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“…el derecho a la vida consiste en el derecho a que no nos maten arbitrariamente…” Francisco infantes Gómez – Jhon Saavedra Quiroz

Artículo 2º de la CPP. Toda persona tiene derecho: 1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece.

Es indudable que el Derecho a la Vida tiene carácter irrenunciable y resulta inherente a la persona humana, en tal sentido resulta primordial entre los demás derechos de la persona y sobre todo que constituye presupuesto de los demás…; sin embargo éste no constituye un derecho absoluto, pues también es inevitable que existan conflictos con otros derechos.

Podemos identificar cinco concepciones sobre el derecho a la vida: 1)Una de ellas sostiene que el derecho a la vida consiste en el derecho a vivir, a permanecer con vida. 2)Otra sugiere que este derecho consiste en el derecho a vivir bien, o vivir con dignidad. 3)Una tercera propone entender que el derecho a la vida consiste en el derecho a recibir todo lo m铆nimamente necesario para no morir en lo inmediato. 4)Una cuarta concepci贸n propone entender el derecho a la vida simplemente como el derecho a que no nos maten. 5)Una quinta postura suscribe la idea de que este derecho consiste en que no nos maten arbitrariamente.

La primera concepción sostiene que el derecho a la vida consiste en el derecho a vivir, a permanecer con vida o seguir viviendo. Varios autores en la literatura nacional formulan declaraciones que permiten pensar que suscriben esta concepción. “Todo ser humano tiene el derecho esencial de conservar su vida... (...) La vida, por ser el don primario que Dios ha dado al hombre, y por ser la fuente de sus demás atributos, está cautelada por la institucionalidad constitucional y legal

¿…puede EL ESTADO DISPONER DE LA VIDA DE LOS SERES HUMANOS…?

En este país donde está prohibida una huelga, está prohibido defender tus derechos, está prohibido protestar y decir no a los abusos, y donde todos permanecemos callados mientras el gobierno maneja los medios, todos seguimos callados ante el genocidio. ¡Las comunidades indígenas defienden sus tierras!

Solidaricémonos con los nativos del amazonas que hoy han sido masacrado por orden de este gobierno que no es capaz de escuchar y dialogar, solo está pensando en vender todas nuestras riquezas a inversionistas extranjeros sin tener en cuenta que la selva peruana es el PULMON DEL MUNDO ES UNA RESERVA QUE NO DEBE SER NEGOCIADA BAJO NINGUN CONCEPTO. NO SE PUEDEN VENDER LOS PULMONES DEL MUNDO, los nativos de la selva están defendiendo su lugar de origen que los dejen vivir en paz, cuidando nuestro ecosistema y sus hogares, es cierto la selva es de todos los peruanos por ello debemos defenderla

A estas alturas está claro que nunca se esclarecerá satisfactoriamente lo sucedido pues la indagación a fondo pueden impedirla quienes, según todos los visos, tienen algo que ocultar. ¿Qué otra explicación puede tener el comportamiento mendaz, errático y obstruccionista del Gobierno peruano? ¿No hubiera en otro caso animado la constitución y el funcionamiento de una comisión de investigación dotada de medios suficientes y formada con representación indígena y participación internacional conforme recomienda el Relator Especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas?

¿A qué viene tanta sobreactuación?

...Sucedió que al promediar las diez de la noche estábamos celebrando una `pollada´, que era para recolectar fondos para hacer mejoras en ésta quinta. Entonces, a esa hora, abruptamente ingresaron un grupo de seis uniformados con dos que dirigían, que estaban encapuchados. Comenzaron a proferir palabras como....miserables terroristas, ahora van a ver y otras cosas más que no deseo hablar por respeto, porque no tengo costumbre. Nos insultaron y tuvimos que tirarnos al suelo porque así lo ordenaron. Hay el caso del señor Tomás Livias, que estuvo presente, hizo resistencia porque estuvo con tragos ¿no? e hizo resistencia. A él con la culata del arma lo golpearon en su espalda, su pecho y lo tiraron al suelo. Saltó otro señor que dijo: yo soy el que organiza esto y conmigo háganlo. A él lo acribillaron a balazos. Le metieron ráfagas de balas y cayó desplomado. Pasaron al lado derecho que había un cuarto dónde atendían este...dos chicas. Fueron y lo remataron, a balazos y volvieron contra nosotros cuando estábamos en el suelo. Y empezó la matanza. O sea, ráfagas

¿…Y el respeto a la vida donde queda… ?

Es en ese solar que el 03 de noviembre de 1991, agentes de inteligencia adscritos al Servicio de Inteligencia del Ejército asesinaron a balazos a 15 personas, entre ellas a Javier Ríos Rojas, un niño de 8 años y a su padre Manuel Isaías Ríos Pérez (33). 4 personas, quedaron gravemente heridas y sobrevivieron al crimen ocurrido durante una reunión organizada por unos moradores en el Jirón Huanta No.840, en Barrios Altos, zona ubicada en el centro de la ciudad de Lima.

Grupo Colina fue el autor de m谩s de veinte muertes s贸lo en Lima

El destacamento Colina tiene supuesta partida de nacimiento el Plan Cipango en agosto de 1991. Su primera intervención fue el 3 de noviembre de 1991 en el Jirón Huanta 840 Barrios Altos, donde se organizaría una actividad social infiltrada por agentes de inteligencia, quienes aseguraron la asistencia de heladeros con antecedentes vinculados al terrorismo. Luego de negarlo todo hasta el año 2001 algunos agentes narraron que ingresaron sorpresivamente, recibieron las identidades de los sospechosos por parte del agente infiltrado en el lugar y luego de ordenarles permanecer agachados recibieron la orden de disparar. Las siguientes intervenciones fueron similares pero los agentes subordinados confesaron no tener cómo comprobar que Martin Rivas estaba autorizado a seleccionar objetivos y decidir las ejecuciones. Las operaciones eran secretas (compartimentaje) y no podían identificar si tenían oficialmente licencia para realizarlas oficialmente. Existían varios otros destacamentos como el Destacamento Leoncio Prado, en continuo trabajo, y era imposible identificar la actividad delictiva del destacamento Colina, que funcionó con carácter de estable de noviembre de 1991 a julio de 1992, a diferencia de anteriores grupos secretos, con actividad más extensa en gobiernos anteriores, como el Grupo Scorpio, que pareció desactivarse en 1989

El Grupo Colina fue un Escuadrón de la muerte que operó en el Perú durante el gobierno de Alberto Fujimori a inicios de la década de 1990 implicado en numerosas violaciones contra los derechos humanos. Durante el gobierno de Alan García operaron grupos con similar modus operandi, como el Comando Rodrigo Franco y el Grupo Scorpio.[1] El grupo fue dirigido por el capitán del Ejército Peruano Santiago Martín Rivas. El grupo fue parte de una estrategia denominada Guerra de baja intensidad, y aún está en discusión si dicha estrategia fue o no política del Gobierno de turno

Masacre de La Cantuta. El 18 de julio de 1992 el Grupo Colina encabezado por Rivas secuestró y asesinó a nueve estudiantes universitarios y un profesor. Y por orden directa de Fujimori a través de Montesinos. La Masacre de La Cantuta, en la que un profesor universitario y nueve estudiantes de la limeña Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (conocida como La Cantuta debido al nombre de la zona donde se encuentra) fueron secuestrados y desaparecidos por una escuadra paramilitar, pertenecientes al Ejército Peruano. Tuvo lugar en el Perú el 18 de julio de 1992 durante la presidencia de Alberto Fujimori. El incidente es notable no sólo por las violaciones a los derechos humanos que implicó, sino por la subsecuente impunidad que disfrutaron sus perpetradores. Fue uno de los crímenes que el gobierno peruano estableció en su pedido de extraditación de Fujimori frente el gobierno de Japón el 2003 y es uno de los que también presentó al gobierno de Chile por el mismo motivo


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