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Al pasar la barca

Poesía infantil iberoamericana de tradición oral MANUEL PEÑA MUÑOZ

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Ilustraciones de Virginia Donoso

AL PASAR LA BARCA POESÍA INFANTIL IBEROAMERICANA DE TRADICIÓN ORAL

MANUEL PEÑA MUÑOZ

Ilustraciones de Virginia Donoso

Colección

Colección: La buena letra Dirección editorial: Gloria Páez Editor: Héctor Hidalgo Ilustraciones: Virginia Donoso Portada de colección y diseño: diseño i punto

es una marca registrada de MN Editorial Ltda.

© Manuel Peña Muñoz 2012, MN Editorial Ltda. Avda. Eliodoro Yáñez 2416, Providencia, Santiago, Chile Teléfono: 2335101 e-mail: promoción@mneditorial.cl web: www.mneditorial.cl Se terminó de imprimir esta primera impresión de 2000 ejemplares, en el mes de octubre de 2012 Nº de inscripción: 221.210 ISBN: 978.956.294.326-0

La presentación y disposición de la obra son propiedad del editor. Reservados todos los derechos para todos los países. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida de ninguna forma, ni por ningún medio, sea este electrónico, fotocopia o cualquier otro, sin la previa autorización escrita por parte de los titulares de los derechos. Impreso en Chile por Quad/Graphics Chile S.A.

PARA JUGAR Y CANTAR… Una de las corrientes más relevantes vla recuperación de la poesía infantil de tradición oral, como una manera de volver a las raíces y recuperar la identidad cultural en un mundo globalizado. Hoy, en España y América Latina se están publicando hermosos libros ilustrados, con canciones de cuna, adivinanzas, rimas y rondas con que los niños y niñas acompañan sus juegos, en un intento por recoger fórmulas poéticas que nos pertenecen, antes que desaparezcan por completo. Los profesores ven en estos pasatiempos infantiles un material riquísimo para educar al niño en diversas conductas relacionadas con la socialización y la expresión a través de las palabras. En una sociedad que cada día valoriza más la individualidad, el materialismo y la competencia, los juegos del folclore vienen a desarrollar habilidades inherentes al ser humano como son los lazos de amistad que se tienden en torno a un juego compartido. Un niño que juega y canta es más rico humanamente en su vida adulta porque ha sabido desarrollar desde sus primeros años, la palabra y el afecto. Ya lo

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dijo Pablo Neruda: “El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega, perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta”. Los juegos del folclore poético contribuyen a una mejor comprensión de los otros, desarrollan la inteligencia y la creatividad, fomentan el lenguaje, la amistad y el sentido de la observación. Las canciones de cuna son las primeras manifestaciones poéticas que escucha un niño en los primeros días de vida. A través de versos entonados casi en susurro, recibe ternura de labios de la madre. Las adivinanzas desarrollan la imaginación por medio de una estrofa, así como los trabalenguas contribuyen al desarrollo del lenguaje perfeccionando la dicción. Los juegos de prenda con penitencias dramatizadas contribuyen a desinhibir la personalidad a la vez que fomentan el gusto por el teatro. Porque desde siempre, los niños se han juntado para teatralizar, ya que el juego es inherente a su sensibilidad. Desde siempre, las niñas han saltado al cordel, se han columpiado juntas y han recitado versos jugando a las palmas, aún hoy día, o los han cantado en torno a una ronda que tiene un movimiento circular imitando el girar de los astros.

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Un niño que no juega ni se alegra con un juego de palabras, es más desvalido espiritualmente que uno que ha jugado al caballito de bronce, al vendedor de huevos, al paco ladrón o al corderito sal de mi huerta. Esto ya lo sabía Gabriela Mistral quien siempre pensó que en el folclore estaba el material poético de la infancia porque las rimas y rondas que vienen desde muy antiguo pertenecen por derecho propio al mundo infantil. A través de estas fórmulas poéticas, sencillas y naturales, el niño entra en el juego de la poesía porque está más predispuesto a la sonrisa y por lo tanto, a la felicidad. Un niño que no ha escuchado en sus primeros meses de vida una canción de cuna o que no ha participado de un juego acompañado de una rima, es más pobre afectivamente que uno que ha sabido sonreír con un verso absurdo. Por eso, hoy más que nunca, cuando el niño está solitario desde los primeros años de vida frente a la pantalla del computador con un juego que muchas veces fomenta la violencia y el aislamiento, es cuando más se hace necesario reivindicar este rico folclore poético que desarrolla el idioma y el juego compartido.

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Por lo demás, estas fórmulas poéticas pertenecen a nuestra cultura y a nuestra propia lengua española. Es nuestro deber divulgarlas y fomentarlas en la educación porque son expresiones genuinas que nos han legado los antiguos y no podemos perderlas. Muchas de ellas son genuinas de cada país pero en su mayoría son comunes a Iberoamérica y se repiten en la comunidad de hispanohablantes con variaciones. Por otro lado, muchas de ellas contienen referencias a la tradición judeo cristiana y a la historia de España, lo que las hace muy ricas desde el punto de vista cultural. Los profesores, psicólogos y terapeutas del lenguaje, debieran utilizar más en su actividad profesional este rico folclore de la infancia ya que muchas veces suelen recurrir a expresiones desvinculadas con la realidad cultural iberoamericana, incentivando un excesivo amor por lo foráneo. Otra actividad interesante sería promover las colecciones de estas formas tal como se hace en la actualidad en casi toda América Latina. En diversos barrios y comunas, se han juntado niños, padres y abuelos para compartir, enseñar y recordar los juegos infantiles tradicionales, reuniéndolos y escribiendo cancioneros para compartir. Son actividades muy bellas que se prestan muy bien para fomentar vínculos

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entre niños y adultos, estableciendo una mejor comprensión mutua. Esto lo hemos visto en barrios de Barranquilla, Colombia, en donde los vecinos se han reunido en una plaza, guiados por un monitor, para hablar de la infancia y recopilar las letras de las rondas olvidadas. Luego, las compartieron con los niños, quienes, a su vez, les enseñaron a jugar sus juegos, porque el folclore es algo vivo y está en constante cambio. La actividad sirvió para el intercambio de experiencias y especialmente para ejercitar el olvidado arte de compartir entre distintas generaciones. Presentamos a los lectores infantiles y adultos, un conjunto de poesía infantil de tradición oral iberoamericana recogido en casas y patios de escuela, tanto en Chile, España como en Latinoamérica y complementado con otras fórmulas recogidas en cancioneros y libros de folclore infantil. La muestra será muy rica en la medida que sea compartida en familia y se fomente el encuentro entre niños y adultos a través de estas palabras mágicas para jugar y cantar. Manuel Peña Muñoz. Escritor. Especialista en Literatura Infantil y Juvenil.

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DE LA CIUDAD DE NO SÉ DÓNDE Versos absurdos

Hace treinta mil años Hace treinta mil años de la ciudad de No Sé Dónde me mandaron una carta a las treinta de la noche. Lo primero que me dicen que la ciudad es muy grande que tiene treinta mil leguas fuera de los arrabales. Las calles no son como éstas son de muy finos metales, las muchachas que allá habitan son aceitunas cordiales. Las pilas llenas de aceite llenas y sin derramarse. vuelan los patos asados en sal, pimienta y vinagre. Los templos son de azúcar de caramelo, los frailes. monaguillos de chancaca,

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de miel, los colaterales. El sacristán de chancaca y el cantor de queso grande. Rimas absurdas ¿Quién dirá que ha visto lo que he visto yo un ratón besando a un gato a la sombra de un limón? * ¿Quién dirá que ha visto lo que he visto yo un huevo poner el perro y una gallina ladrar? * En un farol apagado un ciego un periódico leía la noticia que decía: un niño de veinte años se ha congelado en un incendio.

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* Cantan las ranas bailan los sapos tocan las castañuelas los renacuajos. * La naranja se pasea por la mesa del comedor no me cortes con cuchillo tírame tu corazón. La ratita La ratita presumida como es tan fina se lava la cabeza con brillantina. Su mamá le dice: quítate eso que va a venir tu novio a darte un beso. ciento treinta y siete 137

Mi novio no me quiere porque soy pobre. Más pobre es la cigüeña que está en la torre. La torre se ha caído que la levanten la culpa la han tenido los estudiantes.

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Bibliografía Álvarez Ríos, María. Así Jugaba Abuela. La Habana: Editorial Gente Nueva, 1992. Andricaín, Sergio y Rodríguez, Antonio Orlando. El libro de Antón Pirulero. Ilustraciones de Ivar da Coll. Santa Fe de Bogotá: Editorial Panamericana, 1998. Barría Améstica, Doris. Adivinanzas y Trabalenguas recopilados en Chiloé. X Región Los Lagos. Apuntes premiados. Concurso Integra. Santiago. 2001. Blanco García, Tomás. Para Jugar como Jugábamos. Colección de Juegos y Entretenimientos de la Tradición Popular. Centro de Cultura Tradicional. Diputación Provincial de Salamanca. España, 1996. Bravo-Villasante, Carmen. Una, dola, tela, catola. El Libro del Folklore Infantil. Valladolid: Editorial Miñón, 1976.

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Bravo-Villasante, Carmen. Arre, moto, piti, poto, arre, moto, piti, pa. Madrid: Editorial Escuela Española, 1984. Cerrillo, Pedro. Nanas. Ciudad Real: Perea Ediciones, 1992. (Colección El Espejo de Alicia). Cerrillo, Pedro. Adivinanzas Populares Españolas. Estudio y Antología. Cuenca, España: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2000. (Colección Arcadia). Coluccio, Félix y Coluccio, Marta Isabel Coluccio. Diccionario de Juegos Infantiles Latinoamericanos. Buenos Aires: Ediciones Corregidor, 1988. Fundación Arauco. Lo que se dice y se canta en Arauco. santiag0, Chile: Editorial Andrés Bello, 1997. Gárfer, José Luis Fernández, Concha. Adivinancero Popular. Madrid: Edimat Libros, 2000.

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Peña Muñoz, Manuel. Folklore Infantil en la Educación. Santiago, Chile: Editorial Andrés Bello, 1994. Peña Muñoz, Manuel. Lima, limita, limón. Folclor infantil iberoamericano. Santiago, Chile: Editorial Arrayán Editores, 1998. Pérez Ortega, Juan. Música Folklórica Infantil Chilena. Valparaíso: Ediciones Universitarias, 1976. Pelegrín, Ana. La flor de la maravilla. Juegos, recreos, retahilas. Salamanca: Fundación Germán Sánchez Rupérez, 1996. Plath, Oreste. Origen y Folclor de los Juegos en Chile. Santiago, Chile: Editorial Grijalbo, 2000. Reviejo, Carlos y Soler, Eduardo. Cantares y decires. Antología de Folclore Infantil. Madrid: Ediciones S.M., 1998.

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ÍNDICE Para jugar y cantar................................................. 5 1. Arrurrú mi niño. (Canciones de cuna)........................................ 10 2. Pinto pinto, gorgorito. (Rimas)............................................................. 21 3. Ocho por ocho, carnero mocho. (Coplas)............................................................ 34 4. Sota, caballo, rey. (Versos para seleccionar en el juego).................................. 39 5. Dulce compañía. (Oraciones)......................... 51 6. Cucú, con capa y sombrero. (Canciones)...................................................... 53 7. Naranja dulce, limón partido. (Rondas).......................................................... 59 8. Al piti, piti, pon. (Juegos de palmas)......................................... 73 9. Té, café, chocolate. (Rimas para saltar al cordel)........................... 82 10. Triste, confuso y penoso. (Cuentos y canciones de nunca acabar)........ 87 11. Si este libro se perdiera. (Versos para poner en los libros)................... 95

12. Totó toma té. (Trabalenguas)................................................ 98 13. Dos arquitas de cristal. (Adivinanzas)................................................ 118 14. De la ciudad de no sé dónde. (Versos absurdos).......................................... 134 15. Aunque la mona se vista de seda. (Refranes)...................................................... 139 16. La neblina del agua. (Rimas para predecir el tiempo).................. 154 17. Si el reloj diera trece campanadas. (Preguntas capciosas)................................... 158 18. Que dos palomas de la paz. (Colmos)........................................................ 162 19. Cantemos pastores. (Villancicos)................................................... 167 20. Dame ciego una naranja. (Romances).................................................... 175 21. Colorín, colorado. (Principios y finales de cuentos)................... 189 Bibliografía......................................................... 193

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Poesía infantil iberoamericana de tradición oral MANUEL PEÑA MUÑOZ En esta obra se recoge la tradición oral y popular de Iberoamérica, a través de poesías que los niños y niñas se han trasmitido de generación en generación. Canciones de cuna, rondas, versos para saltar la cuerda, juegos de prenda y de palmas, coplas y rimas forman parte de esta memoria folclórica de nuestro país que aquí se rescata para que continúe deleitando a la infancia. Este libro permite a educadores de párvulos y maestros de la educación básica contar con textos de amplio uso para la diversidad de actividades en torno al lenguaje, la literatura, la sensibilidad poética y el conocimiento de los valores poéticos tradicionales de Iberoamérica. La diversidad de opciones de esta compilación, realizada por uno de los especialistas de mayor prestigio, establece la oportunidad de crear gran diversidad de actividades en torno a la poesía en los niños.


Al pasar la barca. Poesía infantil iberoamericana de tradición oral