Issuu on Google+

Discípulos misioneros para que tengan vida

1

Discípulos misioneros para que tengan vida ¡Bienvenidos nuevos catequistas! Queridos jóvenes, con la alegría de tomar nuevos aires para nuestra comunidad parroquial, los recibimos con el deseo de que este camino en la fe que quieren hacer juntos con otros, sea en clave de seguimiento y amistad con Jesús. Tal vez se preguntarán el porqué de un taller para formación de catequistas, justo en medio de las vacaciones que están a pleno…y la verdad que responderles puede ser un tanto difícil si no lo entendemos en el lema que queremos nos guíe este tiempo que compartiremos: • Somos discípulos: Después de la confirmación, todos, con la fuerza del Espíritu, nos hemos llenado con la experiencia de encuentro con Alguien: Jesús. Él nos convocó a la catequesis, para hacernos amigos, “para que estemos con él” (Mc. 3, 14) • El discípulo conoce al Maestro: ya iniciamos un proceso por el cual pudimos escuchar y aprender sobre Jesús, gracias a la ayuda de nuestros catequistas. Ahora, nos toca dar testimonio… y eso es ser misioneros. • Llega la hora de dar testimonio, y esa es la tarea de los catequistas que son discípulosmisioneros. Y esa es una de las razones por las que estamos aquí: queremos escuchar más sobre Jesús, para aprender y anunciar a todos la verdad y la esperanza para que tengan Vida, como nosotros. Objetivo Para que quede más condesado: Nos proponemos la formación de catequistas que vivan su ministerio en clave discipular y misionera de manera que recreemos la catequesis en nuestra parroquia. Nuestro camino A lo largo de este taller la imagen evangélica que nos acompañará será la de discípulos/as, cuya figura pretendemos descifrar en tres claves: escuchar, aprender y anunciar. Dentro de estas áreas se esconde lo esencial de la formación, vinculación con Jesús y envío misionero de nuestros ser catequistas. Metodologías 1. Los temas serán dados según las metodologías de los distintos responsables. 2. Los catequistas que cursen: a. Deben asistir con Biblia todos los encuentros. b. Recibirán un folder para poder armar un portafolio. Ésta metodología consiste en recolectar información, que resulte de importancia, referida a cada tema. 3. Habrá dos tipos de trabajos para los catequistas que asistan: a. De domingo a sábado: elaboración de una síntesis de lo visto en el fin de semana anterior, la misma será para exponer ante sus compañeros en un espacio de tres minutos. b. De sábado a domingo: preparación de una oración creativa con un tema determinado. Para la misma se formarán grupos, en los que pueden valerse de todos los medios que consideren oportunos. Los temas son los siguientes: • Sábado 9 a domingo 10: “Abbá, nuestro Padre” • Sábado 16 a domingo 17: “Jesús, el enviado del Padre”

• Sábado 23 a domingo 24: “El Espíritu vive en nosotros” 4. El último encuentro planificado es un Retiro de media jornada, donde se emplearán las etapas de la fragua claretiana.

Horarios: Sábados de 16 a 18 hs. y domingos de 10 a 12 hs. Rogamos puntualidad

Discípulos misioneros para que tengan vida

2

Las oraciones del discípulo misionero Y DIOS CREO A LOS CATEQUISTAS... Cuando Dios creó el mundo, un día antes de darlo por terminado, Dios encomendó a sus ángeles la tarea de recorrer de nuevo el mundo y ver si faltaba algo por hacer. Un ángel llamado Juan, le contestó: “Señor, mil veces nos has enviado a ver si faltaba algo, ya te hemos dicho que todo quedó muy bien.” Y Dios se fue a dormir. A la mañana siguiente, Dios madrugó más de lo normal, y aún en pijama se asomó a la ventana y vio que el hombre estaba talando bosques, matando focas, robando a sus empleados, e inventando armas para pelear por el petróleo, antes aún de descubrirlo. Dios mandó a sus ángeles bajar a la tierra a indagar que había hecho mal y corregirlo. Muchos días después, los ángeles subieron a Su presencia. “Señor, te tenemos que dar una mal noticia. Toda tu obra ha quedado perfecta salvo una cosa: el corazón del hombre se rasga con cada palabra que pronuncian otros hombres, y en cada grieta se cuelan unos sentimientos extraños que Tú no creaste y que el hombre mismo les ha puesto nombre: odio, celos, rencores, ambición...” “Nosotros hemos cerrado sus heridas con Tus palabras y con Tus sentimientos, pero no basta con cerrarlas una vez; se vuelven a abrir continuamente, el corazón del hombre te ha quedado algo olvidadizo y frágil. Habría que estar todo el día a su lado.” Un ángel propuso: “Sólo cabe una solución, has de destruirlo y volverlo a crear de nuevo, mejorando su corazón; el de los elefantes te quedó muy bien, podrías copiárselo.” Dios contestó: “No sería mala idea si no les hubiese cogido ya tanto cariño, y hasta tengo escogido de entre ellos algunos para grandes misiones. Creo que es mejor solución la que dijiste antes: que haya ángeles en medio de ellos, constantemente cerca, para cerrar sus heridas y sanarles el corazón y para hablarles de mi y de nuestro proyecto común, a todas horas, en toda ocasión, a tiempo y a destiempo. Id todos, ¡Quedáis sin trabajo en el cielo! Yo mismo iré también el próximo 25 de siembre...! Y ASÍ FUE COMO DIOS CREO A LOS CATEQUISTAS...

Invocación al Espíritu Santo Te pedimos la paz Espíritu Santo: Tú sabes que los jóvenes tenemos un corazón bueno y generoso que venimos con los brazos abiertos a la entrega, la mirada alta, con los sueños de grandezas, que nos gusta lo difícil, lo nuevo... Tú sabes que nuestra juventud rebelde no se conforma con echar un remiendo en un paño viejo. Tú sabes que nuestra juventud no aguanta el ser moneda de dos caras; que nuestra juventud no sufre la letra y busca el espíritu en las páginas desnudas del Evangelio. Tú sabes que nuestra juventud insatisfecha no heredó nada fácil, no encontró las cosas a su gusto y se lanzó a abrir nuevos caminos. Dame intrepidez, sinceridad y humildad. Dame valor ante el riesgo y prudencia en la aventura. dame encontrar en mi tarea de catequista a CRISTO camino, verdad y VIDA.

Te pedimos la paz que nos es tan necesaria como el agua y el fuego la tierra y el aire La paz que es perdón que nos libera de la rabia y la ira, de la envidia y la sangre La paz que es amnistía de presos y exiliados que desean un hogar más digno y estable. La paz que es libertad, la vida siempre abierta en la casa y en la fábrica, en la plaza y la calle. La paz que es el pan amasado cada día que se rompe en la mesa con júbilo y con hambre. La paz que es la flor de tu reino que esperamos y que hacemos más bello y cercano cada tarde. Te pedimos la paz y a nosotros nos pedimos porque somos hermanos y Tú eres nuestro Padre. Enséñanos a desvivirnos Ayúdanos, Señor, a acoger la vida que tú nos regalas, y a cultivarla día a día para hacerla crecer hasta devolvértela como un fruto maduro.

Discípulos misioneros para que tengan vida

Enséñanos a desvivirnos como tú, silenciosamente, como el grano de trigo que cae en tierra y muere para convertirse en espiga, para hacerse comunidad, conscientes al mismo tiempo de que somos siervos inútiles. Alienta en nuestro corazón el amor que guió tu vida entera al servicio de los hermanos, como respuesta en fidelidad a la voluntad del Padre. Amén. Unifícanos Señor Concédenos, Señor, la experiencia de la unidad en nuestra vida interior y en nuestra relación con los hermanos. Que tengamos todos el mismo centro como tenemos un solo origen y un único destino. Haz que nuestros pensamientos y nuestros afectos, nuestras palabras y nuestras acciones, nuestros proyectos y nuestros compromisos, sean ríos que brotan de una misma fuente y desembocan en un mismo mar, aunque corran todos por cauces diferentes. Tú, Señor, que eres la fuente y el mar de nuestras vidas. María de la Palabra María, madre nuestra, madre y discípula del Hijo de Dios, de la Palabra hecha carne en tu propio seno, enséñanos a silenciar nuestra mente, nuestro corazón, nuestro ser entero, ante el misterio que nos circunda y nos invade, para disponernos a escuchar, como tú, todas las resonancias del Verbo. Líbranos, Madre, de las interferencias de nuestro egoísmo para que vivamos abiertos interiormente al evangelio de Jesús: a las bienaventuranzas de Jesús, al mandamiento de Jesús, a la vida, la muerte y la resurrección de Jesús. Conviértenos en pura escucha de Dios, en palabras de la Palabra.

3

Oración apostólica Señor y Padre mío, que te conozca y te haga conocer, que te ame y te haga amar, que te sirva y te haga servir, que te alabe y te haga alabar, por todas las criaturas. Amén. Oración de abandono Padre, en tus manos me pongo, haz de mi lo que quieras. Por todo lo que hagas de mi, te doy gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal de que Tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío. Pongo mi alma entre Tus manos, te la doy, Dios mío, con todo el ardor de mi corazón porque te amo, y es para mi necesidad de amor el darme, el entregarme entre tus manos sin medida, con infinita confianza, porque Tu eres mi Padre. María, enséñame a conocer a Jesús “María, Madre de Jesús, ayúdame a aceptar a Jesús como luz en mi vida. Tú ves que hay en mí tinieblas que yo mismo no conozco. Haz que no se resistan a la luz de Jesús sino que se abran a Él. En el examen de conciencia, en la confesión, en la dirección espiritual, en la meditación y en la escucha de la palabra de Jesús. María, tú que permitiste a Jesús iluminar tu vida, ayúdame a que en todo momento de mi vida, yo haga que Jesús ilumine mi conciencia. Haz que yo pueda conocerlo como amigo, como mi Salvador y Redentor. Dame María esta gracia y dánosla a todos nosotros, haz que me deje iluminar por Jesús. Te ruego Madre, que me hagas reconocer los grandes dones que se me han dado y de los que soy responsable, para que todos mis compañeros puedan crecer en la verdad y en el amor, puedan conocer a Jesús, como lo conozco yo. Amén”.

Discípulos misioneros para que tengan vida

4

Discípulos llamados ¿Quién es el catequista? Para responder a esta pregunta es necesario ver la imagen de Jesús buen pastor. El buen Pastor conoce sus ovejas, las llama por su nombre, camina al frente de sus ovejas, da la vida, sus obras lo dan a conocer, etc. ¿Tienes alguna de estas características? ¿Te identificas con el buen pastor? ¿Te sientes capaz de llegar a ser como él? El catequista es:

¿Qué es vocación? Llamada: Iniciativa amorosa de Dios. Respuesta: Diálogo amoroso de responsabilidad compartida. Dios nos dio la vida y nos llama a existir en constante maduración. Dios nos llama a ser hijos suyos y a seguir a Jesucristo. El ser cristiano se da de una forma concreta. Dios nos llama a servir de una manera concreta dentro de la Iglesia. ¿Cómo es que llama Dios a ser catequista? Dios nos llama desde una situación concreta ¿Cuál es esa situación concreta que te llamó la atención para ser catequista? Detente un momento y analiza tu experiencia como catequizando o catequista y reconoce cuáles son esas situaciones cotidianas en las que Dios te fue llamando. Nuestra llamada es un don de Dios ¿Sientes tus deseos de ser catequista como llamada de Dios o como pura iniciativa tuya? ¿Cuáles son los medios de los que se valió Dios para llamarte? Dios nos llama para una misión: anunciar su Palabra

Discípulos misioneros para que tengan vida

5

¿Concretamente a qué te llamo Dios? ¿Quieres anunciar su Palabra o solo reunirte con jóvenes para conversar o salir a fiestas? ¿Cómo vivir la vocación de catequista? • En confianza plena pues solo somos obreros de Dios. Es él quien se encarga de cambiar los corazones. • Aceptando las renuencias y sacrificios necesarios, a cambio de la satisfacción y alegría de ver un niño sonreír o a un joven alegre porque la buena noticia de Jesús llegó a sus corazones. • Renovando cada día nuestra relación con Dios. Él nos llamó y nos seguirá llamando de distintas formas. No te desanimes. Sigue buscando la voz de Dios. • Dios nos llama a ser catequistas 24 horas al día. La vocación del catequista afecta toda la vida. No solo cuando estamos en la parroquia. ¿Cómo percibir el llamado de Dios

ENVÍO OFICIAL creyente

Persona + + educador CUALIDADES ATRACCIÓN NECESIDADES

llamada interior

Signos para percibir que la

¿Vives con alegría tu vocación de catequista? ¿Vives con gratitud el don que te ha regalado Dios?

Discípulos misioneros para que tengan vida

6

Los discípulos se juntan con el Maestro Importancia de la historia de la catequesis: Para entender el caminar de la catequesis en América Latina, para juzgarla y, si es necesario, corregirla, es bueno saber algo sobre la catequesis del pasado. La catequesis atraviesa una historia de casi 20 siglos. Ha tenido sus altos y bajos. Y es mucho lo que podemos aprender para iluminar nuestra catequesis actual. Desde sus orígenes, la Iglesia ha procurado poner en práctica el mandato de Cristo: 'Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos" Mt 28,19. Los apóstoles anunciaron el mensaje de Cristo; y, a lo largo de los siglos, los misioneros dejaron su tierra para llevar el Evangelio a todas partes.

¿Qué es la catequesis? Generalmente se distingue entre "evangelización" y "catequesis". Anuncio a los hombres

Celebración de la vida en

la liturgia Necesitamos también celebrar nuestra vida y nuestra fe. Nosotros lo hacemos en los sacramentos. En la vida cristiana, los sacramentos son momentos fuertes de comunión de Dios con los seres humanos y de éstos con Dios. Los Obispos de Puebla dijeron: "En toda catequesis integral están inseparablemente unidos:

El conocimiento de la Palabra de Dios,

La celebración de la fe en los sacramentos,

La conexión de la fe en la vida cotidiana (P. 999).

La Liturgia y la vida: En la Liturgia celebramos nuestra vida y nuestra fe. Leito: del pueblo acción Ergon: Obra, acción, servicio.

Acción de Dios a favor del Pueblo, y la del Pueblo en relación con Dios.

Nos reunimos ciertos días y en ciertos lugares para rezar y expresar nuestra fe. El lugar es generalmente la Iglesia. Se celebra la Misa y se administran los Sacramentos. Se celebra la Liturgia: el culto del Pueblo a Dios. Y Dios se comunica con su Pueblo. En la Liturgia, no sólo alabamos a Dios. También le damos gracias por los beneficios recibidos. Pedimos perdón de nuestros pecados y faltas, y pedimos las gracias de Dios. La Eucaristía está en el centro de la Liturgia. Alrededor de ella giran los otros sacramentos, todos orientados por ella: el Bautismo, la Confirmación, la Confesión, la Unción de los Enfermos, el Matrimonio, el Orden. El domingo, sobre todo, la comunidad se reúne para celebrar la Eucaristía, siguiendo la costumbre de los primeros cristianos. El pueblo reza, canta, participa del banquete de la unión. Nunca el Pueblo es tan "Pueblo" de Dios como cuando, unido en a misma fe, se expresa y se compromete en la Eucaristía. Pero este acto de culto sólo tiene sentido si los cristianos, en la vida de cada día, viven lo que están celebrando. Si no hay compromiso, si no hay una vivencia verdaderamente cristiana, no tiene sentido alabar a Dios sólo con palabras. La Liturgia y la vida no pueden separarse nunca. Los otros sacramentos están orientados a la Eucaristía. Y, preferentemente, deberían celebrarse dentro de la misa. Detengámonos un poco más en este punto:

• BAUTISMO: Nos permite pertenecer al Pueblo de Dios y asumir un compromiso con esa comunidad. De este modo podemos participar en la Eucaristía. • CONFIRMACIÓN. Este sacramento confirma nuestro compromiso como miembros del Pueblo de Dios.

Discípulos misioneros para que tengan vida

7

PERDÓN. Con nuestro pecado perjudicamos a la comunidad cristiana. Necesitamos volver, confesar nuestros pecados y pedir perdón a

Dios y a la comunidad. Perdonados, estaremos más preparados para celebrar el culto a Dios en la Eucaristía, con la comunidad.

UNCIÓN DE LOS ENFERMOS. No Expresa la presencia de ella en la enfermedad. Quiere expresar también la presencia del enfermo en la

comunidad por la comunión, participando así de la celebración de la Eucaristía.

El MATRIMONIO expresa el amor entre Cristo y la Iglesia, la entrega total del uno al otro, como Cristo la vivió y como nosotro la vivimos

en la Eucaristía.

• ORDEN.

ordena a los sacerdotes que presiden la Liturgia, que animan y orientan al Pueblo de Dios y que, por medio de los

sacramentos, hacen presente la acción liberadora de Cristo.

Así, todos los sacramentos forman una unidad, teniendo a la Eucaristía como centro. ¿Cómo debe ser nuestra catequesis de manera que forme a los catequizandos para una vivencia litúrgica? Para tener en cuenta: 1. La Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia. 2. Es el Pueblo que se reúne con Jesús, para rendir culto al Padre. El Padre es el fin. Cristo es el mediador. 3. La Liturgia es siempre comunitaria. 4. Todos los sacramentos están orientados a la Eucaristía. 5. No puede haber culto a Dios sin vivencia cristiana. El ministerio del catequista: Todos los que quieren seguir a Jesucristo, y que están bautizados como señal de su pertenencia al Señor, forman juntos la "IGLESIA". La palabra "Iglesia" viene del griego, y quiere decir "asamblea" o "convocatoria". Es el pueblo que Dios reúne. Por eso. Iglesia significa también "Pueblo de Dios". Es el Pueblo que marcha a través de los siglos guiado por Jesús, su Pastor, con rumbo a la Tierra Prometida. Este Pueblo de Dios tiene una misión. Es enviado a todos los seres humanos y a todos los pueblos de la tierra Para anunciar el Evangelio y hacer crecer el reino de Dios. "Vayan y hagan discípulos míos a todos los pueblos, y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, enseñándoles a poner por obra todo lo que les he mandado" (Mt 28,19). Para cumplir su misión, la Iglesia está organizada; tiene sus pastores para acompañar el caminar del Pueblo de Dios y alcanzar su meta. Sin embargo, no sólo los pastores, sino todos los miembros de este Pueblo participan en la misión de la Iglesia. Los obispos de América Latina, reunidos en Puebla (México), en 1979, hablaron así: "La Iglesia, para el cumplimiento de su misión, cuenta con la diversidad de ministerios. Al lado de los ministros jerárquicos, la Iglesia reconoce el lugar de los ministerios desprovistos del orden sagrado. Por tanto, también los laicos pueden sentirse llamados o ser llamados a colaborar con sus pastores en el servicio a la comunidad eclesial…" (P. 804). "Los ministerios que se pueden conferir a los laicos son servicios realmente importantes en la vida eclesial …, ejercidos por laicos con estabilidad y que han sido reconocidos públicamente y a ellos confiados por quien tiene la responsabilidad en la Iglesia" (P.805). La catequesis es un verdadero "ministerio". (La palabra "ministerio" quiere decir "servicio"). Es uno de los servicios más importantes en la Iglesia. El Papa Juan Pablo II ha dicho que la catequesis debe ser la primera preocupación de los obispos. Y los obispos llaman a los catequistas para colaborar en esa tarea. • El catequista no actúa solo. Debe actuar en comunión con su parroquia, su párroco y el Obispo. • Hará su trabajo catequético dentro del plan pastoral de la Diócesis y del plan parroquial • El catequista está también vinculado a otros catequistas de su comunidad. La Iglesia está necesitando de miles y miles de catequistas para poder llegar a todos los sectores de la población, a todas las edades y a las distintas realidades que viven nuestros pueblos. Realmente, el Señor nos llama a trabajar. Su mies es grande.

¿Ha hecho usted algún descubrimiento estudiando este capitulo sobre el ministerio del catequista? ¿Cuál?

Discípulos misioneros para que tengan vida

8

Discípulos sin-vergüenza Discípulos que se expresan El día que los discípulos se juntaron con Jesús, lo hicieron para estar en continuo movimiento y no fijos en un lugar. Cuando estuvieron con él, aprendieron de éste que era “un profeta poderoso en gestos y palabras” (Lc. 24, 19). Pasado un tiempo, una vez que Jesús subió al cielo, a los discípulos les tocó hacer frente con el encargo del Maestro y amigo: “vayan por todo el mundo y anuncien” (Mt. 28, 18ss) pero… ¿cómo hacerlo? Se habrán preguntado este grupo de “discípulos-catequistas” de los primeros tiempos. Los interrogantes y temores habrán sido de los más variados, y en nosotros puede acontecer lo mismo a lo hora de enfrentar la catequesis con un grupo. Por eso en este tema trataremos de ir conociendo y respondiendo aquello que puede ser duda o temor para poder lanzarnos como discípulos-misioneros en los lugares donde nos toque trabajar. Nuestro cuerpo habla…y tenemos que descifrar cómo ese lenguaje es de suma importancia para la catequesis. Los miedos Seguramente, a los discípulos, lo primero que nos invade es el miedo, porque quisiéramos hacer las cosas que hizo nuestro Maestro, pero nos atemoriza el hecho que no podamos ser iguales que él. Otro miedo puede ser la vergüenza…por la posibilidad de quedar en ridículo. Estos temores son de lo más normales, junto con muchos otros que se nos pueden presentar, pero la clave no está en no tenerlos, sino más bien en saber enfrentarlos. Porque los miedos son buenos cuando nos animan a la superación, y negativos cuando nos paralizan en la acción. A continuación daremos algunas pautas para poder enfrentar aquellos que pueden ser nuestros temores a la hora de estar frente a un grupo de catequesis. Técnicas y trucos para hablar en público Hablar en público, como nos toca a nosotros los catequistas, con frecuencia tare entre manos nerviosismo y temores; la primera vez suele ser la peor….o la más impactante. Existen un conjunto de recursos, que se engloban en la denominada ciencia de la retórica, que pueden ayudarnos a vencer esos obstáculos y a mejorar nuestra confianza y capacidad para hacer llegar nuestro mensaje de forma clara, precisa y eficiente: • Claridad: Exponer ideas concretas y definidas, con frases bien construidas y terminología común y al alcance de los destinatarios. • Concisión: Utilizar las palabras justas; huir de palabrería. • Coherencia: Construir los mensajes de forma lógica. • Sencillez: Tanto en la forma de construir nuestro mensaje como en las palabras empleadas. • Naturalidad: Tal vez, lo más difícil de lograr. Requiere una expresión viva y espontánea para que el mensaje llegue a sus destinatarios de forma precisa y fácilmente comprensible.

Algunas pautas más específicas: • Si se trata de una comunicación coloquial, lo mejor son frases cortas, de pocas sílabas. • Para enfatizar las "ideas principales", las repeticiones son una herramienta fundamental. • Exponer nuestro tema con comparaciones o ejemplos, para precisar la idea que queremos transmitir. Nuestro cuerpo habla Nuestro cuerpo constantemente está emitiendo mensajes para ser captados por nuestros interlocutores. Al ponernos al frente de un grupo de personas, las percepciones sobre algunos gestos o posturas son de las más variadas. Ahora bien, muchas veces nuestro lenguaje corporal está condicionado por nuestra timidez. Nos cuesta romper corteza, por temor a quedar como ridículos o porque no nos sentimos capacitados para hacer tal o cual cosa. Pero en la catequesis se nos exige un poco de soltura y mucha locura, a veces. Aquí van unos consejitos para aprovechar: • Para romper la timidez es necesario aprender a reírse de uno mismo. • Nuestros gestos hablan mucho. Fijémonos en Jesús que le gustaba tocar, mirar, acariciar, abrazar…y muchas cosas más para poder dar cercanía y contenido a su mensaje.

Discípulos misioneros para que tengan vida

9

• En la catequesis es necesario saber expresarnos. No es hacer el ridículo, sino más bien poner gracia a lo que decimos, para que no se aburrido y además para hacer fácil de captar el mensaje.

Discípulos en acción «Lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, a fin de que también ustedes tengan comunión con nosotros» (1 Jn 1,3)… …Para eso fuimos llamados. Esa es nuestra labor, nuestro ministerio, nuestra misión… Pero ¿cómo llevarla a la práctica? Cuando te encuentres con tu grupo de catecismo, en qué términos te dirigirás a los muchachos, qué tipo de relaciones asumirás respecto a ellos. ¿Hablarás en primera persona?: «Les voy a hablar hoy....» ¿Te dirigirás individualmente al que te escucha?: «¿ Qué piensas tú acerca de esto ?». ¿O actuarás de otro modo?: «Hoy vamos a tratar de descubrir....» «¿Qué opinan de esto...?». Todo esto no es algo accesorio, ya que no se reduce a elegir simplemente un vocabulario o un lenguaje. Puede ser significativo de una mentalidad, de un estilo habitual de tu conversación catequética, que permite entrever actitudes interiores profundas. Dime qué lenguaje hablas en la catequesis y te diré cuál es tu idea acerca de ella, de Dios, de la Iglesia, de la fe, de los sacramentos... ¿Qué supone el simple cambio del singular al plural, del yo» al «nosotros», de lo individual a lo comunitario? A simple vista, tal vez muy poco; pero en su interior puede estar en juego la imagen que tú tengas de la Palabra de Dios, el sentido de tu pertenencia a la comunidad cristiana, a cuyo servicio desempeñas el ministerio catequético y para cuyo desarrollo trabajas. Metodología catequética La catequesis y su metodología es un proceso dinámico, gradual y de permanente educación en la fe. Es la descripción y análisis en forma sistemática de métodos adecuados y pertinentes para llevar a cabo la catequesis. La Iglesia no tiene un método propio para transmitir la fe, sino que al a luz de la Palabra de Dios, analiza los métodos y asume con libertad. Cualquiera que sea el método escogido, siempre debe tener en cuenta a la persona a la que se le dirigirá la catequesis y a la Palabra de Dios y la doctrina de la Iglesia. El método de Dios Dios siempre usó y usa un lenguaje fundado en el amor. El diálogo que el genera con el hombre y la mujer de todos los tiempos es un diálogo de amor, preocupación, libertad, comunión. Para ello, a lo largo de la historia se ha ido revelando y comunicando con las personas por medios de signos. La acción de Dios por su pueblo es siempre para liberar de todas las ataduras del pecado y llevarlo durante su vida a la comunión con él, el mundo y los demás. La metodología de Jesús Jesús tuvo una metodología fantástica. Logró revelar un mensaje nuevo, diferente a todo hasta ese momento pero de una manera sencilla. Su lenguaje fue simple, usaba parábolas. Lograba explicar verdades divinas a partir de hechos reales y concretos, vivencias de la gente común. Todo esto no lo hacía solo, siempre trabajó en grupo. Apenas inició su vida pública, llamó a doce con los cuales compartir la misión que Dios le había encomendado. Cabe resaltar que a pesar de que él era el líder del grupo, siempre los trató con respeto y cariño, de igual a igual. Sin embargo, nunca dejó de enseñar y actuar con autoridad. Su mejor enseñanza era su propia vida. El ejemplo de su ser y su actuar era la mejor parábola. Siempre enseñaba en libertad, a pesar de enseñar en cualquier lugar, creaba espacios de libertad y gozo. Y, por supuesto, toda esta forma tan original de anunciar la Buena Nueva nace de una profunda relación con Dios Padre. La oración fue la base de su metodología, contrastar todo lo que veía, oía y vivía con la voluntad de su Padre Dios en contacto profundo e íntimo con él, le permitió vivir como lo hizo. El método de Jesús: Ver, juzgar, actuar y celebrar (Lc 24, 13-32) Jesús tuvo un método específico. Él primero hacía ver la realidad, hacía caer en la cuenta de ciertas realidades y preocupaciones actuales. Luego, hacía juzgar la situación desde la perspectiva de Dios. Después, invitaba a actuar, a buscar el modo de cómo cambiar aquella situación analizada. Finalmente, Jesús se preocupó por celebrar con la gente l oque había descubierto, lo que había mejorado en su vida.

Discípulos misioneros para que tengan vida

VER JUZGAR

10

Momento para mirar la vida, nuestra realidad. • Partir de un hecho concreto conocido por los catequizandos teniendo en cuentadesusmirar intereses y preocupaciones. Momento la realidad desde la perspectiva de Dios. Iluminar nuestra • Se puedenenpresentar mediode deDios juegos, vida teniendo cuenta lapor Palabra y a dinámicas la Iglesia. que tengan presente cualquier medio • la Es realidad necesarioosaber manejar la audiovisual. Biblia. • Se debe saber presentar la Palabra de Dios de manera creativa: Dramatizar, dialogar, ilustrar, etc.

ACTUAR

Momento de ir a la acción, de tratar de descubrir las iluminaciones de Dios: • ¿Qué cambiar? ¿Qué confirmar? ¿Qué purificar? • ¿Cómo descubrir la presencia de Dios en medio del Pueblo? • ¿Cómo actuaría Jesús?

• ¿Qué acción concreta de transformación personal, comunitaria y social

CELEBRAR

Momento de concluir la catequesis, de agradecer a Dios por lo vivido y descubierto. • La oración es la mejor forma de celebrar. • Se puede hacer con gestos, símbolos, canciones, rezos.

• Sin la oración nada tuvo valor. La oración sintetiza e interioriza lo que aconteció en el encuentro. Otros métodos: Lo importante no es saber los nombres de los métodos, sino saber l oque podemos hacer en catequesis y ser conscientes de lo que hacemos. • Método deductivo: Es un método más expositivo. Usa principalmente la palabra hablada o escrita. • Método inductivo: Este método aplica el principio catequético de que la mejor catequesis es la que relaciona el contenido de la fe con la experiencia del destinatario. Consiste en la presentación de hechos con el fin de descubrir en el ellos el significado que puede tener con la Palabra de Dios. • Método activo: Es un proceso de descubrimiento en donde el destinatario busca la solución con la ayuda del catequista. En este método, el catequista dedica su mayor esfuerzo en hacer trabajar a los destinatarios. El catequista se puede ayudar de preguntas y respuestas para llevar a cabo la catequesis. • Método Audiovisual: Es la combinación de sonido e imagen en diferentes modos (películas, power points, fotos, mapas, discusión sobre noticias). • Método experiencial: Busca educar la fe apoyándose en las experiencias del destinatario, sean las pasadas o provocando una presente. Entonces, ¿Qué método debo usar? La variedad de métodos es un signo de vida y una riqueza. Una muestra de respeto a los destinatarios y consideración a su edad e inteligencia desarrollada.

Es válido cualquier método que no se oponga a los valores del Evangelio.

Lo importante no es el método sino la meta. Un buen método tiene que responder a las exigencias del objetivo de la catequesis, del contenido a transmitir y de los destinatarios.

Cualquier método es inservible si el catequista no pone de su parte. Los métodos no funcionan por sí solos.

Discípulos misioneros para que tengan vida

11

La mejor forma de que un método Discípulos para todostenga éxito es acompañarlo con el testimonio de vida del catequista.

Nosotros, catequistas, somos llamados para anunciar el evangelio en el servicio específico de la catequesis. Pero no solo somos llamados para hablar y comunicar el evangelio como nosotros lo entendemos sino tenemos el trabajo de hacer entendible el mensaje de Dios para todos. Tener en cuenta a la persona a la que va dirigida la catequesis es un detalle importante y necesario para hacer más cercano el mensaje que queremos transmitir. No se puede dar un tema de Jesús amigo con cuentitos e imágenes para pintar a un jóven de 16 años, y tampoco se puede realizar una exégesis bíblica con un niño de 6 años. Es necesario tener en cuenta los procesos psicológicos de cada grupo humano sin olvidar ala persona individual. También es necesario tener en cuenta la situación socio-económica de las personas y de las necesidades que tiene. Para ampliar un poco más este tema veremos un poco de los aspectos psicológicos del niño y el adolescente.

Aspecto psicológicos de 9 a 12 años: •

Periodo de latencia a nivel afectivo-sexual, existe una disminución del impulso sexual, que lo canaliza hacia descubrir y admirar situaciones nuevas.

Pensamiento concreto: Se sitúa en hechos simples y expresivos, necesitan tocar, comprobar, construir y hacer juegos organizados.

La admiración es una característica.

Hay que ayudarles a pasar de la admiración estática a una visión más razonada de los hechos y situaciones.

Es momento de crear hábitos: de convivencia y solidaridad, y de descubrir a Dios como alguien que nos ama.

Toda explicación se ha de concretar en un gesto, en una acción.

Ante el grupo necesita ser valorado por responsabilidades, encontrar seguridad en el grupo.

Se debe tenerse en cuenta estas dos tendencias con respecto al grupo: imponerse o hacerse solidario.

En esta etapa es momento de impulsar los valores: Confianza, respeto y colaboración.

Los temas de Jesús amigo en el grupo, la reconciliación en el grupo, dar gracias por la vida y el compartir juegos, comidas y responsabilidades, ayuda a su desarrollo.

asumir

Discípulos misioneros para que tengan vida

12

Aspecto psicológicos de 12 a 14 años: •

Consolidar hábitos, más flexibles.

Necesitan ser estimulados a la auto superación, al servicio del equipo.

Pensamiento lógico abstracto pero marcado por componentes emotivos simpatías y antipatías.

Son normales las preguntas como: ¿Qué pasa? ¿Por qué pasa? ¿Podrían ser las cosas de otra manera? ¿Qué podemos aportar nosotros?

Comienzan a aprender a tomar decisiones.

Hay que tener en cuenta su relación con sus padres. Después de una idealización desbaratada comienzan a tener un comportamiento agresivo con sus padres. Esta idealización de los padres es sustituida por los propios ideales.

Es un momento clave a nivel de fe: O bien encuentra un grupo donde vivir su fe, o bien su fe va muriendo.

La experiencia de vivir la fe en grupo le ayuda a encontrarse personalmente y a descubrir el sentido de la comunidad y de la Iglesia.

Es importante impulsar los valores de apertura, crítica, solidaridad y austeridad.

Necesitan conocer modelos de identificación: Vida de santos, vida de líderes. Siempre analizando sus pro y contras.

Este es un periodo de mucha intensidad sexual-afectiva. En el adolescente cobra una vital importancia el instinto sexual que busca autosatisfacción a la vez que alivio de las tensiones emocionales.

El interés por el propio sexo y conocimiento del otro sexo es algo que les lleva al deseo de las primeras experiencias eróticas y sexuales.

Debemos ayudarles en la comunicación y en la manifestación de sus sentimientos.

Discípulos misioneros para que tengan vida

13

La Palabra marca nuestra misión La palabra biblia viene del griego “biblos”, que significa libro o libro sagrado. Entonces, la palabra biblia hace referencia a una colección de libros sagrados.

Otros nombres para referirse a la Biblia: Sagrada Escritura, Libros Sagrados, Libros Inspirados, Palabra de Dios.

La Biblia es la Palabra de Dios escrita por hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo. División de la Biblia : Los autores de la Biblia son Dios y los hombres. Gracias a una profunda relación personal con Dios, estos hombres pudieron expresar lo que Dios quería decirle a su pueblo. El Canon Bíblico es el catálogo de los sesenta y tres libros del Antiguo y Nuevo Testamentos que forman la Biblia y que la Iglesia ha declarado como divinamente inspirados. Los idiomas originales en que se escribieron los distintos libros que conforman la Biblia son el arameo, hebreo y griego. El escrito más antiguo data de 1125 a.c. y los últimos textos datan de 100 d.c.

Biblia

Lugares donde se escribió la Biblia:

Originalmente , la estaba en rollos, largas fajas de papiro o de piel unidas en los extremos a

La Biblia contiene la revelación divina verdadera. Un libro apócrifo es aquel que no fue incluido Toda ella es palabra verdadera, es verdad. A pesar en el Canon Bíblico por la Iglesia por motivos de ello, tiene errores humanos, sobre datos históricos de dudosa procedencia o falta de inspiración y científicos. Estos no le quitan valor a la verdad divina. fundamental que quiere transmitir.

La Biblia narra la historia de la Salvación. Esta historia no es distinta de nuestra historia humana, está inserta en ella. La Historia de la Salvación es la salvación de la historia.

• ¿Consideras que formas parte de la Historia de la Salvación?

• Cómo catequistas ¿Cómo colaboramos en la Historia de Salvación hoy, en nuestro mundo? • Para ti ¿Qué es la Salvación?

Discípulos misioneros para que tengan vida

14

En la Historia de la Salvación se pueden distinguir algunas etapas: • Los orígenes: Adán y Eva • Los Patriarcas: Abraham, Isaac, Jacob. • El Éxodo: Moisés • Los jueces: Sansón, Saúl, etc. • Los reyes: Saúl, David, Salomón, etc. • El exilio: Los profetas. • Llegada del Mesías: Jesús de Nazaret. • Pentecostés. • Las primeras comunidades cristianas. • Nuestro tiempo: La Iglesia. La Biblia en la catequesis: Todos estamos de acuerdo en que la Biblia debe tener un puesto muy importante en la catequesis. Todos sabemos que su lectura es fundamental en el acto catequético, como medio para iluminar la experiencia. Muchos catequistas encuentran dificultades a la hora de integrar la Biblia en la catequesis por dos razones: • No encontrarse suficientemente preparados para ello: cómo presentar los textos, cómo dar la interpretación adecuada. En la mayoría de los casos falta una preparación general, o una preparación de los textos concretos que van a trabajarse en la sesión de catequesis. • No resulta fácil relacionar lo que dice la Biblia con lo que vive la gente, porque se trata de mundos y preocupaciones distintas. Este aspecto está relacionado con el problema de la lectura creyente de la Biblia, que no consiste sólo en una explicación del texto, sino en una apropiación del mensaje para la vida, en un contexto de lectura comunitaria y orante. Esto significa que los catequistas necesitan leer y estudiar asiduamente la Biblia. La Biblia pertenece a una cultura diferente y ha tenido un largo proceso de formación. Para poder leerla como cristianos adultos y captar su mensaje, es necesario tener unos conocimientos básicos de las formas de escribir, de actuar y de pensar de aquella época. Sin embargo esto no sería suficiente, pues la tarea de los catequistas consiste en enseñar a leer la Biblia, que es más que transmitir conocimientos sobre ella.

• Personalmente ¿Qué dificultades tienes a la hora de encontrarte con la Palabra de Dios? ¿Cómo interpretar la Palabra de Dios hoy? TEXTO BÍBLICO

Situarlo en su contexto original: Debemos buscar la realidad original que motivó a escribir este texto.

Situarlo en el contexto de hoy: Nuestra realidad actual, con sus problemas y esperanzas.

Discípulos misioneros para que tengan vida

Captar el mensaje original: Se debe intentar encontrar cuál fue el mensaje original que se quiso transmitir.

15 Recibir el mensaje que nos da hoy: Así como Dios tuvo un mensaje para las personas de la época en que se escribió el texto bíblico, de igual modo tiene un mensaje para nosotros y nuestro diario vivir.

Los discípulos del camino En los primeros tiempos, a los cristianos se los conocía con el nombre de “los discípulos del camino” porque quedaba en ellos la fama de itinerantes con y como Jesús. ¿Pero quién era este personaje que movió multitudes, que tenía un grupo de “discípulos del camino” y que además aseguraban que sigue vivo? “Le llamarás Jesús” (Lc. 1, 31) Para comenzar a conocer a Jesús, necesitamos partir de nuestra fe y de aquello que la historia nos dice sobre él. Jesús de Nazaret no es un mito, pues su obra y su mensaje están registrados por escritos y testimonios de su tiempo y de siglos posteriores. ¿En qué nos basamos para decir esto? La primera fuente son los Evangelios. Encontramos también testimonio en escritos de la época: Flavio Josefo, Tácito, Plinio el joven, entre otros.

Sobre los Evangelios Los evangelios no son biografías de Jesús. Son relatos que nos trasmiten la Buena Noticia de Jesús, que se cuenta a lo largo de su vida y obra. Son obras que sirvieron para releer la persona de Jesús, y cómo sabemos, son cuatro relatos que lo hacen desde perspectivas distintas. El fin que perseguían era dar a conocer el mensaje del Reino a las comunidades de cristianos que iban surgiendo en los primeros tiempos.

El Contexto histórico de Jesús El contexto vital determina la mentalidad de las personas. No es lo mismo haber nacido en un país que en otro, en una cultura que en otra, en una situación política o en otra. La ciudad de Jesús Jesús nació y vivió en una situación concreta. Pasó la mayor parte de su vida en una pequeña región del oriente romano llamada Galilea, en la región de Palestina. Por ese tiempo gobernaba un hijo de Herodes el Grande, llamado Antipas1. El territorio de la Palestina fue el escenario de la praxis de Jesús, donde los mares y ríos fueron testigos de “la visita” de Dios. Las instituciones de su tiempo En este punto destacamos el Templo de Jerusalén, que funcionaba como lugar máximo de culto, envuelto a la vez por un comercio que mantenía injusticia y corrupción entre los mismos miembros del culto2. En menor escala, encontramos las sinagogas, que son los lugares donde la gente del pueblo acudía para escuchar la enseñanza de la Torah. Jesús en numerosas ocasiones aparece predicando en estos lugares 3. La religión de Jesús Jesús era judío y como tal tenía una especial relación con Jerusalén, la ciudad santa, donde se encontraba el Templo al que los judíos acudían en peregrinación para dar culto a Dios 4. Jerusalén fue también muy importante en la vida de Jesús, porque fue allí donde tuvo que enfrentar muchos contras a su predicación, de parte del poder político-religioso, y fue allí donde determinaron su muerte. El mundo político y religioso 1

Lucas 2, 1-7 Para dar un ejemplo de esta situación, nos dirigimos al pasaje de Marcos 11, 15-19. En este relato Jesús denuncia el comercio dentro del Templo y reivindica el lugar como “la casa de oración” 3 Un ejemplo puede ser Lucas 4,16-24 4 Recordemos a Jesús, cumpliendo con lo establecido en la Ley, en el pasaje de Lucas 2, 41-51 2

Discípulos misioneros para que tengan vida

16

Como se dijo antes, Jesús eras judío y vivió en un contexto plenamente judío. Por ese tiempo el poder político y religioso caía en manos de grupos que resultaban de corrientes diferentes, pero igualmente influyentes en la mentalidad del pueblo. El siguiente cuadro nos otorga algunas características: GRUPO SADUCEOS

FARISEOS

ZELOTES

ESCENIOS

CARACTERÍSTICAS Eran los sacerdotes de Jerusalén. Tenían mucha influencia y poder social. Muy vinculados con el Templo. Eran parte de la clase media. Se los consideraba guías espirituales, pues eran estudiosos de la Ley.

RELACIÓN CON JESÚS Criticaban su inobservancia del sábado. No creían en la resurrección Marcos 12, 18ss Jesús los acusa de hipócritas Mateo 23, 23ss

Judíos fanáticos que luchaban contra la opresión de Roma. Eran considerados rebeldes.

Jesús tenía un discípulo zelota, llamado Simón.

Un grupo pequeño que vivía a las afueras de Jerusalén, en la región del Qumram. Eran observadores la Ley

Posiblemente Juan el bautista era estenio.

La personalidad de Jesús Para poder aproximarnos a la personalidad de Jesús, partiremos del testimonio de los evangelios, completando el siguiente cuadro: Así actuaba Jesús. Las situaciones Con a los dirigentes Mateo 20, 25-27 Con el dinero Lucas 12, 19-20 Con los marginados Lucas 4, 18 Con los enemigos Mateo 5, 44-47 Con los pecadores Lucas 5, 32 “lo fascinante de Jesús Frente al fracaso es su sensibilidad que se Mateo 11, 28-30 expresaba en gestos de En las dificultades cercanía y amor con los Mateo 7, 13-14 más desprotegidos. Frente a las ofensas Mateo 18, 21-22 Sus gestos y palabras Con los amigos transformaban” Juan 11, 35 Con los necesitados Mateo 25, 35-36 Con la religión Mateo 7, 21 El gran proyecto: El Reino Toda la persona de Jesús estuvo consagrada a una misión específica: El anuncio del Reino. Esta misión, en labios de Jesús, quiere decir un nuevo orden, una nueva situación para la humanidad. Es una renovación total que abarca a todo el hombre y a toda la creación.

Discípulos misioneros para que tengan vida

17 Una nueva imagen de humanidad: La fraternidad

Una nueva imagen de Dios: Abbá, Padre

Una nueva imagen del mundo: La casa de todos

Una nueva historia: Vivir en justicia, libertad y paz

Un futuro nuevo: La vida eterna La esperanza

Cualidades del Reino Para determinar las cualidades del Reino, nos remitiremos al Evangelio, que es la Buena Noticia de Jesús:

Los signos del Reino Entre los signos del Reino encontramos: • La comunidad de los 12 apóstoles: Jesús “llamó a los que él quiso para que estuvieran con él” (Mc. 3,14). Ésta comunidad, es el prototipo de la nueva sociedad que crea el Reino. • Las curaciones: estos signos, manifestados en los milagros, son la anticipación del Reino que actúa cuando se produce conversión a través de la fe. • Las enseñanzas: Jesús enseñaba con parábolas. Con ellas, sacaba ejemplos de la vida cotidiana para poder explicar la realidad del Reino como “un acontecimiento presente”. • La persona de Jesús: Él era el signo patente de que el Reino ya estaba actuando, porque “tanto amó Dios al mundo, que envió a su hijo querido” para que todos tengamos vida. La consecuencia del Reino: la muerte de Jesús En este apartado analizaremos cómo la radicalidad del Reino conllevó la muerte de Jesús

Las razones con las que podemos explicar la muerte de Jesús son: • Políticas: Jesús resultaba una amenaza al orden establecido de su tiempo, pues su opción por los pobres y desprotegidos generaba controversia. • Religiosa: Jesús no es que quitara importancia al culto, sino que más bien, buscaba desengañar a la gente del “culto vacío” donde la misericordia era la grana ausente.

Discípulos misioneros para que tengan vida

18

Todo esto se debe a que él fue una persona firme en sus principios, que eran los principios del Reino. El triunfo del Reino: La Resurrección de Jesús La muerte de Jesús no fue la conclusión de toda la obra del Reino, sino más bien la consecuencia. Con la resurrección comienza una nueva etapa que sella todo lo dicho en la Buena Noticia. Que Jesús resucite lo sabemos desde la experiencia de los apóstoles: • El crucificado se deja ver vivo: el encuentro primero es con los suyos, es decir, con aquellos que compartieron toda su praxis. • Un encuentro que afecta la totalidad de sus personas: en los encuentros se dan signos que permiten re-conocer a Jesús. El los transforma con la paz, poniendo en marcha la fe de la cdad. • Es un encuentro que involucra el envío: lo podemos ver en los textos de Mateo 28, 18-20; Marcos 16, 15; Lucas 24, 28; Juan 20-21.

• No es un retorno a su vida anterior: Los evangelios nos muestran que es una nueva vida, pues es una vida que vive en Dios (Rom. 6,9-10) • No es la supervivencia de su alma inmortal: en una ocasión los discípulos lo confunden con un fantasma (Jn. 21). Peor Jesús es un hombre completo, liberado de toda atadura, que ha alcanzado la Vida. • Es una presencia: Jesús es quien busca a sus discípulos que se encuentras desanimados y con miedo. Él los convoca y anima con gestos concretos. • Es una sanación: san Pablo afirma que por la muerte y resurrección, Dios reconcilió al mundo. • Es una presencia animadora: Jesús sigue presente en la comunidad. Jesús sigue en su Iglesia Los once discípulos fueron a Galilea, al monte que les había indicado Jesús. Al verlo, se postraron, pero algunos dudaron. Jesús se acercó y les habló: –Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra. Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos, bautícenlos consagrándolos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Mateo 28, 18-20 Como dijimos antes, Jesús resucitado es una presencia en medio de la Comunidad. Los Hechos de los Apóstoles comienzan contándonos la ascensión de Jesús (1, 6-11). Pero la promesa de Jesús, de permanecer con nosotros hasta el fin del mundo, queda por cumple en las siguientes presencias: • • •

La comunidad: “donde estén reunidos dos o más en mi nombre”. La presencia de Jesús es permanente en medio de la comunidad que vive y celebra su fe. La Iglesia: es el legado de Jesús en medio del pueblo de Dios. La Biblia: La Palabra de Dios es viva y eficaz, por tanto siempre anima a la escucha y acción en nombre de Jesús.

Discípulos misioneros para que tengan vida

• • •

19

Los pobres: dice Jesús “cada vez que lo hicieron con unos de estos pequeños, conmigo lo hicieron” Nosotros estamos llamados a ver a Jesús en los pobres para tenderle nuestra mano. En la Eucaristía: es la presencia resucitada de Jesús que anima a la comunidad. Es una acción transformadora cuando tenemos fe y somos capaces de ser consecuentes con la comunión que nos ofrece Dios. En los sacramentos: son presencia viva y eficaz de la presencia de Dios, que acompaña la vida de su pueblo.

Después de haber hecho este acercamiento a Jesús • ¿Qué dudas te genera su persona? • ¿Cómo piensas que puede influir este conocimiento en tu relación con él? • ¿Te genera algún tipo de inquietud? • Escribe cómo describirías a Jesús a una persona que no cree en él.


Taller para catequistas