmarte y estar en el grupo. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? dan más ganas, ¿qué se genera? lvii    


ENTREVISTADO E: La casa juvenil es un ambiente como que hay mucha amistad, entonces uno se siente más amigo con Dios y como que dan más ganas de estar en contacto con él. ENTREVISTADOR: Y, un medio para sentirse cercano a Dios. ENTREVISTADO E: Es estar en el grupo. ENTREVISTADOR: En el grupo….ahora sin embargo hay muchas situaciones que pasan, y, por ejemplo ¿para que aquellas personas que no se confiesan habría un cambio de actitud para ellas si se confesaran? ENTREVISTADO E: Yo creo que la mayoría de las personas si porque hay personas que no se confiesa que les podría ayudar en algo pero hay personas que no se confiesan porque no quiere… no le importa nada y yo creo que esa gente no le provoca nada. ENTREVISTADOR: Y en tu situación personal, provocó cambios. ENTREVISTADO E: ¿La confesión? Sí, sí provocó cambios. ENTREVISTADOR: Y, a qué nivel estarían esos cambios, a nivel de la familia, de los amigos, compañeros de curso, de la polola, eeee no se con Dios, eh. ENTREVISTADO E: Yo encuentro que en mí provoca cambios en todos los sentidos que dijiste, trato de cambiar me manera de ser a una mejor entonces eso termina afectando a parte de mí a todas las otras personas. ENTREVISTADOR: Haber supongamos que recién te confesaste, estas saliendo de la confesión ¿qué te impulsaría a ti a actuar de otra manera? ENTREVISTADO E: Me motivaría de seguir mejorando algunas actitudes que tengo y de ser mejor persona. ENTREVISTADOR: Ahora, yo te pregunto hay personas que se confiesan y viven de una manera y hay personas que no se confiesan y pueden vivir de la misma manera de aquellas que se confiesan, ¿qué crees tú de esa situación? ENTREVISTADO E: Yo creo que puede ser así porque encuentro que confesarse puede ayudar a cambiar pero no obliga…porque hay personas se confiesan trata de cambiar y no pueda y siga de la misma manera…y personas que no se confiesan pero tiene su manera de ser que quizás puede ser mejor de las personas que se confiesan. ENTREVISTADOR: Tú recién hablaste el tema de la libertad, la señalaste de la libertad ¿dónde entra la libertad dentro del sacramento? ¿Dónde juega el tema de la libertad cuando uno se confiesa? ENTREVISTADO E: Que cuando uno se confiesa y se siente libre aparte de pecado de que uno se da cuenta de que uno puede ser dueño de lo que uno quiera…uno se siente libre frente a todo, y uno sabe que tiene como cuidar su propia libertad y cuidarla y saber lo que uno puede y no puede hacer. ENTREVISTADOR: Y, ¿dentro del sacramento? ENTREVISTADO E: Yo después del sacramento me siento libre de pecado…me siento más tranquilo, mejor más libre…como vuelto a nacer…si puede decir así. ENTREVISTADOR: Ahora tú hablabas antes haber si entendí bien, de las personas que pueden vivir igual de las personas que se confiesan…pero sin embargo que las personas que se confiesan ¿deberían no sé…notársele más? ENTREVISTADO E: Cambiar su manera de….como personas. lviii    


ENTREVISTADOR: Ahora…mira…esta situación pensémosla en Siria, este es un país mayoritariamente musulmán…los cristianos son pocos, los musulmanes están atacando los cristianos, el problema de la guerra civil se debe a la intervención de EE.UU es un país cristianos por tanto la culpa es de los cristianos, eso es como el razonamiento….sin embargo, un cristiano debería perdonar…ahí está también los musulmanes que también como mandato el perdonar….ahora el perdón de ese cristiano y aquí también lo anterior fue un ejemplo…¿ese perdón es igual…aquel que más cristiano?…¿qué te parece a ti, esto que estoy diciendo? ENTREVISTADO E: Yo creo que el perdón es igual para todos, porque el perdón no es como…a mí se me perdona como soy yo a mí se perdona como es él, como es él, como es él…nosotros nos perdonamos nosotros sino Dios y ante Dios somos todos iguales yyy él nos perdona a todos por igual, nos perdona todos los pecados…ya seamos más creyentes que otros o tengamos más pecados que otros nos va a perdonar a todos. ENTREVISTADOR: Y, pero el perdón de ese cristiano debería ser distinto…de aquel no cristiano en su actitud cuando el perdona a otra persona. ENTREVISTADO E: Debería ser distinto…porque al ser cristiano uno perdonaría con la visión de Dios a la otra persona no como un perdón por perdonar…pero hay personas que de repente son cristianos y no están preocupadas del tema entonces dicen ser cristianas y perdonan pero no le interesa. ENTREVISTADOR: Ahora…teniendo en cuenta lo que dices tú… ¿qué planteas?…tú crees como los cristianos deberíamos vivir el perdón, el perdonar y recibir el perdón. ENTREVISTADO E: Yo creo que deberíamos vivirlo como algo… más del día a día, como algo normal…porque de repente uno tiende a no perdonar y uno al ser cristiano y el perdón debería vivirlo como algo normal. ENTREVISTADOR: Quién crees tú que sería un ejemplo para…el ejemplo de perdón para el cristiano. ENTREVISTADO E: ¿Un ejemplo? ENTREVISTADOR: ¿El ejemplo fundamental de un cristiano así cómo perdona esta persona deberíamos perdonar nosotros? ENTREVISTADO E: El ejemplo para todos…es Jesús cuando estaba en la cruz pidió perdón a Dios por todos los que lo habían maltratado a él, sería un ejemplo que nosotros podríamos perdonar cualquier cosa. ENTREVISTADOR: Ahora tristemente se dice que este es un sacramento que está en crisis…no todos se confiesan cierto…ahora ¿cómo tú crees que un cristiano debería vivir este sacramento, con qué actitudes? ENTREVISTADO E: Debería vivirlo aparte con más ganas, con más sentido de vivirlo, de disfrutar el momento y de vivirlo y practicarlo en la vida porque la idea de que uno se confiese y se quede allí sino que uno se confiese y lo que uno se confiese trate de cambiarlo y seguir en la vida de manera distinta.

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ENTREVISTADOR: Eh, ahora…. ¿cuál crees tú que sería el gran impedimento? que quizás… porque no sé cree tanto en el sacramento, si has escuchado algunos de tus compañeros ¿por qué no se confiesan qué razones dan? ENTREVISTADO E: Las razones…más que…muchos creen que uno se puede confesar tratar de cambiar y yo creo que la confesar uno puede cambiar hay gente que confiesa los pecados y la manera de ser no la va cambiar…hay gente….puede ser que confiese pegarle a alguien y después de confesarme le pego a alguien, pueden ser cosas periódicas…y algunos pueden decir que no me sirvió de nada para que me voy a confesar. ENTREVISTADOR: Ahora…cuando tú dices eso de pegarle a alguien, que es una ofensa a otra persona…si yo estoy ofendiendo a una persona ¿tú crees que estoy también ofendiendo a Dios…o son dos cosas distintas? ENTREVISTADO E: Ofendiendo a una persona (silencio)…no yo creo que no se ofende a Dios, porque cuando se ofende a otra persona es de dos, de la persona con uno, no…no que al ofenderlo a él vaya más allá. ENTREVISTADOR: O sea…no….pero y…teniendo presente esa ofensa, ¿si yo ofendo…puede afectar mi relación con Dios? ENTREVISTADO E: Eso sí afecta la relación propia porque cuando uno tiene esa relación con Dios…uno tiene relación de seguir tales pasos, de tal manera y si yo interrumpo esos pasos como que también interrumpo la conexión que hay con él. ENTREVISTADOR: ¿Cuál crees tú que es el gran problema de los cristianos hoy para vivir el sacramento? ENTREVISTADO E: Yo creo que la mayoría de los cristianos no se siente buen cristiano entonces como que no se sienten bien para seguir a la iglesia, como un cristiano a su manera. ENTREVISTADOR: Ahora…el sacramento de la reconciliación tiene que ver solamente con el perdón con Dios o con las personas o incluye esas dos cosas. ENTREVISTADO E: Tienen que ver…con todo pecado y la confirmación de la fe que uno tiene en Dios ante él. ENTREVISTADOR: Y en virtud…se restablece la relación con Dios o ayuda también a restablecer la relación con las personas o son las dos cosas juntas o las dos cosas por separado… ¿cómo crees tú? ENTREVISTADO E: Yo creo que son…al confesarse como se restablece la unidad si se puede decir…con las demás personas y con Dios como que son las dos principalmente. ENTREVISTADOR: Muchas veces dicen o has escuchado…que se perdona por amor…qué opinas de eso, qué opinas de esa frase…que hay de peligroso también en esa frase…no sé ¿qué opinas tú? ENTREVISTADO E: Yo creo….que uno perdona por amor pero no como amor a amor sino por afecto, cariño no así amor como tal. ENTREVISTADOR: Pero existe el perdón por amor. ENTREVISTADO E: Sí, yo creo que sí. ENTREVISTADOR: Eh, ahora ¿qué te es más fácil perdonar y que te es más difícil perdonar? lx    


ENTREVISTADO E: Es más fácil perdonar una actitud de una persona que yo encuentro que no es la mejor y respecto a lo que se habla…y lo que más me cuesta es la traición. ENTREVISTADOR: Eso es lo que más te cuesta y… ¿lo más fácil? ENTREVISTADO E: Y lo más fácil sería…mmm… como una persona que no sé qué me dijo que iba a cambiar pero está tratando de cambiar y yo veo que está tratando de cambiar pero no le resulta, esa persona la perdonaría fácilmente… si es que veo que está tratando de cambiar la situación. ENTREVISTADOR: Como que está tratando de cambiar, de salir de allí. ENTREVISTADO E: Sí, como que está tratando de salir…y allí yo la perdono ENTREVISTADOR: ¿tiene implicancias el sacramento del perdón en la relación con los demás, tiene consecuencias en la relación con los demás…? ENTREVISTADO E: Yo, yo digo que sí…porque uno perdona a los demás y puede que siga la relación igual a como era antes con quien sea o puede que quizás no siga igual, el perdón puede ser muy de corazón y la relación pueda seguir igual o puede ser un perdón casi por decirlo y que la relación con quien sea no siga igual. ENTREVISTADOR: ¿Dónde te es más fácil perdonar? y ¿dónde te es más difícil perdonar?… ¿en tu familia, en tus amigos en el colegio en otras personas? ENTREVISTADO E: Se me hace más fácil con mis amigos y amigas más cercanas no los que son conocidos a los amigos de verdad. ENTREVISTADOR: Ah, los amigos de verdad y ¿difícil? ENTREVISTADO E: Se me hace más difícil en mi familia, porque a veces uno tiende a formar como prejuicios de los papás por tal cosa y al final uno termina distanciándose en vez de conversar las cosas para perdonar más y uno termina distanciándose más y al final es más difícil perdonar. ENTREVISTADOR: Eh, se puede seguir siendo amigo con quién te ha traicionado la confianza. ENTREVISTADO E: Yo creo que si se puede, difícil muy difícil…pero se puede. ENTREVISTADOR: Podrías perdonar allí. ENTREVISTADO E: Sí, pero también dependiera de la traición que me hicieron a mí, yo creo que se podría, me costaría demasiado pero podría… porque en parte…porque soy muy orgulloso. ENTREVISTADOR: Y, en ese sentido…según lo que piensas, lo que crees ¿en qué se basa el perdón verdadero? ENTREVISTADO E: El perdón verdadero se basa en amor, por eso es más fácil perdonar a ciertas amistades a cierto grupo porque los quiere más en comparación a otro grupo por eso a otros grupos le es más difícil perdonar porque allí no siente ese amor y cariño… ENTREVISTADOR: Has tenido situaciones en las que te ha tocado pedir perdón. ENTREVISTADO E: Sí, pero no un perdón de situaciones tan grave algo tan grande. ENTREVISTADOR: ¿Cómo te sentiste en esa oportunidad? ENTREVISTADO E: Bien, normal. ENTREVISTADOR: Y, dar el perdón a otra persona te ha tocado también. ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Y ¿cómo te sentiste en esa oportunidad? ENTREVISTADO E: Ahí es más complicado pero como que uno no siente la misma conexión antes de la situación que provocó que tuviera que dar el perdón. lxi    


ENTREVISTADOR: Como que rompió algo de confianza esa situación. ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Eh, que lo que…cuando tú percibes que una persona te pidió perdón, ¿cuándo te das cuenta que ese perdón de esa persona es verdadero?, en que te das cuenta tú, porque puede ser no verdadero…a medias. ENTREVISTADO E: Yo creo que uno se da cuenta…del cómo se pide el perdón, por la actitud de la persona al pedir perdón, puede ser que uno te diga oye perdóname y si uno la piensa te dice ahh yaaa no me importa uno se da cuenta que no le importa…pero si a uno le dice perdóname no sabe si hacerlo y la persona dice perdóname y perdóname yo creo que si es de verdad y uno se da cuenta por la intención de la persona. ENTREVISTADOR: ¿Te cuesta perdonar? ENTREVISTADO E: Sí ENTREVISTADOR: ¿Por qué situaciones…? ENTREVISTADO E: Porque como te dije soy muy orgulloso, demasiado orgulloso entonces a veces siento que me cuesta…como dar el perdón pero como soy cristiano y eso…me esfuerzo por seguir perdonando. ENTREVISTADOR: Y, que has sentido ahí cuando te ha tocado dar el perdón a la otra persona. ENTREVISTADO E: Es como una sensación rara, de no saber si perdonar o no perdonar es como no saber decir que sí o decir que no es como complicado…pero al final siempre perdono. ENTREVISTADOR: Y, ha sido de corazón o más por formalidad. ENTREVISTADO E: No, de corazón. ENTREVISTADOR: Ahora en el otro extremo, al otro lado porque es importante también pedir perdón, ¿por qué es tan importante que una persona pida perdón? ENTREVISTADO E: Yo creo que es importante porque si alguien tiene que pedir perdón es porque algo afectó a alguien, algo hice entonces al pedir perdón siente como al fin perdono a alguien es como pedirle perdón a Dios por la mala acción de lo mal que he hecho. ENTREVISTADOR: Por ejemplo que te llevaría…que motivaría a ti para pedirle a otra persona o que te ha motivado por ejemplo en situaciones que tú me has dicho que has pedido perdón cual has sido tus motivos. ENTREVISTADO E: Mis motivos…extrañar la relación que tenía con ciertas personas (silencio) la relación que uno tiene y se quiebra y al final uno echa de menos la relación que tenía antes de esa situación. ENTREVISTADOR: Dentro del curso… o algún familiar, amigos…te ha tocado aconsejar a otra persona ya sea para pedir perdón o ya sea para recibir el perdón. ENTREVISTADO E: Sí, me ha tocado. ENTREVISTADOR: Y ¿cómo te sentiste? ENTREVISTADO E: Me siento capaz de convencer a la persona de que al pedir o dar el perdón va a ser mejor para esa persona y para la otra persona… ENTREVISTADOR: Y, ¿qué sentimientos te han aflorado?, ¿con qué argumentos se lo has dicho para que esa persona en el fondo se convenza de pedir o dar el perdón? lxii    


ENTREVISTADO E: Se lo he dicho con el argumento…con la seguridad de que yo he dado y pedido perdón y yo sé, que se siente distinto, después al final te vas a sentir bien y tu y la otra persona o sea un bien común. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que este sacramento tiene consecuencias en la vida? ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Percibes tú que te ha ayudado en tu vida cotidiana? ENTREVISTADO E: Sí, bastante. ENTREVISTADOR: ¿En qué cosa? ENTREVISTADO E: En mi manera de ser yo he pedido perdón por mi manera de ser…yo soy muy enojón y muy pesado entonces yo he pedido perdón por eso…o sea he confesado y que me ayude a cambiar y he cambiado bastante…porque tengo la imagen de mi papá (risas)…que es muy igual a mí y no quiero repetir…me enfoco en eso…en cambiar ENTREVISTADOR: Te refieres a tu papá en las cosas negativas. ENTREVISTADO E: A las cosas malas que tiene porque las cosas positivas le rescato mucho pero las cosas negativas también. ENTREVISTADOR: Okey, mira, nosotros hemos estamos hablando del perdón, tú crees que le ayudaría, por ejemplo, a otras personas a tus compañeros acercarse al sacramento. ENTREVISTADO E: Yo creo que sí, porque hay muchos no tienen relaciones de amistad o casi nada y al final uno al confesar cosas uno se puede sentir más unido, sería mejor que todos se confesaran, sería mejor…se confiesan la mayoría pero no todos. ENTREVISTADOR: Y, ¿ayudaría al curso no sé? ENTREVISTADO E: Sí, yo creo que sí. ENTREVISTADOR: Hemos estado hablando del sacramento del perdón, hemos recorrido tu propia historia, hemos recorrido como debería ser una confesión en ese sentido tu dijiste algunos elementos que deben estar presente tanto para el sacerdote como para quien se confiesa, eh. ¿Cómo crees tú que se relaciona el sacramento de la reconciliación y el perdón con las demás personas…? ¿Dónde se relaciona? ENTREVISTADO E: Yo creo que la reconciliación y el perdón…mmm….al final es muy parecido, reconciliarse uno confiesa cosas y Dios perdona y uno al pedir perdón o dar el perdón también perdona para un bien…yo creo que la relación que uno al reconciliarse con Dios es para un bien y perdonar con quien sea también es para un bien, entonces yo creo que las dos cosas van para un bien común. ENTREVISTADOR: Tú dices entonces que hay relación entre el perdón con las personas y el perdón de Dios. ENTREVISTADO E: Sí. ENTREVISTADOR: Bien po’ d...sabes que agradecemos mucho tu disponibilidad tu tiempo…que clases tenían ahora tecnología. ENTREVISTADO E: No era lenguaje. ENTREVISTADOR: Ah, ya ¿hubo recreo? O ¿se corrió? ENTREVISTADO E: Hubo recreo a las 10.25hrs. ENTREVISTADOR: Ah, este está atrasado una hora. lxiii    


ENTREVISTADO E: Quizás…ahora tenía prueba del libro. ENTREVISTADOR: Ah, prueba. ENTREVISTADO E: Sí, pero en la tarde se da la prueba también. ENTREVISTADOR: Chuta, ah, pero en la tarde. ENTREVISTADO E: Sí pero no hay problema…ahora llegó a la sala y me pongo al día. ENTREVISTADOR: Muchas gracias por todo, que te vaya bien. ENTREVISTADO E: Gracias a ti.

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Entrevista F ENTREVISTADOR: Hola, entonces, ¿Tu nombre es? ENTREVISTADO F: (Nombre). ENTREVISTADOR: Me presento, soy (Nombre), estudiante de investigación de la Universidad Católica y estamos contentos de que estés acá. ¿Nombre me decías? ENTREVISTADO F: Correcto. ENTREVISTADOR: (Nombre) ¿en que curso está (Nombre)? ENTREVISTADO F: Segundo medio. ENTREVISTADOR: ¿A, B, C? ENTREVISTADO F: A ENTREVISTADOR: Segundo A. ¿En qué actividades a nivel pastoral está participado en la obra salesiana de La Cisterna? ENTREVISTADO F: En la casa juvenil, pero en CAS. ENTREVISTADOR: Explícame ¿cómo es el tema de la casa juvenil? ¿Cómo funciona y que es lo que haces tú allá? ENTREVISTADO F: Son temas para conocer más a Dios, de repente en los problemas, siempre nos apoyamos entre los mismos grupos, eh, entre compañeros siempre apoyando a todos, y aprendemos más, no sé, otro punto de vista de la vida, eh, y ser más, más cristianos, una cosa así. ENTREVISTADOR: Bien, ahí ¿Cómo trabajan? De manera individual, de manera grupal, en forma comunitaria, ¿cómo es el modo del trabajo que hacen en la casa? ENTREVISTADO F: Por ejemplo son diez grupos por decirlo así, eh, no sé, por cada grupo lo conforman quince alumnos, o sea, quince jóvenes. Está la comunidad uno y la comunidad dos. La comunidad uno se están preparando y la comunidad dos es como ya para la confirmación. ENTREVISTADOR: A bueno, ya. O sea, podríamos decir que tú te estás preparando para el sacramento de la Confirmación. ENTREVISTADO F: Correcto. ENTREVISTADOR: Bien, mira. Te vuelvo a decir, lo que te había dicho al inicio, mientras caminábamos para acá, que toda la información que nosotros tenemos es de carácter confidencial. Así que sentirse con mucha libertad, cierto, nunca vamos a decir tu nombre como diciendo “Stefano dijo esto”, nada de eso. Lo que sí es que vamos a grabar ciertamente la entrevista para que… para no distorsionar lo que tu vayas diciendo, porque, evidentemente que escribirlo es mucho más incómodo, se pierde no sé, y para que seamos fieles también a lo que tu dices, ¿ya?, para ser fieles a eso. Nosotros, eh, cuando estamos acá en el colegio, una de las cosas que es importante, tiene que ver con el sacramento de la reconciliación, ¿haz escuchado algo de ello? ENTREVISTADO F: Eh, sí. ENTREVISTADOR: ¿El tema de la confesión? Lo que quiero preguntar es que si acá en el colegio ¿hay instancias durante el año, o quizás, no como instancias formales propiamente, o lxv    


en la pastoral ya sea esto mismo que estás en la casa juvenil, en la que se ofrecen instancias para vivir este sacramento? ¿Hay momentos? ENTREVISTADO F: Yo nunca he sabido de eso, pero… por ejemplo hacen, o sea, instancias que lo hacen más o menos seguido es Eucaristía, pero de la reconciliación no he sabido. ENTREVISTADOR: ¿No haz visto esto, por ejemplo, en este año, no ha ocurrido que han llamado al curso, y los han llevado a un lugar para meditar y haya sacerdotes ahí para confesar? ENTREVISTADO F: Si. Este año. ENTREVISTADOR: Este año has tenido esa posibilidad. Ok ¿Cuántas veces eso en el año? ENTREVISTADO F: No lo sé, este año lo hicieron una sola vez, y la otra oportunidad que tuve fue aproximadamente hace como tres años, tres o cuatro años atrás. ENTREVISTADOR: y ¿el año pasado no hubo eso para tu curso? ENTREVISTADO F: No. ENTREVISTADOR: Ok. Ya Eeeee por ejemplo, ¿tú crees que sería conveniente? , ¿Qué opinas tú de qué haya esas instancias justamente que dices tú que llamar a los cursos los llevan a confesar? ENTREVISTADO F: Es bueno porque uno se encuentra con uno mismo eeee, conocer su interior por así decirlo, y de repente al confesar un pecado quizás se siente mucho más libre y siente que tiene el perdón de Dios. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que es provechoso? ENTREVISTADO F: Sí, es súper bueno también. ENTREVISTADOR: ¿Cómo lo viven los compañeros de curso? ¿Les justa que los llamen, que nos inviten a eso? ¿O hay de todo? ENTREVISTADO F: Es que, o sea, como cada curso hay algunos que son ateos, entonces, les da como lo mismo, lo hacen como para capear clases, y, por ejemplo yo creo que con los que me junto son bien católicos, de repente nos mandamos su embarrada quizás, pero… como todo joven, y, no pero, eh, es bien, o sea está bien eso. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que sería una instancia que podría aprovechar quizás mejor para el curso? ¿Para ayudar al curso? ¿En qué crees tú que les podría ayudar si tuvieras que pensarlo así? ENTREVISTADO F: Es que quizás con eso, por ejemplo cuando nos vamos a confesar eee, hay compañeros que tienen problemas por ejemplo y se lo cuentan a los que son más amigos, pero los que no son tan amigos no se juntan tanto eh, no sabemos lo que les ocurre, cosas así,… Yo creo que como curso podría, se podría hacer algo como para ayudarnos en sus problemas… cosas así. ENTREVISTADOR: ¿Tú crees que se le podría sacar más provecho a eso? ENTREVISTADO F: Sí, pero como curso no de a uno. Como curso, sino, como para conocerlos más, porque ya estamos en segundo medio, y la mayoría estamos desde kínder. ENTREVISTADOR: ¿Tú desde cuándo estas acá en el colegio? ENTREVISTADO F: Desde kínder, y, hay compañeros, o sea, de kínder y primero básico, porque hay varios compañeros que están de primero. ENTREVISTADOR: Y, por ejemplo ya, esas son como instancias, podríamos decir así, como lxvi    


formales el colegio ofrece para poderse confesar… Este año, dices tú, que han tenido una. ENTREVISTADO F: Sí, una vez. ENTREVISTADOR: ¿Cuándo fue, más menos, ese tiempo? ENTREVISTADO F: Eh, aproximadamente hace tres meses, una cosa así. ENTREVISTADOR: ¿Tres meses atrás? ENTREVISTADO F: Sí, más o menos. ENTREVISTADOR: O sea, ¿antes de salir de vacaciones de invierno? ENTREVISTADO F: Sí, antes. ENTREVISTADOR: ok. ENTREVISTADO F: Por ahí por julio ENTREVISTADOR: Junio o julio, ok, pero… Por ejemplo aquí, aquí en el colegio, o misma casa juvenil es, ¿hay sacerdotes disponibles para poder confesar? ENTREVISTADO F: En esa instancia no lo sé, pero sin pero sí hay un sacerdote y que casi siempre lo vemos en la casa juvenil que es el P. Bernardo. ENTREVISTADOR: ¿Y tú crees, o lo has visto a él confesando por ejemplo a otros chiquillos? ENTREVISTADO F: En la casa juvenil no,… sólo acá en el colegio. ENTREVISTADOR: Y, no sé, la pregunta es si ¿tú, por ejemplo, necesitarás confesarte, y es cómo? No sé, mas menos urgente ir a confesarte, y no está dispuesto a esperar que llamen a todo el curso para ir a la celebración del sacramento, ¿tú por ejemplo, saber si existe la posibilidad de poder de acercarse esos sacerdotes, y poder confesarte? ENTREVISTADO F: Yo creo que si, de hecho, los sacerdotes están siempre disponibles, y el sacerdote cuando yo me confesé, me dijo que justamente eso, que si yo necesitaba algún favor de repente, o necesitaba confesarme nuevamente, que lo buscara solamente yyy, quizás podría hacerlo en el mismo momento, quizás en otros, quizás dentro de la misma semana si que tenía otras cosas que hacer, cosas así. ENTREVISTADOR: Mira (Nombre), hagamos un… Pensemos por ejemplo que eres tú un sacerdote… Vamos a decir que tú eres sacerdote, ¿cómo te gustaría hacer la confesión? ¿Cómo tú harías siendo sacerdote? ¿Cómo harías una confesión? ENTREVISTADO F: No, no lo sé… Eh, no entiendo bien la pregunta. ENTREVISTADOR: Por ejemplo eh, o ¿qué características crees tú crees que debe tener también un sacerdote para poder confesar? ¿Qué crees tú? ENTREVISTADO F: Eh, bueno o sea, hay que primero, uno debe depositar la confianza en el joven, y el joven y el sacerdote. Y, de partida el sacerdote no sólo puede contar nadie más, porque o sea, es en la confesión de un joven que le brindó la confianza al sacerdote para,… para que lo confesara en este caso. ENTREVISTADOR: No sé… ¿qué te parece que debe ser? Jovial, amigable, generar… Bueno tú dices eso de generar confianza. ENTREVISTADO F: Amigables sobre todo. ENTREVISTADOR: El tema, no sé, acoger… Anciano, formal… ¿cómo tendría que ser ese sacerdote para confesarte, o sea, para confesar bien a otro joven? ENTREVISTADO F: Eh, o sea sobre todo eso, amigable, eh quizás, feliz. Y, osea que tenga lxvii    


confianza y como te decía. Y, en lo posible que sea más anciano porque, como que guardan mejor las cosas, creo yo. ENTREVISTADOR: Oye, y en la clase de religión, o en la pastoral propiamente también ¿han visto han visto? ¿Han hablado algunas ves que significa el sacramento de la confesión, de la reconciliación? ¿Han hablado algo de eso? ENTREVISTADO F: eee sí, pero no me recuerdo bien… Eee más que nada eso… eee que hay que ser respetuoso con el mismo Padre, con el sacerdote. ENTREVISTADOR: Eh, la Iglesia se habla, cierto, de que hay una confesión,… ¿Tú sabes que dice la iglesia con respecto a este sacramento? ¿Tienes alguna idea, de eso? ENTREVISTADO F: Eh, no. ENTREVISTADOR: Ok, eh, ¿Tú tienes recuerdo, en tu casa, o alguien cercano que se haya confesado antes? De pequeño algún recuerdo de alguien. Si sabías de eso. ENTREVISTADO F: De mi prima. ENTREVISTADOR: Tú prima. ENTREVISTADO F: Sí ENTREVISTADOR: Ok, Y ¿qué idea, a partir de lo que quizás mira tu prima en ese sentido? ¿Tu prima cuantos años tiene? ENTREVISTADO F: 21 ahora, creo. ENTREVISTADOR: 21… ¿y cuándo tú supiste que ella se confesó así? Más o menos hace cuánto tiempo. ENTREVISTADO F: Es que es un recuerdo vago que tengo porque llegó… O sea… Iba en el colegio aún… Yo iba como en cuarto básico… O sea yo iba en cuarto básico… ENTREVISTADOR: O sea podemos decir seis años atrás. O sea en el 2006. Más menos. ENTREVISTADO F: Allí ella iba en cuarto medio… ENTREVISTADOR: Ok, ya. ENTREVISTADO F: Y, ahí yo me acuerdo que llegó a la casa le contó a la mamá. Porque estaba en la casa de mi abuela. Y ella llegó a la casa y le contó a mi abuela que se había confesado y había sido una bonita experiencia. ENTREVISTADOR: Y, a partir de ese momento ¿qué idea se te hizo a ti del sacramento? ¿Y qué surgió en ti? ¿Qué pensaste? ENTREVISTADO F: Es que yo, yo no sabía realmente lo que era la confesión, entonces, yo le preguntaba a mí prima, y me dijo: “no, es que tenis que vivirlo… Es súper bonito”, y eso, pero siempre estaba con la duda me preguntaba a mi hermana y nadie me decía. ENTREVISTADOR: Ah ok,… Ya ¿Te has confesado alguna vez? ENTREVISTADO F: Sí. ENTREVISTADOR: Eh, ¿cuántas veces más menos? Así dirías. ENTREVISTADO F: Tres. ENTREVISTADOR: Tres veces en tu vida. ENTREVISTADO F: Sí. ENTREVISTADOR: Eh, Cuando tuviste es que hacer la primera confesión, ¿hace cuánto tiempo fue más menos? lxviii    


ENTREVISTADO F: Eh, como en sexto básico… Hace como cuatro años más menos. ENTREVISTADOR: Y, ¿Quién te preparó para, para esa confesión? No sé si recuerdas ¿hay? ¿Quién? ENTREVISTADO F: No nadie. ENTREVISTADOR: ¿Nadie? ENTREVISTADO F: No. ENTREVISTADOR: ¿Cómo llegaste?... ¿y cómo sabías cómo se confesaba? ENTREVISTADO F: Es que, o sea, el Padre. El sacerdote, eh, tenemos mucha confianza con el Padre Mario Comparan. Que fue el que bautizó a mi hermana pequeña. Y en mi familia lo quieren caleta. Y es el Padre me dijo: “ya, si es que tienes algún pecado. Tienes que confesarlo. Y poder recibir el perdón de Dios”. Una cosa así. Y allí yo le conté algunas cosas. ENTREVISTADOR: Ahí cierto, Ahí fue como tú primera confesión, ¿qué estabas preparando para algo? ¿Para algún sacramento en esa oportunidad? ¿O no? ENTREVISTADO F: Eh, creo que sí, eh, fue como para el bautizo o primera comunión ENTREVISTADOR: ¿Tuyo? ENTREVISTADO F: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Tú que bautizaste ya niño? ENTREVISTADO F: Sí, ya grande. Yo elegí mis padrinos. ENTREVISTADOR: Ah, ok, ya perfecto. Entonces, ¿estaba asociada esa primera confesión al tema de la primera comunión? ENTREVISTADO F: Que yo recuerde así. ENTREVISTADOR: Ya ok, eh ¿y te acompañó alguien de tu familia? No sé ¿cuándo fuiste a? ENTREVISTADO F: No, porque fue como. Fue como curso. ENTREVISTADOR: Ah ya, Fue al curso. ENTREVISTADO F: En una oportunidad. Una instancia que todo el curso fue, no sé, pero algunos esperaban afuera, y los sacerdotes y estaban en el templo. ENTREVISTADOR: Ah, pero ya, ¿Esperaban afuera del templo? o ¿a fuera del confesionario? ENTREVISTADO F: Afuera de confesionario. ENTREVISTADOR: A fuera del confesionario. Ya, y el curso estaba dentro de la iglesia. ENTREVISTADO F: Sí ENTREVISTADOR: Ah ya, ok, eso fue lo que Eh Y ¿cuál fue entonces la motivación que te llevo para, para hacer esta primera confesión? ENTREVISTADO F: Es que, más que nada sentía curiosidad. Por, o sea, sentir lo que había dicho mi prima. Que era bonito. ENTREVISTADOR: Entonces era como, también para conocer esa situación, hoy día tú eres una persona que es un cristiano, un joven que se confiesa ¿podrías decir eso? ENTREVISTADO F: Sí ENTREVISTADOR: ¿Sienes una frecuencia más menos de confesión? ENTREVISTADO F: No, porque son instancias que se dan, no sé, cada cierto tiempo. ENTREVISTADOR: Ajá, bien, eh, ¿Qué te motiva, a ti, por ejemplo, que acercarte a un sacerdote y contarle tus pecados? lxix    


ENTREVISTADO F: Quizá, sentirme libre. Y poder recibir, quizás, el perdón de Dios. ENTREVISTADOR: Eh, ¿Esperas las confesiones del colegio? ¿O si tuvieras una necesidad, tú por ejemplo, acudirías a un sacerdote? ENTREVISTADO F: Eh, Yo creo que si tuviera una necesidad de confesarme no buscaría un sacerdote. Esperaría a quien tuviera una instancia para poder confesarme. ENTREVISTADOR: Ah ya, o sea, esperarías el tema de que llamen al curso, que se yo. ENTREVISTADO F: Eh, o quizás, ir con algún otro compañero de pedirle. No sé, quizá en la dirección que hagan una confesión. Una cosa así. ENTREVISTADOR: Y, por ejemplo ¿cuándo te vas a confesar?, eh, ¿cómo te preparas? ¿Qué es lo que haces para? ENTREVISTADO F: Es que es súper… No es como preparado, sino que, nos dicen: “ya, hoy día hay confesión… No se, a las 10:30 tienen que estar en la capilla… En el templo” ENTREVISTADOR: Ok. ENTREVISTADO F: Y, entonces ahí… No sé, quizás nos dan un momento de reflexión, y, Mientras estamos en la capilla, los otros sacerdotes tan confesando a los otros jóvenes. Y en ese momento de reflexión que tenemos, podemos pensar en nuestros pecados y en lo que tenemos que decir a los sacerdotes. ENTREVISTADOR: Ajá, entonces, claro, aprovechas las instancias que ofrece el colegio, las liturgias penitenciales. ¿Qué ofrece el colegio para prepararte para el sacramento? ENTREVISTADO F: Sí. ENTREVISTADOR: Eh, ahora qué prefieres tú tener, ¿Confesarte siempre con un mismo sacerdote o confesarte con distinto sacerdotes? ¿Qué crees tú que es preferible? Por ejemplo para ti y qué sería lo mejor, o incluso para tus compañeros de curso. ENTREVISTADO F: O sea, los sacerdotes con los demás tengo confianza son el P. Bernardo, porque de partida es súper admirable, y el Padre Mario, que es más que nada por la confianza que le tiene mi familia. ENTREVISTADOR: Y ¿los tendrías a ellos como para confesarte siempre con ellos? O buscarías, siempre a otro. ENTREVISTADO F: Yo creo que sí, con ellos solamente. ENTREVISTADOR: Y porque solamente con ellos y no con otros… ¿qué, por qué esa situación? ENTREVISTADO F: Es que, a ellos son los que mejor conozco. Y, son los que más les tengo confianza. ENTREVISTADOR: Sí, el tema ahí, aparece igual como un elemento de vínculo, ahora, que por ejemplo ¿has ido tú a otras iglesias acá de Santiago o en otra parte de Chile, no sé, que tú conozcas? ¿Iglesias como grandes, bonitas? ENTREVISTADO F: Eh, sí, en San Ramón, creo, cuando se casó mi tío. ENTREVISTADOR: Haber ya, ahí San Ramón. ENTREVISTADO F: Por Américo Vespucio, eh, independencia creo que se llama la calle. No, Santa Rosa, Santa Rosa hacia la derecha. Está como en una esquina. ENTREVISTADOR: Ajá. Y, aparte de esa iglesia, ¿ubicas también otras? ¿Has estado en algún lxx    


santuario, aparte de esa parroquia? ENTREVISTADO F: O sea, yo realmente no recuerdo haber ido a. ENTREVISTADOR: Haber, y si tú fueras, estuvieras en otro lugar, y estuvieran confesando ahí, hubieran sacerdote, y tú estás con el tema, ¿te confesarías? ENTREVISTADO F: Yo creo que no, porque, o sea, No conozco a esos sacerdotes y tampoco, no sé, quizá aquí en colegio si no estuviera el P. Mario o el P. Bernardo, eh, me confesaría quizás con otra persona, porque realmente es el colegio. Es como, nuestro entorno lo que nos rodea, en cambio si fuera otra iglesia, no conozco al sacerdote, y no tiene, por así decirlo, vínculo con nuestro colegio. ENTREVISTADOR: Ajá, ¿podrías decir, que en tu caso particular, es difícil acceder al sacramento? ¿O es fácil, para ti? ENTREVISTADO F: ¿En qué sentido? ENTREVISTADOR: Difícil o fácil, en el tema “me puedo confesar en cualquier momento si, no sé, le avisó a alguien…” o en realidad no. ENTREVISTADO F: Yo creo que los sacerdotes siempre están disponibles, y, sino que uno necesita confesarse urgente, por así decirlo. Eh, los sacerdotes van a estar ahí para uno. Se va poder confesar en cualquier momento. ENTREVISTADOR: Ok, ya, entonces en tu caso, ¿sería fácil o difícil? Llegar al sacramento, vivir el sacramento. ENTREVISTADO F: Fácil. Sí. Sería fácil. ENTREVISTADOR: Ahora, cuando uno va pasando por los años del colegio. Primero medio, se confiesan varios, segundo medio, varios pero menos quien primero, tercero, es menos también. En cuanto no, en cuarto hay una situación que hay que revisar siempre, porque generalmente van muy poco. Pero en términos generales, los jóvenes cada vez se confiesan menos, eh. Tú ¿qué piensas de esa situación? ¿Por qué crees que esa situación se vuelve a dar? ¿Qué piensas de que se confiesen menos y por qué crees, en el fondo, que eso pasa? ENTREVISTADO F: Porque cada vez, quizás, hayan más ateos, y, que realmente no les importa el sacramento, y quien no les importa el vínculo con la Iglesia, ni nada, simplemente, por así decirlo viven la vida. Entonces no tienen nada. Que según ellos no tienen nada que confesar. ENTREVISTADOR: Ellos no tendrían nada que confesar. ENTREVISTADO F: O sea, según ellos, eh, ellos quizás ni se la creen, porque tienen quizás más pecados. ENTREVISTADOR: Claro, y frente a esa situación, tú, eh, No sé, si tuvieras que darle un consejo a tus compañeros frente a una “sabes que no me interesa mucho, este tema de la confesión” ¿Tú qué le dirías a él? ¿En qué le podría ayudar a él, por ejemplo? ENTREVISTADO F: Eh, quizá en, por ejemplo, en cambiar su mentalidad, la forma de pensar, la forma de actuar. Y quizás si no quiere cambiar, dejarlo. Dejarlo que sea así, porque no sé, se les da una oportunidad, quizás una tras otra, y si no quiere cambiar, no hay mucho que hacer. ENTREVISTADOR: Ajá, y, de las confesiones que ha tenido ¿cuál es la más importante para ti? ENTREVISTADO F: Yo creo que la primera. ENTREVISTADOR: ¿La primera? lxxi    


ENTREVISTADO F: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Por qué? ENTREVISTADO F: Simplemente porque sé, por ser el hecho de que fue la primera, y si que yo no sabía cómo era, y fueron, quizás no, no pecado son los que, los que confesé, pero fue una instancia súper buena. ENTREVISTADOR: ¿Cómo buena? ¿Buena en qué? ENTREVISTADO F: En que nunca la había vivido. Entonces, yo también tenía la curiosidad de saber cómo eran la confesión… y en ese sentido, eh, fue, no sé, es que no sé cómo expresarlo. ENTREVISTADOR: ¿Cómo positivo, bueno? O sea haber… ¿crees tú que esa confesión que recuerdas con…, y que para ti ha sido la más importante, por lo que me señalas, provocó algo positivo en ti, generó algún cambio, no se? ENTREVISTADO F: Sí, no sé, cambio en mi vida, en mi forma de pensar y la forma de actuar, porque, antes, no sé quizá, hacía más maldades, hacía cosas que a otra persona, quizás le afectaban, cosas así. ENTREVISTADOR: ¿Recuerdas quizás algún sentimiento, no sé, así como lo que se haya suscitado a partir de esa confesión? ENTREVISTADO F: Más que nada, me sentí libre y me sentí como (silencio). De otra forma, como que había cambiado o quizás había madurado, gracias a ese sacramento. ENTREVISTADOR: Aja, eh, ¿cuál, qué actitudes debe tener siempre un sacerdote confesor, alguien que está confesando, cómo debería ser el que confiesa? ENTREVISTADO F: O sea, más que nada en la confesión tendría que ser serio, porque, ahí también implica la confianza, un sacerdote que, no sé, que se ríe, o, se burla quizás, no sería un buen sacerdote tampoco. ENTREVISTADOR: ¿Te ha tocado en alguna de sus confesiones unas situaciones de esas? ENTREVISTADO F: Es la tercera confesión, con el Padre Bernardo, pero más que nada sonreía, pero era porque le confesaba cosas buenas. ENTREVISTADOR: Ah, ok. ENTREVISTADO F: Pero, no que se reía a carcajadas y cosas así. ENTREVISTADOR: Podemos decir, no era burlesco. ENTREVISTADO F: No, no era burlesco. ENTREVISTADOR: Cuando decías de carcajadas entendidas eso. Eso estabas diciendo, ¿cómo que se riera de lo que tú dijeras? ENTREVISTADO F: Sí, una cosa así… Pero él no era burlesco, o sea sonreía… Por las cosas buenas que le confesaba. ENTREVISTADOR: Ahora, este sacramento te pueda ayudar a ti. Crees tú que te podría ayudar a vivir mejor tu vida. Tu vida cristiana, tu vida de familia, tu vida de fe. ¿Crees tú? O ¿te acerca más a Dios? No sé, ¿crees que tiene como, si puedes descubrir o percibir en ti y que te ha ayudado, o no? ENTREVISTADO F: Eh, (Silencio)… Quizás sí, porque más que nada ayuda a madurar y a conocerse mejor y uno mismo en el interior… y eso. ENTREVISTADOR: te ayudó… Por ejemplo ¿te ha ayudado, por ejemplo, ha mejorado tu lxxii    


amistad con Dios? ENTREVISTADO F: No lo sé, realmente nunca se había pensado como de esa manera, por así decirlo. ENTREVISTADOR: Y, ¿en las relaciones con las otras personas? ENTREVISTADO F: Yo creo que sí, porque, o sea, más que nada uno se encuentra con uno mismo y de repente le pide ayuda al Padre, para ayudar, o sea, que para cambiar su forma de pensar, su forma de ser. Y el Padre de repente, no sé, te dice que debes ser más humilde. Que no sea, no sé, pesado con las otras personas, y más que nada ser amigable y cariñoso. ENTREVISTADOR: Ahora, el participar en las actividades de la pastoral, en la casa juvenil, ¿te ayuda a vivir, con mayor profundidad el sacramento? ¿Te ha ayudado? o ¿crees tú que desde antes ya tenías, de alguna manera, la profundidad o una cierta piedad para vivir el sacramento? ENTREVISTADO F: Eh, quizás no para vivir el sacramento, pero si no en la forma de ser con mis papás, de repente con mi hermana, con el familia, con mis propios amigos. Eh, no tanto en el sacramento sino que con ellos, más que nada. En la forma de ser. Una cosa así. ENTREVISTADOR: Entonces, sí nosotros quisiéramos de alguna manera en cambiar tu personalidad, en tu forma de ser con los demás, no necesariamente pasa por la vivencia de este sacramento. ENTREVISTADO F: Ajá, correcto, pasa más que nada por las juntas que se van. Eh, me junto con mis propios compañeros, de repente cuando salimos, hacemos, no sé, un asado repente. Está siempre el catolicismo. Una vez, había fallecido, o sea falleció la mamá de un compañero, de Javier Pino y, en ese momento todo préstamo por ella, o sea la teníamos en el recuerdo y, rezan por ella y le pedimos también que le ayudara a su familia, porque había quedado como destrozada, sobre todo el papá. Porque carga con un peso súper importante. ENTREVISTADOR: Y, de ustedes ¿cómo vivieron esa situación?, de, ¿fue cómo una situación que vivieron junto todo el curso o más? ENTREVISTADO F: Sí, como curso. Porque más que nada, somos una familia ya no somos curso, o sea, quizás los compañeros que llegado ahora. Este último tiempo, no se sienten tan así, pero los que estamos de pequeños, quizás, hasta cuarto básico. Eh, son los que más lo vivimos así. De porque siempre hemos estado en los paseos, en clases estamos todos los días, entonces. Yo creo que más que nada una familia, no es un curso. Y siempre apoyamos a los compañeros que están en una situación delicada, quizás y, esa situación la vivimos con mucha angustia, porque, era una mamá súper querida en el curso. ENTREVISTADOR: Ah, ok, y ¿cómo está él ahora, tu compañero? ENTREVISTADO F: Eh, o sea, demuestra siempre felicidad, de repente, hasta cuando se enoja se ríe. Entonces, por ejemplo, en el paseo de la casa juvenil, realmente es un retiro. Eh, hubieron instancias para encontrarse uno mismo, y en la iglesia, o sea en una capilla. Eh, hubieron unos momentos de reflexión, él estaba súper mal, se puso como, con las manos en los ojos, y un compañero fue a su lado, y lo empezó como a abrazar así, como que le hacía cariño, por así decirlo, y ese compañero estaba súper afectado en ese momento. Pero, debido al apoyo que le dimos, andaba súper bien. Andaba con más ánimo en los retiros de ese eh, Cómo ese, ayuda mucho a la lxxiii    


reflexión y a saber cómo eso uno mismo. Conocerse mejor. ENTREVISTADOR: Y ese compañero, que dices tú, eh, entonces lo vivieron ustedes como una experiencia como de curso, la mamá era super querida y falleció ¿Cuándo? ¿El año pasado? ¿Hace dos años? ¿Cuando? ENTREVISTADO F: Este año. ENTREVISTADOR: ¿Este año? Chuta ¿Cómo que tuvo una enfermedad? ENTREVISTADO F: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Cáncer? ENTREVISTADO F: Sí, cáncer, se había salvado de un cáncer, cáncer de mamá, y después le dio otro cáncer, pero no recuerdo que era, porque el cáncer como que uno se salva de un cáncer, pero viene uno tras otro. ENTREVISTADOR: Y aparte que es asintomático así que, cuando uno se da cuenta ya puede ser, tarde también, y ¿cómo lo viviste tú esa experiencia con tu compañero? Ahora ese compañero dices tú, que le ayudó a él, que lo abrazó, que lo contuvo a él en esa situación, ¿Qué dices tú de retiro, cuando estaba con las manos en sus ojos eh, él pertenece al curso, trabaja en una pastoral? ENTREVISTADO F: No, pertenece al curso, que por eso le digo, que más que nada somos como una familia y en eso nos damos cuenta, y en el mismo retiro un compañero, tenía mal a la abuelita, y la abuelita es como su mamá porque los papás son separados y no viven con él. Entonces es como súper delicado, aparte la abuelita es ciega. Entonces, igual él es como súper fuerte, eh, no quizás su personalidad o su forma de ser, y, o sea, son persona que realmente saben soportar, que han vivido momentos de dolor, quizás, y cada vez uno se hace más fuerte con esos momentos. ENTREVISTADOR: Eh, y esa situación del curso propiamente tal, eh ¿tú crees que le ayuda a ustedes cómo para crecer?, no sé… o para ti en tu caso personal. ENTREVISTADO F: O sea, esas situaciones realmente sirven para madurar, para crecer, eee para quizás tener más cariño por los mismos compañeros, y tener más confianza con ellos mismos. ENTREVISTADOR: Y tú ves que también eso, desde una óptica de fe, o, solamente desde el punto de vista de que “somos el curso, la familia”, que ya es positivo porque no en todos los cursos los viven. ENTREVISTADO F: Sí, de repente hay como desunión y cosas así, en el curso se provocó hace un tiempo eso, igual era como malo porque, finalmente éramos compañeros, estábamos todos los días juntos, pero más que nada, en ese momento no sé piensa tanto en Dios, no se piensa tanto en la fe, sino que en el compañero y lo que está pasando, quizás, pedir la ayuda a Dios, en ese momento para que el compañero, no sé, para que esté, sea más fuerte, tenga fuerzas para poder, soportar eso, (Silencio), pero también de repente, uno pide ayuda, y quizás no le da las gracias, a Dios sobretodo, que pide y pide cosas, pero no agradece quizás. ENTREVISTADOR: Oye, y cuándo, pasando al tema de la confesión, mira, ¿Cuándo tú te has confesado has percibido que ha habido cambios en ti? ENTREVISTADO F: Eh, sí, por ejemplo, eh, la maduración, eh, ser más responsable. Ayudarles por ejemplo a mis papás en la casa, en el aseo, en el negocio, entonces, en ese, momento es como súper bueno para la vida de una persona. lxxiv    


ENTREVISTADOR: Mmm, y esos cambios son, ¿a qué nivel por ejemplo? Son a nivel familiar, con amigos, con, no sé, la polola, con Dios, con. ENTREVISTADO F: Familiar más que nada, con Dios quizás también, pero dentro de todo, más la familia, porque hay, quizás, un apego más hacia ellos, porque, por ejemplo, Dios es como, abstracto. Uno no lo ve, pero quizás lo siente, y en cambio los papás los ves, son de carne y hueso, y, no sé, entabla una conversación con ellos, los puedes abrazar, y cosas así, es más que nada a nivel familiar. ENTREVISTADOR: Oye, y, ¿qué te ha impulsado entonces a actuar de otra manera, a partir de la confesión? ENTREVISTADO F: (Silencio), quizás ser más maduro porque cambia la forma de pensar la forma de ser y en la forma de pensar si influye la responsabilidad, ayudar a las personas que más lo necesitan. ENTREVISTADOR: En ese sentido, eh, una persona que no se confiesa, partamos de una afirmación, dime tú si estás de acuerdo, ¿sí o no?, “una persona que no se confiesa vive de igual forma que otra que sí se confiesa”, ¿crees que esto es así o no? Bueno y es sí ¿y por qué situación? ENTREVISTADO F: Es que, o sea, no lo sé, porque tendría que tener como, un doble, o un clon para así decirlo y yo supiera su mentalidad, para saber si es que es así, eh, aunque yo creo que no, no vive de igual forma, porque no vive tranquilo, porque sus pecados lo aterran, quizás lo atemorizan. Entonces eh, si no se confiesa, no está en paz. ENTREVISTADOR: Como que le faltara algo ¿crees tú? ENTREVISTADO F: Más que le faltara algo, quizás le sobra algo, que son, más que nada, los pecados. ENTREVISTADOR: Ya, haber, ahora, no sé si tú has visto, o has leído por televisión que hay un problema grande por ejemplo en Siria, donde, cierto, hay una guerra civil ahí, y, bueno, hay varios cristianos que han sido también matados por lo mismo, porque la lógica es como que EE.UU, estos están apoyados por EE.UU., EE.UU. Es el eje del mal, entonces, EE.UU es cristiano, entonces los culpables de todo lo que estamos viendo son los cristianos, entonces los musulmanes matan a los cristianos… allí en esa situación, ¿tú crees que un cristiano, debe perdonar, debe perdonar igual que un no cristiano?, O debería ser igual ¿o no? ENTREVISTADO F: O sea, realmente no sé, si el cristianos debería perdonar igual, pero tendría que ser así, porque, o sea, independiente de la situación, eh, finalmente es una persona, y todas la personas tienen derecho a equivocarse, al menos una vez en su vida. ENTREVISTADOR: Claro, ¿crees tú que sería igual ese perdón entre un cristiano, que el musulmán que está allá en Siria, por ejemplo? ENTREVISTADO F: Tiene que ser igual, o sea, debe ser igual, según mi pensamiento ENTREVISTADOR: Ahora, ¿tú crees que los cristianos vivimos en profundidad lo que es la experiencia del perdón? ENTREVISTADO F: (Silencio), Eh, yo creo que no todos porque no todos, porque no todos, o sea, una persona puede ser cristiana pero no está totalmente avocada a ser cristiana, (Silencio). ENTREVISTADOR: ¿Y eso que significaría? En el tema del perdón, ¿que lo vive bien? ¿No lo lxxv    


vive del todo bien?, ¿Qué consecuencias tendría según tú? ENTREVISTADO F: Consecuencias, no creo, pero, tiene más que nada, (Silencio), o sea, siempre la confesión hay que vivirla como al 100%. Y aprovechar esa situación porque no se da todos los días, eh y cuando uno lo necesita, hay que aprovecharlo. ENTREVISTADOR: ¿Y cómo tú crees que tendría que vivirse este sacramento? ¿Cómo crees tú que habría que vivirlo? ENTREVISTADO F: (Silencio largo). Eh yo creo que, (Silencio). ENTREVISTADOR: ¿Con qué actitud en el fondo habría que? ENTREVISTADO F: O sea, realmente una actitud seria, y, ¿Cómo decirlo? Ser, o sea, decir la cosas claras, eh, se me olvida la palabra, ser como honesto. ENTREVISTADOR: Ok. ENTREVISTADO F: Ser franco en decir las cosas. ENTREVISTADOR: Ahora, si tú ofendes a una persona, a un compañero de curso, a alguien de tu familia, de tu casa, o, a otra persona, no sé, a alguien desconocido por la calle que sin querer le dijiste algo, no sé, pero bueno, el asunto es que ofendiste a alguien, ¿tú crees que eso afecta tu relación con Dios? ENTREVISTADO F: (Silencio), eh, yo creo que si porque, hay que amar al prójimo, sea… sea la situación que sea, y perdonarlo por sobre todas las cosas. ENTREVISTADOR: (Silencio de espera), el sacramento de la reconciliación, tiene que ver sólo con pedirle el perdón a Dios ¿o crees tú que también tiene ver con el tema de pedir perdón también a las personas a las que uno ha ofendido? ¿O son las dos cosas, o es una? ENTREVISTADO F: No, son las dos cosas… eee… Más que nada, o sea, pedirle perdón a Dios, si más que nada, a las personas que uno ofendió, o que uno le hizo daño. Porque también, o sea, son personas igual que uno y se merecen un respeto. ENTREVISTADOR: por ejemplo, hay gente que dice que se perdona por amor, ¿tú qué crees? ¿Estás de acuerdo con eso? ENTREVISTADO F: Es que no, no siempre se perdona por amor, no siempre está presente eso, eee… De repente hay personas que lo hacen por lástima, eee, o más que nada, o sea sí, más que nada por amor, o sea que… Porque es una persona muy cercana a uno. ENTREVISTADOR: (Silencio de espera), ¿qué es? Por ejemplo para ti, ¿qué sería lo más difícil qué te tocará perdonar algo, alguna situación? ENTREVISTADO F: Eh, o sea por poner un ejemplo, quizás, perdonar a mi hermano, a mi Hermano mayor, mi hermanastro más que nada, porque el solamente departe de mi papá, que le hizo mucho daño a mi familia y mi mamá sobre todo, que la subió y bajó a garabatos una vez. Yo creo que sería muy difícil perdonarlo. ENTREVISTADOR: ¿Hasta el día de hoy? ENTREVISTADO F: Hasta el día de hoy, y yo creo que hasta el futuro. ENTREVISTADOR: Y, en esa situación, ¿qué es más difícil perdonar donde? En tu familia, tus compañeros de curso, o amigos, ¿dónde sería? ENTREVISTADO F: Yo creo que los amigos es mucho más difícil perdonarlos. ENTREVISTADOR ¿Qué la situación anterior de tu familia? lxxvi    


ENTREVISTADO F: o sea, la familia es de sangre más que nada, y, no la ven todos los días quizás, es la familia. Y hay que estar unidos siempre, y quizás los amigos dependiendo de la situación, del daño que hayan provocado serían difíciles o quizás fáciles perdonarlos. Pero, por así decirlo, con la condición que no lo hicieran nunca más porque hace daño. ENTREVISTADOR: Y, ¿por qué crees tú que más difícil perdonar en ese caso? Porque tú dices que es más difícil perdonar a los amigos que a un familiar. ENTREVISTADO F: Porque con los amigos, de repente, sobre todo los mejores amigos, eh, Se forma un lazo fuerte porque, generalmente los mejores amigos están dentro del mismo curso. Y nos vemos todos los días. Son mínimo ocho horas que se ven todos los días… en cambio los padres están trabajando. Yo tengo, eh, por así decirlo, como, la suerte de tener a mis padres al frente, porque nosotros vivimos al frente del negocio que tienen papás, y, en ese sentido, tengo, que soy como, afortunado. Y, pero realmente mis padres no tienen tiempo para nada, quizás mi mamá tiene un poco más de tiempo pero, mi papá siempre estaba ahí trabajando. De repente cuando le pido, no sé, “juguemos un rato”, eh, me dice, no sé, “no tengo tiempo”, “me duelen los brazos”. Una vez tuve una discusión con mi papá, hace como dos semanas. Porque empezaron a cerrar los domingos. Y los domingos y se suponen que eran para el momento familiar. Y le pedí que jugáramos pin-pon, y, me dijo “es que me duelen mucho los brazos”. Y yo le dije “sí, pero para trabajar no te duelen los brazos, y tienes tiempo sólo para trabajar y no para nosotros”. Y ahí, me hace un rato donde mi abuela, y estuve reflexionando un rato con mi prima. Ahí me ayudó en ese sentido. ENTREVISTADOR: ¿La que se había confesado? ¿Esa prima? ENTREVISTADO F: Sí, la prima mayor materna que tengo. Y siempre me ayuda en todo. ENTREVISTADOR: Y, ¿ella te ayudó en tu reflexión? ¿A qué conclusión llegaste? ENTREVISTADO F: Eh, sí, me ayudó mucho, después cuando me fui de ahí de la casa de mi abuela. Estuve a punto de no volver a la casa. Porque sentía como mucho dolor con mi papá (Llora). ENTREVISTADOR: Entonces, ¿qué es lo más difícil de perdonar en ese sentido? ¿Qué lo más difícil para ti? ENTREVISTADO F: Es que, con mis papás, por ejemplo, cuando discuto con mis papás… eee ya después se me olvida, al rato se me olvida. Pero, en ese momento con mi papá estuve como enojado por tres días… Y no nos hablamos y nada. Así ninguna palabra. ENTREVISTADOR: (Silencio), ¿Te es difícil perdonar eso? ENTREVISTADO F: Eh, Esa situación sí. Porque realmente me dolió. ENTREVISTADOR: (Silencio), entonces, en ese aspecto ¿qué dirías? ¿Qué sería para ti el perdón verdadero? ENTREVISTADO F: Realmente no lo sé. ENTREVISTADOR: ¿O que te hace, por ejemplo, entender cuando hay un verdadero perdón? ¿Cómo tú entiendes que “ahh, esta persona está realmente perdonando de verdad” o hubo esta perdonando de mentira, para cumplir una formalidad, para no quedar mal? ENTREVISTADO F: O sea, realmente cuando se perdona de corazón y, siguiente de la misma forma y con la misma confianza. Quizás es difícil recuperar la confianza, cuando una persona le hizo daño a un amigo, por decir, y, cuando realmente se perdona de corazón. Es cuando estás perdonando de verdad, y sigues de la misma forma que antes, siendo súper amigos quizás. En el lxxvii    


sentido de la amistad. ENTREVISTADOR: ¿Crees tú que a ti te cuesta perdonar? ENTREVISTADO F: Yo creo que no, porque soy. Mi personalidad es una parecida a la de mi papá. Y somos como muy “corazón de abuelita”, por ejemplo cuando alguien me hace daño, yo no le digo, me quedo callado, no digo nada, porque soy tímido, y no. Yo creo que no me es difícil perdonar. Pero realmente cuando perdono no sé a las personas que, no tengo una amistad, una muy buena amistad con él, yo creo que no. Realmente no perdonó de corazón, es como una disculpa mentía como decías. ENTREVISTADOR: ¿Y eso lo has percibido en tu vida? ENTREVISTADO F: Sí ENTREVISTADOR: ¿Crees que eso te ha liberado, te ha ayudado un poco? ENTREVISTADO F: Yo creo que, es un peso. Un peso en la vida. Y, o sea, realmente no debería ser así. ENTREVISTADOR: ¿Y cuáles crees tú que deben ser los motivos, las razones por las cuales habría que siempre perdonar a otros, a otra persona? ENTREVISTADO F: (Silencio), eh, quizás, la ofensa, pero algo como suave, por así decirlo, porque si realmente es como algo muy fuerte es que, hace mucho daño. Y, es difícil, pero de repente también hay personas que perdonan por, cómo se llaman, por, o sea, por ayudarse a ellos mismos. O sea, no sé si me entiendes. ENTREVISTADOR: No mucho. ENTREVISTADO F: Por conveniencia. ENTREVISTADOR: Ah ok. ENTREVISTADO F: Que perdonan por conveniencia, por ejemplo, no sé. Poniendo un ejemplo, si una persona un compañero de banco, le hace daño a la persona que le va mal en el colegio, tener compañero que le hace daño al otro realmente le ayuda en las notas, y le hace algún daño a esa persona. Esta perdonando por conveniencia, porque le ayuda, no sé. Quizás pasar de curso, o mejorar sus notas. ENTREVISTADOR: Claro. En ese sentido. ¿Es el tema de conveniencia? ENTREVISTADO F: Sí ENTREVISTADOR: ¿Pero tú crees que allí no habría verdadero perdón? ENTREVISTADO F: Yo creo que no. ENTREVISTADOR: Cuándo te sientes culpable de algo, de algo que hiciste, de algo que pensaste, no sé ¿cómo superas esa situación? ¿Cómo superas el tema de salir de ese estado de culpa? ENTREVISTADO F: Yo creo que lo comento, con mi hermana pequeña tengo mucha confianza, yo creo que. ENTREVISTADOR: ¿Tu hermana pequeña? ¿Qué edad tiene? ENTREVISTADO F: Tiene doce años. ENTREVISTADOR: ¿Y tú cuántos tienes? ENTREVISTADO F: Dieciséis. ENTREVISTADOR: Dieciséis. lxxviii    


ENTREVISTADO F: O sea, no es tan pequeña pero no tiene la madurez suficiente como para darme consejo, quizás, en otros aspectos me puede ayudar, pero, de repente busco a mis amigos. Les cuento lo que me pasó, con mi familia quizás. Les digo, no sé “me paso esto” y como son de mi misma edad, quizás lo… lo vivieron también. Entonces ayuda mucho. ENTREVISTADOR: Entonces, ¿cómo te ayuda ella en ese sentido? ENTREVISTADO F: Ella es como el sacerdote en la confesión, o el, quizás el amigo o la amiga. ENTREVISTADOR: ¿te cuesta a ti eso, pedir perdón? ENTREVISTADO F: Pedir perdón sí. Y se me cuesta porque, o sea, de repente el orgullo, eh, es dañino y pedir perdón, o sea, ser orgulloso me cuesta de repente pedir perdón, quizás en otro sentido en otro aspecto no cuesta, porque han sido cosas leves, pero algo más grave, eh, es algo que cuesta realmente pedir perdón. ENTREVISTADOR: ¿qué experimentas cuando has pedido perdón? ¿Qué has vivido, qué sentimientos, como así vivido eso? Cuándo has pedido perdón. ENTREVISTADO F: Al pedir perdón, siento como nerviosismo. Y nunca me han dicho “no, no te perdono”. Pero, se siente como una, un nerviosismo realmente. Y, al pedir perdón porque no saber si te dice “ya, te perdono, pero no lo hagas más porque hace daño o me duele”. Pero cuando dicen que no uno queda como bajoneado. No sé, porque perdió el amigo, una amiga, un familiar quizás… Eee, en ese sentido, sería como súper, súper doloroso que no lo perdonen a uno. ENTREVISTADOR: Ahora, ¿Por qué crees que es importante pedir perdón? ENTREVISTADO F: (Silencio) Eh, Porque hay que, no sé, recuperar quizás la confianza de la persona que uno dañó. Y poder que esa persona realmente sienta el apoyo nuevamente que uno le brindaba, quizás. A la persona. ENTREVISTADOR: ¿Alguna vez, en alguna situación, y te ha tocado aconsejar a otra persona para que perdone a otra, así como ayudarlo para pedir perdón o para darlo si alguien le pidió? ENTREVISTADO F: Eh, sí, también, o sea, amigos y amigas me han servido como ayuda, por así decirlo, apoyo, eh, para que, ablande el corazón de la otra persona quizás, y decirle, pero es que, no sé, “no lo hizo realmente con intención” o “fue un impulso”. Eh, Quizás eso, quizás en ese sentido que yo me acuerde, unas dos veces y me han pedido ayuda y gastos veces. Le he ayudado de buena forma, y los han perdonado. ENTREVISTADOR: Y, mira ¿cómo crees tú que se relaciona este sacramento del perdón, de la confesión, con el perdón de los demás? Con el darle perdón a los demás, a las otras personas ¿crees que hay alguna relación, o como se relacionan? ENTREVISTADO F: Sí, realmente con Dios, al confesarme, es Dios está perdonando, y si Dios a uno no perdona y uno tiene que devolver con la misma moneda, y perdonar al otro. A la otra persona, o pedirle perdón a la otra persona, también. Se relaciona más que nada en el punto del cristianismo, de Dios. ENTREVISTADOR: Mira, hemos estado conversando sobre el tema del perdón, cuando uno pide perdón, cuando uno da el perdón. Si ese perdón, como uno lo vive, si hay también instancias de perdón acá en el colegio, si ese perdón también tiene relación, se relaciona con la vida sea tiene implicancias, si ha ayuda o no, etc. Eh, no sé, te pregunto si tienes algo más que agregan, se puede decir con respecto al tema del perdón, ¿qué sugerencias harías tú?, lxxix    


por ejemplo, ¿para vivir mejor el sacramento del perdón, por ejemplo aquí en el colegio? ¿Qué dirías tú, no sé? ¿Qué sugerencias? ENTREVISTADO F: No sé, yo creo que no tengo sugerencias, porque no sé realmente los pecados que cometen las otras personas. Y, pero a ser el, Aprovechar la confesión al cien porciento y ser también súper honestos en ese sentido. Si no, no sirve de nada. ENTREVISTADOR: ¿Crees tú que, en el fondo, ayudaría a otra persona el sacramento, le ayudaría? ENTREVISTADO F: Sí, o sea, sobre todo una persona que no sé ha confesado nunca, y no sé, quizás mayor que yo, eh, Tiene que hacerlo porque, nadie está libre de pecado, todos hemos cometido algún pecado alguna vez. Quizás no tan, no grande pero algún pecado, y de repente se carga con eso, ese pecado durante toda la vida. ENTREVISTADOR: ¿Tú dirías, afirmarías en ese sentido que el sacramento de la confesión ayuda a liberar? ENTREVISTADO F: Sí, uno se siente libre, por ejemplo, cuando uno cometió algo, eh grande, eh, y al confesar ya no carga con ese peso. Siente que realmente recibió el perdón ENTREVISTADOR: Y, en esa libertad ¿se ve una relación con los demás? Con la vida cotidiana. ENTREVISTADO F: Eh Sí, porque quizás, no sé, una persona le hizo, le hizo daño a un amigo, eh, a un amigo “x”. Y, ese amigo no sabe el daño que le hizo, y, esta persona se siente como perseguida cada vez que, no sé le dice: “oye, tenemos que hablar”. Y quizás es para pedirle un consejo, pero esa persona se, persigue, por ejemplo. Me ocurrió una vez con un amigo, quien daba como súper perseguido, yo le pregunté: "oye, qué te pasa y la cuestión”. Y me contó lo que le había pasado, yo lo perdoné, pero, como que seguía, pero seguía, como que cada vez, que me saludaba, así, él pensaba que yo sentía desconfianza de él, Y en ese sentido, se relacionan con la amistad. ENTREVISTADOR: Bien pues, gracias por tu, por esta entrevista, por todo lo que haz hecho aquí, de verdad que a nombre de. No soy yo sólo este trabajo, sino somos varios, así que igual a nombre de ellos, que están en la universidad ahora, te agradecemos enormemente ¿ya?

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Entrevista G ENTREVISTADOR: ¿En qué pastoral participas? ENTREVISTADO G: Sí, en casa juvenil.

ENTREVISTADOR: En casa juvenil, ¿eso es aquí en la cisterna, cierto? Mira, te cuento, yo soy estudiante de la católica estamos haciendo un trabajo investigación en torno al tema religioso. Te agradezco en primer lugar por este tiempo que te vamos a robar de tus clases y por eso agradecemos un montón. La idea es que podamos conversar sobre unas preguntas para que dialoguemos los dos más extendidamente. La idea es que tú te sientas en confianza porque esto es confidencial y no tiene ninguna finalidad de complicarte, sino sólo hacer un trabajo de investigación que pueda ayudarte a ti y a otras personas. Por eso no sé si a ti te molesta que yo grabe. ENTREVISTADO G: No, no me molesta para nada. ENTREVISTADOR: Ya, gracias. Evidentemente vamos a grabar por un tema de fidelidad a lo que conversamos, para poder acceder mejor a los datos. ¿Tú me decías que participas en la? ENTREVISTADOR: ¿Cuál es tu nombre? ENTREVISTADO G: (Él responde) ENTREVISTADOR: ¿De qué curso eres tú? ENTREVISTADO G: Del segundo medio “B” ENTREVISTADOR: Tú participación, ¿en alguna pastoral? casa juvenil, ¿de qué se trata eso? ¿Qué hacen ahí? ENTREVISTADO G: Es como, bueno, se organiza primero por comunidades, las eligen al azar, pero mira, al principio del año, cuando empiezan las primeras casa juvenil, el primer ciclo, se organizan en comunidades aleatoriamente, y con un guía, que es alguien mayor, y que ya está experimentado en esto. Porque el objetivo de la casa juvenil es la confirmación, pero también aprender sobre cómo eran las comunidades cristianas antiguamente, cómo son actualmente ¿cómo se llama? O sea, entre comillas el amor de cristo a sus discípulos, como tratar de imitar. Y dar enseñanzas todos los sábados y se ven temas como la familia, el respeto, etc., pero todo enfocado a lo religioso. ENTREVISTADOR: Entonces, está marcado por el tema religioso, es una actividad del orden religioso. ¿De qué edad son los que participan aquí? ENTREVISTADO G: Eh, hay tres tipos. Primero están los de pre, que son los más pequeños, son como de, no sé en verdad porque yo no estuve ahí, yo me metí como en primero. Lo primero son como de 14 o 15 años a 16, es un año. Los de segundo de 16 a 17, o de 17 a 18 porque soy un año menor que los demás. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO G: Y eso. ENTREVISTADOR: Bueno, una pregunta como distinta. ¿Tú participas desde qué estás acá en el colegio? ENTREVISTADO G: Desde primero básico. lxxxi    


ENTREVISTADOR: Donde primero básico, o sea llevas un buen rato acá. ¿Tú sabes lo que es la confesión?, ¿cierto? ENTREVISTADO G: Sí ENTREVISTADOR: ¿Existen instancias aquí como para poder confesarse? ENTREVISTADO G: ¿En el colegio? ENTREVISTADOR: Sí. ENTREVISTADO G: Sí, me acuerdo del séptimo ofrecieron, si queríamos confesar nos teníamos que ir al templo, a una hora exacta, y ahí estaba el padre león, que se ya no está, y nos confesaba. También este año, hay opciones de confesarse. ENTREVISTADOR: Este año también. ¿De la misma forma? ¿Los van a buscar a la sala? ENTREVISTADO G: Sí, nos van a buscar la sala. ENTREVISTADOR: ¿Quiénes van?, ¿van los que quieren? ENTREVISTADO G: Sí, van los que quieren. ENTREVISTADOR: Ya, ¿y qué encuentras allá? ¿Tú has ido alguna vez? ENTREVISTADO G: Una vez ENTREVISTADOR: ¿Este año? ENTREVISTADO G: No, en séptimo. Pero sí me acuerdo, fue. Eh, o sea, era sólo como para tener la experiencia, fue como eh, o sea, me acuerdo que le saqué 100 pesos a un compañero y me dijo que tenía que devolverle, y todo lo que sigue po, el perdón de Dios y todo eso. ENTREVISTADOR: Eso fue cuando estabas en séptimo, ¿lo hacen todos los años acá en el colegio, te ofrecen eso? ENTREVISTADO G: No sé, el año pasado no, porque yo en octavo me fui y estuve en el Lazzeri, (Liceo de la misma comuna) pero volví en primero, y en primero no. ENTREVISTADOR: ¿Normalmente hay curas como para confesarse? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: Por ejemplo, si tú quisieras confesarte ¿cómo lo harías? ENTREVISTADO G: Yo creo que tendría que pedirle a algún padre, si tuviera algún tiempo. Porque están en el patio de acá, del colegio. ENTREVISTADOR: Están en el patio. Tú dices que este año te invitaron a esta instancia que hacen en un templo ¿te recuerdas cuando fuiste tú el séptimo, eh si estaban ahí no más? ¿Qué hacían? ENTREVISTADO G: Estábamos eh, los que todavía no lo hacíamos, eh íbamos uno por uno. Estaba el padre sentado en las bancas mirando hacia el mural y nosotros estábamos en las bancas que están al lado de la mesa. Entonces íbamos uno a uno. ENTREVISTADOR: Ya, ¿te acuerdas si fueron muchos, esa vez? ENTREVISTADO G: Sí, fue casi todo el curso ENTREVISTADOR: Casi todo el curso. ¿Tú no participas de un movimiento parroquial o algo así? ENTREVISTADO G: (Niega con la cabeza) ENTREVISTADOR: Esa experiencia que recuerdas de haberte confesado, pero sabes de que existen instancias para confesarse, ¿qué crees tú que necesitaría, uno quiere esperarías de lxxxii    


un cura para que fuera un buen confesor?, para que te generara a ti la confianza para ir a confesarte. ENTREVISTADO G: Eh, ser comprensivo, o sea tal vez como artos actos que uno hace, bueno, la confidencialidad y eso, siempre ser comprensivo sin criticar ni nada, comprender que uno comete errores. ENTREVISTADOR: Por ejemplo, en concreto de ser comprensivo ¿qué no te indicara qué cosa? ENTREVISTADO G: No sé, algún hecho mal, como chantajear o cosas así. ENTREVISTADOR: Tú bueno, participas, como me dices de este movimiento ¿qué sabes de este sacramento? Bueno, lo has practicado un par de veces. ENTREVISTADO G: no, una vez no más. ENTREVISTADOR: Bueno, eso. ENTREVISTADO G: Que es un sacramento para reconciliarse con Dios. Bueno yo soy ateo, pero sé bien sobre la religión cristiana, y cuando uno se va alejando de Dios por todos los pecados que uno comete, uno puede reconciliarse a través de la confesión y restablecer la relación que uno tenía con Dios. ENTREVISTADOR: Entonces la finalidad de sacramento es reconciliarse con Dios. Cuándo te fuiste confesar, ¿tú hiciste tu primera comunión? ENTREVISTADO G: (niega con la cabeza). ENTREVISTADOR: Esa vez qué te fuiste confesar, ¿alguien te preparó? ¿Alguien te dijo cómo tenía que ser? ¿Cómo tú te preparaste? ENTREVISTADO G: Sabíamos lo que teníamos que hacer. Teníamos que estar acá y después ir a hablar con el padre. Y, o sea, no era algo muy formal, era algo más de, como éramos más pequeños como que no necesitaba mucha preparación, no me acuerdo si nos dieron instrucciones de cómo hacerlo: qué hacer, si nos teníamos que confesar de una forma especial o cosas así. ENTREVISTADOR: Entonces, ¿no te acompañaron para que hicieras una buena confesión, no te dirigieron algunos pasos, una cosa así? ¿Qué te motivó? ENTREVISTADO G: Por experimentar qué cosa era, porque ahí estaba como en búsqueda de lo que iba a hacer si religioso, ateo, estaba en búsqueda de lo que iba a ser. ENTREVISTADOR: ¿Tú ves difícil para ti acercarte al sacramento de la confesión? ENTREVISTADO G: No. ENTREVISTADOR: ¿Te sería fácil acercarte al sacramento? ENTREVISTADO G: Sí ENTREVISTADOR: ¿Qué cosa e podría dificultar? ENTREVISTADO G: Ah, un poco la vergüenza de algún acto que he hecho, porque hipotéticamente, pero eso, la vergüenza pero nada más. ENTREVISTADOR: Claro, ¿eso significaría que en la medida en que hay pecados más grandes, más te costaría? ENTREVISTADO G: Sí, mientras más grandes, más me costaría. ENTREVISTADOR: ¿Hay alguna otra cosa que te costaría? lxxxiii    


ENTREVISTADO G: Mmm, no, tal vez la disponibilidad de los curas, porque hay uno que siempre está, el, No me acuerdo bien del nombre, pero tiene una oficina, al lado de la oficina de nuestro profesor jefe, entonces es bien fácil de ubicar. Pero los demás como el padre Germán o el P. Mario, no, el padre Mario también está harto, pero, eh, no sé, siempre se ve como un poco cansado como está bien viejito, y al P. Germán lo veo poco, yo creo que la disponibilidad de los curas podría dificultar un poco. ENTREVISTADOR: O sea, ¿si hubiese más curas sería más fácil? ENTREVISTADO G: Si, igual hay hartos, ¿3 o 4? 4 con el P. Heriberto. ENTREVISTADOR: Y la disponibilidad de ellos, si tuvieran como más tiempo para hacerlo, ¿también? ENTREVISTADO G: Sip. ENTREVISTADOR: Tú decías que el padre Mario lo ves cansado, viejito… ENTREVISTADO G: Si ENTREVISTADOR: ¿El tema de la edad no te complicaría por ejemplo? ENTREVISTADO G: No ENTREVISTADOR: Y, ¿favorecería? ENTREVISTADO G: Algo yo creo, por la experiencia que tiene, pero también un padre joven, eh, sería como más actualizado entre comillas con la sociedad de hoy, sería también mejor. Hay puntos favorables para los dos: para uno joven y para un hombre de avanzada edad. ENTREVISTADOR: Del joven que está más actualizado y para el de mayor edad el tema de la experiencia… ¿hay algo desfavorable entre uno y otro? ENTREVISTADO G: No, no. ENTREVISTADOR: O sea, si yo pienso, si es mejor, tú encuentras que, como algo positivo la experiencia con un cura mayor, viejito ¿no hay nada como que te complicara? ¿Nada extra, a diferencia del joven te dificultaría? ¿O al revés, el joven te dificultaría en algo? Piensa a lo mejor en los padres que tú conoces, hay algunos más jóvenes que otros. ENTREVISTADO G: Sí, pero antes estaba el P. León, él era joven y tenía como treinta y tantos años, pero los que hay ahora, deben tener unos 70 años yo creo. Hay uno que se ve un poco más joven, como de unos 50 y tantos años. ENTREVISTADOR: Ya, hay una percepción en la iglesia y en general de que los jóvenes se confiesan poco, ¿qué opinas de eso? ¿Por qué será? ¿Será tan así? ENTREVISTADO G: Sí, sí porque cuando nos confesamos en séptimo fue más de ojo vamos a confesarlo y era nueva experiencia, y eso, no fue como algo de fe. Fue algo más de una nueva experiencia y de que se confiesan menos es verdad porque la sociedad de ahora no es tan enmarcada en la religión como lo era antes. Ahora nos importan más los estudios, ser profesional, todo eso. No es tanto la religión, como que los jóvenes de ahora son religiosos por serlo, no por tener fe. ENTREVISTADOR: ¿Cómo “por serlo”? ENTREVISTADO G: O sea como, se me fue en la volada al decirte, pero no lo sienten entre comillas, como que no sólo devotos de verdad, no tienen fe de verdad. lxxxiv    


ENTREVISTADOR: Los jóvenes en general, tú sientes que tiene, que son más “por serlo”, como tú dices, ¿tienen una fe menos verdadera que los adultos? ENTREVISTADO G: Eh, sí, que los adultos, porque hay padres o adultos que son bien como cristianos o de otras religiones, son bien aperrados. ENTREVISTADOR: ¿Qué implicaría, imagínatelo idealmente, un joven que tuviera una fe verdadera? ENTREVISTADO G: Nada, yo creo que sería mucho mejor que las personas que solo “por serlo”, porque tendría una convicción de la religión, no como otras personas que lo hacemos porque sus padres, como lo hace uno, o porque les dieron la opción y la aceptaron, no por buscar su propia solución a todos los hechos como la naturaleza o la existencia de, no sé po, de no buscaron su propia comprensión, les dieron la opción de pensar esto y la aceptaron. ENTREVISTADOR: Pasa por la convicción, más allá de hacerlo por costumbre ¿Será común entre los jóvenes hacerlo por costumbre? ENTREVISTADO G: Sí, es muy común. ENTREVISTADOR: Claro ¿en qué crees tú que se nota, por ejemplo? ENTREVISTADO G: En la disposición que tienen para estos grupos de casa juvenil y en (ene) que más van por conocer gente que por sacarle frutos a lo que te dan los monitores. ENTREVISTADOR: O sea están motivados por un tema social y participar de un grupo de amigos. Tuve decías de que te confesaste una vez, ¿fue importante para ti esa confesión? ENTREVISTADO G: Mmm, no mucho, fue algo relevante, fuera de lo común, algo que nunca había hecho, pero no muy importante. ENTREVISTADOR: ¿Te habrías esperado tú para que hubiera sido importante? ¿Cómo se habría notado eso? ENTREVISTADO G: Si hubiera cometido algo, de lo que tuviera harto remordimiento, y la conciencia no me dejara tranquilo, pero no. Pero sí me sentí entre comillas liberado, porque aunque fuera de algo pequeño, yo no estoy acostumbrado a hacer cosas malas porque soy un niño bueno (lo último lo dijo en tono de broma), entonces me sentí liberado por la comprensión del padre y todo eso. ENTREVISTADOR: O sea, ¿el dato importante que tú sacas de esa confesión es la comprensión del padre? ENTREVISTADO G: Sí, sentirme como aliviado al confesarme. ENTREVISTADOR: Claro, a pesar de que tú dices que era un evento pequeño… ¿y tú crees que este sacramento ayuda en la relación con Dios? ENTREVISTADO G: Sí, pero también en la relación con uno mismo. O sea estar mejor con uno mismo, limpiar la conciencia entre comillas, porque uno también puede ir a confesarse con un amigo entre comillas, pero también se puede ir con un cura, porque te pueden dar otro punto de vista, y además que está más experimentado en todo esto. ENTREVISTADOR: ¿Por qué no con un amigo aparte de lo que tú dices de la experiencia? ENTREVISTADO G: Porque te puede dar un punto de vista más objetivo ENTREVISTADOR: Entonces la confesión te aporta en ti, a tus problemas, los mira otra persona y los ve más objetivos. Pero ¿tendrá alguna diferencia en relación a lo que estamos haciendo nosotros dos, por ejemplo, a una conversación? lxxxv    


ENTREVISTADO G: Eh, no creo que haya mucha diferencia. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO G: O sea, tal vez en cuanto al significado para algunas personas, ya que es un sacramento. ENTREVISTADOR: Y de significado para decirte que es un sacramento ¿qué entiendes tú? ENTREVISTADO G: O sea, algo importante para la religión… eh, la cristiana, o sea los que creen en Cristo. Es algo importante, es como los sacramentos, tienes que hacerlos. ENTREVISTADOR: Entonces, para ellos tú crees que renueva la relación con Dios, tú dices que es valioso para la relación con uno mismo, ¿y para la relación con los demás? ENTREVISTADO G: Sí, también. Porque te pueden dar opciones para eh… si es que uno le hace algo a otra persona puede dar las opciones para eh… supongamos le uno le hace algo malo a otra persona y va donde el cura, y él te dice “tienes que hacer esto” y todo lo que pasa en la confesión. Y uno puede mejorar la relación con la persona pidiéndole perdón y haciendo todo lo que el cura pide. ENTREVISTADOR: Te ayuda a arreglar una relación rota producto de algo que nosotros llamados pecado, pero producto de una cosa mal hecha. Entonces, en ese momento en que tú te confesaste, que tú recuerdas tu confesión, ¿hubo un cambio de actitud en ti en relación a lo que confesaste? ENTREVISTADO G: ¿Cómo un cambio de actitud? No entiendo. ENTREVISTADOR: Eh. ¿Tú te acuerdas lo que confesaste más o menos? ¿Eso volvió a pasar? ENTREVISTADO G: No ENTREVISTADOR: ¿Y ese “no” es producto de la confesión? ¿Te sirvió de algo? ENTREVISTADO G: Eh, de nada po, hubiera sido lo mismo si es que mis papás me hubieran encantado. No tienes que hacerlo porque fue algo malo. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO G: Y aprendí la lección. ENTREVISTADOR: Supongamos que te confiesas ahora… ¿qué significaría seguir haciendo lo mismo? ENTREVISTADO G: Volver a pecar. ENTREVISTADOR: Pero… en categorías bien básicas, ¿estaría bien? ¿Estaría mal? ENTREVISTADO G: No, estaría mal, porque si uno va a confesarse es porque hizo algo malo y no tiene que volver a repetirse. Según lo que uno cree, porque si uno va a confesarse es porque se siente mal, no porque te obligasen a hacerlo, a menos que sea la primera vez, como lo hice yo de forma experimental. ENTREVISTADOR: Entonces, si no hay ganas de cambiar no tiene sentido confesarse, ¿y si yo por más que tenga ganas de cambiar no logro cambiar? ENTREVISTADO G: No sé qué podría ocurrir ENTREVISTADOR: Por ejemplo hay gente que ¿tú sabes lo que son los cleptómanos? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: Y robar es un pecado. ENTREVISTADO G: Pero ahí hay una enfermedad, es una condición psicológica… lxxxvi    


ENTREVISTADOR: Es cierto. Un cleptómano que se siente culpable, va a confesarse y pide perdón, y el cura lo confiesa, pero él va a seguir pecando porque está enfermo. Entonces, ¿qué sentido tiene? ENTREVISTADO G: Eh, ahí estaría bien porque él se siente culpable pero no puede evitarlo. Si no lo puede evitar, no es por culpa de él. ENTREVISTADOR: Si tú conocieras a un cristiano que se confiesa seguidamente y resulta de que tú atisbas más o menos de qué puede confesarse porque lo conoces y él sigue repitiendo lo mismo ¿qué piensas tú de que esto? ENTREVISTADO G: O sea que está mal, que es un hipócrita. Porque se confiesa pero no hace nada al respecto, como… no sé po, hacer algo sin sentido. ENTREVISTADOR: Entonces, ¿el que se confiesa puede vivir de la misma forma que el que no se confiesa? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: En ese sentido, confesarse no marca ninguna diferencia ENTREVISTADO G: Sí po, uno se supone que tendría que cambiar con la confesión, pero es personas que no lo hacen. ENTREVISTADOR: Claro, pero tú los siguientes hipócritas ENTREVISTADO G: Sí, si es que no cambian, porque debería tener algún sentido además de sentirse liberado, tendría que haber un cambio de actitud en la persona. ENTREVISTADOR: ¿Un cristiano debería pedir perdón como con más ganas? Porque se confiesa, es un sacramento cristiano. ENTREVISTADO G: Mmm no, no con más ganas, porque pedir perdón es algo común en la sociedad. Pero sí de una distinta forma tendría ir más veces según su religión. O sea, pedirle perdón al cura, según su religión, en vez de al amigo directamente. Sentirse mejor con uno mismo, pero de otra forma. ENTREVISTADOR: Entonces, la diferencia pasa por el evento reiterativo de ir a conversar con el cura, pero ¿qué sentido tiene el cura aquí? ¿Por qué con un cura? Y no como tú me dijiste, pedirles perdón a los papás y aprender la lección. ENTREVISTADO G: Eh. Porque según la religión es un instrumento de Dios, eso es lo que yo he escuchado, que el cura es un instrumento de Dios y todo eso. ENTREVISTADOR: ¿qué significa esto de “instrumento de Dios”? ENTREVISTADO G: Eh… Como… no sé… como que Dios se manifiesta a través de él, a través de sus decisiones, como que lo que hace él, está manejado entre comillas por Dios. ENTREVISTADOR: entonces, ¿en la confesión el cura qué rol cumple? ¿Ser la voz de Dios? ENTREVISTADO G: Eh, no tan así, como que está preparado para eso. No como otras personas que pueden dar comentarios equivocados, como cuando uno se confiese con un amigo que te puede decir “no, tení que hacer esto”, en cambio los curas están más preparados para todo eso, con todo el comportamiento religioso, con cómo tiene que ser toda la confesión, la ayuda que le tiene que dar para cada persona, según el punto de vista de lo religioso y que Dios, y todo eso. ENTREVISTADOR: ¿Y ayudarlo a qué? ¿A que cambie? lxxxvii    


ENTREVISTADO G: Yo creo que debería hacer eso, a que seamos mejores personas y que no vuelvan a repetir el acto que hicieron, el pecado. ENTREVISTADOR: Entonces, tú dices que el cura es instrumento de Dios y que ayuda a que cambie y no se repita lo mismo. Porque entonces lo comparas con una conversación con un amigo. ¿Cómo crees tú que debiera vivirse este sacramento en general? Como para poder decir “él lo hace bien”. ENTREVISTADO G: Un cambio de actitud entre antes de la confesión y después en relación al pecado que hizo. ENTREVISTADOR: Entonces, pasa por reconciliar ¿te acuerdas que tú me habías dicho que lamentó reconciliaba con Dios, con uno mismo y con los demás? Si no reconcilia con los demás, si no cambio con los demás no tiene sentido. ¿O sí tiene sentido? ENTREVISTADO G: Tendría sentido porque uno puede sentirse mejor con uno mismo, pero con los demás no. En ese sentido, en estar mejor con uno mismo. ENTREVISTADOR: Si tuviéramos que ordenar, ¿para ti qué es más importante, la relación con los demás, relación con lo mismo o la relación con Dios? ENTREVISTADO G: Desde mi punto de vista, yo creo que es con los demás, con uno mismo y después con Dios. ENTREVISTADOR: ¿En ese orden? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: Si yo tengo una relación rota porque cometí una falta con un otro, ¿no valdría más que yo fuera que te preguntara a él? ¿Qué le pidiera perdón a él? ENTREVISTADO G: Yo encuentro que sería mejor ir directamente que ir donde un cura ENTREVISTADOR: ¿Sería mejor ir así a pedirle perdón directamente? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: Desde lo que tú sabes, si yo te ofendo a ti, ¿eso afecta mi relación con Dios? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: Tú decías que si uno va y le pide perdón a Dios y no cambia con los demás es un hipócrita, ¿hay una relación entre la relación con los demás y la relación con Dios? ENTREVISTADO G: Sí, porque en uno no mandamiento se llama amar al prójimo. Ese mandamiento dice que si uno es cristiano tiene que seguirlo mandamientos, entonces hermano si la relación con Dios a rompe. ENTREVISTADOR: ¿Eso lo has escuchado acá el colegio alguna vez? ENTREVISTADO G: Mmm. No, son mis propias conclusiones. ENTREVISTADOR: Dudo que tú has escuchado, porque ustedes tienen clase de religión por lo menos. ENTREVISTADO G: Sí ENTREVISTADOR: Aquí lo importante es ver si tiene relación la relación que tengo yo contigo a la relación que tengo con Dios, ¿nunca les han hablado? ENTREVISTADO G: Sí, yo creo que más de alguna vez nos tienen que haber hablado de eso lxxxviii    


ENTREVISTADOR: Porque hay una crítica a la iglesia como estructura de incoherente, y como que enseña algo y después no lo hace. Tal cual como tú me decías del compañero este que se confiesa seguido pero no cambia. Entonces la pregunta es sobre la relación con los otros y la relación con Dios. ¿Uno podría tener una excelente relación con Dios teniendo una pésima relación con los demás? ENTREVISTADO G: No. ENTREVISTADOR: ¿Y al revés? ENTREVISTADO G: No creo que pueda ser pésima con Dios, si uno tiene una buena conducta con las demás personas, siendo solidario, alegre, buen amigo, tener compañerismo con los demás, no creo que te puede afectar en tu relación con Dios. ENTREVISTADOR: Entonces, a lo mejor lo que tú me dices, dime si estoy equivocado ¿ya ser buena persona es tener una buena relación con Dios? ENTREVISTADO G: Mmm sí, o sea también depende de lo interno, porque también hay mandamientos como no tener malos pensamientos, hay que hacerlo también por convicción, no por “yo soy bueno para acceder al cielo” o cosas así. Para tener una buena relación con Dios uno tiene que hacerlo de corazón. ENTREVISTADOR: ¿Y hacerlo de corazón significa a todo nivel, con los demás también? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Qué crees que tiene como objetivo el sacramento de la confesión? ¿Recuperar la relación con Dios? ¿Recuperar la relación con los demás? ¿Recuperar la relación con lo mismo? ¿Cuál de estos tres? ¿Cuál más? ¿Cuál menos? ENTREVISTADO G: Yo creo que todos, pero como es algo religioso, yo creo que más la relación con Dios. Solamente porque es algo religioso, pero de mi punto de vista, con todos igual. Yo creo que más con uno mismo, desde mi punto de vista. ENTREVISTADOR: ¿Qué implica “con uno mismo”? ENTREVISTADO G: La conciencia, o sea, no tener remordimiento, para estar preocupado. ENTREVISTADOR: ¿Tú, cuando tienes remordimiento como lo llamaste tú, cómo lo haces con eso? (Interrupción de un funcionario del establecimiento). ENTREVISTADO G: Cuando tengo remordimiento culpa por algo, lo pienso y busco cuál sería la mejor solución para sanar esto, y después lo hago. Pero primero medito, pienso que sería lo mejor, lo peor, que causaría problemas para los demás o para mí, y siempre le doy más importancia a sanar la relación con los demás que conmigo mismo. ENTREVISTADOR: Claro, o sea tú vez que es necesario sanar la relación con los demás cuando uno comete un error. Hay una frase que dice “se perdona por amor” ¿qué piensas tú de eso? ENTREVISTADO G: Que uno tiene que perdonar porque lo siente, no porque debe hacerlo, o sea, deber de, supongamos, cuando uno es chico y se enoja con algún amigo y la mamá te dice “ya, tení que perdonarte con él” pero si uno no lo siente. ENTREVISTADOR: ¿Tiene poco valor? ENTREVISTADO G: Sí lxxxix    


ENTREVISTADOR: Pero si se perdona por amor, y hay gente que uno ama más que otra, ¿cómo se manifiesta el amor, por ejemplo, cuando tienes que pedirle perdón alguien de tu familia, a un amigo, a un profesor, a un caballero en la calle? ENTREVISTADO G: O sea, con mi familia es más de… o sea es un ambiente más de perdón pero más coloquial. Porque un caballero la calle uno le dice “perdón señor” pero nada más y uno sigue caminando. Al profesor: “perdón profesor, estuvo mal esto...” Y uno se arrepiente. Pero a la familiar es como “no lo quise hacer”, uno explica más el perdón. ENTREVISTADOR: ¿Será más fácil con unos que con otros? ENTREVISTADO G: Yo creo que más fácil con la persona de la calle, porque uno dice “perdón” y sigue caminando, en cambio con la familia uno pasa por un camino de conversación bien largo y uno tiene que ver y perdón por esto, y los papás empiezan a, no sé. ENTREVISTADOR: ¿Y con tus amigos? ENTREVISTADO G: Con los amigos es más fácil, porque te pueden comprender, o sea los papás siempre quieren que uno sea mejor, entonces te pueden retar más porque hiciste algo malo, pero los compañeros o los amigos, pueden “ya da lo mismo” “si ya pasó”, puede ser más fácil con los amigos que con la familia. ENTREVISTADOR: ¿Cuál perdón es más importante para ti? Si tú cometieras la misma falta contra el caballero la calle, contra amigo, contra el profesor o contra alguien de tu familia, ¿cuál te importaría a ti más que te perdonará? ¿Por qué? ENTREVISTADO G: No sé yo creo que depende con los amigos, porque hay amigos que son de sala, pero otros que son ya desde primero básico, que son ya muy cercanos, como primos que son como hermanos. Entonces, yo creo que es más importante con los amigos de verdad entre comillas y la familia, que con amigos de sala. Porque son los que más influyen en tu vida. ENTREVISTADOR: Entonces, con la pregunta que yo te hacía, mientras más amor es más importante el perdón. Cuando tú me hablabas de tus amigos ¿se puede seguir siendo amigo después de una experiencia de ruptura? ENTREVISTADO G: Sí, pero obvio que va a haber una conducta diferente a la que había antes de la mala conducta, porque uno perdona pero no olvida. ENTREVISTADOR: “Perdona pero no olvida”, ¿qué significa eso? ENTREVISTADO G: O sea que, siempre va a estar el bichito de lo que te hizo la otra persona. ENTREVISTADOR: queda igual una relación distante, distinta ENTREVISTADO G: Distinta, no distante. Porque puede ser cercana, pero uno puede, supongamos si te mintió en algo, uno dice: “¿será verdad esto?” Porque ya me mintió una vez. ENTREVISTADOR: Claro, entonces, quedan como rotas las confianzas. ¿Se podrá recuperar eso a cien por cien? ENTREVISTADO G: Sí, pero tiene que ser un proceso largo de… supongamos, la persona que hizo mal, tiene que ser bien, eh, está a disposición del amigo. Si el amigo no quiere mejorar la relación, no puede hacer nada el. ENTREVISTADOR: Todo pasta escrito varias veces algo por estilo, pero ¿entre consistiría para ti el verdadero perdón? ENTREVISTADO G: O sea, ¿pedir perdón, o? xc    


ENTREVISTADOR: Pedir, darlo. ENTREVISTADO G: Sentir ENTREVISTADOR: ¿Sentir que cosa? ENTREVISTADO G: O sea, si uno quiere perdón, tiene que darse cuenta de que fue un error, que uno no quiere echar a perder la relación con la otra persona, que quiere que todo vuelva a ser como antes, y que no se tiene que repetir eso. ENTREVISTADOR: Verdadero arrepentimiento, podría ser. Sentir… ¿ese verdadero perdón puede ocurrir en la confesión? ENTREVISTADO G: Sí. ENTREVISTADOR: A ti en particular, ¿te cuesta pedir perdón? ENTREVISTADO G: Mmm, depende de la persona. Siempre va ser dependiente de la persona. Generalmente cuando la mayoría de las personas no me cuesta pedir perdón, pero hay personas que me importan, que me es fácil pedir perdón, pero otras personas que igual me importan harto, hay una en especial por orgullo, que me cuesta pedirle perdón y otra persona que también me cuesta pero porque la quiero harto. ENTREVISTADOR: Entonces dependiendo de la persona, es que te cuesta más o te cuesta menos. Hay una relación porque la quieres alto porque es importante. Y cuando tú pides perdón, o te lo piden, ¿Te experimentas? ENTREVISTADO G: Eh, o sea, un sentimiento bueno y de alivio, pero también como de revivir el hecho que ocurrió. Malo, el pecado o como sea el nombre del hecho. ENTREVISTADOR: Revivirlo y el alivio, ¿qué provoca el alivio? ENTREVISTADO G: Estar bien, sentirse bien, además que ver lo que ocurrió desde los dos puntos de vista porque uno tiene su propio punto de vista, pero también está el de la otra persona. Entonces llegar a una conclusión, ver lo que en verdad pasó, ser objetivo y uno puede llegar a una solución. De eso viene el alivio. ENTREVISTADOR: y El perdón que te dan, cuando tú pides perdón, ¿eso no genera algo? ENTREVISTADO G: Sí, yo creo que genera más alivio. ENTREVISTADOR: Ahí hay otra cuota de alivio. Se me ocurre que sería distinto que tú vienes a pedir perdón y yo te digo “no, no te perdono” el alivio. ENTREVISTADO G: Ah, no. Ahí no hay alivio. O sea, por lo menos uno pidió perdón, uno tuvo la intención, y eso es algo de alivio, pero la relación no mejora en nada. ENTREVISTADOR: O sea, hay una cuota distinta de alivio, y no hay reconciliación en la relación. ¿Te ha tocado a ti, en algún caso particular, acompañar a alguien a pedirle perdón a otro? ¿Ayudar a alguien? ENTREVISTADO G: O sea, ayudar dándole consejos y eso, pero estando ahí no. Porque creo que esa es una instancia más privada. ENTREVISTADOR: Y cuando has aconsejado a alguien, ¿qué le has dicho? ENTREVISTADO G: O sea siempre ser lo más correcto, no tratar de ser interesado, o sea como “le voy a pedir perdón por esto y por esto” porque quiero seguir teniendo, sino porque está arrepentido porque en verdad le importa esa persona y quiere volver a tener la relación que tenía. xci    


ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees tú que es importante pedir perdón? ¿Dar perdón? ¿Para el cristiano confesarse? ENTREVISTADO G: ¿Para el cristiano o para cualquier persona? ENTREVISTADOR: En general. ENTREVISTADO G: Yo creo que en general porque es algo de la sociedad, que sin el perdón no podría haber relaciones sociales, porque uno puede tener una relación sin echarla a perder, pero en algún minuto va a pasar algo malo. Entonces sin pedir perdón uno estaría hasta que se manda una cagada entre comillas, y ya no es más amigo de esa persona, y tiene que seguir conociendo gente. Sería algo muy sin sentido las relaciones sin perdón. ENTREVISTADOR: Se rompen y se rompen. Bueno, entonces, hemos visto que para ti, aún socialmente es importante el tema del perdón. ¿El cristiano cómo lo verá? ¿Cómo debería verlo? La categoría de la confesión, ¿te acuerdas que te preguntaba? ENTREVISTADO G: El perdón, yo creo que debe ser lo mismo, porque también la relación con Dios es como con un amigo. Pero obvio que con una categoría distinta, porque es una divinidad con todo el respeto que uno le puede tener a Dios, con el amor que debe ser el más grande según los religiosos. ENTREVISTADOR: Entonces, en general ¿cómo crees tú que se relacionan el sacramento de la confesión con el perdón con los demás? ¿Tienen algo que ver estas cosas? ENTREVISTADO G: Sí, yo creo que tienen que ver harto porque son casi lo mismo. Porque el perdón que le pido a otra persona puede ser algo menos formal, pero uno está pidiendo perdón con Dios de una forma u otra, ya sea confesándose o yendo directamente donde el amigo, o a la persona a la que le hice daño. ENTREVISTADOR: Bien, muchas gracias por tu ayuda. Con el grupo estamos trabajando, te agradecemos mucho tu ayuda, tu buena voluntad y ojalá que te vaya bien en lo que te queda este año. Que estés muy bien un gusto verte.

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Entrevista H ENTREVISTADOR: Mira, vamos a ocupar una grabadora porque necesitamos recoger. ENTREVISTADO H: Ya. ENTREVISTADOR: Los datos, pero es confidencial nosotros no vamos a ocupar tu nombre para ningún tipo de utilidad aquí en el colegio. Nada. ENTREVISTADO H: No, sí. ENTREVISTADOR: Sí, que es para nuestra investigación de la universidad. Eh, como premisa antes, eh. Yo espero de tus respuestas la sinceridad. ENTREVISTADO H: No, sí. ENTREVISTADOR: Tú me responder lo que crees, no correcto sino que expláyate nomás, es lo que tú siente, lo que tú ves ¿cierto?, es como la categoría grande. Algunos chiquillos creen que respondiendo bien, así, no, no me sirve eso, me sirve lo que tú. ENTREVISTADO H: La verdad no más. ENTREVISTADOR: La verdad, muy bien. Entonces ¿tú te llamas Mauricio? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Tú estás en segundo medio? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Ya, eh tú estás aquí en el colegio, ¿desde cuándo? ENTREVISTADO H: Desde primero básico del 2003. ENTREVISTADOR: Ah, ya desde primero básico del 2003. O sea, entonces tú conoces toda la estructura del colegio. ENTREVISTADO H: Y, sí, toda. ENTREVISTADOR: ¿Desde cuándo participas en la casa juvenil? ENTREVISTADO H: ¿En casa juvenil? Desde el año pasado. Entré en casa juvenil el año pasado estoy en ya, comunidad. ENTREVISTADOR: Comunidad, ¿Cuánto? ENTREVISTADO H: Uno ENTREVISTADOR: Y, ¿Entraron muchos en el colegio, o sea hay muchos jóvenes participando en casa juvenil? ENTREVISTADO H: Sí, en pre, comunidad uno, comunidad dos, hay, esta la mayoría de primero medio, segundo, y tercero medio y cuarto. ENTREVISTADOR: Perfecto ENTREVISTADO H: La mayoría de cuarto, salió de comunidad dos, el año pasado. ENTREVISTADOR: Ya, o sea y todos conocen lo de la casa juvenil. ¿Más o menos? ENTREVISTADO H: Sí, sí, sí. ENTREVISTADOR: Hay algún requisito para entrar ahí. ENTREVISTADO H: No, hay que inscribirse nomás.

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ENTREVISTADOR: Ya, perfecto. Eh, o sea ¿el estar desde primero básico te habilita para conocer tanto la estructura, tanto la clase, tanto los profesores?, ¿cierto? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿y toda la realidad del colegio? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Perfecto, ustedes tienen alguna, por ser del colegio salesiano. Ustedes son de colegio salesiano. Y ¿Qué es lo que te llama más de un colegio salesiano? ENTREVISTADO H: Que el trato con lo alumno es diferente que las medidas o secciones también son diferente. En otros colegios, cuando un alumno está mal en conducta, toman medidas de expulsar del colegio. En cambio en este colegio los profes se encargan de acompañar más a los alumnos de hablar con ello. Son más preocupados en ese sentido. ENTREVISTADOR: Ah. Perfecto. ¿Aquí hay también religiosos, sacerdote? ENTREVISTADO H: Sí, sí, sí ENTREVISTADOR: También ¿una comunidad que anima? ¿Sacerdote? ENTREVISTADO H: El director es sacerdote. ENTREVISTADOR: El director es sacerdote. Oye, con respecto al, eh, o yo para hacerme la idea de cómo es el colegio más menos. Eh, o sea, si, si nosotros nos colocamos a analizar una actividad del colegio. Yo te lo voy a proponer y ¿tú? Por ejemplo las liturgias penitenciales del colegio. Ya ¿Tú sabes qué son las liturgias penitenciales? ENTREVISTADO H: No. ENTREVISTADOR: Las confesiones. ENTREVISTADO H: Ah, ya. ENTREVISTADOR: O sea, confesarse. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Tú las conoces?, ¿hay en el colegio?, ¿hay instancias para confesar? ENTREVISTADO H: No, sí, sí. O sea, yo las conozco personalmente porque para hacer la primera comunión, o sea, yo lo hice en este colegio todo el proceso. Para hacer la primera comunión, había que confesarse. Nos llevaron por curso, lo que se estaban preparando, y, bueno (sonríe). ENTREVISTADOR: Y, ¿Te confesaste? ENTREVISTADO H: Sí ENTREVISTADOR: Perfecto ENTREVISTADO H: Y, ahí, más es cosa de uno acercarse. De hablar con el sacerdote. ENTREVISTADOR: Ah, ¿No es complicado? ENTREVISTADO H: No, si que uno de repente se tomó por los pasillo. De repente, el tiempo. ENTREVISTADOR: Ya, eh ¿Son muchas las instancias de confesiones el año? ¿O son pocas? ENTREVISTADO H: Es que depende de cada uno. ENTREVISTADOR: Ya, ya NTREVISTADO H: Sí a mí no me interesa, yo no puedo confesarme durante todo el año. Si a mí me interesa yo puedo acercarme y confesarme.

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ENTREVISTADOR: Ya, ¿y el colegio te propone estas instancias? aparte, de que están los curas tú dices, que te topai con un cura y te confesai. ¿El colegio te propone una instancia como para confesarte? ENTREVISTADO H: (Silencio) eh. ENTREVISTADOR: Así como. Ya, esta semana, hay confesiones. ENTREVISTADO H: No. ENTREVISTADOR: ¿No?, ah, ya. ENTREVISTADO H: O sea, más como casa juvenil, yo creo que, y para los que se están preparando para la primera comunión, los que van a hacer los sacramentos. Ellos más que nada. Pero así como. ENTREVISTADOR: ¿Para todo el colegio, no? ENTREVISTADO H: No ENTREVISTADOR: Ah, ya, perfecto. Eh, ¿Qué opinas tú de las instancias de poder confesarse? ¿Son buenas? ¿Son provechosas? ¿Es bueno que estén en este colegio estas instancias? ENTREVISTADO H: No, sí, es bueno. Eh, porque, de repente uno tiene cosas que, no sé si por vergüenza o por ocultarle que quedan para uno. Y cuando es la instancia de la confesión uno puede contarla y uno sabe que es una persona que no puede andar y divulgarlo. ENTREVISTADOR: Cierto, es secreto, claro. Bueno, ¿tú te has confesado?, ¿Cuándo? ENTREVISTADO H: No, sí. ENTREVISTADOR: ¿Regularmente, o poco? ENTREVISTADO H: No, la última vez que me confesé y que yo me acuerde, el 2009 ENTREVISTADOR: Ya, ENTREVISTADO H: Que fue cuando hice la primera comunión. ENTREVISTADOR: Perfecto, ¿Hace harto? ENTREVISTADO H: Sí (se ríe) ENTREVISTADOR: Pero, ¿te acuerdas? ENTREVISTADO H: Sí, sí me recuerdo ENTREVISTADOR: Ah, perfecto. Y ¿Qué te recuerdas de esa confesión? Así a lo externo, no entremos a detalles, pero… ENTREVISTADO H: No, me acuerdo cómo. Me llevaron al templo, y fue con el P. Germán, uno bajito. ENTREVISTADOR: ¿Chiquitito gordito? ENTREVISTADO H: Sí ENTREVISTADOR: Ya ENTREVISTADO H: No, y fue súper (no se entiende). ENTREVISTADOR: ¿Bien? ¿Tú tienes buenos recuerdos? ¿No? ¿Sí? ¿Buenos? ¿Quién te preparó esa confesión? ENTREVISTADO H: Eh, nos llevaron, no recuerdo. ENTREVISTADOR: Ya, ¿pero? ENTREVISTADO H: Creo el profesor Carlos Vera, creo. ENTREVISTADOR: ¿Quién es el profesor Carlos Vera? xcv    


ENTREVISTADO H: Es un profesor que anda bien metido en la pastoral. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Pero no estoy seguro, seguro. ENTREVISTADOR: Ya, ¿Te recuerdas algo de la preparación? ENTREVISTADO H: ¿De la preparación? sí. Era, o sea, a catequesis veníamos todos los sábados, y, era divertido se pasaba súper bien. Porque, o sea, mi grupo tenía dos monitoras y que deben haber tenido 18 años, y eran súper buena onda. Nos entendían y podíamos contar con ello. Y aparte que podíamos trabajar paralelamente con los papás, y de repente igual podíamos, o sea, teníamos los temas que eran, con ellos. ENTREVISTADOR: Perfecto. Entonces ¿hubo una buena preparación para la confesión? ENTREVISTADO H: Sí, súper buena. ENTREVISTADOR: ¿Te costó la confesión? ENTREVISTADO H: No. ENTREVISTADOR: ¿Relajado, tenso? ENTREVISTADO H: O sea, el nerviosismo de algo que era nuevo, pero así cómo costarme, no, no. ENTREVISTADOR: Y, ¿Tus compañeros también (no se entiende), no? ENTREVISTADO H: Sí, sí ENTREVISTADOR: Todos, preparándose para la confesión. ENTREVISTADO H: Sí, sí ENTREVISTADOR: Oye, eh, ¿Cuál fue la motivación?, bueno a parte de la primera comunión que tenias que confesarte, ¿Pero hubo alguna motivación de fondo también para la confesión? ENTREVISTADO H: (sonríe) No. ENTREVISTADOR: No. O sea, esta. ENTREVISTADO H: Fue porque, era, que teníamos que hacer la primera comunión y después de haber hecho los dos años, sí son dos años… Todos los que hacían la primera comunión tenían que confesarse, pero no fue algo personal, que antes de tener la primera comunión quiero confesarme. ENTREVISTADOR: Fue como parte de. ENTREVISTADO H: Fue como una condición. ENTREVISTADOR: ¿Una condición buena? ENTREVISTADO H: No, sí buena. ENTREVISTADOR: Ya, como una condición buena, como tú lo pones. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Bueno, perfecto. Eh, tú bueno, tú. Estas en este colegio, cierto, bueno. ¿Dónde vives? ¿Cerca de acá? ENTREVISTADO H: Sí, en el 20 de Gran Avenida. ENTREVISTADOR: ¿Tú has visitado alguna Iglesia alguna vez? ¿Otro santuario? ENTREVISTADO H: No, sí, sí, este colegio. Este año tuve la oportunidad de acompañar a los retiros de octavo, quinto y sexto y fuimos al templo de Maipú. ENTREVISTADOR: Ah. xcvi    


ENTREVISTADO H: Eh, hemos ido, a retiros que tienen templos. O sea, no sé si templos, así grandes como este. ENTREVISTADOR: ¿O capilla? ENTREVISTADO H: Que son como capillas de reflexión. ENTREVISTADOR: Ah, perfecto y ¿Cuándo fuiste a Maipú?, eh, ¿Habían sacerdotes? ENTREVISTADO H: No, sí, sí habían. ENTREVISTADOR: ¿Habían confesionarios? Confesando, ¿cierto? ENTREVISTADO H: Sí, sí. ENTREVISTADOR: Ya, perfecto. Eh, Esa modalidad de confesionario ¿Te gusta? ¿O te gusta mejor la idea de confesarte así como conversando? ENTREVISTADO H: Sí, así mucho mejor, porque, o sea, uno tiene más confianza en esto. Porque como ya dije, se conoce a los padres, porque no es un año. Si son con el P. Germán. Cuando me confesé con él, estaba en este colegio, así fácil cinco años que ya lo conocía, o sea, no era algo de conversación con él pero uno ya tiene una imagen de cómo es la persona. ENTREVISTADOR: Perfecto. O sea, te resulta más cómodo confesarte con aquel que conoces, que ir por ejemplo a Maipú y confesarte con un cura "x"? ENTREVISTADO H: Sí, sí. O sea, lo haría. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Pero para mí, es más como con alguien más conocido. ENTREVISTADOR: O sea, ¿Importante la percepción de un sacerdote, que conozcas? ENTREVISTADO H: Sí, eso e importante. ENTREVISTADOR: Ya, aunque tú dices que lo harías con un sacerdote que ni siquiera lo has visto una vez. ENTREVISTADO H: (responde en silencio, parece que su respuesta es afirmativa) ENTREVISTADOR: Perfecto, eh. ¿Cómo debería ser entonces?, si tú dices, ¿Cómo para conocer a una persona, uno necesita tener cierta actitud en la mente?, ¿Cierto? ENTREVISTADO H: Sí ENTREVISTADOR: Ya, con este confesor voy a ir, con este cura voy a confesarme porque tiene a lo mejor, e más cercano. ¿Tú crees que es importante eso? O ¿da lo mismo, un sacerdote, joven, menos joven, enojón, simpático, alegre, pesimista, da lo mismo? total. ENTREVISTADO H: Uno siempre va a buscar lo mejor, lo que más lo acomoda a uno. Ya, yo, siendo súper sincero, cuando me confesé yo no quería con el P. Germán, quería otro padre. Yo me recuerdo, que no me acuerdo, el padre Lyon, que es. ENTREVISTADOR: El P. Juan Pablo. ENTREVISTADO H: Que ya no está en este colegio, y yo quería confesarme con él, porque lo encontraba como más cercano. Pero me tocó con el P. Germán y fue (silencio muy breve) me esperaba algo como no peor, pero como una ganancia como personal hacia mí, pero mucho menor, y uno, fue súper bueno. ENTREVISTADOR: Ah ya, ¿Tú esperabas algo pero? ENTREVISTADO H: Yo esperaba súper poco, pero después uno se siente bien (silencio breve). xcvii    


ENTREVISTADOR: Ah, qué bueno. Ya. Y ¿Qué característica debiera tener un sacerdote que confiesa para poder acercarse? a mira ya, con ese sí, ah ya. Si tú fueras papa, un obispo, y tendriai que mandar una carta, ¿cierto? ¿Qué cualidades los sacerdotes que confiesan tienen que tener? ENTREVISTADO H: O sea, mayor cercanía a la gente que es lo principal, porque si uno ve la cercanía obviamente mucha gente va a confiar en ti, pero si no es así. ENTREVISTADOR: Ya, tú encuentras que una importante es cercanía, que conozca. ENTREVISTADO H: Sí ENTREVISTADOR: Que esté con la gente. ENTREVISTADO H: Sí, más contacto con la gente. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Que no quede como hacer una misa y desaparecerse. Más contacto con la gente. ENTREVISTADOR: Ah, perfecto. ENTREVISTADO H: Siendo, sociable. Onda, de repente he visto padres que de repente tiran una talla, como que, que la gente disfrute de lo que él está haciendo. ENTREVISTADOR: Perfecto, eh. ¿Tú encuentras qué?, ¿Tú dices que no te confiesas hace tiempo? ¿Cierto? ENTREVISTADO H: Hace bastante tiempo. ENTREVISTADOR: Pero también dices que aquí los sacerdotes están dentro de este colegio y tú vas y puedes acercarte, que están esas instancias, ¿Por qué no lo hacen? ENTREVISTADO H: Porque, tampoco es algo que(breve silencio) como que yo lo sienta necesario, e algo, es una bonita experiencia, pero, creo que es como el pensamiento de varias personas que si ya lo ha vivido una vez eh (se ríe) para que otra. O, yo estoy consciente que este otro año yo tengo que hacerlo sí o sí. Entonces cómo que uno espera el tiempo. ENTREVISTADOR: Ah ¿Espera los pasos? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Para qué hacerlo antes? ENTREVISTADO H: Para qué hacerlo ahora, si igual lo tengo que hacerlo este próximo año. ENTREVISTADOR: Ya, ¿a ustedes les hablan sobre el sacramento de la confesión en las clases? ENTREVISTADO H: Sí, sí, en religión sobre todo. ENTREVISTADOR: ¿Qué idea tienes tú del…? ENTREVISTADO H: O sea, la confesión es algo para (como que busca palabras) para uno como de reconciliación. ENTREVISTADOR: ¿Ya? ENTREVISTADO H: O para pedir disculpa, perdón por los errores, eso. ENTREVISTADOR: Eso, eh, y tú me dijiste también, que anteriormente, es una bonita experiencia, que bueno que esté presente aquí el sacerdote para poder, cualquiera no solo tú, sino que cualquiera puede acceder al sacramento, ¿Cierto? ENTREVISTADO H: Sí. xcviii    


ENTREVISTADOR: Eh, si tú fueras. Se entiende a lo mejor aquí porque este es un colegio de curas. De curas y por lo tanto, hay misa, hay confesión, se entiende. Si tú fueras un director laico, de un colegio laico. ¿Propondrías tú estas instancias a los alumnos? No como algo obligatorio. Invito a un cura y tú invitas a buenos días ¿Cierto?, y dice ya, aquí no es confesional, nada, pero hay un sacerdote, si alguien se quiere confesar. ENTREVISTADO H: No, obvio, porque es una experiencia que no todos han tenido la oportunidad de vivirlo porque todos, no hicieron, no hizo la primera comunión y después esperan, no sé cuándo. Por ejemplo ahora en la confirmación hay gente que se bautizó, se hizo la primera comunión y todo junto, en súper poco tiempo. Y yo creo que como no han tenido la oportunidad. Pero como dije anteriormente, es necesario de un cura que sea más cercano a los alumno, o sea más cercano en el sentido de que sea buena onda para que las personas sientan confianza de a quién le estas contando las cosas. ENTREVISTADOR: Ah. Perfecto, ¿Es una categoría, bastante importante para ti? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Eh, tú me dijiste que vives por acá cerca ¿Cierto? ¿En tu familia hay historia de la confesión o no? ¿Alguien se ha confesado en tu familia, alguna vez? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADO H: O sea cuando hice la primera comunión, se tuvo que confesar, o sea por obligación se tenía que confesar uno de mis papás, se confesó mi mamá y mi papá por opción propia también lo hizo. ENTREVISTADOR: ¿Tú tienes más hermanos? ENTREVISTADO H: Sí, un chico de segundo básico. ENTREVISTADOR: Ah, y en tu familia no hay, ¿no saben de este tema mucho? ENTREVISTADO H: No, ENTREVISTADOR: No, esa vez que a lo mejor fue parte de la novedad, o ¿no? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Ya, no se habla de ese tema, en cambio aquí en la casa religiosa, sí se aporta. A parte el ambiente del colegio da como para pensar algunas cosas, el diario mural. ¿Cierto? De colocar imágenes que te ayudan a configurar una idea del sacramento. Eh, en la pastoral que tú estás, en la casa juvenil, ¿Te hablan de este sacramento? ENTREVISTADO H: Eh, sí. ENTREVISTADOR: Eh, ¿con insistencia, con frecuencia? ENTREVISTADO H: Es que son distintos temas que se van desarrollando durante el año, vamos pasando valores, los que es la amistad(silencio breve) un cantidad de cosas y por todos los sacramento, los que es el bautismo, primera comunión, confirmación. ENTREVISTADOR: Ya, y ¿Han hecho liturgias penitenciales, han hecho confesiones de la casa juvenil, alguna vez? ENTREVISTADO H: O sea, se hacen todo lo año para las personas de comunidad dos, que hacen la confirmación y además los que quieren acercarse, en esas instancias pueden hacerlo. ENTREVISTADOR: Ah, perfecto ¿Entonces tú crees que un sacramento está en tu contexto accesible? xcix    


ENTREVISTADO H: Sí, aparte que el P. Bernardo que es un padre que llegó como hace dos años, es un padre demasiado buena onda y que siempre está en casa juvenil. Y que él, cuando y si uno, yo creo, nunca lo he hecho, no tengo conocidos, pero yo creo que si uno quiera confesarse, acercarse a él y por último que le digai que ven en la semana. Porque disposición 100%. ENTREVISTADOR: Ah ya, ¿Entonces no es un sacramento de fácil acceso? ENTREVISTADO H: No, sí, es de fácil acceso. ENTREVISTADOR: Ah, ya, que bueno. ENTREVISTADO H: El que no lo hace es porque. ENTREVISTADOR: Ya, el que no lo hace es porque no quiere y no porque no puede. Ya, eh, dentro, tu familia es creyente, tú también ¿Cierto? Y tú crees que, ¿Cómo tú relacionas el sacramento de la confesión con Dios? ¿Hay alguna relación? ¿Tiene alguna relación? ENTREVISTADO H: Obvio. ENTREVISTADOR: ¿Bastante? ENTREVISTADO H: Eh, sí, porque nosotros es que confesamos más que con el padre, es como con Dios. Es como el intermedio entre los dos. ENTREVISTADOR: Ya, esa es como la función del sacerdote. ENTREVISTADO H: Sí, sí. Es como tú te vas, vas y hablas con él, pero hablas con Dios. ENTREVISTADOR: Intermediario. Ya, así tú lo sientes ¿Cierto? ENTREVISTADO H: Sí ENTREVISTADOR: Eh, y ¿Tú crees que este sacramento mejora tu relación con Dios? ENTREVISTADO H: No, obviamente, al mejorar la relación con uno mismo, porque, de repente, o sea uno se da cuenta de los errores y cuántas veces y, uno piensa, de ahí uno como que razona más y pensar dos veces antes de hacer las cosas. ENTREVISTADOR: Eh, tú dices que si tienen relación ¿Cierto? Que es intermediario el sacerdote y tú te vas a confesar con él. Y. ¿tú encuentras parte importante, eh, en tu vida de cristiano, en tu vida de sacramento? ENTREVISTADO H: Importantísimo. ENTREVISTADOR: Y ese perdón y ese disculpar. ENTREVISTADO H: Es que hacer así un sacramento yo lo veo así más es como un premio y que den un premio, sin que tú hallai hecho un esfuerzo así como de, reconciliación es como. ENTREVISTADOR: Es como un premio sin que tú hallas hecho mucho. ENTREVISTADO H: Sí ENTREVISTADOR: En realidad cierto es un regalo grande el perdón de Dios. ENTREVISTADO H: Sí lo mínimo que uno puede hacer. ENTREVISTADOR: Oye y esa confesión que tú haces, que tú hiciste o que según otros compañeros o crees tú ¿La confesión produciría algún cambio en tu vida o nada que ver? ENTREVISTADO H: O sea el momento uno se siente mucho mejor, se siente como más tranquilo más relajado pero después como todo normal. ENTREVISTADOR: O sea inmediatamente después de la confesión viene como un alivio. Sí, esa es como la gran categoría. ENTREVISTADO H: Sí. c    


ENTREVISTADOR: Sí, eso sería, y después de eso sigue la vida normal. ENTREVISTADO H: Normal. ENTREVISTADOR: Ya, eh, no sé, ¿Tiene algún elemento importante de cambio de actitud? ENTREVISTADO H: ¿De actitud? ENTREVISTADOR: mmm ENTREVISTADO H: O sea, como lo que pasa siempre los primeros días y después uno se va olvidando y vuelve a caer en lo mismo. ENTREVISTADOR: Ya, y ¿eso es? ENTREVISTADO H: No es lo ideal, pero pasa. ENTREVISTADOR: Pasa, y eso no se solucionaría con otra confesión, o no. ENTREVISTADO H: O sea, sí, pero uno tendría que estar confesándose como una vez al mes entonces, porque uno vuelve a lo mismo si creo que somos humanos y los humanos siempre después que nos arreglamos y cometemos errores volvemos a cometer errores de nuevo. ENTREVISTADOR: Ya eh, entonces tú para poder aclararme a mí la idea ¿Tú dices que hay un, que hay un cambio o esa es la idea? ENTREVISTADO H: Esa es la idea. ENTREVISTADOR: Esa es la idea del cambio, pero uno vuelve después como a lo normal, ya a lo normal ¿qué te daría fuerzas para no volver a caer por ejemplo? O si tú dices yo me confieso de ser, de pegarle a tu hermano por ejemplo, que, y yo me confieso y soy súper arrepentido y le confieso a Dios y después vuelvo a caer, que me ayudaría a no volver a caer. ENTREVISTADO H: Es que, o sea, uno lo que le ayudaría es pensar en el resto porque el daño si se lo hace uno, porque hace cosas que no debería hacer y después uno igual es un peso que tiene encima porque te arrepentí de todo, pero tiene que ver que le está haciendo daño al resto y si por el ejemplo que me acabas de dar es una de las personas que yo más amo en mi vida y hacerle un mal a él es como. ENTREVISTADOR: ¿Tú, has dado, has recibido el perdón alguna vez, has dado alguna vez el perdón? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Has perdonado ¿qué es más difícil perdonar? ENTREVISTADO H: Traición de amigo. ENTREVISTADOR: Ah. ENTREVISTADO H: ¿Traición de amigos? ENTREVISTADOR: Sí, es lo más difícil, complicado. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Eh, ¿pero es posible? ENTREVISTADO H: Obvio que sí, uno no es nadie para no decirle ya te perdono, te disculpo, pero igual uno queda como con… ENTREVISTADOR: O sea, cositas, cierto. ENTREVISTADO H: No sabe si confiar de nuevo, o sea, la amistad obviamente no va a ser la misma, pero queda así como ahí. ENTREVISTADOR: Ya y, eh ¿si fuera un familiar es más difícil o no? ci    


ENTREVISTADO H: Es que yo tengo un concepto distinto de un familiar. ENTREVISTADOR: Sí ENTREVISTADO H: Porque para mí, mi familia es mi papá, mi mamá y mi hermano y los demás son familiares, con mi papá, mi mamá, mi hermano de repente podemos estar enojados uno, dos o tres días aunque no es lo ideal, pero después se pasa porque vivimos bajo el mismo techo y la conversación es diaria igual, pero con un familiar que no veo, siempre igual, yo creo que más difícil, es más difícil ahí que lo normal. ENTREVISTADOR: Sí, eh entonces dices la traición para ti es como lo más complicado cierto de la amistad y sí la traición la hacen tus tíos, un primo es lo mismo que los amigos o no. ENTREVISTADO H: Es que obviamente va a doler, a lo mejor es que yo no tengo una relación tan cercana a mis tíos. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Es como mi tía, por parte de mamá, es como lo más cercano o imagen de tío que tengo, pero, y mis primos son, tengo como primas en segundo grado que las siento más como prima, como confianza y dos primos y el resto no tengo muy buena relación con ellos ya que no los veo siempre o por un motivo "x", pero obviamente va a doler, pero no sé si más que un amigo, porque, eh, uno tiene de repente más, tiene más relación con los amigos que con la familia, pero va a doler igual. ENTREVISTADOR: Claro va a doler igual y que tendría que hacer tu amigo para volver a ser perdonado, o sea. ENTREVISTADO H: No, en ese caso pedir disculpa, sí, yo no puedo decirle no. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Porque no soy quien, pero acercarse y pedir disculpa. ENTREVISTADOR: Si te pide disculpa así como "ya perdona ya", y se va o que. ENTREVISTADO H: Es que uno igual tiene que ver una intención. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Porque cuando uno la ve. ENTREVISTADOR: Ya, eso es importante la intención, ya. Eh en esa perspectiva del perdón, eh o sea, ¿un no creyente o un cristiano perdonan igual? ¿Cierto? ENTREVISTADO H: Lógico. ENTREVISTADOR: Cierto porque un no cristiano puede perdonar a la gente, pero ¿cuál sería el plus del cristiano, algo distinto para un cristiano? ENTREVISTADO H: Porque el cristiano dice que si Dios te perdona que es como una persona, así perfecta, se podría decir, máximo ¿por qué tú no? ENTREVISTADOR: Ya esa es como la gran diferencia, la gran diferencia, ¿Tienes algún ejemplo tú de alguien que ha ese sí que da un perdón importante?, ¿Alguien que ha perdonado de manera importante?, ¿Tienes alguna imagen de alguien yo quiero perdonar como él perdona? (Silencio) ENTREVISTADO H: ¿Cómo imagen que yo he visto? ENTREVISTADOR: Que hayas visto, que hayas leído no sé. ENTREVISTADO H: O sea, obviamente que Jesús, o así, como alguien que vea día a día cii    


ENTREVISTADOR: Ya ok, eh, eh, ¿Has recibido alguna vez el perdón de alguien? ENTREVISTADO H: Obvio. ENTREVISTADOR: Ya, y tú te has acercado a pedir perdón. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Qué es más fácil para ti? ENTREVISTADO H: O sea, obviamente no es fácil ni pedir perdón ni dar perdón porque es como es incomodo saber que se equivoca y uno puede saber que tiene que pensar bien las cosas ante y no puede llegar con cualquier actitud, pero obviamente es más fácil dar perdón, dar perdón. ENTREVISTADOR: ¿Tú tienes algún impedimento para dar perdón? ¿Tienes alguna actitud a lo mejor o? ENTREVISTADO H: De repente, o sea, es que yo soy demasiado tímido, demasiado tímido, además de repente cuando las cosas no me parecen yo voy las digo y no tengo problema alguno y eso de repente muchas veces me ha jugado en contra. ENTREVISTADOR: Ya, ok, ¿Eso en todo los aspectos de tu vida? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Perfecto. Entonces tú me decís que, que son las dos cosas difíciles de realizar en la vida. Y ¿Tú al perdonar a un amigo, por ejemplo, lo perdonaste de sincero corazón eso es importante ya, eso no crees tú, no tiene que ver algo así o no con el perdón que te da Dios a ti? ENTREVISTADO H: Dios, sí ENTREVISTADOR: ¿En qué sentido? ENTREVISTADO H: Porque, yo creo que se basa en lo que dije denante Dios perdona y cometemos demasiados errores porque las demás personas no lo deberían hacer. ENTREVISTADOR: Cuál es la principal cualidad de Dios, crees tú que tiene, así como si tú porque todos tenemos a Dios un apeguito chico así por lo menos ¿Cuál crees tú que sería Dios alegría, Dios paz, Dios misericordia, Dios bondad, Dios cual sería así como el tuyo? ENTREVISTADO H: Yo lo veo así como amigo. ENTREVISTADOR: Dios-amigo, ¿Pero un amigo así como de compañero de curso, como de amigo de papá, hijo? ENTREVISTADO H: mm, difícil. ENTREVISTADOR: Sí, perfecto ¿Cómo debería vivirse el sacramento de la reconciliación crees tú?, porque tú me dijiste algunas cosas que pasan cierto, que me confieso después sigo igual cierto, al principio está mejor, acá hay curas, pero ¿cómo deberían ser el sacramento como para ti en lo ideal, según tu experiencia, para tú acercarte con mucha más facilidad? A lo mejor no sé. ENTREVISTADO H: No como lo que dije denante que sea lo más cercano a los jóvenes y eso. ENTREVISTADOR: Dicen que este sacramento muchas veces está en crisis, dicen los diarios. ENTREVISTADO H: Es que por eso porque hay poco interés. ENTREVISTADOR: Y, ¿Por qué crees tú que hay poco interés? ENTREVISTADO H: Por todo lo que se he visto, por lo que se habla, ahora se está hablando muy mal de la religión católica y de repente la gente tiende a meter a un general por un error de poco. ciii    


ENTREVISTADOR: Cierto, ¿Tú crees que esa es la principal dificultad que hay? ENTREVISTADO H: Sí, ahora sí. ENTREVISTADOR: Ahora sí, y otro impedimento encuentras tú que hay aparte de ese tú dices sacando ese la crisis que está pasando ahora eso de los cura, sacando es la gente va a ir a confesarse. ENTREVISTADO H: O sea, tampoco es tan así porque es falta de interés. ENTREVISTADOR: Ya, de las personas. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Y ¿Cómo se podría solucionar eso, una solución o quizá tal vez algo? ENTREVISTADO H: O sea, ya las personas jóvenes y adultos difícil hacerlos cambiar, porque ya tienen un ideal, pero sí enseñarle a los niños más chicos y como lo he dicho todo el rato alguien más cercano. ENTREVISTADOR: Ya, ¿eso sería cómo? ENTREVISTADO H: Como la clave veo yo, porque si uno ve a alguien más cercano es porque uno le tiene más confianza y ENTREVISTADOR: Perfecto. Mira se dice, ¿Tú crees en esta frase sí o no?: “se perdona por amor”. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Por qué crees en esa frase? ENTREVISTADO H: Porque de repente uno tiene que tener bastante cariño, o sea, para perdonar de corazón, y para que todo vuelva a ser igual que ante, uno tiene que tener bastante cariño. O sea, de repente uno puede decir ya sí te perdono, uno no lo siente y lo hace porque por el sólo sentido porque debería negarlo, pero para que todo vuelva a ser como antes uno lo hace. ENTREVISTADOR: El tema de la confianza ¿Para ti es importante? ENTREVISTADO H: Mucho. ENTREVISTADOR: Mucho. Tú dijiste que la traición es uno de los elementos que más te costaba volver a la confianza sería también. ENTREVISTADO H: Es que yo soy una persona que confía mucho en el resto, de repente también ellos confían mucho en mí, y yo sí se guardarme las cosas, pero encima me han traicionado varias veces con eso; pero confió y confió en personas que no debería hacerlo que después. ENTREVISTADOR: Ya, tú te das cuenta al tiro, ¡qué bueno! o sea, ¿tú dices que igual va a cambiar un poco la relación? ENTREVISTADO H: Obvio, siempre cambia. ENTREVISTADOR: y ¿Tú seguirías compartiendo con él? ENTREVISTADO H: Así compartiendo sí, depende también. ENTREVISTADOR: ¿Tú haces una clasificación de amigos así como amigo de fiesta? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿De colegio o amigo de casa, no sé? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Tienes clasificación? ENTREVISTADO H: Sí. civ    


ENTREVISTADOR: ¿Cuál sería tu clasificación en general? ENTREVISTADO H: Es que están los amigos, los amigos, los que te van a acompañar siempre con los que tú a la hora que sea tú los llamai y siempre van a estar, independientemente que uno en un tiempo hable más o menos. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Hay otras personas que son entre comillas amigos porque están en la misma fiesta o en futbol y yo como la palabra amigo la uso como para pocas personas y con las personas que yo de verdad confío. ENTREVISTADOR: Y ese núcleo duro de riesgo ese núcleo fundamental ahí sería una falta de traición grande y falta de confianza el poder dar el perdón ¿Cierto?, sin pasar algún tipo de dificultad eh tú al acercarte a otra persona a pedir perdón ¿Cuál serían tus motivos? ENTREVISTADO H: Los motivos, obviamente reconciliarme con la persona, y sería estar arrepentido de lo que hice si no fuera así sería cínico de mi parte. ENTREVISTADOR: Serías cínico. Y en esa clasificación de amistades, eh, te urge más con tus amigos más fundamentales, ¿Cierto? ENTREVISTADO H: Obvio. ENTREVISTADOR: Y Si, fuese alguien y tú le haces algo a alguien y tú te das cuenta que hiciste algo malo, pero no es tu amigo, no es tu conocido? ENTREVISTADO H: Claro obviamente sí, yo veo que me equivoqué. ENTREVISTADOR: ¿Aunque no fuese tu amigo? ENTREVISTADO H: Aunque no fuese mi amigo yo como persona por los valores que yo tengo, yo tengo que acercarme, aunque no tuviera una relación súper o poca relación. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Yo como persona, como valor que yo tengo debería acercarme. ENTREVISTADOR: Perfecto. ENTREVISTADO H: Por la mejor convivencia. ENTREVISTADOR: Eh, ¿Cuándo, cuándo percibes que tú te sientes culpable de algo?. ENTREVISTADO H: Yo lo siento. ENTREVISTADOR: Yo entiendo eso, pero ¿Cómo podrías traducirlo?. ENTREVISTADO H: Es como una carga que uno lleva. ENTREVISTADOR: Ya, una carga. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Una carga así como que te da vuelta una cosa así. ENTREVISTADO H: Sí, y la solución es acercarme, pedir perdón, conversar y de repente lo mejor no es, "ya todo queda igual", al tiro como antes de a poco se tienen que ir dando las cosas, de a poco tiene que ir fluyendo de nuevo. ENTREVISTADOR: Perfecto, ¿Y, esa ofensa que tú hiciste y esa carga de culpabilidad que tú nombras que es una carga así, eh también pasa con Dios?. ENTREVISTADO H: Obvio. ENTREVISTADOR: Lo mismo y ¿Tú ahí recurres al sacramento o a otras instancias? también puedes recurrir o ¿no?. cv    


ENTREVISTADO H: Sí, obvio. ENTREVISTADOR: Sí, ¿Qué otras instancias puedes recurrir?. ENTREVISTADO H: Eh, al ,como dije denante de repente acercarse a las personas, se me olvido el nombre, pero un seminarista que anda también en el colegio también puede acercarse a él. ENTREVISTADOR: También, ya estamos casi culminando, he el perdón con un amigo yo cometí un cosa cierto, un tipo de dificultad. ENTREVISTADO H: Un error. ENTREVISTADOR: Un error cierto una cosa así, ¿Es lo mismo confesar algo a un amigo que a un sacerdote en la confesión? ENTREVISTADO H: Es que son cosas distintas, yo le llamo así. ENTREVISTADOR: Sí. ENTREVISTADO H: Porque el amigo va a ver, te va a aconsejar del punto de vista como amigo. ENTREVISTADOR: Ya. ENTREVISTADO H: Como en cambio el padre, te va a aconsejar desde el punto de vista religioso, del perdón con Dios y con la persona, pero mucho más del punto religioso. ENTREVISTADOR: Ya, eh. ENTREVISTADO H: En cambio mi amigo me conoce mucho más a lo mejor conoce a la otra persona y sabe como de repente hay que acercarse, de repente como hablar con él. ENTREVISTADOR: Y en esa perspectiva ¿Tú recurres más a la confesión con el amigo? ENTREVISTADO H: Con el amigo. ENTREVISTADOR: Con el amigo ya. ¿Y, a la instancia del sacramento?. ENTREVISTADO H: Lo dejamos de lado ya, ENTREVISTADOR: Eh si tú tuvieras que hacer una unión entre el perdón de Dios en tu vida, que te confesaste tiene algún tipo a lo mejor vuelvo a la misma pregunta, pero como para amarrar ¿cierto? todo tiene algún tipo de implicancia en tu vida concreta, o sea, que el perdón que te da Dios en el sacramento a través del cura ¿cierto? tiene algún tipo de implicancia en tu vida con los demás. ENTREVISTADO H: O sea, obvio, siempre uno va a tener un cambio va a tener va a pensar en las cosas como dije denante va a pensar dos veces antes de hacer las cosas, pero creo que la persona que quiere cambiar lo va a hacer y la persona que no quiere no va a pescar y va a seguir igual que siempre. ENTREVISTADOR: Ya, ¿lo fundamental es para la persona el convertirse? ENTREVISTADO H: O sea, la personalidad de cada persona y como cada uno ve el cambio. ENTREVISTADOR: Ya, ¿Cómo ve el cambio?, el cambio tampoco es al tiro es progresivo. ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: ¿Si tú tuvieras familia conformada tuvieras tu esposa tú recomendarías este sacramento?. ENTREVISTADO H: A mi hijo, sí obvio ENTREVISTADOR: ¿Tal como lo viviste tú o mejor?.

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ENTREVISTADO H: Obviamente uno siempre quiere que las cosas sean mejor para el resto, pero para mi hijo no lo voy a obligar porque yo encuentro que es algo súper personal, pero sí le fomentaría más el tema. ENTREVISTADOR: Porque es una convicción importante la cristiana. ENTREVISTADO H: Sí obvio. ENTREVISTADOR: Eh, bien po' muchas gracias, antes de cerrar toda la entrevista que con mucha solides de palabra y con muchas ganas has comentado, tuvieras algo que decirme tú sobre el sacramento que quedo en el tintero, algo que tú piensas sobre el sacramento como para hacer síntesis, de todo esto "quisiera decirte esto es lo más importante". ENTREVISTADO H: ¿Del sacramento de la confesión? ENTREVISTADOR: Mmm. ENTREVISTADO H: Una experiencia súper linda, que de repente uno no tiene que dejar llevarse por la imagen de la persona que lo va a confesar, porque la persona va a tratar de hacerte el bien igual no va a tener un pero para ayudarte y es mejor y una satisfacción para uno mismo. ENTREVISTADOR: Antes que termínenos se me olvidaba una pregunta importante: “dicen algunos yo me confieso sólo con Dios”, vale eso en qué medida y no necesito al sacerdote. ENTREVISTADO H: Obvio, que vale, porque la intención siempre es lo que cuenta, pero si uno lo hace con sacerdote es mucho mejor. ENTREVISTADOR: En ¿Qué sentido?. ENTREVISTADO H: Es mejor porque de repente, o sea, cuando uno se confiesa y cuenta sus cosas sólo va a ver su bien común, o sea, su bien en cambio el padre ve tu problema desde afuera y puede ver como se puede solucionar con los demás personas. ENTREVISTADOR: Ah, ¿Mira eso como que te objetiva el problema? ENTREVISTADO H: Sí. ENTREVISTADOR: Y no es como pienso que esto me va a ser bien. ENTREVISTADO H: Es que de repente uno piensa que las cosas le van a ser bien o que las cosas le hacen feliz, pero no le hacen bien y el padre tiene otra visión. ENTREVISTADOR: Bien. Oye, muchas gracias, te pasaste, somos de la Universidad Católica y estamos haciendo una investigación.

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Implicancias de la experiencia sacramental del perdón de alumnos del Liceo Manuel Arriarán Barros