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Domingo en la Plaza del Ayuntamiento Beatriz Bonal / Alicante.En Alicante el domingo es el día grande para los aficionados a la numismática, coleccionistas de monedas y antigüedades varias. Hasta la Plaza Mayor, también conocida como la Plaza del Ayuntamiento, donde se monta el mercado de antigüedades, se acercan, además, curiosos y turistas que han venido a pasar unos días en la ciudad con motivo de la Volvo Ocean Race. El calendario marca octubre pero en la calle todavía es verano. El mercado se compone de aproximadamente 30 puestos organizados en forma de U bajo la porticada alrededor de la plaza. Los puestos de libros, discos, sellos y monedas son los únicos identificables. En el resto, la oferta va desde relojes hasta parches para enmendar ruedas de bicicleta, pasando por bisutería, postales, videoconsolas, cámaras de fotos –imprescindibles en cualquier mercado de antigüedades que se precie–, figuritas de porce-

lana y todo tipo de cachibaches de discutible utilidad. Aparentemente no hay ningún orden. El recorrido En la primera mesa, un hombre hojea un álbum de láminas pintadas a acuarela. A su lado hay apiladas ocho cajas de plástico repletas de discos de vinilo. El puesto de enfrente, a las puertas de una oficina del Banco Santander, es un carrito de bebé cubierto con una tela blanca sobre el que la propietaria parece haber vaciado la caja de juguetes con los que sus nietos se divirtieron algún día. Al fondo, una tienda de souvenirs con el rótulo pintado a mano exhibe en el escaparate toda una retahíla de objetos typical spanish: una toalla de playa que emula el cartel de una corrida de toros, camisetas con un toro estampado, dedales de porcelana y la sevillana de plástico para poner encima de la tele, además de los recordatorios locales: camisetas con

Los nostálgicos y coleccionistas tienen una cita los domingos en la Plaza Mayor de Alicante, donde se instala el mercado de antigüedades. Los verdaderos protagonistas son los sellos y monedas, que conviven con todo tipo de artículos en una treintena de puestos. Locales y turistas se desplazan cada fin de semana hasta el Ayuntamiento a comprar o simplemente contemplar el peculiar mercadillo y algunos aprovechan para desayunar en las cafeterías de la plaza. El puesto que hace las delicias de los niños –y lleva de cabeza a los padres– es el de los cromos adhe-

sivos, al que acuden con la ilusión de completar sus álbumes de la Liga de fútbol. Los adultos, además de con los sellos y monedas, pueden deleitar la vista y el bolsillo con relojes, cámaras de fotos, bisutería, revistas y libros antiguos, discos de vinilo, cuadros, juguetes de latón y postales de diferentes países. Pero lo que pocos saben es que la mejor de las estampas se aprecia a escasos metros, junto a una lámpara amarilla sujeta a uno de los arcos: el castillo de Santa Bárbara y la torre del reloj del Ayuntamiento. Y no está en venta.

el lema “I love Alicante” [sustituya “Alicante” por la ciudad en la que se venda el souvenir] e imanes de la Santa Faz. Siguiendo la ruta hacia el hotel Mediterranea Plaza, situado también bajo los soportales, tres críos emocionados esperan completar en el puesto de cromos el álbum de la Liga de fútbol BBVA. Al final, un bote de Nutella tamaño XXL acapara la atención de los visitantes desde el mostrador de la cafetería de la esquina.

Viaje en el tiempo en la Plaza del Ayuntamiento

Narración cronológica vs noticiosa