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Artes

Museo de A Retrospectiva d

Indio huanca, óleo, 1923.

"Nos aplicaron el mote de indigenistas pero con malicia y advenediza inquina" José Sabogal

on el advenimiento de la república el panorama de las artes plásticas en el Perú se encuentra en una virtual crisis temática conceptual. Las formas tradicionales de los pintores republicanos ya no correspondían a su época y los pintores que habían emigrado hacia Europa vivían aislados en el extranjero como es el caso de Merino que se encierra y se dedica a pintar caballeros, bufones y curas en un país que no conocía y que revela patéticamente la soledad del creador. Por lo general la mayoría de artistas que viajaron no quisieron regresar y si lo hacían era para regresar nuevamente o dedicarse a la bohemia ya que Lima no les ofrecía ningún estímulo, no había museos ni una escuela de arte. Ese mismo desarraigo se presenta en Carlos Baca Flor, Alberto Lynch, Federico del Campo, Juan Lepiani entre otros. El recuento de la actividad plástica de comienzos del siglo XX se da a partir de 1916 con la muestra de dibujos de Reynaldo Luza y Julio Málaga Grenet, así como la exposición de caricaturas de Carlos Raygada . En 1919 la primera exposición de José Sabogal y la primera muestra impresionista en Lima que trae el inglés Kolk. La llegada de Teófilo Castillo en 1905 procedente de Europa y Argentina enriquece el ambiente artístico ya que es el primero en traer la fotografía iluminada. Como crítico tiene una actividad destacada e influyente, dirige las revistas Prisma, Variedades e Ilustración peruana. De los pintores reclamó una serie de virtudes profesionales y nacionalistas, invitando a abandonar el academismo y enrumbar hacia formas impresionistas aunque como pintor se colocó en una posición incómoda ya que se dedicó a evocar las glorias del virreinato y el mundo de Ricardo Palma. Sin duda, su caballito de batalla fue la campaña que desarrollara para la creación de la Escuela de Bellas Artes, la misma que se creó gracias a sus presiones y a la decisión del presidente Pardo quien no le dio la dirección sino a Daniel Hernández. La escuela se inaugura el 15 de abril de 1919 con la asistencia del presidente y personalidades, congregando desde

sus inicios a jóvenes talentos como Ricardo Flores, Jorge Vinatea Reynoso, Alejandro Gonzáles (Apurimak), Julia Codesido, Carlos Quízpez Asín, Bernardo Rivero entre otros. José Sabogal a su regreso al Perú desde Europa y Argentina a donde había viajado para estudiar pintura decide quedarse en Cuzco por seis meses deslumbrado por la visión del paisaje andino y sus habitantes. Pinta las rojas monteras de las indias, el indio y su indumentaria en medio del paisaje de ese Perú agreste. Nadie pintó como él esos rincones, esas chozas y patios humildes impregnados de ese amor al pueblo. Sus personajes fueron la mamacha Belén, los sudorosos cargadores indios, el tirano gamonal, el tinterillo. Después de esos seis meses en el Cuzco llega a Lima trayendo sus pinturas y el 15 de julio de 1919 realiza su primera exposición en la casa Brandes, tienda de instrumentos musicales. Los trabajos expuestos fueron 37 entre óleos y dibujos de los cuales se vendieron 27. Entre sus compradores se encuentran algunos personajes del medio como María Prado Ugarteche que adquirió "El Pongo"; Miguel Checa, "Casa del marqués condenado"; Antero Aspíllaga, "Cuzqueña a misa" y la "Señoracha". Lo valioso de esta muestra de Sabogal es haber quebrado los cánones conservadores de la pintura iniciando la corriente indigenista que está más cerca de nuestra realidad. Su identificación con la temática de nues-

La santusa, óleo, 1928.

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Publicación cultural de “La Industria” Chiclayo-Trujillo (Perú), agosto de 2013

José Sabogal, uno de los promotores y líderes del movimiento indigenista, fue fu XX, su pintura construyó un repertorio de imágenes que ha sido de enorme influe


Lundero 416 agosto 2013