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“I have always lived violently, drunk hugely, eaten too much  or not at all, slept around the clock or missed two nights of  sleeping, worked too hard and too long in glory, or slobbed for  a time in utter laziness. I've lifted, pulled, chopped, climbed,  made love with joy and taken my hangovers as a consequence,  not as a punishment.” ­ John Steinbeck ­ Nos gustaría disculparnos porque casi todos, por no decir todos, los textos están en español, y por eso también queremos animaros a que colaboréis en otros idiomas. Dicho ésto, bienvenidos al séptimo Art for Art's Shake. Gracias por seguir leyendo, eso nos pone contentas no sólo a nosotras, sino a todo el mundo, porque leer es bonito y te hace bonito y bonita. Vale. Sí, también queremos dar las gracias a todos los colaboradores por confiar, ya sea de nuevo o por primera vez, en nosotras y en nuestro zine para dar a conocer sus obras que, dicho sea de paso, molan bastante. Además, tenemos una entrevista muy interesante. Y una mención especial a Lon-art.org por hacernos un hueco en su Salón de los Rechazados españoles en Londres. Y un beso a las mamás, que pronto es su día (en España, claro). ● ● ● We would like to apologise because almost every text is written in Spanish, and because of that we would like to encourage you to write in other languages. That being said, welcome to the seventh Art for Art's Shake. Thanks for keeping on reading, that makes not only us happy, but everyone else, because reading is beautiful and makes you beautiful. Besides, we would like to thank all the contributors for trusting us and our zine -again or for the first time- to make their works public which, by the way, are pretty cool. We also have here a very interesting interview. A special mention goes to Lon-art.org, for giving us the chance to participate in The Salon of Spanish Rejects in London. And a special kiss for all the mums, because it will be their day soon (in Spain).

Claudia SP Rubiño aka Nuyë

Cristina Ahita aka Blondy

ÍNDICE

Chromatic Nü (ilustración)................................. portada

Álvaro Martín (texto).................................................... 3

Giselle Vitali (ilustración)............................................ 4

Cristina Ahita (texto).................................................... 5

Gaite (ilustración)......................................................... 5

Joel R. Pedrosa (ilustración)......................................... 6

Claudia SP Rubiño (texto)...................................... 7 y 8

Cristina Ahita (texto).................................................... 9

Carlos Alberto Rodríguez (texto)................................ 10

Cosmic Birds (entrevista)............................. 11, 12 y 13

tami.m (fotografías).................................................... 14

Jorge M Molinero (texto)............................................ 14

Álvaro Martín (texto).................................................. 14

Claudia SP Rubiño (texto).......................................... 15

Nerenny (texto)........................................................... 16

Alexandra Paniagua (texto)........................... 17, 18 y 19

Josh Merrick.............................................. contraportada

Art for Art's Shake is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercialNoDerivatives 4.0 International License

La última botella “ Plop” Sintió caer la gota de sudor en la mezcla. Se quedó paralizado por un instante: la más pequeña impureza podría echarlo todo a perder. Luego sonrió. Sería la primera bebida alcohólica creada con sustancias naturales en siglos. Creada, que no existente. Mientras extraía las últimas gotas, su mente volvía a la botella que guardaba en la mochila. Cosecha de 2011, de un lugar que ya no conservaba ese nombre. Su anterior dueño no le dijo de dónde la había sacado. Ya estaba muerto cuando entró a saquear la casa en ruinas. No sabía qué hacer con la botella. Era demasiado buena para existir. En una época más civilizada, habría sacado una fortuna con ella. Ahora, era tan inútil como un lingote de oro. Y lo peor era que más de uno mataría por ella, sólo para acabar bebiéndosela a escondidas, como si fuese otra de las vulgares latas de alcohol sintético que acababa de preparar. Eso no le pasaría a él. Guardó las últimas latas, sacó la botella y la abrió. Aromas que no sabía que existían le alcanzaron de lleno, dejándole aturdido. Sacó un vaso, se sentó en la silla más comoda que tenía y, cerrando los ojos, se preparó para beber y viajar a un lugar y tiempo en el que aún no había una última botella. Álvaro Martín Ortega

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Entonces los animales lo tenían acorralado, y todos empezaron a mugir, a bramar, a rugir, a hacer cualquier tipo ruido. El cerco se amplió y en escena apareció un inmenso elefante africano. Era africano porque su cráneo era más abultado en la parte superior, porque sus orejas eran más grandes y porque poseía el par de incisivos más gigantes que jamás ha habido sobre la tierra después de los de los mamuts. Eran dos piezas de marfil tan suculentas que el ser que se encontraba en el centro del cerco se regocijó, pensando en cuánto dinero podría sacar tan sólo por medio gramo. Pero no había más seres como él alrededor. Estaba solo. No tenía súper fuerza, súper velocidad. No tenía garras ni colmillos. Era una criatura patética e indefensa, sin un pelaje o una piel dura que lo protegieran. Todos los animales dieron unos pasos atrás cuando el chimpancé dijo: “pero es uno de nosotros, deberíamos ayudarlo, miradlo, ahí solo y desamparado”. Y los gorilas hicieron callar al chimpancé estúpido, y el resto de los animales aplaudieron e hicieron sonar sus cascos en señal de aprobación. A los perros los tenían encarcelados, por haber sido cómplices. Los gatos estaban desterrados, por haberse dejado querer. El toro quiso disputar el derecho de la primera corrida, pero el caballo le dijo que, sólo por esta vez, el elefante sería el primero, por eso de que es más inteligente. “Es más inteligente porque lo dice quién”, replicó el toro. Y el toro y el elefante comenzaron una lucha intelectual que duró trece minutos, después acordaron que la primera embestida sería

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propiciada por el toro, porque al toro le gusta el ser humano por ser un ser noble y de buen porte. Las terneras vitorearon a su padre, y el león rugió porque también quería participar. El consejo de orcas, desde la orilla, organizó una reunión de urgencia por la que se resolvió que deberían meter a las crías del hombre en una minúscula pecera para que vieran actuar a su padre en el ruedo. Y así se solucionó el entuerto: las crías, en la pecera. La compañera sería enjaulada y reservada para procrear muchos otros machos a los que hombrear, probablemente usarían a las hembras jóvenes para alimento de leones y tiburones, los cuales adoran la sopa de lomo humano. Los lobos exigieron que todos los años se organizaran partidas de caza, para enseñar a los lobeznos algo de provecho y todos estuvieron de acuerdo. Pero lo que de verdad querían era espectáculo y empezó. Metieron al ser en la plaza de nuevo, sobrio, sin drogas ni alcohol, porque querían que muriera dignamente. Todos aclamaron la gran idea, y el toro salió y la plaza casi se vino abajo de la emoción. El toro saludó, estaba guapísimo y su esposa no quería mirar, porque sabía que su marido estaba jugándose la vida y ella estaba encinta y no quería dejar huérfano a su lechal. El ser estaba nervioso y no paraba quieto, sus ojos saliendo de las órbitas, y después vio a sus crías, metidas a presión en el tanque de agua y eso lo puso más histérico y empezó a gritar y hacer ruidos de salvaje. Los periquitos estaban pasándoselo en

grande, pero las águilas pescadoras movían sus blancas cabezas en señal de reprobación, porque era una vergüenza que alguien al que se le daba el privilegio de morir dignamente se pusiera hecho un loco. El perro tullido, el único que tenía derecho a asistir al espectáculo pidió silencio. Clavó su único ojo en el ser y después miró a toda la audiencia. “Este espectáculo”, dijo, señalando con la única pata que podía mover, “es una cosa que pasa pocas veces en la vida. Yo he estado en la guerra, amigos, y jamás creí que podría volver para disfrutar de algo así. Así que, por favor, señor toro, adelante.” El toro inclinó su maravillosa testa y sin demasiada floritura, embistió al ser humano. Éste lanzó un alarido cuando el toro sacó el asta de entre las costillas. A continuación, fue el turno del elefante, que clavó la mano del humano contra el suelo, tan limpiamente que a penas salió sangre. El público estaba como loco, y el toro y el elefante no dejaban de hacer reverencias. Entonces salieron los osos pardos y la plaza por poco se vino abajo. El oso pardo puso en pie al humano, que casi había perdido el sentido, y lo obligó a bailar, después, el oso panda le sacó un ojo y el oso polar puso dentro un poco del olvidado petróleo. Los koalas salieron a continuación e hicieron al humano comer periódicos impregnados en gasolina. El público no podía dejar de reír. Una cebra le comentó a un cocodrilo que era el mejor show que había visto jamás pero el cocodrilo discrepaba y por poco se da un altercado en las gradas, menos mal

que la jirafa puso paz. Apareció en escena el rinoceronte, uno muy anciano que casi no podía ni con su cuerno. El orangután tuvo que sujetar al humano para que el rinoceronte, pobre de él, le ensartara el estómago. Los hurones estaban indignados, el humano ya estaba inconsciente y sus crías no dejaban de lloriquear en el tanque. “¡Ésto es un robo!”, bramó la tortuga terrestre. “Yo he venido aquí por el espectáculo. He pagado”, comentó una serpiente. Entonces una rana diminuta y muy amarilla se posicionó sobre la cabeza del ser y dijo en voz muy alta: “Habrá que buscar a otro ejemplar. Éste no sirve”, a continuación restregó todo su diminuto cuerpo contra la piel lisa del ser humano, y éste, entre estertores, acabó por morir en la arena. El chico se despertó gritando, bañado en sudor. Miró el despertador, y se dio cuenta de que era por la mañana y de que llegaba tarde a clase. “Ha sido una maldita pesadilla, menos mal”, se dijo en voz alta, “no debí beber tanto anoche”. Se encontró a su gato por el pasillo, que le ofreció una mirada de desprecio como nunca antes había hecho. “Ey chico, ¿qué te pasa, pequeño?” El gato maulló y se alejó de él, dándole la espalda. Luego volvió y se enredó en sus piernas. “Ten cuidado”, susurró. Claudia SP Rubiño

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XXI It is said that once Hemingway stated this: “Write drunk, edit sober”. And I think that's all I need: A couple of double vodka shots and the show goes on. I'm an actor playing the writer's role. I'm a baker cooking verses on a tray. I'm the witty, the smarty­pants soul. The creator. The god. Then, my sober­self wakes up the day after, to find out that sometimes  the god creates rubbish and some others the actor is the Academy Award winner. And that's why I like to follow Hemingway's advice. You'll never know what you're able to do if you never try. Sorry Leo, maybe next time. Cristina Ahita

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La nada alcohólica

de la esencialidad humana en detrimento de la impersonalidad y

En el mundo inhumano e invivible que

robotización automatizada, hace que

nos ha tocado vivir, solo nos queda una

seamos seres zoológicos sin nada por lo

cosa: beber alcohol, mucho alcohol.

que vivir, que buscan su auto-

Desde la ideología dominante se nos

aniquilación a través de conductas

impone, a través de una placentera

promovidas y socialmente aceptadas

persuasión publicitario-propagandística,

como la alcoholización masiva abusiva

una cosmovisión del mundo en cuya

de nuestros días.

centralidad se encuentra el vacío

En la sociedad subhumanizada actual,

espiritual, la nada existencial, el

nos han inducido, a través de la

nihilismo patológico y un hedonismo

construcción y planificación de toda

banal e hiper-consumista, que hace de

nuestra no-existencia, a la autoagresión

nuestra vida una amarga y cirrótica no-

y al suicidio indirecto para

existencia.

programarnos como seres esencialmente productivo-consumistas

Como seres nadificados, vacíos,

y no-pensantes, cuyo único sentido

superfluos y teledirigidos por los

existencial es la obtención de un

aparatos de dominación de la sociedad

constante goce-placer animalizado e

de consumo, buscamos el anhelo en lo

infantilizado, prediseñado para

externo como salvavidas a nuestra

mantenernos dóciles, envilecidos,

interna insustancialidad prefabricada, la

evadidos y alejados de nuestra

cual, nos arroja al abismo individualista

verdadera naturaleza y realidad

del que solo nos olvidamos cuando por

existencial.

nuestra garganta tragamos alcohol,

Simplemente, bebemos para

mucho alcohol.

alcoholizarnos, estar embriagados, y no

La depresión, la frustración, la

pensarnos a nosotros mismos.

desesperación, la soledad enfermiza, la desustancialización de lo constitutivo

Carlos Alberto Rodríguez

Entrevista con... Cosmic Birds Cosmic Birds es un grupo vallisoletano creado por David Hernández y Mario Llana, y formado actualmente por David Hernández, Guille Aragón, César Fernández y Fernando Delgado. Su discografía la forman Hello Earth (maqueta-2011), The Secret Garden (EP2012), Chronicles of the Windwar (LP2012) y The Solstice (LP-2014). De este último ya podéis disfrutar del primer single, Hummingbird, en su bandcamp y en Spotify.

1. El próximo abril verá la luz The Solstice, del que se puede escuchar el teaser en vuestra bandcamp. Sabemos que se están llevando a cabo ciertas modificaciones en la banda: cambio de vocalista, nuevo bajista... ¿En qué se va a diferenciar este trabajo con respecto a los anteriores? Con mucha pena tuvimos que despedirnos de Mario y con mucha alegría recibimos a Fer, nuevo bajista y gran corista. Mario aportaba grandes cosas al grupo, incluso algunas de sus ideas están aún presentes en este disco. La diferencia más que de estilo es de forma. Con el bajo las canciones han ganado solidez y potencia en el sonido. Por lo demás, seguimos haciendo canciones con mucha base de piano, melodías muy elaboradas, ritmos cambiantes siempre en progresión y cada vez más y más épicos coros. 2. The Solstice es un LP impulsado gracias al crowfunding, donde cualquiera puede echaros una mano aunque sea aportando 6€. ¿Recomendaríais este método a otros artistas con pocos recursos para que intenten llevar a cabo sus proyectos? Depende. El crowdfunding, si se logra con éxito, es una experiencia muy satisfactoria, pero conlleva un gran trabajo antes, durante y después de la campaña. Es una muy buena forma de financiar un proyecto cultural, como un disco en nuestro caso, ya que antes de grabar el disco, sabes que tienes un montón de copias vendidas y una 11

base de seguidores que te apoyan para hacerlo lo mejor posible. Nosotros más que por no tener recursos, lo hicimos para poder grabar un disco con la máxima calidad en todos los aspectos. Porque nuestros mecenas lo merecen. 3. En 2012 ganasteis el concurso de bandas del Arenal Sound, lo que os permitió tocar en el festival. ¿Qué recuerdo guardáis de aquella experiencia? Fue genial, como podéis imaginar. Tocamos entre Hola A Todo El Mundo y Love of Lesbian en un escenario gigante, con un sonido muy cuidado. Nos trataron de maravilla y el público estaba entregadísimo. ¿Qué más se puede pedir? 4. Algo que es común a todos vuestros temas es la sensación onírica que provocan al escucharlos, la sensación de que te llevan a otro mundo. ¿A dónde os transportan a vosotros? Nos pasa lo mismo. Es nuestra forma de entender la música. Evadirse con cada melodía. En "The Solstice" hemos trabajado sobre la idea de que la sucesión de canciones sea como un viaje astral que te transporte sentado en tu retrocohete desde mares y montañas hasta los confines del universo. 5. ¿Del desván de qué abuela rescatasteis un instrumento tan molón como el theremin? ¿Cuánto tiempo puede llevarnos a nosotras, ignorantes de la vida y de la música, aprender algún acorde de este maravilloso artilugio? Seríais unas pioneras si consiguieseis tocar un acorde con el theremin, ya que es un instrumento monofónico, solo emite notas de una en una y, además, es muy difícil encajar justo la frecuencia en la que está cada nota... así que lo mejor es usarlo como aparato cósmico de acompañamiento en alguna canción (ruidaco tosco para los amigos) o en su defecto, como plancha para las camisas o radio FM. En todo caso, Guille os puede dar unas clases magistrales de theremin que ni Sheldon. 6. ¿A qué le dedicáis el tiempo cuando no estáis componiendo ni tocando? A trabajar, como todos. Somos abogado, médico, arquitecto e ingeniero (al menos de carrera). Lo de dedicarse a ser una "rockandrollstar" como Loquillo es cada vez mas inaccesible, y no se consigue precisamente, o en la mayoría de los casos, gracias al talento musical, sino gracias a tu bolsillo o a tu cara angelical + flequillo irresistible.

7. Si tenéis un libro favorito, ¿qué banda sonora le pondríais? Las canciones del "Secret Garden EP" estarían bien, ¿no? 8. Vais a tocar en en escenario soñado, ante millones de personas, ¿cuál es este lugar y quiénes son vuestros teloneros? Con una máquina del tiempo en Woodstock 69 o el Live Aid, y de teloneros nosotros, para poder ver luego a gusto a los demás grupos. 9. Si DON- es trato de varón, RES- selvático animal, MI- denota posesión, FAR- es lejos en inglés, SOL- ardiente esfera es, LA- al nombre es anterior, SI- asentimiento es entonces qué bebida espirituosa seríais? (sabemos que lo habéis leído tarareando) Jagger- (líder de los Rolling Stones) -Meister (líder de Arizona Baby). 10. Imaginamos que habréis escuchado la noticia de que El Juli va a ser profesor de universidad, ¿qué os parece la idea? ¿os gustaría asistir a alguna clase de El Juli? Yo creo que está bastante claro en nuestro nombre y nuestras canciones que los animales nos gustan al menos un poquitín... así que cuánto mas lejos de un torero, mejor. Aunque quizá haya estudiado Ingeniería Aeronáutica y vaya a ser profesor de trigonometría espacial avanzada, si es así, asistiríamos.

Si queréis saber más, no os podéis perder los siguientes enlaces: http://open.spotify.com/artist/0D31RleLZAnJud6QnrAafb http://cosmicbirds.bandcamp.com/ https://twitter.com/CosmicBirds https://www.facebook.com/CosmicBirds

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Cada gin tonic es  una piedra contra mi propio  tejado. Mi hernia de hiato  sufre trago a trago.        Y azuza tu recuerdo. Jorge M Molinero

Three pubs away from the real world, six pints later, not me anymore, about to sink and fall alone, just stand until time is gone. Álvaro Martín 

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Dejamos de querernos porque no queríamos estar juntos Seguiré escribiendo sobre ti y declarándote mi amor aunque tú no quieras saber nada de eso. Todos lo sabían antes que yo, y tú, con ese nombre de planta, te negaste a aceptarlo, te negaste a quererme y te dejaste barba a pesar de que te dije que no conjuntaba nada bien con el vestido de flores que tu madre te había regalado. No me importa, susurraste acercándote mi- sí, mía y sólo mía -petaca a tus labios. Eso es mío, quise decir sin saber muy bien a qué me refería. Pero a ti te dio igual porque nada te parece importante y por eso te dejé, aunque nunca estuvimos juntos. Creo que al final es verdad eso de que prefiero amarte desde la distancia. Recordaré cuando fui a verte y usé tu crema exfoliante y tu casa, claro. Cuando bebimos aquella poción, diez o cinco litros, o los que fueran. Te dije que la barba es de hombres y tú me dijiste que la petaca también y al final quedamos en tablas porque yo sólo quería ser esa chica en frente de ese chico, pidiendo que la quisiera. Pero tú nunca fuiste un librero en Notting Hill. Lo sé porque fui a buscarte allí y no estabas. Nunca estás, y eso es lo bonito, claro. Así puedo crearte aquí. Y todos, en mi mundo, sabrán que se equivocaron, que sí teníamos algo más que el contenido de aquella pequeña botella metálica en común. Sabrán que el sonido del xilófono puede serlo todo en una canción; sabrán que la sidra inglesa es uno de los mejores remedios contra la melancolía; sabrán que no necesito evocar lo que nunca tuvimos para escribir mal. Nadie tiene por qué saberlo. Tú lo sabes y eso basta. Claudia SP Rubiño

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Jack Alexandra Paniagua

9 Jack is a common fellow. He works from 7 am to 5 pm in a mine and he rests on Tuesdays. He lives in a barrack building. He doesn’t know anything about the rest of the world, and the rest of the world does not care. Every day, he gets up early and goes to the mine. When the working day is done, he goes to sleep or to a cathouse. He visits his mother on Tuesdays, just because it means good food. After lunch, he goes to the city and has a coffee at the same café. He sits there for maybe two, three hours. He watches, looks at the rest of the people with better lives than he has. He sees a couple and he feels weird. He never had a girlfriend, or even a friend. He does not know about human relationships. He only works. He has his coffee black: no sugar, no milk. Black like the mine, black like his mind. He was just a worker but he preferred to be that rather than being a soldier, rather than be called to war as his father was. Jack Senior had a tranquil and common life until he had to go to war. When he left New Mexico, he abandoned an inconsolable, six month-pregnant wife. But his country needed him, and it was his duty to respond. He died months after, in Verdun. A shell pierced his lungs, his liver, his stomach. His whole body exploded in a black mass of blood and guts. There was no corpse to be recovered: just a flag and a medal to bring back to his widow and his child. She did not cry: she just touched her heart and said inwards “we’re alone now”. From then on, she wouldn’t tell a word about his beloved; she wouldn’t have a picture to show his baby. Today is one of those Tuesdays, it’s four o’clock in the afternoon and Jack is still at the café. His absent look and his thin figure are not remarkable among the people, but the rest of the people are for him. He looks here and there, searching for somebody who has noticed his presence or just looking for something else to observe. Even in the city, he 17

feels the immensity and the loneliness of the desert. Suddenly, there appears a man that catches his eye. A tall guy, with a brown hat, a coat. He’s bearded and is carrying a suitcase. He asks for a slice of apple pie and then asks where the restroom is. He leaves the suitcase there. How strange, Jack thinks. The man spends a long time in the restroom, too long for waiting for him. It is then when Jack feels a strange need for looking through the window: people, birds, trees, a car. A white suit shines brightly upon a smiley, clean man. He’s staring at Jack. Jack tries to follow the line of the man’s sight. He is looking at the café. Why? He turns around and notices that the man with the suitcase is there again. He’s not eating the pie, just looking at it with an intense glance. He seems to realize about Jack’s rude intrusion into his thoughts and turns his eyes towards him. Jack feels a pain in his neck, but it is not Jack they’re looking to: the white suit man and the suitcase man are looking at each other. They must know each other. Then the man in the white suit nods, still smiling. The bearded man pays the bill and gets out of the café. Jack watches how he walks slowly to the door, and then he’s gone. He tries to find where the man in the white suit is at but he has disappeared. Both of them have disappeared. Jack absent-mindedly drinks his coffee when he notices that the bearded man has forgotten his suitcase. He gets out of the café and searches in both directions, looking for the man but he can’t find him. He crosses the street and repeats the action. He is getting back to the café when he sees the man with the white suit. He is still there, staring quietly at the suitcase, as if he was waiting for the man to come back and recover it. “Excuse me, sir.” The man does not answer. “Sir? Did you know that man? He forgot his suitcase. Do you know where he’s gone?”

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The man looks everywhere, as if he was hearing some supernatural voice. Then he notices that Jack is looking at him. “Are you talking to me?” “Yes, sir. Do you know him?” “Know who?” “The bearded man who forgot his suitcase.” “No, I don’t. Do you?” “Of course not! I wouldn’t ask you about him if I did.” “Yeah right. Have we ever met before?” “Don’t think so, sir. Sorry for bothering you.” They look at each other for a while, until Jack feels uncomfortable and tries to get back to the café. But then. An enormous fire starts, people scream on the streets and a black column of smoke and rubble replaces the café. The man in the white suit is gone, too. Jack tries to understand what has happened. “Where is everybody? Why am I here?” He is unable to process what has just occurred and dives to the ground with his body. He sits there until the firemen arrive. Somebody asks him if he’s ok. “I am, I am.” Nobody could escape the explosion. Nobody saw anything. He tries to tell the rest of the people about the bearded man, about that strange man and his strange white suit – the suitcase, the apple pie. But everything is red and black. Black like his coffee, like the mine, like his mind.

To be continued... 19

Si te has quedado con ganas de más... • Chromatic Nü: www.facebook.com/NuIllustration • Claudia SP Rubiño: all-goes-onward-and-outward.blogspot.com • Cristina Ahita: freak-the-dream.blogspot.com • Gaite: www.flickr.com/photos/gaiteart/ • Giselle Vitali: www.gisellevitali.com • Jorge M Molinero: elhombreinvisible-invisible.blogspot.com • tami.m: www.facebook.com/ObjetivoAmateur.tami.m • Carlos Alberto Rodríguez: dulzuranemica.blogspot.com • Joel R. Pedrosa: jo3005.wix.com/joelpedrosa • Alexandra Paniagua: alexandrapv90@gmail.com • Josh Merrick: www.facebook.com/joshillustration Además, si quieres estar al tanto de nuestras novedades, síguenos en:

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Artforartsshake #7